• No se han encontrado resultados

ASPECTOS JURIDICOS DE LAS PRESTACIONES: EL DESEMPLEO Y LAS PENSIONES

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "ASPECTOS JURIDICOS DE LAS PRESTACIONES: EL DESEMPLEO Y LAS PENSIONES"

Copied!
40
0
0

Texto completo

(1)

FUNDACION BBV

A S P E C T O S JURIDICOS DE LAS

PRESTACIONES: EL DESEMPLEO

Y LAS PENSIONES

José Luis T o r t u e r o Plaza

M a r z o , 1996

(2)
(3)

A S P E C T O S JURIDICOS DE LAS

PRESTACIONES: EL DESEMPLEO

Y LAS PENSIONES

José Luis T o r t u e r o Plaza

(4)

C e n t r o d e E s t u d i o s d e E c o n o m í a s o b r e e l S e c t o r P ú b l i c o

D i r e c t o r : D . José M a n u e l G o n z á l e z - P á r a m o , c a t e d r á t i c o de Hacienda Pública y Sistema Fiscal de la Universidad C o m p l u t e n s e de M a d r i d

© F U N D A C I O N BBV D O C U M E N T A

Plaza de San Nicolás, 4 4 8 0 0 5 B I L B A O

(5)

JOSE LUIS T O R T U E R O PLAZA

D o c t o r en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Profesor Titular de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en dicha Universidad. Ha impartido docencia en la Escuela Libre de Derecho y Economía, en el Instituto de Ciencias del Seguro de la Fundación Mapire, en la Escuela de Práctica Jurídica de la U C M y en los Master de «Economía y Derecho», «Derecho de la Empresa» y de «Derecho C o m u -nitario». Participa en los cursos de Doctorado de la Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología de Costa Rica. Premios «Adolfo Posada» del Centro de Estudios Constitucionales (1983), de Tesis Doctorales del Ministerio de Trabajo (1988) y de la Confederación de Cajas de A h o r r o (1989) y de «Riesgo y Seguro» de la Fundación Mapfre (1995). Ha realizado investigaciones y proyectos legislativos para el Instituto de la Mujer de la C A M , el Instituto Nacional de la Seguridad Social, así como informes y dictámenes para entidades públicas y privadas. A u t o r y coautor de libros y recopila-ciones, entre los que cabe citar, /nsí/tudones de Seguridad Social, La incapacidad temporal y la negociación colectiva. La incapacidad temporal en la Seguridad Social, Enciclopedia Jurídica Básica, Legislación Social Básica, Código de Seguridad Social. Ha publicado una veintena de trabajos científicos en revistas especializadas como «Revista de Política Social», Revista Jurídica «La Ley», «Revista de Relaciones Laborales», «Revista Española de Derecho del Trabajo», «Cuadernos de Derecho Judicial», «Tribuna Social».

Los Centros Permanentes de Reflexión de la Fundación Banco Bilbao Vizcaya abordan, desde una perspectiva multidisciplinar, áreas específicas de actualidad. En cada una de estas áreas se incluyen proyectos de investigación propios, a partir de los cuales se desarrolla una actividad de encuentros periódicos, generalmente en la modalidad de seminarios y conferencias anuales.

Aspiran estos Centros a que la sociedad vea en ellos puntos de referencia de calidad, en los estudios y debates de los temas encuadrados dentro de cada área.

La Fundación Banco Bilbao Vizcaya pretende ofrecer, con el Centro de Estudios sobre Economía Pública, un punto de referencia en el estudio, la reflexión y el debate sobre la actividad del sector público español y las alternativas disponibles para mejorar el diseño de la política pública en sus aspectos fundamentales: fiscalidad, gasto y endeudamiento públicos, regulación económica, gestión pública y des-centralización, etc.

(6)

R E S U M E N

La evolución de la Seguridad Social española en los últimos treinta años, ha estado presidida por una línea reformista carente de criterios integradores y con escaso carácter innovador respecto a su primitiva (1966) ordenación prestacional.

La situación descrita exige una labor de reordenación y racionalización de las estructuras protectoras, que permita afrontar el futuro del Sistema y su viabilidad desde una ordenación coherente y equilibrada. Al tiempo, es necesario destacar aquellos modelos prestacionales que deben ser objeto de revisión o de adecuación.

Si bien la perspectiva de análisis que se utiliza es estrictamente jurídica, se han seleccionado supuestos que tengan una repercusión económica significativa, buscando con ello la dimensión integral de los supuestos. El estudio se estructura metodológicamente en tres bloques, referidos al desempleo (con especial referencia a las medidas de fomento del empleo), al impacto del riesgo originario en la ordenación de la protección (riesgos profesionales y comunes) y a las pensiones (invalidez, jubilación y muerte de supervivencia). Finalmente, la reflexión crítica que caracteriza el estudio, va siempre acompañada del ofrecimiento de modelos o soluciones alternativas que sirvan como punto de referencia.

(7)

S U M A R I O

Páginas

I. I N T R O D U C C I O N 7 II. EL DESEMPLEO 8

1. La situación legal de desempleo: la involuntariedad en la pérdida del e m p l e o

so-m e t i d a a revisión 8 1.1. El estado de la cuestión y sus contradicciones 8

1.2. La necesidad de c a m b i o 9 1.3. Propuesta alternativa 10 2. La prestación p o r desempleo y las medidas de f o m e n t o del e m p l e o : una reflexión

general 10 3. El d e s e m p l e o y otras contingencias: una relación equivocada I I

3.1. La incapacidad t e m p o r a l y el desempleo I I

3.2. El d e s e m p l e o y la m a t e r n i d a d 13 3.3. A m o d o de recapitulación 13 III. L A PRESENCIA D E L RIESGO O R I G I N A R I O E N L A P R O T E C C I O N D E LAS

C O N T I N G E N C I A S D E I N C A P A C I D A D , I N V A L I D E Z Y M U E R T E 14

1. D e l m u n d o de los principios al de las realidades 14 2. La presencia del riesgo en la o r d e n a c i ó n actual 15 3. El riesgo y la cuantificación de las prestaciones 15

4. U n a p r o p u e s t a alternativa 16 IV. A S P E C T O S C R I T I C O S E N L A R E G U L A C I O N D E LAS PENSIONES 18

1. La invalidez p e r m a n e n t e 18 1.1. C o n c e p t o y grados: el sistema de calificación profesional 18

1.2. La invalidez y la p r o f e s i ó n habitual 19

1.3. Recapitulación 22

2. La jubilación 22 2 . 1 . La edad de la jubilación 23

2.1.1. La edad general de acceso a la jubilación 23 2.1.2. La edad de jubilación y las medidas de f o m e n t o del e m p l e o 24

A ) La jubilación forzosa 24 B) La jubilación anticipada a los 64 años 25

C ) La jubilación parcial anticipada 25 2.1.3. La edad de jubilación y las reconversiones formales e informales . 26

2.1.4. Las jubilaciones anticipadas c o m o d e r e c h o h i s t ó r i c o 26 2.2. Requisitos generales de acceso y calculo de las pensiones 27

2.3. Régimen de incompatibilidades 29 3. L A P R O T E C C I O N P O R M U E R T E Y S U P E R V I V E N C I A 29

(8)

Páginas

3.2. Las pensiones de orfandad 31 3.3. Las pensiones en favor de familiares 31

3.4. Las indemnizaciones p o r riesgos profesionales 31

3.5. El auxilio p o r defunción 32 3.6. A m o d o de conclusión 32

(9)

A S P E C T O S JURIDICOS DE LAS PRESTACIONES:

EL DESEMPLEO Y LAS PENSIONES

I. I N T R O D U C C I O N

La e v o l u c i ó n de la Seguridad Social española desde 1974 - y quizás a n t e s - ha estado presidida p o r una línea r e f o r m i s t a carente de c r i -t e r i o s in-tegradores. Las razones de jus-tifica- justifica-c i ó n , naturaleza y m é t o d o que han presidido la e v o l u c i ó n referida han p r o v o c a d o la ausencia de una necesaria labor a r m o n i z a d o r a , o r i -ginando, en su a r r a s t r e h i s t ó r i c o , la consolida-ción de c o n t r a d i c c i o n e s , incoherencias, situa-ciones de s o b r e e i n f r a p r o t e c c i ó n , invitasitua-ciones al fraude, desajustes e n t r e niveles de p r o t e c -ción, etc.

T a m p o c o las innumerables r e f o r m a s que se han p r o d u c i d o d u r a n t e estos años han t e n i d o carácter i n n o v a d o r . En efecto, el aparato pres-tacional c o n que o p e r ó la p r i m e r a Ley de Se-guridad Social de 1966, sigue, en gran medida, invariable. Ello q u i e r e d e c i r que las estructuras p r o t e c t o r a s n o han sido o b j e t o de revisión. Así, el m e c a n i s m o de calificación de la invalidez, la o r d e n a c i ó n de la p r o t e c c i ó n p o r m u e r -te y supervivencia, la e s t r u c t u r a de la jubilación, el desempleo, los c r i t e r i o s de s u p e r p r o -t e c c i ó n de los riesgos profesionales..., no han sufrido, en sus e s t r u c t u r a s básicas, ninguna va-riación.

La s i t u a c i ó n d e s c r i t a exige una l a b o r de r e o r d e n a c i ó n y racionalización de las estructuras p r o t e c t o r a s , que p e r m i t a a f r o n t a r el f u t u r o del Sistema y su viabilidad desde una o r -denación c o h e r e n t e y equilibrada. A l t i e m p o .

es necesario destacar aquellos m o d e l o s pres-tacionales que deben ser o b j e t o de revisión o de adaptación, bien p o r q u e se han q u e d a d o anclados en la historia, bien p o r q u e n o se ajus-tan a la c o n c e p c i ó n de la p r o t e c c i ó n social, o bien p o r q u e n o r e s p o n d e n a los p a r á m e t r o s de naturaleza c o n t r i b u t i v a .

