RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL DEL SECTOR FINANCIERO EN COLOMBIA (CON ÉNFASIS EN EL SECTOR BANCARIO)
DANIEL MATIZ PINILLA
MARIO ALBERTO PUERTA OSORIO FELIPE RESTREPO OROZCO
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS
DERECHO BOGOTÁ D.C.
2006
RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL DEL SECTOR FINANCIERO EN COLOMBIA (CON ÉNFASIS EN EL SECTOR BANCARIO)
DANIEL MATIZ PINILLA
MARIO ALBERTO PUERTA OSORIO FELIPE RESTREPO OROZCO
Trabajo de grado presentado como requisito para optar por el título de Abogado
Directora
DRA. ILDIKO SZEGEDY-MASZAK ABOGADA
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS
DERECHO BOGOTÁ, D.C.
2006
NOTA DE ADVERTENCIA
ARTICULO 23 DE LA RESOLUCIÓN No. 13 DE JULIO DE 1946
“La universidad no se hace responsable por los conceptos emitidos por sus alumnos en sus trabajos de tesis. Solo velará porque no se publique nada contrario al dogma y a la moral católica y porque las tesis no contengan ataques personales contra persona alguna, antes bien se vea en ellas el anhelo de buscar la verdad y la justicia”.
TABLA DE CONTENIDO
Introducción Pág. 5
1. Discusión: Responsabilidad Social Empresarial Vs. Responsabilidad
Ambiental (Ecobanking) 14
1.1. Responsabilidad Social Empresarial 14
1.1.1. Definición y conceptos 15
1.1.2. Alcance de la RSE 21
1.2. Ecobanking 24
1.2.1. Relación entre Ecobanking y Responsabilidad Social Empresarial 24
1.2.2. ¿Qué es Ecobanking? 25
1.2.3. Contexto actual en el que nace el proyecto 27
1.3. Adopción de una Posición 41
2. Responsabilidad Social Empresarial en la Banca Internacional 44
2.1. GRI (Global Reporting Initiative) 44
2.2. BBVA 45
2.3. Lloyds Bank 48
2.4. Banamex 50
2.5. Deutsche Bank 52
2.6. La banca Colombiana 56
3. Regulación de la Responsabilidad Social Empresarial en el Sector Financiero, con énfasis en el Sector Bancario 57
3.1. Estado Social de Derecho 58
3.2. Regulación Sector Financiero 61
3.3. Análisis del Discurso del Superintendente Bancario de Colombia 66
3.4. Algunas normas en el ámbito financiero que aplican la RSE 71
3.5. Regulación Tributaria 80
3.6. Herramientas adicionales que permiten la inclusión de la RSE SB. 84
3.6.1. Códigos de buen gobierno 84
3.6.2. Normas ISO 86
3.6.3. Contabilidad Social 87
4. Descripción de la encuesta y análisis 90
4.1. Tabulación de la encuesta 90
4.2. Análisis de la encuesta 94
Conclusiones 98
Anexo 1 (Código de buen gobierno DAVIVIENDA) 101
Anexo 2 (Encuesta) 104
Anexo 3 (Colpatria. Informe de gestión, Febrero 15 de 2005) 106
Bibliografía 107
INTRODUCCIÓN:
El objetivo principal del presente trabajo es analizar la actitud adoptada por las entidades financieras, específicamente los bancos, en cuanto a la aplicación de políticas y prácticas de Responsabilidad Social Empresarial (en adelante RSE).
“Este término se refiere, entre otras cosas, a la adopción por parte de las empresas de políticas sociales y ambientales explícitas dentro de su gestión empresarial”1.
Se trata de un tema que por su naturaleza, y sus efectos en la actividad productiva de las empresas, genera un gran debate respecto de la conceptualización y definición uniforme de la actividad.
A grandes rasgos se pueden identificar tres posiciones respecto de la responsabilidad y compromisos que una empresa tiene hacia la comunidad en general. La primera se basa en el concepto de Responsabilidad Social Empresarial como género que incluye como subtemas la responsabilidad ambiental, corporate governance, stakeholders entre otros. El segundo concibe la responsabilidad ambiental como un concepto general que engloba la RSE; y por último se encuentra la posición ecléctica que señala que la RSE y la responsabilidad ambiental son conceptos diferentes pero complementarios.
Para efectos del presente trabajo, y tras el desarrollo de un debate entre la Responsabilidad Social Empresarial y la responsabilidad ambiental se adoptará la primera posición expuesta según la cual la RSE es un concepto general que engloba entre otros la responsabilidad ambiental.
Para estos efectos, se realizó un estudio del proyecto Ecobanking (2004) que es una iniciativa del Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible (CLACDS) de INCAE, del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y de sus socios internacionales dedicados a mejorar el desempeño y la responsabilidad del Sector Financiero, establecido para asistir al Sector Financiero latinoamericano, crear valor para sus clientes y la región, a través de una mejor administración, análisis y desempeño ambiental.
Para el proyecto Ecobanking la Responsabilidad Ambiental es un tema de gran amplitud que engloba otros temas afines y en ese sentido, la RSE es apenas un ítem o subtema más de ésta. Consecuentemente, Ecobanking se enmarca en la segunda `posición de la anterior clasificación presentada.
1 NÚÑEZ, Georgina. La responsabilidad social corporativa en un marco de desarrollo sostenible. Serie medio ambiente y desarrollo, Naciones Unidas – Cepal. Santiago de Chile, diciembre de 2003. Pág 7.
Por otro lado, la RSE se puede definir según Baltazar Caravedo como: “una filosofía corporativa adoptada por la alta dirección de la empresa para actuar en beneficio de sus propios trabajadores, sus familias y el entorno social en las zonas de influencia de las empresas”2.
Al lado de esta definición y noción preliminar sobre la RSE se pueden encontrar otros conceptos y elementos complementarios tales como los Códigos de Buen Gobierno, Fair Trade, Productos Verdes, Autorregulación, Inversión Responsable, que a la vez son manifestaciones prácticas de ésta actividad de las empresas.
El marco general dentro del cual se desarrolla la RSE, está conformado y delimitado por los conceptos de desarrollo sostenible y Estado Social de Derecho. El desarrollo sostenible se basa sobre tres pilares fundamentales, que son el desarrollo económico, el desarrollo social y el desarrollo medio ambiental; a su vez el Estado Social de Derecho introduce dos elementos novedosos a la concepción clásica del Estado liberal de derecho que son: la intervención estatal en la economía y la protección y promoción de derechos económicos, sociales y culturales.
Estos temas tienen su origen en la preocupación de la humanidad en general por mejorar el nivel y la calidad de vida actual y de las generaciones futuras.
Asunto que tomó una especial relevancia en las décadas de los setentas y ochentas como consecuencia de la globalización, momento en el que se empezó a cuestionar la función y el impacto de la actividad empresarial dentro de la sociedad.
Dentro de esta nueva visión, se abrió el debate sobre la sostenibilidad que se manifestó en la Conferencia de la ONU sobre el medio ambiente humano llevada a cabo en Estocolmo en 1972 y la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro en 1992. A partir de ese momento se generalizó el concepto de Desarrollo Sostenible y en adelante, la idea del crecimiento económico como aspecto fundamental del desarrollo, se complementó con la inclusión de un concepto más amplio, “centrado en la persona humana y en procesos equitativos en los cuales el objetivo final de las políticas económicas y sociales, debe ser el mejoramiento de la condición humana, respondiendo a las necesidades y maximizando el potencial de todos los miembros de la sociedad (UNCTAD,IX.5)”3.
