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Agricultura tradicional almeriense

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AGRICULTURA TRADICIONAL ALMERIENSE

FOTOS: JUAN ANTONIO MUÑOZ

Este artículo no pretende ser una mera descripción o una sucesivaenu- meraciónde unas técnicasde agricul- tura caídasen el desuso y en el olvido, sino posibilitar un espaciodonde abo- gar por la utilidad del conocimientode la agricultura tradicional, pasando principalmente por recoger los siste- mas tradicionales (puesen base a és- tos se establecen un tipo de relacio- nes sociales) y las prácticas de manejo,para reconstruirlalógica eco- lógicaexistente trasde éstas.

A nivelmetodológico,constatarcó- mo la reconstrucciónde los distintos elementos que configuranla agricultu- ra tradicionat.el conocimiento sobre el medioambiente físico,lastaxonomías biológicaspopulares,elconocimiento sobre prácticasde producción la natu- raleza experimentaldelconocimiento tradicional. Todos ellos pueden pro- porcionar invaluables principiosagroe- cológicos para desarrollar agroecosis- temasmás sustentables,asícomo en otro orden reconstruir memorias co- lectivas.

Pero antes de pasar a describir las principalestécnicas de la agricultura tradicional almeriense,debemos ha- cer tres advertencias,que nos ayuda- rán asentar las basesestructurales de dicha agricultura ,y nos aproximarán almismotiempo a la comprensiónde esa lógica ecológica que señalába - mos.

La primera es evidenciar la insu- ficienciay precariedadpor sísoladela agricultura,paralareproducción delos grupos domésticosen épocas anterio- res y, como el mantenim iento de la agricultura,dependefundamentalmen- te dela ganadería.Ambas actividades, agriculturay ganadería,desde los si- glos XVIII Y XIX,hasta la década de 1960, son dos actividades comple- mentariasde una misma explotación familiar,que establecen un equilibrio inestable(ya se explicarámás adelan- te por qué catalogamosde«inestable..

este equilibrio),garantizadono obstan- te,no por la agricultura,sinopor la ga- naderíay a su vez formando,ambas actividades, un sistema agropastoril.

Como bien constatan al respecto los antropólogos DanielleProvansal y Pe-

dro Molina (1991), «para que este equilibrioinestable se mantenga es ne- cesariodisponer,fueraoenla misma explotación,de tierras no cultivadas, dedicadasa pastos,que permitan am- pliarla capacidad ganadera».

En segundo lugar,manifestarcómo en el siglo XVIII,la cerealiculturaex- tensiva,cebada y trigo esencialmente, siempre con ganadería asociada, constituye la base fundamentaldelos cultivos tanto de secano como de re- gadío. La cebada,mejor adaptada a las condicionesde sequía,ocupa casi eldoblede extensiónque eltrigo,apro- vechándose los barbechos parasem- brar el mismo año garbanzos y guijaso maíz,enelbarbecho del trigo.La ras- trojeradel trigose siembra también,el mismoaño,de cebada y avena;enlas boqueras,elmaízse siembraen la ras- trojera deltrigo. Los rastrojos seutili- zan enverano para pastos delganado.

La cebada,porelcontrario,una parte se sembrarásobre la rastrojeradel tri- go,y un tercio de cada hojasobre bar- becho.Junto alos cerealesse cultivan tambiénen secano,olivos,almendros, higueras y chumberas.

Chumberas .Campo deN/Jar.

CARMINAGAONA PISONERO

La prácticade estos cultivosconsti- tuía la actividadprincipaldela agricul- tura de secano,ocupando las diferen- tes faenas correspondientesla mayor parte del trabajode los grupos domés- ticosqueintegraban elcomplejoagro- pastoril.

Como tercera advertencia nombrar el carácter permanente y complemen- tarioque hantenido otros cultivos,pe- se a ese marcado dominio de la cerealicultura de cebada y trigo,que determina que hablemos del relativo equilibriodelcomplejoagropastorilpor sí solo, o como hemos denominado anteriormente equilibrio inestable,ya que en realidad siempre ha existido una dependencia delexterior,bien a nivel de actividadeseconómicas tem- porales1y complementarias o alter- nancia con otros cultivos,como suce- dería con la seda y la barrilla y,

1 La minería,en primer lugar,junto con eles- parto,la palma.elpalmitoyla leña han consti- tuidola base delos principalesrecursos altema- tivosdel complejo agropastoril.La emigración

"golondrina"aArgeliayoranperseguíaneste mismo objetivo.

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posteriormente, conelesparto, lapal- ma yelpalmito .En relación a esteter- cera apreciac ión, también se consta- tan plantaci on es de viñas y las

«chu rnbas-tchurn beras),de estas últi- mas,el fruto sedestin apara elconsu- mo doméstico ytambién para alimen- tacióndeloscerdos,mientr asquelas hojas servíancomo alimentocomple- ment ari o del ganado menor,cabrío y lanar.

