nos INVI-NIÁRICB DE TTXICB HISPANICOQ MEDIEVALES
El hispanismo medieval cuenta ahora con dos importantes inventarios de te; tos medievales —el tomo dedicado a España de la ChechLat a6 manuóuulpu mie/Lo
¿ümed ¿on the HLLC Monaóüc Mamuuuipt Lib/Lang (vol. II. Spain, part I, editor Julian G. Plante, Collegeville, Minn., I-IWJL, 1978) y la tercera edición del
BOOST (Charles B. Faulhaber, Angel Cómez Moreno, David Mackenzie, John J. Nitti,
Brian Dutton, Jean Lenz, B-Cbulognaphy a6 Old Sparulah Tex/a, 3a. ed., Madison, Hispanic Serninary of Medieval Studies, 1984)— que presentan notables diferencias de enfoque, contenido, factura y fecha de publicación. Merecen que nos ocupanos conjuntamente de ellos porque cada uno, dentro de sus objetivos, significaun pa so importantísimo para los estudios filológicos de la Edad Media española, po; que su uso conplementario será de la mayor utilidad para los investigadores y
también porque creemos firmemente que arrbos podrían resultar fuertemente benef_i_
ciados por una mutua colaboración, que les permitiría compartir la experiencia comCm y aprovechar los respectivos aciertos.
Ambos son desmembramientos de proyectos de mayor envergadura: uno, la crg ación de un banco de datos flexible que sea repositorio de textos legibles por medios electrónicos, el otro, un repositorio fílmico de todos los mnnuscritosmg násticos conservados en las bibliotecas europeas. Además, ambos significanunpg so muy importante para reducir la insularidad a que se arrojó a España, pues re sulta evidente 1o poco y mal conocidas que son las colecciones españolas de mss. aún en los círculos más ilustrados, cuando hasta una prestigiosísima obra publi
cada en España, como el RepvLto/ullm Rébüclun Aledxli Aev/L, de Stegmüller, descon9_
ce un elevado número de versiones bíblicas y exégesis (glosas, comentarios, o; denaciones, Concordancias, marnotretos, novellas, contiones, exposiciones, etc., etc.) existentes en bibliotecas españolas, y obras tan importantes como The B42
ble bt Middle Age/s, de Beryl Smalley, presentan un total desconocimiento de los
romnzamientos españoles .
mapa. v (1965)
La Chechu}: refleja el contenido de las colecciones de mss. de treinta bibliotecas monásticasycapitulares españolas, microfilmados por la Hill Mona; tic hhnuscript Library (IMIL). La llML fue fundada en 1964, respondiendo a una exhortación del Papa Paulo VI a los PP benedictinos de St. John's Abbey and Uni versity (Collegeville, Minnesota), para la preservación de los mss. monásticos de Europa, problem que había preocupado profundamente a la Iglesia desde la Segunda Guerra. La microfilmción de los mismos comenzó en Austria, en 1965, con equipos y asistencia técnica de la University Microfilm International (Ann Arbor, Michigan); en 1967 el proyecto se extendió a España, Etiopía y Malta, en 1978 a Alemania y en 1980 a Portugal. Según los últimos datos que poseemos, se han microfilmdo 61.108 mss. , 100.000 papiros, 21.667 unidades de archivos y 235 incunables. Estos se encuentran a disposición de los investigadores en la HM]... Las consultas postales son evacuadas dentro de las posibilidades del equi po de trabajo de St. John's Abbey. Allí también pueden encargarse copias de los microfilmes, con el compromiso de declarar, en caso de publicación, la proceden cia y permiso de la biblioteca, citar al HML y enviar dos copias de cada tra bajo (una para el I-MIL y otra para la biblioteca correspondiente). lndudablemeg te, las reproducciones tienen sus limitaciones (Prefacio de J. G. Plante a D. Yates, Ducmlpuvo. lnvuxouu og blaruuvuápu muomlbned ¿on «the uu Monzuuc Manuovulpt uïbluvty. hubuïan Libltahiu, vol. 1, Collegeville, Minn., HVML, 1981, p. vii), pero las nuestras que hemos visto hacen evidente la calidad de la labor realizada (ilustracionesy facsímiles que aconmanan al folleto The N411 Honuüc llanuacmlpt Libluuy, Collegeville, Minn., HML, 1985).
