COMPILACIONES DE HISTORIA POLÍTICA DE COLOMBIA. CAPITULO I.
TEMAS:
I. ANTECEDENTES DEL DESCUBRIMIENTO. 1. Orígenes del pueblo Español.
2. Idiosincrasia del pueblo español. 3. La lucha contra el Islam.
4. Contacto con los mongoles y política antimusulmana. 5. España en la Proximidad del Descubrimiento.
6. Causas del Descubrimiento.
7. Sánchez de Huelva Primer Español en América. 8. Sánchez, Colón y Garcilaso.
II. DESCUBRIMIENTO.
1. El Destino de Nuestro Continente, 2. Hechos destacados.
3. La bula “Eximie Devotionis” (meridiano alejandrino). Línea de Tordesillas. III. LA COLONIA.
1. La Real Audiencia de Santa Fe. 2. Gobierno Eclesiástico.
3. La Esclavitud. 4. La Piratería 5. El Virreinato.
6. Instituciones Político- Administrativas de La Colonia. 7. Cronología de Presidentes y Virreyes.
COMPILACIONES DE HISTORIA POLÍTICA DE COLOMBIA. CAPÍTULO I.
I. DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA, COLONIA. ANTECEDENTES DEL DESCUBRIMIENTO. 1. ORÍGENES DEL PUEBLO ESPAÑOL.
El actual territorio español estuvo habitado desde el Paleolítico inferior. A lo largo de
Los distintos periodos prehistóricos, se desarrollaron importantes culturas: pinturas rupestres De Altamira, El Castillo y La Pasiega, cerca de Santander, en el Paleolítico Superior; las de Cogull, Lleída y Alpera, Albacete, en el mesolítico; culturas de El Argar, Almería, y del vaso Campaniforme, en el neolítico.
Los iberos llegaron a la península Ibérica a finales del Neolítico y comienzos de la Edad del Bronce (2000- 1500 a. C), y se establecieron en el Sur y Sudeste de la Península para avanzar después por levante hacia el Ebro. A éstos siguieron grupos migratorios de celtas (600 a. C) que, entrando por los Pirineos occidentales, poblaron el Norte y Oriente Peninsulares.
Los celtas dejaron en España un sustrato lingüístico indoeuropeo occidental y difundieron la incineración y el uso del hierro para la fabricación de utensilios. Posteriormente, ocuparon la meseta, que ya habitaban los iberos, dando origen al pueblo celtíbero (siglo III a. C), dividido en varias tribus: cántabros, galaicos, lusitanos, astures, turdetanos.
La llegada de los fenicios, griegos y cartagineses (siglos XI a III a. C), facilitó el contacto con otros pueblos. Los fenicios establecieron una serie de factorías en la costa mediterránea: Gades (Cádiz) Abdera (Adra), Sexi (Almuñécar), lo que les permitió controlar el comercio occidental del estaño y el cobre. A partir del siglo VIII a. C, los griegos, rivales comerciales de los fenicios, que ya se habían asentado en Sicilia, península italiana ( Tarento) y sur de Francia ( Massalia, Marsella), fundaron una serie de colonias en la costa del Mediterráneo español ( Rosas, Ampurias). La rivalidad con los cartagineses condujo al hundimiento del comercio griego en Occidente: la fundación púnicas de Ebusus (Ibisa) en 652 a. C y el combate naval de Alalia (535 a, C) provocaron la ruptura de toda relación con los territorios del S y del O de la península Ibérica.
El contacto con los pueblos púnico y griego en el S y en levante favoreció la aparición de la cultura ibérica, diferente de la celtibérica (de características indoeuropeas), que se había desarrollado en el interior. Después de la primera guerra púnica (264- 241 a. C), los cartagineses intentaron crear un imperio continental en la Península, para compensar las pérdidas de Sicilia y Cerdeña a manos de Roma. Mediante una política de atracción con los indígenas, Amílcar Barca y Asdrúbal lograron extender la influencia cartaginesa a casi toda la Península. El sucesor de Asdrúbal, Aníbal trató de convertir esta mediatización en una posesión real, y para ello emprendió una serie de expediciones de ocupación y saqueo. En
219 a. C atacó Sagunto, ciudad aliada de Roma, iniciándose así la segunda guerra púnica (218- 201 a. C), Escipión el Africano, ocupó Carthago Nova (Cartagena) y otras poblaciones, y pasó a África, derrotando al caudillo cartaginés en Zama (202 a, C).
2. IDIOSINCRASIA.
Como queda dicho el pueblo español casi desde su nacimiento está signado por la guerra, testigo de inconmensurables batallas, combates, confrontaciones bélicas de gran magnitud entre Roma y Cartago, el levantamiento lusitano contra Roma, el sitio de Numancia, las dos guerras Cántabras, no fue ajena a las invasiones bárbaras, en el 409 Alanos, Vándalos y Suevos, penetraron en la Península a través de los Pirineos.
Durante los reinados de Chindasvinto (642- 53) y Wanda (672- 80) sucedieron las luchas entre el Rey y la nobleza. Aparece la dominación árabe y con ella la civilización hispanomusulmana de influencia de Aristóteles y del neoplatonismo por medio de sabios árabes y judíos españoles como Averroes, Avicebrón o Maimónides, definitivos en el pensamiento político de España y posteriormente de América hispana. 1
Derrotar la dominación de los moros supuso una lucha de 7 siglos, lo que consolidó una casta de guerreros, nobles y altos jerarcas que sólo hacían la guerra, pelear, combatir, menospreciaban todo lo que no fuera armadura, corceles, lanzas. Cualquier otro trabajo era discriminado frente al hidalgo, al caballero que luchaba por el honor, por su príncipe, su Rey.
La agricultura, el comercio, las profesiones eran para otros, y esos otros eran los moros y los judíos. Expulsados unos y otros, la España unificada por fin después de la reconquista, mostrará a la vez el valor de la casta de guerreros y del poder religioso del que será depositaria, y el vacío estructural del cual aún no se ha recuperado totalmente. 2
El 02 de Enero de 1492 es considerado el fin de la reconquista española materializada con la entrada de los reyes en el palacio de los Emires. En ese mismo año, se producen seis hechos de singular importancia, que repercutieron en la historia de la humanidad: la expulsión de los árabes, llamados moros porque habían llegado desde Mauritania; la expulsión de los judíos, que no se hubieran convertido al cristianismo, el llamado descubrimiento del Nuevo Mundo; la publicación de la primera gramática española por Elio Antonio de Nebrija. La culminación de la convivencia de tres credos religiosos y tres culturas y la instauración de la inquisición.
Los acontecimientos en la península llevaron a reafirmar el poder de Aragón y de Castilla y consolidar la unidad tanto de los reinos peninsulares como la fe y la cultura españolas. Con el matrimonio entre Fernando e Isabel la unión del yugo y el nudo gordiano, símbolos de Fernando, y el haz de flechas, símbolos de Isabel, a su fortalecimiento definitivo. El acceso al trono no trajo la paz inmediata, en 1474, pero poco a poco los nobles y prelados que fraccionaban España fueron aceptando el poder real. Porque la península estaba comprendida así:
Al Oeste Portugal, pequeña en extensión, concentrada en el mar y sus perspectivas. Al Sur, al-Andalus, restos de una civilización otrora dominantes, y en el centro y el Norte la España
cristiana, dividida en la corona de Castilla y la de Aragón. “Todo esto formaba una pintoresca mezcla de imágenes con iglesias románticas y la espléndida catedral gótica de Burgos, las sinagogas medievales de Toledo y el fresco silencio de la gran mezquita de Córdova, la majestad de la Alhambra de Granada. 3
Como es fácil advertir, la capitulación de Granada y la orden de salir de España a los judíos estuvo ligada estrechamente a la búsqueda de nuevas tierras que fueran asentamientos para los proscritos. Los treinta y dos puntos firmados por los reyes a fines de 1491, para ser cumplidos en Abril de 1492, ordenaban al rey de Granada Boabdil ( Muley Boaudili) :… y a los alcaldes y alfaquíes, alcadis, alguaciles, sabios, moftíes, viejos y buenos hombres y comunidad, chicos y grandes de la dicha ciudad de Granada y del Albaicín y sus arrabales, hayan de entregar y entreguen a sus altezas cierto mandato, pacíficamente y en concordia realmente y con efecto dentro de sesenta días primeros, siempre que se cuenten desde veinte y cinco días del mes de noviembre que es el día del asiento de esa capitulación, las fortalezas del Alhambra y del Alhaizan.