No olvidar a todoloexpuesto ante- riorm ent e la adversidad y dureza del medio,a la que ha tenido que hacer frentey superarlaagriculturatradicio- nal almeriense, pues las condiciones edafológicas yclimatológicassosteni- das similares durante lar gos ciclos más o menos larg osde sequía en el transcu rso deltiempo,han agravado, junto con otras causas, lascondicio- nes económicasen Almería enlos pa- sados siglos.Asíamitad delsigloXIX elagrodelmunicipiode Albolodu ysu- freun durogolpe motivadoporla per- tina z sequía, conju nta mente con la distribución latifundista del terreno. La exp lotació n en 1869 tiene que emp learseen la extraccióndelmineral de plomodela sier rade Gádory en la recolección delesparto, importándose el trigo de Jaény el vino de Alhama la Seca.

1. LAS EXPLOTACIONES AGROPASTORILES:

DIMENSIONES ,PERTENENCIA Y POSESiÓN DE LA TIERRA.

En dive rsos estudios etnog ráficos se recoge como los labrador es distin- guíandostipos detierras:recias y del- gadas.Latierrasrecias serían losru- biales (de color roji zo), éstas se caracte riza n por ser «tierras fuertes que necesitanagua paraproducirmu- cho; si no llueve mucho, no produ- cen" .Sontierras que mantienen bien la humedad: «guardan bieneltempe- ro" .Las «delgadas",por elcontrario, son limil/as: «con poco agua produ- cen;si lluevemuchono producen,na- cemuchahierbayselo cometo »,

Además de esta diferenciación, la horizontalidad ono delterreno(losla- brado res hablandel«lIano),y-pec ño- : pendiente-) mediatizará el rendimi ento de las cosechas,por la capacidad de retener,más omenos,las escasas llu- viasyeldeterioroconsecuente produ- cidopor la erosión,intentándolo corre- gir,a veces, mediante el sistema de cultivo porcurvas denivel.

Peroundato significativodelas ex- plotac iones agrarias viene dado por sus dimensiones junto con la propie- dad o pertenenc iadelastierras. Pues

Pedrizas.Sédar.

será la estructurade lapropiedad ge- neralizadaenla segundamitaddelsi- gloXIXquienimpediráeldesarrollode nuevas posibilidadesproductivas. El ava nce tecnológico ofrecía perspecti- vas queno fueron utilizadas, desecha- das en arasa un lucromás sustantivo y seguro. Enelsiglo XIX, como con- secuenc ia de la desamortizac ión de Mendlz ábal",que sibienno pone fina las desigualdades sociales" en la re- particióndelatierra, sísupone que en el siglo XIX se duplique la superficie cultivada enrelación ala segundami- tad delsigloXVIII.Comoconsecuen- ciasignificativa,elproceso desamorti- zadorconlleva rá un desajuste en el relativo equilibrio agropastoril vigente hastaentonces,al modificar eltrabajo dela explotaciónagrícolade tipofami- liar, cuya actividadse centraráfunda- mentalmente enla agricultura,siendo realizado el pastoreo, generalmente, porpersonas ajenasalgrupo domésti-

2 El objetivode esta desamortiz ación.según Mendizábal,era sanear la hacienda pública,pa- gar los gastos de la guerra Carlista y también crear un grupo de propietarios agricolas para desarrollar la agricultura.Los decretos de Men- dizábal se completaron en 1841con la desa- mortización de Espartero que y desamortiza los bienes del clero regular.La segunda parte de la desamortización en 1856,la desamortización de Madoz,repercute principalmente enlas tie- rras de los ayuntamientos ,de la corona y la de baldíos. Estas tierras se nacionalizany se ven- den al mejor postor. Dura desde 1856 hasta 1920.

3La realidadevidencia como lamayoríade las tierras comunales habían sido ya vendidaso apropiadasindebidamente,bienjustificando su posesión por el uso o siendo anexionadasfrau- dulentamente. por parte de la oligarquíalocal.

co.«Hecho que será una de las con- secuencias derivadasde la incidencia dela desamortizaciónallimitar la ex- tensiónyevolución posterior de la ca- baña ganadera,centrando la riqueza esencialmente enla producción agrí- cola (...)Porotra parte,el ganado mu- lar sustituyeprogresivamentealgana- do bovino como anima les de tiro, permitiendodicha tracción acelerar las faenas delabranza,transporteytrilla.

Además,se amplía la superficieculti- vada cada añodentrodelamisma ex- plotaciónalmodificarseel sistema de barbechoy cultivos .En Andalucíase generaliza elsistema de cultivo trie- nal,,(Provansal y Molina, 1991: 67-68).

Enelcaso de Almería, las dimensio- nes delas explotacionesagrarias ven- drán en gran parte determinadas por las condicionesclimát icas junto con el

«cultivo de tres hojas " ,que explicare- mosmás adelante. Como advierte M.

Sáenz Lorite«hay que tener presente que en estas tierras de secano y de pluviosidad mínima e irregular la ne- cesidadde un remanente de tierras parasu puesta en barbecho durante varios años hacen inviables unas ex- plo taciones de dimensiones reduci- das". A modo de orientac iónestar ían las explotaciones «intermedias" de 10 a 50 has que correspondería al pe- queñoy medianopropietariocampesi- no. En términos medios,la unidad de explotación para permitir la reproduc- cióndel grupo doméstico era aproxi- madamentede cincue ntay cincohec- táreasen propiedad. En aparcería,se requiere el doble de extensión y sin ganadería no se podría subsistir al menosque se aumentase,como míni- mo,unterciola extensióndetierra.

