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ÁNSCRITO, ¿
LA LENGUA DELB
UDISMO?
Marion Duvauchel – historiadora de las religiones.
Traducción: Catalina Oviedo Corrección: Ángel Navas Iniesta
Las Inscripciones de Ashoka
La India es un estado reciente creado por la conjunción de tres secuencias históricas: la antigua civilización calificada por la lengua sánscrita; la civilización mogol donde el componente persa y musulmán era preponderante; y la colonización principalmente británica que abre la India al mundo contemporáneo.
En el siglo XVIII y sobretodo en el XIX, el sánscrito descubierto por los europeos los dejó intoxicados, y esencialmente vueltos hacia el pasado: es sobre los textos más antiguos que los investigadores occidentales están mirando y no en las producciones más recientes de los estudiosos tradicionales, los pandits. Al contrario que en Alemania, el indianismo francés no ha perdido completamente la cabeza alrededor del sánscrito, y ha comenzado a recuperarla a principios del siglo XX. Pero la idea de la gran antigüedad de los textos védicos y de otros (y por lo tanto de la escritura india) era una especie de dogma indestructible.
Hasta el descubrimiento de los Edictos de Ashoka.
Estos textos religiosos de la India no transmiten ningún sentido histórico: para aclarar históricamente la historia de la India, son necesarios los testimonios de autores extranjeros, frecuentemente escritores griegos. De ahí el peso de los monumentos, que desde muy pronto se convirtieron en el punto de apoyo inicial para la reconstrucción histórica del pasado. Cuando en 1801, descubrimos la primera inscripción datable -que atribuiremos a un rey con el nombre de Ashoka (alrededor del 260 A.C.) -, y luego un conjunto de edictos de
este mismo soberano indio, se convertirán en el uno de los raros puntos sólidos que van a emerger de este mar de nieblas que es la historia de la India.
Nieto de Chandragupta, el fundador de la dinastía Maurya, Ashoka logra la unificación de la India y gobierna un reino que engloba todo el subcontinente (excepto el extremo sur de la península), y comprende Gandhara, contigua a Bactria. Hemos hecho de este rey un budista convencido y le atribuimos la difusión del budismo por todo el Asia.
Sin embargo, ni el sánscrito conocido por la tradición literaria, ni la lengua religiosa de los himnos védicos es el idioma de Ashoka. Tampoco es uno de los prácritos consagrados bien sea por la literatura dramática o por la literatura religiosa. Las inscripciones del rey están por doquier, formuladas en un dialecto que se distingue del pali sobretodo por la fonética (que por lo tanto no es pali) y que permite escribir los diferentes dialectos del imperio asokeano:
de la India occidental (la inscripción de Girnar); el dialecto del noroeste de la India (la inscripción de Kapur de Giri); el dialecto del Indostán oriental (la inscripción de la Orissa).
No sabíamos, por tanto, nada de este alfabeto cuando descubrimos los primeros edictos en piedra o en columna y fue necesario esperar hasta 1837, cuando un joven ingeniero inglés, James Prinsep, lograra descifrarlos. Vamos a llamar a este alfabeto "indio": brahmi.
Hoy sabemos que estas inscripciones fueron "proclamadas", y que el edicto grabado era una especie de testimonio para que el pueblo no olvidara las instrucciones reales de un imperio bajo la estrecha supervisión de una administración sólidamente organizada. Tres decenios más tarde, vamos a descubrir otra serie de inscripciones de Ashoka pero en otro alfabeto:
llamado "karoshti" ( también conocido como gandharano). En esta India del noroeste, ninguno de los soberanos Maurya había tocado las costumbres locales. Ashoka había dejado subsistir una vieja burocracia probablemente eficaz; instalándose en el sur y al este, regiones otrora sub - administradas o cuya lealtad seguía siendo dudosa, los funcionarios venidos de otras partes del imperio.
