Agua y procesos de salud y enfermedad. Una propuesta de análisis con el caso del Norte de México.
Evangelina A Bidegain Doctoranda Antropología Social CIESAS DF FLACSO CONACyT
Introducción.
El estado de Baja California ha tenido una historia de stress hídrico acrecenteda por la expansión de la industria tipo maquila, producción de energía y servicios, además de la agricultura de exportación, en sinergia con el crecimiento poblacional de los ejidos y ciudades de Tijuana, Mexicali y Ensenada.
En diciembre del 2017 surge un movimiento ciudadano que rechaza la instalación de una cervecera1 que estiman, consumirá más agua que las cuotas de consumo residencial y
cuotas de riego en el Valle de Mexicali. La instalación de la cervecera se dió en simultáneo con la firma de una Ley de Privatización impulsada por el gobierno, que finalmente es retirada a un mes de movilizaciones masivas2. La movilización permitió conocer los
mecanismos de privatización del servicio de agua y el envío de agua a la Alta California, con la construcción de desalinadoras potabilizadoras en Rosarito. En la actualidad, gobierno y sociedad civil, cada una por su lado, impulsan iniciativas para una Ley Ciudadana de Agua3.
Me permito tomar este suceso que ocurrió en el transcurso de un trabajo de campo4 en
Baja California, a partir del cual proponer una lectura de procesos estructurales y la relación con procesos de salud y enfermedad.
Al llegar a la ciudad de Ensenada, en procura de renta, los pobladores y los que ofrecían renta en distintas colonias me aseveraban que en esa colonia no se cortaría el suministro de agua o que, previendo los cortes periódicos, tenían bomba. Lo cual, nos indica un valor agregado de la provisión del suministro del agua potable, a la ubicación de la residencia. Como en la ciudad de México, el agua de consumo diario, por lo demás, se compra por garrafones de 5 litros a distintos proveedores. Los pobladores
Esto que al principio pareció anecdótico, fue el primer acercamiento a una consideración de la habitación y el uso del espacio, marcando diferencias entre zonas de la ciudad y ejidos. Con la distribución cartográfica de los casos de enfermedades respiratorias infecciosas, tenía un mapa donde la distribución en el espacio geográfico corresponde a diferencias de acceso a servicios, recursos, y renta. Mapa, que por su propia sustancia es sólo una ilustración, una aproximación en dos dimensiones que no considera la movilidad y/o los usos del espacio en escalas microsociológicas.
Tengo interés en proponerles a este Encuentro de Investigadores del Agua, problematizar una propuesta de vinculación del uso del espacio con procesos de
salud-1 https://regeneracion.mx/baja-california-retumbo-con-gigantesca-marcha-contra-gasolinazo-y-privatizacion-del-agua/
(consulta septiembre 2017).
2 No es menor que las movilizaciones se hayan realizado en el marco de protestas a nivel nacional por el gasolinazo de enero 2017 y la incertidumbre de las políticas migratorias ante la llegada de Trump al gobierno de Estados Unidos. En Mexicali, una de las más importantes, el 18 de enero del 2017 llegó a casi 20 mil ciudadanos.
3 Ley Ciudadana y Popular de Aguas de Baja California, impulsado por integrantes del Movimiento Social Mexicali Resiste:
https://www.facebook.com/Iniciativa-de-Ley-Ciudadana-y-Popular-de-Aguas-de-Baja-California- 431820823921587/?hc_ref=ARTadsgdKOHAP6rdRyVAz6WXB9TPX2bJSUMjOJvCrKdvZwcQ0b-UuV3S9wYiSzD_e3Y (consulta 15marzo18).
enfermedad-atención. Y que esto nos permita, en tanto sociedad civil tomar iniciativas de participación social para la mejora de las condiciones de vida, en donde la habitación es apenas un indicio, un espía5,de la relación entre ambiente, cuerpo y padecimiento.
