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Nichiren, Gohonzon (texto).pdf

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TEXTOS DE

ESTUDIO SOBRE

EL GOHONZON

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INDICE

...

EL GOHONZON PARA OBSERVAR LA MENTE 3

...

ESPEJITO ESPEJITO… 6

...

Un espejo de la propia vida 6

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Púlan el espejo de su vida 7

...

La estrategia de un joven apuesto 8

...

Los que no conocen el espejo 12

...

Reverencia al estado de Buda de los demás 13

...

Ni bribones ni crédulos 15

...

EL GOHONZON, EL TESORO DE LA VIDA 17

...

LA NUEVA REVOLUCION HUMANA 25

...

UNA MAQUINA GENERADORA DE FELICIDAD 28

...

NUESTRO FIEL Y LIMPIO ESPEJO 30

...

EL OBJETO DE VENERACION 34

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El Gohonzon: Su significado, palabras e imágenes 34

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¿Es el Gohonzon un símbolo o la corporificación? 35

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LA TORRE DE LOS TESOROS: La imagen del Gohonzon 38

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Palabras e Imagen: Universalidad subjetiva 41

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LA TORRE DE LOS TESOROS 46

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GOHONZON, EL ESPÉJO DE NUESTRA VIDA 50

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Nuestras vidas como espejo 51

...

NUESTRA ACTITUD FRENTE AL GOHONZON 54

...

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EL GOHONZON PARA OBSERVAR LA MENTE

Para la mayoría de las personas, la palabra “Buda” evoca la imagen de una estatua de un hombre asiático sentado en actitud de meditación. El darle un lugar central a imágenes de este tipo puede aparecer contradictorio para una religión que, por lo demás, es considerado relativamente abstracto.

Estas imágenes, sin embargo, por lo general no son veneradas por los budistas en el mismo sentido que, según se dice, los “paganos” b í b l i c o s v e n e r a b a n a s u í d o l o . M á s b i e n , s o n d e s c r i p c i o n e s s i m b ó l i c a s d e c u a l i d a d e s s u b l i m e s q u e p o s e e n l o s b u d a s y bodhisattvas y a las que aspiran los practicantes. Idealmente, f u n c i o n a n c o m o u n a e s p e c i e d e e s p e j o p a r a a y u d a r a l o s practicantes a percibir la profunda dignidad de su propia vida y a manifestar esa dignidad en sus acciones.

Para los practicantes budistas, este es el desafío esencial: percibir la condición de vida de la Budeidad en su propia vida. En el Budismo de Nichiren (1222-1282) y la tradición de la cual se extiende, esto es conocido como la práctica de “observar la mente”. La dificultad de alcanzar esto es tal que, tradicionalmente, los practicantes han dedicado su vida exclusivamente a la práctica de la meditación. La contribución de Nichiren estuvo en establecer un claro espejo, el Gohonzon, que refleja perfectamente el estado de la Budeidad inherente en la vida, el cual puede permitirle a todas l a s p e r s o n a s , i n d e p e n d i e n t e m e n t e d e s u s c i r c u n s t a n c i a s o capacidades, extraer y manifestar esta naturaleza de Buda.

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El Gohonzon (literalmente, “objeto de devoción”) es un pergamino que contiene caracteres chinos y sánscritos. El uso de caracteres por parte de Nichiren, en lugar de imágenes, refleja su compromiso de que este “espejo” sea universal, y no tenga las connotaciones de raza y genero inherentes en las descripciones de personajes específicos. En el centro, de arriba hacia abajo, esta inscrito “Nam-myoho-renge-kyo Nichiren”, en enérgicos caracteres chinos.

Myoho-renge-kyo es la versión japonesa del titulo del Sutra del Loto de Shakyamuni (Sutra saddharma-pundrika en sánscrito). Por la tradición dentro de la cual esta situado Nichiren, este sutra es considerado como la enseñanza mas esencial de Shakyamuni.

Nichiren considero el Myoho Renge Kyo mismo como la ley o el principio fundamental del universo - de la vida - a la cual estaba iluminado Shakyamuni, la “esencia” de la Budeidad. El escribe,:

“Todas las practicas de Shakyamuni y las virtudes que alcanzo consecuentemente están contenidas en los cinco caracteres de Myoho-renge-kyo”.

El nombre de Nichiren debajo de Nam Myoho Renge Kyo en el Gohonzon, expresa su convicción de que el estado de Budeidad no es un concepto abstracto sino que se manifiesta en la vida y el comportamiento de los seres humanos que viven en el mundo real. Nichiren inscribió el Gohonzon para sus seguidores individuales, y los creyentes actuales que consagran una transcripción impresa del Gohonzon en sus hogares. La practica del Budismo de Nichiren consiste en la invocación de Nam Myoho Renge Kyo, frente al

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Gohonzon, con el objeto de armonizar su vida con (o haciendo emerger) la naturaleza de Buda que.

“ N a m ” s i g n i f i c a d e v o c i ó n , s i g n i f i c a e s t a i n t e n c i ó n d e h a c e r emerger o armonizar con.

La visión budista de la vida es tan profundamente holística que no ve separación esencial entre nuestra vida y la vida del universo. Cuando extraemos el poder de la sabiduría y la misericordia a través de la oración., estamos extrayendo y dirigiendo la misma sabiduría y misericordia creativa universal que se manifiestan en todo, desde el inteligente vinculo de las moléculas hasta la simbiótica evolución de las especies e incluso hasta la decadencia o la formación de las galaxias. Fundamentalmente, significa creer en el potencial propio que capacita a los seres humanos a desarrollar y avanzar frente a las dificultades.

El Gohonzon es la corporificación de una creencia en el ilimitado potencial de la vida, la practica asociada con el, es una expresión y realización de esta creencia.

Independientemente de nuestra creencia religiosas, el éxito de cualquier esfuerzo por guiar nuestra vida hacia la realización y el valor depende mucho de nuestra capacidad para ver nuestro i n t e r i o r, h o n e s t a y v a l i e n t e m e n t e – t a n t o p a r a c o n f r o n t a r l o s demonios de nuestra sombra y buscar dentro de nuestra propia vida las cualidades con las que están investidos nuestros santos e ídolos.

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ESPEJITO ESPEJITO…

Por Daisaku Ikeda.

Un ensayo de Daisaku Ikeda, en que se traza un paralelo entre la historia del espejo y el Budismo, como filosofía para observarse en un plano mas profundo de la vida. Para embellecer el alma, sin necesidad de maquillarse la cara.

(Extraído de una sesión de capacitación de la división de Damas de la SGI de los estados unidos, realizada en la universidad Soka de Los Ángeles, el 27 de febrero de 1990)

Un espejo de la propia vida

Un proverbio japonés afirma que el espejo es el alma de la mujer, se dice que, así como los guerreros jamás se separan de sus espadas, las mujeres nunca abandonan sus espejos. Parecería que hay algo de cierto en ese dicho, pues las mujeres valoran el espejo en todo el mundo.

En el Budismo, el espejo se utiliza para explicar diversas doctrinas, Nichiren Daishonin llega a decirnos:

“Existen profundas enseñanzas transmitidas en forma secreta con respecto a los espejos”.

En otro escrito afirma:

“Un espejo de bronce puede reflejar el cuerpo, pero no la mente. El espejo del Sutra del Loto refleja no solo nuestra a p a r i e n c i a f í s i c a , s i n o t a m b i é n n u e s t r o s e r i n t e r i o r.

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Además, el Sutra refleja con perfecta claridad el propio karma pasado y sus efectos futuros”.

Los espejos reflejan nuestra apariencia externa. El Budismo, por su parte, revela el aspecto intangible de nuestra vida.

Los espejos, que funcionan en virtud de las leyes de refracción de la luz, son producto de las sabiduría humana. Por otra parte, el Gohonzon, que se basa en la Ley del Universo y de la vida misma, nos permite lograr la Budeidad, al brindarnos un medio con el cual percibir el verdadero aspecto de nuestra existencia; por lo tanto, es la culminación de la sabiduría de Buda.

Axial como el espejo es indispensable para arreglarse el rostro y el cabello, si uno quiere llevar una existencia mas así hermosa, es necesario tener un espejo que revele la profundidad de la vida.

