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En viaje : n° 399 404, enero junio de 1967

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ALFALFA PERUANA (Imp. Ped)

TREBOL ALWANDRINO (Imp. Italia)

ALFALFA CALIVERDE (Nac.

e

Imp.)

TREBOL' LADINO (imp. EE.

UU.)

ALFALFA BUFFALO (Imp.

EE.

UU.)

ALFALFA ALTA ITALIA (Imp. Italia)

TREBOL ROSADO

TREBOL ENCARNADO DIXIE

TREBOL ENCARNADO CORRJENTE

TREBOL SUBTERRANEO MOUNT BARKER

TREBOL SUBTERRANEO TALLAROOK

ALFALFA RANGERS (Imp.

EE.

UU.)

ALFALFA POLPAICO

Pasto

OVlLLO (Nac.

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Imp.)

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PlMPlNELA

TREBOL SUBTERRANEO BACCHUS MARSH

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SUDAN

BALLICA ITALIANA

BALLICA INGLESA (Nac.

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Imp.)

AVENAS Y CEBADAS

LLORON

FALARIS

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FESTUCA

K

31

Is

AGROPYRUM ELONGATUM

FROMENTAL TUALATIN

SORGO AZUCARADO

FROMENTAL SCHRAEDERS

REMOLACHA FORRAJERA

HABA FORRAJERA

(3)

PREMIOS

r\

1948.

-

Thc

La moderna poesia inglesa, el teatro y el ensayo filos6fico de honda trascendencia ,espiritual, tiene en Thomas S. Eliot, nortea- mericano de nacimiento y nacio. nalizado inglBs, a uno de sus re- presentantes m& dilectos.

Revolucionario en poesia, dio a

Bsta un nuevo viraje conceptual y m&rico, mezclando no s610 for- mas tradicionales y modernas, si.

no que tambi6n le insufl6 esa ve. na tradicional del escepticisma que hoy caracteriza a nuestroe tiempos, pero buscando siemprf el concept0 religioso de lo eterno En el terreno de la dramaturgia su obra no es menos decisiva, ya que a traves de piezas claves co. mo “Asesinato en la catedral” “Cocktail Party”, “Reuni6n de fa. milia”, etc., logra llevar el halc poetic0 a la escena, consiguiendc efectos jam& soiiados por otro: autores contemporfmeos. Final mente, como ensayista se no: muestra inatacable, incisivo er sus juicios, un verdadero malaba. rista en su gama siempre rica dt recursos estilisticos, campeandc en acusado intento esa suave co mo punzante vena satirica.

Thomas S. Eliot, quiz& si e mhs grande poeta de la metafisi ca en el verso de toda la primerr cincuentena del siglo XX de la!

letras inglesas, naci6 en St. Louis Missouri, Estados Unidos, el 2( de noviembre de 1888. Hijo de fa

milia pudiente (su madre fue au tora de un drama po6tico “Savo narola” para el cual Thomas es cribi6 su pr6logo), pudo educarsi moral e intelectualmente en lo. mejores colegios de su tierra na tal y luego en Europa. De espi ritu retraido, observ6 siempre desde sus aiios mozos, una actitui contemplativa, de sever0 anhlisi espectral frente a1 mundo que 11

circundaba. Asi sin mayores con tratiempos, cursa sus estudios hu manisticos, ingresando luego :

las universidades de Washingtoi y Harvard, para trasladarse Francia en cuya Universidad de 1

Sorbona permanece un aiio ha& que regresa a la de Harvard, don

de en 1910 obtiene su titulo d

Master o Doctorado en Filosofis

En 1911 se traslada definitiva

mente a Inglaterra. Alli se en-

JOBEL

DE LITERATURA

IX

,mas

f.

Eliot

e S 9 S D B n a a a 1. e L- 1- I-

regres6 a su tierra natal de Es-

tados Unidos, permaneciendo s610 un aiio que ocup5 en dictar clases

cas, dibujo, natacibn, b6isbo1, etc., espiritu, hasta ejercer s u influen- en el Heighgate School de Lon- cia siempre preponderante con dres. E n 1939, despu6s de produ- exclusividad en el terreno de la

cirse la Segunda Guerra Mundial, alta poesia. De sus maltiples ’ho-

(4)

menajes recibidos, 10s que mejor premiaron su extraordinaria per- sonalidad 10s alcanz6 en 1948 cuando las universidades de Har- vard y Princeton, le otorgan el titulo de “Doctor Honoris Causa”.

Su magnifica obra de orfebra del sentimiento est6tico, comien- za en el plano de l a poesia, de- mostr6ndose desde un principio y gracias a las influencias simbolis- tas de 10s autores franceses La- forgue, Baudelaire, Rimbaud, etc., como el m6s original de 10s inno- vadores modernos, nuevos acen- tos po6ticos que implantar6 tam- bien m6s tarde en sus dramas poeticos que lleva a l a escena en l a metrica del verso blanco o li-

bre. Todavia estudiaba en la Uni- versidad cuando en 1909 public6 sus primeros poemas en la re- vista “Harvard Advocate” de l a cual fue su director por algunos

afios, dando origen a una brillan- t e promoci6n de hombres de le- tras como John Reed, Hywood, Walter Lipman, etc. Combina asi desde un principio las influencias simbolistas con las nuevas direc- trices poeticas de otros grandes autores como Dante, Ezra Pound, l a Biblia, 10s poetas isabelinos y 10s m e t af i s i c os, especialmente Shakespeare, Middleton, Cham-

p pam y Donne. El resultado fue,

como lo expresa uno de sus bib- grafos “una poesia de yuxtaposi- ci6n y de contrastes, extremada- mente moderna, sugerencia de 10s

m6s antiguos c6nones est6ticos, de afiejas esencias y alquitaradas mixturas”, y el mismo bi6grafo seiiala a1 autor como “hermosa.. mente oscuro, sensitivo, extrema- damente astuto y siempre ir6ni- co”.

Un critico de su tiempo tach6 su poesia afirmando que “la poe- sia debia escribirse con el alma, no con el ingenio”. E n realidad, la poesia de Eliot es de esencias, de un abstraccionismo absoluto, dificil de comprender en aquellos que no conocen 10s secretos casi siempre inasibles de l a verdadeqa poesia. Mezcla lo modern0 a lo tradicional en lo que a formas estr6ficas se refiere; introduce con desprecio absoluto de l a 16- gica, el acento de lo personal en 10s escenarios m8s disimiles del pensamiento, haciendo que ha, blen, por ejemplo, las voces del pasado en relaci6n con el futuro en el tiempo, todo esto, en atrevi- das im6genes y met8foras litera- rias que a veces terminan por dejarnos perplejos ante el oscuro sign0 de su mensaje po6tico. E n el fondo, nuestro graa poeta bus- ca oponer como en lucha constan- te, lo material frente a lo idealis-

ta, el mundo frio de hoy, t6cnica-

mente mecanizado y l a p6rdida consiguiente d e sus valores mo-

rales, aunque no pierde de vista como buen cat6lic0, su esperanza- do mensaje de acercamiento a1 Dios Supremo.

E n su maravillosa “Letanint a l a virgen” exclama: “Dama de 10s silencios,/serena y dolorida,/ desgarrada e intacta,/rosa de la memoria,/ rosa de la olvidanza,/ exhausta y dando vida,/abrumada y tranquila./La solitaria Rosa/ que existe en el jardin/donde to- do amor fine,/donde acaba el tor- mento/del amor no saciado..

