OBITUARIO
LILIA DORA BRAVO
(1945-
1986)El 11 de julio de1986
falleció
en Ing. Maschwitz (Prov.deBuenos Aires) la Doctora Lilia Dora BravodePalacios.
Había nacido en Buenos Aires
el11 de julio de1945.
Egresó de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires como Licenciada en Ciencias Biológicas en el año1969. En esa misma Casa de Altos Estudios obtuvo el título
de Doctora en Ciencias Biológicas en el año 1978.
En 1969 inició su carrera docente como Ayudante de la
Cáte¬
dra de Sistemática de Plantas Vasculares, en la Facultad donde cur¬ sara sus estudios superiores. Obtuvosucesivamente y por concurso los cargos de Jefe de TrabajosPrácticos y Profesora Adjunta Ordi¬ naria con dedicación exclusiva, cargo éste que ocupó hasta su deceso.Fue una destacada discípula del Ing. Agr. Arturo Burkart, con
quien inició susestudios taxonómicossobrelas Loganiáceas presen¬
tes
en la Argentina. Posteriormente realizó estudios fitoquímicos, palinológicos, morfológicos y taxonómico-numéricos sobre los gé¬ nerosCassia y Prosopis.Fue invitada en el año 1973 por el Director del Gray Herba¬
rium (Universidad de Harvard) para realizar diversos estudios sobre
Prosopis y Cassia.
Era
miembro de la Carrera del Investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas desde 1978.Fue miembro de la Sociedad Argentina de Botánica, Sociedad
Argentina deGenética y formaba parte delGrupo Internacionalpa¬
ra el Estudio de las Mimosoideas.Presentótrabajosen varias reunio¬ nescientíficas.
548 BOLETINDE LA SOCIEDAD ARGENTINA DE BOTANICA25(3-4),1988
Su gran
vocación
fue la docencia,siempretrató
de brindarasus alumnos los mejores ymás
actualizados conocimientos sobre Sis¬ temáticayMorfología.La recuerdo como una persona noble, tierna y generosaquesu¬ po transmitiraquienesla rodeaban el ejemplo de fe yesperanza que sólo poseen aquellaspersonasconungranamorporlavida.
PatriciaS. Hoc
ELSA NELIDA LACOSTE DE DIAZ
(1924-
1987)Conocí
a Coca Lacoste—así
solíamosllamarla los nueve com¬pañeros que integrábamos la promoción queen 1941 ingresara en el
entonces
doctorado en Ciencias Naturales de laex Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales- como una adolescenteespi¬ gada -como lo fuesiempre—,de figura vivazqueno pasóinadverti¬ da entrelosnumerososestudiantes de ingeniería y arquitectura en una época en que la presencia femenina era un hecho insólito. Pronto fue partícipe de un grupo muy homogéneo y competitivo,en que nadie sobresaldría conspicuamente, y siempre solidario en todas las cuestionesquenos parecíandramáticas a
nuestra
edad.Sus estudios transcurrieron normalmente, salvo algunos períodos en que su salud le impedía regularizarlos. Era, creo,lamásjovendé la promoción, pero siempre vital y sólida en la defensadé
sus ideas, jamás renegó deesta
cualidad; intransigenteante
lo que considera¬ ba injusto y valiente en el decir sin tapujos. Su aparente endeblez física -que la acompañó toda su vida—, pareciótener
siempre la contraparte de una fortaleza espiritual que la caracterizaba so¬ bremanera.Enesos años de estudiante participó activamente enlosmenes¬
teres
propios de la edad, forhiando parte variasvecesde laC.D.del Centro de Estudiantes de Ciencias Naturales, pequeño pero activo núcleo degeólogos y biólogos que trabajaroncon ahinco, solidaria¬mente
peroenpluralidad ideológica,pordifundir lasrespectivasdis¬ ciplinas, aún más ignoradas que ahora, y que llegó a tener una biblioteca de préstamo a los socios, demás
de 500ejemplares, y una revista—
“Holmbergia”—en la quecolaboraban profesoresres¬ petables y respetados de lacarrera.OBITUARIO 549
Comenzó desde temprano a dedicarse a la investigación
cientí¬
fica,al ingresar en 1948al ex Instituto de Microbiología Agrícola, formando parte de esa pléyade de biólogos y agrónomos convoca¬ dos por la inusual oportunidadquerepresentó para muchos estudio¬ sosla creación, tres añosantes,
de laexDirecciónGeneral deInves¬ tigaciones Agrícolas, en el ex Ministerio deAgricultura y Ganade¬ría
de la Nación que presidía a lasazón
elgeneralMason,yque in¬ tegraronnumerosos
investigadores, muchosde ellos estudiantesto¬
davía,que luego ocuparon posicionescardinalesen la ciencia argen¬tina.Esta Direcciónfue, en1958,el meollo inicial delINTA.
