“Año de la integración nacional y el reconocimiento de nuestra
diversidad”
Universidad Privada Antonio Guillermo Urrelo
Facultad de las Ciencias de la Salud
Carrera Pofesional de Farmacia y Bioquímica
Curso: Farmacoquímica II
Tema: “Estudio etnobotánico y etnofarmacológico de las plantas
medicinales más utilizadas en el distrito de Cajamarca”.
Integrantes:
Alvites Arana, Jorge Alvhy Barboza Vásquez, Inés Cabrera Lucano, Judith Chávez Gil, Zenaida
Chicoma Gutiérrez, Rosmery Cubas Medina, Rider
Dávila Rojas, July
Díaz Mestanza, Alán Nel Dilas Chávez, Doris
Espino Huaripata, Aleydita Estela Benavides, Ana
Lescano Briones, Jorge López Tarazona, Esther
Lozano Vásquez, Fredegundo Malca Alvarado, Aurora
Mestanza Limay, Paola Miranda Mendoza, Isamar Moreno Peregrino, Julia Reyes Flores, Humberto Romero Cépeda, Elisalde Salda Chacha, Fabiola Solano Manya, María
Ciclo: VIII
Docente: Q.F./ Obst. Patricia Ivonne Minchán Herrera
Cajamarca, diciembre del 2012.
Índice
INTRODUCCIÓN………... ...5 I. DATOS GENERALES...6II. PLAN DE INVESTIGACIÓN...10
1. Antecedentes y justificación del problema...10
1.1. Antecedentes del problema...10
1.2. Justificación del problema...13
2. Problema... 14
2.1. Planteamiento del problema...14
2.2. Formulación del problema...15
3. Hipótesis... 15 3.1. Hipótesis Verdadera...15 3.2. Hipótesis Nula...15 4. Variables... 16 4.1. Variable Independiente...16 4.2. Variable Dependiente...16 5. Objetivos... 16 5.1. General... 16 5.2. Específicos...16
III. MARCO TEÓRICO...17
CAPÍTULO I... 17
GENERALIDADES DE PLANTAS MEDICINALES...17
Historia de las plantas medicinales...17
Legislación de las plantas medicinales...23
Definición de plantas medicinales...26
Identificación, obtención y almacenamiento de plantas medicinales...26
CAPITULO II... 31 LOS RECURSOS CURATIVOS VEGETALES EN LA MEDICINA TRADICIONAL PERUANA
Introducción... 31
Los conceptos de salud y enfermedad...32
Los procedimientos curativos...33
Los recursos curativos vegetales...34
CAPÍTULO III... 42
BOTÁNlCA... 42
Introducción... 42
Principios básicos de la determinación bótanica...42
Partes de las plantas con flores (fanerogamas)...45
Clasificación botánica o taxonomía...52
CAPITULO IV... 55
ANÁLISIS FITOQUÍMICO Y METABOLITOS SECUNDARIOS...55
Introducción... 55
Marcha fitoquimica preliminar...57
Análisis fitoquímico...57
Metabolitos secundarios frecuentes en las plantas...60
CAPITULO V... 83
PLANTAS MEDICINALES...83
1. ACHICORIA, Cichorium intybus L...83
2. AJENJO, Artemisia absinthium L...87
3. AJO, Allium sativum L...92
4. ALBAHACA, Ocimum basilicum L...103
5. ALCACHOFA, Cynara scolymus L...109
6. ANÍS, Pimpinella anisum L...114
7. BERRO, Nasturtium officinale...120
8. BORRAJA, Borago officinalis L...124
9. CEDRÓN, Aloysia ciriadora Kunth...129
Taxonomía... 129
10. CERRAJA, Sonchus oleraceus...133
11. COLA DE CABALLO, Equisetum arvense...135
12. DIENTE DE LEÓN, Taraxacum officinale Weber...140
13. EUCALIPTO, Eucalyptus globulus Labill...146
15. GRANADILLA, Passiflora ligularis Juss...156
16. GUAYABA, Psidium guajava L...159
17. HIERBA BUENA, Mentha spicata L. ...165
19. HIERBA LUISA, Cymbopogon citratus...175
20. LINAZA, Linum usitatissimum...179
21. LLANTÉN, Plantago major L...185
22. PIE DE PERRO, Desmodium mollicum...194
23. MALVA, Malva silvesiris L...197
24. MANZANILLA, Matricaria Charnomilla L...201
25. MATICO, Pipar hispidum L...206
26. MENTA, Mentha piperita L,...211
27. MUÑA, Mintbsiachys setosa brig...216
28. NOGAL... 220
29. ORÉGANO, Origanum vulgare L...225
30. ORTIGA, Urtica dioáca, U. Urens...230
31. PAICO, Chenopodiurn ambrosioides L...236
32. RUDA, Ruta graveolens L...243
33. SÁBILA, Aloe vera L...249
34. SALVIA, Salvia officinalis L...261
35. SAUCE, Salix chilensis...267
36. SAUCO, Sambucus nigra L...272
37. TARA, Caesalpinia tinctoría...278
38. TORONJIL, Melisaa Officinalis L...281
39. VALERIANA, Valeriana officinalis L...287
40. ZARZAPARRILLA, Smilax officinalis...292
41. VERBENA, Verbena littoralis...297
IV. MÉTODOS Y TÉCNICAS...301
BIBLIOGRAFÍA... 302
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo trata del “estudio etnobotánico y etnofarmacológico de plantas medicinales más utilizadas en el distrito de cajamarca”.
La etnobotánica estudia las relaciones entre las plantas y los hombres, por tanto en la presente investigación se recopilan los conocimientos populares sobre plantas y sus usos tradicionales, interpretando el significado cultural de tales relaciones. Por lógica los estudios se centran fundamentalmente sobre las plantas con repercusión económica, especialmente alimenticias, proveedoras de madera, ornamentales y por supuesto aquellas con interés por sus propiedades curativas. En este caso tambien nos adentramos en el campo denominado etnofarmacología, parte de la cual se centra en el empleo de plantas medicinales con fines curativos, generalmente por tradición ancestral, aunque en otros casos las plantas han sido introducidas en la medicina popular hace relativamente poco tiempo., teniendo en cuenta que en el distrito de Cajamarca los pobladores utilizan las plantas medicinales como alternativa de primera línea para el tratamiento de sus enfermedades estudiaremos a cada tipo de de especie vegetal utilizada a fin de conocer las propiedades etnobotánicas y etnofarmacológicas de las plantas medicinales más utilizadas por los moradores del distrito de Cajamarca buscando un aporte al conocimiento científico y una orientación para el uso adecuado y racional de dichas plantas.
I. DATOS GENERALES 1. Título
“ESTUDIO ETNOBOTÁNICO Y ETNOFARMACOLÓGICO DE PLANTAS MEDICINALES MÁS UTILIZADAS EN EL DISTRITO DE CAJAMARCA”. 2. Autor(es)
Estudiantes del VIII ciclo de la Carrera Profesional de Farmacia y bioquímica de la Universidad Antonio Guillermo Urrelo.
3. Asesora
Q.F/Obst. Patricia Ivonne Minchán Herrera
4. Tipo de investigación
Básica - descriptiva y transversal
5. Localidad e institución donde se desarrollará el proyecto 5.1. Localidad
Departamento: Cajamarca Provincia: Cajamarca Distrito: Cajamarca
5.2. Institución
Universidad Privada Antonio Guillermo Urrelo Facultad de Ciencias de la Salud
Carrera Profesional de Farmacia y Bioquímica
6. Duración del proyecto (meses)
4 meses
7. Fecha de inicio y término del proyecto
INICIO TÉRMINO 05 – 09 -12 29 – 11 – 12 8. Cronograma de trabajo MESES SEPTI EMBR OCTUB RE NOVIE MBRE DICIEM BRE
E
ACTIVIDAD / SEMANA 1 2 3 4 1 2 3 4 1 2 3 4 1 2 3 4 1 Revisión bibliográfica
2 Elaboración del proyecto de
investigación
3 Presentación del primer avance
4 Aplicación de encuestas
5 Elaboración del segundo avance
6 Presentación del segundo avance
7 Elaboración del Power point para la
sustentación del proyecto
8 Sustentación del proyecto
9. Recursos 9.1. Personal
Alumnos del VIII ciclo de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Carrera Profesional Farmacia y Bioquímica.
