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Vulnerabilidad y resilencia en mujeres privadas de libertad por primera vez

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Academic year: 2020

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(1)ESCUELA DE PSICOLOGÍA. “VULNERABILIDAD Y RESILENCIA EN MUJERES. PRIVADAS EN LIBERTAD POR PRIMERA VEZ”. Tesina para optar al grado de Magíster en Acompañamiento Psicoespiritual. Por NELLY DEL CARMEN LEÓN CORREA Profesor guía de Tesis: Sabine Romero Bergdolt. Santiago, Chile 2008. www.cybertesis.uahurtado.cl.

(2) DEDICATORIA. Quiero dedicar esta tesina a todas las mujeres del Centro Penitenciario Femenino de Santiago, de manera especial a aquellas que viven en la soledad y abandono de sus familias; a las extranjeras que no tiene más familias que sus propias compañeras y agentes pastorales. A todas aquellas que con sabiduría y esperanza son capaces de ponerse de pie aún en las más grandes dificultades. A todas aquellas que son capaces de soñar y de volar más allá de las rejas y de sentirse libres en el amor del Señor, manifestado en la mano amiga que siempre las ayuda a levantarse.. II.

(3) AGRADECIMIENTOS. “SIEMPRE HE AMADO A LOS MAS POBRES Y LOS HE AMADO CON TODAS LAS FUERZAS DE MI ALMA” (Sta. M. Eufrasia). Agradecer de manera especial a mi Congregación que me dio los medios para estudiar, A las hermanas que me motivaron a realizar este Magíster , a mis amigos y amigas que me apoyaron, especialmente en esta última etapa y por sobre todo a agradecer a las mujeres de la cárcel que día a día me ayudan a vivir mi consagración como hermana del Buen Pastor.. Agradecer a Sabine mi profesora guía por su tiempo, confianza y paciencia con que me ha acompañado en la realización de este trabajo.. III.

(4) CONTENIDO DEDICATORIA .......................................................................................................... AGRADECIMIENTOS ............................................................................................... INTRODUCCIÓN .................................................................................................... 1 I.- MARCO TEÓRICO.............................................................................................. 5 1. POBREZA Y GÉNERO: INTEGRACIÓN DE DOS CONCEPTOS ................... 5 1.1 DIVERSOS ENFOQUES SOBRE EL CONCEPTO DE POBREZA............ 9 1.2. EL GÉNERO EN RELACIÓN CON LA POBREZA .................................... 7 1.3 LA VULNERABILIDAD ............................................................................. 22 1. 4. RESILENCIA .......................................................................................... 25 2. LAS CÁRCELES ............................................................................................ 34 2.1. MUJERES EN LA CÁRCEL .................................................................... 40 2.2. GRUPOS ESPECÍFICOS DE RECLUSAS.............................................. 45 2.3. CARACTERÍSTICAS DE LA CÁRCEL DE MUJERES DE SANTIAGO . 46 2.4 FACTORES QUE OBSTACULIZAN EL CAMBIO DE CONDUCTA DELICTUAL ................................................................................................... 53 3. EXPERIENCIA DE FE .................................................................................. 56 3.1 HACIA EL ENCUENTRO CON DIOS ....................................................... 56 3.2 PRACTICAS RELIGIOSAS DE LAS INTERNAS: .................................... 58 3.3 RESILIENCIA Y ESPIRITUALIDAD ......................................................... 59 3.4 EL PERDÓN, UNA PUERTA QUE SE ABRE A LA VIDA ........................ 61 3.5 EL LLAMADO DE LA IGLESIA................................................................. 62 3.6 LA MISIÓN DE LA IGLESIA Y EL MUNDO PENITENCIARIO. ................ 63 3.7 EL EJE CENTRAL DE LA EVANGELIZACIÓN: LA FIDELIDAD. ............. 64 3.8 LA PASTORAL PENITENCIARIA, PASTORAL DE LA MISERICORDIA. 65. IV.

(5) 3.9 EN LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS DE LOS (AS) ENCARCELADOS (AS) ................................................................................. 68 II MARCO METODÓLOGICO ............................................................................... 68 1. PREGUNTA ................................................................................................... 68 2. OBJETIVOS ................................................................................................... 68 2.1 OBJETIVO GENERAL: ............................................................................ 68 2.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS: ................................................................... 68 2.3 TIPOS DE INVESTIGACIÓN................................................................... 69 2.4 VARIABLES DEL ESTUDIO..................................................................... 70 III PROCEDIMIENTO E IMPLEMENTACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN ............... 73 1.1 DESCRIPCIÓN DEL UNIVERSO: ............................................................ 73 1.2 DESCRIPCIÓN Y SELECCIÓN DE LA MUESTRA:................................. 73 1.3 TAMAÑO DE LA MUESTRA: ................................................................... 73 1.4 APLICACIÓN DE LOS INSTRUMENTOS DE MEDICIÓN: ...................... 74 IV ANALISIS Y RESULTADOS DE LA ENTREVISTA. ......................................... 75 1. EXPERIENCIAS DE VIDA: ............................................................................ 75 2. CONSECUENCIAS DE ESTAR PRIVADA DE LIBERTAD ............................ 76 3. FUENTES DE APOYO Y RESILIENCIA: ....................................................... 79 4. EXPERIENCIAS EN LA CÁRCEL: .............................................................. 81 V.- CONCLUSIONES Y SUGERENCIAS ............................................................. 84 BIBLIOGRAFIA ..................................................................................................... 88 LIBROS:............................................................................................................. 88 ARTÍCULOS:.. ................................................................................................... 90 SITIOS WEB: .................................................................................................... 91 ANEXOS ............................................................................................................... 93 ENTREVISTA EN PROFUNDIDAD................................................................ 93. V.

(6) RESUMEN. Este estudio pretende ser una. contribución a profesionales, agentes. pastorales y a todos y todas aquellas personas que lo quieren leer con una mirada de misericordia y sin prejuicios.. También, este esfuerzo, quiere mostrar el gran. valor que tiene el acompañamiento psicológico y espiritual en el proceso de reinserción social, familiar y laboral de una mujer que cae por primera vez a la cárcel y que no tiene un contexto delictivo.. En primer lugar, se definen la integración de. los conceptos de pobreza,. genero, vulnerabilidad y resiliencia, cárceles y la realidad de las mujeres en ellas. En segundo lugar se aborda la experiencia de fe de las mujeres y la relación de cercanía que se establece con Dios especialmente cuando recién llegan a la cárcel y por último se realiza una entrevista en profundidad a una mujer que es seleccionada por su capacidad de lucha frente a la adversidad.. Finalmente, el análisis de la entrevista logra identificar a personas, instituciones e incluso creencias personales como pilares o fuentes de apoyo. Pero su principal fuerza radica en el. amor de Dios manifestado en la. incondicionalidad de su familia y agentes de pastoral y gracias a estos apoyos ha podido sostenerse emocionalmente y enfrentar la situación carcelaria de manera de no sucumbir, sino al contrario resistir y mantener su dignidad de persona un poco al margen de la realidad penitenciaria.. VI.

(7) INTRODUCCIÓN. Ingresar al mundo de la vida carcelaria es como el viaje de un astrónomo que tiene como meta explorar el universo infinito circundado por el misterio de las distancias, los “agujeros negros”, las constelaciones que parecen pedacitos de universo y ante este “océano cósmico” tiene que declararse no un conocedor, sino una simple partícula que participa de un orden mayor.. Ciertamente cuando se llega a la celda de una interna hay algo nuevo por descubrir, un universo de sentidos. Y nos preguntamos ¿cómo puede caber en un recinto tan pequeño tanta pena, tanta angustia, tanta historia, tantos “agujeros negros” y tantas constelaciones de esperanzas? Y ante esto acontece la misma reacción del astrónomo ante la infinitud del universo que sólo logra vislumbrar.. En este trabajo se quiere hacer un intento por bordear algo del universo de las mujeres que llegan a la cárcel desde la perspectiva del Evangelio, es decir, desde la opción por lo frágil, desde la espiritualidad entendida como amor reflexivo que opta por la vida y la asume en su manifestación real, en su rostro histórico vestido de misterio que siempre nos desborda y nos sorprende. La meta, por tanto, no es hablar de pobreza, ni de vulnerabilidad y de hacer un psicodiagnóstico de las mujeres encarceladas, sino simplemente como compañera de camino salir al encuentro de ese otro que tiene rostro de mujer y que me ha interpelado durante toda mi experiencia pastoral en las cárceles para hacer acompañamiento psicoespiritual con las herramientas ofrecidas en el Magíster.. No es forzado aludir aquí al pensamiento levinasiano según el cual el rostro del otro me revela que es alguien (persona) y no algo (cosa); el rostro del otro me interpela, me emplaza y me demanda, pues la desnudez de ese rostro que me revela su vulnerabilidad, su indefensión, su impotencia: en el cara –a – cara soy exigido a tomar bajo mi cuidado al otro, a “cargar con el otro”1. Y considero que 1. LÉVINAS, Emmanuel, Totalidad e infinito, p. 32. 2.

