EL TEATRO.
Imprenta de José Rodríguez, calle del Factor,núm.9.
PUNTOS DE VENTA.
Maárlá
iiibrer ta de Cuesta, calle MMayor, núm ^»
PROVÍNCÍAS.
Albacete^
ilcoy, Álqeciras, Alicante.
Almería.
Aranjuez.
Avila.
^ Badajoz.
Barcelona*
Bilbao.
Bih^gos.
Cáceres.
Cádiz.
Castrourdiales Córdoba.
Cuenca.
Castellón.
Ciudad-ReaL
Cor uña.Cartagena.
Chiclana.
Ecija.
Figueras.
Gerona, Gijon.
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Huelva.
Huesca.
Jaén.
Jerez.
León.
Lérida, Lugo.
Lorca.
Logroño
.
Laja.
Málaga.
Mataió.
Murcia.
Pérez.
V. deMartí¿hijos Almenara.
Ibarra.
Alvarez.
Prado.
Rico.
Ordjña.
Viuda
de Mayol.Astuy.
Hervias.
Valiente.
V, deMoraleda,
. SaenzFalceto.
Lozano.
Mariana.
Gutiérrez.
Arellano.
García Alvarez.
Muñoz
García.Sánchez.
García.
ConleLacoste.
Dorca..
SanzCrespo.
Zamora.
Oñana.
CharlaínyFernz.
Quintana.
Osorno.
Guillen.
Idai^o.
Bueno.
Viuda deMiñón.
Zara
y
Suarez.Puiol
y
Masía.Delg-ado.
Verdejo.
Cano.
Cañavatte.
Abadal.
Hermanos
de An- drion.Motril.
Manzanares.
Mondoñedo
.
Orense.
Oviedo, Osuna.
Falencia.
Palma.
Pamplona.
Palma
del Rio.Pontevedra.
Ballesteros.
Acebedo, Delgado.
Robles.
Palacio.
Montero.
Gutiérrez éhijo»
Gelabert.
Barrena.
Gamero.
Cuheiro.
PuertodeSanta Marta.
Puerto-Rico.
Reus.
Ronda.
Sanlucar, S.Fernando.
Sta,
Cruz
de Te nerife.Santander.
Santiago.
Soria.
Segovia.
S. Sebastian.
Sevilla.
Salamanca
.
Segorbe.
Tarragona.
Toro.' Toledo.
Teruel.
Tuy, Talavera.
Valencia.
Yalladolid.
Vitoria.
VillanuevayGel-
Valderrama.
Márquez.
Prins.
Gutiérrez.
Esper.
Meneses.
Ramírez.
Laparte.
Escribano.' Rioja.
Alonso.
Garralda.
Alvarez
y Comp.
Huebra.
Clavel.
Aymat,
Tejedor.Hernández.
Castillo.
Martz.delaCruz.
Castro.
Moles.
Hernainz.
Ga
lindo.trú.
Ubeda.
.
Zamora.
Zaragoza,
Magin Beltran y compañía.
Treviño.
Calamita.
V. Andrés.
LOS DEDOS HUÉSPEDES.
©©mi© na -m mi /a©¥@
IMITACIÓN DEL FRANCÉS,
POR
S».
Caureano Sanche? €arag.
MADRID:
Imprenta de D. Tomás
Fortaiset, libertad, 29.1858.
PERSONAS.
D. Pablo. — Antiguo comerciante.
D. Nicolás.
— Su ex-sócio.
Monsieur Bardou. — Jóven
francés.PoHcarpo. —
Cerrajero.Doña Mariana. — Esposa de
D.Pablo.
Felisa.
— Su
hija.Juliana.
—
Criada.Valeroso. — Perro.
Una voz.
La escena pasa en Madrid, en nuestros
días.Nadie
podrá, sio permiso del propietario, representar ni reimprimirestacomedia
enEspaña
nisus posesiones.Los corresponsalesde laGalería lírico-dramática el
Teatro
son ios encargados esclusivosde
su venta y cobro de susde- rechosde representación en dichos puntos.ACTO UNICO.
Salacon'puertade entrada alfondo; á la derecha deestaunaventana que daá-la calle;á.laizquierdalapuerta delacocina.—Enelprimertér- mino, áladerecha, unescritorio y un sillón delante; en el segundo, á la misma derecha,lapuerta que comunica á la habitación de D. Pablo.
A
laIzquierda, enprimer término, la puerta de un corredor oscuro, y en segundoid. id., lahabitación de doña Mariana;entreestasdos puertas unespejo yua velador.—Es de dia.ESCENA PRIMERA.
Juliana
, después Felisa.
(Al alzarse eltelón saleporlapuerta delfondo Juliana con
un
candelero yuna
hela encendida,—Desapareceun momento y
vuelveáentrar,—
Dice,apagando
la luz y hablandoalpaño,) Sí, señor, sí...Todas
laspuertasquedarán
bien cerradas!...¡Qué
disparate!...A
nadie abriré,..¡No tenga usted cuidado!... {Cierra la puerta delfondo y echa los cerrojos,)
Qué
aprensión, Diosmió!...¡Temer que
nos roben en mitaddel dia, yencender
luz para alumbrarle!.. {Se oyeun
fuertísimo silvido) ¡Ay!... yatenemos
ahí al franchuts!..¡Jesús,qué
compromisos!... [Otrosil- vidomas
fuerte^ seguidodeun
interminable re- doble de tos.) /Quéno
se le cayesenlascampa-
nillas!..
Voy
almomento porque
sino vaá albo- rotar la vecindad...[Abre ysaledepuntillas.En
este
momento
sale de su cuarto Felisa, también675338
—
4—
de puntillas, y se dirige al fondo, donde per--
manece
observando, hasta que vuelve Juliana contando unos napoleones, y conun
papel) JüL. (Contando.) Dos... tres... cuatro napoleonesde
propina! [Viendo
á
Felisa.) ¡Ah! ¡Señorita!Fel.
¿Qué
es eso? ¡Habla pronto!...JüL.
{Guardando azorada
el dinero) Nada...que eL
señorito Bardou... ó
como
se llama... sü noviode
usted.., quierehablarla dos palabras y...
Fel. Sí...
ya
vi la señal y por eso... pero ahora esimposible...
vamos
ásalirmamá y
yo... paraesas averiguacionesque no
entiendo.JüL.
Pues
espreciso: diceque
es urgente yque
solo hablará dos palabras.Fel.
No me
atrevo y quisiera...JüL. ¡Valor, señorital...
Yo
estaré de atalaya...Su padre
de usted acaba de salir á daruna
vuelta por la plaza de Oriente y lleva periódicosy
pa- peles para treshoras... {Ap.) Sino
fuerapor
sus napoleones buenaspartes ya hubiera hacetiempo
enviado á ese francaise!...Fel.
Pues
despáchate prontoque mamá vá
á salir.JüL.
En un verbo
estoy aquí... [Salepor
elfondo,)ESCENA
11.Felisa, sola.
Yo
no séporqué me he enamorado
deeste fran- cés,..Es verdad que
esmuy
fino...y que me
diceunas
cosas. .Lo malo
esque
no le entiendo lasmas
de las veces... pero,en
fin,
estoy apasionada
y
no seré de otromas que de
él... Conozco hace diasque mi papá
ymi mamá muy
especialmentehablan
demi boda
conuno
á quien esperan,y
—
5—
hoy
esta salida repentina... ¡Sea loque
sea!...es- toy resuelta, ósuya
óde
nadie!...ESCENA
III.Felisa. Mr. Bardou. Juliana.