La Checlzlut registra los 6.132 códices y unidades de archivo microfilnma dos en 30 bibliotecas españolas, entre 1973 y 1977 4.182.152 tomas en blanco y negro y 8.984 en color. lamentablemente, y nor distintas razones, no todas las colecciones han sido integrammte microfilmadas, y quedan fuerade los lïmi tes del proyecto las trás inportantes bibliotecas de España (Escorial, Nacional, Palacio, Colombina, Academias,_etc.). Con todo, y a pesar de que todavía resul ta muy limitado, el corpm allegado por la [M1]. puede ser considerado cano el más inlportante repositorio de copias de mss. medievales españoles, y resulta de fundamental interés para todas las disciplinas que se ocupen de la historia, la cultura y el pensamiento de la Edad Media y del Renacimiento. Son nunerosas las obras castellanas recogidas, y muchos de los manuscritos aparecen menciona
dos por primera vez; pero el verdadero valor de este índice es que permite ra_s_ trear las obras latinas -e incluso árabes y hebreas- conservadas en España y que han servido como fuentes para obras castellanas. También son útiles las bre ves reseñas sobre la historia, fondos y catálogos de cada una de ellas. Su prin cipal limitación es precisamente su carácter “provisorio", y que la calidad y cantidad de información sobre cada uno de los códices varía notablemente según las fuentes disponibles (catálogos, inventarios, listas o las notas tomadas du rante el proceso fotográfico). TaJnbién el indice de autores y títulos que spa rece al final del volunen, a pesar de los esfuerzos de normalización realiza
dos, presenta nunerosas lagunas y resulta fragnentario. Esto nos lleva a espe rar ansiosamente que en la HM. se encare la composición de la serie de Duvuúa Live Invento/Liu correspondiente a las bibliotecas españolas, semejante a la que se inició para las bibliotecas monásticas de Austria, y en los que se deci_ dió rechacer "a novo" la descripción de los mss. , ante las dificultades de con ciliar la disparidad de criterios y de contenidos de los catálogos que existían (Duu. lnverutolulu, vol. I, p. ix).
En el primer volunen de los Duuuipüve inventan/tu... Azul/uuu Sejulu, los objetivos señalados parecen relativamente modestos: hacer el inventario de los contenidos de los códices y dar a conocer del modo más expeditivo posible los mteriales que se puede consultar en la HM]. (n. viii), y estinular las in vestigaciones y la preparación de catálogos de mayor envergadura (p. ix). Con todo, esos inventarios descriptivos" constituyen un auxiliar tan importante para el investigador que conviene hacer una pequeña digresión y señalar algunas de sus características. La sección correspondiente a cada biblioteca comienza con ¡ma breve reseña de su historia y fondos, y de los catálogos existentes. Cada una de las entradas corresponde a un códice y consta de cuatro secciones: 1) encabezanulenxo (sigtnatura topográfica y núnero del microfilm de la HMLLZ) di tos codicológicos (materia, foliación, formato, ccmpaginación de cuadernillos, datos misceláneos —títulos, rúbricas, miniaturas—, letra, "secundo folio", f_e_ cha y origen), 3) contenido dd códalce (folios, autor, titulo, InocLpLt y Exptí cu! de cada ¡mo de los mss. , textos o partes que comnonen el códice, con el c9_ rrespondiente aparato de identificaciones, si difieren o suplementan las noti_ cias del 115., y referencias a ediciones, estudios, catálogos e información co
dicológica particular de cada códice), 3) mlatoua y pnocedenuh dd códáce y
bibuïagmgín ¿ob/tc el nuluno.
Incipü, V (1985)
La clara, concisa y fundada justificación del procedimiento, en la introducción de Yates, establece un excelente modelo para la descripción de manuscritos. El volunen contiene, además, una "short list of contents" o índice de los códices de cada biblioteca (pp. iii-vi), fin índice de autores, títulos y temas (pp. 217
-2S4), tm índice de latinos (pp. 255-310), un índice de alemanes
(pp. 311-14) y un índice de mss. de otras bibliotecas citados en el aparato cg rrespondiente a distintos textos (pp. 315-16).
En el segundo volumen de la serie austriaca, preparado por P. Jeffrey y D. Yates y dedicado a la biblioteca del monasterio de St. Georgenberg-Fiecht, la eg celente bibliografía de obras citadas, con frecuencia ¡nuy enriquecida respecto de la del vol. I, incluye material particularmente significativo para cualquier estudio filológico. Tanbién resulta particularmente útil la organización del con tenido: 1) Archivos de Fiecht, y 2) Biblioteca de Fiecht: A) manuscritos, B) m_a_ ntscritos que pertenecieron a Fiecht, C) mnuscritos de Fiecht no localizados y D) Apéndice: antiguos catálogos. En los índices, a su vez, se agregan: a) italianos y eslavos, con los latinos y alemanes, respectivamente; b) una lista de ms. que pueden ser fechados y c) una concordancia de signaturas antiguas y modernas. En cuanto al "índice de autores, títulos y temas", resulta interesan te encontrar asociadas referencias a autor y título, a copistas y propietarios de los códices, pero valdría la pena establecer una jerarquización más clara, y ofrecer adanás listas desagregadas. Un pequeño reparo es que no ccunprendemos, por ejenplo, que en el Indice aparezcan desdoblados algunos autores (PSEUIDAGJ;
TIMJS, ANSEIMJS CANIUARIMSIS, BENEDICTIJS XII —en este últim caso, parece incog
pleto por el hecho de no haber sido considerado el ms. 213, ff. 94-114r). Here ce destacarse la alta calidad formal que se ha logrado. El sinple procedimiento de reproducción de un original mecanografíado ha permitido un empleo de tipos a decuado a las convenciones editoriales y a la clara diagramación de las entradas. Cada página cuenta con el correspondiente titulillo que indica su contenido, lo que facilita su manipulación. Tanbién es evidente que se ha llevado a cabo una nuy cuidadosa lectura de galeras.