El rol de Émile Sénart: la historia lingüística de la India
En Francia, quien estudiará el idioma de Ashoka es el indianista francés Émile Sénart. Le interesa menos el idioma del rey que el asunto difícil de la historia lingüística de la India, del que quiere intentar sentar algunos fundamentos. En un pequeño artículo, denso y conciso, escrito en 1886, retoma los análisis realizados en su obra sobre las Inscripciones de Ashoka. Ataca un doble dogma: el de la antigüedad de los textos indios en general y el de la antigüedad del sánscrito.
Tradicionalmente, distinguimos tres tipos de sánscritos: la lengua védica (un sánscrito arcaico), el sánscrito clásico y el grupo de Prácritos. Pero Sénart agrega una cuarta categoría: un idioma "de una manera intermedio entre el sánscrito y el prácrito", el dialecto Gatha, usado en fragmentos versificados por la literatura septentrional de los budistas, pero también en obras profanas (como un tratado sobre aritmética).
¿Por qué, se pregunta Senart, el sánscrito no es utilizado por el rey Ashoka? Previamente puesto en condición de satisfacer sus necesidades, en su forma "literaria" habría sido aplicable para uso oficial o literario.
La respuesta es simple: porque este sánscrito literario, por tanto escrito, no existe en la época de Piyadasi-Ashoka.
Pero si no existe en su forma escrita, existe realmente, a salvo en las escuelas donde se desarrolló sin otra aplicación que el culto del que entonces apenas se disocia, incluso en absoluto, y dentro de la religión dominante, el brahmanismo. El Veda es todo: los himnos védicos son la palabra eterna que regula todo, que decide todo; el culto regido por el ritual védico es la fuente de toda la prosperidad en este mundo y en el otro.
En la historia de las escrituras indias y del sánscrito, la representación que los brahmanes se hacían de su lengua ha sido esencial. El sánscrito es la lengua/norma. Esta distancia entre la verdad que enuncian y la real que inspiran (o se imaginan inspirar) caracteriza a los brahmanes, como también la relación que ellos han establecido con su lengua de culto: la lengua que enuncia la norma fija, inmutable y sagrada; la que gobierna la Palabra debe ser también sagrada. Por la transmisión de cantos antiguos, estos brahmanes se encontraron en posesión de un idioma que les pertenecía. Depositarios exclusivos por la tradición oral de una literatura religiosa sobre la que se basa su autoridad, ellos se han mostrado poco dispuestos a deshacerse de su monopolio.
Del análisis del lenguaje, los brahmanes extraen consecuencias, a veces sorprendentes, sobre el mundo, sobre su estructura, su futuro, sobre las cosas o sobre el hombre: “está el cielo azul, el mar, las estrellas y … [el]sánscrito, que es, como lo dice el gramático
Patañjali (¿alrededor del 200 A.C.?), el sustento del orden del mundo. De ahí el peso de la gramática, como lo ha anotado con justicia Michel Angot: esta tiene una dimensión casi metafísica. Todos lo saberes tradicionales adoptan el método desarrollado por los maestros-fundadores de la gramática Panini y Patañjali. Adoptando la antigua lengua védica arcaica, los brahmanes la han adaptado así a sus necesidades espirituales e intelectuales para desarrollar el sánscrito, que así fijaron, perpetuaron y sacralizaron. La evolución de este lenguaje ha estado casi completamente controlada, incluso sometida a este pequeño grupo de eruditos estatutarios.
En la época del reinado de Ashoka, en el siglo III antes de nuestra era, lo que existe, por tanto, es un lenguaje religioso arcaico, esencialmente litúrgico y objeto de una determinada cultura.
Los budistas, por el contrario, podrían tener bastante prisa de servirse de la escritura para difundir su doctrina. Y su relación con la palabra no es la de los brahmanes. Para estos últimos, lo primero es la Palabra sagrada, para los budistas es la "Ley", pero la del Buda cuando formula su predicación por primera vez, según la tradición de Benarés. Desde ahora la "Ley" y la "Palabra/Predicadora" están al mismo nivel. Pero esto no está formulado doctrinalmente.
