TRABAJAR EN UN CONJUNTO HISTÓRICO
IV JORNADA SOBRE LOS RIESGOS LABORALES, LA PREVENCIÓN Y LA
SEGURIDAD
Granada, 5 de mayo de 2006
GRANADA 2007
DIRECCIÓN DE LA OBRA Pedro Espinosa Hidalgo
COORDINADORES DE LA OBRA:
Francisco Sicilia Gutiérrez Inmaculada Sánchez Ruiz de Valdivia Elías I. García Rodríguez José Luis Blanco de la Calle
Reservados todos los derechos. Está prohibido reproducir o transmitir esta publicación, total o parcialmente, por cualquier medio, sin la autorización expresa de Editorial Universidad de Gra nada, bajo las sanciones establecidas en las leyes.
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TRABAJAR EN UN CONJUNTO HISTÓRICO. IV JORNADA SOBRE LOS RIESGOS LABORALES, LA PREVENCIÓN Y LA SEGURIDAD.
ISBN: 978-338-4522-1. Depósito legal: GR/497-2007.
Edita: Editorial Universidad de Granada. Campus Universitario de Cartuja. Granada.
Fotos portadas: Ambrosio Molina Illescas. Fotografía del Centro de Instrumentación Científica. Universidad de Granada.
Fotocomposición: Natales, S. L. Arabia!, 73. Granada Imprime: Imprenta Comercial. Motril. Granada.
Printed in Spain Impreso en España
LOS EDIFICIOS HISTÓRICOS COMO ESPACIOS UNIVERSITARIOS
MARÍA ELENA DÍEZ JORGE *
ÍNDICE
1. PROYECCIÓN URBANÍSTICA DE LA UNIVERISDAD EN LA CIUDAD: LOS CAMPUS UNIVERSITARIOS. 1.1. El Campus Centro. 1.2. La expansión universitaria de los años sesenta: Campus de Fuentenueva y Campus de Cartuja. 1.3. Expansión reciente: el Campus de Aynadamar. 1.4. El futuro Campus de Ciencias de la Salud: una realidad cercana. 1.5. Los Campus e infraestructuras fuera de la ciudad de Granada. 2. EL PA- TRIMONIO INMUEBLE HISTÓRICO EN LA UNIVERSIDAD: ALGUNOS CASOS SINGULARES. 2.1. Edificios históricos para la gestión de los Servicios Centrales. 2.2.
Edificios históricos para la docencia. 3. PRINCIPALES RETO S EN LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO INMUEBLE. 3.1. La riqueza y complejidad de la diversidad estilística.
3.2. La difusión del patrimonio histórico-artístico como garante de la conservación. 3.3.
Armonizar la conservación con los usos.
Intenta r entender la historia de la Universida d de G ra na da pa sa por conoc er la historia de la ciu da d ya qu e a mba s ha n esta do íntima mente u nida s y no se pu ede comprender la u na sin la otra .1
* Vicerrectora de Patrimonio, Infraestructuras y Equipamiento. Profesora Titular del D epartamento de Historia del Arte. Universidad de Granada.
1. Dos textos básicos para el conocimiento de la Universidad de Granada son CALERO PA - LACIOS, Mª del Carmen; ARIAS DE SAAVEDRA, Inmaculada y VIÑES MILLET, Cristina (1997).
Historia de la Universidad de Granada, Granada, Universidad y HENARES CUÉLLAR, Ignacio y LÓPEZ GUZMÁN, Rafael (1994) (eds.). Universidad y ciudad, Granada, Universidad. Desde una perspectiva más concreta, vid. HENARES CUÉLLAR, Ignacio y DÍEZ JORGE, Mª Elena. Los ideales de la Ilustración y Filantropía en el Patrimonio Histórico -artístico de la Universidad de Granada.
La historia de la Universidad en Granada comienza en el siglo XIV con la institucionalización de algunas enseñanzas en la Madraza yusufiyya. El edificio fue levantado por el sultán nazarí Yusuf I en 1349 conservándose su lápida funda cional en el Museo Arqueológico de Granada. Los primeros estudios comprendían esencialmente enseñanzas de carácter jurídico-religiosos y filológico-literario, aunque también contó con estudios en variadas disciplinas científicas. Aunque no podemos hacer una equivalencia clara entre el concepto de universidad cristiana y las madrazas islámicas sin embargo hay que indicar que en ambos casos se trata de la institucionalización de estudios "superiores". En el caso de la Universidad cristiana, y específicamente la de Granada, según reza su fundación en 1526 y su confirmación con la bula de 1531, nació con un claro carácter evangelizador potenciando los estudios de Lógica, Filosofía, Teología y Cánones.2
Una lectura clara de la relación histórica entre la ciudad y la Universidad nos la da el propio tejido urbano. La Universidad se extiende por gran parte de la ciudad, desde el área centro así como por los barrios periféricos.3
Dentro de la singularidad del patrimonio de la Universidad de Granada hemos de indicar la básica distinción entre edificios históricos, gran parte de ellos de gran valor patrimonial, y edificios contemporáneos, algunos de ellos ciertamente singulares.4 Esta diversidad nos aproxima a la complejidad de actuación en los espacios universitarios, ya que además de las especificidades que cada titulación y enseñanza exige, en muchas ocasiones éstas se ven sometidas a intentar buscar un difícil equilibrio entre la calidad de las infraestructuras para las enseñanzas y la conservación del patrimonio histórico - artístico.
1. PROYECCIÓN URBANÍSTICA DE LA UNIVERSIDAD EN LA CIU DAD:
LOS "CAMPUS" UNIVERSITARIOS
El concepto de campus en el sentido que se emplea en el mundo anglosajón poco tiene que ver con los campus universitarios de Granada. En realidad es tal la imbricación que ha tenido la Universidad con la ciudad que realmente la institución académica se encuentra repartida por gran parte de la ciudad y su entorno. De este modo el campus no cumple algunas de las ventajas que tiene en otras universidades, como la creación de espacios cerrados y controlados que pueden ser considerados
Una lectura eirenista, en RODRÍGUEZ ALCÁZAR, Javier (ed.) (2000). La paz en la Universidad de Granada. Granada, Universidad, 2000, pp. 171 -204.
2. CALERO PALACIOS, M.ª del Carmen (1995). La Universidad de Granada. Los documentos fundacionales, Granada, Universidad.
3. Un análisis muy acertado sobre el urbanismo y la Universidad en CAMPOS CALVO - SOTELO, Pablo (2001). La Universidad en Espada. Historia, Urbanismo y Arquitectura. Madrid, Ministerio de Fomento y Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Específicamente sobre Gra - nada, vid. pp. 349-370
4. Esta distinción fue utilizada en DÍEZ JORGE, M.ª Elena (coord.). Construyendo Univer- sidad. Granada, Proyecto Sur, 2003.
MARÍA ELENA DÍEZ JORGE
como pequeñas ciudades dentro de la ciudad, eliminando por un lado los costes de mantenimiento que implica la dispersión y por otro creando un corporativismo y una instancia social de acercamiento para la comunidad universitaria. Por contra, la ubicación de la Universidad de manera dispersa por toda la ciudad ha permitido en cierta manera una integración de la institución académica en el tejido urbano que ha permitido la revitalización de zonas abandonadas o deprimidas por un lado, pero a la vez un esfuerzo económico y humano importante para la propia Universidad.