Docente de la asignatura
9.2. Bienes
04 lapiceros Faber 033.
02 millares de papel bond A4 Atlas 80g. 02 plumones resaltador. 02 plumones de proyección. 04 libretas de apuntes. 02 correctores Pentel. 01 USB de 2G. 02 Borradores. 02 Lápiz.
9.3. Servicios
- Transporte urbano y rural.
- Alquiler de Computadora Pentium IV. - Fotocopiado. - Empastados. - Espiralados. - Viáticos. - Fotocopiado 10.Presupuesto
CANT UNIDAD DESCRIPCIÓN COSTO
(S/.) 04 02 03 02 02 02 01 03 34 03 02 unidade s millares unidade s unidade s unidade s unidade s unidade s BIENES Lapicero Faber 033 Papel bond A4 Atlas 80G Libretas de apuntes Plumón resaltador Plumón de proyección Corrector Pentel USB 16 GB Cámara fotográfica Calculadora SERVICIOS
Transporte urbano y rural.
Alquiler de Computadora (internet). Fotocopiado. Empastados. 5.00 60.00 12.00 6.00 10.00 10.00 80.00 500.00 60.00 500.00 340.00 50.00 180.00
02 02 01 unidade s unidade s unidade s unidade s unidade s unidade s Servicio de diseño Alquiler Scaner Tipeos 50.00 180.50 240.00 Sub total S/ 2283.50 10.1. Resumen de presupuesto
Descripción de servicios Precio Total
Re BIENES S/ 743.00 SERVICIOS S/ 1540.50 Total: S/. 2283.50 11. Financiamiento 11.1. Autofinanciamiento. Recursos propios.
II. PLAN DE INVESTIGACIÓN
1. Antecedentes y justificación del problema 1.1. Antecedentes del problema
Las plantas medicinales constituyen un recurso valioso en los sistemas de salud de los países en desarrollo. Aunque no existen datos precisos para evaluar la extensión del uso global, la OMS ha estimado que más del 80% de la población mundial utiliza la medicina tradicional para satisfacer sus necesidades de atención primaria de salud y que gran parte de estos tratamientos implica el uso de extractos y sus principios activos. La OMS define a las plantas medicinales como cualquier especie vegetal que contiene sustancias que pueden ser empleadas para propósitos terapéuticos o cuyos principios activos puede servir de precursores para la síntesis de nuevos fármacos1,2.
Se calcula que de las 260 000 especies de plantas que se conocen en la actualidad el 10% se pueden considerar medicinales, es decir, se encuentran recogidas dentro de los tratados médicos de fitoterapia modernos y de épocas pasadas, por presentar algún uso3.
Muchas de las especies vegetales utilizadas por sus virtudes curativas entre los antiguos egipcios, griegos y romanos pasaron a formar parte de la farmacopea medieval, que más tarde se vio enriquecida por el aporte de los conocimientos del Nuevo Mundo. Dichas plantas medicinales y los remedios que entonces utilizaban se siguen usando hoy en día4.
1 BUCAY L. “Estudio farmacognóstico y actividad antimicrobiana de la violetilla (Hybanthus parviflorus)” [Página web]. Disponible en: http://dspace.espoch.edu.ec/bitstream/123456789/207/1/56T00179.pdf.
2 BERMÚDEZ A. Y Cols. “La investigación etnobotánica sobre plantas medicinales: una revisión de sus objetivos y enfoques actuales”. [Página web]. Disponible en:
http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=S0378-18442005000800005&script=sci_arttext.
3 COSME I. “El uso de las plantas medicinales”. Publicado por la Universidad Veracruzana Intercultural en la revista Intercultural. Ed. Enero 2008.
El Perú, considerado el tercer país más megadiverso del planeta, ha efectuado importantes aportes de especies y variedades para el mundo gracias a los diversos pisos ecológicos y microclimas que presenta, contando con 84 zonas de vida de las 103 conocidas donde habría 50 mil especies vegetales (20% de las existentes en la tierra) de las que 2000 han sido utilizadas con fines curativos5.
A través del desarrollo de la cultura humana existen pruebas irrefutables del uso de plantas en el Perú desde tiempos prehispánicos. Los antiguos pobladores dominaban su empleo medicinal, el cual se fue perfeccionando a través de los años y, gracias a una adecuada organización en la agricultura, les permitió emplear una gran variedad de plantas, no solo para la alimentación sino también para curar sus enfermedades6.
Mucha gente cree que las medicinas tradicionales son seguras. Esta creencia tan generalizada se basa en que todo lo que es natural es bueno y sano por oposición a lo sintético, también se basa en la creencia de que las plantas se han empleado en medicina natural durante mucho tiempo y, por lo tanto, su seguridad estaría confirmada por siglos de experimentación7.
5 LI E. “El futuro de los productos andinos en la región alta y los valles centrales de los andes/plantas medicinales. estado del arte del sector de plantas medicinales de Perú” [Página web]. Disponible en: http://www.unido.org/fileadmin/import/69934_PERU_Informe_final_plantas_medicinales_2vf.pdf.
6 “La diversidad biológica en Cajamarca” Capitulo IV. Plantas medicinales. Publicado por la Universidad Nacional de
Cajamarca [Página web]. Disponible en:
http://www.pdrs.org.pe/img_upload_pdrs/36c22b17acbae902af95f805cbae1ec5/La_diversidad_biol_gica_en_Cajamarca_Cap. 4_final.pdf.
7 CERVANTES L. y VÁLDEZ J. “Plantas medicinales distrito Ocotlán”. Publicado por el Departamento de Botánica del instituto de Biología de UNAM [Página web]. Disponible en: http://www.icf.uab.es/es/pdf/informacio/bg/bg13.87e.pdf.
En las comunidades carentes de servicios médicos, las parteras, los “yerberos” y los curanderos son los responsables de la salud de los pobladores. Incluso en lugares donde hay servicios médicos, los recursos de la medicina tradicional son utilizados por las personas enfermas. En las áreas marginadas existen grupos indígenas con grandes conocimientos de la herbolaria medicinal y del ambiente donde se desarrollan estas plantas.8
Actualmente, esta riqueza de promisorios agentes terapéuticos vegetales aunada al conocimiento ancestral de su uso etnofarmacológico, constituye un valioso recurso por explotar adecuadamente mediante el desarrollo sostenible en beneficio de la humanidad y, especialmente, de las comunidades nativas que han preservado estos recursos hasta nuestros días9.
En la actualidad existe un interés creciente en la medicina alternativa para la cura de unos numerosos padecimientos y enfermedades que afectan a los seres humanos, por lo que las investigaciones que tengan como objetivo el cultivo, estudio y procesamiento de plantas medicinales con fines terapéuticos se consideran estratégicas e importantes10.
En nuestra región Cajamarca se presentan diferentes ecosistemas en los que se desarrolla una gran variedad de plantas, variedad que a su vez se manifiesta en las múltiples aplicaciones tradicionales y terapéuticas conocidas. Esta diversidad origina la necesidad de recabar información
8 TAPIA M. (1996). “Ecodesarrollo en los andes altos. Lima: fundación Friedrich Ebert.
9 ULLOA U., CARMEN; J. L. ZARUCCHI Y BLANCA LEÓN. (2004). “Diez años de adiciones a la flora del Perú: 1993-2003”. Edición Especial de Arnaldoa. Trujillo: UPAO
10 SÁNCHEZ I. (1996). “bases para el manejo Silvopastoril de zonas altoandinas del norte del Perú”. Proyecto Silvopastoril en Cajamarca. Cajamarca: ADEFOR / USAID.
por zonas, aun tratándose de especies con el mismo nombre, pues en el ámbito local existe escasa información respecto de plantas medicinales de determinadas localidades. Además, si tenemos en cuenta que algunas especies pueden tener el potencial para desarrollar nuevos medicamentos en el tratamiento de diversas enfermedades, este tipo de estudio sería un primer eslabón. Es así que resulta de suma importancia la realización de un estudio que recopile los conocimientos acerca de las plantas medicinales, puesto que ello ayudará a que puedan ser estudiadas científicamente en todos sus aspectos11.