La concepción de la empresa privada ha sufrido un cambio en cuanto al papel que juega en la sociedad por ser considerada un agente de vital importancia para el crecimiento y sostenimiento del sistema económico capitalista que existe hoy en casi todo el mundo. Al generar un gran impacto social, económico y ambiental en el entorno, afectando de esta forma a diferentes grupos,
2 www.cedis.org. Consultada 4 de noviembre de 2005.
3 Gutiérrez Prieto, Hernando, Hacia un derecho económico sostenible, Bogotá, VNIVERSITAS No. 96.
1999.
denominados por la doctrina como stakeholders (grupos de interés), la empresa ha adquirido una serie de responsabilidades frente a las necesidades que le impone el medio.
Dentro del modelo de Estado Liberal Clásico, se pretendió desarrollar el concepto de una economía en que la eficiencia y el interés privado individual devienen en el bienestar general. Los dueños de las empresas eran los administradores y en esa medida solo velaban por su lucro sin incluir los intereses de sus empleados y menos aún los de la comunidad o el medio ambiente.
Esta visión cambio necesariamente frente a las nuevas exigencias sociales del siglo XX. La aparición de los Derechos Humanos y, especialmente, los de la segunda generación, conocidos como los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (derecho al trabajo en condiciones justas, derecho a la protección social y a un adecuado nivel de vida, derecho a la educación, derecho a tener una vivienda digna y a la cultura), y los de la tercera generación como los derechos medioambientales, unido a la aparición y auge del concepto de Desarrollo Sostenible, generó un debate en torno a las necesidades básicas de las personas. Este tuvo un efecto contundente en la actividad empresarial, hasta el punto de generar el deber de éstas de incluir políticas sociales y ambientales en su actividad negocial.
Una visión más amplia de la nueva concepción de la empresa lleva a pensar que hoy, las empresas no son solo un agente aislado e independiente que actúa solo en beneficio propio dentro de la economía, sino que se mueven en diferentes ámbitos económicos, sociales y hasta políticos de la sociedad. Así, siguiendo a Dirck Matten y Andrew Crane en “CORPORATE CITIZENSHIP:
Towards an extended theoretical conceptualization”4, se concibe a la empresa como un promotor de tres clases de derechos de la siguiente forma: proveedor de derechos sociales, facilitador (enabler) de derechos civiles y canal de derechos políticos. En lo social la empresa actúa ayudando a personas marginadas como los indigentes, financiando proyectos y haciendo obras de carácter social. Respecto de los derechos civiles, la empresa es facilitadora, pues se constituye como garante de derechos como la igualdad en el acceso al trabajo o la dignidad dando un buen trato y buenas condiciones de trabajo a los empleados garantizando así la protección de la integridad física. Y en lo político actúan como canal porque los directivos ejercen presión en la expedición de leyes y regulaciones sobre la industria.
La RSE busca que exista riqueza y que esta crezca sin dejar de lado o marginada a la parte de la sociedad menos favorecida. Se trata de integrar estos dos extremos de tal forma que se logre un equilibrio que permita que una economía crezca continua y proporcionalmente. Generando riqueza se crea desarrollo.
4 www.nottingham.ac.uk/business/ICCSR. Consultada el 22 enero de 2006
Esta afirmación es de especial importancia porque es claro que la naturaleza misma de la empresa privada implica un ánimo de lucro, es decir que una empresa productora de bienes y servicios no puede desempeñar su papel en la economía de manera eficiente y adecuada sin tener en cuenta la satisfacción de sus intereses propios. La idea que se plantea en este trabajo es que, teniendo en cuenta lo anterior, y sin dejar de lado el interés económico individual, la empresa privada adquiera consciencia de que la aplicación de las prácticas de RSE es una forma de incrementar los ingresos y fortalecer su posición en un mercado, más cuando la observancia de esas prácticas se ha convertido en un requisito de acceso y permanencia en las grandes economías del mundo. De esta forma se establece un beneficio tanto para la empresa como para la comunidad en general que se ve beneficiada con un medio ambiente sano, mejor calidad de los productos y satisfacción de las necesidades.5
Adicionalmente, hoy en día la puesta en práctica de políticas de RSE es muy bien vista, hasta el punto de ser considerada como un factor determinante en el crecimiento y fortalecimiento económico y financiero de las empresas individualmente consideradas, y del mercado y la economía en general, pues generan un valor agregado en el intercambio de bienes y servicios.
El costo que genera la implementación de políticas de RSE no debe trasladarse al cliente. La propia empresa debe asumir el costo inicial teniendo claro que se trata de una inversión: En el largo plazo, redundará en su propio beneficio. El valor agregado radica en la convicción de que el público prefiere los productos de una empresa socialmente responsable y da a la empresa mayor competitividad a nivel nacional e internacional.
Podría argumentarse que una de las razones del cambio en la conceptualización de la empresa privada y el consecuente cambio de sus funciones dentro de una sociedad, manifestado en la asunción de responsabilidades, es la imposibilidad de los gobiernos de los Estados de garantizar el ejercicio de ciertos derechos a los ciudadanos.
No se trata de que la empresa privada entre a reemplazar esa función tan importante del gobierno de velar por el bienestar de la ciudadanía, sino, se trata de lograr una mayor participación de ésta en la política social, económica y ambiental del gobierno de manera tal que se convierta en un colaborador para lograr los fines del Desarrollo Sostenible y del Estado Social de Derecho.
Siguiendo esta línea se entenderá la importancia de la autorregulación de la empresa a través de los “Códigos de Buen gobierno”, que en el fondo son lo que la doctrina ha llamado “soft law”, en contraposición al “hard law” que viene a ser la regulación legal proveniente del Estado. Esta característica de la RSE, que se explicará a fondo más adelante, es relevante por la capacidad que se le reconoce a la empresa de fijar sus propias normas de conducta tendientes a
5 El análisis económico de la RSE implicaría un estudio posterior inter-disciplinario, razón por la cual no hace parte del presente trabajo.
garantizar el bienestar general de la sociedad de una manera ágil que le permita acomodarse rápidamente a las diferentes demandas y coyunturas sociales, económicas y ambientales.
En este contexto de competitividad en el mercado como presupuesto del desarrollo del mismo, la implementación de prácticas y políticas de Responsabilidad Social Empresarial, que sean amigables con el medio ambiente, con los empleados, los clientes y la sociedad en general, en el mundo globalizado actual, son necesarias para lograr los cometidos del Estado Social de Derecho y un verdadero Desarrollo Sostenible.
A nivel internacional es claro el afán de las grandes empresas y grupos económicos de llevar a cabo ese tipo de prácticas, y si las entidades financieras colombianas no empiezan a revelar un verdadero compromiso con lo social, se verán excluidas del mercado internacional, pues muchos de los grandes grupos internacionales toman la RSE como requisito para contratar.
Una economía se mueve y se desarrolla gracias a la interacción de diferentes sectores y agentes económicos que se mueven dentro de ella. Así, a grandes rasgos, pueden identificarse varios sectores como el real, financiero y el gobierno. Dentro de cada uno de ellos se desenvuelven diferentes agentes económicos que, movidos por sus intereses, interactúan generando impacto en los otros sectores y en la economía en general.
Dada la amplitud y complejidad del Sector Financiero, el presente trabajo se limitará solo a los bancos, por considerarlos como las entidades financieras con mayor capacidad de impacto en los ámbitos económico, social y ambiental.
La importancia de la actividad financiera en la economía radica básicamente en tres puntos: Seguridad, Especialización y Supervisión. En efecto, las entidades financieras solo pueden operar previa autorización por parte del gobierno (Superintendencia) y el sector cuenta con una regulación especial (Estatuto Orgánico del Sistema Financiero), características que colocan al Sector Financiero en franca superioridad frente al sector real en el que es más riesgoso (o menos seguro) invertir, pues el grado de supervisión no es tan marcado y los particulares, por lo general, no tienen los conocimientos económicos y financieros suficientes para realizar este tipo de operaciones.