(8) acompañar a las mujeres de la cárcel de alguna manera ha sido una forma de asumir la responsabilidad que surge como reacción ante la vulnerabilidad de ellas. “Entiendo la responsabilidad como responsabilidad para con el otro, así, pues, como responsabilidad para con lo que no es asunto mío o que incluso no me concierne, es abordado por mí, como rostro”.2. A partir de lo que plantea Levinás puedo afirmar que la elaboración de este trabajo, con todas las limitantes que él conlleva, quiere hablar de la forma como “ese otro” con rostro de mujer ha interpelado mi vida, mi consagración religiosa y cómo esa desnudez de las mujeres en la cárcel han vestido mi vida de Evangelio; es decir, cómo esa vulnerabilidad e indefensión se han convertido en mi vida aquello que me da fortaleza, fuerza y vitalidad para continuar con mi proyecto de vida como religiosa. No tengo la pretensión de decir que me he hecho cargo del otro como lo plantea Lévinas, sino simplemente mostrar que cuando se va a la cárcel es posible encontrar a Dios y que esa fuerza que surge cuando se ahonda en lo frágil redime la historia y, ahí Dios, se hace “recién Dios”, porque acontece el milagro de sentirse sanado por una Gracia que desborda la “infinitud de este universo”. “El hombre es redimido por el amor. En efecto, aceptar al otro que sufre significa asumir de alguna manera su sufrimiento, de modo que éste llegue a ser también mío” 3.. Este trabajo tiene cuatro partes bien definidas. En la primera se abordan los temas de la pobreza, la vulnerabilidad, resiliencia, el fenómeno de las cárceles y la experiencia de Dios desde la perspectiva de género; aquí se genera una red conceptual que ayuda a comprender el universo de las mujeres que llegan a la cárcel para mostrar cómo la experiencia de Dios se convierte en una realidad que permite dar herramientas a estas mujeres para elaborar una historia de su vida y poder darle sentido. La segunda parte contiene el marco metodológico que opta por la modalidad de la investigación cualitativa, se describen las metas de ésta y. 2 3. LÉVINÁS, Emmanuel, Ética e infinito, Madrid, p, 89. Benedicto XVI, En Esperanza fuimos salvados, Paulinas, p 65, 2007.. 3.

(9) las categorías conceptuales sobre las cuales se ha trabajado en la primera parte. En la tercera se hace el procedimiento de la aplicación de la entrevista a una mujer de la cárcel. En la cuarta parte se realiza un análisis cualitativo de toda la información recibida con las herramientas de la psicología, la espiritualidad y el análisis social.. Al llegar a este punto se hace necesario mostrar que el acompañamiento psicoespiritual de las mujeres de la cárcel es un desafío grande y muy complejo de realizar por el número de mujeres, por la complejidad y diversidad de las problemáticas que cada una presenta, por el bajo número de personas que están constantemente haciendo este servicio a la sociedad. Sin embargo, cuando se da la posibilidad de hacerlo es mucho lo que se aprende. Conviene también resaltar aquí lo esencial que resulta la experiencia de Dios en el proceso de resocialización de estas mujeres. Todas aquellas que salen de la cárcel y que lograr rehacer su vida, ha sido porque han tenido algún tipo de experiencia de Dios bien sea por la presencia de algunos movimientos cristianos o por la presencia de agentes de pastoral de la Iglesia Católica.. Acompañar psicoespiritualmente a las mujeres de la cárcel implica asumir, como decía Lévinas, la exigencia del rostro del otro que me pide hacerme cargo de él, porque en él también estoy yo y estamos todos. Cuando una mujer es encarcelada, de alguna manera somos encarcelados todos, porque su delito también es culpa mía y si la culpa nos pertenece a todos, así mismo nos ha de pertenecer la redención, en comunidad, así es posible entendernos como totalidad e infinito, como lo diría el mismo Levinás. Las víctimas pueblan la historia, pero son los rostros los que nos revelan su misterio y ahí descubrimos algo del misterio de Dios que nos envuelve redimiéndonos, haciéndonos capaces de él. Las familias destruidas, los niños en la calle, los padres enfermos, una celda llena de pena, destinos quebrados, son el espacio donde habita una Gracia que cambia estos paisajes desolados en campos donde germina la semilla del Reino que ha sido sembrada en lo frágil, lo pobre, lo dañado. Es este infinito universo de 4.

(10) gratuidad lo que permite decir las mujeres de la cárcel son portadoras de valores esenciales y en las cuales se simboliza la cercanía privilegiada de Dios que actúa salvadoramente. Mujeres de la cárcel: “tierra” que puede ser redimida. Resilientes de y por Dios. Hacia este horizonte nos avocamos con este pequeño e intermitente trabajo.. 5.

(11) I.- MARCO TEÓRICO 1. POBREZA Y GÉNERO: INTEGRACIÓN DE DOS CONCEPTOS El tema de la pobreza en la mujer de la cárcel presenta características relevantes que en esta investigación se quieren resaltar, no sólo para comprender cómo se da la relación pobreza y género, sino para descubrir en esta situación matices que den profundidad a la comprensión del fenómeno y se puedan presentar perspectivas de iluminación de esta realidad con los aportes de la psicología, la experiencia religiosa y el análisis social. Por otra parte, este trabajo aporta herramientas para el acompañamiento psicoespiritual de estas mujeres. A continuación se van a presentar diversos enfoques del fenómeno de la pobreza para luego dar lugar a la comprensión de la realidad de género y ver en ellos las relaciones que se dan desde la experiencia de acompañar mujeres en la cárcel.. 1.1 Diversos enfoques sobre el concepto de pobreza La pobreza no es posible comprender desde una sola mirada, se requiere tener diversos puntos de vista que nos ofrezcan perspectivas para ahondar en su comprensión. Las miradas posibles que se van a describir a continuación son: el enfoque monetario, el de las capacidades, el de la exclusión social y el participativo, como el enfoque desde los pobres mismos y la pobreza como lugar teológico. Ninguno de estos enfoques ha de mirarse aisladamente, se requiere el concurso de cada uno para tener una comprensión panorámica que nos sirva como horizonte explicativo de la situación vital de las mujeres que llegan a la cárcel.. 1.1.1 Enfoque monetario. 6.

(12) El enfoque monetario relaciona. a la pobreza con la incapacidad para. acceder a los satisfactores de necesidades básicas como alimentación, vestuario, vivienda y acceso a servicios de salud y educación de calidad. Parece ser uno de los enfoques más populares. Ciertamente este enfoque por sí solo no basta para comprender lo que es la pobreza en sí, pero se menciona ya que. indica. elementos prácticos que permiten visualizar algunos aspectos externos del fenómeno.. “Esta posición visualiza la problemática desde la perspectiva de necesidades básicas satisfechas o bienes adquiridos en un tiempo o en una época determinada. De otro lado, y coincidiendo con la posición de varios organismos no gubernamentales, la medición de las necesidades básicas insatisfechas debe realizarse utilizando como referencia criterios tales como: empleo, remuneraciones percibidas, ingesta proteico calórica y los demás gastos familiares”.4 Esta visión aporta elementos concretos que nos permiten “ver” el fenómeno, pero resulta insuficiente debido a que no se indica cómo se mide, con qué se comparan, cuáles serían los niveles de pobreza. No se distingue entre pobreza, pobreza extrema e indigencia. Por esto es necesario recurrir a otro enfoque que nos aporte otros elementos que entran en juego al analizar este fenómeno.. 1.1.2 Enfoque desde el desarrollo de la persona. Para acceder a una mejor comprensión damos un paso más en el análisis y llegamos al enfoque de las capacidades, desde donde se afirma que la pobreza tiene que ver con aquellas realidades que impiden la realización integral de las personas en su contexto vital. “A mí me toca ir recogiendo atropellos, cadáveres y todo eso que va dejando la persecución”.I Y como comentario a esto Sobrino dice: 4. OSORIO, Emilio. Los escenarios de vida de los niños y mujeres en Chile, UNICEF, 1990, p. 21. Expresión de Monseñor Romero referida a los atropellos que sufren los pobres de su país, citada por Jon Sobrino en Liberación con Espíritu, Sal Terrea, 1985, p. 120. I. 7.

