DE LOS CÍTRICOS
Junta de Andalucía
Sevilla, 2020
Junta de Andalucía
Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible
INSTITUTO ANDALUZ DE INVESTIGACIÓN Y FORMACIÓN AGRARIA, PESQUERA, ALIMENTARIA Y DE LA PRODUCCIÓN ECOLÓGICA
Coordinador: Francisco J. Arenas Arenas 1
Autores:
Francisco J. Arenas Arenas 1 Áurea Hervalejo García 1 José María González Moreno 2 Estefanía Romero Rodríguez 1
Edita y Publica: Junta de Andalucía. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera
Serie: Agricultura. Formación
Diseño y Maquetación: Mª del Carmen Yruela Morillo, María Ruano García, Alicia González Vicente 3
Este documento está bajo Licencia Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obra derivada
1. Centro IFAPA Las Torres. Junta de Andalucía 2. Centro IFAPA de Málaga. Junta de Andalucía
3. Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía. Junta de Andalucía
Edición revisada y actualizada en 2020
Ortografía revisada según la 23ª edición de la RAE
Índice: UD 1: La poda; UD 2: El injerto; UD 3: Prevención de riesgos laborales.
Agricultura – Frutales – Ingeniería y Tecnología Agroalimentaria
Andalucía. Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible Andalucía. Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera
INTRODUCCIÓN ...5
UNIDAD DIDÁCTICA 1: LA PODA ...7
1.1 Fundamentos y objetivos de la poda ...8
1.1.1 Morfología de los cítricos ...8
1.1.2 Fisiología de los cítricos ...10
1.1.3 Objetivos de la poda ...10
1.2 Época de realización de la poda ...12
1.3 Frecuencia e intensidad de poda ...13
1.3.1 Frecuencia ...13
1.3.2 Intensidad ...13
1.4 Tipos de poda ...14
1.4.1 Poda de formación ...14
1.4.2 Poda de mantenimiento o fructificación ...16
1.4.3 Poda de regeneración ...19
1.5 Otras consideraciones ...19
1.5.1 Herramientas necesarias ...19
1.5.2 Desinfección de herramientas ...19
1.5.3 Tipos de cortes realizados ...20
1.6 Otras operaciones de poda ...21
1.6.1 Entalladura ...21
1.6.2 Desbrotado ...21
1.6.3 Pinzamiento ...22
1.6.4 Rayado ...22
1.6.5 Arqueado ...23
1.7 Poda mecanizada...23
1.7.1 Tipos de podadoras ...24
1.7.2 Tipos de poda mecanizada a realizar ...25
1.7.3 Principales ventajas e inconvenientes de la poda mecanizada ...26
Autoevaluación ... UNIDAD DIDÁCTICA 2: EL INJERTO ... 39
2.1 Fundamentos y objetivos del injerto ...40
2.1.1 Obtención de nuevos plantones ...40
2.1.2 Reinjerto o cambio de variedad en plantaciones adultas ...41
2.2 Incompatibilidades entre variedad y patrón ...41
2.4.1 Injerto de escudete en “T” ...44
2.4.2 Las varetas: elección y manejo ...45
2.5 Reinjerto o cambio de variedad ...46
2.5.1 Tipos de injerto ...46
2.5.2 Las varetas: elección y manejo ...50
2.5.3 Consideraciones del reinjerto ...50
2.6 Seguimiento de los injertos ...51
2.7 Otras consideraciones ...52
2.7.1 Herramientas necesarias ...52
2.7.2 Desinfección de las herramientas ...53
Autoevaluación ... UNIDAD DIDÁCTICA 3: PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES ... 65
3.1 Definiciones ...66
3.2 Riesgos derivados del uso de maquinaria y herramientas agrícolas ...66
3.2.1 Riesgos generales ...66
3.2.2 Medidas preventivas ...67
3.3 Riesgos derivados del uso del tractor ...67
3.3.1 Riesgos generales ...67
3.3.2 Medidas preventivas ...67
3.4 Riesgos derivados de las condiciones climáticas adversas ...68
3.4.1 Riesgos generales ...68
3.4.2 Medidas preventivas ...68
3.5 Riesgos específicos derivados de las labores de poda e injerto en el cultivo de los cítricos ...68
3.5.1 Riesgos generales ...68
3.5.2 Medidas preventivas ...69
3.6 Equipos de protección individual (EPI) ...69
Autoevaluación ... RESPUESTAS A LAS AUTOEVALUACIONES ... 73
BIBLIOGRAFÍA ... 75
INTRODUCCIÓN
España es el principal productor de cítricos del Mediterráneo y sexto productor mundial con 6,8 millones de toneladas. Además, España es el primer exportador de cítricos para consumo en fresco con 3,6 millones de toneladas, lo que supone el 20,5 % del total mundial. En España existen 296.488 hectáreas dedicadas al cultivo de cítricos, siendo las principales zonas productoras de nuestro país la Comunidad Valenciana, Andalucía y Murcia. Así, Andalucía representa el 31 % de la producción de cítricos nacional, siendo el 45 % de naranja, el 20 % de la de mandaría y el 10 % del limón.
Pese a su importancia económica y social, el sector citrícola español requiere de nuevos sistemas de producción dirigidos a la mejora de la rentabilidad de las explotaciones.
En esta línea, el desarrollo de nuevas técnicas de cultivo, o la renovación de conocimientos de las ya existentes, son elementos clave y estratégicos del desarrollo de la citricultura andaluza y española. Así, los conocimientos sobre técnicas de poda e injerto en el cultivo de los cítricos, son de suma importancia a la hora de favorecer la competitividad de la citricultura, asegurando al citricultor plantaciones equilibradas, con árboles homogéneos y producciones tempranas, óptimas y regulares.
Al igual que otras prácticas de cultivo, la poda y el injerto han ido evolucionando en cuanto a sus objetivos y a la forma en que se realizan. Tradicionalmente, el factor que ha incidido en la evolución de estas técnicas ha sido la aparición de nuevo material. Más recientemente otros factores, tales como la tendencia hacia marcos de plantación más reducidos y la menor disponibilidad de mano de obra especializada, requieren de la implementación de nuevos conocimientos y tecnologías.
Con el propósito de optimizar la ejecución de estas técnicas, el presente trabajo ha sido elaborado como instrumento de consulta y apoyo para los alumnos de las actividades formativas en cítricos impartidas por IFAPA, más en particular de los cursos de “Poda de cítricos” e “Injerto de cítricos”.
UNIDAD DIDÁCTICA 1
LA PODA
S
e denomina poda al conjunto de operaciones de cultivo que persiguen modificar la forma natural del árbol, vigorizando o restringiendo el desarrollo de sus ramas, con el objetivo de conseguir una adecuada formación, maximizar las producciones o incluso restaurar o renovar la totalidad o parte de la copa del árbol.La experiencia adquirida a lo largo de muchos años, ha mostrado que los cítricos sin podar tienen una mayor tendencia a la vecería, sufren una pérdida de superficie productiva derivada de la inhibición de la brotación en las zonas sombreadas y las operaciones de recolección y control de plagas y enfermedades se ven dificultadas en gran medida. De hecho, los citricultores son muy conscientes de las necesidades de poda de los cítricos por su influencia directa sobre la cantidad y calidad de las producciones.
1.1 Fundamentos y objetivos de la poda
La poda es una práctica cultural muy controvertida, ya que son muchos los criterios que se aplican. Así, es muy común ver árboles podados de muy diferentes maneras pero que, de igual modo, permiten alcanzar los objetivos perseguidos.
De cualquier forma, para estar seguro de que no se está haciendo ninguna intervención de poda que pueda dañar a los árboles, es fundamental conocer tanto la morfología como la fisiología de los cítricos.
1.1.1 Morfología de los cítricos
El árbol de los cítricos, como el resto de las plantas, consta de dos partes, la parte aérea y el sistema radicular. Entre ambas partes se establece una relación de equilibrio, existiendo una correspondencia entre el desarrollo del sistema radicular y el volumen de la parte aérea. Para realizar las operaciones de poda sin romper este equilibrio es importante conocer la morfología de estos árboles.
