UNIVERSID AD C ATÓLIC A LOS ÁNGELES DE CHIMBOTE
PROYECTO PARA OBT ENER ELT ÍT ULO DE QU Í MI CO FARMACÉUT I CO:
“IMPACTO DE UN PROGRAMA PILOTO DE
SEGUIMIENTO FARMACOTERAPÉUTICO DIRIGIDO A PACIENTES……..…….. SOBRE EL USO DE LOS
MEDICAMENTOS Y LA PERCEPCIÓN DE LA ACTIVIDAD PROFESIONAL DEL QUÍMICO
FARMACÉUTICO”
DISTRITO DE …………, ………– ……….. DE 2013.
A U T O R : B a c h . : ………..
C O A U T O R : M g . F a r m . P e r c y A l b e r t o O c a m p o R u j e l
C H I M B O T E - P E R U
2 0 1 2
Comentario [U1]: O EL LUGAR DONDE SE HAGA LA INVESTIGACIÓN
ii. Índice
I. TÍTULO N° de pag.
II. PLANTEAMIENTO DE LA INVESTIGACION:
2.1. Planteamiento del problema:
2.1.1. Caracterización del problema 2.1.2. Enunciado del problema 2.2. Objetivos de la Investigación:
2.2.1. Objetivo General 2.2.2. Objetivo Específico
2.3. Justificación de la investigación 2.3.1. Justificación Social
2.3.2. Justificación profesional 2.3.3. Justificación Teórica.
2.3.4. Justificación Sanitaria
III. MARCO TEÓRICO Y ANTECEDENTES 3.1. Marco Teórico.
3.1.1. Realidad Sanitaria y de los Servicios Farmacéuticos en el Perú.
3.1.2. Marco normativo para el desarrollo de la farmacia y el uso de medicamentos en el perú.
3.1.3. Valor social del medicamento y problemas relacionados con su uso.
3.1.4. Diagnóstico de problemas relacionados (prm) y resultados negativos de la medicación (RNM).
3.1.5. La atención farmacéutica y el seguimiento farmacoterapéutico: contribución del farmacéutico al mantenimiento de la salud pública.
3.1.6. Infeccion De Tracto Urinario.
3.1.7. Botica …….
3.2. Antecedentes.
3.2.1. Realidad Sanitaria del Perú.
3.2.2. Evolución del marco regulatorio y del uso de medicamentos.
3.2.3. Atención Farmacéutica y Seguimiento Farmacoterapéutico.
IV. HIPÓTESIS
V. METODOLOGÍA
5.1. Tipo y nivel de la investigación.
5.2. Diseño de investigación.
5.3. Población y muestra.
5.4. Definición y operacionalización de las variables. Comentario [U2]: La numeración debe empezar en la página del índice en la esquina inferior derecha
I. TÍTULO N° de pag.
5.4.1. Programa De Seguimiento Farmacoterapéutico.
5.4.2. Problemas Relacionados Con Medicamentos
5.4.3. Resultados negativos asociados con la medicación (rnm).
5.4.4 Cumplimiento o Adherencia Al Tratamiento.
5.4.5 Infección Leve De Tracto Urinario.
5.5.2 Procedimientos de recolección de datos.
5.5.1. Oferta del servicio y obtención de los pacientes.
5.5.2. Determinación del primer estado de sIRAación.
5.5.3. Fase de estudio y evaluación de la información para la identificación de problemas relacionados con medicamentos.
5.5.4. Fase de elaboración de la estrategia para la intervención farmacéutica.
5.5.5. Fase de intervención: actividades de seguimiento fármaco terapéutico.
5.5.6. Determinación del segundo estado de sIRAación.
5.6. Técnicas e instrumentos.
5.6.1. Ficha para el seguimiento fármaco terapéutico.
5.6.2. Test de Moriski Green Lavine. (Cuadro N°20) 5.6.3. Test de recuento de comprimidos (Cuadro°21):
5.7. Criterios Éticos
5.8. Plan de análisis de los datos.
VI. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS VII. ANEXOS
7.1. Carta al establecimiento solicitando permiso para la investigación
7.2. Ejemplo de Hoja de consentimiento informado.
7.3. Hoja de reporte de 1° estado de sIRAación.
7.3. Mapa de Ubicación. Comentario [U3]: Insertar mapa de
ubicación al final
I. “IMPACTO DE UN PROGRAMA PILOTO DE SEGUIMIENTO FARMACOTERAPÉUTICO DIRIGIDO A PACIENTES…….. SOBRE EL USO DE LOS MEDICAMENTOS Y LA PERCEPCIÓN DE LA ACTIVIDAD PROFESIONAL DEL QUÍMICO FARMACÉUTICO”
DISTRITO DE …………, ………– ……….. DE 2012.
I. PLANTEAMIENTO DE LA INVESTIGACIÓN.
2.1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
2.1.1. Caracterización del Problema.
La esperanza de vida del ser humano se ha visto incrementada de forma espectacular a lo largo de los últimos 50 años, sobretodo en los países desarrollados. Uno de los principales artífices de este logro ha sido la disponibilidad de medicamentos tales como los antibióticos, vacunas, antineoplásicos, hormonas, etc. que han conseguido vencer a la mayoría de las causas de muertes prematuras. Sin embargo este aumento en la edad de la población viene acompañado de una gran prevalencia de enfermedades crónicas, las cuales necesitan de más medicamentos tales como los antiinflamatorios, antihipertensivos, analgésicos, hipolipemiantes, antiácidos, etc. con el objetivo de controlarlas o de mejorar los síntomas (1).
Los nuevos medicamentos, sobre todo a partir del caso de la talidomida a comienzos de los años sesenta, deben cumplir requerimientos muy estrictos de seguridad y eficacia para aprobar su uso. Sin embargo hoy se sabe que a pesar de todos los estudios y fases previas de control, la utilización masiva por parte de la población de estos medicamentos, lleva en muchas ocasiones a la aparición de efectos colaterales negativos. Hasta tal punto que este uso incorrecto ocasiona pérdida de vidas humanas, daños a la salud y desperdicio de enormes cantidades de dinero (1-3).
Por lo tanto, la mala utilización de medicamentos es en la actualidad un problema sanitario de enorme magnitud, puesto de manifiesto por multitud de expertos. Strand y Hepler (2,3) en su revisión acerca de las Oportunidades y responsabilidades de la Atención Farmacéutica hace una exhaustiva presentación de evidencias acerca de la morbilidad y mortalidad como efecto del uso inapropiado de medicamentos.
Tallaey y Laventurier (2,4,5) estimaron que 140.000 pacientes murieron y 1 millón fueron hospitalizados en EE.UU. en 1971 debido a reacciones adversas a medicamentos (RAM). En 1989 Manasse (6) revisó la bibliografía sobre accidentes relacionados con medicamentos y concluyó que en 1987 la Food and Drug Administration (FDA, oficina de control de medicamentos y alimentos de los Estados Unidos) identificó alrededor de unas 12.000 muertes y 15.000 hospitalizaciones debidas a RAM comunicadas, pero señalan que éste número puede ser una pequeña fracción - quizás sólo el 10%- del verdadero valor.
Precisan que en esa fecha el coste de la morbilidad relacionada con los medicamentos en Estados Unidos fué estimado en más de 7.000 millones de dólares anuales.
Johnson y Bootman (7) en 1996 estimaron que la morbilidad y mortalidad debida a medicamentos en servicios ambulatorios de los EEUUU tuvo un costo de $76.6 billones de dólares. Precisaron que el componente más importante de este total estuvo asociado con hospitalizaciones debidas a mal uso de medicamentos. Sugirieron que las políticas de salud asociadas con el manejo de medicamentos debieran considerar la implementación de servicios para reducir o prevenir la morbilidad y mortalidad asociada.
