SALMO 23 - ME INFUNDE NUEVAS FUERZAS
El salmo 23 es la base que nos dio Dios para Full Life y en esta serie estamos estudiando los detalles desde la perspectiva de un pastor de ovejas. Vemos que hace parte de la Biblia esta relación de Pastor y oveja repetidamente, por ejemplo, al rey David se le llama el rey pastor. El rey David se identificaba como oveja ante Dios y en esa relación logramos entender como Dios quiere que también nos identifiquemos como sus ovejas amadas.
me infunde nuevas fuerzas… Salmo 23:3ª SNVI Confortará mi alma; Salmo 23:3ª RVA
Dios no nos da solamente nuevas fuerzas físicas sino también emocionales y espirituales. Él tiene la porción que necesitamos.
Cuando entregamos toda nuestra vida a Dios entendemos el amor que él tiene con nosotros, es fácil que al principio nos hagamos falsas expectativas pensando que todo va a ser perfecto, que ya no habrá días lluviosos porque cuida de nosotros. Pero cuando leemos que nos
conforta el alma, que nos restaura suena un poco sorpresivo y contradictorio.
No creas que Cristo solo restauro lo que fue antes de que le entregaras tu vida porque lo hace continuamente en nosotros. Constantemente pasamos por situaciones difíciles, somos
heridos, nos caemos y por eso necesitamos de su restauración.
Todo Hijo de Dios incluido David tenemos que vivir tropiezos, caer en tentación y fracasar. Por eso debemos ser cada vez ser más misericordiosos y no caerle encima al hermano que vemos caído, porque es muy fácil ver la falla del otro y no la nuestra.
Todos pasamos por el fracaso, por hacer algo, por no salir las cosas como esperamos y nos lleva a experimentar desesperanza, angustia y no tener fuerzas. Veamos como Dios nos enseña a través de David como afrontar esos momentos. David tiene diálogos internos como nosotros, pero veamos como es la manera correcta. David era intencional con estos diálogos y se decía lo correcto, lo que era bueno escuchar, lo que debía hacer (Buscar a su Pastor el cual lo levantaba y daba nuevas fuerzas).
¿Por qué voy a inquietarme?
¿Por qué me voy a angustiar?
En Dios pondré mi esperanza,
y todavía lo alabaré.
¡Él es mi Salvador y mi Dios! Salmos 42:11 SNVI
Miremos a las ovejas porque es un paralelo exacto de lo que nos pasa cuando caemos:
Primero ellas no quedan de repente en la peor posición, primero caen de lado y después quedan patas arriba sin poderse reincorporar solas.
El escenario es desagradable cuando están boca arriba con las patas al aire porque:
- Todo movimiento que hacen resulta inútil sin lograr nada bueno, - En esa lucha de voltearse solas lo único que logran es:
o Lastimarse,
o Hacerse más daño,
o Permanecer frustradas y asustadas o Despellejarse.
“Si el pastor no llega a tiempo la oveja muere.”
Cuando vemos a una oveja caída sabemos que su condición es grave porque se está muriendo.
Igualmente, cuando vemos a alguien caerse debemos ir a socorrerlo en vez de juzgarlo o exponerlo ante otros. Todos estamos en la misma condición de las ovejas, no caemos de repente, sino que vamos permitiendo cosas que terminan tumbándonos hasta dejarnos patas arriba.
Como esta condición es común de las ovejas por eso el que es buen pastor sale todos los días a contar sus ovejas, si llega a faltar una, de lo primero que el piensa es que debe estar caída en algún lado para salir a buscarla y ayudarla a poner en pie. No sale a buscarla para exponerla ante las demás, ni para dejarla sufrir por su desgracia, ni para criticarla, sino para restaurarla por que la ama tanto que no quiere que muera.
¿Como ocurre la caída de la oveja?
- Primero ellas ven un lugar donde puedan acostarse, algo agradable como un bache o hueco, algo con su forma.
