UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA EQUINOCCIAL
FACULTAD DE HOSPITALIDAD Y SERVICIOS
CARRERA DE ADMINISTRACIÓN TURÍSTICA Y
CONSERVACIÓN AMBIENTAL
TRABAJO DE TITULACIÓN PREVIO A LA OBTENCIÓN DEL
TÍTULO DE INGENIERA EN ADMINISTRACIÓN DE
EMPRESAS TURÍSTICAS Y CONSERVACIÓN AMBIENTAL.
TEMA: DISEÑO DE UN MÓDULO DE CAPACITACIÓN SOBRE EL SISTEMA
TURÍSTICO DESDE LA PERSPECTIVA DEL TURISMO COMUNITARIO.
CASO SINCHI WARMI.
LÍNEA DE INVESTIGACIÓN CARRERA: Actividades económicas y
productivas como ejes de desarrollo sustentable y profesional
AUTORA: Talía Paola Calle Cáceres
DIRECTORA DEL TRABAJO DE TITULACIÓN: Máster Daniela Polanco
Quito – Ecuador
UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA EQUINOCCIAL
BIBLIOTECA UNIVERSITARIA
FORMULARIO DE REGISTRO BIBLIOGRÁFICO
PROYECTO DE TITULACIÓN
DATOS DE CONTACTO
CÉDULA DE IDENTIDAD: 1718307018
APELLIDO Y NOMBRES: CALLE CÁCERES TALÍA PAOLA
DIRECCIÓN: PASAJE S6A 6 Y AV. VELASCO IBARRA
EMAIL: [email protected]
TELÉFONO FIJO: 2644461
TELÉFONO MOVIL: 0987539168
DATOS DE LA OBRA
TITULO: “DISEÑO DE UN MÓDULO DE
CAPACITACIÓN SOBRE EL SISTEMA TURÍSTICO DESDE LA PERSPECTIVA DEL TURISMO COMUNITARIO. CASO SINCHI WARMI.”
AUTOR O AUTORES: TALÍA PAOLA CALLE CÁCERES
FECHA DE ENTREGA DEL PROYECTO
DE TITULACIÓN:
13 de julio de 2016
DIRECTOR DEL PROYECTO DE
TITULACIÓN:
MÁSTER DANIELA POLANCO LOZA
PROGRAMA PREGRADO POSGRADO
TITULO POR EL QUE OPTA: INGENIERA EN ADMINISTRACIÓN DE
EMPRESAS TURÍSTICAS Y
CONSERVACIÓN AMBIENTAL RESUMEN: Mínimo 250 palabras
Los emprendimientos de turismo comunitario
afrontan como uno de sus principales desafíos
el lograr que los miembros de sus
organizaciones cuenten con aquellos
conocimientos, habilidades y actitudes
necesarios para desenvolverse en la actividad
turística de forma autónoma y alcanzar la
sostenibilidad de sus proyectos.
Teniendo en cuenta que el sistema turístico
constituye una de las primeras nociones que
deben asimilarse para comprender el turismo,
resultará lógico asumir como una grave
UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA EQUINOCCIAL
BIBLIOTECA UNIVERSITARIA
falencia que las capacitaciones dirigidas a las
comunidades no contemplen este tema dentro
de sus contenidos, lo traten superficialmente o
aborden los subsistemas de forma aislada.
Adicionalmente, más allá de esta omisión, se
afronta también que los procesos tradicionales
de capacitación para turismo comunitario no
demuestran haber propiciado espacios de
interacción equitativos entre facilitadores y
comuneros que guarden coherencia con las
diferencias culturales existentes.
Con este escenario, surge la necesidad de
diseñar un módulo de capacitación sobre el
sistema turístico desde la perspectiva del
turismo comunitario, tomando como caso de
estudio al proyecto Sinchi Warmi.
Para el efecto, el estudio se desglosa en tres
capítulos: marco teórico-referencial,
caracterización del objeto de estudio y
desarrollo de la propuesta. La primera parte se
construyó a partir de la revisión de fuentes de
información, tanto primarias como
secundarias, mismas que corroboraron la
necesidad del módulo planteado. Los
lineamientos recogidos dieron paso,
posteriormente, al análisis situacional del
proyecto turístico mediante la aplicación de un
enfoque sistémico y la construcción de la línea
del tiempo de las capacitaciones recibidas.
Finalmente, en el último capítulo se estructura
la propuesta de capacitación, como insumo
final de la presente investigación.
ABSTRACT: Community-based tourism has as one of its
main challenges to get the members of their
organizations accquire knowledge, skills and
attitudes necessary to work in tourism
autonomously and to achieve sustainable
AGRADECIMIENTO
Luis y Laura, Jorge, Camilo, Santiago y Andrés,
Somos exactamente lo que Dios nos predestinó a ser… Gracias infinitas
por su apoyo. Nada me hace más feliz que pertenecer a esta maravillosa
familia. Los amo con mi corazón entero.
Nicole, Xavier, Cristian y Carolina, Josué,
Hay instantes en que la vida se percibe detenida… Mi gratitud por el
empujón que un día hizo falta. Sé que este trabajo lleva de distintas
maneras su huella.
Eugenio,
La vida nos pone lo que necesitamos en el momento justo. Agradezco su
generosidad y soporte; esta investigación pudo aterrizar gracias a su
desinteresada colaboración. Mi reciprocidad inicia con estas líneas.
Dany,
Mi agradecimiento sincero por confiar en mí, por tu paciencia y
comprensión. Sé que éste será apenas el punto de partida de una
conjunción de sueños y proyectos.
Betty y Meliza,
No solo me dieron apertura para conocer su proyecto, también me
recordaron lo valioso de reconocernos como mujeres luchadores,
mantener una cálida sonrisa y nunca dejar de aprender. Por su intermedio,
mi gratitud hacia la comunidad.