íüL.
Ya
está aquí... (op.) este espantajo.Mr.
Bard.{Entra
^ se quitaelsombrero,se hincadelante de Felisa, y cogiéndola lasmanos
esclama.) ¡Oh! |Se- ñorrita!... jseñorrita!...JuL. ¡Eh!...
Dejémonos de
comedias y al grano... elamo no debe
tardar y si !ove
á usted aquí...delprimer
atraque...Mr.
Bard. ¡Merci, raerci!... ¡Oh! señorrita, yoestar por vos raorido,tener una inflamaen
el corazóny
desear...Fel.
No
hable usted tan alto... Bien;yo también
quiero á usted... peropapá y mamá...
Mr. Bard.
¿La
pere, dice vosté?...JüL. ¡Qué pera ni
qué
camuesa!... El padre, D.Pa-
blo...,
que
quiere darle á usted con lapuerta en los hocicos,en
losmorros!...Mn. Bard. ¡Jocicos!... ¡Morros!...
Fel.
Pero
yo he jurado serde
usted y lo seré.Mr.
Bard. ¡Oh! ¡oh!... ¡Yo vosamo
solimanl!...JüL.
¿Qué
es eso?¿Le
quiere usteddar
solimán?..Mr. Bard.
También mis
padresquerer que
yome
case,
con una
señorritade laEspaña
y paraesoenviar-me
á esteMadrid, donde
espero youna
letra parapresentarme en
la mesón...JüL.
¿En
elmesón?
Mr. Pard. En
la chez...JüL. ¡Gómol (ap.) ¡Este
hombre
habla hebreo!Mr. Bard.
En
la...en
la. en la casa._
6—
JüL.
chez y nieson ácasa va
hay
diferencia!Fel.
Mr
RAnn. iSppnprlnf.fp' mnpí'i^t.if . tPrirnprnfFel. ¡Ahj ¡no jure usted!...
Yo
también estoy deci- dida á ello.Mr. Bard.
Hoy
espero yo esta letra yven^o
á decir á vostéque aunque un
obúsde
a seiscientosleame-
nazo firmeque
firmecomo
estar yo...La
letrayó
traerla á vosté al vite... almomento
y romperlá y casarme...Mar. (Dp^íJ^dñtifro.) iFelisa! iFelisa^
JüL. |Ay! |Ia señora!... ¡Pronto, pronto!... ¡Se acabó la sesión!...
Fél.
Váva^p
imted vávasfi iistpfl v vnelva á lann—
che... yo le haré una seña con el pañuelo
como
t,ndn<^ lím diric.
Mr. Bard. Ouí... y si resistirse alguno...
JüL. ¡Pronto!...
Mr. Bard.
Tener
yo... <1Fel. íOnp
mp
poi^mrnmpfp imlpHtiíAit» UASxlf»
Yo
fpriPrJüL. iPrnnf.o francaisp HpI dialtlnt
Mr.
Bard. ¡Un vesó!...JüL. jUn b^so ahora!...
Mr. Bard. No... nopas...
un
falucho para huir...Fel. ¡Bien... bien!... ¡constancia y valor!...
Mr R
artiiPnmnp
p^p^f linntJüL. •T)pi Arr|fvno<^
dp
p.pbonp^' (nn ^ iNo ppp^ Iiímal
cebón!,..
Mr. Bard. Allon! sí... allon!...
JUL. ;Alones son necesarios para huir!... ¡Bástala noche!... {Lo
empuja
ycierra todocomo
estaba an-tes.
En
estemomento
saleDoña
Mariana.)ESCENA
IV.Felisa. Juliana. D.^ Mariana.
D.* Mar.
Te
he estadollamando
paraque me
Miir(3S este vestido... {Mirándose al espejo.) Estávisto!...Ten-
dréque ponerme
otroporque
esteme
hacemuy
mala
cara!... imalísiraa!Fel. ¡Al contrario, mamá!... está usted
muy
bien con él...y además,
para iren
coche...Jül.
¿En
coche?D.^
Mar.
Sí... y llégate almomento
ahíen
frentey
dique
el carruage
que encargué
anochevenga
al ins- tante... |No voy contenta con la caraque
llevo!...(Corriendo al encuentro de Juliana que salía ya,) Juliana, así
que
nosvayamos
vas áhacerme una
diligencia.Jül.
Guando
usted guste, señora, (ap.)¿Una
dili- gencia yen
secreto?... ¡Gatoencerrado hay! (sale.) D.'Mar.
(Mirándose al espejo.)Y
tú, Felisa,tráeme
elchai.
Fel. Pero y yo,
mamá,
cuando..D.*Mar.
¡Señorita... haga usted loque
se lamanda!
Fel. ¡Bien,
mamá!
{sale.)ESCENA V.
D*.
Mariana,
después Felisa.D.*Mar. (Mirándose.) ¡Vamos!...
No puedo
pasar asímas
tiempo...
Con
esta cara tanarrugada
y tan... (Se sientaá
la rnesa de escritorio y escribe de prisa.)«Caballero: s polvos
de
ustedhan hecho
el efecto_
8—
)>prometií]o, y
mi
esposono
hanotadonada
toda- ))vía; tenga ustedlabpadad
deenviarme
con la ))dadora otro botecito bien tapado;no
creo nece- ))Sarioelencargar á usted elmayor
secreto.» (m¿- ra7idoá
la izquierda.) |Felisal ¡Felisa!{Firma
la carta y la cierra,)Fel.
Aquí
estoy,mamá.
D.^ Mak. (Poniendo elsobre.)
Ya
está.Fel.
{Mirando por
la ventana.) ¡Cuánto tarda Julia- na... pero... calle!... ¡está allí todavía!... [hacemu-
chos saludos.)
D.*
Mar. ¿Niña
,qué
eseso?¿A
quién estás saludando?Fel. i
a
Mr.Bardou, mamá!
D.^
Már.
;Qué
horror!... ¿Mr.Bardou
á estas horas?..- Creoque no
setomará
la libertad de entrar en casa hastaque
yo vea si te conviene otro partidoque
tengo entro manos... de lo contrario faltaría á losdeberes deun buen
caballero.Fel. Pero,
ya
usted ve...un
eslranjero... tal voz en su pais...D.^
Mar. Nada
tieneque
veruna
cosa conotra: sien su paisnose usa tener vergüenza y educación,que
la
aprenda
antes de venir á España.Fel. Se
ha parado
á hablar con Juliana.D.*
Mar.
¡Me alegro!...ahorano
te convienemas que
es-fperar á lo que yo resuelva...
Además,
estás ves- tida que parecesuna
colegiala y loshombres
sepagan mucho.de
los trages...{La
arreglaelvestido.) Fel. .¿PeroW me
dirá usted,mamá, qué
misteriosson estos?...
¿A dónde vamos
hoy tan demañana?
D.*»Mar. ¡Ya lo sabrás...
no
tengas cuidado!... Las niñasno deben
ser curiosas... {ap.) ¡Lomismo
era yo á suedad
yaun hoy
dia!...ESCENA
VI/- Dichas. Juliana.JüL.
{Entra
corriendo.) ¡Señora! ¡señora!...La car-
reta está á la puerta.D.^Mar.
¿La
carreta? ¡La carretela querrás decir, brutal Fel.Para
ella es lomismo.
JüL. ¡Puessi parece ese
buque
el arcade
Noé!...D.^Mar. ¿Juliana?