Sistema radicular
Se pueden distinguir dos tipos de raíces: principales y secundarias. Las raíces principales tienen una función de anclaje. Las raíces secundarias, que surgen de estas principales están implicadas en la absorción de nutrientes. La profundidad de las raíces es variable y está determinada en gran medida por el tipo de suelo, patrón y el sistema de riego utilizado. No obstante, en general, se considera que el 80 % de las raíces de los cítricos se encuentra entre los primeros 15 y 80 centímetros de profundidad.
Ramas
Se pueden distinguir dos tipos: de soporte y de producción.
f Ramas de soporte: constituyen el esqueleto del árbol, dándole forma y conduciendo la savia hacia el resto de ramas y órganos aéreos. Se dividen en:
Ramas primarias: son las dos o más ramas que nacen del tronco. Constituyen la cruz del árbol y soportan la copa del mismo.
Ramas guía, de prolongación o terminales: son las partes finales o prolongaciones de una rama primaria.
Ramas secundarias: son aquellas que nacen de las ramas primarias y junto a ellas forman el esqueleto del árbol. Deben aparecer distribuidas con una distancia y orientación conveniente a lo largo de las ramas primarias.
f Ramas de producción: ramas de poco grosor y ramillas que nacen de las ramas secundarias y que principalmente soportan los brotes que dan lugar a las hojas, flores y frutos.
El ángulo de inserción de las ramas primarias en el tronco varía con la tendencia de crecimiento particular de cada variedad:
y Variedades de porte erecto con tendencia al crecimiento vertical: ‘Ellendale’, ‘Marisol’, ‘Salustiana’.
y Variedades de porte normal: ‘Navelina’, ‘Valencia Late’.
y Variedades de porte abierto ‘Clemenules’ y mandarinas del grupo Satsuma.
Hojas
Son los órganos fotosintéticos más importantes y constituyen la principal fuente de carbohidratos. Su vida media está determinada por su posición en el árbol, 15 meses para hojas en ramas productivas y de 2 a 4 años en brotes verticales vigorosos.
La época del año en la que tienen lugar los mayores porcentajes de caída de hojas es la primavera, después de la floración.
Brotes
Se pueden distinguir los siguientes tipos:
y Brotes vegetativos: solo tienen hojas.
y Brotes mixtos: tienen hojas y flores.
y Brotes campaneros: una sola flor en el extremo de un brote con hojas.
y Flor solitaria: una sola flor sin hojas.
y Ramillete de flor: varias flores sin hojas.
En general, durante las brotaciones de verano y principios de otoño predominan los brotes vegetativos.
Figura 2. Detalle de un brote mixto Figura 1. Detalle de un brote vegetativo
Figura 3. Detalle de brote campanero Figura 4. Detalle de una flor solitaria Figura 5. Detalle de un ramillete de flor
1.1.2 Fisiología de los cítricos
Los cítricos, como otras plantas, absorben las sustancias minerales del suelo a través de las raíces, produciendo la denominada savia bruta que asciende hacia la parte superior del árbol a través de los vasos del xilema.
Esta savia bruta junto con los fotoasimilados producidos en las hojas, constituyen la savia elaborada, la cual desciende a través de los vasos del floema y se distribuye por el resto de órganos de la planta, satisfaciendo las necesidades nutricionales de esta.
La dirección más rápida y preferente para la circulación de la savia bruta y elaborada es la vertical, disminuyendo la velocidad y fuerza de circulación a medida que su camino se acerca a la horizontalidad. La savia se dirige activamente a las partes más jóvenes, con más hojas, así como a las más fuertes y vigorosas.
Los chupones tienden a nacer en las partes mejor alimentadas y crecen rápidamente buscando luz y ventilación que les permita alcanzar un buen desarrollo.
Para aplicar los principios de la poda hay que basarse en los fundamentos de la morfología y fisiología de la planta. Estos principios fundamentales de la poda son:
Los árboles necesitan luz y espacio para poder realizar todas sus funciones fisiológicas.
Al principio, el árbol joven tiende a vegetar, con el fin de alcanzar lo antes posible el equilibrio entre el vigor vegetativo y la cantidad de savia elaborada con la que generar reservas. Una vez alcanzado el equilibrio, es cuando aparece la floración y la potencialidad de fructificación.
La savia bruta tiende a dirigirse hacia las partes más verticales. La savia elaborada circula con mayor dificultad por aquellas ramas horizontales y arqueadas, provocando su acumulación. Esta acumulación se traduce en la aparición de una mayor proporción de botones florales y mayores índices de producción.
La tendencia natural del crecimiento de los cítricos es a formas campaniformes. Toda intervención de poda que intente modificar esta forma de crecimiento romperá el equilibrio del árbol, provocando brotaciones no deseadas y retrasando la entrada en producción. Por ello, es de gran importancia respetar al máximo la tendencia y la forma de crecimiento natural del árbol.
1.1.3 Objetivos de la poda
Mediante la poda se intenta alcanzar un equilibrio entre las funciones vegetativas y reproductivas del cultivo, para conseguir producciones elevadas sin perjudicar la vitalidad de los árboles, acortar el periodo improductivo en plantaciones jóvenes, así como alargar el periodo productivo y/o retrasar el envejecimiento del árbol.
El principal objetivo perseguido con la poda es la optimización de las producciones en el menor tiempo posible, sin afectar a la vitalidad del árbol.
Así, a través de la correcta aplicación de poda se puede conseguir:
f Control del desarrollo y forma del árbol. Los cítricos con frecuencia vegetan dando lugar a formas muy irregulares. En tales casos hay que eliminar aquellas ramas mal situadas y que puedan molestar en un futuro, dirigiendo de esta manera la forma del árbol.
f Aumento de la calidad del fruto. Mediante la eliminación de aquellas ramas que compiten por un mismo espacio, que impiden una buena iluminación, que son poco productivas tales como ramillas secas o similares, se puede lograr mejorar la distribución y aprovechamiento de los nutrientes e incrementar la insolación y aireación en el interior de la copa. Con esto se consigue:
Mejorar la distribución de los frutos en el árbol. Mejorar la distribución de los frutos en el árbol.
Aumentar el tamaño medio de los frutos como consecuencia de la eliminación de aquellas ramas menos vigorosas que producen frutos pequeños.
Reducir los daños por rameado al eliminar las ramillas secas y ramas entrecruzadas.
Reducir la incidencia de plagas y enfermedades derivadas de la mejora de la aireación, insolación y penetración de los plaguicidas en la copa del árbol.
f Control de la alternancia de cosecha. También llamada “vecería”, es el fenómeno por el cual las producciones de los árboles alternan años de elevadas cosechas con años de baja o ninguna cosecha. Esta alternancia es proporcional, es decir, un año tiene buena producción y al siguiente mala.
Este proceso tiene una importante repercusión económica, ya que los años de elevadas cosechas el número de frutos es elevado pero de calibre pequeño y, por tanto, de bajo valor comercial. En cambio, los años de bajas producciones los frutos suelen ser muy grandes, de piel gruesa y rugosa y, por tanto, su comercialización tampoco es óptima.
El fenómeno que causa la alternancia de cosecha es el control que ejerce el fruto sobre la floración.
Este control puede ser tal que el árbol no florezca y no se obtenga cosecha. Cuando la cosecha es abundante tiene lugar un elevado consumo de nutrientes, aumentando la competencia entre fotoasimilados y agotando las reservas disponibles en distintos órganos de la planta. En consecuencia, la producción del año siguiente puede verse seriamente afectada. Así, la poda se puede utilizar para que no se produzcan grandes diferencias de producción entre unos años y otros, sin llegar a eliminar completamente la alternancia.
En árboles propensos a la alternancia de cosecha, la intensidad de poda dependerá de dos factores, por una parte del momento de recolección de la fruta, variedades tempranas, de media estación o tardías, y por otro de la presencia/ausencia de flores en el momento de la poda.
En variedades tempranas o de media estación, la intensidad de poda dependerá de la cantidad de flores presentes en el momento de la poda.
- El año que el árbol tenga poca floración, la poda deberá realizarse una vez recogida la ruta y será una poda LIGERA (suave) evitando así eliminar demasiadas reservas al árbol y asegurar la formación de frutos.
- El año que el árbol tenga mucha floración, la poda deberá realizarse una vez recogida la fruta y será una poda SEVERA (fuerte).
