EL IDIOMA Y LAS RELACIONES
INTERNACIONALES
Slobodan S. Pajović Slobodan Pajović Coordinador del Departamento University of Megatrend de América Latina y el Caribe Republic of Serbia Facultad de Economía Internacional. Belgrade Universidad de Megatrend [email protected] Belgrado, República de Serbia
EL AUMENTO DEL SIGNIFICADO DE IDIOMA COMO NUEVO FACTOR DE LAS RELACIONES
INTERNACIONALES EN EL SIGLO XXI*
Resumen: El autor parte de la hipótesis que el sistema internacional
es multipolar y que dentro de ese marco sistémico diferente han aparecido cambios y modificaciones muy importantes en las dinámicas, funcionamiento y actores que forman parte del mismo sistema y del fenómeno llamado la globalización. La emergencia de nuevos actores internacionales y su transformación en varios centros nuevos de poder hegemónico de alcance diferenciado ha posibilitado la formación de nuevos espacios geoeconómicos fuera del Occidente, altamente industrializados. Acorde con estos parámetros analíticos, un lugar especial de análisis se dio a los estudios de la imagen internacional de un Estado (potencia emergente), sus elementos de promoción, fortalecimiento y diversificación de su posición regional y global. Siguiendo de esta forma, el autor explica y analiza el papel creciente del español y de las culturas hispánicas en las relaciones internacionales hasta lograr establecerse exitosamente todo un sistema de proyección global de la cultura y lengua española.
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Ponencia presentada en el Simposio internacional “El idioma como factor económico y político en las relaciones internacionales”. Moscú, 26-27 de mayo de 2014.
internacionales en el siglo XXI
Palabras clave: relaciones internacionales, cambios sistémicos,
multipolaridad, nuevas hegemonías, nuevos actores, lengua, cultura, globalización.
INCREASE OF THE SIGNIFICANCE OF LANGUAGE AS A NEW FACTOR OF INTERNATIONAL RELATIONS
IN THE XXI CENTURY
Abstract: The author begins with the hypothesis that the international
system is multipolar and that within this different systemic framework appeared important changes and modifications in the dynamics, functioning, and actors who are at the same time part of this system and the phenomenon called globalization. The emergence of the new international actors and their transformation into several new hegemonic centers of differentiated scope, and potential has enabled the formation of new geo-economic zones outside the West, which are highly industrialized. In accordance to these analytical parameters, a special emphasis was given to studies of the international image of one State (emerging power), elements of its promotion, strengthening and diversifying of its regional and global position. Following this way, the author explains and analyzes the growing role of Spanish and Hispanic cultures in international relations, basing his conclusions on the results of successfully established global system of projection and influence of Spanish culture and language.
Key words: international relations, systemic changes, multipolarity,
new hegemonies, new actors, language, culture,globalization.
Algunas reflexiones introductorias
Una de las hipótesis de este escrito se centra en la constatación que el mundo del siglo XXI ha experimentado y sigue experimentando grandes cambios y que precisamente esta dinámica influye de manera directa e imprevista en el desarrollo de las relaciones internacionales como disciplina científica. El
tema del poder en las relaciones internacionales, así como los cambios en el funcionamiento de los centros hegemónicos, la emergencia de nuevas hegemonías político-económicas obligó a buscar respuestas al impacto, el potencial y proyecciones de estas nuevas hegemonías exigiendo cambios significativos en la metodología de estudio y análisis de ellos.
Dicho de otra manera, nuestro mundo actual se caracteriza por las permanentes transformaciones del sistema internacional instaurado a posteriori de la bipolaridad que no sólo que afectan las estructuras del sistema internacional, sino que también introducen cambios y modificaciones importantes en las dinámicas, funcionamiento y actores que forman parte del mismo sistema y del fenómeno denominado – la globalización. Todos estos cambios están ocurriendo en tres niveles y casi de forma paralela por lo cual requieren de estudios cuidadosos y de carácter interdisciplinario. En cuanto a los actores internacionales se evidencia que aparte del impacto tradicional de los actores individuales (Estado), aquellos nuevos – aparecidos progresivamente dentro del sistema actual de relaciones internacionales – están cobrando cada día mayor importancia. Nos referimos principalmente a los actores no estatales como lo es toda una serie de organizaciones no gubernamentales que lograron una notable presencia e impacto en las relaciones internacionales, los organismos especializados, las fundaciones privadas, universidades, institutos especializados en investigación científica, los think tank, etc. Al identificar estos nuevos actores internacionales apareció también el tema de nuevos instrumentos que ellos están empleando dentro del sistema de relaciones internacionales. Acorde a este enfoque el idioma se convierte en uno de los instrumentos muy importantes de influencia sobre la comunidad internacional –
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resultando que hoy es imprescindible evaluar seriamente su rol y los alcances de la expansión cultural pero también económico-comercial, política y de seguridad.
