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Hoguera No.5 GRAN LOGIA EQUINOCCIAL DEL ECUADOR

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Academic year: 2022

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GRAN LOGIA EQUINOCCIAL DEL ECUADOR G∴M∴ Jorge Díaz Delgado PAST∴G∴M∴ Edgar Jarrín Vallejo

V∴G∴M∴Washington Baca Mancheno

P∴ G∴ V∴ Peky Andino Moscoso/ Jorge Castelo S∴ G∴ V∴ Germánico Merizalde

Hoguera No.5

Director:

Juan Granja Maya Coordinación:

Jicela Montero Bravo

Edición y corrección de pruebas:

Rebeca de la Torre Rivera Diseño y maquetación:

Cristiam Hervás Novoa Ilustración interior:

©Cunningham, D.J. Textbook of Anatomy; ©Dictionary of French Architecture from 11th to 16th Century, Eugène Viollet-le-Duc; © J.

Arthur Thomson, M.A., LL.D. Outlines of Zoology; © The Art Journal The Industry of All Nations Illustrated Catalogue; © Thomas E. French and Carl L. Svensen Mechanical Drawing For High Schools. ©Florida Center for Instructional Technology Clipart ETC.

Ilustración de portada:

Luis Alberto Medina

Colaboradores en este número:

Roberto Arregui Velasco, Juan Aguirre Ribadeneira, Gabriel Cisneros Abedrabbo, Guido Díaz Navarrete, Antonio Franco Crespo, Luis Alber- to Egas Echeverría, César Augusto Alarcón Costta, Juan Granja Maya, Peky Andino Moscoso, Andrés Hermann Acosta.

Impreso en Ediciones Continente Mayo 2018

R∴L∴S∴ JACOBO DE MOLAY

V∴M∴ Gabriel Cisneros Abedrabbo PAST∴V∴M∴ Fernando Herrera García P∴ V∴ Antonio Franco Crespo

S∴ V∴ Roberto Arregui Velasco

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HISTORIA DE LA GRAN LOGIA EQUINOCCIAL DEL ECUADOR (GLEDE)

Roberto Arregui Velasco

R:. L:. S:. JACOBO DE MOLAY 33, 23 AÑOS EN LA FRAGUA DE LA MASONERÍA Juan Aguirre Ribadeneira

JAIME EGAS DAZA

HISTORIA EN LA MASONERÍA EQUINOCCIAL Gabriel Cisneros Abedrabbo

EL SECRETO DE LOS MASONES Guido Díaz Navarrete

LA MUJER

EN LA MASONERÍA ECUATORIANA Antonio Franco Crespo

CATEDRALES GÓTICAS

Luis Alberto Egas Echeverría EUGENIO DE SANTA CRUZ Y ESPEJO, PRÓCER DE LA INDEPENDENCIA NACIONAL César Augusto Alarcón Costta

SEMBLANZA DE

PABLO GUERRERO TORRES Juan Granja Maya

POESÍA DE CONSTRUCTORES

6

10

17

25

27 33

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45 ÍNDICE

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C

umplimos 23 años en el seno de una institución que, desde su re- fundación especulativa, al desa- cralizar conceptos absolutos se ratifica en la búsqueda de la verdad constante de la espe- cie humana, para ser y entender su rol en el frágil equilibrio de la vida. Somos una logia joven, por ello disfrutamos del arrebato de nuestra edad, hemos negado al padre; cues- tionado la autoridad, cuando no le encon- trábamos sentido. Roto el protocolo y sus parafernalias, durante mucho tiempo nos alejamos tratando de mantener en nuestro aislamiento el pensamiento de nuestros an- cestros templarios, de los cuales tomamos el nombre.

Desde la fundación de nuestro Taller la vertiginosidad del tiempo ha cambiado la corriente de la sociedad, ahora son otros los presupuestos colectivos, hemos resucitado la historia; nos damos cuenta de que las trans- formaciones individuales cambian la vibra- ción colectiva, lo que hagamos con nosotros tendrá insospechados efectos en el futuro. Por ello hemos roto el aislamiento y salimos de la discreción de nuestros trabajos a buscar incidir en una estructura que olvida de dónde viene, dónde está y a dónde va, que ha perdido el sur- norte y que se deja seducir por los escaparates, los mass media y el espectáculo sin profundi- dad en los contenidos.

Los miembros de la R:.L:.S:. Jacobo de Molay, N° 33, somos masones andinos, equinocciales, con todos los colores en la piel, pertenecemos a la Raza Cósmica de José Vasconcelos, a diferen- cia de los hermanos de Europa o de América del Norte, no podemos limitar nuestro accio- nar a la filantropía, estamos en la obligación de construir herramientas para que nuestros pue- blos diversos, interculturales, ricos en cultura, puedan llegar a la emancipación, salir de for- mas neocoloniales, arrancarnos de la esclavitud del confort para buscar maneras y modelos de gestión sustentables y sostenibles, donde sea- mos parte de la naturaleza y no dueños de ella.

Con el número 5 de la revista Hoguera, presentamos a ustedes nuestra historia, pen- samiento y deconstrucción del mundo, nues- tro quehacer cotidiano trabajando en las can- teras donde preferimos los jardines y no las cárceles; los libros y no la dependencia inútil;

y, la libertad y no la falsa comodidad.

Editorial

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6

H

ombres libres y de buenas costumbres son los requisitos principales para ser iniciados en los antiguos misterios de la francmasonería, lo que implica que únicamente aquellos que reúnen dichas con- diciones pueden ser admitidos en la Orden.