A n t e tales razones se p r e t e n d e en este t r a bajo realizar una a p r o x i m a c i ó n a la p r o b l e m á -tica anunciada, así c o m o a p o r t a r propuestas que puedan c o n t r i b u i r a la racionalización del Sistema y al r e p l a n t e a m i e n t o de algunas de sus estructuras p r o t e c t o r a s .

Si bien la perspectiva de análisis será estric-t a m e n estric-t e jurídica, se han seleccionado supues-t o s que supues-tengan una r e p e r c u s i ó n e c o n ó m i c a sig-nificativa. D e esta f o r m a , la selección o p e r a d a p r e t e n d e c u m p l i r un d o b l e o b j e t i v o , p o r un lado p o n e r de relieve la existencia de i n c o h e -rencias internas en el Sistema e, incluso, la ine-ficacia de algunos mecanismos de p r o t e c c i ó n ; y de o t r o , la i m p o r t a n c i a de la a r m o n i z a c i ó n interna, medida en valores e c o n ó m i c o s , esto es, en reducciones del gasto y / o i n c r e m e n t o de los ingresos.

Finalmente, el e s t u d i o se e s t r u c t u r a m e t o -d o l ó g i c a m e n t e en tres bloques referi-dos al - de-sempleo, al i m p a c t o del riego en la o r d e n a c i ó n de la p r o t e c c i ó n y a las pensiones (invalidez p e r m a n e n t e , jubilación y m u e r t e y superviven-cia).

(10)

II. E L D E S E M P L E O

Las razones a n t e r i o r m e n t e expuestas tienen en materia de d e s e m p l e o una especial signifi-cación. P o r un lado, innumerables r e f o r m a s realizadas han v e n i d o propiciadas p o r circunstancias, que han i m p u e s t o la a d o p c i ó n de m e -didas urgentes de implantación más o m e n o s inmediata, p o s t e r g a n d o las revisiones legislati-vas, que p r e t e n d i e r a n una m a y o r racionalidad. Y p o r o t r o , la separación de la p r o t e c c i ó n p o r d e s e m p l e o del t r o n c o del Sistema, esto es, de la LSS, desde 1980 hasta 1994, ha p r o p i c i a d o un desajuste en las relaciones del d e s e m p l e o c o n el r e s t o de las situaciones o b j e t o de p r o -t e c c i ó n .

En la línea revisoria apuntada, nos a p r o x i m a r e m o s a algunos de los temas que e n t e n -d e m o s -deben ser replantea-dos, en especial a los siguientes: la exigencia de la involuntariedad en la pérdida del e m p l e o c o m o f ó r m u l a de p r o t e c c i ó n , la prestación p o r d e s e m p l e o y las medidas de política de e m p l e o y, finalmente, las relaciones del d e s e m p l e o c o n o t r a s c o n t i n gencias, en especial c o n la incapacidad t e m p o -ral, la m a t e r n i d a d y la invalidez p e r m a n e n t e .

I. L a s i t u a c i ó n l e g a l d e d e s e m p l e o : l a i n v o l u n t a r i e d a d e n l a p é r d i d a d e l e m p l e o s o m e t i d a a r e v i s i ó n

l . l . El estado de la cuestión y sus

contradicciones

La regla general e h i s t ó r i c a m e n t e consolida-da en la n o c i ó n jurídica de desempleado es la siguiente: se hallan en p a r o t o t a l quienes defi-nitiva o t e m p o r a l m e n t e cesan en la actividad que venían d e s a r r o l l a n d o p o r e x t i n c i ó n o sus-pensión c o m p l e t a de su c o n t r a t o de trabajo, c o n privación, en ambos casos, de las rentas de t r a b a j o (LSS arts. 203.1 y 208). Es, p o r t á n -t o , la pérdida del e m p l e o la que se c o n s -t i -t u y e .

p o r un lado, en razón de ser de la p r o t e c c i ó n y, p o r o t r o , en e l e m e n t o de legalidad-control. D e c i m o s que actúa c o m o e l e m e n t o de leg a l i d a d c o n t r o l , p o r q u e si bien la i n v o l u n t a r i e -dad en la pérdida del e m p l e o a n t e r i o r n o apa-rece c o m o e l e m e n t o conceptual esencial (LSS, art. 203.1), lo c i e r t o es que c o n s t i t u y e la pieza clave d e t e r m i n a n t e de la c o n d i c i ó n de beneficiario. Prueba de ello es que el c o m ú n d e n o -m i n a d o r de las que la LSS (art. 208) d e n o -m i n a , positiva y negativamente, situaciones legales de desempleo es precisamente la involuntariedad o v o l u n t a r i e d a d en la pérdida del e m p l e o .

Después de más de 30 años de gestión en el aseguramiento del p a r o y c o n o c i d o s los ni-veles de fraude en la c o n s t i t u c i ó n de la situa-ción legal, así c o m o el d e s p r o p o r c i o n a d o índice de conflictividad existente, cabe p r e g u n t a r -se, y mas en época de reajustes, si no ha llegado el m o m e n t o de replantearse la c o n v e -niencia de m a n t e n e r el e l e m e n t o de la involuntariedad en su d o b l e carácter de causa m o -t i v a d o r a de... y de m e c a n i s m o c o n -t r o l a d o r de... Sobre t o d o , y además, p o r q u e , aun p i v o t a n d o s o b r e la i n v o l u n t a r i e d a d , el régimen de o r d e nación es d e p e n d i e n t e , c o n t r a d i c t o r i o , i n c o m -p l e t o y hasta a r b i t r a r i o en ocasiones.

D e p e n d i e n t e , p o r q u e lo que es razonable desde la ó r b i t a del o r d e n a m i e n t o laboral, esto es, posibilitar que el t r a b a j a d o r extinga su c o n -t r a -t o en los supues-tos de -traslado o modifica-ciones sustanciales, puede n o serlo del t o d o desde la perspectiva p r o t e c t o r a , que exige la defensa del p u e s t o de t r a b a j o y, sin e m b a r g o , la causa viene impuesta. C i e r t a m e n t e existe «una cierta c o m p u l s i ó n de la v o l u n t a d del t r a -bajador c o n la actuación previa del empresa-r i o » , p e empresa-r o ¿esa c o m p u l s i ó n justifica la e x t i n c i ó n hasta el p u n t o de hacerla involuntaria?

C o n t r a d i c t o r i o , p o r q u e a d m i t i d a desde la óptica laboral la rescisión del c o n t r a t o d u r a n t e el p e r í o d o de prueba, lo que es consustancial

(11)

al m i s m o , n o es p e r m i t i d a nunca - s e a cual sea la causa, y ésta puede ser de m a y o r trascen-dencia que el traslado o las modificaciones sus-tanciales, aunque, salvo excepciones, sea igno-rada p o r intrascendente para el o r d e n a m i e n t o l a b o r a l - desde la o r d e n a c i ó n del desempleo cuando la ejercita el trabajador, en base al ar-g u m e n t o de la involuntariedad, que en este ca-so se exige en su más abca-soluta pureza. Y ello hasta el p u n t o de que desde la ó r b i t a laboral, el p e r í o d o de prueba ha dejado de t e n e r sent i d o para el sentrabajador, salvo que asuma el d o -ble coste que implica, a saber: la pérdida del e m p l e o y pérdida de la p r o t e c c i ó n p o r desem-pleo.

C o n t r a d i c t o r i o t a m b i é n , p o r q u e la regulación del d e s e m p l e o exige que el t r a b a j a d o r i m -pugne la decisión de despedir ejercitada p o r el e m p r e s a r i o , hasta el p u n t o de que en caso c o n t r a r i o la pérdida del e m p l e o se reputa v o luntaria. La medida tiene desde aquella o r d e -nación una cierta lógica, a saber, el t r a b a j a d o r debe defender su e m p l e o y ello pasa p o r n o aquietarse ante la calificación de la posible i n -f r a c c i ó n dada p o r el e m p r e s a r i o , buscando la aplicación de la legalidad p o r el Juez de lo So-cial. Sin e m b a r g o , t o d o este esfuerzo y el gasto de t o d o o r d e n que lleva implícita la exigencia, t e r m i n a , en los casos de improcedencia, en la facultad del e m p r e s a r i o , que es quien decide r e a d m i t i r o n o al trabajador, escapando la de-fensa del e m p l e o del m e r o v o l u n t a r i s m o del t r a b a j a d o r . Quizás p o r ello la legislación de d e s e m p l e o se c o n f o r m ó c o n que la i m p r o c e -dencia fuera acordada en conciliación, quedan-d o la exigencia quedan-de impugnación en un acto tes-t i m o n i a l . f ó r m u l a se enmascaran regulaciones de e m p l e o atípicas, d o n d e la p r o t e c c i ó n p o r desempleo constituye un e l e m e n t o más a o f r e c e r en el paquete incentivador. 1.2. Lo necesidad de cambio

T o d o lo a n t e r i o r n o es sino una mínima a p r o x i m a c i ó n al estado actual de la c u e s t i ó n , que exige un cambio de r u m b o t e n d e n t e a p o -ner fin a t o d a esta parodia que en algunos ca-sos implica un d e s p r o p o r c i o n a d o gasto en ac-tuaciones administrativas, inspectoras y judicia-les, que debe sumarse al ya elevado de la p r o t e c c i ó n misma.