A cambio, los Reyes Católicos se comprometían a respetar sus haciendas y bienes y a no hacerles daño, siempre que se sometieran a ser fieles servidores y vasallos de los reyes. La expulsión de los judíos, también ordenada desde Granada en Marzo del mismo año y para cumplirse el 31 de Julio, es, comparativamente con la de los moros, más severa, habida cuenta que no sólo debían irse sino que perderían sus bienes, salvo que cambiaran de religión exigencia esta que tampoco se les impuso a los árabes.
Bien sabedes o devedes saber__ comenzaba el documento___,que porque nos fuimos informados que en estos nuestros reinos había algunos malos cristianos que judaizaban y apostataban de nuestra Santa Fe Católica, de la cual era mucha causa la comunicación de los judíos con los cristianos, en las Cortes que hicimos en la ciudad de Toledo el año pasado de 1480, mandamos apartar los dichos judíos de todas las ciudades, villas y lugares de los nuestros reinos y señoríos, en las juderías apartados donde viviesen y morasen, esperando que con su partamiento se remediaría.
Pero como en opinión de los reyes, doce años después, no se habían logrado avances importantes en la preservación de la fe <<acordamos de mandar salir todos los dichos judíos y judías de cualquier edad que sean que viven y moran y están en los dichos nuestros reinos y señoríos, así los naturales de ellos como los no naturales que en cualquier manera por cualquier causa hayan venido y estén en ellos…>> Y al final del mandato, se les ordenaba sacar sus bienes por mar o por tierra, siempre que no fuera oro, plata o moneda.
Las consecuencias de los dos mandatos tienen relación estrecha con la capitulación que los mismos reyes firmaron con Cristóbal Colón en Abril de 1492, en la ciudad de Santa Fe, precisamente porque se había consumado la expulsión de los árabes y se advertía la de los judíos, prevista doce años antes.
El célebre prólogo al diario de Colón, infortunadamente perdido pero que, en parte, había transcrito fray Bartolomé de las Casas, es un testimonio trascendental del propio
protagonista de estos hechos, donde se colige que el almirante tenía instrucciones muy precisas de ir a <<… dichas partidas de India>> a <<dar embaxada de V. V. A. A. a dichos príncipes (Preste Juan y Gran Kan) después de haber dado fin a la guerra de los moros>> y de << haber echado fuera todos los judíos>>. Rara vez un documento histórico conlleva tan explícita intención política como el prólogo escrito por Colón.
3. La Lucha Contra El Islam 4.
Desde el comienzo del siglo VIII los árabes habían conquistado a España (711). Después de ocho siglos, fueron obligados mediante un pacto, a salir de la península (Abril de 1492). Esos ocho siglos significaron una lucha persistente que consolidó la formación de una nueva nacionalidad y la organización de un imperio europeo y mediterráneo, lucha que, naturalmente, los recién integrados españoles no estaban dispuestos a debilitar ni en la cual podían permitir concesiones. Pero no sólo se expulsó a los moros, a fines de Julio del mismo año venció el término para que los judíos optaran por convertirse al cristianismo o abandonar España. Es evidente que esta lucha social y política tan prolongada tuvo que adelantarse con bases intransigentes y a veces de manera despiadada.
Los musulmanes, a fines del siglo XV, ni de lejos habían perdido terreno. Al contrario, habían consolidado sus conquistas desde el Atlántico hasta Indonesia, es decir, eran el más grande imperio universal y meridional, rivalizando sólo con los Ming, pero no con Europa. De ahí que la forma de contener su expansión era armando una tenaza hispano- china, porque entre ellos no había rivalidad política, no obstante obvias diferencias religiosa, y a pesar del precario conocimiento que se tenían mutuamente. Pero de tiempo atrás, los pontífices romanos habían soñado con esa solución, mayormente cuando los árabes, a mediados del siglo XV, empezaron a bloquear el comercio y las comunicaciones y a constituirse en permanente amenaza para los pueblos europeos. A todo lo anterior habría que agregar la idea muy difundida de que desde los viajes inciertos de Juan de Mandevilla y los reales de Marco Polo, los chinos habían solicitado ayuda a Occidente pidiendo el envío de cien misioneros. Los papas y los católicos tomaron esa iniciativa como una oportunidad misional, mientras los asiáticos simplemente deseaban conocer letrados de Occidente.
La búsqueda del Preste Juan (título del emperador de los abisinios, porque antiguamente eran sacerdotes estos príncipes) de quien se decía que era una avanzada cristiana tras la zona árabe, se realizaba sin punto claro de referencia: unos lo encontraban en Abisinia, muchos más en Etiopía y los menos, como Martellus, lo asociaban a las montañas del Thebet himaláyico, porque tal vez lo confundían con las tierras de los lamas. El Papa Alejandro III, en el siglo XII y la Liga Lombarda, intentaron hacer una alianza con el Preste Juan, en 1177, para frenar a los musulmanes. Alejandro IV envió al monje Ascelino a buscarlo, pero no pasó de Persia. Un nuevo intento fracasó por segunda vez. La tercera, a cargo de Juan de Plan Carpino, enviada por Inocencio IV, rindió informe en 1247 de sus viajes por Oriente. Sus estudios impulsaron propuestas del mismo Papa en el Concilio de Lyon, para formalizar una alianza con los mongoles (mongoles se decía entonces, por corrupción de Mong Guo), siempre contra los árabes. Por cierto que ese Concilio buscó el apoyo de San Luis, rey de Francia, para hacer una gran unión antimusulmana que pudo
ser el mayor plan estratégico universal de la época.
4 .CONTACTOS CON LOS MONGOLES Y POLÍTICA ANTIMUSULMANA. 5.
Por otra parte, los kanatos del enorme imperio mongol de la dinastía Yuan habían llegado a su apogeo en el siglo XIII. El Kan Hulago se alió y firmó tratado comercial con Jaime I de Aragón, Alfonso X de Castilla y Carlos de Anjou. Oriente y Occidente contra el Sur árabe, fue ése el origen lejano del plan estratégico colombino. La crisis interna que descompuso al Imperio Yuan y los temores occidentales al tratar con infieles, hicieron decaer la empresa; pero no impidieron los contactos. En 1287 un monje nestoriano 7 (Partidario de Nestorio, Siglo V, patriarca de Constantinopla, quien sostenía que en Jesucristo la unión de las dos naturalezas era sólo moral, por lo cual en Él había dos personas.) llegó a Francia proveniente de Cambaluc (Beijing). Dos años después viajó a China Juan de Montecorvino, quien con los primeros conversos organizó comunidades católicas e incluso llegó a ser arzobispo de Beijing a comienzos del Siglo XIV. Aumentaron en grande los intercambios misionales en esta época, entre otros, los afamados de Andrés de Perusa, Odorico da Pordenone y Juan de Marignoli, todos ellos después del exitoso viaje de Marco Polo.
Recuérdese que Pordenone, monje franciscano que predicó entre los hindúes y dio muchas noticias de China a la cristiandad, fue el primer europeo que visitó Lhasa en el Tibet, y comparando al precursor del Dalai- Lama con el papa romano, dio pie a la idea de un reencuentro con el Preste Juan. Pordenone por sus servicios ha sido elevado a los altares. Fue a mediados del siglo XV cuando aumentaron considerablemente los contactos políticos entre los extremos del mundo. Alrededor de 1450, Alfonso V de Aragón, rey de Nápoles (y de Jerusalén desde 1443), reemprendía la alianza con el Preste Juan, ahora considerado negus de Etiopía (soberano de Etiopía), en negociaciones que habían iniciado entre 1427 y 1428. Poco después, el mismo Alfonso V promovía una alianza antiotomana con el emperador bizantino el de Tribisonda, el negus Preste Juan y el gran Kan de China, ahora de la dinastía Ming. La consigna >> paz entre los cristianos y guerra contra los infieles>> fue lo suficientemente flexible como para incorporar príncipes poco cristianos y, a su vez, tan inflexible que los infieles eran sólo los árabes y los judíos. Esa política, propuesta al Papa Nicolás V, encontró cierto eco al punto que la bula Romanus Pontifex, del 8 de Enero de 1455, aconsejó al rey de Portugal<< seguir navegando por este mar océano hasta las costas meridionales y occidentales (…) hasta las Indias, que, según dicen, adoran el nombre de Cristo>>. Poco después, el 15 de Mayo de 1456, el Papa Calixto III, en otra bula para el rey de Portugal, en su carácter de árbitro supremo de la doctrina verus imperator y dominium maris, autorizó navegar<<usque per lotam guineam et ultra illem meridionalem plagan usque ad indos>>.