Es evidente que estos resultados y conclusiones foráneos acerca de la realidad del consumo de medicamentos son posibles gracias a sistemas de control y monitorización por parte de los servicios de salud, estructura diagnóstica y preventiva tan específica que aún en nuestro Sistema de Salud no existe. Es legítimo entonces preguntarnos ¿Cuál es la extensión de los problemas relacionados con medicamentos en un país como el nuestro donde no existen sistemas de farmacovigilancia desarrollados? ¿Cuál es el estado de la morbilidad y mortalidad asociada con el uso de medicamentos en el Perú?
Vásquez y Álvarez (8) señalan que la detección y prevención de problemas relacionados con medicamentos en el Perú es básicamente un problema legal y de marcos regulatorios que sin embargo ya tienen referentes en ciertos artículos de la Ley de Salud del año 1997, en la Política Nacional de
Medicamentos aprobada en el año 2004 y sobre todo en la Ley de Medicamentos N°29459 (9) y sus reglamentos (10,11).
Con el objetivo de probar la utilidad de la contribución del farmacéutico para el uso apropiado de medicamentos en ámbitos sanitarios, desde mediados de los 90 se han desarrollado diversos modelos sobre todo en Estados Unidos y España (12). Sin embargo, tal como lo señalan Bonal y col. (13) y a pesar de la abundante literatura generada, no se han producido progresos muy importantes en cuanto a la inserción práctica de la atención farmacéutica, probablemente por las dificultades para diseñar modelos e instrumentos inherentes en los Establecimientos Farmacéuticos (EF) y por la aún reducida disponibilidad de instrumentos metodológicos específicos adaptados a diversas circunstancias.
Es necesario por tanto empezar a desarrollar modelos farmacéuticos sanitarios propios que permitan adaptar aquellos que se han puesto en práctica en otras realidades dirigidos a monitorizar a los pacientes que usan medicamentos para enfermedades comunes.
En este marco una de las enfermedades que representa un alto porcentaje de atenciones en la farmacia luego del diagnóstico ambulatorio y prescripción médica son las infecciones de tracto urinario. Estos pacientes representan una oportunidad para que el farmacéutico demuestre sus competencias en la contención de problemas relacionados con el uso de los medicamentos y la prevención de riesgos asociados con resultados negativos de la medicación.
La responsabilidad de los farmacéuticos con respecto al uso de los medicamentos que usan estos pacientes y los resultados de las actividades que se podrían desarrollar dentro del contexto de la atención farmacéutica a través de un programa de seguimiento Farmacoterapéutico arrojarían conclusiones desde una perspectiva local con todas las complejidades y particulares necesidades de los pacientes que acuden a los Establecimientos Farmacéuticos de nuestra comunidad.
2.1.2. Enunciado general del problema.
En este escenario nace la motivación de poner en práctica un modelo adaptado de Atención Farmacéutica y Seguimiento Farmacoterapéutico que permita evaluar los resultados y la utilidad del programa, no solo para los pacientes, si no como herramientas farmacéuticas para el fortalecimiento de los Establecimientos Farmacéuticos como centros especializados de consulta sobre el uso de medicamentos.
Específicamente la presente investigación está orientada a describir ¿Cuál es el impacto de un programa de seguimiento farmacoterapéutico dirigido a pacientes con ………. conducido la Farmacia Comunitaria
………… ubicada en el Distrito de ……….?
1.2 OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN
1.2.1 Objetivo General
Determinar el impacto de un programa de seguimiento farmacoterapéutico dirigido a pacientes con ……….. conducido la Farmacia/Botica …………
ubicada en el Distrito de ……….
1.2.2 Objetivos Específicos
1.2.2.1 Implementar y desarrollar un modelo de Seguimiento Farmacoterapéutico a pacientes con Infección respiratoria aguda desde la Farmacia …………...
1.2.2.2 Identificar, durante el programa de SFT, Problemas Relacionados con el Uso de Medicamentos (PRMs) en los pacientes que solicitan dispensación de medicamentos por infecciones de tracto urinario que se atienden en la Farmacia …..
1.2.2.3 Intervenir en la terapéutica de los pacientes en los cuales se detectan PRMs para contener la aparición de Resultados Negativos Asociados con la Medicación (RNMs)
1.2.2.4 Describir las actividades comunicacionales desarrolladas por el Farmacéutico y el nivel de aceptación para solucionar los PRMs.
Comentario [U4]: Se ha cambiado el problema… remplazar.
Comentario [U5]: EEFF
Comentario [U6]: Colocar el nombre de la Farmacia y Botica
Comentario [U7]: Cambiar según morbilidad
Comentario [U8]: Idem
Comentario [U9]: Cambiar según morbilidad
1.2.2.5 Medir el impacto del programa de SFT sobre los PRMs identificados, sobre la adherencia terapéutica de los pacientes involucrados y sobre la percepción de los paciente acerca de la actividad profesional de farmacéutico.
2.3 JUSTIFICACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN
2.3.1. JUSTIFICACIÓN SOCIAL
Existe actualmente un nefasto problema en la asistencia sanitaria que requiere urgentemente atención experta, el de la prevención de la morbi-mortalidad relacionada con los medicamentos (2). Ramalho (14) afirma que en esta problemática el rol del farmacéutico no ha satisfecho las necesidades de una sociedad consumidora de medicamentos, lo que ha conducido en los últimos años a la incidencia de errores de medicación, que han llevado tanto a muertes de pacientes y a hospitalizaciones.
En nuestro país, la necesidad de una actividad más comprometida del farmacéutico y de la implementación de programas de Atención farmacéutica se desprenden del documento de Políticas de Medicamentos del 2004 el cual insta a “promover el desarrollo de la atención farmacéutica y el cumplimiento de las Buenas Prácticas de Farmacia entre los profesionales farmacéuticos, tanto del sector público como privado” (14).
A través de la introducción de la AF será posible, por ejemplo, identificar causas de errores en la prescripción y dispensación de medicamentos, dificultades derivadas del uso por parte de los pacientes tales como reacciones no previstas, reacciones adversas, interacciones o la prevalencia de incumplimiento terapéutico o no adherencia al tratamiento (15,16). A partir del análisis de los resultados se podrá diseñar estrategias para revertir estos problemas. Así mismo se podrá establecer un perfil de los pacientes sobre sus características de uso de medicamentos que aporten bases racionales para la prescripción y dispensación (17,18).
El desarrollo de programas de atención farmacéutica personalizados de nivel comunitario permitirá además identificar los factores que originan la falta de adherencia al tratamiento y se podrán implementar intervenciones farmacéuticas con objetivos educativos precisos para disminuir los factores de riesgo. Si se logran pacientes conscientes de la importancia de ceñirse a las indicaciones médicas en cuanto a la toma de medicamentos las metas alcanzadas en la asistencia sanitaria reflejarán mejoras en la calidad de vida del paciente, evitando recaídas y aún complicaciones más graves.
Como lo menciona Aguas y col (19) si el paciente a través de la contribución activa del farmacéutico mantiene los indicadores de su enfermedad en niveles controlados evitará cambios forzados en su terapia hacia medicamentos más complejos, peligrosos y más caros.
Se justifica entonces proponer investigaciones para establecer una base más amplia de evidencia libres de todo prejuicio que permitan demostrar que la actuación del profesional farmacéutico consigue verdaderamente estos objetivos (2, 20).
