LA VIDA
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Alain Saury
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1EDITORIAL BLUME
LA VIDA
AUTOSUFI
revivir con la naturaleza
Alain Sanrv
2
EDITORIAL feíXSl BLUME SAEDITORIAL BLUME
Milanesat, 21-23. 08017 Barcelona
Título original: Le manuel de la vie sauvage Traducción: A. Martínez
Edición: Isidro Sánchez
Director de producción: Ramón Sureda Primera edición, 1987
© 1981 Editions Dangles, St. Jean de Braye, Francia © 1987 Editorial Blume, S. A., Barcelona
ISBN: 84-7031-576-5 (obra completa) ISBN: 84-7031-578-1 (tomo II) Depósito legal: B-903-87
Impreso en España por T. G. Soler, Esplugues de Llobregat Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproduc-ción total o parcial de este libro por cualquier medio mecáni-co, fotomecánico o electrónimecáni-co, sin la debida autorización por escrito del editor.
contenido
volumen 2
habitar
*-l:
El habitat natural
Construcciones de tipo rústico
1. Herramientas básicas para la construcción.... 2. Trazar un plan y hacer una maqueta
3. Derribo 4. Amarre
5. Espigas y mortajas 6. Clavijas y machihembrado 7. Varillas fileteadas
8. Diferentes familias de construcciones rústicas. a) Ensamblaje de tres varas en triángulo b) Ensamblaje en pirámide de tres troncos
reuni-dos en su extremo por un nudo de trípode . c) Ensamblaje de rectángulos con espigas . . . . d) Ensamblaje en rectángulos triangulados . . . e) Ensamblaje de ramas flexibles
9. Construcciones con materiales recuperados . . .
Tipos de viviendas sencillas
1. El iglú o la cabana esquimal a) Técnica
b) Modelo funcional de iglú c) Pokake d) Abrigo natural e) Iglú en tierra 2. El tipi a) Estructura b) Montaje 3. La casa arbórea 4. Cabana mongol 5. La cabana gala
6. Escondrijo en terreno inclinado ". Una gruta profunda y su disposición >. Dos tiendas individuales
9 La cúpula I1. Vanos 258 258 259 260 260 260 261 261 262 262 262 262 263 263 264 264 265 265 265 266 266 266 266 266 266 267 267 268 268 269 269 270 270 271
9-3: Técnicas y materiales contemporáneos 273
1. Herramientas de albañil 273
2. Argamasas 274 a) Yeso 274 b) Cemento y cal hidráulica 274
c) Mortero 274 3. Materiales de mampostería 274
a) Carretales 274 b) Ladrillos 274 c) Bloques celulares o perpiaños 275
4. Hormigón 275 a) Proporciones y dosificaciones 275
b) Amasado a mano 275 c) Amasado con la hormigonera 275
d) Encofrado de un muro de hormigón 275
5. Hormigonera sin motor 276 6. Construcción de fundamentos 276
7. Encofrado de la base de un pilar 277
8. Revestimiento del suelo 277 a) Tierra de adobe 277 b) Cemento 277 9. Tipos de armazones primitivos 277
a) Refugio nómada anglosajón 277 b) Vivienda circular de tierra con pilares 277
c) Casa con estructura de varas (Japón) 277 d) Estructura de varas para .tejado de bálago . 278 e) Estructura primera de ranuras (Inglaterra) . 278 f) Casa polaca fechada en 700 años a.J.C. . . . 278
10. Tipos de techumbres 278
a) Bálago 278 b) Tejas 278 11. Simples construcciones de tierra 279
a) El adobe 279 b) Bloques compactos 279 c) Tapial 279 d) Entramado 279 e) Tapiado de adobe 279 Violencia y squatting 281 Bibliografía 282
contenido
fabricar
Fuegos artificiales 284 10-1: Vestirse 285 1. Costura 285 a) Materiales 285 b) Punto de hilván 285 c) Punto hacia atrás 285 d) Pespunte 285 e) Dobladillos 285 f) Punto escapulario 285 g) Ojales 286 h) Punto de festón 286 i) Remiendo 286 j) Punto de cruz 286 2. El punto 287 a) Materiales 287 b) Montaje de los puntos 287c) Puntos básicos 288 d) Otros puntos 289 e) Los aumentos 289 0 Los menguados 289 g) El orillo 289 h) Terminar el trabajo 290 3. El ganchillo 290 a) Cadeneta 290 b) Punto bajo 290 c) Aumentos 291 d) Menguados 291 e) Orillos 291 f) El ganchillo con los dedos 291
4. El tejido 292 a) El telar 292 b) Construcción de un telar al aire libre - 292
c) Un modelo sencillo de telar 292
d) La urdidura 293 e) Fijación de hebras al primer enjullo 293
0 El peine 293 g) Las viaderas 293 h) Montaje del peine y de las viaderas 293
i) Fijación de hebras al segundo enjullo 293
j) El tejido 293 5. La lana 294
a) Estudio de la lana del cordero 294
b) El esquileo 294 c) Selección de la lana 294 d) Lavado de lana 294 e) Desengrasado 295 f) Blanqueo 295 g) Cardado 295 h) Hilado 295 6. Otras fibras de origen animal y vegetal 296
7. Tratamiento del lino y del cáñamo 296
a) Enriado 296 b) Agramado 296 8. La seda y el gusano de seda 296
9. Los tintes vegetales 297 a) Recolección de las plantas 297 b) Secado de las plantas 297 c) Preparación de las plantas para el tinte . . . . 297
d) ¿Qué se puede teñir con tintes vegetales? .. 297 e) Diferentes fases del proceso del tinte vegetal 297
f) Teñido específico de la lana 298 g) Calendario de colores y plantas 298 10. Vestidos sencillos v sanos 298
a) La toga 299 b) El sari 299 c) El sarong 299 d) El pareo 299 e) El taparrabo 299 0 La túnica 299 g) La chilaba 299 10-2: La alfarería 301 1. Definición 301 2. Formación y composición de las arcillas 301
3. Preparación de la arcilla 301
4. Elaboración 302 a) Técnica de la espiral 302
b) Torneado 302 c) Pulido 303 d) Elaboración con losetas 303
e) Moldeado 303 0 Secado 303 5. Esmaltado 304
a) Vasijas comunes, loza 304 b) Gres y porcelana 304 c) Principales materias primas que entran en la
composición de los esmaltes 304
d) Los colorantes 305 e) Aplicación del esmalte 305 0 Fórmulas básicas de esmalte 305
6. Cocción y hornos 305 a) Cocción sin horno 305 b) Hornos antiguos de tiro ascendente 306
c) Hornos orientales 306 d) Horno-zanja de leña 307 e) Pequeño horno rudimentario 307
7. Combustibles 307 8. Control de la temperatura 307
9. Múltiples aplicaciones de la cerámica 308
10-3: Otras artesanías 308
1. Macramé 308 a) Materiales 309 b) Preparación de los hilos para el macramé.. 309
c) Montaje de los hilos 309 d) Principales nudos 309 e) Acabado 310 0 Una hamaca de macramé 310
2. Cestería 311 a) Materiales 311 b) Herramientas del cestero 311
c) La cesta 311 3. Curtido 312
a) Curtido sobre piel fresca 312 b) Curtido sobre piel seca 312 c) Otro método a base de tanino 312
4. El vidrio 313 a) Historia y composición .- 313
b) Utensilios y fabricación a la antigua 313
c) Enfriamiento 313 d) Herramientas de soplador 313 e) La vidriera 314 5. Labra de piedras 314 a) Herramientas 314 b) Materiales 314 c) Trabajar la piedra 315
contenido
_~: Carpin lena
\>err¿¿c ce! tronco
i Maderas blandas r Macierai juras . Maueras exóticas
;- Maderas normalizadas y aglomeradas r< Productos de protección Instrumentos de carpintero a Instrumentos de trazado b ¡ Instrumentos básicos :i Cepillos di Sierras e) Berbiquíes fi Formones y gubias Afilado de herramientas a) Formones y cepillos bl Plana c) Sierras d) Triscado Ensambladuras
a) Construcción de espigas y mortajas b) Ensambladura de cola de milano c) Ensambladura en machihembrado d) Ensambladura con espigas y mortajas obli-cuas
Para colocar las herramientas a) Herramental
b) Armario para herramientas Banco de carpintero
Fabricación de dos cosas útiles a) El tonel
b) La escala 10-5: Trabajo del metal.