Quizás el c a m b i o de r u m b o debería ser algo más p r o f u n d o y replantearse la exigencia de la involuntariedad en sí misma considerada. Para ello es necesario dar respuesta a un i n t e r r o -gante básico: ¿quedaría desvirtuado el sentido y finalidad de la p r o t e c c i ó n p o r desempleo en el esquema del Sistema de la Seguridad Social? D e n t r o de los posibles m o d e l o s de p r o t e c -ción, el n u e s t r o restringe su á m b i t o a aquellos que « p u d i e n d o y q u e r i e n d o trabajar pierden su empleo...». El o b j e t o básico de la p r o t e c c i ó n es, p o r t a n t o , la situación de necesidad en que se encuentra quien pierde el e m p l e o y c o n él las rentas salariales. La situación es, en conse-cuencia, idéntica cualquiera que sea la causa m o t i v a d o r a de la pérdida del e m p l e o , al ser un c o n d i c i o n a n t e i m p u e s t o para que «el que-r e que-r tque-rabajaque-r» constituya, p que-r i m e que-r o , la defensa o la lucha p o r m a n t e n e r el p u e s t o de t r a b a j o existente.

Es de t o d o s c o n o c i d o , hasta tal p u n t o que ya p e r t e n e c e al lenguaje coloquial de trabaja-d o r e s y e m p r e s a r i o s , que un porcentaje elevadísimo de despidos pactados c o m o i m p r o cedentes en la conciliación administrativa, e n -c u b r e n -ceses v o l u n t a r i o s (in-centivados) o extinciones impuestas e, incluso, que c o n esta

A u n m a n t e n i e n d o lo razonable del c r i t e r i o , la cuestión es que su utilización ha generado situaciones de fraude, aceptadas o no de ant e m a n o , y ha sido p r o p i c i a ant o r i a de una c o n -flictividad d e s p r o p o r c i o n a d a . Ello exige buscar otras soluciones que a p o r t e n un m a y o r g r a d o de racionalidad.

(12)

1.3. Propuesta alternativa

Desde esta ó p t i c a podría apuntarse c o m o posible vía racionalizadora la utilización más f r e c u e n t e de los p e r í o d o s de espera, bareman-d o el t i e m p o bareman-del m i s m o en función bareman-de la causa m o t i v a d o r a de la situación de desempleo. El p e r í o d o de espera n o sólo sustituiría a la i n -v o l u n t a r i e d a d , de f o r m a que t o d a pérdida de e m p l e o implicaría la c o n d i c i ó n de beneficiario, sino que podría c u m p l i r una multiplicidad de funciones, e n t r e ellas, las siguientes:

- P r i m e r o , su imposición n o r o m p e r í a los c r i t e r i o s básicos de la p r o t e c c i ó n c o n t r i b u t i v a , en el sentido de que c o n él ni se niega ni se compensa la p r o t e c c i ó n , sino que s i m p l e m e n t e m o d u l a su n a c i m i e n t o .

- S e g u n d o , la i n t e r p o s i c i ó n de un t i e m p o de espera desincentivaría, p r o b a b l e m e n t e , las c o n -ductas fraudulentas.

T e r c e r o , un p e r í o d o i n t e r p u e s t o sin p r o -t e c c i ó n p o s i b l e m e n -t e genere una incen-tivación en la búsqueda de e m p l e o .

- Y c u a r t o , reduciría sustancialmente la ex-cesiva litigiosidad existente hoy.

C o m o apuntábamos, el p e r í o d o de espera t i e n e o t r a i m p o r t a n t e ventaja, a saber, que p e r m i t e su adaptación a cada supuesto, desde la pérdida v o l u n t a r i a hasta el despido i m p r o -cedente, aceptando la i n c o r p o r a c i ó n de varia-dos p a r á m e t r o s para su fijación, e n t r e ellos, la i n d e m n i z a c i ó n r e c i b i d a p o r la e x t i n c i ó n del c o n t r a t o , la tipología de los c o n t r a t o s que se han sucedido en el t i e m p o ( i n d e f i n i d o t e m p o ral, t e m p o r a l t e m p o r a l . . . ) , la causa de la e x t i n -ción, etc.

C o n t o d o se t r a t a de un planteamiento r e -v i s o r i o p r o -v o c a d o p o r el actual estado de la cuestión y susceptible de reflexiones adiciona-les.

2. L a p r e s t a c i ó n p o r d e s e m p l e o y l a s m e d i d a s d e f o m e n t o d e l e m p l e o

D o s p a r á m e t r o s han sido siempre o b j e t o de c o n t r o v e r s i a , a saber, el gasto en la p r o t e c c i ó n del desempleado o el gasto en la incentivación de su c o n t r a t a c i ó n .

Es necesario p r o t e g e r a quienes p i e r d e n el e m p l e o ; es necesario, t a m b i é n , incentivar la c o n t r a t a c i ó n c o m o m e d i d a de f o m e n t o del e m p l e o ; y aun ambos c r i t e r i o s pueden hacerse c o i n c i d i r para f o m e n t a r individualmente el e m -pleo de cada desempleado.

En efecto, la simbiosis de ambos e l e m e n t o s puede ser una f ó r m u l a razonable de f o m e n t o . El c r i t e r i o p o d r í a ser el siguiente: el empresa-r i o que c o n t empresa-r a t e a un t empresa-r a b a j a d o empresa-r desempleado p o d r á beneficiarse, t o t a l o parcialmente, del gasto que aquél generaría en prestaciones y cotizaciones. El beneficio se o b t e n d r í a en f o r -ma de bonificaciones s o b r e las cotizaciones, estando éstas en función del t i e m p o de c o n t r a t a c i ó n . Si t e n e m o s en cuenta que un d e s e m pleado puede percibir, a p r o x i m a d a m e n t e , e n -t r e 60.000 y 130.000 pese-tas mensuales, más el coste de la cotización a la seguridad social, la medida incentivadora puede ser e x t r a o r d i -nariamente i m p o r t a n t e . N o se t r a t a , c o m o es lógico, de o b t e n e r contrataciones baratas o ca-si gratuitas, ca-sino de incentivar la c o n t r a t a c i ó n , r e o r i e n t a n d o el gasto. Sin duda, una política de estas características exige i m p o r t a n t e s m e -canismos de c o n t r o l .

Finalmente, alguna reflexión general s o b r e las f ó r m u l a s incentivadoras. D u r a n t e t i e m p o los mecanismos incentivadores de la c o n t r a t a -c i ó n han utilizado de f o r m a su-cesiva los siguientes e l e m e n t o s : p r i m e r o f u e r o n las b o n i f i -caciones a las cotizaciones de la seguridad so-cial y, después, las indemnizaciones p o r c o n t r a t o . Unas f u e r o n excesivamente caras y otras, las actuales indemnizaciones, escasamen-t e incenescasamen-tivadoras.

(13)

Sin duda la f ó r m u l a más incentivadora es la que hace sentir al e m p r e s a r i o , mes a mes, la r e d u c c i ó n en el coste del f a c t o r trabajo. Sin e m b a r g o , la función incentivadora ni tiene que d u r a r siempre, ni tiene que t e n e r siempre la misma intensidad. En este sentido, las altas b o -nificaciones d u r a n t e largo t i e m p o - o d u r a n t e t o d a la vida del c o n t r a t o - , son desmesuradas y pierden su v a l o r o r i g i n a r i o ; de igual f o r m a las indemnizaciones se c o n s u m e n , se agotan, en el a c t o de su concesión y, p o r t a n t o , se olvidan i n m e d i a t a m e n t e . U n a f ó r m u l a r e o r i e n t a t i v a c a s i de p o l í t i -ca c o m e r c i a l - , sería la siguiente: v i n c u l a r la c o n t r a t a c i ó n a b o n i f i c a c i o n e s altas, t e m p o -rales y d e c r e c i e n t e s . E x i s t e n t e la necesidad de c o n t r a t a r , la m e d i d a p r o v o c a la m á x i m a a t r a c c i ó n , g e n e r a n d o un i m p o r t a n t e b e n e f i -c i o i n m e d i a t o que se m a n t i e n e en el t i e m p o s u c e s i v o . P e r o una v e z p a s a d o el p r i m e r año, el i n c e n t i v o p i e r d e p a u l a t i n a m e n t e su f u n c i ó n y, p o r t a n t o , p u e d e e m p e z a r a d e -c r e -c e r hasta llegar a su d e s a p a r i -c i ó n t o t a l en un t i e m p o p r u d e n c i a l .

Se t r a t a , en definitiva, de buscar fórmulas agresivas de incentivación, siendo, al t i e m p o , escrupulosos y cuidadosos c o n los f o n d o s p ú -blicos que se utilizan para ello.

Si las r e f o r m a s en la jubilación pasan, c o m o v e r e m o s , p o r alargar el t i e m p o activo y / o p o r compatibilizar t o t a l o parcialmente la pensión y el trabajo, el f o m e n t o del e m p l e o adquiere una i m p o r t a n c i a añadida, que exige esfuerzos en su coste e imaginación en su diseño.

3. E l d e s e m p l e o y o t r a s c o n t i n g e n c i a s : u n a r e l a c i ó n e q u i v o c a d a

C o m o se ha d i c h o al inicio de este trabajo, existen algunos supuestos especiales cuya r e -gulación particular debe ser replanteada, t a n t o desde su f u n c i ó n p r o t e c t o r a , c o m o desde el

gasto exigible, buscando, en t o d o caso, una m a y o r racionalidad en su o r d e n a c i ó n . En este o r d e n se analizarán las relaciones posibles e n -t r e el desempleo, la incapacidad -t e m p o r a l y la m a t e r n i d a d .

3.1. La incapacidad temporal y el desempleo Se suele decir que pasan ex lege a la situa-ción de desempleados los trabajadores c u y o c o n t r a t o se extinga hallándose en incapacidad t e m p o r a l , siempre que efectivamente estén en situación legal de desempleo, esto es, que la causa de la e x t i n c i ó n esté c o m p r e n d i d a en los supuestos del artículo 208 de la LSS y, a c r e d i t e el r e s t o de los requisitos exigidos, c o m o se desprende del c o n t e n i d o del artículo 222.1 de la p r o p i a LSS. Estos e x t r e m o s debilitan la clá-sica c o n c e p c i ó n de desempleados ex lege hasta p r á c t i c a m e n t e hacerla desaparecer. Y ello, p o r q u e al extinguirse la incapacidad t e m p o r a l , el t r a b a j a d o r estará en las mismas condiciones que cualquier o t r o , c o n r e s p e c t o a la p r o t e c -ción p o r desempleo.

