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Proyecto de desarrollo regional : un modelo basado en el tratamiento de residuos orgánicos. El caso del Corfo Río Colorado

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(1)

UNIVERSIDAD NACIONAL DEL SUR

TESIS DOCTORAL EN ECONOMIA

PROYECTO DE DESARROLLO REGIONAL: UN

MODELO BASADO EN EL TRATAMIENTO DE

RESIDUOS ORGANICOS.

EL CASO DE CORFO RIO COLORADO

Gabriela Silvana Cristiano

BAHIA BLANCA ARGENTINA

(2)

PREFACIO

Esta Tesis se presenta como parte de los requisitos para optar al grado

Académico de Doctor en Economía de la Universidad Nacional del Sur y no

ha sido presentada previamente para la obtención de otro título en esta

Universidad u otra. La misma contiene los resultados obtenidos en

investigaciones llevadas a cabo en el ámbito del Departamento de Economía

durante el período comprendido entre el 12/09/2006 y el 30/11/2017, bajo

la dirección de la Dra. Silvia London.

Gabriela Silvana Cristiano

UNIVERSIDAD NACIONAL DEL SUR Secretaría General de Posgrado y Educación Continua

(3)
(4)

AGRADECIMIENTOS

Deseo expresar en primer lugar mi agradecimiento a la educación pública

en general y, en particular, a la Universidad Nacional del Sur y al

Departamento de Economía -mi segundo hogar-, en el cual pude formarme

profesionalmente y forjar mi futuro.

También quiero agradecer muy sincera y profundamente a mi directora, la

Dra. Silvia London, quien me incentivó firmemente a dar fin a la presente

tesis. Sin su acompañamiento, comentarios y sugerencias no hubiera sido

posible haber llegado hasta aquí y estar escribiendo estas líneas.

En este tercer agradecimiento daré el merecido lugar a todos los docentes

del Departamento de Economía que transitaron junto a mí este camino,

desde Septiembre de 2006 hasta estos días. Su apoyo incondicional

brindado a través de sus contribuciones académicas y palabras de aliento

han sido los pilares que me sostuvieron durante tanto tiempo para

continuar dándole forma a este trabajo.

La lista continúa. Sin embargo, para no caer en el descuido de no omitir a

nadie, no particularizaré. Sólo mencionaré que, a lo largo de todos estos

años, se han ido sumando profesionales de distintas disciplinas para brindar

su aporte desde diferentes áreas del conocimiento y desde distintos

organismos, tanto públicos como privados. También mi familia, amigos, no

docentes y hasta mis propios alumnos supieron acompañarme, cada uno

(5)

RESUMEN

Los temas vinculados a los problemas medioambientales ocupan un espacio

prioritario en la agenda del sector público y, en algunos casos puntuales, en

la del sector privado. A nivel mundial, este hecho se puso de manifiesto en

la década del ´70 y en nuestro país, podría decirse que la preocupación por

el medio ambiente surgió recién en los años ’90. Así, la evaluación del

impacto ambiental se ha ido convirtiendo en una necesidad para mitigar los

efectos negativos que se generan a partir del accionar del hombre, ya sea

como consumidor o como productor.

Esta tesis tiene como objetivo presentar otra forma de dar tratamiento a las

externalidades negativas provenientes de actividades productivas que

generan residuos orgánicos, con la finalidad de disminuir los efectos nocivos

causados por estos al medio ambiente y, de esta manera, elevar una nueva

propuesta para diseñar un proyecto de desarrollo regional. Se postula un

modelo en el que se considera la reconversión de una empresa

monoproductora en multiproductora, teniendo en cuenta la posibilidad de

transformar esos desechos orgánicos en subproductos con elevado potencial

de ser comercializados en el mercado (específicamente bioenergía y

biofertilizante).

En el análisis empírico se considera el estudio de la región de CORFO Río

Colorado, realizando un abordaje integral del territorio bajo el enfoque del

Desarrollo Territorial Rural dado que, para controlar esos impactos

negativos, es necesario analizar qué actividades productivas se realizan en

ese territorio, cuáles son sus principales actores sociales, qué tipo de

recursos naturales son clave para su crecimiento y desarrollo y cuáles son

las instituciones que, de algún modo, condicionarán su desempeño.

Las políticas públicas que se han ido implementando en los últimos tiempos

en nuestro país han puesto en marcha diversos planes fomentando la

concreción de de proyectos tendientes a la producción de bioenergía a partir

de la biomasa. En este trabajo se considera que estos son de significativa

importancia para contribuir al crecimiento y desarrollo de la región de

(6)

ABSTRACT

The issues related to environmental problems occupy a priority place in the

public sector's agenda and, in some specific cases, in the private sector. At

a global level, this fact became clear in the ‘70s and in our country, it could

be said that the concern for the environment emerged in the ‘90s. Thus, the

environmental impact assessment has become a need to mitigate the

negative effects that are generated from the actions of human being, either

as a consumer or as a producer.

The aim of this thesis is to present another way of treating negative

externalities from productive activities that generate organic waste, in order

to reduce the harmful effects caused to the environment and, in this way,

raise a new proposal to design a regional development project. A model is

postulated in which the conversion of a single-product multiproduct firm is

considered, taking into account the possibility of transforming these organic

waste into subproducts with high potential to be commercialized in the

market (specifically bioenergy and biofertilizer).

The empirical analysis considers the study of the CORFO Rio Colorado

region, making an integral approach to the territory under the Rural

Territorial Development approach since, to control these negative impacts,

it is necessary to analyze what productive activities are carried out in that

territory, which are its main social actors, what kind of natural resources

are key to its growth and development and which are the institutions that,

in some way, will condition its performance.

There are a lot of public policies that have been implemented in recent

times in our country, and they are many plans promoting projects for the

production of bioenergy from biomass. In this work it is considered that

these are of significant importance to contribute to the growth and

(7)

Certifico que la presente tesis incluye los cambios y correcciones sugeridos

por los jurados.

(8)

INDICE

INTRODUCCION……….. 1

PARTE I- MARCO DE REFERENCIA………..………. 4

I.I- El enfoque del Desarrollo Territorial Rural (DTR)……….4

I.I.I- La inclusión de las instituciones en el enfoque del DTR……….12

I.I.II- El crecimiento económico a partir de los recursos naturales de una región: The staple theory of economic growth………16

I.II- La economía ambiental y el tratamiento de las externalidades negativas en la producción………21

Conclusión………27

Bibliografía….………28

PARTE II- UN ABORDAJE PARA MITIGAR LOS IMPACTOS NEGATIVOS AL MEDIO AMBIENTE……….………31

II.I- La empresa multiproducto……….31

II.I.I- El caso particular de empresas productivas que generan residuos orgánicos….………35

II.I.II-Algunas particularidades vinculadas a las funciones de producción………...44

II.II- El impacto ambiental………46

II.II.I- Efectos externos que afectan negativamente los recursos naturales……….……….48

II.II.II- Indice para medir los efectos externos derivados de actividades generadoras de residuos orgánicos………52

