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INTRO A LA TEOLOGÍA

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Academic year: 2021

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INDICE

Definición y Concepto 3

Conocer a Dios es posible!. 7

Proceso de la Revelación de Dios 13

Fuentes de la Revelación Divina 16

Revelación progresiva de Dios 20

Teísmo 26

Los Atributos de Dios 30

Cristología 37

Evolución del Argumento Teológico / Patrística 47

Del siglo VII al XV 54

La Reforma 62

Teología, después de la Reforma 68

Enfoques Teológicos de la Post Reforma 83

El Pentecostalismo 99

Pentecostalismo Unicitario 112

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TEOLOGIA, Definición y Concepto.

DEFINICIÓN Y CONCEPTO

hagamos una necesaria claridad entre la palabra como tal y la ciencia que esta rotulada por ella; la palabra como tal, nos dice Chafer1 "La palabra teología, conforme a su etimología, está compuesta por dos palabras griegas:  (theos) "Dios" y  (logos) "discurso" o "tratado".

En la parte etimológica no hay discrepancia, Chafer nos sigue contando: "Aunque no se encuentra en el texto sagrado, la palabra teología estando compuesta por dos vocablos bíblicos comunes, es bíblica en su carácter. En romanos 3:2, las palabras "τα λογια του

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θεου" (Las palabras de Dios), ocurre; en 1 Pedro 4:11 las palabras λογια θεου (Las palabras

de Dios) también aparece; y en Lucas 8:21 ocurre también la frase τον λογον του θεου (La

palabra de Dios).

En cuanto a la ciencia que representa, podemos afirmar que la Teología es la ciencia de Dios. Decimos de Dios, porque procede de Él, es una ciencia cuyo objeto de conocimiento es la Divinidad: Teología se emplea para designar aquel apartado específico que trata de los atributos de Dios.

La teología es una ciencia porque, como cualquier otra ciencia, ella no crea sino que descubre los hechos ya existentes. Existe teología porque tenemos una Revelación previa de parte de Dios.

Ernest F. Kevan define la Teología con esta expresión: La ciencia de Dios según El se ha revelado a sí mismo en su Palabra.

En la apreciación que Barth nos comparte podemos leer: La teología es una de las empresas humanas, designadas tradicionalmente como «ciencias», que trata de percibir un determinado objeto o ámbito de objetos siguiendo el camino mostrado por él mismo en cuanto fenómeno, y que procura entenderlo en su sentido, a la vez que expresa el alcance de su existencia. Parece que el término «teología» quiere decirnos que en ella se trata de una ciencia especial (¡especialísima), de una ciencia que quiere aprehender a «Dios», entenderlo y expresarlo.

Pero, puesto que bajo el término «Dios» pueden darse a entender muchas cosas, son también muchas las clases de teologías existentes. No hay ningún ser humano que, consciente o inconscientemente (o también de manera semiconsciente), no tenga a su Dios o a sus dioses como el objeto de su supremo anhelo y de su confianza, como la razón de sus más profundas vinculaciones y obligaciones, y que en este aspecto no sea también un teólogo. Y no hay ninguna religión, ninguna filosofía, ninguna cosmovisión que no se haya vuelto con alguna profundidad o superficialidad hacia una divinidad, interpretada y

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descrita de tal o cual manera, y que en este sentido no sea también teología. Esto no sólo ocurre cuando a esa divinidad se la considera positivamente como la suma de la verdad y del poder de algún principio supremo, sino también cuando se pretende negarla; esta negación, en la práctica, consistirá simplemente en menoscabar su dignidad y su función reduciéndola, por ejemplo, a la «naturaleza», a una pulsión vital inconsciente y sin forma determinada, al progreso o al hombre que piensa y actúa con sentido progresista, o también a una nada redentora, en la que el hombre habrá de integrarse porque tal es su destino. Por nuestra parte afirmaremos que son también teologías esas ideologías manifiestamente «ateas».2

Interesante es mirar el origen de la palabra Teología; Este término fue usado por primera vez por Platón en La República para referirse a la comprensión de la naturaleza divina por medio de la razón, en oposición a la comprensión literaria propia de sus poetas coetáneos. Más tarde, Aristóteles empleó el término en numerosas ocasiones con dos significados:

Teología como la rama fundamental de la Filosofía, también llamada filosofía primera o estudio de los primeros principios, más tarde llamada Metafísica por sus seguidores.

Teología como denominación del pensamiento mitológico inmediatamente previo a la Filosofía, en un sentido peyorativo, y sobre todo usado para llamar teólogos a los pensadores antiguos no-filósofos (como Hesíodo y Ferécides de Siros).

San Agustín tomó el concepto teología natural (theologia naturalis) de la gran obra «Antiquitates rerum divinatum», de Marco Terencio Varrón, como única teología verdadera de entre las tres presentadas por Varrón: la mítica, la política y la natural. Sobre ésta, situó la teología sobrenatural (theologia supernaturalis), basada en los datos de la revelación y por tanto considerada superior. La teología sobrenatural, situada fuera del

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campo de acción de la Filosofía, no estaba por debajo, sino por encima de ésta, y la consideraba su sierva, que la ayudaría en la comprensión de Dios.3

Teodicea es un término empleado actualmente como sinónimo de teología natural. Fue creado en el s. XVIII por Leibniz como título de una de sus obras: «Ensayo de Teodicea. Acerca de la bondad de Dios, la libertad del hombre y el origen del mal», si bien Leibniz se refería con teodicea a cualquier investigación cuyo fin fuera explicar la existencia del mal y justificar la bondad de Dios.4

Interesante discusión sobre el origen no cristiano del término "teología" hallamos en las siguientes direcciones electrónicas, que invito a leerse, con el propósito de ampliar este concepto:  http://es.wikipedia.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Teolog%C3%ADa  http://www.esteologia.com/newpage28.htm#TOC3 3 Wikipedia, Teología. 4

Lacueva, Francisco; Ropero, Alfonso (2008), «Teodicea», Diccionario teológico ilustrado (2 edición), Barcelona: Clie, p. 567,

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CONOCER A DIOS ES POSIBLE!

Conocer a Dios es posible para el hombre y además, Dios quiere que lo conozcamos!. Lo que conocemos como "revelación de Dios", no es otra cosa, sino el intento divino de hacerse comprensible al hombre, y esto ha sido de muchas maneras, durante muchísimo tiempo; al punto que Pablo en Romanos 1: 19 -20 (NVI) afirma ". . . lo que se puede conocer acerca de Dios es evidente para ellos, pues él mismo se lo ha revelado. Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó..."

Contrariamente a lo que afirma el Agnosticismo, que se esfuerza por mantener su distancia de Dios, basado en una supuesta imposibilidad de conocerlo realmente; quiero

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remitirnos al excelente trabajo de Wayne Grudem quien nos dice en su capítulo: La Cognoscibilidad de Dios.

A. La Necesidad que Dios se Revele a Nosotros.

Para poder conocer a Dios de alguna manera, es necesario que él se revele a nosotros. Incluso al hablar de revelación de Dios que viene mediante la naturaleza, Pablo dice que lo que se puede conocer de Dios es claro para el ser humano "pues él mismo se lo ha revelado" (Rom. 1:19). La creación natural revela a Dios porque él escogió revelarse de esta manera.

Respecto al conocimiento personal de Dios que viene en la salvación, esta idea es incluso mas explícita. Jesús dice "Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo" (Mateo 11: 27). Esta clase de conocimiento de Dios no se halla mediante el esfuerzo o sabiduría humana y, "Dios, en su sabio designio, dispuso que el mundo no lo conociera mediante la sabiduría humana" (1 Cor 1:21; cf 1 Cor 2.14; 2 Cor 4:3-4; Juan 1:18).