D e t e r m i n a d a la situación legal, conviene de-t e n e r s e en alguno de sus e l e m e n de-t o s caracde-te- caracte-rísticos.

En p r i m e r lugar, es necesario destacar la ló-gica conceptual del artículo 2 2 2 . 1 , al establecer que el t r a b a j a d o r en tal situación seguirá percibiendo las prestaciones de incapacidad t e m -poral hasta su e x t i n c i ó n , c o n f o r m e a las reglas propias de la contingencia. La lógica está en que, si bien el t r a b a j a d o r es desempleado des-de el m i s m o m o m e n t o en que se p r o d u c e la e x t i n c i ó n de su c o n t r a t o , lo es sólo de f o r m a potencial, ya que al faltarle, p o r definición, la «capacidad para trabajar» n o quedaría i n m e r s o en el c o n c e p t o legal d e d e s e m p l e a d o (art. 203.1), de ahí que la contingencia p r o t e c t o r a n o sea la p r o p i a de su c o n d i c i ó n de p a r a d o , sino la de su c o n d i c i ó n de incapacitado t e m -p o r a l .

(14)

Cosa distinta es el t r a t a m i e n t o independient e que el arindependientículo 222.1 o independient o r g a a ambas c o n -tingencias (incapacidad t e m p o r a l - d e s e m p l e o ) , cuando se p r o d u c e n p o r este o r d e n c r o n o l ó -gico, al especificar que « n o se descontará del p e r í o d o de p e r c e p c i ó n de la prestación p o r d e s e m p l e o el t i e m p o que hubiese p e r m a n e c i d o en situación de incapacidad t e m p o r a l » . A q u í la lógica conceptual se desvanece.

En e f e c t o , es s o b r a d a m e n t e c o n o c i d o q u e el s u b s i d i o de incapacidad t e m p o r a l c o n s t i -t u y e una p r e s -t a c i ó n s u s -t i -t u -t o r i a del salario (o de las r e n t a s p r o f e s i o n a l e s ) , de ahí q u e el t r a b a j a d o r t e n g a q u e e s t a r en alta (en ac-t i v o ) o en s i ac-t u a c i ó n asimilada a la de alac-ta. P e r o ¿qué s i t u a c i o n e s p u e d e n ser asimiladas en esta c o n t i n g e n c i a ? , la r e s p u e s t a es clara, a saber, ú n i c a m e n t e «el d e s e m p l e o i n v o l u n t a r i o t o t a l y s u b s i d i a d o » ( a r t . 4.1 d e la O r d e n de I 3 de o c t u b r e de 1967), y ello p o r -q u e f u e r a de tal s i t u a c i ó n « n o e x i s t e n rentas de s u s t i t u c i ó n » . Si el r a z o n a m i e n t o a n t e r i o r es c o r r e c t o y lo trasladamos a la situación que nos ocupa, la consecuencia sería la siguiente: desde que se extingue el c o n t r a t o hasta que se inicia la i n d e p e n d i e n t e p r o t e c c i ó n p o r desempleo, el t r a b a j a d o r está p e r c i b i e n d o prestaciones sus-t i sus-t u sus-t o r i a s de «nada», ya que el «salario suspen-d i suspen-d o » suspen-d e j ó suspen-de existir suspen-definitivamente.

La c o n t r a d i c c i ó n se salvaría r o m p i e n d o c o n la independencia de las contingencias, esto es, que el t i e m p o de incapacidad t e m p o r a l se de-duzca del t i e m p o a c r e d i t a d o de p r o t e c c i ó n p o r d e s e m p l e o o, en su caso, se extienda tan sólo hasta agotar el t i e m p o a c r e d i t a d o . D e esta f o r -ma, la prestación p o r incapacidad t e m p o r a l se-ría s u s t i t u t o r i a de algo, a saber, de las presta-ciones p o r desempleo.

T o d o lo a n t e r i o r implica que la prestación e c o n ó m i c a p o r incapacidad t e m p o r a l debería cesar en el m o m e n t o en que se extingue el

c o n t r a t o de t r a b a j o , salvo que el t r a b a j a d o r t u v i e r a d e r e c h o a la p r o t e c c i ó n p o r desem-pleo.

Tal a f i r m a c i ó n nos c o n d u c i r í a , además, a matizar el c o n t e n i d o del n ú m . 2 del artículo 222 de la LSS, en el sentido de que la i n -capacidad t e m p o r a l nacida d u r a n t e la vigencia de la prestación p o r desempleo, tan sólo t e n -dría la d u r a c i ó n subsidiada que le p e r m i t i e r a el desempleo p e n d i e n t e de disfrutar, lo c o n -t r a r i o , es-to es, el disfru-te de la pres-tación p o r incapacidad t e m p o r a l hasta su e x p i r a c i ó n na-t u r a l , superado el na-t i e m p o a c r e d i na-t a d o de de-s e m p l e o , node-s c o n d u c i r í a al m i de-s m o de-supuede-sto que ya se ha analizado. C o n t o d o hay q u e d e c i r q u e el legislador ha s i d o en p a r t e c o n s e c u e n t e c o n una c o n c e p c i ó n i m p e r a n t e , a u n q u e e r r ó n e a a m i j u i -c i o , a saber: los e l e m e n t o s -c o n -c e p t u a l e s de la c o n t i n g e n c i a de incapacidad t e m p o r a l d e -ben a c r e d i t a r s e en el m o m e n t o del h e c h o causante, sin i m p o r t a r si aquéllos se m a n t i e -nen o n o en el t i e m p o , lo q u e se t r a d u c e en una d e s n a t u r a l i z a c i ó n d e la c o n t i n g e n c i a basada en una e x t r e m a d a r e l a c i ó n de i n d e -p e n d e n c i a e n t r e la r e l a c i ó n l a b o r a l y la de seguridad social.

D e s d e o t r a perspectiva m e n o s jurídica, aun-que t a m b i é n i m p o r t a n t e , hay aun-que afirmar aun-que la actual regulación es un claro o f r e c i m i e n t o al fraude en dos fases. T a n t o en la finalización del c o n t r a t o t e m p o r a l , c o m o en el agotamien-t o de la presagotamien-tación p o r d e s e m p l e o , y ello en base a que, en la p r i m e r a fase, la prestación de incapacidad t e m p o r a l se puede p e r c i b i r de f o r m a independiente de la prestación p o r desempleo e, incluso, aunque n o se t u v i e r a d e -r e c h o a esta última, y en la segunda fase, se puede m a n t e n e r la p r o t e c c i ó n (a través de la incapacidad t e m p o r a l ) más allá del t i e m p o acreditado de d e s e m p l e o .

(15)

3.2. El desempleo y la maternidad

La c o n f i g u r a c i ó n de la m a t e r n i d a d c o m o contingencia i n d e p e n d i e n t e ha p r o v o c a d o la necesidad de especificar las relaciones e n t r e ésta y la p r o t e c c i ó n p o r desempleo. En este o r d e n la disposición final t e r c e r a de la Ley 4 2 / 1 9 9 4 , de 30 de d i c i e m b r e , establece que las reglas de c o o r d i n a c i ó n previstas en el artículo 2 2 2 de la LSS son aplicables a las relaciones e n t r e la m a t e r n i d a d y el desempleo.

Ya h e m o s p u e s t o de manifiesto los c r i t e r i o s legales y de lege ferenda que el p r e c e p t o refe-r i d o p refe-r o p o refe-r c i o n a . Porefe-r t a n t o , las crefe-ríticas efec-tuadas deberían, en p r i n c i p i o , e x t e n d e r s e a las relaciones e n t r e la m a t e r n i d a d y el desempleo. A pesar de lo a n t e r i o r , e n t e n d e m o s que ni los c r i t e r i o s que p r o p o r c i o n a el art. 222 de la LSS, ni los a p o r t a d o s de lege ferenda, son apli-cables a la m a t e r n i d a d . Esta debería t e n e r un t r a t a m i e n t o singular que p i v o t e s o b r e el bien j u r í d i c o o b j e t o de p r o t e c c i ó n , despojándola de

cualquier similitud c o n la incapacidad y d o n d e , lógicamente, n o t i e n e cabida las medidas anti-fraude.

3.3. A modo de recapitulación

La p r o t e c c i ó n p o r desempleo n o sólo r e -clama una r e o r d e n a c i ó n de sus e s t r u c t u r a s p r o t e c t o r a s , sino de sus relaciones c o n otras de las contingencias que configuran el Sistema. Los mecanismos de p r o t e c c i ó n deben o r d e -narse evitando prestaciones inadecuadas o su-perfluas, evitando o, al m e n o s , n o f a v o r e c i e n d o el fraude legal y, en definitiva, o p t i m i z a n d o los recursos disponibles.

La a p r o x i m a c i ó n realizada p o n e de manifies-t o las múlmanifies-tiples imperfecciones manifies-técnicas de la actual p r o t e c c i ó n , la poca efectividad de su consolidada configuración y la facilidad c o n que alberga conductas fraudulentas. T o d o ello e x i ge, al menos, recapitular s o b r e otras o r d e n a -ciones posibles.