Sia esto último le sumamos la no .autosuficienc ia del grupo doméstico , atend iendo a los medios y técnicas agrícolas utilizadas,para realizar to- das las faenas ylabores que demanda la unidad de explotación. Atendiendo a lo anteriortenemos la siguiente si- tuación: el complejo agropastoril no sólo precisa la articulaciónde agricul- tura y ganadería,sino que requiere también deltrabajo de personas aje- nas algrupo familiar para las faenas, almenos de recoleccióny paraelpas- toreo. Raramente el pastoreo esreali- zado por algúnmiembro de la familia, siacaso echa unamano alpastor con- tratadode fuera.

Descrita esta situación entendere- mos otro rasgo de esa lógicaecológi- ca,la categorizació n social inferior y subordinada del trabajo pastoril al agricultor.Pero de esto , lo significativo es que«lariqueza serelaciona siem- precon la tierra desde un punto de vista émicoyno conla ganadería,que 30

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Pastoreo tradional de cabras. Los Filabres.

es percibida de manera dependiente e instrumental. Y concretamente la ga- nadería menor -lanary

cebtio-,

siem- pre como complemento -más ome-

nos importante- de la agricultura. Los

propios agricultores no perciben la in- terdependencia entre ambos elemen- tos del complejo,

a

pesar de su evi- dencia puesta de "manifiesto er.: expresiones usadas como "teníamos los borregos para pagar la siega",

"sin el ganado no hubiéramos podido vivir". Más aún,la riquezase expresa en fanegas de tierraen propiedad,pe- ro curiosamente,para enfatizarla,los agricultores recurren al ganado de la- bor para designarla,nunca al número de ovejasy cabras,porque las yuntas opares expresaban la ratio de tierra cultivable. Así, tener"dos pares de mutes-ere señal de vida acomodada, lo que es lo mismo que decir disponer de bastante tierra en propiedad;cinco oseis pares de mulos sólo podían te- nerlos los grandes propietarios» (Pro- vansal y Molina,1991:157-8).

2. CONOCIMIENTOS SOBRE PRÁCTICAS DE PRODUCCiÓN 2.1... Llevar la tierra en tres hojas»

Este sistema de cultivo consiste en sembraruna tercera parte de la tierra, lo que sería una..hoja».Las otras dos partes -«hojas»-una se hacía barbe- cho yla otra«se dejaba rizial(erial)pa- ra el ganado».De este modo queda- ban dos terceras partes no cultivadas

cada año, "en descansó». Una de ellas,el «rizial»,destinada a pastos pa- ra el ganado,donde permanecía la ras- trojera de la cebada y la avena sem- brada ese año y a la que no sele hacía ninguna labor,se dejaba «en calma»; la otra se hacía barbecho ese año,pa- ra sembrar en septiembre. En la prácti- ca,dos terceraspartes descansarían dos años para permitir que la tierra se recuperase y cada hoja estaría,por tanto,cada tresaños de barbecho.

A pesar de la simplicidad y ritmo matemático del modelo rotativo ex- puesto,en realidad los labradores no lo seguían tal cual,y las alteraciones reformulan el sistema.Pero en gran- des líneasse seguiría este esquema tradicional de Andalucía de períodos más o menos largos de barbecho,pe- riodificación y sistema de alternancia de cultivos en relación con la tierra productiva,asícomo el concepto de años de descanso,con o sin labor.

Por otro lado a la delimitación del espacio de terreno que seiba a sem- brar le denominan ..cortar una mar- een)" consistenteen marcarloy seña- larlo de manera bien visible . Los márcenes se marcan colocando varios mojones en línea recta de punta a punta dela besana,en sentido parale- lo,siel terreno se habíaempezado a sembrar el díaanterior o paralelo a la orillao lindesi era el principio de la la- bor. A los mojones que marcan la

«mareen- les denominan «tantos».

Consistenen dos piedras superpues- tas,una grande y otra pequeña que tienencomo función orientarallabra-

dor cuando va sembrando para que la simiente no caiga fuera de la «mar- een..,ya que se suelesembrar en sen- tido longitudinal . La anchura de cada

«mercen»depende de la longitud del terreno y,sobre todo,de que dé tiempo a labrarlo en el mismo día.El grano no puede quedar sin enterrarse antes de acabar la jornada.Normalmente,la an- churasuele ser de seismetros.

La agricultura intensivasólose prac- ticabaen las tierrasde regadío de pri- mera calidady no en todas ellassino sólo enla mitad.Se aprovechaban las rastrojeras del trigo y la cebada para sembrar maíz,realizando, por tanto, dos cosechas anuales.En el resto de las tierras de regadío de segunda y terceracalidad,se aplicaelsistemade barbecho de año y vez,sembrando la mitaddel terreno y dejando la otrami- tad de vacío,para barbecharlas;pero también en una parte delas tierrasde segunda,se realizaríancultivos inten- sivos, sembrándose, en este caso, maíz sobre la rastrojerade la cebada.

En cuanto a las tierrasde secano, se alterna el sistema de barbecho corto en tierras de primera con el de barbecho largo,en las de segunda, permaneciendo teóricamenteen des- canso las tierras no cultivadas dosy cinco años respectivamente.

