LAS FINANZAS EN LA EMPRESA Y EL CAPITAL DE TRABAJO
Finanzas Empresariales
Bloque 1
FEA0120
El presente material recopila una serie de definiciones, explicaciones, ejemplos y ejercicios prácticos de autores especializados que te ayudarán a comprender los temas principales de este bloque.
Las marcas empleadas en la antología son única y exclusivamente de carácter educativo y de investigación, sin fines lucrativos ni comerciales.
Finanzas en la empresa, el capital de trabajo y el efectivo
1. La función de las finanzas en la empresa y el capital de trabajo
1.1. Concepto de finanzas
De acuerdo con Lawrence Gitman y Chad Zutter (2012), las finanzas se definen como “el arte y la ciencia de administrar el dinero” (p. 9). Al respecto, los autores señalan lo siguiente: A nivel personal, las finan- zas afectan las decisiones individuales de cuánto dinero gastar de los ingresos, cuánto ahorrar y cómo invertir los ahorros. En el contexto de una empresa, las finanzas implican el mismo tipo de decisiones:
cómo incrementar el dinero de los inversionistas, cómo invertir el dinero para obtener una utilidad, y de qué modo conviene reinvertir las ganancias de la empresa o distribuirlas entre los inversionistas. Las claves para tomar buenas decisiones financieras son muy similares tanto para las empresas como para los individuos; por ello, la mayoría de los estudiantes se beneficiarán a partir de la comprensión de las finanzas, sin importar la carrera que planeen seguir. El conocimiento de las técnicas de un buen análisis financiero no solo le ayudará a tomar mejores decisiones financieras como consumidor, sino que también le ayudará a comprender las consecuencias financieras de las decisiones importantes de negocios que tomará independientemente de la carrera que usted elija (p. 9).
1.2. División de las finanzas
Para Guadalupe Ochoa (2002) las finanzas se dividen en tres áreas, sobre las cuales se explica lo siguiente:
Campo de acción de las finanzas
Tradicionalmente las finanzas se dividen en tres grandes áreas: “inversiones, finanzas corporativas o administración financiera de empresas e instituciones y mercados financieros.” (p. 5)
Inversiones
Esta rama estudia básicamente cómo hacer y administrar una inversión en activos financieros; por ejemplo, en una acción que representa la propiedad, en alguna proporción, del capital social de una empresa. Si se posee una acción de Teléfonos de México, S. A. de C.V., entonces se es propietario en esa cantidad, de sus activos tales como su planta y equipo, sus terrenos, inventarios y otros bienes, incluyendo sus activos financieros como efectivo, cuentas por cobrar, etcétera. Al poseedor de esta o estas acciones se le denomina “inversionista” y todas las empresas necesitan de inversionistas que aporten dinero para iniciar su operación y/o para llevar a cabo una ampliación a su planta original.
El área de inversiones, además de involucrar al inversionista como principal proveedor de recursos para iniciar la operación de una empresa o ampliar su capacidad actual, implica la búsqueda de la mejor combinación o portafolio de activos financieros en el cual invertir los fondos excedentes de una persona física o moral.
Las personas que se dedican al área de inversiones generalmente trabajan en una institución bancaria o en una casa de bolsa como promotores o analistas; otros trabajan para compañías de seguros y se dedi- can a la administración del portafolio de inversiones de la compañía; también hay quienes trabajan para una firma de consultoría financiera para asesorar a inversionistas individuales acerca de cómo invertir sus fondos excedentes o para la banca de inversión cuya función principal es ayudar a las empresas a obtener capital nuevo de los inversionistas. (Ochoa, 2002, p. 5).
Finanzas corporativas o administración financiera de las empresas
Una empresa es una entidad económica independiente que posee activos tales como efectivo, cuentas por cobrar, inventarios, equipo, etcétera, mismos que ha adquirido mediante las aportaciones de sus dueños que son los accionistas y/o por medio del financiamiento de acreedores, como son los bancos, arrendadoras, etcétera. La palabra independiente significa que, aunque tiene dueños, la empresa debe tener su propia contabilidad independientemente de las otras propiedades que los dueños puedan tener. (Ochoa, 2002, p. 6).
Las compañías pueden estar legalmente constituidas como sociedades, en cuyo caso se les denomina
“personas morales” o pueden pertenecer a una persona física como en el caso en el que hablamos de una “persona física con actividades empresariales”.
La administración financiera de empresas es la más amplia de las tres ramas de las finanzas por lo que ofrece más oportunidades de trabajo. Es importante en todo tipo de compañías, incluyendo bancos y otras instituciones financieras, así como corporativos industriales y comerciales; de igual forma en empresas que pertenecen al gobierno, en escuelas y en hospitales, etcétera.
Ochoa (2002) menciona que la administración financiera de las empresas estudia tres aspectos:
1. La inversión en activos reales como inmuebles, equipo, inventarios, etcétera, la inversión en activos financieros como las cuentas y documentos por cobrar y las inversiones de excedentes temporales de efectivo.