{ap) Ya
seme
olvidaba.JüL. ¿Señora?
D.^Mar.
{A media
voz y dándole la carta,)Toma
esta carta y llévala ádonde
fuistecon
la otrahace
dos meses...¿Te
acuerdas?JüL.
¿A
la.callede
laComadre?
D.^Mar. Eso
es... y traéteun
botecitoque
te ciarán.JüL. ^' otro?
D.^
Mar.
Lo mismo... [Ponió enmi
cajoucito, sin ense- ñarlo á nadie!¿Lo
oyes?...¿Cuidado con que
na- die sepa esto?JüL. Descuide usted, señora... iap.)
¡Ya
tengogaqas de que
lo sepa todo elmundo!
{Se oye desdefuera la vozrfeD. Nicolás,)
Fel.
{Muy
alegremirando
ül fondo,]¡Mamá
, níiamáfD.^ ¡\LiR.
¿Qué
hay,muchacha?
Fel. ¡Ahí está
mi
padrino!...1).
Mar.
¿Quién? ¿D. Nicolás?Fel. Sí,
mamá.
—
10—
ESCENA VIL
Dichas. D. Nicolás.
D. Nic. {A Felisa que sale á su encuentro.) ¡El
mismo,
ahijadita mia!{La
abraza.) Felices,doña
Maria-na!... ¡Ola... Julianilla!... Dios te guarde.
[A
todos alternativamente ymuy
de prisa.)¿Tan
guapa, Felisa, eh?...Yo, doña
Mariana, para servir á usted... Bien, Juliana, bien... ¿Ustedes buenos?...¡Me alegro, gracias!...
D.*MAti. {Ap, echándose el velo.)
¡Cómo me
mira!... (De segurome
encuentra desconocida!D. Nic. ¡Pues es claro!... Ustedes
me
creerianmuerto
ó perdido,¿no es
verdad?
JüL. Después
de
tanto tiempo...D. Nic.
Qué
quieren ustedes...un
viaje imprevisto...Luego
locontarétodo,G
por B...¿Pero y D.Pablo?D.*
Mar.
Así, asi... Si se espera ustedun
poco lo verá.D. Nic. Bueno... esperaré su venida y la de usted también.
Fkl.
(En
tono de confianza.)Ahora vamos
ásalirpor- que mamá
tieneun
proyectoque aunque
ignoro...(Se detieneconelpellizcoqueletirasumadre.) ¡Ay!
D. Nic. ¡Ola!...
¿Tenemos
secretitos?...D.^Mar.
¡Qué
disparateI...y
para usted menos... Sinoque
eltiempocorre ytenemos
prisa.luego,cuando volvamos
losabrá usted todo... {Ap.á
su hija.)Te he de
cortar la lengua porbachillera! [Altoá
Ju- liana.) Dile ámi marido que
nome
espere para almorzar... D. Nicolásle haráun
ratito decompa-
ñía, ¿noesverdad?
D. Nic.
Tenia que
almorzar conun amigo que me ha
recomendado
su padreen
Francia...y
pormas
señas
que hoy me ha
remitido paraéluna
carta...pero,
en
fin, horamas
ó menos... ¡Me quedo!Si quiere usted escribirle...
Sí; le
pondré
cuatro letras...¡Gracias, D. Nicolás! {A Felisa.)
Vamos, que
la carretela está á la puerta.Guando
usted quiera,mamá...
Hasta luego,pa-
drino.De
aquíno me muevo
hastaque
vuelvan.ESCENA VIH.
D. Nicolás. Juliana.
{A
D. Nicolás queanda
buscando el tintero.) Si quiere ustedescribircon
comodidad,en
ese cuarto está el despacho delamo.
¡Bien! [Entra, se oye ladrar
y
sale asustado.)¡Juliana, Juliana!...
¿Quién
está ahídentro?jJá, já, já! ¡Si esLeón!... {Siguen losladridos.)
¡Por vida del demonio!... ¿
Y quién
es ese leo»ó esa pantera?
¡Un
perrazode
presa,todo negro,que ha
traido el señor!{Cerrando
la puerta.) ¡Que el diablo carguecon
él!Pero
no
tenga usted miedo... está atado y en- cerradoen
otra pieza...¿Y qué
idea leha dado
á tuamo
para traer semejantehuésped?
¡Ay!Bien seconoce
que
hacemucho tiempo que
falta usted
de
la casa... Si fuese solo ese capri- cho...Han
traidouno y han
llevado olro desdeque
estuvo enfermo.¿Ha
estadoenfermo?
JüL. |Vaya...
|Un
ataque cerebral atrozI.../Estámuy
desfigurado/»..
D. Nic. iPobrePablo!... (Llaman.) ]Q\ié llamanK,^
Ve
i abrir... Si es D. Pablo no ledigasque
estoyaqu/,.para sorprenderle.
JüL.
Y
asíserá, pues lo cuenta á usteden
el otromundo.
[Vdse D, Nicolásá
escribit y Juliana,4
abrir,)
'
n
ESCENA IX.
Juliana. Poligarpo.
Pol. [Saliendoporla
puerta
del corredor,)Aquí
estoy yo porque
he venido.JuL. ¡El cerrajeroí..
¡También mi
pretendiente!Pol.
¿Qué
cerradurahay que componer, alma
mia?JüL. i^Pi] ¡Q^é feo es-'...
Pol.
¿No me
ha dicho usted,prenda, que
suba para remendarle la cerradura?JüL. Sí... ahí está
en
el cajón de la cocina.Pol. Adiós, prenda.
{Va á
abrazarla y ella leda un
empellón. Vase Policarpoálacocina.—
Llaman
otra vezy
Juliana desechalos cerrojos y abre.)ESCENA X.
Juliana, D. Pablo [con libróles debajo de los brazos y
muchos
papeles en lasmanos
y en losbolsillos, demodo
queseDean.D. PAb. (Enfurecido.) /Ya
va de
dos vecesque
haceslo
mismo/
¿Porqué me
has abierto la puerta?JüL.
Porque ha
llamado usted á ella.D. Pab. i
Vaya una
razón!., ¡porque be Uamadol..¿En-
tonces bastará llátíaar ácuíflquiéii^Sparte p^fAIqiíé le
abran
áuno
alinstante? jConiasí esta casa flie^ra
una de
tantas!..No
se tratade un
cualquiera,pUeSitoque
es ustódi {Yo!.. Otrdargumento.
.¿Y
siya
no fuese yd?tPero como
veoque
lo esusted.{Ensoberbecido
y
finjiéndose.) ¡Dale,bolaL Ú
fueseolro^
cómo
lo sabrías?Viéndolo
como
loyco á usted.¿Con que me
estás viendo? (finjiéndose.)¿Y
si te engañas?..¿Y
si yohe tomado
el airede tuamó
para robarte, para asesinarte... para?.. i.«1
¡Eso es imposible! (aparte.)
¡Vaya una rarmíñ
Sí, te quiero robar
y
taparte la boca... {haced
ademan)
(aparte*) ¡Meda miedo
oirme!..{Retrocediendo y dándole con el escobón.) ¡Ehl
¡atrás.!
¿Quién
es usted?¡Estabien; basta... basta!.. ¡
á
(Dándole.) ¡Ladrón;asesino!.. ¿Es usted ó
no?
¡Sí... yo mismo... Pablo Medrano!..
¡Voy á llamar é la guardial.. ¡la guardiat., *1
¡Gállatepor Dios!.. ¡Juliana. . Juliariita...soy yo, tu amo!..