Púlan el espejo de su vida

Tal como indica el Daishonin en el pasaje del Gosho que cite anteriormente, en el que hace referencia al espejo de bronce, en la antigüedad dichos objetos se confeccionan con aleaciones de metales pulidos, como el bronce, el níquel o el acero.

Los espejos de bronce, además de no reflejar bien, se empañan con mucha rapidez. Por lo tanto, si no se lo suplía con regularidad, se volvían inservibles. Durante la era Kamakura (1185-1333), en la que vivió Daishonin, esa clase de espejos tubo gran popularidad. En “Sobre de logro de la Budeidad”, Nichiren escribe:

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“Hasta un espejo percudió brilla como una gema, si se lo pule y se lo lustra. Una mente nublada por las ilusiones que se originan en la oscuridad fundamental de la vida es como un espejo percudido, pero cuando se le pule, se v u e l v e c l a r a y r e f l e j a l a i l u m i n a c i ó n d e l a v e r d a d inmutable”.

En ese pasaje tan conocido, el Daishonin traza un paralelo entre el tradicional pulido del espejo y el proceso de lograr la iluminación. Originariamente, la vida de toda persona es brillante como un espejo reluciente. Las diferencias dependen de que ese espejo se pula o no; el espejo bruñido es la vida del Buda, mientras que el espejo empañado es la vida el hombre común. Lo que pule nuestra vida es invocar Nam-Myoho-Renge-Kyo. Pero no solo practicamos para nuestro beneficio; también enseñamos a otros la Ley Mística, para que puedan, a su vez, sacar un brillo espléndido al espejo de su vida. Así, puede decirse que somos “maestros en el arte de pulir

el espejo de la vida”.

La estrategia de un joven apuesto

El autor británico Oscar Wilde (1854-1900) escribió una novela titulada El retrato del Dorian Gray. El protagonista es un joven llamado Dorian Gray, tan bello, que lo llamaban “el joven Adonis”. La historia cuenta que un artista, con el deseo de preservar eternamente aquella belleza, pinta el retrato de Dorian. Logra realizar una obra brillante, que lo personifica en toda su hermosura y juventud. Sin embargo, a medida que un amigo va instigando a Dorian a seguir una vida de hedonismo e inmortalidad, comienza a suceder algo extraño: mientras Dorian permanece apuesto y joven,

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a pesar de que el tiempo pasa, el retrato comienza, increíblemente, a perder brillo y a afearse, como si reflejara el estado de vida e su dueño.

Por ejemplo, en cierta ocasión, Dorian se burla de una joven, lo que lleva a esta al suicidio. En ese momento, el rostro del retrato adquiere una expresión malvada, salvaje y aterradora. Al verlo, Dorian cae presa del horror; si el muriese en ese instante, el c u a d r o p e r p e t u a r í a e t e r n a m e n t e s u a p a r i e n c i a e s p a n t o s a , mostrando la verdad de sus acciones con elocuencia.

Convencido de que, solo si se desembarazaba del cuadro podría acabar con aquello y ser libre del oprobio que sentía por la situación, Dorian decide destruir el retrato. Así, atraviesa la pintura con un cuchillo. Al instante, desgarradores gritos se escuchan desde el cuarto donde se hallaba Dorian; los vecinos, quienes acuden a la casa sobresaltados, se encuentran con una terrible escena: un anciano de aspecto repulsivo, con un cuchillo clavado en el pecho, yace en el suelo; y ante el, un retrato que representa la figura de un hombre joven y hermoso. Aquel anciano era Dorian, caído frente a su misteriosa pintura.

En otras palabras, el retrato expresaba la imagen de la existencia Dorian, el rostro de su alma, en el que se reflejaba los efectos de sus acciones, sin la más mínima omisión.

Uno puede maquillarse la cara, pero no puede disimular el rostro d e l a l m a ; l a l e y d e l a c a u s a y e f e c t o q u e o p e r a e n l a s profundidades de la vida es estricta e imparcial. El budismo enseña que la virtud invisible genera una recompensa visible. Uno nunca

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deja de recibir el efecto de sus acciones, buenas o malas; por lo tanto, en el mundo del budismo, de nada sirve fingir o darse aires. Un dicho expresa: “El rostro es el espejo del alma”. El “rostro del espíritu”, esculpido con las causas positivas o negativas que hemos cometido, se refleja en igual medida en nuestra apariencia. Así, las causas del pasado se manifiestan plenamente en nuestra apariencia en el momento de la muerte.

Tal como Dorian revelo su fealdad en su interior en el momento final, el “rostro de la propia vida” se expresa plenamente a la hora de la muerte. En ese momento, no hay como ocultar la verdad del alma. Nosotros realizamos la práctica budista precisamente para no experimentar ningún tormento o remordimiento en el momento postrero.

El Gohonzon, el espejo para observar la vida así como uno se mira en el espejo para arreglarse, para embellecer el “rostro del alma”, es necesario un espejo que refleje las profundidades de nuestra vida. Ese espejo no es otro que el Gohonzon, que nos permite “observar al propia mente”, la propia existencia. Nichiren Daishonin explica que significa “observar la propia mente”, en su escrito “el

posee los seis órgano sensoriales”.

De igual modo, observar la propia vida significa percibir que poseemos los Diez Estados y, en especial, el de la Budeidad. Para q u e l a s p e r s o n a s p u d i e r a n l o g r a r d i c h a p e r c e p c i ó n . N i c h i r e n Daishonin lego a toda la humanidad el Gohonzon, para “observar la propiamente”. En su exégesis sobre “el verdadero objeto de

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“el verdadero objeto de veneración puede compararse con un espejo prodigioso”.

El Gohonzon es un espejo límpido. Revela a la perfección nuestro estado de fe y lo proyecta al universo. Eso demuestra la realidad del principio de que “cada instante de nuestra vida contiene tres mil aspectos” (ichinen Sanzen).

La fe es lo más importante por tal razón, lo más importante es el espíritu de la fe. En ese sentido, la mente posee una influencia sutil y de largo alcance.

Por ejemplo, puede que alguien, algunas veces, no tenga ganas de hacer la practica Budista ni de participar en las actividades del Kosen-Rufu. En ese estado de la mente se refleja en el universo con exactitud, como si se proyectara sobre la superficie de un espejo nítido. Las funciones protectoras (que nosotros llamamos “dioses budistas”), también se sentirán reacias a desempeñar su cometido y, naturalmente, no podrán desplegar todo el potencial de su protección.

Por el contrario, cuando uno lleva a cabo la practica budista con a l e g r í a y r e a l i z a d a l a s a c t i v i d a d e s c o n l a d e t e r m i n a c i ó n d e acumular buena fortuna en su vida, las deidades celestiales se sentirán encantadas y cumplirán animosamente su deber.

Del mismo modo, si uno ha decidido hacer algo, su acción será mucho más beneficiosa si la lleva a cabo con espontaneidad y a l e g r í a . E n c a m b i o , c u a n d o s e p r a c t i c a s i n g a n a s , c o n e l s e n t i m i e n t o q u e e s u n a p e r d i d a d e t i e m p o , l a q u e j a y e l e s c e p t i c i s m o c o r r o e r á n l a b u e n a f o r t u n a y, d e c o n t i n u a r

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practicando de ese modo, uno no obtendrá beneficios notables, lo que solo servirá para convencerlo de que la practica es en vano. Es un círculo vicioso.

Si practicamos dudando del efecto lograremos resultados que, a lo sumo, serán insatisfactorios.

Eso es el reflejo de nuestra fe endeble en el espejo del cosmos. Por otro lado, si emprendemos la practica con gran confianza, los beneficios que acumularemos serán ilimitados.

Mientras controlamos muestra mente, que es en extremo sutil y sumamente profunda, debemos esforzarnos con frescura y vigor para elevar el estado de nuestra fe. Al hacerlo, tanto nuestra vida como nuestro entorno se abrirán maravillosamente, y todas las acciones que realicemos nos brindaran beneficios. La clave de la fe y del logro de la Budeidad en esta existencia yace en comprender las sutiles funciones de la propia mente.