- Después de que se acuestan empiezan a moverse, a estirarse y sin darse cuenta pierden la gravedad terminando patas arriba sin ningún contacto con la tierra.
Cuando esto ocurre se asustan, empiezan a lanzar patadas, sus esfuerzos solo complican más la situación porque para ellas es imposible que se pongan de pie por sí solas. Esto es lo mismo que nos pasa cuando caemos en pecado, es imposible ponernos en pie y todo esfuerzo
desesperado solo complica más las cosas.
Este es un cuadro excelente de como caemos en tentación, arranca cuando nos descuidamos al acercarnos a algo que se ve placentero olvidando el riesgo a lo que nos estamos
exponiendo, pensando que no vamos a caer y que eso solo les pasa a otros. Cuando menos pensamos estamos caídos y patas arriba. Esto también le paso al Rey David con Betsabé, sin embargo, es bueno tener en cuenta que Dios después de la muerte de David aún seguía refiriéndose con orgullo de el como su hijo.
“El Señor no nos ve por nuestros errores ni pecados, ve más allá demostrando su corazón de Padre.”
Analizando la caída de David en esta ocasión vemos que él no estaba donde debía, pues en esa época del año debía estar en el campo de batalla como los otros reyes. En vez de salir se
quedó acostado en la comodidad de su palacio, no fue, ni se mantuvo con su ejército y siguió con varias malas decisiones. Salió al balcón a media tarde cuando las mujeres tomaban su baño con el agua que se había calentado con el sol del día y vio a Betsabé para después llamarla para cometer adulterio. Después de caer, pataleo para salirse del problema por sí solo, pero lo único que consiguió fue terminar haciendo matar a Urías el esposo de Betsabé para casarse con ella tratando de esconder su pecado.
No debemos señalar a David porque así mismo hacemos cuando caemos en pecado. Y nos acercamos al pecado por pasar por alto las advertencias, por creer que estamos muy firmes.
Cuando terminamos pecando y tratamos de resolverlo sin Dios lo que va a pasar es que vamos a complicar más las cosas y resultar patas arriba.
LOS 2 PELIGROS POR LOS QUE LAS OVEJAS MUEREN CUANDO TERMINAN PATAS ARRIBA.
1. Los Depredadores:
- Perros, coyotes, - Lobos, pumas..etc
Saben que las ovejas caídas son un plato servido listas para ser devoradas.
El problema cuando andamos caídos es que el depredador Satanás aprovecha, porque su agenda es robar, matar y destruir. No lo logra porque tienes la protección de Dios.
Lastimosamente cuando caemos en pecado nos salimos de la protección de Dios y el enemigo en ese momento puede venir a robar, matar y destruir.
Cuando pecas abres la puerta para el ladrón y aunque no te des cuenta en el momento al tiempo te darás enterado de lo que se llevó. Satanás no desaprovecha cuando estas patas arriba.
2. Mientras las ovejas están patas-arriba se acumulan gases en el estómago.
Esto hace que se corte la circulación de la sangre sin permitir que llegue a sus extremidades, en especial a las patas. Si hace calor muere en pocas horas, si hace frio dura días.
Si esta embarazada muere junto a su cría y si tiene corderitos los deja huérfanos sumando a la perdida.
Estos peligros pasan igual para nosotros. La paga del pecado es muerte (Romanos 6:23) y cuando pecamos esta no es solo para nosotros sino también para nuestros hijos y generaciones. Dios
nos advierte que cuando le desobedecemos la maldición y muerte que es la consecuencia les tocara también a nuestros hijos y hasta la cuarta generación las tendrán. Sino sales pronto del pecado, lastimosamente no morirás solo tu sino también tu familia y afectaras tus siguientes generaciones.
Es importante entender que como Padres cuando somos fieles a nuestro conyugue no solo respetamos al pacto del matrimonio sino también a nuestro Señor y Dios quien lo sello.
