Himno de Entrada #438 Viva Jesús el Rey
La Santa Eucaristía : “Rito Dos” 277 LOC
Celebrante: Bendito sea Dios: Padre, Hijo y Espíritu
Santo.
Pueblo: Y bendito sea su reino, ahora y por siempre.
Amén.
Todos: Dios omnipotente, para quien todos los
corazones están manifiestos, todos los deseos son conocidos y ningún secreto se halla encubierto: Purifica los pensamientos de nuestros corazones por la inspiración de tu Santo Espíritu, para que perfectamente te amemos y dignamente proclamemos la grandeza de tu santo Nombre; por Cristo nuestro Señor. Amén.
Gloria in Excelsis F&C # 33
Estribillo: Gloria a nuestro Dios, gloria en las alturas y paz en la tierra a toda criatura.
1.– Señor, te alabamos, y te bendecimos; Todos te adoramos, y te damos gracias. Gracias mil, oh Señor, por todo lo creado. Gracias mil, oh Señor, por todo lo creado. 2. Tú eres el Cordero que quitas el pecado; Atiende a los ruegos de quien te ha implorado. Oh Señor, ten piedad. Perdona las culpas. Oh Señor, ten piedad. Perdona las culpas. 3. Tu sólo Señor, tu solo eres Santo. Tu sólo Señor, tu solo eres Santo.
En la Gloria de Dios, reinas para siempre. En la Gloria de Dios, reinas para siempre.
Colecta del día
Celebrante: El Señor sea con ustedes.
Pueblo: Y con tu espíritu
Celebrante: Oremos.
Dios omnipotente y eterno, cuya voluntad es restaurar todas las cosas en tu muy amado Hijo, el Rey de reyes y Señor de señores: Concede, de tu piedad, que todos los pueblos de la tierra, divididos y esclavizados por el pecado, sean libertados y unificados bajo su reino de amor; quien vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.
Lectura del libro del profeta Jeremías (23:1-6)
El Señor afirma: «¡Ay de los pastores que dejan que mis ovejas se pierdan y dispersen!»
El Señor, el Dios de Israel, dice a los pastores que gobiernan a su pueblo: «Ustedes han dispersado mis ovejas, las han hecho huir y no las han cuidado. Pues bien, yo tendré buen cuidado de castigar sus malas acciones. Yo, el Señor, lo afirmo. Y yo mismo traeré el resto de mis ovejas de los países adonde las hice huir, las reuniré y las haré volver a sus pastos, para que tengan muchas crías. Les pondré pastores que las cuiden, para que no tengan nada que temer ni falte ninguna de ellas. Yo, el Señor, lo afirmo.»
El Señor afirma:
IGLESIA EPISCOPAL DE LA ASCENSIÓN
205 South Summit Avenue ♦ Gaithersburg, Maryland 20877 (301) 948-0122 ext. 16
Ultimo Domingo después de Pentecostés
Propio 29
Fiesta de Cristo Rey
20 de Noviembre de 2016 — Eucaristía a las 11:00 a.m.
Reverendo Randy Lord-Wilkinson, Rector
Reverendo Javier Garcia, Asistente del Rector
«Vendrá un día en que haré
que David tenga un descendiente legítimo, un rey que reine con sabiduría
y que actúe con justicia y rectitud en el país. Durante su reinado, Judá estará a salvo, y también Israel vivirá seguro.
Éste es el nombre con que lo llamarán: “El Señor es nuestra victoria.”»
Escuchen lo que el Espíritu está diciendo al pueblo de Dios.
Pueblo: Demos gracias a Dios. Salmo 46
1 Dios es nuestro refugio y fortaleza, * nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
2 Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, * y se desplomen los montes en el corazón de la mar;
3 Aunque bramen y espumen sus aguas, * y tiemblen los montes a causa de su braveza.
4 El Señor de las huestes está con nosotros; * nuestro refugio es el Dios de Jacob.
5 Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, *
el santuario de las moradas del Altísimo.