En variedades tardías, donde no hay presencia de flores en el momento de la recolección de la fruta, la intensidad de poda dependerá de la producción recogida esa campaña:
- El año que tenga una gran cosecha (los árboles estarán agotados por un gran consumo de nutrientes), la poda deberá realizarse una vez recogida esa gran cosecha y será una poda LIGERA (suave). El año siguiente el árbol florecerá poco y la cosecha será escasa.
- El año siguiente al haber tenido una cosecha escasa o normal, el árbol habrá tenido un desgaste de nutrientes menor, por lo tanto se esperará una floración excesiva (el árbol ya recuperado posee una reserva de nutrientes suficiente), entonces la poda deberá ser más SEVERA (fuerte).
f Reducción de los costes de cultivo. Aunque la práctica de la poda supone uno de los principales costes de cultivo, su aplicación no solo beneficia al árbol sino que también facilita el resto de operaciones de cultivo, amortizando a corto plazo su coste:
Tratamientos fitosanitarios más efectivos, al facilitar su penetración en el interior de la copa.
Recolección más cómoda y rápida así como mejor distribución de los frutos.
Por tanto, la práctica de la poda puede derivarse en un ahorro de mano de obra e insumos en la ejecución de las operaciones de cultivo que, además, se verán facilitadas en gran medida.
1.2 Época de realización de la poda
Para el momento de realización de la poda es importante distinguir entre plantaciones de árboles jóvenes y adultos.
En árboles jóvenes, todavía no productivos, las operaciones de poda pueden realizarse en cualquier época del año, pero evitando aquellos momentos en los que las temperaturas estén próximas o por debajo de 0 ºC.
En el caso de que deban ser eliminadas ramas de cierta magnitud, la poda se realizará en épocas en las que la actividad vegetativa sea menor.
Los árboles adultos se debe podar una vez recogida la fruta y pasado el riesgo de heladas. Como no siempre es posible podar cuando se quiere, es recomendable atrasar la poda mejor que adelantarla, ya que las consecuencias pueden ser más graves en adelantarla que en atrasarla.
Tanto en plantaciones de árboles jóvenes como adultos, donde se da un descenso brusco de las temperaturas, se ha observado que los árboles podados sufren más que los no podados. Por ello es recomendable retrasar la recolección en vez de adelantarla.
Los árboles cítricos experimentan al año dos paradas vegetativas y tres brotaciones (primavera, verano y principios de otoño). Las dos paradas vegetativas se deben al frío y al calor. Estas paradas vegetativas se deben aprovechar para podar. Así se distinguen tres periodos de poda:
f Primer periodo: desde después de la recolección hasta el inicio de la floración. Característico de variedades tempranas como mandarinas de los grupos Satsuma y Clementina. Una poda temprana en estas variedades favorece la precocidad en la cosecha siguiente (así no se provocará una parada en la circulación de savia cuando empiece la actividad vegetativa en primavera).
f Segundo periodo: desde la caída de pétalos hasta el final de la caída fisiológica de junio y la fruta recogida. Es característico de variedades de recolección de media estación y variedades que muestran alternancia de cosecha, como naranjas dulces: ‘Navelina’, ‘Salustina’, valencias y mandarinas del grupo Clementina: ‘Hernandina’.
f Tercer periodo: desde el fin de la caída fisiológica de la flor de junio hasta finales de agosto, aprovechando la parada vegetativa debida al calor. Es característico de variedades con bajas producciones y variedades de recolección tardía.
1.3 Frecuencia e intensidad de poda
1.3.1 Frecuencia
La frecuencia de la poda en cítricos debe tenerse en cuenta, ya que a medida que se incrementa el tiempo entre operaciones de poda, el grosor de las ramas a cortar va a ser mayor, lo que supondrá un mayor tiempo invertido en la poda y unas heridas de mayor dimensión y con mayor riesgo de entrada de patógenos.
Con podas anuales, el árbol será menos castigado y el tiempo empleado y los costes de la operación serán menores. Además, cuando la poda se realiza en el momento oportuno, los nutrientes disponibles serán aprovechados por aquellas ramas mejor constituidas o más interesantes para la economía de la planta.
En algunas variedades es conveniente podar con una determinada frecuencia, ya que de lo contrario se intensificarían los problemas derivados de la alternancia de cosechas o vecería. En dichos árboles, se deben efectuar podas ligeras durante aquellos años en los que la floración es reducida, y podas más enérgicas durante los años de abundante floración. De esta manera se conseguirá regular la producción a lo largo de los años.
1.3.2 Intensidad
El concepto “intensidad de poda” hace referencia a la cantidad de vegetación eliminada de la copa del árbol.
Su magnitud estará condicionada por el objetivo perseguido por el agricultor.
Se distinguen los siguientes niveles de intensidad en función de los objetivos perseguidos:
y Muy fuerte (50 %): renovar la copa, cambio de variedad, mejorar la iluminación.
y Fuerte (30 %): renovar la copa, regular la producción.
y Normal (20 %): renovar vegetación, restaurar el equilibrio del árbol.
y Ligera (10 %): regular la producción, limpieza anual de ramas.
El vigor del árbol viene determinado por el número y longitud de las últimas brotaciones, no por el tamaño de la copa.
Con podas intensas, las brotaciones serán más vigorosas, con menos flores y más vegetación.
En variedades con menos vigor, pueden hacerse podas más intensas.
1.4 Tipos de poda
1.4.1 Poda de formación
Se conoce con el nombre de poda de formación al conjunto de operaciones de poda llevadas a cabo durante los primeros años de la vida del árbol y que persiguen crear una estructura de ramas principales adecuada, capaz de soportar el peso de la cosecha y evitar que las ramas productivas se apoyen demasiado en el suelo.
Para el desarrollo de una adecuada poda de formación es importante considerar las tendencias naturales de los cítricos, en cuanto a desarrollo, porte, producción, etc. Así, se debe tener en cuenta que:
f El plantón tiende a emitir multitud de ramas y por ello:
Forman un follaje denso y apretado, no dejando entrar la luz en el interior de la copa del árbol.
Como consecuencia de la falta de luz en el interior de la copa, no se desarrollan brotes y el árbol toma aspecto de “bola hueca”.
f El crecimiento de los árboles tiende a la verticalidad, por la dominancia de la yema terminal. Si se mantiene este crecimiento, se impide el desarrollo de las ramas laterales.
Por otro lado, podas excesivas durante este periodo de formación favorecen la prolongación del periodo juvenil, con la formación de chupones así como un retraso en la entrada en producción, y una reducción de las primeras cosechas.
Durante los primeros años de la plantación, la poda queda limitada a:
y Eliminar todos los rebrotes que nacen del patrón, hasta una altura de 40 a 60 centímetros (protector).
y Despuntar algunas ramas situadas en el centro del árbol y que, por su situación, no serán ramas principales.
El crecimiento de la planta debe dejarse durante los primeros años para favorecer el desarrollo foliar y, como consecuencia, el desarrollo radicular. Cuando el árbol se haya desarrollado de forma natural en el campo, se procederá a eliminar todas aquellas ramas que no vayan a aportar nada a la formación del esqueleto del árbol.
Durante el 2º y 4º año, serán seleccionadas 3 o 4 ramas principales que hayan mostrado mayor vigor, que serán las futuras ramas principales. Se debe procurar:
y Que estén orientadas en todas las direcciones, para regular el volumen de la futura copa.
y Que contribuyan a dar solidez y consistencia a la copa, evitando que surjan de la misma altura.
y Que tengan un fácil acceso, evitando ramas muy altas o muy bajas.
En resumen, se deben escoger ramas que aseguren consistencia, que estén insertadas al tronco a distinto nivel entre sí y con un ángulo adecuado, que no permitan prever roturas, de inserción al tronco a partir de ente 60 y 70 centímetros de altura y orientadas en todas las direcciones para facilitar la formación globosa del árbol (a 3 o 4 ramas).
Sistemas de formación
f Sistema de formación libre (entresaques): con este tipo de poda se pretende respetar al máximo el crecimiento libre del árbol, intentando lograr un mayor volumen de copa en el menor tiempo posible. Con esta estrategia se logra adelantar la entrada en producción. La intención es eliminar solo aquellas ramas que presenten síntomas de agotamiento o vejez, para mantener siempre joven al árbol. Para ello, al plantar, se recorta el plantón a la altura elegida para formar la cruz. Las únicas actuaciones que se hacen sobre la planta consisten en:
Desde el primer al cuarto año: eliminación de posibles rebrotes del patrón y despunte de alguna rama secundaria (tirasavia).