.”

y que es el preludio lirico para lle- g a r definitivamente a su augusta presencia, cuando dice: “Y deja que mi grito llegue a ti”, (‘Toe- mas Ari6licos”). Su obra capital en el campo de l a poesia se titula “Tierra balda” (1922) que dedica a1 gran poeta Ezra Pound y que refleja l a quiebra total de 10s va- lores del hombre contempor6neo de postguerra. Otras obras en poesia no menos notables son: “Prufrock y otras observaciones” (1917), “Lo8 hombres vacuos” (1925), “Mi6rcoles de ceniza” (1930), “Cuatro cuartetos” (1943), etc.

Como autor teatral, su obra ci- clica expresa un hondo contenido filodfico, de tendencia moral- teol6gica con fuertes aristas dra- m6ticas donde el hombre y el en- contrado juego de BUS pasiones,

se explayan en una libertad pri- maria e incontenible. Sus argu- mentos de complicada trama si- col6gica, ponen de manifiesto su honda capacidad de an8lisis en el sino interior del hombre. Especial atracci6n para 10s pfiblicos selec- tos representa l a mayoria de sus obras teatrales, y a que, comQ aparecen escritas en verso, 10s parlamentos se hacen mas viva- ces, m8s sensibles o pl6sticos y, por sobre todo, la atm6sfera en que se desarrollan 10s hechos, res- piran de cerca un halo de incon- fundible y di8fana poesia.

Una de sus obras teatrales m6s celebradas es, sin lugar a dudas, “Crimen en l a catedral” (1935) que es l a dramatizaci6n del asesi- nato de que fue objeto el obispo Thomas Becket en 1170, ordenado por el rey, por disenciones de tip0 religioso-politico y donde el au- tor tiene oportunidad de plantear esa lucha constante que vive el hombre cuando debe defender 10s grandes principios de l a conviven- cia humana y el respeto a las creencias politicas y religiosas. E s una obra escrita en verso y que introduce por primera vez -como lo him m6s tarde con gran suceso el dramaturgo nor-

teamericano Eugene O’Neill- el cor0 de la tragedia griega que tiene l a misi6n de anticipar y ex- plicar lo que va a ocurrir. Otra pieza que concit6 incluso un ma- yor inter& teatral por el gran pd. blico fue “Cocktail Party” (1949), obra donde se ventila en un tone melodramtitico el gran tema del pecado pasional y su expiaci6n Btica a l a luz del sicoanglisis aunque de orden eminentementa espiritual, persiguiendose l a re- denci6n

ae

tip0 moralista. E n “Su hombre de confianza” (1953), “ReuniBn de familia” (1944), est6 la nota dramhtica llevada a su

climax m k i m o , no exenta, sin embargo, del fino atisbo humoris- tico, haciendo desfilar tras una galeria impresionante, 10s m6s di- versos tipos sociales, escenarios y situaciones personales. Culmina su producci6n dram6tica a1 pu-

~ blicar “La Roca” (1934), drama

religioso, obra &ta que, como el resto, de su producci6n en est0 g h e r o , s610 tiende como 61 lo manifiesta m6s de una vez en “aprovechar las formas de la di- versi6n de l a m& cruda estirpd y someterlas a1 proceso que la$ convierte en formas de arte. Tal. vez, el mejor material para esto Sean 10s c6micos del music-hall”. Finalmente, s u obra de ensa. yista tiene la calidad del hombre que comprende a carta cabal, 10s grandes problemas que afectan a1 mundo en su eterno ruedo de 10s acontecimientos. Fie1 intdrprete y observador de una humanidad en lenta pero progresiva descompo- sicidn moral, no tiene empacha alguno para exponernos con ar4 gumentos perfectamente atendi- bles lo que para 61 constituye l a dingmica de un mundo que, como el nuestro y pese a su extraordi- nario desarrollo t6cnico-prof esio- nal en su aspect0 materialista, ha perdido, sin embargo, lo m8s va- lioso de su estructura primaria: su base espiritual, esa argamasa indestructible de lo humano.

Su espiritu reflexivo, de pe- netrante sentido Btico-critico, le permite emitir juicios siempre en forma ponderada y libre de toda falsa concepci6n estimativa de las materias mas diversas. Asi, por ejemplo, refiridndose a l a imper. sonalidad de l a poesia afirm6: “Toda la literatura constituye un mundo aut6nomo y jerdrquico en el que reina un orden ideal. Este orden se modifica a1 entrar en 61 una nueva obra literaria. Enton. ces se impone un reajuste de va- lores, matices, proporciones,

&.

He aqui la delicada tarea enco- mendada a1 critico”. Sus obras m8s celebradas, en este dificil g6- nero de creaci6n absoluta que es el “ensayo”, son “La tradicibn y

(5)

el talent0 individual” (1917), “.

bosque sagrada” (1920), “Poes metafisica”, “iQu6 e8 un clh co?” (1944), “Notas para la d e nici6n de la cultura” (1948), “Pa sia y drama” (19501, “Las tr

VOCM de la poesia” (1953), el

Thomas S. Eliot, el poeta integr del sentimiento, el dramaturl que cre6 la poesia en el teatro,

1949.

-

Wi

La moderna novela norteam ricana tiene su rnds acabada e presi6n artistica en la extraorc naria personalidad de Willia Faulkner, el celebrado autor I

obras capitales como “El s o d y la furia”, “Las palmeras salv jes”, “Santuario”, “FAbula”, el Jefe indiscutido de modern generaciones de novelistas, lo tambikn en cuanto a la impla taci6n de una tkcnica revoluci naria en el quehacer novelistic a1 extremo que Jean Paul Sart y su moderna doctrina existenci lista del ataque frontal a la t e ria de la quiebra de 10s valor humanos, tiene en este autor nc teamericano sus rnds hondas viscerales raices temdticas. E n panorama actual de las letras E

tadounidenses, ningfin otro a u t como Faulkner ha logrado co citar mayores alabanzas alred dor de una obra artistica. Esc tores igualmente norteamerican como John Dos Passos, Steinbec Hemingway, Caldwell, Trum Capote, Henri Miller, etc., no 1

gran eclipsar en ningGn sentic esa digna trayectoria de absolu creaci6n artistica que es posit observar en la potente y extra] personalidad de un hombre qi como Faulkner, fue siempre f

a su credo de adentrarse hasta ,

las fibras mds intimas de ese qu

brado coraz6n que lati6 poten tras esa cortina de cincuen afios de historia crucial que vi\ Estados Unidos en la primera n tad del siglo XX.

William Faulkner conoci6 cerca 10s m8s negros avatares

la existencia. Los treinta prim ros afios de su vida 10s vivi6 6 trechamente apegado a ese clin de fastuosas tradiciones que 4 cribieran 10s rnds grandes hero de la guerra de Secesih, la m grande guerra civil entre 10s hoi

bres del sur y norte de Estad Unidos. De ahi que todo su ap rato novelistico lo centre en h toriar esos vaivenes de esplend y decadencia de las grandes y p tricias familias norteamerican

de Mississippi, el 25 de septiem-

bre de 1897. Hijo de una familia empobrecida, debi6 desde un prin-

- 1 - 2 . I_-_I_.

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el terra.

en su patria adoptiva de Ingla.

illiam

Faulkner

Le-

x- despues de sufrir sastrosos

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la guerra, todo-e?lo 10s efectos de.