Hablando de esta lengua mítica, Sénart lo dijo bellamente: si le atribuimos toda la autoridad, es ficción pura. Está sentada en un trono, pero está muerta.
Sobre la base de este idioma con su estatus principalmente religioso y del uso litúrgico, la casta sacerdotal indudablemente creó un lenguaje aprendido que puede haber tenido un uso profano. Pero el idioma así creado no pudo permanecer durante mucho tiempo como un instrumento sin uso en las manos que lo habían forjado. Modificado por la reacción de la escritura popular sobre la lengua religiosa, el sánscrito, una vez "lanzado a la circulación general", va a pasar al estado de lengua literaria, entrará en la esfera profana y encontrará aplicaciones nuevas. Dicho de otra manera, este se va a secularizar.
Lo que llamamos sánscrito clásico vio la luz del día y se convirtió en el lenguaje normalizado de una civilización específica asumiendo analógicamente el rol que antes han desempeñado el griego o el latín ,en otros lugares. Lengua de eruditos, ha tomado el nombre de samskrita vac, "habla refinada", es decir, preparada según los cánones de la gramática de Panini. Esta se convierte en el lenguaje de la mente y se reserva para este trabajo. Un lenguaje en gran parte artificial, ahora es un lenguaje de pensamiento.
Este sánscrito clásico fue el que Alemania descubriría como el "huevo de Colón de la lingüística" durante el Renacimiento oriental que ha embriagado a los grandes soñadores alemanes de principios del siglo XIX.
¿Era el idioma de los budistas? Nada permite pensarlo.
Sénart plantea la hipótesis de que el rey Ashoka, con los edictos grabados en todo su reino (especialmente en las fronteras) ha jugado un rol eminente en este evento que constituye el surgimiento del sánscrito clásico. El no ha hecho grabar sus edictos en sánscrito, sino en un primer alfabeto (el brahmi) que permitía escribir los diferentes prácritos hablados en las diferentes regiones de su reino. Y en un segundo alfabeto derivado del arameo (el karoshti)
en las regiones helenizadas del noroeste, pero también iranizadas cuando se englobaron dentro del gran estado federal aqueménida, el que Alejandro va a conquistar. Uno puede legítimamente suponer que es bajo la influencia de los escribas helenizados, en su encuentro con los escribas indios, que estos alfabetos han sido creados.
Si la lengua de Ashoka no es el sánscrito; si no aparece bajo su forma escrita hasta alrededor de un siglo después; luego, en su forma gramaticalmente establecida, un siglomás tarde, ¿en qué momento el canon budista presume que fue establecido? ¿Y estaba en sánscrito?
El papel de los budistas
Los budistas, que se reclutaron en la clase brahmánica como en las demás, fueron iniciados en cierta medida en sus conocimientos, incluidos los lingüísticos. Y con el tiempo, también pudieron constituir ellos mismos una clase de eruditos que adoptaron finalmente el sánscrito, en principio para discutir con los brahmanes, luego como lengua religiosa. Una vez que el uso del sánscrito ha permitido la inmovilización erudita de la lengua, disponemos de instrumento literario conveniente que va a permitir la elaboración gramatical de los prácritos, esas lenguas que tenían una literatura. Es así que los budistas del norte han, en su sánscrito mixto, consagrado la ortografía prácrita más cercana al sánscrito literario.
Así se explica cómo su ortografía en el sánscrito "mixto" que es suyo, va a tender a acercarse cada vez más al sánscrito correcto. Y esto puede contribuir a arrojar algo de luz sobre el misterio de estas legendarias “Escrituras budistas”.