L1 Bibuïogluiphy a6 «the OLd Spanish Tau (B00ST3), por su parte, viene a llenar un vacio notable en el canpo de la filología y de los estudios medieva
les españoles. Aspira a ser un inventario de todos los manuscritos e incunables castellanos anteriores a 1501 conservados en las distintas bibliotecas, y cuyas
noticias han sido recogidas de fuentes secundarias (bibliografías, catálogos, in ventarios, estudios, ediciones, etc.), fueron allegadas por investigadores que han trabajado sobre los distintos textos, o fueron personalmente examinados por colaboradores del Seminary of Medieval Spanish Studies (SGS). BOOST surgió cg mo empresa, ante 1a necesidad de rastrear las distintas versiones conservadas de cada obra castellana medieval que no fuera de naturaleza notarial, con el objg tivo mediato de incorporarlos a una base de datos magnética digital que fuera re positorio de los textos castellanos escritos entre los años 900 y 1500 (Old Spg nah Mchiue - 03A). El objetivo intermedio era seleccionar el ms. o incunable más fidedigno de cada obra, para utilizarlo en la compilación del Dicüonaay 05
«the Oid Sparulah Language (DOSL). La primera edición (BOOSTÏ - 1975), compuesta
sobre la base de 1a Bibüogmfiía de Simón Díaz y el Catálogo de mu. caóteüanob de EL EAco/uiat, de Zarco Olevas, tuvo cano fin principal "establecer ima línea de comunicación y cooperación" entre el proyecto del DOSL y los hispano-medieva listas, ñmdamentalmente en el campo bibliográfico, y también en algunos aspcg tos de las tareas lexicográficas. Las respuestas fueron generales v entusiastas, con lo que en la segunda edición (BOOSTÏ - 1977) se duplicó la cantidad de info; mación recogida (1.869 entradas). Esa cooperación continuó sostenidamentmsunág dose a los esfuerzos realizados por los miembros del 9155 y por los colaborado res externos en el rastreo de fuentes secundarias y en el examen de códices; así BOOST’ recoge referencias de 3.378 textos, entre los que se cuentan 94 cuyo para dero actual se desconoce.
Ïncipü, v (1985)
a la. mmm del uta/uuu, pp. 241-46, 256 y ss.) y especialmente los trabajos modemos que han procuracb rastrear el paradero actual de códices y mss. de los que tenemos noticias históricas (p. ej., F. J. Sánchez Cantón, Lib/má, tapicu y ctmtbtoa que caiecuïonó Baba La Católica, lhdrid, 1950). Para ambos tipos de inventario sería interesante que BO0ST, ateniéndose a su objetivo de servir de ¡tedio de conunicación entre el SSS y los hispano-medievalistas, ofrezca una in dicación de cuáles han sido sistemática y exhaustivamente despojados, para que los investigadores qm los tuvieren a su alcance o deban recurrir a ellos dentro de sus propios planes de trabajo puedan convertirse en colaboradores de extramg ros.
Indudablemente, la consulta de esos catálogos suele redundar en múltiples frustraciones, por la parcialidad o carencia de datos significativos para la i
dentificación de un texto y descripción del códice, pues la mayoríahansido com puestos sobre la base de meros inventarios de colecciones transmitidas, o de ca tálogos que responden a las necesidades particulares de una determinada biblig teca; es frecuente que los fondos mnuscritos aparezcan reflejados parcialmente según los intereses del bibliófilo, y limitados por el grado de interés y cong cimiento de los textos emmerados, y aún por la proftmdidad del examen de cada códice (no hay que olvidar cuántas pistas erróneas se han debido a la descuidada participación de encuadernadores, y apuntaciones sobre los mismos códices). Con todo, el principal problema es que para componerlos no se han tenido en cuenta pautas unifonnes para la catalogación y descripción (interna y externa) de códi ces y manuscritos.
