Trabajo Fin de Grado
Análisis de la vida y el reinado de Alejandro Severo en la Historia
Augusta: ¿optimus princeps?
Autor/es
Claudia Lecha Fernández
Director/es
María Victoria Escribano Paño
Facultad de Filosofía y Letras 2019-2020
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RESUMEN:
La Vita Alexandri es una de las biografías más largas contenidas en la Historia Augusta, la cual nos da una imagen de este emperador idealizada, situándolo como el optimus princeps de la misma. Una imagen que ha llevado a la creencia de que durante su reinado se dio una época de paz e incluso se revivió una época dorada del Imperio Romano antes de la llegada de la Crisis del s. III. En las siguientes páginas vamos a analizar esta visión idealizada, desde los inicios de su relación con el poder durante el reinado de Elagábalo, su política interior, hasta finalmente su política exterior y asesinato.
Además, también intentaremos argumentar, que no fue él solo el único que gobernó, sino que contó con la ayuda e influencia de su madre, así como la del jurista Ulpiano hasta su muerte, los que seguramente tuviesen verdaderamente el poder.
Palabras clave: Alejandro Severo, Julia Mamea, Historia Augusta (abrev. HA), optimus prínceps, Crisis del s. III, emperador, Senado, ejército.
ABSTRACT:
The Vita Alexandri is one of the most important biographies in the Augustan History, which gives us an idealizing image of the emperor, extoling him as the optimus princeps of the same. Furthermore, this image of Severus Alexander’s idealization has led us to think that during his reign there was a time of peace and even the Roman Imperium relives a golden age, just before the arrival of the Crisis of the s. III. In following pages, I’m going to analyse this idealizing image since the beginning of his relationship with power during the reign of Elagábalo, his internal policy, until finally his foreign policy and murder. In addition, we will also try to argue that he was not the only one who ruled, but had the help and influence of his mother and also the help of the lawyer Ulpiano until his death, who surely had true power behind him
Key words: Alexander Severus, Iulia Mamea, Augustan History (abrev. HA), optimus prínceps, Crisis of the s. III, emperor, Senate, army.
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Índice
RESUMEN: ... 1
ABSTRACT: ... 1
Introducción ... 4
1.1. Objetivos ... 4
1.2. Estado de la cuestión y metodología. ... 4
2. Orígenes ... 10
2.1. Familia. ... 11
3. Durante el reinado de Elagábalo ... 14
3.1. Ascenso a César. ... 14
3.2. Conspiraciones de Elagábalo y muerte del mismo ... 21
4. Emperador de Roma... 23
4.1. Adclamaciones y omina imperii... 27
4.2. Matrimonio ... 28
5. Política interior ... 29
5.1. Reformas administrativas ... 29
5.1.1. Administración central ... 29
5.1.2. Administración provincial ... 39
5.2. Política económica y fiscal... 40
5.3. Arquitectura ... 45
5.4. Política religiosa ... 47
5.4.1. Restauración del panteón tradicional romano. ... 47
5.4.2. Estatus religioso y religión del emperador ... 49
5.4.3. Cristianos y judíos ... 51
5.4.4. Alusiones al sincretismo religioso favorable al culto oriental ... 55
5.4.5. Protección de las prácticas adivinatorias ... 55
5.5. Ordenación social ... 57
5.5.1. Ordo senatorial y ordo ecuestre ... 57
5.1.2. Liberti ... 57
5.5.3. Eunucos ... 58
5.5.4. Servi ... 58
5.6. Reformas judiciales y legislativas ... 59
5.6.1. Política legislativa ... 59
5.6.2. Política judicial ... 60
3
5.7. El ejército durante el reinado de Alejandro Severo ... 62
6. Política exterior ... 65
6.1. Campaña persa ... 66
6.2. Campaña germana y asesinato de Alejandro Severo y Julia Mamea ... 71
7. Conclusiones ... 77
8. Bibliografía ... 81
4
Introducción
El motivo que me llevó a realizar este trabajo, ha sido mi interés desde siempre por la Historia Antigua, en especial por la historia del Imperio Romano, encontrándola particularmente fascinante. Durante el s. III, el marco temporal en el que se inscribe el tema de mi Trabajo Fin de Grado, se dan una serie de cambios políticos, sociales y económicos en el Imperio, que provocan una transformación de la estructura del mismo.
Muchos han sido los autores, que han considerado a Severo Alejandro como el último emperador antes del inicio de la llamada Crisis del s. III, basándose especialmente en la fuente de Historia Augusta que lo sitúa como el optimus prínceps.
1.1.Objetivos
El objetivo de mi Trabajo de Fin de Grado, es por lo tanto, realizar un análisis del gobierno y de la vida de Alejandro Severo, así como averiguar la veracidad del ideal de optimus prínceps que nos ofrece la Historia Augusta sobre el mismo. Para ello, analizaré su reinado y figura, así como las personas que intervinieron y participaron en su gobierno junto a él.
Para realizar esto último incluimos una perspectiva de análisis de género, puesto que su madre Julia Mamea, así como su abuela Julia Mesa –aunque en menor medida, debido a su temprana muerte- como se demostrará en el trabajo, participaron activamente en la organización de la administración política, económica y militar del imperio junto a Alejandro Severo, debido a su temprana edad al ascender al poder.
1.2.Estado de la cuestión y metodología.
La obra más importante, como cabe esperar, es la Historia Augusta -cuyo autor o autores nos resultan desconocidos- y más concretamente la Vita Alexandri en la cual se centra nuestro análisis. Esta obra ha sido datada en el s. V, distando casi dos siglos de los sucesos que narra en la biografía que analizamos, por ello, también utilizare Casio Dion con su obra Historia Romana y Herodiano con Historia del Imperio Romano después de Marco Aurelio, este último centrándose sobre todo más en la política exterior del emperador. Llevando a cabo un ejercicio comparativo de las tres obras, sin olvidar que a pesar de la importancia, han de ser analizadas con precaución, pues estuvieron muy vinculados al ejercicio del poder.
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Además de estas fuentes antiguas que he utilizado, existen otras con una datación más tardía, por lo que aunque no tengan tanta veracidad como los dos autores anteriores, sí que pudieron servir de inspiración para escribir la Vita Alexandri; del s. IV encontramos el Epitome de Caesaribus1 o Historia de Roma de Aurelio Víctor; Brevarium Historiae Romanae de Eutropio; y la Historia Nueva de Zósimo, historiador de finales del s. V y principios del VI.
Las fuentes epigráficas son fundamentales para el estudio de la antigüedad y concretamente en este caso de la historia del Imperio Romano. Por consiguiente, cabe subrayar en la historiografía alemana, que puede considerarse como una de las pioneras en los estudios de Historia Antigua, más concretamente en los estudios del Imperio Romano. Dentro de los historiadores alemanes destacamos al Premio Nobel de Literatura de 1902, Th. Mommsen, quien en 1854 puso en marcha el proyecto Corpus Inscriptionum Latinarum, en el que buscaba editar todas las inscripciones latinas del Imperio Romano.
Posteriormente su pupilo, H. Dessau, publicó Inscriptiones Latinae Selectae, entre 1892 y 1916, siguiendo el proyecto del anterior, entre las que encontramos el CIL 11.250 o Album de Canusium. Además, ambos publicaron un artículo relacionado con la autoría Historia Augusta en la revista Hermes, fundada en Berlín en el año 1866 especializada en filología clásica, siendo una de las revistas más antiguas sobre estudios antiguos; Th.
