Literatura iberoamericana II
Semestre 2014-2
Cruz Martínez Noé
S.R.– Pasados dos siglos, el Gobierno y la Lengua,
no
únicamente de los españoles,
están en el mismo estado….
necesitando la vieja reforma y sin embargo
aplazándola indefinidamente.
Académico–Ni soy yo estadista ni pretendo serlo. Ni es éste el espacio ni el tiempo, además, para
tratar tales asuntos. Tiempo hace ya, maestro, aunque usted no lo haya presenciado, que el
estudio de la lengua y la política han separado sus cauces casi por completo. La especialización y
consiguiente profundización en sendos estudios así lo han requerido; lo que, a mi parecer, no ha
causado detrimento, sino gran beneficio, a ambas disciplinas. Así, pues, puedo y debo conversar
con usted sólo acerca de la propuesta que, con visión e inteligencia, planteó algún día, de las
causas y consecuencias que hubieran conllevado aplicarla, y de las razones por las cuales nunca
fue ni, seguramente, será así.
S.R.– Comprendo apenas
y a penas también la separación de la que hablas, pues….
la lengua, y viceversa, es pensamiento, y ambos necesarios en su particularidad para fundar un justo gobierno.
2 Académico– Agregaré tan sólo, antes de comenzar, que en este momento los enfoques existentes
para estudiar una lengua son muchos y por tanto inabarcables para una sola persona, aun siendo
ésta la más dedicada a los estudios. Todos éstos, sin embargo, contribuyen de alguna u otra forma
a alcanzar un panorama general más amplio de las funciones de una lengua, panorama que,
idealmente, debiera servir para que los encargados de mejorar un gobierno y la sociedad entera
hicieran uso de él con la seriedad y responsabilidad que se debe. Volviendo, dicho esto, al punto
principal que deseo abordar, es necesario que sepamos lo siguiente: la lengua española ha sufrido
a lo largo de su historia varias y profundas reformas. Por ejemplo, en la reforma del siglo XIII fue
rey Alfonso X el Sabio el impulsor y quien dejó señalado de su puño y letra las reglas específicas de
la plasmación sistemática del español medieval. En cambio, la segunda reforma, la que representa
la Ortografía de Nebrija (1517), está promovida por la cultura humanística. La tercera reforma, la
del siglo XVIII, está inspirada por el respaldo absoluto del Rey a la acción de la Real Academia en la
que había entrado lo más granado de aquella sociedad ilustrada: políticos, literatos y científicos.
Fue la reforma más técnica de cuantas ha sufrido nuestra lengua. La cuarta reforma ortográfica, la
del siglo XX, nace de la necesidad de preservar la unidad del Hispanismo.
S.R.– Pero al parecer ninguna como yo hubiera esperado.
Académico– Así es. La pregunta es por qué. Las reformas ortográficas emprendidas tras la
independencia de América, como la planteada por usted, tuvieron sus razones de ser, una
objetivamente didáctica, cual era la búsqueda de un alfabeto más simple y adecuado a la
enseñanza de la escritura; y otras ideológicas, no siempre con precisión declaradas, que entre los
americanos condicionaron la pedagogía en materia de escritura con un innegable origen en la
independencia política. La ilusión de mantener intacta la tradición lingüística heredada de Europa,
de acuerdo con los cánones impuestos por las academias, significaba estancarse en el pasado
colonial, no reconocer el carácter evolutivo de la lengua, negar en última instancia la propia
tradición americana. Pero a pesar de los entusiasmos iniciales, esta ortografía americana iría
retrocediendo ante la panhispánica, no solo porque había sido la de todos y continuaba siéndolo
para muchos americanos, sino porque un cambio ortográfico de tal envergadura requiere la
remoción de obstáculos que a veces resultan insalvables.
3 Académico– Debemos, primero, preguntarnos qué es la ortografía. Por un lado, es un conjunto o
sistema de normas que regulan la escritura correcta de una lengua, en este caso, del español. Por
otro lado, la ortografía es una disciplina aplicada que estudia los fundamentos, los principios, los
criterios de tales normas. Como ha afirmado D. Alfredo Matus, presidente de la Academia Chilena
de la Lengua, la ortografía no es una cuestión menor: es el código en el que se muestra de forma
más patente la unidad de una lengua. Ahora bien, para responder poco a poco a su pregunta,
dígame por favor en qué consiste su propuesta de reforma ortográfica.
S.R.– Pienso que
un signo para cada articulación…. y siempre el mismo….
sería preferible a la profusión de caracteres que lucen en la portada de un libro.
Si se limpiase el alfabeto, podría fijarse, y ya fijo, se conservaría invariable:
entonces tendría el esplendor de la claridad.