Nos acercamos a la llamada era de los descubrimientos, se compagina con la política de los príncipes católicos de expulsar a los moros; no sólo por razones religiosas sino también porque dentro de la unificación española constituían un elemento heterogéneo perturbador como, en similar medida, lo eran las minorías judías. Creer, como se ha dicho con insistencia, que los grandes viajes descubridores fueron sólo impulsados por
necesidades económicas o motivados únicamente por el desarrollo de la propia ciencia náutica es no comprender que ningún país, en las postrimerías del Medioevo, habría impulsado ninguna acción ultramarina si no obedecía a finalidades políticas y de estrategia universal.
La misión de Colón, la misión encomendada a Vasco de Gama fue ir a la India, enviado por don Manuel, a buscar al Preste, según narra Álvaro Velho; las instrucciones de los últimos papas del siglo XV, que también se podían leer tanto en la bula de Alejandro VI del 28 de Junio de 1493, que ya conocido el viaje de Colón permitía a los españoles navegar hacia las indias (versum indiam), como en la carta del rey Manuel al arzobispo de Toledo, tenían la tarea de llevar a cabo todas estas navegaciones para << hacer guerra a los moros y apuntarse con el Preste Juan. La propia literatura política de Comienzos del siglo XVI, cuando se pensaba que habían dado condiciones para llegar a China (India Oriental, confundida con América), reiteraba propósitos antimusulmanes; Juan Ginés de Sepúlveda escribió en 1529 en Bolonia una << exhortación al Emperador Carlos V, para que hecha la paz con los príncipes cristianos haga la guerra a los turcos>>, donde insistía que la liberación de Jerusalén era una empresa factible. Fernández de Oviedo teorizó sobre la misión de España como redentora de la cristiandad, al igual que fray Antonio de Guevara repetía el ideal de ir hasta la casa santa.
En 1538, Alonso de Santa Cruz insistía en el magno proyecto. Fueron conocidos los romances contra el turco, que se popularizaron hasta 1534. Parecía que toda España, ante la comisión de completar en una nueva cruzada la liberación de la Tierra Santa, requería con urgencia cruzar el mar para aliarse con los orientales, aunque también fueran infieles: demostración evidente de que era más importante la política de alianzas, que ortodoxia religiosa.
5. ESPAÑA EN LA PROXIMIDAD DEL DESCUBRIMIENTO.
Una vez Fernando e Isabel dieron fin a la conquista expulsando a los musulmanes o moros de los últimos territorios que aún tenían en el sur de España, el Papa les otorgó el título de Reyes Católicos. Unificada territorialmente España, sus monarcas se entregaron a unificar también el país en lo político, lo religioso, lo económico y lo lingüístico para ello:
Gobernaron en forma autoritaria, despótica y centralizada, imponiendo su poder a las distintas regiones que tenían leyes diferentes y autonomía propias. Igualmente hicieron sentir su autoridad a la aristocracia formada por ricos propietarios de tierras. España, fiel al aristotelismo tomista, propondrá un humanismo nacionalista y monárquico antes que cívico y republicano, cree en las reformas monárquicas y en la renovación espiritual.
La unidad política se estableció bajo la forma de unidad religiosa, pues los pueblos no se sentían verdaderamente vinculados más que por un sentimiento religioso, de ahí la consigna de llevar el evangelio a tierras nuevas.
La religión católica fue la religión oficial y por tanto no se toleró la práctica de ninguna otra, aspecto muy seguramente tomado como referente por el Partido Conservador
colombiano en su plataforma ideológica de su nacimiento. Para impedir la propagación de errores religiosos y la supervivencia de creencias musulmanas, los reyes Católicos lograron que el Papa les confiara la dirección del Tribunal de la inquisición, encargado de perseguir y juzgar a los herejes o difusores de ideas contrarias al dogma católico.
En lo lingüístico adoptaron el castellano como lengua nacional.
En lo económico contribuyeron a impulsar el creciente comercio de la época y a favorecer el naciente capitalismo comercial. El Capitalismo Comercial se caracterizaba por la búsqueda de capitales o bienes que no se consumen sino se invierten en el comercio o la banca para producir más bienes y obtener ganancias. Por ejemplo, el oro, la plata y otros metales son los bienes de capital más preciados porque con ellos se obtienen más utilidades prestando a interés, o invirtiéndolos en barcos para hacer largos viajes y conseguir productos que no se dan en el país; o invirtiéndolos en comprar productos comerciales para revenderlos a más precio y obtener grandes utilidades. Los reyes Católicos controlaron el comercio de lanas, estableciendo agentes en diferentes puertos europeos e impidieron la salida de oro y plata del país, medida típicamente capitalista, practicada en Colombia y la mayoría de las que fueron colonias españolas.
Por último los Reyes Católicos se propusieron hacer de España la nación más poderosa de Europa. Sin embargo, la completa unidad española no la lograron Fernando e Isabel. Tuvieron que permitir cierta diversidad de leyes e instituciones entre Castilla y Aragón, de manera que las diferencias entre ambos territorios se mantuvieron durante muchos años. En sus esfuerzos por impulsar el comercio no lograron atraer a la nobleza y por ello las actividades mercantiles fueron controladas por minorías, principalmente de Cádiz y Sevilla, los dos grandes puertos del sur, y esas minorías eran gente extranjera. (Italianos sobre todo) Los gastos de la guerra final de reconquista y el control de las tierras por los nobles provocaron males. Mucha gente ambicionaba poder y riqueza; el nuevo Estado tenía dificultades económicas para lanzarse a una expansión. 6.
La corona española no pudo financiar una empresa tan costosa; por este motivo la confió mediante contratos privados (capitulaciones) a aventureros que estaban dispuestos a llevarla a cabo. Pero dichos aventureros tenían que costear los barcos, las armas, los alimentos, reclutar hombres, etc. Y como no tenían fortuna generalmente se endeudaban para afrontar tales gastos y naturalmente buscaban el máximo de provecho y ganancia en el más breve plazo posible. Esto explica en parte la crueldad y codicia de los conquistadores e incluso que luchaban entre sí por una gobernación o un pedazo de tierra. Este carácter de empresa privada que tuvo la conquista, nos explica también las razones por las cuales los aventureros conquistadores se resistieron a cumplir las leyes y ordenanzas dictadas por la corona.
La empresa del descubrimiento y de la conquista fue castellana. Aragoneses, catalanes y valencianos parecen haber estado excluidos de las posesiones de ultramar, judíos conversos y moriscos también lo estaban. 7.
“Estrictamente prohibido les estaba entrar en las indias a los judíos conversos, a los moros y a sus descendientes, a los gitanos y a los declarados culpables por el Santo Oficio”, tampoco a los integrantes de algunas profesiones como los abogados que, representaban el sector letrado de la sociedad, aquellos que podían estar en contacto con las nuevas ideas. Todo esto estuvo ligado en la España castellana y aragonesa a la valoración y a la actitud noble ante la vida que, contrario a lo que se pueda presumir, no era patrimonio exclusivo de la nobleza; así los miembros de las más humildes profesiones podían enorgullecerse de ser hidalgos y gozar de los privilegios del rango. El rango exigía el respeto a la integridad de la persona, a su “honor”, que en la sociedad de los “cristianos viejos”, los no conversos, se conseguía gracias a la vida y en el campo de batalla.
Entonces el honor era propio del guerrero, era un ideal de caballería y de conquista, vedado a los fracasados, a los humildes y pobres, a los marginados, y por ello, a los cristianos nuevos, a los judíos, a los moros, a los asalariados. La casta así formada era una inútil para todo, menos para la guerra.
Esta noción de honor se extendió luego a una más expresiva, más discriminatoria, más excluyente, racista, como es la limpieza de sangre, vigente en la España conquistadora con las excepciones que siempre tienen estas categorías y situaciones, el dinero, por ejemplo, y en el interior de la península comenzó a regir la noción de pureza ligada a la genealogía, es decir, tenía que probarse por los antecedentes familiares la posesión del honor. Descubierto el fraude, la infamia afecta todo, el honor, la religión, la “raza de los españoles”, trae la vergüenza y el oprobio sobre su persona, su familia y sus descendientes. Los “sambenitos” están, entonces, a la orden del día. 8.
Los antecedentes de la España conquistadora en la elaboración de genealogías es muy grande y variada, de modo que, en el Nuevo Mundo, cuando el color de la piel no les permite la discriminación porque el ojo no es capaz de reconocer muy pequeñas variaciones, la genealogía, el origen, los antecedentes, las posiciones ocupadas, también las no asumidas, se convirtieron en el verdadero azote racista.