Mommsen, “Zu den Scriptores Historiae Augustae” y H. Dessau, “Über Zeit und Persönlichkeït der Scriptores Historiae Augustae” en 1889. Más posterior, encontramos las obras de J. Straub, Studien Zur Historia Augusta, su artículo “Heidnische Geschichtsapolgenetik in der christlichen Spätantike. Untersuchungen über Zeit und Tendenz der Historia Augusta” (1963) en la revista de Antiquitas sobre la tendencia religiosa del autor de la Historia Augusta y “Scurra barbarus. Zum Bericht der Historia Augusta über das Ende des Severus Alexander” (1977-1978) donde analiza el final del reinado del emperador Severo Alejandro. También E. Hohl, con su edición de Scriptores Historiae Augustae de 1965 recogida por Ch. Samberger y W. Seyfarth.
Dentro de la historiografía alemana, centrándose más concretamente en el reinado de Severo Alejandro, está K. Bihlmeyer, que realiza un estudio del Cristianismo en el s.
III entre los años 211 al 235, en su obra Die "Syrischen" Kaiser zu Rom (211 - 235) und
1 Esta ha sido atribuida a Aurelio Víctor, sin embargo, actualmente se duda de que pertenezca a su autoría.
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das Christentum: Kritische Studie (1916) y K. Hönn y su obra Quellenuntersuchungen zu den Viten des Heliogabalus und des Severus Alexander im Corpus der HA (1911) que se centra directamente en el estudio de ambos emperadores en la Historia Augusta. W.
Thiele, realizó su tesis sobre el reinado de Severo Alejandro, de Severo Alexandro Imperatore (1908).
Tras estos estudios encontramos, el de N.H. Baynes, debatió en un artículo la datación de la Historia Augusta, en la revista Classical Review (1924) "The Date of the Composition of the Historia Augusta" quien sostuvo que se trataba de una obra propagandística del reinado del emperador Juliano el Apostata. Posteriormente el más centrado en el tema, A. Jardé publica Études critiques sur la vie et le règne de Sévère Alexandre (1925), desarrollando un estudio sobre la Vita Alexandri, pormenorizado, pero centrándose sobre todo en su llegada al poder, las reformas, los problemas interiores y las guerras, a la par que constituye que Herodiano, Casio Dion y Dexipo, son las fuentes utilizadas por la Historia Augusta, para la vidas de Severo Alejandro, Macrino y Elagábalo.
Entre los años 1930 y 1950, aparecen nuevas aportaciones sobre la Historia Augusta, destacando a W. Seston, quien escribió un artículo sobre la Historia Augusta titulado “Notes critiques sur l'“Histoire Auguste”', REA XLV (1943)” y las obras del historiador P. Flaum, donde explica el origen y la organización de los procuradores ecuestres sobre el Alto Imperio, Les procurateurs équestres sous le Haut-Empire romain (1950) y su análisis sobre la inscripción CIL 13.3162, Le Marbre de Thorigny (1948).
Además entre estas dos décadas se publican dos importantes hallazgos de; Feriale Duranum en Dura-Europos publicado por R. O. Fink, A. S. Hooey, y Walter Fifield Snyder , en la revista Yale Classical Studies "The Feriale Duranum," (1940); y el P.
Fayum, que permiten clarificar acontecimiento de las época y la historicidad de las noticias.
El historiador R. Syme quien escribió el libro The Roman Revolution en 1939, y llevó a cabo un estudio de la información contenida en Historia Augusta en su artículo
“Emperors and Biography: Studies in the Historia Augusta” (1971) publicado en la revista Oxford University Press y “Amianus and the Historia Augusta” (1969). Por otra parte el autor A. Mogliano publicó en 1954 dos artículos “An Unsolved Problem of the Historia Agustan” y “Date et destinaire de L’Histoire Auguste”. En cuanto a la
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historiografía italiana, encontramos a R. Soraci con L'opera legislativa ed amministrativa dun'imperatore Severo Alessandro de 1974.
Con numerosos trabajos realizados, destacamos a A. Chastagnol analizando la Historia Augusta en sus obras Recherches sur l’Histoire auguste (1970), Histoire auguste. Les empereurs romains des 2 et 3 (1994), otra versión de la Historia Augusta, traducida y comentada (1994) y una evolución del Senado en época imperial Le Sénat romain a l’epoque imperiale. Recherches sur la composition de l’Assemblée et le statut de ses membres (1992). Más recientes como el de Cécile Bertrand-Dagenbach, Alexandre Sévère et l'Histoire Auguste de 1990, centrados en la biografía del emperador en la Historia Augusta o el artículo de B. Pottier, “La biographie d'Alexandre Sévère dans l'Histoire Auguste: un miroir des princes Honorius et Arcadius” (2016), en el que interpreta la Vita Alexandri como un tratado del reinado ideal destinado a los hijos de Teodosio, Horonio y Arcadio.
A pesar de que son más abundantes los estudios extranjeros sobre la Historia Augusta y más concretamente sobre el análisis del reinado de Alejandro Severo, encontramos también en la historiografía española, la tesis de la profesora María Angustias Villacampa Rubio, El Valor Histórico de la Vita Alexandri Severi en los Scriptores Historiae Agusutae, en la cual analiza la Vita Alexandri original, para desmentir el ideal del optimus prínceps del año 1988, que me ha servido de pilar fundamental para estructurar mi TFG. Junto a este, he utilizado el libro de Robert Lee Cleve, Alexander Severus and the Severan Women de 1982, debido a su análisis desde una perspectiva de género, así como de elementos numismáticos y epigráficos que aportan numerosa información sobre la época de Alejandro Severo que no nos ofrecen las obras escritas. Además, también usaremos otros libros relacionados con las mujeres de la dinastía, entre los que destaca el libro de M. J. Hidalgo de la Vega, Las emperatrices romanas: Sueños de púrpura y poder oculto (2012) y el de J. Luis Posadas, Emperatrices y princesas de Roma (2002). Por último, para el estudio de la importancia del rol los niños aristócratas y de sus madres como administradoras de los mismos en el imperio romano destacamos a T. Wiedemann, Adults and Children in the Roman Empire (1989) y el artículo de K. Mantas “Children as office holders and benefactors in the Eastern part of the Roman Empire” (2006), donde se explica cómo dos niños aristócratas llegaron a ser emperadores.
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Para contrarrestar esto último, nos basaremos en los estudios de fuentes numismáticas y epigráficas que se realizaron en las décadas finales del s. XX, encontrando el análisis de Dusanic a partir de las obras publicadas por Th. Momsen y H.
Dessau anteriormente nombradas, sobre fuentes epigráficas referentes al estatus de Alejandro Severo durante el reinado de su primo Elagábalo, la CIL VI 2001 y CIL XVI 140; "Severus Alexander as Elagabalus' Associate" y "Nobilissimvs Caesar Imperii Et Sacerdotis" de 1964 y 1980 respectivamente, publicadas en la revista Zeitschrift Für Papyrologie Und Epigraphik, en las que centraremos nuestro análisis. Así mismo para el mismo tema sobre el ascenso a César de Severo Alejandro, utilizaremos el artículo de I.
Moreno, “La Adopción de Alejandro Severo y su Nombramiento como César” (1983) que analiza las posibles fuentes y causas de la invención de dicha fecha en el Historia Augusta. También en cuanto a su política económica encontramos un edicto atribuido a su mandato analizado por J. H. Oliver, "On the Edict of Severus Alexander (P. Fayum 20)" (1978). Más actualizados, encontramos el análisis der C. Davenport de la inscripción del Album Canusium en su artículo “Iterated consulships and the government of Severus Alexander” (2011), que recoge las ideas de la obra de R. Syme (1971); de D.