Y precisamente esas dificultades, que llevaron a la HM]. a iniciar la 5g rie de los vuuipüue lnvmtoluïu, en lugar de publicar catálogos preexisten
tes, definiendo con claridad las pautas para la descripción de los mss. , son las que más nos hacen apreciar el esfuerzo de esa serie (que esperamos ver pronto ocuparse de las bibliotecas españolas), y también la dimensión que ya ha alcan zado BOOST. Esta, que comenzó corro un mero registro de referencias bibliográfi cas a textos castellanos medievales, y un instrunento para el rastreo de todas las versiones Inanuscritas e incmables de los mismos, ha ido adquiriendo mayor envergadura con cada nueva edición. Ese doble carácter de llegar/Lo o inventa/Lia de mss. e incunables y de bibüognaáía es su myor aporte, y lo que ya hace de ella un repertorio de consulta indispensable para los hispano-medievalistas. Y
ello conlleva Lma grave responsabilidad para los editores, e impone serias ex; gencias sobre quienes se desempeñan en el cantpo, sobre quienes están en contag to con los textos, y cuya colaboración ha requerido el SGS, arbitrando un mg dio de comunicación tan eficaz como la BOOST: es imprescindible que los datos recogidos en las sucesivas versiones (se planea reeditarla con intervalos de cinco o seis años) sean sometidos a un minucioso y ponderado análisis, en bene ficio de la validez y confiabilidad de tan principal fuente de consulta para la futura generación de hispanistas y medievalistas.
Como en ediciones anteriores, la B00ST3 tiene dos partes claramente difg renciadas: el "FuLC calculan 6412" (inventario o registro general de mss. e in
cunables) y la sección de Lndicu, compuestos mediante la ordenación a1fabéti_ ca, o nunérica, de los datos recogidos en once de las doce secciones que intg gran cada asiento o entrada del registro general y que permiten la consulta de ese registro.
El cuerpo fundanental de información es ese ¿inventa/ocio o Input/Lo gene/tal donde las referencias a cada texto están ordenadas de un modo estrictamente tg pográfico. Cada una de las entradas (articulos o asientos) corresponde a un ma nuscrito o incunable en particular; es decir, que contiene una versión del teg to de una obra. La correspondiente información se encuentra desarrollada en dg ce canpos distintos: PREL -loca1izaci6n actual: "uhdadrbibuoteca (sección), ubicación actual (ubicación y/o localización anterior)"—, SPÜT —fecha de copia o de inpresiórh, AUTH -autor—, TITL —título (en ediciones anteriores existían dos secciones: título general o normalizado y título particular del ms.)—.TRAN -traductor (en ediciones anteriores precedía el nombre del autor del original, es decir, el bmducztna tenía la jerarquía de captan de 1a versión caste1lana)-o OPÜT -fecha de carposición de la obra—, SPRL —lugar donde se realizó la copia
o inpresi6n—, PRSC -copista o inpresor—, NOTE —observaciones, notas—, LANG-len gua o lenguas empleadas en el texto—, BIBL —fuentes bibliográficas- y CNUM -nt_.'¡_
mero de identificación de cada obra o registro de incorporación al catálogo mag nético). los datos contenidos en cada una de estas secciones, yla codificación acbptada, son objeto de una clara justificación en 1a "Introducción".
Una breve tabla permitirá observar los cambios que ha sufrido el trata
miento de la información cmterüda en cada una de las secciones en las tres e
diciones de 80057:
Inulpü, V (1935)
(El subrayado señala el encabezamiento de artículos en las sucesivas versiones; las flechas indican fusión o desdoblamiento de secciones, y en itál icas se in dica las nuevas secciones incorporadas en B00ST3).
Boosr’ 300512 Bazar’
AUTH (autor) AUT" (autor/traduc- PREL (ciudad+bíbI¡o
tor y autor original) teca + N9 catal.)
GTIT (título con que GTIT título español.
se conoce 1a obra) título original)
SPOT (fecha de copia SPOT o de edición)
PREL (paradero actual) —-> PREL (ubicación actual) CATN (N9 de catálogo) '///'
BIBS (fuentes biblio
gráficas)
STIT (título específico STIT del ms. o inc.)