2.3.2. JUSTIFICACIÓN PROFESIONAL.
Las nuevas responsabilidades profesionales del Farmacéutico exigen una actIRAd proactiva, previsora y educativa que pueda ser percibida como un beneficio por parte de la comunidad. Es decir la generación de un rol social que justifique la presencia del farmacéutico desde los primeros niveles de atención y sustente su participación en todas las actividades de salud asociadas con el uso de medicamentos (21).
Según Fauss (1) la función sanitaria del control de la farmacoterapia debe ejercerla el profesional Farmacéutico. Por su formación específica sobre medicamentos, ya que son los expertos que la Universidad forma, por su accesibilidad a los pacientes, especialmente de la farmacia comunitaria, está demostrado que es el profesional sanitario que la población tiene más cerca y de más fácil acceso.
Los médicos asumen que los pacientes cumplen estrictamente su prescripción y que esta transcurre sin riesgos. Los farmacéuticos sin embargo aún no asumen su rol de asegurar la calidad del uso final de los medicamentos (22).
Para los farmacéuticos la inclusión en sus labores cotidianas del monitoreo de estos productos es una actividad nueva que sin embargo debe retribuirle el reconocimiento de la población y su confianza como consultor de medicamentos. A través de intervenciones comunitarias el farmacéutico generará las expectativas comunitarias y la optimización de su percepción por parte de la población.
La sIRAación es que existe un problema que produce sufrimiento humano y pérdidas económicas, para el cual existe una solución a través del trabajo profesional del farmacéutico asistencial que debe ser probada exhaustivamente para desarrollar metodologías y herramientas de abordaje propios para revertir el riesgo o disminuir los efectos del mal uso de medicamentosos. Todo esto a través de un nuevo concepto de práctica sanitaria denominado Atención Farmacéutica que conducirá no solo a conseguir un uso apropiado de los medicamentos y alcanzar los objetivos terapéuticos que se pretendía al diseñarlos y prescribirlos o indicarlos si no además que el aprovechamiento de las habilidades sanitarias del profesional Farmacéutico significará la revalorización de su papel social.
Es evidente entonces que para el desarrollo de las nuevas actividades los farmacéuticos necesitamos desarrollar estrategias que tomen en cuenta las diferencias particulares de nuestras poblaciones. La presente investigación contribuirá con el proceso: empezar el desarrollo y la adaptación de procedimientos y herramientas de intervención farmacéuticos tomados de otras realidades a nuestro propio entorno. Considerando nuestros propios factores sociales, demográficos, del estado de los servicios sanitarios y las características del personal médico participante en la atención integral de los usuarios.
2.2.3. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA.
Los problemas que hoy se presentan en la asistencia sanitaria farmacéutica están relacionados fundamentalmente por la brecha que existe entre la evidencia demostrada en la investigación y lo que se aplica realmente en la práctica profesional farmacéutica. La idoneidad o conveniencia de la atención farmacéutica (A.F.) presupone que existe una fuerte evidencia de la relación entre lo que se dice en investigaciones y presupuestos teóricos y los resultados consecuencia de la praxis. Establecer pruebas de esta relación exige estudios cuidadosos en el campo de la AF que sean replicables y permitan obtener un cuerpo de conocimientos suficientemente extrapolable a toda la población (23,24,25).
El reconocer en nuestro país por ejemplo las causas del incumplimiento de las recomendaciones para la toma de la medicación y la influencia de las características y condiciones de vida de los pacientes sobre el uso de sus medicamentos es una información relevante a partir de la cual se podrán proyectar estrategias educativas para prevenir su incidencia y prevalencia en la comunidad.
La contribución del farmacéutico es necesaria además para definir, clasificar y analizar los problemas asociados con el uso de los medicamentos. Es necesario determinar cuales son los factores influyentes más importantes. Si bien existen referencias acerca de cuales son las causas (26), es necesario determinar nuestras particulares necesidades básicamente por que nuestro desarrollo económico, nuestras diferencias sociales y demográficas, el acceso a medicamentos y el desarrollo del sector salud difiere de la sIRAación social en la que se realizan las investigaciones foráneas.
Finalmente, es necesario empezar a cerrar la brecha que existe entre la teoría y la práctica. Encarar y proponer metodologías propias que tomen en cuenta nuestras particulares diferencias y que nos permitan de una vez por todas pasar desde los discursos eruditos, normas insostenibles y reuniones estériles
hasta el campo del desarrollo y la práctica concreta del servicio de atención farmacéutica disociada de la dispensación.
2.3.4. JUSTIFICACIÓN SANITARIA.
Según Soto (27) si bien es cierto que debido al impacto en la Salud Pública se han establecido múltiples programas de control de enfermedades es notorio un progresivo abandono de dichos programas. Por lo cual es necesario proponer alternativas que permitan el abordaje del problema mediante la participación de recursos humanos adecuadamente preparados y estratégicamente ubicados dentro de la red del servicio sanitario.
En el contexto de la salud pública los profesionales farmacéuticos están en una posición muy importante para identificar y asistir en la terapia farmacológica a los pacientes (28-31). Sin embargo y a pesar de que la farmacia comunitaria pública o privada es un lugar en el que frecuentemente la población busca apoyo para sus problemas de salud, pocos farmacéuticos vigilan desde allí a sus pacientes en la búsqueda de problemas asociados con el consumo de medicamentos u otros factores de riesgo asociados (12). Por lo tanto es crucial diseñar intervenciones para educar y motivar a los profesionales farmacéuticos en las ventajas que otorga involucrarse en el cuidado del paciente porque por su posición en la cadena de prestación del servicio sanitario tendrían contacto con los pacientes antes incluso del inicio de los tratamientos y lo vigilarían de forma regular durante el mismo.
Las evidencias de los resultados positivos que puede aportar el trabajo del farmacéutico para evitar problemas con medicamentos o contribuir al éxito de las terapéuticas es abrumador, aunque existe una brecha evidente y aún difícil de solucionar relacionada con la implementación de servicios farmacéuticos sin dispensación en los Establecimientos Farmacéuticos.
Es aceptado que la atención farmacéutica puede ahorrar recursos y hasta salvar vidas (31), pero las instIRAciones aún no saben como implementar tales
servicios ni cuales serán los procedimientos normalizados para su desarrollo sostenible.
Los modelos aplicados en investigaciones científicas que sirven para probar una determinada actividad profesional farmacéutica, no encajan dentro de los modelos de prácticas actualmente vigentes. Los esfuerzos que conduzcan a tal objetivo tendrán un impacto decisivo en los modelos actuales de salud pública.
Las infecciones de tracto urinario pueden alcanzar hasta el 70% de las consultas ambulatorias en los establecimientos públicos. Se convierten en una problema de salud muy importante y el consumo de medicamentos que se deriva puede enmascarar una serie de riesgos asociados, sobre todo por el tipo de medicamentos que es necesario utilizar, todos con capacidad antibiótica.
Por lo tanto es una oportunidad valiosa tanto para los pacientes, los farmacéuticos y el sistema sanitario probar los modelos de intervención farmacéutica dirigidos a solucionar problemas asociados con el uso de medicamentos en este tipo de pacientes.
II. MARCO TEORICO Y ANTECEDENTES.
3.1. MARCO TEÓRICO.
3.1.1. REALIDAD SANITARIA Y SERVICIOS FARMACÉUTICOS EN EL PERÚ.
El derecho a la salud está consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (32) y son recogidos en la ConstIRAción Política del Perú (33). El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) (34), reconoce “el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental”. Señala que los Estados Partes deben adoptar algunas medidas para “asegurar la plena efectividad de este derecho.
Por esta razón el Estado Peruano debe asegurar que todos los ciudadanos y ciudadanas accedan a la atención sanitaria que requieren, incluyendo el acceso a medicamentos.
