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Sexualidad y Educación: el caso del Programa Nacional de Educación para la Sexualidad y la Construcción de Ciudadanía (PESCC) propuesto por el MEN (2004 - 2010)
Presentado por:
Sandra Patricia Duque García Código: 20132484006
Tutor:
Carlos Jilmar Díaz Soler
Universidad Distrital Francisco José de Caldas Maestría en Educación
Énfasis en Ciencias Sociales, Ética, Política y Educación Bogotá D. C. – Colombia
CONTENIDO
1 INTRODUCCIÓN... 5
1.1 El asunto de la sexualidad como problema ... 5
1.2 Justificación ... 17
1.3 Pregunta orientadora ... 20
1.4 Objetivo General ... 20
1.5 Objetivos Específicos ... 20
1.6 Perspectiva investigativa y apuesta metodológica ... 21
1.7 El discurso sobre la sexualidad como problema de investigación ... 21
1.8 El asunto de la cultura como contexto para el análisis del programa documento ... 24
1.9 Sobre una perspectiva de análisis sobre el lenguaje y su relación con el documento ... 27
1.10 Ruta de trabajo... 31
1.11 Antecedentes investigativos de proyectos de Educación para la Sexualidad en Colombia... 33
1.12 ¿Qué se ha escrito sobre la sexualidad en Colombia? ... 36
1.13 Pronunciamientos sobre educación sexual en Colombia ... 37
1.14 ¿Quiénes han investigado el PESCC? ... 41
2 CAPITULO I SEXUALIDAD Y EDUCACION: LA PERSPECTIVA POLITICA ... 45
2.1 La ONU y su postura frente a la sexualidad: documentos realizados en conferencias temáticas. 45 2.2 Colombia y los Organismos Multilaterales: Pactos suscritos ... 52
2.3 ONU: documentos realizados en conferencias temáticas ... 52
2.4 Organismos de la ONU que han tratado asuntos de sexualidad ... 54
2.4.1 UNESCO ... 54
2.4.2 UNICEF ... 57
2.4.3 UNIFEM ... 58
2.4.4 PNUD ... 59
2.4.5 CEPAL ... 62
2.4.6 ACNUR ... 65
2.5 Sexualidad y Educación: Marco Legal en Colombia ... 66
2.6 Políticas sobre sexualidad: una panorámica distrital ... 71
2.7.1 Eventos de Intervención: ... 73
2.7.2 Eventos de Difusión ... 77
3 CAPITULO II: PROGRAMAS DE EDUCACION SEXUAL ANTERIORES AL PESCC: LA MATERIALIZACION DE LAS POLITICAS EDUCATIVAS SOBRE SEXUALIDAD ... 87
3.1 De los inicios a la década de los noventa: un asunto de voluntad política ... 87
3.2 Comportamiento y Salud: ... 89
3.3 Programa Nacional De Educación Sexual (PNES) ... 91
3.3.1 Tutela para amparar el derecho al trabajo de la profesora Lucila Díaz ... 93
3.4 Programa Nacional del Educación Sexual (PrNES) ... 95
3.5 Instituciones que inciden en la construcción de la perspectiva de la Educación Sexual ... 103
3.6 ¿Qué significa tener una perspectiva en derechos humanos en la educación sexual? ... 108
3.7 Marco Legal del PESCC ... 109
3.8 Programa Nacional De Educación Para La Sexualidad y La Construcción De Ciudadanía (PESCC) (2004 - 2010) fases de implementación, desarrollo y puesta en escena del PESCC ... 110
3.8.1 Fase previa (2004): ... 111
3.8.2 Fase de diagnóstico y diseño (2005): ... 111
3.8.3 Fase operativa: ... 116
3.8.4 Fase de validación y ajuste (2006 – 2007): ... 119
3.8.5 Fase de implementación (2007 – 2010): ... 120
3.8.6 Logros del PESCC ... 126
3.9 Descripción de los módulos ... 128
4 CAPITULO III CURRÍCULO Y SEXUALIDAD: EL PESCC ... 142
4.1 Sobre las Competencias ... 142
4.2 Las Competencias y el PESCC... 151
4.3 jerarquía de las competencias ... 154
4.4 La transversalidad y el PESCC... 158
4.5 Análisis de los Módulos ... 169
5 A manera de cierre ... 181
6 TABLA DE ANEXOS ... 191
6.1 N.1 ... 191
6.2 Tabla n.2 ... 193
5
1 INTRODUCCIÓN
1.1 El asunto de la sexualidad como problema
“La percepción del mundo es un fenómeno básicamente humano, humano quiere decir social. Tendemos a convertirlo todo en humano, es una tendencia general del pensamiento proyectar la imagen del hombre en la naturaleza, tendencia muy difícil de evitar pero tenemos que hacer el esfuerzo de desprendernos de ese prejuicio proyectivo, antropomórfico, antropocéntrico.”
Estanislao Zuleta. El Carácter social de la Infancia.
Nacer en una sociedad implica la posibilidad de interiorizar, mediante el lenguaje,
comportamientos deseables: las costumbres, la forma de alimentarnos, los roles que podemos
asumir, por ejemplo. En cuanto a los comportamientos sexuales, se hace evidente desde el
momento del nacimiento, ciertos comportamientos asumidos cuando los padres, por ejemplo,
involucran a los niños en ciertos valores, normas, tabúes y miedos; así, imaginarios y
representaciones contribuyen a impregnar todo lo relacionado con la sexualidad, asunto del cual,
por estructura, no escapamos.
Alrededor de la sexualidad, en consecuencia, se instalan toda una serie de imaginarios,
paradigmas e ideas; sobre ella se imprimen pensamientos y acciones que son reforzados a través
de las filosofías religiosas, por ejemplo, acentuado, con ello, mediante preceptos higienistas y
moralistas, tipos de pensamientos y acciones frente a la sexualidad; asunto que las leyes y normas
contribuyen a reforzar. De esta manera, la sexualidad se configura mediante una serie de ideas
propuestas, las cuales varían de una sociedad a otra, de una época a otra.
Así, la sexualidad no sólo es una práctica, es, también, toda una cultura operando sobre
circular información que llega a la mayoría de las personas, vehiculizando intereses que
contribuyen a la configuración del sentido común sobre el asunto. Marco que acicatea la
discusión intelectual.
Parafraseando a Zuleta (1986), lo que conocemos sobre la sexualidad, en consecuencia,
son formas ideológicas que determinado tipo de sociedad, es decir, que cada sociedad, en
determinado momento, ha tenido frente a lo que consideramos es la sexualidad y cuáles
comportamientos son los esperados; por lo tanto, cada sociedad construye una serie de prácticas y
representaciones acerca de la sexualidad, vista como un ideal.
Uno de los obstáculos epistemológicos con el que nos enfrentamos al tratar de entender la
sexualidad, es que ella es considerada como algo natural1, consideramos, desde nuestro sentido
común, por ejemplo, que la sexualidad nos lleva a madurar, por lo tanto, para comprender de qué
se trata la sexualidad se hace necesario desnaturalizar las ideas que tenemos sobre la sexualidad,
ya que “la sexualidad como tal es un efecto de la vida social, ninguna naturaleza la produce
así”. Zuleta (1986).
La sexualidad es un asunto problemático. En la actualidad provoca las más acaloradas
discusiones. Diferentes actores sociales hacen planteamientos sobre el deber ser de la sexualidad,
no obstante, una de las funciones que, como investigadores sobre la sexualidad asumimos, está
relacionada con establecer los criterios por medio de los cuales la crítica sea posible. Así, estudiar
qué tipo de sociedad y qué tipo de ideología produce cierto tipo de ideas sobre la sexualidad es el
objetivo.