Para abordar estos temas, ha sido necesario partir de la hipótesis principal que define el sistema internacional como multipolar, ya que el tema de poder, su naturaleza, fuentes, potencial, distribución, proyecciones y efectos que ejerce sobre la comunidad internacional, acontecen dentro de una estructuración sistémica diferente y cambiable1. Paralelamente, es cierto que el proceso de estructuración sistémica en la actualidad parece ser un proceso problemático teniendo en consideración su multidimensionalidad y el hecho de que sus efectos se reflejan tanto a escala global como regional. Esta particularidad, hay que estudiarla como resultado directo de la interdependencia compleja y de sus secuelas puesto que genera un espacio nuevo para la aparición de centros de poder no-tradicionales. Estos centros se asientan sobre la propia capacidad y el potencial de fundar y desarrollar nuevas estructuras-alianzas regionales e internacionales acorde a su proyección nacional e internacional y basándose en la programación de estrategias que asegurarán las influencias de distinta índole2.
Así, aparte de formación de nuevos actores internacionales emergentes y sus transformaciones en varios centros nuevos de poder hegemónico de alcance diferenciado: regional, interregional y global – tenemos un proceso colateral de formación y aparición de toda una serie de transformaciones geoeconómicas y políticas. Estos cambios tan importantes de tipo estructural se suceden a partir de los avances tecnológicos, la transnacionalización de la economía, las transformaciones sociopolíticas, ideológicas y culturales, así como de las diversas dinámicas de la globalización que engloban y combinan estos
procesos. De hecho, podemos decir que el sistema internacional se diferenció en múltiples espacios geoeconómicos que compiten entre ellos proyectándose por vez primera la situación en la que la integración, el avance económico-financiero, los procesos de modernización y de emergencia a escala global ya no pertenecen exclusivamente a la geoeconomía del Occidente, altamente industrializado3.
Acorde con estos parámetros analíticos, ocupa un lugar especial en el análisis del nuevo contexto internacional la formación y operacionalización de diversos sistemas y formas de cooperación e integración, pero también se perfilan últimamente varios esfuerzos por volver a instalar un nuevo sistema de confrontación multipolar para equilibrar las divisiones del poder global. En la práctica, eso significa que tenemos varios fenómenos que pueden recordarnos a la lógica y dinámicas de la Guerra Fría a pesar de que han cambiado tanto las condiciones como las características principales del funcionamiento del sistema internacional. Como resultado, se impone otra vez y casi de manera imprevista el tema de la condicionalidad de la paz y de la estabilidad del sistema internacional. En efecto, los factores provenientes del ámbito de la seguridad nacional, regional o global esta vez se imponen de forma diferente así que influyen o perjudican directamente en la formación de plataformas o estrategias de política exterior de cualquier actor internacional.
En breve, todos estos cambios nos llevan al último nivel de análisis que se debería centrar en el mismo proceso de toma de decisiones políticas sobre la resolución de las diferencias ideológicas, geoeconómicas y políticas manifestadas en la actualidad. Sin embargo, parece que ellas se están transformando actualmente y de manera acelerada en tensiones
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y conflictos internacionales, crisis y guerras regionales y no en los procesos de negociación entre las nuevas alianzas – grupos internacionales de alcance regional, interregional o global. Dentro de este marco analítico es necesario identificar y analizar el potencial y el alcance de los actores que formarán parte del escenario internacional en el futuro próximo4. En definitiva, todo esto apunta a que la seguridad como concepto también se está transformando de acuerdo a las nuevas realidades y nuevas divisiones de poderes. Se trata más bien de un proceso de transformación conceptual perfilándose la seguridad como fenómeno internacional muy complejo a diferencia del anterior – característico para la época bipolar – basado en la seguridad tradicional proporcionada y asegurada por el poder militar de un país o de un grupo de países.