Todo esto se manifiesta en las siguientes dos funciones económicas propias del sector en cuestión: la transformación de plazos, que consiste en la solución de discrepancias entre depositantes y tomadores de recursos en cuanto al término, y la transformación de riesgos, que consiste en el traslado del riesgo del depositante al tomador.
A simple vista estas entidades no deberían tener ningún interés en aplicar políticas de RSE, pero mirado más a fondo se verá que si lo tienen, y que el margen de acción y su repercusión en beneficio de la sociedad es muy amplio.
Teniendo en cuenta lo anterior, es preciso hacer una descripción del funcionamiento del Sector Financiero dentro del cual se encuentran los establecimientos bancarios.
Dentro del marco Constitucional y Legal de la regulación del Sistema Financiero se encuentran normas como el artículo 334 CP, que le otorga la dirección general de la economía al Estado y establece que, a través de la intervención y por mandato de la Ley, el Estado tiene otros objetivos como: la racionalización de la economía para conseguir el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes, la distribución equitativa de las oportunidades y los beneficios del desarrollo y la preservación de un ambiente sano; dar pleno empleo a los recursos humanos y asegurar que todas la personas, en particular las de menores ingresos, tengan acceso efectivo a los bienes y servicios básicos y; para promover la productividad y competitividad y el desarrollo armónico de las regiones.
Así mismo, la Constitución de 1991 establece otros objetivos como: la Democratización del Crédito (artículo 335 CP), la Promoción de la Competencia (artículo 333 CP) y la Seguridad y Confianza en el Sector Financiero.
De otro lado, se tienen los objetivos legales establecidos en la Ley 35 de 1993 y la Ley 510 de 1999, que pueden resumirse en la exigencia de un capital mínimo de las entidades para acceder y mantenerse en el sistema financiero (Ley 35, art. 33, parag. 1 y Ley 510), estudios de factibilidad (Ley 510) y acreditación de carácter, responsabilidad, idoneidad y solvencia (Ley 510)6. De otro lado, existen dos normas constitucionales que completan el marco general dentro del cual se desarrolla la intervención del Estado en la economía.
Se trata del artículo 150 CP, que en su numeral 19, literal d) establece que el Congreso, a través de una ley marco, es el encargado de señalar los criterios y objetivos a los cuales debe ceñirse el gobierno al intervenir en la economía. Por su parte el artículo 189, numerales 24 y 25 de la Constitución, establece que corresponde al Presidente de la República ejercer, de acuerdo con la ley, la inspección, vigilancia y control sobre las personas que realizan actividades financiera, bursátil, aseguradora y cualquiera otra relacionada con el manejo, aprovechamiento e inversión de recursos captados del público, así como ejercer la intervención en el Sector Financiero.
Es pertinente resaltar desde ahora el funcionamiento de la regulación del Sistema Financiero Colombiano. Así, se tiene que la regulación existente en el Sistema Financiero Colombiano, aunque extensa (Decreto 663 de 1993 – EOSF, Ley 35 de 1993, Ley 31 de 1993, Ley 510 de 1999, etc), tiene un inconveniente y es que gran parte de sus normas se dirigen únicamente a garantizar la estabilidad del Sector Financiero a través de la exigencia de capitales mínimos para ingresar al sistema y mantenerse en él, así como
6 Perilla Castro, Carlos Andrés. Capitales mínimos de los establecimientos de crédito: su impacto en la seguridad y competencia del sistema financiero y en la democratización del crédito. VNIVERSITAS No.
99. 2000.
mediante el fortalecimiento de la solvencia de las entidades financieras, dejando de lado a otros intervinientes en el sector tales como los usuarios, trabajadores, accionistas, la sociedad en general y el no menos importante medio ambiente.
Si bien es cierto que existen una variedad de normas que regulan la actividad del Sector Financiero tendientes a proteger a los grupos de interés (stakeholders), no lo es menos que estas constituyen el mínimo necesario para evitar abusos por parte de las entidades financieras, es decir, la actitud del Estado en la regulación no es proactiva e innovadora en cuanto al tema de la RSE y revela que los esfuerzos en la regulación tienen otros objetivos. Al respecto es pertinente traer a colación la posición del Superintendente Bancario en el sentido en que la actividad bancaria, per se, cumple una función socialmente responsable7, razón por la cual la regulación del sector es suficiente.
La intervención estatal en el Sector Financiero se ha encaminado a generar una supuesta estabilidad dejando a un lado un elemento de vital importancia para éste como lo es la garantía de la libre competencia económica. Esta falencia tiene consecuencias negativas para el desarrollo deseado del país, pues la falta de la libre competencia genera un mercado o una economía ineficiente en la que los recursos humanos, técnicos y medio ambientales no son plenamente utilizados, hecho que ubica a la economía nacional en franca desventaja frente a economías desarrolladas en el plano internacional.
Conscientes de la importancia del Sector Financiero en una sociedad, y más aún del desarrollo de un valor agregado que el mismo debe proporcionar adicional al objeto principal que la ley le ha impuesto, se pretende demostrar que los agentes que se mueven en éste, específicamente los establecimientos bancarios, deben observar e implementar la figura de la RSE en aras de lograr un consecuente desarrollo económico, social y ecológico, y de esta forma fomentar una actitud preventiva.
Este es el punto clave para lograr los objetivos del Desarrollo Sostenible y del Estado Social de Derecho. Lograr que las entidades financieras (Bancos) adopten medidas preventivas sobre los efectos negativos en el ámbito social, económico y ambiental, implica un cambio radical del desarrollo económico y de la sociedad en general. Es simple, en lugar de esperar la ocurrencia del daño o, lo que es peor, siendo consciente del daño causado esperar su denuncia para remediarlo, las empresas (tanto del sector real como del Sector Financiero) deben preocuparse y adoptar medidas tendientes a evitar el daño.
Por obvias razones eso implica un gasto, pero que desde el punto de vista del Desarrollo Sostenible genera un retorno amplificado porque beneficia no solo a la empresa que al hacerlo mejora su imagen y posición en el mercado, sino, también a la sociedad en general.
7 Pinzón, Jorge. Discurso proferido durante la XL Convención Bancaria y de Entidades Financieras – ASOBANCARIA, Cartagena de Indias, 16 de junio de 2005.
La banca, constituye un elemento esencial para el funcionamiento de la economía capitalista, lo cual se evidencia desde dos puntos de vista. Por una parte, las empresas del sector real acuden a las entidades bancarias en búsqueda de recursos de capital para llevar a cabo su actividad generando impactos sociales y ambientales cuya magnitud depende de la cantidad de recursos transferidos. De esta forma los bancos influyen de una manera indirecta en el bienestar o perjuicio de la comunidad.
La relevancia de los establecimientos bancarios en el sector financiero, radica en el tipo de operaciones que realizan, lo cual les permite tener un contacto más directo con el público en general a diferencia de las demás entidades financieras. Esa relación directa con las personas, se desarrolla mediante operaciones activas y pasivas de crédito tales como cuentas de ahorro, cuentas corrientes, préstamos entre otros.
Por otra parte, y en razón de la calidad de empresa que ostentan los bancos, los mismos generan también un impacto directo en los ámbitos social y ambiental, pues entre otros, se relacionan con grupos de interés como los empleados, accionistas y consumidores que en el contexto actual de la visión de empresa, esperan una política de responsabilidad social por parte de estos.
