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1. Estudios Literarios. 2. Actas de Congresos. I. Acosta, Ricardo, II. Forace, Virginia P., comp. III. Pasetti, María Pía, comp.

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Actas del VI Congreso Internacional CELEHIS de Literatura / Acosta, Ricardo ... [et al.] ; compilado por Virginia P. Forace; María Pía Pasetti. - 1a ed . - Mar del Plata:

Universidad Nacional de Mar del Plata, 2018.

Libro digital, PDF

Archivo Digital: descarga y online ISBN 978-987-544-817-9

1. Estudios Literarios. 2. Actas de Congresos. I. Acosta, Ricardo, II. Forace, Virginia P., comp. III. Pasetti, María Pía, comp.

CDD 807

Fecha de catalogación: 21/03/2018

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“Circulación” interna y periférica de Córdoba y Buenos Aires en la década del 30. Un análisis comparativo de las

configuraciones de la nacionalidad entre Caterva y La cabeza de Goliat

Martina Guevara

IIGG-CONICET

Introducción

La deliberada elección de la novela Caterva (publicada por primera vez en 1937) de Juan Filloy en polémica relación con el libro de ensayística literaria La Cabeza de Goliat (publicada por primera vez en 1940) –de Ezequiel Martínez Estrada– se sustenta

en el propósito de estudiar e interpretar la problemática referida a las configuraciones de la “identidad nacional” en los años 30 centrada principalmente en las obras mencionadas y en la exploración del vínculo dinámico entre centro y periferia: Caterva esta signada por su lugar periférico con respecto a la ciudad de Buenos Aires, el mayor centro urbano económico y cultural del país que, a su vez, es centro narrativo e ideológico de La Cabeza de Goliat. La hipótesis que esta ponencia propone y de la que comienza a desarrollar sus primeros lineamientos radica en que en ambas obras se encuentra una entidad teórica e ideológica, la ‘circulación’1 Esta noción que es

1 Formulo esta noción empleada en otras campos disciplinares pero que aquí la entiendo en el sentido de principio constructivo del texto que tiene carácter metafórico: por una parte remite a los desplazamientos que ocurren en los textos, desde la argumentación que sostiene el ensayo, en La Cabeza de Goliat, a las peripecias de los personajes de Caterva; en el otro polo remite al

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1144 procedimiento articulador literario permite a la vez que impone, dentro del período nombrado, maneras distintivas de representar/pensar/construir la identidad nacional atravesada por las asimetrías interprovinciales y capitalinas.

El ‘mal’ de la extensión

En 1937, el año de la primera publicación de Caterva, en la ciudad de La Plata, Raúl Scalabrini Ortiz dicta la conferencia Los ferrocarriles, factor primordial de la independencia nacional. Tres años más tarde, de manera simultánea aparecen los

ensayos de Martínez Estrada La Cabeza de Goliat y el de Scalabrini Ortiz Historia de los Ferrocarriles Argentinos. En los textos de Scalabrini Ortiz el monopolio ejercido

por capitales británicos respecto del principal transporte de circulación y de conexión del territorio del país sirve, a la vez, de explicación y alegoría del dominio extranjero sobre una pretendida nación independiente. Una perspectiva similar, se construye en la

‘circulación’ condicionada por el trazado de la red ferroviaria hacia Buenos Aires, en La Cabeza de Goliat, y hacia Córdoba, en Caterva.

En el ensayo de Martínez Estrada, la Nación argentina se define por una

‘circulación’ primera: la del interior respecto de la capital federal. Buenos Aires es la cabeza –desplazada– que da el título a la obra y que imanta al resto del país; a sus fauces insaciables llega la producción nacional por lo que los límites de Buenos Aires estarán definidos por las estaciones de ferrocarril que permiten el arribo de las mercancías. Sin embargo, esta circulación de bienes hacia la ciudad no fluye armónicamente, sino que se trata de una dinámica enferma: la cabeza de la Nación Argentina sufre de hipertrofia. De esta forma, Buenos Aires succiona la sangre del resto

exterior de las obras, a una concepción ideológica de lo nacional o nación que no es estático,

pero si limitado por la necesaria circunscripción de sus fronteras.