Por todo esto, el análisis de estos nuevos fenómenos internacionales requiere de toda una serie de nuevos elementos analíticos, tales como la capacidad económica y comercial, técnico-tecnológica, financiera, propagandística o, a grosso modo, la forma en que se posiciona un Estado en el escenario mundial globalizado y, en particular, en los mercados internacionales. En otras palabras, se nota que al agotarse la bipolaridad en las relaciones internacionales se produjo en Occidente una cierta dinámica conflictiva que se instauró en el ámbito económico-comercial y financiero. Sin embargo, a diferencia de la bipolaridad, en la actualidad, se entiende el Occidente como una comunidad internacional integrada por un conjunto de actores con diferentes objetivos en su política exterior, que defiende los principios democrático-liberales que ordenan sus respectivas sociedades y sus formas de gobierno y principios neoliberales que rigen sus economías capitalistas5. Además, ese tema se puede estudiar también a través de la
inserción internacional como instrumento de las relaciones internacionales contemporáneas. El uso de un tal enfoque nos llevaría a la conclusión de que en el mundo actual ya no existe espacio para el aislamiento, la autarquía o los llamados sistemas cerrados y presuntamente autosuficientes. Consecuentemente, la globalización sería entonces definitivamente una realidad inconvertible que comporta riesgos y posibilidades, oportunidades y amenazas, desigualdad y exclusión, el fortalecimiento de la paz o los conflictos, el desarrollo o el subdesarrollo. Desde la perspectiva balcánica, podría decirse que se trata de una realidad nueva e impuesta que al mismo tiempo supone resolver diferentes desafíos con miras a aliviar las consecuencias negativas que se derivan de haber mantenido una postura contraria en cualquier de los segmentos indicados del fenómeno en consideración6.
España y su posicionamiento internacional
Las transformaciones que ocurrieron dentro del sistema internacional en los últimos 30 años influyeron muy positivamente sobre la imagen internacional del Reino de España y su posicionamiento internacional con proyecciones al nivel regional, interregional y global. Efectivamente, durante este período España ha logrado mejorar y fortalecer de forma paulatina y progresiva su posición política, económico-comercial y cultural en la comunidad internacional hasta ubicarse en un lugar notablemente destacado por lo cual se empezó a tratar en términos de “potencia mediana” o “potencia blanda”7.
Nos referimos a toda una serie de hechos que nos sirven de argumentación y análisis objetivos para formular esta
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constatación. En primer lugar, no hay que olvidar que España es una potencia histórica cuya presencia a escala global había sido durante varios siglos muy significativa. Consecuentemente, podemos decir que España es heredera de un legado histórico-civilizatorio mundialmente relevante que le permitió alcanzar en este período un nuevo despliegue internacional ubicando sus intereses y diversas modalidades de presencia en varias regiones del mundo. Sin entrar en el debate teórico sobre los requerimientos necesarios para que un país logre la categoría de una potencia mediana (territorio, población, potencial político, económico-comercial, de negociación, recursos naturales, científico-tecnológicos, propagandísticos y culturales) cabe señalar que el mismo proceso tan acelerado de su desarrollo democrático y económico le posibilitó a España definir y adoptar una estrategia de política exterior que es caracterizada para las potencias medianas8.
Con tal intención nos referimos al ingreso de España en la Comunidad Económica Europea (hoy en día la Unión Europea), OTAN, al lugar estratégico de América Latina en la política exterior de Madrid y la iniciación del sistema de cooperación iberoamericana, su política hacia el Mediterráneo y el Magreb, incluido el rol muy importante que España tuvo durante la crisis balcánica9. Finalmente, durante el periodo en mención España descubre y define sus relaciones con los nuevos y emergentes interlocutores que aparecieron proyectándose globalmente: China, Rusia, Brasil, Corea del Sur, etc.10 Acorde a estas aseveraciones derivan los lineamientos geoestratégicos principales de la política exterior española durante que demostraban la profunda transformación del rol, presencia e influencia de España en la comunidad internacional11.
Resumiendo, queda claro que los cambios sistémicos que se dieron en el escenario internacional de los años 90 abrieron espacio promisorio para la intensificación y diversificación de los intereses españoles en diferentes regiones del mundo. Dentro de esta constatación, parece interesante anotar que España, por primera vez en su historia, incluso ha alcanzado en los Balcanes un protagonismo político y militar muy importante.
