Lámparas incandescentes
Se usan principalmente para iluminación interior (casas, oficinas, negocios) debido a su bajo costo, la facilidad de su instalación y a que funcionan en cual- quier posición. No obstante su rendimiento es bajo debido a que una gran parte de la energía consumida se transforma en calor. Su funcionamiento se basa en el hecho de que un conductor atravesado por una corriente eléctrica se calienta hasta alcanzar altas
temperaturas, emitiendo radiaciones luminosas.
Cuanto mayor es la temperatura mayor es la emisión, por lo que el material se lleva hasta una temperatu- ra cercana a la de fusión. La más común es la lám- para de filamento, compuesta por tres partes: el bulbo, la base y el filamento. El filamento, que es de hilos de tungsteno arrollados, permitiendo alcanzar los 2100° C. está colocado dentro de una ampolla en la que se ha hecho el vacío (en la ampolla de este Algunas realidades sobre luminarias
Las lámparas
más usuales
Lámparas incandescentes convencionales y convencionales halógenas. Lámparas y tubos fluorescentes. Lámparas de Vapor de mercurio a alta presión. Lámparas de Luz mezcla.
Lámparas con Halogenuros metálicos. Lámparas de Vapor de Sodio a baja presión y de alta presión. Conceptos.
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tipo de lámparas no hay aire, ni ningún otro tipo de gas). Este tipo de lámparas se especifican por la potencia eléctrica que consumen (potencia nominal) y la cantidad de luz que producen, teniendo una vida útil de alrededor de 1000 horas.
Partes de una lámpara incandescente: Atmósfera gaseosa - Filamento - Soportes para el filamento - Entradas de corriente - Vástago de vidrio - Ampolla - Casquillo.
Normalización de las lámparas de incandescencia:
en todos los países se está intentando la normaliza- ción de las tensiones de alimentación y de las poten- cias de las lámparas de incandescencia. En Argentina, los grandes fabricantes de lámparas (Philips, Metal, etc.), utilizan la gama de potencias siguiente: 10, 15, 25, 40, 60, 75, 100, 150, 200, 300, 500, 750, 1000, 1500, 2000 W. Las tensiones que se recomiendan como normales son las siguientes: 110, 115, 120, 125, 130, 220, 240 voltios. Aunque, en la práctica, los fabricantes suministran lámparas nor- males para otras tensiones nominales; en principio, no se fabrican lámparas de incandescencia para ten- siones superiores a 260 voltios.
Lámpara de cuarzo-yodo
La lámpara de cuarzo-yodo representa el avance técnico más reciente y espectacular en el campo de las lámparas de incandescencia desde que, en 1930, se fabricaron las lámparas de filamento doblemente espiralado. No hace mucho, las grandes firmas fabri- cantes de lámparas eléctricas (Osram, Philips, General Electric, etc.) han lanzado al mercado lám- paras de este tipo. El principio de funcionamiento de estas lámparas es el ciclo de regeneración yodo- tungsteno, que explicamos resumidamente.
El principio de funcionamiento: las lámparas corrientes de incandescencia, a causa de la evapora- ción del filamento de tungsteno, tienen una vida útil muy limitada y, además, el flujo luminoso disminuye como consecuencia del progresivo ennegrecimiento de la pared de la ampolla. Claro está que, con obje- to de obtener un mayor flujo luminoso, podría aumentarse la temperatura de funcionamiento del filamento. Pero, en este caso, la evaporación sería más rápida, con lo que la vida útil de la lámpara se acortaría y el ennegrecimiento de la ampolla aún sería mayor. Además, este ennegrecimiento depen- de, en muy buena parte, de las dimensiones de la ampolla: cuanto menor es ésta, mayor es el enne- grecimiento. Una buena solución sería la regenera- ción, a lo menos parcial, del tungsteno vaporizado;
de esta manera se aumentaría la duración de la lám- para y se disminuiría el ennegrecimiento, y que per- mitiría menores dimensiones de la ampolla.