Los establecimientos bancarios son intermediarios. Esta función consiste básicamente en que entidades especializadas toman recursos líquidos de las unidades superavitarias de la economía y los colocan, a través de la intermediación, en las unidades deficitarias de liquidez. Esta función la cumplen a través de actos como otorgamiento de créditos y el manejo de depósitos. Así es como estos agentes son el eje central de la economía en lo que tiene que ver con el flujo de liquidez. Son un canal para que las personas y las empresas que constituyen el sector real se les facilite el intercambio de bienes y servicios.
Las entidades financieras también actúan en la economía a través de la prestación de servicios financieros consistentes en la asesoría a los clientes para que estos puedan cumplir los objetivos que se hayan trazado al depositar los recursos a estas entidades.
Los bancos, son empresas que por su gran tamaño, dado que requieren un capital mínimo para operar que es muy alto, involucran una gran cantidad de personas en su actividad como empleados, clientes, usuarios, inversionistas, grupos de interés en general, afectándolos en cierto mayor o menor grado, de manera positiva o negativa. Así, al observar políticas de RSE se busca la satisfacción de los intereses privados de la empresa como primera medida para poder operar y consecuentemente satisfacer las necesidades básicas de los grupos de interés (stakeholders), entre los que se encuentran los accionistas, administradores y directores, empleados, consumidores, proveedores, inversionistas, acreedores, la comunidad en la que se desenvuelve la empresa.
Por último, con el fin de desarrollar los problemas y los conceptos planteados la metodología será la siguiente: se hará una exposición del debate existente
respecto de la responsabilidad social empresarial, la responsabilidad ambiental (ecobanking) y el Desarrollo Sostenible. Seguidamente, se hará referencia al sistema financiero, con énfasis en el sector bancario con el fin de establecer una noción del contexto dentro del cual se desarrolla este. Después, con el fin de establecer un punto de referencia, se analizarán ejemplos de entidades financieras que son proactivas en cuanto a la implementación de políticas de RSE. Posteriormente, se analizará la normatividad nacional existente que se relaciona con el tema objeto del presente estudio, en aras de establecer el alcance de la regulación sobre la materia. Como complemento, en el capítulo 4 del presente trabajo, y con base en los datos obtenidos por una encuesta propia realizada a un grupo de 200 personas, se establecerá el nivel de información del público en general sobre las prácticas de RSE en el Sector Bancario (RSE SB).
1. DISCUSIÓN: RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL VS.
RESPONSABILIDAD AMBIENTAL (ECOBANKING)
Como se mencionó en la introducción del presente trabajo, puede llegar a confundirse la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) con ECOBANKING, pues ambos tienen elementos comunes que generan dicha confusión. Es por esto importante hacer un análisis de ambos conceptos que permita tener una mayor claridad sobre sus elementos, beneficios y desventajas, para poder encontrar un concepto común de Responsabilidad Social Empresarial en el Sector Bancario (RSE SB).
1.1. RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL -RSE-
Como respuesta a los perjuicios producidos y ante la obligación que tienen las economías globales nace la RSE, la cual ha evolucionado, haciendo partícipe y responsable a la empresa en la definición del tipo de sociedad a la que se aspira. Esta nueva transformación invita a las empresas a desempeñar un papel de líderes en la solución de problemas sociales y a contribuir activamente con iniciativas que den respuestas a los mismos.
Como consecuencia de la globalización, lo que hacen las empresas, ya sea positivo o negativo, es conocido inmediatamente alrededor del mundo. La transparencia y publicidad de las prácticas corporativas implican que la responsabilidad social ya no sea un lujo, sino un requisito.
El crecimiento y fortalecimiento de grandes grupos activistas de derechos civiles tales como Amnesty International, Humans Rights Watch y Geenpeace, entre otros, ha generado en las últimas dos décadas una especie de carrera por la conquista de la opinión pública, convirtiéndose ésta en “el principal objetivo estratégico y el medio de legitimación de las propuestas y denuncias”8. De esta manera, las empresas productoras de bienes y servicios que con su actividad productiva causen efectos negativos en los ámbitos sociales y ambientales de la comunidad, ya no pueden permanecer indiferentes frente al daño causado. Hoy en día su actividad es monitoreada no solo por organismos estatales de vigilancia, sino, también, por grupos de derechos civiles que están dispuestos a revelar cualquier actividad dañosa.
Estas tendencias son cada día más evidentes. Hoy, un inversionista considerará seriamente si coloca su dinero en una empresa que mantiene un historial grave de contaminación ambiental o de violación de Derechos Humanos con sus trabajadores, así como un consumidor elegirá una marca sobre otra, si sabe que un porcentaje de su compra será destinada a obras de desarrollo social o de protección ambiental.
Aunque es deber del Gobierno y otras instituciones el difundir la definición de los valores y estándares sociales, las empresas también tienen la obligación de
8 García Perdiguero, Tomás. La responsabilidad social de las empresas en un mundo global. Editorial Anagrama, Barcelona, 2003., Pagina 86.
comportarse de manera socialmente responsable. No solamente porque la sociedad lo requiere, sino porque forma parte de una base sólida y segura para su estabilidad y éxito a largo plazo.
La RSE implica velar porque la gestión de la empresa no dañe el entorno y que a su vez contribuya con el mejoramiento sistemático de la sociedad.
1.1.1. Definiciones y Conceptos
El concepto de responsabilidad social de la empresa se ha tratado de definir en algunas ocasiones, pero la gran mayoría de estas veces se ha hecho de forma descriptiva, aludiendo al contenido y dando lugar a definiciones que no poseen la suficiente generalidad, universalidad y permanencia.
A continuación, se anexa un concepto que por empezar desde un estudio semántico, es bien claro9. A medida que se vaya exponiendo, se le harán las anotaciones pertinentes:
“Para tratar de definir la responsabilidad social de la empresa quizá la mejor aproximación sea la semántica, y así puede decirse (Castillo Clavero, 1986b: 265) que es la obligación ética o moral, voluntariamente aceptada por la empresa como institución hacia la sociedad en conjunto, en reconocimiento y satisfacción de sus demandas o en reparación de los daños que puedan haberle sido causados a ésta en sus personas o en su patrimonio común por la actividad de la empresa”.
Empieza por dársele en la definición a la responsabilidad social de la empresa el status de obligación moral, la cual puede entenderse como un mandato o una acción voluntaria que se lleva a cabo por sentirse un compromiso respecto de determinada situación y cuyo cumplimiento no es exigible. Lo anterior sugiere que la mejor forma de desarrollar la RSE, es a través de una acción voluntaria. Sin embargo, en la medida en que esto sea insuficiente, conviene considerar alternativas a la voluntad y liberalidad de las empresas como único origen de las prácticas de RSE.
Por otra parte, es importante señalar que la RSE no puede limitarse a la reparación de daños, puesto que para eso se ha creado la responsabilidad civil; más bien, y como ya se ha expresado, la RSE busca generar una cultura de prevención y de apoyo social y medio ambiental.
“Este concepto requiere también algunas matizaciones:
En primer lugar, la responsabilidad social de la empresa no debe ser entendida como una actividad marginal, adicional a
9http://europa.eu.int/comm/employment_social/soc-dial/csr/pdf2/098-ACA_Ana-Maria-Castillo- Clavero_Spain_011227_es. El Resurgir de la RSE en los umbrales del siglo XXI, pag. 5
la económica y más o menos oportunista y esporádica, sino como una nueva actitud de la empresa hacia el entorno social, actitud que debe impregnar toda la filosofía y la conducta empresarial.”10
Es muy importante, que la RSE se convierta en una parte fundamental de las empresas, y que no se piense que por el simple hecho de estar desarrollando el objeto social, ya se está cumpliendo con una obligación social, puesto que la RSE es mucho más que el bienestar generado por las actividades ordinarias de la empresa.