Para lograr esta nueva proyección internacional, Madrid ha adoptado una serie de medidas para redefinir los lineamientos básicos de estrategia para su política exterior basándola – entre otros elementos – en el surgimiento y actividades de varios actores y protagonistas nuevos. De forma paralela, se destinaron notables recursos para fortalecer su capacidad y actuación en diferentes regiones del mundo. En breve, se nota que este proceso ha sido de carácter transformativo e innovador por lo cual no suponía tan solo de adoptar una conceptualización estratégica nueva, sino también de ejecutar todo un proceso de reformas y cambios en la existente estructura administrativa a nivel central, autonómico y local. Dicho de otra manera, con la aparición de entidades autonómicas protagonizando en forma complementaria la política exterior española (paradiplomacia o actuación regional paralela), han cambiado los tipos y los alcances de actividad exterior anteriormente de claro predominio estatal (diplomacia clásica)12.
Dentro de ese enfoque analítico aparecieron también los estudios de la imagen internacional de España, sus elementos, características, su progresivo fortalecimiento, diversificación y, como consecuencia natural, el aumento en importancia del español y de la cultura española. Se puede decir que Madrid logra establecer exitosamente todo un sistema de proyección global de la cultura y lengua española.
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Uno de los elementos fundamentales de esta iniciativa ha sido la fundación del sistema de ayuda a la cooperación internacional que fue instalado por el gobierno de este país13. El sistema español de cooperación internacional al desarrollo culmina en América Latina donde España a partir de 1991 prioriza sus intereses políticos, económicos y culturales con el sistema de Cumbres Iberoamericanas14.
Esta nueva proyección internacional española – según nuestros análisis – culmina a principios del año 2000 cuando España aparece como inversor más importante de América Latina. En los estudios sobre ese tema se subraya que al salir de la recesión económica (1993) las inversiones directas de España en América Latina no dejaron de crecer durante el resto de la década de los años 90. Por ejemplo, para el año 1997 aparece el dato sobre el monto de las inversiones directas emitidas que supera al recibido por lo cual España se convierte en un exportador neto de capitales. En 1998, la inversión extranjera directa procedente de España a través de sus compañías presentes en América Latina superó por primera vez en la historia, a las inversiones norteamericanas - llegando al monto de US$10.100 millones. El mismo fenómeno se repitió nuevamente en 1999 cuando las inversiones españolas registraron un récord con el monto de US$20.500 millones siendo de esta manera España el inversionista más importante de América Latina15.
En resumen, podemos concluir que durante todo este período España fortalece su posición político-económica, financiera y cultural en varias regiones del mundo y, sobre todo, en Iberoamérica, Mediterráneo, el Magreb particularmente.
Los impactos de la cultura y el idioma español en las relaciones internacionales
Con el objetivo de responder a las hipótesis principales partimos de la premisa que el enfoque de aproximación y análisis de los impactos de la cultura y el idioma en las relaciones internacionales se basa en el hecho de que la historia del mundo ha cambiado profundamente y que por primera vez la historia se está transformando efectivamente en una historia universal, en la que los procesos y fenómenos producidos por distintos pueblos del mundo, aunque a primera vista podrán resultar ajenos y alejados, se encuentran profundamente entrelazados. Debido a este fenómeno, parece inevitable reformar y flexibilizar los modelos con los que interpretamos el mundo, puesto que el contexto ha cambiado, lo cual nos obliga a buscar nuevas fórmulas, no solamente de análisis sino también de comunicación y cooperación en un sentido más amplio16.
Paralelamente, los cambios sistémicos han demostrado que es urgente renovar y adaptar el papel de la cultura en las relaciones internacionales. Sólo de esta manera no se llegaría a un escenario de confrontaciones culturales y religiosas que podría amenazar peligrosamente el futuro de la humanidad. Adicionalmente, ya es conocido que la cultura ha sido la gran olvidada de las relaciones internacionales (especialmente en la época de la guerra fría) y por tanto teníamos ejemplos de desarrollo disociado de su contexto humano y cultural produciendo un crecimiento sin alma. Por todo esto, la cultura que es la generadora de valores y promotora de ética debería ser la base de nuevas formas de desarrollo y de la cooperación e integración al nivel internacional. Esta aseveración apunta que la interacción, el compartimiento y entendimiento de valores
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culturales tan diversos en su abundancia, es el sustento que garantiza la cooperación en otros sectores: el diálogo político, la cooperación económica y social.
