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Clasicismo: Biografía de Ludwig van Beethoven y sus principales obras.

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Academic year: 2020

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UNIVERSIDAD NACIONAL DE EDUCACIÓN

Enrique Guzmán y Valle

Alma Máter del Magisterio Nacional

FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES

Escuela Profesional de Educación Artística

MONOGRAFÍA

Clasicismo: Biografía de Ludwig van Beethoven y sus principales obras.

Examen de Suficiencia Profesional Res. N° 0739 - 2019 - D - FCSYH

Presentada por:

Cristhian Robert Terrel Ticse

Para optar al Título Profesional de Licenciado en Educación

Especialidad: A.P Educación Artística - Música A.S Teatro - Artes Plásticas

Lima, Perú

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MONOGRAFÍA

Clasicismo: Biografía de Ludwig van Beethoven y sus principales obras.

Designación de Jurado Resolución N° 0739 - 2019 - D - FCSYH

_______________________________ Dra. Salas Andia, María Fátima

Presidente

______________________________ Mg. Bravo Ormea, Marta Sara

Secretario

______________________________ Mg. Espinoza Navarro, Isaac

Vocal

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Tabla de Contenidos

Introducción ... vi

Capítulo I: El Clasicismo Musical ...9

1.1 Antecedentes Históricos del Clasicismo Musical. ...9

1.2 Características del Clasicismo ... 11

1.2.1 El sistema de patronazgo ... 11

1.2.2 Elementos ... 12

1.3 Formas musicales del Clasicismo ... 13

1.3.1 La sonata... 13

1.3.2 La orquesta clásica (sinfonía) ... 16

1.3.3 La ópera ... 17

1.4 Principales Compositores del Clasicismo ... 18

1.4.1 Franz Joseph Haydn (1732 - 1809) ... 18

1.4.2 Wolfgang Amadeus Mozart (1756 - 1791) ... 20

1.4.3 Beethoven y la transición hacia el Romanticismo ... 21

Capítulo II: Biografía de Beethoven. ... 24

2.1 Dificultades con la Biografía de Beethoven ... 24

2.1.1 La manipulación de Anton Schindler... 24

2.1.2 El silencio de Karl Holz ... 25

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2.2 Vida del Compositor ... 27

2.2.1 La familia de Ludwig ... 27

2.2.2 Sus primeros años en la música ... 31

2.2.3 La muerte de su madre. ... 34

2.2.4 En Viena ... 37

2.2.5 La confesión de su enfermedad ... 43

2.2.6 Los padecimientos del compositor... 60

2.2.7 Informe sobre su autopsia... 65

Capítulo III: Obras de Beethoven ... 67

3.1 Sinfonía N° 3 (Heroica)... 67

3.1.1 Primer movimiento (Mi bemol Mayor: Allegro con brio) ... 68

3.1.2 Segundo movimiento (Do menor: Marcha fúnebre, Adagio assai) ... 69

3.1.3 El tercer movimiento (Mi bemol mayor: Scherzo, Allegro vivace) ... 69

3.1.4 El cuarto movimiento (Mi bemol mayor: Finale, Allegro molto) ... 69

3.2 Sinfonía N° 5 (Do menor) ... 70

3.2.1 Primer movimiento (allegro con brío)... 70

3.2.2 Segundo movimiento (andante con moto)... 71

3.2.3 Tercer movimiento (allegro) ... 71

3.2.4 Cuarto movimiento (allegro) ... 71

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Capítulo IV: Aplicación Didáctica ... 75

Sesión de Aprendizaje N° 1 ... 75

Síntesis ... 80

Apreciación Crítica y sugerencias ... 81

Referencias ... 82

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Introducción

Quién no ha escuchado siquiera por casualidad alguna obra de Ludwig van Beethoven. Es que la fama del compositor sigue presente en nuestros tiempos, aunque quizá de manera indirecta pero, Beethoven sigue siendo reconocido por sus obras. La novena sinfonía por ejemplo ya desde el 2003 está inscrita por la UNESCO como Memorias de la Humanidad, es por ello la

importancia de retro alimentar en este tiempo a los jóvenes sobre la vida de este gran compositor, que no solo creó una nueva forma de hacer música, también nos heredó su estilo de vida libre de la opresión de aquellos que dominaban con el dinero el mundo. Hizo valer su música con esa actitud rebelde, pensó en la muerte en un momento de depresión, no lo hizo, de lo contrario hoy no conoceríamos más que dos sinfonías de él, pero no fue así, después que redactara el famoso “Testamento de Heiligenstadt” donde confesaba el inicio de su sordera y otras enfermedades que lo aquejaban, no se dio por vencido. Tuvo un impulso creativo para componer su tercera

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representarán al pueblo, las clases menos favorecidas pero que están sosteniendo con su trabajo a este país.

Los tiempos han cambiado y con ella la forma de hacer y vender música, el surgimiento de la música popular y su pronta degeneración es evidente por cualquier medio de comunicación, “(…) todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor (…)” diría un tango argentino llamado “Cambalache”. Al parecer la música de hoy solo sirve para escapar del

aburrimiento, porque estamos cansados de la rutina, del trabajo, de nuestros problemas y por ello necesitamos distraernos mirando hacia otro lado y ser indiferentes con la realidad que nos cuesta enfrentar, para entregarnos a esa cultura que a banalizado la música para su diversión, en ese sentido creo que no sólo para los jóvenes es importante recordar la vida de Beethoven, también para los adultos.

Todo ser humano llega a una edad en el que las fuerzas se van, la mente no es la misma y cuesta cada vez más ser independiente, pero la pregunta para ellos es ¿al mirar hacia atrás, que ven? ¿Podemos hacer algo todavía? Qué responderemos al llegar a esa etapa de nuestras vidas, si hicimos algo significativo, quizá no para el mundo pero sí para nuestras familias. La música de Beethoven por muchos años siguió siendo importante para el mundo, porque también simboliza la hermandad, la paz y la libertad. Beethoven nos dejó lo mejor que tenía, en ese sentido en el que un día nos tocará dejar algo para los que se quedan, será la vida y música de Beethoven otra vez acompañando en sus melodías ese mismo espíritu de lucha que tuviste para sacar adelante a tu familia, para ser profesional, etc.

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Capítulo I: El Clasicismo Musical 1.1 Antecedentes Históricos del Clasicismo Musical.

Esta época está comprendida más o menos entre (1750 -1820) se puede decir que comienza con la muerte de Johann Sebastian Bach y termina con la muerte Ludwig van Beethoven. A partir del clasicismo musical surgen varias características importantes en la música, una osada experimentación con los altos y los bajos que enriquecieron sin duda la música como ya se conocía, quedaron como moldes para las futuras generaciones sus, óperas, conciertos, sonatas, cuartetos y sinfonías.

En la historia de la música se suele hablar de un período Clásico centrado en los logros de los maestros de la Escuela Vienesa: Haydn (1732-1809), Mozart (1756-1791) y Beethoven (1770-1827). Ellos exploraron al máximo las posibilidades del sistema de la tonalidad mayor/menor; perfeccionaron el ciclo sonata, una forma de música instrumental pura a gran escala que les permitió movilizar aquellas posibilidades en todo su potencial, logrando aplicarla de manera efectiva a los diversos géneros, inclusive los vocales. (Aizenberg & Restiffo, 2010, p. 123).

El término clasicismo no puede ser aplicado del todo a los compositores y sus ideas, este término clasicismo musical está fundamentada en sus obras, en los periodos anteriores la música instrumental estaba subordinada a la música vocal, pero ya hace décadas anteriores al clasicismo la música instrumental había comenzado un camino independiente de la música vocal, como aquellas que acompañaban a la danza, de ese modo las composiciones tenían una mayor expresividad en otros tonos, se veían de una forma vertical; es decir que se prestó mayor

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(…) la música instrumental todavía no ha salido del trato “vocal” de sus líneas melódicas, y las formas estructurales todavía son horizontales; o sea, que evoluciona en el tiempo con los recursos compositivos estrictamente melódicos: repetición, imitación, progresión, etc., basándose en el material temático inicial. (Alsina & Sesé, 2000, p. 53).

Como ya habiamos dicho que en los periodos anteriores la música estaba estrictamente ligada a la voz humana y era por esto que se veía como algo horizontal y lineal, pero aquella música instrumental que acompañaban los bailes y las danzas de la aristocracia no estaban ligadas a los registros vocales, la música había encontrado su independencia y sus propias reglas para poder expresarse en rangos más altos o más bajos de la voz humana. Es entonces donde la música comienza a ser compuesta y a ser pensada de modo vertical, priorizando las armonias. Se le presta más atención al piano por su versatilidad en la armonía y por ocupar mayores

tonalidades tanto en los altos como en los bajos.