En la provincia de Cajamarca gran parte de la población utiliza plantas medicinales en lugar de utilizar medicamentos para prevenir, aliviar, tratar o curar sus dolencias o enfermedades que padecen; debido a que estás son de fácil acceso y pueden ser adquiridas por la gran mayoría de la población cajamarquina de escasos recursos económicos, además lo utilizan porque tienen conocimiento empírico sobre el uso de ellas y saben que parte de la planta y cómo lo van preparar; por lo tanto es necesario contar con una guía de las principales plantas medicinales propias del distrito de Cajamarca para orientar al adecuado uso puesto que muchas de ellas pueden generar efectos adversos en el organismo al ser usadas inapropiadamente.
1.2. Justificación del problema
Existen estudios sobre las plantas medicinales hechos de manera aislada; pero cuando un poblador quiere utilizar una planta medicinal no cuenta con una guía que lo oriente que parte de la planta, como, cuánto, para qué, por cuánto tiempo y en qué forma lo debe utilizar dicha planta medicinal, debido a que no existe todavía una guía donde esté recopilada toda esta información necesaria que permita orientar o guiar a los pobladores del distrito de Cajamarca sobre el uso correcto de las plantas
11 SÁNCHEZ I.; A. M. BRIONES; B. MURRUGARRA Y A. GUERRA. (1990). “Catálogo de géneros y especies del herbario de proyecto piloto de ecosistemas andinos (PPEA)”. Cajamarca: PNUMA / PPEA, UNC.
medicinales y así de esa manera poder promover el uso racional de dichas plantas, ya que al igual que un medicamento también pueden tener efectos tóxicos, por ende resulta indispensable contar con una literatura donde se detalle el uso adecuado de las plantas medicinales originarias de la provincia de Cajamarca, es por este motivo que el presente trabajo busca elaborar dicha guía.
2. Problema
2.1. Planteamiento del problema
El empleo de las plantas medicinales con fines curativos es una práctica que se ha utilizado desde tiempo inmemorial. Durante mucho tiempo los remedios naturales, y sobre todo las plantas medicinales, fueron el principal e incluso el único recurso de que disponía la población y también los médicos. Esto hizo que se profundizara en el conocimiento de las especies vegetales que poseen propiedades medicinales y ampliar su experiencia en el empleo de los productos que de ellas se extraen12.
En las plantas los principios activos se hallan siempre biológicamente equilibrados por la presencia de sustancias complementarias, que van a potenciarse entre sí, de forma que en general no se acumulan en el organismo, y sus efectos indeseables están limitados. Sin embargo, a pesar de que han aumentado las investigaciones y estudios científicos de las plantas medicinales, todavía no se conocen muchos de los principios activos a los que deben las plantas sus extraordinarias cualidades 12,13.
Recordar también la gran importancia que posee la forma de recolección y conservación de las plantas, ya que las células vegetales, desde el mismo momento de la recolección, sufren un cierto número de
transformaciones biológicas. Las enzimas que contiene, y que antes favorecían la formación de materias activas, empiezan ahora a descomponerla. Estas transformaciones se manifiestan con emisión de olor, modificación del color, etc. Una incorrecta recolección y desecación, aumenta la cantidad de productos de degradación, perdiendo la planta parte de su calidad14.
Existen estudios que demuestran que en el distrito de Cajamarca gran parte de la población utiliza plantas medicinales con la finalidad de curar o prevenir algunas enfermedades antes de recurrir al médico ya sea recomendada por sus familiares o algún naturista, sin embargo no existen una guía donde se haya recopilado estos estudios acerca de sus propiedades, usos, modo y forma de utilización de las plantas medicinales.
Por lo tanto es importante contar con una guía orientativa de tal forma que se promueva el uso racional de las plantas medicinales en los pobladores que las usan para restablecer su salud.
2.2. Formulación del problema
¿Cuáles son las propiedades etnobotánicas y etnofarmacológicas de las plantas medicinales más utilizadas en el distrito de Cajamarca que aporten al conocimiento científico y que orienten el uso adecuado y racional de dichas plantas?
3. Hipótesis
3.1. Hipótesis Verdadera
El estudio de las propiedades etnobotánicas y etnofarmacológicas de las plantas medicinales más utilizadas en el distrito de Cajamarca es útil para
14LUNA R. “La fitoterapia” [Página web]. Disponible en: http://lunavital.com/index.php/articulos/terapias/74-la-fitoterapia.
aportar en el conocimiento científico y a partir de él se oriente el uso adecuado y racional de dichas plantas.
3.2. Hipótesis Nula
El estudio de las propiedades etnobotánicas y etnofarmacológicas de las plantas medicinales más utilizadas en el distrito de Cajamarca no es útil para aportar en el conocimiento científico, por ende no orienta el uso adecuado y racional de dichas plantas.
4. Variables
4.1. Variable Independiente
Propiedades etnobotánicas y etnofarmacológicas de las plantas medicinales utilizadas en el distrito de Cajamarca.
4.2. Variable Dependiente
El uso adecuado y racional de las plantas medicinales utilizadas en el distrito de Cajamarca.
5. Objetivos 5.1. General
Conocer las propiedades etnobotánicas y etnofarmacológicas de las plantas medicinales más utilizadas en el distrito de Cajamarca que aporten al conocimiento científico y que orienten el uso adecuado y racional de dichas plantas.
5.2. Específicos
- Identificar las propiedades etnobotánicas de las plantas medicinales más utilizadas en el distrito de Cajamarca que aporten al conocimiento científico y que orienten el uso adecuado y racional de dichas plantas.
- Identificar las propiedades etnofarmacológicas de las plantas medicinales más utilizadas en el distrito de Cajamarca que aporten al
conocimiento científico y que orienten el uso adecuado y racional de dichas plantas.
- Elaborar un manual con la información sistematizada de las plantas medicinales más utilizadas en el distrito de Cajamarca.
-III. MARCO TEÓRICO
CAPÍTULO I
GENERALIDADES DE PLANTAS MEDICINALES Historia de las plantas medicinales
Desde tiempos muy remotos, el hombre ha recurrido a las plantas medicinales para mitigar su hambre y curar sus enfermedades. Estudios antropológicos y arqueológicos realizados en Irak han encontrado vestigios que desde hace 60 000 – 100 000 años el Homo Neanderthal recurrió a las plantas medicinales como lo demuestra los restos fosilizados de Verbena campestres, milenaria entre otras especies encontradas. En américa se han encontrado restos de plantas que datan de 5000 a 10 000 años tanto en México como en Perú; una de estas plantas era la “coca”; Planta mágico – religiosa usada por los antiguos peruanos como un estimulante de la vitalidad entre otras propiedades15.
Los pairos egipcios que existían grandes médicos y herbolarios que utilizaban plantas medicinales con carácter terapéutico, culinario y cosmético, entre ellas la “linaza”, el “hinojo”, el “comino” el “ajo” y el “sen”. Los egipcios usaban las plantas para embalsamar y momificar a sus muertos, tanto a faraones como a sacerdotes; esta particularidad se remonta también a la cultura incaica, quienes conocían las propiedades conservantes y prueba de ello son los
restos enterrados muy bien conservados, con “muña” Minthostachys setosa, de “papa” antiquísimas. Las investigaciones farmacológicas y clínicas refieren que la “muña” tiene actividad antibiótica demostrada sobre gérmenes que infectan el tracto digestivo, y la experiencia clínica nos está refiriendo que la “muña” también tiene uso para tratar patologías del tracto respiratorio; en cuanto a sus propiedades conservantes son por la presencia de un principio activo: La pulegoma, de acción larvicida y abortiva.