En consecuencia, dado que la salud es un derecho y el uso racional de los medicamentos contribuye a este estado, las políticas públicas deben proporcionar los medios para hacer cumplir este derecho. El acceso a medicamentos de calidad y su uso racional, son temas que deben constIRAir ejes de la política del Gobierno (35).
La OMS define como Uso Racional de Medicamentos (URM) al uso seguro, efectivo y adecuado de estos, de acuerdo a las necesidades individuales de los pacientes en cuanto a dosis y periodos de tratamiento. Así mismo considera que los costos que demande la atención con medicamentos debe ser un costo que los enfermos y los organismos sanitarios puedan sufragar (36).
Según J Seinfeld (37), en el Perú en los últimos años y gracias al progreso económico que ha impulsado el crecimiento se han hecho avances significativos claves en la salud como la disminución de las tasas de mortalidad infantil y materna, así como las de desnutrición crónica que muestran una tendencia decreciente. Asimismo, en las últimas décadas hubo adelantos en relación al acceso de la población a los servicios de salud, así como aumentos en las tasas de aseguramiento.
El sistema de salud del Perú está conformado por dos sectores, el público y el privado. Para la prestación de servicios de salud, el sector público se divide en el régimen subsidiado o contributivo indirecto y el contributivo directo, que es el que corresponde a la seguridad social. En el sector público el gobierno ofrece servicios de salud a la población no asegurada a cambio del pago de una cuota de recuperación de montos variables sujetos a la discrecionalidad de las organizaciones y por medio del Seguro Integral de Salud (SIS), que subsidia la provisión de servicios a la población que vive en condiciones de pobreza y pobreza extrema. La prestación de servicios para el régimen subsidiado de población abierta o asegurada al SIS se realiza a través de la red de establecimientos del Ministerio de Salud (MINSA), hospitales e instIRAtos especializados que están ubicados en las regiones y en la capital de la república (38).
En cuanto a los servicios farmacéuticos de manera general cumplen con provisionar medicamentos a través de un proceso sencillo de compra, venta y despacho. No se han implementado servicios profesionales enfocados en la satisfacción integral del paciente que utiliza medicamentos. Servicios como el aseguramiento de las Buenas Prácticas de Prescripción, Buenas prácticas de Dispensación, Atención Farmacéutica a través de Seguimiento Farmacoterapéutico y Farmacovigilancia no están dentro de las responsabilidades actuales asumidas por los profesionales Farmacéuticos de estos Servicios.
Actualmente en el Perú existen 15,000 farmacéuticos autorizados, de los cuales 1,822 trabajan en el sector público. Se desconoce el número de técnicos y auxiliares de farmacia. Hasta el momento no existen propuestas de planes estratégicos para el desarrollo de los recursos humanos farmacéuticos. Aunque de acuerdo al Consejo de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad de la Educación Superior Universitaria (CONEAU), se han identificado ciertos requisitos generales de acreditación para las facultades de Farmacia (39).
CUADRO N°01. Comparativo entre Recursos de Profesionales Farmacéuticos y otros de Ciencias de la Salud en el Perú.
N° Recursos humanos Cantidad Proporción por
10,000 hab.
1 Farmacéuticos autorizados (todos los sectores) 15,000 5
2 Farmacéuticos en el sector público 1,822
3 Médicos (todos los sectores) 41,778 14
4 Personal de enfermería y de partería (todos los sectores) 35,516 12
Fuente: Modificado de MINSA/OPS/OMS. Perfil del Farmacéutico de la República del Perú. (39)
Según datos del IMS – Perú del 2012 (40) En el Perú la comercialización de medicamentos alcanza a 1500 millones de dólares. Comparativamente con otros países de Latinoamérica, el mercado farmacéutico peruano es 40 veces más pequeño que Brasil y se compara con los mercados de Ecuador y Centro América en conjunto. El mercado Farmacéutico del Perú representa el 1.7% del mercado latinoamericano, mientras que el Brasileño representa el 42%.
Más del 60% del mercado está concentrado en Farmacias comunitarias, 30%
en las Farmacias del Sector Público y el resto en instIRAciones privadas. El Estado contribuye en este mercado con cerca de 250 millones de dólares para la compra de medicamentos para los establecimientos de salud (16) (Figura N°02).
FIGURA N°01. Distribución del Valor del Mercado Farmacéutico Peruano en Millones de Dólares.
Fuente: Reporte de precios IMS -2012. Presentación en DIGEMID. Enero 2012 (40)
3.1.2. MARCO NORMATIVO PARA EL DESARROLLO DE LA FARMACIA Y EL USO DE MEDICAMENTOS EN EL PERÚ.
Los criterios generados a partir del marco de Política desembocaron en la Ley N.º 29459 en 2009, Ley de los productos farmacéuticos, dispositivos médicos y productos sanitarios. En ella se establece un marco regulatorio más estricto, introduciendo términos armonizados internacionalmente dejando sin efecto aspectos cuestionados de la Ley de Salud N.° 26842 de 1997 (9,41).
CUADRO N°02- Base Legal vigente para el manejo de medicamentos en el Perú.
Nombre de la norma Rango N° año
Política de Medicamento del Perú (15) RM 1240-
2004/MINSA 2004
Ley de Medicamento del Perú (9) Ley 15266 2009
Reglamento sobre Establecimientos Farmacéuticos (11) DS 014-2011-SA 2011 Reglamento para el Registro, Control y vigilancia Sanitaria DS 016-2011-SA 2011
de Productos Farmacéuticos, Dispositivos Médicos y Productos Sanitarios (10).
Modificatoria del DS 014-2011, Sobre Establecimientos
Farmacéuticos. DS 001-2012-SA 2012
Modificatoria del DS 016-2011, Sobre Registro, Control y vigilancia Sanitaria de Medicamentos, Dispositivos Médicos y Productos Sanitarios
DS 002-2012-SA 2012
Fuente: Elaboración Propia
El Reglamento de Establecimientos Farmacéuticos promulgado por DS 016- 2011-SA (11) define los ámbitos en los cuales debe desarrollarse la atención farmacéutica y el seguimiento fármaco terapéutico (SFT) en el Perú. Por Atención Farmacéutica se define: “Actos del profesional Químico Farmacéutico para la mejora y el mantenimiento de la calidad de vida del paciente los cuales se realizan mediante prácticas correctas de dispensación y seguimiento fármaco terapéutico (SFT)”. Ambos aspectos son de cumplimiento obligatorio para la certificación de los Establecimientos Farmacéuticos en el Perú.
El mismo documento define al Seguimiento Farmacoterapéutico (SFT), como:
“El acto profesional en el cual el profesional químico farmacéutico orienta y supervisa al paciente en relación al cumplimiento de su farmacoterapia, mediante intervenciones farmacéuticas dirigidas a prevenir, identificar y resolver problemas relacionados con los medicamentos”. Además el Reglamento faculta al profesional Farmacéutico a desarrollar y evaluar el Seguimiento Fármaco Terapéutico a nivel comunitario y hospitalario e informar los resultados de sus intervenciones a la Autoridad de Salud pertinente. (11).
Por el lado gremial, la Ley de Trabajo del Químico Farmacéutico Ley 28173 y su reglamento emitido el 2006 (42), otorga a este profesional la responsabilidad de la dispensación, de la información y de la orientación al usuario sobre la administración, uso y dosis del producto farmacéutico, su interacción con otros medicamentos, sus reacciones adversas y sus condiciones de conservación.
