Hello, Sexy Perv Phone Line (By Yuri) Capítulo 1: Prologue
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Notas de MizukyChan:
Hola gente linda, bienvenidos a una nueva traducción. En este caso, el sexy y dramático fic “Aló. Línea telefónica sexy y pervertida” y les cuento que cada capítulo tiene su nombre, pero lo dejaré en inglés y les comentaré cuál es la traducción más apropiada para él. En este caso es un “prólogo” que nos contará del inicio de toda la trama de la historia. Quiero que pongan especial atención en el carácter del pequeño Bill y de cómo actúa su familia con él, porque serán clave para el desarrollo de la historia. Beshoshs y que disfruten el primer capítulo.
& Capítulo 1 &
Un pequeñito rubio corría por la casa, con una animal de peluche blanco en sus brazos. Había estado despierto por dos horas, esperando a que su madre regresara trayendo a su hermana. Era el segundo día de escuela para la hermana de Bill, y él no podía esperar a que ella regresara y le contara todo sobre el colegio. El pequeño Bill tenía sólo tres añitos, mientras que su hermana era cinco años mayor y podía ir a la escuela, cuando él debía quedarse en casa con la niñera.
Bill se apresuró hasta el gran ventanal que daba a la calle y esperó allí de forma impaciente. La niñera entró de prisa a la sala, desesperada buscando al pequeño.
—¿Bill, qué estás haciendo allí? —La mujer lo miró a la distancia.
—Estoy esperando a Soppy —El niño la miró de vuelta.
—¿Bueno, por qué no la esperas en tu…
De pronto, Bill escuchó cómo se cerraba la puerta de un auto e inmediatamente supo que era su mamá. Chilló emocionado y corrió hacia la entrada. El pequeño se estiró para alcanzar el pomo y abrir, pero estaba muy alto. Así que se movió un poco y esperó a que la puerta se abriera por sí sola.
—Hola, estoy en casa —La voz de la madre de Bill apareció en la habitación.
—¡Mami! —Bill saltó de arriba abajo sin parar.
—Hola, Bill —La mujer le sonrió—. ¿Por qué estás tan emocionado?
—¿Dónde está Soppy?
—Bill —Una niñita de cabello negro apareció junto a su madre y miró a su hermano—.
Es Sophie, no Soppy
—¡Soppy! —Bill corrió hacia la niña y la rodeó con sus bracitos—. ¡Escuela, Soppy, escuela!
—Ahora no, Bill. Invité a un amigo y tenemos que hacer tareas.
Bill se separó de ella y se sintió confuso. ¿Sophie tenía amigos? ¿Desde cuándo?
¿Cómo fue que Bill no se dio cuenta antes?
—Está bien Sophie. Deja que se quede con nosotros —Bill miró más allá de su hermana, para ver a un chico rubio que los observaba. Los ojos del pequeño de tres añitos, se abrieron grandemente, al notar que el rubio más grande se acercaba. Bill tenía la impresión de que estaba viendo a un ángel. El rubio mayor se paró frente a Bill y se inclinó hacia él.
—Hola, soy Tom —El rubio le sonrió.
Bill se quedó mirándolo y se sonrojó. ¿Quién era este chico?
& Seis años después &
Era el primer día de Bill en su nueva escuela. Estaba demasiado estresado, porque siempre tenía a su madre o incluso a su hermana para apoyarlo, pero hoy, estaba completamente solo. Y aunque ya tenía nueve años, no podía evitar tener ganas de llorar. Solamente quería que ese día terminara, para poder esconderse en su cuarto hasta el día siguiente.
Y, a diferencia de lo que Bill esperaba, el día pasó bastante rápido, así que se apresuró hasta la salida para esperar el coche de su mamá. Pero en esa ocasión, no fue su mamá quien lo fue a recoger; era un rubio de rastas, cinco años mayor que Bill.
El pequeño pelinegro sonrió y corrió para abrazarlo fuertemente.
—Hey, Bill —Tom sonrió y le devolvió el abrazo al chico—. ¿Cómo estuvo tu primer día en esta escuela?
—¡Muy largo! —Se quejó Bill—. No podía esperar a salir de ahí —Tom se rió y cogió la mano del pelinegro antes de empezar a caminar hasta la casa del menor—. ¿Tom?
—¿Sí? —El mayor no lo miró, porque iba con la vista al frente.
—¿Por qué no vino mi mamá a buscarme?
—Oh. Sophie tenía una presentación de baile y tus dos papás fueron a verla —Bill lo observó y sus ojos se agrandaron. No podía creer que sus padres no le dijeran que no irían a recogerlo. Podría haber pasado todo el día esperándolos, de no haber sido por Tom. El mayor vio al pelinegro y notó que estaba aproblemado—. No te preocupes, Bill. Me quedaré contigo hasta que ellos regresen.
De pronto Bill sonrió y saltó emocionado. Siempre le gustaba cuando Tom estaba cerca. Siempre, desde la primera vez que lo vio seis años atrás, Bill siempre quería estar pegado a Tom. Cuando era más pequeño, lo veía como un amigo, un hermano mayor, pero ahora… ahora había algo más, algo que realmente no podía explicar. Bill miró al mayor y una idea se asomó a su cabeza.
—¿Tom?
—¿Sí, Bill?
—¿Podemos ir a comer un helado?
Tom se rió y dejó de caminar por la luz roja del semáforo de la esquina.
—Bueno, es tu día de suerte Bill, porque resulta que tengo un poco de dinero, así que sí, podemos ir.
La sonrisa en el rostro de Bill se incrementó y chilló de felicidad. Este era el mejor día de su vida. Y sólo deseaba que durase para siempre.