i
DEDICATORIA
i
ÍNDICE DE CONTENIDOS
I. RESUMEN ... 1
II. ABSTRACT ... 2
III. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA ... 3
IV. SISTEMATIZACIÓN DEL PROBLEMA ... 4
i. Pregunta General: ... 4
ii. Preguntas Específicas: ... 4
iii. Beneficiarios del Proyecto: ... 5
V. OBJETIVOS ... 5
i. OBJETIVO GENERAL ... 5
ii. OBJETIVOS ESPECÍFICOS ... 5
VI. JUSTIFICACIÓN ... 6
VII. METODOLOGÍA... 7
1. CAPÍTULO I: MARCO DE REFERENCIA ... 9
1.1. MARCO CONCEPTUAL ... 10
1.1.1. Turismo Comunitario ... 10
1.1.1.1. Aspectos conceptuales ... 10
1.1.1.2. Tendencias mundiales de viaje a favor del turismo comunitario ... 15
1.1.1.3. Importancia del recurso humano en el turismo comunitario ... 20
1.1.2. Capacitación: Aspecto Conceptuales ... 22
1.1.2.1. Formación de Recursos Humanos ... 22
1.1.2.2. Teoría de la Educación ... 22
1.1.2.2.1. Tipos de Educación ... 23
1.1.2.2.2. Andragogía ... 26
1.1.2.3. Capacitación ... 28
1.1.2.3.1. Diseño de un evento de capacitación ... 30
1.1.2.3.2. Herramientas para la capacitación ... 33
1.1.2.4. Capacitación en el turismo comunitario ... 34
1.1.3. Interculturalidad ... 41
1.1.3.1. Interculturalidad y educación ... 43
1.1.4. Sistema Turístico... 47
1.1.4.1. Teoría General de Sistemas de Bertalanffy ... 48
ii
1.1.4.3. Sistema turístico: aplicación práctica ... 51
1.1.4.4. Sistema Turístico de Leiper ... 53
1.1.4.5. Sistema Turístico de Beni ... 55
1.1.4.6. Sistema Turístico de Boullón ... 57
1.1.4.7. Sistema Turístico de la OMT ... 58
1.1.4.8. Sistema Turístico de Molina ... 59
1.2. MARCO LEGAL ... 63
1.2.1. Constitución del Ecuador ... 63
1.2.2. Plan Nacional del Buen Vivir 2013-2017 ... 65
1.2.3. Ley de Turismo y Reglamentos ... 67
1.2.4. PLANDETUR 2020 ... 69
CAPÍTULO II: CARACTERIZACIÓN DEL OBJETO DE ESTUDIO ... 72
1.3. Contexto provincial, cantonal y parroquial ... 72
1.3.1. Provincia de Napo ... 72
1.3.2. Cantón Tena ... 76
1.3.3. Parroquia Puerto Misahuallí ... 78
1.4. Centro de Turismo Comunitario Sinchi Warmi ... 82
1.4.1. Análisis del Sistema Turístico... 83
1.4.1.1. OFERTA ... 83
1.4.1.2. DEMANDA ... 86
1.4.1.3. EQUIPAMIENTO E INSTALACIONES ... 87
1.4.1.4. SUPERESTRUCTURA ... 88
1.4.1.5. INFRAESTRUCTURA ... 88
1.4.1.6. COMUNIDAD RECEPTORA ... 90
1.4.2. Capacitaciones recibidas ... 92
CAPÍTULO III: DISEÑO DE LA PROPUESTA ... 95
1.5. PRIMERA FASE: Preparación ... 96
1.5.1. Diseño ... 96
1.5.1.1. Análisis de las necesidades de aprendizaje ... 96
1.5.1.2. Composición del grupo de participantes y del equipo de capacitación ... 98
1.5.1.3. Definición del enfoque temático ... 101
1.5.1.4. Delimitación metodológica ... 102
iii
1.5.1.4.2. Aprendizaje experiencial ... 107
1.6. SEGUNDA FASE: EJECUCIÓN ... 108
1.6.1. Plan de facilitación ... 108
1.6.2. Presupuesto ... 110
1.6.3. Certificación ... 111
1.7. TERCERA FASE: Evaluación ... 111
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES ... 113
1.8. CONCLUSIONES ... 113
1.9. RECOMENDACIONES ... 115
BIBLIOGRAFÍA ... 116
iv
ÍNDICE DE FIGURAS
Figura 1: Perfil del viajero de turismo rural y turismo comunitario ... 19
Figura 2: Procedimiento para el diseño de un evento de capacitación ... 33
Figura 3: Ficha Técnica Componente Turismo Comunitario-Programa Nacional de Capacitación Turística ... 37
Figura 4: Sistema Turístico de Leiper ... 53
Figura 5: Sistema Turístico de Beni ... 55
Figura 6: Sistema Turístico de Boullón ... 58
Figura 7: Sistema Turístico de la OMT ... 59
Figura 8: Sistema Turístico de Molina ... 62
Figura 9: Mapa de División Política de la Provincia de Napo ... 73
Figura 10: Mapa de División Política del Cantón Tena ... 77
Figura 11: Mapa de la Parroquia Puerto Misahuallí ... 79
Figura 12: Principales actividades de la Parroquia de Misahuallí ... 80
Figura 13: Ubicación CTC Sinchi Warmi ... 82
v
ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 1: Marco Teórico... 9
Tabla 2: Teorías del aprendizaje... 23
Tabla 3: Diferencias entre los tipos de educación ... 25
Tabla 4: Principios específicos de la andragogía ... 27
Tabla 5: Componentes caracterizadores del concepto de capacitación ... 29
Tabla 6: Preguntas clave para la planificación de un evento de capacitación ... 31
Tabla 7: Criterios para definir el perfil de los participantes ... 32
Tabla 8: Respuesta 3 de Entrevista de Expertos (Anexo 1) ... 52
Tabla 9: Resumen Agenda Zonal 2 ... 76
Tabla 10: Servicios Básicos de Puerto Misahuallí ... 80
Tabla 11: Capacidad del Establecimiento de Alojamiento de Sinchi Warmi ... 87
Tabla 12: Superestructura de Sinchi Warmi ... 88
Tabla 13: Capacitaciones recibidas por los miembros de SInchi Warmi ... 92
Tabla 14: Aspectos básicos de los Kichwa de la Amazonía ... 100
Tabla 15: Elementos distintivos de cada subsistema turístico ... 104
Tabla 16: Línea temática de los subtemas ... 105
Tabla 17: Directrices para actividades de exploración ... 108
Tabla 18: Plan de Facilitación, Componente 1 ... 108
Tabla 19: Plan de Facilitación, Componente 2 ... 109
vi
ÍNDICE DE ANEXOS
ANEXO 1: Entrevista a Expertos ... 122
ANEXO 2: Testimonio de Betty Chimbo, gestora del proyecto Sinchi Warmi ... 123
ANEXO 3: Paquetes Turísticos De Sinchi Warmi ... 126
ANEXO 4: Entrevista Semi-Estructurada Líderes de la Comunidad... 127
ANEXO 5: TALLER PARTICIPATIVO, Línea del tiempo capacitaciones ... 128
i
I. RESUMEN
Los emprendimientos de turismo comunitario afrontan como uno de sus
principales desafíos el lograr que los miembros de sus organizaciones cuenten
con aquellos conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para
desenvolverse en la actividad turística de forma autónoma y alcanzar la
sostenibilidad de sus proyectos.
Teniendo en cuenta que el sistema turístico constituye una de las primeras
nociones que deben asimilarse para comprender el turismo, resultará lógico
asumir como una grave falencia que las capacitaciones dirigidas a las
comunidades no contemplen este tema dentro de sus contenidos, lo traten
superficialmente o aborden los subsistemas de forma aislada. Adicionalmente,
más allá de esta omisión, se afronta también que los procesos tradicionales de
capacitación para turismo comunitario no demuestran haber propiciado espacios
de interacción equitativos entre facilitadores y comuneros que guarden
coherencia con las diferencias culturales existentes.
Con este escenario, surge la necesidad de diseñar un módulo de
capacitación sobre el sistema turístico desde la perspectiva del turismo
comunitario, tomando como caso de estudio al proyecto Sinchi Warmi.
Para el efecto, el estudio se desglosa en tres capítulos: marco
teórico-referencial, caracterización del objeto de estudio y desarrollo de la propuesta. La
primera parte se construyó a partir de la revisión de fuentes de información, tanto
primarias como secundarias, mismas que corroboraron la necesidad del módulo
planteado. Los lineamientos recogidos dieron paso, posteriormente, al análisis
situacional del proyecto turístico mediante la aplicación de un enfoque sistémico
y la construcción de la línea del tiempo de las capacitaciones recibidas.
Finalmente, en el último capítulo se estructura la propuesta de capacitación,
como insumo final de la presente investigación.
Palabras clave: turismo comunitario, capacitación, interculturalidad, sistema
ii
II. ABSTRACT
Community-based tourism has as one of its main challenges to get the members
of their organizations accquire knowledge, skills and attitudes necessary to work
in tourism autonomously and to achieve sustainable projects.
Considering that tourism system is one of the first concepts that need to be assimilated to understand tourism, it’s logical to assume as a serious shortcoming
that training adressed to communities do not contemplate this issue within its contents, or it’s treated superficially or just approaches the subsystems of it but
in an isolated way. In addition, beyond this omission, traditional training
processes demonstrate that there’s not interaction between facilitators and
community, taking into account the cultural differences.
