REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA UNIVERSIDAD CATÓLICA ANDRÉS BELLO
DIRECCIÓN DE POSTGRADO
MAESTRÍA EN COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL
EQUILIBRIO INFORMATIVO EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL: ¿UNA UTOPÍA?
Instrumento de medición del Equilibrio Informativo para medios impresos, durante procesos electorales
Trabajo de Grado para optar al grado de Magíster en Comunicación Organizacional.
Autora: Klibis Marín Mejías Tutor: Javier Bernabé Fraguas
Caracas, Abril del 2007
ÍNDICE
Contenido Página
RESUMEN 09
INTRODUCIÓN 10
CAPÍTULO 1 11
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA 11
1.1.- Objetivo General 13
1.2.- Objetivos Específicos 13
1.3.- Justificación 14
CAPÍTULO 2 18
MARCO TEÓRICO 18
2.1.- Medios y democracia 18
2.2.- Medios y elecciones 21
2.3.- Ciudadanos y observatorios de medios 26
2.4.- Periodismo Preventivo 30
2.5.- Noticiabilidad o Calidad Informativa 33
2.6.- Equilibrio Informativo 36
2.7.- Indice de Equilibrio Informativo 40
CAPÍTULO 3 43
MARCO METODOLÓGICO 43
3.1.- Consideraciones generales 43
3.2.- Alcance de la investigación 44
3.3.- Diseño de la investigación 45
3.4.- Instrumento de medición 45
3.5.- Fases de elaboración del Instrumento 46
3.6.- Cáculo de confiabilidad 50
3.7.- Monitoreo de Medios 51
3.8.- Referente o Muestra 54
3.9.- Entrevistas 54
3.10.- Validación de Jueces Expertos 54
3.11.- Definición de variables de estudio 55
Contenido Página
CAPÍTULO 4 57
MARCO REFERENCIAL 57
4.1.- Observatorio Global de Medios 57
4.2.- Observación de elecciones presidenciales Venezuela
2006 59
4.3.- Metodología 62
4.4.- Medición de Indicadores 63
4.5.- Resultados generales de la observación sobre comportamiento mediático en elecciones presidenciales Venezuela 2006
67
4.5.1.- Índice de Equilibrio de Medios Impresos 68 4.5.2.- Índice de Equilibrio de Medios televisivos 70 4.5.3.- Índice de Equilibrio de medios Radiofónicos 71 4.6.- Análisis de indicadores del Índice de Equilibrio 72
4.7.- Hallazgos de contenido y observación 89
4.8.- Confiabilidad y Validez 92
CAPÍTULO 5 94
INSTRUMENTO DE MEDICIÓN DE EQUILIBRIO
INFORMATIVO 94
5.1.- Consideraciones generales 94
5.2.- Variables conceptuales 94
5.2.1.- Matriz de variables 95
5.2.2.- Tratamiento de la información desde el medio 96 5.2.3.- Tratamiento de la información desde el periodista 99
5.3.- Definición de indicadores 104
5.3.1.- Codificación de indicadores 104
5.4.- Administración del instrumento 105
5.4.1.- Formato del instrumento 105
5.4.2.- Ficha para la medición del Equilibrio Informativo
Electoral 106
5.4.3.- Manual de administración 107
5.5.- Validación de jueces expertos 114
5.6.- Prueba piloto 115
5.6.1.- Resultados Generales 116
5.6.2.- Equilibrio Informativo Últimas Noticias 117 5.6.3.- Equilibrio Informativo El Nacional 120 5.6.4.- Equilibrio Informativo General 123
5.7.- Confiabilidad y validez 125
5.7.1.- Ficha para la medición del Equilibrio Informativo en
dos dimensiones 126
CONCLUSIONES 127
BIBLIOGRAFÍA 131
ANEXOS 135
ÍNDICE DE TABLAS
Contenido Página
TABLA 1: Muestra Medios Impresos 61
TABLA 2: Muestra Medios Radiofónicos y Televisivos 61
TABLA 3: Distribución de Medios 62
TABLA 4: Medios Impresos. Índice de Equilibrio 68 TABLA 5: Medios Televisivos. Índice de Equilibrio 70 TABLA 6: Medios Radiofónicos. Índice de Equilibrio 71
TABLA 7: Matriz de Variables 95
TABLA 8: Total de indicadores. Diario Últimas Noticias 118
TABLA 9: Uso de Fuentes. Diario Últimas Noticias 119
TABLA 10: Total de indicadores. Diario El Nacional 121
TABLA 11: Uso de Fuentes. Diario El Nacional 122
ÍNDICE DE GRÁFICOS
Contenido Página
GRÁFICO 1: Fases de elaboración del instrumento 49 GRÁFICO 2: Medios Impresos. Índice de Equilibrio 69 GRÁFICO 3: Medios Televisivos. Índice de Equilibrio 70 GRÁFICO 4: Medios Radiofónicos. Índice de Equilibrio 71 GRÁFICO 5: Medios Impresos. Índice de Equilibrio. Jerarquía 72 GRÁFICO 6: Medios Radiofónicos. Índice de Equilibrio.
Jerarquía 73
GRÁFICO 7: Medios Televisivos. Índice de Equilibrio. Jerarquía 73 GRÁFICO 8: Medios Impresos. Índice de Equilibrio. Extensión 74 GRÁFICO 9: Medios Radiofónicos. Índice de Equilibrio.
Extensión 74
GRÁFICO 10: Medios Televisivos. Índice de Equilibrio.
Extensión 75
GRÁFICO 11: Medios Impresos. Índice de Equilibrio. Posición 76 GRÁFICO 12: Medios Radiofónicos. Índice de Equilibrio.
Posición 76
GRÁFICO 13: Medios Televisivos. Índice de Equilibrio. Posición 77 GRÁFICO 14: Medios Impresos. Índice de Equilibrio. Imágenes 77 GRÁFICO 15: Medios Radiofónicos. Índice de Equilibrio. Audio 78 GRÁFICO 16: Medios Televisivos. Índice de Equilibrio.
Imágenes 78
GRÁFICO 17: Medios Impresos. Índice de Equilibrio. Fuentes 79 GRÁFICO 18: Medios Radiofónicos. Índice de Equilibrio.
Fuentes 79
GRÁFICO 19: Medios Televisivos. Índice de Equilibrio. Fuentes 80 GRÁFICO 20: Medios Impresos. Índice de Equilibrio. Contraste
de fuentes 81
GRÁFICO 21: Medios Radiofónicos. Índice de Equilibrio.
Contraste de fuentes 81
GRÁFICO 22: Medios Televisivos. Índice de Equilibrio.
Contraste de fuentes 82
GRÁFICO 23: Medios Impresos. Índice de Equilibrio. Contraste
de fuentes del medio 83
GRÁFICO 24: Medios Radiofónicos. Índice de Equilibrio.
Contraste de fuentes del medio 83
GRÁFICO 25: Medios Televisivos. Índice de Equilibrio.
Contraste de fuentes del medio 84
ÍNDICE DE GRÁFICOS
Contenido Página
GRÁFICO 26: Medios Impresos. Índice de Equilibrio.
Equilibrio de fuentes 84
GRÁFICO 27: Medios Radiofónicos. Índice de Equilibrio.
Equilibrio de fuentes 85
GRÁFICO 28: Medios Televisivos. Índice de Equilibrio.
Equilibrio de fuentes 85
GRÁFICO 29: Medios Impresos. Índice de Equilibrio.
Orientación del medio 86
GRÁFICO 30: Medios Radiofónicos. Índice de Equilibrio.
Orientación del medio 87
GRÁFICO 31: Medios Televisivos. Índice de Equilibrio.