' [Sigue dándole.) (Bribón!., ¡tunante!.. (Le deja caer los librosy papelesde
tm
escobazo.)(Asustado. ¡Porpiedad
,Juliana, sosiégale!..
Dai
tente...soy yo...tuamo!.. ^ ^|
¡Es verdad!.,
no
lo había conocidoá ustedhasta ahora. (Deja la.escoba contra lapuérla
del cor- redor.)¡Jesús... Jesús..!
¡Ayúdame
á recojermis
libras y mis papeles...[los recejenylos coloccinen lame-
sa]
\m
á acabar con migo!..(Saliendo de la cocina.) ¡Chis!,.
¡Olal/Silencio/..
— 44 —
D. Pab-
/EhL iQué
es eso?..JüL. Nada.
D. Pab.
¿Qué
dices?¿qué
dices?Pol. {Mediooculto,)
Ya he
acabado. -JüL. (^par^e
d
Po/fcarpo.)Pues
vayase usted y vuel-va
luego.D, Pab. /Vamos/.,
¿qué
haces ahí? {Policarpo al salir dejacaer el escobón») /Eh/..¿qué
eseso?¿Has
oido?¿Qué
ruidoha
sido ese?.. {Policarpo salepor
etfondo de puntillas,) JüL.
No
tenga usted miedo.D. Pab.
No
señor... alguien ha entradoaquí.JüL. ¡Pues
ya
lo creo/., usted.n.Pab. ¿Pero y elescobón,
cómo?
JüL.
He
sidoyocon
el pie.0.Pab.
¿Tú?
(mide estendiendo lapierna, la distancia quehay
del escobóná
Juliana.) ¿Tú, has dicho?Jüt.
¿Y qué
tiene esodeparticular? (aparte,wiíwH
do
por
laventana.)Ya
entraen
sücasa... y efec- tivamente,puede dar un
susto al miedo.D. Pab.
(Mirando por
la cerradura de la pueita.)Na hay
nadie, perono
importa...Es
preciso estarcon
cien ojos y mil oidos...porque
hace diasque
nosronda
la casaun hombre
sospechoso... Creoque
esun
francés.JüL,
¿Y por qué ha
desersospechoso?D. Pab. ¿Por qué?.,
porque
asíque me ve
empiezaá sa- ludarme, áhacerme
visages y ádecirme
entro dientes,/buenosdias/..JüL. {Aparte.) /El galánde laseñorita/
h. Pab.
(Buscando
ensusbolsillos.)Pero...donde
dian^^^tres he puesto... [dándose en la frente.) ¡Ah... no cabe duda/. ¡Y luego dicen
que
esuno
miedosoy
desconfiado.^. /Qué infamia/,./Qué
desmoraliza-ción.'..
En menos de un minuto que
be estadopa-
-15-
rado en
la callede Requena
viendo bailar las fi-guras de
un
organillo,me han
metido lamano en
elbolsilloy me han robado
la caja deltabaco y la petaca... /Está visto//Paraesos truanesnada
hay
sagrado, nada/.. [Jot. {Presentándole lacaja
y
lapetacaqueha
sacado de los bolsillosde la bata.) Peroseñor, siestán aquí.D.Pab. {Sorprendido.)iGalla! {condesconfianza,)
¿Qué
sig- nifica esto? [con solemnidad,) ¡Juliana, Juliana!JüL. /Vive DiosI ¡Cree ustedquizás... pues
no
falla- ba mas!..Estaban en
los bolsillosde
la bata/..D. Pab. ¡Sí... tienesrazón...
ahora
recuerdo!..¡Gomo hay
tanto pillo!.,JüL.
¡Vaya un
Dios... yo soyninguna de
esas!..D. Pab. Bien, cáyate... y
dame
laGaceta de
hoy... quie- ro acabar de leer la causa delpobre
Jurado.JuL.
La
porterame ha
dichoque aun no
lahan
traido.
D. Pab.
¡Aun
no... yvan
á darlas diez!..Me
pareceque
eseremendón
leemi
periódico antesque
yo...JoL. ¿Quiére usted almorzar mientrasle
suben?
D. Pab. No...
ya
teavisarécuando
quiera hacerlo.{Va á
cojer librosy
papeles de la mesa.)JuL. ¿Pero qué...se
va
ustedá ponerá
leer?D.Pab.
¿Y
porqué
no?..¿Quién me
loimpide?
Leeré entre tanto las gacetillas delEstado
, delClamor y
delParlamento.Jüt. (Aparte.)
¿Y cómo me compongo para
hacer la diligenciade
la señora? (alto.)Pero
iréponiendo
la mesa... {entraen lacocina.)D.Pab.
¿Me
quieres dejar, con doscientos mil deáca- ballo? {mirando al fondo.)¿Y
la puerta? ¿y los cerrojos? ¡Tu tratas deque
nosdegüellen...como
á
mi
pobreamigo don
Nicolás!..Jül. {Sale de la cocina
y
echando los cerrojosá
la-ñ ¿el lelíjjiíef^a díc0.)¿Pero qhiéliile ;hadichad usted
que
cñf]Cfí iJ :|¿éfi degollado á
doá
Nicolás?D. PÁií ív
¿Quién?
¡Susilencio!Hao^
más.de*dos añosque dbsn
¿ontiDiib sé d^oiíde paíraí *^i&?iiii}aqsi xJüL, (Aparte.) ¡Qué sorpresa: val át^íerJ'(áí¿o.)
Voy
á o\ooí . arreglar el tocador de la señora. {Coje el escobónh
pi;^^hiriOf^i^entráen da
habikicion desu serwm,)^
-
ESCENA XI.
D. Pablo, luegoD.
N^laW^^^
D. Pab. ¡Pobre Nicolás! ¡Sin
duda
lobán
cojidoydes- pués de
robarleme
lehan
asesinado... cosido á ->iyf> : puñaladas!.. (Sino
podiaserotra cosa!.. ¡Tan po-' co previsor
como
era... tan descuidado!..¡Dur- miendo siempre
con todas laspuertas y ventanas abiertas!.. ¡Cada vezque me acuerdo que
yoha-
* ciá lomismo!..
¡Afortunadamente hoy
dia vivttfcén^mucha
precaución!.. pSi sotlmuchos
los robosy
''^ asesinatos
que
secometen
en estéMadrid
á la luzí^'l ,(i\r (Jel sol...
No
séde qué
diantressirvenlasmedidlasque
se tomón..;Péro
sino puede uno
fiarse niaun
delos de su propia casa... y sinoque
lo di^gael
pobre
Juradoáquien su mujer...YamoSj
(^-'tohorroriza!.. Gracias
que
léo todaslas gacetillasque
sino, yonosé loque me
siicederia....Y
no obs-• tante,
¿podré
estarseguroen mi
casa conmi muM
i jgp^
mi
hija,mi
criada y mi perro? Tal vez no...Tal vezeldia
menos pensado me
suceda loque al .^-^^kti'yf infeliz Jurado...{Don
Nicolásestornuda y donPa-
- blo se detiene asustado.) \k\., gran Dios!..
¿Quién
anda
ahí?.,en mi
cuarto...Han
estornudado,yesa
narizdebetenerun
propietario... [escuchando.)Ha-
brá
sidod
perroque
se constiparlaanoche hacién--17-
donos la centinela... (se oye ruido^ ladra elperro^
don Nicolás lehabla.)