This is the context why a training module on the tourism system from the
perspective of community-based tourism needs to be designed, having to t he
project named Sinchi Warmi, in the province of Napo, Ecuador, as case of study.
For this purpose, the study is broken down into three chapters: theoretical frame,
characterization of the area and the development of the proposal. The first part
was built from the review of primary and secondary information sources, both
corroborated the need for the proposed module. After, the collected guidelines,
there was a situational analysis of the tourism project by applying a systemic
approach and the construction of the timeline of the training courses received. In
the last chapter the training proposal is structured as a final input to this research.
3
III. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Los emprendimientos de turismo comunitario afrontan como uno de sus
principales desafíos el lograr que los miembros de sus organizaciones cuenten con
aquellos conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para desenvolverse en la
actividad turística de forma autónoma y alcanzar la sostenibilidad de sus proyectos.
Los comuneros son generalmente desconocedores de las implicaciones del
turismo, tanto conceptualmente como en el hecho de que la mayoría de ellos ni
siquiera ha tenido acceso a la experiencia como turistas. Así, la falta de conocimientos
se convierte en una barrera que imposibilita su participación activa en la planificación
y gestión del turismo por lo que, a fin de tener una respuesta propicia a la dificultad,
han recibido apoyo tanto de entidades gubernamentales como de agentes externos,
quienes han orientado sus aportes hacia el desarrollo del recurso humano mediante
la capacitación, formación y/o especialización en turismo. No obstante, toda vez que
no se han llegado a visibilizar resultados contundentes que deriven de estas acciones,
es posible presumir que las metodologías convencionales aplicadas no alcanzan
niveles de efectividad relevantes por cuanto contienen una problemática de dos
componentes. Por un lado, no estarían respondiendo a las necesidades de
aprendizaje de las comunidades y, por otro lado, no estarían yendo de la mano con
requerimientos específicos ligados a sus conocimientos y valores culturales distintos.
Respecto al primer punto, es necesario partir de la premisa básica de que los
comuneros que incursionan en el turismo requerirán como mínimo comprender lo que
es la actividad y conocer sus implicaciones. Por tanto, se hace evidente que una de
las falencias de la capacitación turística a las comunidades radica en que los
contenidos generalmente impartidos dejan de lado conceptualizaciones esenciales
como el sistema turístico, indispensable a la hora de construir un modelo de gestión
que, entre otros, debe asimilar que el turismo conjuga y se compone de elementos
que se interrelacionan y dependen entre sí.
El segundo componente de la problemática se fundamenta en la idea de que
las comunidades poseen distinciones culturales propias de sus identidades y
evidenciadas en sus saberes, sentidos y prácticas diferentes. Por tanto, una
4 aprendizaje carentes de significación para los comuneros, lo que a su vez,
desembocaría en la falta de apropiación del conocimiento impartido, haciendo muy
poco probable su puesta en práctica.
Los dos puntos descritos permiten sentar que es imprescindible brindar
especial atención a los instrumentos técnicos empleados a la hora de capacitar, tanto
en su contenido como en la forma de impartirlo, considerando, para ambos casos, las
particularidades culturales de las comunidades. De lo contrario, los esfuerzos por
desarrollar el recurso humano del turismo comunitario no pasarían de ser meras
intenciones o cumplirían solo parcialmente con el objetivo, lo que termina siendo
igualmente inefectivo y agudiza el hecho de que los comuneros vivencien serias
dificultades para mantener sus proyectos en el tiempo.
En tal sentido, el diseño de un módulo de capacitación sobre el sistema turístico
aparece como una alternativa necesaria para dotar al recurso humano de una
comunidad del conocimiento de uno de las concepciones fundamentales del turismo,
al tiempo que contribuye a potencializar la participación local en los procesos de
planificación así como en el modelo de gestión. Cabe señalar que el valor agregado
de esta propuesta radica en la integración de un enfoque de interculturalidad que
responda a los rasgos identitarios propios de la cultura de las comunidades. Se toma
como caso de estudio a la comunidad de Sinchi Warmi, en la provincia de Napo.
IV. SISTEMATIZACIÓN DEL PROBLEMA
i. Pregunta General:
¿De qué forma deberían impartirse las concepciones del sistema turístico a fin de
contribuir al mejoramiento del recurso humano de emprendimientos de turismo
comunitario?
ii. Preguntas Específicas:
a. ¿Cuáles son los fundamentos teóricos y legales que deben tomarse de
5 b. ¿Cuál será la metodología empleada para la investigación y cuál es el
diagnóstico del caso de estudio?
c. ¿Cuál es la propuesta para el módulo de capacitación sobre el sistema turístico
desde la perspectiva del turismo comunitario?
iii. Beneficiarios del Proyecto:
El diseño del módulo de capacitación planteado beneficiará a las mujeres pertenecientes al proyecto de turismo comunitario “Sinchi Warmi”, por cuanto éste
constituye el caso de estudio de la presente investigación. La propuesta contribuirá
significativamente en sus procesos de aprendizaje y permitirá la construcción y
apropiación del concepto de sistema turístico, base para la comprensión del turismo y
herramienta para empoderar una participación más activa y autónoma en su
emprendimiento. Adicionalmente, hay que señalar que el producto final de este trabajo
se proyecta como un piloto que, de acuerdo a su alcance y efectividad, podrá ser
replicado en otras comunidades, acoplándolo a sus respectivas realidades y
contextos.
V. OBJETIVOS
i. OBJETIVO GENERAL
Diseñar un módulo de capacitación sobre el sistema turístico desde la perspectiva
del turismo comunitario.
ii. OBJETIVOS ESPECÍFICOS
a. Determinar los fundamentos teóricos y legales aplicables a la investigación
propuesta.
6 c. Desarrollar la propuesta del módulo de capacitación considerando el enfoque
de interculturalidad.
VI. JUSTIFICACIÓN
El turismo comunitario se asume como un modelo de gestión en el que el
recurso humano de la comunidad local se convierte en un elemento indispensable
para que la actividad logre su desarrollo. Los comuneros no poseen los conocimientos
ni habilidades que la actividad exige, entonces son capacitados. Sin embargo, la
generalidad establece que pese a los esfuerzos de capacitación llevados a cabo por
diferentes instancias, tanto estatales como particulares, aún existe un largo camino
por recorrer.
Teniendo en cuenta que el sistema turístico constituye una de las primeras
nociones que deben asimilarse para comprender el turismo, resultará lógico asumir
como una grave falencia que las capacitaciones dirigidas a las comunidades no
contemplen este tema dentro de sus contenidos, lo traten superficialmente o aborden
los subsistemas de forma aislada. Por consecuencia, la población local vinculada se
ve frecuentemente limitada en los procesos de planificación y gestión de sus
emprendimientos porque no logra una concepción integral del turismo.
Adicionalmente, más allá de esta omisión, se afronta también que los procesos
tradicionales de capacitación para turismo comunitario no demuestran haber
propiciado espacios de interacción equitativos entre facilitadores y comuneros que
guarden coherencia con las diferencias culturales existentes. Los diferentes actores
que intervienen como capacitadores necesitan adaptar sus conocimientos y destrezas
instruccionales a los contextos de las comunidades y principalmente, valorizar el
conocimiento ancestral de los capacitados.