También le estaremos dejando de robar vida a los hijos, a los nietos, a los bisnietos y hasta la cuarta generación.
Cuando accedes a cualquier tentación estas permitiendo que la muerte entre en ti y de paso la heredas a tus hijos y a los nietos y hasta la cuarta generación. Lo que hacemos afecta nuestras generaciones.
Esos son los peligros que enfrentamos.
Cuando un pastor enfrenta el escenario de tener una de sus ovejas patas arriba es bastante angustioso.
Normalmente el se levanta por la mañana y si llega a ver buitres sobrevolando en circulo sale corriendo a contar sus ovejas y asegurarse de que cada una se pueda parar. Y si llega a faltar una, empieza la agonía y preciso Jesús nos habla de esta situación en la siguiente porción de la escritura. También recordemos que el Señor usaba parábolas rurales por el tipo de audiencia que tenía, lo hacía porque les quedaría fácil entender las verdades del reino con este lenguaje.
«Supongamos que uno de ustedes tiene cien ovejas y pierde una de ellas. ¿No deja las noventa y nueve en el campo, y va en busca de la oveja perdida hasta encontrarla?5 Y, cuando la encuentra, lleno de alegría la carga en los hombros 6 y vuelve a la casa. Al llegar, reúne a sus
amigos y vecinos, y les dice: “Alégrense conmigo; ya encontré la oveja que se me había perdido”. Lucas 15:4 SNVI
Para los que no somos pastores de ovejas no sabemos la angustia que perder una oveja producía. Fácil podemos decir que en el caso de perder 1 de 100, seria mas inteligente seguir con las 99 y no ir a buscar la perdida. Sigue diciéndonos que cuando la encontraba la cargaba en sus hombros, ahora sabemos que lo hace por que la oveja no tiene suficiente sangre ni fuerza en sus patas por haber estado patas arriba. Es tan importante cada una de sus ovejas que cuando la encuentra es motivo de celebrar junto a familiares y amigos.
Para un pastor que le falte una oveja es muy angustiante por que sabe que puede estar patas arriba y que corre peligro de muerte. Cuando el sale a correr en su búsqueda y la ve de lejos experimenta dos fuertes emociones una de alegría por encontrarla y otra de angustia por que de pronto es muy tarde y ya este sin vida.
Cuando llega donde la oveja inmediatamente la voltea apoyándola en una de sus rodillas para ayudarla aponer en pie, pues sus patas no tienen fuerza porque la sangre no le circulo hasta ellas. La masajea en las patas para restaurar la circulación y vuelva a tener fuerzas para pararse por si sola.
Lo más común es que no pueda caminar por si sola, a si que el pastor insiste hasta que recupere las fuerzas.
Mientras el Pastor la está levantando conforta su alma susurrándole al oído su amor por ella, la emoción que le da haberla encontrado y también con mucho cariño le advierte que espera que haya aprendido la lección para que no le ocurra lo mismo. Finamente la pone en sus hombros y contento la lleva a casa para reunirla con el rebaño y hacer una fiesta por recuperarla. Nunca se fija en el error de la oveja sino en que se encuentra bien, con vida y junto a Él. ¿Puedes ver en el salmo como Dios describe su amor por nosotros como pastor?
El Señor es mi pastor, nada me falta;
2 en verdes pastos me hace descansar.
Junto a tranquilas aguas me conduce;
3 me infunde nuevas fuerzas. Salmos 23 SNVI
Podemos ver que ante el pecado somos indefensos y torpes. Cuando nos metemos en el pecado nos juzgamos sin inteligencia. El rey Salomón lo escribió en lo proverbios: “al que comete adulterio le faltan sesos...Proverbios 6:32 NVI” Tenemos este juicio porque sabemos que es meternos en algo que Dios nos advirtió robaría nuestra vida.
Al mismo tiempo de ver nuestra vulnerabilidad vemos a nuestro dueño que esta atento lleno de paciencia, ternura y amor para salir a nuestro rescate. Este es el amor y disposición de Dios para cada uno de nosotros.