En los primeros años de la conquista no vinieron mujeres al Nuevo Mundo. Además el perfil del conquistador era el del guerrero curtido en tantas aventuras bélicas de la corona; lo único que sabía era guerrear, lo que le interesaba era la conquista, que pronto supo era botín de oro, plata y piedras preciosas. Ese fue para ellos el único significado de este mundo nuevo, con eso se encontraron cuando buscaban abrir rutas de comercio con Oriente. (Es la versión más antigua).
Más tarde la corona se empeñó en que conquistadores y encomenderos tenían que estar casados. Durante el período 1509- 1539, las mujeres fueron sólo el 5.9% del total, en tanto que entre 1560 y 1570 alcanzaron el 28%. 9.
Se ha propagado la tesis que señala que la población que vino al Nuevo Mundo fue la canalla, iletrados, ex presidiarios, desocupados y analfabetos. Bolívar fue quien con más fuerza lo sostuvo, después de Colón que expresaba su desprecio por los hombres que le acompañaban, así: “Juro que la multitud de hombres que han venido a las Indias no merecen el agua de Dios ni del hombre”. 10.
Otro tanto se desprende de los comentarios de Hernán Cortés que en carta al emperador decía: “La mayoría de los españoles que han venido aquí son de baja calidad, violentos y viciosos… y sin tales personas se les diera permiso para ir libremente a los pueblos de los indios, convertirán a los indios a sus vicios”. 11
6. CAUSAS DEL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA.
Existen múltiples versiones de las causas del Descubrimiento de América, nos ocuparemos de dos, la más común y más antigua y una de las más noveles.
El deseo que tenían los Reyes Católicos de engrandecer a España no fue la causa principal del hallazgo de nuestro continente. Según la versión antigua hubo causas más determinantes:
• La interrupción del comercio con el Lejano Oriente fue la causa decisiva. Desde el Lejano Oriente o Indias como lo llamaban los europeos, las caravanas traían seda, piedras preciosas, y sobre todo las especies para condimentar los alimentos europeos. En los puertos del Mediterráneo los comerciantes vecinos las adquirían y revendían luego en los puertos europeos. Pero este tráfico se interrumpió cuando los turcos, pueblo asiático de religión musulmana, se apoderaron de la ciudad de Constantinopla y de todo el Mediterráneo Oriental. Se hizo necesario buscar entonces una ruta más corta y directa hacia las Indias Orientales.
• El espíritu aventurero e individualista que predominaba entre los europeos del Siglo XV.
• Nuevas formas de pensar y de sentir hicieron que los hombres tuvieran más confianza en sí mismos, en sus capacidades humanas, y en las invenciones y descubrimientos resultantes de la razón y la audacia del ser humano.
• El sistema económico del capitalismo comercial. Este había surgido principalmente en las prósperas ciudades de Italia, como Venecia y Génova, y los comerciantes y banqueros capitalistas buscaban cada vez con más afán de enriquecerse, nuevas rutas marítimas de comercio y nuevos productos con los cuales hacer negocio. El capitalismo contribuyó al desarrollo y mejoramiento de la navegación. También impulsó industrias de armas de fuego (bombardas, mosquetes, etc.) que necesitaban mercados y, al propio tiempo, daban más seguridad a los marinos.
• Los adelantos científicos, principalmente en astronomía y geografía, afianzaron en muchos sabios la idea de que la tierra es redonda y que por lo tanto, puede recorrerse en todas direcciones. Los mapas basados en la idea de esfericidad de la tierra, se hicieron más aproximados a la realidad.
• Los progresos técnicos en la Náutica como se llamaba a la navegación. Entre ellos: el astrolabio, instrumento empleado para calcular la altura del sol sobre el horizonte
y por cálculos se obtenía la latitud en que se encontraban las naves en el océano • La brújula aplicada a la navegación permitió la orientación en todo momento.
• Las carabelas, barcos más pequeños que los del comercio pero de más alto bordo y, por tanto, adecuados para navegar por el océano y de gran ligereza porque no se movían con remos mediante tres velas y no una sola, la última de las cuales permitía continuar el viaje aunque el viento soplase por los costados.
.En las nuevas tesis Gustavo Vargas Martínez (Círculo de lectores, Edición especial para Casa Editorial El Tiempo, Bogotá 2007 páginas 87,88, 89, y ss.) apoyándose en afamados historiadores de distintas épocas como Antonio de Herrera, Washington Irving, Samuel Morison y Humboldt dice:
“Como es bien sabido y recientes averiguaciones lo confirman, Colon o Colom tuvo plena conciencia de lo que hacía y de ninguna manera se puede sostener que no supo ni a donde iba ni qué tierras estaba pisando. Tuvo conocimiento previo de América, entonces llamada India Orientalis, por las informaciones que le dio, involuntariamente, un <<piloto anónimo> de quien después se supo el nombre, Alonso Sánchez Huelva, que había estado en las Antillas en 1485. Y esas informaciones las confirmó después durante su permanencia en Portugal, cuando debió de tratar al ya entonces famoso marino y científico Martín de Behaim, constructor del primer globo terráqueo, hoy todavía en Núremberg, y cuando pudo comprobarlo con mapas de 1489, que él o Martín Alonso Pinzón conocieron, hechos por el cartógrafo papal Henricus Martellus Germanus. Allí, claramente, y adherido al continente asiático, se encuentran los litorales sudamericanos, con los ríos, cabos y penínsulas principales. La teoría del <<descubrimiento casual>> de América no tiene bases más que en la intención de los Reyes Católicos y el Papa Alejandro VI de donar las << Islas de la India Oriental>> a los españoles”.
Mientras Colon lograba tan personales ventajas, le prestaba generosa ayuda a la política exterior de España y del Vaticano, consistente en enviar una embajada a las tierras del Preste Juan y a la China del gran Kan, para cercar por Oriente a los musulmanes y frenar la expansión árabe. Por no aceptar esta tesis los historiadores han propuesto varias teorías, algunas tan ingenuas como creer que el viaje de Colón era para demostrar la redondez de la tierra u otras más elaboradas, pero inconsecuentes, como creer que el viaje a las Molucas era para comprar nuez moscada, pimienta, clavo y canela.
Que iba a cumplir una misión estratégica de alta política lo demuestran las credenciales para el Kan y la obsesiva búsqueda de Quinsay (Hangzhou) que revelan su diario y sus cartas y tal vez, además, las indagaciones para asegurar asentamientos a los judíos en tierras aledañas a los tártaros. Porque conocía la ruta siguió de cerca los señalamientos de los mapas de Behaim y Martellus y se enrumbó, sin dubitación, por el paralelo 28´ norte hacia Catayo (China). Los cuatro viajes que realizó tuvieron en común la exploración; sin salirse del Mar Caribe y sin pasar al sur del Ecuador ni aproximarse al océano Pacífico, aunque tuvo noticias suficientes como para arriesgarse a tal empresa. Pero pudo más la ambición de recoger perlas y buscar oro en Islas y mares antillanos, que las metas políticas que se le
habían fijado. Eso explica que los marinos y << descubridores>> que le siguieron, desde Cabot y Verrazano al norte hasta Cortés, Vespuccio y Cabral al centro y sur de América, prosiguieran el intento de ir hacia China buscando el anhelado estrecho que cortara el camino a Oriente. Tardíamente, Balboa cumplió ese proyecto al tomar posesión del Pacífico, no al descubrirlo, y Magallanes y Elcano llegaron a la meta al navegar por el <<Gran Mar>> en nombre de España.
Las pruebas de que Colón, por sí mismo o por Sánchez de Huelva y Martín Alonso Pinzón, conocía las Antillas y que su viaje intentaba formalizar simplemente una ruta de navegación, se pueden apoyar documentalmente en los siguientes hechos:
El texto de las capitulaciones de Santa Fe y la conformación de los privilegios colombinos, signados el 17 de Abril de 1492 y el 28 de Marzo de 1493 respectivamente, que admiten que Colón << ha descubierto>> en los mares y que es << tierra firme>>.
La seguridad en la determinación de la ruta este –oeste, casi en línea recta por el paralelo veintiocho norte, desde la Gomera; que si bien no le llevaba más que a islas del archipiélago antillano, muestra una definición de objetivo admirable y un previo conocimiento de la ruta a seguir, y el doble acierto de la ruta de regreso, siguiendo la zona del Gulf Stream, suroeste- al- nordeste.