Orientación del medio 87
GRÁFICO 32: Equilibrio Informativo 117
GRÁFICO 33: Porcentaje total de Indicadores. Diario Últimas Noticias
118
GRÁFICO 34: Uso de Fuentes en porcentajes. Diario Últimas Noticias
119
GRÁFICO 35: Equilibrio Informativo. Diario El Nacional 120 GRÁFICO 36: Porcentaje total de Indicadores. Diario El Nacional 121 GRÁFICO 37: Uso de Fuentes en porcentajes. Diario El
Nacional
122
GRÁFICO 38: Total Equilibrio Informativo Diario Últimas Noticias y El Nacional
123
GRÁFICO 39: Total indicadores en porcentajes.
Diario Últimas Noticias y El Nacional
123
GRÁFICO 40: Total indicadores en porcentajes.
Diario Últimas Noticias y El Nacional
124
A Rosa, Tito, Simón y Tito….
pulmones de mi vida….
Antes que todo Gracias a Dios, por ese aliento que me sostiene y que cada caída ha sabido levantarme…
Gracias a mi madre por tanto amor infinito….
Gracias a Tito por el apoyo incondicional….
Gracias a mis padrinos, por estar conmigo siempre…
Gracias a mi amiga Tania Vegas por su caudal de solidaridad…
Gracias al Profesor Marcelino Bisbal por el apoyo en el logro de esta meta…
Gracias al Observatorio Global de Medios de Venezuela y las profesoras Olga Dragnic, Maryclen Stelling y Carmen Elena Balbas…
Gracias a los observadores Cristina Daza, Oscar Lloreda y Jorge González por su acertada crítica…
Gracias a las colegas Lucy González y Daniela Corredor…
Gracias a la profesora Luisa Angelucci por su asesoría y al profesor Carlos Delgado por su auxilio oportuno…
Gracias a mi tutor, por hacerme reir con cada corrección y por enseñarme a creer que sí era posible….
Gracias a Benedetti por prestarme sus letras….
Y gracias a todas mis lágrimas y carcajadas por hacerme lo que soy hoy…
RESUMEN
La participación de la sociedad en la construcción de la agenda informativa de los medios está dando sus primeros pasos. Organizaciones sociales, como los observatorios de medios, juegan un papel fundamental en la fiscalización de las empresas periodísticas, como lo describe Ignacio Ramonet en su concepto sobre el Quinto Poder.
De cara a este cambio de paradigma, el Observatorio Global de Medios Capítulo Venezuela diseñó un instrumento llamado Índice de Equilibrio Informativo, que permite medir el comportamiento de los medios en coyunturas electorales, y que ha sido aplicado en monitoreos de medios nacionales e internacionales.
La autora revisó dicho instrumento y ejecutó varias pruebas de validación, que le permitieron rediseñar una herramienta, para abrir el debate sobre la necesidad de un periodismo y unos ciudadanos comprometidos con la sociedad, como motores de la democracia.
Palabras Claves: Periodismo, ciudadanía, democracia, participación, equilibrio, medios.
“El mundo se está escribiendo y es tarea de la ciudadanía, que componemos todas y todos nosotros, exigir que se haga lo mejor posible”.
J. Bernabé
I.- INTRODUCCIÓN
Medir o pesar objetos es muy sencillo si se cuenta con una cinta métrica o alguna balanza. Medir noticias puede resultar tan complejo como explorar las formas de producción de la sala de redacción de cualquier medio.
Esta tesis propone un instrumento de medición de Equilibrio Informativo para ser aplicado en coberturas electorales. Tal propuesta surge luego de revisar los instrumentos aplicados por el Observatorio Global de Medios, capítulo Venezuela, en el estudio realizado durante las elecciones presidenciales en diciembre 2006.
No queda duda que los medios de comunicación social son actores fundamentales en nuestra sociedad, sin embargo su participación no debe limitarse “sólo como espacios para la visibilidad pública y el diálogo, sino también como actores con capacidad de aporte”. (Acevedo 2006)
En Latinoamérica se observa, desde hace poco más de cinco años, un movimiento importante de ciudadanos organizados en función de exigir a los medios de comunicación social, que cumplan su rol como servidores sociales.
Ignacio Ramonet los calificó como el Quinto Poder “cuya función sería denunciar el superpoder de los medios de comunicación”. (Ramonet, 2003)
Al mismo tiempo se observa que ese “Quinto Poder” cuenta con pocas herramientas metodológicas para el ejercicio de la fiscalización de los medios.
Esta tesis pretende ser un aporte teórico que fortalezca el vínculo ciudadanía- comunicación y por ende la construcción de un periodismo que desafíe a la sociedad, a ser corresponsable en la construcción de si misma.
CAPITULO 1
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Hablar de periodismo en estos días, significa hablar de crisis, de valores trastocados y de una ética en extinción. La noticia se ha mercantilizado y el periodismo también. Construir una información con rigor, con fuentes confiables, contrastando la noticia, contextualizando el hecho, pareciera no ser algo tan importante:
Lo único importante en esta locura es vender, lograr beneficios económicos. Para ello hay que sacar adelante la información (si es que así podemos llamar a lo que llega a través de muchos medios escritos, radiofónicos y televisivos) y listo: un día más, una página más, un boletín de radio más, un informativo de televisión más.
(Bernabé,2007)
Si los medios de comunicación no proporcionan información amplia, oportuna y equilibrada en las coyunturas electorales afectan no sólo el derecho de los ciudadanos a recibir una información no sesgada ni tergiversada, sino también una decisión que regirá los próximos años de sus países, estados o municipios.
Para la construcción de democracias necesitamos medios también democráticos, por eso la relación MEDIOS-ELECCIONES-DEMOCRACIA tiene un peso fundamental en cualquier sociedad. “Medios y poder siempre han formado una pareja antagónica, en todas las sociedades. Los medios representan un potencial político, económico y social considerable y ningún poder es indiferente” (Drouot, 2005). Y el comportamiento de los medios, sus tendencias o sesgos, se evidencian en coyunturas electorales.
Si los medios de comunicación no abren espacios para el debate público de las opciones electorales, no contribuyen con el buen funcionamiento del sistema democrático, que es parte del compromiso de los medios de difusión masiva con la sociedad.
Los medios de comunicación no han sido leales a la postura en torno a definir una apuesta irrestricta a favor de la democracia, ya que se han alejado de ofrecer los elementos de orden general para que sea el propio ciudadano quien pueda expresar la última palabra en los asuntos públicos. (Alarcón, 2004)
Latinoamérica superó en el 2006 once procesos electorales, en los cuales los medios jugaron un papel fundamental, para la toma de decisión de los ciudadanos.
En Venezuela se desarrolló un proceso electoral en el cual por primera vez un Presidente, en ejercicio de sus funciones, aspiraba la reelección a la primera magistratura del país. El Observatorio Global de Medios (OGM) realizó la investigación: “Los contenidos de opinión e información electoral en medios de comunicación social nacionales y regionales: Elecciones Presidenciales Venezuela 2006”, en la que se evidenció el desequilibrio en la agenda informativa de 24 medios de comunicación social venezolanos.
Dicho hallazgo permite formularse algunas preguntas que la investigadora intentará resolver a través del presente estudio: ¿Qué es el Equilibrio Informativo en los medios de comunicación social? ¿Cómo se mide el Equilibrio Informativo? ¿Es posible optimizar la administración de un instrumento de medición de Equilibrio Informativo durante coyunturas electorales para medios impresos?
1.1.- Objetivo General
• Revisar el instrumento de medición del Equilibrio Informativo, elaborado por el Observatorio Global de Medios de Venezuela, para optimizar su utilidad como modelo referencial, a fin de medir el equilibrio en los medios de comunicación social impresos, durante procesos electorales.