2. La obtención de los fondos necesarios para llevar a cabo las inversiones en activos.
3. Las decisiones relacionadas con la reinversión de las utilidades y el reparto de dividendos. (pp. 6-7).
Instituciones y mercados financieros
Según Ochoa (2002) “las instituciones financieras son empresas que se especializan en la venta, compra y creación de títulos de crédito […] que son activos financieros para los inversionistas y pasivos para las compañías que toman los recursos para financiarse.” (p. 5). Los bancos comerciales o de primer piso,
casas de bolsa, asociaciones de ahorro y préstamo, compañías de seguros, arrendadoras financieras, sociedades financieras de objeto limitado y uniones de crédito son ejemplos de instituciones financieras.
Su labor es transformar activos financieros de una forma a otra. Por ejemplo, un banco transforma un depó- sito en cuentas de ahorros en capital más intereses para el inversionista a través del proceso de conceder préstamos a empresas y/o personas físicas que requieren de financiamiento. (Ochoa, 2002, p. 5).
Esos mercados son los espacios en los que operan las instituciones financieras para llevar a cabo la compra y venta de los títulos de crédito, tales como las acciones, las obligaciones, el papel comercial, etcétera, y este mercado se conoce como “mercado de valores”. En la división tradicional de finanzas, las instituciones y mercados financieros se consideran conjuntamente, ya que las instituciones son los participantes más importantes en este mercado.
Las instituciones financieras están involucradas principalmente con el manejo de activos financieros. Esto difiere de la labor que desarrolla, por así decirlo, una compañía manufacturera. La empresa Ford, por ejemplo, está en el negocio de producción de autos y debe comprar acero y otros insumos y transformarlos físicamente en un producto terminado. Para lograr esto, requiere de una enorme inversión en activos reales, como maquinaria, equipo, herramienta, edificios, bodegas, etcétera. Los insumos y el producto terminado obtenido son la principal diferencia. Los activos “físicos” juegan un papel mucho menos importante para las instituciones financieras. Ciertamente, muchos bancos tienen edificios donde labora el personal, pero no tienen maquinaria y equipo de producción.
Tanto el banco como la compañía manufacturera buscan lograr una utilidad. Un banco la obtiene cuando otorga un servicio a sus clientes y transforma un tipo de activo financiero en otro. (Ochoa, 2002, p. 6).
Igualmente, una compañía manufacturera lo logra cuando transforma bienes materiales en un producto terminado con más valor. “Muchos ejecutivos financieros trabajan para instituciones financieras incluyendo bancos, compañías de seguros, casas de bolsa, instituciones de ahorro y préstamo y uniones de crédito.”
(Ochoa, 2002, p. 6). Para obtener éxito, se necesita un conocimiento amplio de los “diferentes factores que causan que las tasas de interés aumenten o disminuyan, de las regulaciones a las que las institucio- nes financieras están sujetas y de los tipos de instrumentos financieros” (Ochoa, 2002, p. 6), existentes.
Como puede observarse, y según propone Ochoa, las tres grandes áreas de las finanzas se interrela- cionan entre sí. Por ejemplo, cuando una compañía planea realizar una expansión, las tres ramas están involucradas: el área de finanzas corporativas, dentro de la empresa, “analiza la obtención de los fondos y su aplicación; en este caso el administrador financiero deberá determinar qué es mejor entre emitir ac- ciones” (p. 10), o contratar deuda y utilizar los recursos obtenidos de esa emisión para hacer la inversión en activos reales.
Por otra parte, el área de inversiones estudia la transacción desde el punto de vista del inversionista o comprador potencial del título de crédito que la empresa va a emitir y deberá determinar si se generará un buen nivel de rendimiento para él; y, por último, en el campo de las instituciones y mercados financieros se estudia la manera en la cual el mercado permitirá a la compañía emitir acciones o contratar el financiamiento
y, por supuesto involucra a las instituciones financieras que asesorarán a la empresa en este objetivo. En otras palabras, las instituciones y mercados financieros funcionan como un intermediario entre el negocio y el inversionista.
Según Ochoa, es necesario “hacer notar la diferencia en cuanto a la obtención y utilización de recursos entre una institución financiera y una empresa.” (p. 10). En una empresa comercial o manufacturera, “el administrador financiero adquiere fondos en el mercado financiero” (p.10), e invierte estos fondos en ac- tivos reales. Por ejemplo, el administrador financiero de una empresa comercial puede pedir un préstamo (transacción en el mercado financiero) para comprar inventarios (inversión en activo real). En las insti- tuciones financieras, sin embargo, el administrador financiero adquiere fondos en el mercado financiero y los invierte en activos financieros: el administrador financiero de un banco “puede recibir depósitos (o pedir prestado en el mercado financiero) y prestar esos fondos a un cliente que desea comprar una casa (otra transacción en el mercado financiero)” (Ochoa, 2002, p. 10).