S. Potter The Roman Empire at Bay, A.D. 180–395 (2004); y del artículo de J. Nicols
“Prefects, Patronage and the Administration of Justice”, ZPE (1988).
Para el estudio de sus omina imperii utilizaremos el artículo de M. Requena, donde explica punto por punto todos los omina imperii de Severo Alejandro “III. Alejandro Severo, el nuevo pérsico: El emperador predestinado” (2001), así como su importancia en el contexto histórico en el que se escribe y centrándose en su relación con Alejandro Magno. Y para la transmisión de los poderes tras el asesinato de su primo Elagábalo, el artículo de M. Hammond, "The Transmission of the Powers of the Roman Emperor from the Death of Nero in A.D. 68 to That of Alexander Severus in A.D. 235." (1956).
Cabe destacar también, dos artículos que analizan la religión a través de la numismática y los proyectos arquitectónicos, realizando una contraposición entre el emperador Alejandro Severo y su predecesor, Elagábalo, mostrándonos las diferencias en cuanto a su política imperial, a través de dichos análisis, estos artículos son: “Priest, Pater and Patron: and thematic Analysis of the Bulding Programs of Elagabalus and Alexander Severus” (2015) de Kevin S. Lee y de E. Mander, “Religion and coinage: Heliogabalus and Alexander Severus: two extremes?” (2004-2005). También usaremos el análisis de Robert. J. Penella para aspectos más concretos exclusivamente de la política religiosa de
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Alejandro Severo que aparecen en la Historia Augusta "Alexander Severus and the
"exsoleti: an unfulfilled intention." (1981) y "S.H.A., Alexander Severus 43, 6-7: Two Emperors and Christ." (1977).
Por otro lado, hemos recurrido a una serie de artículos y libros, que analizan de forma generalizada aspectos más específicos del imperio, como la legislación de s específicos del reinado de Alejandro Severo, puesto que dan una visión más general de los mismos, por ejemplo en el plano jurídico encontramos las obras de Amalio Marichalar de Mantichana y Cayetano Manrique, Historia de la legislación y recitaciones del derecho civil de España (1861-1865) el artículo de J. Paricio “Juristas de la tradición occidental”(2005) y la obra de T. Honoré Ulpian: Pioneer of the human rights (2002).
Relacionadas con la crisis del s. III hemos utilizado obras más concretas sobre la misma como J. C. López Gobernador, “La crisis económica del s. III en Roma” (2013) el libro de N. Santos Yanguas, El cristianismo en el marco de la crisis del siglo III en el Imperio Romano (1996) o su artículo con la misma fecha “Emperadores y cristianos en el siglo III”. Además de estos título utilizados, existen otras obras relacionadas con estos periodos de crisis relevantes para su estudio como las obras de Michel Christol, L'Empire romain du IIIe siècle: histoire politique (2006), Peter Heather, La caída del Imperio Romano (2006) o de Mario Mazza, Lotte sociali e restaurazione autoritaria nell III secolo D.C. (1973).
En cuanto a los cambios sociales y militares, he utilizado el artículo de P.
Arciniega Liz, “Nuevas unidades del ejército imperial romano durante la dinastía de los Severos.”(2007), que se centra en los cambio militares; el libro de H. Hazlitt, Henry, La Conquista de la Pobreza (2020), que se centra en los cambios sociales; y finalmente el libro de G. Adölfy, Nueva Historia Social de Roma (2012), donde analiza la evolución de la sociedad, los estamentos de poder y la evolución del estamento militar desde los inicios de la República romana hasta la Antigüedad tardía.
10 2.
Orígenes
Los ascendentes de Severo Alejandro son los jefes de beduinos dedicados a la cultura caravanera que se establecieron en Siria, junto al río Orontes, donde posteriormente surgiría la ciudad de Emesa2 y aparecería una larga dinastía de reyes- sacerdotes, dedicada al culto del Dios Baal Elagabal.3
Esta ciudad estuvo bajo el domino de dos imperios anteriores al romano, el Imperio Persa y el Imperio Seléucida. Tras la desaparición de este último en el 64 a. C.4, Pompeyo reorganizó la provincia de Siria, estableciendo un sistema clientelar y se convertirían en aliados de Roma. No se sabe con certeza cuando adquirieron la ciudadanía romana, pero en las fuentes literarias del s. I d. C. aparece Julius Sampsigeramus, un nomen claramente romano, que indica que la recibió.
Durante siglos, los gobernadores de Emesa se hicieron llamar reyes con el consentimiento de los emperadores romanos. Durante la dinastía Flavia, el territorio de Emesa, fue absorbido por el imperio. Se desconoce la fecha exacta de su absorción, pero A.H.M. Jones, cree que fue alrededor del 72 D.C., pasando a ser una provincia de frontera del imperio. Sin embargo, se duda de esta fecha y se sugiere también el 92 D. C. con Domiciano. Esta anexión no aparece en las fuentes, por lo que probablemente se hizo de forma pacífica.5
No es hasta el reinado de Cómodo, donde se vuelve a nombrar un suceso relacionado con el gobernador de Emesa, Julio Alejandro, quien es asesinado por el emperador, según Casio Dion por haber derribado a un león con su jabalina mientras cabalgaba.6 La HA por el contrario lo relaciona con el complot de su hermana Lucila7, algo poco probable, porque como R. L. Cleve señala, esto sucede siete años después. De
2 HIDALGO DE LA VEGA, María José, Las emperatrices romanas: Sueños de púrpura y poder oculto, Salamanca: Universidad de Salamanca, 2012. pp. 131-134.
3 LEE CLEVE, Robert. Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, pp. 34-49.
4 HIDALGO DE LA VEGA, María José, Las emperatrices romanas: Sueños de púrpura y poder oculto, Salamanca: Universidad de Salamanca, 2012. pp. 131-134.
5 LEE CLEVE, Robert. Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, pp. 34-52.
6 Casio Dion, LXXII, 14, 1-4.
7 HA, Vita Comodi, 8, 3-4.
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cualquier manera, este pasaje deja en relevancia que los gobernadores de Emesa y su influencia política, antes incluso de la llegada al poder Septimio Severo. 8
2.1. Familia.
Contrariamente al cognomen que aceptó tras su nombramiento como Augusto, no pertenecía a la familia de Septimio Severo, sino a la de su mujer, Julia Domna, la cual era hermana de su abuela Julia Mesa. Ambas mujeres, eran hijas de Julius Avitus Alexianus o Julius Bassianus como lo nombra Aurelio Víctor.
Julia Mesa o Varia era probablemente la hermana mayor que Julia Domna. 9, pero fue eclipsada por la misma, tras su matrimonio con Septimio Severo. Se fue a vivir a palacio con ellos y seguramente hiciese contactos importantes en la corte, los que posteriormente usase para colocar a sus dos nietos en el poder, aprendiendo habilidades políticas que demostró durante el gobierno de ambos emperadores. Se casó con Julius Avitus Alexianus, a quien Casio Dion denomina ex-cónsul y Herodiano da a entender que fue de él de quien heredó su nombre Severo Alejandro10.