El mapa que llevaba Martín Alonso Pinzón y que fue conocido durante los llamados << pleitos colombinos>>.
En 1532, Juan Martín Pinzón, Pedro Arias, Pedro Alonso Ambrosio, Bartolomé Martín de la Donosa, Diego Rodríguez Colmero, Hernando de Villarreal, Alonso Vélez Allid, en distinta forma, aseguraron que Martín Alonso Pinzón tenía un mapa traído de Roma ( ¿ el Martellus? ) de la librería de Inocencio VIII, que sabía del mar de Baga ( o de los Sargazos) y que conocía la experiencia de otro protonauta, Pedro Vásquez de la Frontera, portugués, que había intentado una travesía similar, que gracias a esa experiencia Pinzón había llegado a la Isla de Haití incluso antes de Colón, como es bien sabido. La doble contabilidad llevada durante el primer viaje, porque demuestra que se tenía una distancia estimada y prevista de unas 700 leguas marinas, así calculada porque, o se había visto en mapas de Martellus o Behaim, o se sabía por otras navegaciones, o por sí mismo.
La carta-credencial para el gran Kan, por triplicado, que delata una misión predeterminada y un objetivo político del viaje, no evangelizador, puesto que el primer viaje no iba ningún sacerdote o fraile, en cambio, si iba un intérprete políglota, Luis de Torres, Judío, que hablaba <<… hebraico, arábigo, y algo de caldeo>>. Es interesante conocer el texto de las credenciales que, por no saber el nombre del destinatario, tenía en blanco el espacio correspondiente:
Serenísimo príncipe… amigo nuestro carísimo: Fernando e Isabel, Rey y Reina de Castilla, Aragón, León, Sicilia, Granada, etc. Salud y prosperidad. Por los relatos de algunos súbditos nuestros y de otros que de esos reinos y comarcas llegaron a nosotros, con gozo entendimos cuán buen ánimo y excelente voluntad tenéis para nosotros y para nuestro Estado; y con cuánto afecto del ánimo acerca de nuestras cosas felices deseáis
cerciorarse. Por lo cual determinamos enviaros como portador a nuestro noble capitán Cristóbal Colón, del cual la buena salud y feliz estado nuestro y todo lo demás que le mandamos que os refiera como de mi parte podéis conocer. Os rogamos, pues, que prestéis a sus relatos fe cierta como a nosotros. Lo cual nos sería grato, ofreciéndonos prontos y dispuestos a vuestros deseos. De nuestra ciudad Granada, 30 de Abril de 1492. Yo el Rey, Yo la Reina. Coloma, secretario. Fueron triplicados.
¿Quién podrá descifrar el mensaje que portaba Colón, aquello<< le mandamos que os refiera>> y de lo que <<deseáis cercioraros>>. El propio Colón, aparentemente, dio respuesta al interrogante. En el proemio a su diario el almirante expone sucintamente la misión a oriente y el encargo de dar embajada ante el Gran Kan. Basta leer ese texto para percibir que el Almirante sabía a dónde iba y a qué. En esencia dice que los reyes católicos, como enemigos de la secta de Mahoma y después de haber echado de sus reinos a los judíos, lo mandaron a ir por mar a dichas partidas de indias a dar embajada al Gran Kan. ¿No está claro que la embajada tiene como propósito confeso explicar las razones de la doble expulsión? ¿Y para qué darle esos informes al Gran Kan si no era para buscar su apoyo a una política universal de alianza contra los herejes? ¿No es acaso éste el momento de llevar a la práctica la consigna de <<…paz entre los cristianos y guerra en el exterior al gran turco>>?
7. SÁNCHEZ DE HUELVA, PRIMER ESPAÑOL EN AMÉRICA.
Juan Manzano y Manzano, autor de muchos respetables libros de historia colombina, sostenía en Siete años decisivos en la vida de Cristóbal Colón (1966) la siguiente conclusión:
Nos atrevemos a sugerir que el ligur conocía, con seguridad absoluta, no solamente la existencia de tierras oceánicas al Oeste, pertenecientes, según creía, a las Indias orientales, sino la distancia exacta a que éstas se encontraban del Viejo Mundo; y lo que es más extraño; su perfecta ubicación en el inmenso Mar tenebroso. Sabía que a 750 leguas, aproximadamente, de las Islas Canarias y de Cabo Verde existían muchas Islas, y entre ellas una muy grande y rica en oro- la futura Española que él, erróneamente, identificaba con la famosa Cipango, descrita por Marco Polo…¿A través de qué conducto tuvo conocimiento Colón de la existencia de las Antillas menores y Haití?. Éste es, creemos, su gran secreto muy celosamente guardado por él y que no descubrió. Porque no le convenía hacerlo, a ninguna de las personas con las que en su tiempo tuvo necesidad de discutir los pormenores de su aventura trasatlántica.
En otro libro de Manzano, Colón Y Su Secreto. El pre-descubrimiento (1976), basado en una interesante prueba documental indirecta y en una copiosa serie de indicios, se apunta el complemento de la tesis anterior. Colón habría revelado al padre franciscano Antonio de Marchena de la rábida, en secreto de confesión, la aventura del protonauta. Alonso Sánchez de Huelva, pero en público, Colón defendía su proyecto de navegación al oeste contra la rara y unánime oposición de españoles y portugueses, ingleses y franceses, porque los fundamentos que argüía eran tan débiles que se hacían indefendibles, al no poder argumentar en forma explícita su idea y sus fuentes. El dictamen de la junta encargada de
evaluar el proyecto colombino fue fulminante: << Este testigo- dice el Doctor Rodrigo Maldonado de Talavera- e otros sabios e letrados e marineros platicaron con el dicho Almirante sobre su ida a las dichas islas e (…) todos ellos concordaban que era ser verdad lo que el dicho Almirante decía<<. Colón fue tachado de mentiroso, pues su oferta de viaje trasatlántico careció de credibilidad. Su hijo Hernando Colón, en la Vida del Almirante, escrita algún tiempo después, dejó testimonio de la manera solapada que usó el futuro almirante para exponer su plan ante las juntas convocadas para dictaminarlo. <<Como en aquellos tiempos no había tantos cosmógrafos como hay ahora, los que se reunieron no entendían lo que debían, ni el Almirante se quería dejar entender del todo, por temor a que le ocurriese lo mismo que en Portugal, y se le alzasen con el santo y la limosna>>.
Como Marchena conocía la verdad, <<…persona sola de aquesta vida a quien Colón más comunicó de sus secretos<<, al decir de Fernández de Oviedo, pero como a su vez no podía revelar que la había conocido en confesión, se las ingenió para comunicar a los Reyes Católicos>>… que era verdad lo que el Almirante decía<< y a Martín Alonso Pinzón, según el testimonio de Fernán Pérez Camacho, que << fuese a descubrir las Yndias e que plazería a Dios que habían de hallar tierra. >>. El profesor Manzano concluye:
Si el propio Colón confiesa<<que (en esos siete años cruciales) no halló persona que no tuviese (su negocio) a burla, salvo aquel padre fray Antonio de Marchena>>, que fue el exclusivo conocedor de sus ocultas razones determinativas. ¿Cabría sospechar que el secreto colombino consistía precisamente en el suceso del protonauta, casual descubridor de las regiones occidentales del Océano unos años antes y al que después Colón se encontró en la isla de Madera, donde aquél, poco antes de morir, le reveló a éste su hallazgo?
Existen dos documentos históricos que avalan esta tesis, ellos son las Capitulaciones de Santa Fe, firmadas por los Reyes Católicos el 17 de Abril de 1492 y la Confirmación de los privilegios colombinos, también firmada por los reyes el 28 de Mayo de 1493, porque en los dos se le atribuye a << Don Xoval Colón>> el anterior descubrimiento de tierras en el Atlántico. En las santafesinas, en el preámbulo, se dice que las capitulaciones son<< en alguna satisfacción de lo que ( Colón) ha descubierto en las Mares Océanos>>, y en la confirmación granadina, cuando sólo se habían hallado islas y no tierra firme, el texto confirma para colón y sus descendientes los <<… oficios de Almirante del dicho mar Océano e de Visorrey e Gouernador de las dichas islas e tierras firme que habéis fallado e descubierto e de otras e tierra firme que habéis fallado e descubierto e de otras islas e tierra firme que por vos e por vuestra industria se hallaren e descubrieren de aquí adelante en la dicha parte de las indias>>. El testimonio de parte de los mismos reyes de que Colón había descubierto con anterioridad tierras al poniente sirven, en lo esencial, para demostrar que Colón sabía con certeza de las tierras americanas entonces llamadas Indias orientales. ¿De dónde obtuvo esa información? Del viaje inicial a las Antillas de quien se ha identificado como Alonso Sánchez de Huelva. La historia de este navegante fue referida por muchos escritores antiguos; así: Bernardo Aldrete, Roderigo Caro, Juan de Solórzano, Fernando Pizarro, Agustino Torniel, Petrus de Maliz, Gregorio García, Juan de Torquemada, Juan Bautista Riccioli, con diferencias de interpretación, siguieron las pautas
de Gonzalo Fernández de Oviedo, Francisco López de Gómara y Girolamo Benzoni, quienes, aunque relatan el histórico episodio, no lo hacen con la agudeza crítica del ilustre autor de los Comentarios reales, el Inca Garcilaso de la Vega.