1.2.- Objetivos Específicos
• Describir el Índice de Equilibro Informativo en medios impresos, radiofónicos y televisivos, nacionales y regionales, durante las elecciones presidenciales de Venezuela en diciembre 2006
• Evaluar los hallazgos del objetivo anterior para comprobar la aplicación de dicho instrumento en la medición del Equilibrio Informativo electoral.
• Validar la confiabilidad del instrumento de medición de Equilibrio Informativo para medios impresos.
1.3.- Justificación
El equilibrio en los medios de comunicación resulta fundamental, en coyunturas que obligan a los receptores del mensaje a asumir decisiones políticas específicas, como lo es un proceso electoral en cualquier país.
La vida política, sin duda, se enfoca y desarrolla de cara a los mass media. No hay mitin o acto de partido, intervención parlamentaria, actuación de un miembro del Gobierno o declaración de algún representante de la oposición que no se realice sin tener presente su repercusión en la opinión pública. No es exagerado afirmar, por tanto, que, especialmente cuando se acercan las elecciones, los partidos y sus líderes, actúan condicionados por el posible “titular” del día siguiente. (Holgado González, 2002)
Durante elecciones los medios tienen el deber de: contribuir a la formación de opiniones políticas de los ciudadanos y favorecer, a través de una información oportuna y equilibrada, la estabilidad del sistema político electoral y por ende de la democracia.
En democracia los medios deben proporcionar a la audiencia una información amplia, oportuna e imparcial y dar a conocer la pluralidad de opiniones existentes en el país, que permitan a los ciudadanos estar informados y adquirir conocimientos sobre los asuntos públicos, solo así se hace posible una participación ciudadana consciente y no manipulada. “Los retos de una democracia obligan a intervenir en cada una de las etapas del proceso comunicativo, si se pretende elevar la calidad de nuestras democracias. Los medios de comunicación son eso: instrumentos que nos permiten vincular unos con otros para tratar de mejorar la convivencia colectiva”. (Alarcón, 2004)
Los medios de comunicación y los periodistas tienen una responsabilidad social asignada como valor ético, cuya trasgresión puede generar consecuencias indeseadas para la convivencia social.
Reconociendo la dificultad de alcanzar el justo equilibrio entre la exigencia de neutralidad y respeto al pluralismo político que los medios han de guardar, de un lado, y el ejercicio de la libertad de información, de otro, no cabe duda de que habría que avanzar hacia su consecución. Lo que requiere una mayor voluntad por parte de las fuerzas políticas y un mayor grado de confianza en los profesionales de los medios de comunicación, que han de ser y son los primeros interesados en ejercer su labor periodística con el rigor que el electorado merece y que exige el derecho a la información como sustento de la democracia. (Holgado González, 2002)
Un claro ejemplo de tal trasgresión ocurrió en Venezuela en abril del 2002, durante un golpe de estado en el cual los medios asumieron el rol de partidos políticos, en un momento de claro enfrentamiento en el cual sus mensajes conllevaron a determinados comportamientos ciudadanos de confrontación.
No obstante, desde las crisis por lo general surgen nuevas formas de organización social que apuntan a exigir las demandas de la sociedad. Nacen también nuevas formas de comprender la democracia, la comunicación y la ciudadanía.
Con el proceso de globalización, en América Latina, la redefinición de los Estados de bienestar, su achicamiento en razón de su sometimiento a la fuerza del mercado ha provocado, como bien lo padecemos, ajustes estructurales que han erosionado anteriores modalidades colectivas de satisfacción de los requerimientos básicos para la vida de las grandes mayorías. Esta transformación multiplicó objetivamente los espacios de poder con las cuales los individuos deben vincularse en orden a satisfacer sus necesidades, produciendo una consecuente multiplicación de esferas de negociación y enfrentamiento para hacer valer los derechos individuales y colectivos que el Estado ya no respalda. (Mata, 2004)
Como parte de ese proceso en Latinoamérica han nacido organizaciones ciudadanas (Defensores de usuarios, veedurías, observatorios, asociaciones, comités de usuarios entre otros) que exigen su participación en la construcción de las agendas informativas de los medios de comunicación social.
Estas organizaciones ejercen la observación de medios para regular que cumplan sus objetivos como servidores sociales. Sin embargo, al ser estructuras relativamente nuevas, no cuentan con las herramientas necesarias para realizar la observación y fiscalización de medios.
En el caso de los observatorios latinoamericanos, el grado de cumplimiento de este requisito (Instrumentos) no se da siempre -de hecho son muchos los observatorios que entre las técnicas que utilizan para observar declaran sólo el monitoreo simple- pero en todo caso vale decir que al menos en términos teóricos e ideales la preocupación por utilizar instrumentos rigurosos para observar, suele formar parte de las prioridades de todos los observatorios. (Herrera Damas, 2005)
El Observatorio Global de Medios capítulo Venezuela, surgido precisamente luego de la crisis mediática del año 2002, que ampliamos en la página 28 del siguiente capítulo, diseñó un Instrumento de medición bajo el nombre de Índice de Equilibrio Informativo. La profesora Carmen Elena Balbás, reconocida académica venezolana, fue la creadora de dicha herramienta, que constituye un aporte metodológico importante para el seguimiento de medios, durante procesos electorales.
El presente estudio se plantea revisar dicho instrumento, a fin de optimizar sus dimensiones y ofrecer una herramienta, que le permita a las organizaciones civiles medir el Equilibrio Informativo y profundizar en la fiscalización de los medios de comunicación social.
Asimismo se procura realizar un aporte metodológico significativo al estudio de la observación de medios y la participación ciudadana en los sistemas democráticos.
…Como voy a creer, dijo el fulano, que la utopía ya no existe…si vos, sos mi utopía…
Mario Benedetti Poema: Utopías
CAPITULO 2 MARCO TEÓRICO
2.1.- Medios y Democracia
Correos electrónicos, foros, chats, blogs, podcast, tertulias virtuales, portales de infociudadanía, periódicos ciudadanos, emisoras comunitarias, redes sociales de información, es parte de la “Tribu planetaria”, definida por Marshall McLuhan (1993) y nace como respuesta a la imposición de mensajes mediáticos.
Durante años, los medios de comunicación social se erigieron sobre un pedestal para emitir mensajes a un receptor sin esperar feed back, pero las voces que querían ser escuchadas crearon otras formas de expresarse, Internet ha resultado un medio idóneo para la interacción de los usuarios, pero también la organización a través de redes sociales y medios comunitarios ha sido parte de una experiencia que reveló las voces, la poca democracia desde los medios de comunicación tradicionales.
En los sistemas democráticos por lo general los medios de comunicación enarbolan entre sus objetivos o valores la bandera de la democracia como atributo fundamental, tanto dentro de su organización como en su línea editorial.
El ejercicio de la democracia significa respetar el derecho a la información, la libertad de expresión y el derecho a la divergencia de fuentes y criterios, permitir la participación de los usuarios. “Y si los medios a sí mismos se conciben como interlocutores político-sociales, como foros de difusión e intercambio de opiniones e ideas, y como vehículos de lo que ocurre y se piensa en la sociedad, es entonces que por antonomasia entrecruzan su sendero con la democracia”. (Martínez. 2006)
Pero no siempre es así, y a veces la democracia interna en los medios se convierte en un doble discurso e “incurren en actitudes autoritarias e incluso despóticas en el seno de su propio ámbito profesional, o eventualmente llegan a emprender acciones desinformadoras ante cualquier tentativa por impulsar una reforma legislativa que pudiera afectar sus privilegios”. (Martínez. 2006)
En el caso de Venezuela esto lo vimos claramente durante del debate nacional sobre la Ley de Responsabilidad Social en radio y Televisión, instrumento legal que fue duramente atacado por los dueños de los medios y sin embargo cuya aprobación ha permitido no sólo la regulación de un horario infantil (que no existía en la TV venezolana) sino que también apoya la producción nacional independiente, estimulando la participación de usuarios en el control de los medios.
