HOGARES DISFUNCIONALES Y SU INCIDENCIA EN EL DESARROLLO SOCIO-AFECTIVO DE LOS ESCOLARES
Gustavo Valverde Peralta1
(Recibido en septiembre 2018, aceptado en noviembre 2018)
1 Psicólogo, Docente Técnico, Facultad Ciencias Sociales, Universidad Estatal de Milagro
Resumen: El presente trabajo de investigación propone la incidencia de los hogares disfuncionales en el desarrollo socio-afectivo de los escolares, se entiende que dentro de las familias la presencia de conflictos puede llegar a ser parte de un proceso, sin embargo estas exacerbaciones de los mismos al intensificarse desborda en una serie de situaciones negativas que recaen sobre los niños del hogar, el objetivo de este estudio es identificar la incidencia de los hogares disfuncionales sobre el desarrollo afectivo de los niños, en una muestra de 100 estudiantes del Séptimo Año de Educación General Básica, de la Unidad Educativa Milagro. La metodología utilizada fue cuantitativa, descriptiva y correlacional, y los instrumentos utilizados fueron la escala de clima, y la escala de afecto. Los resultados obtenidos indicaron que el 57,31% apunta a la presencia de hogares disfuncionales, con un clima familiar caracterizado por 57,17% de no cohesión, el 58,38% de no expresividad y el 56,36% de conflictos, frente a un 42,69%, que afirman no padecer de disfuncionalidad. Y la variable desarrollo socio-afectivo, el 61, 09% de escolares evidenciaron falta de afecto y vinculo comunicativo, y el 38, 91% demostraron recibir amor en sus hogares, y en la dimensión de critica-rechazo, el 53,28% percibieron malos tratos de sus padres, sin embargo el 46,72% no evidencia ningún tipo de acción. Todo esto llevó a saber que los escolares presentan un desarrollo socio-afectivo negativo en relación a la magnitud de un hogar disfuncional en el que se encuentran.
Palabras Clave: Hogares disfuncionales; Desarrollo socio-afectivo; Escolares.
DYSFUNCTIONAL HOMES AND THEIR INCIDENCE IN THE SOCIO-AFFECTIVE DEVELOPMENT OF SCHOOLCHILDREN
Abstract: This research paper proposes the incidence of dysfunctional homes in the socio-affective development of school children, it is understood that within families the presence of conflicts may become part of a process, however these exacerbations of they are intensified in a series of negative situations that fall on the children of the home, the objective of this study is to identify the incidence of dysfunctional homes on the affective development of children, in a sample of 100 students of the Seventh Year of Education General Basic, of the Milagro Educational Unit. The methodology obtained was quantitative, descriptive and correlational, and the instruments integrated in the family climate scale, and the scale of affect. The results indicated that 57.31% corresponded to the presence of dysfunctional homes, with a family climate and 57.37% of non-cohesion, 58.38% expressiveness and 56.36% of conflicts, compared to a 42.69%, who claim not to suffer from dysfunction. And the variable socio-affective development, 61, 09% of the students, evidence, lack of affection and communicative bond, and 38, 91%, demonstrate love in their homes, and the dimension of criticism and rejection, 53, 28%. However, 46.72% do not have any type of action. All this has a saber that schoolchildren a negative socio-affective development in the relation of the magnitude of a dysfunctional home in which they are.
I. INTRODUCCIÓN
La sociedad ha sufrido una serie de transformaciones, por ende también la familia se involucra en una situación problémica, la cual se ha tomado como objeto de estudio. La familia considerada como un núcleo que está integrado por hombre y mujer, tal como está establecido según la naturaleza del individuo, donde se pueden manifestar diferencias que generen efectos sobre el mismo núcleo, (Carballo 2006).
El afecto como tal corresponde a una de las necesidades del individuo que requiere ser satisfecha, de tal forma contribuye a un óptimo desarrollo personal, a través de este elemento esencial, los hijos aprenden a comportarse con su medio social partiendo con su primer grupo de apoyo, estos sin lugar a duda conlleva a todo un proceso de vida, que en diferentes etapas se podrá desarrollar, todo esto dependiendo de su formación en el hogar, (Royo, T. 1988).
Según la Organización Mundial de la Salud, OMS (2006), define a la familia como “los integrantes del hogar emparentados mutuamente, bajo un grado determinado por la sangre, el matrimonio o la adopción”, es así como este presente trabajo apunta a dar importancia al núcleo sistémico, el mismo que es el responsable de la formación de descendientes que irán en su momento tomando independencia de sus padres, recalcando que una buena relación dentro de la misma, se verá o no reflejada en el comportamiento afectivo de los niños. Esta investigación tiene como objetivo determinar la influencia de los hogares disfuncionales en el desarrollo socio-afectivo de los escolares, siendo así el pilar esencial para dar paso al estudio de esta problemática, así como también identificar las características de aquellos hogares disfuncionales, determinar la incidencia o impacto que generan este tipo de problemáticas sobre el desarrollo socio-afectivo en los escolares, y establecer los efectos que se desarrollan en los mismos.
Esta incidencia se puede precisar en hogares donde el sistema familiar ha tomado otro rumbo, esto indica que el ambiente y calor del hogar ha venido generando negatividad para los infantes. Se tiene por conocimiento general que los niños perciben todo lo que dentro del hogar sucede, tal es el caso de la presencia de conflictos, a más de ello existen hogares en los cuales la comunicación se ha visto afectada, todos estos factores han repercutido en los niños, interrumpiendo un óptimo desarrollo socio-afectivo. Al ser considerada
la familia como el principal grupo social donde el niño aprende y se desarrolla para su independencia futura, significa que los padres juegan un papel muy relevante sobre los infantes, y que son los mayores responsables de su evolución a nivel socio-afectivo. El estudio de los hogares, su disfuncionalidad y el desencadenante de incidencias que recaen sobre los niños y afectan su desarrollo socio-afectivo, son las principales prioridades de esta investigación, (Eguiluz, L. 2007).