..

:C. as es n- :0, r e a- 0- !O- es r-

maticidad siempre “in crescendo”. lo de Swinburne, --- --- su . --- poeta prefe- --

----

rido. Mientras tanto, para hacer frente a la vida debe desempeiiar Nuestro desconcertante novelis-

ta, nace en Nueva Albania, estado

W I LLl AM FAU LKN ER Y el !S- or n- le- ri- os :k, an LO- 10, ta )le h a 1% iel en le- te ta ri6 ii- de de Le- n a Nes A S m- la- is- ?S- 35- os or la- as

(6)

10s oficios m5s diversos como pin- tor, carpintero, empleado de libre- ria, patr6n de bar, jefe de Oficina de Correos, amansador de caba- 110s y criador de perros, minero de escuadrilla hasta que logr6 su fama de escritor, quizas si su vo- caci6n mBs fuerte, aunque 61 ma- nifest6 mBs de una vez que no e r a un escritor profesional, sino apenas un amateur de las letras. Como una forma de ampliar el

horizonte de sus experiencias, co- nociendo otros mundos, viaja a

distintos paises de Europa como Jap6n, luego Egipto, Brasil. Cuan- do en 1950 debi6 viajar a Suecia

a recibir su Premio N6be1, cuyo valor en mettilico lo destin6 a crear una fundaci6n de becas edu- cativas para niiios negros, expre-

s6 en el sen0 de l a Academia Sue- ca: “El hombre es inmortal por- que tiene un alma, un espiritu ca- paz de compasi6n, de sacrificlo y

de sufrimiento. El deber del poe- ta y del escritor es hablar de es- tas cosas, pues es el privilegio suyo ayudar a1 hombre a sufrir, elevando su coraz6n recordkndole 10s nobles actos de coraje, honor y esperanza, compasi6n y orgullo, sacrificio y piedad que han sido su gloria en 10s tiempos pasados”. Capitulo aparte merece el estu- dio de l a creaci6n artistica de sus

personajes. E n cada uno de ellos est6 el analisis atento, en todas sus aristas, de ese trasfondo si- quico que anima a sus demonia- cos protagonistas. Asi, por ejem- plo, l a lesviana mujer que se esconde en Temple Drake, encar- n a l a nota sensualista, l a fuerza arrolladora del sex0 en “Santua- rid’, lo mismo que en “El sonido y Ia furia” y “Requiem para una mujer”. Otras veces, sus tipos son anormales, idiotas, degenerados, alcoh6licos e impenitentes mere, trices obsedidas por complejos sexuales. Este prurito por extre- mar l a nota amarga, desgarrado- ra de la sensibilidad humana, hace exclamar a1 fil6sofo y escritor frances Andre Malraux: “El mun- do de Faulkner es un mundo en que el hombre no existe, sino aplastado”.

Otro tanto ocurre en cuanto a

su temBtica. Todo es amargo,

de-

solado, sombriamente oscuro. L a tragedia tiene sus mds fuertes acentos y ello no s6l0 afecta a ciertas capas sociales de un mun- do deshecho ante l a quiebra de

sus valores morales, sino que 10s

argumentos o gramaje de sus obras alcanzan atisbos universa- les, reflejando l a honda soledad del hombre contemporhneo. Criti- cos como Claude-Edmonde Magny dice de esto: “Cada uno de sus

relatos e5 como una parcela de

un mismo puzzle, donde sus par- tes no se comprenden sin0 por su conjunto unitivo. Esto ocurre, por lo menos, en su novela “Las palmeras salvajes” donde invierte l a secuencia 16gica del tiempo ha- ciendo que l a acci6n de sus per- sonajes comience con el final de su relato”. Otro critico, Morton Dauwen Zabel, expresa: “El tema central de sus obras es l a deca- dencia. Su asunto es l a ruina de

la familia, las comunidades y l a economia del sur de Estados Uni- dos”.

E n lo que se refiere a su estilo, el critic0 ingl6s Arnold Bennet manifest6 igual que nuestro Alo- ne refiriendose a Lafourcade, que “escribia como 10s Bngeles”. E n realidad, el estilo de Faulkner posee gran poder de sintesis, una fuerza descriptiva que modela sus palabras como algo viviente, rei- terativo, excesivamente ornamen- tal, lirico en una palabra, lo que viene a morigerar ese fuego ar- diente, de aristas duras que reve- l a su prosa adjetivada, de perio- dos muy extensos. En resumen,

lo que predomina en su obra ar- tistica es su preocupaci6n por el hombre y su destino, una visi6n negativa de l a civilizaci6n y un oscuro y reaccionario anhelo de

retorno a l a forma primigenia de una sociedad en formaci6n, vio- lenta y pastoril como fue en un principio, provinciana y antiuni- versalista. Tras su excesivo ape- go por auscultar las zonas pro- fundas de una realidad siempre hiriente, se esconde el naturalista a1 estilo de Dostoiewzski, mBs una leve a t m 6 s f e r a r o m h t i c a con acentos de Edgar Allan Poe.

Su obra artistica propiamente tal, comienza hacia 1924 cuando publica su primer volumen de versos con el titulo “El fauno de

mhrmol”. Dos aiios mBs tarde aparece su primera novela “La paga del soldado”, una obra en que y a se rebela en contra de l a apatia ambiente exhibiendo a1 desnudo 10s problemas del sex0 y la bebida. E n 1927 da a la publi- cidad “Mosquitos”, con un tema identic0 a su obra anterior. Alre- dedor de 1929 se da a conocer “Sartoris”, historia de una fa-

milia opulenta venida a menos, mientras el joven Bayard Sarto- ris vive como en suefios el es- plendor de un pasado. E n 1930 aparecen dos obras “Septiembre a r c t i a n t e ” , novela de amor y “Mientras agonizo”, obra que re- vela l a sicologia de una familia blanca, pobre y subnormal duran- t e l a peregrinaci6n para el entie- r r o de una madre. E s una novela de trama compleja, de fuertes y

sostenidos acentos dramtlticos. En

1931, cuando nuestro novelista ya

figuraba con cierta aureola de prestigio, publica ‘‘Santuario”, novela que fue prohibida en Es- tados Unidos por inmoral. Alli se relata el drama de una muchacha estudiante que es raptada por unos rufianes y va a parar a una casa de prostituci6n, factores que aprovecha su autor para emitir una serie de consideraciones acer- ca de l a llamada moral pablica y privada, a n t e un mundo sordo y hostil a sus propios problemas.

Las obras posteriores que fue- ron apareciendo con escasas in- termitencias en el tiempo, no ‘ha-

cen sin0 acrecentar l a nombradia

ya irrefutable que gozaba Faulk- ner en todos 10s circulos literarios nacionales y extranjeros. Asi, en

1932 aparece ‘‘Luna de agosto?’

que narra las violentas aventuras de una muchacha encinta en bus- ca del amante que la abandona; “Pylon” (1935) historia de amor entre aviadores; “AbsalBn, Absa. 16n” (1936), donde asistimos a1 derrumbe de las ambiciones di- nbsticas de un opulent0 planta- dor. Otras obras famosas suyas son: “El sonido y la furia” (1939), considerada su obra maestra, des- filando una serie impresionante de tipos degenerados, obsedidos por el mal, l a lujuria y el alcoho- lismo; “Hamlet”, tema de arribis- mo social de una familia que lu- cha por alcanzar un nivel superior que habia perdido; “Las palmeras salvajes” (1940) muestra 10s efec- tos de una inundaci6n del Missi- ssippi. Por altimo, nos entrega en

1956 “Una f.6bula” que es una

violenta diatriba a1 sacrificio ini- cuo de la guerra y en 1962 “Los secuestrad6res”, historia tierna, de sano humor y confianza en 10s nobles valores del espiritu, donde un muchacho se apropia del auto del abuelo, corriendo mil gracio- s a s aventuras..