Esta forma de vida es la que adoptaron los hermanos que fundaron la masonería ecua- toriana y la fortalecen hasta la actualidad, más allá de cualquier consideración histórica.

Algunos datos históricos nos indican que Eugenio de Santa Cruz y Espejo fue iniciado en una Logia Masónica en Bogotá, este sería un dato importante para la masonería ecua- toriana, que podríamos tomar como punto de partida.

En noviembre de 1791, habría levanta- do columnas en la ciudad de Quito una Logia Masónica denominada Escuela de la Concordia, integrada por una veintena de hermanos cuyo propósito fue el análisis de temas sociales de la época, y el estudio de las ciencias.

Otro hermano prominente fue Juan Pío Montúfar, quien habría fundado la Logia Ley Roberto Arregui Velasco

Padre, esposo e hijo, Doctor en Jurisprudencia, Magíster en Adminis-

tración MBA, Máster en Coaching, Consultor Jurídico Corporativo, Con- sultor Senior en gestión de gobierno

y líderes políticos, Consultor en de- sarrollo del potencial humano, Ins- tructor, Capacitador y Conferencista

nacional e internacional.

Historia de la

Gran Logia Equinoccial

del Ecuador

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En el gobierno de Juan José Flores se habría or- ganizado en Quito, la Sociedad del Quiteño Li- bre, integrada por el General Manuel Matheu, coronel Francisco Hall, José María Sáenz y Pedro Moncayo Esparza. Esta Logia impulsa la candidatura a la presidencia de la República de Vicente Rocafuerte, a quien se le atribuye la fundación de las Logias Lautarinas de Chile y Logia Caballeros Racionales de Cádiz.

Durante el Gobierno de García Moreno la masonería vivió momentos difíciles por la persecución de la que fueron víctimas sus miembros, para luego reactivarse en las épo- cas del liberalismo.

En 1859 funcionaba en Guayaquil la Logia Filantrópica del Gran Oriente del Perú y luego del cese de sus trabajos, el Taller Redención.

En abril de 1897, la Gran Logia de los Antiguos, Libres y Aceptados Masones de Perú, fundó en Guayaquil la Logia Luz de Guayaquil.

En 1864 Eloy Alfaro fue iniciado en la Logia Rosa de América, que según el querido y respetado hermano historiador Jorge Núñez Natural, con el beneplácito de la masonería de

Nueva Granada. Luis Francisco Héctor, Barón de Carondelet, Presidente de la Real Audiencia de Quito desde 1799 hasta 1807, fue masón iniciado en La Discrete Imperiale, Logia espa- ñola dependiente del Gran Maestro Provincial de los Países Bajos.

José Mejía Lequerica y José Matheu, viajaron a España en 1805 y trabajaron en la Logia Inte- gridad N°. 7, de Cádiz.

La citada Logia Ley Natural, se constituyó en un espacio de pensamiento libertario y va- rios de sus miembros fueron protagonistas del 10 de agosto de 1809, fecha que vive en la me- moria histórica de los ecuatorianos.

En 1800, se fundó la Logia Gran Reunión Americana, a cuyos integrantes se les conoce como Caballeros Regionales, quienes tuvieron como proyecto la liberación de los pueblos de América de la corona española. A esta Logia pertenecieron Francisco de Miranda, Bernardo O’Higgins, Andrés Bello, Simón Bolívar, José de San Martín; ya iniciado anteriormente en España, José Joaquín de Olmedo.

Antonio José de Sucre habría sido inicia- do en 1810 en una de las Logias venezolanas Perfecta Armonía N° 47 o Cumaná, hay varios datos históricos en este sentido.

En Guayaquil levantó columnas en 1820 la Logia Estrella de Guayaquil, y entre sus miem- bros cabe destacar a José Joaquín de Olmedo, José de Villamil, Miguel de Letamendi, Luis Urdaneta, León Febres Cordero, entre otros.

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Sánchez, nos indica que la iniciación fue en Costa Rica.

En 1910, Eloy Alfaro habría sido exaltado al grado 33 en Perú y posteriormente en ese mismo año se creó el Supremo Consejo Grado 33 en Ecuador.

En el año 1950 por resolución de la Gran Logia del Ecuador se expide el Decreto me- diante el cual la Logia Simón Bolívar N° 12, levanta sus columnas en la ciudad de Qui- to en el Rito de York en un local entregado por un querido hermano en la calle Junín, y luego pasa a realizar sus trabajos en la calle Benalcázar entre Chile y Espejo; Centro His- tórico de Quito.

El 24 de julio de 1960 en la ceremonia especial de celebración de décimo aniversa- rio de la Logia Simón Bolívar N° 12, en un terreno donado por el querido hermano Leo Erdstein, se coloca la primera piedra de nues- tro actual templo masónico, GLEDE, ubicado las calles San Salvador y La Pradera de la ciu- dad de Quito.

En 1965 se funda la Logia Pichincha N°

15 en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, sus miembros fundadores son queridos her- manos de la Logia Simón Bolívar N°12.

En 1973 fue fundada la Logia Rumiñahui N° 16 con varios miembros de la Logia Simón Bolívar N°12 en el Rito de York. Un año más tarde, en 1974, levanta sus columnas la Logia Luis Vargas Torres N° 17 en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, por resolución de sus miembros que eran de la misma Logia Simón Bolívar N° 12.