6 Dios está en medio de ella; no será conmovida; *
Dios la ayudará al clarear la mañana.
7 Braman las naciones, titubean los reinos; * Dios habló; se derretirá la tierra.
8 El Señor de las huestes está con nosotros; * nuestro refugio es el Dios de Jacob.
9 Vengan a ver las obras del Señor, * las maravillas que ha hecho en la tierra.
10 Hace que las guerras cesen en todo el orbe; *
rompe el arco, destroza la lanza y quema los escudos en el fuego.
11 "Estén, pues, quietos, y sepan que yo soy Dios; *
he de ser ensalzado entre las naciones, ensalzado seré en la tierra".
12 El Señor de las huestes está con nosotros; * nuestro refugio es el Dios de Jacob.
Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los Colosenses(1:11-20)
Pedimos que él, con su glorioso poder, los haga fuertes; así podrán ustedes soportarlo todo con mucha fortaleza y paciencia, y con alegría darán gracias al Padre, que los ha capacitado a ustedes para recibir en la luz la parte de la herencia que él dará al pueblo santo. Dios nos libró del poder de las tinieblas y nos llevó al reino de su amado Hijo, por quien tenemos la liberación y el perdón de los pecados.
Cristo es la imagen visible de Dios, que es invisible; es su Hijo primogénito, anterior a todo lo creado. En él Dios creó todo lo que hay en el cielo y en la tierra, tanto lo visible como lo invisible, así como los seres espirituales que tienen dominio, autoridad y poder. Todo fue creado por medio de él y para él. Cristo existe antes que todas las cosas, y por él se mantiene todo en orden. Además, Cristo es la cabeza de la iglesia, que es su cuerpo. Él, que es el principio, fue el primero en resucitar, para tener así el primer puesto en todo. Pues en Cristo quiso residir todo el poder divino, y por medio de él Dios reconcilió a todo el universo ordenándolo hacia él, tanto lo que está en la tierra como lo que está en el cielo, haciendo la paz mediante la sangre que Cristo derramó en la cruz.
Escuchen lo que el Espíritu esta diciendo al pueblo de Dios.
Pueblo: Demos gracias a Dios.
Santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas (23:33-43)
Pueblo: !Gloria a ti, Cristo Señor!
Pero ellos insistían a gritos, pidiendo que lo crucificara; y tanto gritaron que consiguieron lo que querían. Pilato decidió hacer lo que le estaban pidiendo; así que dejó libre al hombre que habían escogido, el que estaba en la cárcel por rebelión y asesinato, y entregó a Jesús a la voluntad de ellos.
Cuando llevaron a Jesús a crucificarlo, echaron mano de un hombre de Cirene llamado Simón, que venía del campo, y lo hicieron cargar con la cruz y llevarla detrás de Jesús.
Mucha gente y muchas mujeres que lloraban y gritaban de tristeza por él, lo seguían. Pero Jesús las miró y les dijo:
—Mujeres de Jerusalén, no lloren por mí, sino por ustedes mismas y por sus hijos. Porque vendrán días en que se dirá: “Dichosas las que no pueden tener hijos, las mujeres que no dieron a luz ni tuvieron hijos que criar.” Entonces comenzará la gente a decir a los montes: “¡Caigan sobre nosotros!”, y a las colinas: “¡Escóndannos!” Porque si con el árbol verde hacen todo esto, ¿qué no harán con el seco? También llevaban a dos criminales, para crucificarlos junto con Jesús. Cuando llegaron al sitio llamado La Calavera, crucificaron a Jesús y a los dos criminales, uno a su derecha y otro a su izquierda. [Jesús dijo: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.»]
Y los soldados echaron suertes para repartirse entre sí la ropa de Jesús. La gente estaba allí mirando; y hasta las autoridades se burlaban de él, diciendo:
—Salvó a otros; que se salve a sí mismo ahora, si de veras es el Mesías de Dios y su escogido. Los soldados también se burlaban de Jesús. Se
acercaban y le daban a beber vino agrio, diciéndole:
—¡Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo!
