Núm. 19 - Año LX
DE
BARCELONA
10 de Julio de 1973Se publica cada 10 días deposito legal b. 1824-1958
PRECIOS DE SUSCRIPCION ADMINISTRACION Y SUSCRIPCION
Barcelona, anual
Provincias y posesiones . . . 125
Otros países y posesiones . . . . 200
Número corriente . . 10
Oficina de la Gaceta Municipal - Ciudad, 4, bajo*
La correspondencia se dirigirá al limo. Sr. Secre¬ tario general del Ayuntamiento de Barcelona.
SUMARIO
Páginas
Consejo Pleno (Sesión extraordinaria) 449
Comisión Municipal Ejecutiva (Extraordinaria) 457
Publicaciones y Disposiciones Oficiales 459
Anuncios Oficiales:
Núm. 19 - Año LX
DE
BARCELONA
10 de Julio de 1973Se publica cada 10 días DEPOSITO LEGAL
B. 1824- 1958
PRECIOS DE SUSCRIPCION ADMINISTRACION Y SUSCRIPCION
CONSEJO
PLENO
(Sesión
Extraordinaria)
En el Salón de Ciento de la Casa sede Consisto¬ rial de la Ciudad de Barcelona, a diecisietede mayo
de mil novecientos setenta y tres, se reúne el Con¬ sejo pleno en sesión extraordinaria convocada al
efecto, bajo la Presidencia del Excmo. Sr. Goberna¬
dor civil de la provincia, D. TomásPelayo Ros, para darcumplimiento alo dispuestopor el
art. 2.°,1 del
Reglamento de Organización y Administración mu¬
nicipal de Barcelona, de 3 de diciembre de 1964.
Concurren el Excmo. Sr. Alcalde saliente, D. José M.a de Porcioles y Colomer; los limos Sres. Tenien¬ tesde Alcalde, D. Félix Gallardo Carrera, D. Rafael
Entrena Cuesta y D. Félix Fernández Casanova, y los limos. Sres. Concejales, D. Manuel Rosell Gui¬
llén, D. Mariano Blasi Rialp, D. José Güell Ramón,
D. Ramón Bosch Estivill, D. José M.a Dot Bosch,
D. Mariano Ganduxer Relats, D. Esteban Negra
Valls, D. José Antonio Sauqué Gallarda, D. José Canalda Vilache, D. Ramón Torres Muñoz, D. Vi¬
cente Febrer Solsona, D. José M.a Tormo Magrans, D. Antonio Cañellas Sidós, D. Alfonso Cánovas La-puente, D. Alfonso Lorente Iñurrieta, D. Juan Ros
Picañol, D. Enrique Sarri Quesada, D. Juan Martí Butsems, D. Luis Pevidal López, D. Rogelio Mir
Martí, D. Jesús Calvo Martínez, D. Jaime Abella de
Castro, D. Jorge Xifra Heras, D. Luis Pérez Pardo,
D. Mariano CanoAbellán, D. Francisco Platón Ver¬
daguer, D. Gonzalo Quesada Hernández, D. Pedro
Salvat Virgili y D.a Carmen González Albiol, asis¬
tidos por el Secretario general de la Corporación, D. Juan Ignacio Bermejo y Gironès.
Excusan su asistencia los Sres. Torras Serratacó
y Gorina, por hallarse ausentes de la Ciudad. Abierta la sesión por la Presidencia a las trece horas quince minutos, es leída
y aprobada el acta de la sesión fija celebrada el diez de este mes.
Por orden de la Presidencia el Secretario general
da lectura de los siguientes Decretos del Ministerio de la Gobernación:
«Decreto 940/1973, de 12 de mayo, por el que
cesa don José María de Porcioles
y Colomer como Alcalde de Barcelona.
A propuesta del Ministro de la Gobernación, por
cumplimiento del plazo de mandato que establece el artículo sexto, dos, de la Ley de veintitrés de
mayo de milnovecientos sesenta, por la que se esta¬ blece un régimen especial
para el
Municipio
deBarcelona,
Cesa don José María de Porcioles y Colomercomo Alcalde de Barcelona, agradeciéndole los servicios
prestados.
Así lo dispongo por el presente Decreto, dado en Madrid a doce de mayo de mil novecientos setenta
y tres. — Francisco Franco. — El Ministro de la
Gobernación, Tomás Garicano Goñi.»
«Decreto 941/1973, de 12 de mayo,
por el que se nombra Alcalde de Barcelona a don Enrique Masó
Vázquez.
A propuesta del Ministro de la Gobernación, de
acuerdocon lo prevenido en el artículo sexto de la
Ley de veintitrés de mayo de mil novecientos se¬
senta, por la que se establece un régimen especial para el Municipio de Barcelona,
Vengo en nombrar Alcalde de Barcelona a don
Enrique Masó Vázquez.
Así lo dispongo por el presente Decreto, dado en Madrid a doce de mayo de mil novecientos setenta
y tres. — Francisco Franco. — El Ministro de la
Gobernación, Tomás Garicano Goñi.»
El Sr. Gobernador civil invita al nuevo Sr. Alcal¬
de, situado en lugar preferente del estrado, a jurar
el cargo ante el Consejo pleno.
El Sr. Masó Vázquez se acerca al estrado presi¬
dencial e hincado de rodillas ante el
Crucifijo,
los450 GACETA MUNICIPAL DE BARCELONA
del Consejo de Ciento, pronuncia de viva voz las
siguientes palabras, con
arreglo
a lafórmula
esta¬blecida en el art. 1.° del Decreto de la Presidencia
del Gobierno, de 10 de agosto de 1963:
«Juro servir a España con absoluta lealtad al Jefe del Estado, estricta fidelidad a los principios bási¬
cos del Movimiento Nacional y demás Leyes funda¬
mentales del Reino, poniendo el máximo celo y vo¬ luntad en el cumplimiento de las obligaciones
del
cargo de Alcalde para el que
he sido nombrado.»
El Sr. Gobernador civil, contesta:«Si así lo hacéis, Diosy Españaos lopremien, y si
no, os lo demanden.»
Acto continuo le entrega el bastón de mando ylas
insignias del cargo, y el nuevo
Alcalde, Excmo. Sr.