El 20 de julio del mismo año se reinstala la Logia George Washington N° 18, en el Rito Americano en idioma inglés, sus miembros eran queridos hermanos norteamericanos de- dicados a la actividad petrolera.

1979 es el año que ha marcado el progre- so moral y espiritual de la masonería quiteña con la constitución de la Gran Logia Equinoc- cial del Ecuador, cuya luz se irradia en el valle de Quito y toda nuestra Patria.

En el 2008, se firma un tratado de fra- ternidad entre la Gran Logia del Ecuador y la Gran Logia Equinoccial del Ecuador, luego de un año y medio después es declarado inválido por la misma Gran Logia del Ecuador. En el 2015 se vuelve a suscribir un similar acuerdo, y en el mismo año, la Gran Logia Equinoccial del Ecuador es aceptada por la Confederación Masónica Internacional.

Hermanos durante la cadena de la unión

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La historia previa a la constitución de la Gran Logia Equinoccial del Ecuador está llena de vicisitudes que se han superado y nos han fortalecido en nuestra condición de hombres libres y de buenas costumbres, entendiendo que estas premisas fundamentales están vin- culadas con el hecho de estar despojados de prejuicios y pasiones que ofuscan al hombre y hacen de él un esclavo de los inconvenientes del materialismo irracional, junto con las bue- nas costumbres, que implica ser portadores de una reputación intachable, como padres, hi- jos, hermanos, esposos, amigos, trabajadores y ciudadanos, que hemos orientado nuestras vidas hacia lo más justo y ético, es decir hacia lo más elevado del espíritu.

BiBliografía:

www.afese.com/img/revistas/revista 51/masone- ría.pdf.

http//es.wikipedia.org/wiki/francmasoneria_

en_ecuador www.glede.com.ec

Historia de la masonería ecuatoriana y de la Gran Logia Equinoccial del Ecuador, Q:.R:.H:.

Egas Daza, Jaime Letra Sabia; 2016,1a. ed.

Algunos datos históricos nos indican

que Eugenio de Santa Cruz y Espejo

fue iniciado en una Logia Masónica

en Bogotá, este sería un dato importante

para la masonería ecuatoriana, que

podríamos tomar como punto de partida.

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U

n 5 de junio de 1998 se publicó por primera vez La Hoguera, bole- tín informativo de nuestra queri- da Logia Jacobo de Molay N° 33, justamente en el día que se conmemora la revolución liberal, hecho histórico dirigido por nuestro querido hermano Eloy Alfaro, que significó un avance trascendental en el desarrollo político y social de nuestro país, en el que instauró un estado laico marcan- do la separación, al menos teórica, de la iglesia y el Estado; que aprobó la abolición de la pena de muerte y prisión por deudas, que instauró la educación laica pública, gratuita y obligatoria.

La Hoguera inició su publicación a los 3 años de vida institucional, boletín que pretendió convertirse en un órgano de di- fusión de nuestro pensamiento masónico en construcción, pensamiento alejado del rito y más cercano, en ese entonces, a la problemática social. Decíamos en dicho número que nuestra fortaleza institucio- nal se basa en la participación democráti- ca, el ejercicio libre y abierto de la palabra, Juan Aguirre Ribadeneira

MM iniciado el 4 de marzo de 1992 en la RLS Voltaire N°7 de la GLEDE Desde julio de 1995 trabaja en la RLS Jacobo de Molay N°33, de la cual fue su tercer venerable maestro, actualmente tiene 26 años de vida masónica. Nació en Quito el 31 de enero de 1964. Doctor en Jurispru- dencia y Abogado, Pontificia Universi- dad Católica del Ecuador (2003). Fue Director General del Servicio Nacio- nal de Contratación Pública (agosto 2012- febrero 2015), actuó como Jefe Negociador de la Mesa de Compras Públicas que cerró el Acuerdo Comer- cial Multipartes. Profesor contratado en la Universidad Andina Simón Bo- lívar, Consultor en temas jurídicos y Presidente de Estudio Diez Consulto- res Cía. Ltda. Ha obtenido títulos de Magíster en Derecho, UASB (2016);

Especialista Derecho de la Contrata- ción Pública, Universidad Castilla La Mancha (2014); entre otros.

R L S Jacobo de Molay 33

23 años en la fragua de

la Masonería

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1 La Hoguera, Boletín de la RLS Jacobo de Molay No. 33, 5 de junio de 1998, número 0.

2 Declaración Universal de los Derechos Humanos, Art. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los

sin temor ni restricción; generando aliento y apoyo a todo tipo de iniciativa en la búsque- da de trascendencia hacia nuestro compro- miso con la existencia.1

Ahora a la distancia, luego de haber trans- currido más de 20 años, estoy seguro que tan grandilocuente anhelo no se ha cumplido, sin embargo, siempre será un desafío por cumplir, y; en esa tarea, generamos lineamientos y po- siciones de apertura al diálogo enriquecedor, respeto irrestricto, sin cortapisas, al ejercicio pleno de los derechos humanos que reconoce el derecho fundamental a la dignidad e igual- dad de las personas, sin distinción de sexo, raza, condición social o económica; y representa el llamado a la fraternidad universal2 anhelo tam- bién de la Orden Masónica.