¡No hay
duda... genteanda
dentro!.. |Ay,
qué
miedo!...[gritando con fuerza.)¡Juliana, Juliana,
que me
asesinan!., ¡favor!., ¡so- corro!..D. NiG. ' [EntrandoC071
una
carta enlamano.)¿Qué hay?
¿qué sucede?
D. Pab. (Espantado y metiéndose debajo delamesa.) ¡Eh, quién va!.. ¡Perdón!.,
¡perdóneme
usted!..D. Nic. Pero
hombre,
si soyyo...tu amigo.D. Pab;
¿Un
amigo... aquí dentro y sin llamar?.. Atrás.' favor!., socorro!., la guardia!D. Nic.
Con
dos mil deá caballo! Si soy NicolásSalva-
' tierra... tu antiguo socio.
D.Pab. (Reconociéndolo.) ¡Deveras!.. ¡A ver! ¡Sí...
Nico-
lás!..
¿Con que
eres Nicolás?D. Nic. [Dándolelamano.) El mismo... ¿no rae conoces?
D. Pab.
¡Vaya un
sustoque me
has dado!No me
sale del cuerpo enun
año...¿Dónde
estabas metido?¿Por
dónde
has entrado?D. Nic. (Riéndose.)
En
tu cuarto escribiendouna
carta.Hace mas de un
cuarto de horaque
estoy espe- rándote. (Enseñándolela carta.)He
llegado ayer de Francia después dehaber
recorrido la Ingla- terraj la Escocia yla Italia.D. Pab.
¿Y no
tehan
cojidoni tehan robado
ni tehan
detenido?D. Nic.
Lo
que es detenido...D. Pab.
¿Y en donde?
D. Nid.
En
Calais... por causa delmal
tiempo. ¡Cuánto te hubieraagradado el estarconmigo...qué
selvas!¡quécasas
de
campo!..Por
ciertoque
viuna que
quisieraque comprásemos
los dos.D. Pab.
¿Una
casadé campo?
D. Nic. ^Sí;en
un
desiertode
losmas
pintorescos, ysa-— 48 —
bre lodo
muy
tranquila... estáenun
desierto.D. Pab. (Asustado.)
¿En un
desierto?..¿Y
quiéresque
la compre?,.jVamos... tú estásloco!
D. NiG.
¿Y qué duda
admite?..¡En medio
deun
bosque magnífico!.D. Pab. (Aparte.) ¡Y
en medio de un
bosque!.. ¡Pues está bueno!..¡Entre racionalesno
estáuno
seguro y yáyase ustedámeter
entre lobos y fieras!^ .D. NiG. |Es
una
posesión soberbia!Pasa
por el piede
la casa
un hermoso
brazode
mar... Figúralequa
para entraren
ellahay que
pasarun
altísimo puente!..D. Pab.
Un
brazode mar! Un
puente!.. Eldiamepos.
pensado
sealborotan las olasy nos tragan... sído lohan hecho
antes los tiburones.., Vamos...no hay que
pensaren
ello!ESCENA
XII,Dichos, Juliana.
JüL.
(Entra
de prisa.) 'Señor, señor1D. Pab. (Temblando.)
¿Qué
hay,qué
sucede?D. NiG.
No
te asustes... es Juliana.D.Pab. Juliana, ya tehe dicho milveces
que ño
quieroque me
gritesen
los oídos...Cuidado
con. p^ra^jvezl
JüL. ¿Quiére usted alnqiorzar?
D. Pab.
Qué
embajada!..¿Tengo
lacostumbre de ha-
cerlo solo?..
En
vistiéndosemi
mujer!... Maldito tocador!Cuanto mas
viejasmas
sehan
decom-
poner!
JüL.
Es que
la señora...D. Pab.
Déjame en
paz!JüL, Pero señor, si...
—
. 19Ya
tehe dichoque
te vayas/Bueno!... bien., {aparte.)
¿Cómo
haré elencar-
gode mi
señora?Dale bola, Juliana!
Ya me
marcho/..Vaya ua
genio!.. (Safe.)ESCENA
XIII.D. P4BL0, D, Nicolás.
Pero
hombre,
tiene razón Juliana... tumujer ha
salido y sabe Dioscuando
volverá.¿Mi
mujer ha
salido sindecirme una
palabra?Habrá
ustedvisto cosaigual!...Esta
casaes lade tócame
Roque!..Si vieras
que
bien iba...pareciauna muchacha de
catorce años...¿Apostada
algo áque
tienes celos?^
Y aun euando no
sea así...Me
pareceque una mujer
con tanto perifollo salir á escondidas de su marido...de un
marido,que según
dice ellano
la
ha
comprendido...deun marido
á quien llamó ayerBan
de Groacia...Tu
tienes laculpade
todo... tecasastecon una jóven
al pasoque
tu parecesun
carcamal.Nicolás, déjatede indirectas!..
Pues
estábue-
nol.. Hice lo
que me
dio la gana!Bien, pero no te quejes si...
No
quieroque
salga... quieroque
eche raices ámi
lado...Una mujer debe
estár siempre alla- dode
su marido,y mucho mas,
cuando,como
por desgraciame
sucede á mi, no tiene sentidoco-
mún.
{Calmándóleí) Perosi ha ido
con
suhija...¿Con
su hija?..Y
conla mial.. jyíve DiosI«— 20 —
ESCENA XIV.
Diciios, Juliana.
JüL. {Acercándose con cuidado.) j
Señor
1D. Pab. (Asustado.)
¿Qué?
JuL. ¿Es ya hora?
D. Pab. (Colérico.) Juliana¿
Tu
tratasde
divertirtecon-migo?
JüL. ¿Es todavíaalto?..
Pues
hablaré así., (hablaen- tre dientes.)D. Pab.
¿Qué
quieres?JuL. ¿Traigo ya elalmuerzo?..
Son
lasonce.D. Pab.
Que
sean las veinte!..No
almuerzo hastaque vengan mi mujer
y mi hija.JüL.
La
señora dijoque
nola esperase usted.D. Pab. (A Nicolás.)
¿Ves como
todos raeabandonan?
Y
luego dices... Vamos... está vistol¡Almorzare- mos
juntos!D. NiG. Mientras lo dispone Juliana voy á'llevar esta carta alhotel de Marsella.
D. Pab. D¡ al portero de paso
que me
suba la Gaceta...si la ha leido él, por
que
otra cosa seria pedirpe- ras al olmo.D. NiG. ;Bien, bien!.. [Saleporelfondo viendo loscerro^
jos echad s.) Já, já;já!.. Parece
que estamos
enun
castillo! (Abre
y
sale.)ESCENA XV.
D. Pablo, Julián.
D. Pab. ¡Qué
hombre
ese!Siempre
burlándosede
la"prudencia! .
-
—
24—
JüL. (Aparte.) ¡Del miedo! {Alto)
¿Pondré
mienlras lamesa?
D. Pab. ;H<)z!oque quieras!
Ya me
tienes alui'dido con tantas preguntas.Jüt. Els
que
si la señorame
reganaporque no
he hecho su encargo...D. Pab.
;Oué
encardo?JUL. {Cortada,) {Nada, nada'....
D. Pab.
¿Qué
te hamandado?
¡üilo pronto!JüL. |Si
no
es nada!D. Pab. ¡Quiero saberlo todo!
JUL. ¡Me lo
ha
prohibidola señora!D. Pab,
¿Telo ha
prohibido?JüL. Si señor... y yo
tampoco
lo sé,porque
esuna
carta cerrada.D.
Pab.¿Una
carta? ¿y para quien?JüL.
Para
la callede
^aComadre.