Por tanto el concepto de "campus" como tal no es válido para el caso de Granada aunque se utiliza para intentar crear un cierto orden en el org anigrama urbanístico universitario. No se puede ni debe negar que, y partiendo de algunos beneficios que esta dispersión ha creado en la ciudad, la organización de la Universidad y su expansión se ha hecho a lo largo de los siglos de una manera desordenada, por otro lado una característica que suele ser frecuente en las universidades con larga historia y especialmente en ciudades históricas, comparándose con Salamanca, Alcalá de Henares y Valladolid, en el caso espa - ñol, y con otras como Bolonia en el extranjero.5
De este modo no resulta extraño que en la actualidad podamos hablar de siete campus en la Universidad de Granada: el Campus Centro, el Campus de Fuentenueva, el Campus de Cartuja, el Campus de Aynadamar, el Campus de Ciencias de la Salud, el Campu s de Ceuta y el Campus de Melilla. Todo ello sin contar con otros espacios que tiene la Universidad de Granada como son los terrenos y edificios en Sierra Nevada así como en las Minas del Conjuro en las Alpujarras granadinas.
Todo ello convierte a la Universidad de Granada en una de las más ricas en patrimonio inmueble, tanto por su extensión y expansión así como por tener importantes edificios de gran valor arquitectónico. La reordenación de estos campus es tarea compleja pero debe ser un reto por el que la Universidad debe apostar. En este sentido se entiende el Plan de Ordenación del Campus de Cartuja realizado por el arquitecto Luis Ceres y que ha sido aprobado por el Ayuntamiento de Granada en el año 2006. La reordenación urbanística con planes parciales de este tipo es aconsejable, aunque se ha de ser consciente que la Universidad de Granada debe aspirar a una completa y arriesgada ordenación urbanística total que no frene sus expectativas de crecimiento, siempre que éste sea entendido de manera racional y ordenado. La ubicación de futuros campus universitarios y la comunicación con los ya creados, la infraestructura de transporte como ins trumento de descentralización y equilibrio territorial, son tareas a las que debe comprometerse la Universidad, tal como defendiera José Luis Gómez Ordóñez en el discurso de apertura del curso académico de 1999-2000.6
5. Cfr. CAMPOS CALVO-SOTELO, Pablo, Op cit., p. 351.
6. GÓMEZ ORDÓÑEZ, José Luis (1999). La ciudad necesita de todos nuestros cuidados, Granada, Universidad.
1.1. El Campus Centro
En el campus centro el recorrido se iniciaría con la Madraza. El arranque de los estudios superiores en Granada tiene lugar con la fundación de la Madraza en el edificio que como tal se conoce y que forma parte del patrimonio univer sitario. Pero la fundación de la Universidad cristiana tuvo como primera sede el edificio de la Curia, pasando posteriormente a tener su sede en el Colegio de San Pablo, actual Facultad de Derecho.
Emblemático históricamente es el Hospital Real, sede actual del Rectorado. Otros edificios singulares que configuran este Campus Centros son el Palacio de las Columnas
—sede de la Facultad de Traducción e Interpretación—, el Centro de Lenguas Modernas
—antiguo hospital del siglo XVI—, la Corrala de Santiago del siglo XVI, la Casa del Almirante de Aragón --o antiguo Hospital Militar y sede de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura—, y la Casa de Porras en el Albayzín. También en el Albayzín se encuentra el Carmen de la Victoria, adquirido por la Universidad en 1944 y adaptado en 1945 por el arquitecto Francisco Prieto Moreno, así como el Palacio del Almirante, de titularidad municipal pero cedido su uso para los estudios de restauración de la Universidad.
Al Campus Centro hemos de añadir otros edificios como son el recientemente traspasado edificio de la Calle Duquesa y que fue la antigua sede de la Delegación de Educación así como el Aulario de Derecho, ambos para la descongestión del histórico edificio de la Facultad de Derecho. El aulario fue proyectado por el arquitecto Joaquín Galán Vallejo e inaugurado en el año 2005. También por necesidades de ampliación, en este caso para el Centro de Lenguas Modernas, hemos de mencionar el emblemático Hotel Kenya.
Completan el Campus Centro la Facultad de Ciencias Polít icas y Sociología, que hasta 1988 fue la sede de la Facultad de Farmacia y con anterioridad lo había sido de la Facultad de Medicina. Aunque el edificio original corresponde a una obra de finales del XIX, fue levantado a principios del siglo XX y su estructura y disposición responden a las características de los edificios de dicha época. Próximo está el Edificio San Jerónimo, que alberga la Facultad de Ciencias del Trabajo y la Escuela de Trabajo Social, el Centro de Documentación Europeo, que concentra ent re otros varios Institutos Universitarios, y el Colegio Mayor Isabel la Católica, proyectado en la primera mitad del siglo XX por Francisco Prieto Moreno y Fernando Wilhelmi Manzano, y que va a ser objeto en breve de una profunda remodelación. La capilla del colegio constituye un pequeño edificio independiente que alberga el interesante y cuidado Herbario de la Universidad.
Cerramos el Campus Centro con la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud y la emblemática Facultad de Medicina, cuya construcción se inició en 1931, aunque la Guerra Civil paralizó las obras hasta que fueron reanudadas en 1942 por los arquitectos que lo habían proyectado, Sebastián Vilata y Aurelio Botella.
1.2. La expansión universitaria de los años sesenta: Campus de Fuentenueva y Campus de Cartuja
En los inicios de los años sesenta del siglo XX comienza la creación del Campus de Fuentenueva, formando parte de un gran proyecto de expansión uni versitaria conjuntamente con el Campus de Cartuja. El objetivo principal fue la necesid ad de crecimiento inmediato de la Universidad, prevaleciendo por encima de hacer un ciudad universitaria ordenada y con proyección futura, tendencia que en cierto modo sigue dominando en la gestión universitaria.
El corazón del Campus de Fuentenueva lo constituyen sin duda los Paseíllos Universitarios, verdadero pulmón de jardines de la ciudad, que junto a las infraestructuras deportivas de ambos campus, pero esencialmente de Fuentenueva, constituyen una instancia de encuentro y acercamiento de la ciudadanía con la comunidad universitaria.
Entre los edificios del Campus de Fuentenueva está la Facultad de Ciencias que fue iniciada en 1963 bajo el proyecto del arquitecto Cruz López Müller, ideando esencialmente una construcción muy funcional. El edificio se ba sa en una espina en dirección Norte-Sur y alas transversales de dirección Este-Oeste que ha permitido una flexibilidad para sucesivas ampliaciones y reformas. Cercano en el tiempo es el edificio de la Escuela Universitaria de Arquitectura Técnica, inaugurado en 1972; obra de los arquitectos Carlos Pfeifer y Alberto López Blanco, domina en él un gran patio central formado por cuatro cuerpos de edificación. Del Campus llama la atención el Edificio del Politécnico, proyecta do por los arquitectos Miguel Ángel Graciani y Enrique José Martínez Angulo, ofreciendo un hermoso juego con el patio circular inscrito en un cuadrado; la belleza del edificio no supone obviar que sin embargo colmató el tejido urbano del campus de Fuentenueva.
Otros edificios universitarios que completan el Campus de Fuentenueva son los dedicados a servicios centrales como el Edificio Mecenas, que además de albergar espacios de la Facultad de Ciencias concentra los servicios informáti cos universitarios, y otras infraestructuras como el Centro de Instrumentación Científica, los comedores y servicios de estudiantes.
El Campus de la Cartuja fue el otro punto de atención para la extensión de las infraestructuras universitarias. En este caso llama la atención la construcción de los diferentes edificios que configuran el actual campus universitario en un espacio de gran historicidad, como lo atestiguan los restos de alfares romanos declarados Bien de Interés Cultural y de cuya conservación es responsable la Universidad, el espléndido horno datado como obra del siglo XVI y que recien temente ha aparecido en el entorno de la Facultad de Ciencias de la Educación, o los restos de la Acequia de Aynadamar. Sin duda el elemento que debería ser el ordenador de este entorno es el Monasterio de la Cartuja, ob ra maestra del barroco granadino, y protegidas su arquitectura y entorno como Bien de Interés Cultural. A todo ello se suma la historia de los jesuitas en este espacio y que sería necesario recuperar ya que dejaron obras arquitectónicas de gran interés como es el Edificio
del Colegio Máximo (Bien de Interés Cultural), el Observatorio y un sin fin de túneles, galerías y apropiación del territorio aún por documentar.