Tras la muerte de Caracalla en el 217, Julia Domna fue expulsada de Antioquía y regresó a Emesa donde se dejó morir por inanición11. Julia Mesa, poseedora de gran fortuna y que había estado ligada al poder imperial, también regresó de la corte a su ciudad natal por orden de Macrino junto con sus hijas, donde inició un complot contra este junto con sus dos hijas; Julia Soemias Basiana y Julia Avita Mamea. 12
Julia Soaemias Bassiana, la mayor, casada con Vario Marcelo, y padre de su hijo, Avito, el que fue el emperador Elagábalo, según Casio Dion13. Por otro lado, la hija pequeña Julia Avita Mamea, casada con Gesio Marciano, quien había ostentado varias procuradurías, con quien tuvo a Basiano. Poco se sabe del padre de Severo Alejandro, ya que no hay fuentes epigráficas, solamente, es nombrado por Casio Dion.14
8 LEE CLEVE, Robert. Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, pp. 34-49.
9 LEE CLEVE, Robert. Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, pp. 50-65.
10 Herodiano, V, 7, 3.
11 Casio Dion, LXXVIII, 24
12 Herodiano, V, 3, 2-4.
13 LEE CLEVE, Robert. Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, pp. 50-65.
14 Casio Dion, LXXVIII, 24.
12
Existe confusión en torno a los nombres originales de Severo Alejandro y su primo. Casio Dion lo denominó Basiano, mientras que a Elagábalo lo denomino Avito15. Herodiano por el contrario, denomina Basiano a Elagábalo, mientras que a él lo llama Alexiano. Además, dijo que cuando su abuela comenzó el complot contra Macrino en el 218, contaban aproximadamente con catorce y diez años respectivamente, y que ambos eran sacerdotes del dios sol Elagábalo que veneraban en su región y habían sido educados por sus madres y su abuela. 16 R. Cleve señala, que no hay motivo para pensar que ninguno de los dos nombres estuviese mal, ambos eran típicos de la familia y la dinastía de Emesa, llamándose Bassiano su abuelo o Caracalla.17 Sin embargo, en la HA se dice que recibió el nombre de Alejandro, por nacer en un templo dedicado a Alejandro de Macedonia18, aunque esto lo resolveremos más adelante. En cuanto a su edad, aunque poco después Herodiano comete un error de cálculo, coincide con otras fuentes como Aurelio Víctor y Philocali, por lo que se ha dado por buena. 19
Aunque según la HA, Alejandro Severo tuvo una gran educación desde temprana edad tanto en materia civil como en militar, nombrando una serie de profesores de diferentes materias,20 no se han encontrado evidencias de su existencia ni de sus problemas con el latín que también nombra, por lo que estos datos han sido considerados falsos. Por consiguiente, no tenemos información fiable sobre su infancia antes de los diez años y debemos suponer que recibió una educación acorde a la que recibían todos los niños procedentes de una familia notable en época romana. Su lengua sería posiblemente el arameo, ya que era la lengua usada para el sacerdocio en su ciudad y le enseñarían desde una temprana edad a hablar y escribir en griego, como era común en todas las familias notables de la época.21
Por otro lado, en cuanto a su fecha de nacimiento la HA en sus omina imperii, narra que nació el mismo día en el que falleció Alejandro Magno, o al menos el día que se celebra el aniversario de su muerte, en un templo dedicado al mismo, en la ciudad de
15 Casio Dion, LXXVIII, 30, 2-3.
16 Herodiano, V, 3, 3.
17 LEE CLEVE, Robert. Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, pp. 50-65.
18 HA, Vita Alexandri, 5, 1-2.
19 LEE CLEVE, Robert. Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, p. 65.
20 HA , Vita Alexandri, 3, 1-4
21 VILLACAMPA RUBIO, María Angustias, El Valor Histórico de la Vita Alexandri Severi en los Scriptores Historiae Agusutae, Zaragoza: Universidad de Zaragoza, 1988, pp. 34-38.
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Arca Cesarea, argumentando que se llama Alejandro por este hecho. 22. La vinculación de que nace el mismo día en el que se dice que falleció Alejandro Magno se relaciona con la importancia mágico religiosa del día del nacimiento que se le daba en la antigüedad y a la veracidad de esta noticia que sitúa su nacimiento en dicha fecha.
En primer lugar, ha sido considerado como una ficción o invención ya que de Alejandro Severo nació según el calendario Philocalus el 1 de octubre del 208 d. C., mientras que Alejandro Magno falleció el 13 de junio del 232 a.C. De estas dos noticias se deduce que en Arca Cesarea celebraban la festividad en honor a la muerte de Alejandro Magno el mismo día que su muerte, que situaban el 1 de octubre. Dicho día, coincide con la fiesta de la Era Saléucida en Arca Cesarea, comúnmente conocida como Era de Alejandro, siendo uno de los sistemas de periodización temporal más importante de los utilizados en la antigüedad, documentado en el territorio sirio-fenicio, incluso en épocas tardías tras la conquista islámica. Es posible que el Calendario del Arca Cesarea celebrase erróneamente este día como el día de la muerte de Alejandro Magno.23
Según Herodiano, Julia Mesa, contaba con algunos protegidos entre la guarnición acampada junto a Emesa en defensa de Fenicia, que visitaban el templo en el que era sacerdote su nieto mayor, Basiano, aprovechando sus visitas para decirles que era en realidad hijo natural del emperador Caracalla. Asegura que Julia Mesa estaba dispuesta a darles toda la fortuna a los soldados si proclamaban emperador a su nieto, pues prefería arriesgarlo todo que pasar desapercibida y desterrada.24
Legitimaron su ascenso al poder a través del parentesco, iniciando este rumor entre las tropas, lo que motivó a los soldados a mostrarse a favor de la restauración dinástica. Según Herodiano, Julia Mesa fue la encargada de distribuir el rumor entre las tropas y usar el soborno, así como sacrificando la reputación de su hija que fue considerada por la HA como una meretrix. En otro pasaje por el contrario, comenta que las hijas también se encargaron de expandir el rumor. Tras un acuerdo entre Julia Mesa y el tutor Avito, gannys y P. Valerio (según Casio Dion fueron los que ayudaron a esta con su complot), la familia de Julia Mesa se presentó en el campamento de la III legión Gálica acantonada en Raphanae, cerca de Emesa y reconocieron a Avito como nuevo Antonino,
22 HA, Vita Alexandri, 13, 1.
23 REQUENA JIMÉNEZ, Miguel “III. Alejandro Severo, el nuevo pérsico: El emperador predestinado”, Cuadernos de la Fundación Pastor, nº2001 (2001): 110-111.
24 Herodiano, V, 4, 1.
14
el 18 de mayo de 218. 25 Los dos ejércitos se encontraban en los límites de Fenicia y Siria (Entre Emesa y Antioquía, más cerca de la última) y se enfrentaron en batalla el 8 de julio del 21826. Macrino al ver perdida la batalla se vio obligado a huir, pero fue hallado en Calcedón de Bitinia y asesinado junto con su hijo Diadumeniano, que había sido nombrado César en el 217.27
Elagábalo ascendió al trono con tan solo 14 años de edad, por lo que tanto su abuela como su madre se hicieron con el poder del Imperio. Ambas recibieron altísimos honores, como el título de Augustas, Madres de los Campamentos y del Senado.28 Además llegando incluso a participar en deliberaciones del Senado para el disgusto y desagrado de los hombres, incluso estableciendo un Senado femenino en la colina Quirinal. Por todos estos motivos, las fuentes son unánimes al considerar que estas tres Julias ostentaron el poder en la realidad, detrás de sus hijos Elagábalo y Alejandro Severo.