Y había un letrero sobre su cabeza, que decía: «Éste es el Rey de los judíos.»
Uno de los criminales que estaban colgados, lo insultaba:
—¡Si tú eres el Mesías, sálvate a ti mismo y sálvanos también a nosotros!
Pero el otro reprendió a su compañero, diciéndole:
—¿No tienes temor de Dios, tú que estás bajo el mismo castigo? Nosotros estamos sufriendo con toda razón, porque estamos pagando el justo castigo de lo que hemos hecho; pero este hombre no hizo nada malo.
Luego añadió:
—Jesús, acuérdate de mí cuando comiences a reinar.
Jesús le contestó:
—Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso.
El Evangelio del Señor.
Pueblo: Te alabamos, Cristo Señor.
Sermón Rev. Javier García Credo Niceno
Creemos en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador de cielo y tierra, de todo lo visible e invisible.
Creemos en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado,
de la misma naturaleza que el Padre, por quien todo fue hecho;
que por nosotros y por nuestra salvación bajó del cielo:
por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre.
Por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato: padeció y fue sepultado.
Resucitó al tercer día, según las Escrituras, subió al cielo
y está sentado a la derecha del Padre. De nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creemos en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creemos en la Iglesia,
que es una, santa, católica y apostólica. Reconocemos un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.
Esperamos la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
Letanía de Sanidad
Celebrante: Nombremos ante Dios a aquéllos por
quienes vamos a ofrecer nuestras oraciones.
El pueblo dice en voz alta el nombre de las personas por quienes va a interceder.
Letanista: Dios el Padre, tu voluntad es que toda
persona tenga salud y salvación;
Pueblo: Te alabamos y te damos gracias, Señor. Letanista: Dios el Hijo, viniste para que tengamos
vida, y la tengamos en abundancia;
Pueblo: Te alabamos y te damos gracias, Señor.
Letanista: Dios el Espíritu Santo, nuestros cuerpos
son el templo donde moras;
Pueblo: Te alabamos y te damos gracias, Señor. Letanista: Santa Trinidad, un solo Dios, en ti
vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser;
Pueblo: Te alabamos y te damos gracias, Señor.
Letanista: Señor, concede tu gracia curativa a todos
los que están enfermos, heridos o incapacitados, para que puedan ser sanos;
Pueblo: Óyenos, oh Señor de vida.
Letanista: Concede a todos los que buscan tu
dirección y a todos los que se hallan solitarios, ansiosos o deprimidos, el conocimiento de tu voluntad y la seguridad de tu presencia;
Pueblo: Óyenos, oh Señor de vida.
Letanista: Enmienda las relaciones desechas, y
restaura al buen estado mental y serenidad de espíritu a los que padecen angustia emocional;
Pueblo: Óyenos, oh Señor de vida.
Letanista: Bendice a los médicos, a las enfermeras y
a todas las personas que ministran a los que sufren, concediéndoles sabiduría y destreza, simpatía y paciencia;
Pueblo: Óyenos, oh Señor de vida.
Letanista: Concede paz a los moribundos y una
muerte serena, y por la gracia y consuelo de tu Santo Espíritu sostén a los afligidos;
Pueblo: Óyenos, oh Señor de vida.
Letanista: Restaura a su integridad lo que haya sido
quebrantado por el pecado humano, en nuestra vida, en nuestra nación y en el mundo;
Pueblo: Óyenos, oh Señor de vida.
Letanista: Tú eres el Señor que hace portentos:
Pueblo: Has declarado tu poder entre los pueblos. Letanista: Contigo, oh Señor, está el manantial de la
vida:
Letanista: Óyenos, oh Señor de vida: Pueblo: Cúranos y haznos íntegros. Celebrante: Oremos.