Allí
comenzó
tíoca
Lacoste su aprendizajeenproblemas micro-bilógicos iniciándoseen el estudio de las algas continentales—ÿespe¬cialidad que
cultivó
toda su vida— bajo la guíaprimerodelProf.Ing. Agr. Santos Soriano y luego bajo el severocontralor del Ing. Agr.Enrique Schiel,a la sazón Director del Instituto.Estanormativa no era nada nuevo para Coca Lacoste, quien habíarecibidounexigen¬
te
aleccionamiento teórico-práctico de profesores de la talla de Alberto Castellanos, Teófilo Isnardi, Alfredo Sordelli y Alfredo Chiodin,entre otros.En 1954 tuvo la oportunidad de obtenerunabeca del Gobierno de Francia para realizar estudiostaxonómicosy de cultivodealgas por espacio de dos años, bajoladirecciónde los renombrados cien¬
tíficos
doctores P. Bourelly yM.Lefébre,enelafamado Laboratoi-re de Cryptogamie delMuseo Nacional de Historia Natural deParís.
a su regreso de Francia, púsose a elaborar su Tesis de Doctorado sobre “Desmidiólesde Misiones”,provinciaalaque había efectuado varios viajes demuestreo,
y que fue aprobada en 1963. Mientras -tanto, puso de relieveotra característica pococonocida;
suafán por ampliar conocimientos en cursos extracurriculares de todaíndole,
que inició siendo alumna en 1943y todavía en 1983 cursaba, para ampliar su bagaje sobre eltema
—indispensable sobre todo para los cursos que dictaba en la Facultad— el de “Algas marinas bentóni-cas”desu ex alumna, la Dra. Alicia Boraso. *Después de algunos años de docencia secundaria
entre
1948y 1958, se inició en lacarrera
docente universitaria como Ayudante de “PlantasCelulares”en la FacultaddeCiencias Exactas y Natura¬ les, con dedicación exclusiva,ascendiendo a Jefa de TrabajosPrác¬
ticos en 1959. En 1960ingresó en la “carreradelinvestigadorcien¬ tífico” del CONICET —de recientecreación—, cargosquedebió
re¬ signar en 1964 para trasladarse a Brasilporrazonesfamiliares.Allí,empero, pudo proseguir su labor mediante una beca de la-Universi-dad de Sao Paulo, para efectuar investigaciones algológicas en aguas continentales, bajo la dirección del recordado Dr. Brandao Joly;
ésta
fue ampliada durante 1966-67 porotra
para el mismo fin, de la FundaciónparaAmparode la Pesquisa.550 BOLETIN DE LA SOCIEDAD ARGENTINADEBOTANICA 25(3-4>,1988
Los
avatares
de la vida la trajeronnuevamente
a Buenos Aires, dondetuvo
la oportunidad de accedernuevamente
aun cargo de Je¬ fa de Trabajos Prácticos con dedicaciónexclusiva en1970,pasando a ocupar el de profesora adjunta en 1976 y de profesora asociada en 1978. Los que la recuerdan eneste
período desu vida segura¬ mente tendrán presente su afán organizativo, no sólo de las clases teóricas, sino muy especialmente de las prácticas, que hicieron deesta
asignatura, al decir de los alumnos,una de las mejor organiza¬das de la licenciatura. De ello'doy fe por mi condición de res¬
ponsable dela conducción de
estos
cursos. Porotra
parte, sutrato
con los alumnos fuesiempresevero pero cordial, y nadieolvidarálas fiestas de terminación de curso, con las chanzas recíprocas entre alumnos y docentes, de las que Coca participaba activamente. En el transcurso deesta
actividad organizó el curso de postgrado en “Ficología” y dirigió diez trabajos de seminario de licencia¬tura
y cinco tesis de doctorado. Publicó 19 trabajosde investiga¬ción original y fue requerida para dictar cursos como profesora
invitada, en más de una oportunidad, en las universidades de La Pampa, Mar del Plata y de la República, del Uruguay,
estos
últi¬ mospatrocinadosporla UNESCO.Al fundarse en1982la Asociación de Profesores de la F.C.E. y
N.,ésta contó
desde sus comienzos conel apoyo y trabajo eficaz de Coca Lacoste, quien puso,comosiempre lo hizo en todas sus em¬ presas, su colaboración plena, siendo al tiempo desu fallecimiento Tesorera de laAsociación.Su vida no le fue precisamente un lecho derosasa Coca Lacos¬
te.