Entre el cuarto y el quinto año: selección de entre 3 y 5 ramas guías. Ramas secundarias en distinto plano separadas entre 40 y 60 centímetros.
A partir del sexto año: eliminación de ramas que entorpezcan la entrada de luz y ramas no productivas.
f Sistema de formación tradicional: se descabeza el plantón a aproximadamente 60 centímetros del suelo, después se eligen tres ramas que estén bien distribuidas a unos 120º. Estas ramas constituirán las 3 ramas principales, sobres las cuales se irá formando el árbol que estará compuesto por un número indeterminado de ramas guías y faldas, número que dependerá del vigor de la planta.
f Sistema dicotómico: la persona que realiza la poda es la que decide la forma del árbol desde el principio. Es un sistema fácil de aplicar y que le da al árbol una estructura muy sencilla. Los pasos a seguir son los siguientes:
Primera dicotomía: bifurcar el tronco a una altura del suelo de 50 centímetros, dando lugar a 2 ramas primarias a modo de horquilla, separadas unos 120º.
Segunda dicotomía: estas se dividen en otras 2 (ramas secundarias) a unos 50 centímetros, nuevamente separadas unos 120º, sobre las que se van asentar las ramas de producción.
Tercera dicotomía: crecerán nuevas ramas de producción, faldas y ramas más verticales denominadas guías.
Cuarta dicotomía: se elegirán otras 2 guías con sus correspondientes faldas.
Importancia de la intensidad de poda en árboles jóvenes
La intensidad de ramas a eliminar en la ejecución de la poda, está directamente relacionada con el equilibrio del árbol. Se debe actuar de la siguiente manera:
y Al plantón que viene de vivero, se le debe equilibrar la parte aérea con la parte radicular, realizando un corte en la raíz pivotante y en las raíces principales.
y Al año siguiente de la plantación, hay que eliminar ramillas endurecidas y brotaciones mal formadas y el “tocón” (parte del tronco o rama del árbol que queda al realizar un mal corte y que por consiguiente puede provocar un futuro rebrote).
y Al segundo, tercer y cuarto año, despuntar o eliminar aquellas ramas que no van a ser constitutivas del esqueleto del árbol.
y Al quinto año, momento en el que el árbol está bien definido, si existe poca brotación no se debe podar ya que se corre el riesgo de endurecer más al joven árbol.
y La cantidad de ramas a eliminar no debe ser superior al 20 o 25 % del volumen total del árbol.
y Si el patrón es muy vigoroso, la intensidad de poda no debe superar el 20 %, ya que una intensidad excesiva puede provocar respuestas vegetativas diferentes a las deseadas.
Necesidades de poda en plantones
El plantón puede tener problemas de rotura y pérdida de raíces tanto en el arranque de vivero como en el transporte y manipulación. Si la planta consta de cepellón o es transportado en maceta o contenedor, los daños serán menores. Esta pérdida de raíces provoca un desequilibrio con la parte aérea y esto acarrea una deshidratación de las hojas y del tallo tierno con la consiguiente pérdida de yemas, hasta el punto de perder toda la zona correspondiente a la variedad injertada.
Por todo lo expuesto anteriormente es tan importante la primera intervención de poda, la cual se haría de la siguiente manera:
y Deshacer el cepellón, aunque sea de maceta, en agua con el fin de no dañar las raicillas que forman la barbada.
y Comprobar el estado de las raíces principales y sanearlas, como se ha indicado anteriormente.
y Plantar el plantón en su sitio definitivo, procurando arreglar las raíces de forma que no se entrecrucen y estén bien distribuidas en el hoyo.
y Cortar el tallo o parte aérea del plantón a unos 60 centímetros medidos a partir del nivel del suelo, con el fin de evitar excesiva transpiración.
1.4.2 Poda de mantenimiento o fructificación
El objetivo que se persigue con la poda de mantenimiento o fructificación es la renovación de los órganos de fructificación que estén agotados, con el fin de repartir la fruta entre las distintas ramas que forman la copa y mejorar su calidad.
La frecuencia de esta poda debe ser anual y la fecha, en general, debe ser en primavera después de ser recolectada la fruta y pasado el riesgo de heladas. En variedades tempranas se adelantará todo lo posible y en variedades tardías se retrasará al verano.
Cuando ya se ha conseguido un armazón de copa de árbol bien constituido, la poda de fructificación se limitará a las siguientes operaciones:
y Suprimir las ramas muertas o muy lesionadas.
y Eliminar las ramas mal dirigidas y mal emplazadas.
y Respetar ramas horizontales.
y Levantar faldas a unos 50 centímetros del suelo.
y Aclarar las ramillas a mano o con tijeras.
y Las ramillas interiores de relleno deben ser despuntadas para ramificar lo más pronto posible.
y Suprimir dos tercios de la totalidad de los chupones que nacen en las ramas principales, dejando un tercio sin podar por si fuese necesario reemplazar alguna rama.
y Suprimir los chupones que nacen en el tronco.
y Eliminar centros provenientes de chupones no eliminados en años anteriores y que ocupan la parte superior del centro. El perfil del árbol debe recordarnos a una copa.
y Respetar las ramas guías y faldas.
y Mantener entre árboles vecinos una distancia de 50 centímetros que permita el paso de la luz y del personal operario.
Características de variedades de naranjas dulces
f Grupo Navel: presenta en general árboles con buen vigor. El objetivo de la poda debe ser conseguir fructificación tanto en el exterior como en el interior de la copa. Para ello, hay que eliminar ramas internas en cantidad suficiente para que puedan penetrar bien la luz y el aire, así como ramas laterales, para abrir al máximo la copa. Las ramas de producción denominadas faldas, forman un arco que facilita la renovación de aquellas ramas agotadas y endurecidas. Estas acaban siendo sustituidas por otras más jóvenes y vigorosas que proporcionan fruta de mayor calibre y calidad. La renovación de las ramas de producción es fundamental en las variedades de este grupo.
En general, habrá que cortar ramas secas, débiles y envejecidas. La época para podar será aquella en que no se perjudique al arbolado por posibles heladas tardías de primavera.
f Grupo Blancas: son árboles de gran vigor, frondosos, de tamaño medio a grande y hábito de crecimiento abierto. Una característica a tener en cuenta en este grupo de variedades es que tienen tendencia a producir chupones en el interior de la copa. Con la poda se deben eliminar ramas endurecidas, agotadas y aquellas que eviten la entrada de luz.
Como variedades tardías que son, se deberán podar una vez recogida la fruta. La intensidad y frecuencia estarán en función de la producción. Hay que tener en cuenta que son variedades propensas a la vecería, de manera que el año que hayan tenido una gran cosecha, los árboles estarán más agotados y la poda ha de ser ligera. Al año siguiente, la cosecha deberá ser normal y si coincide con una floración excesiva, la poda será más severa.
La variedad ‘Salustiana’, por ejemplo, produce brotaciones muy vigorosas en el interior de la copa.
Estas brotaciones se deben ir eliminando en estado herbáceo, ya que después se le harán heridas mayores y resultará más costoso. También es importante controlar el crecimiento de ramas guías aplicándoles rebajes periódicos ya que estas restan vigor a las ramas de producción.
f Grupo Pigmentadas: en este grupo de variedades la fructificación predomina sobre el desarrollo vegetativo y son muy productivas. Por lo dicho anteriormente, la poda debe limitarse a suprimir ramas mal dirigidas, resecas y ligeros aclareos que faciliten la iluminación y aireación.
Tienen brotaciones cortas y los impedimentos en la circulación de la savia dan lugar al endurecimiento de las ramas. Hay que respetar las ramas guía, pues facilitan una mayor salida de savia hacia el conjunto de las ramas que forman la copa del árbol.
Características de variedades de mandarinas
f Grupo Satsuma: son árboles de mediano a pequeño vigor, con hábito de crecimiento abierto y llorón.