Los niños requieren durante su etapa ese componente relevante que se denomina afecto, debido a que este será un factor determinante en el ciclo de sus relaciones interpersonales con su contexto social, pro tal razón que la presencia de un hogar en estado de desequilibrio genera problemas a nivel afectivo en los hijos. Los infantes con este tipo de problemas se caracterizan por tener dificultades para entablar relaciones socioafectivas con sus compañeros, problemas en la expresividad mediante su lenguaje afectivo y una tendencia a aislarse de los demás, son entonces las variables principales que se consideran un objeto principal para este estudio. A través de los resultados obtenidos mediante el procedimiento estadístico establecido, se pretende comprender el fenómeno de estudio, para generar alternativas que vayan encaminadas a la erradicación de la problemática y a una mejor convivencia dentro del núcleo sistémico en beneficio de los escolares.
MARCO TEÓRICO
Durante el siglo X, en Europa occidental, el matrimonio era considerado un asunto civil que implica a las familias y parejas, en ese tiempo las acciones se basaban en rituales, en el caso de un beso o intercambio de algún elemento. También refería a la abstinencia al sexo que iba de 3 hasta 30 días posteriores al matrimonio, (Lorenzo, F. 2009).
Cabe recalcar que las familias nunca fueron estáticas en sus taxonomías, pues en ese tiempo era muy normal ver a un hombre con más de una mujer, inclusive el ser fiel era un requisito indispensable para ellas, pero para los hombres no, además de saber que en el momento en que tenía que definirse la consanguinidad en relaciones de parentesco, eran netamente maternas, y no específicamente saber quién era el padre.
de los matrimonios, con el objetivo de la procreación, declarándolo indisoluble, y monogámico, además de ello de regular la educación y la sexualidad, junto con ello implementan los deberes de los padres hacia los hijos como su sustento, educación, y viceversa, sus hijos deberían obedecer y respetar a sus padres. Etimológicamente la familia procede del latín “familus”, que quiere decir, sirviente que es propiedad de un amo, concebían la idea de un sistema donde existía un ser que gobernaba y un esclavo, en este caso la mujer. En la era moderna la familia ha decrecido en tamaño, la adquisición de nuevas costumbres han dado un equilibrio más equitativo hacia los grupos familiares, siendo así la génesis de su creación y transformación hasta en la actualidad.
La familia como se la conoce es un núcleo formado por varón y mujer, que a través de su evolución va adoptando diferentes formas y estilos de vida, es así como se da las diversas manifestaciones de tipologías familiares, cada una con su ideología variada encaminada hacia un solo objetivo de subsistir dentro de un medio social, (Carbó, M. 2011). Se define también a la familia como los integrantes del hogar emparentados mutuamente, bajo un grado determinado por la sangre, el matrimonio o la adopción, dicho de otra forma, la familia es aquel conjunto representado por varias figurar quienes cumplen roles específicos con un objetivo de convivencia en armonía. También se considera a la familia como un microcosmo que puede ser objeto de estudio de suceso críticos tales como confianza, autonomía, poder e intimidad de la misma. Dentro del plano familiar existen numerosas situaciones que pueden presentarse a lo largo de su desarrollo, unas diferentes de otras de las cuales fortificarán o debilitarán la convivencia dentro del hogar, autores señalaban que antes de la conformación de la familia, únicamente existían relaciones donde la unión era de carácter promiscuo, (Dueñas, B. 2009). Como se conoce la mujer por su capacidad de reproducción, desde tiempos muy remotos, se ha considerado la encargada del cuidado de sus hijos; por su parte la labor del hombre, significa mantener el hogar a través de su trabajo para conseguir el sustento diario, es así como la mecánica familiar se ha venido formando hasta épocas actuales, (León, M. 1996). De esta forma, la familia se ve inmersa en el mundo laboral, generando recursos económicos para solventarse dentro de su sistema. En el momento en que se haya, una situación
algún tipo de problemática, surge la desestabilización familiar, es común la presencia de problemas dentro de la misma, pues no existe familia perfecta pero así mismo la exacerbación de estas situaciones puede llevar a una enfermedad dentro de la misma, la marcada presencia de conflictos conducen a frecuentes contiendas entre miembros del núcleo.
En tanto que la afectividad, según Steven Mithen (1996), y su teoría de arqueología de la mente, proviene de estudios que remontan a la época evolutiva del hombre, tomando en cuenta su trasformación desde el mono, desde la perspectiva evolucionista, el avance del comportamiento afectivo se vio surgido frente a la presión que los primates en ese entonces sentían ante la demanda de supervivencia, este autor postula tipos de inteligencias, que se veía presenciada en cada esfera de la vida de los primates, ante cada situación surgía algún tipo de característica que sería objeto de estudio, luego de ello surge Miguel De Zubiría (2012), con su teoría modular evolucionista de la mente quien dio un agregado al postulado de Mithen (1996), cambiando las bases que el otro autor le llamaba inteligencia, por un término más específico llamándolos macromódulos que corresponde a cada tipo de inteligencia, es precisamente donde la inteligencia social llamada, De Zubiría (2012), lo llamó macromódulo psicológico, el define que su contenido procesa pensamientos, anhelos, creencias, angustias, de esta forma descubrió que esas cualidades de comportamiento del individuo se daban también de forma grupal.