Como seres sexuados que somos, tomar distancia analítica de nuestra sexualidad
contribuye a comprender cómo se generan procesos de identificación y se organiza nuestros
gustos, preferencias y comportamientos; empeño de difícil alcance, tal como lo plantea
Estanislao Zuleta, en su texto “El Proceso de Desnaturalización”. En consecuencia, pensar la
sexualidad implica que:
“Es necesario que transforme algo en mi manera de sentir y de pensar para acceder a conocer esto. Pues precisamente, conocer algo que nos afecta de cerca es muy difícil, ya que conocer allí, es transformarse. Por eso ha sido más fácil conocer las leyes del cielo y los movimientos de las estrellas que las causas de nuestros deseos” p. 2.
Así, insertos en estructuras de pensamiento provenientes de la cultura, el desafío para los
investigadores está relacionado con, por un lado, reconocer dichas estructuras, pero, también,
para aquellos vinculados con la pedagogía, generar estrategias que contribuyan a modificar las
existentes2:
“Porque el hombre no ve sino lo que combina con la idea que tiene de sí mismo, y sólo eso. Lo que no combina, lo que no es compatible con la idea que tiene de sí mismo, sencillamente no lo ve”, p. 4 y 5
Sigmund Freud en su momento y gracias a su trabajo, toma distancia analítica sobre la
manera común de comprender la sexualidad, plantea una serie de presupuestos que fueron
revolucionarios, pero que al ser cuestionadores del sentido común aún no circulan en ámbitos de
la vida social, como la escuela, por ejemplo. El campo del saber, aquel que se pregunta por el
estatuto de la sexualidad humana trabaja, precisamente, en la comprensión del fenómeno. Por
ejemplo, pudimos entender que los rayos son producto de un fenómeno atmosférico, y no un
castigo de los dioses, pero aún no entendemos la sexualidad como un constructo social y menos
los efectos sobre los sujetos. Así, asumimos que nuestra sexualidad funciona de igual manera que
en los animales, es decir, aún ahora justificamos muchos comportamientos sexuales, aludiendo al
instinto que supuestamente nos gobernaría. En palabras de Zuleta (1986):
“el concepto de que la sexualidad humana no está regida por la sexualidad animal, es decir por la forma de estímulos y respuestas a unos estímulos fundamentalmente dados instintivamente en la herencia, si no que están regidos por la vida simbólica y la vida imaginaria propia de los hombres y que es el conjunto de relaciones, de dramas originarios, de problemas iniciales lo que decide de la sexualidad humana y no una predisposición orgánica”. Pág. 20
Entender que la sexualidad humana es producto y que sus formas son efecto de una serie
de estructuras (individual y social), nos obliga a pensar las sociedades, las relaciones que se dan
en su interior, la manera como se estructuran las relaciones entre las personas, por un lado y, por
otro, la particular forma como se estructuran los sujetos.
Como había mencionado con anterioridad, Sigmund Freud, a lo largo de sus escritos, en
especial en “Tres ensayos de teoría sexual” (1905) realiza interesantes planteamientos entre los
que podemos destacar:
El reconocimiento de la sexualidad infantil: por mucho tiempo se consideró que los niños
no podían sentir ningún tipo de interés de carácter sexual y, mucho menos, algún tipo de
placer sexual; por lo tanto, la sexualidad infantil se invisibilizó. Por otro lado, a la idea de
pureza en los niños implicaba la ausencia de cualquier vínculo con la sexualidad, y por lo
tanto, la idea de contacto con cualquier elemento sexual, implicaba que la “pureza” se iba
perdiendo, cosa que hacía que los cuidadores de los niños impidieran algún acercamiento
“impuro” de éstos con sus partes sexuales y desde pequeños se les indicaba a los niños
Desnaturalizó las ideas que tenemos en torno a la sexualidad humana: consideró la
sexualidad como una construcción social, producto de las interacciones humanas, en
determinada sociedad y tiempo, por lo tanto podemos observar comportamientos sexuales
aceptados o no de acuerdo a la época o a la sociedad a la cual nos estemos refiriendo.
El objeto sexual: la manera cómo opera la sexualidad humana es diferente a la manera
cómo opera la sexualidad animal, por lo tanto, el objeto sexual no es prefigurado, el
objeto sexual es encontrado, construido, no dado de forma instintiva.
Explicar la heterosexualidad como la homosexualidad es igual de complicado: planteó la
dificultad de explicar la heterosexualidad en un nivel diferente al de la homosexualidad,
cuando la homosexualidad, había sido considerada como una perversión.
La sexualidad humana se distancia de la sexualidad animal: debido a que nacemos con
órganos sexuales como otros animales, por mucho tiempo se consideró que respecto a la
sexualidad los seres humanos, tendríamos comportamientos análogos.
Comprender los asuntos relacionados con la sexualidad implica, desnaturalizar la mirada
sobre ella, implica romper, separarnos de la idea de que la sexualidad humana funciona en el
mismo registro que funciona la animal; entender que en la sexualidad humana está
comprometida con la cultura es entender cómo la sexualidad y cómo el cuerpo y sus placeres
se construyen y se organizan bajo ciertas condiciones.
Se ha considerado el sexo como una característica de nacer como hombre o como mujer,
hoy se habla de sexo en términos de tener relaciones sexuales; pero aún se considera el sexo
como un impulso biológico, una fuerza natural irresistible, que habita los genitales y que se
sexualidad infantil; y de esta manera se ha considerado que la genitalidad domina nuestro
comportamiento y que las personas nacemos con una necesidad o fuerza natural para
reproducirnos.
Desde este punto de vista, solo el coito heterosexual con fines reproductivos producto de
esta “llama sexual” se podría entender como natural, normal; y el cual ha sido el caldo de
cultivo para justificar la desigualdad de género, la discriminación sexual y la violencia.
Este tipo de visión de la sexualidad se denomina esencialista3 y fue definida por sexólogos
como Krafft Ebbing4 y Havelock Ellis5, visión ésta que ha perdurado hasta nuestros días, con
cambios que han sido objeto de fuertes tensiones entre los diferentes actores sociales.
Durante el siglo XIX emergen de las ciencias sociales discusiones que se agrupan bajo
diferentes perspectivas, como la sexología, la psicología y la siquiatría que buscan explicar la
sexualidad, inicialmente para esto, hereda la mirada esencialista, por lo tanto determina que la
sexualidad es algo natural dado por Dios, es por esto que las primeras explicaciones que
tenemos, se hicieron en términos de normalidad y anormalidad, por lo tanto esta perspectiva
tuvo repercusiones a nivel médico, jurídico y socio – culturales.
La visión esencialista de la sexualidad responde a un proceso histórico de construcción de
significados, comportamientos, formas de relacionarse consigo mismo y con los demás,
poderes, información dominante, generando normas e identidades, permeando instituciones
3 Con la idea de esencialismo en la discusión sobre la sexualidad humana estamos significando que a la función de la reproducción se la vincula a forma de garantizar la reproducción y además considera que la sexualidad define la identidad de género de las personas. Contrariando con esto la riqueza con la cual asumen los humanos su sexualidad.
4
Psychopathia Sexualis (Psicopatía del sexo). Psiquiatra alemán Richard von Krafft-Ebing (1840 - 1902) 1886. 5
(Scott, 1996). “El esencialismo sexual está profundamente arraigado en el saber popular de las
sociedades occidentales, que consideran al sexo como algo eternamente inmutable, asocial y
transhistórico.” Weeks (1993).