Según Ochoa (2012) las tres áreas de finanzas que se han descrito son complementarias entre sí. Los administradores financieros de una empresa deben tener contacto con las instituciones financieras, como los bancos y las casas de bolsa, para obtener préstamos y/o vender títulos de crédito, como acciones y obligaciones de la empresa en el mercado de valores, y los funcionarios de estas instituciones financieras deben buscar a los inversionistas y presentarles los títulos de crédito emitidos por la empresa dentro de las opciones de inversión (p.12).
1.3. Funciones de las finanzas empresariales
Ahora bien, respecto a las finanzas corporativas, Alanís (2002) enlista las responsabilidades del admi- nistrador financiero, equivalentes en la práctica, a las funciones de las Finanzas Empresariales:
Responsabilidades del administrador financiero:
Presupuestación y planeación a largo plazo
Según Alanís (2002) “el administrador financiero debe interactuar con otros ejecutivos para conocer sus estimaciones y poder pronosticar o determinar el futuro de la empresa.” (p. 55). Así, el gerente de mercadotecnia llevará a cabo un estimado de la demanda futura de los clientes, el gerente de ingeniería determinará la maquinaria y equipo necesarios para la generación de las mercancías demandadas, el gerente de producción determinará el nivel de trabajo que será posible terminar para después establecer un calendario de entregas y facturación por periodo y, finalmente, “el administrador financiero, con base en toda esta información, determinará el origen y aplicación de los recursos necesarios para llevar a cabo la operación de la empresa.” (pp. 55-56).
Decisiones de inversión y financiamiento de bienes de capital e inventarios
Una empresa exitosa generalmente tiene un rápido crecimiento en sus ventas y esto requiere de inversiones adicionales en planta y equipo, en inventarios y en cuentas por cobrar. El administrador financiero debe ayudar
a determinar la tasa de crecimiento en ventas, a decidir qué activos son más convenientes de adquirir y cuál es la mejor manera de financiarlos. Al estudiar la forma de financiar los activos, el administrador debe tener en cuenta que puede utilizar los recursos que se han generado por la operación del negocio en el último ejer- cicio, hacer una emisión de acciones o contratar pasivos, ya sea de corto o largo plazo (Alanís, 2002, p. 56).
Administración de las cuentas por cobrar y el efectivo
El administrador financiero tiene también como responsabilidad la determinación del periodo de financia- miento que será otorgado a los clientes y llevar a cabo una cobranza efectiva de estas cuentas, ya que su cobro oportuno permitirá sufragar los gastos de operación y financieros que estén bajo presupuesto para determinado periodo (Alanís, 2002, p. 56).
Coordinación y control de las operaciones
El administrador financiero debe interactuar con otros ejecutivos para asegurar que la empresa esté operando lo más eficientemente posible. Todas las decisiones administrativas tienen implicaciones fi- nancieras y todos los administradores o gerentes (financieros y no-financieros) necesitan tomar esto en cuenta. (Alanís, 2002, p. 56). Por ejemplo, las decisiones de mercadotecnia afectan el crecimiento en ventas, lo cual a su vez afecta la cantidad de inversión requerida, tanto en activos fijos como en inventa- rios. Entonces, antes de tomar cualquier decisión de mercadotecnia, debe considerarse cómo afectará y será afectada por factores tales como disponibilidad de fondos, políticas de inventarios y capacidad de planta, por ejemplo.
Relacionarse con los mercados financieros
“El administrador financiero debe interactuar con el mercado de dinero y capitales; estos mercados forman parte del mercado financiero.” (Alanís, 2002, p. 56). Los mercados financieros, de los cuales se obtiene recursos, así como las acciones y obligaciones afectan a la empresa.
De tal manera que, el responsable de tomar decisiones respecto a los activos que debe adquirirse, así como de la manera en que deben ser financiados, es el administrador financiero. Cuando el administra- dor ejerce estas responsabilidades de manera adecuada, el valor de la empresa se incrementa para los accionistas, así como para los clientes y empleados, quienes se benefician directamente.
El tamaño de la empresa determinará la forma en que las responsabilidades de la administración financiera deban ser asignadas a una o varias personas. En empresas pequeñas, una sola persona puede hacerse cargo de la responsabilidad; sin embargo, conforme el negocio va creciendo, se hace necesario dividir las funciones y así van surgiendo los puestos de director de finanzas, contralor general, tesorero (Bueno, s.f, p. 5).
1.4. Objetivo de optimizar el uso del capital
A partir de lo anterior, se puede asegurar que, al optimizar el uso del capital, se estará incrementando el valor de la empresa y, por ende, la riqueza de los accionistas: éste debe ser el objetivo final.