En la década de los 80, en Europa, los autores Archier y Sérieyx denominaron a las empresas excelentes como “del tercer tipo”, definiéndolas como aquellas que tienen un compromiso social expresado en una vocación de creación de riqueza, en una actitud responsable y solidaria sobre el empleo y en las exigencias internas sobre la calidad y utilidad social de sus productos y servicios. Así mismo no persiguen solo ganancias económicas, sino que lo articulan con actividades de desarrollo humano y de servicio a la comunidad.
Son aquellas que se han convertido en verdaderos ciudadanos corporativos, asumiendo obligaciones derivadas de ésta calidad11.
“En segundo lugar, la responsabilidad social de la empresa requiere una capacidad para establecer compromisos y rendir cuentas de los mismos, por lo que se requiere no sólo asumir declarativamente la responsabilidad social sino también y sobre todo gestionarla”.12
Debe tener la RSE un control claro tanto dentro de las empresas, como fuera de las mismas, pues la obligación adquirida con el solo hecho de la creación de la compañía, conlleva a que las acciones tendientes al desarrollo del bienestar social sean realizadas de una forma organizada y continua.
Puede además agregarse, que el señalado control garantizará que se lleven a cabo las políticas de RSE, lo cual puede servir para que las empresas tengan un mayor nivel de competitividad y desarrollo nacional e internacional.
“En tercer lugar, la responsabilidad social es una obligación de la empresa hacia la sociedad, que se articula como obligaciones concretas hacia los estamentos y grupos que conforman la coalición empresarial y sus entornos específico y general”.
10http://europa.eu.int/comm/employment_social/soc-dial/csr/pdf2/098-ACA_Ana-Maria-Castillo- Clavero_Spain_011227_es. El Resurgir de la RSE en los umbrales del siglo XXI, pag. 5
11 García Perdiguero, Tomás. La responsabilidad social de las empresas en un mundo global. Editorial Anagrama, Barcelona, 2003., Pagina 23.
12 Ibidem
“En cuarto término, la responsabilidad social de la empresa se orienta a promover un mayor bienestar social y una mejor calidad de vida de la sociedad, es decir, aspectos cualitativos y en gran medida intangibles, lo que dificulta su medición e implementación prácticas”.13
Definitivamente, esa responsabilidad social, que se describe como una obligación hacia la sociedad, va a generar un beneficio y bienestar social, incluso para la empresa. Por tanto, no puede concebirse única y exclusivamente como un pago a otra parte -la humanidad- por actividades llevadas a cabo por la empresa, pues la misma, se verá beneficiada con las actividades sociales desarrolladas, ya que a largo plazo la implementación de esas prácticas socialmente responsables, implica el acceso a nuevos mercados que exigen como requisito de ingreso, este tipo de actividades.
“Finalmente, la responsabilidad social no remite a actuaciones individuales de los miembros de la organización, sino que debe representar una actitud institucional, de la entidad en su conjunto, donde los valores sociales deben estar impregnados en la cultura, la filosofía, los objetivos, las estrategias y las políticas empresariales”.14
Debe por tanto, convertirse la RSE en una prioridad dentro de las empresas, y más aún, en una política social que incluya a todos los miembros de la misma, lo que no quiere decir, que la compañía para desarrollar dichas políticas, se valga de los dineros de sus empleados para demostrar que sí está cumpliendo con su obligación.
“Por su parte, el contenido de la responsabilidad social de la empresa es fundamentalmente cambiante (Murphy, 1978:19; Carroll, 1999: passim), ya que sus formulaciones concretas responderán a las circunstancias condicionantes de cada empresa, dando lugar a contenidos que serán contingentes, relativos y variables a tenor del tipo de empresa de que se trate, de su dimensión, sector de actividad, influencia, contexto geográfico, histórico, político y social (Aguirre, Castillo y Tous, 1999: 58)”15
Para determinar el verdadero contenido de la responsabilidad social de la empresa se deben unificar las finalidades propias de la empresa y las de la sociedad, en la consideración de los valores sociales y en su integración en la actividad empresarial.
13 Ibidem
14 Ibidem
15 Ibidem
Más allá de estás consideraciones, algunos autores han elaborado definiciones que pueden contribuir a concretizar, y por ende a favorecer y enriquecer la asimilación del amplio contenido de la RSE.
De acuerdo con Baltazar Caravedo, entendemos por Responsabilidad Social Empresarial (RSE),
“(…) una filosofía corporativa adoptada por la alta dirección de la empresa para actuar en beneficio de sus propios trabajadores, sus familias y el entorno social en las zonas de influencia de las empresas. En otras palabras, es una perspectiva que no se limita a satisfacer al consumidor, sino que se preocupa por el bienestar de la comunidad con la que se involucra”16.
A diferencia de la definición de RSE dada en el texto “El Resurgir de la RSE en los umbrales del siglo XXI”, en la presente definición se incluyen como elementos fundamentales el beneficio de la propia empresa y por tanto de los miembros que de ella hacen parte.
Es importante señalar nuevamente, y como ya se había dicho anteriormente, que la RSE no implica única y exclusivamente el beneficio de la comunidad como un sujeto externo a la empresa, pues con la aplicación de políticas de RSE se está favoreciendo también a la compañía por pertenecer la misma a la comunidad.
Por otra parte, el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI) señala que la RSE consiste en cumplir integralmente con la finalidad de la empresa en sus dimensiones económica, social y ambiental, tanto es sus contextos internos como externos. Además de ofrecer productos y servicios de calidad, genera utilidades y empleos; paga impuestos, desafía su creatividad para identificar los problemas que aquejan a su comunidad y propone alternativas para su solución. Este accionar redunda en un beneficio colectivo: La inversión que la empresa destina al desarrollo contribuirá a mejorar la calidad de vida de todos los habitantes de un país, en tanto que la empresa recibe a cambio una serie de beneficios que inciden en las relaciones que establece con sus accionistas, empleados, proveedores, acreedores y consumidores17.
Para el Centro Colombiano de Responsabilidad Empresarial (CCRE), la RSE es:
“(…) la forma de gestionar una organización mediante la interacción y relación armónica con sus diferentes grupos de interés dando respuesta a sus expectativas financieras,
16www.cedis.org, La Responsabilidad Social Empresarial: Una Prioridad en el Mundo Empresarial Moderno, pag. 3. Consultada el 22 de febrero de 2006
17 www.fundemas.org, Responsabilidad Social Empresarial, pag. 6. Empresa Salvadoreña para la Responsabilidad Social, Consultada el 3 de marzo de 2006
sociales y ambientales de manera que se contribuya al Desarrollo Sostenible y a la creación de valor en todo el sistema”.
“La Responsabilidad Social es la capacidad de respuesta que tiene una empresa o una entidad, frente a los efectos e implicaciones de sus acciones sobre los diferentes grupos con los que se relaciona (stakeholders o grupos de interés).
De esta forma las empresas son socialmente responsables cuando las actividades que realiza se orientan a la satisfacción de las necesidades y expectativas de sus miembros, de la sociedad y de quienes se benefician de su actividad comercial, así como también, al cuidado y preservación del entorno” 18.
Se percibe como una empresa socialmente responsable aquella:
- cuyos productos y servicios contribuyen al bienestar de la sociedad, - cuyo comportamiento vaya más allá del estricto cumplimiento de la
normativa vigente y las prácticas de libre mercado, - cuyos directivos tengan un comportamiento ético,
- cuyas actividades sean respetuosas con el medio ambiente,
- cuyo desarrollo contemple el apoyo a las personas más desfavorecidas de las comunidades en las que opera.
