Plan de Reportaje
Normalista vs Universitarios
Ventajas de un normalista en el salón de clases
Jonathan Alexander Longoria Pinedo Autor Español II El propósito de este tema es, como bien su nombre lo indica, encontrar las ventajas que hay de ser formado para maestro como un normalista, esto debido a que como bien sabemos, no es lo mismo ser desarrollado mediante los pasos que lleva a cabo una normal, a los que lleva cualquier otra especialidad, como por ejempló un ingeniero, doctor, etc. Esto debido a la falta de pedagogía que se debe de tener para dar una buena clase, es por esto que me interesa el saber también que opinan otras personas sobre sus ventajas y el sí es lo mismo un profesor normalista, a uno universitario
Las fuentes con consultaré podrían ser.
Internet.
Entrevistas a estudiantes del CAM y a otros universitarios, los cuales tendrían la posibilidad de ser docentes.
Para este trabajo me tardaría aproximadamente una semana en concretarlo.
Desarrollo
Después de que la Reforma Educativa abriera la brecha para que cualquier universitario pueda dar clases, surgen muchas dudas, sobre todo si éstos en verdad podrán hacer buen papel dentro de las aulas.
Es indispensable, además, la habilidad y la estrategia didáctica para poder trasmitir con eficacia el conocimiento, contar con la capacidad para recrearlo y reconstruirlo para hacerlo comprensible y asimilable, es decir, requiere disponer de una caja de herramientas pedagógicas que le permitan generar un idóneo ambiente de aprendizaje.
Libertad bajo palabra https://libertadbajopalabra.com/2016/05/05/universitarios- normalistas-quienes-mejores-maestros/
La relación entre escuela básica pública y la formación de sus docentes en los espacios institucionales normalistas representa un ámbito de construcción teórica e interpretativa que permitirá poner sobre la mesa una serie de procesos sociales, culturales e históricos para dar lugar a una discusión sobre las opciones de futuro, presentes en los contextos educativos.
Las diferencias entre los docentes como sujetos ubicados (Rosaldo, 1991) son producto de la condensación de procesos en la trama de relaciones que han constituido al personal académico docente, lo cual produce la recreación de redes políticas institucionales y profesionales.
La red normalista. En la complejidad de los procesos de identidad profesional es posible reconocer los siguientes puntos de articulación: un origen social popular, escasas expectativas de escolaridad relacionadas con la constitución de la familia
y la condición de género, un cruce entre pertenencia de clase y referencias profesionales encaminadas a "educar al pueblo". La red de formación normalista se encuentra en un proceso de contracción. Los cambios efectuados a partir de 1984 han producido una ruptura y un cierre, las escuelas normales se encuentran en un deterioro que posiblemente puedan superar, pero con estrategias propias como sector. La formación en las normales públicas es, de manera endógena, controlada por las políticas estatales y sindicales.
La red universitaria. Los elementos articuladores que constituyen las identidades profesionales de los docentes universitarios que permanecen en la institución se establecen a partir del tejido de hilos sociales, a saber: el origen social, pues provienen de familias de intelectuales, de una burocracia administrativa o de comerciantes y ganaderos cuyas expectativas de escolaridad son "altas". Las opciones de formación y el acercamiento a la universidad forman parte de concepciones previas, de ahí que la formación en la institución se establece construyendo prácticas y relaciones en torno a la inserción claramente política a las redes académicas, que constituyen definiciones del campo laboral profesional y de la posible permanencia institucional. Las condiciones de los jóvenes académicos frente a los "viejos", y la de aquellos de la generación de los sesenta y setenta son de llamar la atención, pues las trayectorias muestran cambios significativos en la forma de construir la carrera académica, aun-que existen continuidades interesantes, como la condición de género. Producto de las políticas universitarias, al parecer, se vuelve a compactar la red de escolaridad de este sector y se reduce su acción profesional, también se ve fuertemente condicionada por los nuevos requerimientos para el ejercicio de la docencia y de la investigación dentro de la universidad.
El ser normalista o universitario retorna a su forma original como dos líneas de formación escolar claramente definidas y escindidas, solidificándose las redes y los intereses puestos en ellas. La acción cotidiana de los sujetos subvierte a las direccionalidades y las recrea, estemos de acuerdo o no con sus intereses, muchas veces de sobrevivencia.
El recurrente cuestionamiento al carácter profesional de la docencia se percibe históricamente y de manera acentuada en el normalismo. Para los docentes universitarios esto es palpable entre los años sesenta y setenta, lo que hace pensar que la docencia como práctica profesional es el objeto de tal duda, más allá del sector del que se hable.
La lucha por la profesionalización de la docencia se ha expresado constantemente en los espacios normalistas y universitarios; esto ha producido diversos programas en torno a la formación docente, y muchos de ellos han problematizado de manera profunda las condiciones de la docencia; otros han relacionalizado el discurso de la excelencia y la calidad.