(16)

i l i . L A P R E S E N C I A D E L R I E S G O O R I G I N A R I O E N L A P R O T E C C I O N D E L A S C O N T I N G E N C I A S D E I N C A P A C I D A D , I N V A L I D E Z Y M U E R T E I. D e l m u n d o d e l o s p r i n c i p i o s al d e las r e a l i d a d e s

C o n v i e n e r e c o r d a r que dos de los p r i n c i -pios inspiradores de n u e s t r o m o d e r n o Sistema de Seguridad Social, recogidos en la Ley de Bases de 1963, son el de «la conjunta consi-deración de las contingencias protegidas» y el de «la u n i f o r m i d a d de las prestaciones». A m -bos se c o n s t i t u y e r o n , al m e n o s técnicamente, t a n t o en pilares del Sistema, c o m o en e l e m e n -t o s carac-terís-ticos o d e f i n i -t o r i o s del m o d e l o de seguridad social p o r el que entonces se o p -t ó .

Sin e m b a r g o , ambos principios, lejos de c o n -solidarse en la articulación legal del Sistema, aparecieron más bien, c o m o líneas de t e n d e n -cia a desarrollar en un p r o c e s o lento, n o ajeno a dificultades de variada índole que se r e p r o -ducirían c o n c r i t e r i o s similares en o t r o s siste-mas semejantes al n u e s t r o .

C i e r t a m e n t e la Ley de Bases e v i t ó delibera-damente, c o m o r e c o n o c i ó en su exposición de m o t i v o s , la n o c i ó n de riesgo, que sustituye p o r la de situaciones o contingencias delimitadas en sus Bases, para de esta f o r m a «conseguir, en la medida de lo posible, la u n i f o r m i d a d de las prestaciones ante un m i s m o e v e n t o » . A pe-sar de ello, la p r o p i a Ley r e c o n o c i ó que, «la c o n j u n t a consideración... es una tendencia a la que ab initio se la r e c o n o c e n posibles quiebras y excepciones...» (E.M.,16 y 11.2). En similares t é r m i n o s lo r e c o n o c i ó la d o c t r i n a de la época, al afirmar que «al descender el legislador de la regulación de los grandes y generales p r i n -cipios a la o r d e n a c i ó n técnica c o n c r e t a , se ha

i d o aceptando la quiebra de la c o n j u n t a c o n -sideración de las contingencias protegidas».

C o n v i e n e r e c o r d a r , c o m o c o n a c i e r t o lo h i -z o la d o c t r i n a en su m o m e n t o , que la idea de la Ley de Bases n o fue «el c a m b i o de la n o c i ó n de riesgo p o r la de contingencia, sino la c o n -j u n t a consideración de éstas para conseguir, en la medida de lo posible, la u n i f o r m i d a d de las prestaciones ante un m i s m o e v e n t o » . T a m -bién se dijo, y hoy se mantiene, que t a m p o c o la Ley p r e t e n d i ó , al referirse al a b a n d o n o del riesgo, la asunción de los postulados del «es-t a d o de necesidad», salvo que és«es-te se u«es-tilice t e n i e n d o en cuenta que la seguridad social p r e -sume la necesidad p o r el m e r o h e c h o del acae-c i m i e n t o del riesgo.

Después de t r e i n t a años, p o d e m o s d e c i r que la Ley de Bases i n c o r p o r ó una confusión t e r m i n o l ó g i c a que todavía hoy a r r a s t r a m o s y a la que se le ha q u e r i d o dar c o n n o t a c i o n e s desmesuradas y ficticias al tamizar el Sistema p o r el m o d e l o constitucional que, c o n carácter más o m e n o s a b i e r t o y flexible, r e c o g e el art. 41 de la C o n s t i t u c i ó n . Y es que p r e t e n d e r la superación de la presencia del riesgo en la o r d e n a c i ó n de nuestra Seguridad Social es t a n -t o c o m o i g n o r a r su o r d e n a c i ó n legal. Pero, además, su r e c o n o c i m i e n t o , p o r o t r o lado evid e n t e , ni añaevide ni quita naevida y m e n o s en f o r -ma p e y o r a t i v a - a la ubicación constitucional del nivel o m o d e l o de p r o t e c c i ó n profesional-c o n t r i b u t i v o .

Cosa distinta es que la presencia del riesgo lleve implícita la quiebra del principio de la « c o n j u n t a consideración de las contingencias protegidas». T a m b i é n p o d e m o s decir, t r e i n t a años después, que el r e f e r i d o principio n o s ó l o n o se ha consolidado, sino que en más de una ocasión ha i n v e r t i d o su t r a y e c t o r i a , esto es, el o r i g e n de la contingencia ha sido utilizado, c o n s c i e n t e o i n c o n s c i e n t e m e n t e , c o m o ele-m e n t o de distanciaele-miento en los niveles de p r o t e c c i ó n . Hasta tal p u n t o esto es así que.

(17)

c o n algún matiz, p o d e m o s afirmar que los ú n i cos logros conseguidos f u e r o n los i n c o r p o r a -dos p o r la LSS (1966) y p o r la LFP (1972), que f u e r o n las n o r m a s de articulación y reajuste de la Ley de Bases. Y es que, en t é r m i n o s generales, la e v o l u c i ó n de n u e s t r o Sistema, lejos de t e n d e r a considerar c o n j u n t a m e n t e t o -dos los riesgos y sus prestaciones, ha v u e l t o a la consideración aislada de cada riesgo, aun-que c o n c o b e r t u r a m u y amplia para t o d o s ellos. Quizás el m o m e n t o h i s t ó r i c o y la nece-sidad de r e f o r m a s profundas que el Sistema exige sean p r o p i c i o s para r e t o m a r una « t e n -dencia» todavía hoy defendible.

P o d e m o s d e c i r que la m á x i m a y única e x -p r e s i ó n del -p r i n c i -p i o de la « c o n j u n t a consideración de las situaciones o contingencias p r o -tegidas», se e n c u e n t r a en la c o n c e p c i ó n de ca-da una de las contingencias. En efecto, desde una perspectiva conceptual, cada una de ellas se define s u p e r a n d o la n o c i ó n de riesgo. Sin e m b a r g o , d i c h o esto, hay que añadir que la aplicación del r e f e r i d o p r i n c i p i o comienza y t e r m i n a en las estructuras conceptuales.

2 . L a p r e s e n c i a d e l r i e s g o e n l a o r d e n a c i ó n a c t u a l

C i e r t a m e n t e el riesgo tiene una presencia constante, que va desde las reglas de asegura-m i e n t o , cotización, recaudación, i asegura-m p u t a c i ó n de responsabilidad... hasta las de o r d e n a c i ó n jurí-dica de cada contingencia. Pero aún más, cons-ciente de su i m p o r t a n c i a , el legislador ubica la n o c i ó n de cada u n o de ellos (accidente de t r a -bajo, e n f e r m e d a d profesional, accidente n o laboral y e n f e r m e d a d c o m ú n ) e n t r e las que p o -drían d e n o m i n a r s e n o r m a s generales del Régi-m e n General (T.ll de la LSS).

En efecto, la calificación del riesgo actuali-zado, c o m o c o m ú n o profesional, abre o cierra la aplicación de regímenes jurídicos absoluta-m e n t e dispares. Sin perjuicio de las reglas

específicas existentes para la e n f e r m e d a d p r o f e -sional, el carácter laboral o c o m ú n del accid e n t e o la e n f e r m e accid a accid marca o i n c o r p o r a accid i -ferencias en las siguientes materias:

- Los requisitos de acceso a la p r o t e c c i ó n - El nacimiento de la p r o t e c c i ó n

- La d e t e r m i n a c i ó n de la base reguladora - La cuantificación de la prestación La aplicación del principio de a u t o m a t i c i -dad

- La existencia de prestaciones diferentes... Estas y y otras i m p o r t a n t e s diferencias se r e p i t e n en la o r d e n a c i ó n de la incapacidad t e m p o r a l , la invalidez p e r m a n e n t e y la m u e r t e y supervivencia, lo que da una idea del i m p a c t o que el riesgo o r i g i n a r i o tiene en la e s t r u c t u r a p r o t e c t o r a de las contingencias referidas, de lo que ha d e r i v a d o y deriva una i m p o r t a n t e conflictividad.

3. E l r i e s g o y l a c u a n t i f i c a c i ó n d e l a s p r e s t a c i o n e s

D e todas las peculiaridades que i m p o n e el riesgo causante, nos o c u p a r e m o s tan sólo de las que cuantifican las prestaciones, r e t o m a n d o c o n ello el viejo y olvidado principio de « u n i f o r m i d a d de las prestaciones». Y ello, sin p e r -j u i c i o de que o t r o s e l e m e n t o s diferenciales sean estudiados en epígrafes distintos, especial-m e n t e los referidos a la invalidez y a la especial-m u e r t e y supervivencia.

En la d e t e r m i n a c i ó n de las prestaciones dos son los elementos que i n c o r p o r a el riesgo o r i -ginario, a saber: la d e t e r m i n a c i ó n del m ó d u l o de cálculo y su p r o m e d i o d u r a n t e m a y o r o

(18)

m e n o r espacio de t i e m p o . A n a l i c e m o s cada u n o de ellos.

El m ó d u l o de cálculo en las contingencias (incapacidad t e m p o r a l , invalidez p e r m a n e n t e y las derivadas de m u e r t e y supervivencia), o r i -ginadas p o r riesgos c o m u n e s , está f o r m a d o p o r la base de cotización p o r riesgos c o m u n e s . Sin e m b a r g o , cuando la contingencia es o r i g i -nada p o r riesgos profesionales, el m ó d u l o de cálculo de la prestación queda c o n s t i t u i d o p o r los salarios reales, c o n i n c o r p o r a c i ó n de las cantidades percibidas (o que se p u d i e r o n per-cibir) en c o n c e p t o de horas e x t r a o r d i n a r i a s , y ello sin perjuicio de las i m p o r t a n t e s peculiari-dades previstas para la e n f e r m e d a d profesional.

El d i s t i n t o c r i t e r i o utilizado en el p a r á m e t r o r e f e r i d o ya i m p o n e una diferencia sustancial en la fijación de los e l e m e n t o s que cuantifican las prestaciones.