De la mano de ambos argumentos, se justifica la necesidad de diseñar un
módulo de capacitación para turismo comunitario diferente a los existentes en su
contexto. Por un lado, el producto final de este trabajo de investigación abordará el
sistema turístico, una temática que es indispensable que una comunidad que trabaja
7 enseñanza-aprendizaje. Esto último debido a la necesidad de generar conocimientos
verdaderamente significativos que luego puedan aplicarse a favor del fortalecimiento
del modelo de gestión comunitario. Adicionalmente, no se puede dejar de lado que el
mejoramiento del recurso humano desde la perspectiva comunitaria requiere,
evidentemente, de un activo contacto con los pobladores así como el apoyo de sus
figuras de organización. Asimismo, resulta muy relevante considerar el nivel de
participación de las personas en el proyecto.
Finalmente, para el caso de estudio en concreto, es válido considerar
características propias de su incursión en la actividad turística como su número de
años de experiencia, su nivel de capacitación en turismo y el interés de la comunidad
en el tema de estudio. Inicialmente, el que en Sinchi Warmi se han desarrollado
procesos de capacitación previos, delimita el estudio ofreciendo una base de lo que
han aprendido y no, y por qué sería necesario el diseño del módulo de capacitación
planteado.
VII. METODOLOGÍA
La metodología es la directriz orientadora del presente trabajo de titulación por
cuanto permite establecer los lineamientos lógicos, normas, técnicas y procedimientos
para su correcto desarrollo.
La elaboración del primer capítulo se construyó en base a fuentes secundarias
de investigación. El desarrollo de la primera sección, correspondiente al marco
conceptual, analizó material bibliográfico físico y artículos científicos en línea. Se
realizó una síntesis crítica de lo recopilado y, a partir del método de investigación
deductivo, se establecieron las premisas generales de las que derivarían conclusiones
aplicables al objeto de estudio.
De inicio, se determinaron los componentes estructurales de la investigación
para posteriormente aterrizar en las particularidades conceptuales correspondientes.
El mismo mecanismo se utilizó para el desarrollo del marco legal, utilizando tanto
documentos físicos como electrónicos, emitidos por los organismos gubernamentales
8 El desarrollo del segundo capítulo combina tanto fuentes primaras como
fuentes secundarias de información. Este último componente fue especialmente útil
para la caracterización del objeto de estudio, empleando el método de investigación
descriptivo. A partir de ello, el análisis de la información se dio en base al
planteamiento de sistema turístico de Molina.
Adicionalmente, considerando lo imprescindible de involucrar a los actores
locales, el levantamiento de información concerniente a las capacitaciones se logró
gracias a trabajo de campo desarrollado en la comunidad. Para este fin, se emplearon
herramientas como las entrevistas a las líderes comunitarias y talleres participativos
con los miembros del proyecto. Los insumos recolectados fueron afinados mediante
el método histórico-comparativo, permitiendo la construcción de una línea base de las
capacitaciones recibidas. Asimismo, la aplicación de los instrumentos mencionados
se vio complementada con la asesoría de profesionales con experiencia en el turismo
comunitario, tanto a nivel de gestión como de capacitación.
Finalmente, la elaboración de la propuesta de capacitación surgió al articular
los dos capítulos precedentes. Una vez que se empató el marco referencial con el
caso de estudio debidamente caracterizado, se logró avizorar la información
cualitativa que permitió la construcción del módulo de capacitación sobre el sistema
9
1. CAPÍTULO I: MARCO DE REFERENCIA
A partir de la revisión bibliográfica, se analizan y registran criterios de
diferentes autores que han abordado la temática en estudio, ofreciendo una visión
teórica-referencial sobre los aspectos a tener en cuenta en el desarrollo de la
presente investigación. Los resultados que se esperan se apalancan en los
contenidos conceptuales desarrollados, conforme a la estructuración del Marco
Teórico planteada en la Tabla 1. Para su elaboración, se procedió a identificar los
elementos principales dentro de la formulación del tema y se los relacionó con
nociones que los fundamentan a fin de determinar los lineamientos conceptuales
correspondientes.
Tabla 1: Marco Teórico
Diseño de un módulo de capacitación desde la perspectiva del turismo comunitario Turismo
Comunitario Capacitación Interculturalidad Sistema turístico
Aspectos
conceptuales.
Tendencias
favorables.
Recurso
humano en el
turismo
comunitario.
Teoría de la
Educación.
Tipos de
educación (formal, no formal, informal). Capacitación Capacitación
en el turismo
comunitario.
a. Aspectos
conceptuales
b. Interculturalidad.
en la educación
c. Interculturalidad
en la
capacitación
turística.
- Teoría
General de
Sistema de
Bertalanffy.
- Teoría
General de
Sistemas
en el
Turismo.
- Aplicación
práctica del
sistema
turístico.
- Propuestas
de sistema
turístico.
Elaborado por: Talía Calle
Adicionalmente, este primer capítulo contempla el marco legal que ampara
el diseño de un módulo de capacitación turística comunitaria para lo cual se siguió
10 constitucionales de los ciudadanos y su aplicación práctica conforme a la
planificación nacional vigente. Posteriormente, se revisa la normativa específica de
la rama turística como la Ley de Turismo, sus reglamentos generales y concluye
con la revisión de la norma específica al turismo comunitario.
1.1. MARCO CONCEPTUAL
1.1.1. Turismo Comunitario
1.1.1.1. Aspectos conceptuales
El turismo comunitario puede responder a una gama ligeramente amplia de
acepciones e interpretaciones. Varios autores, como Saarinen (2006), López y
Sánchez (2008), coinciden al encasillarlo como una tipología de turismo “alternativa” al turismo tradicional, que favorece el contacto entre la comunidad local
y los visitantes, quienes obtienen nuevas experiencias. Este carácter de “alternativa” bien pudo haber emergido, como lo menciona Murphy (1985), en
respuesta a los impactos negativos que tuvo el turismo de masas durante las etapas
más tempranas de esta industria, particularmente hacia la población local.
En este sentido, es determinante resaltar el rol que los actores clave de un
destino cumplen en esta modalidad de turismo. Sin embargo, se hace
imprescindible señalar que no existe un concepto único del turismo comunitario,
tampoco se ha logrado la unificación de criterios, por lo que conviene hacer una
revisión de los pronunciamientos de diferentes autores e instituciones.
El análisis conceptual partirá de una concepción convencional del turismo
comunitario en el contexto mundial; así, éste es bien asumido como una forma de
turismo que varios países en desarrollo emplean como estrategia de lucha contra
la pobreza1. El origen de esta noción constituye tácitamente la primera definición
de turismo comunitario que brindará este estudio y surge a partir de que la
Organización Mundial del Turismo identificará la creación y gestión de empresas
turísticas por los pobres (en las que se incluye las empresas basadas en la
1 Es válido considerar, no obstante, los criterios de Solís (2007, p.42), quien señala respecto a la pobreza en
11 comunidad) como uno de siete métodos para atenuar la pobreza a través del
turismo. Según se señala, estas empresas pueden suministrar servicios de
alojamiento, restauración, transporte, venta al público, guías, interpretación del
patrimonio cultural y natural o actividades recreativas, siempre y cuando los
beneficios se compartan en la comunidad y tengan en consideración a la
naturaleza, el nivel de pobreza y la comprensión de los visitantes y su interés por
nuevos productos (OMT, 2004).
Siguiendo esta línea, el Centro para la Promoción de Importaciones desde países en desarrollo (2014) sostiene que “el turismo comunitario pretende incluir y
ayudar a las comunidades locales, especialmente a los pueblos indígenas de los países en desarrollo” (CBI, 2014: 1). Desde esta perspectiva, todos los proyectos
de turismo comunitario deben darle a la población local una parte justa de los
beneficios y dejarla opinar sobre la gestión del turismo que llega.
