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EL TEATRO. DE OBRAS DRAMÁTICAS Y LIRICAS. COLECCION EN UN ACTO Y EN VERSO COMEDIA. Imprenta de José Rodríguez, calle del Factor, núm. 9.

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(1)

566

EL TEATRO.

COLECCION

DE OBRAS DRAMÁTICAS Y LIRICAS.

COMEDIA

EN UN

ACTO Y EN VERSO.

Imprenta de José Rodríguez, calle del Factor,núm.9.

1855.

(2)

PUNTOS DE VENTA.

SI

<Eiul:

librería de Cuesta, caite Mayor

,

núm. 2.

PROVINCIAS.

Albacete. Serna.

Jlcoy.

V.deMartíé

hijos Algeciras.

Almenara.

Alicante. Ibarra.

Almería.

Alvarez.

Aranjuez. Sainz.

Avila. Rico.

Badajoz Orduña.

Barcelona. Viuda de Mayol.

Bilbao.

Astuy.

Burgos.

Hervías.

díceres. Valiente.

Cádiz.

V. de Moraleda.

Castrourdiales.

García de

la Puente.

Córdoba.

Lozano.

Cuenca. Mariana.

Castellón. Lara.

Ciudad-Real.

Arellano.

Coruña.

García Alvarez.

Cartagena. Muñoz

García.

Chiclana.

Sánchez.

ficija. García.

Fi

güeras.

Conté

Laeosle.

Gerona. Dorca.

Gijon. Ezcurdia.

Granada. Zamora."

Guadalajara. Oñana.

"

Habana.

CharlainyFernz.

fíaro. Quintana.

fíuelva. Osorno.

Huesca.

Guillen.

Jaén. Idal^o.

Jerez.

Bueno.

León.

Viuda de Miñón.

Lérida. Piixacl.

Lugo.

Pujol

y

Masía.

horca.

Delgado.

honro

ño.

Ve

rd ejo

.

Lo

ja Cano.

Malá'já Casilari.

Matará. Abadal.

Murcia. Mateos.

Motril. Ballesteros.

Manzanares

.

Acebedo.

Mondoñedo. Delgado.

Orense. Robles.

Oviedo. Palacio.

Osuna. Montero.

Patencia. Gutiérrezéhijos.

Palma.

Gelabert.

Pamplona.

Barrena.

Palma

delRio

.

Gamero.

Pontevedra. Cubeiro.

Puerto

de Santa

Maria. Valderrama.

Puerto- Rico.

Márquez.

Reus. Prins.

Ronda.

Gutiérrez.

Sanlucar.

Esper.

S.

Fernando. Meneses.

S

ta.

Cruz

de Te~;

nerife. ,

Ramírez.

Santander.

Laparte.

Santiago.

Soria.

Sánchez

y

Rúa.

Rioja.

Segovia-

Alonso.

S. Sebastian. Garralda.

Sevilla.

Alvafezy Comp.

Salamanca. Huebra.

Segorbe. Clavel.

Tarragona. Aymat.

Torp.

'

Toledo.

Tejedor.

Hernández.

Teruel.

Cas

illo.

Tuij.

Martz.de

laCruz.

Talavera. Castro.

Valencia.

M.

Garin.

Valladolid. Hernaiz.

Vitoria. Galindo.

Zamora,

Calamita.

Z

iragoza. Pintor.

(3)

EL AIOR POR LA VENTANA.

COMEDIAEN UN ACTO Y ENVERSO,

DON MIGUEL PASTORFIDO.

Representadacon aplausoenelteatro de Variedades,

MADRID.

Imprenta de José Rodríguez,calle del Factor,

núm

9.

1955.

(4)

mw y hw «olí

wfSXinBBmkH

(5)

SU BUEN AMIGO

(6)

PERSONAJES. ACTORES.

LUISA Doña Matilde

Martínez.

EMILIA Doña

Eloísa

Navarro.

D.

EUGENIO..

D. Felipe Martínez.

La escena

es

en Madrid.

La propiedad

de esta

comedia

pertenece

á

los

Di-

rectoresdela Galería lírico-dramática

El

Teatro,

y nadie podrá

sinsu

permiso imprimirle

ni

repre-

seniirle en los teatros de

España y

sus posesiones,

nien

Francia

ylassuyas.

(7)

ACTO UNICO

El teatrorepresenta

un pequeño

salón,

que

sirve

de

despacho: puertas laterales,

un piano, un arma-

rio,sillas y

una mesa

:

en

el fondo

una gran ven-

tana, á través

de

lacual, se divisa otra

en

la casa

de

enfrente,

suponiendo que

entre

ambas media una

calle estrecha.

La

última

ventana ha de

tener cortinillas,

y

estar

de

tal

manera

situada,que,

cuan- do asome

á ella alguno

de

los personajes

de

la

comedia,

seavilso perfectamente del espectador.

Una

escribanía, tarros de dulce, papeles

de mú-

sica, etc., etc.

ESCENA PRIMERA.

IX Eugenio, enla

ventana

del

segundo

término',

figurando

que se afeita.

Media

hora conlanavaja enla

mano,

y todavia sin afeitarme!Cualquiera

que

por aquise dirija, y desdelaestrechacalle

me

mire, fuerza es

que

diga:

ahi

un

jóven

que

se afeita.

Y

sin

embargo

esmentira.

(8)

- 6 —

Estabarba simulada y apócrifa,

que

principia porla

mañana

, quesigue

haciéndose al

medio

dia, esnada

mas que un

pretesto,

una

invenciónperegrina, conlacual á todas horas, sinque losepaella

misma,

penetroen elinterior de

mi

adorable vecina:

es decir, veoJo

que

pasa en su habitación. Modista, fabricantedecorsés..

.

una

ocupación magnífica:

haráfortuna;

mas

veo

que

nosedá

mucha

prisa en subirásu despacho hoy. Sialgunaoficialita

viniera áensayar consigo sus obras,

me

entretendría enpresenciarlosdetalles...

peroánadiesedivisa.

No

importa:quiero esperar,

y

dirigirleotra epístola envueltacon

una

pieza de

medio

real. Eslaquinta

que

ledirijo.

Luisa. (Dentro.)

Aqui

está lacuenta,

que

subaEmilia.