C o n ser i m p o r t a n t e lo a n t e r i o r , m a y o r in-cidencia tiene el segundo e l e m e n t o anunciado, esto es, el p r o m e d i o t e m p o r a l al que se refiere el m o d u l o de cálculo. Así, cuando la c o n t i n -gencia es de origen c o m ú n , la base del cálculo refiere al mes a n t e r i o r a la baja en el t r a b a j o (incapacidad t e m p o r a l ) o a un n ú m e r o varia-bles de años, que puede alcanzar los ú l t i m o s 8 años (invalidez p e r m a n e n t e ) o los ú l t i m o s dos años ( m u e r t e o supervivencia). Sin e m b a r -go, en los riesgos profesionales, el m ó d u l o de cálculo refiere al mes a n t e r i o r a la baja c o n i n c o r p o r a c i ó n del p r o m e d i o de los percibidos p o r horas e x t r a o r d i n a r i a s en el año a n t e r i o r (incapacidad t e m p o r a l ) o a los salarios del mes a n t e r i o r a la baja elevados a c ó m p u t o anual (invalidez p e r m a n e n t e y m u e r t e y superviven-cia).

A n t e los diferentes p a r á m e t r o s que i m p o n e el riesgo o r i g i n a r i o , la cuantificación de las prestaciones en cada contingencia es c o m p l e -t a m e n -t e dis-tin-ta, bien un p r o m e d i o variable de las bases de cotización, bien los salarios reales,

incluido lo p e r c i b i d o p o r horas e x t r a o r d i n a -rias, i n m e d i a t a m e n t e a n t e r i o r e s a la actualiza-ción del riesgo profesional.

C o n estas reflexiones n o p r e t e n d o replan-tear el i n t e r r o g a n t e h i s t ó r i c o nunca resuelto, a saber, la justificación o n o de la distinta p r o -t e c c i ó n de las con-tingencias en f u n c i ó n del riesgo o r i g i n a r i o . El p l a n t e a m i e n t o es m u c h o más sencillo, y pasa p o r d e t e r m i n a r si el coste del aseguramiento de los riesgos profesionales, que es a cargo exclusivo del e m p r e s a r i o , está calculado para o t o r g a r el t i p o de prestaciones existentes c o n sus peculiaridades n o e c o n ó m i -cas.

A u n q u e éste n o es el lugar, ni el a u t o r de este t r a b a j o la persona adecuada, para realizar un estudio e c o n ó m i c o - f i n a n c i e r o que dé res-puesta a la p r e g u n t a anunciada, sí p o d e m o s plantear algún e l e m e n t o de r e f l e x i ó n . Y es que, aunque la respuesta al i n t e r r o g a n t e fuera ne-gativa, existen múltiples razones para justificar el coste «social» de la p r o t e c c i ó n .

Si se acepta que el riesgo profesional debe r e c i b i r una especial y m a y o r p r o t e c c i ó n que el riesgo c o m ú n , la pregunta es la siguiente: ¿debe ser s o p o r t a d o p o r el Sistema o existen o t r a s f ó r m u l a s alternativas?

4. U n a p r o p u e s t a a l t e r n a t i v a

A n u e s t r o juicio el Sistema debe s o p o r t a r la especial p r o t e c c i ó n que exige el riesgo p r o -fesional, dado el alto nivel de «socialización del riesgo profesional» alcanzado p o r n u e s t r o Sis-t e m a . Pero en m o d o alguno Sis-t i e n e p o r qué sop o r t a r una s u sop e r sop r o t e c c i ó n e c o n ó m i c a . La c o -m u n i d a d tiene que c o n o c e r , p r o t e g e r y finan-ciar la especialidad del riesgo p r o f e s i o n a l ( p r o t e c c i ó n c o m p l e t a desde el p r i m e r día de t r a b a j o , n o exigencia de p e r í o d o s carencia-les...), p e r o N O es exigible que la p r o t e c c i ó n e c o n ó m i c a sea, sin más y p o r definición,

(19)

r i o r a la que se o t o r g a al jubilado o al e n f e r m o c o m ú n .

Si aceptado lo a n t e r i o r , cabe a h o r a p r e g u n -tarse s o b r e las alternativas posibles, siempre que e n t e n d a m o s que, a pesar de t o d o , el ries-go profesional m e r e c e una m a y o r p r o t e c c i ó n e c o n ó m i c a .

A m o d o de p r o p u e s t a , p o d r í a m o s plantear-nos la siguiente:

La m a y o r p r o t e c c i ó n e c o n ó m i c a podría re-sidenciarse en la negociación colectiva, esto es.

utilizando el mecanismo de las mejoras v o l u n tarias. C i e r t o que el coste de las mismas c o -rrería a cargo exclusivo del e m p r e s a r i o , p e r o posiblemente este i n c r e m e n t o de coste que-daría a m o r t i g u a d o p o r «el coste social» de la p r o t e c c i ó n básica. Y ello sin perjuicio de que el riesgo profesional es originado y generado p o r el t r a b a j o m i s m o . C o n t o d o , el p r o c e -d i m i e n t o parece más razonable y, a-demás, per-mitiría, si así es pactado, la elección de las situaciones o b j e t o de m e j o r a , dando m a y o r r e levancia o p o n d e r a n d o , en definitiva, d i f e r e n -ciando los supuestos de «ocasionalidad» y los de «causalidad».

(20)

I V . A S P E C T O S C R I T I C O S E N L A R E G U L A C I O N D E L A S

P E N S I O N E S

En este epígrafe r e f e r i d o a las pensiones, se realizará una a p r o x i m a c i ó n a aquellos c r i t e r i o s de o r d e n a c i ó n jurídica que exigen ser replan-teados. Igualmente se p o n d r á de manifiesto las contradicciones y desajustes existentes en su regulación actual. En ambos casos se planteará, al m e n o s c o m o o b j e t o de r e f l e x i ó n , soluciones o fórmulas alternativas.

Las pensiones que van a c o n s t i t u i r el o b j e t o de r e f l e x i ó n , serán las siguientes: las de invali-dez p e r m a n e n t e , jubilación y las de m u e r t e y supervivencia. Salvo estas últimas, todas ellas han sido o b j e t o de sucesivas e i m p o r t a n t e s r e -f o r m a s parciales, i n c o r p o r a d a s básicamente al T e x t o Refundido de la Ley de Seguridad Social (LSS).

I. L a i n v a l i d e z p e r m a n e n t e

Los e l e m e n t o s conceptuales, el m o d e l o de clasificación y la e s t r u c t u r a prestacional de la invalidez p e r m a n e n t e , delimitan el c o n j u n t o de e l e m e n t o s que van a ser o b j e t o de r e f l e x i ó n , c o n el doble o b j e t i v o anunciado, a saber: r e -plantear la validez del m o d e l o de calificación y p r o t e c c i ó n en sí m i s m o s , y d e t e r m i n a r qué mecanismos de p r o t e c c i ó n deberían, en t o d o caso, ser o b j e t o de revisión.

I. I. Concepto y grados: el sistema de calificación profesional

D e los distintos c r i t e r i o s básicos que los Sistemas de p r o t e c c i ó n Social utilizan para e n frentarse a la evaluación de los daños p r o d u -cidos p o r la actualización del riesgo, n u e s t r o o r d e n a m i e n t o o p t ó h i s t ó r i c a m e n t e p o r el de carácter profesional, que utiliza c o m o

paráme-t r o la incidencia de las lesiones s o b r e la capa-cidad para el trabajo.

A u n q u e n o existe ningún sistema p l e n a m e n -t e sa-tisfac-torio, el c r i -t e r i o de «profesionalidad» de la incapacidad es, desde hace t i e m p o , o b j e t o de crítica, en el sentido de que debe atenderse más bien a la capacidad residual genérica, y n o a la específica previa del trabajador, que c o n el paso del t i e m p o t i e n d e a hacerse irrelevante.

En base al c r i t e r i o a p u n t a d o , el a r t í c u l o 1.434.1 de la LSS establece un c o n c e p t o gené-r i c o de invalidez p e gené-r m a n e n t e , apoyado en dos t i p o s de caracteres, a saber: unos r e f e r i d o s a las lesiones, que han de ser clínicamente o b -jetivables y previsiblemente definitivas, y o t r o s r e f e r i d o s a la incidencia de las lesiones s o b r e la capacidad laboral del individuo, en el s e n t i d o de que aquéllas «disminuyan o anulen» ésta.

El carácter p e r m a n e n t e o definitivo de la lesión, o t o r g a rigidez a su e s t r u c t u r a y exige la o r d e n a c i ó n de largos períodos de t r a t a m i e n -t o encuadrables en la con-tingencia previa a la invalidez p e r m a n e n t e , esto es, en la incapaci-dad t e m p o r a l . Ello puede m o t i v a r un e f e c t o d i s t o r s i o n a n t e en la e s t r u c t u r a c i ó n de ambas contingencias. En e f e c t o , la c a r a c t e r i z a c i ó n existente, p r o v o c a , de un lado, que la incapacidad t e m p o r a l tenga, necesariamente, que t e -n e r u-na larga d u r a c i ó -n (e-n la actualidad y tras la supresión de la invalidez provisional, puede alcanzar los t r e i n t a meses) y, de o t r o , que las lesiones invalidantes deban alcanzar un a l t o g r a d o de consolidación, lo que minimiza las funciones de la «revisión», consustanciales de la invalidez misma.

Posiblemente una relación más flexible e n t r e t e m p o r a l i d a d y permanencia y, p o r t a n t o , una revitalización de los i n s t r u m e n t o s revisorios, racionalizarían la e s t r u c t u r a p r o t e c t o r a , d a n d o m a y o r agilidad a ambas contingencias.