Un proverbio ruso dice: “no culpes al espejo si tienes la cara torcida”. Del mismo modo, la felicidad o la infelicidad son un reflejo acabado del equilibrio entre las causas positivas y negativas que acumulamos a lo largo de la vida. Nadie puede culpar a los demás de sus desgracias. En el mundo de la fe, es necesario percatarse de eso con la mayor claridad.

Los que no conocen el espejo

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Había una vez un pueblo en el que nadie tenía espejo. En aquellos días, los espejos tenían un valor inapreciable. Un día, al regresar de un viaje a la capital, un hombre le trae a su esposa un espejo como recuerdo. La mujer lo acepta y mira en él por primera vez en su vida, cuando lo h a c e e x c l a m a : “ ¿ Q u i é n d i a b l o s e s e s t a m u j e r ? Seguramente la conociste en la capital y la trajiste contigo”. Y así comienza una pelea memorable.

Aunque es una historia ficticia, hay mucha gente que se aflige o se enoja por fenómenos que no son mas que el reflejo de su vida, su mente y de las causas que ha creado. Esas personas, como la esposa que exclama: “¿Quién es esta mujer?”, no comprenden lo absurdo de su actitud.

No pueden verse como realmente son, por que ignoran que existe el “espejo de la vida” del Budismo. Por ello, no pueden conducir a otros por el camino correcto, ni discernir la verdadera naturaleza de lo que ocurre en la sociedad.

Reverencia al estado de Buda de los demás

Las relaciones humanas también funcionan como una suerte de espejo. Nichiren Daishonin dice en el “Ongi Kuden”:

“Cuando el bodhisattva Jamás Despreciar reverenciaba a las cuatro categorías de personas, la naturaleza de Buda inherente a la vida de esas personas arrogantes se inclinaba ante el. Del mismo modo, cuando alguien se

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i n c l i n a a n t e e l e s p e j o , l a i m a g e n t a m b i é n l e r i n d e reverencia”.

Aquí, el Daishonin revela el espíritu fundamental que debemos tener al propagar la Ley Mística. La propagación es un acto que debe realizarse con el mayor respeto hacia la persona y con una sincera reverencia hacia su naturaleza de Buda inherente. Por lo tanto, corresponde que seamos estrictamente corteses y que actuemos siempre con sentido común.

Debemos dialogar con calma y buenos modales, pensando que nos estamos dirigiendo a la naturaleza de Buda de la otra persona. A veces, según a la situación, hay que ser directos con ella, pero siempre motivados por una profunda misericordia. En el curso de ese tipo de relación, la naturaleza de Buda de la otra persona nos respetara, pues será el reflejo de nuestra propia sinceridad.

Cuando cuidamos a alguien con profundo respeto, como si fuera el Buda, la naturaleza de Buda de su vida actuara para protegernos. Por el contrario, si menospreciamos a esa persona o si la miramos con desdén, seremos despreciados, como si nuestra horrible imagen se reflejara en un espejo.

En el reino interior de la vida, la causa y el efecto ocurren simultáneamente; y, con el transcurrir del tiempo, esa relación causal se manifiesta en el mundo fenoménico de la vida cotidiana.

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Ni bribones ni crédulos

Por lo general, la gente que nos rodea refleja nuestro estado de vida. Por ejemplo, en sus actitudes se ven nuestras preferencias personales. Eso se observa con claridad desde la perspectiva del Budismo, que explica las funciones de causa y efecto como el reflejo de un espejo inmaculado.

Somos una familia de seguidores del Buda. Por lo tanto, si nos respetamos unos a otros, nuestra buena fortuna se multiplicara infinitamente, como una imagen que se refleja, interminablemente, en una sucesión de espejos. Pero la persona que practica sola no puede experimentar esa enorme multiplicación de beneficios.

E n r e s u m e n , e l m e d i o q u e s e e n c u e n t r a a s u a l r e d e d o r, favorable o no, es producto de su propia vida. Sin embargo, mucha gente no lo comprende y tiende a culpar a los demás de sus problemas.

El Daishonin señala:

“La gente no reconoce su propia agresividad y piensa, en cambio, que yo, Nichiren, soy belicoso. Son como la mujer celosa que mira con ojos enfurecidos a la cortesana y que, sin darse cuenta de su propia expresión aborrecible, causa a la joven de lanzarle una mirada aterradora”.

Nichiren Daishonin explica la psicología humana de un modo claro y fácil de comprender. Hay gente que, con malicia, nos ha criticado

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y ha buscado oprimir a los seguidores de Daishonin. Pero si esas personas se miraran en el espejo de la ley verdadera, solo verían sus propias faltas, ambiciones y codicia, y observarían con desdén su propia imagen.

Para el individuo poseído por el afán de poder, las acciones desinteresadas y benevolentes de los demás son maniobras astutas para conseguir ventajas. Del mismo modo, la persona con un gran deseo de fama vera el accionar basado en la c o n v i c c i ó n y e n l a c o n s i d e r a c i ó n c o m o m e r a s m a n i o b r a s publicitarias. Y los que se dejan esclavizar por el dinero no pueden entender que haya personas diferentes ante los logros materiales.

Por otro lado, la persona particularmente amable y bondadosa cree que los demás son iguales. En mayor o menor grado, todos tienden a ver en los demás su propio reflejo.

En la Pére Goriot, el autor francés Honoré de Blazac (1799-1850), escribe: ”cualquier maldad que oiga de la soledad, créala…”. Así de malvado era el mundo que percibía. Y después agrega: “luego descubrirá que el mundo es una congregación de incautos y de bribones. No se sume a ninguno de ambos partidos”.

Debemos conquistar una victoria decisiva contra las ásperas r e a l i d a d e s d e l a s o c i e d a d y l l e v a r u n a v i d a c o r r e c t a e inamovible. Ese es el propósito de nuestra fe.

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EL GOHONZON, EL TESORO DE LA VIDA

El Gohonzon es la esencia del Budismo de Nichiren Daishonin. El Daishonin estaba plenamente iluminado a la eterna Ley de la vida, que pudo corporificar su iluminación –la unidad de su vida con la Ley Mística- en una forma física concreta que podía ser transmitida a las futuras generaciones, brindando así, la causa externa para que otras personas manifiesten su naturaleza de Buda innata.

El Sutra del Loto expresa la iluminación de Shakyamuni a la Ley f u n d a m e n t a l d e l a v i d a s i m b ó l i c a m e n t e , c o m o l a m a g n i f i c a Ceremonia en el Aire, un evento que trasciende en el tiempo y en el espacio, en el cual los budas Shakyamuni y Tajo se sentaron lado a lado en la Torre de los Tesoros, y todos los Budas de todo en universo, así como incontables seres de los nueve mundos se congregaron para escuchar la prédica del Buda.

E l g r a n m a e s t r o T í e n - t á i e x p r e s o s u i l u m i n a c i ó n a l a L e y fundamental de la vida como el principio de Ichinen Sanzen, una amplia visión de la vida que esclarece la inseparabilidad de la r e a l i d a d f u n d a m e n t a l y e l m u n d o f e n o m é n i c o . N o o b s t a n t e , imponentes como son, estas no son sino expresiones teóricas de la iluminación.

Nichiren Daishonin fue el primero en expresar su iluminación a la Ley de la vida en forma física, de manera que todas las demás personas pudieran manifestar también la Budeidad. El no formuloó vastos y nuevos sistema de doctrinas o teorías, sino que llevo al mundo de la realidad lo que hasta ese momento había sido puramente teórico. Le dio forma real a la Ley fundamental para manifestar la Budeidad.

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El Gohonzon, entonces no es un símbolo, sino una expresión real de la eterna Ley de Nam Myoho Renge Kyo y de la vida del Buda que esta iluminado a ella.