Por su parte, Maldonado (2005) en una publicación de la serie REDTURS de
la Organización Internacional del Trabajo, indica:
Se entiende por turismo comunitario toda forma de organización empresarial sustentada en la propiedad y la autogestión de los recursos patrimoniales comunitarios, con arreglo a prácticas democráticas, solidarias en el trabajo y en la distribución de los beneficios generados por la prestación de servicios turísticos, con miras a fomentar encuentros interculturales de calidad con los visitantes (2005, p. 5)
La visión gubernamental del Ecuador, dentro del Reglamento General a la
Ley de Turismo encasilla al turismo comunitario como:
un modelo de gestión en el que la comunidad local aprovecha el patrimonio natural y/o cultural de la región en la que se asienta para desarrollar y ofrecer un servicio turístico caracterizado por la activa participación comunitaria en la planificación y ejecución de acciones conducentes a potenciar el desarrollo sostenible de la población mediante la reinversión de los beneficios derivados de la actividad turística
De las definiciones descritas, ya se puede identificar un primer elemento
análogo ligado a que el turismo comunitario no debe ser concebido como un
producto turístico sino como una forma de gestión de la actividad turística anclada
12 culturales. El criterio concuerda con Goodwin y Santilli (2009), quienes dicen que
de la revisión de literatura académica está claro que el turismo comunitario está
definido como aquel manejado por las comunidades y concebido para derivar
beneficios comunitarios más amplios. Asimismo, tal como lo mencionan Ruiz y Solís
(2007), “[…] el elemento definitorio del turismo comunitario no es tanto su objeto como actividad turística, sino la forma de organizar esta actividad”. En otras
palabras, se propone diferenciar claramente para la actividad turística la
organización empresarial de la organización comunitaria, y en base a ello
determinar la particularidad del turismo comunitario (2007, p. 13)
A propósito de esto, conviene entonces contextualizar el significado de “comunitario” en el turismo latinoamericano. Maldonado (2005) establece su
caracterización desde dos diferentes esferas; por un lado, desde el ámbito
empresarial, como una forma de convivencia y organización distinta al sector
público y al sector privado; y, por otro lado, como un sujeto colectivo regido por sus
propios valores, normas e instituciones ancestrales, o por una legislación especial.
Para el primer contexto, en la empresa comunitaria debe existir un control social de
los recursos y un reparto equitativo de los beneficios, basado en los valores de la
solidaridad, la cooperación laboral y la autogestión para lograr eficiencia
económica. En el segundo, aunque también puede ampliarse para comunidades
rurales, el carácter comunitario frecuentemente está ligado a la identidad indígena
por lo que se convierte en un apelativo que designa a:
un sujeto social histórico, con derechos y obligaciones, cuya cohesión interna se sustenta en la identidad étnica, la posesión de un patrimonio común y la aceptación de un conjunto de principios, valores, normas e instituciones consuetudinarios, cuyo fin último es el bienestar común y la supervivencia del grupo con su identidad propia (Maldonado, 2005, p. 3)
De ahí que, generalmente en Latinoamérica y consecuentemente en el
Ecuador, al hablar de turismo comunitario, la colectividad lo encadene con aquella
actividad turística desarrollada por los pueblos o nacionalidades indígenas.
De este modo, culminando con el análisis conceptual, se abordará una
definición endógena, correspondiente a una agremiación ecuatoriana de iniciativas
13 Plurinacional de Turismo Comunitario del Ecuador (FEPTCE), respecto a su propio
campo de acción, lo define como:
[…] la relación de la comunidad con los visitantes desde una perspectiva
intercultural en el desarrollo de viajes organizados, con la participación consensuada de sus miembros, garantizando el manejo adecuado de los recursos naturales, la valoración de sus patrimonios, los derechos culturales y territoriales de las nacionalidades y pueblos, para la distribución equitativa de los beneficios generados (FEPTCE, s.f., citado en Atiencia y Santana, 2014, p. 23).
De lo expuesto, pese a las correspondencias conceptuales entre los autores
analizados, es ineludible coincidir con Goodwin y Santilli (2009), quienes afirman
que existe insuficiente rigor en el uso del concepto de turismo comunitario al punto
de que el término es utilizado muy flexiblemente. Ante ello, cualquier investigación
desarrollada en la materia requiere la delimitación de la conceptualización que se
utilizará para el estudio. Así, para efectos del presente trabajo investigativo, se
considerarán dos elementos definitorios para el turismo comunitario: primero, su
condición de modelo de gestión en el que la propiedad y/o manejo corresponde a
una comunidad; y segundo, su anclaje al desarrollo sostenible.
Con respecto al segundo punto, cabe enfatizar que las iniciativas de este
turismo comunitario deben reflejar características directamente vinculadas con los
preceptos de la sostenibilidad, entre ellas: un mayor cuidado de los recursos
naturales, la revalorización cultural, la permanencia de los beneficios con la
población local, su distribución equitativa y su rol como catalizador y alternativa
económica (Solís, 2008).
Esta condición responde a que no es posible hablar de turismo comunitario
sin vincularlo con la sostenibilidad, ya que ese fue su origen y constituye uno de los
mecanismos para aplicar los principios de esta corriente.
En ese sentido, se debe tener muy presente que el turismo comunitario no
es simplemente un negocio con miras a maximizar las ganancias de los inversores
(incluso cuando fuere en beneficio comunitario) sino que tiene un nexo mayor con
el impacto del turismo en la comunidad y en los recursos medioambientales. Por
14 habilidad de la organización comunitaria que maneja recursos turísticos con la
participación de la población local (Goodwin y Santilli).
De esta manera, el horizonte parece apuntar hacia “comunidades
convencidas de que el turismo puede significar, o representa para sus miembros,
una fuente de beneficios reales, como condiciones materiales de vida mejoradas,
bienestar social, expresiones culturales renovadas y lazos comunitarios fortalecidos” (Maldonado, 2005, p. 2).
No obstante, si bien la línea conceptual desarrollada lleva implícitas
expectativas positivas del turismo comunitario como un medio de desarrollo donde
las necesidades locales de una comunidad, tanto sociales, ambientales como
económicas, son superadas a través de la oferta de un producto turístico, también
hay que reconocer que existen muy pocos estudios sobre la contribución real del
mismo, ya sea para los propósitos de conservación como para los de desarrollo de
las comunidades. A decir de Goodwin y Santilli (2009), la dificultad radica en que el
éxito de muchos proyectos financiados en países periféricos, no ha sido
monitoreado por lo que los beneficios reales para las comunidades locales
permanecen inidentificados; en suma, señala que se ha realizado poco esfuerzo
para medir y reportar los beneficios de facto.
Para Abdul Rasid Abdul Razzaq et al. (2012), no hay lugar a dudas, más allá
de que varios autores coinciden en la teoría respecto al potencial que tiene el
turismo para una comunidad, no muchos proyectos han logrado ser exitosos en la
realidad. Varias comunidades le han apostado a esta actividad como una forma de
diversificar sus economías y para este cometido han recibido fuerte apoyo de
organismos internacionales, organizaciones no gubernamentales o el Estado;
desafortunadamente, tal como lo menciona Solís (2008), las cifras revelan que un
alto porcentaje de estas iniciativas han hallado su colapso después de que ya no
tienen financiamiento externo, mientras que otras simplemente visualizan los
beneficios de forma lenta. A esto se suman los impactos negativos que un mal
manejo de la iniciativa puede desencadenar, tanto a nivel cultural como
medioambiental.
Pese a todo ello, la idea del turismo comunitario sigue siendo, en general,
atractiva y, sin duda, dependerá del contexto de cada comunidad así como del
15 afán de aprovechar el comportamiento de las tendencias de viajes y turismo a favor
de las comunidades por lo que prosigue un análisis de las mismas.