Al respecto, Lawrence Gitman y Chad Zutter (2012) aseguran que se debe maximizar la riqueza de los accionistas:
Las finanzas nos dicen que la meta primordial de los administradores es maximizar la riqueza de los dueños de la empresa: los accionistas. La mejor y más sencilla medida de la riqueza del accionista es el precio de las acciones de la compañía, de manera que los libros de texto (incluido este) recomiendan a los administradores hacer lo necesario para incrementar el precio de las acciones de la empresa. Un error común es que cuando las empresas se esfuerzan por hacer felices a los accionistas, lo hacen a expensas de otros participantes empresariales, como los clientes, empleados o proveedores. Esta línea de pensamiento ignora el hecho de que, en la mayoría de los casos, para enriquecer a los accionistas, los administradores deben primero satisfacer las demandas de esos otros grupos de interés. Recuerde que los dividendos que reciben los accionistas en última instancia provienen de las utilidades de la empresa. No es posible que una compañía pueda enriquecer a sus accionistas si sus clientes están descontentos con sus productos, sus empleados están buscando trabajo en otras empresas, o sus proveedores se resisten a suministrar materias primas; una compañía así probablemente tendrá menos utilidades en el largo plazo que una organización que administra mejor sus relaciones con estos participantes empresariales.
Por lo tanto, sostenemos que la meta de la empresa, y también la de los administradores, debe ser maximizar la riqueza de los propietarios para quienes se trabajan, o lo que es lo mismo, maximizar el precio de las ac- ciones. Esta meta se traduce en una sencilla regla de decisión para los administradores: tan solo emprenda actividades que incrementen el precio de las acciones. Si bien esta meta parece sencilla, su implementación no siempre es fácil. Para determinar si una operación particular aumentará o disminuirá el precio de las ac- ciones de la empresa, los administradores tienen que evaluar el rendimiento (flujo neto de entrada de efectivo contra flujo de salida) de la operación y el riesgo asociado que puede existir (p. 9).
La siguiente figura describe cómo es el proceso de maximización de las riquezas., en la cual se puede observar que “las variables clave que los administradores deben considerar cuando toman decisiones de negocios son el rendimiento (flujos de efectivo) y el riesgo” (p. 9).
Figura 1. Maximización del precio de las acciones
Fuente: Gitman y Zutter (2012).
Gerente financiero
Alternativa de decisión financiera
acción a realizaro
¿Se incrementa el precio de
las acciones? Sí Aceptar
Rechazar
¿Rendimiento?
¿Riesgo?
No Maximación del precio de las acciones Decisiones financieras y precio de las acciones
Gitman y Zutter (2012) se cuestionan a cerca de ¿Cómo se pueden maximizar las utilidades? Responden a este cuestionamiento planteado que maximizar el precio de las acciones de una empresa es equivalente a maximizar las utilidades, pero esto no siempre es cierto.
Las corporaciones por lo general miden sus utilidades en términos de ganancias por acción (gpa), las cuales representan el monto obtenido durante el periodo para cada acción común en circulación. Las gpa se calculan al dividir las ganancias totales del periodo que están disponibles para los accionistas comunes de la empresa entre el número de acciones comunes en circulación. (p.10).
Figura 2. Ganancias por acción
Fuente: Gitman y Zutter (2012)
Figura 3. Ejemplo de GPA
Fuente: Gitman y Zutter (2012).
Ganancias por acción (GPA)
Monto obtenido durante el periodo por cada acción común en circulación, que se calcula al dividir las ganancias
totales del periodo que están
disponibles para las acciones comunes de la empresa entre el número de acciones en circulación.
Nick Dukakis, gerente financiero de Neptune Manufacturing, un fabricante de refacciones para motores sumergibles, está tratando de elegir entre dos inversiones:
Rotor y Valve. La siguiente tabla muestra las ganancias por acción (GPA) que se espera de cada inversión durante su vida de tres años.
De acuerdo con la meta de maximizar las utilidades, Valve sería mejor opción en vez de Rotor porque genera un total mayor de ganancias por acción durante el
periodo de tres años (GPA de $3.00 en comparación con GPA de $2.80) Ganancias por acción (GPA)
Inversión
Rotor $1.40
0.60
$1.00 1.00
$0.40 1.40
$2.80 3.00 Valve
Año 1 Año 2 Año 3 Total correspondiente a los años 1,2 y 3
Gitman y Zutter se cuestionan: ¿maximizar las utilidades trae consigo el precio más alto posible de las acciones? Responden a este cuestionamiento diciendo que no y destacan 3 causas posibles:
Primero, el tiempo de los rendimientos es importante. Una inversión que ofrece una utilidad menor en el corto plazo tal vez sea preferible que una que genera mayor ganancia a largo plazo.
Segundo, las utilidades no son lo mismo que los flujos de efectivo. Las utilidades que reporta una empresa son simplemente una estimación de cómo se comporta, una estimación que se ve influida por muchas decisiones de contabilidad que toma la empresa cuando elabora sus estados financieros. El flujo de efec- tivo es un indicador más directo del dinero que entra y sale de la compañía. Las compañías tienen que pagar sus facturas en efectivo, no con utilidades, de modo que el flujo de efectivo es lo que más interesa a los gerentes financieros.