.

Citemos, tam- bien, otras novelas suyas aunque de menor importancia: “Intrusos en el polvo”, “Desciende MoisBs”, “La aldea” y “La mansi6n” que es una trilogia del espiritu y su evoluci6n a traves de una menta- lidad ciudadana.

William Faulkner, el novelista siempre ingenioso y concentrado

de si mismo, el autor que a1 pre-

guntBrsele por que le gustaba en- cerrarse para escribir, respondid con cierto dejo de malicia e iro- nia: “Descubri hace al@n tiempo que escribir encerrado era una gran cosa. Permite hacer que 10s hombres se paren en sus patas traseras y proyecten una som- b r a . .

.”

muere en Oxford, refu- gio de toda su vida, el 5 de julio de 1962.

(7)

1950.

-

Bertrand Arthur

W. Russell

El panorama filos6fico de la esto se desprende que su filosofia

..“:m,.mn -:+-A 2 - 1 - i n l - v v ,.- A,.<.. 2,. I^_ I.- -a.4-+- -..-n- :....*-

pi U L ~ C I a 111 Inglaterra, presi6n en dictoria pe Russell, el sayistas XY dable de o

i L a u UCI ~ L ~ L-A U CII ucja uc DCL ui1 VUJCLU n u i i i a i i a i ~ t :

tiene su m& alta ex- especulativo, algo idealizado por

la vigorosa y contra- ese juego de las simples disquisi- rsonalidad de Bertrand ciones, para transformarse en una m8s grande de 10s en- filosofia pragmatista, que persi- todernos, autor inolvi- gue lo racionalmente prfictico, bras literario ~

-

cientifi- sin caer jamas en lo vanamente

cas claves como “Principios ma- tematicoi

sexual”, “Historia tal”, etc.

Russell nu sui0 aaaIco u11 Lipu de filosofia analitica o cientifika

a traves d e estudios exhaustivos

s”, “Vieja y nueva moral “ R e 1 i g i 6 n y ciencia”, t de la filosofia occiden.

I . L , _ L _._^ L * > - _

discursivo.

El m&s grande pacifista de

nuestra era, naci6 en noble cuna, abarcando toda su vida un mag. nifico historial de hechos trascen- dentes. Nace en Trellec (Inglate. rra) el 18 de mayo de 1872. Here- r i A An ahiinln -1 titriln an tnronv

- . _ _ - -

--

--

- y

--

”*~-.- ” - - - - ~

en la materia, sin0 que se adentr6 tambi6n en 10s problemas morales y politicos de su pueblo, sin des-

vizconde de Amberley. Tenia tres aiios cuando muere su madre. E n tal eventualidad, el padre se preo-

no creer en nada. Un familiar de- cide se eduque en otros principios y es asi como se traslada a Pem- broke y alli pasa sus primeros afios a1 cuidado de nurses, quie- nes le enseiian en detalle el fran- c& y alemLn. E n t r a a estudiar posteriormente en la Universidad de Cambridge, destachdose como el mejor alumno de ese plantel en matematicas y ciencias mora- les.

E n 1894, a1 mismo tiempo que egresa como diplomado en mate- mgticas y ciencias, se le nombra Agregado Cultural de la Embaja-

da Britftnica en Paris. Erudito y a en 10s problemas sociales y PO%- ticos de la 6poca, ofrece una serie de conferencias en filosofia de nuevo cuiio, basAndose en su ca- pacidad de observaci6n y analisis del mundo circundante, aunque cuidar, asimismo, la creacibn ar- cupa de educarlo en el m8s

terra..

en cierto modo influido por ias tistica que materializa en la pu- do de 10s agnosticismos, es decir, doctrinas idealistas de Bradley, blicaci6n de cinco novelas cortas

cuando pisaba la frontera de 10s

ochenta aiios. Es notable, por otra parte, s u intervenci6n ciuda- dana, cuando herido en lo m8s no- ble de sus convicciones pacifistas, lo encarcelan por el simple delito de gritarle al mundo 10s peligros

de todo orden que acarrea el fla- migero corcel de la guerra. Dota- do de un espiritu critic0 formida- ble, lo Acid0 de sus juicios siem- pre est& salpicando las partes m5s sensibles de todos 10s pro- blemas, juicios que por la madu- rez de su exposici6n, profundidad analitica y belleza conceptual, no

s610 son modelos de estilo vigoro- so, prhctico y directo, sin0 que en cada uno de ellos, podemos be- ber hasta el fondo una enseiianza siempre renovada.

Bertrand Russell es un fil6sofo de cepa. Una mentalidad podero- samente conformada que no per- dona ni siquiera el detalle baladi

en su deseo de llegar hasta el fon- do, hasta la explicaci6n racional de 10s fen6menos humanos. Es-

c6ptico por naturaleza, siempre est& hurgando en el “quid” mismo de las cosas, en su raiz u origen. De su anglisis siempre espectral, en profundidad extrae lisa y lla-

namente como un saldo a favor, lo verdadero de lo falso, la esen- cia como desideratum liltimo del an5lisis. De ahi que sea llamado con justicia, el creador de la fi- losofia cientifica, de la 16gica en matematicas. Reniega de todo lo existente y entonces se transfor- ma en el fil6sofo de la deduc- cibn, tomando a1 hombre en su calidad de ser actuante como ob- jet0 primario de su anklisis, pe- sando a la luz de sus actuaciones,

10 que es en si o debiera ser para justificar su lugar de preeminen- cia que ocupa en el cosmos. De

(8)

derivando luego a una especie de empirismo pragmatic0 o realism0

practice, tarea que despliega con seiialado exxito en otros parses co- mo Alemania, China y Estados Unidos. Con motivo de producirse

la Primera Guerra Mundial, lla- mandose por consiguiente a l a conscripci6n militar, Russell se opus0 tenazmente a este llamado por l a defensa de la patria, lan- zando panfletos donde anatema- tizaba en contra de la guerra. Fue declarado remiso a las leyes militares y encarcelado durante dieciocho meses, debiendo pagar por esto 100 libras esterlinas. De- bi6 rematar en esta ocaddn su valiosa biblioteca, a1 mismo tiem- PO que l a Universidad de Cam- bridge lo scparaba de su cargo como Profesor Extraordinario de MatemAticas y Ciencias y se le prohibia a su vez abandonar el pais.