D. Enrique Masó Vázquez,queda investido de la
autoridad, tratamiento, deberes y derechos inheren¬
tes a la primera magistratura de la
Ciudad de Bar¬
celona.
El Secretario general de la
Corporación,
que cer¬ tifica. manifiesta que el Alcaldesaliente,
Excmo. Sr. D. José M.a de Porcioles y Colomer, padece una intensa afonía, que según dictamenfacultativo
leimpide hablar, por
lo
quele lia
encomendado
quesea él quien dé lectura al discurso,
lo
queimplica
un honor aunque también un riesgo, porque será
imposible sustituir al autor en
el
tono y acentode
su verbo dotado de personal emotividad:
Excmo. e limos, señores, señorasy señores, Ciuda¬
danos de Barcelona.
Uno nueva etapa
Conforme aloprevisto enla Ley, termina
hoy
mimandato de Alcalde de esta dilecta Barcelona, a
la que he tenido el
honor de
servirdurante más de
dieciséis años. La Carta municipal, con buen crite¬rio, quiso, mudando el sistema vigente, que
la fun¬
ción del primer magistrado de laCiudad
tuviera duración predeterminada. La renovación essiemprenecesaria, y más en la vida
colectiva de los pueblos.
Si buenaeslacontinuidad que engarza yuneépocasy permite
aprovechar
experiencias,ello
nopuede
demorar, ni menos dificultar que nuevos criterios,
nuevos alientos y nuevas esperanzas, vigoricen
los
destinos de las comunidades.
Un capítulo se cierra hoy, en la
querida historia
de esta Casa, tan entrañablemente unida a la de la Ciudad. Período dilatado, de más de tres lustros,me ha permitido vivir día a
día,
minuto a minuto,la inquietud, pero también, la esperanza
de
estaBarcelona, grande en su devenir histórico y en su
proyección.
Pero también se abre hoy una nueva etapa, llena
de esperanzadorasysingulares
posibilidades. Hemos
preparado su eclosión en
largo
caminar,escalonado
con voluntad firme, con afán apasionado, con ilu¬ sión encendida. Comprendí desde el primer mo¬ mento, queBarcelona, acomplejada trasuna
revolu¬
ción y una guerra, hundida en innecesarias simas,necesitaba abrirse a nuevos bríos, a nuevas sendas,
en una palabra, auna nueva temática
de ilusionada
vocación creadora, que le permitiese avanzar con pasomás vigorosoy
firme,
rebasar anacrónicaslimi¬
tacionesterritorialesy jurídicas,ensancharsupoder de autodeterminación y obtener, en consecuencia,en un adecuadoproceso descentralizado!* y de acer¬
camiento al pueblo, que nuestra Barcelona, «cap i casal» de Cataluña y «puertay puerto de España»,
pudiera seguir fiel a sus valores tradicionales y al¬
canzar el desarrollo preciso para afrimar su perso¬ nalidad y lograr la amplia base comunitaria que,
con acento peculiar, demandan, de consuno, la con¬
vivencia humana y la justicia social.
No nos podía bastar trabajar porla inquietud de
cada día. Había que hacerlo, además, por ese ma¬
ñana, más o menos lejano, en las densas vigilias de nuestro cotidiano quehacer. Este era nuestro deber
y asílo hicimos. Entre la tangible realidad del hoy, amasada en trabajos y esfuerzos y la ilusionada es¬
peranza de un mañana, fruto y coronación de in¬
quietudes pasadas, no existe separación. Si somos
hijos de nuestro ayer, que configura nuestro hoy, éste sólo alcanza su intrínseca trascendencia cuando se proyecta y se inserta en los avatares de nuevos
amaneceres.
El hombre y su circunstancia
Pero los hechos, la realidad de cada día, nos con¬ diciona inexorablemente. El hombre y su circuns¬
tancia, es siempre tema propicio a la reflexión. Nuestros filósofos encuentran en él vena para la
disquisición y nuestros hombres
públicos
límite asu acción, a su política que definen como el arte de
lo posible.
No hay duda de que los condicionamientos del momento, la circunstancia del lugar y de cada épo¬
ca, los presupuestos de hecho, enmarcan y limitan
nuestras actitudes y prefijan la normación de sus instituciones.
¿Hasta qué medida? Al mundo lo mueven siem¬ pre las ideas, pero con la poderosa lentitud que
exige su arraigo. El tiempo sólo respeta las cosas realizadas con suconcurso. Ciertas convulsiones han podido transformar instantáneamente actitudes y
situaciones, mas aún así, necesitan de esa presencia del tiempo para su consideración y aunque toda mudanza exige de ciertas circunstancias, conviene
descubrir, con santa audacia, nuevos horizontes, ser alfa de nuevos afanes y superar la placidez de tan¬
tos «Capuas» en los que fácilmente surgen letár¬ gicas rutinas, aburridos bostezos y adormilantes in¬ diferencias. Más que finales de etapa, de éxitos
triunfales, hay que buscar,una y otravez el camino
que se inicia, la senda que se abre, el rumbo que
ilumina, la singladura que promete.
Franco ha tenido el don de buscar, con pruden¬
cia,las evolucionesnecesarias.No es fácilestalabor. La cicatrización de esos procesos exige siempre cui¬
dadosespeciales. Laguerra civil, cruenta y dolorosa, puso fin a un materialismo que iba corroyendo y
aniquilando valores del espíritu; a una larga y tre¬
menda época de provocación y enfrentamiento y a
un empobrecimiento en que la devastación y
la
mi¬seria cobraron especial asiento, y en la que ni la
justicia social tenía base material en qué afincarse.
La Barcelona de 1957
Toda guerra causa un trauma. Y Barcelona, como hemos apuntado, lo sufrió en gran escala. Se sintió
apartada de sus tradicionales valores y sin capaci¬ dad para una reacción suficiente. En el orden mu¬
GACETA MUNICIPAL DE BARCELONA 451
atendido; seacumulaban déficits de actuación,y los servicios públicos acusaban un prematuro envejeci¬
miento, un grave desfase, frente a nuevas necesi¬
dades.