El Taller Jacobo de Molay N° 33 se funda el 5 de mayo de 1995 por varios hermanos que pro- vienen de la Logia Antonio José de Sucre N° 10, esta última creada a partir de la Logia Pichincha N° 15; curiosamente el Taller, en ese primer año de vida institucional, sufre de forma intempesti- va, la deserción de casi todos sus miembros, per- maneciendo los hermanos Isaac Mera, primer

venerable maestro, Mario Cifuentes compañero masón; y, los aprendices Mario Ramos, Patricio Hernández y Roberto Arregui.

De manera paralela varios maestros ma- sones de la Logia Voltaire N° 7, Boris Idrovo, Gonzalo Vergelín, Oswaldo Galarza, Manuel Pérez y Juan Aguirre; aprendices Giovanni Egas, Fabio Mancheno y Nicolás Naranjo, en conjunto con los hermanos maestros Mario Melo de la Logia Pichincha N° 15 y de Patricio Pazmiño, (estos últimos que habían solicitado doble afiliación), nos encontrábamos en el de- safío de constituir un nuevo Taller, incluso se había presentado la petición formal a la Gran Maestría para fundar el Taller al que denomi- namos José Martí, proyecto que no llegó a con- solidarse por el llamado del hermano venerable maestro de que fortalezcamos las columnas de la Jacobo de Molay, Logia recién creada y que conjugaba necesidades mutuas, por un lado la

Durante la visita a la Logia Tsáchila, 2017

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continuidad de los trabajos, y; por otro, el en- cuentro y desafío de los hermanos de contar con un Taller en el que se armonice y proyec- te su compromiso de transformación social.

La década de los 90 son años de crisis en los Talleres de la Masonería Equinoccial, crisis que da lugar al nacimiento de nuevas Logias que no representa un real crecimien- to institucional, sino que obedece al desen- cuentro entre los hermanos que conforman los Talleres por visiones distintas del deve- nir masónico, en su formación o en la pro- yección de lo social; en esos años nacen las Logias Antonio José de Sucre N° 10 (1993), Unión Latinoamericana N° 29 (1993), Eu- genio Espejo N° 9 (1994), Siglo XXI N° 11 (1994), Rey Salomón N° 19 (1994), Armonía N° 30 (1994), 2 de Agosto N° 31 (1995) y Jacobo de Molay N° 33 (1995).

En esta etapa convulsionada, el Taller de- cide tomar medidas preventivas que eviten, al menos en lo interno, generar desencuentros entre los hermanos estableciendo, reglas o principios de participación democrática, ejer- cicio de la tolerancia y proyección de su vida institucional.

En efecto, hace 24 años, apenas en el se- gundo año de vida institucional, la cámara del medio decide una práctica que garantiza el cumplimiento del principio de alternabilidad

3Reglamento Interno R:.L:.S:. Jacobo de Molay.

en el ejercicio del poder, cuando resuelve que no habrá reelección en la dignidad de venerable maestro del Taller mientras exista un hermano que no haya asumido dicha dignidad; práctica que se ha respetado hasta la actualidad.

En cuanto a la tolerancia, en el Regla- mento Interno aprobado y en vigencia, se ha previsto que es un derecho de los hermanos del Taller, guardar silencio y que el uso de la palabra obedecerá, de forma exclusiva, a su conciencia y su razón. El texto dice:

Participar activamente en el desarrollo de las tenidas, presentar planchas, ejercer su de- recho a voz y ejercer su derecho al silencio, de acuerdo a su conciencia, conforme nuestros usos y costumbres. A nadie le está permitido exigir, compeler, constreñir o forzar el uso de la palabra de los hermanos3.

Sin embargo, lo importante está en la pro- yección masónica que queremos. En el año 2003, en conjunto con un hermano prepara- mos una plancha4, de la que ahora me permi- to extraer las siguientes líneas:

La Orden se ha caracterizado por observar un conjunto estructurado, eminentemente diná- mico, responde en sus contenidos ideológicos, en sus modos de comportamiento y en sus opciones institucionales a los mismos estímulos del sector de la clase media liberal.

4 Hacia una definición válida, plancha preparada por los hermanos Oswaldo Galarza y Juan Aguirre, leída en la tenida de 11 de julio de 2003 de la R:.L:.S:. Jacobo de Molay No33.

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Los masones… somos miembros de una socie- dad universal, lo somos al mismo tiempo de una comunidad concreta, de un país, que singular- mente a partir de las últimas décadas, vive en un estado de crisis aguda y casi permanente. La característica de su reorganización, el acomodo de sus posiciones doctrinales, sus implicaciones políticas, sus conflictos internos y su evolución a lo largo de estos últimos años, consideramos que responden de modo general al esquema de funcio- namiento de cierto tipo de asociaciones inmersas en una sociedad conflictiva.

La… (Masonería) debe proceder a su rápi- da… cohesión. Lo pide a voces la situación difícil por la que atraviesa… (la sociedad). Nunca an- tes hemos sentido la ausencia latente de ese espí- ritu… irreverente de aquellos que estamos más cerca del infierno que de la salvación.

Quizá lo más significativo del pensamiento…

(masónico del Taller) es la viva conciencia que

nosotros mismo tenemos de nuestras insuficien- cias. Lo cual no quiere decir que sepamos con pre- cisión lo que nos falta, sino que estamos seguros de que lo que hacemos y tenemos no es bastante…

Es necesario retomar y asumir con compro- miso demencial el espíritu creativo… y no como expectativa exclusivamente literaria sino como sabia impoluta en toda nuestra práctica, eso im- plica orden en el caos, eso implica disciplina e intransigencia en todos nuestros actos. Es necesa- rio retomar ese espíritu de niños… primero estar siempre alegres, segundo estar siempre ocupados en algo creativo y tercero exigir con obsesiva vehe- mencia lo imposible.