En otras palabras, nos referimos a una empresa que vela por la productividad de sus trabajadores para mejorar su competitividad; que procura un correcto manejo del impacto ambiental resultante de su actividad productiva; y que se preocupa por el efecto de su actividad y ubicación sobre la comunidad.
Es importante señalar, que la información juega un papel fundamental en el desarrollo de la responsabilidad social empresarial, pues de esta forma, se pueden medir y monitorear adecuadamente las políticas de RSE que se estén aplicando. Además, puede darse la inclusión de la regulación por parte de los gobiernos de prácticas socialmente responsables. Como ejemplo, se puede señalar que: “en Estados Unidos, las autoridades regulatorias están obligando a las empresas a proporcionar información relevante sobre sus potenciales riesgos ambientales”19.
Es preciso advertir en este punto que en muchas ocasiones las empresas camuflan los efectos negativos de su actividad productiva a través de la publicidad, desviando de ésta forma la información que el público y las autoridades reciban. Se trata de una autopresentación de la empresa como
18 http://www.ccre.org.co/ Consultada el 21 de enero de 2006
19 NÚÑEZ, Georgina. La responsabilidad social corporativa en un marco de desarrollo sostenible. Serie medio ambiente y desarrollo, Naciones Unidas – Cepal. Santiago de Chile, diciembre de 2003. Pág. 21.
institución comprometida con los intereses generales de la comunidad. Por esta razón se hace necesaria la regulación en cuanto a la revelación de información tanto al público como a las autoridades, pues de esta manera se pueden evitar y frenar los verdaderos efectos negativos producidos por la actividad productiva.
La regulación, no necesariamente tiene que darse con la inclusión de políticas socialmente responsables que se conviertan en obligatorias, pero sí puede generarse con la obligación que el Estado imponga a las empresas, y en el caso concreto a los establecimientos bancarios, de suministrar una información que incluya estadísticas financieras, inversiones y gastos ambientales y sociales, políticas de RSE entre otras (Contabilidad Social) en donde los stakeholders (grupos de interés) se enteren de las prácticas desarrolladas por las empresas y de esa forma puedan monitorear las inversiones y se genere una mayor competitividad.
Si bien el principal motivo de aplicación de prácticas socialmente responsables no es simplemente la búsqueda de beneficios económicos, sino el buscar un beneficio común, no se puede negar que la inclusión de políticas de RSE genera una mayor competitividad entre las diferentes empresas, lo que conlleva a un aumento de la inclusión de las mencionadas políticas. Es así como según Georgina Núñez20, la presencia de corporaciones extranjeras en América Latina a significado la llegada de esquemas y conceptos de RSE, y por tanto se ha ido extendiendo a las empresas proveedoras, generando el efecto “chimenea”.
La RSE se deriva de la concepción de la empresa como generador de riqueza.
Como tal crea valor tanto para sí misma como para los grupos de interés que se relacionan con su actividad. En este punto es preciso aclarar que en el contexto actual, la eficacia económica de una empresa no puede ser reducida a la rentabilidad financiera y el propio beneficio. Las sociedades y las comunidades imponen límites a las empresas en cuanto a la protección del medio ambiente, la protección de los derechos laborales, la calidad de los productos y servicios y la protección de los intereses de los clientes. Esto es lo que Tomás G. Perdiguero denomina como “perspectiva multidimensional sobre la eficacia económica”21.
El mismo autor expresa que la “razón económica” debe criticarse porque al establecerse como único principio, desplaza otros valores como la solidaridad y cooperación. La idea es frenar la apología que se ha hecho del triunfo del individualismo frente al Estado. En este sentido, es preciso criticar y desechar el argumento propuesto por Milton Friedman, publicado en 1970 en The New York Times Magazine, en el que expuso la idea de que en la economía de libre mercado la única responsabilidad de la empresa es con sus accionistas y que
20 Ibidem
21 García Perdiguero, Tomás. La responsabilidad social de las empresas en un mundo global. Editorial Anagrama, Barcelona, 2003., Pagina 107.
el único negocio de los negocios son los negocios22(The only business of business is business).
Posiciones como la de la “razón económica” no parecen ser viables ante la realidad que sugiere el actual panorama empresarial de los países desarrollados. En estos, la sociedad y la empresa mantienen una relación simbiótica en la que no puede pretenderse que la empresa prospere mientras la sociedad zozobra. Siendo así, no solo la empresa tiene la capacidad de determinar a la sociedad: es inevitable que las presiones provenientes de la sociedad moldeen a las empresas en procura de que estas observen una conducta adecuada23.
Una conducta adecuada representa un apropiado manejo de los variados ámbitos afectados por la actividad empresarial, los cuales exceden por mucho la visión individualista. La empresa debe estar en capacidad de hacer frente a retos cada vez más complejos y diversos. Esta circunstancia conduce a que se amplíe el espectro de la RSE. En 1991, Carroll propone un nuevo esquema en la concepción de la RSE, representándola en una pirámide de la siguiente manera.
“En la base sitúa las responsabilidades económicas que implican la obligación de contribuir a la creación de riqueza y de los productos y servicios que la sociedad necesita, al mismo tiempo que la empresa genera un beneficio legítimo.
La actividad económica que es la función básica de la empresa debe apoyarse en el respeto a las leyes – responsabilidades legales – que son para Carroll el segundo nivel de la pirámide de responsabilidad. Las responsabilidades éticas ocupan el tercer nivel, por las que la empresa se obliga a respetar “los estándares, normas o expectativas, que reflejan una preocupación por lo que los consumidores, empleados, accionistas y la comunidad consideran justo, o guardando su respeto y protección a los derechos morales de los participantes”. Finalmente, y en la parte superior de la pirámide, la empresa asume responsabilidades voluntarias, que no son exigidas por las leyes, con las que demuestra su compromiso de ciudadanía apoyando los objetivos sociales de la comunidad”24.
1.1.2. Alcance de la RSE
Las empresas deben propender por una implementación integral de la RSE.
Resultaría insuficiente actuar en determinados sectores sin abarcar la totalidad de las áreas afectadas por la actividad empresarial. Por supuesto, como
22 Ibidem, pagina 144.
23 OECD, Organisation for economic co-operation and development. Corporate Responsibility – Private initiatives and public goals ( 2001).Capítulo 1, página 22.
24 Ibidem, pagina 156
empresas que son, a los bancos también les corresponde propender por una aplicación cabal de las prácticas de RSE. Los ámbitos de aplicación de dichas prácticas son los siguientes:
1) Medio Ambiente - Las empresas inevitablemente afectan el entorno con su actividad productiva. Según su objeto, consumen recursos naturales, generan emisiones contaminantes, entre otros impactos negativos para el medio ambiente. Esta consecuencia implica una responsabilidad que las empresas deben asumir. La realidad sugiere un panorama que dificulta la consideración de cuestiones ambientales: el estado actual de la economía y la manera en que sus actores toman sus decisiones - supuestamente en procura del Desarrollo Sostenible - se opone a la conciencia ambiental.
En efecto para lograr los objetivos del Desarrollo Sostenible, se requieren inversiones a largo plazo lo cual se opone a los intereses de los agentes del mercado que buscan retornos en el corto plazo.
No obstante, otro enfoque sugiere que las políticas ambientales de responsabilidad social y Desarrollo Sostenible no representan una carga. Por el contrario, pueden ser favorables para la empresa e incluso llegar a constituir una ventaja competitiva. María Leonor Rodríguez Molina25 destaca, entre otros, los siguientes beneficios generados por políticas ambientales de responsabilidad social y Desarrollo Sostenible:
• Se produce una reducción de costos de producción a través de control de desechos y eficiencia en el uso de la energía.