Luego, se descubrió que añadiendo al contenido de la ampolla una pequeña cantidad de yodo vaporiza- do, se conseguía la regeneración parcial del filamen- to de tungsteno. Los átomos de tungsteno evapora- dos en el filamento se combinan a temperaturas infe- riores a 1450' C (zona próxima a las paredes de la
ampolla) con el vapor de yodo formando yoduro de tungsteno. Este se mantiene vaporizado cuando la temperatura es superior a 250' C y, debido a las corrientes de convección térmica, entra en las zonas de altas temperaturas próximas al filamento, donde se descompone, precipitándose el tungsteno sobre dicho filamento y, por lo tanto, regenerando el mate- rial incandescente, al mismo tiempo que el vapor de yodo queda liberado y en disposición de reiniciar el ciclo de regeneración.
Lámparas Fluorescentes
Se componen de un tubo de vidrio que contiene una pequeña cantidad de mercurio y de gas argón. Al cir- cular la corriente eléctrica por dos electrodos situa- dos a ambos lados del tubo, se produce una descarga eléctrica entre ellos, que al pasar a través del vapor de mercurio produce radiación ultravioleta. Esta radiación excita una sustancia fluorescente con la que se recubre la parte interior del tubo, transfor- mado la radiación ultravioleta en radiación visible, que en función de la sustancia fluorescente utilizada puede tener distintos tonos y colores. Tienen un mayor rendimiento que las lámparas incandescentes, pero son de mayor costo y requieren un equipo com- plementario. Este equipo complementario se encar- ga de limitar la corriente y desencadenar el proceso Lámparas ok 14/3/07 16:19 Página 63
de generación del arco eléctrico entre los dos elec- trodos que da lugar a la radiación visible. Para limi- tar la corriente se debe colocar en serie un dispositi- vo que limite la corriente máxima que lo atraviesa.
Para ello, se usa una impedancia inductiva (bobina) denominada balasto o reactancia. Esta bobina produ- ce un desfase negativo de la corriente, por lo que se suele colocar un condensador en paralelo con la línea para mejorar el factor de potencia del conjunto.
Reactancia electromagnética: debido a que en un primer momento los electrodos están fríos, se recu- rre a un dispositivo para iniciar la descarga denomi- nado arrancador o cebador. Consiste en una cápsula dentro de la cual hay dos electrodos y que permite, junto con el balasto, generar la alta tensión necesa- ria para el encendido de la lámpara. Arrancador Philips S-10 para tubos fluorescentes 220 Voltios y de entre 4 y 65 Watios. La vida útil de estas lámparas es del orden de las 7500 horas, dependiendo fundamen- talmente del número de veces que se enciende y apaga. A mayor numero de ciclos de arranque, menor vida útil. Por lo tanto, no debe utilizarse para servi- cios intermitentes. El diseño de una instalación de iluminación con lámparas fluorescentes requiere de conocer ciertas características de los distintos tipos disponibles, como el denominado "efecto estrobosco- pio". El mismo consiste en un parpadeo que hace molesta la observación de piezas móviles iluminadas con luz fluorescente y es debido a la sinuosidad de la corriente alterna. En las lámparas incandescentes este efecto no se nota debido a la inercia térmica de los filamentos.
Para objetos fijos el ojo humano no alcanza a per- cibir el parpadeo, pero si iluminan un objeto en movimiento se produce una descomposición de la visión aparente. En el extremo, si la velocidad del objeto estuviera sincronizada con la variación lumí- nica el objeto parecería detenido. Se corrige con la conexión "Two-Lamp", que consiste en colocar dos lámparas juntas con reactancias de distinto valor para desfasar la corriente. Si la red fuese trifásica se conectan 3 lámparas una a cada fase de la red. Los fabricantes de tubos fluorescentes suelen contar con alternativas de tonos de luz de acuerdo a la zona que se debe iluminar. Los tonos más utilizados por los fabricantes son, Blanco Frío (cool white): para ilumi- nar zonas de trabajos manuales. Blanco de flujo:
usos similares al anterior, pero al contener más rojo se enfatizan los tonos de la piel y se favorece la apa- riencia de las personas. También se utilizan para mejorar la presentación de vegetales verdes, carnes, etc. Blanco cálido: para ambientes con iluminación general más agradable. Blanco: para aplicaciones generales de iluminación en oficinas, escuelas, alma- cenes y casas donde la atmósfera de trabajo no es crítica. Enfatizan los colores amarillos, verdes y naranjas; sin embargo son usadas muy raramente.