De acuerdo a estas observaciones, podemos decir que el idioma representa hoy en día uno de los instrumentos nuevos y muy importantes en el manejo de las relaciones internacionales. De hecho, un idioma aparte de su potencial cultural tiene otro económico-comercial, político y de promoción y así contribuye de manera complementaria a distintos tipos de posicionamiento internacional de un Estado y de su idioma oficial. A la lengua se puede también considerar como un mercado puesto que el mismo proceso de enseñanza puede ser actividad mercantil-lucrativa. Por otro lado, la podemos identificar como sustento de la creación de una industria cultural, entendida en términos de la comercialización de productos hechos en ella (el libro, la literatura, la ciencia, el cine, el teatro, etc.).
La experiencia de España y del español como idioma en proceso de progresiva internacionalización nos demuestra una habilidad estatal y correspondientes prácticas muy positivas. Por ejemplo, si se observa el fenómeno de la internacionalización de la empresa española durante el período en consideración, veremos que estas empresas se situaron justamente en Iberoamérica puesto que se trata de la región donde España ha tenido y sigue teniendo la mayor cercanía y afinidad cultural y lingüística. No cabe ninguna duda que esta constelación histórico-cultural le permitió a España posicionarse - con éxito – política, económica y financieramente en un mercado como lo es latinoamericano cuya dimensión y potencial le dieron a la comunidad lingüística hispanoparlante la posibilidad de proyectarse como un nuevo y poderoso factor económico.
Basta mencionar que tres países latinoamericanos son miembros del grupo G20 (Argentina, Brasil y México) por lo que disponen de un marco jurídico oficial para influir directamente en la gobernanza global o sea la búsqueda de soluciones para el desarrollo económico del mundo, las crisis financieras, problemas energéticos y ecológicos, etc.
Por ultimo, tenemos a Brasil, en calidad de la primera potencia emergente de origen latinoamericano que proyecta pretensiones e influencias extrarregionales. Se debe subrayar que Brasil como parte integrante del BRICS junto a China, Rusia, India y Sudáfrica o de la IBSA que es un Foro de Diálogo entre Brasil, India y Sudáfrica confirma a escala global grandes potencialidades de la región latinoamericana. Todo esto indica a un fenómeno nuevo que América Latina, por primera vez en su larga historia, tiene una potencia emergente con pretensiones globales y que esta tendencia apunta hacia la aparición de otras potencias emergentes latinoamericanas17.
En resumen, parece posible justificar que durante este período España se ha convertido en uno de los interlocutores internacionales notablemente importantes puesto que supo consolidar su presencia e influencias políticas, económicas y culturales en Iberoamérica pero también en otras partes del mundo globalizado. Sin embargo, la vinculación histórica de España con América Latina destaca por su dimensión geoestratégica en forma de alianza que tuvo notables impactos globales. Efectivamente, en este período los países latinoamericanos intentaban redefinir su posición internacional en condiciones de globalización, multilateralizando sus relaciones externas así que España resultó ser buen receptor de este tipo de iniciativas gracias a las descritas afinidades históricas, culturales y lingüísticas18. En suma, los impactos y
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las expectativas del sistema iberoamericano entendido en forma de una concertación política real y de gran potencial se hicieron tan grandes que los países como los Estados Unidos o Italia han mostrado su interés en participar, incluso en calidad de observadores19.
Consideraciones finales
Hoy en día, predomina la opinión que el idioma inglés se ha convertido en una lengua internacional de mayor alcance y peso global y por tanto de gran impacto sobre las relaciones internacionales. Las causas de este fenómeno son varias y, entre otras, destaca en importancia el hecho de que atrás de este fenómeno está el mundo anglosajón altamente industrializado y potente económica y financieramente. También, es necesario subrayar que este grupo de países supo asegurar de forma paralela el poder informático que también ha alcanzado dominios globales.
¿Cuál es la posición actual del español en esta constelación internacional? Es bien sabido que el español lo hablan aproximadamente 450 millones de personas por lo cual se trata de la segunda lengua del mundo por número de habitantes nativos, inmediatamente después del chino. Paralelamente, el español es también el segundo idioma de comunicación internacional y el tercero más usado en Internet, según un informe divulgado por el Instituto Cervantes20. En este informe se destaca también que el español es un idioma de acogida y de diálogo, un idioma mestizo desde que fue extendido hace cinco siglos al continente americano. En la llamada “sociedad global” que vive en constantes interacciones de diversa índole, incluidas aquellas de confrontación entre culturas, conceptos, ideologías y
doctrinas dispersas en lugares tan alejados geográficamente, todo apunta que el español es una de las tres o cuatro grandes lenguas que influyen canalizando las relaciones internacionales21.