Los medios pueden ser garantes de la democracia, establecer puentes de comunicación, ofrecer espacios de participación ciudadana, pero también ejercer un control social contraproducente. “Los medios de comunicación que pueden dar voz a todos los sectores de la sociedad, que pueden mantener un equilibrio entre las diversas fuerzas sociales y sostener el desarrollo democrático, son también los mismos medios de comunicación que pueden ser usados para la dominación y el control.” (Rota. 2005)
El teórico estadounidense, Joseph Rota identifica siete problemas en la relación, gobierno, ciudadanía y democracia:
• Falta de participación de los ciudadanos en la política de gobierno.
• Ausencia de contribución de la población a la solución de problemas
• Pasividad y pérdida de solidaridad en la comunidad.
• Sentido de impotencia y alienación entre los ciudadanos.
• Resistencia y evasión del ciudadano a la responsabilidad cívica.
• Creciente pérdida de credibilidad y confianza en el gobierno
• Desarrollo de una relación antagónica entre el gobierno y la
• Desperdicio de la energía potencial de millones de ciudadanos en la solución de los problemas que debe resolver el gobierno.
Asimismo Rota explica tres pasos para fortalecer la relación gobierno- ciudadanía. En primer lugar se hace necesario realizar un diagnóstico estructural de la administración pública para hacerla más eficaz y cercana a los ciudadanos, en segundo lugar plantea la necesidad de estimular la participación ciudadana y en tercer lugar la información como bien público para el funcionamiento democrático.
Modificar los sistemas y procesos de información y comunicación entre el gobierno, el sistema político y la ciudadanía….si la información en la actualidad es vista como un objeto a controlar porque da poder, en el futuro deberá ser vista como un recurso a utilizar porque habilita la participación ciudadana…Si la comunicación es meramente informativa deberá transformarse en una comunicación participativa y dialógica. La posesión de información supone una responsabilidad social. Por consiguiente, la pregunta real no es qué tipo de control sobre la información queremos ejercer sino qué tipo de sociedad queremos tener; una sociedad autoritaria o una sociedad democrática. (Rota. 2005)
Para informar o desinformar, con intereses económicos o políticos, con sesgos y tendencias evidenciadas en su línea editorial, los medios tienen un poder fundamental en el ejercicio de la democracia.
Los medios de comunicación y especialmente la prensa han representado una fuerza poderosa en la toma de decisiones. Son los mismos que marcan la pauta en los puntos de interés de la agenda nacional, son ellos los que nos cuentan la historia diaria y además nos señalan en qué debemos pensar. Los medios forman la opinión pública de nuestra sociedad y participan de los procesos sociales más importantes. (Matus, 2001).
2.2.- Medios y Elecciones
Aunque como expusimos antes “seguimos con una población impresionantemente desinformada y se paga el precio de unos medios centrados en el negocio sobre todo dependiente en su contenido de la publicidad” (Dowbor, 2005), la información constituye una condición fundamental para la toma de decisiones en los procesos democráticos, por esto, en procesos electorales la información resulta clave para los ciudadanos.
Dentro de los actores claves en los procesos de construcción de informaciones se encuentran los medios de comunicación social, porque sin duda, en buena parte, el comportamiento de los electores, dependerá en gran medida de la información que reciben de los medios.
La sociedad sin información en la que lo grave no es solamente el desorden de la economía o de la política, o de la gestión pública, sino la incapacidad para decidir con conocimiento y la dependencia que representa carecer de una visión propia y estar condenado a mirar con los ojos de otro. Un medio de comunicación… puede cumplir el papel o de lazarillo en un país de ciegos, o de muro blanco (como el que encontraban los ciegos de Saramago al abrir o cerrar los ojos) o de estímulo para una visión completa de la realidad. (Restrepo, 2006)
Y ¿cómo puede un medio transmitir una visión completa de la realidad?
Todo medio tiene un deber ser, una responsabilidad con sus lectores o usuarios, incluso los medios cuentan con regulaciones jurídicas y códigos gremiales.
En el caso de Venezuela el artículo dos del Código de Ética del periodista (1988) reza: “El periodista tiene su origen en la libertad de expresión y el derecho a la información normas democráticas consagradas en la constitución de la republica. El periodista debe luchar por la vigencia y efectividad de tales principios”.
Explica Restrepo que la democracia o la tiranía antes de su aparición en los gobiernos “se gestan en la conciencia de las personas y es allí donde se mueven los medios de comunicación para motivar o desmotivar” (Restrepo, 2006), por eso los medios y su deber ser, resultan transcendentales a la hora de cubrir procesos electorales y la inminente toma de decisiones ciudadanas.
La periodista venezolana, Ana Marisol Angarita explica que la cobertura de las elecciones presidenciales en nuestro país, en el año 1998, se basó en las encuestas, confrontación de candidatos, traiciones de pactos y actos de campaña, sin embargo las propuestas y planes de gobierno no destacaban en los titulares informativos y ni siquiera en el texto de la noticia.
Los periodistas consideraron que esa cobertura estuvo muy bien trabajada tomando en cuenta que el esfuerzo fue mucho más físico que mental pues no se prepararon para cubrir la campaña electoral y se careció del análisis requerido, mucho más si anexamos la coyuntura política del momento; pero aún así insistieron en que ellos y los medios para quienes trabajan difundieron la mejor información.
Periodistas y medios, también le siguieron la dinámica a la cobertura
"carrera de caballos". Los dimes y diretes y las encuestas pasaron por encima de los temas y con ello, por encima del público a quienes subestimaron pues sin siquiera preguntarle, sentenciaron que al ciudadano no le interesa nada más allá de una encuesta e insultos de parte y parte.
La pregunta es si realmente lo que tenemos por noticia y por población "ignorante", no es producto entre otros factores, de periodistas y jefes que tampoco se han esforzado mucho por acoplarse a los nuevos tiempos, cayendo vencidos ante la dinámica económica del negocio de las noticias. Periodistas y jefes que no han entendido su misión y su función de servicio público, o quizás la olvidaron con los años, y que aún no han tomado conciencia del poder ciudadano que tienen el rol de representar, y que está perdiendo credibilidad (Angarita, 2000).
En el año 2006 Latinoamérica vivió 11 procesos electorales. Uno de los más polarizados fue el de México, donde se elegía un presidente por los próximos 6 años, entre los candidatos Andrés Manuel López Obrador y Francisco Calderón.
Luego de más de dos meses de las elecciones, en septiembre del año 2006, el Tribunal Electoral mexicano declaró a Calderón ganador de la contienda presidencial, por una diferencia de 0,56 puntos con López Obrador.
Los comicios mexicanos estuvieron marcados por denuncias de irregularidades y una creciente polarización política. Los medios no escaparon a ello, y surgieron otras voces desde otros espacios, que emitían información electoral y que resultaron más creíbles, que la verdad que contaban los medios tradicionales.
Con esta práctica mediático política, a principios del nuevo siglo, México se encuentra plenamente inmerso en la etapa de la video gobernabilidad mediática, que provocó que “el uso y el abuso de medios de comunicación para fines de legitimación del Poder Público, se haya convertido en un riesgo muy grande para el desarrollo democrático de nuestra sociedad (Esteinou, 2006).
Dos blogs, muy seguidos en el país azteca: El sendero del Peje (http://senderodelpeje.blogspot.com/) Seguidor de López Obrador y El Sendero del Fecal (http://senderodefecal.blogspot.com/) seguidor de Calderon, mantuvieron a los mexicanos informados, minuto a minuto, sobre acciones de las fuerzas políticas de sus líderes respectivos.
Ambos blogs reciben alrededor de 20 000 visitas diarias y su impacto en la opinión pública es notorio, pese a ser difícil de medir.