Luz día: Para iluminar actividades que requieran gran precisión en el manejo de los colores. El tipo de blanco a utilizar depende de los efectos deseados.
Las versiones "de lujo" emplean una segunda capa de
fósforo, lo que permite colores más naturales, pero a costa de una menor eficiencia. También existen lám- paras fluorescentes de colores especiales (verdes, rojos, y otros) que se emplean para espectáculos, avisos, etcétera.
LEDs, lo más Avanzado en Tecnología de Iluminación Eficiente
El corazón de un Diodo de Emisión de Luz (LED) es un "chip" de silicio del tamaño de un grano de sal construido de una combinación de cristales. Cuando una pequeña corriente eléctrica pasa a través del chip genera luz. Los LEDs presentan una serie de ven- tajas de orden técnico sobre cualquier otro tipo de iluminación incluyendo:
El color de la luz producida por los LEDs depende de la combinación de cristales que constituye el chip de silicio. De esta manera, los LEDs producen un solo color, según tipo de uso específico. Prácticamente toda la luz generada por el LED es utilizable para la generación de color sin necesidad de filtros.
Actualmente existen LEDs disponibles en color blan- co, ámbar, rojo, verde y azul. A diferencia de las lámparas incandescentes, y lámparas fluorescentes casi toda la energía utilizada por el LED es converti- da en luz en lugar de calor. La eficiencia de lumino- sidad de los LEDs varía entre 5% para el color azul y más de 20% para el color rojo, y casi no hay desper- dicio de energía en la forma de disipación de calor.
● Además, la forma de la luz generada por el LED concentra la luz de salida sin necesidad de compo- nentes ópticos adicionales, haciéndolos más eficien- tes y de una mayor relación costo beneficio al utili- zar la luz producida en forma más eficiente. La natu- raleza isotrópica de la luz proveniente de lámparas incandescentes o fluorescentes requiere de compo- Lámparas ok 14/3/07 16:19 Página 64
nentes ópticos adicionales para concentrar y direc- cionar la luz de una manera utilizable.
● La combinación de estos efectos hace que los LEDs sean mucho más eficientes produciendo luz que las lámparas incandescentes o fluorescentes. Asimismo la vida útil de los LEDs es de 100,000 horas (27 años asumiendo un funcionamiento continuo a razón de 10 horas diarias), esto representa 20 veces más duración que la mejor lámpara incandescente (5,000 horas) y dos veces más duración que la mejor lámpara fluo- rescente (lámparas CFLs de cátodo frío son medidas en 50,000 horas).
● Los LEDs son extremadamente durables. Vibración o golpes rompen fácilmente el filamento de una lám- para incandescente y el vidrio del tubo de una lám- para fluorescente. Los LEDs, en el otro extremo representan tecnología de estado sólido y son vir- tualmente indestructibles. Además de ser robustas, y generadores eficientes de luz, los LEDs son luces de bajo voltaje que se adecuan naturalmente a la ener- gía solar. Es más, con los recientes avances en la tec- nología de LEDs incluyendo colores a elección, e intensidad, posibilitan una energía natural para pro- ducir luz de emisión LED solar.
