Aves de Extremadura
Anuario ADENEX 1999-2000
Edita
ADENEX
Asociación para la defensa de la naturaleza y los recursos de Extremadura Pl. Santo Ángel, 1. E-06800 Mérida (Extremadura)
Tel. 924 387189. Correo electrónico: [email protected]
Coordinación y redacción
Javier Prieta Díaz
Comité Editorial
Javier Prieta Díaz Jesús Valiente López José María Benítez Cidoncha
Comité Científico Asesor
Casimiro Corbacho Amado, Juan José Ferrero Cantisán, José Luis Pérez Chiscano y Godfried Schreur.
Traducción al inglés
John Muddeman, Jorge Jiménez y Javier Prieta
Foto portada:xxxxxxxxxxxx
Dibujos: Guillermo González Bornay Depósito legal: BA-XXX-2003 Cáceres, 2003
Impresión: INDUGRAFIC S.L., Badajoz.
Aves de Extremadura
Anuario ADENEX 1999-2000
Revista de observación, estudio y conservación de las aves en Extremadura
2003 Volumen 2
ÍNDICE
Presentación . . . . 1
Normas de colaboración . . . . 1
Artículos
Censo de la población reproductora de buitre leonado (Gyps fulvus) en la provincia de Badajoz, año 1999.
José María Traverso . . . 1
Censo de la población reproductora de buitre leonado (Gyps fulvus) en la provincia de Cáceres, año 1999.
Javier Prieta . . . 1
Evolución del buitre leonado (Gyps fulvus) en el Embalse de Puerto Peña, La Siberia, Badajoz.
José María Traverso . . . 1
V Campaña de censo y manejo de aguiluchos en la ZEPA Embalse de Orellana-Sierra de Pela y su entorno, año 2.000.
Manuel Gómez Calzado . . . 1
Censo de la población de aguilucho lagunero (Circus aeruginosus) en Extremadura, año 1999.
José María Traverso y Javier Prieta . . . 1
Dieta invernal del aguilucho pálido (Circus cyaneus) en una localidad extremeña. Deseada Parejo, Jesús M. Avilés,
Domingo Rivera, José M. Casas y Manuel Flores . . . 1
Censo de gaviotas invernantes en Extremadura, diciembre de 1999.
José María Traverso . . . 1
La ganga ortega (Pterocles orientalis) en el Suroeste de la Tierra de Barros, Badajoz: demografía y distribución.
Luis Salguero . . . 1
Biometría de los pollos de carraca (Coracias garrulus) en La Serena, Badajoz.
Jesús M. Avilés, Cristina Fuentes y Deseada Parejo . . . 1
Selección de hábitat por el pico menor
(Dendrocopos minor) en el Valle del Jerte (Cáceres).
Javier Prieta y Blas Molina . . . 1
Anillamiento de aves con marcas especiales en Extremadura.
Notas Breves
Aves del complejo lagunar de El Millar (Cáceres).
Agustín Mogena . . . 1
Cuerdas encontradas en nidos de cigüeña blanca (Ciconia ciconia) de Fregenal de la Sierra, Badajoz. Juan Carlos Delgado . . . 1
Nidos de cigüeña negra (Ciconia nigra) ocupados por otras aves rupícolas en Extremadura. Javier Prieta . . . 1
Campaña de conservación del aguilucho cenizo (Circus pygargus) en el Este de Badajoz, año 2000. ADENEX, Sección de Zoología . . . 1
Algunos apuntes sobre el aguilucho cenizo (Circus pygargus) en la Zona Centro de Extremadura. Manuel Gómez Calzado . . . 1
Censo de cernícalo primilla (Falco naumanni) en Trujillo (Cáceres), año 2000. Jesús S. Porras . . . 1
Hábitat y alimentación del colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) en el Suroeste de Badajoz. Juan Carlos Delgado . . . 1
Registros ornitológicos Presentación y resumen . . . 1
English abstract . . . 1
Lista de colaboradores . . . 1
Lista de humedales . . . 1
Registros ornitológicos por especies . . . 1
Bibliografía . . . 1
PRESENTACIÓN
ADENEX se complace en presentar un nuevo volumen del Anuario ornitológico de Extremadura. Aunque con cierto retraso, pues por motivos diversos no se ha podido acudir a la cita con los lectores en el plazo previsto. Con objeto de no demorar aún más la publicación de contenidos que creemos de interés, en esta ocasión se ha preferido reunir dos anualidades, 1999 y 2000, en un mismo volumen. No obstante, la intención es publicar anualmente un nuevo número.
Extremadura es bien conocida en los círculos ornitológicos europeos por sus im-portantes poblaciones de aves, lo que la convierte en destino habitual de viajeros y es-tudiosos. Sin embargo, aunque la región sea pródiga en aves, no lo es tanto en aficio-nados a su observación. Incluso en ciertos casos se plantean serias dificultades para cubrir las provincias extremeñas en estudios de ámbito nacional. No obstante, el caso extremeño no es muy diferente del de otras regiones de interior de España. Pero algu-nos detalles, como el hecho de que el primer volumen del Anuario esté agotado o la alta participación en este segundo volumen nos hace ser más optimistas. En este nú-mero se incluyen 11 artículos y 7 notas breves que abarcan un amplio espectro de aves, aspecto que mejora al anterior volumen del Anuario donde las aves acuáticas domina-ron los contenidos. Destacan los trabajos sobre buitre leonado, con tres extensos tra-bajos, alguno de ellos fruto de la siempre deseable colaboración entre la administra-ción regional y asociaciones independientes. Nuestros tres aguiluchos, cenizo, pálido y lagunero, sirven de tema a cinco trabajos más, y aún queda sitio para gaviotas, ca-rracas, cernícalos primilla y cigüeñas blancas y negras. Hasta aquí, todas estas aves ya habían recibido cierta atención en el pasado, por eso es de agradecer que nuevos pro-tagonistas casi olvidados merezcan la atención de varios autores, nos referimos a la ganga ortega, al colirrojo real y al pico menor.
La supervivencia de una publicación como esta, muy especializada y dirigida a un público selecto, es casi un milagro en Extremadura, pero por segunda vez agradece-mos a la Diputación Provincial de Cáceres la financiación de la obra y deseaagradece-mos que este apoyo se mantenga en un futuro. Pero el factor económico no es el único condi-cionante de la supervivencia de este Anuario. La clave está en obtener información y en el interés por transmitirla. Esta obra colectiva es fruto del trabajo desinteresado y voluntario de todos los que disfrutan con la observación de las aves, normalmente co-mo afición. Desde aquí agradececo-mos a todos los colaboradores la participación y apo-yo prestados sin otro interés que enriquecer el conocimiento de las aves extremeñas y fomentar su conservación. También deseamos seguir contando en futuros volúmenes con la confianza mostrada por aficionados, investigadores y Administración a la hora de divulgar sus observaciones y trabajos sobre las aves de Extremadura.
NORMAS DE COLABORACIÓN
Las colaboraciones para futuros números de este Anuario deberán tratar exclusiva-mente sobre las aves en Extremadura y podrán ofrecerse en tres formatos diferentes: Citas, Notas breves y Artículos. Las normas para cada caso son las siguientes:
ARTÍCULOS. En principio no se exige un tamaño mínimo o máximo, aunque el
volumen recomendable es de 5 a 10 páginas para el texto final publicado. Como orien-tación pueden emplearse los artículos que aparecen en este número. Sólo se admiten textos en castellano con resumen en inglés que deben enviarse siempre en papel y en soporte informático WORD. Las figuras y gráficos serán en blanco y negro e inclui-rán pies completos. Todos los trabajos incluiinclui-rán nombre y dirección de contacto del autor/es. Se recomienda seguir la estructura básica de un trabajo científico (resumen, introducción, material y métodos, resultados, discusión y bibliografía), aunque sin ser estrictos y dejando margen para la creatividad del autor. Se agradecerá que el texto sea conciso y esté redactado de forma amena y comprensible para un amplio público.
NOTAS BREVES. Contribuciones de hasta tres páginas a medio camino entre las
citas y los artículos. En una región como la extremeña, donde el desarrollo ornitológi-co es muy escaso, la publicación de estos ornitológi-comentarios breves puede servir para divul-gar pequeños trabajos de investigación, revisiones bibliográficas o conjuntos de ob-servaciones que no pueden considerarse artículos científicos. Los textos serán siempre en castellano, con resumen en inglés y se estructurarán libremente.
CITAS. Se incluirán los siguientes datos:
1. Nombre vulgar y científico. Se agradecerá que los listados estén ordenados sis-temáticamente según el modelo seguido en este volumen.
2. Localidad, municipio y comarca. Se recomienda añadir la cuadrícula UTM 10x10, para facilitar la elaboración de atlas regionales de cría e invernada.