Conclusión………..56

Bibliografía……..………..57

(9)

III.I- Energías no renovables y renovables: definición.………60

III.II- Los agrocombustibles: biodiesel, bioetanol y biogás……….62

III.III- Antecedentes de los agrocombustibles en Argentina……….67

III.IV- La problemática de los residuos orgánicos. El caso particular de los residuos agropecuarios y la posibilidad de generar bioenergía y biofertilizantes……….76

III.IV.I- Clasificación de residuos. La biomasa generada por los feedlots……….78

III. IV.II- El proceso de producción de biogás y biol. Aspectos tecnológicos……….87

Conclusión………101

Bibliografía………102

PARTE IV- LA REGION DE CORFO RÍO-COLORADO………..110

IV.I- Caracterización de la zona……….110

IV.I.I- El rol de la Corporación de Fomento del Río Colorado (CORFO)……….……..114

IV.I.II- Descripción de los establecimientos agropecuarios según estratos. Actividades productivas relevantes……….119

IV.I.III- La vinculación de los establecimientos agropecuarios con organismos de la región. Análisis estadístico en base a muestreo estratificado aleatorio……….125

IV.II- Actividades productivas que generan residuos de origen animal……128

IV.II.I- La reconversión de la empresa: de monoproductora a multiproductora. Estudio de caso………133

IV.II.II- Evaluación del volumen potencial regional factible de ser tratado y la posibilidad de generar bioenergía………..…139

Conclusión……….……….142

Bibliografía………143

(10)

INTRODUCCIÓN

Desde hace cuatro décadas, la preocupación por el medio ambiente a nivel

mundial ha venido creciendo. A partir de entonces, han comenzado a

diseñarse e implementarse diversos mecanismos tendientes a la resolución

de la problemática vinculada al control de las emisiones de gases efecto

invernadero y al tratamiento de los desechos.

El objetivo principal de esta tesis es proponer un abordaje para el

tratamiento de las externalidades negativas de producción, basado en la

reconversión de un establecimiento monoproducto a uno multiproducto.

Específicamente, se analiza el caso de aquellas externalidades negativas

provenientes de actividades productivas que generan residuos orgánicos.

Las hipótesis que se pretenden testear son:

H0: cuando una empresa genera externalidades negativas de producción causadas por la generación de residuos orgánicos, estas pueden mitigarse si

la firma se reconvierte a multiproductora.

H1: la empresa que se reconvierte a multiproductora posee economías de scope.

El trabajo está organizado en cuatro partes. En la Parte I se describe el

marco de referencia, el cual se sustenta en el enfoque del Desarrollo

Territorial Rural. El mismo constituye una herramienta de análisis idónea

para abordar en forma integral a los territorios rurales, ya que se

consideran aspectos de carácter productivo, social, institucional y

medioambiental vinculados a su crecimiento y desarrollo. El conocimiento

de sus características intrínsecas es relevante para dar tratamiento a

diversas problemáticas, entre ellas la vinculada a la generación de residuos

y sus efectos sobre los recursos naturales. Sin embargo, el DTR no propone

una solución que contemple el tratamiento de las externalidades negativas

provenientes de la producción. En relación a lo anteriormente mencionado,

(11)

En la Parte II del trabajo se presenta una propuesta para disminuir los

impactos negativos de la producción basado en el modelo de la empresa

multiproducto. Si bien en la actualidad la mayoría de las empresas produce

más de un producto, en este caso se propone emplear un residuo generado

por la actividad productiva principal como insumo en la producción de otros

subproductos, internalizando en gran parte las externalidades negativas que

se generan. De este modo, la empresa podría ver incrementado su beneficio

a partir del aumento en su ingreso total proveniente de la venta de sus

subproductos y experimentar una disminución de costos por tratarse de una

producción conjunta. Por otra parte, se presenta una matriz de análisis de

impacto ambiental para finalmente elaborar un índice de efectos externos

ocasionados por los residuos orgánicos provenientes de ciertas actividades

productivas.

La Parte III describe aspectos inherentes a las diversas fuentes de energía,

sus principales características y el marco legal vigente. Se pone especial

énfasis en la generación de energías renovables partiendo de la descripción

de los biocombustibles más comúnmente empleados, como lo son el

biodiesel y el bioetanol. Luego se analiza la problemática de los residuos

orgánicos y las posibilidades de producir, a partir de ellos, bioenergía y

biofertilizantes. Finalmente se describe el proceso de producción de biogás y

la tecnología con la que es posible llevarlo a cabo.

En la Parte IV se presenta un estudio de caso perteneciente a la zona de

CORFO RC. Siguiendo los lineamientos propuestos por el enfoque del DTR,

se analiza esta región productiva que basa su crecimiento y desarrollo en la

utilización de un recurso clave: las aguas del Río Colorado. Se hace una

breve revisión histórica de la zona para luego caracterizar los aspectos

productivos y los actores sociales del entorno, como así también las

relaciones existentes entre ellos. Ello con la finalidad de mostrar la

potencialidad que reviste la región para producir bioenergía y biofertilizante

a partir del tratamiento de los residuos orgánicos provenientes de

establecimientos productores de carne vacuna en forma intensiva. Luego se

(12)

que un productor representativo de la zona decide reconvertir su

establecimiento, pasando de monoproductor a multiproductor. De este

modo, en gran medida se internalizan las externalidades negativas,

disminuyendo así el impacto ambiental y preservando los recursos aire,

(13)

PARTE I: MARCO DE REFERENCIA

En el marco de referencia de esta tesis se considerarán, a partir del enfoque

del Desarrollo Territorial Rural (DTR), los aspectos más relevantes a los que

el DTR hace referencia y que contribuyen al estudio integral de un territorio

-sin que ello implique un abordaje exhaustivo y profundo de cada uno de

ellos-, y sobre la base del mismo se esquematizará el presente trabajo. En

este enfoque relativamente nuevo, que surge en Latinoamérica en la década

del ´90 –época en la que la globalización y las políticas liberales tuvieron

asidero-, comenzaron a ensayarse estrategias de desarrollo, las cuales se

centraron esencialmente en potenciar a las pequeñas y medianas empresas

porque son las que tienen más arraigo en el territorio (Manzanal, 1999).

El enfoque del DTR, el cual no es considerado por sí mismo un cuerpo

teórico, propone una visión ampliada de la cuestión rural y territorial

(Schejtman y Berdegué, 2004), y es en este sentido que se abordarán

algunos temas a los que el mismo hace referencia, tales como el contexto

institucional y los recursos naturales. Por otro lado, dado que este enfoque

promueve el crecimiento y desarrollo equilibrado, se analizará la

problemática ambiental en el marco de la teoría neoclásica, abordando el

estudio de las externalidades. En base a ello se planteará un modelo

alternativo para mitigar los efectos externos negativos causados al medio

ambiente, provocados por ciertas actividades productivas que están

vinculados al sector agropecuario.