Frente a esta visión de la sexualidad, surgieron también algunos cuestionamientos, tal como
lo afirma Weeks; y entre los cuales se destacan cuatro principalmente:
1. Desde 1929 autores como Malinowski6, Mead7 (1935) y Devereux8 (1937) documentaron
elementos en cuanto a los comportamientos sexuales, ante lo cual concluyeron que éstos
son variados alrededor del mundo, que las personas no responden a un patrón, estos
estudios se realizaron en un marco de la antropología social.
2. Uno de los principales detractores de la visión esencialista de la sexualidad fue Freud, ya
que postuló que el impulso sexual tiene como fin la satisfacción y no la procreación, y
que nacemos con una bisexualidad inicial, por lo tanto, el nacer en un cuerpo femenino no
hace que su objeto de deseo sea un cuerpo masculino y viceversa, afirma este autor que
los niños obtienen placer sexual de diferentes maneras y no solo a través de la genitalidad
y por lo tanto en los seres humanos hablamos de un objeto de deseo, que no
necesariamente es fijo, y que es construido de acuerdo a las experiencias de cada persona,
mientras que en los animales hablamos de estímulo, por lo tanto no se puede entender la
sexualidad humana como una analogía de la sexualidad animal.
6
Bronislaw Malinowski, La tesis central es que laculturaexiste para satisfacer las necesidadesbiológicas, psicológicas y sociales del individuo
7 Margaret Mead empezó a investigar las relaciones entre el temperamento, la cultura y los roles sexuales. [1935]. "Introducción", 19-28. En Sexo y temperamento en las sociedades primitivas. Barcelona: Laia.
8
3. Teóricos como Foucault9 (1976), Weeks10 (1990), Lanqueur11 (1985), demostraron que la
sexualidad y prácticas como la homosexualidad y el mismo cuerpo son construcciones
históricas y contextuales. Frente a la sexualidad hay dos posturas que han sido
privilegiadas, la primera, plantea que la sexualidad es algo dado por la naturaleza, y la
segunda, propone que la sexualidad es una construcción social, que es objeto de
disciplinamiento, regulación y control por parte de las instituciones, y plantea la
sexualidad como posibilidad en la medida de que las personas homo o heterosexuales son
una invención del siglo pasado, a pesar de que los deseos y las practicas no lo sean. En
palabras de Weeks (1993) en el libro La invención de la sexualidad:
“La sexualidad está configurada por fuerzas sociales. Y lejos de ser el elemento más natural en la vida social, el que más se resiste a la modelación cultural, es tal vez uno de los más susceptibles a la organización. De hecho, yo diría incluso que la sexualidad sólo existe a través de sus formas sociales y su organización social. Además, las fuerzas que configuran y modelan las posibilidades eróticas del cuerpo varían de una sociedad a otra.” P. 29
Para Foucault la sexualidad es un dispositivo de poder construido históricamente con el
fin de localizar el control de los sujetos en sí mismos y no en el poder institucional, para lo
cual lo sexual no ha sido reprimido sino incitado en el sujeto moderno.
4. Por otro lado, autores sociales que se destacan en los movimientos de homosexuales y los
feministas, han hecho evidente que la sexualidad no es sólo una expresión del placer sino
también que tienen una estrecha relación con el poder, ya que por ejemplo el feminismo
hizo visibles conductas que no se mencionaban públicamente como lo son el incesto, y la
9Michel Foucault, historiador de las ideas, psicólogo, teórico social y filósofo francés. 1926 – 1984 10
Weeks Jeffrey, autor del texto la invención de la sexualidad, entre otros 11
violación sexual y que los movimientos LGTB hagan visible su reconocimiento a la
diferencia, donde la desigualdad social es parte de la estructura socio-cultural, es por esto,
que la sexualidad es una expresión cultural, que no responde de ninguna manera a un
impulso biológico que condicione nuestros comportamientos.
En palabras de Ana Amuchástegui y Yuriria Rodríguez (en el texto “La Sexualidad:
¿invención histórica?”
“La idea de que la sexualidad es la esencia del individuo ha sido, según Foucault, un dispositivo de poder que permitió a las sociedades modernas la regulación de los sujetos por dos vías: por un lado, la de los cuerpos individuales a través de la vigilancia que cada quien hace de su deseo, de su placer, de sus prácticas y de la sujeción a una cierta identidad, y por otro, la regulación de las poblaciones a través de la lucha por el control (o promoción) de la natalidad. Desde esa idea, se requiere que los sujetos sean conscientes y construyan permanentemente una identidad sexual y se vigilen a sí mismos para que a su vez participen en un cierto diseño poblacional que conviene a los estados. En ese sentido, dice Foucault (1976) la sexualidad se inventó para la administración de la vida.” P. 96
Este proceso histórico fue posible gracias a ciertos procesos sociales:
a. La imposición de la de fe católica, junto con sus fundamentos religiosos y morales: la
religión configuró la sexualidad como un pecado:
“El Occidente cristiano, de manera notable, ha visto en el sexo un terreno de angustia y conflicto moral, y ha erigido un dualismo duradero entre el espíritu y la carne, la mente y el cuerpo. Esto ha dado como resultado inevitable una configuración cultural que repudia el cuerpo a la vez que muestra una preocupación obsesiva por él.” Weeks, (1993) P. 30
b. El desarrollo de la ciencia: surgido durante la Ilustración, cuestionó el origen divino de
todas las cosas y con el racionalismo como herramienta de la verdad, hizo que las
instauró la sexualidad como una verdad científica. De esta manera la ciencia construyó
tipos de sujetos, clasificándolos como normales o anormales desde el punto de vista
esencialista.
Por lo tanto, el deseo es un elemento construido en las sociedades de diferentes maneras,
y surgen tensiones en cuanto a lo que se espera de las personas según su género y la manera
como debe moldearse su identidad sexual y de esta misma manera se espera una
universalidad del cuerpo humano y de su sexualidad, lo cual es una contradicción.
Comprender lo que es la sexualidad, nos lleva a pensar en elementos de carácter moral,
religioso, biológico, médico, higienista, etc, que es atravesado por múltiples tensiones, pero
que definitivamente nos define como personas y se hace necesario entender de qué se trata, y
reconocer que es un punto de desencuentro entre las sociedades que configura un punto de
ruptura de las comunidades, para Weeks (1993):
“La sexualidad no es una olla de vapor que debemos tapar porque nos puede destruir; tampoco es una fuerza vital que debemos liberar para salvar a nuestra civilización. Más bien debemos cobrar conciencia de que la sexualidad es algo que la sociedad produce de manera compleja. Es un resultado de distintas prácticas sociales que dan significado a las actividades humanas, de definiciones sociales y autodefiniciones, de luchas entre quienes tienen el poder para definir y reglamentar contra quienes se resisten. La sexualidad no es un hecho dado, es un producto de negociación, lucha y acción humana.” P. 30
La sexualidad parte de nuestro cuerpo, como punto de intersección entre nuestra
subjetividad y la sociedad, es por esto que no podemos hablar de un tipo de sexualidad, sino
Cuando nos referimos a la sexualidad, por lo general la entendemos como algo de carácter
privado, doméstico, incluso secreto, pero la sexualidad se expresa en todos los momentos de
la vida, y por lo tanto, también hace parte de la esfera de lo público; estas esferas de lo
público y lo privado se encuentran delimitadas por oposición, pero sus límites se han ido
desdibujando en la medida que las manifestaciones sexuales se han puesto en escenarios
públicos, especialmente, por acción de la publicidad.