(Aparece enlaescena.) Eüg.

Ya

haentrado; estaes laocasión.

(Tiralacarta

y

cierra la

ventana

precipi~

tadamente.)

ESCENA

(I.

Luisa.

Elimprudente! Pordicha ninguno ha podido verle.

(Recogiendola carta.)

Leamos. «Del

mismo

ála

misma.»

(9)

Y

laventanacerrada, pues!

como

todoslos dias.

A

ver

qué

dice en suúltima.

(Repasando

ligeramente el contenido dela carta.)

Quiere

que

yo

me

decida...

pide

una

respuesta... pide

un

«i...

me

pide

una

cita...

osapedirme...

mi mano

esloúnico que elimina de supetición. Escierto

que

esejovense desliza en mis sueños;

que me

arranca en

mi

soledadcontinua algunossuspiros diarios

y

nocturnos; pero Luisa Cantalapiedra,la viuda

delsubtenienteFariñas, abanderado

que

fué deldiez ysietedelínea, yo, viuda haceseis años, deboexigirgarantías...

Aunque

, bienmirado,

un hombre que

seafeitacadadia

al

menos

dos ó tresveces, debe pensarse

que

abriga las

mas

purasintenciones.

«Siseñoraó señorita.» (Leyendo.) Estoes igual.

«Yo me

abraso...»

(Llaman á

lapuerta.)

Quién

es?

Guardemos

laepístola en

un

oscurorecinto.

(La guarda

enelpecho.)

ESCENA

III.

Luisa, Emilia.

Emilia. Se

puede

entrar? (Desdelapuerta.)

Luisa.

Ah!

esEmilia,

la

que me

formalascuentas.

Emilia. Siahoraestorbo...

(10)

Luisa.

Yporquéhabia

de estorbarme usted?

Yo no

uso misterios.

Emilia. Bien.

Luisa.

Y mi

vida,

que

es ejemplar...

Emilia.

Ya

losé,

Luisa.

No teme

laluz deldia.

Emilia.

Yo

vengoá copiarlacuenta.

Luisa.

Ah!

si:

ponga

usted bonita letra.

Emilia.

La

mejor

que

pueda.

Luisa.

Y

sobretodono

hay

prisa.

Si se

me

ha escapado algún

/ defectodeortografía enlaminuta,

que

yo,

como

escribodecorrida casi siempre...yase vé,

hay

tantos

que

solicitan misproductos...

En

fin,nada departiculartendría cualquier falta...

Emilia.

En

esecaso

quiere usted

que

lacorrija?

Luisa. Eso!

Emilia. Al

momento.

Luisa.

Yo

entanto

que

lacuentasetermina, veré

un

encargo

que me

hacen.

Ahi

estálaescribanía.

(Señalando

al escritorio.

Emilia

se sienta leyendo

y

escribiendo alternativamente.) Emilia. («Derechos por

un

corsé...»

Corsé con q:yaprincipia..,) Luisa. («Siseñora,yo

me

abraso:

soypoeta; tengoescrita

una

zarzuelaentresactos:

soyredactordelaAvispa, periódicoliterario

i semanal,

que

sepublica en Guadalajara.»Bien!) Emilia. («Por varay

media

decinta.»

(11)

Cintaconeseydos enes.) Luisa. («Ustedesbastante linda

paraquedejedeser

sensible.»Ah!no.

«Y

sipordicha,

como

usted esla

mujer que mis

sueñosrealiza, yo soyel

hombre

talvez

que

adopta sufantasía,

puede

arreglarseelasunto;

mas

porDios

que

yoreciba contestación ámiscartas:

selopidoderodillas delante de su ventana.

De

usted,

Eugenio

Altamira.»)

Ah!

(Al

acabar de

leerel billetedirige la vista

á

la

ventana

de Eugenio,

donde

apareceeste derodillas, tendiéndolelosbrazos

y

conla

navaja

en la

mano.

Ella deja escapar

un

grito,

y

élcierralaventana.) Emilia.

Qué

sucede?

Luisa.

No ha

sido

nada.

Emilia. Creí...

Luisa. Estálista

yalacuenta?

Emilia. Si señora,

no

falta

mas que

lafirma.

(Presentándolela cuenta.Luisa la

repasa

ligeramenteantesde firmarla.)

Luisa. Voy!

Qué

figuradeletra tanbella!

Muy

bien, Emilia:

estoy contenta...

Emilia.

Conmigo?

Luisa. Si. Ustedesdemisdiscípulas la

que

mejorse presenta...

Emilia. Favor...

Luisa.

La mas

distinguida.

Escribedivinamente...

Emilia. Eso cualquieralobaria.

Luisa.

Toca

elpiano

muy

bien...

Emilia. Gracias:

cuando una

seaplica...

(12)

— 10 —

Luisa. Canta

como un

ruiseñor...

muchas

hay

que

envidiarían suvoz.

Y

en verdad no sé lo

que

pensaba

mi amiga

de Guadalajara,

cuando me

anunció

que

susobrina, usted,era...en dospalabras,

una

imbécil.

Emilia.

Y

tenia

razón.

Luisa.

Cómo?

Emilia.

Hace

dosaños,

eso

que

ustedsignifica era yo.

Luisa.

Y

á

qué

milagro se debeel

cambio

, hija

mia?

Emilia.

A

qué? Al recuerdo de

un

jóven.

Luisa.

De un

jóven?

A

verlaniña!

Emilia.

Ya

tengo diez yocho años

y

tres meses...

Luisa.

La

edad

misma

que

yo,

cuando me

casé.

Supongo que

todavía nosabráustedlo

que

eseso?

Emilia.

Aun

no he tenidotaldicha;

pero bien

puedo

decir

que

ha sidoporculpa mia, porqueél

me amaba

deveras.

Luisa.

De

veras?

Emilia. Todoslosdias

me

escribía.

Luisa.

(Como

ámí!)

Ustedlerespondería?

Emilia.

Nunca.

Luisa.

Nunca!

Peroal

menos

suscartas eranleídas?

Emilia.

Tampoco.

Luisa.

Qué

crueldad!

Emilia. Señora, yonosabia leer ni escribir.

Luisa. Ah!si:

entoncesera legítima

(13)

11

su repugnancia.