Esto les permite estar aireadas y recibir la suficiente iluminación como para producir frutos de calidad en todas las ramas. Al ser muy productivas, se suelen agotar rápidamente. Todos los años hay que cortar las ramas débiles y envejecidas prematuramente, así como las que están próximas al suelo.
f Grupo Clementina: árboles de buen vigor y desarrollo, de copa con hábito de crecimiento abierto y follaje denso. Requieren de podas anuales, dirigidas a eliminar ramas secas, débiles y envejecidas o ramas que impiden una buena aireación e iluminación en el interior de la copa. La intensidad de poda dependerá de la variedad en concreto, realizándose podas ligeras en las que florecen de forma normal todos los años y podas más fuertes en aquellas variedades que tienen floraciones abundantes en años alternos.
Características de variedades de híbridos
f ‘Ellendale’: vigorosa, de buen desarrollo y con hábito de crecimiento recto e irregular. Se recomienda hacer faldas mediante arqueado de ramas. La poda se hará a base de pinzamientos o cortes de la zona terminal de las ramas con crecimiento vertical, con el fin de conseguir brotaciones laterales que ayuden a poblar las zonas bajas.
f ‘Nova’ o ‘Clemenvilla’: árbol de tamaño y vigor medio. Forma globosa, compacta y con abundante follaje. Un problema a tener en cuenta es el rajado de frutos. La poda debe ser ligera, quitando ramas secas, débiles y envejecidas que impiden la aireación e iluminación interna.
f ‘Ortanique’: árboles muy vigorosos, grandes y frondosos. Anualmente se ha de proceder a eliminar ramas que impidan la normal ventilación e iluminación interior, así como ramillas resecas, débiles y envejecidas. Como son árboles con clara tendencia pendular, el podador debe respetar siempre las ramas guía y potenciar su desarrollo eliminando las ramas más cercanas al suelo.
Características de variedades de limones
f ‘Fino’: árboles exigentes en poda. Realizar podas anuales complementadas con despuntes que eviten la formación de grandes ramas que sobresalen del resto. Así, se favorece la aparición de brotes laterales que favorecen la fructificación.
f ‘Verna’: árbol rústico, con tendencia a la forma pendular y a producir ramas en el interior con pocas hojas o sin ellas, ramas que acabarán secándose. Además, también se dan brotaciones vigorosas. Se recomienda podar todos los años.
Características de variedades de pomelos
Menos exigentes en poda que los limones, especialmente las variedades coloreadas. La poda de mantenimiento y fructificación se limita a aclareos en el interior de la copa. Como la madera de pomelo es muy sensible a quemaduras por golpes de sol, hay que procurar que las ramas principales no queden desprotegidas de brotes y hojas que impidan la incidencia directa de los rayos de sol sobre ellas.
1.4.3 Poda de regeneración
Es una poda severa en huertos viejos, con árboles agotados pero sanos, eliminando ramas endurecidas y favoreciendo la brotación de yemas adventicias que regeneran la estructura del árbol.
Procedimiento:
y Rebajar las ramas principales.
y Operaciones dirigidas a paliar el desequilibrio entre el sistema radicular y aéreo.
y Restricción máxima de los riegos y el abonado.
y Eliminación de malas hierbas y ligera poda de raíces (laboreo).
y Despuntes y aclareos de los nuevos brotes.
y Constituir y orientar la nueva estructura.
Los huertos envejecidos pero sanos cada vez se emplean más para introducir nuevas variedades reinjertadas.
1.5 Otras consideraciones
1.5.1 Herramientas necesarias
El material necesario para las labores de poda descritas a lo largo de la unidad didáctica son:
y Tijeras de podar: necesarias para la eliminación de ramas no excesivamente gruesas.
y Serrucho: empleado en la eliminación de ramas de madera antigua en operaciones de reinjerto. Debe estar bien afilado con los dientes suavemente triscados.
y Tijera de filo curvo: herramienta empleada en la técnica del rayado de ramas (ver apartado 1.6.4).
1.5.2 Desinfección de las herramientas
Las labores que se realizan en campo, como la poda, demandan el uso de distintas herramientas, cuyo mantenimiento y limpieza son sumamente necesarios para evitar la propagación de enfermedades entre los árboles, además de ser imprescindibles para prolongar su vida útil a pesar del uso intensivo que se les pudiera dar.
Figura 7. Serrucho
Figura 6. Tijeras de podar Figura 8. Tijeras de filo curvo
Como su uso incluye la eliminación de partes enfermas, podridas o muertas de los árboles, es muy fácil que durante el proceso las bacterias se transfieran a esas herramientas utilizadas, por lo que deben ser sometidas a un proceso de limpieza y desinfección para impedir que las enfermedades se trasladen a los árboles sanos.
Si bien en la actualidad se pueden adquirir desinfectantes específicos, es posible recurrir a productos de limpieza y desinfección presentes en la mayoría de los hogares, como el cloro, los detergentes y el alcohol.
Uno de los métodos más comunes consiste en sumergir las herramientas en un cubo cargado con una solución de 5 litros de agua mezclados con 1 litro de hipoclorito de sodio (comúnmente conocido como lejía), dejando remojar durante 10 minutos aproximadamente.
El uso de esta técnica de desinfección, si bien elimina eficazmente las posibles enfermedades transmitidas por los árboles, tiene la desventaja de que puede corroer los instrumentos de trabajo si se aplica con mucha frecuencia.
Como se trabaja con una sustancia de riesgo, durante todo el proceso es necesario utilizar máscaras protectoras y guantes de goma así como enjuagar muy bien las herramientas para evitar que el hipoclorito de sodio se transfiera a los distintos elementos vivos que componen la parcela.
Otros productos que suelen utilizarse para la desinfección son el alcohol isopropílico con 70 % de pureza o más y el amoniaco. En ambos casos se llena un cubo con la cantidad suficiente de líquido que cubra la herramienta, la cual se deja en remojo aproximadamente 1 minuto. En este caso, las herramientas no requieren de un enjuague posterior.
También se pueden usar lavavajillas o detergentes para la ropa para desinfectar las herramientas. En ese caso, se puede mezclar 1 taza de detergente en 3 litros y medio de agua y remojar los instrumentos durante varios minutos, para luego enjuagarlos.
En todos los casos, es necesario que las herramientas no tengan adheridos restos de tierra o árboles, por lo que antes de proceder a su inmersión se las debe limpiar con un paño o toalla húmedos.
El último paso en el proceso de desinfección consiste en secar todas las piezas con un paño suave, sobre todo en aquellos casos en que se emplearon soluciones de limpieza a base de agua, ya que los restos de las mismas pueden oxidar las partes metálicas de las herramientas.
1.5.3 Tipos de cortes realizados
La herida que se produce al realizar un corte, cicatriza con mayor o menor lentitud según las condiciones del árbol, la ejecución del corte, su situación y los cuidados a ella aplicados. Por todo ello es fundamental:
y Realizar los cortes de la forma más limpia posible, lo cual depende mucho del perfecto estado del filo de los instrumentos de poda y de la destreza del personal.
y El corte se realizará en el punto y situación más conveniente de la rama o tronco, para que en esta posición y situación ventajosa se acelere su cicatrización.
y El corte se realizará de forma que se efectúe una herida lo más pequeña posible. Siempre que las heridas sean mayores de 2 centímetros de diámetro, deberán protegerse con productos que las preserven de las humedades y parásitos.
Todo corte de poda debe realizarse con herramientas perfectamente afiladas ya que, al hacer un corte, se rompe tejido vegetal y cuanto mayor sea el corte, más células y tejidos se destruyen, retrasando la formación del callo de cicatrización. Todos los cortes de supresión se realizarán a ras de la rama donde nace la que suprimimos. No se realizarán cortes de supresión dejando tocón o muñón.
1.6 Otras operaciones de poda
1.6.1 Entalladuras
Esta operación consiste en practicar una entalladura o corte de entre 3 y 5 milímetros de extensión que penetra en las capas exteriores de la madera cortando cierta cantidad de conductos de savia. Esto provoca una desviación en la circulación de esta, que tiende a favorecer el órgano que tratemos de fortalecer o debilitar. Las entalladuras realizadas en la parte superior de las yemas, brotes, ramos o cualquier otro órgano, favorecen su vigor.