Mil novecientos cincuenta y siete marca una nue¬
va etapa. No voy a definirla. Barcelona no podía
dejar de aprovechar ese momento. Tenía que reco¬ brar su personalidad, afirmarse en sí misma; aden¬
trarse por las tierras de España, en acto de presen¬
cia, pero a la vez, de afecto y comprensión;
lanzar--e a la búsqueda de nuevos caminos y cobrar mayo-ves alientos.
Esta Ciudad respondió, como siemjre, a la llama-ja. 1 fue esta simbiosis de afeetos y de ilusione», 'o que permitió avanzar. Sin esta Barcelona queri
da, sin adentrarse en sus calles arecoger sus anhelos
de nueva vida, nada hubiera sido posible. Que hubo
discrepancias, es evidente, pero no puede escapar a
ningúnconocedor delalma barcelonesa lo que pudo haber de protesta al nuevo esfuerzo que se exigía,
y de adhesión a la nueva temática planteada.
Política catalana y española
Era preciso alentar una política catalana y a la
vez española, porque ambas son expresión de un
mismo destino, porque constituyen una indivisible
e inseparable realidad de un quehacer común, que
si daaesta tierra catalana sumásamplia dimensión,
proporciona al sentir español su más alta plenitud,
al integrar y fundir en él todos los valores que lo forman.
Nada innovaba en ese afán depotenciar amiCiu¬
dad y unirla a más generosos horizontes. Era una
política aprendida en mi niñez, de ilustresmaestros, que me enseñaron que la vigorización del espíritu de este país es aspiración y deber, jamás
enfrenta-miento, que halla en los caminos de la grandeza
de la Patria su más amplia y firme base, su adecua¬
da senda de unidad y su más plena manifestación;
no en la estrechez esterilizante de uniformismos sin
sentido, sino en la integración plena, total y armó¬
nica de todos sus valores.
He servido lealmente a Barcelona y a Cataluña.
Pero con igual lealtad, pues ésta no admite fraccio¬
namientos, serví a España, porque somos parte de ella, porqueestamosunidos asu grandezay destino, porque nosconsideramos vinculados a esa Hispani¬ dad que hemos ayudado a formar y en la que esta¬
mos inmersos para gloria nuestra. Busqué los cami¬
nos de integración, porque en ellos la unidad poten¬
cia y no frena, en ellos no hay amputación, sino equilibrio yvigorización, sin más jerarquías ni pri¬
micias quelas que exige el mejorservicio alacomu¬ nidad. Por ello, para proclamarlo, recorrí España
enteracomo peregrino, buscando afectos y ofrecien¬
do lealtades. Y con ese mismo designio viajé por toda América, para sumergirme en el Hispanismo y brindar a los alcaldes de aquellas tierras la hospi¬ talidad de esta Ciudad, a la que acudieron en histó¬ ricas jornadas,
en número excepcional, y con entu¬
siasmo y afecto inolvidables.
En íntima ynecesaria colaboración con estimados
compañeros, procuramos la ordenación de nuestro
derecho glorioso, relicario de vivencias y su Compi¬ lación fue una realidad, sin la más mínima renun¬
cia. La Carta municipal, Ley propia y especial de
Barcelona, se abrió como senda inicial, como alfa que aspira a ser medida y principio de autodeter¬
minación y ala vez de integración. Defendimos una y otra vez la Comarca, fenómeno municipal barce¬
lonés quelasrealidades han transformado de hecho, y casi diría de derecho, en esa Area metropolitana que ha de ser, por encima de todo, expresión del equilibrio de esta tierra. Y en esa directriz
integra-dora de valores espirituales, permitidme que me refiera a uno, al que el alma catalana es especial¬
mente sensible, poique
es su verbo: la restauración de los Juegos Florales, que aspira a reverberar el germen y transmitir el mensaje.
De que hemos seguido el camino conveniente,
qué duda cabe, si política es posibilidad y pruden¬ cia. ¿Que hubo contención? Es igualmente induda¬
ble, porque es parte de esa prudencia, de ese ritmo
que hay que dar a cada cosa, de ese afán que cada día tiene.
La Carta municipal
Sin el fortalecimiento que la Carta dio a nuestra
gestión, hubiese sido imposible el plan de accesos
a Barcelona, sus cinturones deronda, el
nuevo abas¬ tecimiento de agua, la transformación de nuestros enlaces ferroviarios, los túneles del Tibidabo, la
nueva estructura de nuestros Metros, y, en general,
de nuestros transportes, la emprendida política es¬ colar, de sanidad, asistencial, de deportes, de mu¬ seos,de parques yjardines, de pavimentos, de alum¬ brado, de alcantarillado y depuración de aguas, la
potenciación de Mercabarna, del Servicio de Pom¬
pas fúnebres, del Patronato municipal de la Vi¬ vienda, de la Zona Franca, de la Feria de Muestras,
de nuestras compañías municipales de servicios
y la mejor dotación de los delimpieza, de circulación, de nuestra querida, leal y eficaz Guardia urbana, del abnegado y no menos entrañable Cuerpo de
Bomberos, etc.
No fue la nuestra una política de obras, sino de
fines, en los que las realizaciones no eran más que pasos del engrandecimiento y potenciación de Bar¬ celona.
La doble temática de Barcelona
Paranosotros nuestra Barcelona 110 puede olvidar
la doble temática que le corresponde afrontar, para
ser fiel a sus destinos, a su específica y propia per¬ sonalidad: la de ser instrumento de equilibrio de
esta tierra, y cauce de integración con el resto de España. Sin esta Ciudad que durante siglos absor¬ bió los excedentes de población de nuestro campo,
nohubiera sido posiblemantenerlaunidad denues¬
tras casas y se hubiera caído en el minifundio, que
empobrece, o en el latifundio, que se trueca en ab¬ sentismo. Hoy han mudado los tiempos, y cuando la familia solariega desaparece, es de nuevo Barce¬ lona la que, en su industrialización y crecimiento, transforma sus tierras colindantes y las convierte
progresivamente en zona urbana e industrial que muda su vida y su nivel o influye, en forma deci¬
siva, en el progreso del resto de las tierras de Ca¬
taluña.
