Vishinski o la dialéctica en la diplomacia
Texto completo
(2) Noticia de un gladiador Son pocas las referencias personales que corren sobre el actual ministro de asuntos extranjeros de la URSS. Apelando al diccionario de personalidades de Rusia hemos podido averiguar que Andrei Januarievich Vishinski nació en Odesa en 1883. Su infancia la pasó en Baku y en su juventud fue alumno de la Universidad de Kiev. Desde 1902 el estudiante Vishinski está en la primera fila del movimiento revolucionario contra el gobierno de los zares, sufriendo prisiones y deportaciones. Su participación en la histórica huelga de 1905, cuando los trabajadores de Baku empuñaron las armas para hacer valer sus derechos, le valió un año de reclusión en una fortaleza. En 1912, después de las vicisitudes propias de su vida de agitador político, se gradúa de doctor en leyes en la Universidad de Kiev. Por su talento y conocimientos, las autoridades del instituto le nombraron profesor, pero el gobierno veta la designación y se le cierran las puertas de la Universidad. Sin embargo, desde el año 13 hasta 1917 ejerce la pedagogía y se dedica a la actividad literaria. Ocurre la revolución y el partido comunista bolchevique, con Lenin y Stalin a la cabeza, toma el poder. Vishinski es designado entonces profesor de la Universidad de Moscú y Decano de la Facultad de Ciencias Económicas del Instituto Plejanov. Durante los años que corren de 1923 a 1925 ejerce el cargo de fiscal del colegio de asuntos criminales del tribunal superior de la URSS y se destaca ya como gran orador forense. Desde 1925 hasta 1928 ocupa el rectorado de la Universidad de Moscú. Pasa luego a la presidencia del Tribunal Superior de la Unión Soviética. De allí continúa ejerciendo el puesto de fiscal y participa en los sonados juicios de 1936, 1937 y 1938, cuando fueron enjuiciadas varias empresas extranjeras y diversos líderes acusados de seguir a Trotzky. En 1937, Vishinski figuraba en el Consejo Supremo de la URSS como diputado. A la Academia de Ciencias ingresó como individuo de número en 1939. Ese mismo año fue designado miembro del comité central del partido comunista. Desde 1940 ingresó a la cancillería como vice-ministro y participó en las siguientes conferencias internacionales: reunión del consejo consultivo de asuntos para Italia, reunión de la comisión aliada para el control de Rumania, conferencias de Yalta y Postdam y reuniones de ministros de relaciones exteriores de Gran Bretaña, URSS y Estados Unidos. Más tarde fue nombrado ministro y con esa investidura asiste a las sesiones de las Naciones Unidas. Vishinski posee las siguientes condecoraciones: 4 ordenes Lenin; la orden de la Bandera Roja del Trabajo; la medalla por la defensa de Moscú; la medalla por el trabajo ejemplar en la guerra; y numerosas condecoraciones más. Ha publicado las obras siguientes: "Apuntes de Historia del Comunismo"; "Curso breve de conferencias"; "La Teoría de Pruebas Judiciales" (que recibió el Premio Stalin y se emplea como manual en las universidades soviéticas); "La estructura de los Tribunales en la URRSS"; "Curso de procedimiento Criminal" y otras obras científicas literarias. La dialéctica en la diplomacia Andrei Vishinski ha tenido triunfos notables en su carrera de abogado y de político, en Rusia y en el exterior, pero donde ha brillado más su nombre de estadista ha sido en el seno de las Naciones Unidas. Sus adversarios más enconados y los observadores de la prensa menos dados a simpatizar con su causa, han tenido que declarar muchas veces que el delegado soviético posee una personalidad subyugante, que en no pocas ocasiones da al traste con más de una moción del bloque occidental. Vishinski es el diplomático vocacional, además de ser el orador de temperamento. En sus conferencias y discursos se muestra como poseedor de un estilo nuevo de orador, en quien la dialéctica es un arma poderosa para destruir argumentos y lograr adhesiones. Cuando quiere poner un poco de humos a sus palabras, se muestra genial y toda la sala ríe de sus ocurrencias. Así un día ridiculiza al delegado chino del Kuomintang y el presidente de la asamblea tiene que llamarlo al orden. Así le juega a una mala pasada a su colega bevin o al grave señor Shuman, quienes no tienen otro camino que sonreír ante el chiste mordaz del temible adversario. Pero casi siempre se muestra enérgico y contundente, sin dar tregua en su oratoria vehemente que discurre por horas y horas sin. UCAB/CIC/RECOM/SVI/Ramón José Velásquez. Página 2 de 5.