Mucha gente confía más en ellos que en los tradicionales medios de comunicación debido a un factor muy fácil de entender: la información del blog es aportada directamente por los ciudadanos.
En cambio, la televisión se encuentra sumamente desacreditada en México. Los mexicanos nos la pasamos viendo televisión, pero no confiamos en lo que nos dice. Los blogs permiten a la gente dar a conocer ella misma las noticias que no encuentran otro medio de difusión.
De hecho, uno de los periódicos mexicanos más importantes, La Jornada, ha debido tramar contacto con los autores de los dos blogs, pues fue lo suficientemente inteligente para apreciar su importancia.
(Erathora, 2006)
Esta descripción de la cobertura electoral, de Venezuela en 1998 y México en el 2006, nos revela que las coberturas se hacen para los políticos y no para los ciudadanos.
Mas allá de que el sistema no funcione, de las democracias incipientes de nuestro continente, la responsabilidad de los medios, ese “deber ser” que describe Restrepo debe apuntar hacia el ciudadano, hacia el usuario, que será quien decida por quién votar.
Existen tres grandes instrumentos o valores éticos: El primero de ellos es la verdad, intrínseca a la naturaleza misma y la razón de ser del periodismo, esto es, comunicar la realidad de los hechos. Otro valor ético fundamental en el periodismo es la independencia, íntimamente ligada con la libertad, que le impide al periodista convertirse en portavoz de los poderes políticos y económicos o en propagandista, incluso de sus propias ideas.
Un tercer valor es la responsabilidad, relacionada con la función social del periodismo y el papel que juega en el fortalecimiento de la democracia, en la protección del interés público y en la consecución del bien común. (Restrepo, 2006)
El periodista es un servidor social, pero también es parte de la sociedad, pedirle objetividad es un imposible, pero es necesario exigirle responsabilidad en su función, es necesario vigilar el juego político pero también informar a los ciudadanos desde su interés como sociedad y no desde el interés político, marcado en ocasiones, por el poder económico de los dueños de los medios
Los periodistas deben estar alertas para proteger el interés público y poner al descubierto los intereses particulares o individuales que muchas veces candidatos y gobernantes disfrazan de interés público.
En época de elecciones, los comunicadores deben hacer pedagogía electoral. En términos generales, en el cubrimiento de las elecciones deben tenerse en cuenta los siguientes ocho aspectos: el entorno (la ciudad, comunidad o país); los candidatos; el dinero (financiación de las campañas); las ideas y propuestas de los candidatos y de los electores; la opinión de la gente; la legitimidad de las elecciones y el funcionamiento de las instituciones electorales y del sistema electoral; la participación de los electores (por ejemplo, es necesario dar información suficiente para que estos puedan votar a conciencia y evaluar qué tan libre es el voto), y la sabiduría popular o de la ciudadanía sobre los problemas que la aquejan y la realidad en la que está inmersa. (Restrepo, 2006)
En el caso específico de los periodos electorales “los medios tienen dos grandes tareas: la difusión de plataformas políticas de las diferentes opciones partidistas y la tarea de vigilancia y denuncia sobre el desarrollo de los comicios para alcanzar un escenario democrático. (Gasperin, 1999)
Atendiendo intereses económicos o políticos, la noticia a veces se convierte en mercancía dentro de una estrategia de mercado. La vulnerabilidad mediática durante los procesos electorales a veces pone en tela de juicio la noticiabilidad y sus valores, en la pauta informativa de las empresas periodísticas.
“Definitivamente los medios no son quienes determinan un proceso electoral, pero tienen una gran capacidad de influencia sobre sus públicos receptores. La gente le adjudica valor a lo que los medios le dicen, muchas opiniones son tomadas como verdades absolutas, es imposible romper los lazos implícitos que existen entre la comunicación y la política, y finalmente los medios son una vía de intercambio constante entre un público votante y un candidato”. (Gasperin, 1999)
2.3.- Ciudadanos y Observatorios de Medios
Como señalamos antes, democracia y comunicación son conceptos que van de la mano. En el continente latinoamericano desde hace poco más de 5 años ha nacido la figura de los observatorios, veedurías, o defensorías de medios como una forma de participación social en el hecho comunicativo.
Su objetivo principal es observar o monitorear los medios de comunicación social, desde una perspectiva crítica que influya en la construcción de la agenda informativa mediática.
Tienen su origen en la figura del “Ombudsmen”, surgido en Suecia en los años sesenta y que llegó a Latinoamérica en los 80 y 90. “El Ombudsman criollo latinoamericano debe ampliar su campo de acción para coadyuvar en la transformación social de los diversos sistemas de gobierno cuyo objetivo último sea garantizar el desarrollo de los pueblos, el fortalecimiento de la democracia, y el resto y vigencia de los derechos humanos”. (Rocatti, 2001)
No obstante y pese a estas funciones, el Ombudsmen o Defensor de los lectores/usuarios, ha sido duramente cuestionado por tergiversar su función y defender a los medios en lugar de los ciudadanos. “La función de los
«ombudsmen» o mediadores, que fue útil en los años 1980 y 1990, está actualmente mercantilizada, desvalorizada y degradada. Es a menudo un instrumento de las empresas, responde a imperativos de imagen y constituye una coartada barata para reforzar artificialmente la credibilidad de los medios”.
(Ramonet, 2003). El Ombudsmen o Defensor de los lectores/usuarios desapareció para dar paso a nuevas formas de organización ciudadanas más participativas y capaces de ejercer un control social efectivo sobre los medios de comunicación social.
Los observatorios y las veedurías de medios son metáforas recientes de procesos sociales y comunicativos fuertemente relacionados con movimientos de democratización de la sociedad, afirmaciones emancipadoras y confrontaciones frente a las variaciones que también van adoptando las maneras diversas en que se expresa el poder. (Rey, 2003)
En el Foro Social Mundial realizado en Porto Alegre en 2002, Ignacio Ramonet, director del periódico francés “Le Monde Diplomatic”, propone la creación del Media Global Watch (Observatorio Global de los Medios). Con el objetivo de impulsar acciones para promover y garantizar el derecho a la información de los ciudadanos en todos los países.
Ramonet cuestiona que la prensa y los periodistas, dejaran de ser ese cuarto poder de contrapeso al poder político y económico, y plantea la necesidad de un quinto poder, fiscalizador de los medios, que sirva de contrapeso al poder mediático que tienen las grandes empresas periodísticas y que controlan la información a su antojo, renunciando al compromiso que tienen con los ciudadanos de ofrecer información veraz y oportuna.
La cuestión cívica que se nos plantea de ahora en más es la siguiente:
¿cómo reaccionar?, ¿cómo defenderse?, ¿cómo resistir a la ofensiva de este nuevo poder que, de alguna manera, ha traicionado a los ciudadanos y se pasó con todos sus bártulos al enemigo? Es necesario, simplemente, crear un “quinto poder”. Un “quinto poder” que nos permita oponer una fuerza cívica ciudadana a la nueva coalición dominante. Un
“quinto poder” cuya función sería denunciar el superpoder de los medios de comunicación, de los grandes grupos mediáticos, cómplices y difusores de la globalización liberal. Esos medios de comunicación que, en determinadas circunstancias, no sólo dejaron de defender a los ciudadanos, sino que a veces actúan en contra del pueblo en su conjunto. Tal como lo comprobamos en Venezuela. (Ramonet, 2003)
Cuando Ramonet cita a Venezuela, se refiere específicamente al momento político del 2002, meses antes del golpe de estado, cuando los medios de comunicación manipularon informaciones y sesgaron su línea editorial a favor o en contra de las posturas políticas polarizadas.