En este espacio histórico se ubica la Facultad de Filosofía y Letras, realizada por el arquitecto Francisco Prieto Moreno en 1971, con ajustes técnicos y ampliaciones de Francisco Jiménez Robles.
El edificio es de hormigón visto con grandes superficies acristaladas. Una construcción austera en sus líneas que muestra totalmente la estructura si n preocupaciones ni enmascaramientos tanto en el interior como en el exterior del edificio.
En 1979, Castro Padilla diseña un edificio para la Facultad de Farmacia, considerado actualmente como una de las mejores obras de arquitectura de la Universidad de Granada en lo que a mantenimiento se refiere.
La Facultad de Psicología y la cercana de Ciencias Económicas y Empre sariales completan la parte alta del Campus de Cartuja. Uno de los últimos edificios que se levantaron en el Campus de la Cartuja fue la Facultad de Ciencias de la Educación, diseñado a mediados de los ochenta por los arquitectos Luis Navarro y Carlos Montoya, proyectando esencialmente dos cuerpos perpendiculares en cuyo ángulo de encuentro se sitúa el acceso y núcleo de comunicaciones.
1.3. Expansión reciente: el Campus de Aynadamar
El Campus de Aynadamar, ubicado junto al Parque Almunia de Granada, comprende esencialmente la Facultad de Bellas Arte y la Escuela Técnica Su perior de Ingeniería Informática y Telecomunicaciones.
El Edificio Aynadamar, conocido también como Hospital de la Virgen, fue construido por Fernando Wihelmi Manzano entre los años 1930 y 1944. En el año 1995 se traspasa de la Diputación de Granada a la Universidad, realizando el proyecto de adaptación el arquitecto Francisco Álvarez Puerto, adecuándolo a fines universitarios y pasando a ser sede de la Facultad de Bellas Artes. En la actualidad se está ejecutando un nuevo módulo para la Facultad de Bellas Artes y que concentrará esencialmente el área de fotografía y nuevas tecnologías, bajo proyecto del arquitecto Antonio García Bueno.
El edificio de la Escuela de Informática fue realizado por el arquitecto Luis Ceres y entró en funcionamiento en el año 2002, destacando la sencillez y claridad de su volumetría. Estas mismas pautas se han seguido en el edificio proyectado por el mismo arquitecto para el centro de investigación que comple menta estos estudios y que se ubica en una parcela cercana.
Con todo ello las posibilidades de crecimiento en este campus quedan prác - ticamente agotadas ya que la edificabilidad municipal así lo exige, hecho que ubica a la Universidad en un futuro incierto sobre las posibilidades de expansión de algunos estudios en este campus.
MARÍA ELENA DÍEZ JORGE
Además de estos espacios mencionados, la Universidad de Granada cuenta con otros servicios y centros fuera del organigrama de "campus" establecido. Es el caso de la Facultad de la Actividad Física y del Deporte, ubicada en la carretera de Alfacar, y que en origen fue el complejo deportivo del Campus de la Cartuja, aunq ue en 1994 pasó a ser sede de esta Facultad. Del mismo modo podemos citar el Colegio Mayor Fray Luis de Granada, cerca de la Caleta y que concentra fundamentalmente espacios de investigación del área de ciencias.
1.4. El futuro Campus de Ciencias de la Salud, una realidad cercana
Uno de los grandes proyectos universitarios es la creación del Campus de Ciencias de la Salud. Su ubicación viene determinada fundamentalmente por la creación del nuevo Hospital. La Universidad cuenta con cerca de 98.000 metros cua drados, donde va a concentrar los centros del área de la salud, a saber la Facultad de Medicina, la Facultad de Farmacia, la Facultad de Odontología y la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud.
La idea matriz para este nuevo campus se basa en la creación de un edificio singular para cada centro al que hay que añadir un edificio de Servicios Centrales que concentrará esencialmente la biblioteca además de aulas magnas y otros servicios centrales comunes.
La opción de construir cinco edificios parte de la necesidad lógica de cada centro de mantener su propia singularidad, tal como históricamente se han desarrollado. Partiendo de esta idea base los centros universitarios implicados desarrollaron sus respectivos programas de necesidades a partir de los cu ales se consensuó la superficie que correspondía a cada edificio. Con el programa de necesidades y la distribución de metros cuadrados, la Universidad optó por la creación de un concurso internacional de ideas que fue hecho público en el año 2006. Aunque suponía retrasar los trámites se entendió que era la mejor apuesta por la arquitectura contemporánea en Granada y esencialmente por crear un campus ordenado ya que la esencia del concurso de ideas partió de la necesaria ordenación de espacios donde se debía n distribuir los cinco edificios en diálogo permanente, cuidando a la vez el tratamiento paisajístico. Igualmente se ha apostado por la realización de edificios que hagan uso de las energías renovables y la protección del medioambiente.
La respuesta al concurso de ideas ha sido sorprendente, llenando de orgu llo y agradecimiento a la Universidad por los estudios y equipos de arquitectos presentados. El concurso daba la oportunidad de acceder en dos modalidades, una por curriculum, especialmente para los equipos ya consagrados, y otra la de ideas, que da la oportunidad a quienes no quisieran presentarse por curriculum, o bien a equipos jóvenes o con menor trayectoria profesional. De los cerca de cien equipos inscrito s se escogieron diez, cinco por cada modalidad, que debían elaborar una propuesta más detallada a partir de la cual el jurado seleccionó los equipos y propuestas ganadores. La decisión unánime del Jurado fue
dar el primer puesto al estudio de arquitectos Cruz y Ortiz, en segundo lugar el equipos holandés Claus en Kaán architecten, en tercer lugar a Manuel González Fustegueras y en cuarto lugar MRPR arquitectos con José Manuel Pérez Muñoz a la cabeza.
La ilusión con la que la Universidad de Granada ha iniciado este proyecto no debe ocultar algunas dudas como la capacidad de los viales de comunica ción y transporte entre la ciudad y el campus para soportar una concentración importante de tráfico y personas. Pensemos que sólo el campus universitario va a reunir cerca de 8.000 personas a lo que hay que sumar fundamentalmente el movimiento que todo hospital genera así como el personal de otros servicios y centros allí ubicados.
La creación de este campus plantea un nuevo reto para la Universidad ya que se deberán reorganizar los espacios universitarios al desalojarse los actuales edificios de la Facultad de Medicina y la Escuela de Ciencias de la Salud en el Campus Centro, y la Facultad de Farmacia y la Facultad de Odontología en el Campus de Cartuja.
1.5. Los campus e infraestructuras fuera de la ciudad de Granada
En Sierra Nevada cuenta con cerca de 100.000 metros cuadrados sobre los que se encuentran el Albergue Universitario, el Jardín Alpino universitario y el Observatorio del Mojón del Trigo, propiedades todas de la Universidad. A estos hay que añad ir 30.000 metros sobre los que se ubicaba el antiguo Parador Nacional de Turismo. La reordenación y potenciación de este espacio pasa por el acuerdo entre administraciones que debe actuar de manera conjunta en un espacio protegido y de gran interés.
Extensión también importante es la que tiene en las Alpujarras granadinas con cerca de 13 hectáreas en las Minas del Conjuro. Espacio de difícil y com pleja reactivación en la que la Universidad tendrá que decidir las funciones que le otorga a este terreno con varios edificios en muy mal estado y a los que se ha incoado ya el expediente de declaración de Bien de Interés Cultural.
Aunque el terreno es propiedad de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, en el término municipal de Albolote cuenta con edificaciones en el Pantano de Cubillas, que van a ser objeto de una remodelación y puesta en marcha después de años de inactividad.