(3) fatigar al auditorio. Hace unos días habló en París sobre el plan Baruch para el control atómico y se mantuvo por más de dos horas en la tribuna repartiendo ironías que sacaron de su proverbial gravedad al delegado norteamericano Philip Jessup. Y en otras sesiones hizo gala de su estilo sarcástico para abordar el problema de los cuatro aviadores americanos que bajaron en Hungría y trajo a colación diversas pruebas para negar que los pilotos cayeron accidentalmente en territorio húngaro. Vishinski posee una memoria privilegiada y en sus discursos suele citar párrafos enteros de la obra de Lenin y textos de mensajes de Stalin. También trae muchas veces a sus intervenciones citas de discursos pronunciados años atrás por los cancilleres occidentales, ya de los Estados Unidos, como de la Gran Bretaña. Y tiene siempre sobre su mesa de orador numerosos recortes de la prensa, sobretodo de los periódicos norteamericanos. Un día con el ejemplar del "New York Times" en las manos, increpa a sus adversarios que dudan acerca de la política pacifista de la URSS y les dice que su patria está sinceramente del lado de la democracia y de la paz, no siendo así la conducta de los Estados Unidos, donde ciertos voceros predicaban antes de la guerra una teoría muy curiosa: "Si vemos que va a ganar Alemania, nosotros debemos ayudar a Rusia; pero si va a triunfar Rusia entonces debemos ayudar a Alemania y, de tal manera, dejar que se desangren lo más posible". Otro día, cuando se discute el Pacto del Atlántico, expresa que los mismos norteamericanos están contra ese acuerdo de las potencias de occidente y, tomando un ejemplar del periódico "Wall Street Journal", que sirve de órgano a los intereses financieros más poderosos de Nueva York, lee entre irónicas sonrisas: "El Pacto del Atlántico es presentado como medio de mantenimiento de la paz. Extraña paz implantada mediante la conversión del mundo occidental en un campamento armado". El canciller británico Bevin afirmó en una reunión del consejo de ministros de negocios extranjeros que el estatuto que rige la ocupación de Alemania había sido redactado por los militares. Vishinski, en debates ocurridos años más tarde, se aprovechó de esta afirmación para colocar en una situación embarazosa a Bevin y este, viendo la impresión causada por las palabras del canciller soviético, se puso de pie y dijo: "Yo no he dicho nada de eso. Se me cita de un modo inexacto"; pero ya Vishinski tenía en sus manos el texto taquigráfico del discurso de Bevin y leyó la parte pertinente que corroboraba la afirmación atribuída al estadista inglés. Bevin no reaccionó y permaneció en silencio durante toda la sesión. Y hablando un día del apoyo que le presta la URSS a las Naciones Unidas como organismo apropiado para asegurar la paz de los pueblos del mundo, no perdió la ocasión para exhibir a su acerbo enemigo John Foster Dulles como contrario a la ONU, sacando de inmediato de los bolsillos un recorte de prensa contentivo de un discurso del norteamericano en la "International House" de Nueva York, en el cual afirmaba que no eran necesarios los comités internacionales, que no hacen más que hablar y son nuevos obstáculos en el camino de la acción. Y luego recuerda que a Foster Dulles se le ha llamado en la prensa "el más manso de los cristianos". El carro delante de los bueyes En sus discursos, el canciller Vishinski suele citar refranes populares del pueblo ruso y muchas veces del mismo pueblo europeo. Otras veces utiliza símiles y parábolas para explicar un problema. Entonces su oratoria es amena y nadie pierde una sílaba. Cuando se debatía el espinoso problema del control aliado de la Alemania ocupada. Vishinski dio demostraciones de conocer profundamente el problema geográfico, histórico, económico y cultural de la nación germana, pero nunca hablaba de manera pedante ni exhibía sus conocimientos de forma altisonante. Reclamaba la unidad económica y política de Alemania bajo el comando de un órgano central único, como única manera de evitar el renacimiento del militarismo germano. Vishinski solicitaba la elaboración de unas bases que hicieran posible la transformación de Alemania en un estado democrático pacífico, digno de entrar en la familia de los pueblos que estiman la paz y capaz de cumplir sus compromisos internacionales, pero a la. UCAB/CIC/RECOM/SVI/Ramón José Velásquez. Página 3 de 5.