Perfiles educativos 1999http://www.redalyc.org/pdf/132/13208407.pdf
¿Qué opinan normalistas y universitarios, acerca de quién es el mejor a la hora de impartir clases frente a un grupo dentro de los diferentes niveles académicos?
Mediante el siguiente cuestionario aplicado a universitarios y normalistas nos podemos dar cuenta de distintas cosas, como que hay más influencia buena con los profesores que son normalistas, que, con los universitarios, a continuación, se presentan los resultados de las encuestas dividiéndolas en dos partes, primero las respuestas de los universitarios y por último la de los normalistas.
Universitario.
La primera pregunta es la siguiente:
1.- ¿Cree que hay ventajas de ser normalista, a la hora de dejar un aprendizaje? Cuando tienes una formación normalista, forjas una pedagogía, tienes una metodología para planear y concretizar actividades dentro del aula, lo cual impacta directamente en el aprendizaje.
La formación específica en distintas ramas del conocimiento, la enseñanza y el análisis del alumno.
A la hora de que dejan un aprendizaje ellos se quedan con otros aprendizajes, una ventaja es que ellos transmiten lo que saben a los demás. Aparte de que ellos tienen un poco más de sabiduría porque les enseñan más de diferentes ramas.
3.- ¿Cree que hay ventajas de ser universitario, a la hora de dejar un aprendizaje?
La ventaja que yo veo es que un universitario domina los contenidos de la carrera que ha llevado (generalmente, no siempre), entonces se tiene un panorama muy amplio de la materia.
La formación de tronco común y la especifica.
6.- Desde su punto de vista, ¿Qué maestro es mejor? Uno formado por una normal o un universitario.
Porque en educación básica creo que es fundamental que sean normalistas ya que con los alumnos con los que trabajan se están formando en todos los sentidos, cognitiva, psicológica, fisiológica y emocionalmente. Un normalista en su carrera ve y trabaja con esos temas, lo cual lo hace más consciente de las etapas de los niños o de los adolescentes. Ya en otros niveles como bachillerato o superior, los alumnos han terminado de madurar en varios aspectos y el mejor maestro, creo yo, es el que más sabe y explica su materia con paciencia y empatía (sin soberbia)
Ninguno es mejor que el otro.
Basado en mi experiencia, puedo decir que he tenido muy buenos maestros y también muy malos de ambos tipos.
8.- ¿Cree que un normalista tiene las capacidades para ser docente?
Porque precisamente en las normales se les brindan elementos para serlo, ven teoría pedagógica y de la especialidad, hacen observaciones y prácticas en centros educativos. Pero no sólo se requieren capacidades, también se necesita vocación
y esa, lamentablemente no la enseñamos en las normales, creo que con ella nacemos y morimos.
La formación específica en distintas ramas del conocimiento, la enseñanza y el análisis del alumno.
Conforme va pasando el tiempo surgen nuevos cambios en el ámbito estudiantil, y el universitario tiene la facilidad de estar un poco más preparado en lo profesional
10.- ¿Cree que un universitario tiene las capacidades para ser docente?
Un universitario tiene muchas deficiencias pedagógicas, lo viví en mi propia persona, yo soy universitaria de licenciatura y maestría en filosofía y cuando comencé a dar clases en secundaria me resultaba muy difícil y pesado, pero me gustó tanto que traté de superar todas esas deficiencias. Estudiaba los planes y programas, le preguntaba a mis compañeros de trabajo cómo se planeaba y creo haber superado en lo que fallaba.
Porque ya posee el conocimiento, sólo le falta aprender a transmitirlo.
12.- Si tuvo clases de un docente universitario, ¿Qué le parecieron sus clases?
Magníficas, gracias a ese maestro, decidí estudiar filosofía, tenía tanto amor por su materia que me trasmitió ese gusto.
Buenas y malas experiencias, generalmente se limitan a la aplicación directa de lo transmitido.
13.- Si tuvo clases de un docente normalista, ¿Qué le parecieron sus clases?
Muy buenas, aunque por mi edad, los docentes que me tocaron eran de la vieja escuela y su método de enseñanza era conductista y de memorización, lo cual no veo tan mal porque aprendí muchas cosas.
Buenos en general, al menos mis experiencias. Mejores al impartir conocimiento, pero creo que les falta más en cuanto su especialización.
14.- ¿Influye sus distintas formas de estudio, a la hora de dar la clase?
Porque con los jóvenes de secundaria estudiar para dar la clase era muy sencillo, eran temas que dominaba a la perfección; con los alumnos del CAM debo ser más metódica al momento de estudiar para dar mis clases y profundizar mucho en los temas porque los jóvenes son más críticos.
Por el enfoque primario al cual se dirigía cada uno de ellos.
16.- ¿Tienen los mismos derechos para conseguir una plaza?