I.I- EL ENFOQUE DEL DESARROLLO TERRITORIAL RURAL

En los últimos años se ha ido avanzando en los estudios acerca de la

importancia que reviste el análisis del territorio con el propósito de

encontrar una explicación a determinados fenómenos vinculados a la

concentración de actividades productivas, la localización de las mismas y el

dinamismo que se genera en esas áreas. Sin embargo, este tema comenzó

(14)

de Transporte, a partir de los estudios de Alfred Weber y Alfred Marshall

(Manzanal, 2006).

Es menester destacar que las teorías clásica y neoclásica no incorporaron

explícitamente en el análisis económico ni al espacio ni a las instituciones

como elementos constitutivos y determinantes. Es así que los temas

relacionados a la problemática regional, en los que se incluyen cuestiones

de política económica, surgen hacia fines de la década del ´50

(conjuntamente con el inicio de la guerra fría). “A partir de allí comienzan a

gestarse las políticas de planificación regional a cargo de los gobiernos

nacionales, en un modelo que opera “desde arriba” y que conjuga tanto

aspectos económicos como sociales y regionales” (Manzanal, 2006:3). Era

necesario repensar el concepto de “territorio” e iniciar un proceso de

planificación para poder atender a la problemática vinculada a la

concentración productiva y poblacional, lo cual originaba desigualdades

entre las regiones. El análisis del territorio traspasa la frontera espacial y

geográfica e incorpora la dimensión histórica, institucional, social y cultural.

En este nuevo concepto de territorio se conjugan las dinámicas y flujos

urbano-rurales que engloban productos, insumos, servicios e individuos.

Los cambios ocurridos a nivel mundial en la década del ´90, resultado de

las políticas neoliberales que incluyeron desregulación, privatizaciones e

integración regional, han influido en Latinoamérica para repensar a los

territorios y analizar a las regiones desde un contexto globalizado,

surgiendo así autores que comenzaron a abocarse al estudio de esta

problemática (Shejtman y Berdegué, 2004). Es en este sentido cómo el

proceso de globalización ha contribuido a revalorizar los espacios

territoriales, dando origen a nuevas formas de producción y de relacionar

espacios socio-económicos; este hecho ha brindado la posibilidad para que

cada territorio o región, a los que se les reconoce su heterogeneidad,

desarrollase sus propias capacidades y pudiese integrarse a nuevos

territorios (Manzanal et al, 2007). Es recién a partir de estos hechos

históricos que la literatura económica comienza a incorporar la noción de

espacio o territorio “(…) en torno a la tarea de dilucidar los factores que

(15)

productivas y de servicios en determinados espacios (ciudades), como los

que conducen a que determinadas localizaciones exhiban un mayor

dinamismo y capacidad competitiva que otras” (Schejtman y Berdegué,

2006:48).

El Desarrollo Territorial Rural (DTR) se define como un proceso de

transformación que contempla no sólo aspectos tecno-productivos sino que,

además, considera el contexto institucional en un espacio rural específico

con el propósito final de reducir la pobreza rural. Los procesos de

transformación territorial en términos productivos tienen como objetivo

generar conexiones entre ese espacio con otros territorios más

desarrollados y dinámicos a los efectos de generar nuevas redes

comerciales y de cooperación, incrementar la competitividad e involucrar a

los agentes intra territorio con otros ajenos al mismo (op cit).

Desde este nuevo enfoque del DTR se entiende al territorio no sólo como un

espacio físico o geográfico sino como “una construcción social; es decir, un

conjunto de relaciones sociales que dan origen y a la vez expresan una

identidad y un sentido de propósitos compartidos por múltiples agentes

públicos y privados” (Shejtman y Berdegué, 2004:5). Aparece aquí

entonces un concepto de desarrollo rural más amplio, de índole

multisectorial, en el que se incorpora la noción de territorio que abarca

cuatro dimensiones estratégicas: la económica-productiva, la sociocultural,

la ambiental y la política-institucional.

Según un informe publicado en 2007 por el Instituto Nacional de Tecnología

Agropecuaria de Argentina (INTA), y desde la perspectiva del enfoque del

DTR, un territorio es un espacio geográfico que se caracteriza por la

presencia de: a) una dotación de recursos naturales específica, b) una

identidad particular, dada por la idiosincracia de los habitantes y del lugar,

con patrones históricos y culturales determinados, c) relaciones sociales,

formas de organización e instituciones que conforman entre todos un

entramado o red y d) las formas de producción, intercambio y distribución

del ingreso. Desde esta óptica, el DTR no es un hecho aislado, sino que es

(16)

territorio e intenta fortalecer las capacidades locales aprovechando las

sinergias que surgen a partir de los recursos propios y ajenos.

El objetivo del enfoque del DTR es consolidar las redes sociales e

institucionales y el sistema económico-productivo local (entendido este

como el conjunto de empresas pertenecientes a cadenas de valor, cuyos

eslabones tienen encadenamientos hacia atrás y hacia delante) a través del

análisis multidimensional del territorio, con el propósito de mejorar la

calidad de vida de la comunidad inmersa en él. El denominado “capital

territorial”, que constituye el potencial de desarrollo de un territorio, está

conformado por los distintos tipos de recursos y tipos de capital que posee

una comunidad, ya sean tangibles o no, y que son plausibles de ser

movilizados en pos de una estrategia de desarrollo.

Shejtman y Berdegué sostienen que el DTR es un proceso que incluye

diferentes etapas en las cuales se tienen en cuenta distintos períodos; en él

tienen lugar los diversos acontecimientos provenientes de acciones,

planificaciones y estrategias que darán origen a determinados resultados.

Los procesos que se dan dentro del mismo, más bien de índole productiva,

se enlazan con cuestiones de carácter institucional para conectar actores

sociales de todos los sectores (sector productor, sector estado y sector

científico tecnológico). El propósito final es el de brindar apoyo por medio de

la generación de oportunidades de negocio e impulsar al territorio hacia un

sendero de crecimiento y desarrollo equilibrado. El rol de los gobiernos

locales es fundamental, ya que por medio de políticas públicas, tales como

la promoción de actividades clave, financiamiento y acceso a la

información, entre otras, posibilitan y facilitan las conexiones entre los

actores del territorio y entre otras regiones.

Estos autores destacan siete elementos esenciales que deben ser

(17)

1- La competitividad, entendida ésta como un fenómeno sistémico.

2- El progreso tecnológico y el conocimiento, los cuales son, por un lado, los

elementos determinantes para alcanzar la competitividad y, por otro, los

condicionantes de supervivencia de las unidades productivas.

3- La demanda externa al territorio, la que sería el motor de la

transformación del mismo, conducente al aumento de la productividad y del

ingreso.

4- Las innovaciones tecnológicas.

5- Los vínculos urbano-rurales.

6- Las instituciones.

7- El territorio, entendido éste como una construcción social.