(13) “La persecución es despojo y el martirio es sumo despojo para los directamente implicados. Pero además una persecución duradera y masiva crea un empobrecimiento general que dificulta seriamente la misión”.5 Con este aporte de Sobrino podemos apreciar que la pobreza trunca el desarrollo de una persona y de un pueblo porque es en sí misma una forma de violencia y además porque no es una situación “inocente”, es decir, que se da porque sí, sin ningún agente promotor, sino que está a la base de opciones de estructuras violentas que la promueven y la llevan a cabo incluso matando. Se da aquí una relación de reciprocidad entre violencia y pobreza. La pobreza vista así nos muestra que ella impide no sólo el acceso a satisfactores de necesidades básicas, sino que también frena o impide un desarrollo de las potencialidades culturales y sociales de lo seres humanos afectados por este fenómeno.. 1.1.3 La pobreza como exclusión social. El enfoque de la exclusión social comprende la pobreza en un ámbito más complejo que los anteriores enfoques, pues ya no la sitúa sólo desde los pobres mismos, sino en un contexto más amplio: el de la exclusión. La intención no es caracterizar un modo de ser del pobre, sino establecer cómo se da este fenómeno en relación con la sociedad en general. Pobreza no es sólo carecer de bienes o de condiciones para el desarrollo personal, sino que también es ser excluido de la sociedad, es no ser tenido en cuenta, es ser considerado por los otros como una amenaza ante la cual hay que temer y estar protegidos.II En estas condiciones ser pobre es no ser respetado en su dignidad en virtud de carecer de los medios materiales que le garantizan un rol y un puesto en el desarrollo natural de la. 5. Ibíd, p. 120. Curiosamente en los evangelios sinópticos aparece Jesús en constante relación con los pobres, los cuales eran la mayoría excluida, a quien se le temía. Cuando Jesús hace algún milagro genera una dinámica de reivindicación de la dignidad de la persona que consiste en devolverle los derechos culturales, sociales y de libre interacción con los demás. Su dinámica está orientada, por tanto, a superar la exclusión a que están sometidos los pobres de su tiempo. Para profundizar esta idea se puede leer bien en clave de liberación el evangelio de Marcos y Lucas, especialmente. II. 8.

(14) sociedad, con la cual no puede interactuar naturalmente porque hay espacios que le son negados simplemente por ser pobre.. Jeffrey Sachs en su libro “El fin da la pobreza” dedica un apartado para hacer un diagnóstico diferencial que permita comprender cómo se da ella a fin de buscar posibles salidas y para ello formula algunas interrogantes que nos ayudan a clarificar el enfoque que estamos abordando. Veamos sus preguntas: “¿Cuál es la distribución espacial de la pobreza?, ¿qué relación tiene la pobreza con las condiciones demográficas de la familia (familia encabezada por una mujer o un hombre, número de hijos, salud de los miembros de la familia)” 6. Estos cuestionamientos que ha de hacerse aquél que desee comprender el fenómeno de la pobreza, nos inducen a pensar de inmediato las respuestas. Los pobres viven en la periferia, éste es su espacio, el cual es reducido y no concuerda con el número de habitantes por familia, lo cual genera hacinamiento y los demás problemas afectivos y relacionales que surgen de este modo de organización. Estos lugares periféricos están excluidos de todos los habitantes que pertenecen al mundo económicamente solvente; Y son tenidos en cuenta cuando hay actos delictualesIII. Es fácil ver que para los barrios ricos, los barrios de los pobres son un problema porque “allá hay ladrones, droga, violencia, entre otros males”. Pero no se dan cuenta que esta forma de pensar es, en sí misma, violenta y que además la droga y la delincuencia no es un “derecho” adquirido por los pobres sino un flagelo de la población en general.. No obstante lo dicho, el fenómeno de la exclusión se ve en las mujeres de la cárcel especialmente en virtud de su pobreza e historia familiar. Hay una constatación histórica: las mujeres ricas no llegan a la cárcel. Por citar un ejemplo concreto: el robo realizado por la familia Pinochet no es penalizado por la justicia 6. SACHS, Jeffrey. El fin de la Pobreza, Bs. As, Debate, 1977, p. 133. ¿Algunos actos de violencia, tales como robos con intimidación, que cometen las mujeres que hay en la cárcel no será una venganza inconsciente por sentirse marginadas por la sociedad y que al mismo tiempo las juzga y los condena?. III. 9.

(15) de la misma manera que se juzga a una mujer pobre, que no tiene dinero para pagar un abogado que la defienda. Pero el tema más complejo se vive cuando la mujer que llega a la cárcel, pues, una vez que ingresa, se le excluye de la vida digna, será estigmatizada tanto que, cuando regresa a la libertad, le cuesta conseguir empleo, se margina en virtud de que es considerada un “peligro para la sociedad”IV. Así, la exclusión se hace no sólo patente, sino angustiante. Se entra en un círculo vicioso del cual se hace difícil salir nos sólo porque no se cuente con las herramientas personales para ello, sino por el grado de dificultad que demanda hacerlo en un contexto social, cultural e incluso religioso supremamente adverso.. A su vez, son excluidas del funcionamiento normal de la sociedad y del propio hábitat personal.. Los espacios que ofrece la sociedad para que las. personas puedan realizar de manera adecuada su vida cambian rotundamente o simplemente se cortan violentamente. El trabajo, las actividades sociales, las relaciones naturales y las actividades culturales en la cárcel son vividas con matices muy distintos a como se vive en la sociedad; todo adquiere un color nuevo para la persona, el color de la exclusión y aparece en la mayoría la sensación de la vaciedad. Se da no sólo por la ruptura con el mundo, con el modo de vivir natural adquirido por la persona, sino también por la regresión (infantilización) que viven las personas cuando llegan a la cárcel; todo se controla por una autoridad mayor, que no siempre logra apreciarse en un rostro real, sino que se revela en un “funcionario (a)” que tiene la misión de mantener “todo bajo control”V.. Este tipo de exclusión que se vive en las cárceles, especialmente en las de mujeres, genera una violencia física, emocional y moral en la persona que la disminuye en sus facultades humanas y la hace más propensa a repetir su IV. Esta expresión es propia de los magistrados y la usan para justificar la razón por la cual se le niega la libertad a una persona que ha delinquido. V Esta expresión habla de un miedo latente, de una desconfianza radical. Cuando alguien pretende tener a otro “bajo control” no sólo habla de la ruptura existencial de las relaciones sino de lo fallidos que son todos los actos que procuran establecer el “orden” en la cárcel. No en vano se dice coloquialmente y con algo de sonrisa irónica en los labios que el más triste de la cárcel es el director y todos los que lo acompañan, porque no tienen esperanza de “salir” de ahí.. 10.

(16) conducta delictual, lo que permite inferir que la cárcel, en la mayoría de las veces, no logra resocializar a las personas, sino que hace un tipo de “venganza silenciosa” que genera más violencia y que potencia la degradación de las personas.. En síntesis, se presenta este enfoque porque aporta la dimensión relacional de la pobreza, es decir, indica que se es pobre y al mismo tiempo excluido en una doble direccionalidad: desde los ricos hacia los pobres y desde éstos hacia aquéllos generando las tensiones respectivas, las cuales se evidencian con más nitidez en las mujeres que llegan a la cárcel. Pero conviene ir más al fondo del asunto y para ello veamos el siguiente enfoque.. 1.1.4 La pobreza vista desde los pobres mismos. Llegamos al punto nuclear para comprender bien el fenómeno de la pobreza. No es posible saber qué es ésta sin referirnos a los pobres mismos VI. La pobreza desde ellos mismos no es sólo un fenómeno de carencia de bienes, sino ante todo una experiencia que conlleva un modo de ser, de reaccionar, de comprender y de vivir ante las carencias económicas, culturales (acceso a la formación y uso de la tecnología) y de salud. Pero también implica un conjunto de valores; el pobre no es sólo alguien que carece, sino un ser humano con una historia, con un proyecto, con un conjunto de posibilidades que le permiten. VI. Un Poema de Esteban Gumucio referido a los pobres titulado “De arriba para Abajo” dice: “Era bueno que los pobres hablaran de su pobreza/con palabras de pobre/ y los obispos y maestros de la Fe/ les escucharan a libro cerrado/… Cfr. GUMUCIO, Esteban. ss.cc., Poemas, Santiago, 2005. p. 184. Se traen estas palabras para indicar no sólo una forma de “entender” la pobreza como una categoría conceptual, sino que nos acercamos a los pobres en actitud evangélica para escuchar su historia, para compartir el camino, para hacernos compañeros de ruta. Conocer su historia, saber lo que le ha pasado a una mujer pobre que ha llegado a la cárcel es mucho más profundo que simplemente entender “conceptualmente” lo que le acontece. Desde esta perspectiva queremos mostrar. Como acompañante psicoespiritual mi misión no es tanto buscar un saber sobre la pobreza de las mujeres de la cárcel, sino descubrir cómo Dios se hace camino en mi propia pobreza y en la des mujeres que acompaño, que veo todos los días, con rostros e historias que sólo el silencio sabrá descifrar. Acercarme a ellas desde mi propia pobreza me hace compañera de camino y no su juez, animadora y no portadora de una respuesta práctica al requerimiento que a cada instante hacen.. 11.