Al analizar el rol del español al nivel internacional cabe destacar que la comunidad hispanohablante de los EEUU de unos 47 millones representa una notable fuerza así como Brasil, cuyo gobierno cree que, en una década, unos 30 millones de personas tendrán este idioma como segunda lengua. Según las estimaciones del Instituto Cervantes para el año 2050 el número de hablantes de español alcanzará más de 550 millones de personas en términos relativos22.
Finalizando, es necesario subrayar que el Instituto Cervantes ha tenido y sigue teniendo la mayor importancia para la proyección internacional del español. Fue fundado por el Gobierno de España en 1991 como un organismo público bajo el alto patrocinio de los Reyes de España. Institucionalmente depende del Ministerio de Asuntos Exteriores y de esta manera cumple una misión – objetivo muy importante: promoción de la lengua, la enseñanza de la lengua española y de las lenguas co-oficiales, difusión de la cultura española e hispanoamericana. En praxis, Madrid ha establecido muy exitosamente una estructura de promoción y fortalecimiento de la imagen española en 86 ciudades de 43 países en los 5 continentes. Con esta estructura de promoción España logró promover paralelamente sus intereses políticos, económicos y comerciales.
1
Sanauja José Antonio. El poder en las relaciones internacionales. Tema 3, Master Ínter universitario en la diplomacia y relaciones internacionales, Escuela Diplomática, Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación. Madrid//
internacionales en el siglo XXI
http://www.maec.es/es/MenuPpal/Ministerio/EscuelaDiplomatica/MasterenD iplomaciayRelacionesInternacionales/Documents/2012TEMA3RR.II.pdf
2
Pérez Gómez Marta M. La nueva hegemonía y sus focos de resistencia, Universidad de la Habana. Departamento de Filosofía y Teoría Política, 2006 // http://www.nodo50.org/cubasigloXXI/congreso06/conf3_pgomez.pdf
3
Pajovic S. Slobodan. ¿El inicio del siglo XXI: América Latina o Sudamérica? La conformación de una nueva geoeconomía sudamericana // Krzwicka Katarzyna (Coordinadora y Editora). Bicentenario de la Independencia de América Latina. Ed. Estudios Iberoamericanos de la UMCS // Editorial de la Universidad Maria Curie-Sklodowska. Lublin. 2012. P. 379-397.
4
Pajovic S. Slobodan. América Latina y las Hegemonías Externas // Monserrat Llairó María (Compiladora): América Latina-Realidades y Controversias a Comienzos del Siglo XXI: Diversos análisis sobre problemáticas socioeconómicas y políticas que atañen a la región, Ed. CEINLADI. Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires. 2014. P. 9-27.
5
Lorot Pascal. Introduction á la Geoeconomie. Paris, Edit. Économique. 2000 // http://cvc.cervantes.es/lengua/anuario/anuario_01/avila/p02.htm
6
Pajovic S. Slobodan. Particularidades de la inserción internacional de América Latina // Un contrapunto con los Balcanes. Nueva Sociedad. N 214. Мarzo-abril de 2008. P. 95-103.
7
Existen varios trabajos sobre ese tema. Se recomienda: Palou Jordi. El concepto de potencia media. Los casos de España y México // Revista CIDOB d’Afers Internacionals. N 26. P. 7-35.
8
Sobre ese tema se recomienda consultar: Tovar Juan. España como una potencia media con presencia global. Madrid, Ed. Real instituto Elcano. 13.2.2014// http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/web/rielcano_es/contenido?W CM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/politicaexteriorespa nola/eee3-2014-tovar-espana-como-potencia-media-con-presencia-global#.VPcuy3zF8pE 9
Pérez Gómez Joaquín. El papel de España en el proceso de paz en la ex Yugoslavia // Girón José y Pajovic Slobodan (Editores). Los nuevos Estados de la antigua Yugoslavia. Oviedo, Ed. Universidad de Oviedo. 1999. P. 293-314.
10
Dong-Chunl Chang. Las relaciones entre Corea y España: presente y futuro // Ojeda Alfonso, Hidalgo Álvaro y Laurentis de Ernesto (Coords.). El ámbito exterior de las relaciones coreanas. Ed. Verbum. 2005. P. 15-21.