Asimismo, le otorga facultades para ofrecer al usuario alternativas de medicamentos química y farmacológicamente equivalentes al prescrito en la receta, en igual forma farmacéutica y dosis.
CUADRO N°03. Base legal para el desarrollo de las actividades profesionales de los químicos farmacéuticos en el Perú.
Nombre de la norma Rango N° año
Ley del Colegio Químico Farmacéutico (43) Ley 15266 1965 Ley modificatoria de la 15266 (44) ley 26943 1998 Reglamento de la ley 15266 (45) DS 006-99-SA 1999 Modificatoria del reglamento de la Ley 15266
(46) DS 022-2008-SA 2008
Ley de Trabajo del Químico Farmacéutico (42) ley 28173 2004 Reglamento de la Ley 28173 (47) DS 008-2006-SA 2006
Fuente: Elaboración Propia
3.1.3. VALOR SOCIAL DEL MEDICAMENTO Y PROBLEMAS RELACIONADOS CON SU USO.
La consideración del medicamento como bien económico no siempre va en el mismo sentido que su percepción como bien social lo que ocasiona que los intereses económicos se antepongan a los sanitarios. Esto origina que frecuentemente se perjudique o ponga en riesgo la salud de las personas, en particular de las más vulnerables, creándose una permanente tensión entre atender las necesidades terapéuticas reales y la ampliación del mercado farmacéutico (47,48).
Po tanto los medicamentos deben ser abordados como un bien público, buscando un balance con el enfoque económico para satisfacer las expectativas legítimas de los productores, distribuidores y usuarios. En caso de conflicto, el Estado debe asegurar ante todo la protección de los intereses de la salud pública.
El verdadero valor social del medicamento radica, sin embargo, en sus efectos más intangibles, imponderables y sensibles a las emociones humanas: la disminución del sufrimiento y su contribución a la vida y a la felicidad de las personas. La aportación del medicamento y su industria a la ciencia médica y su aplicación en los sistemas asistenciales salva vidas, alivia el dolor y el sufrimiento físico y psíquico de los pacientes y de sus familias, y posibilita el desarrollo humano y la integración social de las personas (47,48).
Sin embargo con el uso de medicamentos no siempre se consiguen resultados positivos en la salud de los pacientes, sino que en ocasiones la farmacoterapia
falla provocando daños adicionales o cuando no se consiguen los objetivos terapéuticos buscados. Estos fallos de la farmacoterapia tienen un coste en la salud de los pacientes y un coste en recursos sanitarios y sociales, lo que los convierten en un auténtico problema de salud pública (1, 49,50)
Strand y Hepler (2,49,51), definen como Drug related morbidity, PRM en español, como aquella experiencia indeseable del paciente que involucra a la terapia farmacológica y que interfiere real o potencialmente con los resultados deseados por la terapéutica. Para que un suceso sea calificado de PRM deben de existir al menos dos condiciones: 1) el paciente debe estar experimentando o debe ser posible que experimente una enfermedad o sintomatología, y 2) esta patología debe tener una relación identificable o sospechada con la terapia farmacológica.
3.1.4. DIAGNÓSTICO DE PROBLEMAS RELACIONADOS (PRM) Y RESULTADOS NEGATIVOS DE LA MEDICACIÓN (RNM).
El proceso de utilización de medicamentos es complejo, ya que intervienen diversos agentes en sus diferentes fases (prescripción, validación, dispensación, administración y seguimiento farmacoterapéutico) y hay ocasiones en que la farmacoterapia no alcanza el objetivo de salud esperado, por diversas razones o circunstancias propias del paciente, entre las cuales encontramos los errores de medicación (EM) (51).
Blasco, mariño y Cols. (52) Definen error de Medicación (EM) a cualquier actuación, prevenible que puede causar daño al paciente ya sea morbilidad farmacoterapéutica (MFT) que puede desencadenar un resultado negativo asociado al uso de medicamento (RNM), o bien, dar lugar a una utilización inapropiada de los medicamentos cuando estos están bajo el control de los profesionales sanitarios o del propio paciente y que pueden estar asociados con Problemas Relacionados con Medicamentos.
Los Problemas Relacionados con Medicamentos (PRM) se originan de errores de medicación y causan la aparición de un resultado negativo asociado al uso de medicamentos (RNM). Este RNM, también se puede llamar morbilidad
farmacoterapéutica (MFT). Los PRM son elementos del proceso que predisponen al usuario de medicamentos un mayor riesgo de sufrir un RNM y sus consecuencias tienen una relación causal con la farmacoterapia o error de la medicación (EM). De hecho los PRM pueden originarse luego de un error de medicación (53).
En el 2007 el Tercer Consenso de Granada (49,54,55,56) definió como sospecha de RNMs. a la sIRAación en la que el paciente está en riesgo de sufrir un problema de salud asociado al uso de medicamentos, generalmente por la existencia de uno o más PRM, los que se consideran como factores de riesgo o causas de este RNM (CUADRO N° 04).
CUADRO N°04. Clasificación de Resultados Negativos Asociados con la Medicación (RNM). Tercer Consenso de Granada. 2007 (Clasificación que le correspondía a los
PRMs hasta el Segundo Consenso de Granada)
N° Clasificación del RNM Descripción del RNM
1
Necesidad
Problema de Salud no tratado. El paciente sufre un problema de salud asociado a no recibir una medicación que necesita.
2
Efecto de medicamento innecesario. El paciente sufre un problema de salud asociado a recibir un medicamento que no necesita.
3
Efectividad
Inefectividad no cuantitativa. El paciente sufre un problema de salud asociado a una inefectividad no cuantitativa de la
medicación.
4
Inefectividad cuantitativa. El paciente sufre un problema de salud asociado a una inefectividad cuantitativa de la medicación.
5
Seguridad
Inseguridad no cuantitativa. El paciente sufre un problema de salud asociado a una inseguridad no cuantitativa de un
medicamento.
6
Inseguridad cuantitativa. El paciente sufre un problema de salud asociado a una inseguridad cuantitativa de un medicamento.
Tomado de: Tercer Consenso de Granada 2007 (49,54,55).
Se admite que los PRMs como causas de RNMs, pueden ser múltiples, aceptando por tanto la existencia de un listado inicial que no es exhaustivo ni excluyente (CUADRO N°05), y que por tanto puede ser modificado con su utilización en la práctica clínica y en diversas condiciones sociales.
CUADRO N°05. Listado de Problemas Relacionados con Medicamentos (PRM)
.
Tomado de: Tercer Consenso de Granada 2007 (49,54,55).
Los PRM se pueden dividir en: potenciales o no manifestados, cuando el paciente potencialmente puede llegar a experimentar algún suceso indeseable (RNM) que podría interferir en los resultados deseados y reales cuando el paciente experimenta de hecho un suceso indeseable relacionado con la farmacoterapia que genera un resultados negativo de la medicación (RNM) (53).
La nueva definición de PRM y RNM puede ser el origen de un nuevo posicionamiento profesional del Farmacéutico. Con el soporte de la definición de la actividad que lleva finalmente a la identificación y sistematización de estos eventos puede afirmarse que los farmacéuticos al identificar un PRM para prevenir un RNM realizan efectivamente un diagnóstico.
Culbertson y col. en 1997 (57) definieron como Diagnóstico Farmacéutico (DF) al proceso cognitivo centrado en la identificación de problemas específicos originados en el uso de medicamentos por parte de los pacientes. El DF debe estar basado en evidencia suficientes que permita sostener que la causa del problema de salud que enfrenta el paciente es efectivamente el uso de los medicamentos.