El herrero Herramientas El yunque Fragua rural Carbón Instalación de la fragua . La fragua y el fuego Fuego y hierro La fundición Acero
10-6: Construcción de otros objetos. 1. La cama 317 317 317 318 318 318 318 318 318 318 318 318 318 319 319 320 320 320 320 321 321 322 322 323 324 325 326 326 326 326 326 328 328 328 329 329 329 331 331 332 332 332 332 332 332 335 335 El papel 335 La vela 335 a) Materiales 335 b) Remojo 336 Lámpara de aceite 336 Los cristales de la ventana 336 La escoba y el cepillo 336
Los zuecos 337 Agujas y botones 337 Agua caliente y manga de riego 337
Almáciga 337 La cuerda de cardo 337
Los W.C. biológicos 337 Una ducha rústica 338 Las aguas y su evacuación 338
Nudos 33? a) As de guía 338 b) Nudo llano 338 c) Nudo de escota doble 339
d) Nudo doble o lasca 339 e) Nudo de amarre simple 339 0 Nudo de rappel doble 339 g) Nudo de escalera 339 h) Nudos de amarre para un puente del mono 340
i) Nudo de amarre doble 340 Un motor eólico con una vieja bicicleta 340
Una pequeña central eléctrica 342
Barreras 342 a) Seto vivo 342 b) Muro de piedras secas 342
c) Cercado 343 d) Barrera 343 e) Portón de cierre 3~43 El aceite y su extracción 343
Resinación 343 Una carreta tirada por un solo animal 344
Instrumentos de música 345 a) Vasos musicales 345 b) Castañuelas 343 c) Triángulos 345 d) Platillos 345 e) Shakers indios 345 Chalecos salvavidas 345 a) Materiales 345 b) Confección 345 Gafas de corteza de abedul 346
Polipasto 346 Betún 346 Trenzas 346 Bibliografía 349 16. 17. 19. 20. 21. 22. 23. 24. 25. 26. 27.
replantar
Panteísmo 352 11-1: Agricultura biológica 3531. El suelo y el cultivo biológico 353
2. El compost 353 a) Composición 353 b) Impregnación 353 c) Disposición 353 d) Función 353 e) Últimos datos 353 Otros fertilizantes naturales 354
a) Estiércol 354 b) Purín 354 c) Turba 354 d) Arena calcárea (maérl) y lithothamnion.... 354
contenido
5. Gusanos de tierra 354 6. Herramientas básicas del buen jardinero 355
7. Arado 356 a) Descripción 356 b) Maniobra 356 c) Arado no reversible 356
c) Arado reversible 356 8. Plano tipo de una huerta familiar 357
9. Camas y cajoneras 358 a) Definiciones 358 b) Construcción de una cama 358
c) Construcción de una cajonera 358
d) Instalación 358 10. El invernadero 358
a) Invernadero con calefacción 358 b) Invernadero sin calefacción 359 c) Ejemplos de cultivo en invernadero 359
11. La siembra 359 a) Principios generales 359
b) Riego 359 c) Trasplante 360 d) Bina y escarda 360 12. Asociaciones hortícolas favorables o
desfavo-rables 360 13. Rotación de cultivos 360
a) Necesidad de la rotación 360 b) Ejemplos de rotación 361 c) Cultivos intercalados 361 14. Cultivo del trigo 361
a) Tierras 361 b) Sementera 361 c) Mantenimiento 361 d) Cosecha 361 15. Cultivo de la remolacha 361 11-2: a) La planta 361 b) Preparación de la tierra 361 c) Recolección 361 Repoblación forestal 363
1. Utilidad de los setos 363 a) El viento 363 b) Sus efectos 363 2. Mejora de los setos ya existentes 363
a) Grandes árboles 363 b) Árboles desmochados 363
c) Setos bajos 363 d) Monte tallar y monte joven 363
3. Replantación de setos 364 a) ¿Dónde replantarlos? 364 b) Elección de especies 364 c) Precauciones que hay que tomar 364
d) ¿Qué y cuándo hay que plantar? 364 4. Cuidado y mantenimiento de los setos 364
5. Repoblación 365 a) Un medio sano 365 b) Dónde hay que repoblar 365 c) Trabajos preliminares 365 d) Selección de especies para plantar 366
e) Tamaño de las plantas 367 0 Manipulación de las plantas 367 g) Conservación de los plantones 367
h) ¿Cuánto plantar? 367 i) ¿Cómo poner los plantones? 367
j) Sembrar o plantar 367 6. Injertos y esquejes 367 ANEXO: Construir una charca 368
Bibliografía 368
¡m asistir y salvar
12-1: El buen samaritano Principales accidentes 1. Heridas a) Heridas leves b) Heridas graves c) Heridas especiales 2. Quemadurasa) Quemadura por un producto químico b) Quemadura térmica 3. Congelaciones 4. Hemorragias a) Curas de urgencia b) Puntos de compresión c) Torniquete d) Hemorragia interna 5. Esguinces y luxaciones 6. Fracturas 7. Asfixia
a) Intoxicación por óxido de carbono . . . b) Electrocución c) Ventilación atificial d) Masaje cardíaco 8. Mordeduras de serpientes 370 371 371 371 371 371 371 371 371 372 372 372 372 372 373 373 374 375 375 375 375 376 377
9. Picaduras de animales e insectos 377 10. Sección accidental de un miembro 377
11. Envenenamientos 377 12. Pérdidas de conciencia 378
a) En la mayoría de los casos, no se para la
res-piración 378 b) Si la pérdida de conocimiento es total 378
13. Parto imprevisto 378 14. Blenorragia 379 15. La obligación jurídica de prestar socorro 379
ANEXO: Láminas anatómicas 379
12-2: Auxilios 389 1. La camilla y el transporte de heridos 389
2. Transporte a brazos de heridos 390
a) Un solo portador 390 b) Dos portadores 391 3. Inyecciones 392 a) Inyección subcutánea 392 b) Inyección intramuscular 392 c) Inyección intravenosa 392 4. Botiquín de urgencia 392 5. La col, medicina del pobre 393
contenido
bi Empleo 393 ci La hoja de col. Uso externo 393
Incendios en casa 394 a i Cuatro grupos 394 ': * Intervención 394 Fuego en el bosque 394 a i Diversos tipos 394 b) Prevención y extinción 395 8. Salvar del ahogamiento 395
9. Hundimiento 395 10. Accidentes, enfermedades, azar y medicinas
dulces 395 Las doce leyes cósmicas 397
Bibliografía 398
v*
1
nutrirse sutilmente
13-1: Abstinencia y sensibilidad 401 1. Nuestras necesidades 401 2. Armonía, vitalidad y ayuno 401 3. Hibernación, recepción y emisión 402 4. Efecto y causa de la sabiduría 403 5. La única cuestión: «Ser o no ser» 403 6. Nuestros sentidos debilitados y amenazados .. 404
a) El tacto 404 b) El olfato 404 c) El gusto ^ 404 d) La vista 404 e) El oído 404 f) Sentido de la palabra 404
g) El sentido del pensamiento 404 h) El sentido de la vida 404 i) El sentido del movimiento 404 j) El sentido del equilibrio 404 k) El sentido del calor 404 1) El sentido del yo de los demás 404
13-2: El aire 405 1. Definición 405 2. Respiración profunda 406 a) Definición 406 b) Un despertar agradable 406 c) Explicaciones preliminares 406 d) Movimientos preparatorios 406 e) Primer ejercicio 406 f) Segundo ejercicio 407 g) Tercer ejercicio 407 h) Cuarto ejercicio 407 i) Quinto ejercicio 408 j) La postura del cadáver 408 k) La postura de la humildad 408
3. La vibración sonora 410 a) Sonido, timbre y ruidos 410 b) El oído, la palabra y el canto 410 c) Las vocalizaciones y el canto 414 d) El canto gregoriano 414 4. La plegaria en voz alta — 415
5. Los olores 13-3: La luz
1. Definición a) La radiación solar b) Las radiaciones invisibles c) Variaciones en la radiación solar 2. Efectos generales
a) Sobre las bacterias b) Sobre los vegetales c) Sobre los animales
3. La exposición al sol y el hombre a) Vitamina D
b) Otras indicaciones helioterapéuticas c) Insolación, energía y radiovitalidad 4. Formas, volúmenes y colores
5. La oscuridad, el reposo, el sueño y la muerte .
13-4: La creatividad
1. El poeta y el artista 2. Creación y vocación 3. Las necesidades creadoras
13-5: El amor
1. Las dos mitades de la naranja 2. Eros, lo temporal 3. La concepción 4. La gestación 5. Eugenesia prenatal a) Constitución carbónica b) Constitución fosfórica c) Constitución fluórica 6. El parto sin dolor 7. El nacimiento sin violencia 8. Lactancia
9. La educación 10. Agapé, la eternidad
a) Cantar de los cantares de Salomón b) Cántico espiritual de san Juan de la Cruz.. Bibliografía 416 419 419 419 419 419 419 419 419 419 420 420 420 420 420 425 427 427 427 428 429 429 430 432 432 432 432 432 432 433 434 434 434 435 435 435 437 %
V
El habitat natural
9-1: Construcciones de tipo rústico
Herramientas básicas para la construcción - Trazar un plan y hacer una maqueta - Derribo - Amarre - Espigas y mortajas Clavijas y machihembrado Varillas fileteadas Diferentes familias de construcciones rústicas -Construcciones con materiales recuperados.
9-2: Tipos de viviendas sencillas
El iglú o la cabana esquimal - Eltipi - La casa arbórea - Cabana mongol - La cabana gala - Escondrijo en terreno inclinado - Una gruta profunda y su disposición - Dos tiendas individuales - La cúpula - Varios.