La necesidad de que Dio se revele a sí mismo a nosotros se ve en el hecho de que los pecadores interpretan mal la revelación de Dios que se halla en la naturaleza. Los que "con su maldad obstruyen la verdad" son los que "se extraviaron en sus inútiles razonamientos, y se les oscureció su insensato corazón . . . Cambiaron la verdad de Dios por la mentira" (Rom 1:18, 21, 25). por consiguiente, necesitamos la Biblia para poder interpretar correctamente la revelación natural. cientos de religiones falsas en el mundo son evidencia de la manera en que los pecadores, sin la dirección de la Biblia, siempre entienden mal y distorsionan la revelación de Dios que se halla en la naturaleza. Pero solo la Biblia nos dice cómo entender el testimonio de Dios en la naturaleza. por consiguiente, dependemos de la comunicación activa de Dios a nosotros en la Biblia para un conocimiento verdadero de Dios.

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Debido a que Dios es infinito y nosotros somos finitos o limitados, nunca podremos entender completamente a Dios. En este sentido se dice que Dios es incomprehensible en donde el término incomprehensible se usa en el sentido mas antiguo y menos común, "que no se puede entender totalmente". No es cierto decir que no se puede entender a Dios, pero si es cierto decir que no se le puede entender plena o exhaustivamente.

El salmo 145 dice: "Grande es el Señor, y digno se toda alabanza; su grandeza es insondable" (Sal 145:3). La grandeza de Dios esta mas allá de toda búsqueda o descubrimiento; es demasiado grande para que se pueda conocer por completo. Respecto al entendimiento de Dios, el Salmo 147 dice: "Excelso es nuestro Señor, y grande su poder; su entendimiento es infinito" (Salmo 147:5). Nunca podremos medir o conocer por completo el entendimiento de Dios; es demasiado grande para que lo podamos igualar o comprender. De modo similar, al pensar en que Dios conoce todos sus caminos, David dice: "Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión; tan sublime es que no puedo entenderlo" (Salmos 139:6 cf v. 17).

Pablo implica esta incomprehensibilidad de Dios cuando dice que "el espíritu lo examina todo, hasta las profundidades de Dios", y luego pasa a decir que "nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios" (1 Cor 2:10-12). Al final de una larga consideración de la historia del gran plan de redención divina, Pablo irrumpe en alabanza: "¡Que profundas son las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Que indescifrables sus juicios e impenetrables sus caminos!" (Rom 11:33).

Estos versículos nos permiten llevar a nuestro entendimiento de la incomprehensibilidad de Dios un paso mas adelante. No sólo es cierto de que nunca podremos entender plenamente a Dios; también es cierto que nunca podremos entender completamente ni una sola cosa en cuanto a Dios. Su grandeza (sal 145:3), su entendimiento (sal 147:5), su conocimiento (Sal 139:6), sus riquezas, sabiduría, juicios y caminos (Rom 11:33), todo está mas allá de entender completamente. Otros versículos respaldan esta idea; como son mas altos los cielos que la tierra, así son los caminos de Dios mas altos que nuestros caminos y los pensamientos de Dios mas que nuestros pensamientos (Isa 55:9). Job dice que los grandes actos de Dios al crear y sustentar la tierra son "solo una muestra de sus

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obras" y exclama: "¡un murmullo que logramos escuchar! ¿Quién podrá comprender su trueno poderoso?" (Job 26:14; cf 11:7-9; 37:5).

Así que podemos saber algo del amor, poder, sabiduría, de Dios, y cosas por el estilo; pero nunca podremos conocer completamente o exhaustivamente su amor. Nunca podremos conocer exhaustivamente su poder. Nuca podremos conocer exhaustivamente su sabiduría y etc, etc. A fin de conocer exhaustivamente una sola cosa en cuanto a Dios tendríamos que conocerla como él mismo la conoce; es decir, tendríamos que conocerla en su relación a todo lo demás en cuanto a Dios y en su relación a todo los demás en la creación ¡por toda la eternidad! Solo podemos exclamar con David: "Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión; tan sublime es que no puedo entenderlo" (Sal 139:6).

esta doctrina de la incomprehensibilidad de Dios tiene una aplicación mucho mas positiva para la vida. Quiere decir que nunca podremos conocer "demasiado" a Dios, porque nunca se agotarán las cosas que hay que aprender de él, y de esta manera nunca nos cansaremos en deleitarnos en el descubrimiento de mas y mas de su excelencia y grandeza de sus obras.

Incluso en la edad venidera, cuando estemos libres de la presencia del pecado, nunca podremos comprender completamente a Dios ni nada en cuanto a él. Esto se ve en el hecho de que los pasajes citados arriba atribuyen la incomprehensibilidad de Dios no a nuestro pecado sino a su infinita grandeza. Esto se debe a que nosotros somos finitos y Dios es infinito y por eso nunca podremos entenderlo completamente. Por toda la eternidad podemos seguir creciendo en nuestro conocimiento de Dios y deleitándonos mas y mas en él, diciendo con David: "Cuan preciosos, oh Dios, me son tus pensamientos! ¡Cuan inmensa es la suma de ellos! Si me propusiera a contarlos, sumarían mas que los granos de arena" (Salm 139:17-18)

Pero si esto es así en la eternidad futura, ciertamente debe ser así en esta vida. De hecho, Pablo nos dice que para llevar una vida "digna del Señor, agradándole en todo" debemos continuamente "crecer en el conocimiento de Dios" (Col 1:10). Debemos ir creciendo en nuestro conocimiento de Dios durante toda la vida.

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Si alguna vez quisiéramos hacernos iguales a Dios en conocimiento, o si quisiéramos derivar satisfacción del pecado de orgullo intelectual, el hecho de que nunca dejaremos de crecer en el conocimiento de Dios nos sería desalentador; nos sentiríamos molestos porque Dios es un tema de estudio que jamás dominaremos!.

Pero si mas bien nos deleitamos en el hecho de que sólo Dios es Dios, y que siempre es infinitamente mas grande que nosotros, que somos sus criaturas y que le debemos adoración y alabanza, esta será una idea mas alentadora. Aunque pasemos tiempo en el estudio bíblico y comunión con Dios todos los días de nuestra vida, siempre habrá mas que aprender de Dios y su relación con nosotros y el mundo, y de este modo siempre habrá mas por lo que podamos estar agradecidos y por lo que podemos alabarle. Cuando nos damos cuenta de esto, la perspectiva de un hábito vitalicio de estudio bíblico regular, e incluso la perspectiva de toda un vida de estudio de Teología (si es una teología que está firmemente cimentada en la Palabra de Dios), debería ser una perspectiva muy emocionante para nosotros. Estudiar y enseñar la Palabra de Dios de manera formal e informal siempre será un gran privilegio y alegría.

C. Sin embargo, Podemos conocer verdaderamente a Dios.

Aunque no podemos conocer exhaustivamente a Dios, sí podeos conocer ciertas cosas de Dios. De hecho, todo lo que la biblia nos dice de Dios es cierto. Es verdad decir que Dios es amor (1 Jn 4:8), que Dios es luz (1 Jun 1:5), que Dios es espíritu (Jn 4:24), que Dios es justo (Rom 3:26) etc. Decir esto no implica ni exige que lo sepamos acerca de Dios o de su amor, o de su justicia, o de algún otro atributo. Cuando yo digo que tengo tres hijos, esa afirmación es enteramente verdad, aunque no lo sé todo en cuanto a mis hijos; ni siquiera en cuanto a mí mismo. Es lo mismo en cuanto a nuestro conocimiento de Dios; tenemos conocimiento verdadero de Dios en la Biblia, aunque no tenemos conocimiento exhaustivo. Podemos conocer algunos de los pensamientos de Dios, e incluso muchos de ellos, partiendo de la biblia, y cuando los sabemos nosotros, como David, hallaremos que son preciosos. (Salmos 139:7).