Finalmente aparece Daniel Goleman (1996), con la teoría de la inteligencia emocional, donde condensó la inteligencia intra e interpersonal en su obra, no obstante De Zubiría (2012), hizo referencia a José Antonio Marina (1989), quien indica que toda ciencia debe ser precisada con veracidad incluyendo también la ciencia afectiva, así mismo en constante búsqueda de una terminología exacta para definir un universo de sensaciones, entre pasión, sentimiento, logra unificar en el término afectividad. De Zubiría (2012), ante todo esto propone 3 tipos de afectividad, práxica (lo manipulable), psicológica (deseos, angustias, fobias, ilusiones), y cultural (gustos). Es así como se articula la historia de la afectividad, hasta llegar a ser un estudio muy relevante y desde épocas remotas el motor de la existencia humana como lo afirma el autor.
Desde el punto de vista de las ciencias sociales se toma en cuenta a la familia como el lugar o habitad del hombre donde se desarrolla personal, social y afectivamente en la unión de una pareja y en la obtención de hijos como fruto de esa unión, considerada como la primera red social de enseñanza de donde se conforman diferentes estilos de aprendizaje social en el marco del núcleo del sistema. (Riezu, J. 2007). Augusto Comte (1848), considerado el padre de la sociología establece a la familia como un elemento fundamental básico considerado dentro del marco social, desde ahí parten otras concepciones, es decir el incremento de la sociedad a través de la familia.
Desde la teoría sistémica de Minuchin, S (1979), el sistema familiar está definido como un grupo complejo, que se compone de miembros que están en constante interacción y su contexto se ve regido por leyes instauradas por los mismos integrantes del núcleo, es decir que la familia es un pilar fundamental centrada en la comunicación como nexo afectivo y social para un desarrollo óptimo.
Al hablar de las familias disfuncionales hacemos énfasis en aquellos núcleos donde la presencia de conflictos desencadena un deterioro de salud mental en los miembros del hogar a raíz de un comportamiento inadecuado por algún integrante proveniente de dos factores, externo (estímulos negativos), e interno (temperamento, cultura). Cuando nos referimos a familia disfuncional hacemos hincapié en la autoridad difusa que se puede evidenciar dentro de ella, cuando los conflictos son latentes dentro del hogar entre los
miembros, estamos hablando de afectaciones que como se sabe recaen en los infantes del hogar, ante un comportamiento incorrecto de alguno de los integrantes principales, (Hunt, 2007).
Bertalanffy, L (1999), gestora de la teoría general de los sistemas, establece 3 subdivisiones de los sistemas familiares: El sistema abierto, el sistema cerrado y el sistema flexible. En el sistema abierto, el núcleo familiar, es donde la exposición a cualquier influencia procedente del medio externo, se apropia de la integridad del sistema, es decir que atraviesa la débil barrera del control y toma protagonismo para un desencadenante de conflictos entre miembros del conjunto, lo cual se puede evidenciar en familias donde no existe figura que oriente a los hijos, donde la libertad exacerbada es un diario vivir que debe ser permitido. Desde luego al hablar de este tipo de sistemas nos enfocamos en la ausencia de normas internas dentro del círculo que a su vez la marcan indiferencia dentro de los mismos padres hacia hijos.
desarrollo de interacciones y vínculos que hacen que el sistema se mantenga en regularidad.
La misma autora indica que la familia disfuncional hace hincapié en la autoridad difusa que se puede evidenciar dentro de ella, no existe relación alguna que proporcione calor afectivo. Cuando los conflictos son latentes dentro del hogar entre los miembros, se habla de afectaciones que recaen en los infantes del hogar perturbando su bienestar. Según Las familias disfuncionales poseen ciertos lineamientos que las describen como grupos problemáticos que pueden llegar a la desintegración de su sistema, siendo estas las características. (Schmidt, M. 2014). Las adicciones se suelen ver con más frecuencia dentro de los hogares, los padres que por alguna circunstancia consumen algún tipo de sustancia proveerá de problemas dentro de su núcleo, la presencia de agresiones tanto a su pareja como a sus hijos, como efecto de los factores derivados del propio consumo se generan estas manifestaciones.
La sobreprotección de sus padres da luz a las limitaciones que puede proponer a su hijo y como este va creciendo con una diferente percepción del mundo que lo rodea, existen padres que no permiten que sus descendientes compartan con sus compañeros, actividades propias de su edad, tomando en cuenta que la infancia es una etapa de descubrimiento y como lo menciona Erickson (1950), al no verse satisfecho las etapas socio-afectivas, las repercusiones recaen sobre el infante en una futura vida adulta.