Cuando entonamos Daimoku con fe en el Gohonzon, manifestamos la Ley de Nam Myoho Renge Kyo inherente a nosotros mismos. El Gosho (carta) de Nichiren Daishonin llamado “El verdadero

aspecto del Gohonzon” contiene la descripción de lo que esta

escrito en el Gohonzon:

En el centro, de arriba hacia abajo, están escritas en caracteres chinos, las palabras “Nam Myoho Renge Kyo, Nichiren”. Esto indica la unidad de la Ley (Nam Myoho Renge Kyo –la verdad fundamental del universo), y la persona (Nichiren Daishonin). Esta inscripción central representa la entidad de la vida del Buda. A cada lado de esta inscripción central están escritos los nombres de los budas Shakyamuni y Taho, así como la de los cuatro líderes de los Bodhisattvas de la tierra y los otros Bodhisattvas, dioses, seres humanos, demonios y otros, tal como están descritos en la magnifica Ceremonia en el Aire, representada en el Sutra del Loto. Estas figuras representan los Diez Mundos o todos los fenómenos de la vida del Buda.

E l G o h o n z o n , e x p l i c a N i c h i r e n D a i s h o n i n , e s e l s i g n i f i c a d o fundamental de la afirmación del Sutra del Loto de que “todos los f e n ó m e n o s r e v e l a n l a v e r d a d e r a e n t i d a d ” ( S h o j o J i s s o ) , corporificando tanto la entidad de los fenómenos o funciones de la vida del Buda.

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Jamás busque este Gohonzon fuera de usted misma. El Gohonzon existe solo en la carne mortal de nosotros, las personas comunes que abrazamos el Sutra del Loto y entonamos Nam Myoho Renge Kyo.

Este es un pasaje muy conocido e importante. En él, el Daishonin disipa la idea de que la Budeidad existe en alguna parte separada de nuestra propia vida y de la realidad en que vivimos. En esto yace la grandiosidad de su Budismo, que cierra la brecha entre la verdad fundamental y la persona común.

El Gohonzon, como hemos dicho, corporifica la vida de Nichiren Daishonin, el Buda del Día Posterior a la Ley. No obstante, la Ley f u n d a m e n t a l d e l a v i d a a l a q u e N i c h i r e n D a i s h o n i n e s t a b a iluminado también existe dentro de nosotros mismos. Así, no existe diferencia esencial entre la vida del Buda y al vida de las personas comunes. Existe, sin embargo, una diferencia definida en los términos de la condición de vida. El Buda comprende que su propia vida es la Ley Mística, mientras que las personas comunes, cegadas por la ilusión, no.

Como el Buda del Día Posterior a la Ley, Nichiren Daishonin escribió el Gohonzon para que pudiésemos despertar a la Ley Mística que tenemos inherente y alcancemos la misma condición de v i d a d e l p r o p i o N i c h i r e n . D a d o q u e s u i n t e n c i ó n f u e l a d e despertarnos a la realidad fundamental de nuestra propia vida, él advierte, “Jamás busque este Gohonzon fuera de usted mismo”. Si pensáramos en el Gohonzon como un poder externo o sobrenatural al que debemos implorar ayuda, esto nos impediría descubrir la verdad fundamental dentro de nosotros mismos.

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El Daishonin, por tanto, nos advierte en contra de esa actitud en d i v e r s a s e s c r i t u r a s , e n “ E l l o g r o d e l a B u d e i d a d e n e s t a

existencia”, por ejemplo, dice:

Sin embargo, aun cuando usted entone Myoho Renge Kyo y crea en él, si piensa que la Ley se encuentra afuera de usted mismo, no esta abrazando la Ley Mística, sino c u a l q u i e r o t r a e n s e ñ a n z a i n f e r i o r … E n t o n c e s , c u a n d o entone la Ley Mística y recite el Sutra del Loto, tiene que llegar a sentir la profunda convicción de que Myoho Renge Kyo es su propia vida.

Para dar una analogía, independientemente de lo perfecta que sea nuestra visión, no podemos ver nuestro propio rostro. Solo cuando observamos en un espejo podemos ver nuestra apariencia. De manera similar, siendo limitada nuestra visión, no podemos ver n u e s t r a p r o p i a n a t u r a l e z a d e B u d a . S i n e m b a r g o , c u a n d o enfrentamos el espejo del Gohonzon, podemos descubrir el tesoro d e l a B u d e i d a d ( e l G o h o n z o n ) e n n u e s t r o i n t e r i o r . A q u í encontramos un significativo punto de diferencia entre el Budismo del Daishonin y otras enseñanzas religiosas.

Históricamente, esta evidente brecha entre la gente y su objeto de devoción no solo les ha cegado a la verdad dentro su propia vida, sino que abrió el camino para quienes claman ser intermediarios de la deidad para obtener y ejercer poder sobre la vida de los demás. L a e n s e ñ a n z a d e N i c h i r e n D a i s h o n i n n i e g a c u a l q u i e r b r e c h a esencial entre los seres humanos y la realidad fundamenta. Más bien, enseña que el supremo potencial yace dentro de nosotros, y nos muestra como manifestarlo “en la carne mortal de nosotros, las

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El Gohonzon es llamado mándala, una palabra sánscrita traducida al chino en términos que significan “perfectamente dotado” o “cúmulo de beneficios”. El Daishonin interpreta estas expresiones para dar a entender que el Gohonzon esta dotado con los diez mundos. Como se menciono antes, las diversas figuras inscritas a la derecha e izquierda se “Nam Myoho Renge Kyo” – Nichiren” en el centro del Gohonzon, representan los diez mundos de la vida del Buda.

El Daishonin enseño que cada uno de los diez mundos, contienen el potencial para la iluminación. Los diez mundos de la vida del Buda corporificados en el Gohonzon están “iluminados por los cinco ideogramas de la Ley Mística” y funcionan de manera iluminada para crear valor y conducir a los demás hacia la felicidad.

La diferencia entre el Daishonin y nosotros esta, en que luchando solamente por nuestros propios planes, el estado de Buda o Nam Myoho Renge Kyo nunca estaría en le centro de nuestra vida.

Una representación gráfica de nuestra vida podría mostrar a los reyes Dragón en el centro, indicando la animalidad, el demonio Kishimojin, indicando el hambre. El estado de Buda o Nam Myoho Renge Kyo podría estar arrinconado en alguna esquina, por decirlo a s í . P e r o m e d i a n t e n u e s t r a p r á c t i c a d e G o n g y o y D a i m o k u colocamos a Nam Myoho Renge Kyo en el centro de nuestra vida; entonces, todos nuestros estados de vida inherentes, desde el infierno hasta la Budeidad, son iluminados por la Ley Mística, en el lugar de estar ocultos por la ilusión y fuera de armonía entre ellos,

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de la misma manera en que un pedazo de metal ordinario puede magnetizarse a través del repetido contacto con un imán.

C o n f o r m e e n t o n a m o s N a m M y o h o R e n g e K y o a l G o h o n z o n , nuestros diez mundos se alinean con los diez mundos de la vida del Buda y comienzan a funcionar de la manera mas positiva tanto para beneficio nuestro como de los demás. En su comentario sobre el “Verdadero Objeto de la Devoción”, Nichikan Shonin el vigésimo sexto sumo prelado, escribe:

“Cuando entonamos Nam Myoho Renge Kyo con fe en este Gohonzon, nuestra vida inmediatamente pasa a ser el objeto de Devoción de Ichinen Sanzen; pasa a ser la vida de Nichiren Daishonin”.

La función con el Gohonzon que posibilita el surgimiento de nuestra naturaleza de Buda innata, es posible solo a través de la fe. Así, el Daishonin advierte, “El Gohonzon solo se encuentra en

la fe”.

Los sutras provisionales enfatizaban a menudo el desarrollo de la sabiduría como la clave para alcanzar la Budeidad, sin embargo, en el Sutra del Loto se muestra la iluminación del Buda como algo tan profundo que ninguna sabiduría ordinaria podría captarla. El pasaje inicial del capitulo “Medios Hábiles”, segundo del Sutra del Loto declara: “La sabiduría de los budas es infinitamente profunda

e inmensurable. El portal de esta sabiduría es difícil de comprender y difícil de de transponer. Ninguno de los que escucha la voz, ni los Pratyekabudas son capaces de comprenderla”. En consecuencia,

el Sutra del Loto enfatiza la fe como la clave para el logro de la iluminación. Se dice que incluso Shariputra, uno de los discípulos

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más notables de Shakyamuni, afamado como el “primero en sabiduría”, pudo alcanzar la iluminación solo cuando abrazo la fe en la enseñanza del Buda.