En base a estos elementos mencionados cabe hacer un pequeño paréntesis

y analizar brevemente el concepto de competitividad sistémica a partir de

los conceptos de competitividad y competitividad estructural. En este

sentido, es menester recordar que Michael Porter (Porter, 1990) fue el

primero en estructurar y sistematizar un cuerpo teórico en torno al

concepto de competitividad, entendiendo a esta como “la capacidad para

sostener e incrementar la participación en los mercados internacionales, con

una elevación paralela del nivel de vida de la población. El único camino

sólido para lograrlo se basa en el aumento de la productividad” (Porter

(1990) en Suñol, 2006:181).

En 1992, la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE)

amplió el concepto de competitividad y se focalizó en el concepto de

competitividad estructural. En él se pone énfasis en la innovación como

factor central del desarrollo económico y se destaca la importancia de la

organización empresarial, capaz de activar las potencialidades de

aprendizaje en todas las áreas operativas y de formar redes de colaboración

orientadas a la innovación, las cuales se apoyan en un contexto institucional

(18)

resultado de la gestión exitosa de las empresas, pero también toma en

cuenta la fortaleza y eficiencia de la estructura productiva nacional, las

tendencias a largo plazo en la tasa y estructura de la inversión, la

infraestructura técnica y otros factores determinantes vinculados a

cuestiones externas sobre las que las empresas se apoyan.

Posteriormente, el Instituto Alemán de Desarrollo propuso un concepto de

competitividad más abarcativo que el empleado por la OCDE, en el que se

incorpora un enfoque sistémico (CEPAL, 1996). En este sentido cobra

importancia el ambiente en el que se desenvuelven las empresas, ya que la

ausencia de un entorno eficaz restringiría la capacidad de las mismas para

lograr una competitividad genuina. En este enfoque se incluye la dimensión

política, la cual constituye un contexto condicionante para el desarrollo y

creación de competitividad. El enfoque de la competitividad sistémica se

basa en el patrón organizativo de la sociedad en su conjunto. En este

sentido, puede señalarse que la competitividad es un concepto mucho más

amplio y que trasciende a la propia empresa, entendiéndola como el

producto de la interacción compleja y dinámica entre cuatro niveles

socioeconómicos de un sistema (Esser et. al., 1996), los cuales se detallan

a continuación:

1. NIVEL MACRO: está caracterizado por el conjunto de políticas que

presionan sobre las empresas a través de exigencias de desempeño.

2. NIVEL MESO: este nivel está relacionado con el estado y otros actores

sociales que desarrollan acciones de apoyo específico, que fomentan la

formación de estructuras y articulan los procesos de aprendizaje con la

sociedad. Acá se apunta principalmente a desarrollar la infraestructura

física y a crear un ambiente favorable a la innovación.

3. NIVEL META: conformado por patrones básicos de organización jurídica,

política y económica, capacidad social de organización e integración y

potencial de los actores para la unión estratégica.

4. NIVEL MICRO: este nivel atiende específicamente a las cuestiones

internas de la empresa, y contempla aspectos que involucran eficiencia,

calidad, flexibilidad y rapidez de reacción. Está basado en la capacidad

(19)

los conceptos de integración en redes de cooperación tecnológicas y la

interacción con proveedores, productores y usuarios.

Para lograr la optimización de la eficiencia en los cuatro niveles

mencionados anteriormente, son elementos clave la capacidad estatal de

conducción de la economía y un marco institucional idóneo (Picardi et al,

2001). Para que las reformas macroeconómicas sean exitosas, las mismas

deben ir acompañadas de políticas que apunten a la reforma del estado, a la

articulación de los actores estratégicos y a la formación de estructuras

sociales. La competitividad sistémica es un programa de transformación

social que va más allá de las acciones emprendidas en el contexto

macroeconómico, dado que el objetivo perseguido es lograr la integración

social (Esser et. al., 1996).

A partir de este modelo de organización se desprende la necesidad de

considerar y rescatar el potencial que reviste el aprovechamiento de los

recursos naturales, apuntando a la consolidación de un desarrollo sostenido.

Para ello es necesario diseñar una estrategia de desarrollo que fomente no

sólo la extracción y procesamiento más simple de los recursos naturales,

sino la consecución de las múltiples actividades que tienden a aglomerarse

en torno a dichos recursos siguiendo las tendencias del mercado, agregando

valor y reforzando los encadenamientos con actividades proveedoras de

insumos, equipos e ingeniería y con las actividades procesadoras y usuarias

de los recursos naturales (Ramos, 1998).

Se trata de lograr que los complejos productivos incipientes que se gestan

en torno a los recursos naturales puedan convertirse en complejos

maduros en el corto plazo, con el respaldo de políticas idóneas. La

abundancia relativa y la mayor disponibilidad y calidad de estos recursos

han impulsado la generación de ciertas actividades que hacen uso intensivo

de los mismos; sin embargo, hay una tendencia a posicionarse en las fases

iniciales de procesamiento, sin avanzar significativamente hacia la

elaboración de productos especiales y más sofisticados con mayor valor

(20)

Manzanal (Manzanal, 2006) sostiene que en el enfoque del DTR el territorio

ocupa una categoría central. Al igual que Schejtman y Berdegué

(Schejtman y Berdegué, 2006) afirma que un territorio puede entenderse

como un conjunto de relaciones sociales en el que inevitablemente existen

relaciones de poder.

El DTR considera una transformación productiva de índole

competitivo-sustentable, donde el objetivo es construir un entramado sólido dentro del

territorio, de modo tal de poder empalmar a esa región con el resto de las

actividades que forman parte de las distintas cadenas productivas que

componen otros territorios. Para realizar un adecuado análisis del

desarrollo rural se requiere de la interacción de un conjunto de disciplinas

que lo aborden en forma integral, tales como la geografía, economía,

sociología, antropología e historia, entre otras. Por otra parte, el concepto

de territorio no es algo estático, dado que en él tienen lugar

acontecimientos de índole cotidiana, en el que se ponen de manifiesto

hechos de carácter socioeconómico, político y cultural, y se toman

decisiones que tienen que ver con los distintos intereses de los actores

sociales, donde entra en juego el poder político y económico.

Un informe publicado por el INTA (INTA, 2007) sostiene que este enfoque

considera al territorio como un todo interrelacionado e incluye los siguientes

elementos fundamentales:

- La participación social

- La multidimensionalidad

- La multisectorialidad

- La visión de una economía de territorio

- La búsqueda de una mayor coincidencia institucional

La creación de los distintos bloques económicos que se han gestado en las

últimas décadas, tales como la Unión Europea, el Mercosur, el Nafta y el

Pacto Andino, no son más que el resultado de las políticas liberales y de los

distintos procesos de desregulación que se han llevado a cabo en diferentes

(21)

Paralelamente, Silvia Gorenstein (Gorenstein, 2007) afirma que el enfoque

del DTR plantea una visión ampliada de lo rural y, por otra parte, propone al

territorio como la matriz de organización. El DTR se inspira en los enfoques

desarrollados en la economía regional e industrial, en el cual se incluyen a

las regiones de aprendizaje (learning regions) y a los entornos innovadores

(milieu). En este sentido, se pretende que un territorio se desarrolle a partir

de la construcción de sistemas productivos locales competitivos, que vayan

acompañados de infraestructura y servicios eficientes.