Agotado nuestro término municipal hubiéramos
podido optar, siguiendo tantos precedentes, por la
anexión. Pero entendimos que las macrocefalias poco resuelven y que la misión de Barcelona era la de ser instrumento y expresión de equilibrio y de
transformación de gran parte de la Cataluña cen¬
Bar-452 GACETA MUNICIPAL DE BARCELONA
celona fuese presencia y ágora y para ello potencia¬
mos ferias, exposiciones monográficas y congresos,
pues entendimos que sólo con esta apertura podía¬
mos conectarnos con las corrientes de aproximación
que rigen en este momento.
Pero junto a esta directriz, netamente catalana,
no podíamos olvidar que Barcelona, puerta de Es¬
paña. es inicio y osmosis de caminos comunes. El mundo vuelve como sabéis al Mediterráneo. En él se centrará gran parte de la economía europea. Vol¬
ver a ese marlatino, estarpresentes en él, constituye un deber de España en esta nueva hora mediterrá¬
nea. Y Barcelona, fiel a su tradición, debe ser de
nuevo, como lo fue antaño, expresión de presencias
españolas, en una política de alta fusión espiritual que ha de darle dimensión y nueva vida.
En esta temática de potenciación eintegraciones, hemos dirigido los pasos, seguros de que con ello
lográbamos un avance en el planteamiento general de los problemas de Cataluña y de la presencia de
España en el Mediterráneo. Quien no asocie la de¬
seada Exposición con estos fines, no valorará bien
su problemática.
Y esto, señores, sólo ha sido posible porque esta
Casa supo poner ilusión, afán de servicio y, lo que
es más fundamental, confianza en nuestra Barce¬ lona.
Nuevas metas
Si Dios permitió dotar a Barcelona de una Ley
especial, nuestra querida
Carta,
potenciar nuestra Hacienda, planificar sus necesidades, vigorizar y reestructurar servicios,creartemáticas de expansióny abrir nuevos cauces, no hemos olvidado nunca, que tras estos logros inmediatos, totalmente indis¬
pensables, se proyectaban otros, de los que
los
ac¬ tuales son sólo instrumento y camino.Una y otra vez los hemos ido pregonando en for¬
ma insistente y reiterada, para que nuestro pueblo se diese cuenta de a dónde íbamos, y dónde debía¬ mos llegar. Y en esa lejana meta pusimos tal entu¬
siasmo. que alguien pudo suponer que era con ol¬ vido de la política inmediata que necesitaba la Ciudad. Sabíamos que no llegaríamos a esa Barce¬ lona de plenitudes. Los horizontes siempre se
alejan
a medida que nos aproximamos a ellos. Pero debía¬
mos acercarnos sin debilidades, sin descanso y tra¬
bajar por y para esa meta. Los que abren los cami¬
nos, difícilmente llegan a la cima esperada. Su dis¬
frute es reservado a otras generaciones. Los que ini¬
cianla rutatienen ya elprecio que da la esperanza, el de adivinaryconfigurar las tierrasdeseadas.A los
demás les corresponderá el goce de su posesión.
Esa es la nueva etapa de plenitudes a que antes
aludía, y que sin duda alguna alcanzaréis. Para faci¬ litar ese trayecto hemos trabajado y proclamado la
necesidad de la reforma de la Carta municipal que,
en fortalecimiento de su singularidad, ha de daros
nuevos emprendimientos de autodeterminación; y
hemos luchado dentro de la concepción indicada, por el Area Metropolitana que ya no es
sólo simple
esperanza. En 24 de julio de 1968, elMinisterio
de la Vivienda aprobaba su Plan directory, por orden de 20 de diciembre de 1971, creó la Comisión Ges¬tora de nuestra Area y en forma análoga tiene pre¬
parada la reforma urbana de la Ciudad, a la que un grupo de hombres selectos ha dedicado varios años y en la que palpita el aliento de una mayor gran¬
deza y de una más equilibrada convivencia social. A facilitar esa gestión os ha de ayudar el proyecto
deLey de Reforma de la Ley del Suelo, de marcado
signo comunitario y, en cierta medida, la nueva Lev de Bases de Régimen local, si se logra darle en las
Cortes la mayor dimensión que sea desea.
Hará falta tenacidad y decisión. Pero bien sé que
no os ha de faltar. Sin embargo no puedo ocultaros
mi preocupación porcierto afán de acrecer faculta¬ des a cuenta de las Entidades municipales, en vez de hacerlo de las del Estado, y de querer confinar a Barcelona y convertirla en barrio histórico de la
nueva Area, cuando ésta sólo debe ser aspiración
común y expresión de equilibrio.
En vuestra decisión y firmeza confiamos todos. Gracias por la ayuda.
De todo ello nada o muy poco se hubiera logrado
si no hubiera habido el auxilio y la comprensión de tantas personas.
Mil gracias al Generalísimo Franco. Sus servicios
a la Patria son tan preclaros y excepcionales que
alcanzan un conseso singular, que no es menester
subrayar ahora, respecto a su persona. Permitidme sólo destacar que en él he tenido el más alto y efi¬
caz interlocutor. En su fina y alta percepción, por
encima siempre de toda visión reducida, encontré apoyo y aliento. El sabe bien de mi lealtad, que boy ratifico.
A nuestro Príncipe mi gratitud por su preocupa¬
ción constante por esta Ciudad y su problemática.
Se siente aquí un barcelonés más, y ello constituye
una prueba de su amplia concepción de los proble¬ mas nacionales.
Un recuerdo a don Camilo Alonso Vega, militar
de una pieza, con una humanidad y una compren¬
sión excepcionales. El defendió como nadie el Plan
general de Aguas de Cataluña y planteó, con ardor y visión de futuro, nuestra Carta municipal. Mi re¬ cuerdo más emocionado. Le echa todavía de menos
la gran familia local española.
A los amigos queridos del Gobierno, de esos va¬ rios Gobiernos de Franco con los que he podido co¬
laborar, mi reconocimiento. Encontré en ellos mano
abierta, ayuda franca y generoso interés. Todavía
en nombre de Barcelona, gracias.
A las autoridades todas de la tierra catalana y de modo singular a las de Barcelona, el testimonio de
un afectosurgido del trabajo común,en el quetodos
hemos puesto esperanza eilusión. Poderme vincular
ala temática apasionante de esta Provinciay de las
demás de la región, ha sidopara mí un gran placer.
Siempre he estimado que sólo en la integración de
nuestras inquietudes podía llevarse a término la
misión que nos ha sido confiada.