8. Sánchez, Colón y Garcilaso.
Todo el mundo lo sabía y la narración del <<piloto anónimo>> había sido aceptada, pero vino el Inca Garcilaso de la Vega y en el capítulo tercero de sus Comentarios reales dio nombres, fechas y señales y explicó << Cómo se descubrió el Nuevo Mundo>>. Su revelación causó asombro al comienzo, desdén y polémica después, y ahora cierto aire de incredulidad. Lo cierto es que, rondando por nuestras cabezas el fantasma de más de medio milenio, lo más puntual y oportuno es volver a los antiguos cuentos y contar otra vez.
Alonso Sánchez de Huelva, del condado de Niebla, piloto de una nave comercial que traficaba entre las Canarias, Madera y España, se vio impulsado por una tormenta y, perdido el timón, vino a parar a la Isla de Haití. Eso sucedió en 1484, más o menos. Y la tormenta duró de 28 a 29 días, tiempo suficiente para la travesía. Si a esta eventualidad se le agregan las corrientes marinas que ascienden desde la costa de Guinea y el viento solano que soplaba con vigor se puede aceptar totalmente la historia.
Ya en tierra, Sánchez escribió al detalle su experiencia, levantó cartas marinas, tomó la altura por el sol y dedujo que había llegado a tierras nuevas. Un libro o mamotreto con datos tan reveladores fue entregado, algún tiempo después, a otro solícito marinero que, radicado en Madera, ofreció hospitalidad a los exhaustos sobrevivientes que volvieron a las Islas; Cristóbal Colón. Curioso o sospechosamente, cinco de los primeros diecisiete navegantes murieron, justamente en su casa, donde dejaron por herencia un mundo o al menos la ruta para llegar a él.
Pues bien, ni Francisco López de Gómara ni José de Acosta, al decir de Garcilaso, tuvieron la información tan completa que él tenía de los hechos. El primero escribió: >> Lejos de donde acaecieron estas cosas y la relación se la dieron yentes y vinientes y le dijeron muchas cosas de las que Pasaron pero imperfectas>>; y el segundo:<< Se habían acabado ya los conquistadores antiguos cuando Su Paternidad pasó a aquellas partes>>. En consecuencia, Garcilaso afirma como testigo de excepción, que su relato se funda en datos conservados en familia: << Yo las oí a mis mayores, aunque como muchacho, con poca atención>>. Y con ese novedoso método de utilizar información oral vertida a la historia concluye la narración...
Las conclusiones las expone el propio Garcilaso: Colón guardó celosamente el secreto de la información escrita y oral que le dio Sánchez y, si no fuera por esa noticia, no habría podido el ligur<< de sola su imaginación de cosmografía prometer tanto y tan certificado como prometió, ni salir tan presto con la empresa del descubrimiento>>. Así, este Colón es mero ejecutor o repetidor de una hazaña de la que Alonso Sánchez Huelva se constituye en autor intelectual”.
II.DESCUBRIMIENTO.
Como está demostrado, para el año 1492, la gente culta europea sabía que la tierra era redonda. Se habían dibujado mapas en distintas naciones, cuyo único inconveniente consistía en que se colocaban las costas occidentales de Europa frente a las orientales de Asia, ya que, pese a arriesgados viajes de los vikingos y de otros navegantes, se ignoraba que existiera tierra que se interpusiera entre estos dos extremos.
Cuando Colón partió hacia el Oeste con la esperanza de llegar por ese camino a las Costas de China y Japón, Portugal bajo la dirección del Príncipe Enrique el Navegante, hacía descubrimientos en sentido contrario. Era lógico que españoles y portugueses habrían de encontrarse detrás del punto de partida. Este primer viaje de Colón reconfirmó la redondez de la tierra, los Reyes Católicos pidieron al Papa Alejandro VI que fijara la marca hasta donde podían llegar las conquistas españolas que iban en sentido inverso a las portuguesas. El pontífice, por medio de la Bula del 4 de Mayo de 1493 fijó una línea que iba de polo a polo y pasaba cien leguas al Oeste de la Islas Azores y de Cabo Verde.
Con esto a Portugal no le correspondía en la América del Sur sino el pequeño espacio constituido por el extremo oriental del continente. Airado por el tratamiento y afianzado en la imprecisión de la línea alejandrina, se negó a aceptarla e inclusive llegó hasta hacer preparativos bélicos para respaldar su decisión. Fue entonces necesario para España cambiar la línea por otra que se fijó en el tratado llamado de Tordesillas, firmado el 7 de junio de 1494 y que pasaba doscientas ochenta leguas al Occidente de la anterior. Este nuevo trazo entregó a Portugal el espacio comprendido al Este de la que iba de la desembocadura del Amazonas a la punta de Patos frente al Uruguay de hoy, en el Atlántico.
1. El Destino de Nuestro Continente.
Cuando Balboa en 1513 descubrió el Mar del Sur, tras atravesar el Ismo de Panamá y Magallanes cruzó la América por el canal que hoy lleva su nombre, se vino a caer en la cuenta de que entre Europa y Asia se interponía un nuevo continente hacia el cual enrumbaron todas las conquistas. Este continente que se llamó América, estaba formado por dos penínsulas: la América del Norte y la del Sur, separadas por un largo istmo que se denominó, justamente con la cadena insular que parece desprenderse de él, América Central. Los geólogos por su parte después de detenidos estudios han logrado comprobar que Suramérica está constituido por dos continentes que debido a las fuerzas marítimas y al levantamiento del fondo abismal llegaron a unirse.
Los Andes detuvieron ese movimiento de avance hacia el Oeste dejando en la unión de las dos partes una profunda hendidura que va desde la desembocadura del Orinoco hasta la del Paraná en el Rio de la Plata. Esta división profunda, selvática y húmeda, trazó en cierto modo el destino de nuestro continente porque fijó los campos de colonización española y portuguesa. Y este tipo de fisura ha definido la organización continental. España se dedicó a la parte Occidental y Portugal tuvo campo abierto para hacer su colonización gigantesca del Brasil aparte de los trabajos españoles.
Estas dos partes se distinguieron en que el Brasil formó una civilización homogénea, mestiza y casi indígena, única, mientras la parte española se dividió en una serie de
países de organización y raza distinta.
Vistas las dos Américas del Norte y del Sur, aparecen con algunas semejanzas: la parte ancha queda al norte; ambas tienen uno de los más grandes ríos del mundo que desembocan en el Atlántico; una alta cordillera recorre a cada una ceñida al Océano Pacifico; las respectivas terminaciones se dirigen directamente hacia el Oriente y algunas peculiaridades más. Pero nada valen estas semejanzas si se toman en cuenta las diferencias; el gran río del Norte, el Misisipi, atrae la población y es quizás el más civilizado del mundo. El del Sur, el Amazonas, repele la gente y es uno de los grandes vacíos con que cuenta la tierra. La parte ancha al Norte, ofrece un piso firme a propósito para tener como efectivamente tiene una de las más extraordinarias redes de comunicación y al mismo tiempo está compuesto por una tierra rica y fértil. La parte del Sur es casi inhabitable, con tierra que se opone a las grandes comunicaciones y cuya fertilidad es muy escasa.
Pero, lo más importante de cada una de las partes del continente ha sido su forma de colonización. En el Sur los aventureros españoles que llegaron, sedientos de oro, vagaban por todo el continente en busca del preciado metal, y construían las ciudades en la periferia para que el comercio se facilitara lo más posible dejando el centro vacío. Así se formaron una serie de puntos poblados distantes, ninguna unión entre sí y en general, empeñados en una tremenda competencia que permitía a los compradores poner los precios que más les convenían.