La presencia de conflictos, como se sabe es normal dentro de cada núcleo, tomando cuenta que no existe familia perfecta, pero así mismo bajo cierta medida se puede considerar al conflicto como indicador dentro del plano de la normalidad funcional de la familia, o como agente patológico destructor del sistema, según su frecuencia, y sobre todo la incapacidad de la familia para reestructurarse a sí misma y sobrellevar situaciones. El abuso ya sea físico o emocional puede darse dentro de un hogar disfuncional, no solamente entre los padres sino también entre los hijos o alguno de los miembros del hogar entre sí, la presencia de esto dificulta la interacción y desarrollo óptimo del grupo. Por otra parte existe también el perfeccionismo que aunque a simple vista no parezca una característica de un hogar disfuncional se puede lograr con eso lo suficiente como para interferir en el desarrollo de sus hijos, cuando los padres exigen siempre llegar al punto máximo de cada cosa que sus
hijos hagan, por lo general el perfeccionismo se ve más reflejado en padres que presionan a hijos en la escolaridad. (Morán, R. 2004). La pobre comunicación según Satir, V (2007), es uno de los factores de mayor repercusión dentro de un sistema familiar, lo que hace que los miembros se aíslen unos de otros, puede darse el caso en el que hay comunicación inadecuada como también el hecho de que esta sea ausente en su totalidad, si la comunicación no es asertiva, por ende todo vínculo se verá obstruido. Pese a una distorsión de la comunicación, surgen también los malos entendidos, se da el caso de padres que creen que sus hijos hacen cosas indebidas, haciendo referencia a la falta de confianza, pues los hijos o su pareja tratan de evitar contacto verbal con esa persona.
Por su parte otro autor establece la ausencia de diversidad y aceptación de diferencias dentro del hogar, puede darse el caso en hogares disfuncionales donde haya una sola línea de funcionalidad, evitando salir del margen a conocer lo nuevo, cayendo en la monotonía, y sobre todo manteniendo una sola filosofía quizá rígida o demasiado flexible, en ese caso da constancia de que la autoridad es ejercida por un solo miembro desconociendo si los demás se sienten o no a gustos con la modalidad, (Bradshawn, J, 2000). Por su parte el amalgamiento es otro factor propio de las familias disfuncionales, el concepto de amalgamiento apunta a la acción de mezclar, es decir donde miembros del hogar se meten en la vida de los demás, dejando de lado la intimidad y el espacio que cada uno merece, de esta forma los integrantes del núcleo tomarán distancia entre ellos mismos, por su parte existen los sistemas indiferentes, los mismos en los que no existe interés de sus padres a sus hijos y viceversa, esto genera aislamient, (Bradshawn, J, 2000).
donde los padres se separan por motivos variados, sin duda alguna. La conducta que toman los hijos dependerá mucho de la problemática, de lo que si se está seguro es que su afecto y comunicación toman otro rumbo desde el instante en que sucede algún tipo de situación familiar. Dentro de los hogares disfuncionales podremos establecer también la presencia de conflictos a causa de una autoridad rígida como tal, eso se puede deber a aspectos culturales y si de estudios se trata hay incidencias de autoritarismo que recae más en los hombres en el contexto latinoamericano, así mismo existen casos donde la mujer es quien así mismo exacerba de su autoridad causando la misma repercusión. Un hijo que no le es permitido expresarse libremente ante un sistema cerrado de familia, es un individuo que no tendrá un óptimo desarrollo afectivo, y como tal su círculo de relacionamiento social se verá minimizado o posterior a ello problemas en su vida personal cuando desee formar un hogar.
Como se ha venido mencionando en apartados anteriores, todo el proceso familiar desde sus principales funciones, hasta la presencia de problemáticas que traen efectos negativos. Al hablar del desarrollo socio-afectivo estamos mencionando al óptimo crecimiento del niño dentro de su sistema, y que alguna desestabilización del núcleo traerá deficiencias en el vínculo y por ende obstruirá su crecimiento saludable. (Morán, R. 2004). Los niños de pequeños requieren de esa necesidad de ser queridos, y nada mejor que recibiendo una buena dosis de afecto desde su nacimiento por parte de sus figuras parentales o de quienes hacen la labor de padres. Las relaciones entre los hijos y los padres serán un determinante único para su futuro desarrollo social, mencionando al aspecto sentimental, aquellos infantes que no recibieron la afectividad no solo crecerán con esa carencia, inclusive pueden presentarse serios problemas para poder enlazar sus lazos afectivos con una pareja en un futuro, precisamente por esa inseguridad que fue generando el haber estado solo emocionalmente durante su infancia, (Morán, R. 2004).
Una de las teorías más destacadas que determina el desarrollo afectivo óptimo de los niños, sin lugar a duda es la de John Bowbly, (1969), sus postulados apuntan al desarrollo de un vínculo afectivo, partiendo de experimentos realizados con animales, para poder llegar a concluir la importancia del apego con las figuras
esenciales, en ese caso la madre, que brindar seguridad, y protección al niño. El mismo autor destaca tipologías de apego, de entre los cuales está el seguro, el ansioso, el evitativo, el desorganizado y el ambivalente, cada uno de ellos con caracterizaciones diferentes que repercuten de forma diversa en el afecto de los niños.
Martí, M (2016), considera a la afectividad como la capacidad de la respuesta de un individuo ante la presencia de estímulos que surgen del medio donde se haya contextualizado y como efecto las sensaciones agradables o no, producidas por las emociones que trabajan mucho en la regulación de la conducta de las personas. El desarrollo afectivo bajo el concepto de Rodríguez, S (1971), lo define como el procesamiento que el niño atraviesa, el cual aprende una forma de comportamiento dentro del hogar, así mismo con sus compañeros y su círculo social, y junto con ello la serie de etapas que deberá cruzar para poder llegar al desarrollo óptimo, esto conlleva desde su dependencia en sus primeras instancias de vida e infancia hasta alcanzar la independencia y un encaje comportamental adecuado dentro del marco social.
intensidad, al frecuencia de cada atracción en la que se vea inmerso el niño; amplitud, el proceso de afectividad se prolonga y forma parte de su personalidad, (Revista de Psicología Aplicada, 1991).