OPDT (fecha de composí- OPDT OPOT
ción del original)
SPRL (lugar de copia o SPRL SPRL (lugar de
edición / copista ::::: copia o edición)
o editor) PRSC (cogista
o editor)NOTE (notas. obser- NOTE NOTE
vacíones) :::::
LANG (lengua/s)
BIBS (fuentes bíbliogr.) BIBL (refs.bjblíogr)
CNUW (N9 de control) SPOT
AUTH (autor) TITL (GTIT + STIT)
TWIN (traductor)
Resulta sanamente difícil establecer una codificación de datos que conveïl ga a todos los casos particulares de los distintos nnnuscritos, y ¡my especial mente cuando esa codificación servirá para organizar el procesamiento automáti_ co de datos. En este sentido, el 945.5 ha realizado una admirable tarea y ha ido afinando la codificación en las sucesivas etapas (v. 800ST3, pp. vii-xv). Noobs tante, consider-ams que algunas observaciones formales pueden ser de utilidad para futuras ediciones:
1) Auto/tu (AUTÍÜ- (Mando un autor es conocido por varios nombres, sería conveniente dar en primer término el nombre por el que se 1o menciona en 1a crí tica mderna (aunque a veces ésta no ha logrado decidirse por uno, o lo conoce fundamentalmente por un título), y entre paréntesis 1a variante que aparece en el ms. o incunable. Tal procedimiento sería beneficioso para: a) que, a1 compg ner los índices, se pueda establecer automáticamente Lm sistema de remisiones o referencias cruzadas, es decir, que en el índice, el nombre estándar vaya 5g guido de todas las variantes con que el autor es designado en los distintos teg tos, y a su vez, cada variante remita automáticamente a1 nombre estándar (p. ej.
ÁLCgvLo D. ver ALIGHTERI, 0.; Santóüana, HtvLquü de ver LOPEZ DE MENDOZA,
Iñigo -o viceversa); b) evitar ccnfusiones en el caso de núltiple autoría den tro de un mismo códice o ns; y c) verificar que distintas versiones de la obra no le sean atribuidas a un mismo autor bajo diferentes nombres. Un problema ot_> sen/ado en los actuales índides es que 1a redundancia -0 repetici6n— de ref; rencias bajo los diversos nanbres con que se conoce Lm autor, no siempre es com pleta (p. ej., en el índice de autores encontramos SS referencias bajo A. DF.
CARTAGENA, y S4 bajo A. GARCIA DE SANTA MARIA: 1a diferencia está en el asiento
838, donde entre los autores citados, sólo aparece como Ca/lataqena). También se ría útil agregar a continuación, entre corchetes, las fechas de identidad cong cidas —siguiendo una práctica tradicional en las ciencias de 1a informaci6n—; ello ayudará a destacar automáticamente las inconsistencias en la datación que no han dejado de preocupar a los editores de BOOST (v. "Introducción",p.xXVií)
2) Las mismas observaciones son válidas en cuanto a la sección T/mduoto
¡tu (WAN): en ediciones anteriores el nombre del traductor aparecía en primer término, precediendo al nombre del autor del texto original. Ello parecía per fectamente lógico, pues el (¿aduana es el autor de la versión castellana. Al desdoblarse este campo —lo que parece una muy acertada decisi6n- se nierde la
asociación AUTORES - TRADUCTORES; pero, ya que son muy numerosos los individuos
que entran en ambas categorías, el inconveniente podría verse subsanado esta
bleciendo ranisiones automáticas de un índice a otro (estas remisiones podrán ser establecidas utilizando un procesamiento de commración de 1a información contenida en ambos índices).
3) TLmta (TITL). Parece preferible conservar la distinción de las edicic_> nes anteriores entre ¿mito genual o nonmauzado (GTIT) y 0311110 PMUMÍM 0
mapa, v (1985)
upeciáico del m4. o inc. (STIT), si a la hora de establecer el índice de ¿{tu Los resulta posible hacer referencias cruzadas, subordinando los títulos parti_ culares a los normalizados. En caso contrario, ima codificación semejante a la sugerida para matanza, podria ser de utilidad. Para las traducciones resulta
ría más claro dar en primer término el título normalizado (ya que se trata de urrtexto español) y a continuación, entre corchetes, el título original (n. ej. el asiento 2675 presenta un título en latín). También sería oportuno conside
rar los casos de títulos atribuidos por anotaciones posteriores, ypor encuade: nadores (cano el caso que, posiblemente, ha dado lugar al error de la entrada 1350, que corresponde a la Cnónica de Emalque II, v no de Enrique III, atmque este dato aparezca en el tejuelo (v. G. Orduna, "Nuevo registro de códices de las Cnónxlau del Canciller Ayala", CHE, LXIII-LXIV, 1990, pp. 231-232). Resu
miendo, tal vez sería útil considerar Lma convenciím que permita establecer un sistetm automático de remisiones, como el siguiente:
titulo nomnauzado <título original> :: título particular (referencia a fuente —c6dice; ms./inc.: prólogo, texto, etc.— con indicación de folio (y línea) donde aparece). Tanto en lo que hace a autor, traductor o título de una obra, consideramos necg sario establecer una jerarquización básica, subordinando la(s) forma(s) particu lar(es) que aparece(n) en el códice o ms. , al nombre estándar o normalizado con que lo conoce la posteridad (o la crítica), sin necesidad de dar en cada caso tg das las variantes posibles.