Mi hipótesis es que las desigualdades en el acceso de agua de los residentes expresan otras desigualdades en la habitación, que pueden interpretarse en estadísticas epidemiológicas y que constituyen situaciones geográficas de vulnerabilización de las poblaciones humanas y no humanas. Lo que está silenciado en este problema del agua y que merece tenerse en cuenta.
Relación entre (uso) del espacio y enfermedad.
Las condiciones materiales de vivienda y/o del lugar de residencia , fueron asociadas por varios autores con procesos de salud y enfermedad. Así, Engels (1947) se refería a las condiciones ambientales que atentaban contra la reproducción biológica del trabajador y su familia, considerándolas insalubres. En cuanto al ordenamiento espacial, Lefebvre (1969, 1974) lo vincula a la organización social más amplia, que podía estar orientada a la segregación de ciertos grupos sociales, remarcando la distinción entre el espacio de la vivienda y la ciudad material (habitat), de la forma en que los sujetos se relacionan con el espacio, y era organizado a partir de las relaciones sociales, ideología y clase, que llamaba habitar. Para este autor, esta racionalidad, esta lógica de la organización del espacio es ideológica. Al desorden e incoherencia aparentes de las apropiaciones del espacio por las personas, se opone una lógica de orden, que “tiende a descuidar el factor humano”. La ciudad es para este autor ya no un valor de cambio, sino un valor de uso. No se venden inmuebles, se vende urbanismo, distribución de espacios y funciones.
Para Mackeown y Record (1962) la correlación entre las condiciones de morbilidad y mortalidad en las zonas de viviendas pobres comparadas con las más saludables con viviendas más adecuadas, no es tanto el estado edilicio sino la dieta pobre, el hacinamiento, los salarios bajos para acceder a servicios, lo que muestra la asociación entre los efectos de la pobreza y enfermedad. Lo que Gordim de Oliveira (2017) en su estudio sobre la tuberculosis pulmonar en las favelas de Rio de Janeiro llama de vulnerabilización de sujetos, cuerpos y territorio, dados por la condición socioeconómica, pero también por la relación que establecen con las instituciones sanitarias. Su estudio registra los esfuerzos de ordenación de los cuerpos, las prácticas y las dolencias. “Orientaciones de flujos, áreas permitidas y no permitidas en la circulación de las personas”en los tiempos y ordenación en los tiempos de trabajo y la marcación de las consultas, salas de espera y consultorios “entre otros elementos de coordinación” (en un doble sentido de coordinación y coordenada espacial).
La teoría miasmática y humoral de las enfermedades relacionaron la temperatura y humedad, las condiciones físicas del ambiente (agua, aire, suelo, clima) con el equilibrio de los humores, en una explicación de la enfermedad a partir de la relación entre ambiente/cuerpo. El informe de Marc Lalonde (1974) tomó al medio ambiente como uno de los determinantes de la salud.
Las topografías médicas comparaban regiones distintas con la morbilidad de enfermedades, en donde “el foco de atención se fue extendiendo al medio humanizado, por lo que una buena parte de las topografías que se realizaron ofrecen minuciosas descripciones del estado de las casas y las calles; las condiciones de vida y de trabajo de las clases populares; el alcoholismo, el juego y la prostitución; etc.” (Jori 2013). A partir una topografia médica, John Snow pudo detectar en 1854 que la distribución de los casos de cólera en Londres, Inglaterra, se debían al agua consumida.