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3. Durante el reinado de Elagábalo
3.1.Ascenso a César.
Durante el gobierno de Elagábalo, Herodiano no vuelve a mencionar a Severo Alejandro, hasta que es nombrado como César y lo mismo sucede con Casio Dion.30 Sin embargo, este acontecimiento es una de las polémicas dentro de la narrativa de la HA, ya que es difícil de situar cronológicamente.31
Aunque no hay mucha información desde el ascenso como César de Alejandro Severo, hasta la muerte de Elagábalo, fue un periodo de incesantes problemas y conflictos dentro de la corte imperial. Entre esta confusión Julia Mesa y Julia Mamea usaron a Alejandro como cabeza principal de su elevación al poder, a expensas de Julia Soemias y Elagábalo, pues su política religiosa no era aceptada ni por la burocracia ni por el
25 CONESA NAVARRO, Pedro David, “Julia Mesa y Julia Soemias en la Corte de Heliogábalo:
El Poder Femenino en la Domus Severiana” Stud. hist., Hª Antigua., no. 37 (2019): 190-191.
26 LEE CLEVE, Robert, Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, pp. 50-65.
27 Herodiano, V, 4.
28 POSADAS, José Luis, Emperatrices y princesas de Roma, Madrid: Raíces, 2008, pp. 193-195.
29 LEE CLEVE, Robert, Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, pp. 50-113
30 Ibíd. pp. 86-113.
31 VILLACAMPA RUBIO, María Angustias, El Valor Histórico de la Vita Alexandri Severi en los Scriptores Historiae Agusutae, Zaragoza: Universidad de Zaragoza, 1988, pp. 34-40.
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ejército y además, su comportamiento independiente suponía una amenaza para Julia Mesa. Julia Soemias era la encargada de controlar a su hijo, pero al no haber sabido hacerlo, compartía la culpa. 32 Herodiano señala, que Julia Mesa le persuadió para que le concediese el título de César a su primo, pudiendo de esta forma centrarse únicamente en los temas religiosos33. Por su parte, Casio Dion señala como Julia Mesa y Soemias estaban presentes en el Senado cuando Elagábalo nombró a su primo César y lo adoptó formalmente como hijo.34 Esto es un detalle importante, recogiendo la improcedente participación de las mujeres de la dinastía en los procedimientos del Senado, lo que marca que estaban bajo el control del imperio.
Ambos autores coinciden en la importancia de la abuela Julia Mesa y en considerar que la asociación de Alejandro con el imperio fue un paso importante y crítico en el reemplazamiento de Elagábalo por el mismo.
Los historiadores modernos se han encargado de definir el estado legal en el que se encontraba Alejandro y su relación con el emperador. Sin embargo, han ignorado el poder que ejercían las mujeres de la dinastía considerando que ambos emperadores eran independientes. 35 Debemos tener en cuenta, que preferiblemente las familias pertenecientes a la élite aristocrática, estaban encabezadas por un hombre adulto, pero dado el alto número de peligros a los que debían hacer frente, algunas familias se vieron obligadas a colocar a la cabeza de las mismas a niños junto con sus madres como sus guardianes de facto. Por lo tanto, no es sorprendente que dos jóvenes como Elagábalo o Alejandro Severo se convirtieran a principios del s. III en emperadores a pesar de su edad.
De acuerdo a Wiedmann, los niños fueron designados como corregentes. En el caso de la dinastía Severa, habían tratado de establecer un sentimiento dinástico que se había desarrollado desde un principio. J Nicols conecta el hecho de estos dos niños emperadores, con el nuevo estatus adquirido por las mujeres de la dinastía severa, que comenzaron a intervenir en la administración estatal, ya que debido a su corta edad no
32 LEE CLEVE, Robert, Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, pp. 86-113.
33 Herodiano, V, 17, 1.
34 Casio Dion, LXXIX, 17, 1.
35 LEE CLEVE, Robert, Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, pp. 86-113.
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podrían haber manejado la administración. 36 Información en la que también coincide Herodiano, quien narra que tras el ascenso de Severo Alejandro, el control de la misma estaba en manos de su abuela y su madre, ya que solo tenía trece años de edad.37
Su nombramiento aparece en la Vita Macrini (4,1), en la Vita Elagabali (5, 10;
10, 1) y en la Vita Alexandri (1,2-3; 2,4; 8,1; 64,5), y como ha señalado I. Moreno, el nexo común en las tres biografías es que en ningún momento se hace alusión a Elagábalo en este nombramiento, sino que se debió al Senado. El más explícito es el que aparece en la vida del Elagábalo, en el que además se nombra el parentesco que compartieron ambos emperadores: consobrinus. En la Vita Alexandri, por el contrario, se omite esta relación familiar entre ambos príncipes. 38
La HA pone en relación su nombramiento como César con la muerte de Opelio Macrino en el año 218, aunque Alejandro fue adoptado por Elagábalo antes de Julio del 221. Sin embargo, como señala I. Moreno, el uso del ablativo absoluto en esta, es ambiguo y no puede especificar una fecha concreta para el ascenso pero en realidad. W. Seston recogió información ya apuntada por A. Jardé, que ponían en relación el alargamiento del reinado de Alejandro Severo y su nombramiento como César con el de Juliano el Apostata, pues éste último quería equipararse a la figura del emperador y alargo la fecha de su reinado haciendo que coincidiese con la suya, siendo ambos Césares durante el mismo tiempo, en un movimiento propagandístico, siendo este el origen de la falsificación de la HA.
Jardé también señala el silencio por parte de los autores como Casio Dion, Herodiano o en el Epitome de Caesaribus. Este dato, sin embargo, si se encuentra en la obra de Aurelio Víctor, Caesares. W. Seston considera que Eutropio o Festo poseían una cronología menos tendenciosa a la de Aurelio Víctor, pues este escribía en la época en la que Juliano el Apostata detenta el poder en la Galia, mientras los otros dos son posteriores. En Aurelio Víctor, la elección se incluye en la vida de Elagábalo y se debe al Senado, poniendo todavía más en relación la conexión entre su elección y la muerte de
36 MANTAS, Konstantinos, “Children as office holders and benefactors in the Eastern part of the Roman Empire”. POLIS: Revista de ideas y formas políticas de la Antigüedad Clásica, no. 18 (2006):
165-176.
37 Herodiano, VI, 1, 1.
38 MORENO FERRERO Isabel. “La Adopción de Alejandro Severo y su Nombramiento como César”. Studia Historica: Historia Antigua, no. 1.1 (1983): 99-101.
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Opelio Macrino, que la HA. El uso de los dos ablativos absolutos anteriormente nombrados, aparecen también en Aurelio Víctor. Por ello se piensa que la HA pudo inspirarse en este, como en otras ocasiones pues es menos precisa que él.
La información de la HA, no responde necesariamente a una propaganda de época Juliana, no contemporánea de su periodo, sino coincidiría con Aurelio Víctor. Por otra parte, la teoría de Seston sobre Aurelio Víctor no se sostiene, debido a que debería haber empezado más tarde si su finalidad hubiese sido realmente propagandística en pro de Juliano. No es posible que comenzase antes de saber el resultado de la rebelión. Eutropio, a pesar de no ser considerada una fuente fiable por Baynes, por ser demasiado posterior, tiene una falta de pretensiones notable y sorprende en esta ocasión contradiciendo al resto de fuentes “ab exercitu Caesar, a senatu Augustus”. Puede que este autor no encontrara fuentes en las que basarse sobre el nombramiento de Alejandro, debido al silencio de Epitome de Caesaribus, en el que señala que fue una difícil elección debido a Elagábalo, pero acierta con el parentesco de ambos emperadores.
