Un mundo por conocer: las culturas precolombinas Colegio Virgen del Carmen (Toledo) Dossier 1: El Imperio Inca Prof. Jessica Falcón Págin
a
1
En este trabajo conoceremos a los mayas, una civilización de la América Precolombina (es decir, un pueblo que existía en América antes de la llegada de Colón y los europeos). Veamos sus principales características:
Espacio y tiempo
La cultura maya se desarrolló en la zona del Petén (al norte de Guatemala y Yucatán, en los Estados actuales de Guatemala, Méjico, parte de Honduras y El Salvador). Es una zona muy lluviosa y de bosque, de difícil acceso y probablemente la más elevada de las culturas prehispánicas.
En lo referente a su origen, se sabe que hacia el año 1500 a. C esta zona ya estaba habitada por pueblos mayoides como los Olmecas, a quienes se considera como la fuente de la cultura maya. No obstante, la civilización maya como tal aparecería con todos sus rasgos constitutivos en el siglo IV d.C. En su desarrollo se distinguen dos periodos:
Imperio Antiguo: desde el siglo IV hasta el siglo X d.C. Destacan cuatro ciudades importantes: Tikal (Honduras), Palenque (Chiapas), Copan y Uaxactún (norte del Petén).
Imperio Nuevo: desde el siglo X hasta el siglo XVI d.C. Destacan tres ciudades importantes, que eran centros ceremoniales: Mayapán, Uxmal y Chichén-Itzá.
Organización política
Los mayas comprendían políticamente un número de ciudades-estado gobernadas por una ciudad, a la manera de la antigua Grecia. Estas ciudades se dividían en dos sectores: uno urbano, en el que se encontraban los residentes del centro ceremonial, la clase dirigente, sacerdotes, artesanos y mercaderes, y otro rural, en el que habitaban los campesinos.
Cada ciudad maya funcionaba como un Estado ordenado jerárquicamente por una serie de figuras que representaban el gobierno de la ciudad:
En política destaca el Halac Unic (hombre verdadero), también llamado ahau. Era el soberano absoluto, la máxima autoridad política, religiosa, comercial y de justicia. Su cargo era hereditario y gobernaba ayudado por un Gran Consejo integrado por los principales sacerdotes y jefes de aldea (llamados bata-boob) que cumplían funciones civiles, militares y religiosas.
Un mundo por conocer: las culturas precolombinas Colegio Virgen del Carmen (Toledo) Dossier 1: El Imperio Inca Prof. Jessica Falcón Págin
a
2
sacerdote que poseía los secretos de la ciencia astronómica (redactaba los códices y organizaba los templos); b) Los Ahkin: elaboraban los discursos religiosos; c) Los Chilán: eran adivinos; c) los Ahmén o Shamanes: eran hechiceros y curanderos.
Sociedad
La sociedad maya se organiza en función de dos estratos:
Grupos privilegiados: se trata de un grupo pequeño, formado por una aristocracia civil (muchos de ellos caciques cuyos cargos eran hereditarios) y una aristocracia sacerdotal. Este grupo es el que legislaba y nombraba a los gobernadores de los pueblos circundantes. Conocían muy bien las matemáticas, eran grandes astrónomos y poseían magníficas construcciones monumentales realizadas por el campesinado.
Masa popular: se compone de comerciantes, artesanos y campesinos, que eran prácticamente la mayoría de la población maya. Además en la base de esta jerarquía social se encontraban los esclavos, que no tenían derechos civiles y que llegaron a esa condición por cautividad en la guerra o por ser condenados en los tribunales debido a delitos contra la sociedad.
Economía
La base del sistema económico era la agricultura (el 85% de la dieta maya se basaba en el cultivo del maíz). Utilizaban un sistema de rozas (de quema) que exigía una notable dispersión y que ha explicado el progresivo abandono de las ciudades por el agotamiento del suelo. Los mayas desconocieron la ganadería y la caza, y la pesca fue para consumo interno y para exportación.
Por otro lado, desarrollaron el sector manufacturero con producciones para el autoconsumo y la exportación (maíz, sal, piedras preciosas, oro). Así, su comercio era fluido y recorría desde el Atlántico a buena parte de Mesoamérica, por lo que comerciaban con la Confederación azteca. El comercio representó un ámbito clave en el desarrollo de la civilización maya, puesto que no solo permitió el intercambio de productos, sino que también facilitó el intercambio de personas e ideas. Hay que tener en cuenta que ninguna civilización precolombina utilizaba la moneda como método de pago, por lo que el patrón de cambio empleado era el trueque.