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Incluso mas significativo, es a Dios mismo a quien conocemos, y no simplemente hechos en cuanto a él o a lo que él hace. En nuestro ordinario uso del idioma hacemos una distinción entre saber de una persona, y conocer a la persona. Sería verdad si digo que se muchas cosas en cuanto al presidente de los Estados Unidos, pero no sería cierto si digo que lo conozco. Si digo que lo conozco, implicaría que me he encontrado con él, y he hablado con él, y que he cultivado por lo menos algún grado de relación personal con él. Algunos dicen que no podemos conocer a Dios mismo, sino que solo podemos conocer realidades en cuanto a él y saber lo que él hace. Otros han dicho que no podemos conocer a Dios como él es en sí mismo, pero que solo podemos conocerlo según se relaciona con nosotros (y hay cierta implicación de que estas dos cosas de alguna manera son diferentes). Pero la biblia no habla de esa manera. Varios pasajes hablan de que conocemos a Dios mismo. Leemos las palabras de Dios en Jeremías:

"Así dice el Señor:

"Que no se gloríe el sabio de su sabiduría, ni el poderoso de su poder, ni el rico de su riqueza.

Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe de conocerme y de comprender que yo soy el Señor, que actúo en la tierra con amor, con derecho y justicia, pues es lo que a mí me agrada afirma el Señor." (Jeremías 9: 23-24). 5

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PROCESO DE LA REVELACION DE

DIOS

Dios en su inmensa misericordia, se propuso a sí mismo el darse a conocer al hombre o revelarse al hombre; El, que como lo dijera Pablo, "habita una luz inaccesible" (1 Tim 6:16), a través de la historia lo ha hecho de muchas maneras (Heb 1:1).

Dios ha usado varios modos de darse a conocer; Pablo nos dice que la ha hecho por:  Su revelación misma.

 La naturaleza. (Romanos 1: 19-20).

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 Jesucristo. (Hebreos 1:1)

Chafer, nos hace una propuesta similar, en este sentido:

FORMAS DE LA REVELACION DIVINA

La Biblia tiene como objetivo y propósito el ser la revelación del ser, las obras y el programa de Dios. Que un Dios infinito buscase el revelarse a sí mismo a sus criaturas, es razonable y esencial para el cumplimiento de los propósitos de Dios en la creación. Es, por otra parte, natural que los seres racionales intenten saber algo respecto al Creador que les ha dado vida. Si el hombre es el más alto orden de las criaturas, que tiene la capacidad de reconocer y tener una intima comunión con el Creador, es, por tanto, también razonable esperar que el Creador se comunicase con sus criaturas, revelándoles su propósito y su voluntad. Hay tres vías de máxima importancia y que han sido utilizadas por Dios para revelarse a sí mismo.

1. La revelación de Dios en la creación. El poder eterno y el carácter de Dios se revelan

por las cosas que han sido creadas (Rom. 1:20). El mundo de las cosas naturales, siendo una obra de Dios, muestra que Dios es un Dios infinito en poder y sabiduría y que ha diseñado y creado el mundo físico para un propósito inteligente. La revelación de Dios mediante la Naturaleza, sin embargo, tiene sus limitaciones, al no aparecer claramente manifestado el amor y la santidad de Dios. Mientras que la revelación en la Naturaleza es suficiente para que Dios pueda juzgar al mundo pagano por no adorarle como su Creador, no revela un camino de salvación mediante el cual los pecadores puedan ser reconciliados con un Dios santo, sagrado.

2. Revelación en Cristo. Una suprema revelación de Dios fue suministrada en la

persona y la obra de Cristo, que nació en su debido tiempo (Gál. 4:4). El Hijo de Dios vino al mundo para revelar a Dios a los hombres en términos que pudiesen comprender. Por su llegada como hombre mediante el acto de la encarnación, los hechos relacionados con Dios, que de otra forma hubiesen sido muy difíciles para la comprensión humana, se trasladan al limitado alcance de la comprensión y el

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entendimiento humanos. Así pues, en Cristo, no sólo se revela el poder y la sabiduría de Dios, sino también su amor, la bondad divina, su santidad y su gracia. Cristo declaró:

«El que me ha visto a mí, ha visto al Padre» (Jn. 14:9). En consecuencia, el que conoce a Jesucristo, también conoce al Dios Padre.

3. La revelación en la Palabra escrita. La Palabra escrita de Dios es capaz, sin embargo,

de revelar a Dios en términos incluso más explícitos de los que puedan ser observados en la persona y obra de Cristo. Como previamente se ha demostrado, es la Biblia la que nos presenta a Jesucristo tanto como el objeto de las profecías, como en su cumplimiento. Con todo, la Biblia va aún más allá; dando detalles respecto a Cristo, muestra el programa de Dios para Israel, para las naciones, así como para la iglesia, y trata de muchos otros temas de la historia del género humano y del universo. La Biblia no sólo presenta a Dios como su tema fundamental, sino que también nos muestra sus propósitos. La revelación escrita lo incluye todo en sí misma. Expone de la forma más clara y convincente todos los hechos que conciernen a Dios y que están revelados en la Naturaleza, y proporciona el único registro que atañe a la manifestación de Dios en Cristo. También se extiende la divina revelación en grandes detalles que se relacionan con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, los ángeles, los demonios, el hombre, el pecado, la salvación, la gracia y la gloria. La Biblia, pues, puede ser considerada como el complemento perfecto de la divina revelación de Dios, parcialmente revelada en la Naturaleza, y más plenamente revelada en Cristo, y revelada completamente en la Palabra escrita.6

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FUENTES DE LA REVELACIÓN

DIVINA

cuando hablamos de "fuentes", a lo que nos estamos refiriendo es a los medios, o canales (por decirlo de laguna manera), por los cuales nos ha llegado la revelación de Dios; o las estrategias que hemos considerado que Dios ha usado para llegar a nosotros.

1. EL TRADICIONALISMO: Sistema de creencias que está fundado en la tradición. esta

postura es defendida bajo el esquema católico, donde la tradición tiene igual valor que el texto bíblico; de igual manera se le suma lo que conocen como el magisterio de la iglesia. veamos un documento católico que nos habla en este sentido:

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La Iglesia es infalible cuando enseña las verdades reveladas o las relacionadas con estas, necesarias para la comprensión, custodia y defensa de la misma revelación. Las "fuentes de la revelación" son la SAGRADA ESCRITURA y la TRADICION.(Del verbo latino "tradere", transmisión oral de una doctrina, noticia o costumbre de las generaciones pasadas hasta hoy). TRADICION, para nosotros católicos, es "el conjunto de verdades reveladas que miran a la fe y costumbres y que no se contienen en la Sagrada Escritura, sino que las transmite Dios oralmente a su Iglesia". La Sagrada Escritura y la Tradición contienen las verdades reveladas pero, la Sagrada Escritura las hace llegar a nosotros por medio de un "libro inspirado", y la Tradición se sirve de la "predicación oral".

La Tradición escrita está contenida en libros de carácter humano, fuera de la Sagrada Escritura.7

2. EL RACIONALISMO: Doctrina filosófica que rechaza la revelación y pretende explicarlo

todo por medio de la razón; los Racionalistas someten las enseñanzas de la escrituras al criterio de la razón humana, rechazando todo lo que sea contrario a la razón. El racionalismo lo definen así: "El racionalismo (del latín, ratio, razón) es una corriente filosófica que apareció en Francia en el siglo XVII, formulada por René Descartes, que se opone al empirismo y que es el sistema de pensamiento que acentúa el papel de la razón en la adquisición del conocimiento, en contraste con el empirismo, que resalta el papel de la experiencia sobre todo el sentido de la percepción8

3. EL CONFESIONALISMO: nos define este concepto Ansgar Ahlbrecht (teólogo Católico)

«El Confesionalismo» puede tener dos significaciones distintas: 1) A veces este concepto sirve para designar los esfuerzos por unir a escala nacional o internacional (alianzas mundiales confesionales) a Iglesias de igual confesión. Visto así, el confesionalismo puede ser una etapa previa para el diálogo ecuménico. 2) Sin embargo, confesionalismo designa generalmente la estimación excesiva de una

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INTERNET, www. http://www.churchforum.org/tradicion-iglesia,

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tradición eclesiástica limitada frente a la herencia de la Iglesia universal, tal como existe también en otras Iglesias, y, consecuentemente, significa una cerrazón autosuficiente frente a estas otras Iglesias.9

Los símbolos y credos de la iglesia interpretan y explican las escrituras, pero no pueden agregar nuevos conocimientos a ellas.