1.6.2 Desbrotado
Operación fundamental durante el periodo de formación del árbol. La supresión de brotes se debe realizar con cautela, pues una supresión masiva causaría una brusca parada de la circulación de la savia y, por lo tanto, un nuevo desequilibrio en el árbol. Se deben suprimir:
y Los nacidos en un mismo punto: todos, a excepción del más vigoroso.
y Los nacidos en una bifurcación.
y Los situados en la cara superior de una rama.
y Los que por su situación, fácilmente se convertirán en chupones.
y Y, en general, todos los que por su situación puedan entorpecer la buena ventilación e iluminación del árbol.
Figura 9. A la izquierda, corte de poda excesivo (incorrecto) y a la derecha, corte a ras (correcto)
Cuando el número de brotes que haya que suprimir sea mayor que el que haya que dejar, esta operación se realizará en 2 o más intervenciones.
1.6.3 Pinzamiento
Consiste en suprimir parte del brote en el periodo de su desarrollo, generalmente cuando este alcanza una longitud de entre 20 y 25 centímetros. Esta supresión causa un retroceso o retención en la circulación de la savia, que vuelve a adquirir el ritmo normal de circulación a los 12 o 15 días tras la operación. Se debe realizar en varias etapas, no es conveniente repetir la operación hasta pasados 12 o 15 días del tratamiento anterior. Un pinzamiento masivo de los brotes puede causar una brusca retención de la circulación de la savia.
La intensidad variará, desde dejar 3 o 4 hojas en la base del brote a suprimir hasta 2 o 3 hojas en la terminación del brote. Los pinzamientos de intensidad media son los que mejor resultado dan. Se ejecutan con los dedos pulgar e índice cuando los brotes son tiernos. Cuando tienen consistencia, se realizan con las tijeras de poda.
1.6.4 Rayado
Es una técnica antigua, ampliamente utilizada en agricultura, con fines diversos: aumentar el cuajado, inducir la floración de variedades alternantes (veceras), aumentar la floración y/o aumentar el tamaño final del fruto.
Consiste en la interrupción del flujo floemático mediante un corte alrededor de toda la rama, sin extracción de un anillo de corteza y sin dañar el xilema. Esta interrupción impede temporalmente el descenso a las raíces de la savia elaborada. El rayado debe hacerse en árboles sanos, preferiblemente después de un riego y en ramas principales.
Se realiza con un instrumental especial: una tijera de filo curvo. Con la ayuda de esta tijera, se abraza la rama y, con un giro alrededor de ella, se marca una incisión anular que debe tener aproximadamente 1 milímetro de ancho. Esta incisión ha de cortar la corteza en toda la circunferencia de la rama, pero no debe dañar la madera.
Una vez elegida la rama a rayar, la tijera se colocará perpendicular a ella, para conseguir que el rayado forme un círculo cerrado.
La tijera debe estar situada de manera que al iniciar el rayado se pueda desplazar hacia la persona que lo está realizando. Antes de empezar el giro, se presionará la tijera hasta notar que la hoja se ha introducido en la corteza, provocando su corte y llegando al cambium pero sin dañar la madera. En este momento se mantendrá la presión girando la herramienta de la forma indicada anteriormente.
Figura 10. Realización de la incisión anular en rama
Debe ser el “filo de la tijera” junto al giro de la muñeca del personal, los que realicen el rayado y no la fuerza del que lo ejecuta. La incisión se realizará a cierta distancia de la inserción de la rama con el fin de que, si se repite el rayado, se haga por debajo del anterior por ser una zona menos endurecida que la que queda por encima.
Hay ciertas precauciones que se deben tener en cuenta a la hora de realizar esta técnica:
y El rayado solo debe realizarse en árboles sanos y, para lograr el efecto deseado, deben tener ramas con un abundante número de hojas.
y Debe realizarse alrededor de toda la rama, ya que si se deja incluso entre un 5 y un 10 % sin anillar, los resultados son notoriamente menores.
y Para no dañar las raíces se recomienda rayar solamente dos tercios de las ramas principales del árbol, dejando el tercio restante que actúe de tira savia y, así, nutra las raíces.
1.6.5 Arqueado
Consiste en la inclinación de una rama o brote, haciéndola describir un arco más o menos pronunciado por medio de ligaduras.
El efecto del arqueado es obstaculizar la circulación de la savia hacia el extremo del brote o la rama, y hacer evolucionar los órganos que queden en la zona más elevada; o simplemente que una mayor cantidad de savia se dirija a otros brotes o ramas situados en lugares más convenientes del árbol.
También se realiza el arqueado de ramas o brotes para conseguir su pronta evolución a ramas fructíferas.
1.7 Poda mecanizada
La poda mecanizada no es una técnica ampliamente aceptada en la agricultura española, ya que no se trata de una poda como se concibe tradicionalmente y se le asocian diversos inconvenientes. Sin embargo, una operación de prepoda mecanizada seguida de una limpia manual podría permitir, además de reducir el tiempo dedicado a la poda y la necesidad de mano de obra especializada, distanciar en el tiempo las intervenciones de poda de mantenimiento, mejorando la rentabilidad de la explotación.
En España, en el cultivo de los cítricos es tradicional la poda de fructificación o mantenimiento, práctica dirigida a controlar el volumen de los árboles, adaptándolos a sus condiciones de cultivo y a equilibrar la relación hoja/madera, posibilitando así la formación de ramos fructíferos que aseguren el mantenimiento de la producción.
Es importante destacar el hecho de que las máquinas no hacen distinción de ramas y su única misión es dar una forma determinada al árbol, lo que puede dar lugar a una acumulación de ramas secas en el interior del árbol, dificultando su manejo y reduciendo la producción de fruta en el interior de la copa del árbol.
Un sistema de poda intermedio podría ser la solución a este último inconveniente. Consistiría en una primera intervención con máquina (prepoda), a fin de controlar el volumen del árbol, seguida de una intervención manual en el interior de la copa del árbol (limpia), siendo esta última muy ligera y sin necesidad de emplear mano de obra especializada.
En la mayoría de las plantaciones de cítricos, independientemente del destino de la fruta, la recolección se realiza de forma manual con asistencia de medios mecánicos para el transporte de las naranjas o de las cajas.
No obstante, cuando se piensa en producir solo para industria, el reto es mecanizar todas las operaciones de cultivo, con el fin de reducir los principales costes de producción y conseguir una mayor rentabilidad. Así, las plantaciones de alta densidad, dirigidas a la mecanización integral del cultivo, despiertan en la actualidad un gran interés en el sector de los cítricos para industria.
En esta línea surge el cultivo superintensivo de cítricos: plantaciones de alta densidad con árboles de reducido vigor (subestándar, semienanizantes y enanizantes) con unas 2.200 plantas por hectárea aproximadamente, marcos de plantación más estrechos (4 x 1,5 m2, 3,5 x 1,25 m2 o 5 x 1,5 m2) y formación en setos mediante el empleo de la poda mecanizada. Está orientado a la recolección mecanizada con equipos cabalgantes sacudidores de follaje, tipo vendimiadora (Gregoire, New-Holland o Pellenc) (Hervalejo et al., 2019).
Para conseguir estas estructuras en forma de seto debe optarse por una poda mecanizada, realizando 3 pases al año. El primero, correspondiente a la poda anual, se realizará tras la recogida de la fruta y los otros 2 pases, cuya función son la de eliminar chupones, se realizarán 1 entre junio y julio y otro entre septiembre y octubre.
Además, es aconsejable alternar, de forma puntual, la poda mecanizada con intervenciones manuales en el interior del árbol. Estas están orientadas al aclareo de la copa, eliminando tocones, chupones de gran desarrollo, resecos y ramas improductivas a los que la máquina no tiene acceso (Arenas-Arenas et al., 2017).
1.7.1 Tipos de podadoras
En la poda mecanizada se utilizan máquinas podadoras de discos giratorios o cuchillas, ambas accionadas hidráulicamente por un tractor frutero de gran potencia. Dichas podadoras se desplazan por el centro de las calles realizando cortes horizontales o verticales respecto a la superficie del suelo, con un ligero ángulo de inclinación para favorecer, en la medida de lo posible, la entrada de luz al interior de la copa del árbol (Arenas-Arenas y Hervalejo, 2014).
Existen distintos tipos de podadoras:
f Podadora de discos en un eje fijo. Consiste en un brazo rígido sobre el que se encuentran de forma alineada varios discos de acero, normalmente 5. Este brazo puede colocarse en cualquier posición por el accionamiento hidráulico. Una vez situado el brazo, una bomba conectada a la toma de fuerza del tractor hace girar los discos que, gracias a sus dientes, van cortando todas las ramas que se encuentran en el sentido de la marcha.