El caso venezolano es paradigmático de la nueva situación internacional en la cual grupos mediáticos enfurecidos asumen abiertamente su nueva función de perros guardianes del orden económico establecido, y su nuevo estatuto de poder antipopular y anticiudadano. Estos grandes grupos no sólo se asumen como poder mediático, constituyen sobre todo el brazo ideológico de la mundialización, y su función es contener las reivindicaciones populares tratando de adueñarse del poder político.
(Ramonet, 2003)
Después del año 2002 surgieron organizaciones ciudadanas para fiscalizar los medios de comunicación social, pero desde antes ha habido interesantes experiencias al respecto en Latinoamérica como: El Observatorio Político, Social y Cultural de Medios de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA), el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), la Agencia de Noticias dos Dereitos da Infancia (ANDI/Brasil), el Proyecto Antonio Nariño (Colombia), DOSES de Guatemala, la Asociación Mexicana de Derecho a la Información en México, Veeduría Ciudadana de Comunicación Social de Perú (Calandria), y el Observatorio Ciudadano para el Libre Acceso a la Información coordinado por Acción Ciudadana en Guatemala.
En el caso de Venezuela, dentro del contexto mediático polarizado, del año 2002, descrito por Ramonet, nace el Observatorio Global de Medios de Venezuela. Fundado por un grupo de periodistas, académicos estudiosos del fenómeno de la comunicación, usuarios de medios y miembros de la sociedad civil. El OGM surge como consecuencia de la crisis de abril 2002, cuando los derechos a la libertad de expresión y a la información se vieron severamente comprometidos y desembocaron en:
• Cadenas presidenciales.
• Transmisión uniforme de la misma información y limitación del acceso a la información por parte de los medios privados.
• Denuncias y reacciones ante las cadenas presidenciales.
• Canales privados fuera del aire.
• Señal del Estado interrumpida.
• Allanamientos a medios comunitarios.
• Agresiones a profesionales y trabajadores de medios.
• Silencio histórico de los medios
• Hostigamiento contra los medios de comunicación.
Entre los propósitos del OGM se encuentran:
• Resguardar el derecho de los ciudadanos a obtener una información imparcial, oportuna y plural.
• Crear conciencia en la ciudadanía sobre la importancia de la información periodística y de la denuncia.
• Incidir en el proceso de producción de la agenda informativa de los medios masivos.
• Crear conciencia entre los periodistas sobre su responsabilidad social como profesionales de la comunicación.
• Incidir sobre la necesidad de que los medios de comunicación, los propietarios y los periodistas respondan a las demandas de la ciudadanía.
• Estas acciones se dirigen indistintamente a los dos grupos de medios: los privados y los gubernamentales.
Asimismo el OGM ha realizado investigaciones a través de monitoreo de medios en procesos electorales, nacionales e internacionales, que se detallan en la página 57 de la presente investigación. En sus cinco años de actividades el OGM ha logrado un impacto en la agenda de los medios de comunicación y se ha convertido en una referencia necesaria al momento de evaluar las acciones mediáticas.
Consideramos que en un sistema democrático y participativo una de las vías para evaluar si los ciudadanos disponen de la información necesaria para su desenvolvimiento como sujetos activos en la sociedad, es constituir una instancia de observación no gubernamental, independiente y plural, con amplia participación de la sociedad civil… los procesos de monopolización corporativa de los medios se han convertido en una amenaza a la pluralidad, confiabilidad y oportunidad de la información. Solo el desarrollo de un vigoroso conjunto de medios de distinta conformación, garantizaría la dimensión ética, la legitimación de la responsabilidad social y la democratización de la comunicación social a través de una efectiva participación ciudadana. (OGM, 2007)
2.4.- Periodismo Preventivo
El surgimiento de estas iniciativas de fiscalización mediática obedece a la necesidad de ser escuchados, obedece a que los medios de comunicación social no satisfacen las necesidades informativas de los ciudadanos ni orientan sus decisiones, porque los medios pasaron de ser el cuarto poder a convertirse en grandes empresas periodísticas, donde la información es mercancía.
Durante mucho tiempo se habló del “cuarto poder”. Ese “cuarto poder”
era en definitiva, gracias al sentido cívico de los medios de comunicación y al coraje de valientes periodistas, aquel del que disponían los ciudadanos para democráticamente criticar, rechazar o enfrentar decisiones ilegales que pudieran ser inicuas, injustas e incluso criminales contra personas inocentes. Era, como se ha dicho a menudo, la voz de los sin-voz. (Ramonet, 2003)
Nuevamente la pelota quedaba en manos de los periodistas, quienes luego de ser calificados como héroes, pasan al banquillo de los acusados a responder a una ciudadanía más organizada y consciente de su derecho a la información.
Surgen entonces nuevas disciplinas periodísticas, en un ejercicio por replantear las formas de hacer periodismo, acercando al ciudadano a la noticia con herramientas orientadoras y formadoras.
La comunicación, entendida como información y opinión plural, pero también como diálogo, contribuye a construir y fortalecer sociedades democráticas. Si somos parte de un sistema de representación, la información que proviene de distintos sectores de la sociedad, entregada de manera oportuna es fundamental, tanto en un periodo de elecciones como cuando cotidianamente se deciden las políticas sociales de un país. Los medios no debieran ser cajas de resonancia de la violencia, venga de donde venga. La salida tampoco es ocultarla, pero sí definir políticas informativas que permitan hacer un tratamiento informativo adecuado, sobre la base de procesos de contextualización y análisis que orienten al público, que apelen a su racionalidad y no sólo a su emotividad. (Acevedo, 2006)
El Periodismo Preventivo es una disciplina periodística que nace en el 2003 y plantea la información, desde elementos informativos que le permitan al usuario comprender el hecho noticioso, desde su contexto en pasado, presente y futuro. Engloba a lo que se llama Periodismo Cívico y Periodismo de Paz, para sumarlos en una corriente enfocada en los verbos: “facilitar, proponer, diagnosticar, analizar, hacer visibles las iniciativas” (Bernabé, 2007), bajo el objetivo de:
Dotar a las diversas opiniones públicas de elementos informativos que sean útiles para comprender el origen, desarrollo y finalización de situaciones clave, conflictos y crisis internacionales, destacando los esfuerzos para su resolución y haciendo visibles aspectos que permitan la prevención de situaciones similares en un momento posterior, a partir de la información realizada antes, durante y después del acontecimiento.
(Bernabé, 2007)
El Periodismo Preventivo se inscribe en seis áreas de trabajo: conflictos armados, crisis institucionales, crisis sociales, crisis humanitarias, crisis de derechos humanos y crisis medio ambientales; orientadas en tres funciones básicas:
1. Anticiparse a los acontecimientos que pudieran desembocar en un conflicto armado, crisis institucional, crisis social, crisis humanitaria, crisis de derechos humanos y/o crisis medioambiental, difundiendo las claves para que lectores, oyentes y/o televidentes comprendan los motivos que pueden desencadenar dichas situaciones.
2. Informar del desarrollo de dichas situaciones poniendo especial atención en los esfuerzos que se estén realizando, tanto por las partes implicadas como por mediadores externos y otros actores de relevancia en el entorno de estas situaciones. Por lo tanto, no sólo se informaría de los esfuerzos por incrementar la crisis o conflicto, o de los movimientos estratégicos por vencer en la contienda eliminando o reduciendo al contrario.