Como se sabe los infantes van adquiriendo comportamientos a medida que va creciendo, todo esto dependerá del hogar núcleo de donde provenga. Su interacción social, crecer, participar en actividades infantiles como juegos, la sociabilización con niños de su misma edad, la asistencia a los primeros centros educativos como jardines, hasta finalmente dar inicio a la escuela. Es relevante indicar que los primeros maestros de la enseñanza de los niños son sus padres, son su guía desde sus primeros pasos hasta cuando alcanzan la independencia, (Sánchez, F. 1999). Ocaña, L (2011), manifiesta la presencia de dos factores que condicionan todo el proceso del desarrollo socio-afectivo de entre ellos tenemos; la maduración como componente principal para el progreso del desarrollo socio-afectivo, el comportamiento va ligado con los elementos madurativos del niño en su contexto. El temperamento, que como se sabe es una sección de la personalidad que puede ser normalmente heredada y que juega un papel muy determinante en el proceso de sociabilización afectiva. Estos efectos puede desembocar en conductas agresivas, o a su vez pasivas, la ausencia de afectividad puede recaer en un problema común conocido como dependencia emocional, que bajo el DSM IV esta categorizado como F 60.7, lo cual indica una necesidad imperante de ser atendido, sus características son la dificultad para tomar decisiones, que asuman responsabilidad por ellos, pobre expresividad, poca iniciativa, exacerbada voluntad, teme soledad, constante búsqueda de afectividad, temor al abandono. Para otros autores la faltad e afectividad en hogares hace que los hijos tomen caminos de responsabilidades a temprana edad, como los compromisos de pareja, el asunto está en que el detonante de esto se basa en la búsqueda de afecto con el cual no crecieron en el hogar.
Se menciona que el desarrollo afectivo tiene relación muy estrecha con los elementos que conforman la socialización, de entre estos son el desarrollo cultural y el aspecto económico, existe entonces una conexión entre el medio ambiente donde el niño se ve rodeado, los agentes de sociabilización lo componen la familia como primer grupo, la escuela y la sociedad, sin lugar
a duda son los 3 pilares donde se desarrolla el niño, (Schaffer, R. 2000).
Sadurní, M (2008), postula etapas del desarrollo socio-afectivo, hablando de la primera infancia, él bebe se comunica a través de gestos como sonidos, llantos que son propiamente generados por las necesidades que él requiere, los balbuceos y las sonrisas son también características de un desarrollo afectivo y de una necesidad de afecto por parte de sus padres.
Cuando su vida infantil está trascendiendo a una edad de 7 meses hasta un año de edad, el lenguaje corporal como abrazos se van articulando para aún mejor proceso de comunicación. Dentro de la etapa de 1 a 2 años el niño ya viene desarrollando la capacidad de poder entablar comunicación a través del lenguaje y expresar libremente sus emociones y sentimientos. La definición más certera de comunicación con terminología más articulada y concreta la tienen los niños que a la edad de 2 y 6 años ya poseen estas características.
Erick Erickson, (1956), quien define 8 etapas del desarrollo socio-afectivo, dentro de las cuales el ser humano sufre una serie de crisis y modificaciones que deberá a travesar en su vida transitoria; confianza frente a desconfianza, esta etapa parte desde su nacimiento hasta un aproximado de 1 año de vida desarrolla la confianza básicamente en sus responsables de su crianza que son sus padres, el niño aprenderá a confiar en su entorno social, además de sentir seguridad de situaciones de su medio, en caso contrario, genera inseguridad y un considerable temor hacia su exterior. Autonomía frente a vergüenza y duda, en esta sección el niño de 1 a 3 años da inicio a una elección de estímulos que a su alrededor se encuentran, se independiza de su madre para descubrir el mundo que lo rodea, es necesario que no haya interrupción en esta etapa del infante puesto que limitaría su conocimiento del mundo, y crearía dependencia de sus progenitores, inclusive su autoestima se vería afectada.
identidad frente a confusión de papeles, en esta etapa en la cual el niño transciende a ser un adolescente, ya dan inicio a la visión de otros intereses como su vida profesional, una familia.
Intimidad frente a aislamiento, en la edad adulta entre 20-25 años el ser humano experimenta nuevas sensaciones como una relación afectiva estable, cabe recalcar que si hubo dificultades en su recorrido tendrá problemas de sociabilización inclusive soledad, generatividad frente a estancamiento, en la edad adulta el ser humano decidirá ser más productivo en la sociedad, dando paso a elaboración de actividades encaminadas hacia sus hijos y su trabajo, en una mayor contribución de sí mismo, integridad del yo frente a desesperación, en esta última etapa en la vida adulta el ser humano percibe todo lo que ha logrado con gran satisfacción, en caso contrario sentirá culpa por no haber logrado todo en su vida o no haberlo hecho bien.
Marti, E (1991), hace referencia a Piaget, J (1963), quien propone el desarrollo afectivo, que esta entendido como una ruta en donde las personas establecen una forma de vivir, manifestando afectividad dentro de un proceso complejo en donde la influencia toma fuerza sobre el medio y determina en el ser una forma de relacionarse interpersonalmente bajo un estilo determinado. A su vez también manifiesta que el niño nace con la necesidad afectiva, esto es factor importante para su supervivencia, y través de la relación con el pecho materno, fortalecerá sus relaciones interpersonales con los demás.