Los primeros antecedentes claros de segmentación vertical del proceso compositivo pueden encontrarse, ni más ni menos, en el segundo hijo de J. S. Bach, Carl Philipp Emanuel Bach (1714-1788) , quien, antentando contra la música que su padre llevó al climáx de

complicación y belleza, produce otra nueva, más sencilla y que ha recibido el apelativo de “estilo galante”, un estilo funcional y sin sorpresas, que había de fluir suavemente, sin complicaciones, ya que hiba dirigido a la nobleza del momento, la cual, para virtuosos, ya tenía los vocales de la ópera, y que lo que quiere de la música instrumental es acompañamiento ambiental de salón y no exhibiciones vocales transportadas a los teclados. (Alsina & Sesé, 2000, p. 53, 54).

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del gran compositor J. S. Bach que en una osada transformación se contrapone a la música de su padre, se desprendió del exceso de adornos popios del estilo Barroco por sonidos más suabes y sencillos que después se le de dará el nombre de “Estilo Galante”.

1.2 Características del Clasicismo

1.2.1 El sistema de patronazgo

Para poder vivir y con esto me refiero a vivir un poco mejor con la música no era suficiente ser un virtuoso y conocedor de ella, también los músicos aspiraban conseguir alguno de los patrocinios de la aristocracia, esto era fundamental para el crecimiento de la carrera de un músico, puesto que para los aristócratas y la realeza las artes ocupaban un lugar importante en sus círculos sociales, en especial la música se había convertido en un ritual de existencia para los príncipes que gustaban de la compañía musical en sus fiestas, cenas, bodas, bailes, etc. Esta alianza entre ricos y virtuosos implicaba por parte de los músicos cumplir con las demandas permanentes de sus mecenas, todas de acuerdo a sus gustos y preferencias. Ellos tenían peticiones para sus diversos acontecimientos sociales, la otra realidad sobre el estatus que

ocupaban los músicos en la corte, se podría decir que estaban un poco mejor que otros sirvientes; sin embargo esto era algo significativo ya que en aquella sociedad todos eran sirvientes pero no todos estaban mejor acomodados que los músicos.

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Por otra parte debemos recordar el trágico final de Mozart que murió pobre y abandonado por sus mecenas, en ella podemos notar la pesada carga que significaba cumplir con las

demandas de los príncipes y aristócratas y el interés de ellos fue sólo por las obras que el artista pudiera producir y no por su vida misma, por otro lado las mujeres también tuvieron un lugar importante, muchas de ellas ocupaban cargos como cantantes de ópera, bailarinas,

instrumentistas y maestras de música para los hijos de la nobleza, incluso se prefería o era comveniente para los casamientos a aquellas mujeres que hayan tenido algún tipo de formación musical. Ya para entonces se estaba implementando un novedoso sistema de conciertos. Este sistema consistía en el pago de una entrada al teatro para ocupar un lugar donde se podía apreciar la obra musical. Este sistema acercó la música a las clases sociales medias y le otrogaría a los músicos un nuevo mercado y público para sus obras. Quizá de modo inintencionado se abrió una pequeña brecha para que en el futuro los músicos no dependieran de un mecenas para poder vivir de sus creaciones.

1.2.2 Elementos

En este periodo la música era del modo cantábiles, un estilo de tocar la música

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1.3 Formas musicales del Clasicismo

A diferencia de la época Barroca donde la música solía tener una gran expresividad y ampulosidad en sus composiciones, en el clasicismo se rechazan todas estas formas y se

antepone a ella la razón y el conocimiento. Esto por la ilustración que estaba naciendo en Francia buscando el espíritu crítico y escéptico en la clase media. Se presta mayor atención al gusto del nuevo público formado por los burgueses en su mayoría, de este modo notaron que ciertas formas en cada movimiento de la obra eran de mayor agrado y mejor aceptadas por el público. Es así como se le da un prototipo a tres formas musicales que serán representativas para el clasicismo musical, la sonata, la sinfonía y el concierto. En el lado de la música vocal también se le dará un matiz diferente a la ópera, esta será conocida como ópera bufa o también llamada ópera cómica. Este tipo de ópera difería de la ópera seria a la que estaban acostumbrados la realeza, por estar en un lenguaje más sencillo y más accesible para la mediana clase, en su contenido se dramatizan sucesos cotidianos y anécdotas bufas de la propia cultura; a diferencia de la ópera seria que estaba en otro idioma y ambientada en dioses mitológicos y héroes de la antigüedad. Para entenderla se debía tener cierto grado de intelectualidad y sobre todo

posibilidades económicas.

1.3.1 La sonata

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que se compone para una orquesta tomará el nombre de “Sinfonía” y por último cuando una sonata es escrita para un instrumento solista acompañada de una orquesta tomará el nombre de “concierto”. De ella se conocerán los conciertos para violín, piano, etc., donde el instrumento principal es el protagonista en la obra y la orquesta acompañará armonizando al solista.

Debemos aclarar que este tipo de música se componía en movimientos, por lo general se componían en tres o cuatro movimientos, el más importante o el que resaltaba más en toda la obra era el primer movimiento.

El movimiento más sofisticadamente organizado, el más característico del ciclo sonata, es el primero, generalmente un allegro. Está compuesto en la denominada forma-sonata, la cual puede ser considerada como un “drama”, un conflicto entre dos áreas tonales. Está conformada por dos grandes secciones:

La primera contiene la exposición, en la cual se presenta la oposición entre las dos tonalidades (generalmente la tónica y su dominante). La segunda parte contiene el desarrollo, en el cual el conflicto tonal se intensifica; y la reexposición, en la cual la tensión se resuelve con el regreso a la tónica. (Aizenberg & Restiffo, 2010, p. 128).

Para explicarlo de manera más sencilla, en la primera parte la “exposición” existirán dos temas diferentes, dos melodías A y B, que se tocarán por separado con algunas variantes; en la segunda parte llamada “desarrollo” será donde estas dos melodías A y B entran en conflicto es decir; que se mesclarán entre sí creando una melodía nueva; la última parte llamada

“reexposición” es solo el regreso a la primera, donde se volvía a tocar las melodías A y B por

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Para la sonata de uno o dos instrumentos por lo general estaban compuestas en tres movientos, el primer movimiento era “allegro - rápido”, el segundo movimiento era “adagio - lento”, el tercer movimiento era “presto - más rápido”.

En el caso del segundo movimiento, solía ser en “adagio” con un tema ternario (A - B - A) o un tema con variaciones, es en el tercer movimiento donde se ponía un minueto, una danza tradicional del periodo Barroco, en el periodo del clasicismo compositores como Mozart la incluyeron en sus sinfonías.

El tercer movimiento es casi siempre un Menuet y Trío, forma que tiene su origen en una danza del Barroco, en 3/4, con una construcción muy simétrica basada en frases de cuatro y ocho compases. El minuet de forma binaria (A - B), suele tener un carácter enérgico, algo rústico, cercano al espiritu de la música folklórica. El trío, también binario, suele ser más delicado, con una textura más fina (menos instrumentos). Al finalizar este, se repite el Menuet, conformando así una estructura simétrica ternaria (A - B - A). (Aizenberg & Restiffo, 2010, p. 128).

El cuarto movimiento tenía la forma de un rondó. El rondó era una danza en círculo, una ronda, una forma musical profana de la edad media francesa.

El cuarto movimiento a menudo es un rondó muy vivaz, cuya caracteristica distintiva es la recurrencia de un tema o idea musical, a la manera de un estribillo, alternando con elementos contrastantes. (A - B - A - C - A). Otras formas usuales para este movimiento son el rondó sonata, el tema con variaciones y la forma sonata. (Aizenberg & Restiffo, 2010, p. 128, 129).

La sonata en el clasicismo fue la forma de componer más usada. Para entonces la música instrumental ya se había separado de la música vocal, de este modo se alcanzará un status

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primera, tercera y cuarta en una misma tonalidad y la segunda en una tonalidad que se contrastaba de las demás.

1.3.2 La orquesta clásica (sinfonía)

Durante el periodo del clasicismo se asentó lo que hoy conocemos como orquesta sinfónica, utilizando las cuatro familias instrumentales: cuerda (violines, violas de gamba, violonchelos y contrabajos), viento madera (flautas, clarinetes, oboes, fagots); viento metal (trompetas, trompas y el trombón), percusión (timbales). En el centro de la orquesta estaba el coro de cuerdas, estas serán los de mayor expresividad, por otra parte los instrumentos de viento madera tendrán un papel menos protagónico. Ellos se encargarán de reforzar a las cuerdas y en algunas partes tocarán su propia melodía, los de viento metal sostendrán las armonías y también contribuirán ampliando la sonoridad de la orquesta y por último las percusiones aportarán el ritmo vital en toda la obra.

