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¿QUÉ MIDE PISA Y CÓMO HAY QUE DARLE RESPUESTA? (Comprensión
lectora)
Por Francisco Luna (coord.), Jesús M.Goñi Zabala, Agustín Gil Martín y Mº Elvira
González Aguado
El texto trata de dilucidar varias cuestiones sobre el Informe PISA: qué es lo que mide y qué no mide, los éxitos y fracasos más llamativos y qué medidas se pueden adoptar para mejorar los resultados.
La evaluación PISA mide los niveles competenciales en alumnos de 15 años en tres áreas: Competencia Lectora, Competencia Matemática y Competencia Científica. En lo que a Comprensión Lectora se refiere, PISA se centra en evaluar la comprensión y la contextualización de los conocimientos, por lo que existe un desfase entre la visión de la enseñanza española basada en la mera transmisión y reproducción de los conocimientos y lo que demanda el estudio.
PISA entiende la Comprensión Lectora como un instrumento básico para conseguir objetivos personales, construir aprendizajes y participar activamente en la sociedad. Sin embargo, deja de lado el resto de habilidades lingüísticas, alegando la dificultad de evaluar las habilidades productivas. Según el estudio, la Comprensión Lectora es un claro indicador del nivel de desarrollo en otras habilidades lingüísticas.
Desde su primera aplicación en el año 2000, el marco propuesto para la Comprensión Lectora se ha mantenido a excepción de algunas modificaciones sustentadas en los avances teórico-prácticos. De esta manera, un estudiante de 15 años debe ser capaz, según PISA, de leer textos diversos, creados con distintos propósitos y en diferentes contextos, con el objetivo de resolver distintas tareas con las que una persona puede toparse en la vida real. Todo ello nos deja entrever que se trata de un enfoque complejo de la Comprensión Lectora. Por otra parte, en relación a las nuevas tecnologías, se ha desarrollado una prueba específica que evalúa la lectura de textos electrónicos.
2 Es posible analizar la evolución de los resultados y el comportamiento de los países y regiones que han participado en varias mediciones en un período de tiempo dilatado. En el caso de España, los resultados fueron alarmantes tanto en el Informe del 2006, como en el de 2009, si bien los medios de comunicación hicieron una lectura catastrofista. La ingente cantidad de datos que aportan los estudios PISA dificultan en ocasiones analizar lo que ha sucedido. No obstante, Francisco Luna destaca que los países con mejores resultados se concentran en Asia y el Pacífico (Corea del Sur, Hong Kong-China, Singapur, Nueva Zelanda, Japón, Australia y Shanghái-China), el impacto producido porque muchos de los países de la UE no ocupan puestos avanzados y la mayoría ha empeorado sus puntuaciones con respecto a la medición de 2000 (en el caso de EE.UU también se ha dejado notar el estancamiento) y finalmente, el autor subraya la mejora de resultados en muchos países de América Latina (sobre todo en el caso de Chile, Colombia, Perú y Brasil), aunque todavía estén a la cola de la lista.
En el caso de España, las diferencias entre Comunidades, determinadas, en gran parte, por el contexto socioeconómico y cultural, existen. Sin embargo, no son tan grandes como en otras regiones europeas. Los mejores resultados en la evaluación PISA 2009 divide al estado en cuatro grupos: el primero, formado Castilla y León, Madrid, Navarra, Cataluña, La Rioja, País Vasco y Aragón, que superan la media OCDE; el segundo, constituido por Asturias, Cantabria y Galicia, que se situaría entre la media OCDE; Murcia, Andalucía, Baleares y Canarias formarían un tercero con puntuaciones inferiores a la media española y, por último, Ceuta y Melilla presentan resultados similares a los países latinoamericanos.
Aunque la ley planeta currículos adaptados al enfoque funcional de la lengua con el objetivo de mejorar la Comprensión Lectora, la práctica es bien diferente. El autor propone siete medidas para mejorar esta competencia central en el Proyecto PISA:
1. Incentivar y promover de manera intensiva la lectura.
El estudio PISA ha dilucidado que existe una relación más estrecha entre la Competencia Lectora y el compromiso hacia la lectura que entre la competencia y el estatus socioeconómico familiar. Por ello, es importante por parte del profesorado incentivar el interés por la lectura y su práctica, para que el alumnado se implique en la dimensión social de la lectura, tenga la sensación de control sobre lo que lee y disfrute
3 con lecturas diferentes. En ese sentido, es importante que cada docente, sea cual sea su área, considere la lectura como una tarea propia.