Religión
Un mundo por conocer: las culturas precolombinas Colegio Virgen del Carmen (Toledo) Dossier 1: El Imperio Inca Prof. Jessica Falcón Págin
a
3
Ah Puch: dios de la muerte, frecuentemente flanqueado por un perro, el ave moán y la lechuza, animales de mal agüero entre los mayas. Se le representaba en forma de esqueleto, alude a todo aquello que es dañino (el mal, la muerte…) y está asociado al dios de la guerra y de los sacrificios humanos.
Chaac: dios de la lluvia, del viento, del trueno y del relámpago. Era el dios benéfico de la fertilidad y de la agricultura de los mayas. Sus representaciones correspondían a los puntos cardinales: con una larga nariz, dos colmillos y una diadema en la cabeza.
Itzamná: señor de los Cielos, de la Noche y del Día, era una deidad benévola que siempre ayudaba al hombre.
Yum Kax: dios del maíz. Su destino estaba sujeto a los dioses de la lluvia, el viento, la seguía, el hambre y la muerte.
Xaman Ek: dios de la estrella polar, el guía de los mercaderes, era una deidad benévola. Ixchel: diosa del parto, del tejido y de la Luna.
Por otra parte, los mayas creían que antes de existir nuestro mundo habían existido otros que habían sido destruidos por diferentes catástrofes. El universo estaba formado tres partes: el cielo, la tierra y el inframundo. La bóveda celeste (el Cielo) estaba formada por trece capas (la última de ellas en contacto con la tierra) y cada una estaba gobernada por uno de los Oxlahuntikú (trece señores del supramundo). El dios Itzamná, a quien se representaba con forma de reptil o iguana, regía el Cielo en su conjunto. Para los mayas el Cielo estaba sostenido por los brazos de cuatro dioses “cargadores”, los Bacabes, relacionados con los cuatro puntos cardinales. En cuanto al inframundo, estaba debajo de la tierra y dividido en nueve capas, cada una de ella gobernada por uno de los Bolon Tiku (nueve señores de la Noche).
En lo referido al ritual, era muy estricto y severo. Aunque se contemplan ofrendas voluntarias de dolor físico y emulsión de sangre a la divinidad, así como sacrificios humanos, eran mucho menos numerosos y monstruosos que en la religión azteca. Los fieles se escarificaban los miembros o la lengua para ofrecer su sangre a las divinidades, y también se sacrificaban aves y distintos animales (incluidos peces). Un ritual muy seguido consistió en arrojar a muchachas jóvenes a cenotes o pozos naturales, lagunas sagradas que eran el origen del agua necesaria para consumo y riego.
Cultura
Algunos aspectos de la cultura maya no sobrepasaron los rasgos neolíticos, pues no utilizaron moneda de cambio e incluso los útiles de piedra eran todavía demasiado antiguos. Sin embargo es importante destacar el desarrollo en determinados ámbitos científicos y artísticos, influyendo en otras culturas como la de los aztecas.
En el arte destacaron en:
Un mundo por conocer: las culturas precolombinas Colegio Virgen del Carmen (Toledo) Dossier 1: El Imperio Inca Prof. Jessica Falcón Págin
a
4
comparamos con los de los aztecas) junto a otras construcciones rituales destinadas a la observación del firmamento y del control del tiempo (lo que serían observatorios astronómicos). También se construyeron edificios para el ocio y el disfrute, como las canchas de pelota, con gradas para el público (en el caso de los mayas estas canchas son llamadas Chichebcha). Entre las ciudades más importantes se encuentran Tikal, Palenque, Copan y Uaxactún en el Imperio Antiguo y Mayapán, Uxmal y Chichén- Itzá en el Imperio Nuevo, lugares que en la actualidad constituyen importantes zonas arqueológicas donde se conservan grandes construcciones (en especial, templos y palacios).
Escultura y pintura: se produjo cierto progreso, pues se realizaban estelas de bajo-relieve que cubrían las fachadas de los palacios y permiten reconstruir buena parte de la historia maya. En pintura han quedado magníficos testimonios de realismo y cromatismo con frescos que contienen algunas escenas guerreras, que decoran otras artes menores como la orfebrería y cerámica.
Música y danza: con el tiempo se han conservado algunas danzas rituales. Conocemos a través de algunos de sus códices la forma en que se disfrazaban y, en ocasiones, para enmascarar a sus divinidades más elogiadas.
