ALEGACIONES AL BORRADOR DEL PLAN DE MOVILIDAD
SOSTENIBLE DEL AYUNTAMIENTO DE SANTANDER
1. Aparcamientos subterráneos para residentes
- Uno de los objetivos generales del Plan de Movilidad Sostenible es el de disminuir el número de vehículos en el centro de la ciudad. Paradójicamente, otro de los objetivos señalados en dicho Plan consiste en aumentar el número de aparcamientos en las zonas más céntricas de Santander, además de en la periferia. Estas pretensiones resultan, cuando menos, contradictorias. Si los nuevos aparcamientos ofertan plazas para residentes y en rotación, con ello se estaría fomentando, precisamente, el acceso y el uso de los vehículos privados en el centro.
- La construcción de nada menos que ocho nuevos aparcamientos subterráneos más parece un fin en sí mismo: la realización de obras con las que el Ayuntamiento de Santander pretendiera fundamentalmente obtener ingresos económicos. En tal caso, nos encontraríamos con un plan de obras, encubierto bajo la expresión pretenciosa de “Plan de Movilidad Sostenible”, que aumentaría las emisiones de CO2 en el casco urbano y perpetuaría el actual modelo.
- Más lógico y prudente sería realizar, de manera prioritaria, los aparcamientos disuasorios en la periferia, las nuevas redes de transporte público y la red de carriles-bici que circunvalen toda la ciudad. En un segundo momento, podrían evaluarse los efectos que estas medidas producen en el tráfico de vehículos privados en el centro; sólo después, en función de los resultados, podría valorarse la pertinencia de llevar a cabo los aparcamientos subterráneos.
- En cualquier caso, resulta inadmisible la instalación de aparcamientos tanto subterráneos como de superficie en los parques ya existentes (caso del Parque Mendicouague) o en previsión, por la pérdida de calidad de vida que supone para los vecinos y para el diseño urbano de la ciudad. Al efecto, cabe recordar que la zona libre que se realiza sobre un aparcamiento subterráneo puede alcanzar como mucho el calificativo de “plaza ajardinada”, pero nunca de parque. El
Ayuntamiento de Santander debiera dar ejemplo en la preservación y mejora de estas escasas y valiosas zonas, en lugar de contemplarlas como espacios libres residuales en los que se realicen todo tipo de experimentos y ocurrencias que compensen carencias y problemas heredados de un urbanismo masificado.
2. Aparcamientos disuasorios
- No pueden considerarse como aparcamientos disuasorios los del campo de fútbol del Racing y el aparcamiento del Palacio de Festivales, porque se sitúan en la parte más interna de la ciudad y los vehículos privados tienen que atravesarla forzosamente para llegar a los mismos. Habrían de reservarse estos espacios como aparcamientos para residentes y para dar servicio a las
- Deberían proyectarse nuevos aparcamientos disuasorios junto a las principales vías de acceso y entrada a la ciudad: uno en la zona de Nueva Montaña y otro en las inmediaciones del Parque Tecnológico.
- Nos oponemos frontalmente a la realización de un aparcamiento disuasorio en La Vaguada de Las Llamas, vinculado al Museo de Cantabria. Resulta inadmisible instalar las carencias dotacionales en los parques y zonas verdes. El desequilibrio entre superficie libre y construida existente en la ciudad, en general, y en la ladera norte de General Dávila, en particular, hace injustificable la disminución de superficie real de un parque tan estratégico y valioso para la ciudad como es el de Las Llamas; máxime, cuando es la última posibilidad que le queda a Santander de tener una gran zona verde en su interior. Además, la construcción de este
aparcamiento supone adentrarse en el interior de la ciudad y promover la penetración masiva de vehículos en la misma, lo que contradice, de nuevo, uno de los objetivos del Plan de Movilidad Sostenible.
- Es fundamental, no sólo diseñar los aparcamientos disuasorios en la periferia de la ciudad, junto a los principales accesos, sino prever una red de transporte público que los comunique fácil y rápidamente con el centro de la ciudad.