D. Pab. iVaya
unas
señas!..¿Y para
quién?JüL.
No me
acuerdo D. Pab.Dame
la carta.JüL. {Busca ensus bolsillos.) ¡Ah,la dejé en el loca- dorde laseñora!
D. Pab. {Reflexionando.) ¡Calle de la Coniadre!..
A na-
dieconocemos
allí. . aimenos
yo.JüL.
Cree que
es para lacosturera.D.Pab. ¡Pues, algún vestido nuevo! ¡Siempre con las
modas
á vueltas... sin pensaren
olra cosaque en
enealanarsel lEI diamenos pensado
nostoman por
millouarios al ver tanto lujo y apariencia...y
nos vienen á robar y á asesinar!JüL.
No
diga V.nada
ála señora,porque no
m.egus-ta
que
nio tcníian por bachillera.D. Pab. Bien. (Aparte.) ¡Callo do la
Gomadrel
\Ui\iotiempo que
noto ámi muger una
cosa... tantas idasy
venidas...tantosmisterios... (jniraá
Julia-— 22 -
na.)
Y
todos seponen
descoíoridoscuando
rtí^miran... ¡Calle
de
laComadre!
JuL> (Aparte.) ¡Estáchocheandol {AÍto.) Mire V. aca-
ban de
echar por debajo de la puerta el periódi- co. {Selodá.) Iréponiendolamesa...(aparte)mfen-
trasPolicarpocompone
lacerradura, [colocaelve- lador en medioy
ponela servilletaycubierto^.D. Pab.
{Buscando
enel periódico.) «Atropello deun
carruaje.»
aRobo
en SantoTomás
en lamisa de
una.» ¡Nien
la Iglesia estáuno
yaseguro!«Ase-
sinato á las dos de la tarde.» «Vista de la causa del asesinatode
Jurado.» [Gracias á Dios! ¡-Qué atrocidad! ¡Coje cuatro columnas!JüL. ¿
Y
va V.áleertodoese capítulocomunicado
antes?D. Pab.
Y
sin dejaruna
coma.JüL.
(Para
si.) Está vistono puedo
hacer el encar- go de la señora. [Entra en la cocina y cierra la puerta degolpe.)D. Pab. (Levantándose,)
¿Qué hay? ¿qué
ruido es ese?Sin
duda
Juliana; ¡habráse visto cosa igual!Sino
quiero almorzar, quienme manda
á mi... [sesienta con comodidad enun
sillón.)¿En donde
ibayo?(le- yendo.) El defensor continúa: (con tono enfático.) Sí, señores: esto sucediódespués de 15 añosde
lamas
completa dicha y conlamisma
velocidadconque
la tempestadarroja el rayo!¿Y cómo
el des- graciado Jurado habrá deprever
la tormenta?¡Cuando no
veia en su mujer, sino laimágen de
la virtud, el bello ideal del sexo encantador
que
siembra de fragantes flores el árido sendero de la vida... [interrumpiéndose.)qué
estilo!¡Sexo en- cantadorque
siembrade
fragantes flores elárido senderode
la vida!JüL.
(Con
lastazas y azucarero.)Cuando
usted quie- ra, señor.— 23 -
D. Pab. ¡Qué!.,
no
hablabade
tí...crees tuacaso... (apar-temirándola,)
Y no
obstante,no
es maleja... (sigue leyendo.) «Pues bien, seducida por la finjida ter-nura
de su esposa, cautivado por sus atractivos artificiales... {llaman yse detiene.)JüL.
Ya
está ahídon
Nicolás.D. Pab. ¡Al fin
no
podré acabar con sosiego!JuL. (Antesde abrir.)
¿Es
usteddon
Nicolás?D. Nic. Sí... el
mismo.
JuL. Mírelo ustedbien, nose
engañe
usted.D.Nic/
|Vaya una
idea!Nicolás Salvatierra.JüL. ¿Está usted cierto?
D. Nic. Ciertísimo.
JüL. ¿Señor,
puedo
abrir ya?D. Pab. Sí... {mientrasabre Julianadiceaparte.)
|Cómo
la
he metido miedo con
losasesinatos!ESCENA XVI.
Dichos,
don
Nicolás.D. Nic.
Dentro de
poco va á serimposible penetraren
tu casa...Te
hehecho
esperar, perono encontré
al joven
en
sucasa... lEa, áalmorzar!JüL.
Voy
por el café.D. Nic. ¿Café?
D. Pab. Sí, café
muy
esquisito y aromático.JüL. {Trayendo las cafeteras
a
donNicolás.) ¿Quiere usted elcafé con leche?D. Pab. Sí, tómalo con leche.
D. Nic.
¿Con qué
seha de
contentarmi hambre con
café solo?D. Pab. |Sivieras
que
estomacal esL.Jul.
(Con
viveza,) Dice bien el amo...Verá
usted cuantocome
después... (aparte.) íSi notaranque
^Si-
se ha cortado la lechel..
Ya
sevé
contanto espe- rar!.,(á donPablo?)Haga
usted el favorde
colo- car ahí lascafeteras, Qiientrasvoy
á,vestirme pa- ra hacer el encargo de la señora.D. Pab. (Z)¿5íraido.) ¡Bien!., [saleJuliana.
Para
simiran-
do el periódico.) Quisiera saber como...D. NiG. ¡Pero
qué
es eso!¿Vas
á leermientras?D. Pab.
Dos
minutos y acabo: sírvele lo que quieras...[buscandoenelperiódico.)
¡Ya
está aquíl(Zé^e.) «Se- ducido,etc., etc. El desgraciado Jurado...»D. NiG. (Ofreciéndole
mas
café.) ¿Quiéresmas
café yle- che?D. Pab. BieU; gracias, (lee.) aEl desgraciado
Jurado
co- metióun
dia la fatalimprudencia de hacertesta- mento.»D. NiG.
(Quemándose
al beber.) ¡Cuerno! (á don Pablo que se asusta.)¡Cómo quema!
D. Pab.
Pues
sopla, [lee.) ((Un testamento en favor de su hipócrita mujer.»(Para
si.)Lo mismo
hice yocuando
estuve enfermo... (lee.) «Desde aquel dia se acabaron los cuidados, el amor; todo fuéque-
jas... disensiones...»
[Para
si.) ¡Loque me
sucede á mí!¡Qué
semejanzas! (lee.)Y
alppco tiempo lamujer
de Juradoquedó
viuda...:(Para
si.) ¡Lomismo,
lomismo!
{deteniéndose.) Digo, no... por fortuna mia... [lee.) «Para deshacersede
su cré- duloesposo estainfame
mujer, todas lasmaña-
nasen
el café y leche quetomaba
su marido..
(deteniéndose.) jCielos!
D. NiG. (Bebiendo.) ¿Quiéres
mas
ó nó?D. Pab. (Turbado rechaza la laza.) ¡No... no!., (lee.)
«En
el café 6 leche que
tomaba
su marido echaba unos polvos blancos traidos de Italia.»D. Nic. ¿Pero
tomas
elcafé ónó? Mira que está enfrián- dose.-f25 —
D. Pab. (Aparte.) Polvos de Italia!...
De
losque dan
á losratones!.. ¡Pobre Jurado.^.y
yoque
.. {reftexio"nando) calle de la
Comadre!
D. Nic.
¿Qué
tienes, Pablo?D- Pab.
Nada,
nada...(para
si.) Gallede laComadre y mi muger
fuerade
casa... será posible!D. NiG.