3. Realizar un seguimiento de los acontecimientos una vez finalizados, informando de las posibilidades de que se reproduzcan y bajo qué circunstancias esto sería posible, así como de los esfuerzos exitosos que desembocaron en su resolución, aportando a través de la información elementos de análisis que puedan ser útiles para la prevención de situaciones similares. (Bernabé, 2007)
La intencionalidad constructiva y de orientación por parte del periodista, así como el uso de fuentes plurales resulta en el ejercicio del Periodismo Preventivo. Lo interesante de este nuevo concepto es que va más allá de ofrecer noticias, se trata de ofrecer información lo más contextualizada, contrastada y rigurosa posible, hasta ahí poco hay de novedad aunque esto ya no se haga desde la mayoría de los medios. La novedad máxima llega al destacar como piedra angular de esta corriente los esfuerzos de los actores que estén aportando soluciones a las crisis, y haciendo seguimiento de los hechos para “informar no sólo antes de que ocurra una crisis o conflicto, también durante y después”. (Bernabé, 2007)
La sociedad se incorpora también al Periodismo Preventivo por “ser motor de esas soluciones de crisis y conflictos y por ejercer presión a los actores políticos responsables para que tomen las medidas legales oportunas para poner en marcha las soluciones” (Bernabé, 2007). Lo que significa que los ciudadanos son desafiados a actuar y ejercer su ciudadanía, a través de una nueva herramienta periodística.
Por esto, para el Periodismo Preventivo resulta muy importante la acción de los Observatorios de Medios. El seguimiento de medios y la denuncia sobre el trabajo informativo para mejorar su calidad, resulta muy útil para el ejercicio de un periodismo comprometido con los ciudadanos.
Lo observatorios de medios hacen una labor fundamental que pocas entidades se atreven a realizar, ya que criticar a un medio de comunicación, pudiendo y debiendo ser algo natural para la ciudadanía, es quizás algo atrevido y farragoso en la época que nos ha tocado vivir.
Para el Periodismo Preventivo, el trabajo de los observatorios de medios debe ser prioritario, ya que aporta una serie de elementos a las investigaciones sobre los medios de comunicación que no se obtendrían de ninguna otra manera. (Bernabé, 2007)
2.5.- Noticiabilidad y Calidad Informativa
Mientras los observatorios y veedurías de ciudadanos debaten, en la calle, la agenda informativa y el Periodismo Preventivo intenta dar luces sobre un nuevo paradigma en la construcción de noticias, en la redacción, sigue el periodista, que se enfrenta a diario con los hechos noticiosos e intenta, en el mejor de los casos, dibujarlos desde los criterios de Noticiabilidad, calidad o Equilibrio Informativo.
Tal como lo afirma Martini, la investigadora coincide en que “un hecho se vuelve noticia por el efecto y su función social, entendiendo por efecto las huellas que dejan las noticias. Por eso, el hecho que repercute más es más noticia, lo mismo que el hecho que repercute en más hechos también lo es”.
(Martini, 2000). No obstante, vale destacar, el ejercicio amarillista por parte de medios de comunicación, que explotan el lado especulativo de un hecho noticioso, independientemente de su impacto, cercanía o interés.
La Noticiabilidad implica la construcción de una noticia de acuerdo a ciertos valores y criterios que cambian en cada sociedad y en cada medio. “los criterios de Noticiabilidad constituyen un conjunto de condiciones y valores que se atribuyen a los acontecimientos, que tienen que ver con órdenes diversos.
Para la elaboración de estos criterios, los medios evalúan el valor de la noticia como información práctica, como impacto emocional y como formadora de la opinión pública”. (Martini, 2000)
Pero los atributos de la Noticiabilidad son elásticos y cambian en el tiempo, así como en su contexto. “Los valores-noticia van modificándose con el tiempo, adaptándose a la especialización temática que en un determinado momento histórico practican los medios de comunicación. Argumentos que hace algunos años simplemente no existían como referentes informativos, hoy normalmente constituyen noticia, mostrando la gradual extensión del número y del tipo de referentes considerados noticiables”. (Armananzas, 2007)
Tomando en cuenta que los medios de comunicación hacen vida cotidiana en una sociedad, pero que también son empresas lucrativas, estos criterios de Noticiabilidad se ven marcados por la tendencia de la línea editorial de cada medio.
Un ejemplo de cómo los que están en el poder económico y político dictan qué contenido hay que utilizar, es que cuestiones relativamente triviales, como la muerte en accidente aéreo de J.F. Kennedy Jr., sean tan importantes para los medios, mientras que temas de la trascendencia de las manifestaciones de Seattle durante la cumbre de la Organización Mundial del Comercio del año pasado pasan casi desapercibidos. ¿Por qué? Las protestas contra la globalización van en contra de las empresas de medios, ya que una parte importante de sus modelos de negocio se basa en la internacionalización. (McChesney.
2000)
Mientras para el periodista los criterios de Noticiabialidad pueden ser unos, para el empresario de medios, que ve la noticia como mercancía, los criterios pueden ser otros. Entonces ¿quién define lo que es y no es noticia?
Emy Armananzas explica la teoría del Gatekeepers como los personajes que, bien dentro de los medios o en las audiencias, deciden la valoración de un hecho noticioso.
Los gatekeepers adquieren una especial relevancia en relación a la capacidad de iniciar y de establecer la agenda temática al realizar la selección de los temas y al establecer el grado de relevancia de los mismos. Determinan, también, cuál es el período de permanencia de un tema en los medios y destacan cuáles son los conflictos de mayor presencia pública. Es decir, la agenda de los medios de comunicación dependerá de la acción de los gatekeepers que son los actores profesionales que individual u organizativamente determinan los items de actualidad valorados como relevantes en cada momento.
(Armananzas, 2007)
Y es que si bien los empresarios de medios, así como los periodistas, y jefes de redacción tienen el poder de decidir lo que se publica y bajo qué enfoque, también los usuarios tienen el poder de decidir la información que consumen y que cubra sus necesidades informativas. Es lo que Ramonet (2003) llama el Quinto Poder y lo que Germán Rey define como la construcción de una agenda pública para los medios desde la ciudadanía.
Los medios deben narrar el tema social para acercarse a esa agenda pública que casi siempre minimiza, asimismo debe facilitar la interacción con las ONG, y organizaciones sociales para enriquecer el debate desde los medios, fortalecer el derecho y la libertad de expresión así como incorporar la comunicación a la participación ciudadana. “Desde lo público cobran importancia los derechos de rectificación y de tutela frente al poder de los medios, las veedurías de los mismos, los defensores del lector, las experiencias de prensa escuela, los mecanismos ciudadanos que debaten la labor de los medios. Experiencias que ayudan a ampliar el sentido público de estos”. (Rey, 2003)
La participación ciudadana en la fiscalización de los medios significa también un reto para ese periodista que desde la redacción se enfrenta a la construcción de una noticia.
Al construir un lector estamos construyendo otra manera de manejar la información y, alrededor de eso, construyendo otros tipos de lectores.
Junto a la transformación del lector está la del ciudadano. Y ahí hay un elemento importantísimo: ese nuevo lector del que tú hablas ya no sólo será mejor lector y mejor ciudadano, sino que ayudará y presionará a los medios a diseñar su presente y un nuevo manejo de la información. Pero eso demanda un nuevo tipo de periodista, con altísima sensibilidad, percepción, preparación y contextualización, pues, sin esos valores, se quedará atrás del lector y el ciudadano...El problema de la formación del periodista ya no está en las técnicas sino en los horizontes. Está en la capacidad de observar, ver e interpretar, pues, finalmente, el periodista es un intérprete de sus tiempos. (Buitrón, 2002)
Este reto que tiene el periodista de desafiar a los ciudadanos a participar en las soluciones y a debatir los temas que le interesan, fue calificado en los años ochenta como Periodismo Cívico. Esta disciplina, que el Periodismo Preventivo reconoce como uno de sus puntos de partida, desde el que esta corriente evolucionó, también se aplica en procesos electorales, como explica Ana Maria Miralles citada por Bernabé (2007), “la formación de la opinión publica como un proyecto político dinámico y no como un resultado contingente de la información, es una de las ideas centrales del Periodismo Cívico en su intento por establecer conexiones reales entre periodismo y democracia”
2.6.- Equilibrio Informativo
El Equilibrio Informativo representa los criterios explícitos de Noticiabilidad e imparcialidad que aplican los medios de comunicación en el tratamiento y construcción de su agenda informativa. “Es una elaboración conceptual en torno a la información oportuna, veraz e imparcial como derecho constitucional” (Stelling, 2007)
Equilibrio Informativo no es un concepto estudiado por los teóricos de la comunicación, aunque se encuentran otros conceptos, relacionados con principios éticos, que se le asemejan como: imparcialidad, objetividad, credibilidad, veracidad y oportunidad informativa. Y es que no se puede hablar de Equilibrio Informativo o de calidad en la información, si no se pasa antes por las normas éticas que acompañan el ejercicio del periodismo.