2.2. Tecnologías locales

Indistintamentede que biensean culti- vos de secano o deregadío, ambos se caracterizan por ser dos tipos de agri- cultura realizadascasi exclusivamente a base dela tracciónanimaly eltraba- jo humano,siendo el arado romano el principal instrumento de trabajo.El ara- do es una máquina de acción continua destinadaa cortar verticaly horizontal- mente elsuelo. Elmás antiguo que se conoce es elarado romano o timonero, también llamado en algunas zonas

«erso de palo».Del mismomodo que a menudo fue desplazadototalmentepor elaradode vertedera,esteúltimo más idóneo para labores profundas,mien- tras que el arado romano se adapta mejor en zonas de regadíotradicional y para terrenos más pesados donde se labraba con bueyes,y en algunos ban- cales formados por materiales de arrastre delasramblas,las boqueras.

Alarado,bien romano o de vertedera, sele suma un conjuntode herramien- tas tales como el escardillo de cubo,el escardillo de ojo,el legón y el rastrillo.

Para las labores dela siega y trilla se utilizaba la hoz,la horca,el trilloy la pala.Entre utensilioscomplementarios están los siguientes,elaborados todos ellos de «esparto verde»: las sem- bra{d)eras,espuertas alargadasque se

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CALENDARIO AGRíCOLA DE SECANO

Arando con yunta de burros.

utilizanpara llevar la simiente;serones utilizadospara transporte a lomo de ca- ballerías,cestos,cestas de mayor ta- maño que el cesto y con el asa de adelfa;agua(d)eras,orones, recipien- tes de forma cilíndrica de un poco más de un metro de diámetro,que sirven para guardar el grano,esteras para los carros llamados estera(d)os;tocinos, recipientespara transportar aceituna.

2.3. Calendario agrícola

Finales de agosto:

Septiembre:

Octubre:

Noviembre:

Diciembre:

Enero:

Febrero:

Marzo:

Abril: Mayo:

Junio:

Julio: Agosto:

3. CULTIVOS

COMPLEMENTARIOS Al

"EQUILIBRIO INESTABLE"

Sinpretender establecer un antes y un después de la presenciaárabeen AI- 32

mería,esindudable que sibientras la expulsión de los moriscos a raíz de la conquista cristiana hay ciertos cultivos que se mantienen,como es el caso del trigo,de la cebada,del cultivode olivos y recolección de esparto, tam- bién se constata el abandono lento y paulatino de ciertos productos,tales como la morera y la alheña, entre otros. El cultivo de moreras era desti- nado como alimento para los gusa- nos. De hecho,durante la Almería mo- risca,los tejidos de seda"de Almería

Estercolar Sementera

Sementera y escarda Inicio del barbecho.Escarda Barbecho y siembra de garbanzos Barbecho y comienzo de la bina Bina y siembra del maíz Siega

Trilla

Final de Trilla Recogida de frutos Recogida del maíz y desperfolle

Asípor ejemplo,segúnconsta en elArchivo Municipalde Alboloduy,en elcualse detallanlos propietariosdelos moralesymoreras que po- seían,en elaño 1803,entotal existían 426mo- rales antiguos , 153 nuevos,328 moreras anti- guasy412 nuevas.

gozaban de gran fama hasta fronteras insospechadas. No obstante, dicha producción se desvanece cuando la conquista de Almería por los genove- ses y catalanes, ya que éstos se lleva- ron a Cataluña los telares de seda al- merienses.

También fue relevante la producción de la barrilla durante los siglos XVIII Y XIX (de la que se obtenía el«qazul- o sosa),conjuntamente con la minería.

Tal es la importancia de la comple- mentariedad de estas actividades que su desaparición conjuntamente con la falta de aumento de la productividad agrícola, en la segunda mitad del siglo XIX y primera mitad del XX,desem- bocará en unas condiciones de sub- sistencia inviables que se compensa- rán parcial y temporalmente por la emigración golondrina a Argelia en el último tercio del siglo XIX - temporal y definitiva ,a veces- altamente signifi- cativa para el pequeño y mediano pro- pietario campesino,como señalan J.

B. Vilar (1976)5y M.E. Cózar Valero (1984t

A continuación pasamos a describir cultivossignificativos en la agricultura tradicional almeriense,como son: la recolección de la aceituna,la «uva de Ohanes»,en la comarca el Río Anda- rax,y el cultivo del esparto.

La recolección de la aceituna: la alma- zara.

Tradicionalmente,pese a que el olivo siempre ha formado parte del paisaje almeriense, este árbol,típicamente mediterráneo,junto con la higuera y el almendro representan parte del cultivo autóctono de varios municipios alme- rienses, cubriendo su producciónúni- camente un consumo doméstico. La recolección se lleva a cabo en el mes de noviembre;la señal que indica que la aceituna está a punto para su reco- lección es cuando madura, es decir to- ma el color negro,antes comienza a pintarse,el fruto,hasta entonces de co- lor verde empieza a tener ciertas pintas de color morado o negro. Si se la deja en el árbol llega a tomar un color negro intenso,perdiendo,entonces,de volu- men y aumentando,en cambio,las sus- tancias acuosas o alpechín.El aceite que se obtiene de la aceituna en este último estado es de bastante peor cali- dad.