Tercero, el riesgo es un tema muy importante. Una empresa que tiene pocas ganancias, pero seguras, podría tener más valor que otra con utilidades que varían mucho (y que, por lo tanto, pueden ser muy altas o bajas en momentos diferentes). (Gitman y Zutter, 2012, p. 10).
Tiempo
Es un factor importante que puede afectar las finanzas.
Puesto que la compañía puede ganar un rendimiento de los fondos que recibe, la recepción de fondos más rápida es preferible que una más tardía. En nuestro ejemplo, a pesar de que las ganancias totales de Rotor son menores que las de Valve, Rotor ofrece ganancias por acción mucho más altas en el primer año. Los rendimientos más altos del primer año se podrían reinvertir para generar ganancias mayores en el futuro.
(Gitman y Zutter, 2012, p. 10).
Flujos de efectivo
Gitman y Zutter (2012), explican que las utilidades no necesariamente generan flujos de efectivo dispo- nibles para los accionistas. Es decir, no existe una certeza de que “el consejo directivo incremente los dividendos cuando las utilidades aumentan”. (p. 11).
La técnica de contabilidad y suposiciones de una compañía, muestran en algunas ocasiones, una utili- dad positiva, incluso cuando el flujo de efectivo de salida sobrepasa los flujos de entrada. Es importante decir que, las ganancias altas no siempre significan que el precio se eleve o sean más altas las acciones.
Únicamente, esto sucede, cuando se incrementan las ganancias, acompañado de un alza en los flujos de efectivo futuros; en este caso, se puede esperar que se eleve el precio de las acciones.
Por ejemplo, una compañía con productos de alta calidad que se venden en un mercado muy competitivo podría incrementar sus ganancias reduciendo significativamente sus gastos de mantenimiento de equipo.
Los gastos de la empresa se reducirían, incrementando así sus utilidades. Pero si la reducción en gastos de mantenimiento implica una calidad más baja del producto, la empresa puede dañar su posición competitiva, y el precio de las acciones podría caer en la medida en que muchos inversionistas bien informados vendan
sus acciones antes de que los flujos de efectivo futuros disminuyan. En este caso, el incremento en las ga- nancias se acompaña por una disminución en los flujos de efectivo futuros y, por lo tanto, por un precio más bajo de las acciones. (Gitman y Zutter, 2012, p. 11).
Riesgo
Para Gitman y Zutter (2012) “el hecho de maximizar las utilidades también ignora el riesgo, es decir, la posibilidad de que los resultados reales difieran de los esperados. Una condición básica de la adminis- tración financiera es que exista un equilibrio entre el rendimiento (flujo de efectivo) y el riesgo.” (p. 11). De tal forma que, el riesgo y el rendimiento son factores que determinan el precio de las acciones, las cuales representan la riqueza de los propietarios de la empresa.
Así, “el flujo de efectivo y el riesgo afectan el precio de las acciones de manera diferente: si se mantiene el riesgo constante, un flujo de efectivo mayor se relaciona generalmente con un precio más alto de las acciones.” (Gitman y Zutter, 2012, p. 11). Por otro lado, si el flujo de efectivo se mantiene de manera cons- tante, existe un riesgo mayor, que genera un precio más bajo de las acciones porque a los accionistas no les agrada el riesgo. Por ejemplo:
Steve Jobs, director general de Apple, tuvo que ausentarse por un problema serio de salud y, como resulta- do, las acciones de la empresa bajaron. Esto ocurrió no porque disminuyera el flujo de efectivo en el corto plazo, sino en respuesta al incremento en el riesgo de la empresa: existe la posibilidad de que la ausencia de liderazgo en la empresa produzca una reducción en los flujos de efectivo futuros. En pocas palabras, el aumento en el riesgo reduce el precio de las acciones de la empresa. En general, los accionistas tienen aversión al riesgo, es decir, deben recibir una compensación por un riesgo mayor. En otras palabras, los inversionistas esperan tener rendimientos más altos con inversiones más riesgosas, y aceptan rendimientos más bajos en inversiones relativamente seguras. El aspecto clave, que se analizará a fondo en el capítulo 5, es que las diferencias en el riesgo afectan de manera muy significativa el valor de una inversión. (Gitman y Zutter, 2012, p. 11).
Otro de los cuestionamientos que se plantean dichos autores es: ¿qué pasa con los participantes empre- sariales? Responden a este cuestionamiento diciendo que, “Si bien maximizar la riqueza de los accionistas es la meta principal, muchas compañías amplían su enfoque para incluir los intereses de los participantes empresariales, además de los intereses de los accionistas.” (Gitman y Zutter, 2012, p. 10).
Los participantes empresariales son:
Los empleados.
Clientes.
Proveedores.
Acreedores.
Propietarios.
Otros grupos de interés con una relación económica con la empresa.
Según Gitman y Zutter “Una compañía con un enfoque en los participantes empresariales evita consciente- mente acciones que podrían ser perjudiciales para ellos”. (p. 11). Es decir, uno de los objetivos principales no sólo es incentivar y maximizar el confort y la tranquilidad de los participantes empresariales, sino que, éste sea constante y así mantenerlo. De tal modo que:
Enfocarse hacia los participantes empresariales no afecta la meta de maximizar la riqueza de los accionistas.