El influjo ambiental (geográfico y climático), que tenía un fuerte determinismo material, fue dejada de lado por la teoría bacteriológica en los saberes y técnicas de las ciencias médicas. Junto a ella, una nueva geografía médica colocará en la ecología la explicacion de las enfermedades bacteriológicas o parasitarias. Un geógrafo francés Jean Brunhes (1925) consideraba que había que hacer una descripción del área de incidencia de las enfermedades infecciosas, que según él no dependía tanto de las condiciones ambientales como de la biología de los insectos y mamíferos en cuyo cuerpo se alojan los agentes patógenos (Jori 2013). Otros colocarán el peso en la actividad humana como responsable de modificar la geografía de las enfermedades, la que favorecía la difusión de los huéspedes, lo que llamaban género de vida, concepto clave de la escuela de geografía francesa que alude al conjunto de patrones de civilización e interacción entre la sociedad y el medio. Entre los años 30 y 60 se desarrollaron una serie de estudios que relacionan la distribución geográfica de las enfermedades con aspectos geográficos de clima, botánica, y el impacto de la actividad humana.
Pero la cuestión social es dejada de lado en esta espacialización, donde la mirada sigue siendo desde arriba en escalas de regiones, paises, y continentes. Max Serre, considerado el padre de la geografía médica, dirá que el objetivo de la misma era mostrar la distribución de las enfermedades en el plano cartográfico y relacionarlas con la actividad humana desarrollada. Hacia los 70 se incorporan la representación geográfica de enfermedades de climas templados (hepatitis, tuberculosis, gripe, sarampión, etc) y la distribución de enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión. En 1976 se crea la Comision Geográfica de Salud, que se abocaría a la distribución y accesibilidad de servicios de salud. Hacia los 80 se incorpora la dimensión de adaptación al medio y la cultura, con el cual, la distribución de algunas enfermedades también podían responder a características culturales, como el tipo de alimentación. Hacia la década del 2000 se plantea una división de perspectivas entre geografía médica más enfocada en biomedicina e indicadores cuantitavos y geografía de la salud, con énfasis en aspectos cualitativos, siendo el más común la distribución y accesibilidad de los servicios. La propia Organización Panamericana de Salud (OPS) propuso un programa de análisis en salud con la utilización de los Sistemas de Información Geográfica (GIS) que además de la cartografía médica, se dedique a otras especialidades como: factores patológicos (reservorios, microorganismos) y geográficos (clima, temperatura, humedad) en lo que se denomina una perspectiva de ecología médica; epidemiología del paisaje, elaborando cartografías del riesgo de enfermedad; estudios de difusión de enfermedades en el espacio geográfico; estudios de distribución de servicios sanitarios, entre otros (Ramirez 2004).
respuestas que aportó la geografía desde un determinismo material fuesen equivocadas o insuficientes. Hay un llamamiento de que si bien lo espacial es una construcción social, también es cierto que los procesos sociales se producen necesariamente sobre el espacio.
Para Massey el espacio no es una mera noción de distancia, sino que incluye movimiento, y que eso conlleva una diferenciación geográfica, la noción de lugar y de especificidad. Propone un sentido global del lugar, en tanto que las redes de relaciones que se establecen en un lugar, están en interrelación con una escala mucho mayor. Considerado el lugar como un proceso de una “larga historia internalizada” (Massey 1991: 127 y 128), producto de vínculos, conflictos en el lugar y con relación a la escala mayor con la que se relaciona en lo cotidiano.
Un concepto que a mi entender toma en cuenta las sugerencias de Massey es la que proponen Cataia y Ribeiro (2015) de situación geográfica. Dicho concepto articula variables, agentes y procesos en diversas escalas a partir de un foco en particular, en tanto nodo de horizontalidad y verticalidad, “manifestación provisoria de totalidad” (trad mía, p 11) vincula lo universal con lo particular. Es una propuesta de síntesis teórica de formación socioespacial y lugar, situación geográfica substantiva, y de uso del territorio, siguiendo a Santos (1999).
A partir de esta breve revisión de espacio, enfermedad, es que proponemos incorporar a la cartografía de la distribución de las enfermedades, una capa de cómo están distribuidas los puntos de emisiones contaminantes del suelo, del agua. Y en lo específico, como situación geográfica de dinámicas de accesibilidad o no al agua potable corriente, que dan cuenta de situaciones de vulnerabilización de las poblaciones humanas y no humanas6.