1.1.1.2. Tendencias mundiales de viaje a favor del turismo comunitario
Estadísticamente, no hay información concreta que permita calcular el
tamaño del mercado mundial para el turismo comunitario. Este hecho bien puede
reforzar la afirmación ya mencionada de que el turismo comunitario constituye un modelo de gestión y no un producto turístico como tal. Por tanto, “[…] desde el turismo comunitario se pueden desarrollar cualquiera de los productos al uso” (Ruiz
y Solís (coord.), 2007: 13). Adicionalmente, ya que no existen criterios unificados
respecto a la conceptualización de varios tipos de turismo, cabe, entonces, anotar
que normalmente los datos referenciales para el turismo comunitario se toman a
partir de cifras del turismo rural, de naturaleza, cultural, de aventura, del ecoturismo
o de las formas de viajar social y medioambientalmente responsables (CBI, 2014),
por cuanto, estas modalidades comprenden actividades y/o criterios que las
comunidades incluyen en su oferta. En tal sentido, la información desarrollada a continuación –compuesta de datos mayoritariamente cualitativos– resulta relevante
a la hora de identificar tendencias mundiales de viaje que favorecen al turismo
comunitario.
Para empezar, se afronta que la dinámica del turismo mundial muestra ir de
la mano con la digitalización de la economía, los asuntos de seguridad, la
tecnología y la adaptación al cambio climático. Tanto de forma singular como en su
conjunto, éstos constituyen grandes retos para el sector turístico global (OECD,
2016), interesado en aprovechar el favorable escenario venidero por cuanto se
muestra un rápido crecimiento de las corrientes turísticas.
Según las previsiones a largo plazo de la Organización Mundial del Turismo,
las llegadas de turistas internacionales alcanzarán los 1.800 millones hacia el 2030,
con una progresión promedio superior al 3% anual, siendo las economías
emergentes como China, Rusia, India y Latinoamérica las protagonistas del sector
(OMT, 2011). A propósito de ello, un estudio desarrollado para ITB- Berlín, aterriza
16 corresponden a Alemania, Estados Unidos, Reino Unido, China, Francia y Canadá,
mientras que el top 6 de acuerdo al gasto posiciona a Estados Unidos seguido por
China, Alemania, Reino Unido, Japón y Canadá (IPK International, 2015).
De estas generalidades, se tiene que de forma paralela al incremento de
turistas y al protagonismo que lograrán las economías emergentes, los grupos de
consumidores serán cada vez más fragmentados y responderán a condiciones
específicas como un creciente número de adultos mayores activos; mujeres de negocio y mujeres que viajan en grupo; “millennials” (nacidos después de 1980); “panks” (tías que viajan con sus sobrinas); monoparentales; y, colectivos gay. Por
su parte, el interés por el turismo sostenible ganará todavía más espacio al igual
que ciertos productos turísticos como el turismo religioso, el turismo urbano, el
turismo de compras y el turismo médico (OMT, 2011). Asimismo, se conoce que
cerca de uno de cada cuatro viajes internacionales están ahora influenciados por la
información y opiniones contenidas en las redes sociales por cuanto alrededor del
70% de los viajeros son usuarios activos de éstas (IPK International, 2015).
Richards (2016) corrobora que la demanda turística actual evidencia una
presencia importante de adultos mayores activos y con alto poder adquisitivo; pero
también agrega la relevancia que alcanzarán los viajeros individuales (incluidos
mochileros y profesionales); y las familias intergeneracionales. Asimismo, demarca
que las tendencias de estos mercados están caracterizadas por la búsqueda de experiencias de turismo “auténticas” y “exclusivas”.
En ese sentido, Speight (2016) acota que la tendencia de los viajeros se
encamina a alejarse de las comodidades de un resort o un hotel para integrarse en
la cultura del sitio que elijan como destino. A ello se suma el hecho de que hacen
viajes de última hora y con menos equipaje, son de carácter aventurero y están
atraídos por el manejo sostenible de las iniciativas, convirtiéndose éstas en
características específicas sobre las que organizan sus viajes. Especialmente para
el 2016, ratifica que los viajeros optarán por explorar localidades con menor
concentración de turistas.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo se suma a esta
afirmación al señalar que existe una demanda creciente hacia experiencias de
turismo inusuales frente a los servicios de turismo tradicionales; además de que los
17 ofrezcan experiencias personalizadas (OECD, 2016) como vivir la vida de los
nativos, visitar sus lugares de ocio y adaptarse a su gastronomía y folklor.
A decir de Yuthasak Supasorn, Gobernador de la Autoridad de Turismo de
Tailandia (TAT Newsroom, 2016), uno de los destinos que le apuesta
decididamente al turismo comunitario:
Las tendencias de viajes y turismo están siendo modificadas de la mano con los cambios en los estilos de vida así como en los sistemas económicos, sociales y políticos. Se evidencia la emersión de una nueva generación de turistas más conocedores y entusiastas, con intereses específicos. La nueva tendencia global de viaje es hacia la apreciación de lo simple, la conciencia sobre el detalle, las sub culturas, el minimalismo y los valores locales. La predominancia del turismo de masa orientada al consumismo está siendo desafiada.
Para García (2016), esta motivación hacia la cultura y los recursos locales va de la mano con la búsqueda de “viajes éticos”, entendidos como aquellos en los
que los viajeros satisfacen su interés por acceder a destinos con prácticas
sostenibles. En esa línea, la Sociedad Internacional de Ecoturismo sostiene que el
turismo responsable constituye un 15% del mercado turístico mundial, con un
crecimiento del 30% anual y, a su vez, la OMT indica que el 20% del turismo
mundial corresponde al turismo de naturaleza, el mismo que está creciendo tres
veces más rápido que el sector en general (OMT, 2011). Sin embargo, cabe
recordar que en el turismo comunitario el factor humano y cultural de la experiencia
es el que debe primar sobre la inmersión en la naturaleza (Maldonado, 2005).
A nivel regional, las últimas décadas han evidenciado un intenso proceso de
desarrollo para el sector turístico latinoamericano, que ha colgado en su oferta un
mayor número de iniciativas de turismo comunitario. Principalmente, en las
regiones andinas y amazónicas, el turismo comunitario aparece con fuerza y
posiciona que su esencia radica en la participación de la comunidad local y en la
gestión del territorio (Casa, Pastor y Soler, 2011: 4). Estos proyectos buscan
responder a un, cada vez más, creciente mercado para su oferta, principalmente
norteamericano y europeo.
Conviene entonces en este punto hacer mención a una ficha informativa
18 de Importaciones desde países en desarrollo (CBI, 2014). Por un lado, este
documento ya mostraba coincidencias con lo expuesto en los párrafos precedentes,
explicando que los turistas rurales y de turismo comunitario pueden encasillarse bajo la denominación de “turistas éticos” que buscan una experiencia distinta a un
paquete de vacaciones de consumo masivo y cuyo interés principal está
direccionado hacia el ambiente natural de los lugares que visitan y las comunidades
locales que allí residen.
Sin embargo, al mismo tiempo, el estudio va más allá de la generalidad y
hace un aporte significativo al diseñar un perfil de viajero específico para el turismo
comunitario, sin dejar de reconocer que para esta modalidad de turismo existen “turistas fuertes” y “turistas suaves”. A los primeros, los identifica como aquellos que
buscan una verdadera experiencia cultural, que desean literalmente vivir como los
lugareños y, que no tienen problema frente a la incomodidad que esto les pueda
conllevar. Al contrario, los segundos, si bien son viajeros culturales y de aventura
interesados en el contacto con las comunidades, sí consideran el nivel de
comodidad que ofrecen.