9-3: Técnicas y materiales contemporáneos
Herramientas de albañil - Argamasas - Materiales de manipostería - Hormigón - Hormigonera sin motor - Cons-trucción de fundamentos - Encofrado de la base de un pilar - Revestimientos del suelo - Tipos de armazones primiti-vos - Tipos de techumbres - Simples construcciones de tierra.
Violencia y squatting Bibliografía
El habitat natural
Construir su propia casa, hacerse el pan, dar a luz la madre a su hijo: he ahí gestos esenciales olvidados por una humanidad caída. Guarecerse es una nece-sidad vital para todos los animales. Quien tiene su madriguera, su guarida, su ni-do, su antro... o su dormitorio a una altura de veinte pisos. Pues está claro que hay que poder reposar con toda tranquilidad y abrigo y hay que dejar que los pe-queños se hagan mayores. En el caso del hombre, se añaden las posibilidades de la reflexión y de la creatividad artística o artesanal.
Casi seguro que los árboles fueron los primeros abrigos naturales donde de-bimos aprender poco a poco a utilizar todos los materiales que nos sirvieron para construir un habitat cada vez más funcional. «Estos árboles —como dice Maeterlinck—, que dan al paseante el modelo de todos los grandes movimientos de resistencia necesaria, de coraje apacible, de expansión, de gravedad, de victoria silenciosa y de perseverancia.» Después llegaron las cavernas: determinadas rocas ya horadadas por la erosión de las aguas podían ampliarse fácilmente. Después la vivienda hecha con carretales. A las ideas de cosecha, de cultivo y luego de caza, se añadirían las de pesca y llegarían las construcciones sobre estacas a la orilla de lagos llenos de peces.
De la casa aislada hasta el caserío y la aldea, nuestras moradas conservaron durante siglos un carácter amable donde fue posible vivir en contacto con la natu-raleza y el ritmo de las estaciones, mucho más capaces de invitar a la reflexión que los conocimientos puramente librescos. El gran libro de la Naturaleza se ha vuelto ilegible para la mayoría de la humanidad, apilada en las ciudades monstruosas, podrida como las manzanas, según la expresión de Mirabeau.
Que podamos hallar de nuevo este gozo primordial de crear nuestra propia vivienda con nuestras propias manos, utilizando los materiales no transformados de una tierra que también nos nutre.
i
Construcciones de tipo rústico
1. Herramientas básicas
para la construcción
1 - sierra de podar 2 - podadera 3 - lima4 - sierra para metal 5 - escofina
6 - serrucho
7 - llave de tubo (para los taladros) 8 - taladros
9 - sierra para leños 10 - martillo de carpintero 11 - escoplo 12 - berbiquí 13 - plana 14 - alicates universales 15 - tijeras 16 - destornillador 17 - punzón 18 - sacabocados múltiple 19 - sacabocados 20 - berbiquí 21 - rastrillo 22 - llave inglesa 23 - cincel tridente 24 - lezna 25 - mazo 26 - barrena 27 - cuchillo
habitar
28 - pala de zapador 29 - hacha
30 - lápiz de carpintero 31 - doble metro
y un buen número de cuerdas de un dedo de grosor.
2. Trazar un plan y hacer una maqueta
Para construir correctamente el objeto que se desea hacer, es absolutamente necesario trazar un plan a una escala sufi-cientemente grande que permita anotar con claridad los de-talles (10 cm por 1 m). Se puede proseguir este primer trabajo con la realización de una pequeña maqueta hecha con mate-riales bien simples (balso, ramitas, bramante, cartón, cola, chinchetas...).
3. Derribo
Las varas rectas son un material fundamental para la cons-trucción. Podemos procurárnoslas en cualquier bosquecillo; aprovechar las ramas bajas de los árboles grandes o las de los troncos caídos.
Se sierran y luego se derraman de arriba abajo.
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CORTAR LOS ARBUSTOS CON LA SIERRA, LO MÁS fev BAJO POSIBLE
RECTIFICAR LOS ZOQUETES CON LA SIERRA
ZOQUETE SIN RECTIFICAR
ZOQUETE IGUALADO
DESRAMAR DE ABAJO ARRIBA
Para el derribo y el aserrado de troncos de árbol, véase el apartado 3-2 del capítulo Calentarse.
4. Amarre
Es la ligadura que se hace con cuerdas en torno a dos varas yuxtapuestas; este procedimiento reemplaza con ventaja el cla-vado o el atornillado. Se desgastan antes las varas (en senti-do plano) para que no giren.
N.B.: con este sistema se pueden construir cabanas real-mente sólidas. >y.y¡\4^}^-.^ •< ^ > ,\ T .»* COMENZAR POR UN NUDO DE BARQUERO 0 BALLESTRINQUE
construcciones de tipo rústico
VUELTAS NO DEBEN SUPERPONERSE PASAR LUEGO LA
CUERDA POR SOBRE LA VARA HORIZONTAL Y POR DEBAJO, DE LA VARA , VERTICAL..
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HACER TRES VUELTAS ASI, TIRANDO FUERTE, Y TERMINANDO CON OTRO NUDO DE BARQUERO...Una aplicación práctica de amarre: la mesa de «Robín de los bosques» (Scouts de Francia).
CANDIL
REDONDEAR LUEGO LA ESPIGA DEBE LOS ÁNGULOS CON SER LIGERAMENTE LA PLANA CÓNICA; EN CUELLO
DE BOTELLA
M^i
* APLANAR EL BORDE ANTES DE INTRODUCIR LA ESPIGA EN LA MORTAJA (AGUJERO CON LA BARRENA DE 24) CON «ESPIGAS Y MORTAJAS»: EN EL CAMPO LO PRIMERO ES LA MESA PORTAHERRAMIENTAScS
SOPC="S =i = i - - - « ^5. Espigas y mortajas
Se corta el extremo de una de las estacas en punta para que sirva de espiga y pueda ajustarse a un hueco practicado en la otra estaca. Para consolidar la fijación de la espiga y la mor-taja, clavar una cuña. Emplear como herramientas: taladros, barrenas grandes, hachuela, plana, escofina.
DIBUJAR CON EL LÁPIZ LA SECCIÓNCIRCULAR CORRESPONDIENTE A LA MORTAJ," SE LLEGA A UNA SECCIÓN CIRCULAR ESCUADRAR CON LA HACHUELA
6. Clavijas y machihembrado
Se cortan las clavijas del corazón de una rama de al menos 2 cm de diámetro. Servirán para fijar las varas juntadas en ángulo recto, previamente cortadas en machihembrado. He-rramientas que se requieren: lápiz de carpintero, sierra an-cha para madera, maza, taladros, barrenas, serrucho.
habitar
DOS SEÑALES DE SIERRA
ENREJADO
PERFORAR CON EL TALADRO Y COLOCAR UNA
CLAVIJA
MACHIHEMBRADO
Armazón de una mesa (Scouts)
7. Varillas fileteadas
Es otro método de fijación de varas que puede usarse cuan-do éstas tienen cierto diámetro (5 cm). Presentan la ventaja de que pueden desmontarse con mucha facilidad. Las vari-llas fileteadas se venden en la actualidad por metros en los establecimientos de ferretería, y la dimensión requerida para el uso que nosotros hacemos de ellas es del orden de los 4 mm. Se las coloca en las varas entalladas planas, empleando las siguientes herramientas: llave inglea de rosca, sierra para me-tales, lima para meme-tales, taladro o berbiquí.
ENSAMBLAJE CON VARILLA FILETEADA
Después de haber visto diversos sistemas de ensamblaje, he aquí algunas aplicaciones de tipo práctico.
8. Diferentes familias
de construcciones rústicas
a) Ensamblaje de tres varas en triángulo
b) Ensamblaje en pirámide de tres troncos reunidos en su extremo por un nudo de trípode
Haces un nudo de ballestrinque sobre el tronco del medio, [21 Pasas por debajo del tronco 3, vienes luego por encima do los tres Después, por debajo del 1, cor • encima del 2, por ' debaio del 3; y lo contrario a la vuelta
construcciones de tipo rústico
RECUBRIR CON UN ENREJADO
CABANA DOBLE PIRAMIDAL
CABANA INDIA
RECUBRIR CON RAMAS PEQUEÑAS EL «T l p l» D E L CONSEJO.. - MATAS DE HELÉCHOS...)
c) Ensamblaje de rectángulos con espigas
SILLA BAJA
VESA BAJA
UN BANCO
d) Ensamblaje en rectángulos triangulados Muy útil si sólo se dispone de varas delgadas
UN QUIOSCO PARA CARTELES
(CLAVAR MADEROS EN LAS CUATRO CARAS)
CUANDO SÓLO SE TIENEN VARAS PEQUEÑAS..
i RECTÁNGULOS Y 2 MADEROS: 1 MESA CON CABALLETES
habitar
e) Ensamblaje de ramas flexibles
Muy útil cuando sólo se tienen a mano pequeños leños de haya o monte bajo, o pequeñas ramas de nogal, de castaño, juncos o retama... No olvidemos que hay casas que han sido construidas enteramente según la técnica de la cestería.