MAS tarde es contratado por una universidad de Estados Uni- dos para desarrollar un ciclo de conferencias en torno a problemas morales. Hubo de ser despedido de tales aulas porque l a liberali- dad de sus ideas comprometi6 gravemente 10s principios mora- les de 10s norteamericanos, consi- derAndosele como un reconocido propagandista contra la religi6n y l a moralidad que especificamen- t e defendia el adulterio. Despuh de visitar en 1919, Rusia, se con- vierte en el critic0 m&s formida- ble que h a tenido el comunismo. Con motivo del descubrimiento de l a bomba at6mica por 10s nortea- mericanos, inici6 de inmediato en Londres una cmzada por l a abo- lici6n de toda arma at6mica, para lo cual fund6 el “Comitb Antinu- clear de los

loo”,

celebrando mal- tiples manifestaciones frente a las embajadas de Rusia y Esta- dos Unidos, en Londres, llegando

a afirmar: “Hagamos l a guerra contra la URSS ante que ella ten- g a l a energia at6mica; si llega a

tenerla no tendremos otro camino que rendirnos y llamarla para que nos gobierne” (1948) por lo cual fue encarcelado una vez mAs..

.

Su extraordinaria labor litera- ria aparece canalizada en tres di- recciones, abarcando 10s gkneros de l a filosofia, el ensayo y l a no- vela. En lo que respecta a su es- cuela filos6fica, ella representa la oposicidn m&s rotunda a todo aquello que signifique mera es- peculaci6n o simple arte discur- sivo. Repudia l a tradici6n clAsica de Descartes y Aristbteles, de Kant y Hegel; abomina, asimis- mo, de l a tendencia evolucionista que parte de lo que existe como creado en si, porque para 61 es l a crcencia predominante de nues-

tra Bpoca que acepta las lucubra-

ciones inconsistentes de 10s fi16- SOf05 cl&icos. Tiende, en cambio,

a traves de su filosofia del realis- mo que empieza a destacarse en el primer cuarto del siglo XX,

llegar a una explicaci6n racional de 10s hechos humanos no por la

inducci6n o sino interno de las cosas, sin0 por l a deduccidn o es- tudio del hombre como ser ac- tuante en su propia realidad. Co- mo base de su filosofia realista es importantisimo el papel que desempeiia en ella, las nociones de espacio y namero, buscando siempre el analisis abstracto del pensamiento, 10s origenes de* las matematicas y de l a ldgica cien- tifica, negando en una palabra,

la existencia de las cosas en si,

como es l a misma conciencia o problema del yo. Al respecto di- ce: “Soy un realista en lo que se refiere a las sensaciones, pero no a l a memoria o a1 pensamiento”

e intenta a1 mismo tiempo, conci-

liar 10s dos mundos de lo real e

irreal, admitiendo que espiritu y materia estzin compuestos de una realidad neutra que, en si misma, no es espiritu ni materia. Las obras mAs notables en este campo de su saber son: “Los principios matemitticos” (1910-1913), “In- troclucci6n a la fiiosofia matemti-

tica” (1919), “Anitliais del espiri-

tu” (1921), ‘‘AnAlisis de la ma. teria” (1927), “Historia de l a filosofia occidental” (1947).

E n su calidad de ensayista des.. taca como uno de 10s espiritus mejor dotados para el analisis a fondo de 10s problemas de todo orden que aquejan a nuestra hu- manidad. Enbrgico en sus plan- teamientos, vastamente interiori- zado de 10s problemas que aborda, sus juicios, en su mayoria, guar- dan ese tono admonitorio o de suave pero seguro convencimien- to. Enemigo acbrrimo de todo fal- so convencionalismo en 10s diver- sos campos de la expresi6n del espiritu, no tiene empacho alguno para poner las cosas en su lugar,

a sabiendas, muchas veces, que sus reflexiones o ciertas criticas irAn a destruir todo un mundo de falsos oropeles donde la mayor parte de nuestras convenciones sociales parecen asilarse. Si su-

mamos a esa dosis de valentia, de smo espiritu reformador que

acusa l a mayor parte de sus nu- merosos ensayos, ese gracejo es- pecial de fino humor con que sal. pica sus pAginas, necesariamentc terminaremos por convencernos que en 10s ensayos de Bertrand Russell est& l a f6rmula ideal que necesita esta clase de trabajos, es decir, lo humoristico unido a esa validez argumental de l a cri-

tics. Como ejemplo de estos tra-

bajos s e puede mencionar: “Vieja y nueva moral sexual” donde se declara partidario de l a experien- cia prematrimonial en ambos c6n. yuges; “Por que no soy c r i s t i i d ’ , ensayo donde podemos encontrar reflexiones un tanto humoristicas como &a: “La obscenidad no de. be ser tolerada jam&, except0 en 10s templos en que l a ley permite incluso el cinismo”. Otros titulos no menos valiosos son: “El cami. no hacia l a libertad”, “Misticismo y 16gica”, “ReligiBn y ciencia”, “Ensayos escBIyticos”, etc.

Finalmente, en su oficio de no- velista, Russell que, en l a actua. lidad cuenta con 92 aiios perfec- tamente vividos, asombr6 a1 enor. me circulo de sus incondicionales admiradores, iniciando a 10s 80

aiios l a publicaci6n de su ciclo de cinco novelas cortas, donde igual que en sus ensayos y conferencias reunidos en diarias intimos, se aprecia el virtuosismo de su estilo y lo galano de su prosa, mezclan. do en dosk perfecta lo sereno de

sus juicios en 10s argumentos ple- nos de humanidad, y ese humor levemente satiric0 que pone en boca de sus personajes, siempre dispuestos a escarmenar hasta en sus fibras mas profundas, 10s grandes problemas que aquejan a

nuestra humanidad, esencia 6sta de primerisima mano que encon- tramos en su novela “Satitn en 10s suhurbios” con que comienza el ciclo, sigue en “El infrarrosco. pio”, notable satira a la propa. ganda incontrolada; “El beneficio

de la clerecia” o problema del li.

bre albedrio; “Los guardianes dd paraiso” hasta concluir con “Las ordalias corsas de l a sefiorita X”,

ambas novelas de un pesimismo profundo pero aleccionador.

1951.

-

Paer

Fabian

Lagerkvisl

Suecia, la tierra de 10s mil fior- bles como asi tambien en el cam- dos, ubicada en l a lcjana Escan- po de la poesia y el teatro. dinavia, a1 norte de Europa, cuna Practicamente desconocido en de Alfred0 N6be1, entre otras fi- el mundo occidental hasta 1933 guras Apices del intelecto mun- cuando publica un fuerte anate- dial tiene en Paer Lagerkvist a ma contra el poder y la violencia uno de sus novelistas mAs nota- con el titulo de ‘‘El verdugo”,

(9)
(10)
(11)

e

e

Cada afio nuevo es, a1 tiempo, lo que 10s hitos a las fronteras, lo que las estaciones a

las vias fkrreas, lo que las sefializaciones a

10s caminos. Puntos que nada significan

per se, per0 que constituyen una casi imperativa oportixnidad para hacer un alto

rneditativo, rnensurar las diferencias entre lo programado

y 10s

logros concretos conseguidos

y

enfrentarnos, asi, con la realidad mediante el proceso de una autocritica serena.

Chile termin6 1966 en forma promisoria. Las estadisticas confirman el esperado

aflojamiento de la inflaci6n. El comercio exterior, principalmente debido a 10s altos

precios del cobre, presenta una brillante realidad, como nunca antes en nuestra historia.

Hay realizaciones en

10s

campos industrial, agricola

y

una nueva fuerza en lo educativo.