Y

después?

Emilia. Él adivinóen seguida

mi

ignorancia,y eso era lo

que mas

daño

me

hacia.

Yo me

hallaba en supresencia cortadasiempre, aturdida, vacilante... no encontraba expresiones, nosabia decir

mas que

«Si señor...

usted

me

honra...»

Luisa.

Pobre

chica!

Emilia. Por último, ya cansado detanta monotonía hizo... lo

que

yo esperaba,

me

abandonó.

Luisa.

Esa

partida

no estuvobien.

Emilia.

Ya

veusted:

un

joven

que componía

versos...

Luisa.

A

ver!

Emilia.

Y

zarzuelas,

nunca

baria

buena

liga con

una muchacha

torpe.

Yo me

pasabalosdías llorando;peroélnovino

.

Luisa,,

Era

preciso,hija mía, consolarse.

Emilia. Esoeslo

que

hice.

Luisa. Diantre! con otro?Bonita idea.

Emilia. Esono.

Luisa.

Pues cómo?

Emilia. Procuré volverme digna deél.

Luisa.

Ya

caigo.

Emilia.

Y

siantes

eraignorante,sencilla...

Luisa.

Luego

fuéustedlocontrario.

Emilia. Aplicada...

Luisa.

Y

entendida.

Emilia.

Tomé

leccionesde música.

(14)

— 12 —

En

fin,

merced

á

una

asidua perseverancia, logré

mi

objeto: apenassabia deletrear,y yatodas sus cartasfueronleídas:

luego

que

supeescribir con

mediana

ortografía...

Luisa. Vamos...

Emilia. Perousted dirá

que

sonnecedadesmias...

Luisa.

Ño

tal: lasdebilidades delcorazón simpatizan conmigo.

Emilia. Hablaré, señora, supuesto

que

usted

me

anima.

Luego que

llegué á escribir conlasoltura precisa, fuicontestandoásus cartas:

ácada

una

respondía del

mismo modo

quesiél

me

hubiese escritolavíspera.

Luisa.

Famosa

correspondencia!

Y

esas respuestasirian porel correo?

Emilia. No, señora:

lastengotodas reunidas.

Luisa. Ah!ya.

Emilia.

He

formado

un

paquete...

Luisa. Atado con

una

cinta colorderosa?

Y

usted,

qué

vaáhacerdeellas?

Emilia. Si

un

dia

nos llegamosáencontrar,

puede que

se lasremita.

Luisa. Todasá

un

tiempo?

Un volumen

desentimientos!Querida,

es

mucho

para

una

vez; ,

esonohay quien loresista.

El

amor

ylas novelas deben,puessino fastidian, darse

como

elfolletín,

á trozos.

(Suena

lacampanilla enla tienda.)

(15)

— 13 —

La

campanilla suena.

Si, enelalmacén.

Bajo?

Bien: yoiréenseguida.

ESCENA IV.

Luisa.

Ya

estoyen

mi

habitación sola...yélen suventana...

ese

muchacho

seafana para llamar

mi

atención.

Y

yosin

quererme

dar

porentendida!... tieneharta paciencia.

Aqui

estásucarta:

la volveré árepasar.

Si.

«Por

Dios

que

yoreciba (Leyendo.) contestación...» Es

muy

justo.

Yo

quisiera darle gusto,

que no me

precio dealtiva.

(Mirando á

la

ventana

delvecino.)

El pobre siempre

en

acecho detrásdelascortinillas...

(Volviendo

á repasar

elbillete.)

«Se

lopidoderodillas...»

Voy

áescribirle:esto eshecho. (Sesienta.) Él tantasveces

me

haescrito...

insistecontalporfía que...pero y

mi

ortografía?

No hay

remedio,aquiestáel hito, aqui ladificultad.

Pero¡ya

que

hacerlo no, pudiera valermeyo

de otra persona... esverdad.

No

habrá de faltarme quien se encargue deesopor mí.

Yo

locreo!... Emilia... si:

Emilialohará

muy

bien.

(Registraelpaquete délascartasde Emilia.) Perosi

no me

equivoco

(16)

— 14 —

he

dado

con

un

billete.

Calla!puessieselpaquete de

que

ella

me

hablóhacepoco!

El

mismo! qué

pensamiento!...

Si yoencontrara...

(Reconoce ligeramente algunas.)

Aqui hay una

sin firmar...Oh!

qué

fortuna!

pareceescritade intento.

Alude

á cierta respuesta porlargotiempoexigida...

Sela

mandaré

enseguida:

á bien

que

poco

me

cuesta.

(La

ventanadelvecinose halla eneste

mo- mento

á

medio

abrir.Luisalira precipita-

mente

el billete,

y

sale delahabitación; la

moneda da

enelrostro

á don

Eugenio.

ESCENA V.

D. Eugenio.

Qué

es esto?habrévistomal?

(Cogeelbillete.) El proyectildeseado!

Por

cierto

que me

haaplastado elcartílago nasal.

Peroábien

que

espocacosa,

cuando

voy á serfeliz.

Perezcaantes

mi

nariz,

que mi

amor. Oh! venturosa misiva!

Le

haré

una

visita, puesto

que

enelloconsiente;

voy alláinmediatamente.

Me

pondrélaotralevita.

(Lo

hace

y

searregla la corbata.)

Me

parece

que

nofalto

eniren el

mismo

dia...

Bajolaescaleramia, subolasuya en

un

salto,' y...se

me

hacenJosinstantes siglos.Divina mujer,

(17)

I

— 15 —

vasporfináconocer al

mas

fielde losamantes.

(Cierralaventana;la escena

queda por un momento

sola.)

ESCENA VI.

Emilia,recorriendoel aposento

con

la vista.

Nadie... se

me

figuró escuchar ruido degente...

seriaen lacasadeenfrente.

La

señorarecogió

sin

duda

lacuenta: en vano será buscarla...

no

obstante...

voy

á

ponerme un

instante á tocar algoalpiano.

(Aparece Eugenio,

puerta

derecha.) Mas..,

qué

veo!

ESCENA VII.

Emilia,D. Eugenio.

Eug. Cielos!

Emilia.

Ah!

esél!

Eug. Esella!