9. Construcciones con materiales
recuperados
LADRILLOS 6 x 11 x 22 PLANCHA COLOCADA^ SOBRE TRES TABLONES MADEROS ASERRADOS / PERPIAÑOS PERPIAÑOS BALAS DE PAJA 'X-tjí--2641. El iglú o la cabana esquimal
Está hecho de bloques de nieve cortados con el cuchillo, una pala o el piolet. Para que resulte eficaz contra el frío, su espesor debe ser, por lo menos, de 50 cm. Su forma se parece algo a una borie (cabana gala). Los esquimales pueden alo-jar dos familias en un iglú de 3,75 m de diámetro.
a) Técnica
Se forma por una espiral, que va ascendiendo, compuesta por bloques de nieve puestos en círculo sobre el campo e in-clinados hacia el interior de la cúpula.
Trazar un círculo de 2,50 m de diámetro, apretar cuidado-samente la nieve en el emplazamiento elegido. Debe planear-se bien la espiral de la baplanear-se para que el muro planear-se vaya elevando regularmente con bloques de nieve de 60 x 50 x 40 cm. Nie-ves buenas: heladas, esponjosas, de nevero o descompuesta (en este caso, bien apisonada). Malas: nieves superficiales poco espesas, nieves en polvo heladas. Hay que elevar esta cúpula hasta un máximo de 1,75 m, recortando cada bloque, en el momento de colocarlo, para que quede bien unido a los res-tantes; aumentar sensiblemente la pendiente a cada vuelta a fin de mantener una inclinación. Rellenar poco a poco con nieve eliminando las asperezas que pueden constituirse du-rante la obra. Colocar el bloque troncocónico que hace de cla-ve de bócla-veda. Practicar una abertura a nicla-vel más bajo que el suelo del iglú. Cerrarla con un bloque de nieve, o una tela, pero nunca completamente para evitar la asfixia. Aislarse del suelo con una lona circular.
N.B.: también se puede excavar un agujero en la nieve es-pesa (2,50 m) y emplear los esquís como armazón para colo-car encima losas de nieve.
habitar
b) Modelo funcional de iglú
Con sus dos agujeros de aireación y la fosa para el frío. AGUJEROS
DE AIRE
c) Pokake
El iglú puede vaciarse en la misma nieve, que ha de tener en este caso un espesor de 2 a 2,5 metros. Se cierra con una tapadera de nieve.
MÍ»
d) Abrigo natural
Este abrigo provisional fácil de construir ha salvado la vi-da a más de una persona con ocasión de una tempestad o de una niebla espesa en plena montaña. Se escoge una anfrac-tuosidad de la roca, donde no sea difícil sentarse, y se cierra con bloques de nieve.
e) Iglú en tierra
Hemos hallado su descripción en la excelente obra Habi-ta ts, (Éd. Alternative et Paralléles):
« Un iglú hecho con terrones es una buena solución al pro-blema de la vivienda en un país frío. Este tipo de abrigo une la utilización de técnicas tradicionales con la de las técnicas
más actuales. En pocas líneas, un iglú hecho con terrones es una estructura mitad enterrada que se construye con raras ligeras o con maderos burdamente tallados con ios que se re-cubre un armazón sólido hecho con troncos, que a su vez se recubre de una hoja de polietileno, de tierra, musgo y, a ve-ees, nieve. La parte que queda bajo el nivel de tierra y el te-rraplén actúan a modo de lampón térmico... La tierra del terraplén no alcanza nunca la temperatura exterior (la tierra desprende calor) y, al cabo de una semana de calefacción, el terraplén se habrá calentado considerablemente. El calor que irradia el interior se almacena durante el día y se desprende durante la noche, lo cual regulariza la temperatura durante las 24 horas de un día (cualquiera que haya dormido en una cabana de leños y ha encontrado helada el agua de la taza que está junto a su cama puede apreciar este fenómeno).»
2. El tipi
Esta vivienda pertenece a la familia de las pirámides que hemos definido en nuestro apartado Construcciones de tipo rústico. Su construcción y montaje es simple y cómodo y re-sulta útil tanto a nómadas como a sedentarios. Hecho con lo-nas impermeables, tiene bastante peso: 15 kg, pero hecho con tela de paracaídas plegada en dos no sobrepasa el kilo. Se pue-de hacer en su interior fuego para cocinar, gracias a la aber-tura de la parte superior que procura un buen tiro de aire. a) Estructura
— Colocar dos telas impermeables de 4,30x4,30 m jun-tas, procurando que una sobrepase a la otra en 10 cm.
— Hacer un corte en semicírculo; coserlas por la parte que una recubre a otra, dejando un espacio por el que se podrá introducir una vara.
— De los recortes, cortas 3 piezas (A, A' y B) de 100 x 6 cm. — Plegar y coser una esquina de las tres piezas A y A', y coser al cuerpo de la tienda A, A' y B.
— Fijar cuatro cordones en el borde exterior de la pieza B. — Plegar la tela en dos. En cuarto de círculo, a 30 cm del borde, en correspondencia con los cordones de la pieza B, co-ser cuatro anillos o grandes botones.
— Disponer en la parte baja de la tienda una abertura que pueda plegarse y cerrarse mediante tiras de cuero: la puerta. — Cortar una decena de varas bien rectas, más largas que la altura del tipi (tener en cuenta la inclinación y la parte que excede del caballete).
— Se precisan 10 bramantes de cuerda sólida de 45 cm de largo para atar el tipi a las varas, así como una cuerda de 7,5 m y una veintena de estacas.
— Prever en los bajos del tipi los correspondientes aguje-ros en que se colocarán las estacas.
PLEGAR Y COSER ESTAS
ESQUINAS .... .
i ^ l)\)) cordones
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tipos de viviendas sencillas
b) Montaje Hay varias clases:
— Tipi sedentario: plantar las tres varas que se habrán en-samblado con un amarre y juntar a ellas de cinco a ocho va-ras más formando un haz.
— Tipi con vara lateral: deslizar una vara de 2,20 m por la costura del tipi y plantar el conjunto. Atar con una cuerda la vara al tipi por el extremo de su cono. Atar una cuerda a este punto de fijación y tensar para formar un ángulo de 60 ° desde el suelo. Fijar esta cuerda a una rama de árbol.
— Tipi sin armazón: atar una cuerda gruesa a la cimera del tipi, pasarla alrededor de una rama de árbol, tensarla y anudarla en torno al tronco del mismo árbol.
N.B.: no nos olvidemos de cavar una zanja alrededor del refugio.
3. La casa arbórea
«...Siento que deben ser mi verdadera familia. Pronto ol-vidaré la otra. Estos árboles me adoptarán poco a poco y, para merecerlo, aprendo lo que me hace falta saber:
»Sé ya contemplar las nubes que pasan. »Sé también quedarme en mi sitio. » Y sé casi callarme.»
Así concluye Jules Renard en sus Historias naturales, y para aquellos que, como él, sienten la extraordinaria atracción de los arboles y de su fortaleza generosa y tranquila, no hay cier-tamente morada más agradable.
Se escoge un árbol sólido y alto con copa extendida, y se construyen en él plataformas de madera dura, que no habrá que fijar en el árbol, para no dañarlo y permitir que se mue-va libremente, lo cual evitará, por lo demás, que la construc-ción se resienta por el movimiento. Se adpotará, pues, corno modo de fijación el amarre (véanse nuestros apartados Nudos y Carpintería), o bien la fijación mediante grandes tablones de madera o por cuerdas de nilón o alambres de espino bien tensados para lograr un enrejado firme (casa de Hugh Brown, en una playa del Caribe), que neutralice los efectos ondula-torios del viento.
habitar
Unas buenas varas aseguran el armazón de los muros y el maderamen del techo, que puede ser de caña, de ramaje o de follaje rellenado con tierra o musgo.
Si la enramada del árbol no permite construir una pieza grande, es aconsejable construir entonces varias habitacio-nes pequeñas, a distintos niveles, uniéndolas entre sí por es-caleras de cuerda o madera. No hay que extrañarse luego de las frecuentes visitas que pueda hacer toda la pequeña fauna animal a la que el árbol ofrece a menudo su amparo: aves, ardillas, lagartos...
¡Quién no se acuerda ahora de las maravillosas cabanas ar-bóreas descritas por Daniel de Foe, en su Robinsón Crusoe, y de la cabana construida por el padre de Tarzánl:
«...Clayton escogió cuatro árboles que configuraban un cuadrado de casi dos metros y medio de lado. Cortó después unos troncos de otros árboles y los fijó muy sólidamente a los cuatro anteriores, a casi tres metros del suelo, con la ayu-da de unas cuerayu-das que le había dejado Miguel el Negro. So-bre este cuadrado puso después unas ramas más pequeñas, bastante juntas. Luego cubrió esta plataforma rudimentaria con unas grandes hojas de begonia, que por allíproliferaba. Por último, cubrió todo con una gran tela doblada varias ve-ces. Algo menos de dos metros más arriba construyó por el mismo método una segunda plataforma, más ligera que la an-terior, que debía servir de techo. Suspendió, por los lados de la segunda plataforma, el resto de las telas. Caían a modo de un muro... Las últimas horas del día las dedicaron a la cons-trucción de una escalera rústica.»