4. EL MISTICISMO: Doctrina filosófica y religiosa, según la cual consiste en la perfección

de una especie de contemplación estática que une al alma misteriosamente con Dios. La experiencia cristiana es un testigo de la verdad, pero no puede ser una fuente independientemente del conocimiento de las cosas divinas.

5. EL CATOLICISMO: El magisterio de la Iglesia (latín Magisterium Ecclesiae) es la

expresión con que la Iglesia Católica se refiere a la función y autoridad de enseñar que tienen el Papa (Magisterio Pontificio) y los obispos que están en comunión con él.

Dice el Catecismo de la Iglesia Católica: "El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios, oral o escritura (sic), ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo" (DV 10), es decir, a los obispos en comunión con el sucesor de Pedro, el obispo de Roma. (Parte 1ª, Secc. 1ª, cap. 2, art. 2, III)

Dentro del Magisterio Eclesiástico se distinguen el Magisterio Solemne (o extraordinario) y el Magisterio Ordinario. Según la doctrina católica, el primero es infalible (no puede contener error) e incluye las enseñanzas ex-cathedra de los papas y de los concilios (convocados y presididos por él) y el llamado Magisterio Ordinario y Universal, ambos tratan únicamente sobre cuestiones de Fe y de moral. Lo contenido en el Magisterio Sagrado es irrevocable, es decir, no puede contradecirse ni aún por el Papa o los concilios, quedando fijado para siempre.

El Magisterio Ordinario consiste en las enseñanzas no infalibles de los papas y los concilios, las de los obispos y las conferencias episcopales (en comunión con el Papa), y aunque el fiel católico debe creerlo y proclamarlo, cabe que decisiones ulteriores

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del Magisterio alteren o contradigan su contenido anterior. Dice el Código de Derecho Canónico: Se ha de creer con fe divina y católica todo aquello que se contiene en la palabra de Dios escrita o transmitida por tradición, es decir, en el único depósito de la fe encomendado a la Iglesia, y que además es propuesto como revelado por Dios, ya sea por el magisterio solemne de la Iglesia, ya por su magisterio ordinario y universal, que se manifiesta en la común adhesión de los fieles bajo la guía del sagrado magisterio; por tanto, todos están obligados a evitar cualquier doctrina contraria. (Canon 750, libro III)

La obligación del fiel católico es creer y defender activamente todo lo que enseña el Magisterio Eclesiástico Sagrado, «con la plenitud de su fe», y también lo que enseña el Magisterio Ordinario, pero con un grado menor.

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REVELACION PROGRESIVA DE

DIOS

Mirando en retrospectiva y con la Biblia como nuestra fuente de conocimiento de Dios, podemos establecer un "proceso" gradual, pero siempre creciente más explícito y profundo de ese conocimiento que Dios quiere que el hombre tenga de él.

La experiencia mas frustrante y trágica que ha vivido el ser humano, fue cuando el pecado hace su aparición con sus múltiples consecuencias, entre ellas la pérdida del conocimiento de Dios y la ruptura de esa comunión directa; pero Dios comienza esa gradualidad que ya mencionamos, y podemos establecer algunos pasos muy claros.

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Politeísmo: esta es sin duda la primera postura del ser humano con respecto a su Dios. valga la pena aclarar que en este momento el concepto de Dios es solo de "un ser supremo", o de ese "grande" que gobierna; es decir, solo se tenía la percepción de que "alguien" definitivamente estaba sobre todas las cosas, pero no se tenía muy definido quién era; de ahí surge un término que se ha manoseado para hacerlo significar según el capricho de quien lo está usando, es Elohim, que realmente solo significa Dios, un ser supremo en la divinidad, no especificaba cual dentro de su enorme mundo de deidades. Este concepto está apoyado en una casi nula revelación de Dios, en la época patriarcal. acerca del término Elohim, José Álvarez Rivera, nos dice: Moisés usó la palabra elohim con sentido plural al referirse a demonios que las naciones en sus días adoraban como deidades. “Sacrifican a demonios que no son 'Elóah', a dioses (elohim) a los que no conocían, a nuevos, recién llegados, que vuestros padres no temieron" (Deuteronomio 32:17 Cantera-Iglesias). Yahwéh mismo usó la palabra elohím con referencia a ídolos que se adoraban como deidades en Egipto. “Pasaré por la tierra de Egipto en esa noche y mataré a todo primogénito... y haré justicia de todos los dioses (elohim) de Egipto" (Exodo 12:12 CI). Moisés aplicó la palabra elohim a diversas deidades, incluyendo a Yahwéh entre ellas. “Ahora reconozco que Yahvéh es más grande que todos los dioses (elohim).” “Quien ofrezca sacrificios a los dioses (elohim) -excepción de sólo Yahvéh- será anatema" (Exodo 18:11 y 22:19,20)CI.

Este periodo politeistico, la biblia lo describe principalmente en Génesis capítulos 15 al 50. Donde se destaca en el hombre la percepción de un ser superior, o de seres superiores, sin discriminación alguna ya que la revelación Divina (tal como lo conocemos hoy) era muy pobre. Por eso hallamos momentos de adoración del hombre, demostrado en altares a algún dios, en consecuencia vemos el florecimiento de la idolatría, que no es otra cosa en su sentido más primitivo, que el esfuerzo del hombre por materializar su sentir de seres superiores, no siendo específicamente Dios como lo conocemos hoy, pero si el de ellos en su época. En este contexto nos encontramos con alguien significante: Abram, no el padre de la fe, sino un crédulo hombre en el valle de los ríos Tigris y Éufrates, en el antiguo imperio Caldeo.

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Henoteísmo: o monolatría es la creencia según la cual se reconoce la existencia de varios dioses, pero sólo uno de ellos es suficientemente digno de adoración.

Históricamente, el henoteísmo ha aparecido en pueblos politeístas que, por ciertas circunstancias de carácter espiritual, han alcanzado el monoteísmo. De esta manera el henoteísta no es un politeísta ni un monoteísta en sentido estricto. El henoteísmo comparte con el politeísmo la creencia en varios dioses, aunque no los considera tan dignos de veneración como el dios propio del henoteísta. Y comparte con el monoteísmo la creencia de que sólo un único dios es merecedor de adoración, aunque no niega frontalmente la existencia de otros dioses.

Existe evidencia de que el judaísmo fue henoteísta en sus comienzos, para luego evolucionar hacia el monoteísmo estricto cerca del siglo VII A.C. Algunas muestras de esto se pueden observar en fragmentos del Antiguo Testamento como los siguientes:

¿Quién como tú, Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios? (Éxodo 15:11).

Ahora conozco que Jehová es más grande que todos los dioses, porque en lo que se ensoberbecieron prevaleció contra ellos. (Éxodo 18:11).

No tendrás dioses ajenos delante de mí.(Éxodo 20:3).

No te inclinarás a ellas ni las honrarás, porque yo soy Jehová, tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen. (Éxodo 20:5).

En las antiguas creencias, los dioses eran territoriales, es decir, su poder cubría un territorio determinado, así como el de los reyes sobre la Tierra. El concepto de un único dios que con su poder alcanza a todo el universo es muy posterior, de la época de los profetas, quienes denostaron a los otros dioses como ídolos que "tienen ojos y no ven, tienen boca y no comen". En ese período, el primitivo henoteísmo hebreo se transformó en el riguroso monoteísmo judío actual.

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Monoteísmo: Esta fue la gran responsabilidad de los profetas en su época de oro, el siglo VII a.C. grabar en el corazón del pueblo que Dios era el único verdadero y que todos los demás son solo ídolos, son vanidad, etc. un ejemplo de ello, es la hermosa exposición de Isaías 40:1 al 55:13, donde se halla la exposición mas clara de ese único Dios que se muestra al hombre, lo ama, le da seguridad y le hace promesas de liberación. eso si, permanentemente le insiste que sólo él es Dios, el único y verdadero.