4) En cuanto a la informción sobre Copata/Imp/Luon (PEC). cuya inclu
sión en B00ST3 es un valioso aporte, tal vez sería oportuno distinguir dos cam pos paralelos o ccmplementarios: el de copista y el de impresor. Con ello se ev_i_ tarán confusiones, cano en el caso de incunables de los que se conserva una sola copia, o conocidos sólo por referencias (p. ej., 2324, 2344, 2340). valdrá lapg na establecer índices separados, o discriminarlos mediante alguna convención ti_ pográfica, si se decide reLmirlos en índice alfabético o cronológico.
S) La sección NOTE - obAvLvauonu o nota contiene información de tipo rnisceláneo, que se repite en todas las entradas correspondientes a los textos contenidos en un mismo códice (ms. o inc.). F.n ella se incluye: breve descrip
ción del códice (núnero de folios del códice o folios que abarca el texto , le
tra, caja, etc.), referencia a los denás textos contenidos en el códice; procg
dencia (cuando se la conoce); número de copias del inc. conservadas en una mi_s_ ma biblioteca; comentarios sobre el contenido de la obra, y discrepancias regis tradas en la bibliografía. En el caso de textos oscuros o no identificados con suficiente precisión, se suele incluir el ¿nulpü (p. ej., 3092-93, 3134-36).
Los datos contenidos en esta sección revisten suma importancia para los es tudios codicológicos, filológicos y paleográficos, y sería deseable establecer pautas muy claras para su incorporación sistemática, y también desglosar la in formación en por lo menos tres campos:
a) mgomnauïón codicológica, convendría tener en cuenta las lmmucuonu palm La catalogación de ¿ncunablu y de manuAUuZ/toa de la Dirección General de Archi_ vos y Bibliotecas (Madrid, 1957, 1958), las apLmtadas por Millares Carlo Umag ducción a La mïótorula del Lib/ton” pp. 131 y 55.), nor García Villada (Metodo
Loglau” pp. 196-197). Con todo, la más clara y sucinta exposición resulta la contenida en el vol. _I de los DeAc/uépüue lnvenxoluiu de la HNL.
b) pnocedencia: este campo tendrá particular importancia para trazar la historia externa del texto, y también será un auxiliar imprescindible para reconocer im portantes pistas sobre bibliotecas que el tiempo ha dispersado. Eventualmente, será información valiosa que se podrá cotejar con los inventarios de bibliotecas históricas ya señaladas.
c) IncLpLtA o es un campo que resulta imperioso independizar e incorpg rar sistemáticamente, a fin de conïponer los resnectivos índices que "no suelen faltar en los modernos catálogos bien redactados" (Millares Carlo, op.u;t., p. 66, n. 38). También R. Paz Remlar y J. lópez de Toro (lnuenxa/«¿o gene/cal de mg mac/tinas de la Bibbáoteca NauonaL, t. 1, pp. xlvii-liii) han señalado la impor tancia de los repertorios de mua, aunque la mayoría de los que citan sean sim plemente latinos (tampoco nos ha resultado claro el criterio y método quehan se guido para elaborar sus propios ¿uan Umotamum). En español, en general, sólo disponemos de índices de puma/Loa values (Brian mtton; Rodríguez-hbñino; BAE; Dicuïona/Léo de La (¿Ltuatum upañola, etc.) y resulta verdaderamente apremian te la urgencia de disponer de adecuados repertorios de de textos Castella nos medievales, que sirvan para la filiación e identificación de textos.
Frente al orden alfabético por autor y título de las ediciones anteriores, el ordenamiento topográfico de BOOST’ presenta ventajas _v desventajas que no han escapado a la atención de los editores; estos esperan que 800574 aparezca bajo
Inapu, v (1985)
el doble ordenamiento o que anbos tipos de presentación se altemen en las sucg sivas ediciones que se anuncian con intervalos de cinco años, con todos los nue vos datos que se puedan recoger. La principal desventaja para el investigador'in teresado en una obra en particular puede ser el engorroso proceso de rastreo de la misma sobre la base de las referencias de los índices, especialmente si se trata de una obra de un autor de vasta producción o si se conserva en nunerosas versiones y, como es frecuente, se le han atribuido distintos títulos. Pero, da do que BOOST no es una obra acabada, y ha sido fundamentalmente pensada como un instrunento para lograr la colaboración internacional en el rastreo e identifi cación de los textos medievales castellanos conservados, parece especialmente 3 decuada la adopción de este criterio topográfico, y es preferiblelunahandonarlo, por lo menos hasta que se pueda vislumbrar la concreción delrelevamientoy loca lización de manuscritos castellanos.