La sexualidad es un elemento complejo y estructural de lo que somos, de la
´particularidad humana, que preocupa a la sociedad, que se busca, en consecuencia, ser
tramitado mediante procesos educativos. Por lo tanto, la sexualidad no es un asunto privado,
sino que es de carácter cultural, social, político y moral, (ya que se ha considerado que los
comportamiento sexuales tienen mucho que ver con lo que una sociedad considera moral o
inmoral); la sexualidad es un asunto relevante que nos indica la condición humana y la
manera como determinada sociedad marcha. Los asuntos que se encuentran en el centro del
debate político y su relación con la educación están más relacionados con lo femenino y los
efectos no deseados de su actividad sexual: los embarazos no deseados, la violencia contra las
mujeres, la anticoncepción y el aborto. Además están aquellos asuntos relacionados con el
comercio sexual y la cosificación del otro: las perversiones: prostitución, pedofilia,
pornografía y abuso. Además el asunto de la homosexualidad está puesto como problema y
allí, el debate por el matrimonio igualitario y la adopción en estas parejas.
La sexualidad femenina Diversidad sexual Comercio, violencia sexual
El aborto El matrimonio igualitario La prostitución
La violencia de género La pedofilia
Los métodos anticonceptivos y
control natal La homosexualidad La pornografía
Así, el asunto de la sexualidad al ser entendido como algo estructural, que no deja de
suceder, de lo cual podemos saber cómo ha sido abordado a lo largo de la historia, y en cada
cultura cómo se tramita evidenciamos con estos ejemplos las preocupaciones que al respecto nos
atraviesan.
Problemáticas que sobrepasan lo que tiene que ver con lo político, se insertan, también, en
asuntos relacionados con los derechos humanos y que se instalan en valoraciones de aquello que
es moral o no. La sexualidad, en consecuencia, podríamos entenderla como un aspecto no
unificado, o como algo acabado, ya que es un proceso históricamente presente, que actúa sobre
nosotros y del que somos actores, que no hay una sexualidad única, sino que hay diferentes
manifestaciones de la sexualidad.
Uno de los principales problemas ha sido el asunto de la reproducción, de esta manera, en
el momento en el cual la humanidad logró superar la tasas de natalidad, disminuir las tasas de
mortalidad y mejorar la esperanza de vida, debido al avance en las técnicas de producción de
alimentos y el avance de la medicina, se produjo la revolución demográfica, Landy (1949) págs.
463 - 47012, es decir, el crecimiento de la población, y esto va a generar inquietud política sobre
la forma de contener esta explosión demográfica, no porque el asunto de la anti concepción
naciera en éste momento, sino porque solo hasta entonces se hizo perentoria esta práctica. Es
decir que se hizo necesario mayor control de los comportamientos sexuales que repercutieran en
el control de las tasas de natalidad.
En Colombia, estas preocupaciones han sido tramitadas en diferentes esferas y se puede
observar que han tratado de ser solucionadas desde la esfera política, y pesar de tener a cuestas
una cultura mayoritariamente conservadora, la discusión sobre la sexualidad ha permeado de tal
manera el ámbito legislativo que en Colombia tenemos una de las legislaciones más avanzadas en
comparación a la mayoría de los países latinoamericanos: nunca antes en nuestro país se habían
realizado normas y leyes que buscaran proteger los derechos sexuales y reproductivos de las
personas, como en la actualidad.
Nuestra legislación, en concordancia con lo anterior, ordena que en las escuelas haya
Educación Sexual y es por esto que en la actualidad rige para Colombia el Programa Nacional de
Educación para Sexualidad y la Construcción de Ciudadanía.
Por todo lo anterior, el interés de éste trabajo es hacer una análisis sobre el PESCC: las
tensiones políticas y sociales que enmarcaron este programa, determinar la manera como éste se
incorporó en la escuela y limitar lo que el programa en cuestión propone tratar sobre sexualidad
en la escuela, así como analizar el PESCC para reconocer la o las ideologías a las que responde.
1.2 Justificación
El Programa Nacional de Educación para la Sexualidad y Construcción de Ciudadanía
(PESCC), es el Programa propuesto por el MEN para la implementación de proyectos de
Educación sexual en los colegios de Colombia, los cuales son de obligatorio cumplimiento y
propone los marcos en los cuales se debe articular dicho proyecto.
Este trabajo pretende mostrar las diferentes acciones que se han venido implementando
desde 2004 en el marco del Programa Nacional de Educación para la Sexualidad y la
Construcción de Ciudadanía (PESCC), el cual, el MEN propone que llegue a la escuela desde los
proyectos transversales que deben estar articulados al Proyecto Educativo Institucional de cada
Desde la presentación del PESCC, el Ministerio de Educación y los organismos
multilaterales han venido realizando una serie de esfuerzos que pretenden incidir en el asunto de
la sexualidad; así mismo, se han pronunciado otros actores que han estado a favor y otros en
contra, y de la misma manera, algunas organizaciones que trabajan asuntos alrededor del
comportamiento sexual, con especial énfasis en el comportamiento sexual de los jóvenes, han
contribuido al programa.
Ahora bien, el PESCC es uno de los varios programas que desde el MEN se han
implementado. Así, la manera de asumir lo sexual, ha tenido una serie de transformaciones desde
la década de los sesenta, cuando se empieza a hablar de la “Revolución sexual”. En la primera
revolución sexual, se hace una separación entre la sexualidad y la reproducción, esto gracias a los
avances de la industria farmacológica en cuanto a la anti concepción, y esta perspectiva, en
definitiva va a generar otro tipo de comportamiento en las personas en cuanto a su sexualidad; la
segunda revolución sexual, se realizó en la década de los ochenta, cuando las personas empiezan
a aceptar la diversidad sexual, lo cual se ha dado poco a poco, y la palabra “homosexual” se
integra al vocabulario común, ya que se pide respeto por la privacidad de las personas, y los
comportamientos sexuales, se suscriben al ámbito de lo privado.
La educación sexual ha sido un elemento que no ha transitado en la escuela siempre, ya
que su incorporación como proyecto transversal es reciente, de la misma manera, no era un tema
cotidiano en los hogares colombianos entre otras cosas porque era considerado un tabú.
Aproximadamente, durante la década de los sesenta, esta situación va a cambiar poco a
poco, ya que se generaron movimientos sociales en torno a los comportamientos sexuales,
los antibióticos), por las condiciones de pobreza en los países en vía de desarrollo y otros, con la
intensión de cambiar algunos paradigmas frente a la sexualidad.
Desde la década de los sesenta, se ha pensado en la necesidad de controlar el
comportamiento sexual de las personas, en especial de los jóvenes, con el fin de evitar embarazos
tempranos y enfermedades de transmisión sexual, lo cual, se podría considerar un problema de
salud pública, especialmente para aquellos países cuyo desarrollo económico no estaba preparado
para soportar este gasto, por lo tanto los estados debían hacer lo posible para contener este
fenómeno.
Ahora bien, tampoco es un problema nacional exclusivamente. Teniendo en cuenta este
panorama, que no era exclusivo de Colombia, los organismos internacionales se han pronunciado
con respecto a los derechos sexuales y reproductivos, entre los organismos que podemos
destacar: la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Banco Inter americano de desarrollo
(BID), Comisión económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Organización
Panamericana de la Salud (OPS), Fondo Monetario Internacional (FMI), Agencia Alemana de
Cooperación Técnica para el Desarrollo Sostenible (GTZ), Fondo para la Infancia de las
Naciones Unidas (UNICEF), Organización Mundial de la Salud (OMS), los cuales se han
manifestado frente a la implementación y reformas de la política sanitaria, con énfasis en
embarazos e ITS y por lo tanto han diseñado algunas sugerencias que los países asociados se
comprometen a seguir.
En 1928, se creó la Comisión Interamericana de la Mujer (CIM), en la región de las
cuales se velara por los derechos civiles y políticos de la mujer; y que será un órgano consultivo
en aspectos de salud sexual y reproductiva para varios estados.