¡Qué voy a decir de esos inolvidables miembros de las Corporaciones que me ha tocado presidir y de los Delegados, prestos, unos y otros a la acción y al servicio! Su lealtad, su amistad, su afecto, su
amor a Barceloname han conmovido siempre. Ellos son los artífices de lo hecho. Todo mi afecto y mi
amistad es poco para reflejar mi gratitud. Adiós,
mis queridos amigos. Os digo adiós, pero aquí, en
este corazón queda vuestro gratísimo recuerdo con mi reconocimiento. Para todos un abrazo, un fuerte
GACETA MUNICIPAL DE BARCELONA 453
A mis leales funcionarios, representados por la Secretaría general, que a todos comprende, mi gra¬ titud. Soy fedatario especial de vuestra lealtad, de vuestro amor a la Ciudad y de vuestra preparación.
Ha sido para mí un gran honor ampliar con voso¬
tros una amistad con la que me honro y que en mí
ha de permanecer para siempre; y perdonadme de cuantome hayaequivocado. Un saludo especial
para los servidores de mi secretaría. Para vosotros no ha
habidohoras,ni fiestas, sino servicio apegado, plena
y absoluta dedicación, con la sonrisa en los labios,
con el afecto en el corazón. Me voy lleno de reco¬
nocimiento y amores.
A ti, Alcalde, viejo amigo Enrique Masó, que
conoces también el canto de aquel Ter en que nos hemos mirado en la niñez, mi confianza en tu ta¬
lento, en tu preparación, en tu sabio y prudente
hacer. Sabes de la grandeza y la pequenez del mun¬ do y, como yo, has convivido en las tierras amplias
de esa inolvidable Castilla. Mi felicitación más sin¬ cera y la íntima alegría de poderte tener como su¬ cesor y decirte: Senyor Batlle, a les teves ordres.
Pongo en ti las mejores esperanzas.
A todos un ruego: unidad con vuestro Alcalde.
Su fuerza, bien lo sabéis, radica en esa unidad. Al¬
guien quiso creer que ello era expresión de una
disciplina política. No, amigos, es vocación, difícil vocación llena de renuncias, no fácil de lograr. Os
pido de corazón que seáis fieles a esa unidad, tal
como me la ofrecisteis a mí, pensando
en ese futuro de nuestra Barcelona.
Y a Barcelona, la renovación de mi afecto. Te he
servido, Barcelona, con fervores de enamorado, in¬
merso en tu amor, fiel a tu destino y leal a tu voca¬
ción, procurando comprender tu sentir, vivir minu¬ to a minuto el latir de tu corazón y el aletear de tu alma. A Barcelona, a mi adorada Barcelona, la he soñado de día y de noche, buscando su pasado, aco¬
giéndome a su presente, cobrando fuerzas para su futuro con toda mi apasionada devoción. Jamás ol¬ vidaré las demostraciones de afecto recibidas de todos vosotros en esas queridas calles barcelonesas.
Las aceptaba comocoincidencia de amores e ilusio¬
nes. Hoy, pueblo barcelonés, vuelvo a ti, como uno
más, para unir mi voz a la tuya, para sumar mi vo¬ luntad a la colectiva de este pueblo que avanza y
en el que tot és camí, tot és dreçera si ens dem la
mà. Y en ese sentir permaneceré mientras mis ojos
no se cierren para abrirlos a la infinita luz de Dios. A todos, muchas gracias.
El Excmo. Sr. Alcalde, D.Enrique Masó Vázquez,
pronuncia el siguiente discurso:
Excelentísimo Sr. Gobernador civil, Excelentísi¬
mos e limos. Señores, Señoras y Señores presentes en este histórico Salón de Ciento, Ciudadanos de Barcelona:
Consciente del acto trascendental que estamos
celebrando, deseo, como preámbulo de honor, que
el Sr. Gobernador que nos preside
tenga a bien transmitir mi adhesión y afecto personal a su Exce¬
lencia el Jefe del Estado, quien ha decretado mi
nombramientocomo Alcalde de Barcelona, también a su Alteza Real el
Príncipe Don Juan Carlos y a todos los miembros del Gobierno de la Nación. Le ruego, Sr. Gobernador, que les eleve la sinceridad que inspira mi futura dedicación al frente de esta
Alcaldía con el mejor espíritu de servicio a mi ciu¬ dad natal, ya que haciendo esto, serviré a Cataluña y a España.
Deseo también saludar ahora públicamente a to¬ das las Autoridades de nuestra Provincia, y con un
sello de compañerismo a los demás Alcaldes de
España, quienes al oír o leer estas palabras sabrán comprenderen lasmás íntimas fibras de su espíritu
la ilusión que, aparejada de responsabilidad, repre¬
senta para un hombre serAlcalde del núcleo huma¬
no donde ha nacido, donde ha aprendido a hablar, donde se ha criado, se ha educado, donde ha apren¬ dido a amar y a trabajar.
Un saludo a todas las instituciones sociales, eco¬ nómicas, profesionales, eclesiásticas, culturales, ar¬ tísticas y deportivas de nuestra Ciudad,
que, a mi
entender, pueden abrir cauces de muchas inquietu¬ des comunitarias hacia ésta su casa y confío que
serán receptoras ilusionadas de las normativas que para el bien común salgan de aquí.
Un saludo fraterno a todas las Casas regionales
y
provinciales que tenemos en Barcelona. Sus miem¬
bros, como buenoshijos de sus patrias chicas, se reú¬
nen en tales Centros para recordar
en común las variadas y típicas vivencias de pasados tiempos y
así, con ello también, ayudan al latir del gran cora¬
zón de Barcelona.
También deseo enviar un saludo al Cuerpo Con¬
sular acreditado en nuestra Ciudad y a las Entida¬
des culturales y profesionales vinculadas a las na¬ ciones que representan sus miembros.
A ti, mi querido amigo José M.a de Porcioles, ¿qué saludo, qué abrazo debo transmitirte? Para este acto de toma de posesión y relevo en la Alcal¬
día, no he sabido encontrar las palabras que sinte¬
ticen definiendo tu genial persona y tu obra plas¬
mada en tantos sueños realizados, fruto de tu amor
a Barcelona. Al intentar buscar tales palabras,
me salían caudales de frases que extenderían este acto y con seguridad no expresarían lo que otros hom¬
bres de esta generación y de generaciones futuras sabrán hacer mucho mejor que yo, aunque mi cari¬ ño hacia ti no sea inferior al que más te lo tenga.