E l D a i s h o n i n d e s c r i b e e l G o h o n z o n c o m o u n “ c ú m u l o d e beneficios”, y afirma que “el Gohonzon solo se encuentra en la fe”. Todo depende de la fe, si la fe es firme, toda la vida se convertirá e n u n c ú m u l o d e b e n e f i c i o s . L a s p e r s o n a s d e f e f i r m e , e n consecuencia, jamás llegaran a un estancamiento, ellas pueden transformar todas las situaciones en beneficios y en felicidad.

Naturalmente, en el curso de nuestra vida, estamos sujetos a encontrar diversos problemas y sufrimientos, pero todos estos o b s t á c u l o s p u e d e n s e r u t i l i z a d o s c o m o u n i m p u l s o p a r a e l desarrollo y la elevación de nuestro estado de vida. En este aspecto, el principio más básico para quienes abrazan la fe en el Budismo de Nichiren Daishonin es que todo sirve como fuente de beneficio y felicidad. La infelicidad es desconocida para los que tienen una fe firme.

El Gohonzon, que el Daishonin nos concedió, es el verdadero objeto de devoción que nos hace posible observar nuestra mente, en términos mas simples, observar la propia mente, significa “conocerse”.

El Daishonin nos enseño acerca del Gohonzon para que podamos c o n o c e r n o s a n o s o t r o s m i s m o s , n u e s t r o v e r d a d e r o y o , p a r a despertarnos a la Budeidad dentro de nuestra vida y posibilitarnos extraer el poder de este supremo estado de vida.

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La fe es la clave para descubrir este poder dentro de nuestra vida, p a r a a b r i r y r e v e l a r l a a d a m a n t i n a b r i l l a n t e z d e l e s t a d o d e Budeidad inherente a la vida de cada persona hay una infinita fuerza vital y un manantial de sabiduría ilimitada. La fe nos permite hacer emerger esa fuerza vital y sabiduría a voluntad.

El presidente Toda solía decir: “Lo que tienen dentro de ustedes,

sale; lo que no tienen, no”. El fuerte y puro estado de Budeidad y

las débiles y repugnantes condiciones de vida de infierno, hambre y animalidad, existen dentro de nuestra vida y se manifiestan en respuesta a las causas externas en nuestro entorno.

Debido a que la vida es eterna, atravesando las tres existencias, nuestro karma del pasado también puede atacarnos en el presente en la forma de un gran problema o sufrimiento. Así como la causa del sufrimiento esta dentro de nosotros, de la misma manera nosotros tenemos el poder para transformar nuestro sufrimiento en felicidad, este poder emana del Estado de Buda.

Como afirmaba el presidente Toda, fundamentalmente los seres humanos son el producto de lo que tienen dentro: ni más ni menos. Por consiguiente, debemos cultivar el gran campo de nuestra vida y h u n d i r p r o f u n d a m e n t e l a s r a í c e s d e l a f e l i c i d a d . D e b e m o s descubrir el Gohonzon dentro de nosotros y crecer como grandes á r b o l e s q u e s e l e v a n t a n c o n u n a s e r e n i d a d i n c o n m o v i b l e . Haciéndolo, podemos demostrar nuestra condición de vida elevada a través de nuestro ejemplar humanismo y loable comportamiento, así como, los grandes beneficios y buena fortuna que recibimos en al vida diaria.

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LA NUEVA REVOLUCION HUMANA

Extraído de la novela la “La nueva Revolución Humana” por Daisaku Ikeda

En este día de marca de establecimiento de la enseñanza de Nichiren Daishonin, la pregunta crucial que debemos hacernos es: ¿Qué fue lo que el Daishonin quiso difundir en el mundo? Con voz potente, Shin´ichi hizo este planteamiento fundamental.

Los miembros que colmaban el Centro de Exhibición Industrial de la prefectura de Ishikawa, en la ciudad de Kanazawa, escuchaban con gran interés.

Era el 28 de abril de 1974; Shi´ichi participaba en una reunión general en conmemoración de los veinte años del Kosen-rufu en la Región Hokuriku. En su alocución quiso referirse a este tema de m á x i m a i m p o r t a n c i a p a r a t o d o s l o s d i s c í p u l o s d e N i c h i r e n Daishonin.

Dicho simplemente continuo..., el Daishonin se esforzó en propagar el Gohonzon, el objeto de respeto o devoción fundamental. Si las personas no pueden comprender la verdad esencial tampoco podrán adquirir un entendimiento de las cuestiones de la vida que derivan de ella, pero al tener una clara comprensión de la verdad, se vierte luz en todas las cuestiones, por eso, en bien de todos los seres vivos, el Daishonin revelo y difundió el Gohonzon, que es la verdad esencial.

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Los miembros estaban cautivos por la disertación de Shin´ichi, que iba al meollo de la cuestión.

En respuesta dijo:

“ l a t r a n s m i s i ó n d e l a s s i e t e e n s e ñ a n z a s s o b r e e l Gohonzon” expresa: ´”haga de su vida el objeto de respeto fundamental”. Por lo tanto me atrevo a decir que nuestra vida es el objeto de respeto fundamental. “la transmisión de las siete enseñanzas sobre el Gohonzon” es una colección de siete enseñanzas orales sobre el objeto de devoción transmitidas por Nichiren Daishonin a su sucesor y discípulo directo Nikko Shonin.

El tono de Shin’íchi se hizo más enfático: -en otras palabras, el budismo del Daishonin enseña que la vida es el origen de todas las cosas, entraña la filosofía que considera la vida humana como esencial, y que merece nuestra reverencia y respeto mas elevado. El mensaje fue claro y convincente, los cerca de quinientos invitados de diversos campos de la sociedad que se hallaban presentes estaban intrigados por la afirmación de Shin´ichi que la vida en si es el objeto de respeto fundamental. La filosofía que planteaba les resulto innovadora.

Luego Shin´ichi cito otro fragmento de “la transmisión de las siete enseñanzas sobre el Gohonzon”: “los cinco elementos del reino del

Dharma son los cinco elementos de nuestro cuerpo. El reino de Drama es Nichiren y Nichiren es el reino del Dharma”. Continuo

explicando: “En otras palabras, nuestro cuerpo esta compuesto de

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viento y espacio. El Daishonin declara que todos los elementos que componen el reino de Dharma del universo no difieren de los elementos que componen su vida”. Por supuesto, esto se aplica

no solo al Daishonin, sino a todos los seres vivientes. Cada ser es un vasto universo y una entidad de la Ley Mística. Por eso la vida debe ser atesorada como el objeto de respeto fundamental, esta es la enseñanza de la vida que sostenemos.

Shin´ichi aclaro que el objeto de respeto fundamental en el budismo del Daishonin no es un símbolo místico o mágico; es nuestra vida en si. Como dice el Daishonin: ”Jamás busque este

Gohonzon fuera de usted misma. El Gohonzon existe solo en la carne mortal de nosotros, las personas comunes que creemos en Sutra del Loto y entonamos Nam-myoho-renge-kyo”.

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UNA MAQUINA GENERADORA DE FELICIDAD

LA FE ES LA CLAVE PARA DESCUBRIR ESTE PODER DENTRO DE N U E S T R A V I D A , PA R A A B R I R Y R E V E L A R L A A D A M A N T I N A BRILLANTEZ DEL ESTADO DE BUDEIDAD.

El segundo presidente de la Soka Gakkai, Josei Toda, decía, en una forma muy fácil de entender: “Lamento usar una analogía tan

simple, pero el Gohonzon es como una maquina generadora de felicidad”.

Cuando hacemos Gongyo y Daimoku al Gohonzon, el microcosmos d e n u e s t r a v i d a i n d i v i d u a l a r m o n i z a p e r f e c t a m e n t e c o n e l macrocosmos del universo.

Por ejemplo, si nuestro planeta se apartara mínimamente de la orbital que lo liga al sol, estaríamos en tremendos problemas. Y si el eje terrestre se desplazara un solo grado, se produciría una verdadera catástrofe. Todas las formas de vida que hay en el planeta correrían riesgo de extinguirse. Todo mantiene un equilibrio m u y d e l i c a d o , g o b e r n a n d o p o r e l p r i n c i p i o e s t r i c t o d e l a inseparabilidad entre la vida y el universo gigantesco. El mismo principio se aplica a cada microcosmos, es decir, a la vida individual.