Es así, que Colombia como país miembro de la ONU, ha seguido las sugerencias en torno
a políticas frente a la sexualidad y de la misma manera, ha creado desde el MEN programas que
buscan incidir en la sexualidad y bajo las tensiones propias del contexto colombiano; la manera
cómo ésta ha sido entendida, y la manera cómo éste pensamiento se ha configurado para
finalmente materializarse en un Programa de Educación, es el recorrido que se lleva a cabo en
este trabajo.
1.3 Pregunta orientadora
¿De qué manera, bajo qué perspectiva y en el marco de qué razonamiento el Ministerio de
Educación Nacional implementó el programa Nacional de Educación para la Sexualidad y la
Construcción de Ciudadanía, entre los años 2004 y 2010.
1.4 Objetivo General
Identificar la forma como es presentada la sexualidad en el Programa Nacional de
Educación para la Sexualidad y Construcción de Ciudadanía, planteado por el MEN (1994 –
2010)
1.5 Objetivos Específicos
Analizar los vínculos entre al Programa Nacional de Educación para la Sexualidad y la
Construcción de Ciudadanía y las políticas internacionales.
Reconocer los programas que desde el MEN le precedieron al PESCC.
Distinguir en la discusión sobre educación el lugar otorgado a la sexualidad y la manera
1.6 Perspectiva investigativa y apuesta metodológica
El uso de fuentes documentales ha venido tomando fuerza entre los investigadores en las
últimas décadas. Así, analizar documentos representativos con el fin de comprender las formas de
razonamiento que quedaron materializadas en el documento13, con respecto determinados asuntos
es la pretensión. La investigación que se realiza haciendo uso de documentos nos permite ver por
dentro de los documentos de qué están hechos, es decir que marco de razonamiento subyace a
ciertos asuntos. De esta manera, analizamos el “Programa Nacional para la Sexualidad y
Construcción de Ciudadanía”
El análisis realizado sobre los documentos requiere de herramientas provenientes de la
lingüística, la psicología, la sociología; así mismo, un documento responde a un entramado de
relaciones en las que se observan características y particularidades propias de unos intereses. Para
el caso del PESCC, por ejemplo, de políticas culturales. En el desglosamiento de este discurso,
subyace una información que permite comprender la estrecha relación entre sexualidad, política y
escuela.
1.7 El discurso sobre la sexualidad como problema de investigación
La pregunta por lo humano y su especificidad, nos remite a la inquietud por las formas de
razonamiento y su configuración. Inquietudes que a su vez remiten al lugar del lenguaje en la
configuración de lo humano y su materialización en una mentalidad específica. Así, lo importante
para determinado grupo humano es efecto de aquello que ha sido privilegiado y materializado en
valores, costumbres y límites.
13
Gracias a la escritura y a la posibilidad de escribir textos, éstos nos permiten asomarnos
como por entre una ventana a determinado lugar, para entender cuál es el tipo de pensamiento
que predomina allí, a cuáles elementos se les ha dado mayor importancia, así también nos permite
rastrear la manera cómo se ha configurado y validado para ser aceptado por una gran mayoría, el
deber ser de una sociedad, en la medida en que éstos se constituyen en la materialización de una
sociedad. Es por esto, que vamos a tener especial interés en rastrear a través de los documentos
qué ha prevalecido, ya que no se puede hablar de la investigación sin el apoyo de los documentos,
y a partir del siglo XX se ha desarrollado una revolución documental, donde hemos empezado a
ver a los documentos con la mirada de asombro, como cuando nos encontramos ante
monumentos como las pirámides de Egipto, ya que los documentos son los objetos mediante los
cuales se ha contribuido a edificar la cultura, gracias a las herramientas lingüísticas, y es en
síntesis donde ha quedado plasmada la memoria, y es por lo tanto, una prueba escrita de los
rasgos intelectuales de una sociedad.
Los documentos, si bien no se limitan a lo escrito, gracias a los avances tecnológicos, ya
que podemos encontrar grabaciones de audio o video, no dejan de ser por esto, un patrimonio
cultural importante, y cada vez estamos inmersos en una cantidad importante de documentos:
“La revolución documental tiende también a promover una nueva unidad de información: en el lugar del hecho que conduce al acontecimiento y a una historia lineal, a una memoria progresiva, privilegia el dato que lleva a la serie y a una historia discontinua” El orden de la memoria”.Le Goff, J. (1991) P. 233
Es común que tengamos mayor acceso a todo tipo de información dada a través de
documentos, como aquellos que nos permiten la intercomunicación común y corriente, y aquellos
este trabajo, es decir, aquellos documentos que tengan la validación del Ministerio de Educación
Nacional, y que por lo tanto responden a una necesidad política, económica y socio cultural:
“El documento no es una mercancía estancada del pasado; es un producto de la sociedad que lo ha fabricado según los vínculos de las fuerzas que en ellas retenían el poder. Sólo el análisis del documento en cuanto documento permite a la memoria colectiva recuperarlo y al historiador utilizarlo científicamente, es decir, con pleno conocimiento de causa.” El orden de la memoria P. 236
Este trabajo pretende entender la manera cómo ha sido concebido, construido y
desarrollado el “Programa Nacional de Educación para la sexualidad y la construcción de
ciudadanía” ya que lo consideramos como un documento resultado de un montaje consiente, fruto
de una sociedad específica y una época y que por lo tanto nos da testimonio de un tipo de
raciocinio que ha quedado consignado allí.
Por otro lado, es importante resaltar el esfuerzo que han venido haciendo autores como
Thomas Popkewitz, Michael Foucault y Pierre Bordieau, en plantear el discurso como problema
central para la discusión, ya que le da especial relevancia al asunto del conocimiento y la razón y
la manera como ésta queda consignada en los diferentes discursos. Preocupación que plantea
relaciones entre textos, discursos y razón y, en esta relación la pregunta por la forma de razonar
sobre asuntos específicos, elementos éstos que hacen parte de las preocupaciones en la historia
de la cultura14, en la cual una de sus preocupaciones es:
“cómo los sistemas de conocimiento organizan nuestro ser en el mundo, a través de la construcción de reglas de razón, la ordenación de los objetos de reflexión y los principios para la acción y la participación” Historia cultural y educación. Ensayos críticos sobre el conocimiento y la escolarización. Popkewitz y otros (2003).
14
Es decir, que el conocimiento, el raciocinio, la forma cómo éste configura el
comportamiento, el cual ha quedado consignado en los módulos a analizar, ya que éstos son
testimonios de este raciocinio, que es de nuestro interés entender; Mijail Bajtin15, considera que
los textos dan cuenta de una polifonía, es decir, que allí quedan plasmadas las diferentes voces en
un mismo texto, mientras que para Foucault, el discurso nos permite adentrarnos a las estructuras
intelectuales, que han permitido que se visibilicen unos tipos de raciocinio especifico, y por lo
tanto ha excluido a otro tipo de raciocinio. Es por esto que este tipo de estudio nos permite
analizar:
“las categorías y principios que subyacen y organizan cualquier cosa que pueda pensarse, decirse o escribirse en un determinado periodo… en este caso los discursos” Foucault (1966).