Fuera de la provincia hay que mencionar la peculiaridad de los Campus de la Universidad de Granada en Melilla y en Ceuta. En 1972 se producía la integración en la Universidad de Granada, entre otras, de las plazas de Ceuta y Melilla que se adscribieron como Escuelas Universitarias del Profesorado de Educación General Básica. Se establecía una singular situación en la que en algunos aspectos dependen de la Universidad de Granada pero en otros siguen vinculadas al Ministerio de Educación.
2. EL PATRIMONIO INMUEBLE HISTÓRICO EN LA UNIVERSIDAD:
ALGUNOS CASOS SINGULARES
Como ya hemos señalado la Universidad de Granada cuenta con uno de los patrimonios históricos más importantes de las universidades europeas. Su patrimonio mueble asciende a más de 2000 piezas catalogadas y plantean la pecu liaridad de encontrarse dispersas por todos los edificios, en los espacios docentes y de gestión. Este hecho dificulta su conservación, por lo que la Universidad lleva a cabo las tareas de control continuo de las piezas con la actualización de su inventario así como un control preventivo del estado de conservación y ubicación de las obras. Esta particula ridad va a estar siempre presente en los espacios universitarios a pesar de la creación del futuro museo universitario, en el que se expondrán algunas piezas que deberán ir rotando con el fin de darle al museo un carácter dinámico.
Esta misma riqueza y diversidad caracteriza el patrimonio inmueble. La Universidad de Granada cuenta con importantes edificios de gran valor histórico -artístico que nos exige a toda la comunidad universitaria su conservación y respeto así como su difusión al resto de la ciudadanía. La dificultad radica en alcanzar el equilibrio entre la conservación y unos usos adecuados que a la vez respondan a las exigencias de la vida universitaria. Es fundamental que los edificios históricos tengan unos usos ordenados para evitar dañar irreversiblemente a la fábrica y ornamentación arquitectónica, y éstos pueden ser perfectamente las funciones universitarias de docencia, investigación, gestión y extensión cultural.
2.1. Edificios históricos para la gestión de los Servicios Centrales
Uno de los edificios más emblemáticos en la historia de la arquitectura española del renacimiento es el Hospital Real, actual sede del Rectorado y ca talogado como Bien de Interés Cultural (fig. 1). El edificio es obra de la época de los Reyes Católicos y su construcción comenzó en 1511, aunque su realización será un proceso de enorme lentitud.
Hoy el Hospital se nos presenta como el resultado de una superposición de estilos y tendencias que resumen a su vez las grandes etapas arquitectónicas de la vida nacional y ciudadana desde 1500 hasta el siglo XVIII.
Los dos primeros directores de las obras, Pedro Morales y Jerónimo de Palacios, eran expertos canteros íntimamente ligados al círculo de Enrique Egas. El Hospital se configura básicamente como una cruz, formada por grandes crujías y enmarcada en una planta cuadrada que alberga cuatro patios simétricos en cada ángulo. Esta planta responde a un modelo desarrollado en Italia a lo largo del siglo XV, siendo el mejor ejemplo el Hospital Mayor de Milán, realizado por Filarete. Sobre esta planta se superpusieron los elementos del gótico tardío desde 1511 a 1522: muros exteriores y crujías, así como el cimborrio que preside el conjunto.
l. Hospital Real en el tejido urbano de Granada
Un segundo momento constructivo relevante para el Hospital Real fue a partir de los años veinte del siglo XVI, donde se hace sentir más plenamente el renacimiento, especialmente perceptible en la serie de grandes ventanas de la fachada principal. Del mismo modo, el patio inacabado de "los Mármoles" representa la etapa de pleno renacimiento en el Hospital; atribuido tradicionalmente a Marquina, no se puede obviar sin embargo una relación con los proyectos de Diego de Siloé.
La portada de la fachada se terminó en 1640 por Alonso de Mena y su ta ller. La portada, de estructura clásica con sus grandes columnas y remates de pirámides escurialenses, presenta elementos barrocos como su frontón partido. En el centro, flanqueada por las esculturas orantes de los Reyes Católicos, está la figura de la Vir gen en mármol que responde al canon ondulado tan característico de Alonso de Mena.
En 1970 la Universidad podía contar con la totalidad del edificio del Hos pital Real.
En él se localizarían fundamentalmente la Biblioteca General de la Universidad y todos aquellos servicios relacionados con el libro y acceso a la bibliografía. En 1979 se aprueba técnicamente el proyecto de adaptación del Hospital Real para Rectorado, Servicios Generales y Biblioteca Universitaria, funciones que alberga en la actualidad.
2. Detalle de la fachada de la Madraza antes de su restauración
El futuro del Hospital Real exige su pronta rehabilitación, analizando especialmente los usos al edificio. Para ello el Plan Di - rector del Hospital Real deberá estudiar cuáles son las funciones más adecuadas, conservándose algunas como la ubicación del Rector y algunas áreas de gestión, la Biblioteca —una de las más importantes a nivel universitario—, así como adecuar la parte baja del crucero de una manera funcional y operativa para las numerosas exposiciones y actos académicos.
También se exige para el Plan Di- rector la necesidad de un espacio para el Museo de la Universidad de Granada.
Hasta la redacción de dicho Plan y su puesta en marcha, se ha ido asumiendo por parte de la Universidad la necesidad de descongestionar el edificio, col - matado de usos, adquiriendo otros espacios cercanos al Hospital Real, como los de la antigua Intendencia
Militar, el edificio en la Calle Hornillo de Cartuja o el futuro CEVUG (Centro de Enseñanzas Virtuales de la Universidad de Granada). De este modo, y como expresara afortunadamente el arquitecto Pedro Salmerón en un estudio previo del Plan Director del Hospital Real, este área se ha convertido en un archipiélago donde el Hospital Real es su isla mayor.
La Madraza es otro edificio catalogado como Bien de Interés Cultural y el centro cultural por excelencia de la Universidad de Granada. La universidad se establece actualmente como depositaria de este edificio y por tanto responsable de su conservación y mantenimiento.
En el siglo XVI la Madraza pasa a ser el primer Ayuntamiento de la ciudad, viviendo importantes transformaciones y entre ellas la realización de la armadura mudéjar de la Sala Caballeros XXIV. En el XVII vive otras transformaciones que le siguieron dando esplendor, como testimonian las recién adquiridas puertas del oratorio cristiano que ha comprado la Universidad de Granada conjuntamente con la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, y que tras la finalización de la obras de rehabilitación volverán a la Madraza. Del siglo XVIII han sido catalogadas las pinturas que recientemente se han recuperado en la fachada de este edificio y que esta-
LOS EDIFICIOS HISTÓRICOS COMO ESPACIOS UNIVERSITARIOS 21
3. Fachada de la Madraza después de su restauración
ban cubiertas por otras decimonónicas de peor calidad artística y técnica con retoques del XX y que han sido eliminadas, a excepción de unas pequeñas catas que se han dejado como testigo (fig. 2 y 3). En el XIX pasó a ser almacén de tejidos de los Echevarría, hasta que en 1943 pasa a la Universidad.
La rehabilitación que se está llevando a cabo y que se iniciara en el 2000, pretende devolver parte del esplendor que la historia ha ido configurando a la originaria Madraza.
Los estudios histórico-artísticos que se han realizado para su restauración han aportado importantes nuevos datos sobre su historia. El edificio encier ra una larga historia que arranca desde la época nazarí, de la que apenas quedan vestigios, ya que el actual oratorio con sus conocidas yeserías son en gran parte atribuidas a la restauración que se lleva a cabo en el siglo XIX por Rafael Contreras. Las excavaciones que se están llevando a cabo permitirán desvelarnos si existen más restos hasta la fecha desconocidos de la Madraza islámica. Hasta la fecha ha aparecido la alberca nazarí en el patio, así como importantes restos de época zirí, almohade y nazarí en el oratorio.