Otro de los conceptos que será abordado a continuación en forma particular

es el referido a las instituciones, dado que en el enfoque del DTR el

ambiente institucional tiene una importancia decisiva para lograr el

desarrollo del territorio, de la misma forma que la descentralización pasa a

ser una condición necesaria para el desarrollo del mismo. Para el diseño e

implementación de programas de DTR, la transformación productiva y el

desarrollo institucional deben darse en forma simultánea, entendiendo el

concepto de lo rural en términos más laxos e involucrando a las áreas

rurales más pobres en los ejes urbanos, con los cuales podrían vincularse

en términos productivos y sociales (Schejtman y Berdegué, 2004).

Posteriormente se expondrá la teoría del crecimiento económico a partir de

los recursos naturales, denominada The Staple Theory of Economic Growth,

a modo de ejemplificar la noción de “capital territorial” propuesta por el

enfoque del DTR. En este caso, los recursos naturales que posee un

territorio pueden constituirse en el motor de desarrollo de un determinado

territorio, lo cual queda plasmado en la Staple Theory of Eonomic Growth.

I.I.I- LA INCLUSIÓN DE LAS INSTITUCIONES EN EL ENFOQUE DEL

DTR

Los distintos autores que abordan el enfoque del DTR destacan el rol

fundamental que desempeña el marco institucional en los procesos de

desarrollo. A continuación, y siguiendo a North (North, 1990), se expondrán

algunos conceptos y definiciones que emanan de la Nueva Economía

(22)

La NEI estudia y enfatiza la importancia que revisten las instituciones en el

intercambio económico, en las elecciones y conducta económica de los

individuos y grupos sociales y en el desempeño de la economía. Trata de

dar respuesta a cuatro interrogantes clave, a saber: por qué son

importantes las instituciones, por qué surgen, por qué los individuos las

demandan y de qué forma éstas influyen en el intercambio, en las

elecciones y decisiones de inversión, ahorro y consumo.

Ahora bien: ¿qué son las instituciones? Las instituciones son las reglas de

juego sobre las que se basa una sociedad y que condicionan tanto las

relaciones económicas como las sociales entre los participantes del sistema

(op.cit.). De hecho, las instituciones son las que estructuran los incentivos

que se dan en los intercambios de índole política, social y económica. Estas

reglas son indispensables, ya que sin ellas los individuos carecerían de las

posibilidades de obtener los beneficios de la cooperación social y del

intercambio económico.

Por otra parte, es importante hacer la distinción entre instituciones y

organizaciones u organismos. De la misma forma que las instituciones, las

organizaciones brindan una estructura para que se lleve a cabo la

interacción humana. “Las organizaciones crean y sostienen estructuras y

patrones de pensamiento y acción que se autorefuerzan” (London,

1999:60). Las mismas están representadas por entidades políticas,

económicas, sociales, educativas y deportivas, entre otras, las cuales

agrupan individuos que poseen objetivos comunes (North, 1990). El tipo de

organizaciones que posea una determinada sociedad dependerán del marco

institucional. Los organismos se constituyen con un determinado propósito

dadas ciertas instituciones, y para cumplir sus objetivos van evolucionando,

modificando de esta forma a las instituciones.

Las sociedades que han logrado obtener un nivel de desarrollo importante

en su economía no han sido guiadas por un orden espontáneo, sino que se

han apoyado y basado en un conjunto de instituciones. Si bien estas reglas

(23)

orden que obligue su cumplimiento; las mismas constituyen una guía para

el accionar y el interactuar de las personas (op. cit.)

Estas reglas o limitaciones pueden ser formales (tales como las normas

creadas por los individuos, como lo son las reglas políticas, económicas,

sociales y los contratos, que van desde las constituciones, estatutos y leyes

comunes hasta las disposiciones especiales y contratos individuales) o

informales (como los acuerdos y los códigos de conductas). Las primeras

son plausibles de cambios repentinos y hasta abruptos, ya que son producto

de decisiones políticas o judiciales. Sin embargo, las segundas, dado que

están enraizadas en costumbres, conductas y tradiciones, son más

inflexibles y se resisten a los cambios. “Estas limitaciones culturales no

solamente conectan el pasado con el presente y el futuro, sino que nos

proporcionan una clave para explicar la senda del cambio histórico” (op.

cit.:17).

Por lo anteriormente expuesto, y continuando con el análisis de North,

resulta más que importante el estudio de las instituciones para explicar el

cambio histórico y la divergencia entre las distintas sociedades, como así

también la disparidad de su desempeño. Tanto las instituciones como los

organismos dirigen el rumbo del cambio institucional. Una de las cuestiones

fundamentales es comprender cómo el proceso de construcción y

mantenimiento institucional genera tensiones y contradicciones que obligan

al cambio, y cómo los impactos exógenos pueden disparar o redirigir esos

procesos. Según North, la fuerza que motiva y desencadena un cambio a

nivel institucional está dada por los cambios que se producen en los precios

relativos. Sin embargo, mientras sea más costoso realizar el cambio antes

que mantenerlo –a pesar de su ineficiencia- es más probable que las

instituciones persistan.

La creación de una nueva institución transforma los intereses y las

ideologías de sus bases políticas. La importancia de las instituciones queda

plasmada en un sistema de orden social (entendido este como aquel

sistema en el que se mantienen las jerarquías, las normas y las

(24)

una matriz institucional que produce un conjunto de organizaciones y

establece una serie de privilegios y derechos, una estructura estable de

relaciones de intercambio tanto en los mercados políticos como económicos

y un conjunto subyacente de instituciones que compromete de forma creíble

al Estado con una serie de normas políticas que contribuyen al

fortalecimiento de los derechos que protegen a las organizaciones y las

relaciones de intercambio.

Daron Acemoglu y James Robinson (Acemoglu y Robinson, 2008) afirman

que, de acuerdo a estudios realizados, las principales diferencias existentes

en la prosperidad entre los distintos países están dadas por las instituciones

económicas. Esto trae aparejado implícitamente la necesidad de

reformarlas, lo cual es un proceso de difícil consecución, ya que estas

instituciones de índole económica son elecciones colectivas, producto de un

proceso político determinado. Las instituciones económicas de una sociedad

dependen de la naturaleza de las instituciones políticas y de la distribución

del poder político en la sociedad. Las mismas juegan un papel importante

para el crecimiento económico porque son las que establecen y moldean los

incentivos de los actores clave en la sociedad. En particular, ejercen

influencia sobre los procesos de inversión en capital físico y humano y en

tecnología, como así también en los procesos de producción. North afirma

que el buen desempeño de las economías se basa en la eficiencia de las

instituciones. “Históricamente, el crecimiento de las economías ha ocurrido

en el seno del marco institucional de políticas coercitivas bien desarrolladas”

(North, 1990: 27).