Emilia. Si.

Eug. Si.

Emilia. Eugenio, usted por aqui?

Eug. Emilia,túpor acá?

Emilia.

Qué

sorpresa!

Eug.

Y

yo!..

Emilia. (Quizás

venga

pormí...)

Eug. (Estansencilla

que...)

Emilia. Quiere usted

una

silla?

Eug.

Dame:

noestará

demás.

Qué

diablo!el gustodeverte...

Emilia. (Yotambiénsiento

un

placer!..)

(18)

— 16 —

Eüg. Tanto tiemposinsaber

qué

habia sidodetu suerte!..

Vaya, Emilia, con

que

ahora;..

Emilia. Estoy enlacasa.

Eug. Ya.

Emilia. Dos años hace.

Eüg.

Y

será

tu principal yseñora...

Emilia.

Doña

Luisa...

Eug. Ya, yaestoy.

Emilia.

Pensé que

ustedlosabia.

Eug. No.

Emilia.

Luego

usted

no

venia pormí?

Eug. No.

Emilia.

(Qué

necia soy!) Eug. Vine...porcasualidad.

Emilia. (A

medida

deldeseo

fomaba

cálculos...)

Eug. (Creo

que

he dicho

una

necedad.) Emilia.

(Me

engañé.)Usted vendrá acaso

parahablarcon

doña

Luisa?

Eug. Cierto.

Emilia. Si

no

correprisa...

Eüg. Oh! ninguna.

Emilia.

En

esocaso...

Eug. .Podré esperar.

Yo

venia...

á

probarme un

corsé.

Ekilia.

Ah!

Si?

Para usted?

Eug. No: para

no.

Emilia. Entonces...

Eug. Para...

mi

tia.

Tenemos un

cuerpo igual.

Eso prontosedespacha.

(Hermosa

estála

muchacha!

perose esplica tanmal,

que

sudiccionario entero

no

pasade... «Si señor...»

ó

cuando

mas, «porfavor...

(19)

— 17 —

usted

me

honra, caballero...»

A

serellaalgo

mas

lista lehubiera dado

mi nombre;

pero... imposible! Yo,

un hombre

deletras,

un

periodista...

autordramático!..)

Emilia. (Ahora

no pretendo su

amor

ya;

mas

del erroren

que

está quierosacarle:el ignora

mi

situaciónverdadera,

mis

adelantos; y

voy

ámostrarle

que

no soy tan necia

como

antesera.) Eüg. Emilia,en Guadalajara

eramos

con nuestro

amor muy

felices.

Emilia. Si, señor.

Eüg. Para

que

yote dejara fué necesario emplear laingratitudconesceso.

Emilia. Si,señor...

Eüg. (Nosaledeeso.)

Emilia. (Me turba y

no

qué

hablar.)

Eüg. Y mas cuando

considero

tu modestia...

Eug.

Por

favor...

Eug.

Tu

hermosura, tucandor...

Emilia. Usted

me

honra, caballero...

Eug. (Justamente:

no

ha olvidado lastresfrasesderutina.

Una

inspiracióndivina fuéeldejarla.)

ESCENA Vüi.

D. Eugenio, Emilia

y

Luisa.

Luisa. (Quién ha entrado

en

mi

habitación?á ver!

Cielos!.,esél!

qué

imprudencia!) Emilia.

Doña

Luisa..»

2

(20)

- 18 —

Luisa. (Supresencia

me puede

comprometer.) Espliqueusted... (¿1 Emilia.)

Emilia.

De

esotrato,

señora. Este caballero laesperabaá usted...

Eug.

La

espero

desde hace

un pequeño

rato.

Luisa. Vieneusted...

Eug. Por

un

corsé.

Luisa.

Un

corsé para...

Eüg. Mitia

Doña...

Luisa.

Doña

Rosalia?

Eug. Justamente.

(Eugenio hace

una

señal

á

Luisa, esla se dirige

á

Emilia.)

Luisa. Si,yasé.

Me

parece

que

ha de estar abajo, enelalmacén, á

mano

derecha...

Emilia. Bien.

(Disponiéndose

á

salir.)

Luisa.

Puede

ustedirlo ábuscar. (Váse Emilia.)

ESCENA

IX- Luisa, D.

Eugemo.

Eug. Ah!

(Intentaabrazarla, volviendo á laescena

y

conesplosion.)

Luisa. Silencio.

Eug.

Pues

qué pasa?

Luisa. Espereusted...

(Señalando

lapuerta,

por donde

salió

Emi-

lia.)

Eug. Convenido.

(Breve pausa.)

Luisa.

Con que

usted seha permitido introducirseen

mi

casa?

Eug. Oh! Señora,estavisita...

(21)

— 19 —

' ya sabe usted

que me

afano por obteneresa

mano

i

tan queriday tan bonita. (Selaestrecha.) Luisa.

Mas qué

haceusted, caballero?

Eug.

No

estamossolos losdos?

Luisa. Modérese usted por Dios.

Eug. Estábien,ya

me modero.

Luisa.

Prométame

usted...

Eug. Prometo.

Luisa. El qué?

Eug. Elqué?

Luisa. Si.

Eug. Es verdad:

nolosé.

Luisa. Formalidad.

Eug.

Desde

luego.

Luisa.

Y

ser discreto.

Eug.

Lo

ofrezco;ysiesnecesario lojuro...

Luisa. Bien.

Ecg. Porlaespada

(Con

solemnidad.) de

mi

padre (creo

que nada

juro: élera boticario.) Luís*. Peroesa es

mucha

porfía!

Me

asedia usted, sinsaber sientre los dospodrá haber la

mas

levesimpatia.

Eug. Silahabrá.

Luisa. Por

qué

razón?

Eug.

Voy

á hacerle á ustedahora laautopsia...

Luisa. Elqué?

Eug. Si, señora:

la autopsiadel corazón.

Yo

nodiré

que

ustedsea laúnica

mujer

hermosa, sino

que

otra

mas

preciosa Madrid, noesfácil

que

vea.