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1145 del país, sin por eso devolverle al organismo social una más oxigenada. No obstante, en la lógica contradictoria de las alegorías de Martínez Estrada, la Nación se distingue también por su acefalía: por las noches, cuando las estaciones de ferrocarril cierran sus puertas, el país detiene la circulación que la caracteriza y la desgasta. Argentina es, por lo tanto, tanto una cabeza hipertrófica como una Nación acéfala. Es decir, que si Argentina se define por la circulación ferroviaria de mercancías hacia Buenos Aires, por momentos carece de identidad, “a cierta altura de la noche las estaciones se cierran al tránsito, y hasta que reanudan el servicio, a la mañana siguiente, han desconectado la ciudad del país” (Martínez Estrada: 25).

El “cuerpo” del país es víctima de una ilusión que irradia su “cabeza”, que a su vez recae sobre ella y la vuelve más que una ciudad un fenómeno psicológico (Martínez Estrada:11) de acuerdo con el proyecto liberal argentino que necesitó configurar una identidad nacional acorde con su modelo económico. El carácter ilusorio que Martínez Estrada adjudica a Buenos Aires da lugar a ser leído en perspectiva a la luz de las reconfiguraciones que las políticas proteccionistas de los Estados hegemónicos obligaron en las naciones latinoamericanas y que llevaron a que la idea de la Argentina como “granero del mundo” perdiese su sustentabilidad. Así la serie alegórica – circulación anémica, circulación esporádicamente acéfala– con la que en La cabeza de Goliat se define la circulación del interior hacia Buenos Aires se complejiza: Argentina

no es sólo acéfala cuando las estaciones cierran, lo es continuamente.

Caterva de Filloy narra la historia de siete personajes linyeras de diversas

nacionalidades reveladas a lo largo de la trama y de nombres encubiertos tras seudónimos: “Longines”, “Katanga”, “Fortunato”, “Aparicio”, “Viejo Amor”, “Lon Chaney”, “Difunto”. La trama narrativa se inicia bajo un puente en Río Cuarto, adonde los miembros de la ‘caterva’ llegan tras el robo a la líder de una banda de mendigantes

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1146 que integraban en Villa Desocupación en Buenos Aires, y culmina, luego de un vano intento de utilizar el dinero mal habido ($73000) para apoyar económicamente a distintas agrupaciones clandestinas que buscan un cambio social, con un avión que parte desde Córdoba capital hacia Perú. La entidad de ‘circulación’ se afinca en el viaje de los personajes que recorren el territorio provinciano de Córdoba a lo largo de un circuito entre Río Cuarto y la capital cordobesa, jalonado por Espinillo, Gigena, Helena, Los Cóndores, Almafuerte, Rumpial, Río Tercero, Embalse, Santa Rosa, Corralito, Monte Ralo, Despeñaderos, Rafael García, Bower y Coronel Olmedo.

El itinerario entre las ciudades nombradas se constituye en ‘circulación’ que no es mero mapa de guía turística sino, por el contrario, esta noción sostiene el carácter metafórico en cuanto el espacio de la ficción ubicado en territorio cordobés remite (y de ahí su carácter de metáfora) a Buenos Aires; en otras palabras, a la relación entre centro y periferia. De esto, el narrador de Caterva localiza la voracidad desenfrenada de Buenos Aires directamente en la máquina: el tren es animalizado como una bestia voraz (Filloy:91)– y el territorio que atraviesa se desgasta en la sobreexigencia de la producción agropecuaria que le demanda a su paso:

Pasaban ahora frente al cementerio del pueblo: Una hectárea de muerte con maizales hasta los mismos pies del muro circundante […]El ansia de fortuna los incita a sembrar, sembrar, a sembrar…Y todo ¿para qué?...Para gemir, estando vivos, contra plagas, sequías y especuladores…Y para oler, estando muertos, la brisa que adula las espigas fresca (Filloy:91).

El tendido de las vías presenta fallas que convulsiona por momentos el periplo de la ‘caterva’(Filloy:91), la metáfora somática que describe a la enfermedad nacional en La cabeza de Goliat se desplaza, en la novela de Filloy, directamente al interior del tren, que se vuelve simultáneamente foco infeccioso y diseminador: el estado de putrefacción en el que se encuentra gran parte de Córdoba halla su hipérbole (se

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1147 amplifica) en el estado de insania que homogeneiza los vagones de carga (Filloy: 83) con los de pasajeros (Filloy: 349).