1.8 El asunto de la cultura como contexto para el análisis del programa documento Existen varias perspectivas para entender la noción de cultura, la primera desde el punto
de vista de la antropología, para la cual la cultura es entendida como las maneras de hacer, pensar
y sentir de las personas que hacen parte de una sociedad, es decir, que la cultura es todo lo que
tiene que ver con aspectos humanos, todo lo que se adquiere, construye y transmite y por lo tanto
es la base de las identidades, de las representaciones sociales, de las conductas y los hábitos, y
genera identidad. Por otro lado, la cultura es entendida como el cúmulo de conocimientos,
símbolos, hábitos y conductas específicas, y se puede hablar de personas cultas o incultas, por lo
tanto la cultura es vista como una cosa que puede ser adquirida, desechada, acumulada,
incrementada, conservada, desde esta perspectiva, la cultura es equiparada con los medios
masivos de comunicación y las industrias culturales quienes se encargan de la difusión de los
productos de moda y donde algunas elites deciden que es lo que se pondrá o no de moda.
15
Se hace necesario pensar y delimitar la cultura en la medida de que cada cultura tramita
los asuntos relacionados con la sexualidad de diferente manera, y por lo es indispensable señalar
lo que se entiende como cultura.
La sociología entiende la cultura como “un conjunto de valores, normas y prácticas
adquiridas y compartidas por un conjunto de personas”, podemos entender esta visión más
amplia que las dos anteriores, ya que abarca bienes culturales, como las prácticas sociales y los
grupos que comparten estos rasgos culturales.
Desde la perspectiva sociológica y antropológica, la cultura ha sido entendida “como una
especie de ambiente o estructura que pre existe a la llegada del sujeto y que de alguna manera,
lo trasciende a la vez que lo determina.”.
Para Durkheim (1974), los hechos sociales son externos al individuo porque este nace
dentro de una sociedad que ya está organizada, es decir, ya tiene estructura, y a su vez son
coercitivos en la medida que imponen al sujeto una manera de actuar ya establecida por leyes
normas y deberes morales y roles.
Estos elementos se inculcan primero en el seno de la familia y luego en el ámbito
escolar16, el campo de intervención de la escuela es el cuerpo, en este sentido, la escuela va a
contribuir en la construcción de un cuerpo biológico en un cuerpo socializado, es decir, en un
cuerpo sujeto al orden social. Por lo anterior podemos afirmar que cada grupo humano responde a
una determinada cultura, ya que esta es la que define a los sujetos, y los procesos de cambio en la
cultura se dan de manera procesual, y uno de los lugares donde se da este cambio es en la escuela,
16
por lo tanto “el sujeto es el resultado de un proceso de incorporación de lo social en el cuerpo”.
Esto se logra, según Bordieau, a través de un proceso que ha denominado: inculcación la cual
“ocurre mediante la construcción de un conjunto de disposiciones que puedan permanecer en el
cuerpo, una vez haya cesado la actividad propia del pedagogo”, este proceso es de larga
duración, para lo cual se necesita que la escuela tenga planeado este proceso, con contenidos y
con un norte claro, donde se han seleccionado los que se consideran pertinentes teniendo en
cuenta las directrices ministeriales y otras específicas como en el caso de los colegios militares o
religiosos, por lo tanto “el proceso de inculcación es, a la vez, un proceso de interiorización de
un arbitrario cultural. Parafraseando al autor, (Bordieau) el trabajo pedagógico, entonces, es un
camino para interiorizar la exterioridad de las estructuras objetivas, y el resultado de este
trabajo es un habitus que habita la subjetividad del sujeto.
En términos de Ávila (2002): “el sistema escolar, y las prácticas de enseñanza que le son
inherentes, cumplen la función de producir, o construir esta homología estructural,
interiorizando las coerciones del primer orden (constructivismo). Es por esto que los
comportamientos de las personas no son libres y espontáneos, son producto de la formación que
ha recibido, está condicionada por el habitus17, el cual a su vez es un producto social, es decir,
responde a una configuración de la cultura.
17
Otro de los conceptos que nos van a permitir entender la manera como la cultura es
reproducida de forma intencional en la escuela, es el de capital18, ya que lo relacionado con la
sexualidad tiene que ver con los diferentes tipos de capital descritos por Bordieau, ya que las
personas son generadoras de este tipo de capital19, entonces se entiende que en las sociedades
capitalistas, el capital económico y el capital cultural constituyen los principios fundamentales de
estructuración del espacio social, y por otro lado, el capital social y simbólico son principios de
rentabilidad adicional de los dos anteriores.
1.9 Sobre una perspectiva de análisis sobre el lenguaje y su relación con el documento
«Cómo una sociedad selecciona, clasifica, transmite y evalúa los conocimientos escolares refleja, a la vez, la distribución del poder y los principios del centro social»
(Bernstein, 1975, p. 264).
Estamos tan relacionados con el lenguaje que usamos, que no alcanzamos a percibir
claramente las implicaciones intrínsecas - circulares con las relaciones sociales, el poder, los
principios de la comunicación y las formas de conciencia se entrelazan; las cuales son
transmitidas a través de la cultura por tres agencias principales: la familia, el trabajo y la escuela,
Bernstein (1975) considera que en especial la escuela ha tomado el rol de controlar, repetir y
cambiar la sociedad.
Es por esto, que el autor ha puesto especial énfasis en el lenguaje, como un elemento
nodal, el cual lo clasificó en un principio como público e informal, donde cada una de estas
categorías estaría relacionada con un clase social, asignando el lenguaje público a las clases bajas
y el lenguaje formal a las clases medias y consideró que éstos tipos de lenguaje determinaban
18
Para Bordieau, podemos hablar de capital cultural, capital simbólico, capital cognitivo y lingüístico
orientaciones cognitivas opuestas. Más adelante en la maduración de su teoría, Bernstein
introdujo los conceptos de códigos, los cuales los clasificó en restringido y elaborado, y mantuvo
su postura de que esta diferenciación tenía su origen en las clases sociales a las cuales
perteneciera el hablante.
Gracias a los conceptos de códigos, el autor explicó las razones del fracaso escolar de las
clases trabajadoras, donde determinó que la clase obrera se relaciona con los otros, en códigos
restringidos, donde se evidencian objetos y donde las relaciones de poder son de carácter vertical
e inamovible, mientras que las clases medias reflejan mediante códigos elaborados, una
mentalidad racional que da cuenta de la percepción de las estructuras, y por lo tanto los va a dotar
de la capacidad de planificar el comportamiento con la proyección de conseguir objetos lejanos a
través de una sucesión racional de medios y fines, así como se van a manifestar el conjunto de
reglas que orientan el comportamiento de los individuos en relación con los valores aceptados de
forma universal. Por lo tanto una de las premisas del autor es que el uso del lenguaje va a dar
cuenta del comportamiento social y el comportamiento social va a dar cuenta del uso del
lenguaje. Cabe aclarar que el autor considera a todas las personas, independientemente de las
clases social a la que pertenezca, inteligentes, y entiende la inteligencia como una capacidad
innata.
desde las clases sociales hasta el comportamiento individual. La transmisión tiende así a ser reproducción.” Usátegui Pág. 181
Bernsteinconsidera el código como una consecuencia de las formas particulares de las
relaciones sociales ya que puede ser entendido como: “grado de probabilidad con el que se
pueden predecir los elementos sintácticos que servirán para organizar el discurso significante”,
cuando el código es restringido o elaborado inhibe o facilita la expresión simbólica de las
intenciones bajo una forma oral, cabe anotar que las personas cuando cambian el código, cambian
de rol.
Solo el lenguaje nos puede dar cuenta del discurso, podríamos afirmar que no hay
discurso por fuera del lenguaje ni lenguaje por fuera del discurso, el cual no hace referencia a las
palabras o los enunciados, sino a las estructuras de poder, sociales y políticas que lo
conformaron, ya que los sujetos son producto, los discursos son producto, han venido formándose
a través del tiempo de acuerdo a una serie de acontecimientos específicos, el cual se ha tenido
que validar a través de la confrontación, la negación o la afirmación de los mismos y permiten
tener un control sobre los demás, donde el individuo como tal, no tiene control sobre los
discursos en la medida de que él mismo es producto de un discurso.