5Vilar,J.B.(1976):"Emigración almeriensea Argeliaen el sigloXIX:sus repercusiones políti- cas,socialesyeconómicassobrela provincia de origen",enActasI Congreso de Historia de An- dalucía,t.II,Córdoba,Cajade Ahorros.

CaZAR VALERO,M.E.(1984):La emigración exteriorde Alme ría,Universidadde Granada.

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NARRIA

cela que extrae».Allí la aceituna se de- posita en los trojes en donde perma- nece a medida que se va sacando pa- ra molerla y demás procesos que se llevan a cabo en la almazara. En con- creto son: 11!) El entrujado, que es echar y guardar la aceituna en las tru- jas; 21!) Molienda; 31!) Primer prensa- dos;41!) Desmenuzamiento de la pasta u orujo; 51!) Escaldado; 61!) Segundo prensado; y por último,]l!)Depuración y trasiegos del aceite.

Dentro de todo el proceso de elabo- ración del aceite, lleno de peculiarida- des y delicadas tareas artesanales,en- tre todas ellas mencionar por ejemplo el trabajo del prensado.La presiónso- bre la pasta se tenía que ir haciendo de forma gradual y constante, para no romper el mecanismo, pues en el s.

XVIII,la prensa de viga de las almaza- ras representaban de un15 a un 20%

del costo total de la instalación,mien- tras que el resto de elementos y uten- silios oscilaban alrededor del12%.

El sistema más comúnmente empleado para la recolección es el de ordeño,realizado generalmente por la propia familia, pues como hemos di- cho antes la cantidad sólo cubre el consumo doméstico, únicamente en aquellas fincas de cierta extensión son contratadas un grupo de mujeres, ace- tuneras,para esta labor.La operación se efectúa rodeando el pie del árbol con un tendal llamado jarapa o este- ras, tejido basto confeccionado en los telares del pueblo; los miembros de la familia o bien las acetuneras subidas en escaleras portátiles van ordeñando el ramo y depositando la aceituna en una cesta que llevan colgada. El fruto de las faldas del olivo se recoge direc- tamente desde el suelo. En aquellas partes del olivo, a las que no se puede llegar con la escalera,se emplea el vareo,es decir hay que apalearova- rear. Se utiliza una caña o garabato.

Este procedimiento de vareo o apalea- miento es perjudicial para el árbol y para el fruto y, por lo tanto,se emplea muy excepcionalmente.

La aceituna que ha caídosobre la

«[arapa» junto con la de los cestos que llevan las mujeres es recogidaen recipientes mayores: cestas,hechas de caña y tocinos (recipiente más an- cho por la base que por la cabeza, con tapadera;están hechos de pleita y en ellos cabe una fanega de aceitu- na).

En cestas,hechas de caña y toci- nos,y a lomos de caballerías,la acei- tuna recogida es transportada al se- quero, en donde se almacena todo el fruto cosechado y se espera el turno

Plantas barrilleras.cabodeGata.

para llevarlo a la almazara7, los moli- nos de aceite,instalaciones tradicio- nales en las que, por procesos relati- vamente sencillos,se extraía el aceite de oliva.Su nombre procede del árabe al-ma 'sara(del verbo 'asar, exprimir),

7En elmunicipiode Níjar,en la actualidadlo- calizamostodavíaalgunasalmazaras,asípor ejemploen una pequeña barriada al sur delpue- blo, la barriada de El Hualí,diseminada alrede- dor de la carretera Almería-N ijar,encontramos una almazara con toda su maquinaria montaday

en un perfecto estado de conservación.También

La "uva de

obenes-en

la comarca el Río Andarax

Alrededor de 1870-1880 se puede da- tar la expansióndel parrala lo largo de

en Los Pipaces,caseríoen plenocampo,aunos 6 Kms.delpueb lo (junt o a SanIsidro) en elcor- tijodelos Femández,unaalmazara de viga.se hallaenel Cortijodelos Femández,propiedad del InstitutoNaciona lde Colonizac ión .Enellase conserva el atíaqeyelruloen perfectas condi- ciones,no así la prensa de viga.Esta últimaes la más antiguaque se recuerdaen ellugar,yestu- vo en actividadhasta elaño 1936.

Tanto se constata la existenciade prensas de viga como prensas de husillo

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todas lastierras que bordean el río Andarax"las zonas deInstinción, Hué- cijay Alhama,y tiempo después en AI- habiaySanta Fé.Elaugede estepro- ducto duraenAlmería hasta la grave crisisacaecidacomo consecuenciade la expansión de la «ñtoxera-surqlda enFrancia,extendidapor tierras cata- lanas pero llegandoincluso a afectara Alme ríaenel1880.Una vez superada la crisis de la ñíoxera",elcultivo del parralresurgió con muchamásfuerza que en épocas ante rio res con una considerable expansiónde los parra- les11y,paraleloa dichofenómeno,un aume nto de la població n hasta el 1910,comonos señala la historiadora MªCarmen Amate Martínez;asícomo también nos menciona elesfuerzo por reconvertirtierras estérilesy de difícil laboriosidad en tierras fértiles para los parrales:ceSehicieron bancalesdonde noloshabía,se demolieron lastrares, donde apenas crecíanañosos olivos y escuálidas higueras,se allana ron cerros , arrancando y pulverizando con dinamita el suelo rocoso...Se compraronnuevastierras,muchas de ellas con los ahorros logrados traba- jando en las minas delas provincias