¿Almuerzas
ó nó?D. Pab. Dime, ¿no notas
nada en
este café?(mira
su taza.)J). Nic. Noto...
que
es escelente.D. Pab. Así...
un
olorcillo ..D. Nic. Sí;
un
poco requemado...Como
he tardado tanto..
D. Pab. ¿Pero solo
requemado?
(tomaun
sorbo,loarroja se levanta,y se enjuaga la boca.)Es
preciso ver loque
tiene ese caíeíD. Nic. ¿Por
qué?
D. Pab.
Espera un
poco. Callede
laComadre
y la carta en el tocador!..No
bebas mas... espérate!D. Nfc. [Levantándose.) ¿Por
qué
razón?D. Pab.
Te
digoque
esperes!... Callede
la Comadrel...No hay
duda;cercade lacallede
Jesús y María!...donde ha
sucedidolode Jurado. .No
bebas mas!...por Dios!... (entraenlahabitacióndesumujer.)
ESCENA XVII.
D. NiGOLASj luego D. Pablo.
D. Nic. El diablo
me
lleve si le entiendo!Aproveche- mos
la ocasión para ocabar con este café! (seechamas
caféy
toma.)D. PAb. [Entra corriendo conla carta en la mano.)
De-
tente,no
bebas mas!D. Nic.
Tú
estásloco!*P:'l^JiB.'*'í' Desgraciado, le vas á perder? " <1 D. Nic. ¿Por qué?..
Tengo hambre
y...D. Pab. (Quitándolela taza.)
Aguarda
y lo sabrás.D. Nic. iQi^é es esto, señor?
D. Pab.
¿Que qué
es esto?Qlamando
confuror,) íulfá-- na, Julianal{lee lacarta.) tLos polvoshan produ-
cido todo el efecto:mi marido
noha notado
nfel- da.» {con esptosion.) Juliana, Juliana!D. NiG.
Se
está vistiendopara salir.D. Pab.
No
imporlal Quieroque
veng;i al momento!;..Juliana, Juliana! ' • I
D. Nic. (Colérico.)
¿Pero qué
dianlres tienes? Pareceun
ratón envenenado!'D. Páb/ (Asustado.)
Un
ratónenvenenado!
te quieres callar!D. Nic. Estas loco,
no
cabe duda.'v
D. Pab,
Desgraciadamente
no... Si así fuese no sbspe- charia...{Para si.) Es rara coincidencia...mis
dis- putas diarias conmi
mujer...mi
testamento... la cartaque
Juliana tieneque
llevar en secreto...D. Nic.
¿Una
cartaamorosa?
D. Pab.
Y
esadesgracia deJurado
cerca de lacallede
' la Comadre...
D. Nifi.'*' ' ' ¿Pero
hombre, qué
esloque
estás diciendo?D. Pab.
(Va á
lapuerta de la cocinay grita.) Juliana, JulianalD. Nic. (Para sí.)
Lléveme
el diablo si atino con este embrollo.D. Pab. (Con
mas
fuerza.) Juliana!¿Dónde
estás?ESCENA XVIII.
Los MISMOS Juliana.
{Entra corriendo.)
¿Qué
tiene ustedque man-
darme?
-«7-
D. Pab. (Condulzura.)
y
en,*, hija mía.,. acercató!*..ffi D. Nicolás.)¿No
lanotasnada
eiíla cara?D. Nic. Sí;
que
esmuy
linda.D. Pab. Linda, linda serpiente ó por mejor decir, vi -
Yora!
JüL.
¿Qué
deseaba usted?D.Pab.
Toma,
Juliana... lleva la carta ádonde
tehan mandado.
JüL. (Sorprendida.) ¿La ha leídousted?
D. Pab. Sí...quise versi era efectivamente para la
ca-
lle de la
Comadre.
JüL.
Pues
voy corriendo.D. Pal. Sí, vé... (Juliana se aleja. D. Pablo reflexio--
na
ydice aparte.) Qtíévaya
porlos polvos... peréno
era mejor... sí... eso es! [alto.) Juliana,ven!JüL. ¡fiyxé
manda
usted?D. Pab. Siéntateaquí.[Laseñala lasilladedonNicolás.) JüJ, (Sin sentarse.) Cómo!...
¿Yo en
lamesa
deus-
ted?., ¿para
qué?
D. Pab.
Para tomar
café.JüL. Yo, señor!.. jNo
puedo
permitirtal cosa!D. Pab. Siéntate, te
he
dicho!D. NiG. Cómo!..
¿He venido
yo aqní para veralmorzar á Juliana? (Quiere quitarla la lazay
D. Pablólodetiene.)
D. Pab. Déjame, hombre!... [bajo.) Estoy seguro
de que no
lobeberá. [A Juliana alto.)Vamos,
Juliana.JüL. (Faci7a.)Pero, señor...
D.
Pab.¿Te
atreverás?JüL. Si es
que
nome
atrevo...D. Pab. (.4 D. Nicolás.) ¿Lo estás
vendo?
(alto.)No
te atreves?Pues
yo lomando,
lo quieroasí...Bebe
esecafé óde
lo contrario!..J^L- Si usted se empeña... Bueno. [Se sienta
y
cojelatazadeD. Nicolás.) .
— 28 —
D. NiG. Pero...
D. Pab. (Deteniéndole.) Espéveiie,.. ie
he
dichoque no
lo tocará... [á Juliana,) Ea, vamos... [Julianabebey don Pablo siguesus acciones estupefacto y con la boca abierta. Lo
mismo
hace donNicolás.)D. Nic.
Pues
señor no lo ha tocado, pero se lo habe-
bido todo.D. Pab.
Es
verdad!...(A
Juliana que se levanta.Espé-
rate...
toma
esta otra.JüL. Pero señor...
me
voy áponer como un
pandero.D. Pab.
¿Gomo un
pandero?., ¿temes otra vez?JuL. ¿Yo?., allá voy!(/a coje ybebe.) :
D. Nic. Si
no
eseso tocar, avisanaecuando
toque.JüL. (Que
ka
acabado]mira
la cafetera ydice.)¿No hay mas?
(D. Pablo y D. Nicolás se
wiran
espantados.) D. Pab. ¡vete... quita todo eso... vete!..JüL. {Recoje todoy coloca elvelador en su sitio.)¡Gra- cias, señores...
nunca
he ahnorzudocomo
hoy...esloy
que
rebienlo!D. Pab. {Observándola.) Está
que
rebienta, ¿Jo oyesNi-
colás?
D. NiG
Ya
lo creo,no
diré yootro tanto.JüL. Pero ya
me
aliviaré con el paseo... {saliendo.) Señores, mil í^racias...no
seolviden ustedescuan- do
noquieran
café, [sale.)ESCENA XIX.
D. Pablo, D- Nicolás.
D. Nic.
{A
D. Pablo cruzando los brazos) ¿Quieres ha-cerme
e! favordedecirme qué
significa todo esto?J).Pab.
{Mirándolas
tazas.) Esto quiere decir...D. Nic.
¿Qué?
— 29 —
Que
se lo bebió todo.(Colérico,) ¡Pues
me
agrada la salida! ¡Y con tanto gusto lotomó que
por poco deja sinbaño
las tazas!
Buen
provecho lahaga.{Tomando su
sombrero.)Wamos^
tsio nopuede
sufrirse.
¿A donde
vas?•
*A
loB infiernos!... alprimer bodegón que en-
cuentre.
Pues
espérate...voy
contigo.{Dándole el sombrero.) Pronto... pronto...
que
tengouna hambre!