Es preciso atreverse a pensarlo todo, pero resistien- do a la totalización como momento verdadero de una razón expoliadora. Creemos que refugiarse en lo característicamente venial o en lo instru- mental subyugado por el medio, no nos parece vá- lido; aferrarse por el contrario a una de las viejas hachas de guerra perpetuamente desenterradas, siempre coreadas con clerical unción ideológica, nada tiene que ver con la independencia de espí- ritu de quien quiere ser útil pero no siervo…

Quizá en estos momentos de reflexión de lo que somos vale la pena rescatar lo que decía Nietzsche ¿Qué hombres son los que necesitamos?

Los más moderados, los que no tienen necesidad de artículos de fe extremos, aquellos que no sola- mente admiten una buena dosis de azar y de ab- surdo sino que la aprecian, aquellos que pueden pensar al hombre con una considerable reducción de su valor sin por ello hacerse más pequeños o más débiles: los más ricos en salud, los que tienen talla para afrontar la mayoría de las desdichas y

Jacobo de Molay, último Gran Maestro de los Templarios

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por ello no temen tanto a las desdichas, hom- bres seguros de su poder y que representan con un orgullo consciente la fuerza alcanzada por el hombre.

Dentro de un programa mínimo… es nece- sario considerar algunos elementos conceptuales que deben constituirse en referentes permanentes:

Carácter iniciático

Como inmanencia y trascendencia, no debemos perder de vista los elementos que nos permita despertar nuestra energía vital, a fin de conver- tirla en poder espiritual y vivir la experiencia del perfeccionamiento individual a través del pensamiento hermético e iniciático.

Carácter democrático

Pero no como simple enunciado discursivo, sino como sentido vivencial, respeto irrestricto al de- sarrollo de las ideas y ejercicio libre de la pala- bra, sin cortapisas ni ataduras que se conviertan en palabras subyugadas y esclavicen el pensa- miento. Queremos el pleno desenvolvimiento de la libertad de expresión dentro de una organiza- ción que respeta los derechos inalienables de todo masón, a elegir a sus dignatarios y formar parte de las decisiones y compromisos que se tomen sin considerar los grados y a quienes no sepan re- nunciar al fisgoneo, se les inculpe a correazos.

Carácter cuestionador

No debemos tolerar las concepciones y preceptos que han generado el inmovilismo y la perpleji- dad ante un mundo alienante que somete al ser

humano. La divisa del Taller debe ser de perma- nente crítica de la realidad social lacerante. La crítica debe ser instrumento creativo y proposi- tivo de ideas que forje el perfeccionamiento del ser humano, determinándose el a dónde vamos como masones, como individuos y como ente so- cial. Este espíritu e ímpetu cuestionador también debe dirigirse al perfeccionamiento de la Orden a fin de lograr la democratización en todas sus esferas, permitiendo la demarcación de otros lin- deros que sustituyan a los antiguos, por caducos.

El arte y la cultura concebidos como la exal- tación del espíritu a fin de conjugar la belleza como fortalecimiento de la sensibilidad espiri- tual y social, nuestros trabajos deberán dirigirse hacia ese horizonte de rescate y reivindicación de las capacidades humanas, que brinden la po- sibilidad del compromiso rescatando los valores intrínsecos y capacidades intelectuales…, exclu- yendo vanidades y fortaleciendo las capacidades creativas como instrumento didáctico que nos permita aprehender.

Nuestra propuesta de caracterización en que hemos emprendido no implica una acepta- ción tácita del Taller, menos aún un espíritu de imposición, nada más lejos que ello; queremos y seguros estamos porque conocemos a nuestros hermanos que lo que proponemos será debati- do arduamente y que las palabras vertidas se volverán jirones, borradores iniciales, o cenizas listas al viento; sin embargo constituyen un paso que debe ser tratado como enunciado referencial para ser enriquecido con los aportes colectivos, enriquecedores y sabios de los hermanos....

(16)

Queremos marcar un antes y un después: la historia pasada… que permanezca en los anales del entusiasmo febril…; del presente y del deve- nir seguimos siendo los responsables, de aquí para adelante nos basta decir que nuestros sueños de- berán erigirse en actos y realidades palpables de compromiso o por lo menos morir en el intento.

Digamos basta y construyamos nuestros sueños de libertad, igualdad y fraternidad para todos los hombres esparcidos sobre la (faz de la) tierra.

Este mensaje que levantamos allá en el 2003, vemos que a más de una década, en su gran mayoría se mantiene; era un discurso que pretendía, encontrar una caracterización y orientación del Taller en aras del compromiso.

Nuestra Orden Masónica Escocesa Equinoc- cial, ha sostenido que:

…parece indispensable proceder a la actualiza- ción de principios y doctrinas de cara a los cambios

que se viven y de la necesidad de su incorporación a ellas… La Supervivencia de la Orden depende de la capacidad que se tenga para interpretar la realidad y de prever los acontecimientos futuros para generar propuestas concretas. Su doctrina se orienta al cambio social formulando una primera aproximación hacia lo que se ha denominado la NUEVA UTOPÍA5.