Luisa, Joven,

me

agradaesevivo entusiasmo, esa franquezíf;

aunque

noestal

mi

belleza

(22)

- 20 -

que

algúndébil atractivo.., Eun. Débil atractivo, ah, no!

no

pueden

serlo, señora, esa tezencantadora,

donde

el

carmín estampó

con lanieve sus colores;

ese cuellotorneado, esebrazo

modelado

porel Diosdelos amores:

esa cintura, esa parte del corsé,

que

ufanoalienta,

y

que

para

nada

cuenta conlosrecursos delarte.

Ay! Señora! á

mi

entender por

mas que

sirva álasgentes taldestreza,sus clientes quejasdebierantener deesa

misma

habilidad;

puesto que, si bien semira, paraellas esla mentira

y

para ustedlaverdad.

Luisa. Jóven,.. (Con amabilidad.)

Eug.

Y no

eslafigura

lo

que

seduce

mi

vista,

que

para

un alma

deartista

no

estátodoenlahermosura.

Pero

el billete

que

ahora acaboderecibir.

Luisa. (El

de

Emilia.)

Eug.

A

descubrir

bastasu ingenio, señora.

Luisa.

Cómo?

Eug.

La

bella estructura de suletra, sudicción

muestran una

educación,

que

seeleva á

mas

altura

que

losproductosdeese arte

que

usted cultivacon harta perfección.

Luisa. Pero

mi

carta

novale... i

Eug.

Porotra parte

(23)

— 21 —

no

esellasolo.

Cuan

bien

maneja

ustedel piano...

Luisa.

(Nunca

hallegado

mi mano

áeseinstrumento.)

Eüg.

También

canta usted:y

qué

expresión!

qué

voz!

Luisa.

Mi

cantoleadmira?...

Eug.

Me

diráusted

que

esmentira?

Hable por

estacanción.

Luisa. Sies

una

canción...(que canta Emilia.)

Eug. Con que

,señora,

va

ustedá cantarahora?

Luisa. Imposible!lagarganta latengofatal. (Maldito lance!)

Eug. Pero...

Luisa.

(Qué

porfía!)

Lüego...

mas

tarde... otrodia...

Eug.

Tendré

tanto gusto..

.

Luisa. Chito!

Eug. Eh!

Luisa.

Me

parece

que

ya vaá subir Emilia.

Eug.

Y

qué?

Subiráconel corsé: ,

usted

me

loprobará!...

Luisa.

Vaya una

idea.

Eüg.

No

eschanza;

téngaloustedporaviso.

A

lo

menos

espreciso

que me

dé algunaesperanza...

Luisa. Después...

Eug. Si nos

une

ellazo de

una

dulcesimpatía, esnecesario...

Luisa. Otrodia...

Eug.

Voy

áconcederle

un

plazo.

Lastresdelatarde son... (Miraelreló.)

Doce

horasledaré de término: volveré

(24)

— 22 —

esta noche...

Luisa.

La

ocasión

estáescogidacon tino!

Eug. Volveréá la

misma

hora.

Luisa. Pues

me

gusta!

Eug. Si, señora:

ya heaprendidoelcamino.

ESCENA X

0

Luisa, D. Eugenio,, Emilia, quetrae

un

corsé.

Emilia. Señora, aquiestá el corsé.

Luisa.

Hágame

ustedelfavor deentregárseloal señor.

Eug. (Yo selodevolveré (Ap. á Luisa, tomándolo.) fielmente.)

Luisa.

(Cuando

ustedquiera)

(Ap

: á Eugenio.)

Eug. Hastala vista.

(Saluda y

váse.)

ESCENA XI.

Luisa, Emilia.

Emilia. (Yse va!

No

es posibledudarya:

ni

una

miradasiquiera!) Luisa. (Puesto queél

me

haceelfavor

de

suponerme

mujer instruida,

mi

deber

es...mantenerle en su error.) Emilva. (Lascartasvoyá

quemar

que

paraélhabía reunido.) (Lasbusca.) Luisa.

(Cuando

élsea

mi

marido

le podré desengañar.

Qué

buscaesta?Habránotado?...)

(Reparando

en

Emilia

y

como

queriendo apartarla de suidea.)

Cómo

tieneustedlos ojos!

A

ver?Los párpadosrojos...

(25)

— 23 —

si,

coma

dehaberllorado.

Emilia. (Maloculto

mi

dolor.)

Yo,

señora...

nada

de eso;

siesal contrario...

Luisa.

Un

acceso

derisa? Tanto mejor.

Emilia. Por qué?

Luisa. Todoslosafanes

de

una

joven han deestar enreírsiempre... ycantar, para

que

asi losgalanes seacerquenaenamorarla.

A

propósito: hacetanto tiempo

que

descuida elcanto...

Emilia.

Yo

temiadisgustarla con

mi

distracción, señora.

Luisa.

Oh!

de

ninguna

manera:

canteustedsiempre

que

quiera;

siempre, por ejemplo,ahora.

Hay que

olvidaralinfiel

amante:

yyo... desde

hoy

figúreseusted que soy su

hermana

, su

amiga

fiel.

Emilia. Oh!gracias!...

Luisa. Bienestaría

que

ai

que

asi laha abandonado, al

hombre que

la hatratado

con tanta descortesía, lefuese usted aguardar la

mas

finaconsecuencia.

Bonitacorrespondencia!

Con

que, vaustedá cantar?

Emilia.

Yo?

Luisa.

No

admitodilación.

Emilia. Pero...

Luisa.

Ha

deseralinstante.

Emilia.

Y qué

quiere usted

que

cante?

Luisa. Cualquieracosa: lacanción esade...

Emilia. Cuál?

Luisa. Esade...

esa

que

ustedha aprendido

(26)

— 24 —

ha

poco,

donde hay un

nido...

ypájaros...

Emilia. Si,yasé.

Vuélvete,

pobre

pájaro, vuélvetealnido.

Luisa. Esa.

Emilia.

Tomaré

elpapel.

(Emilia abreel

piano y hace

ófigura que hace enélalgunos preludios.

A

estetiempo

D. Eugenio

levantalas cortinillasde su ven-

tana

, yse

pone á

escuchar, fingiendo que se afeita. Luisasecoloca

á

la derecha

de Emilia

,

á

quienoculta,

y cuando

esta

can-

ta,aquella

hace

gestosy

ademanes como

si fuese quien cantara.)

Luisa.