Tu ingente labor en el presente de tu actuación ha
amplificado ya la historia del futuro de nuestra Ciudad. Tu espíritu lo encontraremos siempre en todos los puntos de Barcelona.
Permíteme, pues, que ahora tan sólo te diga, en nombre propioy en el de los barceloneses, y salien¬ do ello de lo más profundo de mi corazón: «Moltes
gràcies, senyor Batlle». Que la humana tristeza de
esta despedida se transforme en alegría íntima y serena, puesto que sabes que aquí dejas a otro hom¬
bre también enamorado de Barcelona.
Deseo extender este agradecimiento a los que
a
tu lado han sido leales colaboradores, Regidores y
Funcionarios, que tanto y tan bien han trabajado contigo. Por mi parcial conocimiento de esta Casa
a través de mis actividades anteriores a la respon¬
sabilidad que acabo de asumir,pude constatary doy fe públicamente de que aquí hay elemento humano de gran lealtad, preparación y dedicación.
Para todos vosotros, ciudadanos de Barcelona,
wqué mensaje puedo transmitiros en estos primeros
minutos de Alcalde? Desde luego que no he caído
en la insensatez de improvisar un programa de ac¬ tuación. Deben estar ya en los archivos de la leyen¬
da aquellas expresiones de planificaciones que no se
cumplían, promesas de concreciones futuras que se
olvidaban, y donde tan sólo el verbo y la expresión
barce-454 GACETA MUNICIPAL DE BARCELONA
loneses, que soy uno de vosotros, que lie vibrado
en tantos peldaños de la escala social, creo que
ahora tan sólo tengo la obligación, como primera de las muchas que tendré en el futuro, de expresar
como siento y pienso al empezar como hombre pú¬
blico, coordinador de hombres al servicio de la
Ciudad y encauzar de inquietudes y de ilusiones ciudadanas. Y ello realizado con toda la honestidad
que siento dentro de mí y que con la autoridad que
se me ha confiado me permitirá aplicarla a todos
los niveles que están bajo mi responsabilidad. Al decir esto siento sobre mí los ojos de la histo¬ ria de 600 años de este Concell de Cent donde esta¬
mos ahora reunidos y vislumbrando estas sombras
del futuro que un día hechas realidades tangibles
pedirán cuenta a mi conciencia de lo que baya
hecho.
Creo queBarcelona debe ser «elgran hogar» para todos nosotros donde el reflejo de la intimidad y la pureza del mismo no se traduzca en frías estadís¬ ticas conflictivas ni triunfalistas. Y si por nuestras
inquietudes, capacidades, espíritu de trabajo y con¬ dicionamientos históricos y geográficos hemos de
ser potente antena emisora y receptora de tantas
ondas sociales, culturales, comerciales, industriales
y artísticas, que enfoquen hacia el resto de España, hacia el Mediterráneo, hacia Europa y hacia el
mundo, lo haremos, pero sin perder el sentido de «hogar». Tenemos arduos problemas que resolver. Sin ir más lejos, nuestra ciudad es la segunda del mundo en cuanto a densidad de población, 54 m2
por habitante. La labor será difícil, pero espero
tener la ayuda de muchos para que consigamos rea¬ lizar nuestra plena vitalidad.
Con el ruego de que disculpen el lenguaje a que estoy acostumbrado en el mundo profesional del que vengo, la Empresa, siento como si el Ayunta¬
miento tuviera que ser el gran Consejo de todos los
barceloneses, donde el derecho de las minorías sea
encauzado con la luz de la razón, el amor ciuda¬ dano por la convivencia y que en el seno de tal
Consejo esté siempre presente el espíritu de que
quien más ayuda necesita es el más débil.
Siento como si el Ayuntamiento fuera el punto
en que se debaten temas
a primer escalón ya fuera de la propia familia. Por ello, las expresiones de
amor hacia la Ciudad y el calor de las discusiones en las controversias, adquieren matices muy parti¬
culares a diferencia de los temas más generales de¬ batidos en otros estamentos de la Nación. Todo esto
está muy bien y es sano, pero debe hacerse objeti-vizando el problema sujeto a estudio y siempre en función de las posibilidades y recursos disponibles. Y todo ello sustentado sobre la fe de que en la in¬
mensa mayoría de los casos es mejor modificar
y
perfeccionar lo que esté mal, que destruir, pensan¬
do, que será mejorlo que consti'uyamos después.
En un mundo que tecnológicamente se ha desa¬
rrollado de tal manera que incluso podemos comu¬
nicarnos con la Luna y con satélites artificiales
y hablar con computadox-es, hemos de ser capaces de
buscarnuestx-o perfeccionamiento humano para que
fácilmente nos comuniquemos entre nosotros mis¬ mos y dialoguemos. Este espíritu de diálogo
creo que debe ser misión permanente de nuestro Ayun¬ tamiento, siempre que el dialogar signifiqueavance
positivo y no compuerta o cortina de humo que nos desvíe de las metas conci-etas a realizar o pretenda
esconder intereses demasiado personales y no co¬ munitarios.
En ésta nuestra tierra en la que entre tantas co¬ sas entendemos de industria, de poesía y de amor a la familia, podría parecer esto una contradicción, pero es una realidad. Ya estamos adaptándonos a la última revolución tecnológica, y acercando nuestra Ciudad a la misma sin perder por ello el sentido
hogareño. En la primera revolución industrial se
pasó el trabajo muscular a la máquina; ahora esta¬
mos pasando parte de las funciones cerebrales al
computador; pero lo que nunca se podrá inventar
es el ente físico al que encarguemos funciones del
espíritu y de manera especial el amor. Y no se in¬
ventará como ente físico porque ya existe como
ox*-ganismo vivo desde los orígenes del hombre en la
Tierra: la familia,y la integral deunas familias que
es la Ciudad.