Por las tabillas encontradas en Nínive se sabe que los Asirios también usaban plantas en forma de especies, colorantes y perfumes y su uso terapéutico alcanzaba un conocimiento de 250 plantas. Los comerciantes fenicios muy notables traficaban con ungüentos y esencias, elaboradas a base de plantas medicinales.
Cuando nos referimos a la historia de las plantas medicinales no podemos dejar de mencionar a la China milenaria con su gran bagaje de conocimientos en el tema, que le ha permitido en la actualidad introducirlos en la enseñanza académica junto con la acupuntura dentro del contexto de la Medicina Tradicional China.
Destaca la obra del emperador Chao – Chin kei, considerado el Hipócrates chino referente a la antigua farmacognosia de China. Otra obra fundamental donde se establece las bases y fundamentos de la medicina tradicional China: “El Canon Médico” que relata los famosos diálogos entre Huang di, el Emperador amarillo con otro célebre terapeuta de la época: Qi Bo, relacionada con las enseñanzas del TAO. La filosofía del Yin – Yang y los cinco reinos mutantes.
De igual manera Li Shi Zhen otro Gran médico chino que estudio las plantas medicinales por 30 años divide su obra en 3 áreas: animal, vegetal y mineral; cultivó muchas de las plantas medicinales y esto lo refiere en su obra que
Famosa es también la India proverbial, creadora de su propia terapéutica por la exuberancia de su flora medicinal que forma parte de los conocimientos de la medicina ayurvedica. Del segundo periodo brahmánico destacan 3 importantes obras: “El Susruta”. “El Caraca” y el “Vagabhta”.
En Grecia surge Hipócrates (460 – 337 a. C) conocido universalmente como el padre de la Medicina, creador de una escuela que prospero teniendo muchos seguidores y manejando el principio de la VIS MEDICATRIXS NATURAE o médico interno, es decir, consideraba las cualidades propias del cuerpo para lograr su propia curación: logró recopilar todos los conocimientos médicos de su tiempo en la obra “Corpus Hipocraticum”. En ella describe el remedio vegetal para cada enfermedad y su respectivo tratamiento. Olor su parte Aristóteles (384 – 322 a.C) que destaca como un erudito de las ciencias exactas, también recomendó el uso de las plantas medicinales dentro del área médica que dominó a profundidad.
Le siguen Teofrasto de Erasios (372 – 287 a.C) discípulo predilecto de Aristóteles y director de la famosa escuela Peripatetica quien describe numerosas plantas de Grecia y zonas aledañas en su conocida obra “Historia de Plantas”.
A comienzos de la era cristiana Dioscórides (40 – 90 d.C), que llego a ser médico de los ejércitos de Nerón, dejo plasmada en su “Materia Médica”, cuya primera versión descrita se conoce como “Codex Juliana”, la preparación de 500 medicamentos a base de plantas medicinales.
Entre los médicos más destacados del imperio romano estaba Plineo el viejo por su célebre obra de “Historia Natural”, con 36 volúmenes, 9 de los cuales están dedicados a la taxonomía y botánica medicinal. Otro de los grandes fue Galeno, médico de cámara del emperador Marco Aurelio conocido como el padre de la Farmacia por la forma de elaborar los primeros medicamentos a
base de fórmulas de plantas. Escribió más de 200 obras durante el S. II. De la era cristiana.
La edad media que fue oscurantista se hizo célebre porque triunfo la medicina de los signos y, por su puesto las plantas medicinales no podían quedar de lado ante esta característica de la época se comenzaron a usar las plantas aplicando el texto de la similitud, o sea buscaba plantas que tenían un parecido a determinados órganos del cuerpo y se aplicaba esa característica terapéutica. En la medicina tradicional peruana, aún se conserva y se advierten esas formas, esos criterios de uso, como es el caso de la Jatropha macrantha “guanarpo macho” que tiene un parecido al órgano sexual masculino y que se usa como estimulante parta los casos de impotencia sexual.
A partir del S. VI. Los monjes benedictinos promovieron la conservación de preparación de los jardines botánicos en Europa Central que hasta la actualidad se siguen conservando.
Hacia el S. X. sobresale el célebre médico Árabe Avicena, cuya obra más importante está compuesta de 5 libros, denominados el “Canon Medicinal”. IBN BAITHAR, oriundo de Málaga es el más notable de los farmacognostas árabes su obra “Gran Compilación” de medicinas y alientos simples, trata de 1400 drogas, 200 de las cuales se citan por primera vez.
La célebre escuela de Salerno brillo entre los S. XI y XIV, habiendo publicado 2 importantes obras: un tratado de materia médica “El Andotarium” y el poema “Flos Medicinal ó Regium Sanitatis Salernitetum”.
En el renacimiento la botánica se transforma en una ciencia a parte y por lo tanto independiente lo que le permitió evolucionar y desarrollarse. Aquí no podemos dejar de mencionar una figura celebre del S. XVI, Paracelso (1443 -1541), para muchos un médico enigmático, muchas de cuyas obras fueron
el principio de la medicina de los signos diciendo: “que las hierbas están en la tierra como una señal del propósito con el que se ande utilizar”. De este viejo principio surgen muchos nombres de plantas como la estornudera, el corazoncillo, la pulmonaria; durante el S. XVIII. El sueco CARL VON LINEO (1701 - 1778) introdujo por primera vez la nomenclatura binaria latina para nombrar a las plantas medicinales, que describe en su obra “Systema Naturae” donde clasifica sistemáticamente todas las plantas conocidas basada en la distribución de los órganos sexuales de la flor.
En el S. XV. Continente Americano, sale a la luz en Europa una increíble y fabulosa información en cuanto a los conocimientos sobre flora medicinal de las grandes culturas americanas Maya, Azteca e Incaica. Es de notar que los primeros hallazgos de “Tabaco”, del “Té”, de la “Coca”, de la “Quina”, o “Sinchona”, etc. Data de los viajes de Colón, Vasco de Gama, Magallanes y otros.
Estos descubrimientos causaron impacto entre los europeos lo que fue motivo para que los reyes de España organizaran expediciones científicas para estudiar la flora recién descubierta y poder así darle utilidad. De esas expediciones destacaron 3: la de México, integrada por los botánicos Sesse y Mosiño; la de Nueva Granada (Colombia) al mando de Celestino Mutis; la del Perú y Chile integrada por Hipólito Ruiz, José Pavón, los dibujantes José Brunete e Isidro Gálvez y el botánico José Dombey.
En lo que respecta al Perú contamos con referencias muy concretas sobre plantas medicinales como la “Zarza parrilla”, el “Achiote”, “La Sangre de Drago” y otras por parte de varios historiadores como Pedro Cieza de León, Nicolás Bautista Monardes, Antonio de la Calancha y el padre Bernabé Cobos, entre otros. Cristóbal de Molina escribió en relación a las fabulas y ritos de los incas en 1533 lo siguiente: “El hacedor mando al mayor de sus hijos Ymaymana Wiracocha, y puso el nombre de todas las hierbas y el tiempo en que habían de producir sus frutos y flores y mostró a las gentes las hierbas
que tenían virtud para curar”. Durante los periodos de la independencia y la republica arribaron a nuestro país expediciones europeas como la encabezada por el alemán Alexander Von Humboldt a quien se le debe el nombre de una de las corrientes sub marinas que cruza el océano pacífico “Corriente de Humboldt”. También destaca el Italiano Antonio Raimondi, AUGUSTO WEBERBAUER, Francis MC BRIDE y otros personajes que, identificados plenamente con nuestro país estudiaron su flora y fauna.