La orquesta permitió que una serie de efectos propios de la ópera buffa fueran

transferidos a la música absoluta: largos crescendos y diminuendos, alternancias abruptas de secciones forte y piano, acentos repentinos, pausas dramáticas, trémolos, pizzicatos. (Aizenberg & Restiffo, 2010, p. 129, 130).

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También alrededor de 1750, en la ciudad de Mannheim, el gran elector palatino, amante de todas las artes y de la música en particular, forma y mantiene un grupo instrumental numeroso de mucha fama en su tiempo: la primera orquesta en el sentido moderno del término; Johann Stamitz (1717 - 1757) es su director. En Mannheim se produce una sedimentación formal parecida a la de la sonata, pero ahora en la sinfonía. (Alsina & Sesé, 2000, p. 56).

1.3.3 La ópera

En el clasicismo también se le dio un nuevo aporte a la ópera que venía del barroco, la ópera seria una ópera trágica italiana, producida para el entretenimiento de los más cultos y letrados, se contaban en ellas historias sobre reyes y héroes de las leyendas en la antigüedad clásica. Para la segunda mitad del siglo XVIII nace la ópera bufa y esta será característica del clasicismo. Para la ópera cómica o bufa, es el compositor Christoph Willibald Gluck el que dará esta reforma eliminando las arias D.C. (Da Capo) suprimiendo el bajo continuo por el

acompañamiento de la orquesta en los largos recitativos y prescindiendo de los famosos castrati muy cotizados en el periodo barroco. Esta novedosa reforma se expandirá por toda Europa llegando principalmente a la clase media.

La ópera cómica difería de la ópera seria en varios aspectos básicos. Era cantada en el lenguaje del público, a diferencia de la seria que era siempre en italiano. El recitativo

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de los buffi, personajes de baja extracción social que se dirigían al público de forma picaresca con sus voces de soprano o bajo. Este último era un nuevo sonido en un teatro previamente dominado por la potente y aguda voz del castrato. Entre las obras maestras del género, se cuentan las óperas bufas las bodas de Fígaro, Don Giovanni y Cossi fan tutte,y el singspiel la flauta mágica, de W.A. Mozart. (Aizenberg & Restiffo, 2010, p. 132).

1.4 Principales Compositores del Clasicismo

1.4.1 Franz Joseph Haydn (1732 - 1809)

Nació en 1732 en Rohrau, un pequeño pueblo cerca de Viena en Austria. Su padre, un reparador de carros tuvo doce hijos, Haydn fue el segundo y el que mostraba más aptitudes para la música. Desde pequeño convivió con la música que se hacía en casa, se ponía a cantar con su padre y hasta con sus vecinos, pronto se dieron cuenta que su hijo no desarrollaría sus

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(…) en 1761 entró al servicio del príncipe Paul Anton Eszterházy, poderoso noble húngaro conocido por su mecenazgo artístico. En 1762 Paul Anton fue sucedido por su hermano Nicolás, llamado “el Magnífico”, al servicio del cual Haydn pasó casi treinta años en condiciones de trabajo que favorecieron notablemente su desarrollo como compositor. (Aizenberg & Restiffo, 2010, p. 133).

Permaneció bajo el amparo de la familia Eszterházy hasta la muerte del principe Nicolás, de ahí regresó a Viena y compuso nuevas obras entre ellas las doce Sinfonías de Londres que fueron muy importantes para aquella ciudad.

A su regreso a Viena, retomó sus tareas al servicio del nuevo príncipe, Nicolás II, quién se enorgullecia de ser el patrón de un hombre tan famoso. Las obras principales que Haydn escribió para él fueron seis misas, entre 1796 y 1802. En sus últimos años, Haydn se consagró a la composición de cuartetos de cuerda y de sus oratorios La Creación y Las Estaciones, ambos estrenados en Viena con gran éxito. (Aizenberg & Restiffo, 2010, p. 133).

En 1802 le regresó una enfermedad que ya lo había aquejado antes. Esta no lo dejaba componer, eso lo frustró y lo llenó de una gran pena a pesar de que estaba bien cuidado por sus sirvientes y amigos que lo visitaban con regularidad, fue en aquel tiempo uno de los

compositores más respetados y reconocidos. Se pasaba las tardes tocando el piano disfrutando de su música hasta que falleció el 31 de Mayo de 1809 en su casa en Viena, mientras ocurría una de las guerras napoleónicas que enfrentaron a Francia y Austria.

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Se han identificado hasta la fecha unas 108 sinfonías consideradas auténticas, 26 óperas (de las cuales se han perdido las primeras), 4 oratorios, 47 sonatas para piano, numerosas oberturas, conciertos, serenatas, obras de cámara con acompañamiento de piano, canciones, arias, cantatas, misas y musicalización de diversos textos litúrgicos. De su amplia obra se destacan especialmente las sinfonías y los cuartetos de cuerda (alrededor de 68), que lo

convirtieron en el compositor más importante de su época. (Aizenberg & Restiffo, 2010, p. 134).

1.4.2 Wolfgang Amadeus Mozart (1756 - 1791)

Nació el 27 de enero de 1756 en Salzburgo, en aquellos años había una alta tasa de mortalidad infantil en toda Europa, y Amadeus es uno de los siete hijos que tuvo su padre Leopold Mozart pues de todos solo sobrevivieron dos, María Anna y Wolfgang Amadeus, Leopold dictaba clases de música pero al nacimiento del pequeño Mozart lo dejó todo excepto las tareas que tenía asignado para poder dedicarse de tiempo completo a la enseñanza musical de su hijo, estaba siempre pendiente de Mozart siendo su guía para formarlo como hombre y como músico, tanto Mozart como su hermana mayor Anna desde muy pequeños mostraron aptitudes para la música, cuando tenía cuatro años tocaba el clavicordio y a los seis ya tocaba el clavecín y el violín, donde más se destacaba era en la improvisación de frases musicales, su padre creía que el don musical de Amadeus se lo había dado Dios y él tenía el deber espiritual de guiarlo y mostrarlo con la alta sociedad.

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Hasta sus veinticuatro años fueron buenas épocas para Mozart, después las relaciones con su patrón el obispo de Salzburgo se hacían cada vez más tensas, ya que el joven Mozart mostraba su incomodidad por todas las limitaciones que tenían los mecenas con su música, a sus

veinticinco años fue despedido, es entonces donde se va a Viena, esta vez como un músico independiente, ya estaba a pocos años de culminar su vida y el afán de Mozart era alcanzar su seguridad económica, esto dependía del apoyo de la corte con el emperador José II.

En 1782, contra la voluntad de su padre, se casó con Constanza Weber, marcando la liberación de los estrechos lazos que lo ataban a su progenitor. Con las óperas las Bodas de Fígaro, (1786), y Don Giovanni, (1787), obtuvo gran éxito en el teatro de Praga, no así en Viena. (Aizenberg & Restiffo, 2010, p. 135).

Cuando la salud de Mozar comenzó a declinar cada vez perdía más su concentración para componer, estaba al cuidado de su esposa Constanze y su hermana menor Sophie, el doctor que estaba viendo la salud de Mozart era Nicolaus Closset. Sus últimas obras notables fueron La Flauta Mágica, el Concierto para Clarinete, las Sinfonías 40 y 41, y el Réquiem, que no logró terminar, no se recupera de su enfermedad que para entonces se desconocía y finalmente muere el 5 de diciembre de 1791 a sus 35 años de edad.

1.4.3 Beethoven y la transición hacia el Romanticismo

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patrocinio para viajar a Viena con la finalidad de instruirse mejor en la composición, para entonces Viena era la ciudad donde estaban los mejores músicos y mecenas, es así que a sus dieciséis años usando sus influencias llega a conocer a Mozart y consigue tocar delante de él. Destacó por su improvisación en el piano al pedirle a Mozart un tema cualquiera que pudiera musicalizar, es ahí donde el genio Mozart diría la famosa frase, “presten atención a él, un día dará que hablar al mundo”. Después de dos meses en una carta enviada por el padre de Beethoven, le pedía que regresase porque su madre estaba ya por morir, sería la causa de su regreso a Bonn. Tras de la muerte de su madre tuvo que hacerse cargo de sus hermanos menores y ser el tutor de su padre que cada vez estaba más hundido en la depresión y el alcoholismo.

Después de apoyar a sus hermanos menores hasta que consiguieran un trabajo para solventarse, dejaría Bonn aprovechando que a consecuencia de la guerra, la gente, sobre todo la clase alta estaban migrando a otros lugares. Decide regresar a Viena, lugar muy concurrido por nobles de la época y porque los mecenas que apoyaban a los músicos estaban ahí. Se conoce con el famoso Haydn que luego se convertirá en su tutor después de escuchar una virtuosa

interpretación en el piano, se debe a Haydn el matiz en sus composiciones y el roce con los aristócratas en sus primeros años como músico.