Ya

levantala cortina;

creerá

que

soyyo.

Emilia.

(Cantando.)

Vuélvete

,pobre pájaro, vuélvete alnido,

sidelanegra

pólvora

temes elruido.

Será un

dolor

que

caigasen las

manos

del

cazador

.

Saluda

alalba plácida,

cantando

amores,

y huye

lasredes pérfidas

que hay

entreflores.

Será un

dolor

que

caigas enlas

manos

dolcazador.

Eug. Divina!!

(Desde

la

ventana palmoteando. Luisa va á

cerrarlaventana.

Emilia

se adelanta

pre-

cipitadamente

y

divisa

á D. Eugenio

: este corre las cortinillas.)

Emilia. Cielos!quién escucha? Esél!

Luisa.

Y

quiéneséJ?

Emilia. El

que

ahora

(27)

- 25 -

enla ventana aplaudía?

Mi

amante.

Luisa.

Emilia.

El

que

usted decía

que

laolvidó?

Si, señora.

Luisa. (Ostentarseveridad

eslo

que

ahora

me

conviene.) Señorita,usted

mantiene

tratosconlavecindad delgénero masculino!

Emilia.

Yo

aseguro

que

ignoraba.,.

Luisa.

Ya

estoy!

Emilia. Esto

me

faltaba!

Luisa.

Con que

usted

ama

alvecino?

Quiero

que

á Guadalajara se

marche

usted,señorita.

Emilia. Pero...

Luisa.

Le

hará

una

visita ásutia

doña

Clara.

Solo

que

noes menester

que

vuelva. (La ira

me

abrasa!) Emilia.

Me

arrojausted de su casa?

Luisa. Es

muy

fácilde entender.

Emilia. Perolo

que

yo no entiendo esesterigor, señora:

antes tanfina, y ahora...

aunque

si:ya lo

comprendo.

Luisa. Usted

no comprende

nada.

Emilia.

Que

no

comprendo?

Si tal.

Con que

esusted

mi

rival?

Ustedestá

enamorada

de

don

Eugenio? Oh! noesjusto

que

yo

me

oponga...

Luisa. Al

momento

resistir:con

mucho

gusto!

Lu

ISA.

Tome

ustedsu ropa.

fuera decasa.

Emilia.

No

intento

(28)

ESCENA

K!f.

Emilia..

Si;

mas

de Madrid

no

saldré:

vivirécerca y veré

quién entrayquién saleaqui.

Yo

haré

que

de

seacuerde.

Y me

llamabasuamiga, su

hermana! También

la

hormiga cuando

selapisa

muerde.

Voy

águardar elpaquete...

(D.

Eugenio

abre la

ventana y

lira

una

carta.)

Peroquées esto?

Un

papel ha caido. Es letradeél:

veamos qué

diceel billete.

«AdorableLuisa. El

dueño

de la habitación

que

ocupo

me

acaba deponer enla calle, so pretestode

que

nolepago. Esto

me

privara del placer

que

tantas veces he disfrutado»

oyendolosdeliciososcantesen

que

ejercitab suvoz.»

Ellajamás ha cantado...

«Pero yo

me

presentaréen su casa,

y

entrea tanto repetiréconusted: Ni el tiempo nila4 distancia bastan áseparar dos corazones, á quienes liga el estrecho lazode

una

tierna simpatia...»

Perosiestafraseesmia, ylacarta todavía ásu poder no hallegado!

A

noser

que

ella...

(Registrael paquete delascartas

y

ve

que

faltauna.)

Cabal:

la cinta estádesatada.

Pues! yla cartaenviada á

nombre

de

mi

rival.

Es

decir

que

ella se vale

(29)

— 27 —

demis armas;

que

ella

emplea

misescritos... Oh!

qué

idea!

Ella verá

cómo

sale del

nuevo

lance:otravez

mi

letra levaservir.

(Se sientaáescribir.)

«Espero á

mi

querido

Eugenio

estanoche:

cenaremos

juntos;cantaremosjuntos; reire-

mos

juntos;

pasaremos

eltiempo agradable-

mente.—

LuisaCantalapiedra,viudadelaban- deradoFariñas.»(Doblaelpapel.)

Ella quiereconcluir su anticipadaviudez.

Pretende hacer

un marido

de Eugenio... pronto

sabremos

elresultado:

veremos

quién saca

mejor

partido.

(Lia lacartaen

una pieza

de doscuartos, laarroja

por

la

ventana á

la deD.

Euge-

nio,

y

saleprecipitadamente.)

ESCENA Xin.

D. Eugenio enlaventana, después Luisa.

Eug. Prontahasidolarespuesta!

Hola! ácenar

me

convida!

Estanoche... no; en seguida voyallá.

Tendremos

fiesta...

compraré un

pastely vino...

Luisa. Espresionesá la tia

(Como

hablando, dentro, con otra persona.) yfeliz viaje.

Eug.

Alma

mia,

voyal

momento.

ESCENA XIV.

Luisa.

Elvecino

me

estáhablandoenaltavoz...

(30)

— 28 —

voyá decir

que

secalle...

(Se

asoma á

la ventana.)

Qué!

sihasalidoálacalle.

A dónde

irátan veloz?

En

el

almacén ha

entrado decomestibles:

que

irá ábuscar? yvuelve ya

con un

bulto

empapelado

i , y dosbotellas...Diosmió!

qué

vaáhacerese

muchacho?

siestaráacaso borracho?

No

es

mucho

lo

que

confio

en

sujuicio...

Y

entra aqui!

Precisamente!...lapuerta estarátalvezabierta...

voyá cerrarla. Si, si.

Oh!lo

que

es eneste instante áese joven,

que

estanvivo degenio,

no

lerecibo.

Pero yaestarde. (Viendo áD. Eugenio.)

ESCENA XV.

Luisa,D. Eugenio.

Adelante.

A qué

vieneesto,vecino?

Ya

vé usted

que

acudofiel álacita...y

qué

pastel

traigo!...

Pero hombre...

Y qué

vino!

(Salió lo

que

yo decia.)

(Venga un

abrazo.)

Qué

horror!

estáébriol

Sí,deamor.

Y

loco!

Si, dealegría.

Con que

ustedtieneya

gana

de

que cenemos?