(17) ubicarse en el mundo desde una búsqueda que intenta dar sentido a su dolor, a su carencia, a su mundo.. El acompañar mujeres de la cárcel me ha permitido ahondar en lo que significa la singularidad de cada persona en su misterio más hondoVII. Podría citar cientosVIII de historias, de mujeres que han pasado por la cárcel y que han dejado como regalo su interioridad en búsqueda no sólo en una comprensión de su pobreza, sino de acogida compasiva de su mismo ser vulnerado. Para tratar de buscar cómo escuchar a los pobres voy a citar de nuevo a Esteban Gumucio en un poema dedicado a Ana González, fundadora de la Agrupación de Familiares de Desaparecidos, quien a mediados de los setenta perdió a su esposo, dos de sus hijos y su nuera embarazada. Aquí se hace escuchar a los pobres profundamente, no se hace una descripción racional, sino que por medio de la poesía se conecta esencialmente con la pobreza desde los pobres mismos y en una situación concreta, sin abstracciones: “Valientes Mujeres” No hay ningún otro llanto Semejante al llanto mío, VII. Cabe relacionar esto que se afirma con lo que plantea Kübler –Ross en su libro Lecciones de vida: “ (…)¿Quién soy yo? Nos hacemos esta pregunta una y otra vez a lo largo de la vida. Sabemos de cierto que entre el nacimiento y la muerte hay una experiencia que llamamos vida. Pero, ¿soy yo la experiencia o el que experimenta? ¿Soy este cuerpo? ¿soy mis errores? ¿Soy esta enfermedad? ¿soy producto de mi educación? ¿Puedo cambiar – sin dejar de ser yo – o me han hecho de piedra? No eres ninguna de esas cosas. Indudablemente tienes defectos, pero ellos no son tú. Puedes tener una enfermedad, pero no eres tu diagnóstico. Puedes ser rico, pero no eres tu solvencia. No eres tu currículo, tu vecindad, tus calificaciones, tus errores, tu cuerpo, tus padres o tus títulos. Hay una parte de ti que es indefinible y permanente, que no se pierde ni cambia con el tiempo, con la enfermedad o las circunstancias. Hay una autenticidad con la que naciste, con la que has vivido y con la que morirás. Eres simplemente, maravillosamente tú”. Cfr. KÚBLER-ROSS, Elisabeth. Lecciones de vida, Ed., Luciérnaga, Barcelona, 2001, p. 26 -27. Esta autenticidad, esta realidad no enmarcable en un concepto es la que nos señala que estamos ante un misterio, el misterio de la persona que sólo se resuelve en el misterio de Dios. VIII Pongamos un ejemplo para ilustrar el fondo de este enfoque: Hace algunos días una abuela se acerca y cuenta que su nieto ocultó un poco de droga debajo de su cama y, al hacerle seguimiento al nieto, la policía de investigaciones allanan la casa y encuentran la droga y llevan a la cárcel a la abuela que es el sustento de la familia con su trabajo en la feria, hoy ella esta muy angustiada, porque su hijo lisiado, depende solo de ella, y en estos momentos depende del nieto, consumidor de drogas, está haciendo una condena de 3 años 1 día, solo porque no tuvo un abogado que la defendiera.. 12.

(18) Me estoy pareciendo a un río Que ha quedado sin caudal, Vinieron a destrozar mi nido Y mi corazón: Se llevaron a prisión A mis hijos y a mi esposo Y no encontraré reposo Sin saber su situación. Recorrí los regimientos De norte a sur confundida, Mostrándoles yo mi herida Sin tener conocimientos; Los busqué en los campamentos En los altos ministerios, Aumentándose el misterio Con insultos y mentiras, Mi corazón hecho trizas Se allegó hasta el cementerio8. Este poema del Padre Esteban nos aporta una comprensión desde los pobres mismos. Este poeta religioso hace que el dolor de las mujeres en huelga de hambre como acto de protesta contra la barbarie de la dictadura asesina, se convierta en palabra que hace surgir no sólo el rostro del pobre sino que le permite ubicar la vida en un campo de comprensión superior a los enfoques que hemos analizado. Cuando se llega a los pobres mismos las cifras, lo cultural, lo que saben los teóricos de la pobreza, lo que se investiga en los libros, pierde relevancia porque se permite escuchar la vida de un ser humano en su misterio más hondo. Con esto vemos que el llanto de los pobres es más profundo que su carencia, que su exclusión de la sociedad. Hay un río de vida que es posible suscitar en todo ser humano y que sólo es comprendido cuando se hace conexión profunda con su situación. Ese llanto de Ana GonzálezIX a quien está dedicado el poema, habla también del llanto de las mujeres pobres que llegan a la cárcel. Llanto que habla. 8. GUMUCIO, Esteban, ss.cc. Poemas. Santiago, 2005, p. 149.. 13.

(19) de un dolor que tiene la sociedad y que no ha escuchado, que sólo ha penalizado y en que ha olvidado la dimensión divina del dolor; el llanto que el pobre nos trae a la vista. El amor no se puede poner tras las rejas, las mujeres en la cárcel, pobres, con sus contradicciones y tensiones, siguen llorando por sus hijos, por sus parejas, por sus padres, por los suyos que incluso no las visitan. Ese llanto habla del ser propio del pobre en su dolor que espera, con una sed infinita que algún día las puertas se abran y dejen de ser consideradas simplemente como delincuentes.. La vida de los pobres, cualquiera que sea su historia, trasciende cualquier comprensión o interpretación que de ellos se pueda hacer. El Poema nos traslada al ámbito existencial donde se integra toda la vida y donde la pobreza habla en su mayor verdad y en su mayor hondura con toda su dureza y ahí deviene algo que siempre se escapa. El misterio de Dios en la vida de los seres humanos que cargan la cruz. Digo esto desde el ser de religiosa que acompaña cientos de historias para indicar que el camino del acompañamiento de las mujeres de la cárcel pasa por escuchar y sentir la pobreza yendo a los pobres mismos. Hacerse compañera de camino de otro que está en la cárcel implica la responsabilidad de estar al lado del otro sin esperar mayores transformaciones; sólo se requiere afinar la sensibilidad para comprender la hondura del amor que rodea la vida de estas mujeres, el cual está salpicado de ambigüedades, contradicciones, posesiones, soledades, violencia, ternura, generosidad, gratuidad, solidaridad, entre otras actitudes. Desde los pobres se comprende más profundamente la realidad de la pobreza, por eso hemos escogido este enfoque como un ángulo de mirada que nos aporta elementos para ir acercándonos a la pregunta de cómo acompañar mujeres en la cárcel con las herramientas que ofrece el Magíster y con lo que aporta tanto la psicología, como la espiritualidad cristiana. El encuentro de Ana con la muerte de sus amados le hace entrar en duelo, le hace entrar en un dinamismo espiritual profundo que le permite no sólo llorarlos, sino solidarizarse IX. Fundadora de la agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, quien a mediados de los setenta perdió a su esposo, dos de sus hijos y su nuera embarazada a manos de agentes de inteligencia del “Gobierno” Militar. Esto es presentado como nota aclaratoria en el libro de poemas citado anteriormente.. 14.