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Fue el compositor más complicado de tratar para sus maestros y para sus mecenas. Anécdotas existen alrededor de su vida de lo dificil que era su carácter, ya a sus treinta y uno años de edad su fama era tal que los editores de música competían para publicar sus obras. Él podía darse el lujo de poner sus condiciones, esta acctitud será relevante para los futuros músicos, que vivirán del comercio que hagan con sus obras.

Cuando comenzó la etapa de su declive musical por la enfermedad y mientras ocultaba su sordera como podía, llego a terminar ya totalmente sordo su mayor obra la “novena sinfonía”. La historia de su vida fue manipulada por uno de sus secretarios, Anton Schindler, con quien al parecer no tuvo buenas relaciones, Beethoven llego a usar unos cuadernos para poder

comunicarse y para la creación de su primera biografía tales cuadernos fueron manipulados casi en su totalidad por Schindler, usando fragmentos del texto en su beneficio y ocultando

pensamientos del compositor, finalmente la enfermedad de Ludwig empeoró y murió el 26 de Marzo de 1827.

Su actividad compositiva suele dividirse en tres periodos. El primero refleja los elementos clásicos heredados de Haydn y Mozart, destacándose la Primera y la Segunda

Sinfonía. El segundo presenta características asociadas con el Romanticismo: grandes contrastes dinámicos, acentos explosivos, movimientos más extensos; formas que se ven desbordadas por el contenido expresivo, introducción de elementos programáticos, como en la Marcha Fúnebre de la Tercera Sinfonía (Heroica). El tercer período se caracteriza por la utilización de armonías más cromáticas y el uso de un lenguaje despojado de todo aquello que no fuese esencial, como en sus últimos cuartetos de cuerdas. Estas obras no fueron fácilmente aceptadas en su tiempo;

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Capítulo II: Biografía de Beethoven. 2.1 Dificultades con la Biografía de Beethoven

2.1.1 La manipulación de Anton Schindler

Quién no conoce o al menos ha escuchado una composición de Beethoven siquiera por casualidad, su música revolucionaria no solo fue aclamada en su época, ya desde su infancia se hacía notar como un niño prodigio, sin embargo, conocer la vida de uno de los compositores más grandes de la historia como lo fue Beethoven tiene un serio problema ocasionado por su personal más cercano, me refiero a su secretario Anton Schindler, después de haber publicado la primera biografía sobre Beethoven, se supo muchos años después, que estaba plagada de errores y falacias que él había manipulado.

La vida de Beethoven nunca podrá seguramente conocerse con exactitud, pues multitud de documentos de primera mano _ por ejemplo, dos tercios de los “cuadernos de conversación” que utilizaba para comunicarse los últimos años de su vida, a causa de su completa sordera _ fueron destruidos por Anton Schindler, secretario del compositor los últimos años de su vida. (Carrascosa Almazán, 1995, p. 7).

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Schindler conoció al compositor en el año1814 y es desde 1820 donde pasa a ser un personal de su confianza, su “secretario, copista, etc.”, ya que por la enfermedad desconocida que le estaba ocasionando una sordera al compositor, Schindler se volvió casi indispensable para su comunicación. El trabajo que hizo Schindler sobre Beethoven estuvo siempre en tela de juicio y no es hasta 1977, que se demostró tales acusaciones sobre dichos documentos manipulados.

A.W. Thayer el primer investigador que inició una difícil y gigantesca tarea de revisión de todo lo que se daba por cierto. Tarea que aún hoy no se ha concluido y que nunca terminará, pese a lo muchísimo que se ha avanzado. Piénsese que, en el Congreso sobre Beethoven de Berlín, en fecha tan reciente como 1977, se demostró con total claridad que Schindler había falsificado más de 150 pasajes claves de los “cuadernos de conversación” que habían servido de base a un montón de bibliografía, incluida parte de la tenida por más fiable. (Carrascosa

Almazán, 1995, p. 8)

Pese a todos los problemas que pudo causar y en defensa del músico amigo de Beethoven y un factótum “copista”, quizá su intención fue favorecer la imagen desaliñada y excéntrica en sus pensamientos radicales sobre todo en la política que se presumía era de izquierda, pero fuera cual fuera las intenciones que motivaron este desacato en contra de la verdad sobre la vida del compositor, ya no será posible conocer su historia en su estado inmaculado gracias a la descarada manipulación de documentos importantes como los llamados “cuadernos de conversación” que usaba Beethoven para comunicarse.

2.1.2 El silencio de Karl Holz

Otro personaje cercano a Beethoven fue el violinista Karl Holz, que después de un

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personaje de su mayor confianza, ya que le dio en potestad documentos sobre su vida pretendiendo que este fuese quien escriba su primera biografía autorizada.

(…) Beethoven, que no consintió la publicación de biografías sobre él mientras vivía, quería que, tras su muerte, su primer biógrafo fuese el violinista Karl Holz, al que el año anterior al de morir suministró muchos documentos sobre su vida, escribiendo: “tengo plena confianza en que [Holz] no transmitirá a la posteridad desordenadamente la información que le suministré con esos propósitos. (Carrascosa Almazán, 1995, p. 8)

A raíz de la desconfianza que tenía el compositor con Schindler, es que decide entregarle documentos sobre su vida a Karl Holz, quien no cumplió con el deseo de que fuera su primer biógrafo, más bien tuvo una actitud indiferente con el propósito de Beethoven. Los móviles para que Holz no redactara su biografía pueden ser muchas, desde que encontró pasajes en su vida con las que él discrepaba totalmente, ideas tan radicales que hubieran manchado su imagen como genio, etc. Lo único que no podemos negar es su admiración con el compositor y la confianza que le tenía Beethoven.

2.1.3 Conclusiones

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autores como Maynard Solomon, Emil Ludwig, etc., quienes han publicado la biografía de Beethoven con elementos y fuentes más confiables.

2.2 Vida del Compositor

2.2.1 La familia de Ludwig

Ludwig Van Beethoven, así también era el nombre del abuelo de Beethoven, nacido en la ciudad belga de Malinas fue un hombre con porte flamenco y su padre un modesto artesano que lo llevaba a sus cinco años de edad con el organista de la iglesia para que pudiera cantar en el coro de niños, para luego aprender música de manera formal y permaneciendo en ese arte hasta llegar a director musical de la corte de Bonn del Rin. Se fue a vivir a Bonn por unas deudas que lo hubieran llevado a prisión y por la favorable situación que esta ciudad pasaba, ahí reinaba Clemente Augusto se dice de él ser un gran amante de la música, su hijo Johann también dedicado a la música y a la bebida se convertirá en el padre de finalmente Beethoven el genio.

Una tercera generación que pronto estuvo integrada por tres hermanos, aprendía del padre lo que éste había aprendido del abuelo. La vida estaba prescrita: había que ser músico de la corte en Bonn del Rin, y se llegaría quizá tan alto como había llegado el abuelo de abrigo rojo.

(Ludwig, 1942, p. 603)

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del Coro de la Capilla de la Corte. En cuanto a la madre de Beethoven, al parecer fue la mujer con quién el compositor tuvo una mejor relación que con su padre, la llamaba su mejor amiga, una mujer con una historia melancólica y llena de tragedias.

(…) Era una renana alemana, descrita por sus amigos como hermosa y esbelta, de rostro alargado y grandes ojos serios. Una de sus vecinas no podía recordar haberla visto reírse nunca (…) Magdalena Kewerich: en la niñez todavía le había ido bien, pues el padre, cocinero en la casa del príncipe elector de Trier tenía un cargo holgado y seguro y proporcionaba sin duda a sus hijos bastante comida y esparcimiento. Pero pronto vinieron los primeros golpes: a los dieciséis años, casada con un camarero del príncipe; viuda ya, a los diecinueve años; a los veintiuno, mujer del músico de cámara Johann Van Beethoven en Bonn; en los años inmediatos, madre de cinco hijos; y todo eso con ingresos descendentes y rápido desastre personal del esposo.

(Ludwig, 1942, p. 603)

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(…) cantaba y hablaba italiano y francés, fue tenor y, más tarde, bajo en la iglesia y en la ópera, hasta el punto de que todavía se hizo famoso hacia los sesenta años en el papel de Adán de una ópera entonces nueva. (Ludwig, 1942, p. 604).

Poseía el abuelo una cultura acorde a su círculo, perteneció al número de los pocos músicos ilustrados aunque no había compuesto nada importante. El príncipe al saber de su trabajo y el respeto que se había ganado le dio ciertos poderes para poder ser mediador en las disputas que a veces se formaban entre los músicos para saber quién era el mejor o el que sabía más, era también un buen conocedor del vino, quizá sea por esto que conocía bien sus

consecuencias ya que nadie había visto borracho al viejo Ludwig, pero este negocio no traería la ansiada felicidad a la familia, porque la adicción de su esposa y su hijo estaban deteriorando sus relaciones.