(4) postre surgieron desavenencias con los delegados occidentales con motivo de la firma del acuerdo de Washington en relación con la ocupación y, sobre todo, por la promulgación de la llamada Constitución de Bonn. Vishinski relataba estos hechos que para él se oponían a la unidad de Alemania, y refrescaba el ardor de los debates con refrán francés: "Se trata de poner el carro delante de los bueyes". Y de inmediato explicaba que ese refrán se emplea cuando no se exponen los hechos en su curso natural, sino tal como se desea. Al lado de China En la política de acercamiento mantenida por la URSS frente a la China, el canciller Vishinski ha sido siempre el más eficaz trabajador y el más hábil diplomático. Fue él uno de los acuerdos firmados en Moscú el año pasado sobre amistad, alianza y ayuda mutua entre la Unión Soviética y de la República Popular de China; sobre el ferrocarril chino de Chanchum, Port Arthur y Dalni; y sobre la concesión de un crédito al gobierno de Mao Tse Tung. Esos tratados, que hicieron posible la estructuración de una entente comunista poderosa, fueron principalmente la obra del canciller Vishinski quien en el momento de la firmas pronunció un discurso para hacer notar la importancia de la amistad chino-soviética y dijo, entre otras cosas, lo siguiente: "El tratado y los acuerdos firmados hoy son una grandiosa aportación a la causa del fortalecimiento de la paz y de la democracia en el mundo entero". El apoyo a las Naciones Unidas Andrei Vishinski lleva ya varios años como jefe de la delegación soviética en la Organización de las Naciones Unidas y en sus debates no pierde oportunidad para recalcar la importancia que tiene para la paz la existencia de esa institución. El año pasado pronunció un largo discurso en la asamblea general para destacar el papel de la ONU y su influencia en la solución de los problemas internacionales. En esa oración recordó la existencia de la Carta de San Francisco y citó sus bases fundamentales en relación con la igualdad soberana de las naciones que integran la ONU. Esas bases coinciden con una expresión de Stalin, - dijo Vishinski - sobre la fuerza de las Naciones Unidas, que se basa en el principio de igualdad de derechos de los Estados y no en el principio de la dominación de unos sobre otros. Y agregó que el gobierno soviético tiene fe en la ONU, la cual puede y debe cumplir su deber ante toda la humanidad progresista que se ha unido en un poderoso movimiento contra la amenaza de una nueva guerra, por la paz y el bienestar de los pueblos. Las cosas del Rector Nance En Lake Success se ha discutido con frecuencia y con pasión el conflicto armado de Corea. Vishinski ha sido el líder del bloque soviético y no ha perdido oportunidad para negar que Rusia tenga las manos metidas en el asunto, porque su línea de conducta persigue la paz entre todos los pueblos. Haciendo referencia a esa política, el canciller ruso suele citar declaraciones y testimonios de periódicos y personalidades norteamericanas para contraponerlas a actitudes y realizaciones de la URSS. Una vez impresionó mucho a su auditorio con la cita de una conferencia pronunciada por el doctor R. Nance, rector presidente de la Universidad de Tampa (Florida), quien dijo estas palabras: "Considero que debemos realizar la preparación total para la guerra, basándonos en la ley de la selva. Cada uno debe aprender el arte de matar. Yo aprobaría la guerra bacteriológica, el empleo de los gases, de las bombas atómicas y de hidrógeno y de los proyectiles intercontinentales. No pediría misericordia para los hospitales, iglesias centros de enseñanza o para cualquier grupo de población". Y de inmediato dijo Vishinski: "A este profesor habría que hospitalizarlo cuanto antes en un manicomio". Sin duda alguna, estos recursos oratorios, logrados a costa de gran laboriosidad en la consulta de datos, han sido y son los mejores aliados en la dialéctica del político y estadista soviético. ¿Sucesor de Stalin?. UCAB/CIC/RECOM/SVI/Ramón José Velásquez. Página 4 de 5.