A esta diferencia, se añade el hecho de que los turistas comunitarios
fuertes constituyen un grupo relativamente pequeño en todos los países, mientras
que los turistas comunitarios suaves son un grupo más grande y con mayor
potencial de crecimiento. Adicionalmente, como se verá en la Figura 1, para el CBI,
la demanda de turismo comunitario posee características demográficas y
geográficas claramente delimitadas que dan lugar a los segmentos de mercado en
ella descritos.
A manera de resumen, se puede decir que los mercados europeos con
mayor afinidad a este producto son el alemán, el neerlandés y el británico, sumados
al español, en el que se identifica un fuerte nexo debido a la relación histórica y
lingüística de España con Latinoamérica (CBI, 2014).
Finalmente, del análisis emprendido, resulta una inferencia clara:
cualitativamente, al igual que en una investigación estadística, no es posible
identificar una demanda que pueda considerarse directa y específica hacia el
turismo comunitario. Pese a ello, se vuelve a enfatizar que muchas experiencias
ofertadas mediante esta modalidad pueden lograr ajustarse a las diversas
tendencias del mercado y responder a las necesidades de los tipos de turistas
19
Fuente: CBI (2014)
Elaborado por: Talía Calle
Turismo Rural y Turismo Comunitario Perfil del Viajero
Características Demográficas
Características Geográficas
Turistas más jóvenes
De 18 a 30 y de 31 a 44 años
Se dividen en:
Buen salario, tiempo limitado: Jóvenes profesionales, viajan en pareja, buscan vivencias atípicas y únicas.
Menos presupuesto diario, más tiempo:
Mochileros y viajeros de año sabático, pueden combinar viajes con voluntariado en comunidades o en proyectos de
conservación
Personas con "síndrome del nido vacío"
Grupo demográfico más grande: Entre 45 y 65 años procedentes de Alemania, los Países Bajos y el Reino Unido
Mayor tiempo y renta disponibles
Viajeros expertos con altas expectativas en la relación calidad-precio
Actividades de aventura suave
combinadas con experiencias cómodas y lujosas, sin perder autenticidad
2. España tiene una demografía más joven
El grupo demográfico de 30-40 años es el más grande
Mantiene relación histórica y lingüística con Latinoamérica, lo que agudiza el interés
2. Grupo objetivo: turistas alemanes, neerlandeses y británicos
a. Reino Unido, pionero en establecer turismo responsable
b. Alemania y Holanda, mayor preocupación por la sostenibilidad
I. Familias con niños mayores de 8 años
Buscan experiencias que puedan disfrutar con sus hijos, actividades que combinen diversión con aprendizaje.
Salud y seguridad: prefieren destinos que no precisen vacuna contra fiebre amarilla o pastillas para la malaria.
Padres neerlandeses, principales interesados en hacer turismo rural o turismo comunitario con sus hijos.
20 En tal sentido, las preferencias por conceptos como el “turismo verde”, “turismo ético”, “turismo responsable”, o “turismo sustentable”, terminan
representando oportunidades de mercado con alto potencial para las comunidades,
principalmente en regiones receptoras como África, América y Asia.
Adicionalmente, hay que resaltar el rol de las redes sociales como elementos
cada vez más influyentes en la industria turística así como su carácter favorable
para los emprendimientos comunitarios por cuanto éstos los emplean como
herramientas de bajo costo por medio de las cuales visibilizan y comercializan su
oferta.
No obstante, para poder aprovechar todas las tendencias mencionadas, los
miembros de una comunidad no solo requieren entrenamiento y experiencia para
acoger turistas sino que deben estar amparados en un adecuado capital social y el
empoderamiento de las comunidades. Tampoco se puede desvirtuar la importancia
de las capacidades de sus miembros a la hora de gestionar de forma real sus
iniciativas ya que de no existir o tener falencias fuertes, éste se convierte en un
punto débil de significativa trascendencia, incluso para asimilar el comportamiento
y las exigencias de las corrientes turísticas internacionales. Y aquello, en gran
medida, va a la par con el desarrollo del recurso humano.
1.1.1.3. Importancia del recurso humano en el turismo comunitario
Una vez delimitado el concepto general de turismo comunitario que
considerará esta investigación se ha identificado el contexto global en el que se
desenvuelve, se resalta el rol del recurso humano como un componente esencial
de esta modalidad turística. Cabe colocar de antemano el papel del recurso humano
en la organización comunitaria; Bartle (2008) señala que “la comunidad es una
institución y forma parte de la cultura, ideas y acciones aprendidas por los humanos”. De ello, se tiene que la base de la comunidad es el ser humano así como
su capacidad de acción y de satisfacer sus objetivos y necesidades.
Se corrobora que la comunidad como organización no existe sin personas, ya que
ésta requiere del componente humano para sus actividades y operaciones, de la
misma forma que se requiere recursos financieros, tecnológicos y materiales. Sin
21 miembros, con el afán de lograr beneficio mutuo, dando lugar al concepto de capital
social, entendido como “las normas, actitudes de reciprocidad y confianza, que
facilitan o dificultan los procesos de coordinación, colaboración y manejo de conflictos entre personas, organizaciones e instituciones” (Grootaert y Van
Bastelaer, 2002). Así, dentro del contexto comunitario, la formación del capital
social permite que los individuos aprendan a coproducir el futuro, a resolver
conflictos, a generar poder de negociación, a movilizar recursos colectivamente, a
encontrar soluciones a problemas comunes y a participar. Desde la perspectiva
turística, “el recurso humano se confirma como factor clave en el quehacer
productivo de cada día y único elemento capaz de intervenir directamente en la transformación de su propio entorno” (Siliceo, 2004, p. 26). Entonces, el capital
social se convierte en la base para la incursión comunitaria en la actividad de modo
que en su nivel de consolidación se sustentará la continuidad y crecimiento de las
iniciativas emprendidas, de la mano del desarrollo de las capacidades individuales de cada miembro. Respecto a esto último, es oportuno considerar que “en el
turismo, no pueden sustituirse los recursos humanos por máquinas. Por lo tanto,
resulta fundamental identificar las capacidades técnicas y de otro tipo en la comunidad y reforzar ese capital humano” (OMT, 2006, p. 11).
Por su parte, Bañuls et al. (2006) coinciden al mencionar que hay que tener
presente que el crecimiento del sector turístico viene determinado en gran medida
por el desarrollo de sus recursos humanos por lo que, de forma previa a que un
proyecto de turismo comunitario pueda ejecutarse, es necesario no solo trabajar en
el desarrollo del capital humano de la comunidad sino también, en medio de esa
construcción colectiva, desarrollar sus capacidades en cuanto a conocimientos y
habilidades. Aquello será una de las determinantes más importantes para que
puedan involucrarse o no activamente en sus iniciativas, sostenerlas en el tiempo
e impulsarlas al desarrollo (Simpsons et. al, 2002, citado en Rasid et al., 2013).
Sin duda, la relevancia del recurso humano en el turismo comunitario resulta
indiscutible pero surgen interrogantes respecto a que de forma complementaria a
un adecuado capital social, ¿cuáles son los conocimientos y habilidades que los
miembros de una comunidad que decide incursionar en la actividad turística
necesitan aprender? y, principalmente, ¿qué mecanismos deben ser
22 requerimientos? Con estos cuestionamientos se cierra la revisión teórica respecto
al turismo comunitario para dar paso a lo concerniente a la capacitación, como
potencial respuesta a las preguntas planteadas.