La Corrala de Santiago fue cedida en 1991 a la Universidad de Granada, funcionando a partir de entonces como residencia temporal de profesores y alum nos aunque también se usa como lugar de reunión y exposiciones. Constituye un claro
4. Casa de Porras.
ejemplo de las casas de arquitectura doméstica mudéjares del siglo XVI que se organizan con un patio central en torno al que se distribuyen las diferentes estancias. Estilísticamente lo más interesante es el patio rectangular porticado en sus cuatros lados con grandes pilares con zapatas en la planta baja y sobre la que se alzan tres cuerpos con galerías abiertas. Uno de los aspectos más destacados de la Corrala de Santiago es la variedad de las zapatas, o maderos horizontales que apoyan sobre los pilares y pies derechos, algunos de ellos reutilizados y procedentes de otros edificios.
Dedicada a actividades y talleres culturales hay que destacar la Casa de Porras (fig. 4). Es una casa palacio del siglo XVI, de la que cabe destacar su fachada, el patio y la ga-lería.
Como es habitual en la arquitectura
del XVI en Granada, el exterior presenta un lenguaje eminentemente renacentista mientras que en el interior domina la estética mudéjar.
En este edificio se van realizar algunas intervenciones próximamente a car go de la arquitecta Pilar Gómez Cruz ya que presenta algunas deficiencias en materia de accesibilidad y de instalaciones. Dicho proyecto contempla como primera actuación la eliminación de humedades provenientes de un antiguo aljibe que había en el patio co n el fin de evitar que se sigan deteriorando los paramentos. Además se van a intentar eliminar en lo posible las barreras arquitectónicas, quitando donde sea posible los peldaños y escalones que su ponen un gran obstáculo y potenciando el acceso a la Casa Porras a través del patio posterior que tiene una puerta en la Cuesta de San Gregorio. Este patio se va a transformar en un espacio de mayor utilidad empleando gradas para actuaciones al aire libre. Esta potenciación del patio conlleva otras actuaciones como la construcción de unos aseos en este área y que no implicará la eliminación de los existentes en el interior del edificio sino que por el contrario se rehabilitarán los actualmente existentes. La eliminación de barreras implica asumir uno de los grandes retos en cualquier edificio histórico como es el de la instalación de un ascensor para lo que se ha buscado una solución plenamente respetuosa con los volúmenes interiores de la casa así como con la estética exterior del edificio.
5. Portada Cole gio San Pablo.
2.2. Edificios históricos para la docencia
Uno de los edificios históricos que más tiempo viene albergando docencia es la sede de la Facultad de Derecho (fig. 5). Corresponde a una parte del antiguo Colegio de San Pablo perteneciente a los jesuitas desde 1556 hasta el mismo día en que fueron expulsados de España. Tras la expulsión fue sede de los Servicios Centrales de la Universidad. A principios del siglo XX se adecua para albergar principalmente Ciencias y Derecho. No fue hasta la década de los setenta cuando Derecho di spuso de todo el antiguo edificio de los jesuitas.
Del edificio jesuita se conservan los patios a partir de los cuales se hicieron las distribuciones de las aulas, tanto en la época jesuita como en fechas posteriores, y la portada de la entrada principal , que sería reformada en el XIX para adaptar una nueva fachada a la portada existente. La portada fue motivo de intensos debates que a lo largo del XIX se mantuvieron sobre su conservación o transforma ción.
Pese a los proyectos presentados para su transformación, la Inspección de Antigüedades de la Provincia de Granada y la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de la Provincia rechazan estos cambios en defensa a una protección de la primitiva, aclamando que deben ser protegidos y respetados todos los edificios de otras épocas y estilos.
Finalmente se mantendrá la fachada barroca de principios del XVIII con la escultura de la Virgen Concepción y sustituyendo únicamente el emblema JHS por el escudo de España.
También en el interior se mantendrá el estilo jesuítico, como en la bóveda de 1675 del Salón de Actos o Paraninfo, antigua capilla del colegio.
La vida de este edificio ha sido mejorada con la creación del aulario que ha permitido eliminar la sobrecarga que recibía de todo el alumnado. Del mismo modo, el edificio de la Calle Duquesa, permitirá aliviar otros usos que soporta el edificio histórico.
Creemos que lo más adecuado sería la ubicación en el edificio de la Calle Duquesa de los despachos, ya que la experiencia universitaria nos muestra el excesivo parcelamiento con mamparas y otros medios para la división de despachos y que enmascaran los volúmenes de los edificios más nobles; la expansión de la biblioteca y las salas de lecturas deberían ser ubicadas en el edificio histórico dándoles una singularidad que los espacios comunes
6. Detalle rejería en el Palacio de las Columnas.
merecen. Pero los usos y distribución de estos espacios tendrán que decidirlos el propio centro.
Con larga trayectoria de uso para la docencia hemos de mencionar el Palacio de las Columnas, o Palacio del Conde Luque, actual sede de la Facultad de Traducción e Interpretación (fig. 6). Edificio singular que ha pasado en cierta manera desapercibido en el patrimonio universitario y que sin embargo tiene gran interés. Se ría conveniente un profundo estudio histórico-artístico que desvelara muchas de sus incógnitas y nos permitiera tener mejor conocimiento no sólo de su estructura arquitectónica sino también de su ornamentación.
El edificio es de estilo neoclásico y probablemente su autoría se debe a Juan de Villanueva. El palacio fue erigido por el Conde Luque a finales del XVIII y comienzos del XIX para su residencia privada. Está compuesto por un cuerpo central y dos laterales, adoptando en planta la forma de U. El palacio posee un amplio jardín de trazado neoclá-
sico al que se puede acceder desde la galería de la planta baja.
En 1946 se proyecta su adaptación para Facultad de Filosofía y Letras, función que adquirió desde 1948, aunque en la actualidad es la sede de Tr aducción e Interpretación.
Los arquitectos encargados del proyecto fueron Luis Álvarez de Cienfuegos y Juan de Dios de Wilhelmi, que intentaron respetar la distribución del edificio existente.
Recientemente, y para descongestionar el edificio histórico, se adquirió la casona de Buensuceso que se encuentra muy próxima, dedicándose fundamentalmente a los despachos.
Situación muy peculiar ha sido la que ha vivido el Colegio Máximo de Car tuja, catalogado como Bien de Interés Cultural (fig. 7). El edificio fue convento de la Compañía de Jesús en el Campus de la Cartuja y obra muy representativa de la arquitectura ecléctica de finales del siglo XIX, esencialmente en estilo neomudéjar y que fuera diseñado por el arquitecto Francisco Rabanal. Se organiza en cuatro patios, dos principales y dos de menor tamaño. En las últimas décadas este edificio ha albergado
7. Colegio Máximo.
numerosas titulaciones que han motivado continuas intervenciones que en nuestra opinión han beneficiado poco su conservación. En la actualidad alberga los estudios de Biblioteconomía y Documentación así como los de Odontología, dividiéndose el edificio en dos secciones que poco benefician a su estética y mantenimiento. El futuro traslado de Odontología al nuevo Campus de la Salud deberá representar una oportunidad inestimable para la recuperación de la volumetría y estética del edificio. Sin duda los usos no ordenados que se han ido asignando a este espacio no son los más adecuados para su conservación.
Una de las intervenciones más importantes llevadas a cabo en los últimos años tiene lugar en el actual Salón de Grados o Aula 10 del edificio. Este espacio ubicado en el ala norte muestra un especial interés ya que conserva elementos que han desaparecido en la mayoría de las salas debido a las continuas transformaciones llevadas a cabo para la adaptación del inmueble. Además de la armadura neomudéjar que se conserva en buen estado, hay que destacar las pinturas murales de corte neoclásico que constituyen uno de los escasos testigos que perviven de la pintura mural que cubría las paredes de este edificio. Estas pinturas murales se han perdido en gran parte, especialmente en lo que se refiere al muro izquierdo y el testero por las humedades provocadas al elevarse exteriormente el nivel de la calle que impedía la transpiración de los muros, además de romper la imagen de la fachada posterior del edificio. Internamente se había colocado sobre las pinturas murales del muro izquierdo un corcho. La eliminación de ese nivel de calle adosado al edificio así como el corcho junto con un proyecto de restauración ha permitido recuperar este espacio en todo su esplendor.