Es anecdótico relatar losorígenesdelcultivo delparralen el ValledelAndarax,lallamada 'uva de embarque"'coinciden todos en afirmar quela variedad de'uvas de Ohanes'surgió de la hibridaciónnaturalentre lasllamadas"uvas blancasde Jaén",cultivadaspara vino.y la va- riedad de Rágolo"uvas decolgar".Parece que fue la casualidadla que provocó el cruce de am- bas variedades de manera natural. Recoge D.

Francisco Rueda Ferrer, ingeniero agrónomo, que en el paraje de la Daira (Rágol) se plantaron en las orillas de algunos bancalesde viñedos,vi- ñas de la variedadde Rágol.produc iéndose unas uvasde mejor aspectoy mayorduración.

Estas nuevas plantas las llevóaOhanes un agri- cultor de la zona, apreciándose en el fruto más dulzura y consistencia.Corría el año1835cuan- do un comerciantedeUg/jarqueconocía esta variedad de fruto,compró laspocas que se pro- ducían.al preciode seis reales la arrobay.en canastas,lasembarcó desdeAlmeria con desti- noaMálaga.Por sus cualidades detamaño.du- rezay aguante.pronto loscomerciantesmala- gueños recorrían los pueblos del Andarax buscandoelpreciado fruto.Antelademanda,el cultivo se extendióporlos pueblos limítrofes:Rá- gol.Canjáyar y Ohanes que centralizaronla pro- ducción durantelos primerosaños?(Amate.

1999).

10Fuecombatidacon laintroduccióndevides americanas o-píes americanos- oalobservar Mr.Laliman quela plaga no afectaba a las vides americanas,puesto que sus raíceseran más re- sinosas.yporelsabordela savia de estas vides que resultabarepugnante ala mosca que pro- ducíael problema.

11La expansióndelparral requiere múltiples implicacionescon elresto de la acciónsocial, pongamos por ejemp lo la correlaciónconlain- troducción de nuevos oficios.siendo elcasomás significativoelde los barrileros.En principioes- tos envases.los barriles.eranfabricados en Má- laga y distribuidospor laszonasuveras.A partir de 1881 aparecen los barrilerosyainstalados en los principa lespueblos uveros

vecinas. Un año se compraba la tie- rra,elsiguiente los puntales,elalam- bre...;en otros casos los ahorros eran productodel trabajo sindescansoen Argelia y otros puntos del norte de África»

Elcultivodelesparto.

Hasta hace relativamente muy poco tiempono se pone demanifiestolaim- portancia y significac ión del cultivo, producción ymanufacturacióndeles- parto enla provinciade Almería,que si bienenla actualidadestá práctica- mente abandonado (tan sólo en pe- queñas cantidadespara uso domésti- co),durante la segunda mitaddel siglo XIX y primera mitad del XX),constitu- ye un poderoso recurso económico.

La demanda de esparto es significati- va,especialmente tras la crisis indus- trial provocada porla guerra de Sece- sió n en los Estados Unidos de América, siendo destinado principal- mente a fines industriales parasusti- tuir la escasez de algodón,utilizándo- se al mismotiempo para lafabricación delpapel.

Elesparto(Stipa tenacissimaL.)que vive enestepas caracterizadasporla abundanciade cal ysales magnésicas, sódicaso potásicas, requiere, parasu desarrollo, un climapocohúmedo con veranos ardientes.Todo esto hace que la estepa almeriensesea propiciapara la presencia de esta planta, llegando incluso a ocupar más de 2.000Km2de terrenos cubiertos de espartizales en Almer ía,extensión no alcanzada en ningunaotraprovinciaespañola.

La recolección delesparto la reali- zaban distintas cuadrillas de esparte- ros provenientesdesde cualquierpun- to de Almería y de provincias limítrofes,en caso de que estos des- plazamientosfueran distantes, los es- parteros venían con lasfamiliasínte- gras y entoncestodos colaborabanen la recolección,llevando portanto una vida de perfecto nomadismo despla- zándosedeunespartizala otro.

El período de recolección corres- ponde prácticamentea todaslas épo- cas delaño,teniendo en cuenta que hayque dejarcomomínimoun añode plazo para recoger elesparto en un mismo«coto»,puesto quelos terrenos donde se encontraba elespartoesta- ban generalmente acotados.Se pue- dehacer elsiguiente cálculo,una hec- tárea puede tener de 400 a 500 atochas que producen 700 Kgs.deho- ja secaportérminomedio.