Metodología.
Tomaré de refencia fuentes secundarias, principalmente. Cómo aparece el problema del acceso al agua y la mención -u omisión- de procesos de s/e/a.prevención. Periodo entre 2016 y 2017. También tomo como fuentes secundarias información epidemiológica del periodo 2010 a 2017, de Ensenada y de Baja California en general. Específicamente a lo que hace a infecciones intestinales y respiratorias de las vías superiores7. La revisión de estudios
realizados del agua y del suelo en el municipio.
Finalmente, tomaré en cuenta mis notas de campo con pobladores y pacientes en tratamiento por una enfermedad respiratoria en la ciudad y ejidos de Ensenada, entre el 2016 y 2017. De esta manera, procuro articular las distintas escalas del problema.
Resultados.
6 Es inegable la influencia en incorporar lo no humano como producto de lecturas de Tim Ingold, Bruno Latour y hasta de Donna Haraway, que en esta presentación, estará representado por las lecturas de la prensa y los sujetos (no sólo humanos) que mencionan, específicamente.
7 Tomamos en cuenta las Infecciones Respiratorias Agudas tipo J00 Rinofaringitis aguada; J06 correspondiente a
Infecciones de las vías Respiratorias Superiores de sitios múltiples o no especificados; J20 correspondiente a Bronquitis Aguda; J21 Bronquiolitis aguda; excepto J02 y J 03 que corresponden a Faringitis y Amigdalitis aguda, de la
a. Cartografía. Epidemiología.
El primer mapa (Anexo) muestra la ubicación de las tomas de agua, y las redes de distribución. Vemos que las Colonias marcadas con polígonos amarillos son los que presentan cortes periódicos de agua y también de otros servicios.
El transporte público concurre hasta las 8 de la noche, la recolección de residuos es de 2 veces a la semana. Los Centros de Salud (CS) de la zona son de atención de primer nivel, principalmente y excepto el de la zona Maneadero, sólo abren de lunes a viernes, aunque en doble turno. El mapa muestra los CS8 donde han notificado mayor cantidad de casos nuevos
de enfermedades respiratorias de las vías superiores y parasitarias, y una capa de la renta según Censo INEGI 2010.
Las zonas de ejidos más alejados de la urbe (mapa 2), no cuentan con provisión de agua corriente, sino pozos y pipas que son cargadas con un costo que puede variar entre 80 y 100 pesos la carga completa según la distancia de dónde se la busque. En la ciudad, los puntos de provisión de agua potable (llenado de garrafas9) se encuentran a una distancia de unos 2
km en promedio, tomando los colaboradores que seguimos en la etapa de trabajo de campo. Dos investigaciones publicadas dan cuenta de la situación del agua de consumo en la ciudad y ejidos del municipio de Ensenada. Un estudio que se desarrolló en San Antonio Necua, San José de la Zorra, Santa Catarina, y La Huerta, con financiamiento público privado10,
encontraron pozos, norias y agua de perforación con niveles por encima de lo permitido de helmintos. Esto llevó a la propuesta de un plan de inversión de obras de infraestructura para la toma de los pozos y de letrinas, que no habrían tenido un impacto significativo11.
Una investigación de Tesis de Maestría12 encuentra materia fecal en aguas de consumo,
empero niveles por debajo de lo permitido de pesticidas. Otro estudio13 de muestras de suelo
estudio la presencia de 22 plaguicidas, donde predomina el endosulfan, encontrando niveles que están por debajo de lo recomendado por México, y en relación a los niveles de Sonora y Valle de México. Aunque, este estudio advierte de los potenciales residuales acumulativos
8 A los fines heurísticos de distinguir la procedencia de residencia de los casos notidicados, y considerar una relación de casos notificados por los CS con la zona de cobertura (colonias y/o ejidos), hemos descartado los hospitales del Seguro Popular, ISSTE e IMSS que son de nivel de atención de mayor complejidad, y que sin embargo tienen Consultorios Externos de Atención Primaria. Es llamativo que sean los que mayor cantidad de casos nuevos han reportado, lo que puede corresponderse con el volumen de atención comparado con los CS.