4. Cabana mongol
Es un habitáculo realmente adaptado a la vida nómada. Tres hombres pueden plantarlo en una media hora y, no obs-tante, tiene una solidez a toda prueba. De Mongolia pasó al
Tibet, donde las utilizaron también las poblaciones sedenta-rias y sirvió igual como casa de pobres y como palacio de em-peradores.
Su elemento básico es una especie de enrejado desplegable: listones de madera claveteados o atados a intervalos regula-res y en diagonales opuestas que tienen la elasticidad de un acordeón. Estos muros están destinados a unirse formando un conjunto en círculo que contiene un marco de puerta. La parte alta del muro alzado va a quedar tirante por una cuer-da que lo tensa. Unas varas unen el muro con un pequeño círculo central, interno y superior al otro, constituyendo así el armazón del techo (sostenido, a veces, por uno o dos pos-tes), que se recubrirá, igual que las paredes, de telas o pieles. Una abertura dejada en el centro del círculo superior central sirve como chimenea.
5. La cabana gala
La cabana gala, o borie, es un tipo de vivienda construida totalmente en piedra seca, del tipo que a menudo puede ob-servarse en tierras de Haute-Provence.
tipos de viviendas sencillas
6. Escondrijo en terreno inclinado
Z A N J A
Refugio de construcción simple y disimulada, recomenda-do por las instrucciones para sobrevivir dadas a los prisione-ros evadidos del ejército francés.
PIEDRAS PLANAS, TEJAS,
PAPELES ALQUITRANADOS, CHAPAS
MURO DE PIEDRAS
SALIDA DE A G U A
7. Una gruta profunda y su disposición
Francia. Tipo de refugio sencillo y bien concebido por los scouts de>*>,
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habitar
8. Dos tiendas individuales
Pueden ser de tela o de plástico, y su concepción práctica (se debe, igual que aquella del iglú y del rainshel (véase An-dar y orientarse) a Survival Scrapbook I, Unicorn Bookshop.
9. La cúpula
Se enumera ciertamente entre los primeros tipos de vivien-da que se ha construido el hombre, puesto que su fabricación no necesita obligadamente el uso de instrumentos de hierro, como lo exige, en cambio, la tala de leños y el tallado de pie-dras. Puede consistir en un simple ensamblaje de ramas fle-xibles o de troncos verdes entrecruzados con el fin de crear un espacio hemisférico con base circular, mientras que la co-bertura puede ser de cañas.
En el transcurso de los siglos, los principios han permane-cido inalterados, pero han ido cambiando los elementos con-cretos: cúpulas de ladrillos, de piedras talladas, de cemento (a partir de los romanos).
En 1922, se construyó en Alemania la primera cúpula ico-saedra de ligeros montantes de acero y con un revestimiento muy ligero de cemento, cuyo espesor estaba en función de la misma relación de una cascara de huevo con su diámetro. Des-de entonces, la técnica Des-de la cúpula no ha parado Des-de
evolu-cionar, porque se trata de una vivienda totalmente funcional que goza de una moda cada vez mayor en EE.UU. En la ac-tualidad, entran los materiales más diversos para la construc-ción de su cobertura: contraplacado, papel alquitranado, chapas de automóviles cortadas con un hacha, paneles de vi-nilo, aluminio, cañas, bambú, telas impermeables...
Su concepción más simple es la inicial: cobertura de cañas sobre varas de madera (véase la familia de rectángulos y su cabana bantú, en nuestro párrafo Construcciones de tipo rustico),
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-1 ~ ~ Diversos tipos de juntas para la construcción de una cúpula:
tipos de viviendas sencillas
En la familia de las cúpulas también se hallan antiguas es--.ructuras de viviendas hechas principalmente de ramas y va-ras, recubiertas con hierbas, paja, cañas, etc.
ESTRUCTURA DE UNA SAUNA PEYOTE
10. Varios
Un poncho, una chilaba, una capa deps;:.- -'-pueden ofrecernos un buen abrigo pro\:s:or.¿! Í: i.:.t~ : es excesivamente húmedo o riguroso. Basta prcr;~. : -un soporte a cierta distancia del suelo con ayuda ; = _ : . ras dispuestas en haz, o de una cuerda tendida entre a. • .:•• boles. El vivac (simple refugio bajo un saliente de rocaí e-bien conocido por alpinistas y escaladores. Nosotros mismo-, con mi esposa y mi hijo y los gatos, hemos vivido durante mucho tiempo en el tan hermoso bosque de Fontainebleau: un Citroen 15 caballos dispuesto como habitación de dormir nos permitía largas y confortables permanencias bajo e! abrigo de los árboles y los peñascos; lo instalamos todo funcional-mente: biblioteca, lámparas de cabecera (conectadas a la ba-tería), cama con dos colchones, con sábanas y edredón, nevera, pequeña hamaca para el niño, hornillo de gas, depó-sito de agua, calefacción complementaria... Nada de esto im-pedía a nuestro Citroen rodar tranquilamente, pese a sus años. Tuvimos ocasión de ver una barca, una embarcación, un vie-jo autobús y un no menos vievie-jo camión (que ya no ronda-ban) dispuestos como vhiemdas confortables y duraderas.
Una vivienda temporal y urgente
Tepes de hierba: en un terreno con buen césped, cortar
«adobes>' de 10 cm de espesor, que contengan las raíces que constituyen la argamasa. Apilarlos a discreción, sin proceder previamente a un secado o a una preparación (Ar-chi de Terre, Éditions Parenthéses).
Técnicas y materiales contemporáneos
1. Herramientas de albañil
Metro simple y doble (de metal) - Nivel de líquido - Plomada - Cuerdas - Tizas - Llana - Fratás - Clavijas - Cepillos de metal y de grama - Cubo de 10 litros - Artesa de goma de 50 litros - Serruchos de mano y de bastidor - Martillos simples y sacaclavos Tenazas Buril Escoplo Punzón Destornillador grande Lima triangular Bote de grasa -Trapos - Alambre galvanizado.
Además:
— Para replantear y trazar: Maza - Cinta métrica arrollable - Piquetes metálicos - Jalones - Nivel de anteojo o de tubo. — Para encofrar: Cárcel - Sacaclavos - Mazo - Lápiz de carpintero.
— Para derribar: Pico - Pala - Palanca - Carretilla. — Para mampostear: Martellina Martillo de cantero -Reglas - Escuadra metálica - Llanas especializadas - Escoda - Llana para juntas.
— Para reparar un revoque enyesado: Piocha - Esparavel - Llana de yesero - Lima encorvada (o cuchillo de revoque).
NIVEL DE BURBUJA
PALETA CUADRADA
habitar
CARRETILLA METÁLICA DE 75 L
N.B.: todas las herramientas empleadas en albañilería se lavan inmediatamente con agua y luego se engrasan.
2. Argamasas
Permiten el ensamblaje entre los materiales de albañilería, proporcionando una hilada exactamente acomodada a su for-ma y los hace así muy estables, logrando una exacta reparti-ción de su peso.
a) Yeso
Es el resultado de la cocción (a — de 200°) del yeso. Se em-plea pulverizado y, para un empleo inmediato, se amasa con un 80 o 90% de agua. Se utiliza para el sellado, el revoque, el enlucido...
b) Cemento y cal hidráulica
Se les llama argamasas hidráulicas: mezclados con conglo-merados y agua, dan hormigón o mortero según la naturale-za de los conglomerados.
Los conglomerados se dividen en tres categorías: — Arenas pequeñas o medianas (4 mm máximo). — Grava fina (entre 5 y 20 mm).
— Grava gruesa (de 20 a 70 mm).
El cemento es un material cuya base es el silicato y alumi-nato de cal, de fraguado muy rápido, se altera muy rápida-mente, se endurece y se vuelve entonces inutilizable. Se emplea también para sellar.
c) Mortero
Es una mezcla de cemento o de cal, de arena y agua, en unas proporciones que varían según el destino. Los morteros de cal son más pastosos y se trabajan con mayor facilidad que los de cemento, pero son menos resistentes, menos impermea-bles y secan más lentamente. Los morteros bastardos, mez-cla de cemento y cal, aunan las cualidades de uno y otra. El mortero sirve de unión entre los materiales de albañilería y para llevar a cabo los revoques que hacen impermeable la manipostería.
3. Materiales de manipostería
a) Carretales
Son las piedras que entran en la construcción de los mu-ros. Provienen con frecuencia de canteras (caliza, gres, gra-nito, pedernal...).
b) Ladrillos
Son los bloques de tierra cocida que sirven para levantar muros (nunca bajo nivel de tierra, por causa de su porosidad). Es importante ponerlos en remojo antes de usarlos de modo que no absorban el agua del mortero. Se emplean macizos (for-mato normalizado: 5 x 14 x 29 cm) o huecos (9,5 x 14 x 29 cm). Se alzan desde una base de hormigón enterrado.