En la HA, niega su nombramiento como César por parte del ejército y utiliza el ablativo absoluto, que podría tener la intención de poner en relieve una crítica contra aquellas fuentes que daban información contradictoria a la suya. Si esto fuese así, se piensa que estas fuentes eran Eutropio y Dexipo, buscando contradecirlas; al primero, en cuanto al nombramiento por los soldados y no por el Senado; y a Dexipo en cuanto a al parentesco, ya que dice que Elagábalo, era tío paterno de Alejandro y no su primo. Por lo tanto, es posible que estuviese condicionada por el uso ambas las fuentes.39
Tras lo expuesto se puede afirmar que el contenido de la noticia comentada es fiable en lo referente al nombramiento de César de Severo Alejandro por el Senado, durante el gobierno de Elágabalo. Herodiano atestigua dicha noticia y podría haber sido una de las fuentes usadas por la HA.40
En opinión de M. A. Villacampa, la falsificación cronológica, sería parte de la tradición historiográfica de tendencia senatorial, fue la que inventó no solo que recibiese dicho ascenso por parte del Senado, sino también la fecha, retrotrayéndola en el tiempo
39 MORENO FERRERO Isabel. “La Adopción de Alejandro Severo y su Nombramiento como César”. Studia Historica: Historia Antigua, no. 1.1 (1983): 101-103.
40 VILLACAMPA RUBIO, María Angustias, El Valor Histórico de la Vita Alexandri Severi en los Scriptores Historiae Agusutae, Zaragoza: Universidad de Zaragoza, 1988, pp. 36-40.
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al año 218. La propia propaganda durante su reinado explicaría la tendenciosidad de la noticia, de lo que es fiel testigo el P. Fayum. Como apunta además, el comentario afecta a las cuestiones sobre; el valor histórico del testimonio, si Severo Alejandro fue nombrado César por el Senado tras la muerte de Macrino; y el estatus legal en su supuesta coparticipación en el imperio de Elágabalo.
Las fuentes no literarias apoyan a Herodiano en cuanto al alzamiento de Alejandro como César en el año 221, siendo la más importante el Feriale Durarum. En este, se asocia la elevación como César a la asunción de la toga virilis, mientras que también afirma que asumió el consulado. El problema de este papiro es que la parte en la que estaba la fecha está destruida y es imposible restaurarla. Robert O. Fink la restauró colocando la fecha en junio del 26, sin embargo, podría haberse sucedido entre el 14 o el 30 de junio. Otros documentos respaldan esta fecha, como CIL 6.2001, en que sitúa la fecha alrededor del 10 de Julio del 221. Mientras que en el CIL 6.2009 se dice que cooptó al título de Júpiter Propugator. 41
Finalmente, nos centramos en la situación jurídica de Severo Alejandro entre el 26 de junio del 221 (dies caesaris) y marzo del 222 (dies imperii).42 La creencia en el s.
XIX era que Elagábalo y Alejandro cogobernaban, debido a que se halló un fragmento de un diploma en el que Alejandro aparecía junto Elagábalo, siendo denominado como Imperator y Caesar, pero a día de hoy se sabe que esto no es cierto. El término usado por Herodiano, ha sido interpretado por muchos escritores para indicar que el estatus que ocupaba Alejandro en este periodo estaba cerca de la equidad con Elagábalo. Pero, no hay ninguna mención de imperium, tribunicia potestas o cualquier otro título que lo relacionase con el poder, más que el de César.43
A finales del s. XIX los académicos coinciden en que Alejandro ha recibido el título de Augusto antes de la muerte de Elagábalo, reinando junto a él, como nos sugiere el diploma (CIL III D. LXXXV) en el que aparece el praenomen de Imperator y Caesar haciendo referencia a este primero, junto a su primo. Esto es falso como conocemos hoy
41 LEE CLEVE, Robert, Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, pp. 86-113.
42 VILLACAMPA RUBIO, María Angustias, El Valor Histórico de la Vita Alexandri Severi en los Scriptores Historiae Agusutae, Zaragoza: Universidad de Zaragoza, 1988, pp. 34-36.
43 LEE CLEVE, Robert, Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan:University Microfilms International, 1986, pp. 86-113
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en día. Tras la publicación de un diploma del 246 con los nombres de Filipo I y Filipo II como Césares (CIL XVI 150) Th. Mommsen cambió de opinión acerca de la posición de Alejandro y su asociación con el trono, apuntando la debilidad de los argumentos que sitúan a este como Augusto y explicó la denominación de César que se encontró con el nombre de “hijo de Mamea” en una inscripción urbana del 221 (CIL VI 2999). Esta conclusión ha sido generalmente aprobada por el resto de investigadores.
Al mismo tiempo Momsem señala la visión de que en el caso de Alejandro, los investigadores tienen que lidiar con un tipo de corregencia basada en el cesariato de un poder aumentado.
La única base legal para esta asociación que pertenece a los Césares en el s. III es, de acuerdo al autor, el poder de la II tribunicia potestas, aunque a la vez los Césares podrían tener otro tipo de títulos que incluyesen más prerrogativas reales. El imperium proconsular secundario se le dio por última vez a Cómodo, y desde Septimio Severo se les negó a los príncipes. Además, mantiene la convicción de que en los diplomas del s.
III, solo los Césares investidos con la tribunicia potestas aparecen junto con el emperador y por eso el resto no deben de ser considerados como colegas imperiales.44
Se encontraron dos inscripciones, la primera fue traducida como Nobilissimvs Caes. Imperii Sacerdotis de forma errónea en la restauración. Posteriormente se encontró otra copia de esta constitución del 7 de Julio del 222, en el que se podía ver la inscripción exacta como Nobilissimvs Caesar Imperii Et Sacerdotis. Esta ha sido traducida por Dusanic como “El más noble César del Estado (Imperio) y de Elagábalo” Esta interpretación que para el autor no tiene otra alternativa, proviene del genitivo imperii que es necesario por dos motivos; en primer lugar, por el lenguaje; y en segundo lugar, por los dos genitivos posesivos y la conjunción existente entre ellos, que marcan la clara diferencia entre ambas inscripciones y la posición legal del César como co-gobernador.
Esta segunda interpretación, demostraría que durante el reinado de Elagábalo, Alejandro carecería tanto del imperium como de la tribunicia potestas, lo que deja abierta la cuestión de la base formal de su participación en la elaboración de leyes. Su posición como César del Estado, puede que tuviese la intención, de aportar una justificación a su participación legislativa. Sin embargo, ninguno de los argumentos a favor de esta traducción, pueden
44 DUŠANIĆ, Slobodan. "Severus Alexander as Elagabalus' Associate." Historia: Zeitschrift Für Alte Geschichte 13, no. 4 (1964): 487-498.
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aportar más luz. El significado de Imperium "del Estado (romano)", buscaría representar a los organismos del mismo.
Por lo tanto este título, buscaría expresar la idea de que su posición como tal pertenecía al emperador, es decir, se debía a él, siendo una forma de sumisión y correspondería a las realidades de las relaciones dinásticas romanas. Además, Dusanic considera que la expresión “César del Emperador” es más que apropiada para la situación que se vivía en la corte en el 221-222.45 Por lo tanto, afirma que el título de la inscripción mencionada haría referencia a Elagábalo, lo que invalidaría los argumentos de la hipótesis de la co-participación de Severo Alejandro en el poder imperial. Sin embargo, su aparición en diplomas militares y diversas constituciones del periodo prueban que tuvo cierto poder legislativo.46 Opina que este título implica una nueva asociación del César al poder y un nuevo estatus colegial que habría continuado Diocleciano de forma reformada.