Ante laadversidad,serefugió admirablemente en laeducaciónde sus tres hijos, sobre cuyo crecimiento, quehaceres y adelantos no terminaba jamás de hablar, y los exhibía en toda ocasión --como la madre de los Gracos— como sumás
preciada riqueza. Ellos po¬ drán testimoniar mejor que yo, que sobre todo fue una madre ejemplar. Rescato de nuestras charlas cotidianas, su aprensión y luego su emocióncuando fueron concluyendo susca¬ rreras y se insertaron en la vida como ciudadanos útiles. Era como si, por dosveces,
lehubieranotorgadola Legión deHonor.Su frontalidad no le avino demasiadas adhesiones:tampocoera
ésta
su intención. Muchos confundieron la tozuda defensa de sus ideas con áspera terquedad, con una aparente rispidez decarácter.
Enrigor,subestimaban su opinión.Los que la conocimos de cerca y, sobre todo, los que resultaron privilegiados por su elevado espíritu docente y su
constante
devo¬ ción al trabajo, jamás la olvidarán. Si bien no fue frondosa, lapequeña escuela ficológica que ella fundara,con cultores en loscua¬ tro puntoscardinales delpaís,essu mejortestimonio.
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NELIDA SARA
TRONCOSO DE BURKART
(1916-
1988)El 6 de marzo de 1988 la Bo¬ tánica Argentina sufrió una impor¬ tante pérdida con el fallecimiento de la reconocida investigadora Néli-daSara Troncosode Burkart.
Tenía en ese
momento
76años de edad y había cumplidomás
de 50años dedicada a una ininterrum¬ pida labor científica en el Instituto Darwinion.Importante colaboradora,
tanto
en sus viajes de estudio como en lastareas
de organización, de su espo¬ so, el Ing. Agr. Arturo Burkart, ambos principales propulsores del Instituto Darwinion. Fue también respetuosaconsejera de las per¬ sonas que trabajaron bajo su dirección,siendo niadre y abuela afec¬ tuosacon sus hijosy nietos.Nélida S. Troncoso de Burkart habíacursadosusestudiosen la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de BuenosAires, donde obtuvo su licenciatura en el año 1936, ingresando un año después en el recién creado Instituto Darwinion. Fue socia funda¬ dora de la Sociedad de Botánica de la Argentina y recibióen1967 la beca W. C. Grant de la Federación Argentina de Mujeres Univer¬ sitarias para realizar estudios en los principales herbarios europeos. Realizó numerosos viajes de herborización en la Argentina y países limítrofes; los que viajamos con ella recordamos su espíritu alegre, su minuciocidad y su habilidad en el trabajo de campo. Asistió a importantes congresos y reuniones
botánicas.
Una detallada bio¬ grafía será publicada en Darwiniana, revista en laque fue incansa¬ ble colaboradora y rigurosacorrectoradesdesus comienzos.La taxonomía de las Verbenáceasfue el
tema
al que le dedicó sus mayores esfuerzos, aportando numerosas contribuciones al co¬ nocimiento de los géneros sudamericanos de esta familia. Reunió en el Instituto Darwinion una de las másimportantes coleccionesde Verbenáceas deSudamérica, en especial por la riqueza de ejem¬ plares tipo y una amplia bibliografía, sentando sólidas bases para futurasinvestigacioqes.
Como consecuencia del deceso del Ing. A. Burkart en 1975, asu¬ mió junto con la Prof. Nélida Bacigalupo, la dirección de la Flora Ilustrada deEntre Ríos,de la que llegóa publicar2
tomos.
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Fue sencilla,