Anteriormente, cuando eras universitario te daban menos puntos en escalafón, ahora con el examen de ingreso es más democrático, si sales con buen puntaje seas universitario o normalista te benefician igual. Hasta donde tengo entendido, con el actual gobierno vuelve a darse el privilegio a normalistas lo cual me parece muy acertado.
Desconozco si tienen las mismas facilidades.
Pero es interesante, la competencia mejora el sistema.
Normalista
1.- ¿Cree que hay ventajas de ser normalista, a la hora de dejar un aprendizaje? Claro que sí, porque tenemos formación pedagógica.
Diseño de estrategias didácticas
-Sabemos planear a partir del contexto y referentes previos.
- Se enseña al alumno a aprender a aprender
Se tiene una preparación pedagógica lo cual ayuda a los normalistas a promueve el aprendizaje significativo.
3.- ¿Cree que hay ventajas de ser universitario, a la hora de dejar un aprendizaje? Tal vez si, pocas pero si se aprovechan pueden ser favorecedoras para los alumnos.
Únicamente creo que sería dominio de su área, la cual un maestro normalista quizás no domina al 100%
Saben de su especialidad, pero la parte pedagógica, como humana en algunas ocasiones se deja fuera del ámbito, y eso ocasiono que el aprendizaje sea significativo, cabe mencionar que no es una generalización, algunos normalistas pueden ejercer la docencia de una forma correcta.
6.- Desde su punto de vista, ¿Qué maestro es mejor? Uno formado por una normal o un universitario.
Uno normalista
El normalista siempre buscará la forma de que aprendan todos sus alumnos.
Propone diversas formas de aprendizaje, te motiva a ser mejor alumno y te comparte toda su experiencia, en otras palabras sabe cómo enseñar.
Considero que un normalista, debido a que no están sólo preparados en su especialidad si no también en el ámbito de la práctica y de la parte humana, que se ve reflejada en una estancia académica.
8.- ¿Cree que un normalista tiene las capacidades para ser docente?
Quizás no todos tienen la vocación, pero la educación normal te ofrece las armas necesarias para enfrentarte a las distintas realidades de la labor docente
Sí tiene la capacidad, y si no con la forma en la práctica se desarrollan las competencias aptas para desenvolverse en distintas situaciones institucionales.
10.- ¿Cree que un universitario tiene las capacidades para ser docente?
Si tiene vocación sí y si ama su trabajo también. Conozco personas que son maestros universitarios y la verdad está muy comprometidos con su profesión, buscando medios y estrategias para ser mejores maestros.
No se cuenta con la preparación, como los normalistas que, si la han llevado, pero hay personas universitarias que al final logran ser un buen docente sin necesidad de una preparación.
12.- Si tuvo clases de un docente universitario, ¿Qué le parecieron sus clases?
Normales, por lo regular abusan del método expositivo.
Si, en lo personal había unos buenos maestros como malos maestros, muchas de las veces no nos comprenden.
13.- Si tuvo clases de un docente normalista, ¿Qué le parecieron sus clases?
Excelentes. Dominan el contenido y propician el aprendizaje de diversas formas Sí en la secundaria, las clases de los maestros eran más adecuadas a lo que estábamos aprendiendo y se veía un apoyo emocional.
14.- ¿Influye sus distintas formas de estudio, a la hora de dar la clase?
Los maestros universitarios carecen de formación pedagógica y por lo general abusan de métodos tradicionales
Por su puesto que, si debido que se tiene una formación personal, social, emociona y pedagógica, la cual influye en aquellas personas que serán enseñados.
16.- ¿Tienen los mismos derechos para conseguir una plaza?
Si, la secretaria de educación les ofrece la oportunidad de obtener empleo, pues claro que sí, siempre y cuando lo hagan de manera correcta y no solo por tener empleo.
Conclusión
Podemos notar que tanto universitarios como normalistas pueden desempeñar el papel de docente, pero es de suma importancia que se les de educación pedagógica a los universitarios para que de esta forma puedan impartir una buena y mejor clase, por otro lado también es indispensable que los normalistas tengan esa vocación al ser docentes, para que al igual que los universitarios ofrezcan una buena y mejor clase, como podemos ver en las preguntas algunas de las respuestas de los universitarios, le dan la razón a que los profesores normalistas porque son mejores que los universitarios, por el simple hecho de tener pedagogía y además porque durante la formación se llevan a cabo diferentes prácticas, lo cual ayuda al desarrollo de una mejor clase dentro del aula, la cual tal vez cualquier persona pudiese dar un tema, pero no cualquiera deja un aprendizaje significativo, el cual cueste a los estudiantes olvidar. Por lo cual, si desde el principio se quiere ser docente, pero se estudia una licenciatura después puede recibir una educación pedagógica, para que de esta forma pueda dar una clase como debería de ser y no solo llegar y dictar trabajos por dictar.