En cuanto al lenguaje escrito, era simbólico e ideográfico. Empleaban un método jeroglífico muy complejo, donde todavía quedan por descifrar jeroglíficos de bajo relieve y algunos códices. Hay tres códices importantes en la cultura maya: el Codex Dresdensis, el Codex Peresianus y el Codex Trocortesianus.
También destacaron por sus conocimientos astronómicos y aritméticos, mostrando un auténtico culto al tiempo. En la mentalidad maya las catástrofes naturales equivalían a la previa ignorancia, ya que la misión de los sabios era discernir lo que estaba ocurriendo. De esta manera, los mayas (y en especial los sacerdotes) entregaron su vida a la tarea de conocer y observar el fluir del tiempo, a estudiar el firmamento y a observar su entorno y las transformaciones de la naturaleza. Mostraron un culto especial a las estelas de piedra, según las cuales las causas y el significado de todo acontecimiento, conducto y fenómeno biológico y social se encontraba en las influencias de los seres divinos que gobernaban las distintas parcelas de tiempo y espacio. De este modo, desde el siglo III y hasta comienzos del siglo X d.C, los mayas erigieron estelas fechadas, lo que revela que las ideas y los ritos se relacionaban con el culto divinizado.
Un mundo por conocer: las culturas precolombinas Colegio Virgen del Carmen (Toledo) Dossier 1: El Imperio Inca Prof. Jessica Falcón Págin
a
5
y a satisfacer las demás condiciones para asegurar el buen éxito del cultivo del maíz, que era la base de la agricultura maya.
El número del calendario litúrgico era el 260, y lo consideraron un número sagrado. Quizá fuese la manifestación del número de pisos celestiales (trece) multiplicado por el número de dedos de las manos y los pies de los seres humanos (20). 260 también se aproxima a la duración del embarazo de la mujer y relaciona el número con la propia fertilidad. Además, son 260 días los que transcurren entre los movimientos consecutivos del paso del Sol por el cenit en la longitud de la ciudad de Copan, que se convirtió en la sede de la principal escuela de astrónomos.
El calendario civil o Haab servía para complementar las actividades administrativas y cotidianas. Cada 52 años los calendarios Haab y Tzolkin coincidían, lo que conllevaba la edificación de nuevos templos y la construcción de nuevas escalinatas o alturas sobre los templos existentes. Este cómputo cronológico de la rueda calendárica fue común en su ámbito cultural y también era utilizado, además de por los aztecas, por otras culturas más antiguas como los Olmecas y los Zapotecas. Los mayas combinaron estos calendarios en la llamada Rueda Calendárica Maya, que pasó a considerarse un fundamento de toda una estructura vital para permitir situar cualquier acontecimiento en su fecha absoluta.
Todas estas cuestiones astronómicas, cosmológicas e incluso con relación al tiempo y su medición, se encuentran plenamente recogidas en el libro de Popol Vuh (la Biblia de los mayas), un relato cosmológico que corresponde a un famoso manuscrito declarado Libro Nacional guatemalteco y que recoge la creación de la civilización maya y del mundo frente a la destrucción de soles o mundos anteriores por decreto de los dioses. Es una de las más fabulosas reliquias que hemos podido conocer gracias a la gran labor de traducción iniciada por el fraile dominico español Francisco Ximénez. Popol Vuh significa “libro de los consejos” y no puede considerarse como una unidad, pues se compone de numerosas narraciones y relatos que forman un todo de carácter predominantemente religioso. Tanto los mitos, los ritos y las figuras y símbolos que aparecen descritos a lo largo del Popol Vuh son proyecciones reveladoras del origen de múltiples ritos religiosos indígenas de Guatemala. A continuación, un fragmento de este manuscrito:
“Todo estaba en suspenso; todo en calma, en silencio e inmóvil. Todo estaba callado y vacío, como vacía aparecía la extensión del cielo” […] “Y la tierra estaba desnuda y vacía y las tinieblas estaban sobre el haz del abismo” […] “Tan sólo el Creador, el Formador, estaba allá. Los gérmenes de las cosas puestos por Él, con toda pureza, entre las aguas” […] “El espíritu de Dios era llevado sobre las aguas” […]
Un mundo por conocer: las culturas precolombinas Colegio Virgen del Carmen (Toledo) Dossier 1: El Imperio Inca Prof. Jessica Falcón Págin
a
6
AMPLÍA INFORMACIÓN. Investiga sobre…
Las ciudades mayas El sistema numérico maya