En otras palabras solo a través del lenguaje se forman los discursos y a la vez éstos van a
enmarcar las complejas relaciones que se forman entre el estado, las clases sociales, el control
simbólico, la producción y la cultura, pero podemos hablar sobre el discurso más allá de la
palabra, los enunciados y el origen de los significados, no solo como una unidad lingüística, sino
que podemos ubicar el discurso desde las prácticas sociales, lo cual nos llevará a pensar en un
discurso que no es evidente, no se puede acceder a él por medio de la intuición, es abstracto, es el
relaciones sociales y por lo tanto hay la presencia de relaciones de poder en el mismo, también
puede ser visto desde esta perspectiva como un producto de una división del trabajo, como un
mecanismo de poder y control simbólico y donde el discurso es una categoría que constituye y
contextualiza a los sujetos y a las relaciones sociales.
Por lo tanto los objetivos de los discursos por un lado son la constitución de la conciencia
y por otro lado, la producción de un orden, y tiene clara funciones como lo son las constitutivas y
las regulativas, en la primera función, busca orientar al sujeto a posiciones deseadas y la segunda
función implica el control permanente del sujeto, es por esto que si estudiamos los discursos
podemos ver las huellas en los discursos mismos, para ello es necesario observar el proceso de la
producción de los discursos, la manera como se reconocen y el contexto histórico en el cual se
crean, ya que se forman los discursos a través del lenguaje y el lenguaje constituye lo humano, de
esta manera se configura la conciencia y lo cognoscitivo, por lo tanto es a penas lógico que
veamos estos elementos en los discursos.
Para concluir podemos afirmar que el discurso no representa de forma evidente la
realidad, y que por lo tanto cuando se indaga por el discurso que le subyace a un texto, esto
implica más que determinar los contenidos que en él se encuentran o las estrategias lingüísticas
que posibilitaron su construcción, es necesario indagar por los procesos de producción,
circulación y reconocimiento en un contexto histórico determinado, además es conveniente hacer
un análisis ideológico que nos permita determinar en los discursos las evidencias del sistema
social que ellos simbolizan, ya que los discursos nos van a mostrar las particularidades de una
discursos están presentes, instalados en la cultura, reflejándola, reproduciéndola y es de gran
interés poder determinar la manera cómo se configuró y no lo hizo de otra manera.
1.10 Ruta de trabajo
El análisis documental, así como la apropiación de herramientas teóricas que nos permitan
abordar la problemática con el fin de, en el marco de la perspectiva asumida para esta
investigación, junto con la base teórica que permita la interpretación del documento seleccionado,
será la manera de asumir y configurar el presente trabajo.
Realizar el seguimiento histórico e identificar las tensiones en cuanto a los actores y
políticas nacionales alrededor del proyecto estudiado.
Señalar las teorías relacionadas con la educación sexual en la escuela, que nos permitan
solucionar interrogantes.
Diseñar el trabajo que arroje luz o evalúen premisas cuestionadas y no cuestionadas por
la bibliografía.
En este marco, la perspectiva asumida permite “tener en cuenta la interdependencia y la
interacción de las partes dentro de un todo” Carusso (1969) p. 10, en este caso, el todo, es el
Programa Nacional de Educación Sexual y Construcción de Ciudadanía, y sus partes, son las
tensiones histórico – políticas que lo configuraron; “se entiende por estructura el modo en que
las partes de un todo de la clase que sea – una sustancia mineral, un mecanismo, un cuerpo
viviente, un discurso – se conectan entre sí. Para descubrirla, es preciso hacer un análisis
En este orden de ideas, para entender el PESCC, es necesario presentar sus relaciones a
nivel internacional, es decir, las tensiones y las instituciones que han manifestado su
preocupación por lo sexual y contribuyeron a perfilar a nivel nacional los programas, anteriores y
actuales, así como las leyes nacionales, las cuales han estado en consonancia con los acuerdos
internacionales, que le dieron soporte.
Para lograr esto, es necesario entender que el PESCC no está formado por la suma de sus
partes, “sino que hay que entenderlo como un conjunto inmanente en cada uno de sus elementos
constitutivos, lo cual nos permite comprender los discursos complejos, siguiendo la red de
relaciones internas que lo constituyen y le dan coherencia.” Ídem. Entendiendo que el PESCC
responde a una época y a una sociedad determinada, no se trata entonces de ver sus componentes
de forma separada, sino cada una de ellas en función de las otras, de esta manera, esta
investigación pretende entender la manera cómo funciona el PESCC:
“descomposición de un objeto, para reconstruirlo de manera que pueda descubrirse su
funcionamiento” ídem p . 14
Para entender las ideas que le subyacen al PESCC, se usarán diferentes textos, como lo
son el PESCC mismo, las leyes que le sustentan, otros textos académicos que hayan estudiado el
PESCC, diferentes pronunciamientos del MEN, textos elaborados alrededor del PESCC, los
textos de Educación Sexual, aprobados por el MEN anteriores al PESCC, textos que den cuenta
sobre la dinámica en torno a la educación sexual en Colombia, etc.:
“es una búsqueda de datos aparentemente contingentes, una exploración de registros
sistemas precisos, en un intento de construir una forma – realidad que sirva de tejido conectivo o
de “lucha contra la casualidad” ídem p. 16
Finalmente se pretende encontrar cuales son las ideas relevantes que sustentan el PESCC
para entender las tensiones que le dieron origen:
“busca modelos, paradigmas, traza líneas de fuerza, porque sabe que solamente a través de lo
abstracto puede captarse lo concreto, sólo a través de los signos pueden expresarse los
significados.” Ídem P. 17
1.11 Antecedentes investigativos de proyectos de Educación para la Sexualidad en Colombia.
Las personas sabemos sobre sexualidad, nuestras vidas están permeadas por asuntos
relacionados con lo sexual; la sexualidad humana tiene diferentes manifestaciones, dependiendo
de la cultura a la que pertenezca cada persona, pero en general la información que tenemos al
respecto, se suscribe solo a ámbitos biológicos y médicos en el mejor de los casos, ya que por lo
general, la información que tenemos acerca de la sexualidad, está relacionada con mitos y /o
creencias los cuales se circunscriben en el marco del sentido común, información esta, que hace
de la sexualidad uno de los campos sobre los que menos información seria se tenga y por lo
tanto, haya confusión al respecto; tal como lo menciona el médico argentino Juan Carlos
Kusnetzoff20:
20
“La sexualidad humana, aunque es potencialmente un bien natural, implica hábitos, comportamientos, actitudes y, significados aprendidos, que tienen que ver con la historia personal de cada uno. La sexualidad puede – y debe – ser una fuente de placer. Lamentablemente, cuando se presentan disfunciones, se transforma en origen de conflictos, de intensas pesadumbres, de obstáculos de la comunicación, de profunda infelicidad”.
En la vida cotidiana y en el conocimiento común, lo que sabemos sobre el sexo y la
sexualidad es bastante distorsionado, inexacto y confuso y que comprender la sexualidad nos
permitiría tener una relación armoniosa con nuestros cuerpos y a la vez, disfrutar nuestras vidas,
ya que si bien, podemos cambiar muchas cosas en nuestra existencia, nuestras preferencias o
nuestras ideologías, nuestra sexualidad es algo que nos va a acompañar toda nuestra existencia.