• Se estimula la innovación y la competitividad hacia la creación y diseño de nuevos productos, servicios y procesos ambientalmente conscientes.
• Se fortalece la imagen por el efecto positivo que tiene entre los consumidores y el público en general la percepción de que la empresa tiene un comportamiento socialmente responsable.
El punto de partida para una asunción apropiada de la Responsabilidad Social debe ser la realización de estudios de riesgos y de impacto ambiental. Sobre estos también se pronunció María Leonor Rodríguez Molina, señalando que deben contener Medidas de Prevención, es decir, acciones que debe ejecutar quien promueve el proyecto para minimizar los efectos adversos o negativos sobre el ambiente. Las acciones se pueden clasificar como:
• Medidas de Mitigación: acciones que debe ejecutar quien promueve el proyecto para atenuar los impactos o restablecer las condiciones ambientales existentes, antes de la perturbación.
• Medidas de Compensación: acciones que debe ejecutar quien promueve el proyecto para arreglar o remediar los daños causados.
Lo anterior sirve de sustento para el enfoque mencionado, de acuerdo con el
25 Ecobanking, capítulo 4. Análisis de riesgos ambientales en los proyectos de prestamos e inversión
cual, la realización de prácticas socialmente responsables en relación con el medio ambiente no se opone a los intereses de los agentes que intervienen en el mercado ya que resulta provechosa para la empresa.
2) Lugar de Trabajo - En las actuales condiciones laborales, el lugar de trabajo es donde las personas pasan la mayor parte del día y por ende, de su vida. En consecuencia, las empresas deben preocuparse por adecuar sus instalaciones de la mejor manera. Más allá de las exigencias legales, la empresa debe procurar que en su lugar de trabajo los empleados dispongan de todo lo necesario para realizar su labor en una forma cómoda. Como en los demás ámbitos de aplicación de políticas de Responsabilidad Social, invertir en el lugar de trabajo redundará en beneficios para la empresa, entre otros los siguientes:
• Mayor productividad del personal y la empresa
• Reducción de costos de operación
• Capacidad de atraer y retener a un personal de calidad, aumentando el compromiso, empeño y lealtad
La realización de actividades socialmente responsables debe extenderse al ámbito del lugar de trabajo, para beneficiar a sus empleados y en consecuencia favorecer a la empresa en general.
3) Inversión social comunitaria - Para que pueda considerarse una verdadera inversión, y por lo tanto atractiva para la empresa, debe producirse un eventual beneficio. De acuerdo con lo expresado por Centurión Bedoya, las inversiones enmarcadas dentro de políticas de Responsabilidad Social Empresarial producen retornos en el largo plazo. Por lo tanto, es lógico que para poder realizar las mencionadas inversiones, la empresa debe primero garantizar su viabilidad económica. Además, es prioritario el cumplimiento de las obligaciones que la empresa tiene con sus socios (reparto de utilidades, valorización de la acción, etcétera). Entonces, si la empresa ha cumplido estas obligaciones y presenta superávit financiero, está en capacidad de realizar inversión social. El principal destinatario de la inversión social debe ser el grupo o sector más afectado por la actividad de la empresa. También es plausible invertir en las áreas donde se ubican sedes y sucursales de la empresa. La inversión puede manifestarse de diversas maneras: capacitación, cultura, entretenimiento, vivienda, estudio, construcciones, proyectos de conservación e recursos naturales, entre otras. En general, la empresa percibirá los siguientes beneficios por realizar inversión social:
• Mejores relaciones comunitarias
• Aumento en la lealtad de marca
• Atracción de nuevos consumidores e inversionistas
En conclusión, un manejo correcto de las inversiones sociales redundará en un beneficio para la empresa por la gratitud de los destinatarios de la inversión y el fortalecimiento de la imagen de la empresa.
4) Mercado - La Responsabilidad Social implica la transparencia en la gestión de la empresa. En este sentido, resulta determinante la información. De una apropiada realización de informes dependerá que el público en general se entere del funcionamiento de la empresa y de la realización de actividades socialmente responsables. Para tal fin, lo más apropiado es que las empresas publiquen reportes de responsabilidad y contabilidad social. Esta práctica acarreará para la empresa las siguientes consecuencias favorables:
• Posicionamiento como empresa confiable y honesta en el mercado
• Fortalecimiento de la lealtad del consumidor y atracción de nuevos consumidores hacia la marca del producto o servicio.
La realización de estas prácticas se entenderá como una expresión del compromiso de la empresa frente al consumidor, lo cual favorecerá su posicionamiento en el mercado.
Para concluir, se tiene que las empresas deben ser líderes en la solución de los problemas sociales y ambientales de la comunidad que se ve afectada por su actividad. Con este fin es preciso generar un cambio respecto de la concepción de la empresa y su actividad, en el sentido en que la RSE no sea vista más como un lujo sino como un requisito necesario para fortalecer la posición en el mercado y generar mejores condiciones de competitividad. También es necesario cambiar la concepción de la RSE de manera que no se considere como un costo, sino como una inversión, ya que en el largo plazo implica un retorno en beneficio de la empresa. Para lograr que ese retorno sea completo, las actividades socialmente responsables deben ser puestas en práctica de una manera integral, atendiendo asuntos próximos al desarrollo de la empresa como medio ambiente, lugar de trabajo, inversión social comunitaria y mercado.
1.2. ECOBANKING
1.2.1. Relación entre Ecobanking y Responsabilidad Social Empresarial El Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible (CLACDS) inició un proyecto en el año 2000 relacionado con las finanzas y el medio ambiente denominado Ecobanking, en asocio con otras instituciones como la Karl Duisberg Gesellschaft (ahora InWent) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y su iniciativa para las instituciones financieras (PNUMA IF). En el 2004, se realizó un estudio denominado
“Ecobanking Opciones para una banca sostenible” en el que se planteó un debate entre diversos autores en torno a la responsabilidad medioambiental de los bancos en Latinoamérica.26
Habiendo establecido el contenido y alcance de la RSE como tema central del presente trabajo, no puede dejarse de lado el estudio de uno de los temas
26 www.ecobanking.com . Consultada el 29 de noviembre de 2005.
relacionados como la responsabilidad ambiental, pues, como se planteó arriba, pueden presentarse grandes debates en cuanto a la relación de los dos conceptos, en el sentido en que pueden verse desde los siguientes puntos de vista:
a) La RSE es un concepto general que engloba la responsabilidad ambiental como un subtema al lado de otros como: Corporate Governance, donaciones, grupos de interés (stakeholders), interés de los accionistas y bienestar social.
b) La Responsabilidad ambiental es concepto general que engloba la RSE como un subtema al lado de otros como: la administración de riesgos, infraestructura ambiental, operaciones internas, marketing y productos sostenibles27.
c) En tercer lugar se encuentra el punto de vista ecléctico según el cual, la RSE y la Responsabilidad Ambiental son dos conceptos perfectamente diferenciados pero complementarios dentro del marco del Desarrollo Sostenible y el Estado Social de Derecho.
Con el fin de definir y adoptar una posición al respecto, se expondrán a continuación las ideas y conceptos principales del proyecto ECOBANKING.
1.2.2. ¿Qué es Ecobanking?
El proyecto Ecobanking es un programa establecido para asistir al Sector Financiero latinoamericano, crear valor para sus clientes y la región, a través de una mejor administración, análisis y desempeño ambiental.