Lámparas de vapor de mercurio a alta presión
A medida que aumentamos la presión del vapor de mercurio en el interior del tubo de descarga, la radiación ultravioleta característica de la lámpara a baja presión pierde importancia respecto a las emi- siones en la zona visible (violeta de 404.7 nm, azul 435.8 nm, verde 546.1 nm y amarillo 579 nm).Espectro de emisión sin corregir: en estas condicio- nes la luz emitida, de color azul verdoso, no contie- ne radiaciones rojas. Para resolver este problema se acostumbra a añadir sustancias fluorescentes que emitan en esta zona del espectro. De esta manera se mejoran las características cromáticas de la lámpa- ra. La temperatura de color se mueve entre 3500 y 4500 K con índices de rendimiento en color de 40 a 45 normalmente. La vida útil, teniendo en cuenta la depreciación se establece en unas 8000 horas. La efi- cacia oscila entre 40 y 60 lm/W y aumenta con la potencia, aunque para una misma potencia es posi- ble incrementar la eficacia añadiendo un recubri- miento de polvos fosforescentes que conviertan la luz ultravioleta en visible.
Balance energético: los modelo más habituales de estas lámparas tienen una tensión de encendido entre 150 y 180 V que permite conectarlas a la red de 220 V sin necesidad de elementos auxiliares. Para encenderlas se recurre a un electrodo auxiliar próxi- mo a uno de los electrodos principales que ioniza el gas inerte contenido en el tubo y facilita el inicio de la descarga entre los electrodos principales. A conti- nuación se inicia un periodo transitorio de unos cua- tro minutos, caracterizado porque la luz pasa de un tono violeta a blanco azulado, en el que se produce
la vaporización del mercurio y un incremento progre- sivo de la presión del vapor y el flujo luminoso hasta alcanzar los valores normales. Si en estos momentos se apagara la lámpara no sería posible su reencendi- do hasta que se enfriara, puesto que la alta presión del mercurio haría necesaria una tensión de ruptura muy alta.
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Lámparas de luz de mezcla
Las lámparas de luz de mezcla son una combinación de una lámpara de mercurio a alta presión con una lámpara incandescente y, habitualmente, un recubri- miento fosforescente. El resultado de esta mezcla es la superposición, al espectro del mercurio, del espectro continuo característico de la lámpara incan- descente y las radiaciones rojas provenientes de la fosforescencia.
Espectro de emisión: su eficacia se sitúa entre 20 y 60 lm/W y es el resultado de la combinación de la eficacia de una lámpara incandescente con la de una lámpara de descarga. Estas lámparas ofrecen una buena reproducción del color con un rendimiento en color de 60 y una temperatura de color de 3600 K. La duración viene limitada por el tiempo de vida del filamento que es la principal causa de fallo. Respecto a la depreciación del flujo hay que considerar dos causas. Por un lado tenemos el ennegrecimiento de la ampolla por culpa del wolframio evaporado y por otro la pérdida de eficacia de los polvos fosforescen- tes. En general, la vida media se sitúa en torno a las 6000 horas.
Particularidad: una particularidad de estas lámparas es que no necesitan balasto ya que el propio filamen- to actúa como estabilizador de la corriente. Esto las hace adecuadas para sustituir las lámparas incandes- centes sin necesidad de modificar las instalaciones.
Lámparas con halogenuros metálicos
Si se añade en el tubo de descarga yoduros metáli- cos (sodio, talio, indio) se consigue mejorar conside- rablemente la capacidad de reproducir el color de la lámpara de vapor de mercurio. Cada una de estas sustancias aporta nuevas líneas al espectro (por ejemplo amarillo el sodio, verde el talio y rojo y azul el indio).
Espectro de emisión: los resultados de estas aporta- ciones son una temperatura de color de 3000 a 6000 K dependiendo de los yoduros añadidos y un rendi- miento del color de entre 65 y 85. La eficiencia de estas lámparas ronda entre los 60 y 96 lm/W y su vida media es de unas 10000 horas. Tienen un periodo de encendido de unos diez minutos; tiempo necesario hasta que se estabiliza la descarga. Para su funcio- namiento se requiere de un dispositivo especial de encendido, ya que las tensiones de arranque son muy elevadas (1500-5000 V).
Prestaciones: las excelentes prestaciones cromáti- cas la hacen adecuada para la iluminación de insta- laciones deportivas, retransmisiones de TV, estudios de cine, proyectores, etcétera.