El reflexionar sobre todo esto me impide hablar
de planificaciones concretas antes de conocer y es¬ tudiar los problemas a fondo. Siento que la respon¬ sabilidad delcargoha de hacer que busque la máxi¬
ma concordia entre estas familias que aquí vivimos y siempre con el objetivo de que nuestro mundo gire ali-ededor de la célula familia-hogar.
A pesar de calibrar las responsabilidades que acepto, me mueve la ilusión que después de haber
viajado durante tantos años de actuación profesio¬ nal,aunquesiempre teniendo aquí mi puerto,puedo aplicai-me aquella frase tan nuestra de «Roda el
món i torna al bom».
Ya en la «Casa Gran» sepan que deseo utilizar
toda la px-ofesionalidad organizativaaplicada en em¬ presas nacionales e internacionales, que esencial¬
mente y en una brusca pincelada se resume en el trabajo en equipo y en la aplicación de los tan básicos principios de autoridad y x-esponsabilidad y
delegación de funciones. La idea de intentar regir
la Ciixdad-Enxpx-esa quizás pueda chocar un poco a
quienes busquen más política de la necesaria en el
Ayuntamiento de una Ciudad. Pero si me permiten
una expansión de mi fe y creencia en la organiza¬
ción de las agi-upaciones humanas, sean del ox-den que sean, quisiei'a renxontarnxe al Libro del Exodo
del Antiguo Testamento. Traduciendo al lenguaje del mundo de la organización moderna de Empre¬
sas e Instituciones, aplicable también a un Ayun¬
tamiento, se puede ver que desde hace muchos si¬
glos la gran px-eocupación de los hombres ha sido
buscar objetivos concretos y organizax-se para con¬
seguirlos.
Así en el Exodo, Jetro. suegro de Moisés, obser¬
vando a éste en su ingente labor en la dirección
espiritual, legaly nxatexial de supueblo, trabajando día y noche y temiendo por su agotamiento físico, buscando la máxima eficacia, dijo a Moisés: «Ensé¬ ñales los px-eceptos y las leyes, dales a conocer el camino que deben seguir y las obras que han de
practicar.» Traduciendo al lenguaje moderno de la organización, diríamos: Establecimiento de políti¬
cas y estandarización de sistemas,
perfeccionaxxxien-to en la especialización y descripción
concreta de
las funciones de cada labor.
Continúa el suegro de Moisés: «Pero elige de en¬
tre el pueblo hoxxxbres capaces, temerosos de Dios, hombres fieles e incorruptibles y ponlos al frente
del pueblo como jefes de nxil, jefes de ciento, jefes de cincuenta y jefes de diez.» Lo qixe es lo xxxisxxxo: establézcaseuna organización en la
funcio-GACETA MUNICIPAL DE BARCELONA 455
nes que a su vez supervisen a otros, con un número
adecuado de supervisados para que se pueda aten¬ der la organización.
También dijo Jetro: «Ellos estarán a todas horas
a disposición del pueblo; y presentarán a ti los
asuntos más graves, pero los asuntos de menor im¬ portancia que decidan ellos. Asísealiviará tu carga, pues ellos te ayudarán a llevarla. Es decir: delega¬
ción de autoridad; los problemas rutinarios han de
ser resueltos automáticamente a niveles inferiores,
pero los problemas excepcionales han de elevarse a
superior autoridad.
Y por último, barceloneses:
Que la serenidad Dios me conceda de aceptar lo que al cambio se resista, el valor de cambiar lo que es cambiable
y el don de discernir la diferencia.
Muchas gracias.
Concluye la sesión extraordinaria de toma de po¬ sesión del Excmo. Sr. Alcalde D. Enrique Masó
Vázquez, con este discurso del Excmo. Sr. Goberna¬
dor civil:
En el Consejo de Ministros del pasado viernes el Ministro de la Gobernación daba cuenta del relevo
que por imperativo de la Ley tenía que producirse
en la Alcaldía de Barcelona. Circunstancias
que es¬ tán por encima de la voluntad de los hombres obli¬
gan a la terminación de estos 16 años en los que
José M.a de Porcioles, de forma que por todos será
recordada, rigió los destinos de Barcelona desde la
Alcaldía.
Y a la expresiva declaración del Consejo de Mi¬
nistros, lo escrito y dicho por los medios de comu¬ nicación, tenemos que unir —y yo lo hago en su nombre— la opinión del hombre de la calle, que sabe pagar, como hoy lo hace, con agradecimiento y admiración, la labor realizada por su Alcalde.
Pero en mis palabras quiero
que oigas también,
como por delegación
expresa se ha hecho, lavoz del
Gobierno en general, y la del Ministro de la Gober¬
nación en especial. Y aunque sé que todos ellos,
y
en forma particular,
te han expresado sus senti¬
mientos, orguijosamente cumplo con la obligación
de hacerlo aquípúblicamente.
QueridoJosé María, hay momentosen la vida que
son difíciles de vivir,
pues se mezclan en ellos sen¬ timientos tan dispares como el
agradecimiento, la emoción, la alegría o la pena, y por eso nos hace¬
mos cargo y comprendemos
tu situación, pero ten la seguridad
que al dejar la Alcaldía lo haces de
forma que muy pocos pueden conseguir; te vas en
olor de multitudes, porque no sólo has puesto entre¬ ga. pasión e ilusión en la función que te fue enco¬ mendada, sino que además has acertado en tus de¬
cisiones. No has sido Alcalde que únicamente hayas
señalado, hayas programado o bayas ejecutado. Las tres cosas has realizado
y así quien te suceda en el cargo podrá continuar esa línea de expansión, de
desarrollo y de ilusión que hace muchos años ini¬
ciaste para Barcelona.
Pero no quiero con mis palabras juzgar tu obra,
ya que sería desmerecerla en la brevedad de un
acto como el de hoy. Tu obray actuaciónse tendrán que mirar en la perspectiva deltiempo y que sea la historia la que juzgue y las generaciones futuras las que admiren y reconozcan el esfuerzo de unos años
que, aunque con dificultades, son la espléndida rea¬
lidad de esa obra que hoy ya podemos admirar.