Cuando caemos y estamos atrapados e incapaces de levantarnos, Jesús sale en nuestra búsqueda para ponernos en pie.
Jesús mismo nos señala en Lucas 5 el dolor de un pastor cuando pierde una oveja y la alegría de encontrarla que es mayor de la frustración de que esta hubiera caído.
Termina concluyendo:
Les digo que así es también en el cielo: habrá más alegría por un solo pecador que se arrepienta que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse. Lucas 15:7 SNVI De pronto tu eres el que esta en pecado y miras a tu alrededor 99 cristianos que
aparentemente no lo están. Piensas que Dios está enojado contigo porque tiene en cuenta tu pecado, más el esta es pendiente de levantarte porque los otros 99 no lo necesitan. Así es nuestro Padre, así es nuestro Dios.
Algunos creen que cuando caen Dios está furioso, distante y rechazándolos. Pero eso es una mentira del diablo, Dios no está enfocado en tu caída, sino en tu restauración.
En este versículo Jesús está explicando cómo se angustia, duele y compadece cuando uno de nosotros cae y se hace daño. Deja claro que su enfoque es levantarnos y no caernos encima.
Quiere vernos restaurados.
Recordemos cuando Pedro niega a Jesús 3 veces. Fue cuando Jesús lo necesitaba más, había sido juzgado y arrestado injustamente. Pedro sabia su falta, se sentía muy mal y por la culpa se vuelve a la pesca, a su antigua vida.
Jesús aparece otra vez en la vida de Pedro para:
- No recriminarle ni preguntarle porque lo había hecho, - Levantarlo,
- Devolverle lo que le había dado, - Reincorporarlo al Llamado, - Infundirle fuerzas, y
- Confortar su alma.
Jesús le pregunta, Pedro me amas? Si tu sabes que te amo respondió,
- Entonces cuida mis ovejas, esto era que Pedro creía que ya no era digno, que ya había perdido.
Jesús con esto deja claro que él no estaba para enfocarse en lo que Pedro hizo, sino para levantarlo, ponerlo en pie, darle nuevas fuerzas y reincorporarlo al rebaño y su llamado.
Tú, oh Dios, me has librado de tropiezos,
me has librado de la muerte, para que siempre, en tu presencia,
camine en la luz de la vida. Salmos 56:13 SNVI
Somos realistas y sabemos que nadie tiene una vida perfecta ni es libre de pecado. Todos los hijos de Dios sin excepción pecamos, algunos viven detrás de las apariencias, pero necesitamos ser hábiles para vivir con transparencia. Debemos ser sinceros, reconocer que, a pesar de amarlo con todo nuestro corazón, de seguirlo, caemos, tropezamos y terminamos boca arriba.
Aun el más fuerte de nosotros, el de más fe termina en situaciones que producen frustración.
Por lo tanto, si alguien piensa que está firme, tenga cuidado de no caer. 1 Corintios 10:12 SNVI Mirando las ovejas como al hombre nos damos cuenta de que aun el más fuerte esta propenso a caer y por eso nuestro Pastor está listo y atento para salir a levantarnos. Somos tan
pecadores que necesitamos un pastor, que este pendiente para que rápidamente nos ponga en pie antes de que el devorador nos coma, antes de que el pecado nos robe la vida y la de nuestras generaciones.
Entendiendo esto recordamos que el pastor busca solucionar lo que produjo la caída para que no vuelva a ocurrir. Una cosa es tropezar y otra es enamorarse de la piedra.
El Señor nos dijo en esta vida sufrirán tropiezos, es inevitable, pero ay de los que los ocasionan.
“Cuando no ves una piedra en el piso te tropiezas, más cuando permaneces en el piso serás tú el que ocasiona que otros lo hagan.”