Lámparas de vapor de sodio a baja presión
La descarga eléctrica en un tubo con vapor de sodio a baja presión produce una radiación monocromática Lámparas ok 15/3/07 09:39 Página 66característica formada por dos rayas en el espectro (589 nm y 589.6 nm) muy próximas entre sí.
Espectro: la radiación emitida, de color amarillo, está muy próxima al máximo de sensibilidad del ojo humano (555 nm). Por ello, la eficacia de estas lám- paras es muy elevada (entre 160 y 180 lm/W). Otras ventajas que ofrece es que permite una gran como- didad y agudeza visual, además de una buena per- cepción de contrastes. Por contra, su monocromatis- mo hace que la reproducción de colores y el rendi- miento en color sean muy malos haciendo imposible distinguir los colores de los objetos.
Balance energético: la vida media de estas lámparas es muy elevada, de unas 15000 horas y la deprecia- ción de flujo luminoso que sufren a lo largo de su vida es muy baja por lo que su vida útil es de entre 6000 y 8000 horas. Esto junto a su alta eficiencia y las ventajas visuales que ofrece la hacen muy ade- cuada para usos de alumbrado público, aunque tam- bién se utiliza con finalidades decorativas. En cuan- to al final de su vida útil, este se produce por agota- miento de la sustancia emisora de electrones como ocurre en otras lámparas de descarga. Aunque tam- bién se puede producir por deterioro del tubo de des- carga o de la ampolla exterior.
Particularidades: en estas lámparas el tubo de des- carga tiene forma de U para disminuir las pérdidas por calor y reducir el tamaño de la lámpara. Está ela- borado de materiales muy resistentes pues el sodio es muy corrosivo, y se le practican unas pequeñas hendiduras para facilitar la concentración del sodio y que se vaporice a la temperatura menor posible.
El tubo está encerrado en una ampolla en la que se ha practicado el vacío con objeto de aumentar el ais- lamiento térmico que ayuda a mantener la elevada temperatura de funcionamiento necesaria en la pared del tubo (270 ºC). El tiempo de arranque de una lámpara de este tipo es de unos diez minutos. Es el tiempo necesario desde que se inicia la descarga en el tubo en una mezcla de gases inertes (neón y argón) hasta que se vaporiza todo el sodio y comien- za a emitir luz. Físicamente esto se corresponde a pasar de una luz roja (propia del neón) a la amarilla característica del sodio (reduce tensión de encendi- do).
Lámparas de vapor de sodio a alta presión
Las lámparas de vapor de sodio a alta presión tie- nen una distribución espectral que abarca casi todo el espectro visible proporcionando una luz blanca dorada mucho más agradable que la proporcionada por las lámparas de baja presión.Espectro: las consecuencias de esto es que tienen un rendimiento en color (Tcolor=2100 K) y capacidad para reproducir los colores mucho mejores que la de las lámparas a baja presión (IRC = 25, aunque hay modelos de 65 y 80). No obstante, esto se consigue a
base de sacrificar eficacia; aunque su valor que ronda los 130 lm/W sigue siendo un valor alto com- parado con los de otros tipos de lámparas.
Balance energético: la vida media de este tipo de lámparas ronda las 20000 hs. y su vida útil entre 8000 y 12000 hs. Entre las causas que limitan la duración de la lámpara, además de mencionar la depreciación del flujo tenemos que hablar del fallo por fugas en el tubo de descarga y del incremento progresivo de la tensión de encendido necesaria hasta niveles que impiden su correcto funcionamiento. Las condiciones de funcionamiento son muy exigentes debido a las altas temperaturas (1000 ºC), la presión y las agre- siones químicas producidas por el sodio que debe soportar el tubo de descarga. En su interior hay una mezcla de sodio, vapor de mercurio que actúa como amortiguador de la descarga y xenón que sirve para facilitar el arranque y reducir las pérdidas térmicas.
El tubo está rodeado por una ampolla en la que se ha hecho el vacío. La tensión de encendido de estas lámparas es muy elevada y su tiempo de arranque es muy breve. ■
Fuente de información: Grupo ArqHys®
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