11
a) integración europea; b) ser miembro de la OTAN; c) reforzar la influencia internacional a través de su posicionamiento en distintas regiones del mundo: Mediterráneo, los Balcanes, el Margeb, África subsahariana, Asia-Pacífico, y América Latina como prioridad.
12
Colino César. La acción internacional de las comunidades autónomas y su participación en la política exterior española. Fundación Alternativas. Documento de Trabajo. N 10. 2007 //www.falternativas.org/.../5af0_26-09-07_OPEX1.
13
La política española de cooperación internacional para el desarrollo empieza a funcionar en 1988 cuando a través de la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica (SECIPI) se funda la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Esta institución es órgano de gestión de la política española de cooperación internacional para el desarrollo que tiene como objetivo principal expresar la solidaridad de España con los países en desarrollo. La AECID está presente en 33 países y de esta manera intenta contribuir a la erradicación de la pobreza y el hambre en el mundo y ayudar a solución de puntos de crisis, conflictos y así contribuir activamente a la construcción de la paz.
Es interesante que para llevar a cabo sus proyectos y actividades, la AECID ha establecido una amplia estructura exterior, formada por Oficinas Técnicas de Cooperación (OTC), Centros Culturales (CC) y Centros de Formación (CF), situados en los países donde se llevan a cabo estas actividades. Para una mayor información sobre ese tema se recomienda consultar la página
web oficial de AECID //
http://www.exteriores.gob.es/Portal/es/PoliticaExteriorCooperacion/Coopera cionAlDesarrollo/Paginas/Planificaci%C3%B3n.aspx
14
Sobre el balance de una década de la Cooperación Iberoamericana se recomienda leer: Mallo Tomás, Ruiz Jiménez Laura (Coordinadores). El Sistema de Cumbres Iberoamericanas – Balance de una década y estrategias de consolidación. Madrid, Ed. AIETI, Instituto Universitario Ortega y Gasset y Cooperación Española. 2002.
15
Casilda Béjar Ramón. La década dorada de 1990 – 2000 – Inversiones directas españolas en América Latina, Cátedra del Grupo Santander, Dirección Internacional de Empresas. Universidad Antonio Nebrija. España // http://www.eumed.net/ce/rcb-inv.htm
16
Pajovic S. Slobodan. Particularidades de la inserción internacional de América Latina – Un contrapunto con los Balcanes // Nueva Sociedad. N 214. Мarzo-abril de 2008. P. .
internacionales en el siglo XXI
17
Esto se refiere principalmente a México y su potencial económico y político que junto con sus recursos humanos y naturales evidentemente está en la tendencia de crecimiento lo que proyecta una posición redefinida en el ámbito regional latinoamericano pero también internacional. A todo esto hay que añadir que México es miembro de la NAFTA, uno de los fundadores y líderes de la CELAC y participa activa y conjuntamente con Colombia y Perú en la Alianza para el Pacífico. No menos importante parece el dato que México es el segundo país con el mayor número de Tratados de Libre Comercio en el mundo. La red de Tratados de Libre Comercio de México con 43 países, en tres continentes, representa una oportunidad única para el comercio exterior y para la inversión, ya que abre posibilidad de acceso a un mercado potencial de más de mil millones de consumidores, que representa dos terceras partes de las importaciones mundiales y 75 por ciento del PIB mundial.
18
Iberoamérica ha sido siempre una prioridad para la política exterior de España. Esta afinidad se argumenta en la existencia histórica de los lazos humanos, sociales, culturales, políticos, económicos y lingüísticos. Por todo esto, Iberoamérica es una constante en la política exterior de todos los gobiernos de España. Además de lograr unas relaciones equilibradas con todos los países que conforman Iberoamérica. España es un socio-puente clave en las relaciones entre Europa y los países de esa región. Más detalles sobre la política iberoamericana de España se pueden consultar en:
http://www.exteriores.gob.es/Portal/es/PoliticaExteriorCooperacion/Iberoame rica/Paginas/EspEnIberoamerica.aspx
19
Ruis Himenes Laura. Iberoamericka zajednica drzava – neiskoriscene mogucnosti saradnje // Megatrend revija. Belgrado. 2004. N 1.
20
El español ya es el segundo idioma más hablado del mundo // La Vanguardia. Sección de Cultura. Barcelona. 5 de marzo 2015.
21
El español, hablado por 450 millones, el segundo idioma para la comunicación // Agencia EFE. 21/06/2010.
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