Y ahi esti el reciente

y

legitimarnente orgulloso anuncio presidencidl de que el pais no

recurrirh en lo sucesivo a 10s prkstamos de la Alianza para el Progreso para financiar

su

presupuesto de gastos. Todo, pues, parece indicar que el “despegue” econ6mico no

puede estar muy lejano.

l’ero, iquk podemos esperar de 196’1?

a a j e

0.n”

presenta este mes una prospecci6n de algo de lo que nos cabe esperar a

10s chilenos durante el nuevo aiio. Sabemos que es riesgoso jugar a futuro con

10s

conceptos

y

las noticias. Fero la verdad escueta es que el chileno de hoy tiene mks

razones para rnirar ‘el porvenir con una dosis de optimismo, que, por dkcadas, desconocia.

Y

esto, que ya es mucho, confiere una nueva

y

significativa dim.ensi6n a la frase

tradicional

. .

.

iFeliz Aiio Nuevo!

Las colaboracionns publicadas por E N V I A J E 8on d e la exclusiva responsabilidad d e sus autores.

DIRECTOR

Manuel Jofre’ N .

Mensuario editado POT la Empress de 10s FF. CY!. del Estado, Chile, Seccidn Publicidad, Alameda Bernard0 O f f i g g i n s 853, teldfono 391375, rasilla 2918, Santlago de Chile

(12)

0 Se ha logrado convertir a1 local municipal de La Reina en el centro de las actividades del ve- cindario. Se reiinen alli 10s vecinos a debatir 10s problemas comunes, la juventud se divierte, hay canchas de fiitbol, baby-fiitbol, tenis, piscina, etc..

.

.

administradas por 10s clubes deportivos co-

munales. (Las canchas son gratuitas; en la pis- cina hay un derecho de entrada para 10s gastos de mantenci6n que ella demanda).

U n promisor sistema de autoconstrucci6n colec.

tiva se ensaya en la comuna “piloto” d e La Reina

m m

m m m

por

RAUL

ZAMORA

A

n o muchas semanas de

las

eleccionee municipales una vieja

y

siempre

nueva pregunta recupera, u n a vex

mhs,

su dramhtica actualidad:

j

E s t 6 e n

crisis el poder municipal?

0 ,

e n otros tbrminos, j s i r v e realmente el municipio para solucionar

10s

problemas de

la

comunidad?

Hay,

claramente, dos actitudes f r e n t e a esto.

R a f a e l Sefioret Lapsley, radical, Presidente de la Conf ederacibn Na-

cional de Municipalidades, afirma que

si

existe

una

crisis

y

la

atribuye a

f a l t a de fondos

y

de atribuciones d e

10s

municipios.

Fernando Castillo, democratacristiano, alcalde de La R e i n a ( u n a

comuna modelo), asegura que

la crisis

n o se debe

a

falta d e f o n d o s ni d e

atribuciones sino que

sblo

a

un problema de mentalidades. L a s afiejas

-di-

ce-

se atienen a

marcar

el paso. Los dirigentes con n u e v a mentalidad

organixan

a

10s

vecinos

y

a

todos

10s

habitantes de

la

comuna, f o m e n t a n

el espiritu comunitario

y

utilixan todos

10s

resortes econbmicos que brinda

una sociedad moderna.

En

crdnica

aparte publicamos

las

opiniones del regidor Sefioret,

p o r ser u n o de

10s

m h x i m o s representa,ntes del sector edilicio tradicional,

que

e’l

llama municipalista

y

que el alcalde Castillo califica de afiejo.

A

continuacidn

algo

sobre L a Reina, cuyos vecinos trabajan acele-

radamente desde hace dos

afios

para lograr que sea

“la

reina d e las

co-

munas”.

Est6 enclavada en 10s faldeos cordilleranos de la

provincia de Santiago. E n un comienzo foTm6 parte de l a comuna de Rufioa, per0 sus vecinos lucharon organizadamente y lograron independi- zarse para progresar.

Hace unos dos afios el Presidente de la Repii- blica ejerci6 el derecho legal que tiene en deter- minadas comunas y design6 alcalde a Fernando Castillo, profesor de arquitectura, hombre joven y convencido de que el pueblo lleva en si la ca- pacidad de crearse el bienestar por si mismo.

La Reina es una comuna donde 10s regido- res son militantes del ex Frente Democrltico (ra- dicales y derechistas). E l municipio tenia, en con- secuencia, una estructura tradicional y sus ediles una mentalidad acorde con 10s partidos a 10s cua- les pertenecen.

Sin embargo Castillo impuls6 sus planes. Propuso, en primer tBrmino, un programa a diez afios, un plan decenal para la comuna.

Se reuni6 con las juntas de vecinos, les en- treg6 copias del programa y prlcticamente las obligd a que lo estudiaran. Estas, finalmente, lo

aprobaron.

El plan se divide. en, etapas, que se fijan zihltarmknte y tdtlos,

e‘n

conjurito, se eduerzan por impulsar su cumplimiento.

“El error de quienes mantienen las estructu- r a s municipales afiejas d i j o Castillo- es creer que las cosas se pueden hacer sin programas. Los radicales dicen que este gobierno es utdpico por- que se pasa planificando. Yo digo: lo verdadera- mente ut6pico es t r a t a r de actuar sin planificar. S610 actiia en forma realista quien planifica”.

Puede o no aceptarse la teoria “planificista” del alcalde Castillo, per0 lo que no puede igno- rarse es que, en s610 dos aiios, su comuna ha experimentado un sorprendente progreso.

0 Se estableci6 una linea de locoinoci6n colec- tiva municipal. Ello se logr6 con respaldo de las juntas de vecinos, parte del presupuesto munici- pal y crBditos. Las juntas designaron a 10s ve- cinos m l s capacitados para organizar el servicio de microbuses que, ahora, funciona como empre- sa. Los cblculos sobre la base de las entradas rea- les determinan una utilidad correspondiente a la adquisici6n de cuatro buses nuevos cada afio. 0 Se ilumin6 toda el ire, urbana de la comuna con luz de mercurio. Cada vecino aport6 Eo 10 para reunir 10s fondos necesarios.

0 Se han plantado 25 mil metros cuadrados de c6sped en 10s espacios que quedan frente a las casas. La Municipalidad entrega gratis la semi- lla a 10s vecinos, estos pican la tierra, siembran el pasto y se comprometen a cuidarlo. Con medi- das como Bsta La Reina se ha convertido en una de lhs comunas m l s hermosas de Santiago. 0 Con el esfuerzo de 10s vecinos se construy6 el cuartel de investigaciones y otros locales de inter& comiin.

0 La Municipalidad ha adquirido vehiculos y equipo necesario para las funciones que debe realizar.

VILLA COMUNITABIA

Pero, quizl, la obra que retrata en toda su mag- nitud el significado de esta “nueva mentalidad” es el levantamiento de una V i l l a p a r a 1.600 fa- milias junto a1 aer6dromo Tobalaba.

Alcalde, juntas de vecinos y pobladores se movilizaron para lograr la aprobaci6n de un pro- yecto de ley por el cual se determin6 la venta de un fundo del Servicio de Seguro Social a la Municipalidad de La Reina. Per0 como la Muni- cipalidad y 10s vecinos no disponian del dinero necesario, se logr6 que la Universidad de Chile comprara una parte, el Instituto Forestal otra y asi, sucesivamente.

E n 10s terrenos comprados por el municipio se comenz6 la construcci6n de una V i l l a para mil seiscientas familias de escasisimos recursos, que viven en p6simas condiciones.