Yo

espero Eug.

Luisa Eug.

Luisa.

Eug.

Luisa.

Eug.

Luisa.

Eug.

Leisa.

Eug.

Luisa.

(31)

— 29 -

que

ustedseirácaballero...

Eug.

No me

voyhasta

mañana.

Luisa.

Qué

oigo!

Eug.

No

escosaderiña;

ni

hay

razón

porque me

arguya...

No

es estala letrasuya?

(Enseñándola

la carta.) Luisa. (De Emilia... picara niña!) Eug.

Es

letrasuya?

Luisa. Si... esmia.

(Y no

lo

puedo

negar!...) Eug, Entonces,

no hay que

dudar.

(Y

yo necio,

que

quería hablarledecasamiento!...)

Es

precisodivertirse...

cenar... cantar

y

reírse.

Luisa. Pero...

Eug.

Aqui

estáel

documento que

acredita...

(Por lacarta

que

enseña.)

Luisa. (Bien estamos.)

Eug.

Y

diceasi:

cenaremos

juntos...

Luisa. Pero...

Eug. Cantaremos...

Eccétera.

Con

que...

vamos

en

amante compañía

ásentarnosá lamesa.

Luisa Usted pretende.. .

Eug.

No

esesa

la letrasuya?

Luisa. Si,esmia-.

Eug. Pues negocio convenido.

Elarmario?

Luisa. Allí.(Me

asombra

(Le señala:

D. Eugenio pone

lamesa.) tanta audacia.)

Eug. Vamos.

Luisa.

(Sombra

de

mi

difuntomarido, cierralos ojos.)

(Se sientan

á

la

mesa y

cenan,)

(32)

— 30 —

Eug. Jamón...

es

un

bocadoescelente...

vaya, matárnosleeldiente.

(Reparando

en algunosrótulos.)

Qué

diceaqui?

Salomón

enaceite. (Ríe.)

Luisa. -

(Me empalaga

surisita.)

Eug.

Buen

bocado!

Digo!

Un

reyescabechado!

Y

esto?Batatasde Maga...

Ah!

de Málaga... Caballo deángel! Oh! quiénescribió.

losrótulos?..

Luisa.

Qué

séyo?

(Sisupiera quién!..)

Eug. 1

Yo

estallo{Levcmtándosc.)

derisa.

Válgame

Dios y cuántodisparatar!

Luisa. Si.

Eug. Ahora vamos

écantar.

Luisa. Imposible: tengotos.

Eug.

No

importa:aquella canción

que

estáallí...

Luisa. Pero

qué

empeño!..

Eug. Vuélvete,pobre pájaro, vuélvetealnido.

ESCENA ULTIMA.

Luisa yD.Eugenio, enla

ventana

Emilia.

Emilia. Vuélvete

pobre

pájaro, (Cantando.) vuélvetealnido,

si

de

lanegra

pólvora

temeselruido.

Luisa. (Ay! yo tiemblo!)

Eug. Esesto

un

sueño?

es una alucinación?

Emilia.

Será un

dolor (Cantando.) que caigas enlas

manos

delcazador.

(33)

- 31

Eug. Parece

que

seoyeelcanto

altravés delapared.

Luisa. (Bienvá!)

Eug. Señora,esusted ventrílocua?

Luisa. (Cielosanto!

qué

vergüenza!)

Eug.

Desde

aqui

(Se

asoma

al bancon.) escucharé, y esacento deEmilia!el

que

antesoí!

(Volviendo álaescena.) Señora, haga usted de

modo que

yo

me pueda

esplicar...

Luisa. (Yo

me

voyádesmayar!)

Emilia. (Desdelahabitación de

D.

Eugenio.)

Con

estose esplica todo.

(Tira

una

carta

á

laescena.)

Eug. Letra deLuisa!

Me

envia (Cogela carta.)

Desde

la calle

un

billete...

Será

que

este gabinete esde fantasmagoría?

Lo que

sucede es estraño!...

(Lee lacarta

para

si.)

Ya

comprendo... todo es falso...

como

suscorsés...

Con que

todohasidoengaño?

Con que

todossushechizos eran vanosfingimientos?

Conque

todossus talentos erantalentospostizos?

Emilia. Vuélvete

pobre

pájaro, (Cantando.) vuélvetealnido.

Eug.

Qué

escucho?es

una

advertencia delcielo.

(Reparando

en

Luisa que

se

ha

dejado caer

desmayada.)

Y

seha

desmayado

laviuda!le pondréallado estepomito deesencia.

(Lo hace y vuelve

á

laventana.) Emilia, salgode aqui

(34)

— 32 —

y voy de tu

amor

enpos;

mañana

iremoslosdos álavicaria?

Emilia. Si.

Eüg.

Oh

dicha!

un

ángel divino

me

ahrelaspuertasdelcielo...

yentro.

(Como yéndose á

salir

por

laventana.)

Emilia.

Ah!

Eug. Lejosestáelsuelo,

(Repara

laaltura

y

se

va á

otro lado.) equivocabaelcamino.

Tantoelcorazón seafana porllegarátí,

alma

mia,

que

arrebatarme quería

el

amor

porlaventana.

(Alpúblico.)

La

viuda aqui

desmayada:

ladoncellaalii

me

espera...

Yo,señores,cuánto diera poroir

una

palmada!

FÍN DE LA COMEDIA.

(35)

CATALOGO

de las obras Dramáticas y Líricas de

la

Calería

EL TE ATEO.

Achaquesdélavejez.

Angela.

Afectos deodio yamor.

Arcanos del alma.

Amardespués delamuerte.

Almejorcazador...

Acaquequierenlas cosas.

Amoressueño.

Alcabo delosañosmil...

Alarcon.

A caza de herencias.

A caza de cuervos.

Amante,rivalypaje.

Amor, podery pelucas.

Alllegar áMadrid.

Bonitoviaje.

Boádicéa,dramaheróico.

Conrazónysin razón.

Cañizares y Guevara.

Cómoserompenpalabras.

Cosas suyas.

Conspirarconbuenasuerte.

Chismes, parientes y amigos.

Cadacualamaásumodo.

Cocinero y Capitán.

Coneldiabloácuchilladas.

Costumbrespolíticas.