Otro problema del ordenamiento topográfico está planteado por la inclusión de manuscritos e inctmables en un mismo registro. La mayoría de los incunables se conserva en nvúltiples copias, dispersas en distintas bibliotecas; parece pre ferible establecer 1m registro de incunables separado, ordenado alfabéticamente por autor y título. Por supuesto, ello obligará a realizar unprocesamiento espg cial de convergencia ("Inerge") de ambos registros nara la producción de los ír_1 dices, pero rechmdará en claridad y evitará las dudas que surgen en el caso de incunables de los que se conserva una sola copia o cuyo paradero es desconocido. El índice de bibliotecas y colecciones donde se encuentran los textos, que resul ta redundante para el registro topográfico de los mss. , sí es necesario para el rastreo de incunables. Tal vez la distinción de dos canvpos, PRINT y SCRl, en 1g gar de 1a confluencia PRSC —seflalada más arriba- o el establecimiento de suba
grupaciones Mu. e Inca. dentro del corpus correspondiente a cada Biblioteca pa liaría el problem, especialmente si BOOST incorporara, como parte del criterio de ordenamiento estrictamente topográfico del índice maestro, la práctica de la Checklut de enumerar al principio o al final de la sección correspondiente los respectivos catálogos antiguos y modernos.
Un tercer problem que se hace evidente en cl paso del ordenamiento alfa
bético al topográfico surge al considerar el dispar tratamiento de códices que contienen varios textos, y textos contenidos en más de un volumen. En el primer caso suele haber redundancia entre la agrupación de varios textos que tienen la
misma signatura dentro de una biblioteca (es decir, que forman parte de un mis mo códice) y la información codicológica contenida en el campo de notaó.
Creelms que sería conveniente considerar a cada códice como una Lmidad —así como se considera unidad a cada volunen de una misma obra (p. ej. 1671-73. convendría revisar la entrada 1674: v. G. Orduna, Reseña..., Filología, XVII
XVIII, 1976-77, p. 499)—, ordenando los mss. (= textos) secuencialmente, como a parecen en el códice. Deslindar la información sobre n° de folios del códice y núnems de folios en que está comprendido el ms. podría ser un valioso auxiliar para evitar inconsistencias tales como 2050-51 y 2052-53 (dos o más mss. conte
nidos en el mismo códice aparecen ocupando todo el voluunen). Esto evitará incon gmencias en la presentación de textos. Por ejemplo las Cnónicu de Ayala, ordg nadas en forma alfabética unas veces (949-52, 945-48, 1723-24, HlS-lcflysecuen cialrnente otras (1349-52, 1731-33). Y también ayudará a descubrir casos como la inclusión de una inexistente Cnónicn de Enluique lll (946) en un códice oue con tiene, en cambio, una tabla de capítulos hasta Enrique III, afio V, cap. 29 (ff. 13-34) —selnejante es lo que se da con el códice BN 10234, donde la foliación de la tabla de capítulos aparece atribuida a la (‘irónica de Pad/w l (1731)— y los dos casos en que se ha dado ese mismo título al mero fragmento de la Cuota a T5
bonLdn (1116 y 950).
Insistimos, no obstante, en la conveniencia de mantener el criterio topc_> gráfico como medio fimdansental para lograr la cooperación de los bibliotecarios a cuyo cargo se encuentran las colecciones que contienen mss. castellanos medie vales y de los investigadores que desarrollan sus tareas en ellas. Tal vez sería de utilidad y agilizaría la recolección de datos realizar un seminario o ‘work
shop" con la participación de bibliotecarios, para que cada uno de ellos esté en condiciones, se vea motivado para aportar a 80057 todos los datos necesarios cg rrespondientes a sus respectivas bibliotecas y se sienta responsable del éxito de una de lasmayores anpresas de colaboración internacional en el campo del his
panomedievalisrro.
La segunda parte de BOOST’ está formada nor once inportantes índices: 1) paradero actual de mss. e incs.; 2) fecha de copia o impresión; 3) autor; 4) tí tulos; S) traductores; 6) fechas de composición; 7) lugar de copia o impresión; 8) copistas e impresores; 9) lenguas (variedad española, u obras compuestas en más de una lengua); 10) bibliografía y 11) número de control, los que son de uti_
Inapu, v (1985)
lidad específica para la identificación de la copia por el 9155, pues correspon de al orden secuencial del ingreso de las referencias en la base de datos.