Con frecuencia este enfoque se considera como parte de la “responsabilidad social” de la empresa. Se espera otorgar un beneficio a largo plazo a los accionistas manteniendo relaciones positivas con los participantes empresariales. Estas relaciones deben disminuir al mínimo la rotación de los participantes empresariales, los conflictos y los litigios. Desde luego, la compañía logrará más fácilmente su meta de maximizar la riqueza de los accionistas fomentando la cooperación con los demás participantes empresariales, en vez de entrar en conflicto con ellos. (Gitman y Zutter, 2012, pp.10-11).
El papel de la ética en los negocios. Representa un elemento fundamental para un desarrollo exitoso de la empresa en cuestión. Se define como:
El conjunto de normas de conducta o juicio moral que se aplican a los individuos que participan en el co- mercio. Las violaciones de esas normas en las finanzas implican varias acciones: “contabilidad creativa”, administración de las ganancias, presupuestos financieros engañosos, mal uso de información privilegiada, fraude, pagos exorbitantes a los ejecutivos, atraso en la fecha de opciones de suscripción de acciones, so- bornos y cobro de comisiones. La prensa financiera ha informado en años recientes sobre violaciones a las normas éticas que involucran a compañías bien conocidas como Apple y Bank of America. Como resultado, la comunidad financiera desarrolló y reforzó normas de ética. El objetivo de tales normas es motivar a los participantes en los negocios y en los mercados para que se apeguen tanto a la letra como al espíritu de las leyes y regulaciones relacionadas con la práctica empresarial y profesional. La mayoría de los líderes empresariales creen que las compañías realmente fortalecen sus posiciones competitivas al mantener altos estándares éticos. (Gitman y Zutter, 2012, p.12).
1.5. Las finanzas y su relación con los diferentes departamentos
La empresa es un “un sistema compuesto de subsistemas o unidades totalmente integradas. Cada unidad debe operar a la luz de objetivos empresariales, complementando la labor de las demás.” (Editorial, 2013).
Abordando el tema desde la perspectiva funcional, existen tres áreas que complementan al área financiera:
Área laboral o manejo de personal.
Área de mercados o ventas.
Área de producción.
Las implicaciones legales del área laboral son un elemento esencial de los costos para una empresa. De manera que, “un ambiente laboral estable garantiza en buena proporción el logro de los objetivos finan- cieros.” (Editorial, 2013). Ahora bien, la antigüedad que generan los empleados en una empresa puede
ocasionar situaciones costosas para la misma; aunque, en muchos casos, ésta se ve recompensada por la capacidad, compromiso y experiencia del trabajador, pues no es factible remplazarlo fácilmente en un corto plazo. Es responsabilidad del director financiero estar atento a esta situación, o a los conflictos que surjan y que puedan dañar las finanzas.
Ahora bien, “el área de mercados determina en buen grado los ingresos operacionales de una empresa.”
(Editorial, 2013). Ya que éstos son fundamentales para tener una política financiera sana. Además, “los esfuerzos de ventas, cuando se cristalizan en mayores unidades vendidas, permiten al gerente financie- ro disponer de más recursos para cumplir sus objetivos, siempre y cuando haya un adecuado control y manejo de los costos y gastos.” (Editorial, 2013).
El departamento de mercadeo genera información importante para la gestión financiera. Pues, el pro- nóstico de ventas es uno de los más útiles, ya que “constituye la base para el presupuesto de efectivo y los Estados Financieros proyectados o presupuestados.” (Editorial, 2013).
En algunas ocasiones ocurren conflictos respecto al manejo de los inventarios. El ejecutivo de ventas es el responsable y el que tiende a favorecer los altos niveles; todo esto, buscando garantizar el suministro oportuno a los clientes. Los niveles deseables del costo y los riesgos son responsabilidad del departa- mento de finanzas. Por último, el área de producción no debe escapar al análisis financiero. Aspectos tales como la capacidad instalada, proyectos de ensanche, costo de la mano de obra y de la materia prima, productividad y aprovisionamiento de materia prima, son datos que permiten al Departamento de Finanzas proyectar las necesidades de recursos y plantear soluciones a la luz de la situación actual y futura del flujo de fondos. (Editorial, 2013).
2. El capital de trabajo
2.1. Definición de capital de trabajo
Se conocerá como capital de trabajo a los recursos que la empresa requiere para desarrollar sus opera- ciones económicas a corto plazo, con el fin de cubrir sus necesidades en tiempo.
Dicho de otra forma, el capital de trabajo son las inversiones en activos corrientes, también conocidos como activos circulantes, que debe realizar una empresa para financiar un ciclo productivo.