Menciona a los niños en su primera esfera que es el apego, se da durante los seis meses de edad, ante las señales de llanto, ansiedad y nerviosismo enlaza esa conexión con su madre, en edades superiores son seres potencialmente sociales que se iran desarrollando en su medio. En esta etapa las emociones tanto positivas como negativas estan desarrolladas, las mismas que tomarna mas intensidad a medida que van ceciendo. Stassen, K (2007), señala que Freud, S (1935), describe fases en las cuales se ve evidenciado el desarrollo emocional de los niños: la fase oral, en donde todo objeto que manipulan lo llevan a la boca, con el fin de percibir la sensacion de bienestar que les causa. La fase anal se compone de manifestaciones de control de esfinteres, es decir aprender a deshacerse de las cosas y a su vez la posesión de las mismas. La fase fálica, el niño identifica su cuerpo y evidencia diferencia de los demás, así mismo el descubrimiento de un placer propio.
En la fase de latencia es cuando el niño tiene ya identificado sus pensamientos, sentimientos y creencias, dando paso a la formación de la personalidad. Finalmente la fase genital donde el placer ya no solo lo encuentra en sí mismo sino en sus alrededores, finalizando de esta forma la personalidad formada para su vida adulta. Es así como este autor divisa el desarrollo emocional de los niños, en la cual el rol de sus padres juegan un amplio papel al permitir o no el desarrollo libre de las etapas que colaboran al desarrollo personal y emocional. Vigotsky, L (1978), indica que el desarrollo afectivo del niño parte de dos premisas, la primera que apunta a su interacción social, o esquema interpsicológico, y la segunda la asimilación o interiorización de estas relaciones, estas dos esferas se fomentan en la práctica de actividades en relación al ámbito afectivo interpretado como arraigo cultural. En tanto que el afecto según sus posturas teóricas, apunta a que las interacciones sociales elaboran un relación mediadora entre el ambito social y biológico, lo cual quiere decir que las emociones primarias (ira, desesperación, terror), son modificadas a través de este proceso interactivo para dar paso a emociones superiores como el amor.
Existen tipos de sociabilización, según Peter Berger y Thomas Luckmann, (1927), los cuales son la sociabilización primaria: sucede en la niñez, a través de ella se convierte en un miembro de la sociedad, caracterizado por una fuerte afectividad, proveniente del hogar, el niño se siente identificado con sus semejantes y adopta emociones como ejemplos. Por su parte la sociabilización secundaria entra en un plano mas complejo del mundo social, donde la interacción se da en otros niveles mas especificos adoptando formas nuevas y vocabulario mas avanzado, va de la mano con interpretaciones y determinados comportamientos que el individuo tenga a lo largo de su desempeño en el marco social, encontraste con el primer concepto, se toma como ejemplo la enseñanza que recibió en su etapa infantil (sociabilización primaria), para luego impartir ese mismo rol enseñando como aprendió (sociabilización secundaria).
etapa donde el niño da incio a su desarrollo afectivo, personal y social.
No con esto se quiere dar a entender que el papel de los padres no es principal, según los estudios que demuestra Ocaña, L (2011), apuntan a que también el padre forma parte de ese vínculo de apego que colabora en el desarrollo afectivo y social del niño, a pesar de no contar con las mismas experiencias que la figura materna, son pilares básicos para su crecimiento, mientras que la madre aporta con el desarrollo en ambito verbal, los cuidados y las atenciones que le prestan, el padre por su parte realiza algún tipo de actividad física como jugar con él, los elementos que aportan tanto el padre como la madre con nutrientes para su desarrollo óptimo.
Por su parte Goleman, D (2003), refiere desde un punto de vista neurobiológico del desarrollo emocional y social, que es mejor aprovechar el tiempo en el que su sistema neuronal esta en formación para poder nutrirlo de ese conjunto de habilidades que encierra la inteligencia emocional, y eso los preparará ante su contexto social, pues tendrán desarrolladas sus destrezas psicosociales y afectivas. Para Carballo, S (2006), manifiesta la importancia del crecer bajo la inteligencia emocional, afirma que esto implica un equilibrio en su comportamiento ante situaciones, adicional a esto manifiesta que para poder acceder a este conunto de habilidades es primordial la educación.
Hess, R (1972), establece dos vínculos principales que determinan el desarrollo del niño; Vínculo de amistad: considerado un vínculo de apego de tipo específico donde se cunplen necesidades afectiva sociales, de la misma forma que cualqueir otro tipo de apego, este implica mantener contacto y compartir intereses afectivos que fortalezcan el vínculo una relación de amistad muy bien llevadera y donde el accionar de cada uno a través de sus gestos sea de forma voluntaria, puede fomentarse hasta poder llegar a un nivel de apego como los vínculos familiares.
En el contexto de la amistad como contribuyente del desarrollo socio-afectivo de los niños, influye mucho el apoyo social , es decir la compañía de amigos en el caso de la escuela, el saber que se cuenta con un apoyo en el área social fortalece su personalidad y menos probabilidad de ser niños vulnerables, inclusive en situaciones donde se presente conflictos, este tipo
de niños fortalecidos a través del lazo del vínculo de amistad, son menos propensos a padecer de ansiedad y poseen alta estabilidad emocional. Vínculo de apego, considerado al apego como un estado normal dentro del desarrollo de la persona, hablando del niño específicamente,el apego esta conceptuqlizado como el vínculo o conexión que este establece con su círculo cercano, caracterizado por intercambiar afecto con la sociedad, corresponde a la necesidad de mantener vínculo afectivo con quienes siente que cumplirán sus necesidades dentro del ciclo vital, esto conlleva a sentirse querido, seguro y protegido.