47
El hecho de que el nombre de Alejandro aparezca detrás del de Elagábalo en los diplomas militares y constituciones del periodo indica que estaba cercanamente asociado con el poder y compartía cierto poder legislativo con él. La clave de este problema está en el título oficial que ostentaba. 48 Se puede probar a través de evidencias epigráficas y literarias, que gozó de prerrogativas superiores a otros Césares ordinarios como indicó Momsen, pues tras su primera salutatio imperial (anteriormente nombrada) aparecerá en los diplomas y constituciones imperiales conjuntamente con Elágabalo.49 Pero no hay nada que indique desde el punto de vista institucional que Severo Alejandro recibiese antes de marzo del 222, un imperium y la tribunica potestas secundaria, así como tampoco el título de consors imperii et sacerdotis. Desde un punto de vista político del contexto, si puede pensarse en la participación de Severo Alejandro en la autoridad suprema y de ello entender, por qué Elágabalo y su madre intentasen a través de las inscripciones y la numismática que quedase claramente expresada su subordinación al emperador.50
45 DUSANIC, Slobodan. "Nobilissimvs Caesar Imperii Et Sacerdotis." Zeitschrift Für Papyrologie Und Epigraphik, no. 37, (1980): 117-120.
46 VILLACAMPA RUBIO, María Angustias, El Valor Histórico de la Vita Alexandri Severi en los Scriptores Historiae Agusutae, Zaragoza: Universidad de Zaragoza, 1988, pp. 34-40.
47 LEE CLEVE, Robert, Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, pp. 89-112.
48 Ídem.
49 VILLACAMPA RUBIO, María Angustias, El Valor Histórico de la Vita Alexandri Severi en los Scriptores Historiae Agusutae, Zaragoza: Universidad de Zaragoza, 1988, pp. 34-40.
50 Ídem.
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3.2.Conspiraciones de Elagábalo y muerte del mismo
Elagábalo, se dedicó a imponer el culto del dios Sol de Emesa, por encima de la religión romana oficial y tradicional, celebrando ceremonias que chocaban con las prácticas y rituales, que sumados a sus prácticas orgiásticas, hicieron que fuera poco querido por el pueblo romano, el ejército y el Senado. Julia Mesa fue consciente de este hecho e intentó de acuerdo a su hija Julia Mamea, traspasar el imperium a su otro nieto y primo del emperador, Severo Alejandro.51
Tanto los relatos de Casio Dion y Herodiano coinciden en que Elagábalo tras el alzamiento de Alejandro como César e hijo adoptivo, adoraba a su primo e intentó que siguiese sus pasos52. Sin embargo, como relatan ambos y la HA, posteriormente intentó asesinarlo, ya que no logró que compartiese sus costumbres impúdicas. Según Herodiano en este caso, fue Julia Mamea, la madre de Alejandro quién se lo impidió, buscándole maestros.53
Herodiano cuenta que enloqueció y mando asesinar a todos sus maestros, comenzando un periodo de delirio.54 Según la HA, Elagábalo intentó quitarle el título de César a Alejandro, pero el Senado no contesto, pues se había granjeado su amor, así como del pueblo y de los soldados -hecho que Casio Dion señala también como la causa de su enfrentamiento55-. Ante esta situación no cesó en su empeño y mandó asesinarlo, así como que su nombre fuese eliminado de todas las inscripciones.56
Tanto las fuentes de la HA como Casio Dion coinciden en que fueron dos veces en las que Elagábalo intentó asesinar a Alejandro, la primera los soldados protegieron a Alejandro y se formó un tumulto, en el que prometieron perdonar a Elagábalo si entregaba a sus compañeros de perversiones.57 A pesar de esto, no cesó en sus conspiraciones e incluso se negó a aparecer en público con él cuando fueron nombrados cónsules;
mandándolo expulsar de la ciudad junto a todos los senadores.58 Antes esta situación
51 HIDALGO DE LA VEGA, María José, Las emperatrices romanas: Sueños de púrpura y poder oculto, Salamanca: Universidad de Salamanca, 2012, pp. 153-159
52 Herodiano V, 7, 4; y Casio Dion LXXX, 19, 1.
53 Herodiano V, 7, 5
54 Ibíd., V, 7, 6
55 Casio Dion LXXX, 19, 2.
56 HA, Vita Elagabali, 13, 1-2.
57 Ibíd. 15, 2-3
58 HA, Vita Alexandri., 16, 1-2
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como relatan Casio Dion, Herodiano y la HA los soldados se conjuraron contra el emperador y lo asesinaron junto a su madre lanzando al río Tíber sus cuerpos.59
Aunque los relatos de las tres fuentes resultan bastante similares, debemos destacar el papel que jugaron las Julias en el derrocamiento de Elagábalo y el ascenso de Severo Alejandro. Según Herodiano, el motivo de que no asesinaran a Alejandro, fue debido a que las personas que le rodeaban habían sido elegidas por su madre y compraba el afecto de los soldados por Alejandro. Además, Julia Mesa, desbarataba todas sus conspiraciones contra su primo.60 Durante el 222, las mujeres severas comenzaron a sobornar a los soldados intentando ganarse su lealtad a través de promesas. 61 Casio Dion no implica a las mujeres, sin embargo, menciona a las Julias diciendo que ambas madres estaban, más enfrentadas que nunca.62 Incluso se dice que fueron ambas las que prepararon un complot contra él y Soemias, que les llevó a su muerte.
Las fuentes son unánimes al considerar que estas tres Julias ostentaron el poder en la realidad, detrás de sus hijos Elagábalo y Severo Alejandro, siendo necesario para entender la caída del primero y el ascenso del segundo, las relaciones entre las tres mujeres de la dinastía. En la propia biografía de Severo Alejandro, optimus princeps, se critica la existencia de un poder oculto, su madre y su abuela. 63Obviamente la HA alineada con los intereses senatoriales, no veían bien que un emperador obedeciese o siguiese el consejo de una mujer, como es el caso de Elagábalo con su madre Soemias, considerando que desestabilizaba el propio régimen imperial. 64
Finalmente el enfrentamiento entre ambas facciones desembocó en la muerte de Elagábalo y su madre el 12 de marzo del 222. Este asesinato no debió sorprender a nadie de los altos cargos del gobierno, y aunque la Vita Heliogabali, dice que fue una conspiración militar, fue el resultado final de un enfrentamiento palaciego entre las mujeres severas. Herodiano y Casio Dion confirman que falleció en el campamento pretoriano, mientras que la HA dice que fue en palacio, sin embargo, dado que esta última
59 HA. Vita Alexandri 16, 5 y 17, 1-4; Casio Dion LXXX, 21; y Herodiano, V, 8, 5-9.
60 Herodiano, V, 8, 3.
61 LEE CLEVE, Robert, Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, pp. 100-120.
62 Casio Dion, LXXX, 20, 1.
63 HIDALGO DE LA VEGA, María José, Las emperatrices romanas: Sueños de púrpura y poder oculto, Salamanca: Universidad de Salamanca, 2012, pp. 153-159.
64 LEE CLEVE, Robert, Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, pp. 100-120.
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es poco fiable y que los dos primeros autores coinciden, no hay motivo para creer a esta última fuente.