Dios todopoderoso, dador de vida y salud: Envía tu bendición sobre todos los que están enfermos y sobre quienes les ministran, para que toda debilidad pueda ser derrotada por el triunfo del Cristo resucitado; que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
Celebrante: Confesemos nuestros pecados contra
Dios y contra nuestro prójimo.
Todos: Dios de misericordia, confesamos que
hemos pecado contra ti por pensamiento, palabra y obra, por lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer. No te hemos amado con todo el corazón; no hemos amado a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Sincera y humildemente nos arrepentimos. Por amor de tu Hijo Jesucristo, ten piedad de nosotros y perdónanos; así tu voluntad será nuestra alegría y andaremos por tus caminos, para gloria de tu Nombre. Amén
Nuestro Señor Jesucristo, que ha dado poder a su Iglesia para absolver a todo pecador que verdaderamente se arrepiente y cree en él, por su gran misericordia perdone todas sus ofensas; y por su autoridad, que me ha sido conferida, yo les absuelvo de todos sus pecados: En el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Las personas que desean ser ungidas con óleo, pueden pasar al frente.
Se canta el Himno #675 Entre tus Manos #679 Que mi Oración
Celebrante: Salvador del mundo, por tu cruz y
preciosa sangre nos has redimido;
Pueblo: Sálvanos y ayúdanos, te suplicamos
humildemente, oh Señor.
Celebrante: El Dios todopoderoso, que es torre fuerte
de todos los que ponen su confianza en él, a quien todas las cosas en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra se inclinan y obedecen: Sea su defensa
ahora y siempre, y les haga saber y sentir que el único Nombre dado bajo el cielo para salud y salvación es el Nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
La Paz:
Celebrante: La paz del Señor sea siempre con
ustedes.
Pueblo: Y con tu Espíritu.
Versículo para el Ofertorio:
Celebrante: Señor, digno eres de recibir la gloria y la
honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.
Himno de Ofertorio: #603 Danos, Señor, de esos Panes
Santa Eucaristía
Plegaria Eucarística de Kenia
Celebrante: ¿Está el Padre con nosotros? Pueblo: Si, él está con nosotros. Celebrante: ¿Está Cristo entre nosotros? Pueblo: Si, él está entre nosotros. Celebrante: ¿El Espíritu está con nosotros? Pueblo: El Espíritu está con nosotros. Celebrante: ¿Quién es nuestro Dios?
Pueblo: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Celebrante: Y ¿Quiénes somos nosotros? Pueblo: El pueblo de Dios.
Celebrante: Elevemos los corazones, Pueblo: Los elevamos al Señor.
Celebrante: Demos gracias a Dios nuestro Señor. Pueblo: Es justo darle gracias y alabanzas.
Celebrante: En verdad es justo y necesario darte
gracias y alabanzas, Dios Omnipotente, Supremo en todo el mundo. Creador, Proveedor, Salvador y Dador. De un pueblo nómada creaste tu familia, de un pueblo agobiado levantaste un líder, de una nación confundida elegiste un rey; de una multitud rebelde enviaste a tus profetas. En los últimos días nos enviaste a tu Hijo, tu imagen perfecta de compasión y sabiduría, dándonos tu Reino, revelándonos tu voluntad, muriendo, resucitando, reinando, rehaciendo tu pueblo para ti mismo, brindando la luz de la esperanza a todos tus hijos.
A través de él nos has enviado al Espíritu vivificante, llenándonos con tu luz y vida.
Por lo tanto, con Ángeles y Arcángeles, y con todos nuestros ancestros en el cielo, proclamamos tu glorioso nombre, por siempre alabándote y cantando:
Todos:
Santo, santo, santo es el Señor, Dios del universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.
Dueño de todas las cosas, te damos gracias por habernos dado a tu único Hijo, a nosotros que te debemos todo. Vierte tu Espíritu refrescante sobre nosotros, para que siempre lo recordemos y lo demos a conocer, de la forma en la que el mismo Jesús nos lo encomendó, por medio de estos dones de tu Creación.
