QUÉ ES UNA CRISIS?
Es un estado temporal de trastorno,
desorganización y desorientación.
Lo que define a la crisis no es la situación en
sí, que puede ser muy variada, sino la
desestabilización y el estrés extraordinario
que genera.
Una situación crítica puede generar crisis en
CARACTERÍSTICAS DE LAS
CRISIS
La incapacidad del afectado para resolverlas con los métodos, recursos y estrategias
habituales.
Un potencial tanto positivo como negativo: Pueden ser vistas como oportunidad de
crecimiento o pueden generar seria
desestabilización y desequilibrio emocional y espiritual.
Esto sucede cuando no se procesa el dolor,
TIPOS DE CRISIS
Crisis de desarrollo: son relativamente
previsibles y hacen parte del proceso normal de maduración de la persona en su ámbito social y familiar; son normalmente fases de transición: adolescencia, menopausia, etc. Crisis accidentales (relacionadas con una
determinada situación o emergencia), suceden a raíz de situaciones imprevisibles y en
circunstancias especiales, como pueden ser los accidentes graves, muerte de un ser querido, divorcio, embarazos no deseados, pérdidas de bienes, incendio, ser víctima de violación,
SEÑALES Y SÍNTOMAS DE LAS
CRISIS
FÍSICOS
Insomnio, dificultad
para comer, cansancio, dolores crónicos, dolor de cabeza, nerviosidad, llanto frecuente,
úlceras, hipertensión, problemas cardíacos; pánico…
EMOCIONALES/MENTALES sentido de vulnerabilidad y
falta de control, ansiedad, depresión, miedos,
pensamientos generadores de temor, irritabilidad,
cambios de humor súbitos, dificultades para tomar
SEÑALES Y SÍNTOMAS DE LAS
CRISIS
COMPORTAMENTALES Neutralizar la ansiedad con
diversiones,
abuso de la comida o la
bebida,
aislamiento social, agotamiento físico, hipersensibilidad,
incapacidad de hacer tareas
normales;
autodestrucción,
adicciones, abuso de
drogas y alcohol, intentos de suicidio…
ESPIRITUALES
Cuestionamientos sobre la bondad y
poder de Dios,
lucha existencial por el sentido del
sufrimiento,
sentimiento de indefensión,
abandono y alienación,
falta de propósito, destino o
proyecto de vida,
desafíos a la fe y los recursos
espirituales
conciencia de la realidad del mal y la
amenaza de la muerte,
necesidad de recuperar sentido de
gratitud, esperanza y perdón;
vergüenza y culpa, odio contra sí,
DESENCADENANTE DE LA
CRISIS
La crisis se desencadena cuando la persona o la familia percibe un evento como devastador (accidente grave), o una situación
aparentemente no tan grave es percibida como una amenaza mayúscula (divorcio). El hecho es que el peligro se percibe como
desbordante o devastador o no se ve salida pronta a la normalidad.
Quien experimenta la crisis puede reorientarse hacia una nueva normalidad, normalmente
SALIDA DE LA CRISIS
El camino hacia la recuperación y el
crecimiento depende de que la crisis se defina en términos de oportunidad, como estímulo óptimo o desafío para desarrollar nuestro potencial humano de adaptación y cambio saludable.
ACOMPAÑAMIENTO EN LA
CRISIS
En el proceso de acompañamiento en tiempos de crisis, es necesario tener de principio a fin presencia atenta y compasiva,
Ser testigos del sufrimiento del otro y a la vez reconocerlo afirmando el valor de quien sufre. Además hay que desarrollar el mejor plan de
acción para cada situación, que incluye metas,
métodos y procesos, además de estrategias y objetivos particulares dependientes de aspectos como la naturaleza de la crisis y la situación y
METAS DEL ACOMPAÑAMIENTO
Crear una relación de empatía y
apoyo incondicional,
asegurando nuestra presencia y disponibilidad.
Estimular una catarsis
emocional.
Interrumpir el pánico, para que
la persona afronte lo inmediato.
Ayudar a movilizar recursos
internos y externos.
Ayudar a afrontar un obstáculo
por vez para ir tomando decisiones específicas.
Revisar objetivamente la
situación para acompañar en el logro de una perspectiva
realista.
Ayudar a elegir el mejor plan de
acción y dar los pasos necesarios para implementarlo.
Guiar con ideas útiles, información y
sugerencias.
Estimular la confianza de las
personas en sí mismas y en sus recursos emocionales, familiares y espirituales para salir fortalecidos de las crisis.
Comprobar si las personas necesitan
ayuda médica, psiquiátrica, legal… y facilitar la consecución de esta
asistencia.
Permanecer disponibles por si se
requiere apoyo adicional.
Ayudar a clarificar los factores en
MÉTODOS DEL
ACOMPAÑAMIENTO
Escuchar con atención, respeto y
sensibilidad, hablar poco, dar respuestas reflectivas para estimular la catarsis.
Hacer preguntas para focalizar las
zonas de ansiedad, dolor y revisar objetivamente la situación.
Sugerir maneras de ampliar la
perspectiva del problema y de los recursos disponibles.
De ser necesario, ofrecer
información para aclarar factores o dinámicas de la situación.
Concentrar la atención en lo
prioritario (atención médica, legal, etc.).
Usar criterios y valores claros para
guiar los pasos del proceso y la toma de decisiones.
Cuando se da incapacidad de actuar,
dar orientaciones prácticas para que la persona mantenga actividades
constructivas y contacto interpersonal.
En casos de abuso físico, sexual, etc.,
colaboramos para cambiar las circunstancias externas.
Orientamos espiritualmente y usamos
recursos, dado el caso, como la oración, la lectura bíblica, etc.
Si la persona requiere asistencia
PROCESO DEL
ACOMPAÑAMIENTO
Aquí se integran metas y métodos con el enfoque ABCD:
Acercarse física y emocional/espiritualmente, Buscar esclarecimiento,
Colaborar para buscar alternativas e iniciar acciones concretas,
Dar seguimiento.
ACERCAMIENTO Y BÚSQUEDA
DE ESCLARECIMIENTO
En el acercamiento es
importante considerar que nuestra presencia y acción deben ser amables y no ansiosas. A su vez, en la
escucha no debemos juzgar ni tomar partido, hemos de explorar tanto emociones como hechos, comunicamos aceptación y comprensión centrándonos en el otro y no en nosotros y nuestra agenda, y ayudamos a encontrar comprensión y sentido sobre la situación.
En la búsqueda de
esclarecimiento es relevante
examinar todas las
dimensiones del problema: por qué acaeció, cómo se ha afrontado…, formular
preguntas específicas para conocer con objetividad y concreción el problema,
animar a explorar los recursos de adaptación usados en el pasado para no sobrevalorar el sentido de indefensión presente, evaluar con
COLABORACIÓN ACTIVA /
DAR SEGUIMIENTO
En la colaboración activa para
encontrar soluciones, alternativas e iniciar acciones concretas es
propicio evitar los fatalismos estimulando la imaginación y creatividad de las personas,
abordar los obstáculos de forma directa y colaborativa, establecer prioridades para no abrumar con demasiadas cargas simultáneas, establecer objetivos a corto plazo, animar y confrontar
prudentemente cuando sea
necesario para dar claramente a la persona la responsabilidad sobre sus propios problemas.
En el seguimiento se revisa
el progreso del acompañamiento
evaluando el cumplimiento de las metas, los pasos
dados y los progresos
alcanzados, y mostrando disponibilidad para un
nuevo encuentro sin cortar la relación bruscamente;
también nos autoevaluamos y consultamos, de ser
necesario, con otros colegas para evaluarnos y