En el Norte llegaron, en tiempos de Jacobo I trece familias a la costa norteamericana, formaron una unidad, una especie de centro de crecimiento, que se fue ensanchando con los años hasta plasmar la nación más poderosa de la tierra, con una organización traída de Inglaterra que se fue haciendo cada día más fuerte. De esta manera las dos culturas que se formaron con los siglos son tan diferentes que casi no pueden entenderse. Los choques latinoamericanos con la parte Norte no es otra cosa que la colisión de dos culturas y así perdurará por muchos años. Son dos partes de América que no logran entenderse. 12.
2. Hechos destacados.
Descubierta la primera isla del continente americano por Cristóbal Colón, el 12 de Octubre de 1492, españoles en primer término, portugueses, italianos, ingleses, franceses y holandeses, se lanzaron por ese camino al hallazgo de otras tierras. De 1492 hasta 1549, se suceden los siguientes hechos destacados:
• El 24 de junio de 1497, Américo Vespucio, Juan de la Cosa y Vicente Yánez Pinzón llegaron a la Guajira
• En el segundo viaje, 1499, Alonso de Ojeda y Juan de la Cosa llegaron frente a lo que hoy es Brasil.
• Después de realizar su tercero y cuarto viajes, Vespucio llegó al convencimiento de un Mun dus novus, al que el impresor y calígrafo fray Martín Wallssemuller puso el nombre de América.
estaban firmados por Américo Vespucio.
• Américo Vespucio fue el descubridor del continente y Cristóbal Colón de las islas; sin embargo, el historiador español Juan Manzano Manzano sostiene, basado en numerosos documentos que Colón descubrió el golfo de Paria y las costas de Venezuela, o sea el continente, en 1494. Del golfo sacó muchas perlas, pero no lo divulgó por temor a tener que repartirlas. Por eso el hecho no se supo a tiempo y, por tanto, no figuró como descubridor; en cambio Vespucio sí lo contó, y por escrito. 13.
• En 1500 Rodrigo de Bastidas realizó la conquista de la costa atlántica. • En 1508, Alonso de Ojeda conquistó el litoral Caribe.
• En 1509, Alonso de Ojeda fundó a San Sebastián de Urabá
• En 1510 Martín Fernández de Enciso fundó a Santa María la Antigua del Darién. • En 1513, Vasco Núñez de Balboa, descubrió el Océano Pacífico.
• En 1536, partió la expedición al mando de Gonzalo Jiménez de Quesada en busca de Tierras al interior del continente.
• El 6 de Agosto de 1538, Gonzalo Jiménez de Quesada fundó a Santa Fe de Bogotá. • En 1536, varios capitanes bajo las órdenes de Sebastián de Belalcázar fundaron a Santiago de Cali y Popayán.
• En 1539, Jorge Robledo fundó la ciudad de Anserma y en 1540 a Cartago. • En 1534 Jorge Spira inició la conquista del Oriente de Colombia.
III. LA COLONIA.
Se llama conquista al primer período de nuestra historia en la era hispánica, que va de fines de 1509 o principios de 1510, cuando propiamente se inició con la fundación del fuerte de San Sebastián de Urabá. Dentro de la época colonial de la Nueva Granada (siglos XV al XIX) suelen señalarse tres periodos principales:
La Conquista (1494-1550), que va desde el arribo de los españoles al actual territorio de Colombia, hasta la creación de la Real Audiencia en la Nueva Granada.
La época de los Habsburgos (1550-1700), que se extiende hasta la creación del Virreinato de la Nueva Granada, erigido por primera vez en 1719.
Y finalmente, la época borbónica (siglo XVIII y comienzos del XIX), considerada en la Colonia como el fin del periodo presidencial, que se extiende desde 1719 hasta 1810, aunque los Borbones asumen la corona de España desde comienzos del siglo XVIII.
Esta periodización obedece, ante todo, a un criterio político, es decir, está relacionada con los sucesos institucionales y las instancias formales decisorias del Estado, y los acontecimientos que se tienen en cuenta, desde esta perspectiva, son aquellos que tienen que ver con medidas y cambios impulsados por los aparatos de gobierno.
Por otra parte, la creación de instituciones políticas para el gobierno de las Indias, así como la legislación sobre los nuevos territorios, respondió más a las necesidades que fueron surgiendo de la práctica colonizadora, que a estrategias preconcebidas sobre la forma como debía desarrollarse este proceso.
En 1550, se estableció la Real Audiencia, que marcó el comienzo de la segunda época llamada de la Colonia o del régimen civil español que llegó hasta 1810 y comprendió los de la presidencia y el Virreinato. 14.
1. Real Audiencia de Santa Fe.
Conformadas las gobernaciones de Santa Marta, Cartagena, Popayán, San Juan y las de Santa Fe del Nuevo Reino de Granada, dentro de un conjunto geográfico más o menos determinado y vista la necesidad de establecer un gobierno que las aglutinara dentro de una jurisdicción, con capital en el interior del país, lejos de la acción de los piratas del Caribe, por real cédula del 17 de Julio de 1549 se confirmaron otras anteriores del 21 de Mayo de 1547, 24 de Julio y 7 de Agosto de 1548, por las cuales se nombraban oidores para la Real Audiencia de Santa Fe en el Nuevo Reino De Granada. El 7 de Abril de 1550, una vez llegados los oidores, se instaló solemnemente, en la casa donde estuvo el Convento de Santo Domingo (carrera 7a con calles 12 y 13).
La Real Audiencia era tribunal de justicia, gobierno y administrativo. Fue creado por el Consejo de Indias, organismo asesor del rey, especializado en los asuntos de indias, y tuvo como inspiración la real Cancillería de Castilla. Siguió el modelo de la primera creada en América, la de Santo Domingo, el 5 de Octubre de 1511.
Al comprender aquellas gobernaciones, su jurisdicción vino a ser la misma; o sea, que la primera dimensión política del país o límite, que le dio forma e individualidad territorial a lo que hoy es Colombia, fue la Real Audiencia de Santa Fe. Sus límites fueron imprecisos por el Oriente y el Sur, y más adelante se determinaron en partes por los ríos Arauca y Orinoco con Venezuela; el Ñapo con Ecuador y Perú y el Amazonas con Perú y Brasil y, con éste, también el triángulo déltico de los ríos Caquetá y Putumayo en su confluencia con el Amazonas, territorios que por su imprecisión limítrofe fueron presa de la voracidad de esos tres países vecinos.
Con la Real Audiencia se consolidó el poder español y se inició el proceso de colonización e hispanización del país, que empezó a poblarse de ciudades y villas de blancos y, más tarde, de parroquias también de blancos criollos, y de pueblos de indios, en los que los sobrevivientes de la conquista fueron reducidos para cristianizarlos y civilizarlos.
2. Gobierno Eclesiástico.
Una vez que el gobierno civil se organizó, el eclesiástico tuvo las siguientes diócesis:
El 28 de Agosto de 1513 se creó la diócesis de Santa María la Antigua del Darién y se nombró como primer obispo a fray Juan de Quevedo, que llegó el 30 de Junio del año1514.El 15 de febrero de 1528, el rey nombró a fray Tomás Ortiz protector de los indios de Santa Marta; éste, siendo vicario en 1534 figuró como obispo. El 10 de Enero de este año se creó la diócesis. En junio de 1534 se creó la de Cartagena. En 1549 el rey ordenó trasladar la de Santa Marta a Santa Fe; en 1551 se nombró primer Obispo a fray Juan de los Barrios, quien el 22 de Marzo de 1564.
La diócesis de Popayán se creó el 22 de Agosto de 1546, segregada de la de Quito.
Las ciudades y Villas fueron las bases del asentamiento español. En ellas se establecieron Las instituciones, se construyeron las casas y se formaron hogares, se fundaron colegios, Conventos, universidades, se instituyeron el gobierno eclesiástico ordinario y el de las Comunidades, se erigieron varias iglesias, se sembraron la cultura, las tradiciones, desde la más elemental artesanía hasta los más elevados grados de educación universitaria.
Fundada la ciudad, venía el nombramiento por el mismo conquistador y, por primera vez, de los regidores del Cabildo, que luego serían elegidos por los vecinos, organismo que a su vez elegía a los dignatarios del gobierno de la ciudad como alcaldes, procuradores, jueces, corregidores y demás funcionarios, conjunto que encamaba en el ayuntamiento y constituía el Municipio.