La intervención de urgencia para las cubiertas así como en los patios ma yores, son actuaciones parciales de conservación y mantenimiento que esperan iniciar una nueva etapa de dignificación de este edificio.
Junto a estos tres edificios que han asumido desde años la docencia hemos de señalar otros edificios históricos que han adquirido la función docente de manera más reciente.
Nos referimos al Hospital de Santa Cruz, la Casa del Almirante y el Palacio del Almirante.
El Centro de Lenguas Modernas se ubica en el antiguo Hospital de Santa Cruz que data del siglo XVI (fig. 8). Su tipología arquitectónica es la habitual de la arquitectura granadina del siglo XVI, basada fundamentalmente en un patio cuadrado al que se accede por un zaguán. El patio viene configurado por columnas de piedra Elvira y en torno a él se disponen las estancias. La galería del piso alto presenta diversos tipos de element os sustentantes, desde las columnas toscanas hasta los tradicionales pies derechos que tan frecuentes son en la arquitectura mudéjar de estos momentos. Por lo general las techumbres son alfarjes sin ningún tipo de decoración. La adquisición y uso del edifi cio del Centro de Lenguas Modernas supuso sin duda un elemento de reactivación de la zona del Realejo en la que la Universidad se ha implicado con el centro histórico de la ciudad y donde destacan otros edificios como el antiguo Hospital Militar (Escuela T écnica Superior de Arquitectura) y la Corrala de Santiago.
8. Patio del Hospital de Santa Cruz.
Los cerca de 10.000 alumnos que en un curso académico han podido estar en este centro obligaba su ampliación, por razones funcionales y de respeto al edificio histórico, conseguida con la adquisición del antiguo Hotel Kenya, relativamente cercano al antiguo Hospital de Santa Cruz. La singularidad del edificio del XVI ha llevado a la sabia decisión por parte de los gestores de este centro a dedicarlo a servicios centrales y de gestión mientras que el antiguo Hotel Kenya ha pasado a concentrar las aulas y el mayor número de personas. Con esta opción se han racionalizado y organizado unos usos que permiten una mejor conservación del edificio histórico.
También en el Barrio del Realejo se encuentra otro singular edificio, la Casa del Almirante de Aragón, sede de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (fig. 9). Este edificio es conocido como Casa del Almirante por haber sido pro piedad de Francisco de Mendoza, Almirante de Aragón, aunque posteriormente fue residencia nobiliaria de los Condes de Luque y Villamena. Desde 1777 fue sede del Convento de la Encarnación hasta su desamortización, de ahí la existencia de una pequeña capilla barroca. Desde 1868 y hasta 1992 fue sede del Hospital Militar, siendo actualmente centro universitario.
Del edificio cabe destacar el patio con arcos y columnas con relieves propios de primeros del XVI, además de algunas armaduras de lazo tanto en el zaguán como en el piso alto. Especial mención merece el salón en primera planta con techumbre mudéjar y
9. Detalle capilla barroca en la Casa del Almirante.
otros interesantes elementos ornamentales.
El proyecto de rehabilitación ha sido dirigido por el arquitecto Víctor López Cotelo, ganador del Concurso Internacional de Ideas para adecuar el edificio a Escuela Técnica Superior de Arquitectura. La presentación del proyecto se produce en el 2003. El proyecto parte de que la principal y máxima conser vación histórica se concentra en el edificio de la antigua Casa del Almirante del siglo XVI, fundamentalmente en el patio antiguo y los cuerpos frontal y lateral norte que lo rodean. A estas obras de restauración hay que añadir las obras de reforma que afectan principalmente a los antiguos pabel lones del Hospital Militar, y las obras de nueva ampliación que afectan a la construcción del Aula Magna bajo la rasante del patio y construcción de nuevas galerías de comunicación en todas las plantas de ese mismo patio y galería de instalaciones en el sótano.
La ubicación de la Escuela de Arquitectura así como el Centro de Lenguas Modernas en el corazón del Barrio del Realejo supone una revitalización del barrio, otorgándole vida y multiplicidad de actividades económicas paralelas.
Este mismo espíritu revitalizador es el que se espera del Palacio del Almirante en el Albayzín, situado junto a la iglesia de San José (fig. 10). A pesar de las dificultades de
10.Patio en el Palacio del Almirante (Albayzín).
acceso y otras específicas de las propias enseñanzas que allí se imparten, como es el transporte hasta el edificio de obras para su restauración, creemos que la vitalidad de los componentes de estos estudios logrará crear las sinergias positivas para el entorno del barrio.
El edificio fue fundado en el primer tercio del siglo XVI por Leonor Manrique, habitándolo después el Almirante de Aragón cuyo nombre aún conserva. Tiene una estructura básicamente mudéjar, aunque su historia ha ido añadiendo transformaciones y cambios a la estructura original. Además de residencia de nobles en los siglos XVI y XVII, fue asilo de niños huérfanos en el XIX, cole gio infantil en el siglo XX y ahora tras las obras de adaptación y rehabilitación centro universitario para los estudios de restauración.
El edificio, de titularidad municipal y cedido por un tiempo a la Univer sidad, fue rehabilitado por encargo de la Fundación Albayzín y la Universidad de Granada, bajo la dirección de los arquitectos José Rafael Comino Trujillo y Jorge Suso Fernández Fígares. Con algunos aciertos sin embargo creemos que se llevaron algunas intervenciones discutibles como fue el derribo del cobertizo que unía este edificio con la Iglesia de San José, la eliminación de muchas de las piezas de azulejos del XIX que formaban parte de la historicidad del edificio, así como la eliminación del pozo del patio central. No obstante, la intervención ha intentado consolidar gran parte de los espacios originales del siglo XVI y el ala del siglo XIX, resolviendo las exigencias de accesibilidad, evacuación, funcionalidad, instalaciones y distribuciones.
3. PRINCIPALES RETOS EN LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO INMUEBLE
La complejidad de organización del patrimonio arquitectónico de la Univer sidad en el tejido urbano de la ciudad de Granada, el número de infraestru cturas y su calidad y valor histórico-artístico, hacen que la gestión de los inmuebles esté sometida a multitud de variables y matices que requieren de equipos espe cializados en las intervenciones que se lleven a cabo.
La gestión e intervenciones deben ubicarse en un marco que visualice y asuma la diversidad estilística de la arquitectura que exige y necesita de solu ciones singulares para cada caso. La habilidad técnica y el ingenio humano de los especialistas junto con la sensibilidad de la comunidad universitaria son las bases para un éxito en la intervención, y para todo ello es necesario que los usuarios de los edificios históricos asuman las ventajas y limitaciones que un espacio de estas características nos ofrece.
3.1. La riqueza y complejidad de la diversidad estilística
El acercamiento al patrimonio universitario inmueble nos permite apreciar que la Universidad ha ido optando para su patrimonio por las tendencias estilísticas de cada momento, renovadoras en unos casos y excesivamente oficiales en o tros. Para entender el patrimonio universitario arquitectónico hay que tener en cuenta dos tendencias, por un lado las obras de nueva creación que la Universidad ha ido realizando y donde ha escogido un determinado lenguaje arquitectónico y, por otro, el i mportante papel de rehabilitación que ha tenido la Universidad y que ha llevado a acoger edificios de las más variadas tendencias. La importante función rehabilitadora de edificios por parte de la Universidad ha llevado a concentrar entre sus lenguajes arquitectónicos desde el mudéjar y renacimiento en edificios del siglo XVI como la Casa del Almirante, la Corrala de Santiago, o la Casa de Porras entre otros, hasta los neoclásicos como el Palacio de las Columnas, o del Conde Luque, y el más puro eclecticis mo decimonónico con el Colegio Máximo de Cartuja.