(21)

En cualquier caso, parece razonable que la invalidez tenga un i m p o r t a n t e c o m p o n e n t e de provisionalidad, de f o r m a que adquieran p r o -t a g o n i s m o especial las medidas rehabili-tadoras y r e c u p e r a d o r a s , s i e m p r e defendidas y nunca aplicadas p l e n a m e n t e en n u e s t r o o r d e n a m i e n t o , y es que aquéllas, al final, p r o d u c e n m a y o -res beneficios y generan m e n o r e s gastos que el simple r e c o n o c i m i e n t o de pensiones.

Por lo que se refiere a los efectos de las lesiones s o b r e la capacidad laboral del traba-jador, es necesario destacar que la distinta y posible intensidad de una s o b r e o t r a f o r z ó que n u e s t r o o r d e n a m i e n t o e s t r u c t u r a r a aquélla c o n una o r d e n a c i ó n «gradualista» de carácter profesional, d o n d e adquiere especial i m p o r t a n -cia la referen-cia a la p r o f e s i ó n habitual. Sistema que, aunque c o n s o l i d a d o en nuestra legislación, n o es c o m ú n en el D e r e c h o c o m p a r a d o , d o n -de la solución más f r e c u e n t e es la graduación p o r c e n t u a l de la incapacidad.

C o n este c r i t e r i o , la regulación de la inva-lidez p e r m a n e n t e distingue los siguientes gra-dos (art. 137 de la LSS):

- i n v a l i d e z parcial para la p r o f e s i ó n habitual cuando, sin alcanzar el g r a d o de t o t a l , las le-siones padecidas ocasionen al t r a b a j a d o r una d i s m i n u c i ó n n o i n f e r i o r al 33 p o r 100 de su r e n d i m i e n t o n o r m a l para dicha p r o f e s i ó n , sin i m p e d i r l e la realización de las tareas f u n d a m e n -tales de la misma.

- i n v a l i d e z t o t a l para la p r o f e s i ó n habitual, cuando las lesiones padecidas inhabiliten al t r a bajador para la realización de todas o las f u n -damentales tareas de dicha p r o f e s i ó n , siempre que pueda dedicarse a o t r a distinta.

- invalidez absoluta para t o d o trabajo, cuand o las lesiones inhabiliten p o r c o m p l e t o al t r a -bajador para t o d a p r o f e s i ó n u oficio.

Junto a estos grados básicos, la LSS p r e v é la existencia de dos «subgrados» adicionales que n o r e s p o n d e n a c r i t e r i o s de calificación profesional, a saber, la invalidez t o t a l cualifica-da y la gran invalidez. Así, el artículo 139.2 s o m e t e el carácter cualificado de la invalidez, a razones de edad, falta de p r e p a r a c i ó n general o específica, circunstancias sociales y laborales del lugar de residencia, que hagan p r e s u m i r la dificultad de o b t e n e r e m p l e o en actividad dis-t i n dis-t a y c o m p a dis-t i b l e c o n su esdis-tado. Por su p a r dis-t e el artículo 137.6 exige para la declaración de gran inválido, la necesidad de asistencia de o t r a persona para la realización de los actos más esenciales de la vida, tales c o m o vestirse, des-plazarse, c o m e r y análogos.

Finalmente, y aunque n o c o n s t i t u y e n g r a d o alguno de invalidez, la LSS prevé las d e n o m i -nadas «lesiones permanentes n o invalidantes», cuando el riesgo o r i g i n a r i o es accidente de t r a -bajo o e n f e r m e d a d profesional.

D e lo e x p u e s t o se desprende claramente la i m p o r t a n c i a de la p r o f e s i ó n en la relación e n t r e lesión y capacidad laboral. Sin e m b a r g o , c o -m o i n t e n t a r é p o n e r de -manifiesto, el siste-ma n o sólo es peculiarísimo, sino que o f r e c e i n -numerables inconvenientes, al t i e m p o que, en f u n c i ó n de la e s t r u c t u r a prestacional, c o n v i e r t e a la invalidez en contingencia r e c e p t o r a de m u chas de las expulsiones del m e r c a d o de t r a -bajo.

1.2. La invalidez y la profesión habitual

C o m o h e m o s visto la invalidez referida a la p r o f e s i ó n habitual, se o r d e n a en dos grados distintos, d e n o m i n a d o s parcial y t o t a l .

El g r a d o de invalidez que siempre ha r e c i -bido mayores críticas y que, incluso, ha llegado a estar en t r á m i t e de supresión, es la invalidez parcial. Las razones son múltiples y van desde las dificultades en la calificación ( r e d u c c i ó n del

(22)

3 3 % del r e n d i m i e n t o ) , hasta su e s t r u c t u r a prestacional i n d e m n i z a t o r i a .

La peculiar incidencia de las lesiones en la capacidad laboral del t r a b a j a d o r hace que la calificación de la invalidez parcial sea más t e ó -rica que real. A ello se une su carácter n o invalidante, en el s e n t i d o de que las lesiones n o i m p i d e n , aunque dificulten, el d e s a r r o l l o de la p r o f e s i ó n habitual. La difícil separación e n t r e la « m a y o r dificultad» y la «imposibilidad» en el ejercicio de la p r o f e s i ó n habitual, hacen de la invalidez parcial, un g r a d o c o n escasa consis-tencia.

Precisamente el e f e c t o n o incapacitante p r o -voca que la e s t r u c t u r a prestacional tenga ca-r á c t e ca-r i n d e m n i z a t o ca-r i o . En efecto, n o se t ca-r a t a de p r o t e g e r ningún estado de necesidad deli-m i t a d o , sino, en su caso, de c o deli-m p e n s a r una m a y o r dificultad en la prestación de la activi-dad. P e r o estos mecanismos i n d e m n i z a t o r i o s , son i m p r o p i o s en la e s t r u c t u r a estacional de los sistemas de p r o t e c c i ó n social. Se t r a t a más bien de mecanismos heredados y n o revisados, c o n clara influencia de los caracteres de o r d e -nación del seguro p r i v a d o .

Esto ú l t i m o es igualmente aplicable a las de-nominadas «lesiones p e r m a n e n t e s n o invalidan-tes» (LSS, art. 150), d o n d e las mutilaciones y d e f o r m a c i o n e s n o constitutivas de ningún gra-d o gra-de invaligra-dez, son ingra-demnizables c o n f o r m e al b a r e m o c o n t e n i d o en la O r d e n de 5 de abril de 1974. N o es razonable que la influencia de los mecanismos i n d e m n i z a t o r i o s de las p r i m e -ras n o r m a s de accidentes de trabajo, c o n t i n ú e en la actualidad.

¿Qué estado de necesidad, m e d i d o p o r un i n c r e m e n t o de gastos o/y una d i s m i n u c i ó n de ingresos, c u b r e n las indemnizaciones referidas? La respuesta parece clara y la conclusión evidente, a saber, ambas prestaciones deben ser suprimidas de la e s t r u c t u r a p r o t e c t o r a .

Sin duda, el g r a d o estrella, p o r su singulari-dad, es la invalidez p e r m a n e n t e t o t a l para la p r o f e s i ó n habitual. Este g r a d o viene c a r a c t e r i -zado, t a n t o p o r la imposibilidad de realizar las funciones básicas de su p r o f e s i ó n c o n un mín i m o de seguridad y eficacia, c o m o p o r la p o sibilidad de e j e r c i t a r o t r a s actividades p r o f e s i o -nales distintas y compatibles c o n su estado.

Es en este g r a d o d o n d e la p r o f e s i ó n habitual adquiere su m a y o r p r o t a g o n i s m o . En efecto, desde su c o n c e p c i ó n , se p a r t i ó de la brillante idea de que una misma lesión puede p r o v o c a r efectos radicalmente distintos en f u n c i ó n , p r e -cisamente, de la p r o f e s i ó n del trabajador. Sin e m b a r g o , el paso del t i e m p o ha d e m o s t r a d o que, aun c i e r t o lo a n t e r i o r , n o justifica el ca-r á c t e ca-r pca-rofesional de la calificación.

Desde la perspectiva de la calificación, la v i n culación del e f e c t o incapacitante c o n la p r o f e -sión habitual, t a n s ó l o a d q u i e r e relevancia cuando la p r o f e s i ó n es e x t r e m a d a m e n t e singu-lar en su e n m a r q u e y c o n t e n i d o , de f o r m a que sea r e a l m e n t e apreciable la imposibilidad de realizar el « c o m e t i d o esencial de la p r o f e s i ó n » . Sin e m b a r g o , cuando el c o n t e n i d o de la p r o fesión es de a m p l i o e s p e c t r o (agricultor, e c o -nomista, abogado, a u t ó n o m o , a d m i n i s t r a t i v o , técnico, contable, investigador...), la referencia a la p r o f e s i ó n es i n o p e r a n t e . En t o d o s estos supuestos o n o existe ningún g r a d o de invalidez, en el s e n t i d o de que las lesiones n o i m -piden la t o t a l p r e s t a c i ó n profesional aunque disminuyan la capacidad laboral del trabajador, o la invalidez va más allá de la p r o f e s i ó n habi-tual, c o n lo que se c o n f u n d e c o n la invalidez para t o d a p r o f e s i ó n u oficio.

Estas dificultades han sido salvadas p o r la jurisprudencia de una f o r m a c i e r t a m e n t e a r t i -ficiosa, justificando la calificación de la invalidez t o t a l , c o n la posibilidad de que el inválido pue-da realizar o t r o s trabajos livianos o sedentarios. C i e r t o es que el inválido t o t a l puede g o -zar de una t e ó r i c a capacidad laboral residual.