(20) con la pobreza, con el duelo de todos aquellos que han estado en la misma situación que ella. Y es esto lo que le permite de alguna manera salir de sí misma, salir de su propio recinto para ir en pos de los “recintos” de los otros donde también hay pobreza, también hay dolor, también hay posibilidades de “pulir esa piedra sin tallar” que es la vida. Aquí conviene recordar algunas palabras poéticas de Elisabeth Kübler-Ross en su hermoso texto llamado “La muerte: un amanecer”: “Compartid vuestra riqueza y, cuando vengan las tempestades serán un regalo que reconoceréis como tal, quizás no ahora, sino dentro de diez o veinte años, puesto que se os dará fuerza y se os enseñará cosas que no habríais aprendido de otra manera. Sí, hablando simbólicamente, llegáis a la vida como una piedra sin tallar, depende de vosotros el que quede completamente deshecha y destruida o que resulte un reluciente diamante” 9 ir hacia los pobres, escucharlos sólo se entiende dentro del dinamismo de crecimiento que sería, en palabras de la autora citada: “tallar la piedra” de la propia existencia para llegar a ser el Diamante en el que Dios busca convertirnos.. 1.1.5 La pobreza comprendida desde el capital social. El acercamiento al concepto de pobreza desde los pobres mismos nos remite en seguida al concepto de capital social, porque se ve la necesidad de integrar el conjunto de elementos culturales, sociales y religiosos que están implicados en esta realidad. En este campo Jeffrey Sachs nos hace un aporte con preguntas que ayudarían a hacer un diagnóstico sobre el capital social: “¿Está la sociedad desgarrada por injusticias de clase, casta, etnia, religión o género? ¿Se enfrentan las mujeres y las niñas a graves discriminaciones en lo referente a derechos personales (por ejemplo, respecto a las opciones sexuales y de reproducción) y al acceso a servicios públicos (educación, servicios sanitarios y de planificación familiar?”10 Responder a estos cuestionamientos que nos aporta este autor implicaría indagar por el capital social que tienen los pobres.. 9. KÜBLER-ROOS, Elisabeth. La muerte: un amanecer, Ed. Luciérnaga, México, 2003, p. 41-42. Op.Cit. P. 139.. 10. 15.

(21) Con respecto a las mujeres de la cárcel cabría decir que ellas al llegar a la reclusión limitan grandemente su capital social, no sólo porque se crea una barrera para acceder a los bienes culturales de la sociedad, sino porque se tiende a empobrecer, a reducir las capacidades y potencialidades humanas dado que se está en un ambiente adverso, con altos índices de violencia y de sujeción a normas coercitivas que impiden realizar naturalmente lo que de verdad estaría en capacidad de hacer por sí misma y por la sociedad. Es cierto que dentro de la misma cárcel existen estructuras diversas que capacitan para desarrollar el capital social que estas mujeres tienen, pero dado el contexto, esto en la mayoría de los casos resulta ser algo externo que se impone por fuerza de necesidad y no tanto como una búsqueda personal y así se reduce por las barreras culturales que la cárcel presenta en sí misma.. Con esto se indica que la pobreza contiene elementos psicosociales, psico culturales y psicoreligiosos. Comprenderlos en sus matices implica ensanchar la comprensión y profundizar en lo que esto aporta de cara al fenómeno mismo. 1.1.6 El enfoque religiosoX: la pobreza como lugar teológico. Con este enfoque se quiere integrar, armonizar lo dicho hasta ahora desde los diversos puntos de mira presentados y aportar un elemento de fe que nos señale y precise el horizonte en el que nos dirigimos y en el que buscamos. X. Se presenta este enfoque porque es desde donde se hace la investigación. Es el sello que marca todo lo dicho, hecho y reflexionado. No es en virtud de una inquietud intelectual que se realiza este trabajo, ni con el objetivo de hacer una “trámite”, sino desde una experiencia religiosa y, en virtud de una opción motivada por un criterio evangélico. Por lo tanto, el acento no se ha puesto en hacer una investigación para resaltar o el pensamiento de un autor o mostrar la relevancia del tema, sino para hacer un esfuerzo de responder más técnicamente a la pregunta de cómo ser presencia significativa ante las mujeres de la cárcel, lugar de trabajo y de realización de una misión que realizan muchas personas desde lo religioso. Así este enfoque también tiene el carácter de horizonte desde donde se permite que el rostro de las mujeres de la cárcel aparezca y nos interpele con toda su dureza pero también con toda su hondura espiritual y existencial.. 16.

(22) comprender la pobreza de las mujeres de la cárcel para acompañarlas de una manera más integral.. Daniel Manzuc en su texto titulado “La misión en las cárceles” nos da pautas para comprender este enfoque: “La perspectiva del recluso, que habitualmente proviene del mundo de la pobreza y marginalidad, constituye un lugar teológico, es decir, una reflexión de fe, un ángulo muy particular de iniciar el análisis. Para los llamados a esta misión pastoral específica, es un espacio de encuentro con Dios, y un tema esencial para el desarrollo de una espiritualidad cristiana; de una óptica desde la cual se pueda analizar y rescatar vivencias para comprender existencialmente el Evangelio”11. Esto trae varias consecuencias no sólo para el acompañamiento sino la experiencia teológica. Decir que el pobre es un lugar teológico implica quitarle a esta realidad el carácter meramente peyorativo con el que natural e ingenuamente se califica esta realidad. Por tanto, “El pobre como pobre tiene algo que aportar y una tarea por realizar, que es de construir y de destruir, y esto no sólo como persona, sino como pobre. La tarea que tiene que hacer es liberarse, luchar porque esas carencias no lo destruyan. Aquí el pobre recupera su identidad total, entonces no tiene por qué avergonzarse de su carencia, porque es una tarea por realizar. Puede sacar sin vergüenza todas las destrucciones, porque la tarea a realizar es liberarse de esto”12. La mujer pobre que llega a la cárcel, es mujer doliente y, acompañarlaXI, implica asumir de principio que ella, su historia, su experiencia, es un lugar donde 11. MANZUC, Daniel. La misión en las cárceles. Ed. San Pablo, Bs.As., 2005, p. 23. CARRASQUILLA, Federico. Antropología del Pobre, material de trabajo, Ed. San Pablo, Bogotá, 2004, p. 17. XI Conviene recordar aquí un aforismo de Hubert Lanssier, religioso belga que se dedicó 40 años a sacar gente de las cárceles de Perú, el cual aparece en su texto “Los Dientes del Dragón”: “Los auténticos caballeros siempre luchan por las causas perdidas”. P. 42. Para complementar esto se puede traer a memoria un aporte que hace Eugen Drewermann, teólogo psicoterapeuta alemán, cuando interpreta el texto de Mc 7, 24-30: “ (…) Mientras no se ama más que a personas felices y radiantes, aunque en tal caso uno no se ama realmente más que a así mismo; mientras se ama únicamente a alguien que está en desgracia, y una desgracia irremediable según los cálculos humanos; mientras se está abiertamente obligado a elevar esa súplica de los perros bajo las mesas de los amos, mientras tanto es también inconmoviblemente cierto que Dios existe”. DREWERMAN, Eugen. El mensaje de las mujeres, p. 130. Con esto se clarifica porqué el Pobre es 12. 17.

(23) es posible descubrir el rostro del Dios vivo. Y que ella no es sólo carencia, sino ante todo, posibilidad. Cuando esa mujer doliente se encuentra con el Dios de la misericordia se convierte en experiencia del misterio y deja tras de sí la concepción que es sólo negatividad, que es sólo problema, que es sólo dolor, o sólo llanto o mera carencia. Hay en ella una potencialidad que se activa con el sólo reconocer su dignidad y en ese rostro habla Dios, ahí es posible hallar al Dios de la historia. 1.2. EL GÉNERO EN RELACIÓN CON LA POBREZA 1.2.1. El género como enfoque y como perspectiva. Una vez dados los pasos anteriores, corresponde ahora relacionar la pobreza (desde los múltiples matices vistos) con la noción de género; con lo cual se quiere dar razón de continuidad y profundidad en el análisis conceptual a fin de afinar los criterios a la hora de acompañar mujeres en la cárcel.. Ha quedado claro a lo largo del Magíster que lo masculino y lo femenino son dimensiones de la persona humana, que no son exclusivas de un género, que en todo hombre y en toda mujer se desarrolla la fuerza de la masculinidad y la feminidad y esto hace que sean realidades complementarias y no contrapuestas.13. Ahora bien, el enfoque de género es una herramienta teórica - metodológica desarrollada para analizar los significados, prácticas, símbolos, representaciones, instituciones y normas que las sociedades elaboran a partir de la diferencia biológica entre varones y mujeres. Contempla específicamente la dimensión de las relaciones sociales y de las estructuras de poder, y hace hincapié en la necesidad de entender cómo se realizan estas relaciones en cada contexto social y cultural. Como metodología aporta en el análisis, los modos en que las diferencias sociales. existencialmente un lugar teológico como lo mostró el mismo Jesús con la rigurosidad de una ecuación matemática. “Lo que a estos pequeños hicieron, a mí me lo hicieron”. Cfr. Mt, 25, 40. 13 Cfr. Apuntes de clase del curso “Matrimonio y Familia”.. 18.