El gobierno de los oidores o de la Real Audiencia duró hasta 1564, cuando se creó la presidencia, a la cual aquélla quedó sujeta. El primer presidente fue Andrés Díaz Venero de Leiva, gobernó hasta Junio de 1718, cuando se posesionó el primer virrey encargado del Virreinato. Suprimido éste, el 17 de Mayo de 1724, día en que se retiró el virrey, volvió a la presidencia hasta el 13 de Junio de 1740, en que se posesionó el nuevo virrey.
Durante el régimen de la Audiencia, la Presidencia y el Virreinato, se formó un nuevo país; se fundaron las principales ciudades y villas, pueblos de indios y parroquias de blancos. A lo largo de un proceso de 250 años de aclimatación e implantación españolas, de mestizaje, de creación, la nueva sociedad dio origen a la criolla y a una nueva sub-raza: la mestiza. Años de fecundidad hispana en territorio americano que cambiaron totalmente la faz del país y de sus pobladores nativos, y de una transformación que se verificaría en numerosas obras y hechos.
En el periodo de la conquista, los indios sobrevivientes, se distribuyeron o adjudicaron en repartimientos entre los conquistadores, como lógica consecuencia de la guerra. Estos se reglamentaron y se convirtieron en encomiendas en las cuales fueron uncidos al yugo del encomendero, como se llamó al conquistador cuando dejó de serlo, con el encargo de mantenerlos sujetos a disciplina o régimen de policía, explotarlos económicamente, protegerlos, enseñarles a trabajar y ayudar a su cristianización y educación por intermedio del cura doctrinero, que, además, debía enseñarlos en las buenas costumbres. Por eso el doctrinero el primer maestro de América y la doctrina la primera escuela.
Dentro de la encomienda, se fundó el nuevo pueblo de indios y se estableció el resguardo, que era el terreno adjudicado por mandato real a los indios en propiedad y por escritura pública, para que en él vivieran, tuvieran su pueblo y casa, huerta, tierras su cultivo y ganados.
Desde 1501 los reyes Católicos dispusieron la reducción o poblamiento de los indios para adoctrinarlos en conjunto y enseñarlos a vivir a la manera española. Estas reducciones vinieron a ser nuevos pueblos de indios, en las que se concentraban varias tribus del mismo cacicazgo o región. Se fundaron por autoridad de la Real Audiencia, que para el efecto comisionaba a uno de sus oidores con el carácter de visitador. Aunque en el Nuevo Reino de Granada se ordenó hacerlos con base en la instrucción del oidor Tomás López, del 20 de Noviembre de 1559, dictaba en desarrollo de reales cédulas sobre la materia, no se cumplió de inmediato, ni tampoco la adjudicación de resguardos en 1564, porque a los indios no les gustó ni lo uno ni lo otro. Se realizó entonces en Cundinamarca y Boyacá a fines del Siglo XVI y principios del siguiente. En la época colonial suceden dos hechos de particular trascendencia, la esclavitud y la piratería. 3. La Esclavitud.
Aunque la esclavitud existía desde miles de años antes del descubrimiento de América, vino a sentirse más universalmente cuando se practicó en el nuevo continente. Negros esclavos había en la España de 1492. Llegaron con Colón a La Española y sucesivamente con quienes podían tenerlos. Había también esclavos en los demás países de Europa
Pero, fue a partir de 1517, por iniciativa de fray Bartolomé de las Casas, que se inició el tráfico de esclavos del África hacia América, como medida económica y social para explotar las nuevas tierras y eximir al indio de trabajos que físicamente no podía soportar y que lo estaban exterminando, como el de las minas y el cultivo de la caña, bajo el sol abrasador del Caribe. Grandes compañías negreras se formaron en Italia, Inglaterra, Francia, Dinamarca, Holanda, España y Portugal, de las cuales fueron socios algunos reyes, que se dedicaron a la caza de negros en el África para llevarlos a los puertos del Caribe y de la costa este de los Estados Unidos, donde los vendían o cambiaban por productos de la tierra u otras mercaderías. Entre ellas estaban la Cía. Holandesa de las Indias Orientales, 1602; la Cía, Holandesa de las Indias Occidentales, 1621; la Cia, Francesa de las Indias de América, 1635; la Cia, Danesa de las Indias Occidentales, 1671; The Company of Royal Adventures Trading of África de Inglaterra, a comienzos del Siglo XVII; The Company Scotland Trading to África and the indies, 1695; la Cia del Mississippi, de comienzos del siglo XVH
Los ingleses vendían a sus esclavos en las islas caribes y costas continentales, desde Nueva Orleáns hasta el Brasil; a otros los colonizaban en sus islas y tierras de Belice y las Guyanas. Los franceses los colonizaban en Haití en sus demás islas y en las Guyanas; y los holandeses también en las suyas.
La resistencia física y moral del esclavo africano fue tan inexpugnable que soportó todas las crueldades del hombre y de la naturaleza. Sobrevivió y proliferó y, mezclado con el español, dio origen a un nuevo producto racial; el mulato, y con el indio al zambo que se extendió por las costas ecuatoriales y tropicales y los valles cálidos. No pudieron aclimatarse en el frío.
Cartagena fue la plaza negrera más famosa de América; en ella se preveían los latifundistas y mineros, los empresarios de las murallas y castillos, de los canales y caminos y de toda clase de obras colectivas. No obstante, el negro sobrevivió, desde luego al margen de la historia y sin
derechos. Muy esporádica fue su presencia en la campaña libertadora, a pesar de las intenciones de Bolívar de tenerlos en cuenta y liberarlo conforme a lo prometido al presidente de Haití, sir Alejandro Petión.
En Cartagena, la excepción de gran humanidad fue San Pedro Claver. Consagró más de 40 años de su vida a aliviar sus padecimientos y a compartir su destino fatal, hasta morir en sus brazos como el apóstol de los esclavos, caso único de América.
A mediados del siglo XVIII comenzó el proceso de la reivindicación humana y social de los negros. La iglesia puso sus ojos en ellos y les concedió el derecho a recibir los sacramentos, los de derechos espirituales y sociales del hombre cristiano.
El negro empezó a individualizarse, a tener nombre y apellido propio, familia o descendencia. Más adelante, el rey Carlos I de España dictó el Código del negro y luego Inglaterra tomó la bandera de la liberación y las demás naciones respondieron. William Wilberforce aparece como el gran parlamentario inglés campeón de la abolición del tráfico de esclavos. El espíritu de la época se impregnó de tales ideas, y los terratenientes, motu propio, iban liberando a los esclavos en Cartagena, Medellín, Mompóx, Popayán, Zipaquirá, Rionegro y otras ciudades y pueblos. El 8 de Febrero de 1815 las naciones europeas se reunieron en Viena y declararon la abolición universal del tráfico de esclavos.
Colombia, en 1821, dictó las primeras leyes de liberación gradual, proceso que culminó con la Ley del 21 de Mayo de 1851, que decretó la absoluta libertad de los esclavos a partir del 1 de Enero de 1852.
4. La Piratería.
Los más audaces cazadores de negros africanos fueron los piratas ingleses, franceses y holandeses, quienes los vendían a los españoles y portugueses. A otros los dejaban en las islas que tenían colonizadas o como posesiones estratégicas.
La historia de Colombia y el mundo no han reconocido la importancia y trascendencia de la piratería, no fue sólo el hecho de asaltar barcos, buques, puertos, apoderarse de riquezas. Lo cierto fue que influyó en lo político económico y social. Se originó la piratería en la envidia que tenían Inglaterra, Francia y Holanda a España, pues no podían permitir que ésta se aprovechara de las riquezas del Nuevo Mundo ni ver cómo pasaban las flotas de galeones cargados de oro y plata que, desde la cumbre de los Andes por cien caminos, llegaban a los puertos marítimos para ser embarcados rumbo a Sevilla
Fue tal la influencia de la piratería, que se puede afirmar que sin ella Inglaterra y Francia no hubiesen podido conservar su hegemonía en Europa. Es así como la guerra entre Carlos V y Francisco I, da lugar al primer ataque pirata en 1521. El monarca francés pagaba a Jean Flexura, cuatro mil coronas anuales para asegurar que sus barcos no serían atacados, pero los del enemigo sí. Aquí se definen los conceptos de Pirata y C orsario.
El Pirata era aquel que robaba por cuenta propia en el mar o en las zonas ribereñas.
El Corsario actuaba igual que el Pirata pero amparado en una ética que procedía de la Ley del Talión, derecho a la represalia, protegido por una patente Real, que legalizaba su misión. La “patente de corso” es una autorización del Estado para ejercer una acción que cause pérdidas al comercio enemigo, o entorpece al neutral que se relaciona con esos enemigos.