3. Fecha o periodo de observación.
4. Número, sexo y edad de los ejemplares.
5. Condiciones de observación (meteorología, distancia, óptica,...).
6. Nombre del observador/es, incluyendo dirección y número de teléfono.
7. Comentario. Breve descripción del ave o de la observación, justificación del in-terés de la cita o cualquier aspecto que se considere oportuno.
Se considerarán de interés las observaciones de especies accidentales, de especies escasas, nuevos datos sobre el estatus regional, nuevas localidades de cría (según el Atlas de las Aves de España) o invernada, fechas atípicas, fechas extremas de migra-ción, censos locales en cualquier época del año, extinciones locales, concentraciones notables, comportamientos inusuales y cualquier otra observación que el autor crea merecedora de ser publicada.
Las citas de especies incluidas en la Lista de Rarezas de SEO (La Garcilla 98:24-27) se admitirán provisionalmente y sólo se considerarán válidas tras su homologación por el Comité de Rarezas de SEO (remitir descripciones detalladas a Eduardo de Jua-na. Comité de Rarezas de SEO/BirdLife. Facultad de Biología. 28040 Madrid). Para especies accidentales en Extremadura pero no en el ámbito español, se recomienda en-viar una breve descripción del ave para comprobar la correcta identificación.
Modelo de ficha para el envío de observaciones
Todas las colaboraciones se enviarán en versión informática (se recomienda WORD), o en papel si ello no fuera posible. La fecha límite para la recepción de
co-laboraciones correspondientes a los años 2001 y 2002 es el 1 de julio del 2003 y
deben enviarse a:
ANUARIO ORNITOLÓGICO DE EXTREMADURA
Plaza de Santo Ángel, 1. E-06800 Mérida
España
Correo electrónico: [email protected] Especie
Nº, sexo, edad Fecha/s
Lugar, municipio, co-marca, UTM Meteorología, óptica Observador/es Comentario
Citación recomendada para este volumen:
Prieta, J. 2002. Aves de Extremadura. Anuario ADENEX 1999-2000. Volumen 2. ADENEX. Mérida.
Citación recomendada para las citas, artículos y notas breves:
Autor/es. 2002. Especie citada o título del artículo. En: Prieta, J. Aves de Extrema-dura. Anuario ADENEX 1999-2000. Volumen 2. ADENEX. Mérida.
RESUMEN.
Durante 1999 se ha controlado la población nidificante de buitre leonado (Gyps ful-vus) de la provincia de Badajoz, obteniendo como resultado 133 parejas seguras y una probable, y estimando 171 parejas. Estos valores superan en un 87% los indicados en el anterior censo nacional de 1989, tendencia positiva compartida con el resto de Es-paña. La población total censada fue de 498 individuos al inicio de la temporada, a los que habría que sumar los 88 pollos que volaron en 1999. El éxito reproductor fue de 0’72 y la productividad de 0’66 pollos por pareja. El buitre leonado en Badajoz se dis-tribuye en 17 colonias y 9 parejas aisladas, agrupadas geográficamente en 3 núcleos: Alburquerque, Montes de Toledo y Sierra Morena. Sólo 3 buitreras acogen más de 10 nidos, siendo Puerto Peña (Talarrubias) la mayor de todas con 41 parejas. En todos los casos el sustrato de nidificación fue cuarcita.
ABSTRACT.
Census of the Griffon Vulture (Gyps fulvus) breeding population in the Bada-joz Province, 1999. During 1999 the nesting population of Griffon Vulture in the
Ba-dajoz Province was censused, revealing 133 confirmed and 1 probable pair and an es-timated total of 171 pairs. This figure is 87% higher than the previous national census in 1989, a positive trend as in the rest of Spain. The total population censused in 1999 was 498 birds at the beginning of the season, plus 88 young. Nesting success was 72% and productivity was 0.66 chicks per pair. There were 17 colonies and 9 isolated pairs, grouped together in three areas: Alburquerque, Montes de Toledo and Sierra Morena. Only 3 colonies have more than 10 nests, the largest being Puerto Peña (Talarrubias) with 41 pairs. In all cases, nests were built on quartzite rock substrates.
INTRODUCCIÓN
El buitre leonado (Gyps fulvus) es la rapaz carroñera más abundante de la Penín-sula Ibérica y que tras haber sufrido una fuerte regresión en el siglo XX, comenzó a
CENSO DE LA POBLACIÓN REPRODUCTORA
DE BUITRE LEONADO (Gyps fulvus)
EN LA PROVINCIA DE BADAJOZ, AÑO 1999
José María Traverso Martínez C/ Jardines, 18. 28610 Villamanta (Madrid) [email protected]
Equipo de Trabajo: J.A. Rodríguez, J. Hernández, M.L. Villoslada, I. Galván, V. Ruiz, J.M. Benítez, J.A. León, P. López, J. Rojas, A. Sánchez, C. Galán, M. Calderón,
partir de los años 70 a experimentar un importante incremento de su población nidifi-cante. Hasta la fecha se han llevado a cabo tres censos nacionales, en 1979, 1989 y 1999, cuyos resultados se ofrecen en la Figura 1 (del Moral y Martí, 2001), donde pue-de apreciarse el fuerte crecimiento ocurrido en las dos últimas décadas. Siguiendo la tónica general, la población de buitres leonados de la provincia de Badajoz ha experi-mentado también un notable aumento, aunque no tan acusado como a nivel nacional.
El objetivo del presente estudio, encuadrado dentro del III Censo Nacional de Bui-tre Leonado organizado por la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife), es conocer la evolución del buitre leonado en Badajoz en las dos últimas décadas y de-terminar su situación actual.
Fig. 1.- Evolución del número de parejas seguras de la población española de buitre leonado (Gyps fulvus) en el periodo 1979-1999.
ÁREA DE ESTUDIO Y MÉTODOS
La provincia de Badajoz es la mayor de España con 21.706 Km2, el 4’3% del país, y pertenece, casi en su totalidad, a la cuenca del río Guadiana. Limita con Cáceres, Toledo, Ciudad Real, Córdoba, Sevilla, Huelva y Portugal. En gran parte es una peni-llanura cuyo relieve se acentúa por el Sur y Sureste, al acercarse al escalón de Sierra Morena; y por el Norte y Este, con la influencia de los Montes de Toledo. Geológica-mente se trata de una penillanura paleozoica con recubrimientos posteriores del Ter-ciario y Cuaternario y con numerosos afloramientos de rocas plutónicas de tipos muy variados, aunque predominan en numero y extensión los granitos y cuarcitas.
Previamente a la realización de este censo se revisaron todos los censos publicados de buitre leonado en Badajoz (SEO, 1981; Arroyo et al., 1990; Sánchez y Rodríguez, 1994) con objeto de determinar los lugares tradicionales de cría de la especie.
Asi-17337
7529
3200
0 4000 8000 12000 16000 20000
1979 1989 1999
mismo, se buscaron nuevas localizaciones en zonas propicias (cortados rocosos) y se consultó con personas que pudieran aportar datos inéditos.
La metodología empleada ha sido la observación directa de los cortados y cantiles donde cría el buitre leonado. Se realizaron como mínimo dos visitas a cada lugar, la primera en torno a la segunda quincena de febrero, con el objeto de determinar el nú-mero de parejas reproductoras, y la segunda en la última semana de mayo o primera de junio, para establecer el número de pollos y precisar la información de las visitas previas. Como en los dos censos nacionales anteriores, se establecieron dos categorí-as de reproducción atendiendo a los siguientes criterios: (1) pareja segura, si hubo ob-servación de nidos con adulto incubando, huevo o pollo, o al menos relevos o cebas en los nidos no visibles; y (2) pareja probable, en caso de observar una pareja regen-tando nido pero sin dar muestras de reproducción activa. El método aquí indicado ha sido el seguido en todas las provincias españolas durante la elaboración del III Censo Nacional de Buitre Leonado (del Moral y Martí, 2001).
POBLACIÓN Y EVOLUCIÓN
Los resultados obtenidos en el presente estudio han sido de 134 parejas, 133 segu-ras y una probable (Tabla 1), repartidas en 17 buitresegu-ras y 9 nidos aislados. Esto supo-ne un aumento poblacional del 87 % respecto del censo de 1989 (71 pp.; Arroyo et al., 1990) y del 34 % con respecto al censo de 1993 realizado por la Agencia de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura (98 pp.; Sánchez y Rodríguez, 1994) (Figura 2). El número medio de visitas por colonia ha sido de 2’5; dado que con pocas visitas no es posible detectar todas las parejas, se ha aplicado un coeficiente de corrección que permite calcular la población real (del Moral y Martí, 2001), que en el caso de Bada-joz se estima en 171 parejas.
Tabla 1. Resultados del censo de buitre leonado (Gyps fulvus) en Badajoz, año 1999.