Posteriormente tenemos a investigadores como FORTUNATO HERRERA, HERMILIO VALDIZAN y ANGEL MALDONADO estos dos últimos conocidos por su obra “La Medicina Popular Peruana”. mención especial merece el trabajo de los sacerdotes salesianos, uno de ellos JAROSLAV SOUKUP dedicada más de 50 años al estudio y clasificación de la flora medicinal peruana y lo plasma en un libro único en su género en el Perú denominado “Vocabulario de los nombres vulgares de la flora peruana y catálogo de los géneros”. Por otra parte tenemos a EDMUNDO SZELIGA, erudito y profundo conocedor de la botánica medicinal que ha escrito múltiples artículos.
En la actualidad muchas instituciones nacionales y particulares así como las universidades han incrementado el interés por el estudio e investigación de nuestras plantas medicinales que en la última década han alcanzado mayor auge teniendo como planta más conocida y representativa a la “Uña de Gato” (Uncaria Tormentosa Wild) con sus reconocidas propiedades antivirales, antiinflamatorias, e inmunoestimulantes.
Las plantas medicinales han formado parte importante de la historia y cultura de los pueblos indígenas. El uso y aplicaciones para el remedio de enfermedades, constituye un conocimiento que se transmite en forma oral de generación en generación16.
Los indígenas poseían un amplio conocimiento sobre los vegetales y yerbas medicinales, así como también de la anatomía del cuerpo. Lo que les permitió curar con certeza muchas de las enfermedades que se presentaban.
Las plantas medicinales han sido fuente de curaciones, de purificación o de trascendencia espiritual en las antiguas civilizaciones, en nuestra tradición y en la vida cotidiana. Hoy constituyen una fuente complementaria a la alimentación para mantener el buen funcionamiento del cuerpo y la buena salud.
La mayor parte de las plantas medicinales no tiene efectos adversos para la salud ni contraindicaciones y al contrario sus beneficios son muchos. En los últimos años se ha constatado un creciente interés en el uso de las plantas medicinales con fines medicinales17.
En la actualidad, y moviéndonos dentro de una sociedad altamente tecnificada, producto de la ingeniería cibernética creada por el hombre, se observa una necesidad, de parte de los seres humanos, de retornar a las
fuentes de los productos naturales y sus derivados. Esto es, en el caso de los
productos aromáticos, los aromas y sabores que no dejan aromas, sabores desagradables ni producen alergias, y, en el caso de las plantas medicinales, para evitar ciertos medicamentos sintéticos que, si bien son eficaces, a veces producen efectos colaterales no deseados.
Legislación de las plantas medicinales
La legislación de plantas medicinales en el Perú es de data reciente y se puede mencionar que la primera norma al respecto fue el D.S. Nº 002 -92-SA, mediante el cual se oficializa la Creación del Instituto de Medicina Tradicional – INMETRA (hoy CENSI) con la finalidad de "Rescatar los valores de la Medicina Tradicional a través de la investigación Científica y Tecnológica y la
17MEJÍA A. “Fitoquímica. Plantas Medicinales” [Página web]. Disponible en: http://es.scribd.com/doc/104489834/PLANTAS-MEDICINALES.
docencia para articularla a la Medicina Académica y, así, contribuir a elevar el nivel de vida de la población, especialmente la nativa, rural y urbano-marginal, dentro de los postulados de la Atención Primaria de Salud”18.
Dicha norma definía como funciones generales del INMETRA: "regular, normar, promover y supervisar la comercialización de plantas medicinales y sus productos derivados en cuanto al registro, autorización y control pertinente, así como el ejercicio de los agentes de la medicina tradicional en sus diferentes áreas de actividad brindando asesoría relacionada a la investigación, docencia, capacitación y programas de uso y consumo de recursos y productos medicinales". Así mismo, "preservar la flora nativa del país, tanto medicinal como alimenticia de la explotación indiscriminada, recolección y comercialización sin reposición, proponiendo dispositivos legales y acciones que conduzcan a su cultivo por zonas".
En 1997, se publica la Ley Nº 26842 – Ley General de Salud, que en el Titulo II, Capítulo III (De los Productos Farmacéuticos y Galénicos, y de los Recursos Terapéuticos Naturales) señala en su Art 62° que "la Autoridad de Salud a nivel nacional establece un listado de plantas medicinales de uso restringido o prohibido por razón de su toxicidad o peligrosidad" el que no ha sido publicado hasta hoy. Así mismo, establece en su Art. 63° que "la comercialización de plantas medicinales y sus preparados obtenidos en forma de extractos, liofilizados, destilados, tinturas, cocimientos o cualquier otra preparación galénica con finalidad terapéutica, diagnóstica o preventiva en la condición de fórmulas magistrales, preparados oficiales o medicamentos, se sujeta a los requisitos y condiciones que establece el reglamento (Registro
Sanitario). Las plantas medicinales que se ofrezcan sin referencia a
propiedades terapéuticas, diagnósticas o preventivas, pueden comercializarse libremente.”
18 LI E. “El futuro de los productos andinos en la región alta y los valles centrales de los andes/plantas medicinales. estado del arte del sector de plantas medicinales de Perú” [Página web]. Disponible en:
Esto marcó un hito dado que hasta esa fecha, las plantas medicinales y productos derivados eran inscritos en el Registro Sanitario como Alimentos ante el Ministerio de Salud (primero, en el Instituto Nacional de Nutrición, posteriormente en la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas – DIGEMID). Luego, a fines del mismo año, se promulgó el D.S. 010-97 sobre el "Reglamento para el Registro, Control y Vigilancia Sanitaria de Productos Farmacéuticos y Afines", donde se los denomina Recursos Terapéuticos Naturales (RTN), clasificándolos en Recursos y Productos Naturales de Uso en Salud, indicando en sus artículos 69 al 94 sobre el Registro Sanitario de los Recursos Terapéuticos Naturales (RTN) y los requisitos para su obtención. Así mismo, comprendía una Décimo Octava Disposición Transitoria que establecía un plazo de 180 días para el registro de los RTN conforme a la Ley, lo que fue prorrogado consecutivamente mediante D.S. N° 006-98 (12.09.98) por 90 días y D.S. N° 008-98-SA (25.12.98) por 365 días naturales.
Antes de cumplirse este último plazo y dadas las presiones de las empresas del rubro se emite el D.S. Nº 004-99-SA (18.08.99) que suspende por dos años la presentación de Monografía, Certificado de especie vegetal, Marcha fitoquímica y Estudios de estabilidad para la obtención del Registro Sanitario de RTN, lo que facilitó el Registro Sanitario, pero dejó de lado estas exigencias que garantizaban un mínimo de investigación del recurso empleado y del producto elaborado por parte de la empresa fabricante. Posteriormente, se promulgó el D.S. Nº 004-2000 (22.10.2000) que modificaba el D.S. 010-97-SA simplificando los requisitos para obtención del Registro Sanitario de los RTN. Esto fue complementado con la R.M. N° 125-2000-SA/DM (15/04/2000) que aprueba el Manual de Buenas Prácticas de Manufactura de Productos Galénicos y Recursos Terapéuticos Naturales. Luego, se dio la Ley 27300: Uso sostenible de plantas medicinales (08.07.2000) aún sin reglamento, donde se define a las plantas medicinales como aquellas “cuya calidad y cantidad de principios activos tienen
propiedades terapéuticas comprobadas científicamente”; lo cual, aplicado
estrictamente, dejaría al Perú sin ninguna planta medicinal peruana, a excepción de la quina, probablemente. Paralelamente, hubo disposiciones para la promoción de algunos de sus cultivos (uña de gato, maca).
En el 2002, se promulgó la Ley 27821 de Promoción de Complementos Nutricionales para el Desarrollo Alternativo, cuyo proyecto de reglamento aún se encuentra en debate, ya que reemplazaría al D.S. N° 010-97-SA y modificatorias en lo correspondiente a RTN, cambiando los requisitos de registro sanitario y autoridad sanitaria de DIGEMID a DIGESA, lo que ha generado controversia, dado que no es lo mismo elaborar un alimento, que un medicamento y las plantas medicinales se consideran como tales, donde además de calidad e inocuidad, se tiene que garantizar seguridad y eficacia.