Si el sánscrito "clásico" fue sin duda alguna el objeto de una elaboración por parte de los brahmanes (y en este punto se puede seguir a Sénart), son los budistas quienes indirectamente provocaron la difusión. Al contrario que los brahmanes, ellos son animados por un vivo espíritu de propaganda, prosélitos ardientes por difundir sus doctrinas por todos los medios. Los primeros intentos de escribir han sin duda introducido poco a poco en circulación los procedimientos de una ortografía fija y aprendida. Con, probablemente, menos maestría que los brahmanes, excepto entre los brahmanes convertidos. Al menos en un primer tiempo.
Si, como se ha argumentado a veces, el Pali existía, a pesar del nombre de magadhi, establecido la India occidental, su carácter relativamente arcaico se explicaría sea por la tendencia a la ortografía etimológica sensible al noroeste, sea por la época, durante el período de elaboración del sánscrito clásico,- cuando la tradición ha debido divergir entre las sectas rivales para luego inmovilizarse en cada una de ellas. Este habría tenido, entonces, una tradición en pali, otra en sánscrito, otra en maghadi ...
Sin embargo, es precisamente gracias al budismo que el sánscrito ha podido continuar su expansión fuera del subcontinente, a pesar de la dura competencia persa vinculada al surgimiento del Islam en India. Entre el siglo X y el XIII, el budismo desaparece de las tierras indias donde nació, pero permanece fuera de la India a donde había sido exportado, y con él el sánscrito.
Valió la pena tener los mismos textos en chino, en tibetano y en mongol. Los tres corpus llegaron a Francia y a Inglaterra a partir de 1837. El primer corpus es el corpus nepalés, recopilado por el inglés Hodgson en Nepal, donde él había sido destinado. En los monasterios, se aseguró que los textos nepaleses tienen originales en sánscrito. Pero a menudo el original sánscrito ha desaparecido y el texto no se conoce más que en el idioma de traducción.
Frédéric Foucault, alumno de Burnouf, que tenemos por fundador de la budología, que tradujo el Lalita vistara, prototipo de las Vidas de Buda que se reimprimen regularmente, no dispone sino de un ejemplar tibetano. El ejemplar en sánscrito es muy tardío (siglo XVIII).
En el siglo XX, las expediciones de Dutreuil de Rhins et Grenard, Grundewel y von le Coq, Sir Aurel Stein, de Oldenburg, la de Ottani y Tachibana y Pelliot-Valliant desenterraron de las arenas de Asia Central y las grutas de Kan-sou una masa de documentos que incluyen textos en sánscritos. Pero corresponden a los sutras traducidos al chino.
¿Qué canon budista?
¿Qué podemos decir entonces sobre un presunto canon budista?
Es imposible que un canon budista primitivo sea anterior a esta reforma ortográfica descrita por Sénart, que puede haber abarcado dos o tres siglos, desde el siglo II antes de nuestra era hasta el siglo I de nuestra era.
El indianista francés expresa muy claramente el asunto:
"¿Es creíble que una secta, budista - jainismo u otra- que hubiera poseído, ya sea escrito o viviendo en una tradición oral establecida, un canon definido y consagrado, hubiera consentido en reformar sus escritos canónicos para someterlos a una nueva regulación gramatical? La codificación de un idioma propio de la secta y aplicado a sus textos fundamentales sólo puede imaginarse en la misma fecha en que, de manera definitiva, se unieron tradiciones, hasta entonces, o imperfectas o dispersas. Establecido anteriormente en un cuerpo canónico, estas habrían hecho ley; su autoridad hubiera hecho que la reforma fuera inútil e imposible ”.
Entre el lenguaje de los edictos de Ashoka y los prácritos de los gramáticos, las similitudes son evidentes pero no existe concordancia completa entre ninguno de los dialectos descritos por los gramáticos y aquellos que representan los edictos.
La conclusión de Sénart es clara: el alfabeto Brahmi no tiene precedencia, es un alfabeto concebido para el rey, sin duda por los escribas a su servicio.