A pesardelarecolección constante, puesla plantafructificacasitodos los años,dependiendo su cantidad dela abundanciadelluvias, lafechaidónea

paradichaactividadsonlos meses de agosto,septiembre y octubre. La re- cogida del esparto se practica por me- dio de un instrumento llamado coge(d)or;consisteen un palomás o menos cilíndrico de veinte a treinta centímetrosdelargo y tres de grueso, uno de sus extremosestáligeramente acodado yterminado en una pequeña boladelmismomaterial,el otro extre- molleva untaladro por donde se pasa una sogallamada manijaconla que el operario cuelga el instrumento a su muñeca izquierda. Cogidas varias ho- jas por la punta se les da una vuelta con el «cogedor- y se tirade ellacon las dos manos,oblicuamente y cui- dando de desarticularlas sin romper las vainas a las que están sujetas. La cantidadde esparto arrancado que ca- be en el anillo formado entre los dedos índice y pulgar se llamazalé. Con una o variaszalás,depende dela destreza deloperario,se formaun manojo,és- te se ata con una hojade esparto,

ten-

cejo,elpeso delmanojo es de cinco libras (2' 5 Kgs.aproximadamente).

Concada diez o quince manojos se formaun haz, quepuedellegar a pe- sar hasta dos arrobas. Varios haces forman una carga,cantidadde espar- totransportada ahombros o alomos deuna caballeríaala«romana»,lugar dondeselimpia,almacenay se pesa elesparto.Primero elesparto se lim- pia,quitándole todaslashojas viejas, raigones y sustancias vegetalesque con frecuenciavienen mezcladoscon él desde elmonte;después sele com- primefuertementey sele ata con so- gas o alambre,formando asíunos pa- quetes de forma cúbica de cien kilos de peso medio,y una vez pesado se coloca al sol para que se seque y se oree.

.Para las faenas de recolección del esparto,elcapataz distribuíaa los es- parteros enla zona que se iba a cose- char por«manchas», zonas en donde abundanmáslas atochas,cuadriculan- do el terreno de talmodo queno quede en medioningúnlugar sin recoger;las líneas que quedanenlos extremosen- trela zonarecogiday lano recogidase llama corte.El mismo esparterotenía quellevar suesparto arrancadoal lugar de pesaje,ysu precio depende,en ocasiones,dela distanciaentre el pun- to derecoleccióny la«romana»,

Elespartoempleadopor los agricul- tores,parasusfaenas y para las ne- cesidadesdomésticas,se escoge en- tre lashojas de atocha más largas y finas; esparto f1orea(d)o; estas hojas se encuentranen el interior dela ato- cha; las hojas laterales, faldas de la atocha,son más cortas y gruesas y sirvenpara lafabricación de pasta de

34 r;¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡;¡¡¡¡¡¡;¡¡¡¡¡¡;= = = = = = = = === =====::':=':= = = = = = = === ==== ::::I

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papel. Las hojas se pueden utilizar tal como vienen del monte esparto verde, esparto crudo,o cocidas,espartoco- ci(d)o.Para esto se disponeelespar- to en pequeños haces,arrobets ,que se sumergenen albercas ,balsas,por mediode piedras que hacen de con- trapeso. Allí permanecerán de veinte díasa un mes,segúnla estación . Si había urgenciaen que se«cociera» se metía en aguaun viernes y se podía sacarelpróximoviernes,alobjeto de que se disuelvan las sustancias go- mosas y céreas que mantienen unida la fibraalas materias no filosas. El es- partoverde o comúnno tieneotra pre- paraciónque tenderlo,talcomo se co- ge,durante algunos días alsol para que se evaporen losjugos y no corra elpeligro de pudrirse.

4. DELOSESPA CIOS SOCIALES DE LA AGRICULTURA

TRADICIONAL ALMERIENSE

Eras de pan trillar. Fiñana.

No queríamosacabareste artículosin recuperar de la memoria un espacio presente en todo el paisaje agrícolaal- meriense ,como consecuenciadelcul- tivo de cerealesyhoy ya endesuso o desaparecido , pero que tuvo según nuestro entender,una gran importan- cia como espacioaglutinadordela co- munidad en elque la acción desarro- llada es una acción socialcompartida:

las eras.Éstas no sontan solomeras construccionesque servíanpara trillar trigo,garbanzos, lentejas, mánganos y,sobre todo,cebada;sino queesun espacio testigo de actividades lleva- das en grupo que contribuíanarefor- zar elsentido de comunidad de un pueblo.

En su mera descripción,decir que son construcciones circularescon el suelo de aleras de pizarracolocadas la mayoría delas veces sinorden;en algunas ocasiones formando sectores circulares comprendidos entre radios de losas de pizarrashincadas vertical- mente enelsuelo.Enotras,estos ra- dios son de cantos rodados o guija- rros.Pero un detalleque se observa en gran númerode erases que están situadas en un lugar del cerro,miran- do al este,teniendoaloesteun muro de piedraquesalvaeldesnivel.Esto se debe a que era de primordial im- portancia resguardarla mies delvien- to de poniente y por contra hay que aprovechar el viento de levante para ablentar.

A continuación pasamos a describir la construccióndelas eras,hechoim- portanteenlavida públicadelos pue- blos.Enuna primera fase sereunían loslabradoresinteresados y escogían

la localización, a ser posible un lugar dotado de fácil acceso,de buena ven- tilación ,y normalmenteque fuera co- munal,paraevitarelposte riorsentido de la prop iedad. Posteriormente mientras unos construían los acce- sos,otroscon picos,palasylegones, excavaban en elcerro ,rebajándolo y haciendo una gran explanada.Apro- ximadamente en el centro del terreno se clavaba una estaca de madera,y con una cuerda tensa se marcaba la circunferencia exte rior. El diámetro por lo general y para la mayoría de las eras,no acostumbrabaa sobrepa- sar los 14 metros.Después se iban colocandolas grandes losas de piza- rra,que previamente se habían aca- rreadoy recogido delos cerros de al- rededor.