Definición de plantas medicinales
Son plantas medicinales, todas aquellas que contienen en alguno de sus órganos, principios activos, los cuales administrados en dosis suficientes, producen efectos curativos en las enfermedades de los hombres y de los animales en general15.
Las plantas medicinales han acompañado la evolución del hombre e históricamente han estado ligadas a la forma de curar ancestral. Es por ello que forman parte de lo que ahora se conoce como medicina tradicional.
En el Perú la medicina tradicional es el resultado de lo que antiguamente los expertos dividían en medicina popular, medicina folklórica y medicina ancestral, donde se agrupa a todo un conjunto de conocimientos y de saber cuál ha sido la manera de curar y prevenir las enfermedades físicas y “del alma”, rescatándose a través de los tiempos y de cada pueblo o cultura ha sabido guardar y conservar.
El estudio de los componentes de las plantas medicinales se centra en las sustancias que ejercen su acción farmacológica sobre el ser humano o los seres vivos. Los principios activos de las plantas pueden ser sustancias simples (como alcaloides) o bien mezclas complejas (resinas, aceites esenciales, etc.). Los compuestos más comunes son los azúcares y heterósidos (azúcar más un compuesto sin azúcar), que pueden ser glucósidos, galactósidos. El primer heterósido que se descubrió fue la salicina. Otros componentes activos de las plantas son alcaloides, lípidos, gomas, mucílagos, principios amargos, taninos, aceites esenciales, resinas, bálsamos, oleorresinas, ácidos orgánicos, enzimas y vitaminas.
Identificación, obtención y almacenamiento de plantas medicinales
Identificación
Esta etapa es básica y creemos conveniente hacer algunas precisiones al respecto: a las plantas se las puede conocer con dos tipos de nombres: los vulgares (llamados también vernáculos) o los científicos; siempre debemos tomar en cuenta el nombre científico, ya que éste es universal.
El nombre vulgar no se aplica a una sola especie porque se le da por similitud a otras plantas (por ejemplo: los colonizadores hallaron similitudes con plantas de sus tierras y las denominaron de igual forma) o por alguna propiedad conocida por el saber popular. Por otra parte, a veces la misma planta puede llegar a ser tóxica en algunas regiones e inocua en otras (por las características del suelo). Por consiguiente: cuando nos recomienden determinada planta para el tratamiento de una dolencia debemos estar seguros de su identificación, para eso se acude al nombre científico19.
El nombre botánico o científico en latín tiene 3 partes20:
19 MEJÍA A. “Fitoquímica. Plantas Medicinales” [Página web]. Disponible en: http://es.scribd.com/doc/104489834/PLANTAS-MEDICINALES.
El género a que pertenece la especie y se escribe en mayúscula.
La especie que aparece en minúscula.
Las iniciales o nombre del (o de los) botánico (s) que la clasificaron. Así,
Psidium guajava L. denomina a la guayaba y significa que es la especie guayava, del género Psidium y que fue clasificada por Linneo. En
cualquier sitio del planeta, al nombrarlo de esta manera, no habrá duda alguna de la especie a que nos referimos.
Obtención
Podemos recurrir a una herboristería o recolectar la planta. En el primer caso, aconsejamos que el lugar que comercialice las plantas esté debidamente habilitado por el Ministerio de Salud Pública o la institución correspondiente de control en otros países. Los comercios habilitados deben contar con el aval de un profesional, generalmente un químico farmacéutico. En el envase debe figurar en forma clara el nombre de la planta (tanto el nombre popular como el nombre científico) y la fecha de vencimiento. El envase (generalmente de nylon) debe estar bien cerrado. En caso de encontrar mohos o elementos extraños en la planta debe descartarse. Si vamos a recolectar la planta, debemos tener ciertas precauciones:
a. En primer lugar, lo más importante: reconocer correctamente la planta, si no se tiene la certeza de que se trata de la planta que buscamos, lo más razonable es comprarla en una herboristería o pedir asesoramiento de alguien con mucha experiencia o con sólidos conocimientos de botánica. Muchas veces el aspecto de una planta es muy similar a otra y sólo un experto es capaz de identificarla correctamente, más aún, en ocasiones aún los expertos deben acudir al microscopio o a otras técnicas para identificarla con certeza.
b. Seguidamente, debemos conocer cuál es el momento en que la planta posee su mayor riqueza en principios activos. No es fácil determinar ese momento, pero como orientación general debe tomarse en cuenta que las raíces, los rizomas, los tubérculos y los bulbos, se colectan en otoño o a principios del invierno, si se trata de especies bianuales, hay que efectuar la recolección en dicha época del primer año de cultivo y cuando las especies son perennes, en el segundo o
tercer año, excepcionalmente más, pues se hacen en general, demasiado leñosas y propensas a enfermedades. Las hojas deben recogerse en el momento vegetativo anterior a la floración, mientras que cuando se produzca ésta debemos recolectar las sumidades florales.
Los frutos se recogen cuando están en plena madurez o un poco antes en aquellos en que la pulpa se altera con rapidez. En cuanto a los frutos secos, la época adecuada es al iniciarse la madurez. Además de considerar la época oportuna de recolección debemos tomar en cuenta cuál es el momento del día más adecuado. Así, las plantas productoras de alcaloides tendrán mayor cantidad de éstos por la mañana, mientras que cuando buscamos un efecto terapéutico por la presencia de glucósidos debemos recoger la planta en la tarde. Si pretendemos obtener mayor cantidad de aceites esenciales debemos recolectar la planta por la mañana, antes de que el sol provoque la evaporación de los mismos.
c. Las plantas no deberán estar húmedas por la lluvia o el rocío lo que dificultaría su posterior secado.
d. Se evitarán magulladuras en las partes frescas recolectadas, pues ello alterará el color y dificultará la desecación.
e. Las plantas no deben amontonarse mientras aún estén frescas.
f. Se procurará obtener las plantas lo más limpias posible de tierra, insectos, malezas, esto es muy importante, ya que se han constatado casos de intoxicación porque la planta utilizada estaba mezclada con otras plantas.
g. NO COLECTAR PLANTAS: Al costado de las carreteras: porqué contienen sustancias tóxicas procedentes de los escapes de los vehículos (plomo), tampoco deben colectarse plantas que se encuentren junto a lagos o arroyos contaminados por químicos (como cerca de curtiembres que eliminan cromo), ni en lugares donde se utilicen agrotóxicos.
Finalmente, además de tomar las precauciones mencionadas debemos tener presente que las plantas son seres vivos, por lo cual merecen nuestro respeto, así, sólo extraeremos lo que vamos a utilizar y antes de cortarlas les pediremos permiso. Es recomendable conectarse con el elemental de la planta (el alma) para que nos ayude a curarnos, además de ser una linda experiencia de por sí terapéutica, contribuye a nuestra sanación en un modo holístico (no solamente utilizando los componentes químicos de la planta, sino intercambiando energías más sutiles).
Almacenamiento: Una vez obtenida la planta podemos utilizarla inmediatamente o
conservarla. Para conservar por largo tiempo sus propiedades debemos secarlas tan pronto se termine la recolección. No deben secarse las plantas a pleno sol, ya que esto disminuiría la riqueza de sus principios activos: por lo tanto es conveniente realizar la desecación entre sol y sombra y mejor si es en locales ventilados y cubiertos. Las plantas deben disponerse en manojos suspendidos en el techo o en bandejas de arpilleras o tela. También pueden ser secadas en estufas.
La temperatura apropiada para la desecación no debe superar los 50 ºC. Una vez secada, la planta debe guardarse en frascos de vidrio limpios, que no permitan la entrada de luz, ya que ésta altera las propiedades de la planta. Es conveniente rotularlos, indicando el nombre de la planta y la fecha y lugar de recolección. Debe mantenerse en un lugar ventilado. El plazo para utilizar las plantas almacenadas vence a los dos años de su recolección, ya que luego de transcurrido ese tiempo pierden sus propiedades.