El monoteísmo es la concepción religiosa de un único y trascendente de Dios. Contrasta especialmente con el politeísmo, la creencia en muchos dioses, y el panteísmo, la creencia en Dios como sinónimo de universo. El judaísmo, el cristianismo y el islam son las religiones monoteístas principales.10

La antigua religión hebrea, promulgada por Moisés en el nombre de Jehová (Yahvé), era una impresionante forma de Monoteísmo. Que fue revelación es la enseñanza inconfundible de la Sagrada Escritura, en particular del Éxodo y los libros siguientes que tratan explícitamente de la legislación mosaica. Incluso los no-católicos eruditos bíblicos, que ya no aceptan el Pentateuco, en su forma actual, como la producción literaria de Moisés, reconocer, en gran parte, que, en las fuentes antiguas que, según ellos, van a componer el Pentateuco, hay partes que se remontan a la época de Moisés, mostrando la existencia de culto monoteísta hebrea en su día. Ahora, la superioridad trascendente de ese Monoteísmo enseñado por Moisés ofrece una prueba contundente de su origen divino. En un momento en que las naciones vecinas que representan la mayor civilización de la época - Egipto, Babilonia, Grecia - estaban dando un impuro y culto idolátrico a muchas deidades, encontramos el insignificante pueblo hebreo profesaba una religión en la que la idolatría, ritos impuros, y una degradante mitología no tenían un lugar legítimo, pero donde, en cambio, la creencia en el único Dios verdadero estaba asociada con un culto digno y una moral elevada. Los que rechazan la pretensión del Monoteísmo Mosaico se han revelado nunca han logrado dar una explicación satisfactoria de este fenómeno extraordinario. Fue, sin embargo, preeminentemente la religión del pueblo hebreo,

10

Albright, William F., De la Edad de Piedra a la cristiandad: el monoteísmo y el proceso histórico, 2d ed. (1957); Niebuhr, Richard H., monoteísmo radical y la cultura occidental (1960).

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destinado en la plenitud de los tiempos para dar lugar a la religión monoteísta más alta revelada por Cristo, en la que todas las naciones de la tierra debe encontrar la paz y la salvación. El pueblo judío fue lo que el pueblo escogido de Dios, no tanto por su propio mérito, sino porque estaban destinados a preparar el camino para la religión absoluta y universal, el cristianismo. El Dios de Moisés no es una simple deidad tribal. Él es el Creador y Señor del mundo. Él da a Su pueblo elegido la tierra de los cananeos. Él es un Dios celoso, que prohíbe no sólo la adoración de dioses ajenos, pero el uso de imágenes, lo que podría dar lugar a abusos en esa época de idolatría casi universal. El amor de Dios se hace un deber, pero el temor reverencial es la emoción predominante. La sanción religiosa de la ley se centra principalmente en recompensas y castigos temporales. Las leyes de conducta, aunque determinadas por la justicia y no por la caridad y misericordia, son todavía eminentemente humanas.11

debemos reconocer que el cristianismo no es la única religión monoteísta, también lo es el Islamismo, Judaísmo.

Unicidad: aquí quiero dar lugar para que el pensamiento de este hombre de Dios, pastor y agudo pensador José de la Cruz Ríos, nos dé la definición:

"Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es." (Marc.12:29)

Los dos mayores mandamientos son:

1- Conocer que Dios es UNO y amarlo íntegramente.

2- Amar al prójimo –nuestro semejante- como a nosotros mismos.

Procuraremos aquí, centrar nuestra atención en el primero de estos dos mandamientos del Señor.

Al hablar de la Unicidad de Dios, queremos dar a entender un asunto de carácter absoluto; es decir, no admitimos que la Divinidad constituya una unidad compuesta. La razón es que, generalmente toda unidad compuesta está integrada por

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elementos del mismo género, naturaleza y valor (sólo en algunos casos muy excepcionales no es así). Por ejemplo, el pueblo, del cual leemos en Gén.11:6, que era uno, indicando allí la Biblia una unidad compuesta; y entendemos que esto hace que sea del tipo de unidadde carácter y valor relativo, no absoluto; por lo tanto, está sujeto a cambios ydivisio nes. No ocurre esto con la Unicidad de Dios, pues, ésta es de carácter y valor absoluto, y en consecuencia, no es susceptible de modificaciones y es indivisible. Esto significa que realmente Dios es UNO de manera absoluta. De no ser así, Él no podría ser Eterno, ni Omnipotente, ni Omnipresente. En la Biblia podemos ver claramente que, cuando Dios se dispuso crear el Universo yal hombre, se manifestó como Dios Creador Único: indivisible. Gén.1:1, "En el principio creó Dios los cielos y la tierra." Gén.1:27, "Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó…" Gén.2:4-7, "… Jehová Dios hizo la tierra y los cielos, y toda planta del campo… y toda hierba del campo… Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser (alma) viviente.12

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TEISMO

En esta sección ( o lección), nos proponemos compartir más bien información de tipo filosófico, donde afloran las escuelas y líneas de pensamiento existentes al rededor de este tan apasionante tema: Dios!.

El término como tal (teismo) es muy sencillo de definir, generalmente se entiende como la creencia en deidades, o la creencia en un creador del universo que está comprometido con su mantenimiento y gobierno (cosmogonía).13

Se dice que el término "teismo", apareció en Grecia, y acuñaba el concepto de la creencia en los dioses del Olympo y el estudio de los mismos; pero no fue sino hasta el siglo XVII,

13

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cuando el termino vuelve a tomar forma y fuerza, en esta oportunidad como una reacción al Deismo que militaba en la época de la post reforma.14

Hagamos una pequeña observación a la contraparte, que es lo que se conoce como "ateísmo".

Qué es el Ateísmo

El ateísmo se caracteriza por una ausencia deliberada (es decir, elegida) de creencia en la existencia de dioses. Algunos ateos llegan más lejos, y creen que algunos dioses en particular, o todos los dioses, no existen. La no creencia en la existencia de dioses es a menudo referida como la postura del "ateísmo débil". La creencia de que los dioses no existen (o no pueden existir) es conocida como "ateísmo fuerte".

"Ateísmo débil" es simple escepticismo; no creencia en la existencia de Dios. "Ateísmo fuerte" es una creencia cierta en que Dios no existe.

La postura que no niega la existencia de Dios, pero decide no creer en él, se conoce como Agnosticismo.

Volviendo al tema que nos ocupa, me permito dejar en manos de alguien que nos da un excelente resumen de este asunto, el Pastor Eduardo Forero, que en su modulo de Unicidad dice:

LA DEFINICION DE DIOS

El conocimiento se entiende mejor a través de símbolos y objetos. Si decimos: mesa, carro, pelota, etc. , aparecen imágenes mentales que relacionan al término con el objeto, pero si decimos Dios, ¡no aparece ninguna imagen!. Es más, si apareciera, hay que saber que la fe condena cualquier tipo de imagen. “A Dios nadie le vio jamás...” Jn 1. 18. Entonces ¿qué significa la palabra Dios?

Diversas Teorías Acerca De Dios.

14

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El hombre no ha podido escapar a la idea de Dios. No importa lo organizado o primitivo que sea su pueblo; la idea de Dios está siempre presente.

Cada pueblo ha tenido su propia idea de Dios.

Panteísmo.- (Del griego Pan: Todo y Theos: Dios). Algunos pueblos orientales creen en el panteísmo. Es decir, creen que originalmente Dios es como una bola de fuego de la cual se desprendieron diversas chispas. Dichas chispas asumieron formas animadas e inanimadas. Como toda parte de Dios es Dios, entonces toda cosa y toda persona es Dios. En otras palabras, Dios es la materia prima del universo.

El panteísmo no hace diferencia entre el Creador y la creación, pensando que esa es sólo una extensión del otro.

Politeísmo.- (Del griego Polys: Muchos y Theos: Dios). Muchos pueblos conservan la divinidad como diversos entes divinos. Creen en varios dioses.

Triteísmo.- (Del griego Treis: Tres y Theos: Dios). Es la creencia en tres divinidades o tres principios divinos. Esta creencia se dio entre los egipcios, los chinos y los babilonios, por ejemplo.