Impulsados por el alcalde, 10s pobladores se unieron en comit6s de construcci6n. Cada fami- lia comenz6 a depositar mensualmente E o 25 en el Banco del Estado. E n ocho reunieron aproxi- madamente 300 mil escudos (trescientos millones de pesos). Apoyados por el municipio 10s pobla- dores celebraron un contrato con la firma SODI- MAC, en l a cual han seguido depositando dinero, mientras Bsta les aprovisiona de matefiales. Los

ladrillos para las nuevas casas se hacen en las mismas tierras del fundo. Todos 10s fines de se- mana hombres y mujeres llegan hasta el lugar, acarrean materiales, levantan vigas, pegan ladri- 110s y cemento, hacen cimientos, colocan techos, puertas, ventanas.

. .

Llegan contentos, trabajan alegremente y, a1 terminar la jornada, se retiran a sus pobres vi- viendas actuales sabiendo que lo que construyen es nada menos que el propio futuro.

E l ahorro en mano de obra es tan grande que cada casa tendrb un costo de s610 Eo 2.2OQ.

Una casa de este tip0 (construcci6n muy s6lida) costaria normalmente un minimo de quince mil escudos.

“Lo que estamos haciendo en La Reina de- muestra que el problema de las municipalidades no reside en falta de fondos ni de atribuciones”, reiter6 el alcalde Fernando Castillo.

“Porque nosotros -agreg6- si no tenemos dinero suficiente, recwrrimos a otros organismos. Pedimos prkstamos, formamos empresas, movili- zamos a 10s vecinos. Todas nuestras operaciones estln fuera de lo comiin, per0 dentro del marco legal. Nunca ha objetado la Contraloria nuestros proyectos, como sucede a otros municipios. Por- que nosotros tenemos programas que cumplir y, naturalmente, la Contraloria nos rechazaria un decreto si queremos designar veinte funcionarios p a r a un cargo donde no se necesitan mAs que dos. Eso, desgraciadamente, sucede en otras comunas”.

SERES HUMANOS CON VOLUNTAD

“Los habitantes de una comuna -agrega el al- calde Fernando Castillo- son seres humanos con ideales y ambiciones, con voluntad propia para solucionar sus propios problemas si les damos la oportunidad y la asistencia t k n i c a indispensable. No son animales encerrados en corrales, como al- gunos parecieran creer. E s la autoridad la que debe dialogar con 10s vecinos y no abusar de su poder establecido en reglamentos excesivos que nadie quiere cumplir”.

Termina sefialando :

“Por eso es que yo dig0 que la verdadera crisis municipal es una crisis de mentalidades. Frente a quienes quieren mbs dinero y MAS atri- buciones que, por lo demis, nunca supieron uti- lizar, lo que estamos haciendo aqui en mi comuna es nuestra respuesta: uni6n real de autoridad y vecindario, trabajo comunitario, organizaci6n po- pular”.

Y, sonriendo, acota :

“Incluso nuestros enemigos utilizan ahora nuestro lenguaje y hablan de “comunidad”, de “centros comunitarios” y de otras ideas nuestras. Porque nuestro mensaje es un virus que est6 prendiendo en todos 10s sectores del pais”.

Parecidos conceptos, dichos de una manera m6s de acuerdo con su profesidn de soci6logo, nos expres6 Claudio Orrego a1 sefialar :

“Una nueva concepci6n de la golitica muni- cipal significa que estos organismos deben dejar su carlcter burocrltico para convertirse en mo- tores de la actividad vecinal, dentro de un pro- grama de prioridades. Los vecinos deben ser con- siderados interlocutores del Poder Municipal”.

(13)

La cordillera sirve como tel6n de fondo a 10s esfuerzos de estos pobladores que, fin d e senzana tras fin d e semana, levantan

szis s6lidas viviendas definitivas utilixando

materiales y asistencia te’cnica ajenas, pe-

r o su propia voluntad y mano de o b r a

en

Inten ad puede apreciar quien visite un fin d el lugar donde 10s pobladores de La Reina consmuyen con sus manos las casas que en un futuro prbximo serfn de su propiedad.

Hombres, mujeres y nifios realizan las mas variadas faenas. Cuando el fot6grafo apunta su

cbmara, desde 10s m6s diversos lugares surgen alegr que tratan de llamar la atenci6n y queaar . inmortalizados” en el papel.

Un r6pido vistazo y unas palabras cambia- das con cualquiera se condensan en 10s siguientes chispazos de vida comunitaria expresados con to- da la f u a z a natural de nuestro pueblo:

Marina Rojo, (estaba emparejando las pare- des ae una casa a medio construir). Dice:

“Mi marido es carpintero. Yo vengo 10s s6- bados y 61 10s domingos. Tambi6n trabajamos 10s dias festivos. A1 comienzo la gente no creia que

esto fuera cierto. No tenia confianza. Per0 el alcalde insisti6. El estaba mas entusiasmado que nosotros. xnora, usted ve, trabajamos en lo nues- tro, que pagamos con nuestras cuotas de aho- rro.

.

.”

J u a n Martinez (vendedor de‘ flores. E s pre- sidente de uno de 10s comitks). Informa:

“Aqui hay 1.500 familias, reunidas en 16 co-

mitks. Cada comitk tiene una directiva y un jefe de obras; todos pertenecemos a1 comitk. Cada familia paga 25 escudos y dos cuotas iniciales de

100 escudos. Vamos a urbanizar todo esto. Todo lo hacemos nosotros con nuestro esfuerzo. Nos

ayudd el Banco del Estado..

.”

“Eso no es una ayuda -10 interrumpe otro poblador- porque el Banco nos hizo un pr6stamo y nosotros se lo vamos a pagar poco a poco..

.”

Jorge Godoy, (vicepresidente del comitk), agrega :

‘(Est0 que nosotros hacemos se llama sistema

be

autoconstrucci6n comunitario. E n otras partes h y autoconstrucci6n. Per0 cada uno hace su ca-

>a Aqui, en cambio, todos trabajamos para todos ! aadie sabe cu6l va a ser a1 final su casa. LVe !sa seiiora que trabaja con tanto empefio? Est6 ayudando a construir una casa que posiblemente

no

sera de ella. Pero no le importa, porque todos

ponen igual empeiio en todas las casas. Todas se- r6n buenas casas”.

“Llevamos un sistema de control por horas de trabajo” --expresd en seguida Martinez. Y se- fiala hacia una casa:

“Ese gordito encaramado en el andamio es Juan Galdames. Trabaja y tambi6n controla el trabajo de 10s demits. Hay que tener mil horas de trabajo para tener derecho a casa. El mas avanzado lleva 283 horas en 39 dias de trabajo de fin de semana”.

Jorge Godoy explica :

“A1 comienzo tuvimos algunos tropiezos. Ha- bia muchos que preguntaban: i P o r qu6 construir casa para todos cuando cada uno puede hacerse la propia? Y decian que les dieran materiales para levantar sus casas porque ellos podian ha- cerlo solos. Se les explic6 que no todos son igual- mente preparados. E n nuestros comites hay viu- das, madres solteras, gente d6bil. Entonces, habia que dividir el trabajo. Cada uno aportaba seglin sus posibilidades. Luego comprendieron que asi era mejor y ahora todos marchamos de acuerdo”. Un poco mits lejos de este lugar, un grupo carga carretillas con una dedicaci6n extraordina- ria. Casi da pena interrumpir un trabajo t a n ar- monizado y entusiasta. Son Victor Marambio, Ana Maria CBceres, Luis Villalobos, Lidurvina Caceres, Sergio CBspedes y Alfonso Rivas.