Académico– Ese es uno de los ideales de la ortografía en el sistema de las letras: que a cada
grafema le corresponda un solo fonema y que cada fonema se transcriba con un solo grafema o
letra. Sin embargo, es un principio muy difícil de establecer y de mantener. Cada lengua posee
muchas variedades geográficas (aún hay zonas donde se aspira la hache). Por otra parte, las
lenguas evolucionan constantemente, mientras que la escritura se modifica de tarde en tarde y de
forma muy costosa, como hemos podido advertir recientemente. La disciplina ortográfica es
afrontada hoy en día desde una perspectiva distinta. Se presenta como un conjunto de sistemas
convencionales de representación gráfica que, aun hallándose en relación estrecha con los
sistemas de la lengua oral, poseen autonomía. Así se observa en diferentes ámbitos. La diacronía
de la lengua y la evolución de los sistemas ortográficos, por ejemplo, no siguen vías paralelas. Por
último, representa un valor incalculable en la unidad de la lengua. Mientras los demás planos
lingüísticos (fonología, morfología, sintaxis y léxico) se hallan sujetos a los parámetros de variación
(geográfica, social, cultural, situacional), la ortografía es un código uniforme en el que todas las
variables se diluyen. Aunque su pronunciación sea distinta, una misma representación gráfica
unifica la voz literaria de Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa o Miguel
Delibes. Su unidad y su vocación de permanencia convierten a la ortografía en un factor de unidad
4 S.R.– Pero entonces ¿cuáles son los criterios que definen qué letras usar?
Pues me parece que
Si los españoles no pronuncian ni v…. ni h…. deberían suprimirlas.
Si tienen un signo de guturación fuerte en la k…., harían bien en desterrar la c y la qu….
Si tienen otro signo para la guturación suave en la g…. sola ¿para qué la acompañan con la u….?
Y si
Origen Uso
Pronunciación
son los tres criterios que siguen argumentándose….
resúmanse los tres principios en uno, y escríbase como se habla, puesto que, en su orijen, los sonidos representaron las cosas, y las letras la boca.
Académico–Todos estos criterios son importantes. La norma ortográfica se apoya desde antiguo
en varios pilares: pronunciación, etimología, uso, coherencia gramatical y léxica, autoridades, así
como la permanencia en el tiempo. Que los criterios aplicados a la normatividad ortográfica sean
mudables y que, siendo varios, puedan resultar difícilmente ajustables entre sí cuando se pone en
marcha el procedimiento de una reforma, nada de extraño tiene en materia de tanta complejidad
como la ortográfica es; ni siquiera que sea posible la arbitrariedad en su tratamiento, sea
individual o corporativo. Al respecto, y casi a la mitad del tiempo que nos separa a usted y a mí, la
Academia dijo: “los esfuerzos de nuestros gramáticos porque llegue a escribirse la lengua
castellana tal como se habla, y las tiránicas leyes del uso, incontrastables las más veces, son causa
de que unos vocablos se escriban conforme a la etimología, y otros no” (RAE 1931: 478).
S.R.– Veo que es difícil, pero aun así confío en que…. esos obstáculos no son inquebrantables.
De escribir como se pronuncia en Castilla, resultarían ventajas…. de poner tropiezos al que escribe… ningunas.●
5 Nota y bibliografía. En mayor o menor medida intenté seguir las ideas de Simón Rodríguez cuando no lo cité textualmente, para ello utilicé la siguiente edición: Simón Rodríguez, Sociedades americanas en 1828: cómo serán y cómo podrían ser en los siglos venideros, Arequipa, s. n., 1828. Las palabras del académico son paráfrasis o citas textuales de varios autores que consideré innecesario –y contrario al objetivo del diálogo– referir a pie de página, todas extraídas de los siguientes artículos breves que el interesado en cotejarlas o en estudiar sobre el tema puede consultar:
- Jorge Schwartz, “Utopías del lenguaje: nwestra ortografía bangwardista” en Saúl Sosnowsky (selección, prólogo y notas), Lectura crítica de la literatura americana. Vanguardismo y tomas de posesión. III, Ayacucho, Caracas, 1977.
- Juan Antonio Frago, “Razones de las reformas ortográficas en la América independiente y causas de su fracaso”, Boletín de filología, Chile, Vol. 47, Nº. 2, 2012, págs. 11-46.
- Ramón Sarmiento, “La nueva ortografía académica (2010)”, Revista Cálamo FASPE, España, Nº. 57, 2011, pág. 8.
- Pilar García Mouton, “Reflexiones sobre la nueva ortografía”, Revista Cálamo FASPE, España, Nº. 57, 2011, pág. 6.