Por su parte la Psc. Ara, M (2004), menciona etapas de desarrollo afectivo partiendo de la ruptura de un vínculo o la desorganización del mismo: de 0 a 6 años se puede presentar alteraciones psicosomáticas, como asma, dermatitis, afectación de su imagen, compulsiones, chuparse el dedo. Los problemas afectivos implican una desconexión en la comunicación, desapego de las personas, inclusive puede conducir a la presencia de trastornos, todo esto ante la carencia e insatisfacción del nutriente afectivo y la incapacidad para poder restaurar esa ausencia.
Ante todo lo descrito en relación a los hogares disfuncionales y el desarrollo socio-afectivo de los escolares, se postula también el efecto que en ellos recae, según Dwight Lee Wolter, (1995), habla de los 7 roles básicos que los niños adoptan ante problemáticas de disfuncionalidad: El niño bueno, que es aquel que adopta el papel de los padres, el niño problema, que es a quien acusan de todo lo que en el hogar suceda, el rebelde que es quien se rivaliza contra una de las figuras parentales, el guardián quien adopta el papel de responsable de bienestar emocional, el perdido conocido como callado, el que reprime lo que desea y se aísla haciéndose no tomar en cuenta, la mascota, quien hace lo que sea para llamar la atención de su sistema, y el cerebro, que es el que aprovecha la oportunidad disfuncional para conseguir lo que quiere. De la misma forma este autor señala los efectos en los niños provenientes de hogares disfuncionales: perder iniciativa infantil o a su vez crecer rápido, caer en estados de depresión, ansiedad, o algún tipo de trastorno, adicciones, rebelarse contra las autoridades, pensar en sí mismo y solventar las deficiencias de niños, la negación, amor y odio hacia los padres, dificultad para formar relaciones saludables, desconfianza de su mundo, carencia de autoestima, autoconcepto y autoimagen problemas de lenguaje, poca autodisciplina, comportamientos autodestructivos, vivir estilos de vida solitarios. Todos estos efectos se pueden ir dando a medida que perciben este tipo de hogares y a su vez se intensifican en su vida adulta.
MÈTODOS
El presente estudio se basó en el método cuantitativo, donde la información obtenida se sometió a un proceso estadístico donde mediante cifras se pudo percibir la situación que involucra a las variables intervinientes en el problema y que tiene como principales afectados a la población de niños de nivel escolar, es importante destacar que se realizó un diseño observacional sin la intervención en la muestra de estudio es decir en el hogar donde existan conflictos, es un medio de ambiente negativo para el óptimo desarrollo de los niños.
POBLACIÓN
La población elegida fueron los estudiantes del Séptimo Año de Educación General Básica, esta elección se resolvió debido a que se ha podido percibir que los
estudiantes presentan problemas a nivel socioafectivo, lo que se puede evidenciar en su relacionamiento con sus demás compañeros, tal grupo comprende de un total de 100 estudiantes correspondientes a dos paralelos. Cabe indicar que el tamaño de la población seleccionada es finito, por lo cual fue delimitado y se tiene conocimiento sobre el número exacto de estudiantes. El tipo de muestra que fue tomado en cuenta para el proceso fue el no probabilístico.
El método que se usó para esta investigación es el inductivo-deductivo, que colaboró en gran escala con el establecimiento de un diagnóstico, en referencia a la situación problemática que atraviesan los escolares, que da inicio con la indagación de la relación en el grupo familiar, dejando en evidencia las causas y efectos, así como las consecuencias que hace que el desarrollo socio-afectivo se vea obstruido. Dentro del método empírico, se utilizó la observación, para analizar determinados comportamientos de los escolares, que pone de manifiesto la relación socio-afectiva con los maestros y compañeros.
INSTRUMENTOS
Se inició con la aplicación de un cuestionario estandarizado, Escala de Afecto (EA-hijos), Fuentes, M y Motrico, E (2001), que consta de 20 preguntas direccionadas a la relación que tiene con sus padres, bajo el régimen de la escala de Likert, los ítems de respuesta son: Siempre, muchas veces, algunas veces, pocas veces y nunca; los factores que se miden a través de las preguntas, son afecto-comunicación que hace mención al vínculo que existe dentro del hogar, y crítica-rechazo que pretende evaluar la relación entre la familia, usando la técnica de inversión de respuestas en determinados indicadores. Así mismo se empleó la Escala de Clima Familiar, Moos. B y Moos, R. (1981), actualizada por Ballesteros, F y Sierra, B (1989), instrumento que consta de 27 preguntas con alternativas de verdadero y falso; su objetivo es precisar el clima familiar, de la misma forma el instrumento mide tres factores en la dinámica relacional familiar: cohesión que consta de la sub-dimensión de apoyo, expresividad que refleja comunicación, y conflicto que aborda la agresividad.
en la problemática, para lograr la determinación de las variables de alta incidencia antes de compatibilizar, se usara el método de análisis factorial, proceso sistemático que pondrá de manifiesto las variables palpables a conocer.
RESULTADOS
Mediante los resultados obtenidos, en la escala de clima familiar, Se obtuvo el 57,31% manifestó a la presencia de hogares disfuncionales, con un clima familiar caracterizado por 57,17% falta de cohesión, el
58,38% poca expresividad y el 56,36% presencia de conflictos, frente a un 42,69%, que afirman no padecer de disfuncionalidad. En tanto que los resultados de la escala de afecto indicaron en la dimensión de afecto-comunicación, que el 61, 09% de escolares evidenciaron falta de afecto y vinculo comunicativo, y el 38, 91% demostraron recibir amor en sus hogares, y en la dimensión de critica-rechazo, el 53,28% percibieron malos tratos y agresividad de sus familias, sin embargo, el 46,72% no evidencia ningún tipo de acción negativa entre miembros de su hogar.