Como se aprecia en la Figura 2 la evolución de la población pacense de buitre leonado ha tenido un marcado carácter ascendente desde la década de los ochenta. En 1979 se contaron 42 seguras y se estimaron 34 probables, distribuidas en 6 colonias. En dicho censo no se proporcionaba indicación alguna acerca de la localización de las colonias ni sobre la cobertura alcanzada, aparentemente incompleta, pero que sirvió
ANUARIOADENEX1999-2000
SECTOR Total parejas
Parejas incubando
Parejas no incuban
Parejas fracasan
Pollos
volados Productividad
I 83 78 5 23 55 0’66
II 36 32 3 7 25 0’70
III 15 12 3 4 8 0’53
para obtener una primera aproximación de la situación de la especie en España. Con posterioridad, en el año de 1989 se llevó a cabo el II Censo nacional de buitre leona-do, que amplió considerablemente la distribución y número de buitres: se localizaron 78 parejas (71 seguras y 7 probables), repartidas en 9 buitreras y 2 nidos aislados. Por tanto, hubo un aumento en el número de parejas seguras del 69 % con respecto al cen-so de 1979. La distribución se muestra en la Figura 3.
Figura 2. Evolución del número de parejas reproductoras seguras de buitre leonado (Gyps fulvus) en la provincia de Badajoz en el periodo 1979-1999.
Figura 3. Distribución de la población nidificante de buitre leonado (Gyps fulvus) en la provincia de Badajoz, año 1999, representada en cuadriculas UTM de 10x10 km.
133 98
71
42
0 25 50 75 100 125 150
1979 1989 1993 1999
Parejas seguras
Como complemento al censo de nidos se realizó un recuento del total de individuos con el resultado de 498 ejemplares. Esta cifra es un valor mínimo pues sólo se conta-bilizaron los ejemplares que había en los cortados y cantiles de cría, y el número real debe ser mayor. No obstante, la población total parece variar según las épocas, así en noviembre de 1999 en la colonia de Puerto Peña (Talarrubias) se contabilizaron más de 290 ejemplares y, en cambio, en la época del censo sólo había 134 aves. La distri-bución de la especie es mucho más amplia que la observada en la Figura 3, siendo re-lativamente fácil observarla en vuelo por toda la provincia.
BUITRERAS
La totalidad de los nidos y buitreras localizados se ubicaron sobre sustrato rocoso, siendo éste siempre de naturaleza cuarcítica. De acuerdo al tamaño de la buitrera se han diferenciado las siguientes categorías (Figura 4):
1. Categoría I (2-10 pp). Con 14 buitreras (80,3%) acoge el mayor numero de pa-rejas seguras (56 pp, 42,1%).
2. Categoría II (11-30 pp).- Con 2 buitreras (11,7%), alberga el menor número de parejas (27 pp, 20,3%).
3. Categoría III (31-90 pp).- Con una sola buitrera (5,8%) en Puerto Peña, que por si sola mantiene el 30,8% de la población (41 parejas).
4. Sólo una pequeña parte de la población, 9 parejas (6,7%), nidifican de manera aislada. Este dato no se incluye en la Figura 4.
En la tabla 2 aparecen pormenorizados, por sectores, los diferentes tipos de ame-nazas y peligros que afectan a las buitreras de la provincia. Destacan por su importan-cia la presenimportan-cia excesiva de excursionistas, las molestias ocasionadas por las activida-des cinegéticas, los trabajos forestales y las molestias por escaladores, aunque este fac-tor ha remitido en los últimos años.
En conjunto, la población de buitre leonado en Badajoz es relativamente pequeña en comparación con el total español (el 0,8%) y extremeño (el 13’5%). El tamaño de las buitreras es también pequeño y sólo existe un núcleo de cierta importancia en Puer-to Peña (41 parejas).
La orografía provincial, mayoritariamente llana y salpicada por pequeñas eleva-ciones con cortados rocosos de pequeño tamaño, sólo permite acoger unos pocos ni-dos por localidad. No obstante, la provincia mantiene una población no reproductora mayor a la esperada, así en el conjunto de España se calcula la presencia de 3’1 aves por cada pareja reproductora (del Moral y Martí, 2001), que en el caso de Badajoz se eleva a un mínimo de 3’7 al principio de la crianza y que podría ser mayor durante el otoño. Es probable una cierta afluencia de aves del noreste peninsular, pues es bien co-nocida la tendencia de los buitres leonados jóvenes a desplazarse al suroeste peninsu-lar una vez finalizada la época de cría. Existen observaciones de aves marcadas que así lo confirman.
Figura 4. Porcentaje de buitreras y parejas según el tamaño de las colonias.
Tabla 2.- Incidencia de los distintos tipos de amenazas (%) según sectores
Leyenda.- A, tendidos eléctricos; B, trabajos forestales; C, excursionistas; D, caza; E, escaladores; F, pistas; G, Navegación.
Asimismo, se constata una evidente tendencia al aumento en el tamaño de la po-blación, que casi se duplica desde el anterior censo nacional de 1989, y una mayor ex-pansión geográfica, con la aparición por vez primera de varias colonias en el noroes-te de la provincia, seguramennoroes-te debida a la colonización por parnoroes-te del núcleo cacere-ño de la Sierra de San Pedro. La ocupación de esta zona fue detectada en 1995 (del Moral y Martí, 2001). A la vez, empieza a consolidarse un grupo de buitreras en el cen-tro de la provincia y se alcanza una notable densidad en el Noreste, en las comarcas de La Serena y Los Montes (La Siberia), donde criaron 99 parejas en 1999.
0 20 40 60 80 100
Porcentaje
2-10 pp 11-30 pp 31-90 pp
Buitreras Parejas
A B C D E F G
SECTOR I 0 20 60 30 20 20 0
SECTOR II 40 20 60 60 20 0 30
AGRADECIMIENTOS
A la Guardería de la Dirección General de Medio Ambiente de la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente de la Junta de Extremadura. A la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) por la financiación del gasto de combustible, material de fichas y documentación facilitada para la elaboración de este trabajo.
BIBLIOGRAFÍA
ARROYO, B.; FERREIRO, E. y GARZA, V. 1990. II Censo Nacional del Buitre Leonado (Gyps fulvus): Población, distribución, demografía y conservación. ICO-NA. Madrid.
DEL MORAL, J.C. y MARTÍ, R. 2001. El buitre leonado en la Península Ibérica. III Censo Nacional y I Censo Ibérico coordinado, 1999. Monografía nº7. SEO/Bir-dLife, Madrid.
SÁNCHEZ, A. y RODRÍGUEZ, A. 1994. Programa de control y seguimiento de po-blaciones faunísticas. Primavera 1993. Junta Extremadura. Consejería de Obras Públicas, Urbanismo y Medio Ambiente. Agencia de Medio Ambiente.
SEO. 1981. I Censo de Buitreras. 1979. Ardeola, 26-27: 256-259.
RESUMEN.
Durante 1999 se ha censado la población nidificante de buitre leonado (Gyps ful-vus) en la provincia de Cáceres, obteniendo como resultado 987-1.149 parejas censa-das y 1.270 parejas estimacensa-das. Esta cifra supera en un 89% la obtenida en el anterior censo nacional de 1989, tendencia positiva compartida con el resto de España. La po-blación total estimada fue de 3.561 individuos al inicio de la temporada y 4.342 en oto-ño sumando los pollos volados. El éxito reproductor fue estudiado en 161 nidos, con un resultado de 111 pollos volados, equivalente a una media de 0’68 pollos por pare-ja. El buitre leonado en Cáceres se distribuye en 110 colonias y 23 parejas aisladas, la mayoría de pequeño tamaño, pues el 80% de las localidades tiene 10 ó menos nidos. Tan sólo dos buitreras acogen más de 90 parejas, ambas en Monfragüe. Geográfica-mente se consideran siete núcleos: Monfragüe (470-535 pp.), Canchos de Ramiro (164-217 pp.), Ibores-Villuercas (178-215 pp.), Tajo Internacional-Sierra de San
Pe-CENSO DE LA POBLACIÓN REPRODUCTORA
DE BUITRE LEONADO (Gyps fulvus)
EN LA PROVINCIA DE CÁCERES, AÑO 1999
Javier Prieta Díaz Av. del Valle,6 ,3ºH. 10600 Plasencia (Cáceres) [email protected]
Coordinación: Atanasio Fernández, Ángel Rodríguez, Casimiro Corbacho y Alberto Gil (D.G. Medio
Am-biente, Junta de Extremadura); Juan Carlos del Moral y Javier Prieta (SEO/BirdLife).