 Dualismo.- Posición antigua que sostiene que Dios consiste en dos principios contrapuestos

Monoteísmo.- (Del griego Monos: Unico. Theos. Dios). Es la creencia en un solo Dios. El pueblo hebreo, cuyo líder principal fue Moisés, fue el abanderado de la doctrina monoteísta. (Deuteronomio 3:4).

En los tiempos más recientes los monoteístas se han dividido en dos grandes ramas: los que sostienen que Dios es uno, pero compuesto por tres personas divinas (Trinitarios). Y los que creen en el monoteísmo puro y coinciden en que DIOS ES UNO en forma absoluta. (Unicidad).15

15

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A las anteriores escuelas, le podemos añadir:

 Deísmo: los dioses han creado el universo pero no interactúan o interfieren sobrenaturalmente o directamente con él, o incluso de ninguna forma; énfasis en la trascendencia de los dioses.

Pandeismo: Dios ha creado al universo pero no interactúa con él porque el universo y Dios son lo mismo; énfasis en la inmanencia de Dios.

 Henoteísmo o monolatría: existen varios dioses, pero sólo se adora a uno de ellos.  No-teísmo: no existen los dioses, pero se cree en ciertas entidades divinas y en

diversos conceptos espirituales.

Apateísmo. (en inglés apatheism) es un neologismo creado en 2003, y hace referencia a la idea de un Dios y una religión que son totalmente irrelevantes. Ésta es probablemente una de las primeras apariciones, si no la primera, de esta palabra en español.

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ATRIBUTOS DE DIOS

Retomemos las palabras del pastor Forero, que nos dice:

El conocimiento se entiende mejor a través de símbolos y objetos. Si decimos: mesa, carro, pelota, etc. , aparecen imágenes mentales que relacionan al término con el objeto, pero si decimos Dios, ¡no aparece ninguna imagen!. Es más, si apareciera, hay que saber que la fe condena cualquier tipo de imagen. “A Dios nadie le vio jamás...” Jn 1. 1816

Pero, si tenemos aspectos que Dios nos ha venido revelando, a los que llamamos: atributos; y mediante ellos podemos no hacer imágenes mentales, ya que por su

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naturaleza, no existe una imagen posible de Dios, pero si, podemos descubrir aspectos y facetas de este Supremo Dios que se nos ha querido revelar!.

GRUDEN, en su libro Teología Sistemática, hace un interesante aporte en este sentido:

Cómo clasificar los atributos de Dios.

Cuando se trata de hablar del carácter de Dios nos damos cuenta de que no podemos decir de una sola vez todo lo que la Biblia nos enseña en cuanto al carácter de Dios. Necesitamos decidir de alguna manera cuál aspecto del carácter de Dios considerar primero, cuál aspecto considerar en segundo lugar, etc. En otra palabras, necesitamos alguna manera de catalogar los atributos de Dios. Este asunto no es tan trivial como pudiera parecer. Hay la posibilidad de que adoptemos un orden equivocado de atributos o que hagamos tanto énfasis en algunos que no presentemos los demás apropiadamente.

Se han usado varios métodos diferentes para clasificar los atributos de Dios. En este capítulo adoptaremos las clasificación que probablemente es la que mas comúnmente se usa:

 Los atributos incomunicables de Dios (es decir, los atributos de Dios que no comparte ni "comunica" a otros), y

 Los Atributos comunicables de Dios. (los que Dios comparte o nos comunica). Ejemplo de los atributos incomunicables de Dios serían su eternidad (Dios ha existido por toda la eternidad, pero nosotros no), inmutabilidad (Dios no cambia, pero nosotros si), u omnipresencia (Dios está en todas partes, pero nosotros estamos en un solo sitios a las vez).

Ejemplo de atributos comunicables serían el amor (Dios es amor y nosotros también podemos amar) Conocimiento (Dios tiene conocimiento y nosotros también podemos tener conocimiento), misericordia (Dios es misericordioso y nosotros también podemos ser misericordiosos), o justicia (Dios es justos y nosotros también podemos ser justos).

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Esta clasificación de atributos de Dios en dos categorías principales es útil, y la mayoría de las personas tienen un sentido inicial de cuáles atributos específicos se deben llamar incomunicables y a cales se les deben llamar comunicables. Así que tiene sentido decir que Dios es comunicable pero su omnipresencia no.

Sin embargo, al reflexionar un poco más nos damos cuenta de que esta distinción, aunque útil, no es perfecta. Esto se debe a que no hay atributo de Dios que sea completamente comunicable, ¡y no hay atributo de Dios que sea completamente incomunicable!. Eso será evidente si pensamos por un momento en algunas cosas que ya sabemos de Dios.

Por ejemplo, la sabiduría de Dios por lo general se dirá que es un atributo comunicable, porque nosotros también podemos ser sabios. Pero nunca seremos infinitamente sabios como Dios lo es. El nos da su sabiduría hasta cierto punto, pero nunca por completo. De modo similar, podemos tener una parte de conocimiento de Dios, pero nunca por completo, porque los pensamientos de Dios son más altos que los nuestros, "más altos que los cielos sobre la tierra" (Isaías 55:9). Podemos imitar el amor de Dios y tener parte de ese atributo hatea cierto punto, pero nunca seremos infinitamente amorosos como Dios lo es. Lo mismo con todos los atributos que normalmente se llaman "atributos comunicables", Dios en efecto nos participa alguno de ellos "hasta cierto grado" pero ninguno de esos atributos es completamente comunicable. Es mejor decir que esos atributos que llamamos "comunicables" son los que él comparte con nosotros.

Lo atributos que llamamos incomunicables se definen mejor diciendo que son atributos de Dios que compartimos menos.17

Intentemos hacer una lista de alguno atributos de Dios, aunque los Teólogos, no se han puesto de acuerdo en cuanto a la clasificación o cuantía de los atributos divinos. Algunos incluyen como atributos todo lo que puede ser afirmado de Dios a la luz de la naturaleza, de la deducción. la siguiente lista y ordenamiento, (mas no los conceptos) es tomada de un modulo de Introducción a la Teología:18

17

GRUDEN, Wayne, Teología Sistemática, Ed. Vida Pag. 159 - 160.

18

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ATRIBUTOS DE PODER Y SABIDURÍA

1. Omnipotencia: Dios puede hacer todo aquello que va acorde con su propia naturaleza. En cuanto Ser Supremo, no existe nada ni nadie que pueda ejercer su poder sobre Él, que es la fuente y el origen de todo el poder. La naturaleza de Dios incluye la lógica y por ello Dios no puede hacer nada que sea lógicamente absurdo. Dios puede alterar las leyes de la física porque no son parte de su naturaleza (en sentido estricto, aunque puedan ser un reflejo suyo), son solamente el medio para llegar a un fin. Tertuliano resumió esto de este modo. En cierto sentido hay algo que podría ser difícil incluso para Dios- Es decir, algo que Él no podría hacer- no porque Él no pueda hacerlo, sino porque Él no querría hacerlo. Para Dios desear es poder y no desear es no poder, todo lo que ÉL desea es capaz de llevarlo a cabo y exhibir Su habilidad.19

2. Omnisciencia: es un término formado por dos vocablos latinos que significa “que sabe todo”. Se trata de un adjetivo que permite nombrar al que tiene omnisciencia, es decir, que tiene conocimiento de todas las cosas reales y posibles.

La definición del concepto permite inferir que Dios es el único ser omnisciente. Los seres humanos no están en condiciones de conocer todas las cosas ya que dicho atributo excede a la propia condición humana. Por eso, cuando se dice que una persona es omnisciente, se hace referencia a que tiene conocimientos de muchas ciencias o materias.

El ateísmo se basa en el concepto de omnisciencia para señalar algunas las contradicciones implícitas en la creencia en Dios. Para los ateos, la omnisciencia supone que Dios habría creado todo el conocimiento y que, además, tendría conciencia del mismo de antemano (lo que representa una contradicción circular: es imposible saber todo antes de que existieran los conocimientos que saber).