Por su parte, la ciencia esta consagrada a la investigación de las leyes naturales, reales pero invisibles. Dicho estudio ha permitido inventar muchas maquinas y dispositivos que aplican esas leyes, por ejemplo, comprender los principios de la flotación permitió al hombre inventar la navegación marítima y fluvial. Del mismo modo, cuando se descubrieron las leyes de la aerodinámica se pudo

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inventar el avión. Conocer las funciones de las ondas de radio allano el camino para inventar la radio y la televisión.

No obstante, estas leyes naturales que acabo de mencionar son parciales. A diferencia de la ciencia, el Budismo esta consagrado a investigar y explorar la Ley Mística, la gran ley de la vida que es esencia y origen de todas las demás leyes y principios existentes , tanto en el reino material como en el mundo espiritual.

La Ley Mística también es invisible, sin embargo, existe sin ninguna duda. Nichiren Daishonin revelo el objeto de respeto fundamental, el Gohonzon, con forma de mándala, para que p o d a m o s t o m a r c o n t a c t o c o n l a f u e r z a d e l a L e y M í s t i c a y manifestarla en nuestra vida. Por eso, el universo y nuestra vida son manifestaciones de la Ley Mística, Nam Myoho Renge Kyo. El Gohonzon es, también, la corporificación de Nam Myoho Renge Kyo. Ya que todas las cosas son entidades de la Ley Mística, todas son, en esencia, una entidad única e indivisible.

Por lo tanto, cuando cantamos Nam Myoho Renge Kyo y nos centramos en el Gohonzon, nuestra vida y el universo se fusionan c o m o e n g r a n a j e s d e u n a m a q u i n a q u e e n c a j a n c o n p e r f e c t a precisión, y comenzamos a movernos en dirección a la felicidad y la plenitud, entonces, podemos vivir en ritmo con el universo los 3 6 5 d í a s d e l a ñ o , e n p r i m a v e r a , v e r a n o , o t o ñ o e i n v i e r n o , manifestando la energía, la sabiduría y la buena fortuna que nos permiten remontar cualquier problema o sufrimiento.

Cuando encendemos el motor poderoso y revitalizante de la Budeidad, podemos quebrar cualquier situación de estancamiento y dirigirnos sin vacilación hacia la esperanza y la justicia.

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NUESTRO FIEL Y LIMPIO ESPEJO

“Yo Nichiren, he inscrito mi vida en tinta sumi; por lo tanto, crea en el Gohonzon con todo su corazón. La voluntad del Buda es el Sutra del Loto, pero el alma de Nichiren no es otra cosa que Nam Myoho Renge Kyo”.

Carta de Nichiren Daishonin “Respuesta a Kyo´o”.

Extractos tomados de “El mundo de los escritos de Nichiren Daishonin, dialogo sobre la Religión Humanística”

El termino Honzo, es el termino japonés aplicado al objeto de veneración de cualquier credo religioso; Gohonzon, precedido del prefijo Go a titulo honorífico, se refiere al mándala inscrito por Nichiren Daishonin. “Objeto de Devoción”, se aplica a algo que es respetado a venerado por su carácter fundamental o esencial. El Daishonin manifestó el Gohonzon como el objeto digno de supremo respeto que todas las personas deberían tomar como parámetro esencial de su vida.

Cuando oramos al Gohonzon, algo decisivo es comprender que es l a e x p r e s i ó n g r á f i c a d e N a m M y o h o R e n g e K y o , q u e e s l a mismísima vida de Nichiren Daishonin. Como el mismo señala en esta frase “Yo, Nichiren, he escrito mi vida… El alma de Nichiren

no es otra cosa que Nam Myoho Renge Kyo”. El Daishonin

manifestó la entidad nobilísima de su propio ser que es, también, la base primordial de la vida y el objeto de máximo respeto o devoción. Al mismo tiempo, reconoció que este estado de vida de profunda nobleza suprema existe asimismo en la vida de todas las personas, sin distinción.

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El Daishonin inscribió su vida, invisible de la Ley Mística de una manera gráfica, para ayudar a todo el resto de la gente a revelar el Gohonzon que cada uno posee dentro de su propio ser de manera inherente. Lo dejo como una suerte de espejo lípido, para ser empleado en la práctica cotidiana con el objetivo de cultivar el estado de Budeidad.

Muchas religiones de la época actual, consciente o inconsciente, ven al objeto de veneración o devoción como algo externo, de tal forma que el ser supremo o realidad trascendental quedan fuera del ser humano. Sin embargo. En el siglo XXI, necesitamos establecer una enseñanza de humanismo cabal, que enseñe que la vida de todas las personas posee por igual el mismo estado noble y preciado. Por lo tanto, la visión del Budismo de Nichiren Daishonin, que plantea el objeto de veneración como algo inherente a la vida e interno a cada ser humano, es extremadamente importante.

Nunca tenemos que pensar que el Gohonzon esta fuera de nuestra vida, nos advierte el Daishonin que manifestó en su propio ser la fuerza vital del Buda del tiempo sin comienzo. Su enseñanza no tendría ningún valor si no percibiéramos la Ley Mística en nuestra propia existencia y si no pudiéramos desarrollar esta misma capacidad suprema en nosotros mismos.

Una de las verdades de la vida es que a cada ser humano esta dotado, fundamentalmente, del estado del Buda. Es una verdad difícil de aceptar y de comprender. Aunque uno logre entenderla en determinado momento, no bien se presenta la menor situación, enseguida esa certeza vuelve a ser puesta en duda. Y esto se debe a que, además de la Budeidad, poseemos también la ignorancia u oscuridad fundamental.

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Para explicar la función del Gohonzon como un espejo fiel, de manera sencilla, podemos imaginar a una mujer que se maquilla mirándose a un espejo. Mientras sus ojos perciben la imagen r e f l e j a d a , e l l a v a a p l i c a n d o l o s p o l v o s y e l l á p i z l a b i a l correctamente sobre su propio rostro, para hacer aflorar y poner de relieve su belleza inherente. Pero si la mujer aplicara el maquillaje a la imagen del espejo, por mucho que insistiera en el retoque, su aspecto personal seguiría siendo el mismo de antes.

Es lo mismo cuando enfrentamos el límpido espejo del Gohonzon. Si sólo sentimos que es grandioso el Gohonzon entronizado en el altar y nos limitamos a pedir favores o nos tornamos dependientes de el como objeto externo, por mucho tiempo que pasemos haciendo daimoku frente a el, no conseguiremos brillar, lo mismo vale decir, cuando algo malo sucede, nos quejamos como si fuese culpa del Gohonzon. Por el contrario, nuestra vida resplandece de b u e n a f o r t u n a y d e b e n e f i c i o s c u a n d o n o s f o r j a m o s y n o s desarrollamos de manera incansable, mientras enfrentamos la realidad de la existencia cotidiana con la convicción de que el mismo estado luminoso del Gohonzon existe en nosotros mismos. Cuando luchamos por el Kosen-rufu, y realizamos a cada instante cien millones de eones de esfuerzo, a cada momento brotara en nuestro ser el inmenso estado de la Budeidad y surgirán en nuestra vida las tres propiedades iluminadas que siempre hemos poseído en forma primigenia: la sabiduría, el coraje y el profundo amor a la humanidad.

El Daishonin revelo el Gohonzon para enseñar a las personas esta fuerza vital sin límites.

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Con el Gohonzon como espejo inmaculado, deberíamos adquirir convicción en la existencia de esta clase de fuerza vital en nuestro interior, en nuestros seres cercanos y de hecho, en todas las personas, creer en el Gohonzon es creer que todos los individuos están dotados de “la vida del Buda de la alegría ilimitada”, como potencial verdadero.

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EL OBJETO DE VENERACION

El siguiente ensayo fue presentado en la conferencia del Departamento de Estudio de la SGI-USA realizada en el Centro Natural y Cultural de la Florida, del 21 al 23 de abril de 2000.