9 En Ensenada, según algunos pobladores, serían sólo cinco proveedores del agua de perforación que distribuyen los locales de recarga de agua embotellada en la ciudad.
10 El informe no está publicado. Sí la tesis doctoral de Paula Stiegler quien participó en la coordinación de los estudios, donde mencionan los resultados. Water, culture and environmental health: understanding community based planning to improve health outcomes in vulnerable populations. (2013). Univ San Diego. California.
https://escholarship.org/content/qt95d3k3rb/qt95d3k3rb.pdf (Consulta: noviembre 2016).
11 El informe del Proyecto: http://server.cocef.org/Final_Reports_B2012/20034/20034_Final_Report_EN.pdf (consulta septiembre 2016) Veáse el articulo al respecto Comparing health outcomes and point-of-use water quality in two rural indigenous communities of baja california, mexico before and after receiving new potable water
infrastructure Paula Stigler-Granados, Penelope J E Quintana, Richard Gersberg, María Luisa Zúñiga, Thomas Novotny (2014) Journal of Water Sanitation and Hygiene for Development Vol 4 (4)
https://uthealth.influuent.utsystem.edu/en/publications/comparing-health-outcomes-and-point-of-use-water-quality-in-two-r (consulta marzo 2018).
12 https://cicese.repositorioinstitucional.mx/jspui/bitstream/1007/673/1/tesis_Flores_Lugo_Italia_Pamela_09_dic_2016.pdf
( consulta marzo 18)
que puede tener impacto a la salud.
b. Prensa
La prensa menciona estos temas de contaminación de aguas (Tabla 1). En lo que clasifico provisoriamente en dos grupos: aguas de uso para recreación y que es medio de supervivencia de animales de consumo humano (peces, almejas, etc); y aguas que son de consumo directo humano: las provenientes de las pipas o de perforaciones privadas.
Principalmente aparece con mayor frecuencia la contaminación de las playas de la ciudad con aguas residuales, una de las cuales provendría de una de las 5 plantas de tratamiento cloacal14. Algo que ya venía publicándose años anteriores, en el 201315. Y que colocaría a las
playas de Ensenada entre las más contaminadas de México16.
La Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) informó que los niveles de sales en las aguas de Ensenada estaban por encima de las permitidas: “sobrepasa los límites máximos permisibles para el agua destinada al consumo humano en las concentraciones de sodio, cloro, sulfatos, manganeso, fierro, boro y sólidos totales disueltos. Además, en los principales valles agrícolas del estado –Mexicali, Maneadero, San Vicente y San Quintín– la salinidad del suelo y los mantos freáticos avanza a un ritmo promedio de 380 hectáreas por año.”17 La
misma institución había alertado de la contaminación de los arroyo Cantamar y San Antonio de los Buenos; los humedales Arroyo La Misión, Laguna Hanson, Mesa de Andrade 1 y 3; así como los ríos Colorado, Tecate y Tijuana.
Según algunos pobladores entrevistados, esto es debido a las perforaciones que en Maneadero y San Quintín se han realizado para el riego de los cultivos. Cuando hace unos años se podía extraer agua dulce a apenas 200 metros de la costa del mar, en la zona que se conoce como Maneadero Parte Baja, en donde se colocan principalmente los campos de cultivo, en la actualidad se debe hacer una distancia de hasta 3 km o más para extraer agua relativamente dulce. Esto implica para el cultivo, un decrecimiento de la rentabilidad del suelo por salinidad, lo que conllevaría al uso mayor de fertilizantes18.
Discusión.
Llama la atención la escasa presencia en la prensa de los temas de contaminación de agua de consumo, pese a que los datos oficiales epidemiológicos dan cuenta de una morbilidad alta de enfermedades parasitarias.