Figura 11. Podadora de discos en un eje fijo
f Podadora de discos en 1 o 2 ejes rotativos. Consiste en varios discos colocados en 1 o 2 ejes rotativos. En el caso de 2 ejes, se permite en un solo pase realizar la poda en altura de 2 filas de árboles por un solo lado, o también en un solo pase realizar la poda en altura de una fila de árboles por ambos lados, quedando la parte superior en forma de tejado “a dos aguas”. Con la podadora anterior se requerían 2 pases para realizar la misma labor. Igualmente este equipo puede llevar un número variable de discos dentados que se pueden colocar en cualquier posición por el accionamiento hidráulico.
f Podadora con cuchillas de corte. En este caso, la máquina consiste en cuchillas de corte con dientes serrados accionadas hidráulicamente. Este brazo se conecta a la toma de fuerza del tractor y, mediante una bomba hidráulica, acciona el mecanismo que hace oscilar a la sierra provocando el corte de las ramas. Se utiliza tanto para podas elevadas como para ramas faldas del árbol.
1.7.2 Tipos de poda mecanizada a realizar
Principalmente se pueden distinguir 3 tipos de podas mecanizadas (Arenas-Arenas et al., 2013):
f Poda de falderas: consiste en realizar cortes horizontales de las faldas o ramas bajas con el objetivo de impedir el contacto de los frutos con el suelo. Además, se evita el contacto con encharcamientos y salpicaduras de lluvia que son factores que propician la proliferación de Phytophthora spp. y, por tanto, el aguado de los frutos de las faldas del árbol.
Figura 12. Podadora de discos en dos ejes rotativos
Figura 13. Podadora con cuchillas de corte (izquierda) y detalle de la cuchilla (derecha)
f Poda en altura o topping: consiste en la eliminación de las ramas más altas de poca productividad y difícil acceso. La parte alta del árbol no debe quedar horizontal sino en forma de tejado a dos aguas, con el fin de facilitar la iluminación.
f Poda lateral o hedging: consiste en la eliminación de las ramas laterales del árbol realizando una poda de forma continuada en el sentido de la calle. El corte realizado no debe ser perpendicular al suelo sino favorecer una ligera inclinación para facilitar la entrada de luz al interior de la copa del árbol.
1.7.3 Principales ventajas e inconvenientes de la poda mecanizada
Este sistema de poda, alternativo al tradicional con podas solo manuales, presenta las siguientes ventajas e inconvenientes.
f Ventajas:
La recolección mecanizada es la operación que se ve más beneficiada por este tipo de poda, ya que la fruta es de fácil acceso para la máquina, puesto que se localiza sobre todo en la parte exterior de la copa.
Reducción de los costes de producción, principalmente de labores como la poda, el control de las malas hierbas y tratamientos nutricionales y/o fitosanitarios (control de plagas y enfermedades).
Figura 14. Detalle de poda en altura o topping
Figura 16. Detalle de poda lateral o hedging
Figura 15. Resultado de operación adecuada de poda mecanizada en altura
f Inconvenientes:
El principal es la transmisión de enfermedades por virosis entre árboles podados mecánicamente, dada la dificultad que supone la desinfección de las herramientas utilizadas.
Las podas de altura y anchura se deben complementar con una poda manual para eliminar las ramas interiores poco productivas, a las que la máquina no puede acceder.
AUTOEVALUACIÓN
A continuación se presentan ejercicios de autoevaluación referentes a la poda de los cítricos para que el alumnado valore su aprendizaje. En cada pregunta se debe indicar cuál es la respuesta correcta.
1.- Los cítricos deben ser podados:
a) Todos los años b) Cada 2 años c) Cada 3 años d) Cada 10 años
2.- Con la poda se pretende alcanzar los siguientes objetivos:
a) Conseguir mucha producción en un año determinado b) Conseguir producciones regulares y constantes c) Conseguir que no se muera el árbol
d) Conseguir un árbol bonito
3.- Con una buena poda se puede conseguir:
a) Realizar más tratamientos fitosanitarios b) Tener más plagas en la parcela
c) Que los tratamientos fitosanitarios sean más efectivos d) No realizar tratamientos
4.- El mejor momento para la poda en árboles adultos sería:
a) En pleno invierno, cuanto más frío mejor cicatrizan las heridas b) En pleno verano, cuanto más sol mejor cicatrizan las heridas c) Con la fruta en el árbol, así se hace aclareo
d) Pasado el riesgo de heladas y una vez recogida la fruta
5.- Para favorecer la formación de botones florales, las yemas deben estar:
a) Tapadas con muchas hojas b) Muy bien alimentadas
c) Bien iluminadas y aireadas, pero no excesivamente alimentadas d) En el exterior del árbol
6.- En el sistema de poda de formación dicotómica:
a) El árbol se formará libremente b) No se realizará ninguna actuación
c) Se podará solamente en el periodo adulto del árbol d) Es el podador el que dirige la formación del árbol
7.- En la poda de mantenimiento o fructificación se debe:
a) Eliminar ramas muertas o muy lesionadas b) Eliminar todas las ramas de producción
c) Eliminar las ramas donde pueda haber muchas flores d) Disminuir al máximo la cantidad de hojas
8.- Respecto a la manera de actuar en la poda, siempre se debe proceder de la siguiente manera:
a) Empezar por las ramillas más jóvenes b) Eliminar todas las ramas con flor
c) Podar las ramas de más a menos endurecidas d) Dejar las ramas más viejas para el final 9.- Cuando se realizan cortes de supresión:
a) Se realizarán a ras de la rama que dejamos, eliminando los tocones b) Es conveniente dejar siempre unos buenos tocones
c) Habrá que realizar una hendidura en el tronco d) No se pueden realizar cortes de supresión 10.- Desinfectando las herramientas de poda se consigue:
a) Transmitir los virus
b) Evitar la transmisión de virus o viroides c) Transmitir los viroides
d) Hacer cortes más bonitos
11.- En cítricos, los brotes campaneros son los que:
a) Solo tienen hojas b) Tienen hojas y flores
c) Tienen una flor en el extremo de un brote con hojas d) Tienen una flor solitaria sin hojas
12.- El árbol absorbe por las raíces cierta cantidad de agua cargada de sales minerales. Este agua se llama:
a) Savia elaborada b) Savia neta c) Savia bruta d) Savia carbonada
13.- La poda de intervención más enérgica que se hace como consecuencia de accidentes climáticos, enfermedades, edad, abonado del arbolado o para realizar un cambio de variedad, se conoce como:
a) Poda de mantenimiento b) Poda de formación c) Poda de reinjerto
14.- El sistema de poda de formación denominado libre o entresaque consiste en:
a) Bifurcar el tronco a una altura del suelo de 50 centímetros, dando lugar a dos ramas primarias o brazos a modo de horquilla
b) Dejar que el árbol se desarrolle libremente durante los primeros años sin intervenir prácticamente, excepto en algunos casos donde sea conveniente hacer algún despunte
c) La elección de 3 o 4 ramas vigorosas insertadas en el tronco a una altura previamente elegida, bien distribuidas a lo largo del patrón y formando un ángulo aproximado de 120º unas con otras d) Eliminar parte de las ramas, principalmente las más tiernas, para compensar la pérdida de raíces
que se origina en el arranque de la planta en el vivero 15.- Con la poda de mantenimiento o fructificación se pretende:
a) Corregir los defectos originados por el desarrollo vegetativo del árbol b) Mantener el sistema de poda elegido.
c) Regular la producción y favorecer la iluminación.
d) Todas las respuestas anteriores son correctas.