Shin Yatomi

Subjefe del Departamento de estudio de la SGI-USA

El Gohonzon: Su significado, palabras e imágenes

Uno de los temas mas debatidos respecto a cualquier objeto religioso, es si es sagrado o representa lo sagrado. Dicho de otra manera, ¿es una corporificación real o un símbolo de lo que debe ser venerado en oración? Estas preguntas acerca de la naturaleza de los objetos religiosos han desempeñado un papel importante en la historia de las regiones.

La controversia Iconoclasta en el que los cristianos debatieron los méritos de los iconos religiosos es considerada como el ultimo paso hacia el gran cisma entre la iglesia Católica Romana y la Iglesia Ortodoxa Griega en 1054. La interpretación de la Eucaristía - el pan y vino consagrados utilizados en la Comunión Sagrada - ha sido otra fuente de disputas doctrinales en la iglesia Cristiana desde comienzo de la Edad Media, especialmente durante la época de la Reforma. En la Decimotercera sesión del Concilio de Trento realizado en 1551, la iglesia Católica Romana realizo su Doctrina de Transubstanciación, afirmando la conversión de toda la sustancia del pan y el vino en toda la sustancia del Cuerpo y la Sangre de Cristo, sólo la apariencia del pan y el vino permanecen después de la consagración.

Los protestantes se oponían a esta visión. Por ejemplo, Martín Lutero afirmaba que después de la consagración, las sustancias

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tanto del Cuerpo y la Sangre de Cristo y del Pan y el Vino coexistían en unión mutua. Ulrich Zwingli, de otro lado, afirmaba que la Cena del Señor era primariamente un rito morativo, y que no había cambio alguno en los elementos. Como es evidente en la historia de la Cristiandad, los objetos religiosos con frecuencia provocaron tensión y ansiedad en aquellos que pensaban que lo divino estaba más allá de la expresión material.

Al mismo tiempo la gente tiende a buscar algo tangible como un objeto o expresión de su devoción. Algunas personas consideran como una señal de lo divino como lo divino en si, mientras que otros reducen el significado de un objeto sagrado a un símbolo ritual vacío de su propia espiritualidad. La naturaleza de un objeto religioso, de esta manera, es con frecuencia el centro del debate teológico y de confusión en muchas religiones.

¿Es el Gohonzon un símbolo o la corporificación?

En el caso del Budismo de Nichiren Daishonin, su objeto de devoción funciona tanto como símbolo y como corporificación. Cuando la gente ve el Gohonzon por primera vez, ¿Qué es lo que v e n ? ¿ Q u é e s l o q u e h a c e n d e e l ? e s u n p e r g a m i n o c o n inscripciones desconocidas, pero ¿es un icono religioso o una formula sagrada? Cualquier sea su reacción, es difícil no notar los caracteres caligráficos orientales acomodados en un patrón especifico (aunque la mayoría no tiene ni idea de que significan esos caracteres y por que están inscritos de esa manera).

Como nuestras primeras impresiones de las cosas con frecuencia revelan algún discernimiento importante en su naturaleza, lo que la

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m a y o r í a d e n o s o t r o s n o t a p r i m e r a m e n t e e n e l a s p e c t o d e l Gohonzon, es decir sus caracteres escritos y su disposición gráfica, nos brindan algunos indicios de la intención de Nichiren Daishonin al crear este objeto de devoción.

E n u n s e n t i d o , e l G o h o n z o n , r e p r e s e n t a l a i l u m i n a c i ó n d e l Daishonin, y por consiguiente, nuestra naturaleza de Buda innata. El Gohonzon es un símbolo del potencial de Budeidad de todas las p e r s o n a s ; s i g n i f i c a a l g o d i f e r e n t e d e s i m i s m o . P o r e s t o e l Daishonin explica a su anciano discípulo Abutsu-bo el significado de sus ofrecimientos al Gohonzon – que es referido como “La torre de los tesoros” – como sigue: “Usted podrá pensar que hizo esas ofrendas a la torre de los tesoros del Buda Taho, pero no es así, en realidad se las hizo a usted mismo. Abutsu-bo es un Buda v e r d a d e r o , d o t a d o d e l a s t r e s p r o p i e d a d e s i l u m i n a d a s . D e b e invocar Nam Myoho Renge Kyo con esta convicción”. Aquí el Daishonin explica que, cuando oramos al Gohonzon, el Gohonzon esta dirigiendo nuestra atención a nuestra propia naturaleza de Buda innata. El Gohonzon refleja nuestra reverencia hacia nuestro supremo potencial interior. En este sentido, el Gohonzon funciona c o m o u n i n d i c a d o r d e n u e s t r a p r o p i a B u d e i d a d ; e s u n a representación simbólica. En el pasaje anterior, por tanto, el Daishonin nos advierte que no debemos confundir el signo por el significado que externaliza y objetiva la Budeidad que en realidad mora dentro de nosotros.

“Usted podrá pensar que hizo esas ofrendas a la torre de los Tesoros del Buda Taho, pero no es así en realidad se las hizo a usted mismo. Abutsu-bo es un Buda verdadero, dotado de las tres propiedades iluminadas”.

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Desde otra perspectiva, sin embargo, el Gohonzon funciona como una corporificación de la iluminación del Daishonin. El Gohonzon no es, intrínsecamente, una entidad viviente autoconsciente que corporifica la iluminación del Daishonin, sino que funciona como si lo fuera. El Daishonin explica: “Yo, Nichiren, diluí mi vida y en ella impregne la tinta Sumi con la cual escribí este Gohonzon. Por eso, crea en el con todo su corazón. La voluntad del Buda es el Sutra del Loto, pero el alma de Nichiren no es otra cosa que Nam Myoho Renge Kyo”. Cuando ponemos nuestra fe en el Gohonzon y oramos con el espíritu de este pasaje, el Gohonzon se transforma de un s i m p l e p a p e l y t i n t a e n u n a m a n i f e s t a c i ó n c o n c r e t a d e l a iluminación del Daishonin en la realidad de nuestra consciencia. El Gohonzon funciona así, como un estimulo externo que hace emerger nuestro potencial interior.

Por un lado, sabemos que el Gohonzon es una representación simbólica de nuestra naturaleza de Buda y por otro lado, le oramos como si fuese la real corporificación de la vida iluminada del Daishonin, de modo que podamos obtener la convicción de que la misma naturaleza existe dentro de nuestra vida, también.

Ver al Gohonzon como la corporificación de la iluminación del Daishonin no es simple ficción, aunque el Gohonzon físicamente sigue siendo papel y tinta; es la afirmación de nuestra fe en la iluminación del Daishonin y de nuestro propio potencial iluminado. El Gohonzon, en un sentido, sirve en representación del ausente Daishonin como ejemplo concreto del logro de la iluminación.

El Gohonzon, de esta manera, ayuda en nuestra practica como símbolo y como corporificación de la Budeidad. Debe notarse, no obstante, que el Gohonzon como corporificación de la iluminación

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no debe ser considerado como la presencia misteriosa de lo divino e n u n o b j e t o i n a n i m a d o . E l G o h o n z o n s e c o n v i e r t e e n u n a corporificación de la Budeidad a través de la fe y de la práctica. E n o t r a s p a l a b r a s , l a i m p o r t a n c i a d e l G o h o n z o n c o m o corporificación de la iluminación del Daishonin es significativa y real solo hasta el punto en que los practicantes le oren con fe y lo vean como un ejemplo a seguir, no como una fuerza externa salvadora. El significado del Gohonzon tal como lo pensaba el Daishonin, en este sentido, se crea a través de la dinámica interacción entre el objeto de devoción y su devoto. El significado del Gohonzon, por consiguiente, estaría incompleto sin la fe y la práctica del creyente.