La distribución en el espacio se corresponde con situaciones geográficas de vulnerabilidad. Sin embargo, un estudio de los desplazamientos nos permitiría conocer con más detalle qué
14 http://www.frontera.info/EdicionEnLinea/Notas/Ensenada/07082017/1243788-Sin-control-contaminacion-en-las-playas-de-Ensenada.html (consulta septiembre 2017) http://www.sandiegored.com/es/noticias/140629/Cierran-playas-de-Ensenada-por-alta-contaminacion-en-sus-aguas (consulta Sep 2017)
15 http://www.uniradioinforma.com/noticias/bajacalifornia/223940/agua-contaminada-en-arroyo-ensenada.html (consulta marzo 2018)
16 http://www.jornada.unam.mx/2017/04/11/estados/022n1est (consulta marzo 2018)
17 http://jornadabc.mx/tijuana/16-12-2015/ensenada-agua-potable-con-200-mas-sal-de-lo-permitido (Consulta septiembre 2016)
18 José L C, químico que trabaja con fertilizantes orgánicos en Ensenada. comunicación personal (marzo 2018). Las perforaciones para extracción de agua dulce son comunes en el municipio de Ensenada, por la cantidad de agua subterránea que tiene el territorio. Ver Martinez Zazueta I (2017) La superexplotación del agua en Baja California, en
sucede con el uso del agua en la vida cotidiana, y cómo impacta la distancia. El tiempo es una dimensión importante. Cuánto de residencia en el lugar y cuánto de consumo efectivo se realiza permitiría establecer mejores discusiones. Además, de identificar la calidad, precios y rentabilidad del agua que se carga en las garrafas para uso doméstico. Esto supone, una escala microsociológica que se articule con la escala más amplia que presentamos.
Si bien, este ensayo apenas presenta una lectura, y una propuesta de interpretación, que un estudio socioantropológico llevado en un plazo razonable de tiempo puede profundizar y discutir la validez de las variables y aportar nuevas que no han sido pensadas. En este camino, aunque incorporando estudios de agua y serología, se está desarrollando en Ciudad de México, en lo que los autores denominan bioetnografía19.
Los pobladores no mencionan una relación entre toxicidad del agua con un padecimiento crónico por estar expuesto, o a una toxicidad interna, como estudia Larrea et al en la percepción de la toxicidad interna en Catalunya, España20. Sin embargo, una profundización
en cuanto a la presencia de una epidemiología sociocultural, que incorpore asociaciones de enfermedades o padecimientos legos y alópatas con el estado del agua sería conveniente. Además, la observación participante y oportunas entrevistas semi eestructuradas que verificara el uso de agua para consumo, para higiene, para producción a nivel doméstico daría matices cualitativos que una lectura macro no alcanza a vislumbrar.
En lo que hace a la otra hipótesis, que tiene que ver con el patrón de asentamiento que está marcado por una gentrificación y lo que llamamos de vulnerabilización, sí permite esbozar en el espacio relaciones sociales como lo sugiere Massey, y lo vislumbró Lefebvre tempranamente. Los mapas que presentamos dan cuenta de una espacialidad que tiene que se relaciona con el costo del suelo, ingresos de las unidades domésticas y con zonas que el turismo ha llevado a beneficios de servicios públicos y mejor urbanización.
Anexos.
Agradecimientos.
A Iván Martinez Zazueta, intelectual y activista del agua mexicalense, con quien aprendo de la problemática del Agua en Baja California y con quien nos estamos preguntando algunos de los problemas que expuse en esta ponencia. A los compañeros del Colectivo No a las Represas, de Misiones, Argentina. porque me enseñaron a valorar la importancia del Agua unida al cuidado de la salud.
19 Palma Vazquez y Roberts (2018) ver https://ceasmexico.wordpress.com/2018/02/15/palma-roberts-anthroday/ (consulta febrero 2018).
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