Calamidades.

DonSanchoelBraVo, Don Bernardode Cabrera.

Deaudaceses lafortuna.

Dossobrinos contrauntio.

D.Primo Segundoy Quinto.

ElanillodelRey.

Elamorylamoda.

El chai de cachemira.

El caballero Feudal.

Elcadete.

Espinasdeunaflor.

¡Esunángel!

El5deagosto.

Entre bobos andaeljuego.

El escondido ylatapada.

Enmangas decamisa.

¡Está loca!

Elrigor delasdesdichas, óDon Hermógenes.

Esperanza.

ElGranDuque..

El afán de tener novio.

ElHéroede Bailón,Loay Coro- naPoética.

¡Encrisis!!!

j

ElLicenciado Vidriera.

El Suplicio de Tántalo.

Echarse en brazos deDios.

Elricoyelpobre.

ElJusticiade Aragón.

El Veinticuatro de Febrero.

El Caballerodelmilagro.

Elque nocae...reshala.

ElMonarcayelJudio.

El polloylaviuda.

ElbesodeJudas.

ElNiñoperdido.

El pactode sangre.

Elalma delBeyGarcia.

Elamorporlaventana.

Faltas juveniles.

Flor deundia.

Furorparlamentario.

Hacercuentasin lahuéspeda Historia china.

Hijaymadre.

Instintos de Alarcon.

IndiciosVehementes.

JuansinTierra.

JuansinPena.

Juanade Arco.

Judlt.

JaimeelBarbudo.

Jorgeelartesano.

Juanade Ñapóles.

La escuela delosamigos.

LosAmantesde Teruel.

Los AmantesdeChinchón.

LosAmoresdelaniña.

Las Apariencias.

LaBanda délaCondesa.

LaBaltasara.

1.aCreación yelDiluvio.

LaEsposa deSanchoelBravo.

Las Flores dedonJuan.

LaGloriadel arte.

LasGuerrasciviles.

LaGitanillade Madrid.

Lacórte delReypoeta. |

Losempeñosde unacaso.

(Lastresmanías, ó cada loco con

su tema. 1

La escala delpoder.

LaHiélen copa deoro.

LaHerencia deunpoeta.

Lecciones deAmor.

Lorenzome llamo y Carbonero- de Toledo.

Lluevenhijos.

Lo mejordelosdados...

Los dossargentos españoles, 6 lalindavivandera.

LaMadrede sanFernando.

LaVerdadenelEspejo.

LaBodadeQuevedo.

LaRica-hembra.

Lasdos Reinas.

LaProvidencia.

Los dos inseparables.

Lapesadilladeuncasero.

Las Prohibiciones.

LaCampanavengadora.

LaArchidiiquesila.

La voz delasProvincias, La libertad de Florencia.

LaCrisis.

Losestremos.

Lahija delreyReñí.

Labondadsinlaexperiencia.

Locuradeamor.

Laescueladelosperdidos.

Maldeojo.

Ui

mamá

MisteriosdePalacio.

Martin /.urbano.

MarianaLabarlú.

Nobleza contra Nobleza.

Negroy Blanco.

Ningunoseentiende.

Nohay amigoparaamigo.

Noesla Beinaül OráculosdeTalia.

Para heridaslasdehouor, óel desagraviodelCid.

Pescará riorevuelto.

Porlapuertadeljardín.

Rivalyamigo.

San Isidro(Patrón deMadrid) Su imagen.

Simpatíayantipatía.

Sueñosde áníoryambición.

(36)

Talos padres,tales hijos.

Trahajarporcuenta ajena.

Traidor, inconfeso y mártir.

Un Amorá lamoda.

Unaconjuraciónfemenina.

Unaconversiónentresminutos Undóminecomohaypocos.

Unallave yun sombrero.

Unaleccióndecorte.

Una mujermisteriosa.

Tinamentirainocente.

Una nocheen blanco.

Unpaje yunCaballero.

Unafalta.

Ultima noche deCamoens Unahistoria deldia.

Unpollitoen calzasprietas.

Unyunno.

Unhuéspeddelotromundo.

UnabromadeQuevedo.

Una venganzaleal.

Unacoincidenciaalfabética

Unalágrima yunbeso.

UnaVirgen deMurillo.

Unaaventura deTirso.

Virginia.

Verdades amargas.

Vivirymoriramando.

Verynover.

Zamarrilla,ólosbandidosdela Serranía deRonda

ZARZUELAS.

Elensayo deunaópera.

Maleoy Matea.

Elsueñodeuna nochede verano.

El Secreto delaReina.

EscenasenChamberí.

Aúltima hora.

Alamanecer.

Unsombrerodepaja.

La Espadade Bernardo.

El Valle de Andorra.

ElDominóAzul.

LaCotorra.

Jugarcon fuego.

Lacola deldiablo.

Amor

y misterio.

El calesero ylamaja.

Eldelirio.

Guerraámuerte.

El estreno deunartista.

ElMarquésde Caravaca.

ElGrumete.

LaliteradelOidor.

Gracias á Dios que está puesta lamesa.

LaEstrelladeMadrid [Su mú- sica.)

Tresparauna.

LaCisterna encantada.

Carlos Broschi.

GalanteosenVenecia.

Undiade reinado.

Pablito (Segunda parte deConSU

inon.)

Losdos Flamantes.

LavergonzosaenPalacio.

LaCaceríareal.

El Hijo de familia, óel lancero voluntario.

Losjardines delBuenRetiro.

EltrompetadelArchiduque.

Moreto.

Loco deamoryenlacorle.

Los diamantesdelaCorona.

Catalina.

La noche de ánimas.

ClaveyiualaGitana.

Lafamilia nerviosa, óelsuegro ómnibus.

Lasbodasde Juanita.

Misdosmugeres.

Cuarzo,piritayalcohol.

Pedro y Catalina, ó el Gran Maestro,

La

Dirección

de El Teatro

se halla establecida

en Madrid,

calledel Pez,

núm.

40, cuarto

segundo de

laizquierda.

Referencias

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Necesito ese papel que la ha escrito á usted un hombre, abusando de su candor. ¡Caballero! E^te hombre me escribe porque puede ha¬ cerlo; porque tiene derecho para ello.. Deme