Dar sentido a la Utopía entonces parece que constituye la labor de los masones del siglo XXI, una nueva utopía en la que noso- tros los masones empecemos por desmante- lar las viejas y pesadas ataduras de un pasado anticuado, patriarcal y anacrónico; que no se compadece con los avances de los derechos a la igualdad política, social y cultural de la

V E N E R A B L E S M A E S T R O S

5 Gran Logia Equinoccial del Ecuador, Marco Concep- tual de una nueva utopía para el desarrollo a escala hu- mana, Pág. 5.

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16

mujer y de una sociedad diversa; landmark o antiguos linderos obsoletos6, discrimina- torios de la condición humana, que no es posible ni factible sostener dada la igualdad de género, peor aún si se trata de una orden filosófica iniciática y de perfeccionamiento de la humanidad. La ausencia de la mujer en la masonería regular no solo nos demuestra una visión disidente de la igualdad de géne- ro, sino que resulta una imposición que nos conduce al ostracismo y la decadencia.

¿A dónde entonces deberíamos dirigi- mos? Mi respuesta se inclina hacia la plena libertad, igualdad, fraternidad; con tole- rancia, inclusión y aceptación de lo diverso.

Hacia la utopía que se fundamente en una nueva ética sin discriminación, sustentada en la transgresión y el libre pensamiento, la libertad de dudar, el espíritu crítico, la búsqueda de la verdad; siendo hombres y

mujeres libres, de buenas costumbres, tole- rantes, pero no pusilánimes, comprometi- dos con las nobles causas de la humanidad que son las de los hijos de la viuda.

Que la utopía nos permita bucear en esta eterna, cotidiana e incansable búsqueda de una sociedad justa e igualitaria, y que nos dé las fuerzas para no cesar y continuar el come- tido, en nuestra Logia y fuera de ella, en la fragua donde se templan las ideas libertarias.

Ceremonia en la Veneratura de Peky Andino Moscoso

6 Landmark XVIII. Las mujeres, los cojos, los lisiados, los esclavos, los mutilados, los menores de edad y los ancianos, no pueden ser iniciados.

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Gabriel Cisneros Abedrabbo

Iniciado en 1997 en la RLS Fernando Daquilema N° 37 del Or de Riobamba, de la que fue su Venerable Maestro. Venerable Maestro Fundador de la RLS Chimbora- zo N° 54 (2009-2010) y Venerable Maestro de la RLS Jacobo de Molay N° 33 (2017- 2018) Escritor, gestor cultural y comunicador social. 2 de diciembre de 1972, su existencia confronta las circunstancias, duda y cuestio- na la realidad. ¿Hasta dónde pueden elevarse las palabras? ¿Es posible caminar por los ríos de la muerte, con conciencia plena? ¿Existir es algo más que meramente respirar? Él es piedra que se talla en la poesía; ecuación que lo tiene volcado en exploraciones al lenguaje.

Obrero inconforme cuyo trabajo se reinventa en sus búsquedas. Ha publicado diez poema- rios, en antologías, revistas y periódicos, den- tro y fuera del Ecuador. Ha participado en Fe- rias del Libro y Encuentros de Escritores. Sus textos han sido traducidos al inglés, rumano, árabe y gallego.

L

os seres humanos deben ser sím- bolo de su tiempo, geometría en la transformación del pensamiento y la materia, camino desde la ratifi- cación inquebrantable donde su huella invite a que otros recorran su existencia. Jaime Egas Daza, es de esos seres, lo ratifica la sencillez con la que me recibió en su hogar, mi intención era levantar la memoria del trabajo masónico en el Ecuador a partir de la utopía hecha sangre y fuego en los distintos territorios. Dos veces Gran Maestro de la Gran Logia Equinoccial del Ecuador (1993-1995 y 1997-1999) y Soberano Gran Comendador en el Supremo Consejo Grado 33, para la República del Ecuador. Ha demos- trado que en él hay más, que es un camino en la no siempre fácil búsqueda de la verdad.

Inicio el diálogo desde la profunda ad- miración a quien es una columna donde me sostengo.

Jaime ¿cuéntanos cómo nace la nueva masonería en Quito?

La época moderna de la masonería quiteña inició con el espíritu de viejos masones de as- cendencia liberal, cuyo sentido constructor

Jaime Egas Daza

Historia en la

Masonería

Equinoccial

(19)

18

Jaime Egas Daza, salón de Past Grandes Maestros de la GLEDE

(20)

se mantiene. Entre los fundadores recuer- do a Alberto Sarmiento, Francisco Portilla, Manuel Sánchez Navarro, Alfonso Cruz Orejuela, Gonzalo Sevilla entre otros. Al principio las logias trabajaban en casas de benefactores. En los laboratorios farmacéu- ticos, de la calle Junín; y, luego en el estu- dio jurídico de Alberto Sarmiento en la calle Benalcázar, donde actualmente funciona la Vicepresidencia de la República.

A mediados del siglo pasado varios Talleres se van constituyendo; así, en 1950 levanta co- lumnas la Logia Simón Bolívar, bajo el cobijo de la Gran Logia del Ecuador. Sus integrantes se proponen un plan para edificar un templo en diez años, meta que la consiguen al colocar la primera piedra en su décimo aniversario; y, en dos años el Templo. El terreno lo donó Leo Erdstein, la construcción surge de la militancia económica y de gestión de todos los masones de la época. Lo que es admirable tomando en cuenta lo difícil de la sociedad en dicho tiem- po. Quito era seno de una sociedad conven- tual, fuimos mal vistos, por lo que la obra tiene un profundo sentido simbólico que giraba y gira en torno a lo que somos como institución y como individuos.