Formas de administración de las plantas medicinales
Las plantas medicinales, o sus partes, pueden usarse en su forma fresca como tradicionalmente se emplean por la población, siempre que existan criterios que permitan avalar la seguridad, eficacia y calidad. Esta manera de administración no constituye una forma farmacéutica definida y, por lo tanto, no es habitualmente sometida a registro y control de las autoridades reguladoras de medicamentos de
infusiones o maceraciones, los cuales son aplicados tópicamente cuando se pretenden acciones locales o administradas por vía oral para lograr efectos sistémicos.
La decocción se prepara poniendo la parte de la planta, previamente lavada, en agua, se coloca al fuego hasta que alcance la ebullición y se mantiene durante 5 a 10 minutos. Se retira del fuego, se deja refrescar, se filtra y se administra. Esta forma generalmente se emplea para partes de las plantas que son duras como tallos, cortezas, raíces, semillas, pero que no contiene aceites esenciales como constituyentes activos porque de lo contrario podrían evaporarse durante la cocción; en ese caso, debe hacerse la decocción en un recipiente tapado y no someter al calor por más de 3 minutos.
La infusión es un proceso en el cual se pone a hervir una cantidad de agua similar y cuando ésta ha hervido unos 5 minutos, se retira del fuego, se le añade el material vegetal (lavado), se tapa y se deja refrescar; después se filtra y se administra. Las partes blandas como flores, follaje y especialmente las que contienen aceites esenciales son preparadas de esta manera.
Maceración, para esta forma se coloca el material vegetal limpio y preferentemente
en pequeños fragmentos en un recipiente y se cubre con agua hervida u otro vehículo con el cual se pretende realizar la extracción. Se mantiene por algunas horas con agitación cada cierto tiempo, se filtra y administra.
Es importante destacar que las preparaciones acuosas tienen poca estabilidad de sus principios activos, lo que se expresa frecuentemente con cambios de color del extracto al pasar algún tiempo, por esa razón deben de consumirse tan pronto como son elaboradas.
El uso de plantas medicinales puede ser útil para solucionar problemas de salud, pero también, como los fármacos de síntesis, deben emplearse racionalmente y valorar la relación entre el beneficio y el riesgo en cada caso.
CAPITULO II
LOS RECURSOS CURATIVOS VEGETALES EN LA MEDICINA TRADICIONAL PERUANA
Introducción
El término medicina tradicional se refiere a formas de proteger y restaurar la salud que existían antes de la llegada de fa medicina moderna, según la Organización Mundial de Salud (OMS).
Al momento del descubrimiento; y como resultado de su desarrollo, el mundo andino al igual que otros pueblos, poseía una medicina con un elevado grado de especialización, y aunque ésta era de carácter mágico religioso, en el plano real o natural, un largo proceso de observación y experimentación le permitió explicarlas causas de las enfermedades, reconocer sus síntomas y así poder diagnosticarlas y decidir cómo tratarlas y cómo prevenirlas; reconocieron las etapas naturales de los seres vivientes (nacimiento, crecimiento, madurez, senectud y muerte) y entendieron las diferencias entre salud, enfermedad, dolor y muerte; poseyeron una rica y diversa farmacopea principalmente vegetal que, a la luz de las investigaciones y principalmente a la luz de la tradición oral y la extensa obra de los cronistas, constituía y constituye aún una de las más ricas y variadas del mundo y, paradójicamente, todavía permanece desconocida en grado sumo. En el plano mágico-religioso (en el que se ubicaban las enfermedades que ignoraban cómo curar), a diferencia de la medicina moderna cumplía “una función manifiesta en materia social” al “dar cohesión y continuidad a la comunidad indígena”.
Los conceptos de salud y enfermedad
En el mundo andino, todo tiene vida y nada es estático o inerte. La creación está animada por una fuerza vital que se denomina CAMAQUENC. La poseen los hombres y las momias de los antepasados (Malquis), los animales, las plantas y los objetos inanimados como los cerros, los lagos, la tierra, el agua, los vientos, y
también todo lo que construye el hombre, como las casas y los adoratorios. Es decir, a cada objeto, a cada cosa le corresponde una fuerza primordial, un doble que lo anima. Esto que ha sido denominado pensamiento “seminal”, iguala a los seres humanos con los otros elementos de la naturaleza con los cuales se halla unido y con los que interactúa en armonioso equilibrio. Equilibrio -sinónimo de salud-, que surge como resultado de una triple relación: la relación del hombre con respecto al medio geográfico o naturaleza en la que habita; la relación del hombre con respecto al grupo social o comunidad de la que forma parte; y, la relación del hombre y el
comunidad21.
La pérdida de este equilibrio conduce al concepto de enfermedad. En el hombre, como consecuencia del abandono del carácter preventivo; en el grupo social en su conjunto, como resultado del quebrantamiento de las normas morales y, en el medio físico, como respuesta a la depredación de la naturaleza y sus recursos.
Surgida la enfermedad, los procesos curativos andinos, en la generalidad de los casos, obedecen al criterio lógico de todo sistema médico: conservación de la salud, prevención de las enfermedades y restitución de la salud. La prevención de la enfermedad a través de una correcta alimentación, la “limpia” periódica del organismo, el consumo de plantas medicinales que protegen y potencian el organismo, las relaciones armoniosas con la familia, la comunidad y las deidades tutelares y, fundamentalmente, la eliminación de los excesos, entre ellos los sexuales. El tratamiento de las enfermedades, a través de la eliminación de las causas o transgresiones que las originaron, la aplicación de procedimientos depurativos del cuerpo y/o los órganos o sistemas afectados, la administración del tratamiento curativo prescrito sobre la base de una rigurosa dieta, y la restitución del carácter preventivo inicial.
Los procedimientos curativos
A las enfermedades de claro origen natural, corresponde una terapia igualmente natural y a las enfermedades de origen sobrenatural, corresponde una doble terapia: una en el plano mágico religioso y otra en el piano natural. La primera consta de gestos rituales destinados a restituir las relaciones del individuo con su entorno religioso y social y la segunda, aliviar o eliminar los síntomas de la enfermedad. Sin embargo, fijar una línea de separación absoluta entre lo profano y lo sagrado, lo mágico y lo científico, lo natural y lo sobrenatural, no solo es difícil, sino imposible. Dicha separación, sin embargo, no es imperativa en la medida que los gestos rituales del mundo andino no constituyen peligro para la persona y, en cambio, contribuyen definitivamente en el orden psicológico-, a garantizar la recuperación de la salud. Tienen un carácter inocuo, funcionan en el marco de la cultura de cada
individuo y tienden a desaparecer o a reelaborarse en los procesos de transculturación, especialmente en las grandes aglomeraciones urbanas.
Los procedimientos curativos naturales comprenden la utilización de animales -vivos o muertos, vertebrados é invertebrados- y productos biológicos animales; el empleo de productos biológicos humanos, principalmente las excreciones del cuerpo; el uso de recursos minerales, generalmente “crudos”; la utilización de plantas medicinales y productos derivados de ellas y, finalmente, una gama amplia de productos manufacturados de distinto orden y no necesariamente curativos, entre los que hay que incluir los fármacos procedentes de la medicina occidental. De estos cinco tipos de recursos, destacan por su número e importancia, los recursos de origen vegetal,
fitoterapéutico22.
Los recursos curativos vegetales
La riqueza y variedad de recursos con que cuenta la medicina tradicional peruana, cuya magnitud aún nos es desconocida, constituye en primer término, una respuesta adaptativa propia del proceso de apropiación del territorio iniciado hace 20 milenios; en segundo término, una respuesta adaptativa a las epidemias y enfermedades introducidas por la conquista y, finalmente, una respuesta adaptativa frente a los procesos de urbanización propios de nuestros tiempos. Sin embargo, es necesario anotar también que estos procesos adaptativos se producen en el marco de una cultura médica dinámica y no estática, en la que el individuo sigue ensayando nuevas respuestas a través de la investigación de nuevos recursos, o la incorporación de recursos de otras tradiciones médicas, incluida la medicina occidental; y que, contrariamente, los procesos de urbanización y los flujos migratorios que acarrean, cortan el intercambio generacional de los conocimientos tradicionales. Es decir, dos tendencias opuestas de enriquecimiento y pérdida del conocimiento que urge afrontar.