Las instituciones, al ser en principio reglas regulativas y constitutivas,

resuelven problemas de acción colectiva. Por otra parte, los resultados a los

que puede arribarse con la presencia de un determinado marco institucional

dependerá de cuán eficientes o no sean esas instituciones. El mismo North

planteó la necesidad de reconocer la existencia y diferencia entre resultados

eficientes e ineficientes -provenientes de los marcos institucionales

establecidos-, y descarta la idea del darwinismo institucional (es decir,

aquellas instituciones que producen un resultado ineficiente no tendrían por

(25)

Las instituciones, entonces, deben verse como elementos facilitadores y

constitutivos que condicionan el desempeño de las economías. Así, las

instituciones, a través de las organizaciones, se constituyen en un elemento

clave del renacimiento de muchas regiones. A modo de ejemplo puede

mencionarse el rol preponderante y la influencia dinámica que ejercen los

organismos de apoyo a la producción en los territorios rurales.

Las nuevas instituciones se construyen a partir de la base de las

instituciones existentes; sin embargo, debe reconocerse que las

instituciones no son fácilmente maleables y que no todos los cambios

institucionales mejoran la eficiencia; saber cuán eficiente o no ha sido el

marco institucional dependerá de la evaluación de los resultados. “(…) las

nuevas instituciones se construyen a partir de la materia prima de las

instituciones existentes” (Chang y Evans, 2007:225).

I.I.II- EL CRECIMIENTO ECONÓMICO A PARTIR DE LOS RECURSOS

NATURALES DE UNA REGIÓN: THE STAPLE THEORY OF ECONOMIC

GROWTH

El DTR destaca la importancia que revisten los recursos naturales para el

crecimiento de determinadas regiones. Tal como se expusiera

anteriormente, en lo siguiente se esbozarán los principales aspectos sobre

los que se basa la teoría del crecimiento económico a partir de los productos

procedentes del sector primario, destacando la relevancia que la misma

tiene en los países que poseen relativamente una mayor cantidad de

recursos naturales. Es en este sentido que se expone esta teoría, en la que

queda reflejado el rol fundamental que tienen los recursos naturales de un

territorio para alcanzar un mayor grado de desarrollo (cabe aclarar que, si

bien por sí solos no aseguran el desarrollo, constituyen una forma de capital

con potencialidad a ser explotado).

La misma surge para explicar el desarrollo económico de Canadá a partir de

las exportaciones de bienes provenientes del sector primario o de recursos

(26)

pesquera, forestal, minera, agrícola-ganadera y demás actividades

conectadas con estas cadenas productivas. Por otra parte, coexisten

actividades secundarias vinculadas a la provisión de insumos y bienes

requeridos por el recurso natural, las cuales a su vez están conectadas con

empresas satélites para el mantenimiento y la puesta en marcha de obras

de infraestructura. “Así, cada auge exportador da lugar a una ola de

inversiones de primer, segundo y tercer grado, que no sólo multiplica el

efecto del impulso exportador inicial, sino que genera actividades

económicas cada vez menos dependientes del impulso inicial” (Ramos,

1998: 109).

The Staple Theory of Economic Growth -también conocida como The Staple

Thesis- fue desarrollada originariamente por William Mackintosh en 1923 y perfeccionada por Harold Innis en 1933, para poder explicar el proceso de

cambio económico en las regiones de colonización reciente de Canadá, con

una relativamente pequeña base poblacional pero con una gran superficie

de tierra y otros recursos naturales. Mackintosh postuló que el tipo de

actividad económica desarrollada en una región particular está determinada

por la disponibilidad de recursos que permiten la producción de un

commodity con gran potencial de exportación (Cristiano et al, 2011). Innis consideraba que la evolución económica de Canadá y otros países similares

no podía ser explicada por las teorías vigentes en esa época (1920 a 1930).

Esta tesis se basa en que el desarrollo de muchos países y regiones ha sido

liderado por la expansión del sector exportador, principalmente a partir de

la exportación de commodities o de recursos naturales. El supuesto fundamental de esta teoría subyace en el hecho de que, en ausencia de

estas exportaciones de bienes primarios, una región sería significativamente

más pobre en términos del producto bruto per cápita (Altman, 2003).

Siguiendo a este autor es posible decir que esta teoría también hace

referencia a la existencia de una relación causal positiva entre la

infraestructura económica y social de una región y el crecimiento del

producto; en la medida en que ello contribuya a incrementar las

exportaciones de bienes de primera necesidad, esto afectará el PBI real per

(27)

resultado de una determinada política pública. Por lo tanto, esta evolución

dependerá del lado de la oferta de la economía.

En 1923, Mackintosh reconoció la importancia de incorporar a la teoría

económica las dimensiones geográfica e histórica, considerándolas a ambas

fundamentales para el desarrollo económico de Canadá y de Estados

Unidos, ya que eran mercados con un fuerte peso relativo en productos de

primera necesidad, con énfasis en la producción de materias primas

(Ramos, 1998). En estos mercados, los productores supieron aprovechar los

factores geográficos para producir competitivamente y llevar los alimentos

básicos hacia ellos. En este caso, las exportaciones de materias primas han

sido el motor para conducir el proceso de desarrollo, tanto en términos del

crecimiento intensivo como extensivo.

Por otra parte, Innis argumentó que desde los inicios de los asentamientos

europeos, la economía canadiense y la sociedad se han visto

profundamente afectados a la producción de bacalao, cueros, madera, trigo,

níquel y energía hidroeléctrica, debido a las ventajas económicas que se

obtenían a partir de este tipo de exportaciones (Innis, 1933). Inicialmente,

estas tenían a Europa como destino final, lo que a su vez implicaba un

beneficio para los inmigrantes de los asentamientos coloniales, ya que el

intercambio de productos primarios por productos industrializados del viejo

continente proporcionaba un mayor nivel de bienestar a las colonias

canadienses. A su vez, Innis (op. cit.) suponía implícitamente que si los

factores de producción hubieran sido reasignados a la producción de

productos no básicos, el producto per cápita habría sido menor del que

realmente era. Además, fue el potencial de rentabilidad de los productos

primarios lo que atrajo a los inmigrantes y, por lo tanto, sus exportaciones

estuvieron fuertemente relacionadas con el proceso de crecimiento

extensivo de la economía y con el crecimiento de la producción total.

En la búsqueda de producciones primarias rentables, los colonos se habían

dedicado a la producción de nuevos productos, pero igualmente siguieron

abocados en la reducción de sus costos productivos. En particular, trataron

(28)

exportación como de los de importación. Por esta razón, la importancia del

transporte en la evolución de la economía canadiense no debería

subestimarse. Los esfuerzos para reducir los costos de producción

involucraron agentes económicos, tanto a nivel de firma (granjas) como de

gobierno.

Esta teoría es, en gran medida, una teoría del desarrollo económico

proveniente del lado de la oferta, mediante la cual la posibilidad de

crecimiento de un país está determinada por la capacidad de las firmas de

producir commodities competitivamente con bajos costos para los mercados

sobre los que tienen poco o ningún control sobre el precio. En este caso,

cuando la demanda está determinada exógenamente, los productores

pueden incidir sobre los costos de producción –tales como los costos de

transporte- y por lo tanto incrementar la oferta de sus productos.