De la Logia Simón Bolívar nacen las Lo- gias Pichincha N° 15 (1972), Rumiñahui N°

16 (1973), Luis Vargas Torres N° 17 (1974).

Existió una Logia muy particular de extranje- ros, que trabajaban los sábados cada dos meses;

Logia George Washington N° 18.

Al día siguiente de mi iniciación la Se- renísima Gran Logia toma vida jurídica, el

20 de agosto de 1975, primera potencia con autogobierno que levantó columnas en Quito, ella como ya veremos es funda- mental para la creación de la Gran Logia Equinoccial del Ecuador.

¿Por qué ser masón en una época en que no eres bien visto?

Llevo 43 años en masonería. Me inicié un 19 de agosto de 1975, mi padrino fue el Dr.

Bernardo Jaramillo Sáenz, asesor jurídico de la Federación Nacional de Cooperativas de Ahorro y Crédito, con quien compartíamos la felicidad de trabajar junto a la gente. En esa época la masonería estaba muy vincula- da a los procesos de transformación de clase, los hermanos burilaban muy cercanos a las

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problemáticas sociales del país y a pesar de las contradicciones con los miedos y mitos de los púlpitos, ese aire emergente, cuestionador en la resignificación de la estructura nos alenta- ba, por decirlo de otra manera en los Talleres ratificábamos las luchas que teníamos en la cotidianidad profana. La acción social del tra- bajo en el sistema cooperativo fue el motivo de mi anhelo para ingresar en la Orden.

¿Cuál fue la causa para la constitución de la Gran Logia Serenísima, la Gran Logia Equinoccial y el quiebre con la Gran Lo- gia del Ecuador?

Como librepensadores llegó un momento en que necesitábamos constituirnos, en una Gran Logia, siempre que solicitábamos a la Gran Logia del Ecuador, cesión de territorio en las Juntas Directivas no éramos escucha- dos, nuestra intención dentro de la planifi- cación dada por los fundadores era tener au- todeterminación, estructura administrativa fuerte que permita garantizar la instrucción y la propagación de nuestro pensamiento.

La relación administrativa con la Gran Logia del Ecuador era muy difícil. Para po- nerte un ejemplo, se me invitó a ser masón en julio de 1973, sin tener una respuesta sino dos años después, cuando me recibe en su oficina el General de Inteligencia de la Policía Nacional Cristóbal Cañizares.

Me preguntó si yo había solicitado ingre- sar a la masonería, mi respuesta fue que yo ya me había olvidado de ello y me puse intranquilo, él entendió mi reacción y me dijo tranquilo Jaime, soy masón y vas a ser mi hermano.

En eso se produce un suceso con nuestro ilustre y poderoso hermano Giovanni Panta- leone, que insistía en la cesión de territorio.

Desde Guayaquil lo expulsan, él apela ante su Logia Rumiñahui N° 16, se acepta su pedido y por ello es considerada como irregular, esto da como resultado que este Taller formara la Serenísima Gran Logia el 20 de agosto de 1975, con la que se fundan los Talleres Qui- teño Libre 2, Fraternidad 3, Rumiñahui 4 y posteriormente Fraternidad Manabita 5.

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¿Cuál fue el rol de la GLEDE y cuáles son sus retos al futuro?

La formación de los hermanos en los Talleres, la defensa de la libertad como presupuesto que sustente la existencia y la necesidad de incidir en la sociedad desde nuestra triada: Libertad, igualdad y fraternidad; lo cual tiene mucha complejidad, porque nuestra institución no es un partido político, en las filas tenemos her- manos cuya militancia ideológica se manifiesta desde las antípodas del pensamiento. En sínte- sis, formar mejores Seres Humanos.

Nuestros retos se vienen resignificando en la necesidad de forjar hombres libres que tejan la virtud, cuyas vidas se constituyan en ejemplo, cuya palabra se convierta en el himno que se repita y resignifique perma- nentemente; crear programas de acción en la sociedad; presencia en los medios de co- municación; convertirnos en referentes de las necesidades de los ciudadanos.

El 29 de noviembre de 1979, cumplien- do la disposición de La Alta Cámara, el Gran Maestro Carlos Reinoso Calero, mediante de- creto N° 61, creó la Gran Logia Equinoccial del Ecuador. La Carta Constitutiva y levantamien- to de columnas, tuvieron luz el 14 de diciem- bre del mismo año.

¿Por qué esta transmutación de Gran Lo- gia Serenísima a Gran Logia Equinoccial?

La Serenísima nació como respuesta histórica a las circunstancias, siguiendo el espíritu de au- todeterminación masónica. Por otro lado, las logias: Simón Bolívar N° 12, Pichincha N° 15, y Luis Vargas Torres N° 17 constituyeron regu- larmente La Gran Logia Equinoccial del Ecua- dor. Existían dos potencias, muy fraternas en el territorio, lo que llevó a que el 12 de agosto de 1980, estas potencias se junten en el tejer la Masonería Equinoccial. Fueron columnas en nuestra concepción filosófica y de futuro:

Pablo Guerrero, Galo Flor Pinto, Jaime Arturo Chiriboga, Hugo Herdoíza y Antonio Vergara.

« Nuestros retos se vienen resignificando en la necesidad de forjar hombres libres que tejan la virtud, cuyas vidas

se constituyan en ejemplo, cuya palabra

se convierta en el himno que se repita

y resignifique permanentemente... »

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En la Constitución de la GLEDE, sólo es fundadora la Logia Fraternidad Manabita.