Colaboradores: F.Acosta, A.Acha, M.J.Álvarez, A.Antúnez, P.Barquero, N.Becerra, F.Bejarano, S.Bellido, A.Benito, P.Berrocal, G.Blanco, P.Carrera, J.Collado, F.Corchero, A.Chaves, C.Dávila, A.de Antonio, C.de la Cruz, S.Delgado, Arturo Díaz, Antonio Díaz, F.Díaz, J.C.Expósito, F.Expósi-to, J.A.Fernández, M.Fernández, V.Fernández, S.Funes, A.Galán, C.Galán, A.Gamero, E.Gar-cía, J.M.GarE.Gar-cía, N.GarE.Gar-cía, J.Gargantilla, J.F.Gil, M.Giraldo, J.Gómez, M.F.González, D.Gon-zález, G.Gordo, J.C.Grande, I.Gregorio, L.M.Guillén, A.D.Hernández, F.Hernández, J.J.Her-nández, U.HerJ.J.Her-nández, A.Hidalgo, P.Holgado, C.Martín, B.Martín, J.Martín, A.V.Martín, E.Martín, A.Martín, V.Martínez, M.Mateos, J.A.Mateos, J.D.Mera, J.Montero, P.Monteiro, J.Montes, J.M.Morera, A.Moyano, V.Moyano, M.A.Muñoz, R.Nacarino, C.Pacheco, Juan Pa-nadero, Julián PaPa-nadero, J.Paniagua, A.Paradela, A.Pérez, L.Pérez, R.Pizarro, M.Plaza, S.Polo, J.Prieta, J.Ramiro, G.Ramos, P.Ramos, C.Real, M.Reyes, D.Rodríguez, I.Rodríguez, J.Rodríguez-Tabares, J.L.Roldán, V.Rubio, J.Salguero, A.Sánchez, F.Sánchez, J.L.Sánchez, M.C.Sánchez, P.F.Sánchez, J.Sousa, M.Taborda, E.Tadeo, J.M.Timón, S.Torres, E.Torres,
dro (109 pp.), Gredos (49-51 pp.), Las Hurdes (15-20 pp.) y Riberos del Almonte (2 pp.). En la mayoría de los casos el sustrato de nidificación fueron cuarcitas, aunque existen nidos en granito, pizarra y árboles.
ABSTRACT.
Census of the Griffon Vulture (Gyps fulvus) breeding population in the Cáce-res Province, 1999. During 1999, the nesting population of Griffon Vulture in the
Cáceres Province was censused, revealing 987-1149 confirmed pairs and an estimated total of 1270 pairs. This figure is 89% higher than the previous national census in 1989, a positive trend as in the rest of Spain. The total estimated population was 3561 birds at the beginning of season and 4342 in autumn, including fledged young. The breeding success was studied in 161 nests, which produced 111 fledged young, an ave-rage of 0.68 chicks per pair. The Griffon Vulture in Cáceres is distributed in 110 (mostly small) colonies and 23 isolated pairs, with 80% of the colonies having 10 or fewer pairs. Only two colonies had more than 90 pairs, both in Monfragüe Natural Park. Geographically, nests were grouped in 7 areas: Monfragüe (470-535 pairs), Can-chos de Ramiro (164-217 pairs), Ibores-Villuercas (178-215 pairs), Tajo International-Sierra de San Pedro (109 pairs) Gredos (49-51 pairs), Las Hurdes (15-20 pairs) and Ribera del Almonte (2 pairs). Most nests were found in quartzite rocks, but nests we-re also located on granite, slate and in twe-rees.
INTRODUCCIÓN
La provincia de Cáceres alberga poblaciones de importancia de tres especies de bui-tres. Destaca en especial el buitre negro (Aegypius monachus), siendo también notables las de alimoche (Neophron percnopterus) y buitre leonado (Gyps fulvus), ambas de há-bitos rupícolas y que alcanzan altas densidades en las regiones calizas de la península Ibérica. La España silícea dispone de menos lugares adecuados para la instalación de colonias de cría de buitre leonado, pero a pesar de ello Cáceres mantiene la mayor po-blación ibérica de la especie fuera de áreas calizas y es una de las ocho provincias es-pañolas que supera el millar de parejas. Según datos del III Censo Nacional (del Moral y Martí, 2001), España alberga 17.337-18.070 parejas repartidas en 988 colonias, aun-que la población estimada es de 22.455 parejas. De las diez provincias españolas con más buitres leonados, en nueve predominan los materiales calizos, la única excepción es Cáceres que ocupa el sexto lugar, con el 5’7% de la población nacional.
El presente trabajo se enmarca dentro del III Censo Nacional y I Censo Ibérico co-ordinado de buitre leonado promovido por la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) y su objetivo es conocer la evolución y situación actual de la especie.
ÁREA DE ESTUDIO Y MÉTODOS
La provincia de Cáceres es la segunda de España por su tamaño. Está atravesada en su parte central por el río Tajo, aunque el sureste provincial drena a la cuenca del
Guadiana. A grandes rasgos, existen varios sistemas montañosos: el Sistema Central en el norte, Villuercas al sureste, Sierras de San Pedro y de Montánchez al sur y, en el centro de la provincia, varias elevaciones de escasa altitud paralelas al río Tajo, como son las sierras de Monfragüe, de Cañaveral y de Coria. El resto, excepto las depresio-nes llanas del Tiétar y el Alagón, conforman una penillanura de relieves suaves donde los ríos a veces se encajan formando los llamados localmente riberos, como los del Ta-jo, Almonte, Alagón y Salor, que presentan cantiles fluviales de gran interés para las aves rupícolas. Geológicamente predominan los materiales antiguos, con escasos re-cubrimientos del terciario y cuaternario. Los afloramientos rocosos son de naturaleza silícea, fundamentalmente granitos, cuarcitas y pizarras.
La metodología recomendada ha sido la establecida en el III Censo Nacional para todas las provincias españolas (del Moral y Martí, 2001): al menos dos visitas a cada lugar, la primera entre el 15 de febrero y el 15 de marzo para determinar el número de parejas reproductoras, y la segunda a finales de mayo o primeros de junio para esta-blecer el número de pollos que completan el desarrollo. No obstante, no todas las vi-sitas se hicieron en las fechas recomendadas y una parte de las colonias sólo ha sido visitada una vez, y en pocos casos, ninguna, recurriendo entonces a datos de 1998. Pa-ra unificar la información, se distribuyó un modelo normalizado de ficha donde se anotaban además de los datos del censo, la naturaleza del sustrato, la altitud, la pro-blemática de las colonias, etc. Sin embargo, sólo se dispone de estas fichas para me-nos de la mitad de las localidades.
La información en conjunto procede de tres fuentes distintas. La parte principal la constituyen los datos del seguimiento que anualmente efectúa la Guardería de la Di-rección General de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura, complementados con censos de algunas localidades efectuados por voluntarios de SEO/BirdLife y por da-tos para la parte fronteriza con Portugal proporcionados por el equipo portugués que simultáneamente ha censado su territorio.
El trabajo de campo consistió en la búsqueda y observación directa de cantiles ro-cosos susceptibles de albergar buitres leonados. Las cifras obtenidas se agruparon en tres categorías; las dos primeras se consideran como parejas censadas:
1. Pareja segura: observación de aves incubando y pollos en el nido, o de relevos y cebas en nidos no visibles.
2. Parejas estimadas por el observador: número probable de parejas, pues no siem-pre es observable toda la colonia.
3. Parejas estimadas: dado que con pocas visitas no es posible detectar todas las pa-rejas se ha aplicado un coeficiente de corrección que permite calcular la población real; pues en el mejor de los casos la primera visita permite detectar hasta un 81% de las parejas (del Moral y Martí, 2001).
El concepto de colonia o buitrera se basó en dos criterios: emplazamientos con dos o más nidos separadas por más de un km. de otras zonas de cría. No obstante, la
terpretación se ha aplicado con flexibilidad teniendo en cuenta factores locales como la orografía, el criterio del observador y los datos del censo de 1989. Los nidos solita-rios a más de un km. de cualquier buitrera se consideraron parejas aisladas.
POBLACIÓN Y EVOLUCIÓN
Se han localizado 110 buitreras y 23 parejas aisladas, con un resultado global de 987-1.149 parejas censadas. Estas cifras se refieren exclusivamente a parejas repro-ductoras que inician la cría, sin tener en cuenta las parejas no reprorepro-ductoras que pue-den representar hasta el 20 % de la población total (del Moral y Martí, 2001). Apli-cando el coeficiente de corrección antes citado, la población cacereña de buitre leona-do se ha estimaleona-do en un mínimo de 1.270 parejas; aunque probablemente sean más, ya que se desconocen las fechas de visita en varias localidades en las cuales se ha apli-cado el coeficiente mínimo. La cifra final de 1.149 parejas supone un aumento pobla-cional del 87 % respecto del II Censo napobla-cional de 1989 (512-613 pp.; Arroyo et al., 1990) y del 49 % sobre el censo de 1993 realizado por la Agencia de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura (769 pp.; Sánchez y Rodríguez, 1994) (Figura 1). Si bien este último sólo se refería a parejas seguras, siendo el aumento para estas del 28% en el periodo 1993-1999.