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Por otra parte, si Dios es omnisciente, el libre albedrío no existiría ya que Dios sabría todo de antemano y, por lo tanto, los seres humanos ya estarían predestinados.20

3. Eternidad: La Eternidad de Dios es una consecuencia de su Inmutabilidad. Y esto es así porque cuando hablamos de “eternidad” estamos hablando de “no-tiempo”. El tiempo es en sí mismo “cambio”, medición de movimiento. El tiempo comenzó con la creación del universo cambiante. Dios no cambia, todo lo creado cambia. Ahora bien, debido a nuestra inteligencia y lenguaje limitadísimos, tenemos que

hablar de pasado, futuro y presente de Dios: decimos, por ejemplo, “Dios siempre

fue y siempre será”. O bien, “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre”. Pero, en

realidad, estrictamente hablando, en Dios no hay ni pasado ni futuro.

Dios es Eterno porque no cambia, porque es Inmutable. Para Dios, no hay sucesión de tiempo, ni medición de duración. Para Dios hay sólo un “eterno presente”. Dios simplemente “es”.

De allí que al darnos su nombre “Yo Soy”, en seguida nos dice que “Yo Soy” es su nombre “para siempre” (Ex. 3, 14-15).21

4. Majestad: Nuestra palabra "majestad" viene del latín; significa grandeza. Cando le conferimos majestad a alguien, estamos reconociendo grandeza en su persona, y haciendo conocer nuestro respeto por ella: como por ejemplo, cuando hablamos de Su Majestad la Reina.

Ahora bien, "majestad" es un vocablo que en la Biblia se emplea para expresar el concepto de la grandeza de Dios, nuestro hacedor y Señor. (Salmos 93:1; 145:5). La palabra "majestad" cuando se aplica a Dios, constituye siempre una declaración de su grandeza y una invitación a la adoración. Lo mismo es cierto cuando la Biblia habla de que Dios está "en las alturas" y "en los cielos"; la idea aquí no es que Dios

20

INTERNET, http://definicion.de/omnisciente/

21

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está separado de nosotros por una gran distancia espacial, sino de que está muy por encima de nosotros en grandeza, y que por lo tanto es motivo de adoración.22

5. Omnipresencia: Significa que Dios está siempre presente en todas partes; Y cuando decimos que está en todas partes, no es que una parte de Dios esté en un sitio y otra en otro: Dios está Todo El en todas partes. Entonces, si no podemos hablar de tiempo refiriéndonos a Dios, tampoco podemos hablar de espacio, pues la presencia de Dios no tiene límites.

De allí que el sabio Rey Salomón, en su oración al dedicar el Templo de Jerusalén, exclamara: “Si los cielos invisibles no pueden contenerte, ¿cómo permanecerás en esta Casa que yo te he construido?” (1 Rey. 8, 27)

El santuario de Dios es el infinito. Esto es un gran consuelo. Tal vez lo tomamos como algo ordinario, pero ¿nos damos cuenta de que por la Omnipresencia divina podemos recurrir a Dios en cualquier lugar, pues El está allí donde nosotros estemos? En cualquier parte de nuestro mundo Dios está con todos y cada uno de nosotros, para ayudarnos, para compadecerse de nosotros, para que nos refugiemos en El, para comunicarnos con El en oración.

Es así entonces como no hay un sitio donde Dios no esté. El mismo nos lo dice en la Biblia: “Los ojos de Yavé están en cualquier lugar, observan a los malos y a los buenos” (Prov. 15, 3).

Pero si la Omnipresencia divina es un consuelo para nosotros, también es un aviso. Dios lo ve todo, lo observa todo … hasta nuestros más ocultos pensamientos, deseos e intenciones: buenos y malos. Y además los conoce desde siempre, antes de que tengan lugar en nuestro presente. Y no hay caso en tratar de escapar a su presencia. 23

22

PACKER, J.I. Conociendo a Dios, ed. Unilit, 1985.

23

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El salmo 138, es un hermoso canto a la omnipresencia de Dios.

ATRIBUTOS DE LA VERACIDAD DE DIOS  Veraz (No miente)

 Infalible  Inmutable

ATRIBUTOS DE SANTIDAD  Santidad

 Pureza

 Celoso (cuidadoso de lo suyo) ATRIBUTOS DE MISERICORDIA  Bondad  Benignidad  Mansedumbre  Paciencia  Amor  Clemencia  Piedad  Consolador  Fidelidad

ATRIBUTOS DE JUSTICIA DE DIOS  Justo

 Fiel  Rectitud  Severidad  Templanza

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CRISTOLOGIA

Este término que a lo largo de su existencia, ha suscitado tantos apoyos como indiferencias, sencilla y llanamente significa el estudio acerca de la doctrina de "El Cristo", o de la manifestación del único Dios en carne, para dar lugar a la mayor y más completa revelación de Dios al hombre.

al lado de este estudio, han surgido una multitud de escuelas de pensamiento, muchas de ellas inspiradas en el paganismo contemporáneo a los padres de la iglesia, pero nunca en la época apostólica.

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Muchas reflexiones han surgido, declaradas herejías, muchas mueren otras se resisten a su fin, otras son resucitadas por predicadores modernos, etc. pero, es interesante ver que el término "Cristo", en la época apostólica, tenía unos significados muy distintos.

Cristo nos llega del griego Χριστός, Christós, que significa «Ungido» es el título oficial dado a Jesús de Nazaret, que vino a usarse como nombre. En Juan 1:41 y 4:25 este título es relacionado con el de Mesías, "llamado el Cristo". El título Mesías fue utilizado en Daniel 9:25-26, o la profecía acerca de las "Sesenta Semanas". El término hebreo es ַחי ִׁש ָמ (trasliterado Māšîaḥ o mashiach) y significa «ungido». Este término es empleado para el Señor Jesús en el Salmo 2:2, donde se habla de los reyes y príncipes consultando contra Jehová y contra su «Ungido», siendo este el significado del término «el Cristo».

En los Evangelios es casi siempre «el Cristo», y con frecuencia en las Epístolas, excepto en aquellos lugares en los que se diga Jesucristo o Cristo Jesús, que tiene más claramente el carácter de nombre. Se refiere al Señor como Hombre, como ungido con el Espíritu Santo. La palabra ungir --del latin. ungere--, significa «elegir a alguien para un puesto o para un cargo de oficios muy notables: para ser consagrado como Sumo Sacerdote o Rey». En la religión judía, Cristo es el Ungido.

La concepción hebrea del ungido o entronizado proviene de una antigua creencia que establece que untar a una persona u olear un objeto con aceite otorga cualidades extraordinarias, incluso sobrenaturales. En el Israel de la antigüedad, la costumbre de ungir a una persona otorgaba la potestad para ejercer algún cargo importante. El término Cristo no sólo se utilizaba con los sacerdotes que eran mediadores entre Dios y la humanidad, sino también con los reyes teocráticos que eran representantes de Dios y adquirían de esa forma dignidad sacerdotal. Más tarde se aplicó a los profetas e incluso se vinculó con los patriarcas. Sin embargo, en la evolución del concepto mesiánico, el uso del término se restringió al redentor y restaurador de la nación judía. 24

24

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Para los judíos contemporáneos al Señor Jesús, el título "Cristo" tenía más una connotación política que religiosa, avivada por la no comprensión de la constante predicación del Señor, acerca de "el reino"; por eso las preguntas constantes como esta de los que se habían reunido "...Señor, restaurarás el reino a Israel en este tiempo?". (Hechos 1:6).

Escuelas y posturas cristológicas.

Quiero resaltar que todos estos movimientos reflexivos surgen en el siglo III, no en la época apostólica; el pensamiento cristológico del primer y segundo siglo esta expresado en textos que en su momento fueron canciones, como son:

"Indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.

1 Timoteo 3: 16

"Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús:

Él, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomó la forma de siervo y se hizo semejante a los hombres. Mas aún, hallándose en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Por eso Dios también lo exaltó sobre todas las cosas y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Filipenses 2 5-11.

Y de manera muy especial, Hebreos 1.