El Señor nos dice que es común y normal que un cristiano caiga, más nos exige a que no nos convirtamos en causa de tropiezo para que otros caigan. No puedes seguir hundido en tu
pecado porque no solo traerás muerte a tu vida sino a todas las ovejas que vienen detrás de ti.
El pastor viene a levantarte, pero si te niegas a ser levantado queriendo vivir patas arriba sin rendirte a él y ocultando tu pecado serás de tropiezo para otros.
Es bueno que sientas el amor y cuidado de Dios porque sabes que si caes el vendrá a tu rescate. Mas es sacar de contexto su palabra si insistes en andar pecando sin arrepentirte ni dejarlo y pensar que tu pastor está ahí contigo feliz y enamorado.
El Señor te dice que una cosa es que hayas caído y otra es que estés haciendo caer a otros.
“No dejar el pecado es arrastrar a otros a tu pecado y eso No lo tolera el Señor.”
Dios nuestro pastor cuando nos restaura y levanta espera que:
- hayamos aprendido de la experiencia,
- Tomemos medidas para no volver a caer en lo mismo, - Evitemos futuras caídas.
3 RAZONES POR LAS QUE UNA OVEJA CAE
1. Por el lugar donde se acuestan.
Las ovejas naturalmente buscan un lugar cómodo, suave, al lado de un bache o hueco, para acostarse. Cuando se acuestan en ese instante pierden el punto de equilibrio y terminan patas arriba.
Los humanos en nuestra naturaleza pecaminosa tendemos hacer lo mismo, buscamos lo fácil, lo placentero y lo más cómodo. Es nuestra tendencia natural y normalmente cuando lo
hacemos terminamos bajando la guardia para ponernos en peligro y a punto de caer.
¿Como soluciona el pastor que no se descuiden y acuesten?
Llevando las ovejas a terrenos más duros e incomodos pero que estén lejos de esos hoyos. Las aparte de esos lugares.
Hay lugares y relaciones de las que Dios te esta sacando, si es a Jesús quien sigues debes obedecer rápidamente.
Hay muchos terrenos y Dios te va a meter en los incomodos por tu bien. Salir de una relación, dejar un lugar que te gustaba es entrar a un terreno incómodo. Pero es la única manera en que el Señor te mantendrá firme y para que no caigas.
¿Ahora entiendes porque no todo en la vida de un cristiano es fácil?
¿Por qué el Señor te mete en lo incomodo? ¿Y dice que el que quiera ser su discípulo tiene que negarse a sí mismo y seguirlo?
Si no te niegas a ti mismo y lo obedeces terminaras acostándote en lugares que te van a provocar caídas.
2. Por tener mucha lana.
La oveja con mucha lana adquiere una forma y condición que la hace más propensa a caer En la vida cristiana la lana significa el servicio, la generosidad, como nos damos a los demás.
Un cristiano que acumula lana es uno que es egoísta que vive para sí. Este está más propenso a caer.
El cristiano que no acumula lana es el que sirve, se da a los demás, es generoso y es el que vive para Dios y no para el mismo. El Señor advirtió que el que quiera ser el mayor entre ustedes, que se haga esclavo de los demás.
Seguir a Cristo se trata de servir a los demás, de acercarse a ser primero en el reino de los cielos y no de crecer en egoísmo.
¿Como soluciona el pastor que las ovejas no acumulen mucha lana?
La trasquila, lo que es muy incómodo para los dos. Pero así le salva la vida.
Como cristianos nuestro Padre celestial trabaja en nuestro egoísmo para que no vivamos para nosotros y nos demos a los demás. Dios trasquila nuestro egoísmo a si nos resulte incomodo y doloroso. Un cristiano egoísta no crece, sino que perece.
Todos los problemas en las relaciones (Matrimonio, familia, empresa…etc.) es por egoísmo.
Por negarnos a ceder y demandar que la otra ceda. En todos los conflictos matrimoniales se presenta el egoísmo, el uno demanda lo que cree que el otro debe ceder. Cuando niegas ceder es como negar tu lana y hará que las dos terminen patas arriba.