En la Figura 1 se representa la evolución del buitre leonado en Cáceres, donde se aprecia un marcado crecimiento desde finales de los setenta, a un ritmo del 13% anual. Paralelamente ha habido una mejor cobertura, en parte responsable del aumento de las cifras. Así, el primer censo de 1979 (SEO, 1981) no proporciona indicaciones sobre la localización de las colonias y la cobertura fue incompleta, al no cubrirse varias co-marcas. En 1989 se hizo el II Censo nacional, con mejor cobertura, aunque en algunos sectores (caso de Monfragüe) los datos fueron más estimas que censos reales. En 1989 se localizaron 55 buitreras y 9 parejas aisladas (Arroyo et al., 1990), es decir menos de la mitad de las localizaciones detectadas en 1999. El último censo publicado, de 1993, ofrece el resultado global de parejas seguras, pero no indica la cobertura ni da-tos por comarcas (Sánchez y Rodríguez, 1994).
Figura 1. Evolución del número de parejas reproductoras censadas de buitre leonado (Gyps fulvus) en la provincia de Cáceres en el periodo 1979-1999.
1149 769
613 322
0 300 600 900 1200 1500
1979 1989 1993 1999
La población total fue estimada en 1989 en 2.000 individuos. En el presente estu-dio de 1999 se han estimado 3.561 individuos al inicio de la temporada, aplicando la proporción de 3’1 ejemplares por pareja (del Moral, 1999), y 4.342 al final de la crian-za, sumando los 781 pollos que se estima vuelan. Quizás, estas cifras sean en realidad mayores, como se ha visto en Badajoz (Traverso, com. pers.), pues el suroeste de la península ibérica recibe un aporte de buitres leonados, sobre todo juveniles y en oto-ño, de regiones situadas al norte. En especial, Monfragüe y Gredos parecen ser luga-res de concentración de aves no reproductoras. No obstante, la estima del número to-tal de individuos es complicada por la existencia de una población flotante no repro-ductora dispersa dentro y fuera de las áreas de cría.
También se ha estudiado el éxito reproductor en 161 nidos ocupados que fueron controlados en dos sectores desde el inicio de la cría (febrero) hasta el desarrollo de los pollos (junio). Los resultados se muestran en la Tabla 1. Para el conjunto del cen-so se dispone de datos de 949 nidos, donde vuelan 758 pollos, es decir un éxito medio de 0’79 pollos por pareja reproductora, bastante mayor que el valor de 0’68 obtenido en el seguimiento detallado de 161 nidos. La fiabilidad de los parámetros reproducto-res depende del número de visitas, de este modo es habitual que los valoreproducto-res obtenidos en censos a gran escala estén sobreestimados, así el éxito reproductor medio en Espa-ña en 1989 fue de 0’76 y en 1989 de 0’75, oscilando entre 0’50 y 1’00 según las pro-vincias; en estudios intensivos de ámbito menor el éxito reproductor fue de 0’68 en Segovia y País Vasco y de 0’60 en Navarra (del Moral y Martí, 2001), similares al ob-tenido en Cáceres en 1999. Al carecer de datos del número de parejas no reproducto-ras no ha sido posible calcular la productividad o número de pollos volados por pare-ja, aunque los valores habituales en España oscilan entre 0’52 y 0’65, de acuerdo con los estudios intensivos antes citados (del Moral y Martí, 2001).
Tabla 1. Éxito reproductor del buitre leonado (Gyps fulvus) en Cáceres, año 1999.
BUITRERAS
En total se localizaron 110 buitreras y 23 nidos aislados. El grado de dispersión es por tanto muy alto, siendo Cáceres la provincia española con mayor número de loca-lidades ocupadas (133) y la única que supera el centenar, a pesar de albergar sólo el 5’7% de la población española. Por detrás y a bastante distancia se sitúan Teruel con 91 localidades y Huesca con 75. El tamaño medio de las buitreras cacereñas es tam-bién pequeño: 10’4 nidos; muy lejos de los 67 de Segovia, los 30 de Navarra y Bur-gos o los 20 de Aragón y Cádiz (del Moral y Martí, 2001). La razón estriba en el tipo
ANUARIOADENEX1999-2000
Comarca Nidos controlados Pollos volados Éxito reproductor
Valle del Jerte 34 21 0’62
Monfragüe 127 89 0’70
de sustrato rocoso, calizas en los casos indicados, y silíceo en Cáceres, menos ade-cuado para el asentamiento de grandes colonias.
Según el tamaño de las buitreras se diferenciaron las siguientes categorías (Fig. 2):
1. Categoría I (2-10 pp). 87 buitreras (79’1%) y 397 parejas (34’6%).
2. Categoría II (11-30 pp). 16 buitreras (14’6%) y 270 parejas (23’5%).
3. Categoría III (31-90 pp). 5 buitreras (4’5%) y 259 parejas (22’5%). Tres en Can-chos de Ramiro y dos en Monfragüe.
4. Categoría IV (más de 90 pp.). 2 buitreras (1’8%) y 200 parejas (17’4%). Son las mayores colonias de toda Extremadura y se localizan en Monfragüe.
5. Sólo una pequeñísima parte de la población, 23 parejas (2%), nidifican de ma-nera aislada. Este dato no se incluye en la Figura 2.
Figura 2. Porcentaje de buitreras y parejas en Cáceres 1999 según categorías.
La práctica totalidad de los nidos y buitreras localizados estaban sobre sustrato ro-coso, principalmente cuarcitas, empleando granitos y pizarra en algunas comarcas. La excepción son cuatro nidos en árbol en Monfragüe, en todos los casos plataformas de buitre negro construidas en alcornoques. También se han encontrado casos de usurpa-ción de nidos de otras aves rupícolas como cigüeña negra, alimoche, águila real y águi-la perdicera (Prieta y Traverso, 2000; A.Acha, com. pers.).
DISTRIBUCIÓN
La distribución de la población nidificante del buitre leonado en Cáceres se mues-tra en la Figura 3. No obstante, en todas las épocas es posible ver aves en vuelo y ali-mentándose por todo el territorio provincial. A grandes rasgos se aprecian tres pobla-ciones en el norte, suroeste y sureste, y un pequeño núcleo aislado en el centro, aun-que para un mejor análisis se consideran siete núcleos diferentes. Al norte, en el
Si-0 20 40 60 80 100
Porcentaje
2-10 pp 11-30 pp 31-90 pp <90 pp Buitreras Parejas
stema Central, hay dos pequeños núcleos en Las Hurdes y Gredos con pequeñas colo-nias dispersas que se continúan hacia Castilla y León. En el suroeste están los núcle-os de Sierra de San Pedro-Tajo Internacional y de lnúcle-os Canchnúcle-os de Ramiro, que forman parte de una unidad mayor hacia Portugal y el noroeste de Badajoz. Al sureste está el área de mayor importancia con dos núcleos muy relacionados entre si: Ibores-Villuer-cas y Monfragüe. Por último, en el centro de la provincia hay un núcleo mínimo en el río Almonte con sólo 2 parejas. A menor escala, las mayores buitreras y la mayor den-sidad se localizan en los grandes cortados fluviales del río Tajo y sus afluentes en Monfragüe y del río Alagón en los Canchos de Ramiro. La expansión territorial res-pecto al censo de 1989 ha sido pequeña, apareciendo pequeños núcleos en Las Hurdes y Almonte y desapareciendo la única colonia de la Sierra de Cañaveral, entre Monfra-güe y Canchos de Ramiro.
Figura 3. Distribución de la población nidificante de buitre leonado (Gyps fulvus) en la pro-vincia de Cáceres, año 1999, representada en cuadriculas UTM de 10x10 km.
Las Hurdes
En 1999 contaba con 5 buitreras y 15-20 parejas, volando un mínimo de 11 pollos. Todas las colonias tenían menos de 10 nidos, siendo la media de 4 nidos y el máximo de 8. No existen datos en el censo de 1989, aunque es posible que en esa fecha ya hu-biera algunos nidos en la comarca. Ninguna localidad queda dentro de espacios prote-gidos. Este núcleo es el menor de la provincia con el 1’7% de los nidos.