Para abordar estas escuelas de pensamiento, quiero compartir un excelente análisis del profesor Francisco Lacueva.

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ERRORES CONTRA LA DIVINIDAD Y CONTRA LA HUMANIDAD DE JESUCRISTO

1. Los ebionitas

Según estos, Cristo fue un mero hombre, sobre quien el Espíritu de Dios descendió en el Bautismo, a fin de capacitarle para Su obra, pero le abandono en el Calvario. Contra ellos escribe Juan (1 Jn. 5:5-6) que el Espíritu mismo da testimonio de que Cristo no solo vino mediante agua (en el Bautismo), sino mediante agua y sangre (en el Calvario).

2. Los cerintianos

El error de estos es muy parecido al de los ebionitas, pero se basa principalmente en el gnosticismo. La gnosis sostiene que, en el plano del ser, la materia es mala, aunque amoral en el plano del obrar. Por eso, no pudo haber consorcio real entre Dios y el hombre, sino que Jesús fue un ser terrenal al que se asocio temporalmente un espíritu superior. Contra ellos escribe Juan lo que leemos en 1 Juan 2:22; 4:2-3; 5:6.

3. Los docetas

El vocablo doceta viene del gr. dokéin que significa parecer. Estos, gnósticos también como los cerintianos, optaban por la solución mas sencilla: Cristo fue un ser celestial que tomo un cuerpo aparente, etereo, formado en el Cielo y venido a la tierra a través del útero de María, pero sin ser concebido por ella. Contra ellos escribe Juan lo que leemos en Juan 1:14 (se hizo carne –lit.); 1 Juan 4:2-3. Ver también 1 Timoteo 3:16 y Hebreos 2:14.

4. El arrianismo

En lo que tiene de común con los unitarios de todos los tiempos, el arrianismo solo reconoce una Persona en la Deidad; el Verbo y el Espíritu son meras agencias del único Yahweh (Dt. 6:4).

En lo que respecta específicamente a la Cristología, Arrio, no solo negaba la plena Deidad de Cristo, sino que también negaba la integridad de su naturaleza humana, diciendo que

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el Verbo se había unido a un cuerpo humano carente de alma, sustituyendo así al principio vital, el alma racional, de la naturaleza humana de Cristo.

Tenemos así la peor forma de monofisismo. Bueno será examinar las bases de su error:

 En cuanto a la disminución de la Deidad en Cristo, el error de Arrio se debe a que no podía concebir una generación eterna que no tuviese principio. Sin embargo, la palabra de Dios nos dice que el Verbo no tuvo principio, pero eso no quita nada a ser engendrado eternamente por el Padre; más aún, la propia generación exige que Padre e Hijo sean coeternos (ver 1 Jn. 2:22).

 En cuanto a la disminución de la naturaleza humana en Cristo, Arrio pensaba que si Cristo poseía una naturaleza humana completa, por fuerza tendría también una persona humana, con la independencia que su libre albedrio le proporcionaría. No obstante, el hecho de que Cristo posea una naturaleza humana completa no le hace ≪independiente del Padre≫, sino totalmente sumiso a El por la acción santificante del Espíritu de Dios. Por otra parte, sin el libre albedrio, la muerte de Cristo no habría sido voluntaria ni meritoria (ver Jn. 10:17-18).

5. El monarquianismo

Esta herejía, imperante en el siglo III de nuestra era, sostenía que en Dios hay una sola Persona con diferentes funciones (Pablo de Samosata) o diferentes modos de manifestarse (Sabelio), por lo que dicho error se divide en dinámico y modalístico respectivamente.

6. El socinianismo

Debe su nombre a Fausto Socino (1539-1604), cuyas opiniones quedan admirablemente expuestas por P. Kubricht en el Evangelical Dictionary of Theology, pag. 1.031, col. 2a. Dice así (traduzco del ingles):

Socino creía que la Escritura debe ser interpretada racionalmente.

Esta estructura filosófica le llevo a negar la deidad de Cristo. En su opinión, Cristo tuvo una naturaleza humana y no llego a ser Dios hasta después de su resurrección, cuando el

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Padre delego al resucitado Jesús algo de su poder divino… Socino no creía que la muerte de Cristo en la cruz proporcionase el perdón de los pecados, pues Dios pudo perdonar los pecados sin la necesidad de la expiación de Jesús. El arrepentimiento y las buenas obras alcanzan el perdón de Dios. Socino negaba el pecado original, la predestinación y la resurrección del cuerpo (excepto para unos pocos elegidos que fueron realmente concienzudos seguidores de Jesús).

Vista su base racionalista para la interpretación de las Escrituras, el socinianismo no es sino el precursor del modernismo.

7. El modernismo

Para mí, los dos puntos principales que tipifican la herejía modernista son los siguientes:

 Jesucristo era un hombre como los demás, aunque fue adquiriendo progresivamente la persuasión de que Dios estaba llevando a cabo en el Su obra.

 El Jesús histórico (el aceptado por la crítica racionalista) es una persona muy distinta del Cristo de la fe (el inventado por la entusiasta autosugestión de la primitiva comunidad cristiana).

Los factores que han confluido para formar esta imagen modernista de Jesús son tres: 1. El racionalismo, al establecer la razón humana como único arbitro para discernir lo

misterioso (lo que no entendemos hoy, pero la ciencia lo descubrirá algún día) de lo normal (lo corriente que todo el mundo puede entender).

2. El sentimentalismo, al sostener que el único modo de entender lo religioso es la vía subjetiva (el encuentro emocional con el Dios desconocido), no la vía objetiva del conocimiento (la investigación imparcial de los hechos históricos).

3. El existencialismo, al situar en la zona de lo incognoscible todo lo que trasciende los datos de la experiencia sensible.

Por tanto, para no ser atraído por las sirenas de estos errores modernistas, el creyente debe conocer el modo de refutarlos:

(a) Contra el racionalismo, ha de afirmar la necesidad de la fe como el único modo de dar el salto cualitativo desde el plano natural de la razón.

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(b) Contra el sentimentalismo, ha de sostener que la comunidad primitiva de la Iglesia, lo mismo que el apóstol Pablo, basaba su fe, no en fantasías ni alucinaciones de una autosugestión colectiva, sino en hechos diligentemente atestiguados (véase 1 Co. 15:1-8, como también Jn. 20:24:29; Hch. 5:29-32).

(c) Contra el existencialismo, ha de reconocer que hay una dialéctica correcta, cuando se analizan los distintos aspectos de la realidad para dar una imagen mas exacta del objetivo cognoscible, pero no es científico apoyarse en la trascendencia de lo religioso para negar la validez perpetua de las verdades de fe (ver He. 13:8; Jud. v. 3).

8. El apolinarismo

Esta herejía debe su nombre al obispo de Laodicea, Apolinar (310-390), quien defendía contra los arrianos la divinidad de Cristo, pero negaba que la naturaleza humana del Verbo poseyese espíritu propio, capaz de deliberar voluntariamente y de obrar libremente. No le negaba un alma como principio vital del cuerpo –a diferencia de Arrio que, como vimos, le negaba también esto–, pero si un verdadero espíritu humano como el nuestro. Se apoyaba en las siguientes razones:

 Es imposible que una persona posea dos voluntades propiamente dichas; la voluntad es un atributo de la persona. Esto es falso, porque la voluntad, como toda agencia ejecutiva, es parte de la naturaleza, no esta incluida en la personalidad, que es puro centro de atribución y responsabilidad.

 Si Cristo hubiese poseído un espíritu propio, capaz de decidir y obrar libremente, habría podido negarse a sufrir y morir, anulando así el plan de Dios de redimir a la humanidad perdida.

9. El nestorianismo

Aunque el obispo de Mopsuesto, Teodoro (350-428) preparo el camino para esta herejía, fue su discípulo, el patriarca de Constantinopla Nestorio (380-451) su verdadero fundador. Sostenía que cada una de las dos naturalezas de Cristo poseía su propia personalidad, admitiendo entre ambas naturalezas una unión accidental de mutua pertenencia, moral,

Referencias

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