En los primeros años de la joven pareja el padre de Beethoven todavía no era tan aficionado a la bebida, se dice que llegaba del trabajo trayendo todo el dinero ganado y le entregaba a su esposa con un gesto de desinterés y orgullo, lanzándolo sobre el mandil que ella llevaba, quizá por la frustración sentía que había perdido la fe de conseguir el lugar del abuelo en la corte de Bonn. Pero la música fue algo más que un medio de vida, también estaba presente en la única festividad del año, era la celebración del onomástico de la señora Magdalena, el pequeño Beethoven presenciaba a muy temprana edad los espectáculos que daban los músicos y actores amigos de la familia.

En cuanto al nombre “Beethoven” surgen varias posibilidades de su procedencia.

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hoy sigue ocurriendo eso, pues el nombre era y es bien conocido en Flandes; mucho más

frecuente que lo fueran los de Rembrandt o Napoleón. Gentes que proceden de una aldea o de un río conservan en la palabra van (de) la iniciación, por así decirlo, de su procedencia. (Ludwig, 1942, p. 606).

Se sabe también que la familia es procedente de Malinas, ciudad de músicos, el abuelo continuaba esta tradición siendo parte del coro de niños en la misma ciudad, organista en Lovaina y cantante de ópera en Bonn. También cabe resaltar que el padre del abuelo de

Beethoven, no fue músico más bien fue panadero, pero que de alguna forma tuvo a su manera el acercamiento con el arte musical, se volvió en comerciante de cuadros pero las guerras del Rey Sol habiendo hecho pronto de los Países Bajos una ruina donde estaba perdiendo dinero y adeudándose, logra huir y es el motivo quizá por la que el abuelo Ludwig no regresaría nunca a su patria, las deudas de su padre le hubieran llevado a prisión, esto también es motivo por la que su hijo no haya dudado en alejar a pequeño Ludwig de toda tradición flamenca, por lo tanto no llegó a conocer las canciones populares de su tierra, pero de algún modo la música que le heredaría la familia Beethoven era de procedencia Flamenca.

Al venir Beethoven al mundo, los tres más poderosos soberanos de Europa tenían unos sesenta años y estaban en la cumbre de su poder: Federico el Grande, María Teresa, Luis XV. Los dos espíritus dirigentes, Voltaire y Rousseau, tenían cincuenta y ocho y setenta y seis años. Kant y Goethe eran todavía desconocidos; Schiller, un muchacho, y Napoleón acababa de llegar al mundo. Los grandes de la música a cuya sombra creciera Glück y Haydn tenían a su

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2.2.2 Sus primeros años en la música

Después de la muerte del abuelo y Beethoven con cuatro años de edad demuestra ciertas aptitudes para la música, es entonces cuando su padre Johann decide formarlo en la música como el abuelo y el bisabuelo lo habían hecho, haciéndole tocar las teclas del piano, le enseñaba las cuerdas del violín, después las cuerdas de la viola y mostrándole el mecanismo del órgano de la iglesia, una formación un tanto dura que este le imponía. El cada vez más resignado músico de la corte de Bonn, se empeñaba con la esperanza de hacer del pequeño Beethoven el próximo

Mozart; para entonces Mozart ya era el joven de dieciocho años consentido y genio de su época muy admirado y mimado por la realeza. Su padre había ganado bastante dinero y honor con su talento y la fama que se extendía por todo el mundo, fue esto lo que motivó al padre de

Beethoven para empeñarse en convertir a su hijo en un niño prodigio y de esa forma asegurarse una fortuna; pero tanto era el alcoholismo que después de sus borracheras llegaba a su casa y levantaba al niño en la noche para ponerlo a practicar, con el tratado musical que había publicado el padre de Mozart, Leopol Mozart. El padre del pequeño Beethoven no veía con agrado la improvisación, tenía que resignarse a seguir el modelo y las partituras al pie de la letra, de hecho esto era recriminado y castigado; sin embargo para la suerte de Mozart la improvisación era fomentada y aplaudida por sus padres, era clara la diferencia en cuanto a la educación que recibieron estos dos compositores, que pronto quedarán marcadas también en la vida y el carácter de Beethoven.

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pedagogía para su formación comienza a recibir clases con otros tutores. Es entonces cuando desarrolla mejor sus habilidades hasta 1782, cuando publica uno de sus maestros, en una revista de música, afirmando que si Beethoven sigue así es seguro que se convertirá en el próximo Mozart.

Christian Gottlob Neefe es quien configuró decisivamente la musicalidad de Beethoven, al mismo tiempo que su educación; pues lo encontró en el momento en que todavía no había empezado a fluir hacia fuera las bullentes masas que se agitaban en su interior. (Ludwig, 1942, p. 614).

Christian Gottlob Neefe ve el talento de Beethoven y es en quien decide volcar todos sus conocimientos en música y composición, también es con él donde Beethoven aprende a tocar de manera correcta el piano y a componer sus primeras piezas musicales. Después de publicar su primera composición “Nueve variaciones sobre una marcha de Ernst Christoph Dressler”, al año siguiente Beethoven es contratado como intérprete de viola instrumento que aprendió con mucha facilidad en la orquesta del príncipe elector de la corte de Colonia. Es después de que el antiguo director se ausentara Beethoven muestra su talento en un ensayo de orquesta donde le ponen al piano, tocó las partituras a la primera lectura, había llegado a ser una figura entre los músicos asignado con el número catorce, fue bajando al número ocho.

(…) se lee bajo el número catorce: “un hijo de Beethoven: número ocho, no tiene sueldo, pero en ausencia de director de orquesta ha atendido el órgano; es de buenas aptitudes, todavía joven, de suave y buena ejecución, y pobre”. (Ludwig, 1942, p. 613).

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sueldo de cien talentos al año, pero la sombría situación con el alcoholismo del padre de

Beethoven, marcaban cada vez más su tierno corazón, cada vez el padre se gastaba la mitad de su sueldo en las tabernas, dinero que hacía falta en casa y la esposa con un trabajo tenía que pagar la comida y el vino que este se tomaba. Hubo también ocasiones donde el pequeño Beethoven tenía que ir a la taberna a sacar a su padre y otras para librarlo de la policía, quizá en un acto de

orgullo y sentimiento por defender su hogar pese a que su padre había despreciado su talento, era cada vez más silencioso y meditativo; pensaba en la situación familiar y la manera de encontrar su independencia, de una clase tan dominada, proyectándose desde la miseria hacia el poder.

La vecina Fischer transmite una frase tan singular que pudo conservarla en el oído durante toda su vida: “¿Cómo andas tan sucio otra vez? _ le había dicho _. Debieras mantenerte limpio.” “¡qué importa! _ respondió el chico _. Cuando yo sea un señor, nadie me pondrá reparos.” Una frase nacida de los sueños de Beethoven niño, que desde la miseria tendía hacia el poder. (Ludwig, 1942, p. 609).

El pequeño Beethoven además del trabajo que tenía como músico en la corte de Bonn, estudia en el conservatorio de Leipzig, formándose con métodos que había publicado uno de los hijos de Bach, ya por los quince años el joven compositor aparece por primera vez en una silueta hecha quizá por un artesano con buenas intenciones, su figura dejaba ver sus rasgos flamencos, la mezcla con la sangre española que de seguro habría ocurrido como muchos otros. Para

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su improvisación tocando el piano, uno de los oyentes tomó el violín y lo acompañó, esa quizá sería la primera vez en que dos artistas improvisaran al mismo tiempo.

Quizás la razón por la que el compositor se sentía tan a gusto en casa de Breuning sería porque ahí florecía su innato talento musical, a diferencia de su casa donde todo era un caos, un padre alcohólico y cada vez más amargado, una madre cansada y angustiada, sus dos hermanos menores que ya estaban por el mal camino aumentaban la preocupación del joven compositor, esa infancia que alguna vez se le fue negada la volvió a encontrar en casa de su amigo.

2.2.3 La muerte de su madre.

En 1784, el nuevo príncipe elector Maximilian Franz rebajó el sueldo al cada vez más incapaz Johann en quince florines, al tiempo que nombraba a su hijo Ludwig segundo organista, con ciento cincuenta florines anuales. Déspota ilustrado, Maximilian Franz de Habsburgo abolió, nada más al ser nombrado, la tortura y fundó la universidad de Bonn. Gran amante de la música, siempre que se ausentaba de la capital se llevaba consigo a su orquesta, había conocido y

admirado a Mozart, al que había prometido llevarse a Bonn como su maestro de capilla. De haber sido así, ¡él joven Beethoven habría seguramente estudiado con Mozart! (Carrascosa Almazán, 1995, p. 14).

Hubiese sido de seguro interesante que el joven Beethoven estudiara con el ya reconocido Mozart, por el contrario el padre de Beethoven cada vez estaba hundido en el alcoholismo, perdiendo poco a poco su trabajo y descuidando a su familia con sus aportes económicos ahora más reducidos.