Hablar de sexualidad es un tema complejo ya que abarca elementos naturales y culturales,
y se nos hace difícil, muchas veces, separar uno de otro, pero para ser claros al respecto, la
organización norteamericana planned parenthood21, propone los siguientes aspectos22:
Nuestra sexualidad incluye:
Nuestro cuerpo, incluida nuestra anatomía sexual y reproductiva
Nuestro sexo biológico: masculino, femenino o intersexual
Nuestro género : niña, niño, mujer, hombre o transgénero
Nuestra identidad de género : sensación de comodidad y sentimientos sobre nuestro género
Nuestras orientaciones sexuales: heterosexual, homosexual o bisexual
Nuestros impulsos sexuales
Nuestra identidad sexual: cómo nos sentimos con respecto a nuestro sexo, género y orientación sexual
21
Planned Parenthood facilita servicios vitales de atención de la salud reproductiva, educación sexual e información a millones de mujeres, hombres y jóvenes en todo el mundo. http://plannedparenthood.org/esp/sobre-nosotros/quienes-somos/#sthash.zIyYghZz.dpuf
22
cuadro planteado a partir de la información tomada de:
Las formas en que
experimentamos y
expresamos nuestra
sexualidad incluyen:
Nuestra imagen corporal: cómo nos sentimos con nuestro cuerpo
Nuestros deseos, pensamientos, fantasías, placer sexual, preferencias y disfunciones sexuales
Nuestros valores, actitudes, creencias e ideales sobre la vida, el amor y las relaciones sexuales
Nuestras conductas sexuales : las maneras en que tenemos sexo, incluida la masturbación
Nuestra educación y experiencia ética, religiosa y espiritual
Por lo tanto es necesario considerar la sexualidad como un tema complejo, que abarca
todos los aspectos de la vida de las personas y que por lo tanto su estudio y reflexión es de vital
importancia.
En Colombia se observan importantes esfuerzos desde 1968, en cuanto a la enseñanza de
la sexualidad por un lado y la manera como ésta se ha abordado desde los diferentes actores23.
Para destacar, en 1974 se realizó en el Colegio CAFAM de Bogotá, el primer curso de
educación sexual.
Como se puede observar en el cuadro, desde el campo de la sexología Colombia ha
realizado importantes esfuerzos en entender de qué se trata la sexualidad, los cuales han influido
en las decisiones políticas que se han tomado frente a lo que debe llegar en cuanto a éste tema a
la escuela, la educación sexual como tal, es un asunto reciente, y por lo tanto aún hoy, es un
campo de discusión y debate.
23
Ver tabal N. 1 Cuadro planteado a partir de la Información tomada de:
1.12 ¿Qué se ha escrito sobre la sexualidad en Colombia?
En el año 2000, y fruto de un trabajo de concertación institucional, se concretó una
alianza entre los Ministerios de Educación y Salud, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar
(ICBF) y la Fundación Restrepo Barco para realizar una investigación sobre Dinámicas, ritmos y
significados de la sexualidadjuvenil24.
De la misma manera, la Universidad Nacional de Colombia, en alianza con el CLAM25,
ha realizado diferentes estudios para observar, entre otras cosas, distintos trabajos realizados en
Colombia sobre sexualidad, Brigeiro (2012). La investigación sobre sexualidad en Colombia
(1990 – 2004) balance bibliográfico, hace un sondeo sobre el “conocimiento acumulado sobre la
sexualidad en el ámbito de diversas disciplinas que han contribuido a la construcción de esa
temática como objeto de investigación, entre los años 1990 y 2004”. Señala que durante este
periodo de tiempo se han desarrollado trabajos en 6 temáticas principalmente:
1. Inclusión de la sexualidad en los estudios de género.
2. Salud, contracepción, derechos sexuales y reproductivos, donde se observa gran interés
por el tema del aborto.
3. Problematización de la sexualidad en los adolescentes y jóvenes
24
Fue aplicada en Bogotá, Pereira, Valledupar y Villavicencio; emplearon métodos cuantitativos y cualitativos y diversas fuentes de información, como jóvenes hombres y mujeres, trabajadores de la salud, miembros de instituciones educativas, y padres y madres de familia. Programa La Casa CESO Universidad de Los Andes (2000) Dinámicas, ritmos y significados de la sexualidad juvenil. Santa Fé de Bogotá. Cargraphics S.A
4. Comercio, abuso y violencia sexual 5. Diversidad sexual
6. Prevención de enfermedades de transmisión sexual
La sexualidad es asumida de forma diversa y es entendida como preocupación por la comunidad académica y se establecen categorías analíticas. Muchos de los trabajos26 encontrados sobre sexualidad, están relacionados con los imaginarios por ejemplo, y la manera como éstos se producen en determinadas comunidades y en ciertos periodos de tiempo.
Desde una de las la Agencias de las Naciones Unidas, el Fondo de Población de la Naciones Unidas, financia la construcción de datos mediante la aplicación de Encuestas Nacionales de Demografía y Salud (ENDS):
“las cuales suelen concentrarse en la descripción de grandes tendencias nacionales relativas a las trayectorias sexuales y reproductivas de los jóvenes, gracias al tamaño y alcance de las muestras utilizadas, lo que les permite una aproximación comparada entre los distintas regiones del país, para dar cuenta de las desigualdades en el desarrollo de cada una y de cómo se configuran éstas asimetrías en términos de acumulación de capital socio económico y cultural, determinante de la experiencia sexual de los jóvenes” Brigeiro, 2010, pág. 55
Otros estudios relativos a la sexualidad se han realizado desde perspectivas médicas,
sicológicas, antropológicas, históricas, sociológicas, filosóficas y jurídicas, las cuales nos llevan a
pensar en la importancia que ha tenido y tiene el tema de la sexualidad.
1.13 Pronunciamientos sobre educación sexual en Colombia
Diferentes actores se han pronunciado en los últimos años, sobre la sexualidad y sobre la
importancia de educarla, tal es el caso de la Ministra de Educación, María Fernanda Campo27,
26
Profamilia es una de las instituciones que realizan este tipo de trabajos y de la misma manera, es objeto de investigación por diferentes autores.
27
quien criticó duramente el sistema de educación sexual que está funcionando en las instituciones
educativas de todo el país, asegurando que “es de pésima calidad y cada vez más precaria” y
afirmó “que hay mucho por hacer en la educación sexual en Colombia” y que “no ha habido
educación para la sexualidad en las instituciones educativas… Hay educación precaria, mas no
suficiente y no de buena calidad”, esto lo hizo en medio del escándalo mediático producido en
2010, en el cual una menor de 13 años tuvo un hijo y cuyo padre fue una persona de 30 años
edad, lo cual en Colombia es considerado como delito. Nuevamente, el asunto de la sexualidad
es de interés público y se limita a ser pensada cuando se trata de embarazos a temprana edad ya
se ha considerado que lo que se debe hacer es educar en sexualidad para bajar la tasa de
embarazos en menores de edad, ante éste panorama una de las promesas de la Ministra fue:
“Desde el Ministerio, particularmente, vamos a llegar con modelos pedagógicos de alta calidad, de manera que haya una adecuada educación para la sexualidad. Queremos que los derechos sexuales sean una prioridad en materia educativa, y es lamentable que se presenten estos casos, donde la ley es clara pero no se avanza en materia de educación para prevenir episodios como el que Colombia conoció hace unos días”.
Entre las funciones que tienen los colegios en materia de sexualidad está:
Que las jóvenes que queden en embarazo mientras estudian, deben tener garantizado su
derecho a la educación por parte de la institución, sin ningún tipo de discriminación por
su condición, puesto que estas acciones pueden ser denunciadas por los padres de familia
ante las secretarías de Educación de cada ciudad para sancionar a la institución.
Cada colegio deberá rendir un informe a través del sistema en el que dé cuenta de jóvenes