& Un año más tarde &
Los ecos de la tormenta eléctrica sonaban afuera y Bill se ocultó bajo las mantas. Le tenía mucho miedo a las tormentas. Se estremeció cuando un trueno resonó en su habitación y saltó de la cama. Salió de su cuarto para ir al de su hermana. Ella era la única que siempre lo hacía sentir a salvo cuando venía una tormenta, sin importar los años que tuviera.
Bill fue de puntillas a la habitación de su hermana y abrió muy lentamente la puerta, sólo un poco. De pronto, un ruido que no era de la tormenta atravesó sus oídos. El pequeño de diez años asomó la cabeza y sus ojos se abrieron. Esto no podía estar pasando, tenía que ser sólo un sueño.
Bill se quedó con la mirada fija, mientras su hermana y Tom hacían el amor. ¿Cuándo había pasado esto? ¿Cómo fue que nadie le dijo nada sobre esto?
—¡Ah… Tom! —Sophie arqueó la espalda.
—Hhmm —Tom se inclinó hacia adelante y la besó.
Los ojos de Bill se abrieron incluso más y pequeñas lágrimas se formaron. Su corazoncito comenzó a doler y rápidamente cerró la puerta, antes de correr a su cuarto. El pequeño cerró de un portazo y se metió bajo la cama, arrastrando las mantas con él. Bill se hizo bolita y lloró en silencio y solo. ¿Por qué Tom tuvo que escoger a Sophie?
Al día siguiente, Bill sintió como se abría la puerta de su habitación. Abrió los ojos y vio un par de piernas junto a su cama. Bill se quedó mirándolas desde su guarida y arrugó el ceño. Ya sabía quién era.
—¿Bill? —La voz de Sophie rompió el silencio del lugar—. ¿Bill, dónde estás?
El pelinegro se escondió más lejos, bajo la cama y vio como su hermana se ponía de rodillas. Los fascinantes ojos verdes de Sophie, atravesaron la oscuridad del escondite de Bill y le ofreció una sonrisa.
—Te encontré —La chica estiró la mano para coger a Bill, pero el pequeño le dio un golpe para alejarla—. ¿Bill? ¿Qué pasa contigo? —El pelinegro simplemente la miró enojado—. Vamos, Bill. Te vas a enfermar.
Shopie volvió a intentar coger a Bill, arreglándoselas para agarrar su camisa, esta vez.
El pelinegro saltó y comenzó a gritar como un maniático. Su hermano trató de ignorar los gritos agudos de su hermano, tratando de acercarlo a ella. Sin embargo, eso no mejoró la situación. Cuando Bill se dio cuenta que ya no estaba bajo la cama, comenzó a arañar y patear a la chica.
—¡Bill! ¡Detente! —Sophie trató de calmar al pequeño, pero era demasiado difícil.
Lágrimas empezaron a rodar por sus mejillas ¿Qué cosa le estaba pasando?—.
¡MAMÁ!
Repentinamente, los padres de Bill aparecieron en la habitación y se apresuraron para ayudarla con el niño. Por supuesto que ninguno de ellos sabía que estaba pasando por la mente del pelinegro y el hecho de que todos ellos se estaban agrupando contra él, sólo enloquecían más al pequeño. Algo en la mente de la madre de Bill la alertó, y abofeteó fuertemente a su hijo en la cara.
Bill dejó de llorar y hasta de moverse. Sus padres y su hermana observaron como lentamente el pequeño movía su cabeza para verlos de frente. Los tres retrocedieron un paso por temor. En los diez años que Bill tenía en la Tierra, ellos nunca habían visto esa clase de odio y oscuridad que se reflejó en los ojos del chico.
Bill se puso de pie y arrugó el ceño, mirándolos molesto.
—¡LOS ODIO! —Bill empujó a su padre y madre y así salir corriendo de su habitación.
El pequeño comenzó a correr y siguió corriendo por el pasillo. En esos momentos, Tom salió del baño con una toalla atada a la cintura. Bill lo divisó y fue hacia él—.
¡TOMI!
Tom se quedó quieto y giró para ver al pelinegro. El pequeño enredó sus brazos alrededor de su cuerpo firmemente y lloró.
—¿Bill? —El mayor estaba confuso. ¿Qué estaba pasando?—. Hey pequeño. ¿Qué pasa? —Tom se agachó para quedar a nivel del pelinegro, alejándolo un poco para verlo. Así fue como Tom notó la marca de una mano en la mejilla de Bill y se preocupó—. ¿Bill, qué pasó? ¿Quién te lastimó?
Bill no dijo nada, simplemente rodeó a Tom con sus brazos y lloró más fuerte en su hombro. Odiaba a sus padres, odiaba a su hermana… los odiaba a todos. No necesitaba a ninguno de ellos en su vida. Lo único que necesitaba era que Tom estuviera ahí, que lo protegiera y que lo amara como ninguna persona lo había hecho.
& Continuará &
Notas finales de MizukyChan:
Waa, que penita para el corazoncito de un niño, ver al ser que ama con otra persona, mucho peor que sea su hermana. Este primer capítulo nos muestra por qué Bill se vuelve un chico un poco triste y problemático para su familia. ¿Será capaz Tom se apoyar a Bill de la forma en que el pequeño quiere? No se pierda la continuación.
Y quiero aclarar que el pequeño Bill le dice Soppy a su hermana, porque el nombre de la chica se pronuncia “Sofi” y como él era tan chiquitito, la llamaba lo mejor posible, tanto como un niño de tres años es capaz de pronunciar. Eso es todo. Beshoshs.
¡Ah! También recuerden que Bill quedó con 10 años al final del capítulo y su hermana y Tom, con 15. Ahora sí, beshoshs para todos.