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que usó sus influencias para poder conocer a Mozart y tocar para él, incluso le pidió un tema para que Beethoven pudiera mostrarle su improvisación a lo que Mozart dijo: “tengan cuidado con este joven que algún día dará mucho de qué hablar” quizá el maestro vio en él esa chispa de genialidad que también él poseía.

(…) Este le escribió de memoria un tema de fuga cromática en el que se escondía el contratema para una doble fuga; era una pequeña trampa. Inmediatamente comenzó Beethoven a hacer variaciones, e improvisó durante tres cuartos de hora. Mozart escuchaba con asombro creciente. Luego, hacia el final, fue de puntillas hasta algunos amigos que escuchaban en el cuarto inmediato, y dijo: “¡Atención a él! ¡Dará que hablar en el mundo! (Ludwig, 1942, p. 624).

Beethoven no ha dicho nunca sobre qué es lo que le dijo Mozart en persona, no debió ser tan importante como para contarlo ó divulgarlo. Estando en Viena solo dos semanas se tuvo que regresar a Bonn al recibir una carta de su padre donde le comunicaba que su madre estaba muy enferma, ella padecía de tuberculosis quizá ya en su fase terminal, esto obliga a Beethoven a regresar dejando todo lo que había planeado en Viena.

(…) el 17 de Julio de 1787, muere su madre, lo que le obliga a convertirse en cabeza de su familia y en tutor de su padre, que bebe cada vez más, al tiempo que se encuentra con

abrumadoras y acuciantes obligaciones económicas para con su padre y sus dos hermanos (…) el padre moriría el 18 de diciembre de 1792. (Carrascosa Almazán, 1995, p. 15).

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compositor ya se encontraba con una notable depresión, es lógico después que la vida le

arrebatara a su mejor amiga y confidente luchadora. Es en una carta escrita por Beethoven a un médico de Augsburgo, que le había prestado tres carolinas para su regreso, donde él expresa este sentir melancólico.

“Mi alegría, y con ella mi salud, comienzan a desaparecer (…) Desde que estoy aquí he disfrutado todavía de pocas horas gratas. Durante todo el tiempo he estado afectado de asma y debo temer que incluso aparezca una tisis. A esto hay que añadir la melancolía, que para mí es un mal casi tan grande como la enfermedad misma (…) La suerte no me es favorable aquí en

Bonn.” (Ludwig, 1942, p. 625).

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(…) La Cantata por la muerte de José II. Por motivos desconocidos (…) no fue interpretada, tampoco lo fue La Cantata para el advenimiento de Leopoldo II. (Carrascosa Almazán, 1995, p. 16)

Sus amoríos con las nobles muchachas con las que frecuentaba en su trabajo eran cada vez más apasionados, ya para entonces escribió variaciones para teatro. Es ahí conde se enamora de la cantante Wilmann, que interpretaba “El Rapto”, composición de Mozart. Beethoven le pidió matrimonio a la cantante, siendo por primera vez rechazado por esta musa inspiradora del joven compositor, que dicho sea de paso hizo veinticuatro variaciones para piano de la célebre aria. Para Beethoven esto no fue tan traumatizante en el amor, que volvió a enamorarse de la hija de un hospedero, una joven soñadora a quien ya después de muchos años le seguía escribiendo.

2.2.4 En Viena

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El salón del príncipe Lichnowsky estaba lleno de aficionados, en espera de un placer y una sensación. La música de cámara que atraía al castillo de Mölke a tan nobles entendidos y aficionados estaba dispuesta para el viernes por la mañana, pues en Viena se tenía siempre tiempo libre, y el servicio era considerado como menos importante que el placer. Para oír un nuevo cuarteto incluso permanecían de pie durante largo tiempo las damas y los caballeros: era la sociedad más dada a la música del mundo entero. (Ludwig, 1942, p. 632).

Beethoven se prepara para dar su primer concierto, todos hablaban del joven renano con aparente virtuosisimo que vivía con el príncipe, había causado buenas expectativas con el público Vienés, entre ellos estaba el ya conocido y renombrado Haydn después de la muerte de Mozart se convirtió en el nuevo dueño de la música vienesa, su comentario sería el más esperado ya que también era profesor del joven Beethoven.

Cuando Haydn escuchó al joven compositor, se vio reflejado en él tan profundamente que sitió encontrarse consigo mismo. La interpretación que hizo Beethoven en el piano fue aplaudida en el primer y segundo movimiento con nuevas modulaciones; pero el tercer movimiento fue algo completamente nuevo que incluso Haydn aconsejaría al joven compositor que no publicase el último movimiento por considerarlo demasiado denso para que el público lo aceptara de momento. Pero Beethoven no lo tomaría de la mejor manera, para él significaba celos de parte de Haydn. Al día siguiente todos los músicos de Viena hablaban de lo acontecido, incluso en la apreciación sobre la extraña interpretación de Beethoven se generaron división de opiniones.

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afirmaba uno de sus discípulos, Carl Czerny que se convertiría en mas adelante en un virtuoso pedagogo.

(…)”Beethoven sabía provocar en los oyentes tal efecto que a menudo sus ojos se humedecían y muchos incluso prorrumpían en sonoros sollozos, pues había algo maravilloso en su expresión, al margen de la belleza y la originalidad de sus ideas y el modo exaltado con que las transmitía”. (Carrascosa Almazán, 1995, p. 20).

Se sabía del estilo fuerte de Beethoven en sus composiciones, tocaba de una manera tan apasionada que llamaba la atención y emocionaba a sus oyentes, se debe mucho de sus primeros estilos a su maestro de contrapunto Josep Haydn; sin embargo Beethoven no quedó muy

contento con las enseñanzas del maestro que afirmó no haber aprendido nada. La relación entre ellos llegaba a ser un poco tensa en ocasiones, pero se debe reconocer el trabajo que realizó con Beethoven se mostraba ya en sus primeras composiciones.

(...) los trazos firmes de Beethoven proceden, en general, más de la rusticidad y la franqueza haydnianas, que la distinción y elegancia (…) mozartianas. (Carrascosa Almazán, 1995, p. 22).

En este periodo se solía hacer duelos entre músicos. El recién llegado Beethoven no era la excepción para ser retado en algunos duelos con otros virtuosos músicos, de los cuales

Beethoven siempre salía dichoso e invicto, haciendo gala de su genialidad en el piano solía incluso intimidar a sus oponentes, como se dice del pianista y compositor Daniel Steibelt que lo reto a un duelo, a lo cual Beethoven accedió tomando la propia composición de Daniel

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(…) a poco de llegar a Viena se “batió” con Joseph Jelinek (quien reconoció haber sido vencido por “este joven que debe estar asistido por el diablo”). (Carrascosa Almazán, 1995, p. 20).

Tanto era la genialidad de Beethoven que sus oponentes creían que estaría poseído por el diablo, de seguro que esto alimentaba el ego del joven Beethoven que ya empezaba a generar inquietud entre los músicos de Viena. Ya para 1794 publica sus primeras obras importantes, trío para piano, violín y violonchelo, como Opus I. En ese mismo año el príncipe elector fue

derrotado y huye de Viena dejando a Beethoven sin el sueldo que ganaba de él, pero sus éxitos como pianista y sus publicaciones le daban para vivir con comodidad.

(…) Beethoven publicó otras cuantas composiciones entre las que cabe destacar las sonatas para piano N° 4 (Opus 7 de 1797), 7 (Opus10/3, de 1798) y 8 la célebre “patética” (Opus 13, de 1799) (…) Del éxito prontamente conseguido da idea el que ya en 1799 cinco editores publicaban su música. (Carrascosa Almazán, 1995, p. 26).

Ya es a partir de 1800 en que Beethoven consigue mecenas que serán protectoras de su música, entre ellos estaba el príncipe Lichnowsky de quién percibirá sus más sustanciosas ganancias, en este mismo año organiza la presentación de su primera sinfonía. Su música cada vez se hacía más conocida y él ganaba más respeto entre los músicos. También impartió clases para jóvenes aristócratas con quienes vivió pequeños romances, algunas de mayor intensidad que otras. La desdicha de Beethoven fue que sus amadas no eran correspondidas por la diferencia de clase, ellas terminaban casándose con nobles.

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“¡Ho, querido papá, es usted muy generoso, pero no es ni mucho menos una “Creación”!” sorprendido Haydn, y con razón por esa inoportuna alusión a su genial oratoria, le contestó: “Naturalmente que no es La Creación, ni creo que lo sea nunca jamás”. (Carrascosa Almazán, 1995, p. 25).