Y como para tu ilusión
no hay fronteras ni lími¬ tes en tu esperanza, Barcelona se te quedó pequeña y llevaste su nombre, con la poesía y el sueño que
a tus palabras sabes dar, no sólo a los últimos rin¬
cones del suelo patrio sino
que trascendiendo mares y montañas fuiste predicando Barcelona, alzando
tus manos para hablar de gratitudes, de lealtades,
de estos sentimientos, plenamente indentificados
con esta ciudad y esta Barcelona, orgullo de todos los que tenemos la dicha de vivir en ella, y de los
millones de personas que al viistarnos la admiran.
Esta es la Barcelona que boy agradece tu obra.
Pero mis palabras no quiero que
a nadie suenen
como despido o adiós, ni
siquiera como nostalgia.
Quieren ser (quizás torpemente) eco de lo
que di¬
rían miles y miles, y por su boca quiero hablar, porque túno te marchas de Barcelona ni Barcelona de ti, y aunque no sea ya tu obligación el acudir
diariamente al Ayuntamiento,
para siempre segui¬
rás pensando, seguirás soñando
y sobre todo acon¬
sejando, que es lo que hoyte pido; porque hombres de tu preparación, de tus ilusiones
y de tu optimis¬
mo no sólo Barcelona las necesita, sino
España en¬ tera.
En estos momentos, no de elogio
sino de justicia, permíteme dedicar un recuerdo a tu mujer, quien ha sido contrapunto de paz en la intranquilidad, consuelo en la tristeza y realidad en
exageradas ilu¬
siones. A ella connuestrossentimientos hechos agra¬
decimiento, y ennombre de Barcelona, nuestro ren¬
dido homenaje.
Hace unos años, y según he leído, cuando se
te
hicieron preguntas sobre qué condiciones tendría
que reunir la persona que te sucediera en la Alcal¬ día, contestaste que con un hombre ejecutivo que
pudiera dar cima a todas las perspectivas creadas
con tanto esfuerzo. Con esa previsión de futuro
que tantas veces has tenido, preveiste ya cuál
era la persona indicada, y ésaes quien hoy te sucede. Y si
de gran realidad ha sido la actuación de José María de Porcioles, gran esperanza tenemos y depositamos
en Enrique Masó.
La preparación del nuevo Alcalde, el esfuerzo diario que ha sido el devenir de sus días, son cono¬ cidos por todos, pero yo quisiera recalcar algo
en
particular. Y es la ilusión con que viene al cargo y el amor que sientepor Barcelona.Y
es que Enrique Masó sabe, está convencido, que Barcelona lo único que no puede perdonar es, que entrañablemente no
se la quiera y que no
se entregue por ella hasta el
último esfuerzo de una vida. Y el nuevo Alcalde lo
hará. No le faltará ninguna ayuda, ninguna colabo¬ ración y de esta manera tendremos la seguridad de
que ni siquiera por segundos decaerá en la ilusio¬
nada empresa de engrandecer Barcelona.
El Gobierno de la nación y Barcelona entera sa¬
ben que no quedarán defraudadas en esa confianza que hoy se deposita en el nuevo Alcalde y que re¬
girá los destinos de Barcelona con prosperidad e
ilusionada entrega.
De nuevo José María, en nombre de todos,
pro¬ funda y entrañablemente, ¡gracias!
Y a ti, Enrique Masó, la seguridad de
que por el
esfuerzo que vas a realizar y el resultado
que vas
a obtener, Dios y España nada
te demandarán, sino
que te lo agradecerán.
COMISION
MUNICIPAL
EJECUTIVA
(Extraordinaria)
En el Salón del Consulado de Mar de esta Casa sede Consistorial de la Ciudad de Barcelona, avein¬
te de junio de mil novecientos setenta y tres, se reúne la Comisión municipal ejecutiva, en sesión
extraordinaria, bajo la presidencia del Excmo. Sr. Alcalde, D. Enrique Masó Vázquez, y concurren los
limos. Sres. Tenientes de Alcalde D. Félix Gallardo Carrera y D. Félix Fernández Casanova; los limos. Sres. Concejales D. Manuel Rosell Guillén, D. Ma¬ riano Blasi Rialp, D. José Güell Ramón, D. Ramón Bosch Estivill, D. José M.a Dot Boschy D. Mariano Ganduxer Relats, y los Delegados de Servicios,
Ilus-trísimos Sres. D. Guillermo Bueno Hencke, D. En¬
rique Miralbell Andreu, D. Juan Antonio Parpal
Bruna y D. Sebastián Auger Duró, asistidos por el Secretario general, D. Juan Ignacio Bermejo y Gi¬ ronès.
Está presente el Interventor de fondos, D. José
M.a Asensi Terán.
Excusan su asistencia los Sres. Entrena Cuesta, Miravitlles y Sicart.
Abierta la sesión por la Presidencia a las dieci¬
nueve horas treinta minutos, es leída y aprobada
el acta de la anterior.
Dada cuenta de los asuntos para el Consejo pleno,
se informa:
Modificar para el ejercicio de 1974 y siguientes las Ordenanzas fiscales: Ordenanza General; nú¬
meros 1 (De la vía pública); 5 (Sello municipal); 7 (Matadero y mercado de ganados); 9 (Inspección sanitaria en viviendas y servicios de desinfección);
10 (Cementerios); 11 (Servicios médicos y de asis¬ tencia social); 13 (Servicio de extinción de incen¬
dios); 14 (Mercados) ; 16 (Museos y Parques); 18 (Tasa sobre saneamiento y limpieza); 33 (Arbi¬ trio sobre la Radicación); 36 (Estancias en hoteles
de lujo); 40 (Servicios de transporte en autotaxis y demás vehículos de alquiler) ; 42 (Impuesto sobre Circulación); la clasificación de las vías de la ciu¬ dad a los efectos de aplicación de las Ordenanzas
fiscales; y remitir el expediente a la Dirección Ge¬ neral del Tesoro y Presupuestos, por medio de la de Administración local, a los efectos previstos en
el Decreto de 17 de diciembre de 1964.
Autorizar al Serviciomunicipal de Parques y Jar¬ dines para financiar las obras de captación de agua
marina, con destino al Acuarama del Parque Zooló¬ gico, de importe 1.989.179 pesetas, con cargo al fon¬ do de reserva estatutariamente constituido, por tra¬
tarse de gasto extraordinario originado
por circuns¬ tancias anormales y facultarle para habilitar el co¬