Un rápido recorrido histórico nos permite visualizar la historicidad y di versidad del patrimonio arquitectónico universitario.
Para la nueva universidad cristiana del XVI no se opta por reutilizar el edifi cio islámico de la Madraza, que ya ejercía por entonces como primer ayuntamiento de la ciudad cristiana sino que se construyó un edificio de nueva planta, la actual sede de la Curia. Aunque con un lenguaje renacentista para la fachada, para su interior se siguieron las formas tradicionales en el patio y la armadura. Durante el siglo XVII destaca el proceso de rehabilitación del patrimonio arquitectónico de los jesuitas, especialmente el Colegio San Pablo que vivirá durante el XIX algunos reformas estilísticamente simbólicas como las propuestas para las puertas del Jardín Botánico.
En la segunda mitad del XIX se traslada la Facultad de Medicina junto al Hospital de San Juan de Dios, actual Ciencias Políticas, y se proyecta para ella una fachada clasicista, o en renacimiento moderno, y que fue destruida en los años cincuenta del siglo XX, siendo sustituida entonces por una funcional al pasar a Ciencias Políticas. El actual edificio de la Facultad de Medicina inaugurado en 1944 lo hará con un estilo que aúna las concepciones de la arquitectura racionalista y funcional con el historicismo de tradición clásica. También en los años cuarenta se proyecta la creación de un colegio universitario femenino, Colegio Isabel la Católica, que recaerá en los arquitectos Pri eto Moreno y Juan de Dios Wilhelmi.
Como ya indicamos, en la década de los sesenta del siglo XX el gran proyecto universitario se centra en los campus de Fuentenueva y Cartuja. En la Facultad de Ciencias domina el neorracionalismo con la estandarización de módulos, mientras que en los comedores universitarios el funcionalismo, y el expresionismo en la fachada de la Escuela de Arquitectura Técnica. La Facultad de Filosofía y Letras se proyectará en estilo brutalista. A la arquitectura más contemporánea respo nden edificios como el Politécnico y la Escuela Técnica Superior de Informática y Telecomunicaciones.
Esta diversidad estilística enriquece sin duda a la Universidad y nos obliga a estudiar y afrontar cada edificio con su singularidad que debe ser respetad a. En ocasiones merece la pena pararse a reflexionar cómo fue diseñado el edi ficio porque probablemente nos de soluciones a problemas que generamos al instalarnos en edificios históricos. Problemas como la ventilación e ilumina ción fueron bien resueltos en edificios como el Palacio de las Columnas o el Hospital Real, pero las transformaciones posteriores han desvirtuado la arquitectura. Cada edificio, especialmente los históricos, exigen un proyecto único ya que las soluciones que son válidas en un espac io histórico probablemente no lo sean para otro. Exige la sensibilidad necesaria de los equipos técnicos y gestores de la Universidad para dar el tiempo necesario a cada actuación, para madurarla, para comprender el edificio y aprender a respetarlo antes d e acometer actuaciones irreversibles.
Para conseguir el mayor éxito en la intervención estamos convencidos que la mejor forma es trabajar con equipos multidisciplinares. Así se ha entendido por ejemplo en la intervención que se está llevando a cabo en la Madraza, donde además del equipo liderado por el arquitecto y en el que intervienen restauradores y arquitectos técnicos, se ha contado con historiadores del arte y arqueólogos que han trabajado de manera conjunta. Un sólo profesional no es el único que decide. Y aquí está la clave del éxito de la intervención, el trabajo de manera conjunta, ya que se intercambian datos y reflexiones y se decide de manera consensuada la intervención más adecuada al edificio.
El éxito de este equipo multidisciplinar ha animado a la Universidad a enfocar la misma línea de trabajo para otras actuaciones como la rehabilitación del futuro Paraninfo del Hospital Real que se ha adjudicado a un equipo multidisciplinar así como la exigencia de tal equipo para el concurso del Plan Director del Hospital Real.
Esta diversidad estilística y las intervenciones que sobre el patrimonio se realizan son un inmenso potencial para la investigación y para la labor docente. La Universidad de Granada cuenta con el privilegio de tener entre su pat rimonio uno de los pocos restos de la Granada romana como son los alfares del Campus de Cartuja y sobre los que se lleva a cabo una magnífica labor docente por parte de miembros del Departamento de Prehistoria y Arqueología esencialmente, del mismo modo qu e podemos destacar el aprendizaje que la actual intervención de la Madraza supone, por ejemplo, para estudiantes de Historia del Arte que han podido asistir a algunas fases del proceso de rehabilitación, o los alumnos de la Escuela de Arquitectura visitando las obras de rehabilitación de la Casa del Almirante, por mencionar algunos casos.
Por tanto, la diversidad estilística, más que un obstáculo, debe convertirse en una riqueza y en un elemento generador de investigación, docencia y capacidad de gestión patrimonial que permita el disfrute de estos espacios singulares tanto a la comunidad universitaria como al resto de ciudadanos.
3.2. La difusión del patrimonio histórico-artístico como garante de la con- servación
Un aspecto relevante para la conservación del patrimonio histórico-artístico es su estudio y difusión. Ya sean miembros a título individual, o bien la propia institución, la Universidad ha contribuido y contribuye a la difusión y conoci miento del patrimonio de la ciudad y su provincia. Será en el siglo XIX cuando se produzca una conexión importante de la Universidad con asociaciones de la ciudad preocupadas por el fomento, estudio y conservación del patrimonio, como el Liceo Artístico y Literario. Esta difusión del patrimonio será continuada a lo largo del siglo XX y hasta la actualidad. A la labor de difusión se une el interés por la investigación sobre los edificios de la ciudad así como por su rehabilitación. En 1944, en el discurso inaugural del edificio de la Facultad de Medicina, el rector Antonio Marín Ocete señalaba los alcances logrados en los museos y monumentos de la ciudad, habiéndose dotado de archivos y seminarios de estu dios.7 Se iniciaba una labor imparable desde entonces y hasta la actualidad.
Sobre el patrimonio universitario se ha n llevado algunas publicaciones ya mencionadas que han contribuido a que la comunidad universitaria conozca mejor su valor histórico-artístico. El artículo de Juan Manuel Gómez Segade sobre los depósitos del Museo del Prado en la Universidad, el trabajo de Concepción Félez sobre el Hospital Real, el libro dirigido por Ignacio Henares y Rafael López Guzmán sobre todo el patrimonio universitario, la publicación Construyendo Universidad, o la revisión de las obras maestras del patrimonio mueble de la Universidad, son algunos ejemplos de esta difusión constante que se debe tener en la Universidad. A estas publicaciones se deben sumar las
7. Cróni ca universitari a (1944), Boletín de la Universidad de Granada, vol. XVI, 452.
que próximamente se llevarán a cabo sobre cada uno de los capítulos del patrimonio universitario (mueble, inmueble, arqueológico, de jardines, documental, científico e industrial y de la colección de arte contemporáneo). Del mismo modo verá la luz un libro sobre las primeras intervenciones llevadas a cabo en la Madraza.
Junto a las publicaciones en papel, las nuevas tecnología s nos permiten una difusión de gran alcance del patrimonio universitario, de tal modo que tanto la página web de la Universidad así como la publicación y distribución mediante CD's de algunos aspectos de nuestro patrimonio han permitido una comunicación rá pida con la sociedad y especialmente con la comunidad universitaria.