3. Red de carriles- bici
- Hace ya veinte años que ARCA demandó por primera vez la construcción de un carril-bici metropolitano que circunvale totalmente la ciudad. Un creciente sector de la población continúa esperando, resignada y sin mucha esperanza, que de una vez por todas acabe siendo realidad. - La realización de este carril-bici debería anteponerse a la construcción de los ocho nuevos
aparcamientos subterráneos proyectados o, al menos, simultanear su ejecución con otras obras o reformas que pretenda acometer el Plan. No es conveniente seguir condicionando dicho carril a la ejecución de todas las demás obras y aplazándolo a etapas posteriores que nunca acaban de llegar.
- Que sigan prevaleciendo los aparcamientos y viales sobre todo lo demás supone repetir el mismo modelo arrastrado durante décadas y que consiste en diseñar una ciudad esencialmente para los coches (a base de grandes obras y proyectos de infraestructura viaria). Por el contrario, habría que tender a otro modelo de ciudad para sus habitantes, más humano, saludable y
naturalizado.
- El carril-bici debe ser complementario a la construcción de los aparcamientos disuasorios, para convertirse en una de las opciones que los usuarios de estos aparcamientos tengan a la hora de trasladarse al centro.
- El trazado del carril-bici debe abandonar el actual confinamiento en pequeños y tímidos tramos testimoniales, marginales y de parques o similares, con fines esencialmente propagandísticos y
opción real para evitar o disminuir el uso del coche dentro de la misma. En este sentido, proponemos el siguiente trazado mínimo de circunvalación:
- Paseo Marítimo frente al Paseo Pereda. - Reina Victoria, Piquío, Sardinero, Los Castros.
- Los Castros, Cazoña, Cuatro Caminos, La Marga. - Marqués de la Hermida, Palacete del Embarcadero.
- Vaguada de Las Llamas, Peñacastillo, La remonta, Calle Castilla.
- Posteriormente o de manera complementaria, podrían iniciarse algunos tramos de penetración urbana, sin los cuales la red de carriles bici no tendría plena funcionalidad. Estos tramos sería:
- Curva de la Magdalena, Alto de Miranda (con derivación a Menéndez Pelayo), General Dávila, Cuatro Caminos.
- Paseo Pereda, Jesús de Monasterio, Calle Burgos, Alameda de Oviedo, Cuatro Caminos. - Cuatro Caminos, Calle Alta. Cuatro Caminos, Calvo Sotelo.
- Utilización de una de las aceras del Túnel de Tetuán para uso exclusivo de bicicletas, posibilitando el acceso rápido a la Universidad desde el centro de la ciudad.
- Diseñar la red de carriles-bici para que posibilite la entrada y salida de la ciudad en bicicleta, fomentando la conexión con una deseable y futura red de carril-bici regional e incluso nacional. En éste sentido, convendría:
- Aprovechar los pequeños viales existentes en la zona de Cabo Mayor a Corbán, para
trazar un carril-bici o carretera para bicicletas hacia Bezana y Liencres. - Salida de Peñacastillo hacia La Remonta y Camargo.
- Prolongación desde Marqués de la Hermida hacia Maliaño, Astillero y municipios del arco sur de la Bahía de Santander.
- Considerando la falta de hábito de los conductores de vehículos a motor de coexistir con los ciclistas, los accidentes que se producen y el grave riesgo existente, sería necesario establecer en determinados tramos de la ciudad una separación física sólida para el carril-bici. De esa manera, se imposibilitaría la invasión arbitraria o accidental del mismo por parte de los vehículos
motorizados.
- Debe garantizarse la posibilidad de introducir bicicletas plegables en los autobuses urbanos. - Ampliar y potenciar el servicio de alquiler temporal de bicicletas, sobrepasando el uso
eminentemente turístico y recreativo, de manera que se conviertan en una alternativa de desplazamiento sostenible y en alza, dentro de la ciudad.
4. Senda costera
- Contemplar la senda costera dentro del municipio como un elemento integrado en la senda costera europea y en una futura senda del Cantábrico, desde el País Vasco a Galicia, siempre bajo las directrices del POL. Su diseño debería dar continuidad a dichas sendas y garantizar sus características y fines: la preservación y restauración del paisaje y medio natural costero,
facilitando su disfrute peatonal sostenible.