“El alcalde anda siempre por aqui cuando trabajamos. Como es arquitecto, nos ayuda” a i - ce uno de 10s pobladores.

“El que tenga necesidad de casa como nos- otros -dice Oscar Silva sonriendo y secandose el sudor de la frente con una mano- que venga hasta acit y que vea lo que estamos haciendo”.

“Si -agrega Alfonso Rivas- aqui les mos- tramos l a teoria y la pr6ctica”.

Y antes de irnos, otro de ellos dice: “Cuando nosotros nos unimos y con nuestros ahorros logramos un convenio con SODIMAC, el alcalde nos dijo: Cada uno de ustedes, indivi- dualmente, carecia de importancia y nadie le ha- bria escuchado. Ahora, con la fuerza de la orga- nizacibn, ustedes realizan operaciones comerciales, son respetados y se construyen una vida mejor con sus propios medios. Tenia raz6n”.

Rafael Sefioret Lapsley, radical, presidente de la Confederaci6n de Municipalidades, tiene su pro- pi0 diagndstico sobre la “crisis municipal”. Su planteamiento es valid0 para radicales, socialis-

tas, comunistas y derechistas. Puede sintetizarse

as1 :

0 Las atribuciones de las municipalidades han sido cercenadas por sucesivas leyes.

0 Los ingresos han sido recortados por otras tantas leyes.

0 E l ejecutivo, en todos 10s gobiernos, ha tendi- do a fortalecerse en desmedro del poder mu- nicipal.

0 El actual gobierno agrava la crisis munici- pal. La Promocidn Popular es un poder competi- dor del municipio por cuanto orientara 10s pro- gramas que deben desarrollarse en la comunidad y, ademhs, tiene una clara orientacidn poiitica. Rafael Sefioret acepta ser calificado como %der de la posicidn municipalista”, en la cual se agrupan todos 10s partidos de oposicidn a1 go- bierno. Designa a 10s regidores democratacristia- nos como representantes de l a posici6n “demag6- gica” y asegura que no hacen nada por superar la crisis municipal que ellos mismos denuncian. Sostiene que el ejecutivo no debe intervenir en asuntos municipales, ni siquiera designando en ciertos casos -como es su derecho- a 10s alcal- des. Veinte aiios regidor por Santiago (“nunca he sido alcalde porque no he tenido la suerte de que ningtin gobierno me designara”) ; dos perio- dos presidente de la Confederaci6n de Municipa- lidades y recientemente designado vicepresidente de la Organizacidn Interamericana de Municipa- lidades, Sefioret Lapsley se caracteriza por su agresividad frente a 10s democratacristianos y por su admiraci6n por la “comuna autbnoma” del siglo pasado.

“A raiz de la creaci6n de l a comuna aut6no- ma, que patrocin6 JosB Manuel Yrarr6zaval a fi- nes del siglo pasado -dice- se crey6 que en Chile se cumpliria este ideal de organizaci6n de- mocr6tica y que 10s municipios podrian tomar un

(14)

D e la vueltta

incremento similar a1 experimentado en Estados Unidos.

Pero -agrega condolido-, 10s cargos edili- cios se sirvieron en forma gratuita y asi se for- talecid el concept0 equivocado de que constituyen una funci6n honorifica, a la que debe prestarse una dedicaci6n secundaria. Poco a poco, la labor munjcipal perdid impulso y cay6 en el menos- precio”.

E l presidente de la Confederaci6n de Muni- cipalidades se defiende energicamente de la acu- saci6n generalizada de que 10s regidores no son buenos administradores de 10s fondos que mane- jan. Asegura que esa es una falsedad, porque

10s gastos maximos esttin determinados en la ley. Reitera, ademas, que el verdadero problema es la angustiosa falta de recursos reales.

LAS JUNTAS DE VECINOS

Lo que mtis molesta a 10s regidores radicales es l a importancia que 10s democratacristianos dan a las juntas de vecinos, centros de madres, clu- bes deportivos y otras organizaciones populares. La mayoria de 10s regidores “tradicionalis- tas” (la oposici6n a1 gobierno), son contrarios a

fortalecer excesivamente estas organizaciones. E n un comienzo las atacaron derechamente, pero 10s efectos politicos que producia su actitud 10s lle- v6 a cambiar el enfoque de l a “artilleria”. Aho- r a es la Promoci6n Popular la que recibe 10s caiionazos, en su calidad de organism0 bisico pa- ra las juntas de vecinos, centros de madres y otras formas de organizacibn. Sin Promoci6n Po- pular, 10s “municipalistas” descabezan el movi- miento de 10s partidarios de la organizaci6n ve- cinal y popular.

Rafael Seiioret explica el punto de vista “municipalista” en la siguiente forma :

0 E s conveniente que 10s ciudadanos se agru- pen en juntas de vecinos para que propendan a1 desarrollo de su comunidad a traves del organis- mo que debe representarlos : la Municipalidad.

-En Santiago hay una agrupaci6n de jun- tas de vecinos. Funciona gracias a la buena vo- luntad de 10s ciudadanos y la municipalidad. Aceptamos que deba legislarse sobre esta mate- ria, pero no queremos que el poder central orien- te y dirija el esfuerzo a traves de la Promoci6n Popular.

UNA RECETA

“Hay que superar la crisis -afirma S e i i o r e t y para ello proponemos que se modifique legal- mente el regimen municipal para aumentar nues- t r a s atribuciones y recursos”.

Fernando Castillo, alcalde de La Reina que Regidor Rafael Seiioret, de Santiago, quie es partidario de la posicidn “planificista” encabexa a 10s regidores “tradicionalistas

Filiacion

s

El doming0 2 de abril corresponde elegir 1.629 regidores para 276 comunas del pais.

Los observadores politicos coinciden en se- cular que, debido a la tensa lucha politica na- cional, la eleccidn d e regidores serci una de- finicidn entre O p o s i c i d n y G o b i e r n o , una especie de plebiscito donde medircin sus fuer-

xas 10s que aprueban 10s cambios impukados por el Gobierno y 10s que rechaxan dichas ini- ciativas.

A c t u a l m e n t e , 10s regidores derechistas constituyen mayoria en todo el pais. El segun- do lugar corresponde a 10s radicales. Los de- mocratacristianos lograron en 1963 colocarse en el tercer lugar. Este cuadro ilustra el ac-

tual panorama edilicio :

O P O S I C I O N

Partido Nacional

.

,

.

.

. .

526 regidores Partido Radical

.

,

.

.

. . .

128 Partido Socialista. ,

.

.

.

.

, 139

’’

Partido Comunista

.

.

. . . .

113

’’

Otros sectores

.

.

. . . . . .

80 (liberales y conservadores) __ T O T AL

. .

.

. .

. .

.

1.286 regidores G O B I E R N O

Demoeracia Cristiana

. . .

.

311 regidores T O T A L

. . .

. .

.

.

.

311 regidores

__

ESTAB

LEC

IM

I ENTOS GASTON

LA PRIMERA FABRICA DE CONFECCIONES EN CHILE ESTABLECIDA AL ARO 1907

CONFECCIONES MODERNAS

-

ULTIMAS CREACIONES

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FAB R I CA:

B A S C U A A N 9 9

SUCURSALES:

S A N T I A G 0

V A L P A R A I S O C O N C E P C I O N

Referencias

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