Sin embargo, para que un mismo alfabeto pueda adaptarse a lenguas diferentes, hacía falta un profundo conocimiento de los idiomas indios. Los brahmanes no forman un cuerpo
de administradores al servicio del Estado. Estas dos funciones, escribas y administradores, estaban reservadas para una casta específica cuyo estatus fue siempre inferior a aquel de los brahmanes, aunque algunos de estos últimos pudieran participar, a título de consejeros, en el ejercicio del poder. Es, sin duda, un areópago de esta casta específica de escribas, sin duda helenizados por aquellos del noroeste que pudieron concebir el alfabeto destinado al rey Piyadasi-Ashoka. Cualquiera que sea la religión de estos escribas, la noción de Dharma (Ley) les era familiar. Y podría ser budista, como hinduista o védica.
Pero si el alfabeto está concebido para el rey (o sus técnicos lingüísticos) y para su uso particular, y si no existía anteriormente, las inscripciones no podrían ser leídas por nadie.
Hacía falta proclamarlas. De ahí la existencia de estos emisarios enviados por el rey. "Oye, Oye buena gente, el Rey Piyadasi hace oír sus instrucciones para la felicidad de su pueblo.
y la felicidad de su pueblo, es obedecer al Dharma, a la Ley". El estado Maurya fue un estado policial y es difícil no creer que la propaganda presumiblemente budista envuelve una estrecha vigilancia administrativa con fines políticos.
Conclusión
Ninguno de los fundadores del estado indio moderno, Nehru, Gandhi, Jinna para el Pakistán, conocía el sánscrito. Cuando son de origen brahmán, conocen a veces algunos himnos u oraciones como nosotros podemos ahora conocer algunas oraciones en latín o podríamos conocerlas en arameo. Los pandits se han convertido a la política. Si el sánscrito hubiera sido el idioma de este budismo que irradia a través de todo Asia, es difícil de creer que no se puedan encontrar más originales. Sobre todo cuando uno piensa en la profusión de textos budistas en diversas lenguas encontrados en la cueva de los mil budas. Si dispusieramos de un canon budista "Verbo viviente de los bienaventurados", no hay duda de que habría sido preciosamente conservado por sus seguidores. Este momento único en el que en Benarés, durante su primer sermón, el Buda "hace girar la Ley", ¿qué puede significar sino que se instituye por este gesto ( haya existido históricamente o no) como el nuevo Legislador?: Un nuevo Manu para el mundo hinduista. En cuanto al brahmanismo, la predicación del Buda pretende reemplazar esta Palabra sagrada, tan sagrada que está reservada solo para los legisladores de la lengua que la porta y la conserva.
No hay nada de sorprendente en que el budismo entrara en competencia con una y otra de estas corrientes religiosas. Y no es de extrañar, tampoco, que si algún canon primitivo pudo haber existido, haya sido destruido.
Notas
1Este artículo está escrito con un estilo tan cuidado que roza la inteligibilidad. Sénart es consciente de que las opiniones que propone son nuevas.
2El lugar del verbo en la lengua atestigua esta evolución. La religión "original", es decir, en el momento en que nos es posible conocerla (alrededor del 800 a. C), de los brahmanes es el ritual; los ritos que llamamos karman, "acción", consisten en una secuencia definida de actos acompañados de la enunciación, en forma de recitaciones, canciones, textos védicos; en su uso ritual, estos textos se denominan mantra. Como se usa entonces, el Veda es un texto para la acción, que se refleja en el lenguaje por una extraordinaria riqueza verbal: cada verbo, el centro de la oración, tiene cientos de formas diferentes. Unos dos mil años después, los brahmanes han interiorizado los valores del yoga, la renunciación, etc. La acción ahora es responsable de todos los males. Por tanto, el semantismo codificado en la noción de karma se ha modificado sustancialmente:
es el nombre que se le da al destino personal heredado de acciones anteriores. Lingüísticamente, esto se refleja en la lenta desaparición del verbo sustituido por sustantivos de acción, participios, compuestos ... Esto no significa que el mundo indio haya renunciado a la acción. Michel Angot.
(c) de la traducción Ángel Navas Iniesta 2021 para Credant. org