(24) y de género trascienden a las personas enraizándose en las sociedades. Sonia Montecino y Loreto Rebolledo, investigadoras de la Universidad de Chile sotienen que “hay una diferencia entre sexo y género. El primero apunta a los rasgos fisiológicos y biológicos de ser macho o hembra, y el segundo a la construcción social de las diferencias sexuales (lo femenino y lo masculino). Así, el sexo se hereda y el género se adquiere a través del aprendizaje cultural”14. Esta distinción nos abre un horizonte donde puede revelarse diversas realidades que permiten comprender cómo se la constitución de la identidad femenina y masculina desde lo cultural. Cabría decir aquí que “el género es el sexo socialmente construido” 15.. Ahora bien, desde la relación género y cultura se logra comprender que a lo largo de la historia no se ha tenido en cuenta la dimensión de desigualdad no tratada y que se ha traducido en exclusión y violencia, que han padecido algunas personas en virtud de su sexo femenino. El enfoque de género explica el ordenamiento social y la distribución desigual de los recursos, las decisiones, el poder y el trabajo entre mujeres y hombres, basados en las diferencias de género y en relaciones de subordinación. La perspectiva de género busca fortalecer la familia, promover relaciones equitativas, armónicas y solidarias entre varones y mujeres y la promoción de la igualdad de derechos y oportunidades para niños, niñas, jóvenes, mujeres, varones y adultos mayores.. En este caso el enfoque permite comprender que existe una diferencia marcada entre mujeres y hombres encarcelados. A nivel de experiencia hemos comprobado que cuando un hombre llega a la cárcel tiene más apoyo social y familiar que la misma mujer. A los hombres los suele visitar su esposa, su mamá o las personas más cercanas a él. Además las mujeres de hombres encarcelados suelen ser más fieles que los esposos de mujeres privadas de la libertad. En cambio, por su parte, cuando hay mujer en la cárcel éstas suelen estar menos visitadas por sus parejas o por su padre. A ellas las suelen visitar más los hijos y sus propias madres. Adicional a esta soledad padecida está el hecho de que los hombres que tienen a sus esposas en la cárcel normalmente no le son fieles, su relación de pareja termina perdiéndose. Llegar a la cárcel para una mujer es más 14 15. VARIOS, Concepto de género y desarrollo, Universidad de Chile, 2005, p, 1. BARBIERI, Teresita, Sobre la categoría género, Isis internacional, N. 114.. 19.

(25) doloroso, y genera más daño psíquico, moral y social que en un hombre por los roles que ella juega tanto en la promoción de valores como en la generación de identidad y organización dentro de la familia. Adicional a esto está hecho de que las mujeres tienen comportamientos muy distintos al de los hombres: “No cabe duda de que los varones son percibidos como más violentos que las mujeres. Y esta percepción se refleja tanto en el estigma social asociado a ser varón, como es las expectativas sociales impuestas a los adolescentes varones”16. Esto se da porque “el arte de cuidar, de acudir, de preocuparse de los otros, de proteger, es propio de la mujer y es un aspecto fundamental de la maternidad. Es una responsabilidad específica de la mujer el hacerse cargo de los otros, aun cuando hoy, más que nunca, es necesario que también los hombres y los jóvenes desarrollen esta cualidad”17. Esta capacidad femenina hay que activarla en todos los humanos y se muestra cuando se tiene una vivencia cardiaca de los acontecimientos, cuando se tiene una preferencia clara por lo frágil, cuando surge desde las entrañas la voluntad de cuidado con una característica propia del ser. Esto hay que promoverlo. Lo masculino nunca podrá ser más expresión de patriarcalismo, de exclusión, de dominio sobre otros, sino que ha de integrar en él esa condición femenina, que no es más que capacidad receptiva para recibir el don de los demás y hacerse entrega constante en función de los otros y no de sí misma. Esto es lo que hace que las personas sean fecundas, que puedan integrar armónicamente lo masculino y lo femenino como dos realidades complementarias y no yuxtapuestas.. 1.2.2. El género en relación con la pobreza. ¿Se puede establecer alguna relación entre el género y la pobreza? O, ¿Es lo mismo ser hombre pobre que mujer pobre? Conviene aclarar que cuando se plantea el tema de género es necesario sostener la diferencia que hay entre los géneros. Pero también es esencial saber que se da una inclusividad, es decir, que no obstante las diferencias concretas que hay entre hombre y mujer, cada ser 16 17. HENDERSON, Edith, en: Resiliencia y subjetividad, p. 158. ROSANNA, Érica. La riqueza de ser mujer. Ed., sígueme, Salamanca, 2004, p. 88.. 20.

(26) humano es simultáneamente masculino y femenino en una densidad y proporción propia de cada uno y esto genera el tema de la reciprocidad. Esto quiere decir que no sólo en lo humano se incluye las dos dimensiones, sino que hombre y mujer están uno frente al otro, uno se descubre en el otro, a la luz de la mujer, el varón se descubre como tal y viceversa. Esta reciprocidad es un elemento constitutivo de la experiencia humana 18.. Ahora bien, hechas estas aclaraciones prácticas se puede decir que la mujer pobre y encarcelada se hace más vulnerable que el varón. Esto por razones culturales y existenciales. El machismo patriarcal ha enseñado que ciertas conductas como el beber alcohol, el delinquir, el estar fuera de la casa y otros, son realidades del mundo de los hombres y cuando una mujer realiza estas cosas tienen una doble connotación peyorativa. Y de tipo existencial se da porque una mujer que esté fuera del hogar se nota mucho más su ausencia que la del varón dado que la mayoría de las responsabilidades del hogar están a cargo de la mujer. Se suele decir en el argot popular que “cuando la mujer se va de la casa, todo se pierde”. Para indicar que en general quien hace de centro de los hogares es la mujer. Y si ésta no está, si ha cometido delitos, si consume droga, se le verá doblemente negativa. Por ser mujer y por saberse de manera inconsciente que la mujer debe llevar las riendas del hogar y que ella ha de ser el modelo ético y modelo real que conduce el destino del hogar.. Además de esto conviene entender el fenómeno como un proceso y no como un síntoma, evitando de este modo las miradas estáticas, es decir, la pobreza vista como algo estático, sin los matices que tienen los momentos históricos y las comprensiones que se van gestando en el camino.. Otra de las contribuciones de la perspectiva de género al análisis de la pobreza ha sido hacer visible la discriminación tanto en el ámbito público como en. 18. Cfr. BOFF, Leonardo. El rostro materno de Dios, Ed. Paulinas, Madrid, 1980, p. 74. Se ha hecho una relectura del texto, pero no una cita textual y se ha presentado a manera de paráfrasis.. 21.

(27) el interior de los hogares, lo que pone de manifiesto en ambos casos las relaciones de poder y la distribución desigual de los recursos. En este sentido, es posible vincular perspectivas generales y específicas y relacionar el desarrollo económico y social con la vida cotidiana de las personas, lo que muestra las conexiones entre ambos niveles y ayuda a comprender la complejidad de los procesos que entraña el fenómeno de la pobreza.. La definición de pobreza señala también los indicadores para su medición como plantea Feijoó 19, “lo que no se conceptualiza no se mide” y el tipo de políticas que han de ponerse en práctica para su superación.. Sin embargo, es importante que el debate sobre la conceptualización de la pobreza no se vea limitado por las posibilidades de medición, sino que se comprenda e implique los diferentes factores mencionados y sobre todo la experiencia misma. De acuerdo con esta conceptualización más amplia de la pobreza, la autonomía económica y la violencia de género constituyen otras dimensiones importantes para visibilizar de qué forma ella afecta a hombres y mujeres de manera diferente.. En síntesis, podríamos decir que la pobreza es una realidad compleja que implica lo monetario, la dimensión social, cultural, el género, lo territorial (lugar y modo de construir las viviendas), las posibilidades de formación, la alimentación, y otros. Este fenómeno se hace visible cuando hay un infraconsumo de bienes esenciales, desnutrición, vivienda en precarias condiciones, inestabilidad laboral, bajo nivel académico, poca participación en los mecanismos de integración social, realización de trabajos forzados mal remunerados, economía informal, y otros. Estas realidades vistas desde la perspectiva de género adquieren un matiz propio y muy complejo cuando hablamos de las mujeres de la cárcel, porque en ellas se 19. Cfr. Fejioo, María del Carmen 2003, Desafíos conceptuales de la pobreza desde una perspectiva de género documento presentado a la reunión de Expertos sobre pobreza y género, Comisión económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) organización internacional del trabajo (OIT), Santiago de Chile 12 y 13 de Agosto.. 22.