(^Sepone elsombrero y
va
ácojerla cajadel ta-^haca rapé.) Allá voy!...
(^Abriendo la puerta del corredor
y
entrando.)Calla...toílavia
hay
gente aquí...perose van... es^^peremos. {Cierrala puerta y se ocídta.)
Hombre,
despáchale por Dios-{Buscando.)
Un
momento...No
sédonde he de-
jadomi
sonibrero... Sinduda me
lohan robado
losladrones!...
¿Pero
qué
es loque
buscas?Mi
sombrero que
Jo dejéen
esa silla. {D. iVí^o- lás lomira y
serie.)¿De qué
le ríes? {D, Nicolás^le lleva las
manos á
la cabezay
sequeda
estupe- facto de cólera al tentarel sombrero.¡Já, já!
Cuando
te digoque
esmenester amar-
rarte!Vamonos, vamonos
por la escalerasecreta...que
esmas cómoda. {Abre
la puerta delcorredor^sale^da un
grito de espanto^ vuelveá
la escena, cierra lapuerta
y la sujeta con susespaldas.) Ay!... la- drones... asesinos!..¿Qué
te hadado hombre?
—
30—
D. Pab.
Que hay
ladroiaes en corcedor,.. los he^jj€p;(jT. : tado... y
ep
pocome
abogaa... son diez ódox^..(i D. NiC. ¿Ladronea? tusueñas!..D. Pab.
Te
digoque
loshevisto!...Uno
esnegro!.. (Gri- tando á lapuerta.) ¿Quiénes son ustedes? ¿cmi^^.vive?alto, altoahí! ^ , .:üA .ú D. Nic.
No hay
mas... tumiedo de
costijw\iijff^!...Ya
vescomo no
responde nadie. j :q.([D, Páb.
Pues me
gusta!.., ¿Quiéresque me repo^^q^
tsomos
nosotros yvenimos
á .pc^g^j^ ustedy
áasesinarlo?* . ^
D. NiG. Entonces nolespreguntes... varaio^ á yer...{a¡bre
la puerta.) . ¡.íí,;
D.Pab. Temerario!... ¿Que.
yas
á bacep? (D. Niqo\ásii medio entra yD. Pabloal cerre^rfrM
él lapuertale coje
un
brazo,) . .^
D. Nic.
{Dando
j^n grito con el rfo/or.) Ayl,*^D. Pab. (45W5¿adp.)
AyL. ¿Lq
v^s,.. yescomo no
era elmiedo?
^ • ^ * ; a\D. Ni<2.
Pedazo
deatunl...Y
ha sido élque me
bitW^' d
J;.r jidoun
brazo conla puertalD. Pab.
Con que
te he cojidoun
brazo*.,anfiame!D. NiG. Gernícalol tu...,tu...
¿Quien demonios me
tpajtoi!esta casa?..
Abro
óte mato! ' iíDéPab,
No puedo
consentir^..D. Nic. {Deshaciéndose de él.) Quiero probarte
que
to-do
es tu miedo, [sale.)D, Pab.
{Mirando por
la cerradura.)Desgraciado,.tva á ser víctima desu osadia!... Tal vezi seíhabrán
es-e ? condido
ea
láescalera!.. r^/^xi
Pol. {Volviendo
á
salir.) Esto ya pasade
raya!...D. Pab. {Volviéndose.) Ehl... ¿quién
anda
ohi?Pol.. {Áp-')
Todavía
eldemonio
del viejo^D.Pab,
{Yendo
á él y empujándolo.) Tunante!Tú
serás elque
espíamis
accionesdesdek^es!quina...^ |£Ver^lra
lapuerta y oye llamar-) Miserable?... y^íq vete,., ó pido auxilio... Ab!...Tengo
calenturaí.,*;me muero.!... León, león!... Oh!, sí le tengp ata-' dol,,.
{Va á
desatar elperro^perollaman de nuevo y corre
á
la puerta,)Ya
tehe
dichoque no
abro!... Si
no
te vas cojoun
sabley
te paso á travésde
la puerta!...D. Nic. {Entrando.) Ñi
una mosca
se encuentra!D^Pab. ¿Quién anda
ahí?... Ah!...¿Qué
hasvisto?D. Nic.
Nada!
D. Páb. [A media
voz
y temblando»)Yo
lo creo...como que
está aquí!D. Nic.
¿Quién?
^^^^
Pab. , Élespía!
íI
D. Ñic.
{Empezando á
temblar también.) El espía!..V ¿D©
.: veras?-..
D.Pab. Está ahí ocultol.... Si se descuida
un
poco lo ahogo!...D. Nic. Pues mira
no
npsahogue
él á nosotros... (Lla-man
y los dos se ocultanuno
tras otro.) D.Pab.Ay!
Llego qupstro fin!..,D. Nic. Pero,
hombre,
ten valor.. (^jt?.) ¡Puesno
tengo yotambién
miedol^..D.Pab. {Seredoblanlosgolpes.)Ladro... la guar... Ay!..^.
(^Qayendo de rodillas
y abrazando a
0. Nicoláspóri laspantorrillas demodo
quelo deja caer.) Creoen
Dios padre todopoderoso... (S(<;weredandoá me-
dia voz.)
D. Nic.
{En
tierra.)Dimecon
quienandas... {Los Slptpesl no cesan.)Santa María,madre de
Dios... {Siguere-zando
envozbaja.)^
D.Pab.
,^
Santa Deigenitris...D. Nic. (/¥wy alto.)
Ora
pronobis!...D. Pab. Santa virgo,
virginumü
^.'
D. Nic*
Ora pro
nobisü!'^'^
— 32 —
JüL. (Desdefuera,)
Abran
ustedes...soy yo!...D. Nic. Si esJalianal...
Qaé
vergüenza!...D. Pab
No
lo creas... los ladrones son ventrílocuos!..
D. Nic.
Vetea!
demonio!...Pegarme
á raí el miedo!...{kbre.)
ESCENA XX.
Dichos. Juliana.
D. Pab.
¿Hay mucha
tropa?.. ¿Está yaMadrid
en éstaídó'de
sitio?...JüL.
¿Y
por qué?...V
|Pab.
¿No han
venido siquierauna docena de ^ézsk' de
artillería?^^^^^'^^^^
JüL.
¿Por
esehombre que
he encontradoen
la eS-^^•^
«^^caLra? '^'-^
D. Pab. ¿Lo ves,Nicolás, lo ves?...
_
-
^
D. Nic. Pero, Juliana,esplícate... .
-^í ;
JüL.
Era
el francésque
rondatacasa yque
segúnme
dijo,venia á decir á usted
qué
seyo qué... peroque
ibaporüiias pistolasque
selehabíanolvidado.D. Pab.
Unas
pistolas!...Antropófago...D. Nic.
¿Y
para quiéneran
esas pistolas?JüL. . Creo
que
eranpara... Sí, para D. Pablo!...D.Pab.
Para
mí!... Pero, señor,qué
le hehecho
yo á ese hombre!...Vamos, vamos
á rezar elTrisagio!...D.
Nic Vamos
á buscar al celador.D.Pab.
Sí, pero esperaun
poco...no
es solo eso,.V'(-4 Juliana,)Dámelo,
Juliana!JüL. ¿El
qué
,señor?D.Par.
Lo que
traes ahí. (^4 7nedia voz.) El bote!JüL. ¿Para guardarlo?
D. Pab.
Dame
el boté, Juliana!!JüL. {Dándoselo,)