Enunciación que para entonces ya identificaba las pautas de las discusiones en torno de la calidad informativa la cual en términos modernos se puede reconocer como la coherencia que de manera ideal debe darse entre los hechos humanos que el periodista reconoce, interpreta y explica y las informaciones de interés público que elabora a partir de tales hechos. Es decir, que no basta con que el periodista transmita como tal, fielmente, tales hechos (el viejo paradigma de la sociedad espejo), sino que además debe darlos como asuntos que trazan lo público porque se hace de muchos y no de unos pocos. Esta coherencia como condición básica a la vez, permitirá evaluar otras características que de manera precisa - objetividad, veracidad, etc.- ayudarán al reconocimiento amplio de la calidad del oficio periodístico y de los productos que se obtienen del mismo. (Morales, 2005)
Vista así, la calidad informativa se relaciona con el concepto de Periodismo Preventivo que vimos anteriormente, en el cual el Equilibrio Informativo es un valor intrínseco al momento de construir las informaciones para la orientación de la ciudadanía.
Pese a que el periodismo se ha inundado de conceptos como: “rapidez, espectáculo, falta, y en muchos casos, ausencia total de rigor, en resumen, que todo vale”, no cabe duda que “contexto, rigor y contraste de fuentes son
Encontramos algunas referencias, sobre Equilibrio Informativo, en Códigos de Ética periodísticos y en una Ley de Colombia, sin embargo en la teoría no hay referencias al concepto específico, aunque en su mayoría coinciden con la necesidad de lograr calidad informativa para orientar a la ciudadanía.
Si bien un marco legal no debiera decir específicamente cómo mejorar las mediciones de los medios ni qué es en concreto calidad comunicativa e informativa, sí debe crear condiciones y estímulos para que esta labor de medir la audiencia sea más orientadora para los medios de comunicación y para la ciudadanía en general. La calidad de los medios debe ser garantizada en relación con sus públicos, entendidos como ciudadanos con derechos. Necesitamos aprender a ser una sociedad justa y participativa con la colaboración de emisoras de radio y televisión.(Alfaro, 2007)
El Equilibrio Informativo es un concepto que resume los atributos informativos de Noticiabilidad de la información, en función de la ecuanimidad que debe mantener la noticia al ser construida y publicada.
Quizás suene utópico hablar de equilibrio, sobre todo al tratarse de un concepto poco estudiado en la teoría de los medios, sin embargo para la Profesora Olga Dragnic, directiva del OGM, el equilibrio es la sindéresis de los medios en el tratamiento informativo: “Creo que es difícil alcanzar un total Equilibrio Informativo. Pero sí es posible, a través de una política editorial independiente y una línea informativa precisa, alcanzar un nivel de equilibrio suficiente, para que los receptores puedan obtener informaciones no sesgadas ni manipuladas”. (Dragnic, 2007)
El Código de Ética (1988) del periodista venezolano no habla de Equilibrio Informativo aun cuando señala en su artículo 6: “El periodista se debe fundamentalmente al pueblo, el cual tiene el derecho de recibir información veraz, oportuna e integral a través de los medios de comunicación social”.
Asimismo, dicho Código, en su articulo 17 cita: “El periodista debe luchar por un ambiente comunicacional sano, en el sentido de lograr equilibrio de los
comunicacional debe ser denunciado y el periodista, como mediador social, deberá luchar por impedir la sobrecarga de mensajes contaminantes del medio ambiente”.
En el Código de Ética (2004) del canal 11 de México encontramos una definición de equilibrio orientada a la necesidad del uso plural de fuentes informativas.
Equilibrio: El contrapunto favorece el Equilibrio Informativo y el análisis, reflejando así con mayor fidelidad los hechos noticiosos. Reporteros, redactores, conductores y editores deben recabar, en lo posible, diferentes puntos de vista sobre un hecho noticioso. En este sentido, el Equilibrio Informativo se puede lograr a lo largo de uno o más días, dando seguimiento a un hecho en particular. (Código de Ética Canal 11, 2004)
Llama la atención que la Ley de Garantías Electorales del 2005, en Colombia, incorpore, como instrumento legal, el concepto Equilibrio Informativo, en su artículo 25, referido a las campañas electorales.
Artículo 25. Garantía de Equilibrio Informativo entre las campañas presidenciales. Los concesionarios y operadores privados de radio y televisión deberán garantizar el pluralismo, el Equilibrio Informativo y la veracidad en el manejo de la información sobre las campañas presidenciales y el proselitismo electoral. Para estos efectos, remitirán un informe semanal al Consejo Nacional Electoral de los tiempos o espacios que en dichas emisiones o publicaciones se le otorgaron a las actividades de campaña presidencial de cada candidato. El Consejo Nacional Electoral publicará dicha información y verificará que la presencia de los candidatos en dichas emisiones o publicaciones sea equitativa. (Ley de Garantías Electorales, 2005)
El periodista se debate entre seguir empaquetando noticias como una mercancía más, repitiendo el espejo de la realidad, o incorporar los valores éticos que le permitan respetar el Equilibrio Informativo desde la responsabilidad social que tiene como un servidor de la sociedad. “No es tan fácil como sostener que cada periodista está en posibilidades de hacer su elección. El mercado de trabajo los expone a una presión extrema que repele no necesariamente a los más incompetentes o corruptos, sino a los más
no desarrollan armas profesionales para especializarse y madurar”. (Lara, 2005)
Las comunidades hacen intentos por organizarse en función de fiscalizar las agendas de los medios y exigir que estos cubran las necesidades de información de una sociedad, que pone en duda la credibilidad del llamado cuarto poder. “Se cuestiona desde su poca diversidad y concentración hasta los fenómenos de autocensura y censura. Desde la situación laboral de los periodistas hasta los modos de construir la agenda. También se critica su bajo pluralismo, las operaciones de distorsión o desfiguración de la información, la invisibilidad de ciertos temas o actores y las distancias entre su oferta y las demandas informativas de la sociedad” (Rey, 2003)
Ante todas las críticas al trabajo del periodista y los medios, se plantea la necesidad del ejercicio de un periodismo responsable con sus propios principios éticos y con la sociedad.
En este sentido, el profesor Javier Bernabé, en entrevista realizada por la autora describe una especificación entre Equilibrio Informativo del Medio y Equilibrio Informativo del Periodista. “El primero consistiría en lo siguiente: la publicación de informaciones que representen diversas tendencias respecto a una temática, que tratadas con rigor y con igualdad de importancia en el medio (jerarquía, posición, espacio empleado y fotografías utilizadas), permiten al lector hacerse una idea plural del tema en cuestión. El segundo consistiría en lo siguiente: la utilización de diversas fuentes que representen a la pluralidad de ideas respecto a una temática”. (Bernabé, 2007)
Para los fines de la presente investigación, el Equilibrio Informativo se define como la representación de la realidad a través de la construcción de noticias, desde la pluralidad de sus fuentes y el rigor en su tratamiento. Una noticia equilibrada es aquella que, apegada a la equidad y veracidad, permite al usuario construir su propia realidad sobre un hecho informativo determinado.