(28) realiza la vida pobre, muchas veces marginada asociada a una delincuencia como forma de vida, a formas de amar y de sufrir muy reales.. 1.3 LA VULNERABILIDAD. La raíz de la palabra vulnerabilidad proviene de latín vulnerare que significa herir, derivado de vulnus, herida, incluye recibir un golpe y en su etimología se añade desgracia, aflicción20. La vulnerabilidad se expresa por una imposibilidad de defensa frente a los hechos traumatizantes o dañinos debido a la insuficiencia de recursos psicológicos defensivos personales o también debido a la falta de apoyo externo, además de una incapacidad o inhabilidad para adaptarse al nuevo escenario generado por los efectos de la situación riesgosa o peligrosa21. Chambers define Vulnerabilidad. como: “la exposición a contingencias y. tensiones, y la dificultad para afrontarlas. La vulnerabilidad tiene por tanto dos partes: una parte externa, de los riesgos, convulsiones y presión a la cual está sujeto un individuo o familia; y una parte interna, que es la indefensión, esto es, una falta de medios para afrontar la situación sin pérdidas perjudiciales.”22. Con respecto a la parte externa, es a lo que estamos expuestos todos, es decir lo que es ajeno a la persona, pero que si puede influir en lo que acontece a su alrededor, familiar y/o social. Y la parte interna es lo que es propio de la persona, son nuestras cualidades y carencias que se nos dan por herencia genética.. 20. Cfr. GIBERTI, Eva. Vulnerabilidad, desvalimiento y maltrato infantil en las organizaciones familiares, Ed, Noveduc, Bs. As., 2005, p, 28. 21 Cfr. Ibíd, p, 28. 22 Chambers, Robert Boletín, volumen 37, N° 4 de septiembre 2006. pp. 33 – 40, Ed. Instituto de Estudios del Desarrollo.. 23.

(29) “La vulnerabilidad es una dimensión relativa. Es decir, todas las personas somos. vulnerables,. pero. cada. una,. en. función. de. sus. circunstancias. socioeconómicas y condicionantes personales, tiene su propio nivel de vulnerabilidad, así como también su propio tipo de vulnerabilidad. Esto significa que uno puede ser muy vulnerable a un tipo de catástrofe potencial, pero poco a otra, ya que cada una de ellas golpea de forma diferente y pone a prueba aspectos diferentes”.. 23. Existe una vecindad entre la pobreza y la vulnerabilidad. La mujer pobre en la cárcel llega a ser vulnerable en virtud de un factor externo (historia familiar, problemática sociales del lugar donde habita y otros) que se hace real en su persona y le hace incapaz de responder de manera adecuada las hostilidades de las contingencias de la vida cotidiana. La pobreza hace que la mujer encarcelada sea vulnerable y entre más vulnerable más pobre. Vecindad que se tiende a tener una cierta característica de circularidad dialéctica. Pero la forma como se reacciona ante esta situación de indefensión se particular a cada caso.. Todo esto es comprensible desde las mujeres privadas de libertad, porque frente a su situación todas reaccionan de manera diferente, algunas con mucho temor a lo desconocido, lo nuevo y, otras, como si siempre hubiesen estado en el lugar, esto frente a sus pares, pero en la reflexión más personal se sacan la máscara y quedan absolutamente indefensas frente a su realidad, desde ahí la importancia de la acogida en un ambiente privado donde se puedan encontrar a solas consigo misma y con la persona que las escucha, sin emitir juicios, sólo acogerXII. 23. Pérez de Armiño, Karlos, Diccionario de acción Humanitaria y Cooperación al Desarrollo, p 2 año 1999 XII Si hay algo que motiva esta investigación es esta realidad ante la que estamos. Ante el dolor humano, ante su indefensión no podemos quedar como meros espectadores, hay que convertirse en actores, en personas; es decir, seres que no viven desde sí y para sí mismas, sino desde los otros. Si hay algo que hace que la vida sea religiosa en su sentido más hondo, es la capacidad de acompañar el dolor del que está excluido de sus más mínimas posibilidades de ser digno. Conviene recordar aquí un texto de José Antonio Pagola referido a la necesidad de mostrar a una. 24.

(30) 1.3. 1 Componentes de la vulnerabilidad Los componentes más importantes de la vulnerabilidad serían: Exposición física al riesgo de catástrofes, falta de capacidades y de acceso a los recursos, pobreza (de ingresos y reservas), Inseguridad del sistema de sustento, indefensión o desprotección personal, falta de capacidades físicas y psicológicas, falta de conocimientos y de cualificaciones técnicas., falta de capital social, dificultad para ejecutar estrategias de afrontamiento, debilidad de redes sociales y economía moral, falta de protección por el Estado.24. Si bien, se han enumerado los componentes en que se puede desglosar el concepto de vulnerabilidad, por otra parte, las causas de ella y de sus componentes responden a una combinación de múltiples factores geográficos, económicos, sociales, políticos y personales, que condicionan tanto la exposición al riesgo como la disponibilidad de capacidades de cada familia e individuo en un contexto dado.. Ahora bien, las mujeres que llegan a la cárcel se hacen más vulnerables que el conjunto de la población femenina, pues su libertad queda abruptamente suspendida debido a que pasan a depender de otros factores que les manejan la vida, sus decisiones más importantes e incluso las relaciones más íntimas que tienen con su familia. Por otro lado, aparece en ellas la exclusión de la sociedad y esto las hace más vulnerables, pues les limita las herramientas que tienen para reclamar sus derechos más elementales.. Iglesia que puede y tiene la obligación de ser sanadora: “Lo que más cuestiona hoy la verdad de nuestra acción evangelizadora aquí, en el Primer Mundo, no es la falta de asistencia a la liturgia dominical, el enfrentamiento de posiciones doctrinales diversas o la dificultad en asumir el proceso de la modernidad, sino, sobre todo, nuestra apatía e indiferencia ante el mundo de los pobres, los marginados, los enfermos y excluidos”. Cfr. PAGOLA, José Antonio, Id y Curad, Ed, PPC, Madrid, 2004, p, 19. 24 ibid. 25.

(31) Conviene tener en cuenta que la vulnerabilidad de las mujeres XIII que llegan por primera vez a la cárcel está antecedida por una historia de familia disfuncional caracterizada por la pobreza, la violencia intrafamiliar generada por el cónyuge, la carencia de una formación moral y académica adecuada y esto, al mismo tiempo, se convierte en el espacio propicio para el aprendizaje de nuevas conductas delictivas. 1.4. RESILIENCIA. Desde la introducción hemos estado mostrando que la subjetividad está íntimamente relacionada con la alteridad. Ningún sujeto puede construir sentidos, significados, valores, actitudes por sí mismo y desde su propia individualidad, sino que todo esto, y su propia vida, se realizan en una relación. Constitutivamente estamos hechos de otros. Nos parecemos a nuestros padres, a nuestros amigos, parejas, acompañantes, y demás personas con las cuales estamos en relación. Ese “parecido” no es casual, es el punto de intercesión, es lo compartido a partir del encuentro, surgimos desde ese otro que nos antecede. Pero ante esta situación surge una pregunta: ¿cómo se constituye en el niño o la persona la XIII. Curiosamente cuando el ser humano es más vulnerado, se hace más capaz de Dios. El saberse desvalido por completo, el tener que enfrentar un mundo adverso con capacidades que no se tienen lo hacen en ciertas ocasiones el más fino buscador de Dios. Esto se afirma no en virtud de una razón sacada de un libro, sino a partir de lo sentido y vivido en el encuentro con cientos de mujeres en la cárcel. Conviene aquí recordar el rostro de una mujer boliviana; unos grandes ojos negros poblaban su rostro. Viene con la sed de los que sólo desean encontrar un “lugar” donde llorar y manifestar su arrepentimiento. Se acerca y cuenta su historia, sus errores, sus mentiras a la familia; lo que más le duele es haberle mentido a su familia, haber jurado que no estaba en el narcotráfico y ahora dice: “Estoy tan arrepentida. (…) Estaba engañada, la plata no me dio felicidad y, ahora, por buscarla ansiosamente, estoy en la cárcel, lejos de mi mamá y de mis hijos. Perdón (…)” y largo llanto”. Ante este cuadro sólo es posible el silencio. Pero al mismo tiempo aparece la sensación de indignidad para recibir tan preciado tesoro: el misterio de un ser humano que llora y que, simplemente, pide por unos instantes que ese otro ser que está al frente sea “Dios” por unos instantes, que sea aquél que sea portador de su perdón. ¿No es esto el centro del Evangelio? ¿No fue el llanto y la generosidad de María de Magdala la que reconoce con hondura el misterio del amor de Cristo? ¿No es esto la reproducción existencial de la escena evangélica del publicano arrepentido que contrasta a grandes distancias con el mundo autoreferente y satisfecho del fariseo que ora y habla desde sí mismo y en sí mismo quiere encontrar a un dios que ha muerto?. Esto es regalo y sólo eso. En virtud este llanto, de esta petición de perdón existencial, en virtud de todo el dolor que sale borbotones en cada rendija de la cárcel se está haciendo este trabajo, cuyo mérito ciertamente no es mío; es de las mujeres que me han mostrado algo del misterio del Dios vivo que sigue “haciendo nuevas todas las cosas”.. 26.