Cuando alguien te demande ceder, acepta la oportunidad de parecerte a Jesús. Entre mas lana das a tus relaciones, mas saludables serán. Si quieres que mejoren tus relaciones en vez de exigir que te sirvan, sírveles tu a ellos.
En el área que mas recaes es donde acumulas tu lana, sino la sueltas, Dios te la quitara.
3. Por estar muy gordas.
Una oveja rellenita es igual a decir que no está saludable y que no es productiva.
En la vida cristiana la gordura se refiere a la acumulación de lo terrenal, a buscar solo:
- Éxito profesional, - Acumular dinero, - Riquezas,
- Los aplausos
- Aprobación de los demás.
Vive solo para llenarse de lo terrenal y No para lo que es importante para Dios. No ayuda a expandir la iglesia ni a alcanzar a los perdidos.
Recordemos que el Señor antes de regresar al Padre, las últimas palabras fue dejarnos la gran comisión. No dijo:
- Tienes que ganar más seguidores tuyos en las redes sociales, - Ni que tengas más likes,
- Ni que te llenaras de dinero, éxito profesional,
- Ni que le demostraras a los demás que lograbas lo que ellos no pudieron.
El Señor nos encargó predicar las buenas nuevas y hacer discípulos de Él. Es importante que hagas importante lo que para Dios es importante.
En la parábola del Banquete, nos dijo que el reino de los cielos se parece al Señor que organizo un gran banquete y cuando mando llamar a los primeros invitados se negaron a participar por que unos, se acababan de casar, habían comprado unos bueyes, habían comprado un terreno.
Dijeron que estaban ocupados. Lo que realmente paso es que estaban muy ocupados con lo terrenal para atender al Señor. Cuando dices que no puedes ir a la iglesia por el trabajo, por otro compromiso... estamos haciendo lo mismo.
No desobedezcamos al Señor por ocuparnos de lo terrenal.
“El que atesora lo terrenal, desprecia lo del cielo; El que aprecia lo de abajo, desprecia lo de arriba.”
Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. Mat 6:21 SNVI
Como soluciona el Pastor esto, pone a dieta la oveja. Raciona el grano, el alimento hasta que baje de peso.
La Biblia tiene muchos versículos que nos advierten de no hacer tesoros aquí abajo, que debemos hacer tesoros arriba. Dios le confía al que tiene claro este principio y despoja al que no.
El gran problema de la humanidad es que se ha adueñado de lo de Dios. Le da adoración a lo incorrecto (a lo creado) para despreciar al correcto (al Creador).
Desde Genesis hasta apocalipsis la palabra de Dios nos llama a que le demos la adoración al dueño de ella, que vivamos para él, que él sea nuestro tesoro.
No decimos que es malo el dinero, ni el éxito, ni lo terrenal. Lo malo es No darle el lugar que le pertenece a Dios, no vivir por él, ni vivir para su reino, ni ayudar a su expansión.
Muchos andan caídos por sobrevalorar lo terrenal.
Dios hoy te dice:
- Que si no estas viviendo para mí, realmente no estas viviendo, - Si Yo no soy Dios en todo, entonces no soy Dios en nada.
- Si no me has dado el 100% de tu corazón, me estas negando todo tu corazón.
- Si te engordas con lo terrenal, andarás caído y camino hacia la muerte.
Oremos:
Señor Jesús tu eres nuestro Pastor y Señor, nada nos falta, te damos y rendimos todo nuestro corazón, nos arrepentimos de nuestros pecados y los dejamos atrás. Tu pagaste por ellos en la cruz y resucitaste al tercer día y ahora estas sentado a la diestra del Padre.Perdónanos cuando no hemos cumplido nuestra parte. Decidimos vivir solo para ti. Somos tuyos, llénanos y séllanos con tu Espíritu Santo. En tu nombre Jesús oramos. Amen.