La apertura de nuestro patrimonio al resto de la ciudadanía debe completarse mediante exposiciones y visitas guiadas. En este sentido, la exposición sobre el patrimonio mueble de la Universidad de 2006-2007 intenta abrir las puertas de la Universidad y que se descubran las principales obras maestras. Del mismo modo las visitas guiadas que se iniciaron en el año 2006 para conocer más pro fundamente el Hospital Real, abiertas a todo el público en general de manera gratuita y que han superado las expectativas iniciales, testimonian el interés de la sociedad en general por el patrimonio de la Universidad y anima a ésta a continuar en la tarea de difusión y conocimiento. Es fundamental esta tarea de difusión constante porque es la mejor garante de su conservación; cuando se conoce su valor difícilmente no se aprecia y atesora como un bien que hay que cuidar y proteger.
3.3. Armonizar la conservación con los usos
La rehabilitación de edificios históricos ha sido una de las tendencias principales de la Universidad en materia de infraestructuras. Esta tarea es destacada especialmente a partir del siglo XIX como una exigencia y compromiso que debe tener la institución académica. Es en este momento cuando se empieza a hacer clara la llamada de atención sobre el estado de los antiguos edificios dedicados a colegios u otras dependencias universitarias. A partir de la mitad del siglo XX la rehabilitación de edificios históricos se convierte en una realidad. E., el discurso de inauguración de la nueva sede de la Facultad de Filosofía y Letras, el decano Antonio Gallego y Burín destacaba la importancia histórica de la rehabilitación de un edificio con historia como el Palacio del Conde Luque. En su discurso menciona la rehabilitación de la Madraza, del Hospital Real, y de la Casa Porras, ésta última con el deseo de convertirla en Archivo Histórico del Reino de Granada.8 Desde entonces esta rehabilitación de edificios históricos pasa a ser un distintivo en la política universitaria del patrimonio.
8. Crónica Universitaria (1948), Boletín de la Universidad de Granada, vol. XX, 43 7- 442.
A pesar de que es a finales del XIX y a lo largo del XX cuando más clara ha estado la tarea encomendada socialmente a la Universidad para rehabilitar ciertos edificios, no podemos obviar los inicios de una rehabilitación sin precedentes en la historia de la Universidad. Nos referimos al caso del Colegio de San Pablo, comenzando una tarea rehabilitadora que será común a otras universidades con el patrimonio de los jesuitas. Del Colegio de San Pablo se ha conservado del XVI el tradicional patio granadino, aunque el edificio sea dominantemente barroco. En el informe del 13 de julio de 1770 se pide construir nuevas aulas en el espacio de la antigua huerta del colegio de San Pablo, gestionándose en estos momentos la creación del Jardín Botánico. Para la creación de la Biblioteca se hace un estudio sobre la rehabilitación de una sala rectangular con una armadura de par y nudillo de la que se eliminarán los pilares que la dividían para convertirla en sala única.9 Los intentos decimonónicos de cambios de la fachada fueron paralizados por la Inspección de Antigüedades de la Provincia de Granada y la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de la Provincia, defendiéndose la protección de la portada.
La remodelación del edificio jesuita es el punto de partida de una tendencia que caracterizará a la Universidad. La rehabilitación desde la Universidad ha intentado respetar todos los estilos y momentos históricos, lo que no implica no reconocer los errores que también se han cometido, como la destrucción de la ya mencionada fachada del actual edificio de Ciencias Políticas en los años cincuenta.
Esta tarea de rehabilitación viene determinada en ocasiones por legados de instituciones que pasan a formar parte de la Universidad. Así, en la mitad del XIX, colegios como el de San Bartolomé y Santiago pasan a ser, por Real Decreto del Consejo de Instrucción Pública, institutos agregados a la Universidad. Pero en la mayoría de los casos ha sido la propia Universidad la que ha impulsado la adquisición de determinados edificios. A finales del XIX y principios del XX se produce una intensa regeneración de infraestructuras universitarias, pero es en los años cuarenta del siglo XX cuando asistimos a la adquisición y renovación de gran número de edificios. El 23 de diciembre de 1944 se compra el Carmen de la Victoria, donde la Universidad quiso ubicar el Centro de Estudios Marroquíes y Coloniales. También en 1944 es adquirida por el estado la Casa Porras, cuyo proyecto de adecuación cae en Miguel Olmedo Collantes. El Palacio de las Columnas pasó a ser Facultad de Filosofía y Letras en 1948, modificándolo Luis Álvarez de Cienfuegos y Juan de Dios de Wilhelmi.10
También a la década de los años cuarenta del siglo XX corresponde el traspaso del uso del Hospital Real y de la Madraza para la Universidad, aunque el Hospital Real no será inaugurado hasta 1968 y la Madraza tuvo que esperar a una primera rehabilitación en
9. CALERO PALACIOS, Mª del Carmen; ARIAS DE SAAVEDRA, Inmaculada y VIÑES MILLET, Cristina (1997), op. cit., 148.
10. Crónica Universitaria (1948), Boletín de la Universidad de Granada, tomo XX.
1971. De igual modo acontece con la rehabilitación del ex-convento de la Compañía de Jesús en el Campus de la Cartuja y con el Observatorio de la Car tuja.
En los últimos años cabe destacar la cesión a la Universidad en 1991 de la Corrala de Santiago. Restaurada por la Consejería de Obras Públicas de la Junta de Andalucía, recae en la Universidad otra tarea que debe acompañar a toda restauración: darle vida, habitarlo. El Hospital de Santa Cruz, en la actualidad Centro de Lenguas Modernas, completa la adquisición y rehabilitación de edificios históricos. En los últimos años la tendencia se ha centrado más que en la adquisición en la rehabilitación de ed ificios históricos que ya poseía como la Casa del Almirante en el Campo del Príncipe y la Madraza, así como rehabilitaciones parciales en el Colegio Máximo de Cartuja y en la Casa de Porras, o muy puntuales como la restauración de la fachada del antiguo Co legio San Pablo.
La situación idónea para todo edificio histórico es contar con un plan general de actuación que aunque se tenga que dividir por fases permita saber de manera clara su futuro. En este sentido se pueden señalar las actuaciones ya mencionadas en la Casa del almirante de Aragón, cuya rehabilitación corre a cargo de Víctor López Cotelo, así como con la Madraza, bajo la dirección del arquitecto Pedro Salmerón. En este mismo sentido se va a unir el plan director para el Hospital Real. Sin embargo, en ocasiones, confluyen varios condicionantes que llevan a intervenir de manera parcial. Unas veces por la imposibilidad de parar la vida de un centro, en otras la falta de recursos económicos, y esencialmente la urgencia, obligan a actuaciones parciales. Es el caso del Colegio Máximo, edificio que merece un plan director o un plan general que regule unos usos adecuados que frene el deterioro que sufre este espacio. Como ya hemos señalado, probablemente el traslado de la Facultad de Odontología al nuevo C ampus de la Salud ofrezca la oportunidad para actuar de manera integral en el edificio.
Los planes generales permiten buscar y adecuar los mejores usos para racionalizar el espacio de manera global y ordenada. Este es el gran reto de la Universidad con los edificios históricos actuales. Y no es tan difícil satisfacer las necesidades docentes y de investigación de gran parte de las titulaciones en los espacios históricos, a veces simplemente falta esa visión general.
Pero además se debe ser consciente que ju nto al proceso de rehabilitación y la búsqueda de los usos más adecuados se debe tener una correcta práctica de mantenimiento, vital para toda arquitectura y esencialmente exigible en los edificios histórico-artísticos. Este es otro de los grandes retos pa ra la Universidad. Un mantenimiento eficaz puede evitar en muchas ocasiones un deterioro irreversible.
Toda esta función de rehabilitación tiene una clara repercusión en la so ciedad, ya que la institución académica se rige como garante y tutelar de un pa sado que nos pertenece a todos, además de revitalizar en el presente barrios y zonas en ocasiones deshabitadas y en proceso de abandono. En los años se senta y setenta del siglo XX, con la expansión de la Universidad a través del Campus de Fuentenueva y del Campus de la