2. Para enseñar algo hay que hacerlo visible y explícito, no dando nada por supuesto.
Se refiere a que el profesorado es responsable de la formación en estrategias lectoras. Esto es algo que debe trabajarse en todas las áreas, pues los textos tienen su propio contexto, y que exige una dedicación específica y continuidad. Por otro lado, es recomendable llevar a cabo tareas que impliquen un nivel cognitivo más elevado, del tipo de leer dos textos y hacer un debate o elaborar una síntesis.
3. La diversidad es la clave: en los tipos y formatos de los textos, en las tareas cognitivas, en las situaciones de uso y en las propuestas didácticas.
Son los estudiantes que leen una gran variedad de textos los que muestran mejores resultados competenciales. Es fundamental trabajar en el aula textos que reflejen la variabilidad de situaciones a las que una persona se enfrenta en la vida real. La diversidad de textos y soportes deben responder a diferentes objetivos y tareas. Estas últimas, por su parte, tienen que implicar la reflexión, la valoración o la aplicación de lo aprendido a situaciones nuevas.
4. Optimizar el trabajo de las áreas lingüísticas y de la competencia en comunicación lingüística, común a todas las áreas.
Una mala Comprensión Lectora afectará a las demás asignaturas, por lo que resulta fundamental que todo el equipo docente se comprometa en desarrollar esta competencia, sin olvidar que las áreas de lingüística tendrán la responsabilidad de asesorar al resto del profesorado.
5. Tratamiento integrado de las lenguas, porque es más lo que las une que los que las separa.
Los sistemas bilingües son cada vez más habituales y están dando buenos resultados. En ese sentido, para ser coherente y eficaz, se debe apostar por la integración y trabajar indistintamente con textos en distintas lenguas.
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6. Convertir la informática en nuestro aliado.
Las TIC están conquistando los centros educativos y nuestra vida cotidiana, por lo que es esencial incluir en el currículo la capacidad de aprender, comprender e interactuar con las tecnologías de la información. Como se ha comentado anteriormente, PISA evalúa, a través de la prueba ERA, la competencia del alumnado en la lectura de textos electrónicos pero, además, ha concluido mediante una investigación que los estudiantes que leen en internet, son en general mejores lectores. Asimismo, hemos de aprovecharnos de las posibilidades que nos ofrecen las TIC, como diversas actividades para distintos niveles de competencia, textos auténticos, etc.
7. Prestar atención específica a las necesidades y problemas de los chicos en lectura.
A partir de los resultados del Informe PISA 2009, se vuelve a confirmar el dato de que las chicas leen más y mejor en todos los países. Por si no fuera poco, los chicos han disminuido su gusto por la lectura. Esto tiene relación con actitudes y comportamientos, adquiridos y socialmente inducidos, y por ello, es responsabilidad de la escuela encontrar fórmulas para aumentar el interés de los chicos por la lectura.
VALORACIÓN
En mi opinión, los resultados aportados por el Informe PISA pueden ser orientativos y válidos como punto de partida para llevar a cabo mejoras en los sistemas educativos de cada país, comunidad autónoma y en cada aula. Sin embargo, creo que en muchas ocasiones existe una especie de sacralización de todo lo que publica PISA y esto lleva a que muchos y muchas se obcequen, compitan ciegamente, perdiendo de vista los objetivos de la educación.
La misión de las escuelas debe centrarse en la educación integral de personas que sepan pensar, es decir, reflexivas. Por ello, si el estudio PISA nos aportarnos pistas en torno a las cuestiones en las que podemos mejorar, cambiar, o insistir, perfecto. Pero cuando eso se torna en competir por alardear de un buen sistema educativo o en comparaciones que enmascaran autojustificaciones, no sirve de mucho.
Por otra parte, los resultados son, en ocasiones, difíciles de analizar y no es fácil saber qué es lo que realmente falla. Supongo que en mediciones posteriores, PISA pueda aportar más luz
5 para que seamos capaces de identificar cuáles son las carencias de los centros educativos, además de evaluar otras áreas aparte de las tres competencias analizadas hasta ahora.
En el caso de España, entiendo importante tener en cuenta el desfase que existe entre las pruebas PISA, centradas en la funcionalidad y aplicabilidad de los conocimientos, y el enfoque de la enseñanza centrado en la transmisión y reproducción de conocimientos. En tiempos donde las competencias rigen el sistema educativo, me parece importante que se den los pasos oportunos para llevarlo a la práctica y que se dé un cambio en el paradigma educativo.
Por lo tanto, PISA puede ser un referente (y lo es) válido, pero no es el único. Tendremos que abrir los ojos, estar atentos y además de fijarnos en las cifras y columnas de PISA, mirar a nuestro entorno más cercano y hacer propuestas de mejora empezando por nuestra aula.