Lo cierto es que el Senado se encargó de condenar la memoria de Elagábalo, por lo que a día de hoy es difícil discernir entre lo que es un hecho real o no. Un día después del asesinato de Elagábalo, el César Marco Aurelio Alejandro, un joven de 13 años, se convierte en el emperador de roma, pasando a llamarse César Marco Aurelio Severo Alejandro Augusto.65
4. Emperador de Roma
El 13 de Marzo del 222, los pretorianos se volvieron contra Elagábalo haciendo a Alejandro Emperador.66 Según Herodiano, fueron los soldados proclamaron emperador a Alejandro el 13 de marzo del 122 (dies imperii militar), mientras que la investidura senatorial tuvo lugar el 14 de marzo.67 La HA por el contrario, afirma que fue el Senado quien lo invistió y que recibió todas las dignidades de golpe, intentando adelantarse al ejército, que se había acostumbrado a nombrar emperadores, según Pseudo-Lampridio.68 Sin embargo, gracias al Feriale Durarum, se sabe que Severo Alejandro fue investido realmente por los militares y al día siguiente por el Senado, desmintiendo a la HA.69
Cabe señalar que las transformaciones que sufrió el ejército durante el s. III, les otorgó no solo una posición privilegiada sino que además influyeron políticamente en la elección de los emperadores, ya que tras el ascenso de Septimio Severo, obtuvieron privilegios anteriormente inimaginables, aumentando su prestigio social y privilegios fiscales y económicos. A partir de ese momento, el gobierno del emperador dependía de la lealtad de los mismos y se veían obligados a comprarla.70
En segundo lugar, también podría haberse escondido detrás de esta rápida aclamación el deseo de Julia Mesa y Julia Mamea de recuperar el control del gobierno
65 LEE CLEVE, Robert, Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, pp. 100-120.
66 HAMMOND, Mason. "The Transmission of the Powers of the Roman Emperor from the Death of Nero in A.D. 68 to That of Alexander Severus in A.D. 235." Memoirs of the American Academy in Rome, no. 24 (1956): 122-123.
67 Herodiano, V, 8, 10.
68 HA, Vita Alexandri, 1, 3-6.
69 VILLACAMPA RUBIO, María Angustias, El Valor Histórico de la Vita Alexandri Severi en los Scriptores Historiae Agusutae, Zaragoza: Universidad de Zaragoza, 1988, pp. 40-41
70 ALFÖLDY, Géza, Nueva Historia Social de Roma, Sevilla: Universidad de Sevilla, 2012, pp. 256-257.
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tras Elagábalo. Estas se habían convertido en las ejecutoras de la voluntad del Senado y el pueblo, al promover la muerte de Elagábalo y el consiguiente ascenso de Severo Alejandro.71
Herodiano relata que se produce la recepción del imperium como una reacción inmediata tras el asesinato de Elágabalo a manos de los pretorianos y asimismo, se refiere al dies imperii militar el 13 de marzo del 222. Aunque el paralelismo con la HA es evidente, esta omite la participación de los soldados en esta proclamación, igual que Casio Dion (80, 1). Mientras que Aurelio Víctor y el Feriale Duranum atestiguan su participación.72
Casio Dion que es la fuente más relevante del periodo apenas cuenta detalles de la ascensión de Alejandro, al contrario de lo que hizo con Elagábalo tras la muerte de Macrino en el 218. Se dedica simplemente a decir que no estaba en la ciudad, sin embargo, había escrito sobre sucesos incluso anteriores a él mismo, por lo que en realidad, se debería al hecho de que escribía de forma contemporánea al momento. 73
M. A. Villacampa analiza los pasajes de la HA en los que se enumeran los títulos y honores que recibió y además analiza cómo se produjo la concesión de los mismos, preguntándose si esta única sesión en el caso de Alejandro Severo, es un nuevo ejemplo en la práctica constitucional romana.
En la HA se afirma que tras la muerte de Elágabalo, Severo Alejandro accepit imperium, que no era el imperium tradicional de época republicana o augustea, sino la suma de todas las prerrogativas imperiales.74 Como explicada G. Adölfy en su obra, el imperio sufrió grandes transformaciones a finales del s. II y principios del s. III, siendo una de ellas el aumento de la autoridad del emperador, un nuevo sistema político en el que el Estado se desarrolló como una institución todavía más poderosa a la que los
71 LEE CLEVE Robert, Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, p. 161.
72 VILLACAMPA RUBIO, María Angustias, El Valor Histórico de la Vita Alexandri Severi en los Scriptores Historiae Agusutae, Zaragoza: Universidad de Zaragoza, 1988, p.42
73 LEE CLEVE, Robert, Severus Alexander and the Severan Woman, Michigan: University Microfilms International, 1986, pp. 162-174.
74 VILLACAMPA RUBIO, María Angustias, El Valor Histórico de la Vita Alexandri Severi en los Scriptores Historiae Agusutae, Zaragoza: Universidad de Zaragoza, 1988, p.43
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súbditos le debían sumisión. Desde la dinastía Severa, los emperadores exigieron a los súbditos del imperio la completa entrega de su cuerpo y vida.75
Primero recibió el nomen Augustum, y posteriormente, los títulos de Pater Patriae, imperium proconsulare, potestas tribunicia y el ius quintae relationis completados con el Pontifex Maximus (Vita Alex. Sev. 8, 1). El imperium proconsulare es un sinónimo del ius proconsulare, siendo la única denominación no exacta. Todos estos títulos y poderes eran los que se recibían de forma habitual los emperadores desde Augusto, formando parte de la práctica constitucional habitual desde Augusto, sin embargo, hasta Trajano, el imperium proconsulare y la potestas tribunicia no formaban parte de los títulos oficiales.
La HA proporciona testimonios sobre la votación conjunta del imperium proconsulare y de la tribunicia potestas. Respecto a los demás títulos se hace referencia a una concesión de los mismos en bloque.76 Además defiende que alguien tan joven no debería recibir todos los títulos de una sola vez, pero que debido a la presión de los soldados por nombrar emperadores y la creciente amenaza en las fronteras se precipitó su nombramiento. Suena a una racionalización basada en el sesgo pro senatorial de la HA, siendo el emperador ideal senatorial, no debe aparecer como que se le ha elevado de forma
“aconstitucional” a una temprana edad.77
Según Casio Dion, la investidura senatorial se llevaba a cabo en varias sesiones, pero Tácito en el s. I ya atestigua las votaciones en una única sesión, por lo que la HA se retrasa un siglo y medio en este ejemplo. B. Parsi afirma que estos pasajes se redactaron siguiendo un modelo estereotipado reproducido en todas las vidas de la HA con pocas variaciones confirmando además, que el proceso de investidura establecido pervivía desde hacía ya tiempo. Por lo tanto el novo exemplo de la HA es totalmente falso, el autor se muestra sensible a la ideología de las diferentes votaciones a la que hace referencia Casio Dion.
75 ALFÖLDY, Géza, Nueva Historia Social de Roma, Sevilla: Universidad de Sevilla, 2012, p. 237
76 VILLACAMPA RUBIO, María Angustias, El Valor Histórico de la Vita Alexandri Severi en los Scriptores Historiae Agusutae, Zaragoza: Universidad de Zaragoza, 1988, pp. 43-44
77 HAMMOND, Mason. "The Transmission of the Powers of the Roman Emperor from the Death of Nero in A.D. 68 to That of Alexander Severus in A.D. 235." Memoirs of the American Academy in Rome, no. 24 (1956): 122-123.