Ya era evidente en que Beethoven estaba en su más elevado sitial de haber conseguido fama y dinero que se permitía los reproches de sus más cercanos contribuyentes a su música, también debemos reconocer que el compositor reconocía que sus actos no eran del todo correctos y por eso se disponía a pedir disculpas a sus ofendidos entre cartas redactadas o llegando él mismo en persona. Se dice que sus disculpas eran tan intensas como sus ofensas, se deja notar claramente que Beethoven no hacía nada sin intensidad, sin entrega total, incluso en sus relaciones personales.

Nadie había sido más difícil para sus protectores y mecenas que Beethoven, por decir que Bach había sido encerrado por desobedecer, incluso Mozart comía el pan del emperador en la mesa de los cocineros y sirvientes incluso fue abofeteado por un pequeño conde. Pero sea quizá por la culpa que tenían con Mozart, por haberlo descuidado y haya muerto enfermo y pobre que ahora eran tan condescendientes con el nuevo genio musical Beethoven. Por otro lado,

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de la corte, pero no llegarían jamás a ser un Beethoven, reconocía lo bueno que era frecuentarlos pero uno tenía que imponerse con algo, en este caso se imponía la genialidad de Beethoven que pocos tenían.

(…) El 2 de Abril de 1800 pudo dar el primer concierto en su propio beneficio. En el ofreció, además de música de Haydn y Mozart, tres recientes páginas suyas: la Primera Sinfonía, el Septimino y el concierto para piano y orquesta N°1(…). (Carrascosa Almazán, 1995, p. 28).

Por aquel entonces ya está desligado de Haydn. A pesar de todo le dedicó tres tríos, pues no coincidían musicalmente y su relación era muy tensa a veces, después de estas publicaciones Beethoven declara que seguirá un nuevo camino, refiriéndose a todo lo que había compuesto hasta entonces.

(…) muerto Mozart hace ya una década y muy debilitadas las facultades creadoras del anciano Haydn, se encuentra solo y que no debe limitarse a repetir las fórmulas heredadas. Sigue la voz de su incontenible personalidad y escoge una vía que tiene algo de “reforma” y algo de “ruptura”: ahondando por una parte ese sentimiento profundo del clasicismo vienés, pero

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2.2.5 La confesión de su enfermedad

Pronto para Beethoven las cosas se tornarían un poco desesperantes, a causa de algunas enfermedades que le aquejaban, desde los dolores abdominales, diarreas y la temible sordera que estaba iniciando como un pequeño sonido que no le dejaba descansar por las noches,

enfermedades que quizá contrajo al frecuentar prostíbulos, se le relaciona una sífilis, todo esto se lo confiesa a su amigo Franz Wegeler en el famoso Testamento de Heiligenstadt en Junio de 1801.

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los hombres de bien. Ustedes, mis hermanos Kaspar y Johann, tan pronto como yo esté muerto, si el profesor Schmidt todavía vive, ruéguenle, en mi nombre, que escriba una detallada

descripción de mi enfermedad y que a tal descripción añada como apéndice este papel, para que después de mi muerte le sea posible al mundo reconciliarse conmigo. Al mismo tiempo, los declaro a ambos herederos de mi pequeña propiedad (si así puede llamarse). Divídanla fraternalmente; que haya acuerdo entre ustedes y ayúdense mutuamente. Lo que hayan hecho para herirme, lo saben bien, ha sido perdonado hace tiempo. A ti, hermano Kaspar, te agradezco en particular el afecto que me has mostrado en los últimos tiempos. Mi deseo es que puedas vivir más felizmente, alejado de las preocupaciones que yo he padecido. Recomienda la virtud a tus hijos; solo ello, no las riquezas, puede darles la felicidad. Les hablo desde mi experiencia. Fue la virtud la que me sostuvo en la aflicción; es ella, en convivencia con mi arte, la que me ha

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deseé hacerlos felices. ¡Ojalá lo sean siempre! Ludwig van Beethoven. Heiligenstadt, 6 de octubre de 1802". (Mayr, 2008).

En la parte externa del documento, Beethoven anotó lo siguiente:

"A mis hermanos Kaspar y Johann, con la finalidad de que se lea y ejecute después de mi tránsito. Heiligenstadt, 10 de octubre de 1802. Por tanto, me despido de ustedes y lo hago con tristeza. Sí, esa remota esperanza que traje conmigo de una posible mejoría, al menos hasta cierto punto, se ha alejado de mí por completo. Como las hojas del otoño caen heridas a la tierra, así la esperanza me ha abandonado definitivamente. Casi como llegué, debo marchar; incluso el arrogante coraje que frecuentemente me animaba en los cálidos días del verano se ha alejado de mí. ¡Oh, Providencia, garantízame al menos un solo día de sincera alegría! ¡Hace ya tanto tiempo que soy un extraño a los deliciosos sones de la alegría! ¡Cuándo, oh Dios, cuándo sentiré de nuevo esa alegría en el templo de la naturaleza y de los hombres? ¿Nunca? ¡No, eso sería demasiado duro!". (Mayr, 2008).

La enfermedad lo estaba aquejando demasiado, se cree a causa de una sífilis, la

enfermedad de su sordera como también a una laberintitis, una infección al oído producida por los intestinos.

(…) en 1814 fue penoso su intento de intervenir en la ejecución del trío “Archiduque”: apenas podía escuchar el violín y al violonchelo. En 1816 empezó a usar la trompetilla que “amplificaba” lo que le decían, y a partir de 1818 fue necesario que la mayoría de sus

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Aun que los animos de Beethoven no se habían perdido del todo, ya que su sordera lo aisló y le ayudo a concentrarse mejor, pero debió ser frustante no poder escuchar y disfrutar de sus propias composiciones, poco a poco superó la crisis que plasmó en el testameto de

Heiligenstadt ya que después tuvo una etapa intensa de composición hasta 1813.

Pronto las composicones de Beehoven alcanzarían una gran aceptación internacional, siendo conciente de lo que estaba pasando el compositor osaba en reiteradas ocasiones reaccionar de forma airada y desprecitiva con los detractores de su música.

(…) ante la afirmación del violinista Radicati de que los Cuartetos opus 59 “no son música”, Beethoven sin alterarse, le respondió: “¡Oh, no es música para usted, es para los tiempos venideros!” Más elocuente es todavía lo que le echó en cara en una ocasión a

Lichnowsky: “Príncipe, lo que vos sois lo sois por azar del nacimiento. Lo que yo soy lo soy por mi propio mérito. Príncipes los hay y los habrá a millares. Beethoven no hay más que uno”. (Carrascosa Almazán, 1995, p. 36).

La actitud que tomaba Beethoven era la de alguien que se protegia de la burla de sus obras y de su escondida sordera, al tener un carácter reactivo y ser directo con sus pensamientos. Le molestaba la falsa adulación que le hacían y reaccionaba con violencia, incluso con sus amigos, claro que después de reflexionar consideraba que había sido muy injusto y pedía perdón por su actitud. Su amor por la naturaleza se evidenciaba en sus constantes paseos por el bosque, ellos nutrían el alma, la inspiración y la creatividad en Beethoven, sería descrita por él mismo en una confesión al joven compositor Ludwig Schlösser en 1823.

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tiempo, a veces demasiado, antes de escribirlas. Tengo una memoria tan buena que estoy seguro de no olvidar nunca, aunque pasen años, una idea que se me haya ocurrido (...). Modifico muchas cosas, las desecho y vuelvo a empezar cuantas veces sea necesario, hasta quedar satisfecho. Entonces empieza en mi cabeza la elaboración a lo largo y a lo ancho, en altura y en

profundidad, y como tengo una idea clara de lo que persigo, la idea que surge y se desarrolla no me abandona jamás (...). Se alza ante mí alma como en una fundición, y ya no me queda más que la tarea de escribirla, lo que transcurre muy aprisa (...). A menudo trabajo en varias obras a la vez, pero estoy seguro de no enredar unas con otras (...). [Mis ideas] surgen sin ser llamadas, de inmediato o por etapas. Podría atraparlas con las manos en la naturaleza, en el bosque, paseando, en el silencio de la noche, al amanecer (...). Lo que las suscita es una cierta disposición de ánimo que en los poetas se expresa mediante sonidos; resonando, bulliciosas e impulsivas, hasta que al fin se concretan en música en mí». (Villasevil, 2011).

En su trabajo era ordenado, y creaba un ambiente de verdadera concentración, con un horario estricto de mañana completa. Si salía, era siempre con su cuaderno de notas para escribir aquello que, de pronto, sentía que podía concretarse en papel. (Villasevil, 2011).

Sin embargo para relizar otras tareas era descuidado, mal cocinero y pésimo vecino, de hecho tuvo que mudarse a muchos apartamentos por lo molesto que era y desordenado los dueños no lo querían, no tenía cuidado de su aspecto personal, tanto así que le creían un loco cuando deambulaba por las calles. Fue detenido en ocasiones por la policía creyéndole un

vagabundo, conocido también como el sabio distraído por los jóvenes que le observaban desde la calle cuando se afeitaba en su ventana. Lo cierto es que se enamoró y pidió matrimonio a

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de amor que de amistad, de ahí supuestamente se desprende su oculta homosexialidad, la otra parte de su bisexualidad.