Independientemente de que la elasticidad precio de la demanda sea

perfectamente elástica o inelástica, los productores pueden afectar el curso

de la economía incrementando o disminuyendo la oferta de productos,

provocando variaciones tanto en el precio como en la cantidad. En el Gráfico

I se ilustra esta situación, en el cual se exponen dos funciones de demanda:

D0, que es perfectamente elástica, y D1, que es elástica. Dada la curva de oferta S0 , los productos no pueden ser vendidos; sin embargo, con costos de producción más bajos, es posible incrementar la producción y encontrar

(29)

Gráfico I: Variaciones de la oferta de productos

Precio S0

S1

D0

D1

A B C

Cantidad de commodities

Fuente: Ramos 1998.

Así, los sucesivos incrementos de oferta originarán nuevos aumentos de las

exportaciones de bienes primarios. El lado de la demanda es también de

importancia, ya que la elasticidad de la demanda afecta a la cantidad que

pueden ser vendidos los commodities. Sin embargo, los cambios que puedan producirse en la función de demanda no son una condición

necesaria para el crecimiento.

En concordancia con The Staple Thesis es relevante mencionar la teoría del

crecimiento desequilibrado de Albert Hirschman (Hirschman, 1964) y su

vinculación con los encadenamientos productivos que se generan a partir de

las conexiones entre distintos sectores de la economía. El hecho de

seleccionar y fomentar el desarrollo de un determinado sector de la

economía considerado clave (que bien podría ser el sector rico en recursos

naturales) y, en tanto y en cuanto se produzcan conexiones o

encadenamientos con el resto de los sectores, el mercado por sí solo

reaccionará a esa situación de desequilibrio, realizando en forma

espontánea las inversiones restantes. “Si se quiere que la economía siga

creciendo, la tarea de la política de desarrollo es mantener las tensiones,

desproporciones y desequilibrios” (op. cit.: 74). Esta teoría, que a diferencia

de la anterior es una teoría del lado de la demanda, hace referencia al

(30)

capacidad productiva de los sectores que producen insumos para otros, o

que utilizan los productos, es escasa o inexistente.

Los adelantos discontinuos que pudiesen llevarse a cabo en un sector

específico estimulan a otros sectores. Por esta razón es importante

seleccionar qué sectores son considerados líderes. Para esto hay que

evaluar ciertos indicadores de desempeño vinculados a la cantidad de

eslabonamientos que a partir de ellos se generan, la fortaleza que éstos

tienen y la rentabilidad que producen. Los eslabonamientos, al vincularse

con las cuestiones tecnológicas y productivas, tienen significancia

económica ya que, ante efectos positivos, incentivan la inversión y el

crecimiento, fortaleciendo de esta forma la producción. Según Hirschman,

“(…) la agricultura en general y la agricultura de subsistencia en particular

se caracterizan por una escasez de efectos de eslabonamientos” (op. cit.:

114).

Por tal razón resulta necesario industrializar la producción primaria. El

sector agroindustrial tiene un carácter multisectorial dinámico, que genera

fuertes encadenamientos con el resto de la economía. Estos son

particularmente importantes para lograr un acercamiento integral al

desarrollo de un país o región. En países con abundancia de recursos

naturales la agroindustria se ha considerado con frecuencia esencial para el

desarrollo económico (Cristiano et al, 2011).

I.II LA ECONOMIA AMBIENTAL Y EL TRATAMIENTO DE LAS

EXTERNALIDADES NEGATIVAS EN LA PRODUCCION

(31)

En este apartado se expondrán los lineamientos centrales que vinculan la

problemática ambiental y la economía desde la teoría neoclásica. Los

estudios de índole económica sobre los recursos naturales y el medio

ambiente, los que han cobrado importancia en los últimos tiempos, suelen

considerar tres ejes relevantes al momento de efectuar un análisis en

relación a los mismos: la contaminación ambiental, la extracción de

recursos –sean renovables o no- y la valoración ambiental (Aguilera Klink y

Alcántara, 2011). En este sentido cabe preguntarse qué se entiende por

“medio ambiente”.

El medio ambiente constituye ese espacio dual en el que los individuos

realizan todas sus actividades productivas, y toman de él los recursos

necesarios para transformarlos en productos finales con mayor o menor

grado de valor agregado. Pero, por otro lado, ese mismo ambiente es el que

recibe todos los residuos que generan tanto los productores como los

consumidores. Surge entonces la economía ambiental, la cual tiene sus

raíces en la teoría neoclásica. Uno de los temas centrales de la economía

ambiental es el tratamiento de las externalidades (en el que se analiza la

valoración monetaria de los beneficios y costos ambientales) y el estudio

relacionado a la problemática del agotamiento de los recursos no renovables

vinculado a la cuestión de la asignación óptima intergeneracional (op. cit.).

Cuando los precios de mercado no manifiestan completamente los costos (ó

beneficios) asociados a las actividades que realizan los productores o

consumidores y aparecen las llamadas “fallas de mercado”. Es posible decir

entonces que existe una externalidad cuando una determinada actividad, ya

sea de producción o de consumo, produce un efecto indirecto sobre otras

actividades de producción o consumo que no se refleja a través del sistema

de precios de mercado. Estos precios aparecen distorsionados, ya que no

incluyen todos los costos o beneficios reales para la sociedad, lo que

conduce a una inadecuada asignación de recursos. En presencia de

externalidades el mercado falla y se genera una pérdida de bienestar

porque se tiende a producir en una mayor o menor cuantía de lo que

(32)

Varios son los ejemplos que se citan para mostrar estos efectos,

particularmente aquellos negativos relacionados a la producción. Uno de los

más comunes hace referencia a una firma que vierte sus residuos en un río,

lo cual hace que ese lugar ya no sea apto para realizar una actividad

pesquera o de esparcimiento. El hecho de que el río tenga aguas

contaminadas afectaría la calidad de vida de sus habitantes y, en términos

de la renta percibida por los propietarios, esta disminuiría a raíz de las

malas condiciones medioambientales del entorno. Las externalidades

negativas en la producción se originan a raíz del deterioro o del mal uso de

los recursos naturales. La causa de ello radica en “ (…) una inadecuada

delimitación de los derechos de propiedad y en la ausencia de un marco

institucional que permita la compensación por externalidades, otorgando

incentivos a los agentes económicos para alcanzar un óptimo uso de los

recursos” (Vazquez Manzanares, 2014).