Estos índices han sido compuestos ordenando alfabética o numéricamentelos datos contenidos en las distintas secciones codificadns que integran cada asien to del registro general. En ellos la remisión se hace a los números que identi fican cada asiento de entrada del RG. El acceso a esa información es sumamente útil para los investigadores, pero éste debe someterse a un fatigoso rastreo en tre todas las referencias a un autor, a un título, traductor, etc., proceso que se vuelve particularmente engorroso cuando enfrentamos autores de vasta produg ción u obras que se han conservado en numerosas copias. En su actual estado hay algumos items cuya consulta es superior a las fuerzas de cualquiera: por ejemplo el rastreo de las más de ochocientas referencias a obras de autor anónimo. Indu dablemente los editores son conscientes de ello, ya qtm planean volver al ordg namiento alfabético (por autor y título) en futuras ediciones. Probablemente el nodo más eficaz de resolverlo en forma inmediata, sin renunciar alospnúncipios metodológicos que han llevado a elegir el criterio topográfico, sea la produg ción de índices asociativos o compuestos: autor--títu1o-—traductor--lugardeprg ducción--fecha. En todos ellos será conveniente establecer remisiones a las en tradas del registro general, que conservarían las referencias bibliográficas.
Uno de los mayores aportes de BOOST es la formación de una base de datos que pueden ser procesados con medios electrónicos. Esa base de datos es constan temente ampliada con toda la infonmación que se incorpora. Fl procesamiento de esos datos pennite realizar automáticamente desde la compilación de índices has ta la composición del texto destinado a la imprenta, con lo que se evita la acu mulación de errores lnnnnos. También permite repetir información tantasvecescg_ mo sea necesario; por ejemplo en BOOST cada asiento del Full-cixation-¿Lie (Rg gistro general) repite completas las referencias bibliográficas, sin recurrir a siglas y abreviaturas que obligan a una constante remisión a tm apéndice de ref; rencias.
Con todo, cuando se desliza un error humano de transcripción (p.ej. n° 96) o de codificación (p.ej.: 2720-23, 3062-65, 1290, 1320, 1640) éstospuedenpropa garse indefinidamente. Por ejemplo, resulta difícil comprender el criterio segui do para el uso de caracteres itálicos en los asientos 2720-23 y 3062-65, o la pérdida de espacios en las entradas 1210 y 1320, o aún, que durante el procesa
miento se haya modificado parcialmente (o perdido) partes de la información. También algún error de codificación hace que el inc. 2409 aparezca ordenado ba jo los de la Hispanic Society de N. York, en lugar de estar entre los correspon dientes a la Biblioteca Nacional de hhdrid. Pero hay que reconocer que porcen
tualmente y desde el punto de vista estadístico, resulta ínfima la cantidad de errores de transcripción o de codificación que han deslizado en BOOST.
Entre las nunerosas innovaciones merece destacarse que cada edición de BOOST refleja los últimos avances en la composición automática de textos. Así, ya en BOOSTÏ, sobre la versión ¡nagnética final se compuso automáticamente el texto destinado a la reproducción fotográfica de las planchas para la imprenta. Con ello se agiliza notablanente el proceso de composición tipográfica y se su prima una nueva instancia en que podrían producirse o introducirse nuevos errg res hunanos, con la consiguiente revisión de galeras. En 800ST3, con 1.1 intro ducción de mayúsculas y minúsculas y variación de tipos y cuerpos se ha logrado un notabilísimo avance . Ello permite esperar ahora que la próxima edición de BOOST presente una diagramación de los asientos del Fuü-ruwuon-¿üe que f1 cilite una rápida consulta. El aprovechamiento integral de las posibilidades de diseño y de 1a composición automática permitirá una adecuada distribución grg fica de la información, y el uso de tipos y cuerpos distintos pueden resultar de la myor utilidad para una ágil consulta del repertorio y permitirá abandg nar las referencias indicadoras que encabezan cada uno de los doce campos en que se ordena la información de cada asiento del Registro general.
Incipit, V (1985)
historia de la lengua, filología, historia de las ciencias, etc., etc. los ar
chiveros y bibliotecarios, que por su profesión tienen acentuada vocación de servicio y conocen del amor por los libros raros y antiguos, están en condicig nes inmediatas de iniciar aportes sistemáticas y proporcionar toda la informa qión a su alcance, con lo que habrán contribuido al servicio y lustre de sus propias bibliotecas. Ambos proyectos son perfectibles, y seguramente irán supe rando los problemas que enfrentan. Merecen la más decidida colaboración inter
nacional, pues los realizan las instituciones que se encuentran ya en mejores condiciones para llevar a cabo la centralización de datos. con vistas a la pro ducción de catálogos exhaustivos, imprescindibles para cualquier estudio serio sobre las obras medievales castellanas y sus fuentes.
GUILLERMO F. OGILVIE SECRJT