(…) cuando Beethoven marchó a Viena, K. A. von Malchus le escribió: “El firmamento de mi profundo amor une nuestros corazones con lazos que no pueden desatarse y que sólo la muerte destruirá. Extiende tu mano, mi bienamado, y sea así hasta la muerte. Tú Malchus” (Carrascosa Almazán, 1995, p. 40).

Otra de las cartas que darían luz a su supuesta homosexualidad fue la que le entrego a Karl Amenda un teólogo y violinista germánico - báltico amigo de Beethoven.

(…) Beethoven le entregó su Cuarteto opus 18/1: “¡Querido Amenda! Acepta este

Cuarteto como un pequeño testimonio de nuestra amistad; siempre que lo toques acuérdate de los días que pasamos juntos, y también de cómo era y será siempre para ti Beethoven”. (Carrascosa Almazán, 1995, p. 40).

De cualquier forma Beethoven tuvo que ser muy sutil con su supuesta homosexualiad, ya que en aquellas épocas no eran vistas muy bien este tipo de preferencias carnales, menos para alguien que vive de la aceptación de los demás, lo que sí era abiertamente aceptado eran sus amorío con varias mujeres jovenes a quienes incluso propuso matrimonio sin llegar a concretarse nada con ninguna de ellas. Era quizá esta desventura en su amorío que le inclinó más a la música, la soledad y a frecuentar los prostíbulos donde se cree contrajo la sífilis, que luego con el tiempo sería la causa de su muerte. En 1804 cuando Josephine Brunsvik enviuda, Beethoven intenta conquistarla.

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conservado hasta quince cartas de amor escritas por Ludwig y dirigidas a Josephine mientras que de ella no se conserva ninguna respuesta excepto algunos borradores incompletos. En una de aquellas cartas Ludwig muestra su pasión por Josephine y la escribe "Que nuestro amor sea de larga duración; es tan noble , está tan fundado en el mutuo respeto y amistad , incluso en como coincidimos en algunas cosas , en el pensar y sentir. Ay , déjeme confiar en que su corazón palpitará por mi durante largo tiempo, el mío sólo puede cesar de palpitar por usted cuando deje totalmente de hacerlo. Adiós, querida Josephine. Confío en que también usted pueda ser, por mí , algo más feliz, si no , yo sería tan egoísta". (Mielost, 2014).

El amor no correspondido hacia Beethoven, nunca se llegaban a concretarse se debía al poco interés o casi nada que despertaba en ellas, incluso se sabía que Josephine le era infiel en reiteradas ocasiones a su marido, pero en ninguna de ellas estaba Ludwig, eso demostraba que no estaba interesada en lo absoluto por el compositor, ya en sus últimos años Bethoven deja de engañarse con las mujeres y no se ve evidencia de nuevas féminas ni de ficciones amorosas que lo inquieten, aunque aún siga frecuentando los prostibulos.

En 1802 Beethoven tenía compuesta la mayor parte de su tercera sinfonía, la cual

culminará dos años después, se dice que esta sinfonía inicialmente estaba compuesta a Napoleón Bonaparte, el héroe de la Revolución Fancesa; pero según algunos incidentes que ocurrieron decidió quitar la dedicatoria a Napoleón de su sinfonía. Esto comienza quizá con el acuerdo firmado con el Vaticano en 1802 por el que se restablecía el culto católico en Francia, luego en 1804 Napoleón se autoproclamó y autocoronó emperador. Este sería el motivo para que

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(…). En un principio, Beethoven la tituló “Bonaparte”, personaje a quien el compositor admiraba… hasta que éste se autoproclamó y auto coronó, en mayo de 1804, emperador. Al enterarse, rompió la dedicatoria de la Sinfonía y gritó: “Entonces ¿no es más que un ser humano vulgar? Ahora también él pisoteará los derechos humanos y se limitará a satisfacer su ambición (…) ¡Se convertirá en un tirano!” Abandonó asimismo la idea _que últimamente, descontento de Viena y de los vieneses, venía acariciando_ de trasladarse a París. (Carrascosa Almazán, 1995, p. 42, 43).

Quizá Beethoven pretendía presentar esta sinfonía en su viaje a Francia, pero no ocurrieron las cosas como él las pretendía, su héroe se volvió un tirano, en cuanto a la propia sinfonía “La Heroica” resultó una novedad para sus oyentes, era más larga que las de Mozart y Haydn y su estilo traía algo nuevo propio del compositor pero no acorde a lo que el público estaba acostumbrado.

La sinfonía «Heroica» nace de una profunda crisis en Beethoven, deprimido por sus problemas de salud y su sordera, que le lleva a cuestionarse el futuro en la música y hasta sopesar en el suicidio. En 1802 se retira a la tranquila ciudad de Heiligenstadt, cercana a Viena, con su mente todavía tomada por los más fúnebres pensamientos. Pero emerge de la crisis con la voluntad de seguir adelante e imprimirle un gran giro a su arte. La nueva sinfonía rompe moldes de todo tipo. De entrada, con sus 45 minutos dura el doble que sus primeras composiciones. Pero además refleja la palpitación del nuevo espíritu romántico y es mucho más compleja que las obras usuales. La crítica, una vez más, no se enteró de nada, y la tachó en su momento de

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Con la sinfonía la Heroica Beethoven pasa a su segundo periodo de composición. Esta será el inicio o el nacimiento del periodo Romántico, aunque no fue muy bien recibida por su público, esta obra será representativa en años posteriores. Después de quitar la dedicatoria a Bonaparte se considerará a Beethoven defensor de los derechos del hombre y admirador de la Revolución Francesa. Como todas las sinfonías de aquel tiempo esta tiene cuatro movimientos, el primer movimiento en Allegro, 3/4 en Mi bemol, el segundo movimeto Marcha Funebre (Adagio) será la más resaltante de la tercera sinfonía, escrita en 2/4 Do menor, el tercer movimiento Scherzo (Allegro) 3/4 Mi bemol mayor con el estilo típico de las sinfonías

románticas de Alemania, el cuarto movimiento Finale (Allegro molto–Poco andante–Presto) en español equivaldría a (Muy rápido - lento - muy rápido).

Pero con esta sinfonía Beethoven no pudo lograr un éxito significativo, aunque para 1806 las circuntancias políticas habian mejorado, la calma había llegado y ello permitió tener una mejor aceptación de sus obras; pero no fue como el compositor lo esperaba, hasta los años 1812 - 1813 Beethoven estaba en el mejor momento de su popularidad en Austria, en ese año compuso su obra orquestal “La victoria de Wellington” que sería interpretada en un panarmónico, un instrumento derivado del piano, inventado por Mäzel, obra que alcanzó gran populariad y le generó considerables ingresos a Beethoven.

En 1814 termina su Séptima y Octava sinfonía, y le piden que reforme la ópera Fidelio.

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definitiva estaba programada para el 23 de mayo de 1814; pero la obertura no pudo tocarse por vez primera hasta el día 26. Fidelio obtuvo, por fin, el éxito deseado. (Carrascosa Almazán, 1995, p. 48).

Durante esos años Beethoven tuvo sus mejores composiciones con su propio estilo

desligandose de Haydn y Mozart, como lo es en su obra (Rasumovsky, cuarteto de la opus 59), el cuarto concierto para piano y el concierto para violín son obras que le dieron al compositor su propio estilo.

En 1807 Napoleón Bonaparte instaura un reino ficticio en Westfalia en Prusia nombrando como rey a su hermano Jerónimo. Ese mismo año fue cuando le propusieron a Beethoven el puesto de maestro de capilla o compositor de la Corte; pero después de pensar bien en la propuesta se negó, sin antes usarlo como amenaza en dejar Viena. Sus amigos lo convencen en quedarse y le pagaran un sueldo anual de cuatro mil florines. Ese odio y amor por Viena lo mantiene ahí. En mayo de 1809 francia ocupa Viena meses donde el compositor no podía concentrarse y recibe variadas visitas que luego darán testimonio de su talento en la

inprovisación, para el 14 de octubre de ese mismo año se firma la paz en Viena, Beethoven recupera su tranquilidad y termina de componer su quinto concierto para piano “Emperador”.

En 1812 Beethoven escribe la carta titulada “Carta a la amada inmortal” estaba fechada solo con el mes y el día, 6 de Julio, sin nombre de destinataria, después de la muerte del compositor y al publicarse la carta en 1840 se hicieron varias investigaciones para averiguar quien era la amada inmortal a la que estaba dirigida dicha carta.

Referencias

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