Semejante y a la vez diferente en su expresión por su carácter de género novelesco en Caterva respecto a La cabeza de Goliat es la puesta en evidencia de los formantes ideológicos que sostienen la construcción del ordenamiento económico argentino. Cuando “Katanga” le ofrece a Don Rufo, paisano de Almafuerte, ayudarlo en la labranza, en las motivaciones que explicita para hacerlo está presente la valoración crítica del régimen económico que rige la Argentina. En este caso, a partir de la mostración de la distancia existente entre la realidad de la producción agrícola y las construcciones literarias con las que se busca caracterizarla:

Por lo pronto, busco la poesía. Se ha hecho tanta prosopopeya, se ha alegorizado tanto la acción de arar, que procuro dar con ella. ¡Hasta hubo unas estampillas argentinas con la imagen de un labrador! Ni más ni menos como usted en este momento. A la verdad, fuera del sudor y del ritmo, de la voluntad tensa que conduce el esfuerzo de los caballos, del dolor suyo y del sufrimiento de ellos, no percibo nada que merezca respeto. La prosopopeya, la alegoría, son cuentos del tío, inventados por acopiadores de granos (Filloy: 168).

Lo interesante en el parlamento anterior no sólo radica en las imágenes que remiten al anacronismo y futilidad de las idealizaciones de una nacionalidad afincada en el campo, temática precedida al menos por el criollismo urbano de vanguardia de Borges, sino en la incidencia directa de objetivos políticos en los discursos literarios: las Geórgicas de Virgilio que tienden de manera infructífera a agraciar a los trabajadores rurales de Almafuerte nacen de la boca de un ministro (Filloy: 168).

La voracidad con la que el ferrocarril surca Córdoba para saciarse a costa del vejamen de gran parte de la población de la provincia, y que se quiere encubrir a partir de una ilusión estética, se fundamenta en un ordenamiento económico insostenible por su inequidad y, en directa relación, por un modelo de nación. El derrumbe de este

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1148 modelo se percibe como inminente en la inestabilidad del recorrido que los representa;

al igual que en Martínez Estrada, sostener su continuidad equivaldría a un “holocausto de carácter psíquico” (Martínez Estrada: 12).

Estaciones centrales. Recorridos patrios

La “circulación” dramatizada en el recorrido ferroviario sostenido por el viaje de los personajes de Caterva y por el desplazamiento del narrador en La Cabeza de Goliat tiene como punto de llegada la ciudad capital provinciana de Córdoba y la ciudad capital del país.

Buenos Aires y Córdoba fueron en diferentes momentos históricos representantes de proyectos modernizadores y republicanos de una aceleración de su deterioro luego del primer golpe militar de la historia argentina. Para la década del 30, el mismo Estado que logra, en el planeamiento urbano de la capital federal unificar las tensiones existentes entre tradición y modernización a partir de la concreción de la

“ciudad blanca” de Prebisch –que asume, al unísono, la materialización del proyecto de Alvear y las imágenes del vanguardismo criollo– (Gorelik) es el mismo que había convertido con el primer golpe a la democracia argentina a “la capital esplendorosa en una ciudad de muertos” (Croce: 152). La modernización de la ciudad de Córdoba, más tardía que Buenos Aires y Rosario, coincide en sus inicios con la consolidación del Estado Nación en 1880; su declinación comienza de manera temprana con la crisis de 1890 y la contra-ofensiva de los grupos católicos cordobeses (Ansaldi). La “revolución”

de septiembre que se inició en la capital cordobesa con una quema de libros en el patio del cuartel de bomberos, el asesinato de César Clerici, la prohibición de reuniones con fines políticos, la aplicación de la Ley Marcial y la designación como interventor de la

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1149 provincia a Carlos Ibarguren (Tcach) echaban por tierra de manera definitiva las aspiraciones modernizantes que habían desembocado en la Reforma del 18.

