EL DIABLO DE LOS NÚMEROS
Nombre: Alejandro Saad Espinosa Curso/Grupo: 4ºESO-B
Área: Matemáticas
CAPÍTULO UNO
La Primera Noche
Robert, un niño al que no le gustan las matemáticas.
Robert siempre soñaba con un pez gigante que se lo quería tragar o con un tobogán por el que se deslizaba sin parar desde una gran altura, o con una bicicleta deportiva muy atractiva pero que nunca conseguía alcanzar.
Hasta que una noche soñó con un ser muy extraño con la altura de un saltamontes que estaba posado sobre una hoja en un bosque. Robert le preguntó quién era y éste le dijo ¡Soy el diablo de los números! Robert no sabía qué pensar, no creía que hubiese un diablo de los números.
El diablo de los números tenía el aspecto de un anciano con bigote y era completamente rojo.
Le puso ejemplos de las matemáticas como el de cuántas personas comen chicles en un día. Si una persone tiene un chicle pero tiene que compartirlo con otra el chicle se divide en dos, y si quiere compartirlo con otra tiene que dividirlo en tres y así sucesivamente.
También le enseñó que la mayoría de los grandes matemáticos no perdían el tiempo realizando cuentas, sino que utilizaban la calculadora y la lógica para los cálculos realmente importantes.
Al final le enseña que hay números infinitos positivos y negativos.
CAPÍTULO DOS
La Segunda Noche
Robert volvió a soñar con el diablo de los números y esta vez se lo encontró en un paisaje diferente, en un gran bosque lleno de setas gigantes y grandes unos rectos muy altos, el diablo estaba sentado en una seta cómodamente mientras Robert caía por el uno.
Esta vez el diablo le enseñó la importancia del cero, sin el cero las cosas son mucho más difíciles.
Los romanos para calcular una cifra como la fecha de nacimiento de una persona tenían que formularla con C, M, L, V, I
En cambio con el cero puedes dar saltos entre los números y terminas antes.
Para no tener que escribir 4 X 4 X 4 X 4 =256
Elevaban el número al cuadrado o al cubo o a la cuarta, etcétera
CAPÍTULO TRES
La Tercera Noche
El diablo le explicó que existen unos números primos que son indivisibles y le puso en la pared los números del 2 al 50 en una tabla, el diablo le dijo que borrase todos los números que no fuesen primos y Robert lo hizo, el diablo estaba contento por su trabajo con Robert y se despidió contento.
CAPÍTULO CUATRO
La Cuarta Noche
Robert se encuentra en la playa y piensa que siempre aparece en un lugar diferente.
El diablo le preguntó que si había traído calculadora y este contestó que no, porque uno no sabe si va a soñar o no y además cómo se iba a traer la calculadora a un sueño.
Entonces el diablo sacó una calculadora grande como un sofá y le dijo a Robert que dividiese 1 entre 3 y le salió un número larguísimo periódico puro y que no terminaba nunca, el diablo dijo que ese número se podía igualar a 1 y Robert no le creyó, entonces el diablo sacó su bastón y de este salió una serpiente gigante de nueves que crecía y crecía sin parar, el diablo le explicaba que esos nueves se igualarían al 1, pero Robert no cedía hasta que los nueves le ahogaban y cedió.
CAPÍTULO CINCO
La Quinta Noche
Robert ya no soñaba con el diablo de los números, esta vez soñó con un agujero negro que le tragaba y con hormigas rojas que le subían por el cuello.
Robert le dijo a la madre que ya no quería soñar más y la madre estaba encantada porque Robert ya no se levantaría cansado.
Robert sueña con un desierto y se encuentra al diablo en una palmera. El diablo le dice que tire un coco y después otros dos más, forman un triángulo y Robert tiraba más y formaban más triángulos.
El diablo le explicó los números triangulares y los cuadrados sobre una piscina gigante
CAPÍTULO SEIS
La sexta Noche
El diablo de los números le dice a Robert que no es el único diablo de los números ni el más importante y le cuenta que uno de los más importantes es Bonatschi el que era su amigo, era porque murió hace tiempo y le explicó la serie de números que llevaba su nombre.
El diablo le explica a Robert las reglas que Bonatschi encontró y que serán muy útiles para la multiplicación exponencial
CAPÍTULO SIETE
La Séptima Noche
La madre de Robert estaba preocupada porque antes Robert siempre jugaba al fútbol con sus amigos, pero ahora se tiraba el día encerrado en su habitación.
En la séptima noche Robert aprende como se construye el triángulo numérico y como puede encontrar relación entre los números, lo que resulta casi tan bueno como tener una calculadora.
El diablo también juega con diversas opciones de triángulo eliminando los múltiplos de cinco y entonces surgen combinaciones de éste.
CAPÍTULO OCHO
La Octava Noche
Esta vez, Robert, sueña con sus compañeros de clase y el diablo de los números le enseña a agrupar los números.
Anota en la pizarra el nombre inicial de su compañero y formando así grupos en cuanto aumenta un número, aumentan las posibilidades de nuevas agrupaciones.
También le enseña a agrupar por pares obteniendo el mismo resultado y los números de un triángulo sumando así:
CAPÍTULO NUEVE
La Novena Noche
Robert se pone enfermo, pero después aparece el diablo de los números y viene a enseñarle el número del infinito y empieza a hacerlo y forma números hasta que no se vea un fin.
Le enseña la primera fila de números eran los números que se podían contar con las manos.
Después llamó a la segunda fila que eran los mismos que los anteriores pero impares. Más adelante llamó otra fila que eran los números primos y así sucesivamente hasta que hubo demasiadas filas de números.
Más adelante le enseña lo que son las series y lo hace en formas de quebrados. Escribe en el techo de la habitación de Robert una línea recta y en ella marca ciertos quebrados y luego marcar un intervalo entre uno y otro.
CAPÍTULO DIEZ
La Décima Noche
Se trata de que el diablo de los números le enseña a Robert que cada vez que suma dos números en secuencia y después divide el más grande entre el más pequeño dan como resultado un número grande seguido de uno pequeño, y después otro más grande, seguido de otro pequeño.
A esos números que crecen un poco y después disminuye en otro, se les llama números Bonatschi, y un ejemplo son: 11+17=28
CAPÍTULO ONCE
La Décima Noche
En el capítulo once que trata sobre los principios más sencillos para probar algo y las dificultades que hay realmente que muestra a Robert los cálculos de Bertrand Russel para poder demostrar que 1+1=2.
ÚLTIMO CAPÍTULO
La Duodécima Noche
Robert ya no tenía pesadillas dormía profundamente sin problemas, tan profundo que ni escuchaba los golpes a la puerta que daba el diablo, Robert se despertó y se alegró de verle y éste le entregó una carta.
En esa carta aparecía una invitación para Robert y el verdadero nombre del diablo de los números era Teplotaxl.
Teplotaxl se lleva a Robert volando hasta el palacio donde están los diablos de los números, ahí conoce a Lord Russel Pitágoras, el chino que inventó el cero. Robert va visitando diferentes habitaciones. Cuando se sientan todos en la mesa a comer, comen tarta porque la tarta es redonda como el círculo.
Cuando terminan de comer aparece un secretario del palacio y le entrega a Robert una cadena de oro con estrellas, el secretario desaparece Teplotaxl se despide para siempre de Robert.
Robert se despierta y se queda impresionado porque tiene la Cadena do oro.