1. Administración errónea del medicamento 2. Actitudes personales del paciente 3. Conservación inadecuada
4. Contraindicación
5. Dosis, pauta y/o duración no adecuada 6. Duplicidad
7. Errores en la dispensación 8. Errores en la prescripción 9. Incumplimiento
10. Interacciones
11. Otros problemas de salud que afectan al tratamiento 12. Probabilidad de efectos adversos
13. Problema de salud insuficientemente tratado 14. Otros.
En la práctica, lo que ha ocurrido es que los farmacéuticos hemos evitado utilizar la palabra diagnóstico para referirnos finalmente a la actividad profesional de prevenir RNMs a través de la identificación y el tratamiento de sus causas, los PRMs. Si para los Profesionales Médicos es clara la labor diagnóstica en función de las enfermedades que son capaces de identificar para los Farmacéuticos debe quedar claro cuales son los PRMs que son capaces de diagnosticar para evitar la aparición de RNMs.
Como se ha afirmado no todos los PRM se originan en EM pero los EM devienen en PRM. Ferriols (58) afirma que con una elevada frecuencia, los PRM se originan en la forma en que los medicamentos son seleccionados, prescritos o indicados, dispensados, administrados y, principalmente, monitorizados. Por tanto, además de la obligada calidad en los medicamentos que se manejan es imprescindible una correcta selección, prescripción, indicación, preparación, dispensación y administración, y por supuesto la exigencia de seguimiento de resultados y evolución del paciente con tratamiento farmacológico, para evitar o prevenir acontecimientos adversos relacionados con la farmacoterapia (59).
En conclusión el Farmacéutico debe estar capacitado para diagnosticar errores de medicación o problemas relacionados con medicamentos, proponer un tratamiento para estos problemas a través de una intervención farmacéutica, con el fin de prevenir enfermedades producidas por el uso de medicamentos o resultados negativos de la medicación.
3.1.5 LA ATENCIÓN FARMACÉUTICA Y EL SEGUIMIENTO
FARMACOTERAPÉUTICO: RESPONSABILIDAD DEL
FARMACÉUTICO EN EL MANTENIMIENTO DE LA SALUD PÚBLICA.
La introducción de la filosofía y conceptos de “Pharmaceutical Care”
representan una revalorización de la Farmacia en un momento en que la farmacia comunitaria se encuentra en una encrucijada tras la desaparición de la “farmacia elaboradora” y la pérdida de valor de la “farmacia distribuidora” a la
que aquella había dejado paso, ambas centradas en el medicamento como producto (12).
En el cambio de visión contribuyeron la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación internacional farmacéutica (FIP) cuando definieron que la misión de la práctica farmacéutica debe ser: suministrar medicamentos, otros productos y servicios para el cuidado de la salud y ayudar a la sociedad para emplearlos de la mejor manera posible (60).
En España, País donde se ha trabajado mucho la incorporación del Pharmaceutical Care. El Ministerio de Sanidad y Consumo promociona el concepto de Atención Farmacéutica (AF) como un conjunto de servicios farmacéuticos dirigidos al paciente que van desde el control de calidad de la prescripción hasta actividades de Farmacovigilancia (61,49,62).
En el ámbito comunitario, según Andrés Rodríguez (12) las actividades de AF podrían esquematizarse según el cuadro N°07, donde destacan aquellas orientadas hacia el paciente, mayores en número a aquellas tradicionales orientadas exclusivamente hacia el aseguramiento de la calidad del medicamento.
Aquellas actividades que no están directamente relacionadas con el uso de medicamentos pueden contribuir también con este objetivo pero al no estar vinculadas directamente con el paciente son consideradas más como actividades orientadas a otorgar calidad al medicamento. Por ejemplo las actividades y procedimientos de la cadena logística tanto en sistemas intrahospitalarios como en distribución externa e incluso los esfuerzos para asegurar la calidad intrínseca de los medicamentos a través de análisis de control de calidad (12, 53).
Las Buenas Prácticas (BP) de Dispensación, la Indicación Farmacéutica, el Seguimiento Farmacoterapéutico (SFT), las BP de Farmacovigilancia, las actividades relacionadas con la Farmacia Clínica, todas ellas deben contribuir con la prevención, solución o amenguamiento de los PRM.
Cuadro N° 06: Actividades de Atención Farmacéutica en el ejercicio profesional del farmacéutico comunitario.
Tomado de Andrés Rodríguez (12)
Lo más impactante quizá de la atención farmacéutica es el uso del término mismo. Tal vez nunca antes en la historia de la farmacia se había usado el término “atención” para denotar la función del farmacéutico en la sociedad. Era mucho más frecuente hablar de servicios farmacéuticos que de atención y existen diferencias entre un término y otro. El diccionario define “atención”
como “la responsabilidad individual de alguien para entregar bienestar y seguridad”, mientras que un servicio implica funciones o actividades (16).
Al introducir el término “atención” el farmacéutico se iguala con otros profesionales de la salud que también entregan atención al paciente y colocamos a éste, en el centro de nuestro quehacer profesional. Hay tres elementos básicos que caracterizan el ejercicio de la atención farmacéutica:
Responsabilidad, el compromiso de trabajar con el paciente para alcanzar las metas terapéuticas y el mejoramiento de la calidad de vida del paciente (16, 63, 64).
Mientras que hace algún tiempo el ejercicio de la dispensación caracterizaba la labor del farmacéutico y se desentendía de los efectos que el medicamento producía en el paciente y éste a su vez, no sabía a quién recurrir en caso de una reacción adversa o de dudas sobre el uso del fármaco; con la atención
farmacéutica, paciente y farmacéutico concuerdan en la terapia prescrita por el médico, buscan un consenso en el cumplimiento del tratamiento para alcanzar una meta establecida por ambas partes y el farmacéutico se compromete a prevenir o solucionar los problemas que se presenten y a futuro podrían presentarse el paciente (16, 63, 64).
Sin embargo el mayor problema del concepto de Atención Farmacéutica es llevarlo a la práctica. Se han propuesto para este fin una serie de actividades concretas que permitan obtener resultados medibles que evidencien la utilidad del trabajo profesional farmacéutico para la prevención, solución o amenguamiento de los problemas asociados al uso de los medicamentos (PRM).
Una respuesta a esta necesidad es la implementación de modelos basados en seguimiento fármaco terapéutico (SFT) (49,65,66). La definición de Seguimiento fármaco terapéutico (SFT), tal como se propone en el tercer consenso sobre Atención Farmacéutica de Granada en España en 2007 (49), es “La práctica profesional en la que el farmacéutico se responsabiliza de las necesidades del paciente que usa medicamentos”.
Las actividades del SFT están orientadas a la detección de problemas relacionados con medicamentos (PRM) para la prevención y resolución de resultados negativos asociados a la medicación (RNM). Este servicio implica un compromiso, y debe proveerse de forma continuada, sistematizada y documentada, en colaboración con el propio paciente y con los demás profesionales del sistema de salud, con el fin de alcanzar resultados concretos que mejoren la calidad de vida del paciente (67, 68).
Tal como lo señala Machuca(69) actualmente los términos: atención farmacéutica (AF), intervención farmacéutica (IF) y seguimiento fármaco terapéutico (SFT) se usan indistintamente en las diferentes investigaciones sobre e tema para indicar una misma actividad orientada a asegurar calidad en el consumo de medicamentos por parte de los pacientes.
Según Martí y Jiménez (70), de manera general los programas de AF o SFT deben soportarse en métodos o sistemas que permitan, de un modo general, dar respuesta a los siguientes aspectos:
a) Identificación temprana de pacientes que se beneficiarían con su implantación,
b) Registrar las categorías y las causas que originan los problemas relacionados con los medicamentos y su documentación,
c) Generar alertas para identificar los fallos del sistema,
d) Evaluar la utilidad clínica de los procesos asistenciales clave en curso y e) Facilitar la propuesta de mejoras en la calidad de la gestión
farmacoterapéutica.