— Corte de ladrillos macizos: colocados en los extremos de un muro o formando el cuadro de una puerta, hay que cor-tarlos una de cada dos veces para que las hileras mantengan la verticalidad. Dibujar una línea de corte en torno al ladri-llo. Marcar un surco siguiendo la línea con un cincel de alba-ñil, dando con la maceta unos golpes suaves y precisos, con el filo bien apoyado antes del golpe. Repasar el surco con la punta de la martellina y romper el ladrillo de un golpe, que será tanto más limpio cuanto mejor hecha esté la entalladura.
técnicas y materiales
— Corte de ladrillos huecos: es más problemático, porque el ladrillo es más frágil. Marcar la línea de corte por todo el contorno del ladrillo. Con ayuda de una martellina, comen-zar a romper el ladrillo por sus cuatro caras. Luego entallar por las nervadura y las aristas. Dar un golpe seco, por últi-mo, con el filo de la paleta de bordes planos.
c) Bloques celulares o perpiaños
Son bloques moldeados de hormigón de gravilla. Pueden ser también macizos o huecos y se utilizan igual que los ladri-llos. Su formato normal es de 10 o 15 o 20x20x40 cm.
4. Hormigón
Es una mezcla de cemento, arena, grava o guijarros y agua. Puede ser echado en moldes y se presta para múltiples usos: fundamentos, muros de sótanos, revestimiento de suelos, ele-mentos resistentes con acero (vigas, pisos, cimientos, arcos, losas, postes, puentes...). He aquí las proporciones de algu-nas de sus dosificaciones (carretilla de 50 litros).
a) Proporciones y dosificaciones
— Cimientos para una casa sin piso superior: 2 carretillas de grava fina o gruesa, 1 de arena, 25 kg de cemento.
— Muros de sótanos, basamentos, construcciones: 2 carre-tillas de grava fina o gruesa, 1 de arena, 40 kg de cemento.
— Suelos: 2 carretillas de grava fina purgada, 1 de arena purgada, 25 a 40 kg de cemento.
— Hormigón armado: 2 carretillas de gravilla purgada, 1 de arena purgada, 50 kg de cemento Portland 250/315.
En general, no se emplea más de 180 a 200 litros de agua
para obtener 1 m3 de hormigón: encoge como la ropa, y
cuanto más se moja, más corre peligro de resquebrajarse. Para una buena mezcla, puede ser necesaria una hormigonera, pe-ro también se puede mezclar manualmente, a condición, sin
embargo, de no necesitar más de 10 m3 en un día.
b) Amasado a mano
«La mezcla debe hacerse sobre una superficie plana, dura y bien limpia, suficientemente grande para actuar con
co-modidad.
»1) Tirar en un extremo de la superficie la arena necesaria para un amasijo. Para medir las cantidades, se echara mano de una carretilla de 50 litros o de una caja de un volumen co-nocido, que llenaremos en el área de amasado. Extender con la pala una capa de una decena de centímetros de espesor. »2) Tirar sobre la arena la cantidad de argamasa suficien-te repartiéndola por toda la superficie de la arena.
»3) Coger la mezcla con la pala y hacer un montón en el otro extremo de la superficie de amasado.
»4) Desplazar este montón, con sucesivos golpes de pala, al menos dos veces, hasta que esta mezcla adquiera un color gris uniforme.
»Sólo para el hormigón:
^Extender de nuevo el montón en una capa de unos diez centímetros de espesor.
»Extender sobre esta capa la grava y las piedras machaca-das y empezar de nuevo como en 3 y 4.
»5) Hacer un montón de unos 20 centímetros de altura so-lamente.
»6) Practicar un cráter en el centro, donde se echará la can-tidad de agua conveniente.
» 7) Con la pala, ir tirando los bordes del cráter dentro del agua, dando vueltas alrededor del montón de modo que la corona se achique de una forma bien regular, evitando que se escape el agua. Mezclar bien.
»Será conveniente, al principio, no tirar toda el agua nece-saria de una sola vez. Después de una primera mezcla con la mitad del agua, por ejemplo, se hará de nuevo el montón con su cráter y se comenzará otra vez la operación.
»— Cuando se mezcla el hormigón entre dos, es preferible hacer un montón de poca altura, con mezcla más bien seca, muy homogénea y, mientras que uno de los dos moja poco a poco con un cubo o, mejor, una regadera, el otro mezcla a discreción con la pala.
••— Cuando sólo se necesita una pequeña cantidad de mor-tero, es preferible amasar con la paleta en el cuezo para el mortero, procediendo de igual manera.»
(Extracto de Les Chantiers, Scouts de Francia.)
c) Amasado con la hormigonera
Orden de introducción de los componentes: una parte de conglomerado más una parte de agua: hacer girar el cemen-to, la arena, el resto de agua. Hacer girar el resto de conglo-merado por orden creciente de grosor.
d) Encofrado de un muro de hormigón 1 - tabla de encofrado 10,5 x2,7 cm: clavos 25 55 2 - tirantes 10,5 x2,7 cm; clavos 28/60
3 - tensores horizontales o traviesas: 2 veces 10,5 x 2,7 cm
o cabrio 10x 10 cm: clavos 28/60 4 - riostras 10,5x2,7 cm: clavos 31/70 5 - codales 5x2,7 cm: clavos 25/55
6 - calzos 2,5 x2,7 cm: clavos 2 o 3 veces 28/60 7 - jabalones 10,5 x 2,7 cm: clavos 2 veces 31/70 8 - tensores de alambre de 04 mm, cada 80, 90 cm. Sobre el hormigón no demasiado duro, se clavan dos ma-deros de pino (16,5 x 6,5) o dos tablones (23 x 8 cm) para co-menzar el muro.
Así se logra automáticamente la separación de la base y no habrá problemas de escurrimientos sobre el encofrado y el enlosado.
ENCOFRADO DE MURO A LA IZQUIERDA. UNTAL FIJO EN TIERRA A LA DERECHA,
habitar
5. Hormigonera sin motor
Se trata de una simple cuba montada entre dos varales a la manera de un rodillo, casi toda fabricada en madera con tablas de 22 mm de espesor.
— Construir dos tableros de 40 x 30 y otros dos de 60 x 60; cruzando las juntas para asegurar mejor la ensambladura, cla-var los tableros pequeños en el centro de los grandes con ayu-da de clavos de gran diámetro, cuya punta excedente será rebatida después de haber clavado.
— Cortar los tableros de 60 x 60 en discos de 60 cm de diámetro.
— Clavar las tablas de tres lados de un cajón (70 a 80 cm de largo) sobre el campo de los tableros pequeños de 40 x 30; de esta suerte se obtiene un cofre sin tapadera, fijado sobre dos ruedas.
— Para facilitar el amasado del mortero, fijar en el rior seis tablas (de la misma longitud que el cofre por su inte-rior y clavadas a la pared) que funcionarán como palas; dos de ellas se clavarán oblicuamente en los ángulos, enmarcan-do la puerta para ayudar en el momento del vaciaenmarcan-do, enmarcan-dos más perpendicularmente sobre la pared opuesta a la puerta, mien-tras que las dos restantes se clavarán sobre las omien-tras paredes con una ligera inclinación para no retener el mortero.
— Construir el montante de la puerta (20 x 30 cm); hacer un renvalso con calzos clavados planos sobre tres costados; fijar la puerta con dos charnelas fuertes y colocar cerraduras al estilo de caja de municiones.
— Los varales se componen de dos tables de 8 cm de an-cho en las que se practica un agujero en cada extremo para poderlas montar, unidos por un lado por un travesano redon-do y, por el otro, por un perno que servirá de eje. El perno (cabeza en el interior) atraviesa el disco y un cuadrado de ma-dera que sirve de intermedio, y el varal se coloca sobre la tuerca rematada por una contratuerca.
— Reunir los varales por tablas clavadas en diagonal. — El amasado se realiza con un movimiento de vaivén. — La descarga se efectúa después de hacer subir la hormi-gonera por un plano inclinado (maderos, travesanos de vía de tren...), abriendo la puerta hacia abajo.
N.B.: aunque el cofre no sea completamente estanco, con el uso, el hormigón se encargará de tapar rápidamente todas las fisuras, así como de impedir que las tablas se muevan.
6. Construcción de fundamentos
La circulación de aire bajo una casa implica un buen aisla-miento y una buena situación saludable. En consecuencia, los sótanos, igual que los graneros, tienen otras finalidades ade-más de la de conservar los alimentos tal como explicamos en el capítulo Conservar. Y no importa que la vivienda sea de madera, de tierra, de piedra, o de hormigón; si se renuncia a los sótanos, es mejor elevar la planta baja al menos 30 cm, practicando algunas aberturas en la pared de esta alza. En consecuencia se alzarán los pilares de aguante. Tanto si son de hormigón como si se construyen de madera, se comienzan a colocar los de los ángulos después de haber trazado el perí-metro de la vivienda; si conviene, añádanse otros cada 1,40 me-tro más o menos (que es la longitud inflexible de una vigueta de madera dura de 10x20 cm). Estas viguetas constituirán la armadura del piso.