LA TORRE DE LOS TESOROS: La imagen del Gohonzon

E l d i s e ñ o d e l G o h o n z o n r e m o n t a s u s o r í g e n e s a l B u d i s m o Mahayana, que tomo forma alrededor del siglo I en la India. En r e a c c i ó n a l B u d i s m o m o n á s t i c o , q u e e n f a t i z a b a l a s a l v a c i ó n personal a través de las austeridades, los budistas Mahayana e n f a t i z a b a n l a i m p o r t a n c i a d e l a l t r u i s m o y e l p a p e l d e l o s practicantes laicos (es decir, los bodhisattvas) para propagar la enseñanza. Los Mahayanistas llamaron a su doctrina “Mahayana” o “Gran Vehículo” para transportar las masas hacia la orilla de la iluminación, en tanto que se referían al Budismo Monástico como ”Hinayana” o “Pequeño Vehículo”. El movimiento popular Mahayana se desarrollo en torno a la imagen de las estupas, montículos o torres originalmente construidos para consagrar las reliquias de Shakyamuni. Después de la muerte de Shakyamuni, que muchos estudiosos consideraban alrededor del siglo IV o V antes de la era

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cristiana, sus creyentes laicos comenzaron a construir estas estupas, especialmente durante el reinado de Ashoka (268-232 a.c), quien fue el tercer gobernante de la dinastía Maurya y el primer Rey que unifico la India.

Muchos seguidores laicos se reunían alrededor de las estupas y rendían homenaje al Buda, quien ahora estaba ausente.

La popularidad de la veneración de estupas es evidente en el importante papel de la torre enjoyada del Sutra del Loto, uno de los primeros sutras Mahayana que, se cree, fue compilado alrededor del siglo I. El Daishonin utilizo la estupa o “torre de los tesoros” del Sutra del Loto como el principal tema gráfico para escribir el Gohonzon. En el centro, de arriba hacia abajo, en el Gohonzon esta escrito “Nam Myoho Renge Kyo, Nichiren”, que significa su despertar a la ley universal de Nam-Myoho-Renge-Kyo o Budeidad. Como el lo explica, “la Torre de los Tesoros es Nam Myoho Renge Kyo”, el Daishonin ve la Torre de los Tesoros retratada en el Sutra del Loto como un símbolo de la naturaleza de Buda inherente a la vida de todas las personas. De esta manera, el se dirige a uno de sus discípulos como sigue: “Por ende, Abutsu-bo es la Torre de los Tesoros y la torre de los Tesoros es Abutsu-bo”.

Las inscripciones a ambos lados de “Nam Myoho Renge Kyo, Nichiren” en el Gohonzon retrata la asamblea de diversos seres viviente que se reúnen en torno de la Torre de los Tesoros para escuchar la predica de Shakyamuni tal como esta descrito en el Sutra del Loto.

La diversidad de esta llamada asamblea en el Aire del Sutra del Loto refleja la naturaleza de la primera veneración de estupa que

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no esta limitada a la elite de la clase clerical sino abierta a personas de todos los estilos de vida.

Estas inscripciones del Gohonzon. Representan los diez estados de existencia (es decir, los Diez mundos): intenso sufrimiento y desesperación (infierno); deseos insaciables (Hambre); estupidez e g o í s t a ( a n i m a l i d a d ) ; a r r o g a n c i a y b e l i g e r a n c i a ( I r a ) ; c a l m a transitoria (humanidad) éxtasis intenso pero transitorio (Cielo); a u t o m e j o r a m i e n t o ( A p r e n d i z a j e ) ; a u t o d e s p e r t a r a v e r d a d e r a s parciales de la naturaleza y la humanidad (Autorrealización); altruismo (Bodhisattva); y el indestructible estado de felicidad enraizado en la compasión y la sabiduría (Budeidad). El Gohonzon muestra gráficamente que cada uno de estos diez estados de existencia – si están firmemente enraizados en la ley de Nam-myoho-renge-kyo- exhiben sus funciones mas positivas para nutrir la vida y la felicidad.

Por ejemplo, aunque podamos encontrarnos en estado de infierno, a través de nuestra oración al Gohonzon, podemos transformar nuestro intenso sufrimiento y desesperación por una fuente de poder y esperanza para superar nuestras dificultades.

Incidentalmente, algunos aspectos rituales involucrados en nuestra práctica al Gohonzon pueden recordar la veneración de la estupa de los primeros budistas Mahayana, por ejemplo, el tañido de la campaña puede derivar de los ofrecimientos de música que con frecuencia se hacían frente a una estupa. Otros ofrecimientos al Gohonzon también pueden remontarse a la primera veneración de estupa, como la ofrenda de flores e incienso representados en el Sutra del Loto.

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Palabras e Imagen: Universalidad subjetiva

El modo de expresión que eligió el Daishonin para la imagen de la Torre de los Tesoros es peculiar. En tanto existen ejemplos de representación gráfica de la Torre de los Tesoros y objetos religiosos caligráficos que preceden al Gohonzon, la imagen de la Torre de los Tesoros representada solo en caracteres escritos del Daishonin, no era nada frecuente si es que tenía precedentes. Después de la muerte de Shakyamuni, las estupas conteniendo reliquias de Shakyamuni se convirtieron en objetos de veneración e n t r e l o s c r e y e n t e s l a i c o . P r o n t o , l a s i m á g e n e s g r á f i c a s y esculpidas de Shakyamuni y de otros budas imaginados, así como de bodhisattvas y deidades budistas, fueron producidos como iconos religiosos.

Posteriormente la tradición Mahayana, puso mayor énfasis en las escritura, hasta el punto que la gente literalmente veneraba los rollos de textos budistas. Por ejemplo, en la india medieval, los s u t r a s d e l a S a b i d u r í a ( p r a j n a p a r a m i t a , e n s á n s c r i t o ) s e convirtieron en los objetos de veneración entre muchos budista Mahayana. Considerando la importancia religiosa de las escrituras en la tradición Mahayana, Jacob N. Kinnard, comenta:

“Las reliquias y las estupas son ciertamente dignas de ser veneradas, pero la escritura es mucho mas valiosa por que la escritura es la fuente de la sabiduría del Tathagatay, consecuentemente, la fuente del logro de su iluminación y, así, la fuente del valor de las reliquias”.

El Daishonin también enfatiza con frecuencia el importante papel de los materiales escritos, particularmente del Sutra del Loto. Por

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ejemplo, el dice: “El Sutra del Loto es tanto la enseñanza del Buda

como la corporificación de la sabiduría del Buda. Si tiene una sincera fe en cada uno de los caracteres y trazos del pincel que c o n t i e n e , u n o s e c o n v e r t i r á e n u n B u d a e n l a f o r m a presente” (WND, 969). Refutando el Budismo Zen medieval, que

rechazaba el papel de las escrituras budista, el Daishonin dice: ”Si

se menosprecian los caracteres escrito, ¿Qué mas se podría considerar como obra del Buda?” (GZ, 153). El también escribe: “Los caracteres son la forma que manifiestan las mentes de los seres vivientes”. (GZ, 380). El Uso de los caracteres escritos por

parte de Nichiren Daishonin como un medio para el Gohonzon refleja su firme creencia en el papel de los materiales escritos para comunicar no solo la realidad material de las cosas, sino también la realidad espiritual de la humanidad.

El uso del Daishonin de la imagen de la Torre de los Tesoros como motivo gráfico para el Gohonzon y su utilización de los caracteres e s c r i t o s c o m o u n m e d i o d e e x p r e s i ó n m u e s t r a s u p r o f u n d o d i s c e r n i m i e n t o e n l a n a t u r a l e z a d e l a v e n e r a c i ó n r e l i g i o s a . Pareciera que él entendió que una imagen y un texto escrito le hablan de manera diferente a nuestra mente.

I n s c r i b i e n d o e l G o h o n z o n c o m o u n a i m a g e n e x p r e s a d a e n caracteres, el Daishonin unifica la especialidad de una imagen g r á f i c a c o n l a u n i v e r s a l i d a d d e l o s c a r a c t e r e s e s c r i t o s p a r a transmitir la realidad de la naturaleza de Buda que es peculiar a c a d a p e r s o n a y s i m u l t á n e a m e n t e u n i v e r s a l p a r a t o d a s l a s personas. Ese aspecto subjetivo pero universal de la naturaleza de Buda esta en la esencia de la enseñanza del Daishonin, que promueve nuestra consciencia del supremo potencial no solo en nuestra vida sino también en la vida de todos los demás. El

Referencias

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