Por lo tanto, el estudio, análisis y administración del capital de trabajo son de gran importancia para la empresa, ya que le permiten dirigir sus actividades operativas sin restricciones financieras, permitiéndole con ello, hacer frente a situaciones emergentes sin riesgo de un caos financiero. Paralelamente, el buen manejo del capital de trabajo posibilita el pago oportuno de las deudas (obligaciones), asegurando así el crédito de éstas.
2.2. Integración del capital de trabajo
A su vez, el capital de trabajo, que para fines prácticos abreviaremos como: ct, a partir de ahora, incluye los recursos propios de la empresa y otros que no son propios, es decir, ajenos, pero necesarios. Los recursos propios se llaman activo circulante y deben cumplir con el criterio de ser: disponible, exigible y realizable.
Disponible: está constituido por las cuentas que representan a aquellos bienes que pueden ser utilizados para pagar las deudas a su vencimiento. Las cuentas que lo representan son el efectivo en caja, saldos en cuentas bancarias e inversiones a corto plazo.
Exigible: se consideran dentro de esta clasificación a todos los derechos o títulos que posee la empresa, representados por los valores por cobrar a terceros en el corto plazo, es decir, aquí se agrupan las cuentas que son generadas por las ventas de bienes y servicios realizados por la empresa en el desarrollo normal de su actividad económica, anticipos a proveedores, así como préstamos al personal y accionistas.
Realizable: conformado por los inventarios de las mercaderías en las empresas comerciales destina- dos a las ventas, inventarios o existencias de materias primas, artículos terminados y, en el caso de las empresas industriales, productos en proceso.
Los recursos ajenos se llaman pasivo circulante y son de carácter exigible.
Exigible: contiene las cuentas de los acreedores (impuestos, pagos anticipados de clientes, entre otras contribuciones), las facturas de los proveedores por pagar, las cuentas de las instituciones bancarias cuyos saldos acreedores son menores a un año, sobregiros ocasionales y cualquier otra cuenta que no exceda el límite del corto plazo (un año).
2.2.1. Capital de trabajo neto
Para Stephen, Randolph y Jeffrey (2012) el capital de trabajo neto, que para fines prácticos abreviaremos como (ctn) es:
(…) igual a activo circulante menos pasivo circulante. El Capital de Trabajo Neto es positivo cuando el activo circulante es mayor que el pasivo circulante. Esto significa que el efectivo que esté disponible a lo largo de los 12 meses siguientes será mayor que el efectivo que debe pagarse. (p. 28)
Ahora bien, otra forma de nombrar al ctn es fondo de maniobra. Sin importar cómo se le denomine, este concepto se puede resumir en la siguiente fórmula: capital de trabajo neto = activo circulante – pasivo circulante.
Figura 4. Capital de trabajo o fondo de maniobra
Fuente: Castells del Río (2013).
Sobre el tema, Ross, Westerfield y Jaffe (2012) exponen que:
(…) el capital de trabajo neto se define como la diferencia entre los activos corrientes de la empresa y sus pa- sivos corrientes. Cuando los activos corrientes exceden a los pasivos corrientes, la empresa tiene un capital de trabajo neto positivo. Cuando los activos corrientes son menores que los pasivos corrientes, la empresa tiene un capital de trabajo neto negativo. (p. 594).
CAPITAL DE TRABAJO O FONDO DE MANIOBRA Activo
corriente
Pasivo corriente
Activo
fijo Recursos
permanentes Fondo de
maniobra
Fondo de maniobra
Es la parte del activo que no está financiada por el exigible a corto plazo.
Es la parte de recursos permanentes que no financia al activo fijo.
2.3. Ciclo del capital de trabajo
Por otra parte, resulta importante explicar el concepto de ciclo operativo, que, para fines prácticos, abre- viarnos como (co); el cual, permite una mayor comprensión acerca del capital de trabajo (ct).
El co representa los días que transcurren desde el momento que se compran los insumos, hasta el instante en que se recibe el pago por la venta de los productos que se elaboraron a partir de éstos. Si una empresa fabrica manteles, por ejemplo, el co inicia con la compra de insumos para manufacturarlos y finaliza con su venta.
A su vez, el co está compuesto por la suma del ciclo de producción (cp) y el ciclo de cobranza (cc), también conocido como ciclo de venta (cv). Por un lado, el cp refiere al número de días que toma producir. El cc, por su parte, comprende los días que toma la venta del producto y su respectiva cobranza. Esto sería, continuando con el ejemplo, cuánto tiempo tardaría en producir un mantel y cuánto en venderlo.
Gráficamente, el co posee la siguiente forma:
Figura 5. Ciclo operativo y ciclo de caja
Fuente: Castells del Río (2013).
En otro orden de ideas, es importante aclarar un error que se encuentra relacionado al manejo del ct. Comúnmente se cree que una empresa que vende de contado no requiere ct. Esto es falso.
Miremos el cuadro anterior para comprenderlo mejor: si una empresa vende al contado, no tiene cc, pero sí co. Dicho de otra forma, ésta necesitará financiar el número de días que le tomará comprar los insumos y vender el producto.