1.1.2. Capacitación: Aspecto Conceptuales
1.1.2.1. Formación de Recursos Humanos
Tal como se analizó anteriormente, el turismo requiere el desarrollo de las capacidades de quienes incursionan en la actividad, sobretodo cuando éstos cumplen un rol esencial para su correcto desenvolvimiento. En este marco surge la formación de recursos humanos, concebida como la educación en todos sus niveles y formas (escolarizadas y no escolarizadas) con la intención de que los procesos de enseñanza-aprendizaje brinden a los individuos tres elementos para el desarrollo de la sociedad: a) una formación científica y humanística integral; b) capacidades reales para incorporarse a los procesos productivos y al mundo laboral; c) capacidad para participar en procesos sociales, vida democrática, concertación y la necesaria característica transaccional de dichos procesos (IICA, 1996). Asimismo, desde el punto de vista de la teoría del bienestar, Amartya Sen (1984) pone énfasis en las capacidades de la población para lograr el desarrollo de un país por lo que identifica que estas capacidades son el cúmulo de funcionalidades que le permiten a una persona “hacer” alguna actividad o “ser” alguien dentro de la comunidad (Sen, 1984).
Como lo refiere Casado (1997, citado en Lillo et al., 2006), “la educación y formación
turística deben considerarse como uno de los más importantes elementos estratégicos de la planificación turística”. No obstante, de forma previa a especificar las particularidades de
la capacitación en el turismo, y más aún en el turismo comunitario, conviene identificar dónde se encuentra inserta ésta en la teoría de la educación por cuanto se refiere a un proceso de enseñanza-aprendizaje. Para el efecto, se hará un breve análisis de la educación en lo concerniente a sus aspectos conceptuales generales, los tipos de educación (formal, no formal e informal) y la andragogía (educación para adultos) para, finalmente, pasar a revisar la capacitación y la capacitación turística.
1.1.2.2. Teoría de la Educación
23 desempeño para el individuo en los diferentes ámbitos de su vida. Otros autores (Delors, 1998; Lemus, 2006; Morín, 1999) coinciden en que la educación es un proceso que capacita al individuo para actuar conscientemente frente a nuevas situaciones de la vida, aprovechando la experiencia anterior y teniendo en cuenta la integración, la continuidad y el progreso social.
En un sentido amplio, la educación puede ser entendida como una institución social, un fenómeno planeado y sistematizado, un proceso de socialización o un medio para alcanzar la plenitud del ser humano (Sarramona, 1989). Sin embargo, como denominador común entre todas esas concepciones se tiene que la educación involucra el aprendizaje y apunta a la materialización de habilidades y valores que generan cambios intelectuales, emocionales y sociales en una persona, pudiendo perdurar toda la vida o únicamente por un periodo de tiempo.
En este contexto, conviene hacer una revisión respecto a las teorías del aprendizaje, precisando en tres de ellas: conductismo, cognitivismo y constructivismo. Para el efecto, se recogen los criterios de Calivá (2009), quien establece que el conductismo responde, el cognitivismo reflexiona y el constructivismo construye, como se verá en la Tabla 2.
Tabla 2: Teorías del aprendizaje
Teoría del aprendizaje Características
Conductismo Las respuestas de aprendizaje obedecen a estímulos previamente seleccionados por el educador.
Énfasis en la memorización y la repetición de la información.
Cognitivismo - Se enfatiza el proceso interno del individuo y la conducta externa.
- El aprendizaje se da en torno a la reflexión sobre lo que se recibe del exterior para después proyectarse externamente.
Constructivismo - El sujeto construye por medio de su interacción activa con el medio físico y social.
- Utiliza métodos activos del aprendizaje basados en la resolución de problemas y la construcción dinámica de significados.
Fuente: Calivá (2009)
Elaborado por: Talía Calle
1.1.2.2.1. Tipos de Educación
24 asumir por sí solas la función educacional de la sociedad y, en tal sentido, la Teoría de la Educación reconoce tres tipos, ámbitos o contextos: educación formal, educación no formal y educación informal.
Educación formal.- También denominada tradicional o sistemática, involucra un contexto “altamente institucionalizado, cronológicamente graduado y jerárquicamente estructurado que se extiende desde la Educación Inicial hasta la Educación Superior”
(Martín, s.f, p. 4) El proceso de educación formal implica niveles secuenciales, está asociado con edades escolares y requiere la asistencia regular a centros o planteles educativos. (IICA, 1996).
Educación no formal.- Comprende aquellos procesos educativos que no forman parte integrante del sistema educativo institucionalizado pero que surgen en función de satisfacer necesidades de aprendizaje específicas a determinados grupos de la población (La Belle, 1980, citado en Espido y Soto, 1999). Los contextos no formales se distinguen por no orientarse a los grados educativos como en el sistema formal, sino más bien al entorno social y productivo.
En tal sentido, responden a una lógica organizada, sistemática y planificada pero que se caracteriza por su potencial flexibilidad y funcionalidad a la hora de complementar, actualizar, suplir conocimientos o formar en aspectos académicos o laborales a través de cursos, talleres, congresos, entre otros (Smitter, 2006). Para Calivá (2009: 10) este tipo de educación “tiene el potencial para mejorar los niveles de desempeño y es considerada
como un factor determinante para aumentar competitividad individual, de las unidades de producción o en organizaciones del medio rural”. Para la UNESCO (2011), la educación
no formal abarca, entre otras, la adquisición de competencias necesarias para la vida diaria y competencias profesionales, y la cultura en general.
Educación informal.- Aquel tipo de educación que carece de sistematización pero que permite el aprendizaje por medio de procesos cotidianos o eventos ocasionales. El aprendizaje no es la intencionalidad de la acción; no obstante, diferentes episodios de la vida cotidiana posibilitan la acumulación de conocimientos, habilidades y actitudes. Requejo (2003) también la denomina educación experiencial y la cataloga como el único proceso real de educación activa a lo largo de toda la vida.
25 Estructuración.- Se refiere a la presencia o ausencia de organización de la práctica
educativa; es decir, si existe o no una estructura identificable, sea de orden jerárquico (a través de niveles o ciclos) o de acuerdo a actividades (programas, cursos, etc.)
Universalidad.- Entendida como el alcance de destinatarios que pueden llegar a
cubrir las acciones educativas.
Duración.- Depende de la permanencia de la práctica educativa por lo que se
consideran los límites temporales de las acciones que cada tipo de educación contempla.
Institución.- La institucionalización se convierte en sinónimo de la existencia de
un establecimiento con fines educativos.
Tabla 3: Diferencias entre los tipos de educación
Tipos de Educación
Estructuración Universalidad Duración Institución Formal Jerárquicamente
estructurada a través de grados, niveles, ciclos, etc. Se extiende desde la educación inicial hasta la educación superior.
No es siempre universal.
Existen programas especiales para casos específicos.
Mantiene límites de
tiempo bien
definidos y rigidez.
Altamente
institucionalizado. Se desarrolla en un establecimiento con fines educativos.
No formal Programas, cursos, seminarios, talleres, entre otros.
Puede incluir a todas las personas pero se concibe y está dirigida a intereses específicos.
Tiene una extensión definida y limitada que normalmente va de horas a días de duración.
Puede desarrollarse tanto dentro de organizaciones como fuera de ellas.
Informal No posee ningún tipo de estructuración.
Incluye a todas las
personas. La
capacidad de
aprender es
inherente al ser humano.
Su duración es ilimitada, a lo largo de toda la vida.
No existe
institucionalización para este tipo de educación.
Fuente: Vásquez (1998)
Elaborado por: Talía Calle