7. Encofrado de la base de un pilar
8. Revestimiento del suelo
Si el suelo de la vivienda es de tierra batida, puede hallarse el aislamiento recubriendo con follaje seco, piedras planas, o bien con tierra de adobe o cemento.
a) Tierra de adobe
Igualar el suelo quitando cantos y piedras que podrían de-formarlo. Mezclar tierra y agua como se hace en la prepara-ción de ladrillos de adobe (§ 10). Echar una capa de 8 cm de espesor; la superficie debe quedar perfectamente lisa, hú-meda y a igual nivel; echarla de una sola vez si se desea uni-forme; nivelar con un fratás. Dejar secar durante diez días. Tapar con adobe las grietas que hayan podido formarse du-rante el secado; dejar secar cuatro días más y dar una mano de aceite de linaza hervido mezclado con un cuarto de tremen-tina. Pasar luego varias capas de cera.
b) Cemento
Ésta es la mezcla que se emplea para un suelo: 1 parte de ce-mento, 2 de arena, 4 de grava; su espesor varía de 7 a 10 cm; si el terreno no es muy estable, hay que darle un armazón de enrejado. Para hacer un suelo de cemento se necesita, evidentemente, un encofrado que se llenará de una tirada, ni-velando poco a poco. Se alza el enrejado con un gancho de hierro para evitar que se deslice y para que se mantenga en el medio de la capa de cemento. Se enrasa la superficie de ma-nera uniforme con ayuda de un escantillón. Se apisona con un marco de acero (75 x 115 cm) al que se ha soldado una re-ja metálica. Se acaba con la paleta y se alisa con la llana me-tálica y el fratás.
9. Tipos de armazones primitivos
He aquí unos dibujos muy claros tomados de la excelente obra Habitáis, y reproducidos aquí con la amable autoriza-ción de ediciones Alternative et Paralléles - 38, rué des Bour-donnais - París I.
técnicas y materiales
a) Refugio nómada anglosajón
b) Vivienda circular de tierra con pilares
habitar
d) Estructura de varas para tejado de bálago N.B.: los extremos enterrados (unos 30 a 50 cm) de los ca-brios se han endurecido previamente al fuego y se sientan so-bre una superficie endurecida (tierra apisonada, mortero, piedras...), luego se empiezan los cimientos.
e) Estructura primera de ranuras (Inglaterra)
f) Casa polaca fechada en 700 años a. J.C.
10. Tipos de techumbres
a) Bálago
Fue el material de techumbre más empleado en el mundo. Sus elementos son fáciles de hallar: paja, hierba alta, juncos, cañas, tallos de heléchos, hojas de palmera... En los países muy húmedos, se solía sobreponer, con mucha frecuencia, una capa de tierra bajo el bálago para obtener un mejor ais-lamiento.
Existen muchos métodos de colocación del bálago, todos ellos bastante complejos que requieren, además de una bue-na técnica, ubue-na pendiente bastante acentuada de la armadu-ra del techo; hay que consultar una obarmadu-ra especializada o, mejor aún, hay que acudir a un buen artesano experto en esta mate-ria. Indicamos aquí tres que pueden suscitar la curiosidad del lector:
— Por costura: se cose la placa a los puntos de apoyo. — Sobre varillas: igual método que el anterior, pero las pla-cas no se cosen, sino que se anudan.
— En gavillas: técnica adecuada sobre todo para cañas. b) Tejas
Sin duda alguna es el procedimiento de techumbre más her-, mético que puede calificarse como plumas de ave, porque sví disposición es similar y permite que el agua se escurra con
so-ma facilidad. / Los materiales de que se dispone son bátante numere/sos:
— La teja propiamente dicha, placa de tierra cociaa al horno.
— La tablilla, teja de madera vaciada en un tronco de un viejo árbol y clavada sobre los calzos.
— La piedra, perforada y fijada a las estructuras del techo. — La pizarra, placa sacada de la piedra del mismo nombre. El cartón alquitranado, las planchas metálicas o de fibro-cemento son también buenos revestimientos.
N.B.: atención a la inclinación de los techos, que debe va-riar según los materiales empleados y los diversos climas.
técnicas y materiales
11. Simples construcciones de tierra
a) El adobe
Es un modo de construir (muros, techos o bóvedas) que uti-liza únicamente ladrillos de barro seco. Se rellena con barro húmedo un molde de madera (40 x 30 x 10 cm); se apisona o pisotea y se saca del molde un poco después; se deja secar en su sitio durante tres días y luego se amontonan y no se utili-zan hasta un mes más tarde. Al amasar la tierra se puede aña-dir paja, cal o emulsiones de asfalto que la consoliden. El mortero que se utiliza para montar los ladrillos tiene igual composición. Es un tipo de construcción propio de la arqui-tectura rural. Esta técnica, realmente antigua, está todavía muy expandida en el Oriente Medio y en América del Sur.
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MOLDE PARA LADRILLOS DE ADOBE
b) Bloques compactos
Esta manera de construir utiliza el mismo método de la fa-bricación de ladrillos de adobe, pero la tierra se apisona por presión manual o hidráulica.
c) Tapial
Este método permite construir muros monolíticos con tie-rra compacta apisonada en un encofrado por medio de un pi-són. Este pequeño encofrado se desplaza a lo largo y a lo ancho de los muros a medida que se van edificando; estos muros no tienen nunca menos de 50 cm de espesor, lo que hace que el apisonamiento resulte fácil.
Una buena mezcla de la tierra de un tapial es la siguiente: grava, 0 a 15%; arena, 40 a 65%; limo, 10 a 45%; arcilla, 15 a 25 %. El porcentaje de arcilla es importante y hay que controlarlo; la cantidad de agua de una buena mezcla debe ser del orden del 1 1 % .
N.B.: los tapiales se rellenan según capas de 10 a 25 cm, que se apisonan inmediatamente.
Etapas de construcción de un tapial
(dibujos tomados de Aren: ele Terre, Éditions Parenthéses)
d) Entramado
Se aplica tierra húmeda sobre una estructura de madera que formará así una especie de tabique armado para los muros de la vivienda.
Técnica del entramado
{Archi de Terre, Éditions Parenthéses)
e) Tapiado de adobe
Sobre un armazón de madera, trenzado o enrejado de mas, se aplica barro mezclado con un «estabilizador ar, do» (paja cortada, ramillas, bostas) a sus dos caras ( mano o con el esparavel).
Se puede utilizar también un doble armazón (2 tabiques madera), con lo que aumenta el espesor y la solidez del mu (Tomado de Archi de Terre, Éd. Parenthéses.)
ron de ro.
habitar
Tapiado de adobe
Dos armazones
Estructura clásica de una casa de emigrantes en Estados Unidos en el siglo xvn, con una gran chimenea central que irradiaba calor a todo el edificio. Su arquitectura maciza, bien equilibrada y resistente explica que todavía subsistan algu-nos ejemplares en la actualidad.
habitar
Violencia y squatting
El verbo inglés to squat significa «establecerse sin título» y de ahí deriva, por justi-cia lingüística, el nombre de squatters que se dio a los colonos.
Hace unos años, vagabundos ingleses con sus familias matizaron con un nuevo sen-tido estas palabras ocupando casas o apartamentos vacíos sin consentimiento de sus due-ños. Hay que decir que es un fenómeno no raro en los países de este occidente abusivo que crea objetos que luego sólo utiliza accidentalmente, gracias por lo demás a los squattings llevados a cabo, durante largos siglos, en el tercer mundo al que ha condenado al hambre, al sufrimiento, a la enfermedad y a la muerte. Este boomerang que nos devuelve, por justi-cia dei destino, esos locales desocupados —que en su mayor pane son inversiones de dinero—, va a permitirnos colonizar a nuestros propios vecinos incoherentes cuando lleguen las pró-ximas catástrofes, si es el caso, con sus exigencias de éxodo.
Entonces será la ocasión de utilizarlos igual como se hace con ¡os refugios de monta-ña que uno deja más limpios al salir que al entrar.
Pero para penetrar en ellos, la violencia será necesaria, por desgracia, pues, igual que las iglesias, estos lugares están cerrados a cal y canto.
Esta técnica hasta entonces reservada a los ladrones no es evidentemente asunto nues-tro, puesto que, lejos de querer desposeer a los demás de sus bienes, hemos mas bien renun-ciado a los nuestros para no quedarles sometidos. Sin embargo, si la necesidad nos obligara (y no excluyamos en este asunto el humor), sin saber nada de esto, ¿cómo podríamos pene-trar en un refugio cerrado sin dañarlo con la finalidad de protegernos y de darle sentido poniendo vida en él?