Sabater y col. (71) plantean una clasificación de las intervenciones farmacéuticas que podrían sugerirse durante el proceso de del Seguimiento Fármaco terapéutico. La clasificación se muestra en el Cuadro N°07. Para esta clasificación los autores definen intervención farmacéutica como: la propuesta de actuación sobre el tratamiento y/o las conductas del paciente, encaminada a resolver o prevenir un PRM o un RNM.
A través de los años se han desarrollado varios métodos, entre ellos los más conocidos son: Therapeutic Outcomes Monitoring (TOM) aplicable a grupos de pacientes que sufren enferemadades de alto riesgo de Charles Hepler, El Método del Global Pharmaceutical Care de Linda Strand y Cols.y El método de Seguimiento Farmacoterapéutico Dáder de la Dra. María José Faus Dáder desarrollado desde la Universidad de Granada en España. (72). Existen así mismo otros métodos propuestos como el método IASER desarrollado por Climenti y Jimenez (70) .
En este proyecto derivado de línea de investigación se utilizará como modelo de intervención una modificación del método Español DADER de seguimiento fármaco terapéutico (72,73) Desarrollado por Ocampo (74) con el objetivo de medir el impacto del SFT sobre el uso de medicamentos y la prevención y solución de PRMs y RNMs.
Cuadro N°07. Clasificación de intervenciones farmacéuticas destinadas a prevenir o resolver resultados clínicos negativos de la farmacoterapia.
Intervención Acción
Intervenir sobre cantidad de medicamento
Modificar la dosis Ajuste de la cantidad de fármaco que se administra de una vez.
Modificar la dosificación Cambio en la frecuencia y/o duración del tratamiento.
Modificar la pauta de
administración (redistribución de la cantidad)
Cambio del esquema por el cual quedan repartidas las tomas del medicamento a lo largo de un día.
Intervenir sobre la estrategia
farmacológica
Añadir un medicamento(s)
Incorporación de un nuevo medicamento que no utilizaba el paciente.
Retirar un medicamento(s)
Abandono de la administración de un determinado(s) medicamento(s) de los que utiliza el paciente.
SustIRAir un medicamento(s)
Remplazo de algún medicamento de los que utilizaba el paciente por otros de composición diferente, o bien de diferente forma farmacéutica o vía de administración.
Intervenir sobre la educación al paciente
Disminuir el incumplimiento involuntario (educar en el uso del medicamento)
Educación en las instrucciones y precauciones para la correcta utilización y administración del medicamento.
Disminuir el incumplimiento voluntario (modificar actIRAdes respecto al tratamiento)
Refuerzo de la importancia de la adhesión del paciente
a su tratamiento.
Educar en medidas no farmacológicas
Educación del paciente en todas aquellas medidas higiénico- dietéticas que favorezcan la consecución de los objetivos terapéuticos.
Tomado de Sabater y Cols. (71) El Método DADER nació en 1999 como propuesta del Grupo de Investigación en Atención Farmacéutica de la Universidad de Granada y ha sido revisado en tres oportunidades. La última revisión en el 2005 tuvo el objetivo de convertirlo en una herramienta sencilla y de fácil aplicabilidad sin la pérdida del rigor de un procedimiento operativo normalizado. De esta forma el método DADER intenta ser un modelo universal para la prestación del seguimiento fármaco terapéutico
en cualquier ámbito asistencial, independientemente del tipo de paciente y por cualquier farmacéutico (73).
El método ha demostrado ser exitoso en la prevención, detección y resolución de problemas relacionados con los medicamentos (PRM) desde el nivel de atención primaria (73,75,76,77). Sin embargo tal como lo proponen el Grupo de Investigación de la Universidad de Granada (68) y Deselle y col. (78) es necesario evaluar su utilidad en escenarios sociales diferentes que permitan establecer estándares de actuación en sIRAaciones particulares para medir en ellos el impacto real de la atención farmacéutica.
Estas particularidades se han introducido en el método modificado por Ocampo (74) que toma en cuenta por ejemplo aspectos semánticos y terminológicos en cada una de las necesidades de información que se requieren del paciente, justamente para hacer que los instrumentos de levantamiento de información sean fáciles de aplicar por el profesional y entendibles para el paciente. Así mismo se han introducido test que permiten rápidamente detectar problemas de adherencia al tratamiento que en nuestra realidad alcanzan cifras mayores al 70% y se convierten en uno de principales problemas a resolver en relación con el uso de medicamentos.
Tanto en el método DADER (72,68) como en la versión modificada por Ocampo (74) se pueden identificar como fases centrales del proceso de seguimiento farmacoterapéutico a: a) la elaboración del primer estado de sIRAación del paciente, la evaluación e identificación de sospechas de PRMs, b) la intervención para resolver los PRMs y potenciales RNMs y c) la evaluación del nuevo estado de sIRAación del paciente (Figura N°05).
En la presente investigación, se aplicará un modelo desde la Oficina de Farmacia. Un primer contacto en el Establecimiento, para la oferta del servicio y el levantamiento de información y contactos sucesivos en la fase de intervención a través de llamadas por teléfono o citas en la farmacia comunitaria. Resultados sobre el uso de estos modelos basados en tecnologías de la comunicación se presentan en la sección de antecedentes (79-82).
Figura N°02. Pasos Clave del Método DADER Modificado de Seguimiento Farmacoterapéutico
Identificar el problema:problema de
proceso o resultado Evaluación Intervención
Plan de actuación:
implementar solución
Estado de situación Buscar información, problemas de salud y
medicamentos Evaluar los resultados
obtenidos
Inicio: Paciente que requiere SFT
Elaboración Propia En la presente investigación, se aplicará un modelo desde la Oficina de Farmacia. Un primer contacto en el Establecimiento, para la oferta del servicio y el levantamiento de información y contactos sucesivos en la fase de intervención a través de llamadas por teléfono o citas en la farmacia comunitaria. Resultados sobre el uso de estos modelos basados en tecnologías de la comunicación se presentan en la sección de antecedentes (79-82).
Si bien desde la farmacia comunitaria el Farmacéutico no tiene acceso a las costumbres y hábitos domiciliarios del paciente ni, probablemente a la confortabilidad que significa conversar en un ámbito más relajado que permitiría una mejor comunicación de parte del enfermo hacia el farmacéutico y viceversa, el abordaje desde la farmacia permite consolidar el liderazgo de esta instIRAción que debe convertirse en el centro hacia donde debe recurrir el paciente para la consulta sobre medicamentos.
Por otro lado el trabajo desde el Establecimiento Farmacéutico se sobrepone a las desventajas de no tener acceso a la bolsa de medicamentos, a la oportunidad de intimar con el paciente, a tiempos más holgados de interacción y a menores oportunidades para desarrollar actividades de educación. Al
contrario el trabajo desde la Farmacia permitirá el desarrollo de estrategias para fortalecer el rol de liderazgo del farmacéutico como profesionales de la salud con un cometido específico y crucial alrededor del uso de medicamentos desde el Establecimiento Farmacéutico.
Un aspecto crucial es desarrollar un modelo que no solo agregue valor a la asistencia sanitaria e impacto positivo en las actividades del profesional farmacéutico, si no que además genere valor económico al establecimiento farmacéutico. Esta es una de las principales barreras en la implementación de los modelos de SFT que aún no despegan en actividades regulares concretas dirigidas al paciente y aún se miran como verdaderos obstáculos en aquellos países que los han implementado de manera reglamentaria tal como en el Perú. La presente investigación pretende desarrollar un modelo que permita, con las adaptaciones necesarias, contribuir a la salud pública otorgando valor a la cadena logística de medicamentos.