En la misma noche en que fue traicionado, tomó el pan, te dio gracias. Lo partió y lo dio a sus discípulos y dijo: "Tomen y coman. Este es mi Cuerpo, entregado por ustedes. Hagan esto como memorial mío".
Pueblo: Amén. Su Cuerpo fue entregado por
nosotros.
De la misma manera, después de la cena, tomo el cáliz, dio gracias. Lo compartió con ellos y dijo: "Beban todos de él. Esta es mi Sangre del nuevo Pacto, sangre derramada por ustedes y por muchos para el perdón de los pecados. Siempre que lo beban, háganlo como memorial mío"
Pueblo: Amén. Su Sangre fue derramada por
nosotros.
Por tanto, proclamamos el misterio de fe:
Pueblo: Cristo ha muerto,
Cristo ha resucitado, Cristo volverá.
Somos hermanos y hermanas por su Sangre:
Pueblo: Hemos muerto juntos,
Resucitaremos juntos, Viviremos juntos.
Por tanto, Padre Celestial, escúchanos al celebrar este pacto con alegría y esperar la venida de Jesús, quien murió por nosotros como expiación por nuestros pecados, un sacrificio perfecto, realizado una sola vez y para siempre. Tu aceptaste su ofrenda al resucitarlo de la muerte y concederle un lugar especial a tu derecha.
Pueblo: Amén. Jesús es el Señor.
Ésta es la fiesta de la victoria.
Pueblo: El Cordero que ha sido sacrificado ha
comenzado a reinar. Aleluya.
Como nuestro Señor Jesucristo nos ha ensenado, nos atrevemos a decir:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre,
venga tu reino, hágase tu voluntad,
Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino, tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amén.
Fracción del Pan.
Celebrante: Cristo vive para siempre. Pueblo: Existimos porque Él existe. Celebrante: Somos un solo Cuerpo. Pueblo: Compartimos un solo Pan.
Celebrante: Atraigamos a Dios a todas las personas
por medio de la fe.
Pueblo: Cristo es nuestro anfitrión, nosotros
somos sus invitados.
Celebrante: Los dones de Dios, para el pueblo de
Dios.
Administración del la Comunión: Todos son bienvenidos a la mesa del
Señor en Ascensión. Para recibir la comunión acérquese al frente a la
estación, como se lo indiquen las personas del comité de bienvenida. Reciba el pan en la palma de su mano y cómalo, después tome un trago de la copa con el vino. Si prefiere recibir una bendición en lugar de la comunión, por favor acérquese al frente y cruce las manos frente a su pecho, esto le hará saber al clérigo de su deseo de ser bendecido.
Canto durante la Comunión #709 Pescador de Hombres
Oración de Post-Comunión:
Celebrante: Oremos.
Todos: Eterno Dios, Padre celestial, en tu bondad
nos has aceptado como miembros vivos de tu Hijo, nuestro Salvador Jesucristo; nos has nutrido con alimento espiritual en el Sacramento de su Cuerpo y de su Sangre. Envíanos ahora en paz al mundo; revístenos de fuerza y de valor para amarte y servirte con alegría y sencillez de corazón; por Cristo nuestro Señor. Amén.
Bendición.
La vida es corta y no tenemos demasiado tiempo para alegrar los corazones de aquellos que están viajando por el oscuro camino con nosotros. Debemos ser rápido para amar! Darnos prisa para ser amable!
Y que la bendición de aquel que nos hizo, que viaja con nosotros, que nos es el aliento de vida momento a momento. Creador, Cristo y el Espíritu Santo, sea con ustedes, su familiares y amigos, este día y siempre. Amén.
Canto de Salida: #439 Tu Reino es Vida Celebrante: Bendigamos al Señor.
Pueblo: Demos gracias a Dios.
F e l i c i d a d e s a : R u t h Skowronski (16 de noviembre) La feligresía de la Iglesia de la Ascensión le desea que haya pasado un excelente día y que Dios le llene de bendiciones siempre.