Arthur Pigou (1920) es considerado el precursor de la Economía del

Bienestar y el principal pionero del movimiento ambiental. Distinguió los

costos privados de los sociales, como así también los beneficios privados y

sociales, planteando al problema de las externalidades desde una óptica

unilateral; esto implica que un agente –productor o consumidor- causa un

perjuicio o beneficio a otro y por esta razón debe ser compensado o

penalizado. El actor capacitado para resolver estas externalidades según

Pigou es el Estado, el cual (dado un determinado marco legal), a través del

cobro de impuestos o del otorgamiento subsidios puede prohibir/disminuir o

incentivar la producción o el consumo de los bienes en cuestión. A modo de

ejemplo cabe mencionar que el Estado podría sancionar a una empresa que

contamina por medio de la aplicación de un impuesto, de modo de obligarla

a internalizar esa externalidad negativa.

Estos impuestos que permiten corregir esos efectos negativos se conocen

como impuestos piguvianos. Esta sería una forma de incluir, mediante el

impuesto, el costo externo provocado a la sociedad en la función de costo

privado que posee la firma. Esta propuesta no necesariamente eliminaría

por completo la externalidad (sí podría hablarse de un nivel óptimo de

(33)

completo ese efecto externo (contaminación), no existiría la producción de

ese bien, razón por la cual habría que analizar a posteriori qué tan

beneficiosa es esta nueva situación para la sociedad en su conjunto (Pigou,

en Aguilera Klink y Alcántara, 2011).

Esta situación se ilustra en el Gráfico II. La curva CM (costo marginal)

representa la curva de oferta de una determinada actividad industrial que

genera un efecto externo negativo. El costo externo marginal (CEM) es la

sumatoria del costo marginal de todas las personas afectadas

correspondiente a cada nivel de producción. La curva CSM representa el

costo social marginal, y es la suma del costo marginal privado de

producción y el costo externo marginal. Esto es:

Como puede observarse, el nivel de producción de la industria es (P1; Q1), donde se igualan la oferta (S) ó costo marginal privado (CM) con la

demanda (D) ó beneficio marginal. Sin embargo, cada unidad de producción

genera cierta cantidad de residuos, provocando efectos externos negativos.

Este es un nivel de producción ineficiente. El precio de mercado, P1, es demasiado bajo, y sólo refleja el costo marginal privado de producción de

(34)

Gráfico II- Externalidad negativa en la producción

P

CSM S=CM

P* CEM P1

D

Q*

Q1 Producción de la industria

Fuente: Pindyck, Rubinfeld y Becker 2000.

De acuerdo a lo propuesto por Pigou, el Estado interviene y regula la

actividad cobrando un impuesto a la empresa que origina la externalidad

negativa, elevando su costo al internalizar el efecto externo provocado al

producir Q1. Este hecho hace que la empresa, al enfrentar costos más altos, se vea obligada a reducir su nivel de producción hasta Q*. Por lo tanto, luego del impuesto, la asignación eficiente bajo esta externalidad negativa

será (P*; Q*).

La otra aproximación general a las posibles soluciones al problema de las

externalidades se deriva de la propuesta general enunciada por Ronald

Coase (1960), popularizada posteriormente por George Stigler bajo el

nombre de Teorema de Coase. Esta postula que siempre será posible

obtener –bajo ciertas condiciones-, a través de la negociación, un equilibrio

óptimo entre las necesidades de la sociedad y las inevitables externalidades

que se generan en la producción –consumo-, indispensables para

satisfacerlas. Coase (1960) avanza en el análisis y, a diferencia a Pigou,

(35)

problema recíproco, donde ambas partes estén involucradas (Coase, 1960,

en Aguilera Klink y Alcántara, 2011).

Coase plantea que el problema de los beneficios y de los costos externos no

radica específicamente en el hecho de que sean externos, sino en los

derechos de propiedad - que en este caso son imprecisos e indeterminados-

y en los costos de transacción, que son elevados. Si estos derechos de

propiedad estuvieran claramente definidos, si el número de partes

involucradas fuera reducido y los costos de transacción fueran bajos, podría

concluirse que las transacciones son eficientes (op. cit.). De este modo,

quedarían internalizadas las externalidades.

En este caso, el mercado puede ser eficiente incluso cuando existieran

externalidades. Por lo tanto, las negociaciones privadas asegurarían un

equilibrio de mercado eficiente. Sin embargo, las condiciones para que el

Teorema de Coase pueda cumplirse son bastante difíciles de que ocurran.

Es por esta razón que a partir de él se desprende un enfoque alternativo

para dar solución al problema de las externalidades: la creación de nuevos

mercados.

A modo de ejemplo, y siguiendo a Eskeland y Jiménez (Eskeland y Jiménez,

1992) puede decirse que, cuando la contaminación se dispersa

uniformemente, es posible mejorar o proteger la calidad del medio

ambiente controlando las emisiones. Un adecuado marco institucional

contribuiría a mitigar las emisiones y no permitiría que las partes

intervinientes negociaran el derecho a contaminar. Por otro lado, cuando

existen estímulos basados en el mercado, tales como los permisos

negociables, los subsidios a la reducción de contaminación y los impuestos a

las emisiones, se generan señales para todas las fuentes contaminantes al

incrementarse los costos de producción. Todos estos instrumentos permiten

que el mercado distribuya la reducción de la contaminación donde sea

menos costosa.

En relación a lo anteriormente expuesto, pareciera ser que existe una

(36)

basados en el mercado. Generalmente, las políticas de dirección y control

llevadas a cabo por un ente regulador no suelen ser muy efectivas cuando

existen muchos contaminadores heterogéneos, un amplio sector productivo

informal y una administración pública débil, características que son propias

de los países en vías de desarrollo.

Puede decirse entonces que la teoría económica neoclásica resuelve la

problemática vinculada a las externalidades negativas de producción por

medio de:

1-la aplicación de impuestos

2-la asignación de derechos de propiedad

3-el mercado (por medio de la comercialización de permisos negociables)

CONCLUSIÓN

A modo de síntesis de esta primera parte, cabe mencionar que el enfoque

del DTR constituye un esquema de análisis de los territorios, cuyo objetivo

final es lograr el crecimiento y desarrollo sostenible de los mismos. En él se

consideran cuatro dimensiones estratégicas clave para su estudio: la

económica-productiva, la sociocultural, la política-institucional y la

ambiental.

Luego de presentar este enfoque se hace referencia, en términos generales,

a cuestiones involucradas en estas dimensiones –con excepción de la

sociocultural-, a los efectos de posicionar al lector sobre algunos temas que

son considerados por el DTR al momento de evaluar a un territorio. Es así

que se describen, sin pretender hacer un análisis exhaustivo, aspectos

referidos a las instituciones y a los recursos naturales, dado que estos

últimos pueden formar parte del capital que posee un territorio y de esa

forma potenciarlo, desarrollando complejos productivos en torno a los

mismos.

Posteriormente se presentan, desde la teoría neoclásica, los puntos

centrales sobre los que se basa la economía ambiental, para luego

(37)

enfoque del DTR se prioriza el desarrollo sustentable de los territorios,

aunque no se da un tratamiento especial a las externalidades), lo cual hace

necesario considerar el estudio de las mismas.

BIBLIOGRAFIA

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Competitividad Sistémica: nuevo desafío para las empresas y la política,

Referencias

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