- Ejecutar una senda lo más natural posible con los materiales del entorno (tierra, hierba, etc.), con las únicas actuaciones de nivelación y drenaje que resulten necesarias ocasionalmente. - Aplicar puntualmente soluciones de continuidad (pasarelas, puentes, paso por zonas peligrosas,
etc.) con materiales de la zona y diseños naturalizados (piedra, madera, etc.). Habría que tender siempre a la mínima intervención, eliminando expresa y definitivamente la utilización de
diseños y materiales impactantes y ajenos que afectan muy negativamente y de manera innecesaria al paisaje y usos de estas áreas.
- Partiendo de la experiencia de países pioneros en sendas costeras, con varias décadas de implantación y con cientos de kilómetros realizados (Reino Unido y Holanda), resultaría aconsejable aplicar su normativa, dedicando la senda exclusivamente al uso peatonal. Por ello, es necesario, ante el riesgo de molestias y accidentes graves por usos poco compatibles, que se desvíe rigurosamente el tráfico de bicicletas, caballos y similares hacia caminos y pistas
cercanas y más al interior.
- La senda costera, fiel a su filosofía y al tipo de disfrute que promueve, ha de ser un instrumento de ordenación y restauración del territorio costero. Sería necesario eliminar el chabolismo ilegal (tan abundante en la costa norte del municipio, especialmente en la zona de La Maruca,
Rosamunda y El Bocal) y la ejecución de las actuaciones de derribo necesarias para garantizar la continuidad de la servidumbre de paso a todos los ciudadanos. Igualmente, conviene llevar a cabo las actuaciones oportunas para recuperar los altos valores estéticos del paisaje natural costero.
- Aprovechar la existencia de los búnkeres de Cabo Mayor, ya que su ubicación coincide con el punto medio del litoral regional y con panorámicas excepcionales. En este sentido, podría crearse un pequeño centro informativo sobre la senda costera en Cantabria.
- Utilización ocasional, en zonas de especial interés o significación, de señalización rústica con madera y paneles informativos, de tipo paisajístico, natural, cultural o histórico.
5. Pasillos verdes en la ciudad
- Cada día es mayor el número de personas de diferentes edades y con diversas finalidades (recreativa, deportiva, turística, saludable, etc.) que se desplaza a pie por diversas avenidas de la ciudad (Paseo Marítimo, Reina Victoria, El Sardinero, Los Castros, General Dávila,etc. ).
desplazamientos peatonales globales sin interrupciones, seguros y posibilitando conectar con circuitos o caminos que vayan a zonas rurales o naturales cercanas al municipio (arco sur de la Bahía, Peña Cabarga, La Picota, etc.).
- A tal efecto, proponemos la construcción de pasos subterráneos para peatones y bicicletas en determinados puntos de alto riesgo o conflicto potencial frecuente o permanente con los vehículos motorizados. Por ejemplo, las conexiones entre los barrios de General Dávila Norte y La Vaguada de Las Llamas, salvando la avenida de Los Castros; las de Cueto-Valdenoja-Monte con La Vaguada de Las Llamas, evitando la S-20; en el punto con alta densidad de tráfico
localizado entre los campos del Racing y el Palacio de Deportes y el Parque de Las Llamas. Dichas actuaciones garantizarían una mayor fluidez y una menor siniestralidad, tanto a los vehículos como a los peatones, permitiendo un tránsito peatonal fluido y continuo, que resultaría al tiempo cómodo, efectivo, agradable y sin riesgos.
- Dado el creciente aumento de la práctica deportiva (trote, marcha deportiva, etc.) por las aceras, en determinados trayectos de la ciudad, podría iniciarse experimentalmente la instalación de pasillos blandos en determinados tramos con materiales reciclables, que amortigüen y proporcionen un medio urbano menos duro y más saludable para la actividad física.
6. Transporte público
Se debe establecer una estrategia de transporte para todo el arco de la bahía de Santander, con participación de todos los municipios, con el objetivo de ofrecer un “billete único” a los vecinos de Ribamontán al Mar, Marina de Cudeyo, Villaescusa, El Astillero y Camargo, de modo que incluya el transporte urbano de Santander.
7. Consideraciones generales
Para que las determinaciones del Plan de Movilidad Sostenible sean consideradas creíbles, tendrían que quedar plenamente integradas en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), con especial atención a los carriles- bici y a los pasillos verdes, que exigen reservas de suelo perfectamente grafiadas en sus planos.