Otro punto importante que resaltar es el siguiente: si una empresa está considerando otorgar un mayor número de días crediticios a sus clientes, entonces su co se incrementará como una consecuencia directa del aumento en el cc, por lo que la empresa requerirá más ct.
Retomando el ejemplo anterior, si la empresa tarda 80 días en fabricar y vender un mantel, sumado a los 70 días que demora en cobrar esa venta, entonces el co del negocio será de 150 días. A partir de esto, se concluye que la empresa dedicada a la venta de manteles necesita financiar caja, es decir, cuentas por cobrar e inventarios durante ese periodo.
Ahora bien, en este proceso no está incluido un elemento que disminuye la cantidad de días: los provee- dores. Éstos al otorgar crédito, reducen la necesidad de financiar los 150 días que se tarda la producción, venta y cobranza de la mercancía.
Continuando con el ejemplo, esta empresa ha conseguido que sus proveedores le otorguen un plazo de pago que, en promedio, suma 32 días. En este sentido cabe preguntarse: ¿la percepción de los días que debe financiar se ve modificada? La respuesta es sí, ya que desde ahora sólo necesitará recursos para 118 días. Los otros 32 serán financiados por los proveedores.
En este escenario debe estar presente el resto de las actividades de la empresa: conseguir recursos de bancos, de accionistas que tienen un costo, de proveedores que no lo tienen, de su caja, de las cuentas por cobrar, además de los inventarios. Dichas tareas le permitirán continuar produciendo y vendiendo mientras cobra a sus clientes.
2.4. Equilibrio y nivel óptimo del capital de trabajo
El monto o cantidad adecuada del capital de trabajo (ct) se determina a partir del estudio de los siguientes factores que lo afectan:
La necesidad de la inversión.
La capacidad de endeudamiento.
El plazo de los vencimientos.
Bajo estas circunstancias, un ct adecuado otorga la capacidad de soportar periodos de depresión.
Por otro lado, es menester señalar que no existen reglas fijas para conocer las necesidades exactas del ct. Algunos expertos indican que debe existir una proporción de 2 a 1, es decir, $2 de activo circulante por cada $1 de pasivo circulante. Esta relación no es muy confiable, dado que existen diferentes rubros en el activo circulante, cada uno con diferente grado de liquidez. Lo anterior provoca que se reflexione acerca de la mejor forma para conocer la cantidad adecuada de ct: la liquidez de la empresa.
Por su parte, las necesidades de ct de una empresa dependen de los siguientes factores:
1. Actividad de la empresa
El giro del negocio es el principal elemento a considerar, para determinar el grado de necesidad de un ct, puesto que no todas las empresas necesitan la misma proporción de capital de trabajo. Por mencionar un ejemplo, una empresa de transformación requiere mayor cantidad de ct que una empresa de servicios, ya que la primera necesita una inversión más profunda en cuestión de materias primas, producción y artículos terminados.
2. Tiempo requerido para abastecerse de las mercancías y su costo unitario
A mayor tiempo de fabricación, más ct será necesario y éste variará dependiendo del costo unitario de los productos vendidos.
3. Volumen de Ventas
Hay una relación directa entre el volumen de ventas y las necesidades de ct, debido a la inversión de éste en el costo de las operaciones, los inventarios y las cuentas por cobrar. En este sentido, se muestra lógico que, a mayor volumen de las operaciones, la cantidad de ct requerido será mayor.
4. Condiciones de Compra
Las condiciones de compra referentes a las materias primas determinarán si los requerimientos de ct serán mayores o menores: a mayor plazo otorgado por los proveedores, menor será la cantidad de efectivo que se invertirá en el inventario.
5. La Rotación de Inventarios y Cuentas por Cobrar
Mientras mayor sea el número de veces que los inventarios son vendidos y repuestos, menor será la cantidad de ct que hará falta. La rotación elevada de inventarios debe estar acompañada de una elevada rotación de cuentas por cobrar para que el ct no esté inmovilizado, consiguiendo así que esté disponible para usarse en cualquier momento del ciclo de las operaciones.
6. Riesgo de una baja de valor del Activo Circulante
Una baja o disminución en el valor real en comparación con el valor de los libros de los valores negocia- bles, los inventarios y las cuentas por cobrar, dará como resultado un ct menor, por lo tanto, mientras más grande sea el riesgo de una pérdida, mayor será el importe del ct que deberá tenerse disponible a fin de mantener el crédito de la empresa.
A continuación, se ofrecen 5 aspectos que harán más eficiente el ct:
Otorgar crédito sólo a clientes confiables.
Acelerar el proceso de cobranzas, inclusive otorgando descuento por pronto pago.
Mantener los inventarios al mínimo. Evitar al máximo materiales de lento movimiento y cambiarlos por materiales de alta rotación.
Tomar crédito de proveedores al plazo más largo posible, siempre y cuando no represente un incremento en el precio de los materiales o genere costos financieros.
Otorgar plazo de crédito a clientes menores al plazo que otorgan los proveedores.
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