(23)

que le p e r m i t a realizar trabajos suaves o se-dentarios que n o requieran un esfuerzo espe-cial. Pero n o hay que olvidar que el más ele-mental de aquéllos exige una asistencia diaria al lugar de e m p l e o , la permanencia en él d u -rante t o d a la jornada, estar en condiciones de c o n s u m a r las tareas c o n la diligencia y eficacia exigibles, en una e s t r u c t u r a organizada y dis-ciplinada... T o d o ello pone de manifiesto que los c r i t e r i o s utilizados p o r la jurisprudencia c o n s t i t u y e n más bien una abstracción t e ó r i c a s o b r e la capacidad residual del inválido t o t a l , de difícil a c o p l a m i e n t o en la e s t r u c t u r a de la calificación profesional.

Sin perjuicio de los p r o b l e m a s planteados y n o resueltos, lo c i e r t o es que el sistema de calificación profesional p r o n t o m o s t r ó sus i n -suficiencias, exigiendo la i n c o r p o r a c i ó n de un subgrado, la invalidez t o t a l cualificada, que i n -c o r p o r a r a -c r i t e r i o s de -califi-ca-ción distintos a los e s t r i c t a m e n t e profesionales. Sabido es que la razón última fue evitar un uso indebido de la invalidez absoluta, p e r o c o n ello se puso de manifiesto la insuficiencia del m o d e l o .

Finalmente, el sistema t a m b i é n plantea el p r o b l e m a de la acumulación de invalideces t o -tales para distintas profesiones. La solución n o es sencilla, y el efecto ú l t i m o puede derivar, bien en una injustificada s u p e r p r o t e c c i ó n , bien en lo c o n t r a r i o , cuando a pesar del c o n j u n t o de lesiones n o se alcance el g r a d o de absoluta p o r e x i s t i r una t e ó r i c a capacidad residual.

D e s d e la perspectiva prestacional, la seguridad social compensa, t a n t o la pérdida del e m -pleo, c o m o la imposibilidad de v o l v e r - s a l v o en los supuestos de m e j o r í a a ejercitar la p r o -fesión a la que habitualmente se dedicaba el trabajador. A q u í , la p r o f e s i ó n adquiere nece-sariamente especial relevancia. La compensa-c i ó n e compensa-c o n ó m i compensa-c a de compensa-carácompensa-cter vitalicompensa-cio, tiene justificación, si la invalidez va referida a la p r o f e -sión c o n mayúsculas, esto es, a la actividad a la que el t r a b a j a d o r r e f i r i ó su f o r m a c i ó n t e ó

rica y práctica. Fuera de esta e s t r u c t u r a la p e n -sión vitalicia carece de justificación, si n o es en un sistema de calificación distinto. La inva-lidez referida a cualquier ocupación t e m p o r a l , esporádica o ajena a la p r o f e s i ó n habitual del trabajador, elimina o, al menos, disminuye la ratio prestacional.

Siempre e x i s t i e r o n dificultades para d e t e r -minar qué debe entenderse p o r « p r o f e s i ó n ha-bitual», a pesar de que ésta constituye el p u n t o de referencia central para la calificación de la invalidez. A n t e ellas, el legislador o p t ó p o r so-luciones prácticas, a saber: en los casos de accidente de trabajo o c o m ú n , la ejercitada n o r -m a l -m e n t e al t i e -m p o de s u f r i r l o y, en los casos de e n f e r m e d a d c o m ú n o profesional, aquella a la que el t r a b a j a d o r se dedicaba fundamental-m e n t e d u r a n t e los d o c e fundamental-meses a n t e r i o r e s (LSS, art. 138.2 y O I , art. I 1.2).

Quizás en 1967 el legislador e n t e n d i ó que lo c o m ú n era que el t r a b a j a d o r se dedicara al ejercicio de su p r o f e s i ó n habitual y lo e x c e p -cional lo c o n t r a r i o . En t o d o caso, era necesa-r i o c u b necesa-r i necesa-r el supuesto excepcional, panecesa-ra lo cual había que o p t a r e n t r e r e f e r i r la invalidez a la p r o f e s i ó n habitual, fuera o n o ésta la ejercita-da, o a la última n o r m a l m e n t e desarrollaejercita-da, que podría ser la habitual u o t r a distinta.

El sistema siempre o f r e c i ó i m p o r t a n t e s d i -ficultades, p e r o éstas se han visto acrecentadas en los últimos años y se verán aún más ante la situación actual y f u t u r a del m e r c a d o de t r a -bajo.

El resultado final es que se están o t o r g a n d o pensiones vitalicias (y compatibles c o n salarios generados p o r el ejercicio de profesiones c o m -patibles) para profesiones n o habituales, para profesiones de c o n t e n i d o n o delimitado o para actividades e x t r a o r d i n a r i a m e n t e específicas d e n t r o de profesiones de c o n t e n i d o amplio, en definitiva generando una p r o t e c c i ó n posib l e m e n t e inadecuada y excesiva. Por el c o n

(24)

t r a r i o , el m i s m o sistema puede p r o v o c a r , y de h e c h o p r o v o c a , una insuficiencia p r o t e c t o r a cuando la capacidad residual del inválido t o t a l es más bien t e ó r i c a y abstracta, negándole c o n ello el acceso a la invalidez absoluta.

1.3. Recapitulación

A m o d o de conclusión se puede afirmar que el sistema de calificación profesional de la in-validez plantea innumerables p r o b l e m a s que afectan a su c o n t e n i d o esencial, lo que justifica la necesidad de replantearse, al menos, su va-lidez y o p e r a t i v i d a d . En este o r d e n sería posi-ble el t r á n s i t o a un sistema m i x t o , basado en la valoración de la capacidad residual del indiv i d u o , d o n d e pueda ser debidamente p o n d e r a -d o el efecto s o b r e la p r o f e s i ó n habitual -del trabajador.

En t o d o caso, y sin perjuicio de lo a n t e r i o r , el m o d e l o exige medidas de racionalización, dada la i m p o r t a n c i a creciente de la invalidez en el c o n j u n t o de pensiones del Sistema. A l -guna de estas medidas podrían ser las siguien-tes:

a) La supresión de las lesiones p e r m a n e n -tes n o invalidan-tes y de la invalidez p e r m a n e n t e parcial

b) Propiciar una m a y o r flexibilidad a los c r i t e r i o s de t e m p o r a l i d a d y permanencia.

c) Potenciar la provisionalidad de la inva-lidez mediante prestaciones recuperadoras y rehabilitadoras.

d) Potenciar los programas de o r i e n t a c i ó n y f o r m a c i ó n profesional.

e) C o n t r o l a r la evolución de las lesiones y su efecto incapacitante, mediante los meca-nismos revisorios o p o r t u n o s .

f) M o d u l a r la pensión en función de los salarios compatibles que se perciban, o de los ingresos p r o c e d e n t e s del m a n t e n i m i e n t o de la t i t u l a r i d a d del negocio (en los trabajadores au-t ó n o m o s ) o de la acau-tividad (au-trabajadores agra-rios y del m a r ) , garantizando, en su caso, un m í n i m o de pensión.

g) Establecer pensiones t e m p o r a l e s en f u n -c i ó n de las posibilidades de readapta-ción del t r a b a j a d o r , lo que t a m b i é n dependerá de la p r o f e s i ó n para la que se declare la invalidez.

h) A n u l a r o disminuir el efecto del riesgo ( c o m ú n o profesional) en la d e t e r m i n a c i ó n de la pensión, de f o r m a que n o sea el sistema c o n t r i b u i t i v o el que s o p o r t e la especialidad del riesgo. Ello podría efectuarse mediante la r e -f o r m a y adaptación de la c o b e r t u r a de los ries-gos profesionales o p o t e n c i a n d o , c o m o v i m o s , la c o m p e n s a c i ó n del riesgo profesional a través de las mejoras voluntarias a cargo del e m p r e -sario.

i) Posibilitar la c o n v e r s i ó n de la invalidez en jubilación.

j) Revisar el régimen de incompatibilidades de la invalidez absoluta, de f o r m a que la p r o -t e c c i ó n m á x i m a (100 p o r 100) lleve implíci-ta, salvo r e d u c c i ó n de la pensión, la i n c o m p a t i b i -lidad t o t a l c o n el ejercicio de actividades lu-crativas, en el s e c t o r público o p r i v a d o .

2. L a j u b i l a c i ó n

D e t o d o s los riesgos c u b i e r t o s p o r la segu-ridad social consistentes en defectos de rentas, el más i m p o r t a n t e , c o n m u c h o , es el de vejez. Y ello p o r q u e se t r a t a de una contingencia ca-racterizada p o r la frecuencia de su o c u r r e n c i a , al c o n s t i t u i r el t é r m i n o previsible y n o r m a l de la vida profesional del individuo. Característica agravada p o r el p r o g r e s i v o a u m e n t o de la edad media de la población, de lo que deriva el c r e

Referencias

Documento similar

Products Management Services (PMS) - Implementation of International Organization for Standardization (ISO) standards for the identification of medicinal products (IDMP) in

This section provides guidance with examples on encoding medicinal product packaging information, together with the relationship between Pack Size, Package Item (container)

Cedulario se inicia a mediados del siglo XVIL, por sus propias cédulas puede advertirse que no estaba totalmente conquistada la Nueva Gali- cia, ya que a fines del siglo xvn y en

El nuevo Decreto reforzaba el poder militar al asumir el Comandante General del Reino Tserclaes de Tilly todos los poderes –militar, político, económico y gubernativo–; ampliaba

De acuerdo con Harold Bloom en The Anxiety of Influence (1973), el Libro de buen amor reescribe (y modifica) el Pamphihis, pero el Pamphilus era también una reescritura y

The part I assessment is coordinated involving all MSCs and led by the RMS who prepares a draft assessment report, sends the request for information (RFI) with considerations,

o Si dispone en su establecimiento de alguna silla de ruedas Jazz S50 o 708D cuyo nº de serie figura en el anexo 1 de esta nota informativa, consulte la nota de aviso de la

De hecho, este sometimiento periódico al voto, esta decisión periódica de los electores sobre la gestión ha sido uno de los componentes teóricos más interesantes de la