En relación alas eras,cabe mencio- nar también como normalmente esta- ban próximasa uncortijo,cuando és- te no existíase construíaun chambao, pues era convenientetener un cortijo al lado de la era para poder comer, dormir y refugiarse en caso denecesi- dad.Un chambaoes una especie de porche,algunas veces con habitación y cuadra,y que iban ocupando los dis- tintos propietar ios conforme iban tri- llando.Servía,no sólopara guarecer- se de las inclem enci as del tiempo, sinoparaguardar lamies ymantener- lafuera del alcance de los ladrones.

Frecuentemente , debido a las incle- mencias del tiempo se derrumbaban estos porches lo que obligaba a re- construirlo cada temporada o prepa- rarseuno demanera provisional.

Elaccesoy uso delas erasselle- vaba a cabo pidiendo cada propieta-

rio la vez al ante rio r, cuando aca- baban podían usarla los agricultores queno eran propietarios,guardando también la vez.La miessetranspor- taba alasinmediaciones dela eraen elmes dejunioyallísedejaba alma- cenada hasta que le llegara el turno de trillar.Se colocabanlas gavillasde modo que las raíces de la superior tapasenlas espigasdelainferior, pa- ra evita rquelos pájarosse comiesen elgrano.

A mediadosdejulio,tiempo detrilla, se extend ían las gavillasporelsuelo dela era,formando lo quesellamala parva. Se trillabacon un par de mulos que tiraba nde un trillo,que primero fue de cuchillas ydespuésseimpuso elde rulos. Se finalizaba mediada la tarde; despuésde desuncir las caba- lleríasy llevarlas a comer ybeber,se comenzaba a barrer la parva con el fin de formar un montículoorientadode E a O.En caso de que se avecinase mal tiempo,tanto delluvia comodeviento, se procuraba taparla con todoslos ob- jetos que se tenían alalcance de la mano,tanto sacos como mantas vie- jas o matas de leñas arrancadas del monte, sujetando todo con grandes piedras.

Por la mañana temprano,después de desayunar,se despejaba toda la erade forma que,hacia las 10 de la mañana,todo estaba dispuesto para aventar,pues a esa hora llegabanlas primerasbrisasdel viento de levante.

Sitodo discurríasinproblemas,hacia el ata rdecer se había acabado lata- rea,pero si había calmaopor elcon- trario soplaba viento del oeste,es de- cir el Poniente, había que parar la 35

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NARRIA

Descanso en el abrevadero.Gérgal.

faena y esperar con paciencia que vol- vieraa soplar el tan deseado Levante.

El trabajo de aventar lo realizaban los hombres con horcas de madera de cuatro dientes,mientras las mujeresy los niñosbaleaban las impurezas de los granos.Se baleaba con una mata arrancada del monte sinamarrar con una cuerda,para que pudiese barrer las granzas y paja que caían junto con el grano,pero no lo suficientementerí- gida para que barriera el grano,que era el paso sigu iente. Después los hombresiban envasando en sacos el grano y enjarpilesla paja.

36

CONCLUSIONES

En este apartado queremos reflejartan solo una idea: la incidencia de las prác- ticaseconómicasdel inestable complejo agropastoril,junto a otros elementos es- tructurales,en la conformación de la ac- ción social. En el caso que nos ocupa, Almería,durante los siglos XVIII y XIX, no sólo se'caracteriza por seruna po- blaciónen lucha constante por su subsi- tencia,sino por su movilidad social.

A lo largo del sigloXIX proliferan las corrientes migratorias huyendo de la hambruna y de la falta de trabajo. Ya hemos mencionado la emigración

«golond rina» , pero también hay movi- mientos migratorios internos;cuando las actividadescomplementarias falla- ban.Como hecho ilustrativo,estarían los movimientos migratorios de la po- blación ocupada en la minería de Sie- rra de Gádor,al entrar ésta última en decadencia,originándose un significa- tivoflujo de poblac ión hacia las zonas minerasde Linares,RíoTinto yla Sie- rra minera de Cartagena. De hecho el 21% de los almerienses que emigra- ron a esas minas de La Unión prove- nían de los municipiosde Atharna" , Alcolea,Alboloduy e lIIar,todos ellos pueblos con una economíamineraen crisis junto con una economíade sub- sistencia que prácticamente no cubría las mínimas necesidades de una fami-

12Seconstatan en 1880más decienfami- lias de Alhama en Linares,en lasminas de Cartagenase superaba esa cifrayen las de Cuevas trabajaba ncercade ochenta alhame- ños.

lia,en el que procurarse el alimento diario era una difícil y sufrible tarea.

En definit iva ,la agricultura tradicio- nal almeriense aboca a la población haciauna doble esperanza:«ola emi- gración con todas sus consecuencias, ola agricultura con todo su prestiqo»

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Referencias

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