Filloy idea y logra la construcción literaria en Caterva de una Córdoba “la docta” bajo un exceso de doctrinarismo y academicismo que llega a influir incluso en los modos de circulación al interior de la ciudad: “igual que los pajueranos se descogotan en Buenos Aires contando uno por uno los pisos de los rascacielos, ellos gozaron en el ahinco de computar los profesionales universitarios. Dos días insumidos”

(Filloy: 372). Este doctoralismo hiperbolizado que se repite en varias partes de la novela para describir a la capital cordobesa (Filloy:373;385;405;444) se aleja de buscar resaltar de manera conmemorativa un rasgo identitario de la ciudad; por el contrario su señalamiento continuo corroe cualquier vector de dinamismo para mostrar una urbe paralizada por sus pretensiones extemporáneas de progreso y por los remanentes activos del clericalismo previo a la Reforma del 18: “Toda Córdoba era así: Abolengo y sans façon. Doctoralismo y usura. Rezos y cocaína […] Ciudad aplastada por el marasmo burocrático, el olor a santidad del vicio y el tufo de las congregaciones” (Filloy: 385).

La mayor ‘circulación’ tiene su destino en la ilusoria y maldita ciudad de Buenos Aires de Martínez Estrada. Los ferrocarriles adentran las mercancías provinciales y continúan su circulación en la red de transporte urbana; se transforman “sin dejar de ser los mismos” (Martínez Estrada: 25) resquebrajando así el carácter fronterizo que, en las descripciones anteriores, se adjudica a las estaciones de tren. La circulación constante de tráfico, una de las alegorías principales que definen a la ciudad porteña, es dueña de una dinámica incesante, pero estéril. Una taquicardia suma una nueva alegoría somática a la hipertrofia, describe el ritmo de Buenos Aires que se agita, pero no logra avanzar, como un hombre que está en la cama “con ciento cincuenta pulsaciones por minuto”

(Martínez Estrada: 23). De este modo, Buenos Aires internamente sufre de la misma

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1150 condición que genera en el resto del país: la ilusión de la idea de progreso. Pero esta circulación interna no es sólo inconstante a pesar de ser incesante, totalizante a pesar de ser anárquica, destructiva a pesar de aparentar ser progresiva, sino que, al igual que la

‘circulación’ nacional, es una fantasmagoría. Buenos Aires se vuelve por momentos todo lo contrario a un movimiento perpetuo, se convierte en una tumba: “Desde MUY alto, una ciudad no difiere de un cementerio”2 (Martínez Estrada: 229).

En Caterva, una atmósfera de enfermedad, específicamente de descomposición, funciona también como alegoría de la capital cordobesa (o, para precisar, del modelo que esta ciudad representa). A lo largo de la estancia de la ‘caterva’ en la ciudad hace

“un calor raro” (Filloy 1937: 387), los bichos invaden lugares icónicos como el elegante Bar L'Aiglon (Filloy 1937: 388) y allí encuentran la muerte dos de los integrantes del grupo. Una mirada cenital ‘reveladora’ repiten durante varios días sus personajes en sus recorridos: desde las alturas del Parque Sarmiento lo que se aprecia, como en ninguna otra parte, es la desigualdad y contradicciones que experimenta su ciudadanía (Filloy 1937: 384). Pero, sobre todo, desde las alturas, se percibe la relación que vincula los dos polos de la asimetría: “en las cúpulas brillantes como senos de bayaderas y los altares reclamados con adornos que valen millones de hambres” (Filloy: 384).

Referencias bibliográficas

Ansaldi, Waldo (1997). “Una modernización provinciana: Córdoba, 1880-1914”. Estudios, 7:

51-80.

Croce, Marcela (2010). “Una utopía intelectual, o cómo conjurar la necrópolis”. Discurso, teoría y análisis, 30: 151-168.

Filloy, Juan (1937). Caterva. Buenos Aires: Ferrari hnos.

Gorelik, Adrián (1998). La grilla y el parque: espacio público y cultura urbana en Buenos Aires, 1887-1936. Buenos Aires: Universidad Nacional de Quilmes.

2 El énfasis corresponde al autor.

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Actas del VI Congreso Internacional CELEHIS de Literatura

1151 Martínez Estrada, Ezequiel (1968) [1940]. La cabeza de Goliat. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina.

Tcach, César (2017). Córdoba bicentenaria. Claves de su historia contemporánea. Córdoba:

Universidad Nacional de Córdoba.

Referencias

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