3.1.6. SEGUIMIENTO FARMACOTERAPEUTICO Y SATISFACCION DEL PACIENTE POR EL SERVICIO.
En la evaluación de la calidad de los servicios sanitarios, la valoración del usuario resulta de capital importancia, porque proporciona información sobre el éxito del proveedor en el cumplimiento de las expectativas (144). La satisfacción de los pacientes es uno de los resultados humanísticos, considerados por Donabedian como la aprobación final de la calidad de la atención y refleja la habilidad del proveedor para cumplir las necesidades de los pacientes-usuarios (145). De esta forma la calidad de la atención y consejería que el paciente recibe del farmacéutico puede servir como un indicador de la calidad de los servicios de atención farmacéutica. Así mismo podría ser útil para estimar la magnitud en la cual los pacientes perciben la calidad de los servicios farmacéuticos (122).
Luego de la implementación del seguimiento fármaco terapéutico se han observado mejoras significativas en la percepción del paciente con respecto al servicio farmacéutico. Armando (121) sostiene que la satisfacción de los
pacientes con en seguimiento fármaco terapéutico se relaciona fundamentalmente a: mejoras en el conocimiento de los medicamentos y en el cumplimiento de los tratamientos prescriptos por el médico. Ferrer (146), concluye que existe relación entre el grado de satisfacción del paciente con el servicio farmacéutico por un lado y la auto percepción del estado de salud y el compromiso del paciente con el cumplimiento de las indicaciones médicas y farmacéuticas por otro.
La evaluación de la percepción del paciente acerca de la actuación del farmacéutico ha sido objeto de múltiples investigaciones con el objetivo de establecer un procedimiento e instrumentos confiables para medirla. Algunos toman como línea de base a la farmacia en su conjunto, como establecimiento de salud (123), mientras que otros miden directamente la percepción acerca del profesional o específicamente la calidad de la información brindada y de cómo ha influenciado en los hábitos del paciente para el manejo de la enfermedad (147,148).
En la presente investigación se evalúa la percepción que tienen los pacientes acerca de la actitud de los farmacéuticos hacia ellos como personas enfermas que usan medicamentos y que requieren consejería para prevenir daños que podrían resultar de este uso. La medición de la Variable se hará antes y después a la implementación del seguimiento fármaco terapéutico, como un indicador de la calidad de la atención farmacéutica brindada. Para el abordaje se utilizó The Purdue Pharmacist Directive Guidance scale (PPDG) (122,145 149), que es una herramienta sencilla, fácil de administrar y que ha demostrado validez y confiabilidad en los resultados (149). Una modificación del instrumento fue propuesta por Vivian en un estudio para medir el efecto de las actividades del farmacéutico sobre el control de la presión arterial y es el que se usa en la presente investigación.
3.1.7. INFECCION DE TRACTO URINARIO.
Las infecciones del tracto urinario (IRA) están dentro de las 10 primeras causas de muerte en el Perú y representan el sétimo lugar de demanda por consulta
Comentario [U10]: Esta información de be de cambiar y adpatarse de acuerdo a cada proyecto
externa (ver Figuras N° 06 y 07) (83). ConstIRAyen la patología infecciosa más frecuente en el ámbito mundial, motivando más de 6 millones de consultas anuales en USA. Desde el punto de vista epidemiológico se subdividen en las que acompañan al cateterismo vesical (mayormente hospitalarias), y las ajenas al mismo (en su mayoría ambulatorias) en ambos casos puede ser sintomáticas ó asintomáticas (84).
Las I.T.U. representan una gama de padecimientos clínicos y anatomopatológicos, que varían desde bacteriuria asintomático hasta absceso perirrenal con sepsis; cada uno tiene su propia epidemiología, evolución natural y peculiaridades diagnosticas, cuya diferenciación tiene importantes repercusiones sobre el tratamiento y pronostico (84).
La mayor parte de las infecciones de tracto urinario son causadas por anaerobios facultativos que habIRAalmente se originan en la flora intestinal;
otros patógenos como estreptococos del grupo B, Staphylococcus epidermidis y Cándida albicans, se originan en la flora vaginal ó en la piel del periné en la mujer. Estadísticamente los gérmenes más frecuentes son los bacilos gram negativos: Escherichia coli origina aproximadamente el 80% de infecciones agudas en los pacientes sin catéteres, cálculos ni anomalías urológicas;
Proteus (por su producción de ureasas), y Klebsiella (por producción de barro y polisacáridos) predisponen a la formación de cálculos y son los agentes que se aíslan más a menudo en los pacientes con litiasis, Enterobacter, Serratia y Pseudomonas mayormente en infecciones recurrentes y en las asociadas a manipulaciones urológicas, cálculos u obstrucción, y son los principales gérmenes en las infecciones hospitalarias asociadas al catéter; Los cocos gram positivos desempeñan un papel menor en las infecciones de las vías urinarias:
Staphylococcus saprophyticus en mujeres jóvenes (10 – 15%), Enterococos y Staphylococcus aureus en pacientes portadores de cálculos renales ó en sometidos a cateterismo (84,85).
La Infección del Tracto Urinario adquirida en la comunidad es una infección de considerable morbilidad; puede ser ocasionada por multiplicidad de agentes:
hongos, virus, parásitos, pero es más frecuente por bacterias. Por afectar
mayormente a la población económicamente activa es motivo de perdida de horas-hombre con las consecuencias desfavorables sobre la economía personal, familiar y nacional; por lo que amerita una evaluación adecuada y el inicio de una pronta y adecuada terapia antibiótica.
En los últimos años en nuestros hospitales se emplean antibióticos de amplio espectro como terapia empírica inicial, incluyendo Cefalosporinas de tercera generación (mayormente Ceftriaxona) de manera casi habIRAal, con el consiguiente riesgo de aparición de resistencia bacteriana y de merma en el arsenal terapéutico para el manejo de esta patología infecciosa y otras de mayor morbimortalidad, sin mencionar la carga económica que representa el solventar este gasto a la alicaída economía de los pacientes que habIRAalmente atendemos en nuestros hospitales del MINSA ; al no contarse con referencias adecuadas de nuestra población ni con el conocimiento de nuestra bacteriología ni de la resistencia antibiótica se llevo a cabo esta investigación para determinar los gérmenes causantes de Infecciones del Tracto Urinario adquiridas en la comunidad, en pacientes del Hospital Nacional Daniel A. Carrión del Callao, con la finalidad de conocer nuestro perfil microbiológico y la resistencia antibiótica de los mismos (84).
El tratamiento antibiótico es en muchas ocasiones empírico, desde los albores de la era antibiótica se han empleado variedad de grupos farmacológicos con buena respuesta inicial pero rápidamente aparecía resistencia, así se tiene que durante las últimas décadas varias bacterias causantes de I.T.U. han desarrollado resistencia a múltiples fármacos: Staphylococcus aureus en la década de los cincuenta, Pseudomonas aeruginosa y Escherichia coli en la década de los sesenta Mycobacterium tuberculosis en la década de los setenta, y Enterococcus faecalis en la década de los ochenta. Esta resistencia antibiótica dificulta cada vez más el manejo de las I.T.U, siendo una de sus causas el uso inapropiado de medicamentos y la no adherencia al tratamiento (84,85,86).
En el Perú, en la IRA no complicada, se ha usado de rutina trimetoprima - sulfametoxazol, pero estudios recientes demuestran que su susceptibilidad es