Gredos
En 1999 se localizaron 9 buitreras y 2 nidos aislados que sumaban 49-51 parejas,
volando al menos 32 pollos. Las buitreras eran pequeñas, todas de categoría I, con un tamaño medio de 5’4 parejas y máximo de 10. Este núcleo abarca tres comarcas: Va-lle del Jerte (39 pp.), La Vera (7 pp.) y VaVa-lle del Ambroz (5 pp.), que suponen el 4’4% de los nidos de la provincia. En comparación con los datos de 1989, 3 buitreras y 8-10 pp., el aumento ha sido espectacular, al multiplicarse la población por cinco. Sólo 2 localidades y 6 nidos están en espacios protegidos (R.N. Garganta de los Infiernos). La naturaleza granítica de la Sierra de Gredos ofrece pocos lugares propicios para la nidificación, pero mantiene unos recursos tróficos importantes, especialmente en ve-rano, motivo por el que son habituales las concentraciones de buitres no reproducto-res. Así, durante el periodo de censo de contaron 55 y 104 aves en dos buitreras que sólo tenían 3 y 5 nidos respectivamente.
Canchos de Ramiro
Núcleo de alta densidad situado en la parte baja del embalse de Alcántara, tanto en el río Tajo como en el Alagón, en este último están las mayores colonias y se encuen-tra el paraje de los Canchos de Ramiro que da nombre al resto del área. En 1999 al-bergaba 14 colonias y 2 parejas aisladas, sumando 164-217 parejas, el 18,9% de la pro-vincia, y volando un mínimo de 153 pollos. El tamaño medio de las colonias fue de 15’5 nidos, con un máximo de 55. Por clases había 9, 2 y 3 buitreras de categorías I, II y III, respectivamente. Desde 1989, cuando se contaron 6 colonias y 107-140 pp., el aumento ha sido del 55%. En 1989 se localizó la entonces mayor colonia de Extre-madura (Sierra de la Solana, muy compleja y difícil de censar) con 72-97 parejas; sin embargo, en 1999 sólo se cuentan 31-50 nidos, hecho sorprendente, pues el resto de las buitreras de la zona han aumentado, en algunos casos al doble o al triple. Quizás la distinta cobertura sea responsable de esta importante diferencia. La mayoría de las colonias están protegidas por la ZEPA “Canchos de Ramiro”.
Monfragüe
Este emblemático lugar alberga la mayor población extremeña de buitre leonado y una de las mayores de España. Casi la mitad de la población cacereña, el 46’6%, ni-difica en Monfragüe. En 1999 se contaron 470-535 parejas agrupadas en 33 buitreras y 4 parejas aisladas, volando al menos 365 pollos. Por tanto, al final de la época de cría, más de 2.000 buitres leonados volaban en este paraje. Por la categoría de las co-lonias hay 23 de tipo I, 6 de tipo II, 2 de tipo III y 2 de tipo IV, estas dos últimas son las mayores colonias extremeñas: el Salto del Corzo (104 nidos) y la Peña Falcón (91 nidos), ambas en el río Tajo. El tamaño medio fue de 16 nidos por colonia, el mayor de la provincia, pero similar al de Canchos de Ramiro; no obstante, la delimitación de las buitreras ha sido difícil en algunos casos por la presencia de nidos intermedios en todo tipo de escarpes. El aumento de población detectado desde 1989 (18 buitreras y 281-316 parejas) es del 62%, aunque los datos de ese año son más estimas que censos reales y posiblemente estuvieran sobrevalorados. Si sólo tenemos en cuenta la parte de Parque Natural de uso público, el aumento es del 100%, pasando de 96 nidos en 1989 a 192 en 1999. Casi toda la población está dentro del Parque Natural, aunque se
evi-dencia una progresiva expansión en zonas fuera del Parque, tanto al Oeste como al Es-te, donde no existe límite de continuidad con el núcleo de Ibores-Villuercas.
Villuercas e Ibores
Comarca de relieve muy abrupto caracterizada por la presencia de muchas buitre-ras de pequeño tamaño. En 1999 se localizaron 34 colonias y 7 nidos aislados que su-maban 178-215 parejas, el 18’7% de la provincia. Al menos volaron 135 pollos ese año. Por clases había 5 buitreras de categoría II y el resto, 29, de categoría I. El tama-ño medio fue de 6’3 nidos y el máximo de 20; lo que pone en evidencia la gran dis-persión del buitre leonado en esta comarca, quizás el caso más extremo de España. El aumento producido desde 1989 es del 92%; en ese año se contaron 92-112 parejas en 19 colonias y 3 nidos solitarios. El hecho de existir tantas pequeñas localidades difi-culta cualquier intento de censo y en varias colonias se han observado disminuciones, a veces importantes, en el número de parejas, quizás debidas a una diferente cobertu-ra, así como la desaparición de algunas buitreras. Sólo parte de la población queda dentro de la reciente ZEPA “Villuercas-Ibores”.
Tajo Internacional y Sierra de San Pedro
En 1999 contaba con 15 buitreras y 6 parejas aisladas que sumaban 119 nidos, el 10’4% de Cáceres, donde volaron como mínimo 59 pollos. Todas las colonias, excep-to tres que suman 63 parejas, tenían menos de 10 nidos, siendo la media de 7’5 y el máximo de 27. Las cifras de 1999 multiplican por 4 las obtenidas en 1989, cuando se localizaron 7 buitreras y 2 nidos aislados para un total de 31 parejas. No obstante, la cobertura en 1989 se limitó a la Sierra de San Pedro, sin cubrir el río Tajo, que proba-blemente albergaba varias buitreras, aunque las más importantes están en la orilla por-tuguesa. Gran parte de este núcleo queda protegido por las ZEPA “Sierra de San Pe-dro” y “Cedillo-Tajo Internacional”.
Riberos del Almonte
Núcleo de muy pequeño tamaño en el centro de la provincia y de reciente apari-ción. Ocupa pequeños cortados fluviales del río Almonte en la parte inundada por el embalse de Alcántara y consta únicamente de 2 parejas aisladas (0’2% provincial) que criaron 2 pollos. La zona no está incluida en ningún espacio protegido.
BIBLIOGRAFÍA
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SÁNCHEZ, A. y RODRÍGUEZ, A. 1994. Programa de control y seguimiento de po-blaciones faunísticas. Primavera 1993. Junta Extremadura. Consejería de Obras Públicas, Urbanismo y Medio Ambiente. Agencia de Medio Ambiente. Mérida.
RESUMEN
Entre 1988 y 2000 se han realizado censos anuales de la población reproductora de buitre leonado (Gyps fulvus) en el Embalse de Puerto Peña o García Sola (Badajoz), que ha aumentado de 43 a 69 parejas. Asimismo, se ha calculado un éxito reproductor medio de 0’86 y una productividad media de 0’74 pollos por pareja controlada. Los principales problemas que aquejan a esta colonia son las molestias por excursionistas, la construcción de pistas y carreteras y los tendidos eléctricos.
ABSTRACT
Trends in the Griffon Vulture (Gyps fulvus) population at the Puerto Peña Reservoir, La Siberia, Badajoz. Between 1988 and 2000 an annual census of the
breeding population was carried out, revealing a rise from 43 to 69 pairs. An average breeding success of 0.86 and an average productivity of 0.74 young per observed pair were calculated for those nests studied. The major threats to this colony are the build-ing of roads and tracks, electricity cables and disturbance by excursionists.
INTRODUCCIÓN
El presente estudio trata sobre la tendencia poblacional y los parámetros reproduc-tores del buitre leonado (Gyps fulvus) en la colonia más importante de la provincia de Badajoz. Estos aspectos de la biología de esta rapaz han sido tratados por otros auto-res en varias poblaciones repartidas por la geografía española (Acedo y Ruiz, 1987; Traverso et al., 1997). Sin embargo, siguen siendo escasos los estudios relativos a la reproducción de esta especie en Extremadura, refiriéndose la mayoría de los datos existentes a censos poblacionales (Tabla 1). Los objetivos de este estudio son aportar nueva información sobre la biología del buitre leonado y contribuir a la conservación de esta especie en Badajoz.
EVOLUCIÓN DEL BUITRE LEONADO (Gyps fulvus)
EN EL EMBALSE DE PUERTO PEÑA,
LA SIBERIA, BADAJOZ
José María Traverso Martínez C/ Jardines, 18. 28610 Villamanta (Madrid) [email protected]
Tabla 1. Evolución de la población de buitre leonado (Gyps fulvus) en Extremadura. Referencias: 1979 (SEO, 1981), 1989 (Arroyo et al., 1990),
1993 (Sánchez y Rodríguez, 1994) y 1999 (Del Moral y Martí, 2001).
ÁREA DE ESTUDIO Y METODOLOGÍA
La colonia del Embalse de Puerto Peña, también llamado de García Sola y ubica-do en el curso del río Guadiana, está en un paraje perteneciente a la ZEPA “Sierra de los Golondrinos y Puerto Peña” y del Área Importante para las Aves nº 283 “Embalse de Puerto Peña-Valdecaballeros” del inventario de SEO/BirdLife (Viada, 1998). El embalse está en la comarca de La Siberia, en el extremo noreste de la provincia de Ba-dajoz y colindante con las provincias de Toledo, Ciudad Real y Cáceres. Esta comar-ca ocupa una superficie de 2.736 Km2y cuenta con una población de 28.000 habitan-tes y una densidad de 10’2 habitanhabitan-tes por Km2.