Las aberturas (puertas y ventanas), por lo general, están bien atracadas. Nos viene ahora a la memoria el robo con infracción perpetrado por los protagonistas de Georges Arnaud, en su novela Les Oreilles sur le dos, que, renunciando a abrir las puertas blinda-das, utilizan un tractor con el que echan abajo los tabiques de ladrillos. Y, ¿cómo no recor-dar las argucias tan sutiles de los detectives privados americanos de la serie negra cuando tienen que abrir una cerradura?
En las casas rurales, las ventanas de los cuchitriles o de los lavabos no tienen, por lo común, postigos o bien están simplemente protegidas por barras. Una sierra para meta-les pone fin a la protección en unos instantes y es suficiente con romper un cristal, reempla-zándolo después, por supuesto... trabajo siempre más fácil que rehacer una puerta que se ha desfondado con la espalda, o con un madero, o que se ha forzado con la palanqueta. Otro camino fácil es, sin duda, el techo. Basta con tener una cuerda (y algunas no-ciones de alpinismo) que se atará en torno a una chimenea, o bien disponer de una escalera grande o de cómplices que aguanten una escalera pequeña. En efecto, la mayoría de techos se levantan con facilidad y lo peor que puede suceder será verse en la obligación de romper una placa de fibrocemento. Después, desde arriba, se cae desde el cielo al refugio.
En cuanto a los pisos de la ciudad, el mejor medio de llegar a ellos nos parece toda-vía la escalera, cuyas ventanas son un buen acceso a las de los apartamentos de las que nos separa sólo un cristal. Basta llegar a ellas por un canalón o un borde de fachada.
La ley del squatting es la ley de estos refugios: el primer ocupante la habita y él reci-be a quien quiere; pero su dereci-ber, cuando deje el refugio, es dejarlo mejor de lo que lo en-contró al llegar, pues ya es hora de que sepamos, quizá, que no estamos solos en el mundo.
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Bibliografía
Archi de ierre (Éd. Parenthéses - 13360 Roquevaire). Arnaud Georges: Les Oreilles sur le dos (Éd. du Scorpion). Burrough Edgar Rice: Tarzan (Denoél).
Chandler Raymond: Sur un air de navaja (Serie noire, Gallimard). Chiche cap dac (Scouts de France - 23, rué Lignier, Paris XX). De Foe Daniel: Robinson Crusoe (Gallimard).
Dome Builder's handbook (Running Press, J. Prennis, Filadelfia, Pensylvania). Graham B.: Echappés des camps nazis (Éd. Princesse).
Habitáis (Alterntive et Paralléles - 38, rué des Bourdonnais - Paris 1). Le Corbusier: Maniere de penser l'urbanisme (Méditations, Gonthier). Longin Pierre: Les Chantiers (Scouts de France).
Maconnerie (Systéme D - Sté parisienne d'édition).
Politzer Michel: Cabane des Champs (Kinkajou - Gallimard). Renard Jules: Histories naturelles (J'ai lu).
Shelter (Shelter publications - PO Box 279 - Bolinas - California - U.S.A.). Shelter (Survival Scrapbook 1 - Unicorn Bookshop - Brighton - Seatle - England). Survie pour les prisonniers evades (Dossiers de l'Armée francaise).
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Fuegos artificiales
10-1: Vestirse
Costura - El punto - El ganchillo - El tejido - La lana - Otras fibras de origen animal y vegetal - Tratamiento del lino y del cáñamo - La seda y el gusano de seda - Los tintes vegetales - Vestidos sencillos y sanos.
10-2: La alfarería
Definición - Formación y composición de las arcillas - Preparación de la arcilla - Elaboración - Es~a;:ado - Cocción y hornos - Combustibles - Control de la temperatura - Múltiples aplicaciones de la cerámica.
10-3: Otras artesanías
Macramé - Cestería - Curtido - El vidrio - Labra de piedras.
10-4: Carpintería
Partes de un árbol - Aserrado de un tronco - El árbol - Tipos de madera corrientes - instrumentos de carpintero - Afilado de herramientas - Ensambladuras - Para colocar las herramientas - Banco de carpintero - Fabricación de dos cosas útiles.
10-5: Trabajo del metal
El herrero - Herramientas - El yunque - Fragua rural - Carbón - Instalación de la fragua - La fragua y el fuego - Fuego y hierro - La fundición - Acero.
10-6: Construcción de otros objetos
La cama - El papel - La vela - Lámpara de aceite - Los cristales de la ventana - La escoba y el cepillo - Los zuecos - Agujas y botones - Agua caliente y manga de riego - Almáciga - La cuerda de cardo - Los W.C. biológicos - Una ducha rústica - Las aguas y su evacuación - Nudos - Un motor eólico con una vieja bicicleta - Una pequeña central eléctrica - Barreras - El aceite y su extracción - Resinación - Una carreta tirada por un solo animal - Instrumentos de música - Chaleco salvavidas - Gafas de corteza de abedul - Polipasto - Betún - Trenzas.
Fuegos artificiales
«Ningún espejo reflejará mejor tu imagen que la obra salida de tus dedos.
El agua de la creación debe correr, intemporal, por las orillas de los surcos de tus manos prestas a acoger lo que nadie parece querer:
Las noches sin sueño, los días sin ensueños. Y el leño caliente de savia,
la arcilla fría de agua, la lana tibia de vida alzarán en la tierra
refugios que todos aprenderemos a construir y nadie osará destruir
Porque los supo hacer: como su canto, el pájaro
como su oscuro armazón, la raíz de la hierba. ¡Oh conciencia!, mi conciencia,
Hierba frágil hierba arraigada,
tierra nuestra recobrada.»
Bianca Saury
El labrador me ha dicho en sueños: «Haz tu propio pan. Yo ya no te alimento más, ara la tierra y siembra.» El tejedor me ha dicho: «Hazte tus propios vestidos.» Y el albañil me ha dicho: «Coge la trulla con tus manos.»
Vestirse
1. Costura
a) Materiales
— Una aguja, pequeña varilla de acero con un extremo pun-tiagudo y el otro agujereado con una hendidura llamada ojo, por la aue se pasa el hilo (hay que hacer siempre un nudo en el extremo del hilo para que se detenga en la tela).
— Un dedal: pequeño estuche cilindrico de metal puntea-do (madera hueca o bellota vacía) destinapuntea-do a proteger el ex-:remo del dedo (el dedo corazón, por lo general) que empuja ia aguja.
— Tijeras, instrumento de acero provisto de dos láminas cortantes, para cortar el hilo y la tela.
— Hilo de coser.
d) Pespunte
La técnica es la misma que para el punto hacia atrás, pero en este caso los puntos deben quedar unidos.
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b) Punto de hilván
Clavar la aguja en la tela (que se sostiene con la mano iz-quierda), sacarla 0,5 cm más lejos, tirar de la aguja para que el hilo se deslice en el tejido y estirar; volver a empezar hasta terminar la labor; el hilo debe estar siempre detrás de la aguja.
c) Punto hacia atrás
Clavar la aguja, sacarla 1 cm más lejos; cuando se vuelve a meter 0,5 cm más atrás.el hilo debe preceder a la aguja; ios puntos quedan separados.
e) Dobladillos
El punto de dobladillo se hace siempre por el revés del teji-do; para ello hay que pasar el hilo por el grueso del revés de la tela, que está doblada, y coger sólo un hilo por el derecho de la tela.
f) Punto escapulario
Al revés de los otros puntos, éste se hace de izquierda a de-recha. Introducir la aguja 0,5 cm por encima del pliegue del dobladillo y hacer un punto adelante 1 cm hacia la derecha, coger un hilo del derecho del tejido y volver a hacer un punto adelante por debajo, 1 cm a la derecha. Los puntos se cruzan en diagonal.
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g) Ojales h) Punto de festón
Cortar la tela en el lugar que se desea. Con un hilo resis-tente hacer punto adelante a un milímetro o dos del borde, después bordear todo el corte con punto de festón apretado. Los extremos del ojal pueden hacerse de dos formas:
— redondeando en un extremo con una presilla al otro lado; — con presillas a ambos lados.
Se hace de izquierda a derecha. Clavar la aguja unos milí-metros por encima del futuro borde del festón y sacarla per-pendicularmente a la línea del borde del festón, manteniendo el hilo por debajo de la punta de la aguja para formar un nu-do. Mantener este nudo sobre el borde del festón y hacer el siguiente punto justo al lado del que se acaba de hacer.
festón recto
i) Remiendo
Antes de poner una pieza nueva, siempre es preferible zur-cir siguiendo la técnica que se usa para tejer: coser hilos a tra-vés del roto, pasando alternativamente la aguja por encima y por debajo de cada uno de ellos, y clavándola en cada vuel-ta en el tejido como si fuera punto de hilván; o bien, corvuel-tar un trozo de tela de dimensiones algo mayores que el zurcido, coserlo con punto de dobladillo, haciendo un pliegue a lo largo de todo su perímetro.
j) Punto de cruz
Muy útil para unir dos pedazos colocados uno junto a otro a todo lo largo o superpuestos. Se hace mediante dos puntos oblicuos que se cruzan, el primero hacia abajo y de izquierda a derecha, el segundo hacia arriba y de derecha a izquierda.
Ojal bordado