A través del presente gráfico se pudo distinguir que el 57.17%, de escolares no tuvo el apoyo de sus padres,
A través de los resultados se pudo mencionar que el
Indicador 1: cohesión (unión, apoyo)
Indicador 2: expresividad (comunicación, vínculo) Representación estadística de la variable de cohesión Fuente: Estudiantes de la Unidad Educativa Milagro
Representación estadística de la variable de expresividad Fuente: Estudiantes de la Unidad Educativa Milagro
en tanto que el 42.83% si vivieron unión familiar.
El presente gráfico expresó que el 100% de estudiantes, el 56.36% evidenciaron agresión en sus hogares,
Según los resultados establecidos, el 29.09% de escolares aseguró recibir afecto en sus hogares variadas veces, no obstante el 23.64% indicó poca frecuencia en el vínculo, el 20.55% indicó un entorno mucho más
Indicador 3: conflicto (agresión, malas relaciones)
Indicador 1: afecto-comunicación (vínculo, entorno) Representación estadística de la variable de conflicto
Fuente: Estudiantes de la Unidad Educativa Milagro
Representación estadística del factor afecto-comunicación Fuente: Estudiantes de la Unidad Educativa Milagro
mientras que el 43.64% indicaron vivir en una familia libre de problemas.
Los resultados indican que el 27.64% de escolares evidenció rechazo por parte de sus padres en escasas ocasiones, en tanto que el 25.64% se sintió inconforme con el trato que recibe de sus progenitores, por su parte
Indicador 2: crítica-rechazo (trato, desprecio, relación)
Coeficiente de correlación de Pearson de las dimensiones de investigación Representación estadística del factor crítica-rechazo
Fuente: Estudiantes de la Unidad Educativa Milagro
el 16.36% nunca fue víctima de desprecio, el 15.64% se sintió marginado con mayor frecuencia, y el 14.73% fueron rechazados por sus padres.
Cohesión Expresividad Conflicto Critica-rechazo comunicación
Afecto-Cohesión Correlación de
Pearson 1 ,390(**) ,305(*) 257** 0,30** ,005
Sig. (bilateral) ,003 ,024 ,084 ,001
N 100 100 100 100 100
Expresividad Correlación de Pearson ,390(**) 1 ,201* ,066* ,070*
Sig. (bilateral) ,003 ,004 ,002 ,001
N 100 100 100 100 100
Conflicto Correlación de Pearson
,305(*) ,201** 1 -,392(**) ,338*
Sig. (bilateral) ,024 ,000 ,003 ,003
N 100 100 100 100 100
Critica-rechazo Correlación de
Pearson ,235* ,066* ,392(**) 1 ,424(**) Sig. (bilateral) ,004 ,002 ,003 ,001
N 100 100 100 100 100
Afecto-comunicación
Correlación de
Sig. (bilateral) ,001 ,002 ,005 ,001
N 100 100 100 100 100
** La correlación es significativa al nivel 0,01 (bilateral). * La correlación es significante al nivel 0,05 (bilateral).
Según los resultados establecidos en la presente tabla existe correlación significativa entre las variables, debido a que en varios casos el valor de sig. Bilateral no sobrepasa lo establecido según Pearson (005) por lo cual se puede evidenciar que existe la problemática de los hogares y el desarrollo del afecto de los estudiantes.
DISCUSIÓN
Los resultados de los autores Perea y otros (2013), basado en un estudio sobre la interaccion disfuncional entre las madres y los hijos y su desarrollo de conductas indicaron que en las dimensiones que midieron que son: comportmaiento social, salud y seguridad, comunicación, e integracion disfuncional, encontraron una correlación significativa donde el sig bilateral no superaba del parametro de Pearson (000<005) lo que expresa que aquellas madres que poseen un vinculo disfuncional con sus hijos son quienes presentan dificultades en la interaccion, comunicación y afectividad con su circulo familiar y su entono social, resultados que coincidentemente con el presente trabajo de invetigacion apuntan en las dimensiones de expresividad y conflicto, quienes en su grado de correlacion determinan un (004<005) mismos valores que claramente manifiestan que la presencia de problemas dentro del hogar obstruye el desarrollo comunicativo y desde luego el vinculo afectivo.
Otro estudio sobre conflictos entre padres y el desarrollo de los hijos, analizado por el autor Ramírez (2014), determina en sus resultados que la incidencia de problemas en el entorno familiar es un factor clave para el desarrollo afectivo de los niños, sus resultados manifiestan una considerable cifra de 45% de familias que tienen algún problema dentro del hogar, estos resultados llevan a comprendr el grado del problema y su afectacion, en tanto que los resulados del presente estudio se comparan con el 56.36% en la dimensión de conflicto familiar.
Los análisis de resultados establecidos por los autores Rivadeneira y Trelles (2013), donde realizaron una
cuantificables que dio luz a corroborar la problemática establecida, así como de tipo descriptivo por la serie de procesos señalados en el contexto teórico que dieron a conocer el motivo del estudio, y correlacional al establecer dos instrumentos de evaluación que midieron las variables indicadas.
CONCLUSIONES
Que los escolares del séptimo año de Educación General Básica, de la Unidad Educativa Milagro, presentan un desarrollo socio-afectivo negativo en relación a la magnitud de un hogar disfuncional en el que se encuentran. Se pudo precisar las características propias de los hogares disfuncionales en repercusión negativa hacia los niños. Se evidenció la incidencia de los hogares disfuncionales en el desarrollo de los escolares Se conoció los efectos socio-afectivos desarrollados en los escolares de la unidad educativa.
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