La colonia estudiada se encuentra repartida entre los términos municipales de Ta-larrubias, Herrera del Duque y Valdecaballeros (Figura 1). Las buitreras están locali-zadas a una altitud media de 600 m. en las sierras cuarcíticas que rodean el embalse de García Sola. Este embalse fue construido en 1965, tiene 3.550 Ha. de superficie y 555 Hm3de volumen, la presa está en el término de Talarrubias, y sus funciones son el regadío, el control de avenidas y la producción de energía eléctrica. En la actuali-dad La Siberia sólo mantiene otra colonia de esta especie en Villarta de los Montes, con 8 parejas nidificantes en 1999, al haber desaparecido en los últimos años la bui-trera existente en el embalse del Cijara, en Helechosa de los Montes.
Figura 1. Área de Estudio
AÑO 1979 1989 1993 1999
Badajoz 42-65 71-78 98 133-134
Cáceres 322-332 523-613 769 987-1149
Extremadura 364-397 594-691 867 1120-1283
Desde el año de 1988 se vienen realizando censos de las rapaces nidificantes en los cortados fluviales y cantiles serranos de cuarcita del entorno del Embalse de Puerto Peña. La metodología empleada ha sido la observación directa de los lugares donde ya se conocía la existencia de nidos de buitre leonado y de aquellos otros que fueran ade-cuados para albergar a esta especie. Como mínimo se han realizado tres visitas a cada lugar ocupado: 1ª visita de diciembre a febrero para localizar parejas nidificantes y re-productoras, 2ª visita en abril y mayo para localizar pollos nacidos y 3ª visita entre ju-lio y agosto para ver los pollos que han completado su desarrollo.
Asimismo se establecieron dos categorías de parejas reproductoras atendiendo a los siguientes criterios: pareja segura, si hubo nido ocupado (observación de relevo, adulto incubando, huevo o pollo), y pareja probable, si se vieron adultos o parejas re-gentando nido pero sin dar muestras de reproducción activa.
Las fórmulas empleadas para calcular los parámetros reproductores son:
número de pollos que completan su desarrollo Éxito reproductor:
número de parejas reproductoras
número de pollos que completan su desarrollo Productividad:
número de parejas controladas
RESULTADOS
En la Figura 2 se muestra la evolución de la población nidificante de buitre leona-do en el embalse de Puerto Peña. La tendencia es oscilante, con aumentos al principio y final del periodo de estudio y un descenso a mitad de los noventa. El máximo de pa-rejas reproductoras se alcanza en el año 1999 con 70 papa-rejas nidificantes, lo cual su-pone el 52’6 % del total de Badajoz y el 6’2 % de Extremadura. El incremento abso-luto es de 26 parejas en el periodo 1988-2000, un 60’4%, aunque si sólo se tienen en cuenta las parejas reproductoras, el aumento es de 13 parejas, el 30’2%.
Los parámetros reproductores para cada año del periodo de estudio aparecen en la Tabla 2. En conjunto se han controlado 734 parejas y 633 nidificaciones, con un total de 549 pollos que completan su desarrollo, lo que supone un éxito medio del 0’86 y una productividad de 0’74 pollos por pareja controlada. Como se aprecia en la Tabla 3, estas cifras son más elevadas que la media española de 1989 y 1999 y también su-peran las medias de las provincias de Cáceres y Badajoz obtenidas en el censo de 1999. No obstante, en este tipo de censos de amplia escala los parámetros reproducti-vos suelen sobreestimarse como ponen de manifiesto estudios intensireproducti-vos de ámbito más reducido (del Moral y Martí, 2001).
Figura 2. Nº de parejas de buitre leonado (Gyps fulvus) en Puerto Peña (Badajoz)
Tabla 2. Parámetros reproductores del buitre leonado (Gyps fulvus) en Puerto Peña (Badajoz).
A, parejas controladas; B, parejas nidificantes; C, pollos que completan el desarrollo; D, éxito reproductivo; y E, productividad.
Tabla 3. Parámetros reproductores del buitre leonado (Gyps fulvus) en España.
Asimismo, en los dos últimos años de estudio (1999 y 2000) se han efectuado re-cuentos de individuos presentes en los roquedos de la colonia. En época de reproduc-ción (primavera, verano) la poblareproduc-ción se estima en unos 250 ejemplares. Este número aumenta en época de dispersión juvenil (otoño, invierno) con la llegada de ejemplares
0 20 40 60 80 100
1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000
Años
Nº de parejas
1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000
A 4 3 4 6 5 0 6 1 6 5 5 6 4 9 5 0 5 4 5 2 6 9 7 0 6 9
B 4 3 4 2 4 7 5 4 5 4 4 5 3 9 3 9 5 2 4 6 5 9 5 7 5 6
C 3 9 4 1 4 0 3 9 4 2 4 2 3 8 3 2 4 4 4 1 5 2 4 8 5 1
D 0,90 0,97 0,85 0,72 0.77 0,93 0,97 0,82 0,84 0,89 0,88 0,84 0,91
E 0,90 0,89 0,80 0,64 0,69 0,75 0,77 0,64 0,81 0,79 0,75 0,68 0,74
Territorio Productividad Éxito reproductor Referencia Puerto Peña (Badajoz) 0,74 0,86 Presente estudio Cáceres (1999) 0,68 0,70 Del Moral y Martí, 2001 Cádiz (1984-1994) 0,67 0,76 Del Moral y Martí, 2001 Badajoz (1999) 0’66 0,72 Del Moral y Martí, 2001
España (1999) 0,66 0,75 Del Moral y Martí, 2001
España (1989) 0’65 0,76 Arroyo et al. 1990
Segovia (1993) 0,65 0,68 Del Moral y Martí, 2001 País Vasco (1995) 0,59 0,68 Del Moral y Martí, 2001
del norte y centro de España y de Francia; varios de ellos identificados mediante la lec-tura de anillas de PVC que portan en sus tarsos. Los valores máximos se obtienen du-rante el periodo invernal (diciembre y enero), con recuentos en los dos últimos años de hasta 450 ejemplares.
PROBLEMAS DE CONSERVACIÓN
Las principales molestias y amenazas que afectan a la población de buitre leonado en la colonia del Embalse de Puerto Peña son:
1. Excursionismo. Es la principal causa de molestias. La afluencia de excursionis-tas no es uniforme, siendo muy baja de lunes a viernes y muy alta los sábados, do-mingos, festivos y periodos de vacaciones. La buitrera más sensible es la pedriza junto a la presa, que con más del 50% de la población de la colonia tiene un sen-dero que corona la cima del cantil. Los perjuicios son mayores en periodo de in-cubación y con pollos muy pequeños en los nidos (enero a marzo), siendo posible el fracaso total de la crianza; en cambio los efectos se atenúan cuando los pollos están crecidos y emplumados (junio y julio).
2. Caza. La celebración de monterías de caza mayor en los terrenos próximos trae consigo el abandono de algunas de las puestas entre diciembre y febrero.
3. Trabajos forestales. No tiene carácter anual, pero en los años que se efectúa el efecto puede ser grave, caso de la desaparición de una buitrera en 1997 por una ta-la de eucaliptos.
4. Escalada. En los últimos años ha remitido gracias a la información dada a los es-caladores y a la sensibilidad de estos deportistas hacia la naturaleza.
5. Pistas y carreteras. Existe una gran amenaza que es la modificación de la carre-tera Nacional 430, con la construcción de un enorme viaducto y de un nuevo tra-zado por debajo de la pedriza mayor de la colonia. Existen alternativas de menor impacto ambiental y más baratas.
6. Tendidos eléctricos. En los 13 años de estudio se tienen datos de 18 colisiones de buitres con tendidos, en su mayoría eran jóvenes del año y en invierno, época de mayor riesgo por la peor meteorología y el elevado de ejemplares que utilizan la colonia. El número real de muertes producidas debe ser mucho mayor.
7. Veneno. Aunque existen referencias de casos en los años setenta (Suárez et al, 1998), durante los años de estudio no se ha confirmado ningún envenenamiento.
8. Otros problemas son la navegación en el embalse, el expolio de nidos y las mo-lestias por fotógrafos y aficionados a la naturaleza. No obstante, estos aspectos afectan menos al buitre leonado que a otras especies rupícolas que crían en la zo-na: cigüeña negra (Ciconia nigra), águila perdicera (Hieraaetus fasciatus) y ali-moche (Neophron percnopterus).