Un examen de la variedad de los recursos curativos vegetales utilizados por la medicina tradicional y que no es ajena a otras culturas, nos permite hacer las siguientes distinciones, útiles para quienes quieren comprender la naturaleza y el carácter de los procesos curativos:
Por su utilidad
Atendiendo a este criterio, los recursos vegetales en el mundo andino se dividen -principalmente en Ornamentales, Cosméticos, Colorantes, Pesticidas, Maderables, Textiles, Alimenticios, Venenosos y Medicinales. Sin embargo, esta distinción no es rigurosa debido a la diversidad de usos de un mismo recurso. La «Muña» (Mintosiachis setosa Brig.) es alimenticia, aromática, pesticida y curativa; la «Kiwicha» (Amaranthus caudatus) es alimenticia, curativa y colorante; el «Mastuerzo» (Tropaeolum majus L.) es alimenticio, cosmético y curativo; el «Nogal» (Juglans nigra) es curativo, colorante j cosmético; El «Chamico» (Datura stramoniun
L.) es venenoso y curativo; el «Algodón» (Gossypum barbadense L.) es medicinal y textil.
En un sentido más restringido, los recursos vegetales se suelen clasificar en «plantas que matan» y «plantas que curan». En el primer grupo se ubican aquellas que tienen un carácter tóxico y que aún se siguen utilizando en la pesca y la caza como el «Curare» (Strichnos casteinaci), el «Barbasco» (Lonchocarpus nicou) y la «Huaca» (Aegiphifa peruviana). Los dos primeros utilizados además como poderosos insecticidas agrícolas y el tercero, como herbicida; a este grupo se suelen sumar los recursos que tienen propiedades abortivas. En el segundo grupo
de las enfermedades, sean éstos de carácter mágico religioso o natural23.
Las principales plantas utilizadas en los procedimientos de diagnóstico, llamadas plantas "maestras", son: "Ayahuasca"(Banisterfopsis caapi y anisteriopsis rubsyana), "Chamico" (Datura stramonium L.), Achuma" o "San Pedro" (Trichocereus Pachano Britt), "Florípondio" (Datura arbórea L.), 'Floripondio colorado" (Datura sanguínea R&P), "Floripondio blanco" (Datura cornígera HOOK), "Huachuma" (Datura Huachuma), "Toe" (Datura suaveofens) y "Tabaco" (Nicotiana tabacum).
Por el plano de su utilización
Al término de quinientos años, en la rica y variada farmacopea vegetal del país, y en el sistema médico en el que se inscribe, es posible encontrar por el plano de su aplicación hasta tres tipos de elementos curativos: los eminentemente mágicos, los mágico – curativos y los exclusivamente curativos; riqueza y variedad de recursos que sin embargo, como resultado de los procesos de aculturación, han sufrido importantes pérdidas en el conocimiento de su utilidad mágica o curativa.
Las plantas o recursos mágico-religiosos que actúan en un plano básicamente ritual, se utilizan para: prevenir o curar las enfermedades provocadas por las deidades andinas mediante el "ofrecimiento de «Pagos» («Wira pacha tika» o «Pacha untu»: Gaester sp.); protegerse de maleficios, embrujos y enfermedades a través de baños y la utilización de escapularios («Yana huma»: Orbiguya sp.); o, «limpiar» las enfermedades del cuerpo («Chunta» o «Yunka tisi»: Gui9lielma sp.). Su eficacia por lo tanto, sólo es posible en el marco de la cultura del individuo y opera,
relación al total de recursos vegetales curativos existentes en el país24.
En el otro extremo, una importantísima variedad de recursos curativos vegetales cumplen una función curativa real a través de las sustancias farmacológicas o principios activos que contienen, y un número no menos importante de plantas benéficas se supone actúan como placebos, debido a que se desconoce, o se ha perdido, el conocimiento sobre sus propiedades. Para el criterio occidental, caen en esta clasificación aquellos recursos que no han sido validados químicamente. A este respecto, es pertinente recordar que «la impresionante acumulación de conocimientos indígenas sobre las propiedades del mundo vegetal no puede ser explicada simplemente como un producto del misticismo o de la magia incaica. El descubrimiento de acciones farmacológicas en muchas especies de la flora peruana fue, con toda seguridad, el resultado de prolongados períodos de observación y experimentación que, aunque disfrazados con ropaje místico, están registrados en las leyendas que ilustran el pasado peruano».
Un tercer grupo, no muy numeroso, comprende los recursos curativos que cumplen funciones -paralelas o no- en ambos planos: actúan como elementos de los procesos rituales y forman parte de las prescripciones curativas. La planta representativa de este grupo es la «Coca», pues en torno a ella gira la relación ritual entre el hombre y las deidades andinas y las relaciones sociales y de intercambio, además de mitigar el cansancio y curar dolencias. Los recursos de este grupo, además de curar, se utilizan para la mala suerte, el susto o contra los maleficios y la brujería; para prevenir enfermedades; en mates para el tratamiento de enfermedades ocasionadas por los elementos animados de la naturaleza'; en amuletos para asuntos comerciales y, finalmente, como elementos solos o asociados de las ofrendas o “Pagos” solicitando protección a las deidades.
Por el momento de su aplicación
Algo que caracteriza a las medicinas llamadas tradicionales, es su ciara distinción con relación al momento de la aplicación de los recursos curativos y que las hace diferentes de los sistemas médicos fundamentalmente reparativos. En la medicina
tradicional peruana, y en la mayoría de los sistemas médicos tradicionales del continente se distinguen tres categorías básicas: los recursos de carácter preventivo o profiláctico destinados al mantenimiento de la salud y la creación de resistencias frente a la enfermedad", los recursos depurativos destinados a la eliminación de los tóxicos contenidos en la sangre, producto de nuestros patrones de consumo, o la eliminación de las toxinas elaboradas por nuestro propio organismo y los recursos curativos destinados a sanar o aliviar las enfermedades.
Por su función específica en la prescripción
Puesto en funcionamiento el tratamiento a través del cual se restituirá la salud; la prescripción terapéutica se conforma de tres tipos de recursos curativos: los destinados a eliminar los humores y las substancias tóxicas del organismo, regular la temperatura del cuerpo y “limpiar” la sangre.
Entre otros muchos, se hallan el «Chucíiuhuasi» (Heisteria spp.) que sirve para fortalecer el sistema nervioso; el «Wiñay wayna» (Lycopodium rufescens L.) que ayuda a mantener el cuerpo vigoroso y joven; la «Uña de gato»
previenen tumores y refuerzan las defensas del cuerpo25.
Los principales recursos depurativos de la sangre son: «Achihua achihua» (Cybasiax quinquefolia Mac. BR); «Allco kiska» (Xanihiun cathartícum HSK.); «Canchalagua» (Schkuhria ocioaristata); «Calaguala» (Polypodium angustifolium SWARTZ); «Cerraja» (Sonchus Oleraceus L.); «Cola de caballo» (Equiseium giganfeum, E. xylochaetum); -Flor de arena» (Tiquilia paronychioides); «Grama (Cynodon dactylon L.); «Hercampure» (Genüana prostata L.); «Jchsu Jchsu» (Plantago monicola); «Manayupa» (Zornia diphylla); «Molle» (Schinus molle L.); «Mula quisa.» (Urüca urens L.); «Mishca mishca» (Geranium lecheri Knuya); «Nogal» (Junglans neotropica L.); «Occoruro» (Mimulus gla6raius); «Ruibarbo» (Rheum officinalis);