16.- Con la poda de formación en árboles jóvenes, se persigue:
a) Adaptación a la forma natural de desarrollo y crecimiento del árbol
b) Establecer una estructura sana y fuerte, en la que se distribuirán las ramas deproducción c) Las dos respuestas anteriores son correctas
d) Regular la producción y favorecer la iluminación, con el fin de obtener frutos de buena calidad 17.- La poda que se lleva a cabo durante los primeros años de vida del árbol y que consiste en crear una estructura de ramas principales adecuada para que puedan soportar bien el peso de la cosecha y evitar que las ramas de producción se apoyen demasiado en el suelo, se conoce con el nombre de:
a) Poda de regeneración b) Poda de formación c) Poda de plantación
d) Poda de mantenimiento o fructificación
18.- En cítricos, las partes finales de una rama fundamental o primaria se conocen con el nombre de:
a) Ramas faldas b) Ramas de relleno c) Guías
d) Chupones
19.- En cítricos, el ángulo de inserción de las ramas principales con el tronco es distinto según la tendencia de crecimiento de cada variedad,diferenciándose 3 tipos de porte, ¿sabrías identificar cuál se corresponde al de la figura?
a) Normal b) Abierto c) Cerrado d) Erecto
20.- Uno de los objetivos de la poda es el control de la vecería, ¿sabes a qué se refiere este problema?
a) La tendencia del plantón a emitir multitud de ramas formando un follaje denso y apretado que impide la entrada de luz en el interior de la copa
b) El crecimiento de los árboles hacia la verticalidad, por la dominancia de la yema terminal. Si se mantiene este crecimiento, se impide el desarrollo de las laterales
c) Producciones abundantes seguidas de las producciones escasas, es característico de determinadas variedades
d) La prolongación del período juvenil en el árbol debido a excesivas podas de formación
21.- La savia circula con más facilidad y, por lo tanto, más intensamente en dirección vertical, disminuyendo su facilidad y fuerza de circulación a medida que su camino se aparta de la posición vertical y se acerca a la horizontal. Así, se dirige de forma más sencilla y activa a las extremidades de las ramas y brotes. Como consecuencia:
a) En las ramas pendientes, la circulación es más rápida y, por esto, suelen ser siempre más delgadas b) En las ramas pendientes, la circulación es más rápida y, por esto, suelen ser siempre más gruesas c) En las ramas pendientes, la circulación es más lenta y, por esto, suelen ser siempre más delgadas d) En las ramas pendientes, la circulación es más lenta y, por esto, suelen ser siempre más gruesas 22.- ¿Cuál es la poda de formación en la que al final de la misma el árbol queda constituido por un tronco del que parten dos ramas principales, de cada primaria, dos secundarias y de estas las llamadas guías y las faldas o ramas de producción, sin olvidar las ramas de relleno?
a) Sistema libre b) Sistema dicotómico c) Sistema tradicional d) Poda de regeneración
23.- Una de las normas de poda en cítricos aconseja no realizar cortes de supresión de ramas con mayor diámetro que el de la rama conservada. ¿Qué alternativa hay si se da esa situación?
a) Realizar los cortes de supresión a ras de la rama donde nace la que suprimimos
b) Se someterá la rama que hay que suprimir a podas intensas o incisiones continuadas, para conseguir el debilitamiento de esta rama y el engrosamiento y vigor de la rama a conservar
c) Realizar los cortes de supresión dejando el tocón o muñón
d) En este caso, se debe evitar realizar cualquier corte, ya que al hacerlo se rompe tejido vegetal y cuanto más sucio o basto es el corte, más células y tejidos se destruyen, retrasando la formación del callo de cicatrización
24.- En la poda mecanizada en altura (topping) se aconseja dejar la parte superior de la copa de los árboles:
a) Totalmente plana
b) En su forma natural, que es la tendencia del árbol y por ello se debe evitar realizar cualquier corte c) En forma de tejado de dos agua, con el fin de facilitar la iluminación
d) Esperar a que las ramas a eliminar tengan un diámetro superior a 2,5 - 4 centímetros
25.- ¿En qué situación está indicada la poda mecanizada en cítricos?
a) En pequeñas superficies difíciles de mecanizar y con terrenos de difícil orografía, en donde sea complicado el acceso de maquinaria
b) En plantaciones densas o en las que el desarrollo de los árboles está próximo a alcanzar (o lo haya conseguido ya) unos límites que dificulten o impidan el paso de la maquinaria y el de las personas y por lo tanto hagan más costosas las operaciones culturales, especialmente la recolección
c) En plantaciones con árboles viejos y que precisan de una poda de regeneración
d) No está indica para los cítricos por los daños que ocasiona y por requerir mano de obra muy especializada en poda
26.- Los cítricos, como el resto de las plantas, constan de dos partes: la aérea y el sistema radicular. Entre estas dos partes se establece una relación de equilibrio, ¿qué significa esto?
a) Que el desarrollo del sistema radicular es independiente del desarrollo de la parte aérea
b) Hace referencia a la distribución de los órganos de producción de forma que no interfieran en la luminosidad y no creen entre ellos espacios de competencia
c) Que existe una correspondencia entre el desarrollo del sistema radicular y el volumen de la parte aérea
d) Es un índice mediante el que se relaciona el marco de plantación y el porte de la variedad
27.- En árboles propensos a la vecería, la estrategia de poda para regular la producción a lo largo de los años consiste en:
a) Efectuar poda ligeras el año que florece poco y podas más enérgicas el año de mucha floración b) Efectuar podas ligeras el año que florece mucho y podas más enérgicas el año de poca floración c) Efectuar poda enérgicas el año que florece poco y podas más suaves el año de mucha floración d) Dejar desarrollar el árbol libremente durante los primeros años sin intervenir prácticamente,
excepto en algunos casos donde sea conveniente hacer algún despunte
28.- La intensidad de poda se refiere a la cantidad de vegetación que se deberá quitar al árbol, cuando hacemos una intensidad de poda muy fuerte estamos:
a) Eliminando el 30 % de la vegetación b) Eliminando el 10 % de la vegetación c) Eliminando el 50 % de la vegetación d) Eliminando el 20 % de la vegetación
29.- En árboles jóvenes, ¿en qué época se pueden efectuar las operaciones que constituyen la poda de formación?
a) En cualquier época
b) En cualquier época, siempre que no haya peligro de bajas temperaturas c) Esperar a principios de verano
d) Solo durante el invierno con la llegada de los fríos
30.- En los cítricos, las brotaciones de verano y principios de otoño solo presentan brotes con hojas, es decir, brotes:
a) Campaneros b) Vegetativos c) Mixtos
d) Ramillete de flor
31.- En qué casos está indicada la poda mecanizada:
a) En nuevas plantaciones
b) En plantaciones densas o en las que el desarrollo de los árboles está próximo a alcanzar (o lo haya conseguido ya), unos límites que dificulten o impidan el paso de la maquinaria y el de las personas y por lo tanto hagan más costosas las operaciones culturales, especialmente la recolección c) En plantaciones próximas a arrancar y con pocos años de vida de producción
d) Solamente se puede utilizar en plantaciones de limoneros 32.- El inconveniente más grave de la poda mecanizada es:
a) La baja efectividad de los tratamientos fitosanitarios en los árboles podados mecánicamente, al disponer de un acceso dificultoso a todas las partes de la planta
b) La dificultad en la recolección, pues el acceso a la fruta es mucho más difícil, puesto que se localiza sobre todo en la parte interior de la copa y en las partes más altas
c) La posibilidad de infección de virosis (exocortis, xiloporosis, etc.) que se transmiten mecánicamente, dada la dificultad que presenta la desinfección de la maquinaria
d) Los conocimientos especializados de poda y fisiología vegetal que son necesarios para la persona que maneja el tractor
33.- De las operaciones que se indican a continuación, ¿cuál no estaría incluida dentro de la poda de mantenimiento o fructificación?
a) Las ramillas interiores de relleno deben ser despuntadas para ramificar lo más pronto posible b) Eliminar las ramas mal dirigidas y mal emplazadas
c) Levantar faldas a unos 50 centímetros
d) Comprobar el estado de las raíces principales y sanearlas (poda de raíces) 34.- ¿Cuál de las siguientes operaciones no está incluida en la poda de árboles jóvenes?
a) Comprobar el estado de las raíces principales y sanearlas (poda de raíces)
b) Plantar el plantón en su sitio definitivo procurando arreglar las raíces, de forma que no se entrecrucen y queden bien dispuestas en el hoyo
c) Sobre las guías de la tercera dicotomía formaremos la cuarta dicotomía, de las que se elegirán otras dos guías con sus correspondientes faldas.
d) Cortar el tallo o parte aérea del plantón a unos 60 - 70 centímetros, medidos a partir del nivel del suelo.