AGRADECIMIENTOS
Por la ayuda prestada a Jesús Rojas, Álvaro Sánchez, Javier Marchamalo, Alfredo Mi-rat, Víctor Ruiz, Manuel Gómez, Alberto Pablo, Pedro López, Antonio Sanz y José A. León.
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RESUMEN.
Durante el año 2000 se ha desarrollado la Quinta Campaña de censo y manejo de nidos de aguiluchos cenizo (Circus pygargus) y lagunero (Circus aeruginosus) en la ZEPA Embalse de Orellana-Sierra de Pela y su entorno. El censo ha arrojado un re-sultado de 135-139 parejas de aguilucho cenizo, 98 de ellas en el municipio de Espa-rragosa de Lares, incluyendo una colonia de 34 parejas. En total, se localizaron 105 nidos donde nacieron 238 pollos y volaron 152 jóvenes. La campaña de manejo se efectuó en 71 nidos situados en cultivos de cereal, de los cuales volaron 98 juveniles. La productividad fue de 1’45 pollos/pareja, inferior a la media de 1’62 de los últimos 5 años. La primavera estuvo caracterizada por la abundancia de lluvias, que tuvieron un efecto negativo (pérdida de puestas) y otro positivo (retraso en la siega). La mayo-ría de las puestas se efectuó entre el 8 y el 30 de abril y de los vuelos entre el 10 y el 30 de junio. El porcentaje de fracasos fue alto, con un 40’7% de fracasos totales y un 10’2% de parciales. La medida de manejo más positiva fue la creación de rodales en nidos con pollos, pues en nidos con huevos el uso de rodal no impidió el fracaso de todas las puestas. Las principales causas de mortalidad de los pollos fueron la preda-ción y la persecupreda-ción directa. En cuanto al aguilucho lagunero, se censaron 10 pare-jas, la mitad en cultivos de cereal, donde se intervino en 3 nidos y volaron sólo 3 jó-venes. Es decir, una productividad de 1 pollo por pareja.
ABSTRACT.
Fifth Harrier Survey and Management Programme in the Embalse de Ore-llana-Sierra de Pela S.P.A. and surrounding area, 2000. A conservation project for
Montagu’s Harrier (Circus pygargus) and Western Marsh Harrier (Circus aeruginosus) was carried out in the Embalse de Orellana-Sierra de Pela SPA (Special Protection Area) and surrounding area, during 2000. The census revealed 135-139 pairs of Mon-tagu’s Harriers, with 98 of these pairs in Esparragosa de Lares, including one colony of 34 pairs. Overall, 105 Montagu’s Harrier nests were located, 238 chicks were
hat-V CAMPAÑA DE CENSO Y MANEJO DE
AGUILUCHOS EN LA ZEPA “EMBALSE DE
ORELLANA-SIERRA DE PELA” Y SU ENTORNO. AÑO 2.000
Manuel Gómez Calzado (Coordinador) C/ Campanario, 35. 06740-Orellana la Vieja (Badajoz)
Colaboradores: Juan Pedro Sierra Crucera, Urs Peter Staüble, Silvana Bolli, Jost Bühlmann, Domingo Jiménez Martín y Luis Lozano Martínez
ched and 152 young fledged successfully. 71 nests in cereal fields had to be interve-ned and 98 young fledged from them. Average productivity was 1.45 chicks per pair, lower than the average (1.62) of the previous 5 years. The spring was very rainy, with the negative effect of higher clutch loss, but the positive effect of a delayed harvest. Most eggs were laid between 8 and 30 April and most young fledged from 10 to 30 June. Breeding failure was high: 40.7% of nests failed completely and 10.2% partially. The most positive management measure by farmers was to leave a small area untou-ched around nests with chicks, since all nests with eggs managed in the same way fai-led. Chicks died mainly due to predation and direct human persecution. Likewise, 10 pairs of Western Marsh Harrier were surveyed, half of these nesting in cereal fields, and though three of these were managed, only three chicks successfully fledged. Pro-ductivity was consequently one young fledged per pair.
INTRODUCCIÓN
Entre abril y julio del año 2.000 se ha llevado a cabo por ADENEX la V Campaña de censo y manejo de nidos de aguilucho cenizo (Circus pygargus) y aguilucho lagu-nero (Circus aeruginosus). El ámbito de actuación abarca la practica totalidad de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) Embalse de Orellana-Sierra de Pe-la así como su área periférica, comprendiendo parcialmente Pe-las comarcas de La Sere-na, La Siberia y Las Dehesas.
En abril se inició el censo de ambas especies. Durante mayo se realizó la campaña informativa y de sensibilización de agricultores y paralelamente se localizó el mayor número de nidos posible. El seguimiento y manejo se efectuó en los meses siguientes y se prolongó hasta mediados de julio, cuando volaron los últimos jóvenes. El mane-jo de nidos comprende la localización y mapeado de los mismos antes y durante la sie-ga, plan de actuación y seguimiento del éxito de cría.
La siega mecanizada del cereal, la disponibilidad de alimento y, sospechamos, la persecución directa son los problemas más acuciantes para ambas especies de aguilu-cho, tanto en el ámbito de actuación de este trabajo como en toda Extremadura. El ob-jeto de esta campaña es minimizar el efecto de la siega y en la medida de lo posible la persecución directa de la especie.
ÁREA Y TRABAJO DE CAMPO
Las labores de censo han abarcado toda la ZEPA Embalse de Orellana-Sierra de Pe-la, de 42.610 Has., situada en la cuenca media del río Guadiana al noreste de la pro-vincia de Badajoz, abarcando total o parcialmente los términos municipales de Ore-llana la Vieja, OreOre-llana la Sierra, Acedera, Navalvillar de Pela, Casas de Don Pedro, Talarrubias, Esparragosa de Lares, Puebla de Alcocer y Campanario. Asimismo se censó el área periférica a la ZEPA situada en estos mismos términos municipales y par-te del de Logrosán en la provincia de Cáceres.
El manejo de nidos se ha extendido por las zonas de mayor densidad de la especie, normalmente coincidentes con las seleccionadas en anteriores campañas, abarcando casi la totalidad del término de Esparragosa de Lares y colonias dispersas de Orellana la Vieja y Navalvillar de Pela. La campaña de sensibilización y asesoramiento a cose-cheros y agricultores se extendió por algunas pequeñas colonias y parejas solitarias imposibles de cubrir en el trabajo de campo.
METODOLOGÍA DE CENSO
El método fue el usado en anteriores campañas (Gómez Calzado et al., 1996; Gó-mez Calzado, 1997; GóGó-mez Calzado y Calderón, 1999; GóGó-mez Calzado, 2000). Los tipos de pareja y los criterios para calificarlas fueron: (1) Pareja segura: nidos con po-llos o huevos, nidos vacíos con signos de presencia anterior, jóvenes volando en su en-torno, nidos con restos de pollos o huevos, paradas nupciales y actitudes territoriales en hembras o parejas. (2) Pareja probable: observaciones repetidas de adultos en la misma zona en época de reproducción. Cada colonia se visitó al menos en 2-3 ocasio-nes a lo largo de abril (época de paradas nupciales) y mayo para la localizar de nidos, como paso previo a la campaña de manejo.
Para la confección final del censo se tuvieron en cuenta las posibles y frecuentes puestas de reposición y el movimiento de parejas entre distintas colonias, hecho habi-tual derivado de las diferentes condiciones del cereal y del segado escalonado en dis-tintos campos, si bien ese año esta situación se suavizó al no cosecharse casi para he-no y retrasarse la recogida de grahe-no. Por otro lado, las abundantes lluvias y tormentas de abril y mayo ocasionaron la perdida de algunas nidadas y las consiguientes puestas de reposición.
RESULTADOS DEL CENSO
El número de parejas de aguilucho cenizo censado en toda la zona de estudio (Ta-bla 1) fue de 136-139, destacando Esparragosa de Lares, en el noreste de la Serena, con 98 parejas en 9 colonias (las mayores con 34 y 18 nidos) y 2 parejas aisladas. El sector Orellana-Las Dehesas arrojó 36-38 parejas en 8 colonias (la mayor con 9 nidos), lo cual debe suponer al menos el 50% de las existentes en los llanos cerealistas entre Navalvi-llar de Pela y Zorita. Finalmente, está Talarrubias con 2-3 parejas en una sola colonia.
Tabla 1. Censo de aguiluchos cenizo (Circus pygargus) y lagunero (Circus aeruginosus) en la ZEPA Embalse de Orellana-Sierra de Pela y su entorno, año 2000.
ANUARIOADENEX1999-2000
Termino municipal Aguilucho cenizo Aguilucho lagunero
Esparragosa de Lares 98 3
Talarrubias 2-3 1
Navalvillar de Pela 24-26 3
Logrosán 4-5 2
Casas de Don Pedro 3
-Orellana la Vieja 5
-Campanario - 1