El proyecto busca que el Sector Financiero latinoamericano, en especial las entidades bancarias, tenga una mayor comprensión sobre la relación entre el desempeño ambiental y el buen desempeño financiero de la compañía. Así mismo busca promover el uso de las “mejores prácticas” internacionales por el Sector Financiero latinoamericano, ya que éstas han probado crear valor para las instituciones financieras y los grupos de interés (stakeholders) a nivel mundial.
La idea es que esas prácticas de integración entre el medio ambiente y lo financiero, al ser bien aprovechadas, producen un valor agregado generando grandes oportunidades de negocios y rendimientos que repercuten benéficamente tanto en las entidades financieras como en sus clientes y la sociedad en general.
La meta es lograr una institucionalización de estas prácticas o políticas ambientales que involucre a todos los sectores de la sociedad, de tal forma que se logre una real interacción ambientalmente responsable entre los diferentes
27 Centurión Bedoya, Víctor, Ecobanking, La banca sostenible en Latinoamérica: Condiciones para el financiamiento de la biodiversidad agrícola
actores que se desenvuelven dentro del ciclo económico y que acuden al sistema financiero bien sea para obtener recursos a través de préstamos o para ahorrar su dinero con algún tipo de rendimiento.
El proyecto Ecobanking tiene como interés principal lograr que los bancos latinoamericanos comprendan que sus actuaciones tienen consecuencias que afectan directa o indirectamente al medio ambiente. En esta medida, un tema de especial relevancia para el proyecto, y sobre el cual hacen énfasis, es el debate en torno a si la protección del medio ambiente es una cuestión ética o filantrópica o si es considerada como un negocio que implica beneficios económicos y financieros para la empresa.
Hay diferentes formas de ver el desempeño ambiental de los bancos, y de las empresas en general. Puede verse como una cuestión meramente ética o filantrópica, o también como un negocio. Es pertinente citar en este punto a Armando Rojas Esquivel quien dice que,
“(…) es claro de que cualquiera sea la razón para iniciar los programas de administración ambiental en los bancos, el motivo de los mismos es lograr hacer negocios. Pearce, por ejemplo, señala que iniciar estos programas debe verse como un negocio, y no como una posición filantrópica social o ecológica del banco (Pearce, p14), lo cual también es reforzado por Smith (p. 2), quien, además, comenta que cualquier iniciativa ambiental sana debe “...alinearse con las preocupaciones principales de los bancos, que son la maximización de beneficio y el realce del valor del accionista” (Smith, p ii), pues como lo señala otro autor:
“...un negocio que no genera dinero pronto deja de ser un negocio (Schmidheiny, p. 16)”28.
Así, queda claro que el proyecto Ecobanking enfoca la cuestión ambiental de los bancos desde el punto de vista de los negocios, pero no se queda ahí, va más allá, y plantea la idea de que se puede lograr un Desarrollo Sostenible que involucre la responsabilidad ambiental de los bancos dejando a un lado la creencia de que éste tipo de acciones implique gastos y costos sin contraprestación alguna en detrimento de los bancos.
La cuestión es que un banco puede comportarse indiferente ante la protección del medio ambiente y ser reconocido como una empresa contaminante con todas las consecuencias negativas que esto puede traerle (como impedirle el acceso o permanencia a los mercados), o bien, adoptar una postura ambientalmente responsable y acoplarse de esta manera a los estándares contemporáneos sobre el tema ambiental y generando el consecuente acceso a los mercados nacionales e internacionales pues, como se verá más adelante, los grandes grupos financieros a nivel mundial como el BBVA y el Deutsche
28 Rojas Esquivel, Armando, Alternativas para incluir aspectos ambientales en el Sector Financiero, Ecobanking, Capitulo 3, Pág. 131
Bank han demostrado la capacidad que tiene un banco de ser sostenible a través de la puesta en práctica de las políticas de responsabilidad ambiental.
El desempeño ambiental es una ventaja competitiva y de vital importancia para el desarrollo económico de todos los países. Los consumidores de los países industrializados exigen a los productores de bienes y servicios la observancia de normas ambientales al adquirir los productos. Esta interacción productor- consumidor genera una necesidad competitiva para el productor de respetar el medio ambiente en los procesos de producción. Si no cumple con ciertas exigencias legales, puede ver perjudicada su posición en determinado mercado y salir de éste. Asimismo se tiene que observar estas prácticas para poder acceder a estos mercados.
1.2.3. Contexto actual en el que nace el proyecto
Como su nombre mismo lo indica, el objeto principal de estudio de ECOBANKING son los bancos y su relación con el medio ambiente, razón por la cual el contexto o marco dentro del cual se desarrolla el estudio esta compuesto por el Desarrollo Sostenible y por el Sector Financiero Latinoamericano que a contrario sensu del Sector Financiero de países desarrollados no ha evidenciado interés en el cuidado del medio ambiente.
Esta situación es una más de las razones por las que los bancos latinoamericanos tienen poca participación en los mercados financieros internacionales.
a) El Sector Financiero
Desde cierto punto de vista, los bancos pueden ser considerados como las entidades financieras más importantes del Sector Financiero, dada la capacidad enorme que tienen de captar recursos del público. Son los intermediarios más grandes del sistema y en esta medida, son las entidades con mayores posibilidades y capacidad de afectar el medio ambiente.
Como lo revela el primer balance consolidado de los establecimientos financieros, bursátiles y aseguradores presentado por la Superintendencia Financiera, el Sector Financiero colombiano generó en conjunto 5.5 billones de pesos. El 60% (3.37 billones de pesos) de esas utilidades estuvo a cargo de las entidades crediticias, es decir, los bancos, compañías de financiamiento comercial y corporaciones financieras29.
29 www.eltiempo.com.co, Marzo 2 de 2006 Entidades financieras, aseguradoras y de bolsa ganaron el año pasado 5,5 billones de pesos
30
Esa capacidad la adquieren gracias a la manera como desarrollan su actividad, pues son intermediarios de recursos entre los sectores deficitarios y superavitarios de la economía. De esta forma, las personas naturales o jurídicas que no tienen liquidez para iniciar determinada actividad o desarrollar alguna empresa o proyecto, acuden al sistema financiero en búsqueda de recursos a través de préstamos para llevar a cabo sus obras. El dinero que los bancos prestan es proveniente de los recursos que el público ahorrador deposita en ellos a cambio de un rendimiento fijo otorgado por la entidad.
El proyecto busca que al actuar como prestamistas, los bancos sean conscientes de los riesgos que el uso irresponsable de esos recursos tiene para el medio ambiente, pues la inversión de quien solicitó el crédito puede ser para financiar una obra contaminante, y entre más grande sea el préstamo, mayor es el daño que se causa. Por esta razón uno de los puntos importantes de Ecobanking es el estudio de riesgo ambiental.
Teniendo en cuenta lo anterior, es claro que si las consecuencias negativas que una banca no consciente afectan no solo a las entidades financieras como tal sino a la sociedad y la economía en general, es necesario que las personas naturales y jurídicas (inversionistas, clientes, empleados, etc.), así como el Estado a través de sus autoridades, intervengan en el mejoramiento de la actividad financiera que, como motor de la economía, es necesaria para lograr los objetivos del Desarrollo Sostenible dentro del marco de un Estado Social de Derecho.
Para lograr que la banca en general sea considerada sostenible es necesaria la actuación de todos los sectores involucrados en la actividad financiera. La sostenibilidad no es un asunto exclusivo de los bancos, pues dada la naturaleza de su actividad intermediadora en la economía, es necesario que tanto los bancos como los diferentes grupos de interés (stakeholders) en
30 www.superfinanciera.gov.co Consultada el 3 de marzo de 2005