(32) experiencia del otro?. Emiliano Galende citando a Merleau Ponty nos ofrece un camino para acceder a esta respuesta: “Merleau Ponty (1954) ha señalado que son necesarios cuatro términos para comprender esta experiencia del prójimo: (1) una representación primera de sí mismo (yo, o núcleo psíquico primario); (2) una sensibilidad previa que posibilite la imagen del cuerpo propio (el espejo) y, por lo tanto, la unión con la cenestesia (interocepción), (3) una sensibilidad de imagen que permita el “cuerpo visto” del otro, y (4) una representación mínima del psiquismo del otro, sin duda hipotético, reconstituido desde lo “visto” y lo “oído”, de los fonemas y gestos que lo presentan” 25.. Ahora bien, una vez que la persona se ha constituido puede presentar en su vida situaciones traumáticas hasta llegar al punto de sobrepasar la capacidad de simbolización. Y es ahí donde cabe hablar de resiliencia que “se define como la capacidad de los seres humanos de superar los efectos de una adversidad a la que están sometidos, e incluso, de salir fortalecidos de la situación. Desde este punto de vista de la resiliencia, el aspecto quizás más especial y original es el énfasis de la necesidad del otro como punto de apoyo para superación de la adversidad”26. Queda claro, entonces, que para la individuación se requiere la presencia de otro que sea espejo donde se genere la primera imagen de sí mismo y también que para superar los traumas generados por tragedias que se puedan presentar en la vida, se requiere de otro que active esta capacidad sanadora. Y para que ésta se manifieste la persona la persona requiere unos pilares (recursos yoicos): autoestima consistente, independencia, capacidad de relacionarse, sentido del humor, moralidad, creatividad, iniciativa y capacidad de pensamiento crítico. Con algo de todo eso más el soporte de otros humanos que otorgan un apoyo indispensable, la posibilidad de resiliencia se asegura y el sujeto continúa su vida”27.. 25 26 27. GALENDE, Emiliano, en: Resiliencia y subjetividad, Ed. Paidós, México 2004, p. 30. Ibíd, p. 63-64. Ibíd, p, 71.. 27.

(33) Curiosamente ante la hostilidad extrema que vive una mujer en la cárcel aparece una reacción en la mayoría de ellas que les permite protegerse. Esto se puede relacionar con el concepto de resiliencia. Capacidad que ha de ser activada por la presencia de otro que ofrezca apoyo incondicional ante la presencia de experiencias traumáticas en su vida. Ahora bien, “si la resiliencia constituye un proceso de entramado entre lo que somos en un momento dado y los recursos afectivos presentes en el medio ecológico social, la falencia de esos recursos puede hacer que el sujeto sucumba; pero si existe aunque sea un punto de apoyo, la construcción del proceso resiliente puede realizarse”28.. Al principio, cuando nos referíamos la propuesta antropológica de Lévinas se afirmaba que decir persona, es indicar una relación, ningún ser personal surge desde sí mismo y para sí mismo XIV. Esto es bastante lógico desde la mera biología. En lo enunciado en la significación de resiliencia se evidencia este carácter relacional de la persona humana. Ese “punto de apoyo” que activa la capacidad resiliente es el otro que se presenta en el horizonte de la historia simplemente como aquél que puede activar algo en la persona que ella no puede por sí misma, pero que está latente. Cada ser humano tiene una fortaleza originaria que se puede activar.. Por tanto, estamos de cara no sólo a una capacidad psicológica sino ante una estructura antropológica que indica que para hallarla es necesario tejerla. 28. Ibíd, p. 70. “Preguntó el Gurú a sus discípulos:”Cuando ves un animal a distancia y puedes distinguir si es vaca o un caballo?” No, dijo el Gurú. Cuando miras un árbol a distancia y puedes distinguir si es un mango o una anaconda. Tampoco, dijo el Gurú. Está bien, dijeron los discípulos, dinos cuándo es. Cuando mira a un hombre al rostro y reconoces en él a tu hermano; cuando miras a la cara a una mujer y reconoces en ella a tu hermana. Si no eres capaz de esto, sea la hora que sea, aún es de noche”. Cfr. LANSSIERS, Hubert. Los Dientes del Dragón. Ed. Copé, Lima 1998, p, 92. Se trae esta cita para complementar desde el lenguaje poético esto tan esencial de cara al crecimiento de los seres humanos. Acompañar a una mujer en la cárcel es un acto de justicia con la fraternidad rota que su rostro me revela y, al mismo tiempo, me demanda. XIV. 28.

(34) como mínimo entre dos, pero también es necesario tener en cuenta la relación con el entorno social. En la cárcel las mujeres por lo general son muy resilientes XV. Cuesta saber en ciertas ocasiones cómo pueden soportar tanta pena, tanta soledad, tanto dolor, tanta angustia, tanta agresión. No es fácil soportar la sola vergüenza de estar en la cárcel y si a esto le agregamos las miles de agresiones que se generan tanto entre las mismas internas como la violencia que hacen los gendarmes, el sistema judicial y los abogados. A esto se le suma la tragedia humana interior que hay por dentro: historia familiar rota por dentro, relaciones afectivas destruidas, hogares desolados que claman por la presencia de la mamá que su ausencia genera caos. Se necesita una fuerza mayor, una capacidad de disociación muy fuerte como lo diría Freud para salir airoso. Teniendo en cuenta este punto me he decidido a terminar esta tesis, para compartir en algo mínimo la angustia de las mujeres que acompaño y que veo todos los días tras las rejas y que, sin embargo, siguen siendo espacio donde el misterio silencioso de Dios habla a gritos. 1.5.1. Pilares de la resiliencia individual 30 Autoestima consistente. Es la base de los demás pilares y es el fruto del cuidado afectivo consecuente del niño o adolescente por un adulto significativo. En el caso de las mujeres de la cárcel se da como una fuerza femenina, en su mayoría de las veces, maternal que la hace sentir que luchar por lo que más aman: sus hijos, sus familiares más cercanos, vale la pena y esto las hace dignas XV. Aquí estaríamos hablando de dos cosas: una sería la resistencia de las mujeres de la cárcel frente a la destrucción, es decir, la capacidad de proteger la propia integridad en un medio tan adverso como es la cárcel. La segunda sería la habilidad para construir una conducta de vida positiva pese a la adversidad. En estas dos habilidades se concentran diversos mecanismos intrapsíquicos que posibilitan tener una vida “sana” habitando en un contexto como la cárcel. Y esto es producto de un conjunto de interacciones de la mujer con su medio, con los seres que la aman, con los agentes de pastoral, con las personas que les acompañan, con todos aquellos que en algún instante, por pequeño que sea, se han convertido en apoyo incondicional.. 29 30. Cfr. Revista "Psicoanálisis: ayer y hoy"- Nº1.. Cfr. Revista "Psicoanálisis: ayer y hoy"- Nº1. 29.

Referencias

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