(5) En diferentes ocasiones se ha dicho que el Canciller Andrei Vishinski es el más llamado a suceder a Stalin en la jefatura del gobierno de la Unión Soviética. Aunque Molotov y Malenkov tienen gran opción para ocupar el cargo de Premier Ministro, es indudable que en los último años Andrei Vishinski ha logrado nombradía internacional como ningún otro político ruso y esa circunstancia lo apuntala como los primeros a presidir el Soviet Supremo de la URSS. Vaya o no Vaya a ese destino público, nadie negará que Vishinski a conquistado un lugar destacado en la historia por el relevante papel que le ha tocado desempeñar en estos días agitados que vive el mundo. Cuando la humanidad contempla angustiada la pugna entre el socialismo y el capitalismo, tratando de otear en el horizonte la nueva fórmula política que el destino le tiene reservada a los pueblos, la figura de Vishinski sobresale por encima del accidente de la política y adquiere contornos perennes por su originalidad de artista de la palabra y por haber puesto más de una vez una nota de risueñas esperanzas en el fuego que atizan los estadistas del momento, cuando se entregan a la recia labor de discutir las dramáticas contingencias internacionales © Copyright Ramón J. Velásquez Todos los derechos reservados. UCAB/CIC/RECOM/SVI/Ramón José Velásquez. Página 5 de 5.
(6)
Documento similar
Para ello, trabajaremos con una colección de cartas redactadas desde allí, impresa en Évora en 1598 y otros documentos jesuitas: el Sumario de las cosas de Japón (1583),
Pero la realidad se impone por encima de todo; la misma Isidora es consciente del cambio: «Yo misma conozco que soy otra, porque cuando perdí la idea que me hacía ser señora, me
Sanz (Universidad Carlos III-IUNE): "El papel de las fuentes de datos en los ranking nacionales de universidades".. Reuniones científicas 75 Los días 12 y 13 de noviembre
(Banco de España) Mancebo, Pascual (U. de Alicante) Marco, Mariluz (U. de València) Marhuenda, Francisco (U. de Alicante) Marhuenda, Joaquín (U. de Alicante) Marquerie,
Five-step methodology DEA-based * allows us the decompose the differences in the research output of universities in terms of Intra-field inefficiency (inefficiencies of the
– Seeks to assess the contribution of the different types of capital assets: tangible ICT, tangible non-ICT, intangibles (public and private) and public capital (infrastructures). ·
d) que haya «identidad de órgano» (con identidad de Sala y Sección); e) que haya alteridad, es decir, que las sentencias aportadas sean de persona distinta a la recurrente, e) que
Ciaurriz quien, durante su primer arlo de estancia en Loyola 40 , catalogó sus fondos siguiendo la división previa a la que nos hemos referido; y si esta labor fue de