¿Cuándo comienzan a posesionarse en el territorio?

Una vez que nos consolidamos en Quito y al no ser admitidos en la Confederación Masó- nica Internacional, nos motivó a trabajar en provincias. Construir una masonería verda- deramente ecuatoriana, así levantamos co- lumnas de las Logias: Fernando Daquilema en Riobamba, Juan Montalvo en Ambato, 12 de Octubre en Ibarra, Luz de Manta en Manabí, Jambelí en Machala. En Cuenca aportamos en la creación de la Gran Logia del Austro.

Nuestro mensaje fue, la regularidad está en los trabajos, en el sustentar en la vida la esen- cia de la masonería. Es decir, no sirve de nada cubrirse de condecoraciones y de grados, lo importante es cómo sembramos la verdad y entendemos el mundo.

Actualmente tenemos no solamente logias sino también infraestructuras en los distintos territorios.

¿Quién realizó el mural que está ubicado en el salón de pasos perdidos del templo y qué significa?

El querido hermano Carlos Rodríguez es au- tor del mural, su visión del Cristo Cósmico nos cubre hasta la fecha, cuando se instaló generó mucho debate entre los hermanos;

muchos, sobre todo de Guayaquil, nos cali- ficaron de ser un nido de comunistas. Cada persona que mire esta obra de arte podrá ha- cer su propia lectura, para mí genera un diá-

logo entre el Cristo emancipador, el Cristo esenio con los próceres de nuestra libertad, es decir su quehacer tiene las directrices li- bertarias de uno de los grandes iniciados de la humanidad.

Representa también la lucha contra los depredadores del libre pensamiento como son la Iglesia y las Fuerzas Armadas.

La Mujer en la masonería, ¿cuál es tu po- sición al respecto?

Como Gran Logia, suscita- mos la creación del Centro Femenino Paramasónico Luis Vargas Torres y de la prime- ra Logia mixta Quito Luz de América, que trabajaba en el templo C. Su primera vene- rable fue Josefina Dicosmo, esposa del ilustre y poderoso

Hermano Antonio Vergara Lira. Cuando fui Gran Maestro en 1993, en la ciudad de Riobamba, realicé un Congreso nacional cuyo tema principal fue sobre la mujer en la masonería, en él reflexionamos sobre su importancia y la necesidad que tenemos de vincularla a nuestra institucionalidad, por sus propios derechos.

Existen varias contradicciones, por un lado, la sociedad ecuatoriana no está plenamente preparada para asumir este nuevo reto lo que no pasa en Chile o en Europa donde la mu- jer es activa y cotizante, entregándole a la ma- sonería una formidable presencia social; sin su presencia estamos incompletos.

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Han existido intentos en el Ecuador por constituir logias femeninas y mixtas, las que trabajan regularmente, sin embrago siento que no han logrado consolidarse por amena- zas internas y externas.

Es paradójico, siendo de vanguardia la propuesta de una masonería mixta, en el Ecuador no logra constituirse de forma ple- na. Personalmente creo que es necesario que se forme, sin que esto necesariamente quiera decir que en el corto plazo la GLEDE pueda abrir sus puer- tas a la mujer; cambiar la men- te como masones no siempre es muy fácil. La tolerancia es una línea delgada en la que a veces nos resulta incómodo caminar. En la actualidad la relación no la CMI no permite trabajos con las mujeres.

El hombre goza de libertad en el manejo de su tiempo, la mujer actualmente realiza, en muchos casos, una doble responsabili- dad (familiar-laboral) con la masonería debe asumir otro reto en su quehacer, eso genera complejidad y quizá es una de las causas de la deserción que existe en la masonería mixta.

Jaime, la regularidad masónica es un mito, yo que vengo de provincia veo en este concepto un antivalor masónico que excluye no por los trabajos, no por la fal- ta de fraternidad, ni por la integridad ma- sónica, sino por el linaje de origen y el re- conocimiento. ¿Qué opinas frente a ello?

Es importante ser parte de una organiza- ción universal, que tenga fraguas de luz en los distintos países, tejer procesos de trans- formación social en todos los puntos de la tierra, pero más importante es entender el verdadero significado simbólico y cotidia- no de la fraternidad. Debemos debatir en el seno de estas organizaciones internacionales, qué tipo de masonería queremos construir, cómo queremos edificar esa obra y cuáles son los puntos de la regularidad.

Había y hay esnob en los masones respec- to a, en qué Grandes Logias pueden o no tra- bajar. Hace algunos años realicé un censo y el porcentaje de hermanos que viajan y que no han sido recibidos en otras logias, es peque- ño. Quienes viajan al exterior no agendan visitas a Logias.

En el Segundo Congreso Mundial de la Masonería realizado en Italia, en 1997, pre- senté la moción de que no se clasifique la ma- sonería en regular e irregular sino en Logias que trabajan en regularidad y otras no. Mo- ción que fue aceptada.

Has sido dos veces Muy respetado Gran Maestro de la Gran Logia Equinoccial del Ecuador, también fuiste Soberano Gran Comendador en el Supremo Consejo Gra- do 33 para la República del Ecuador. ¿Qué ha significado eso en tu existencia?

Sin la acción no puede haber conocimiento.

Si no hay práctica los títulos son una efíme- ra quimera. El haber sido honrado con estas dignidades ha multiplicado el compromiso y

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me ha dado instantes por los que mi vida co- bra sentido. El sentir el abrazo fraterno de los hermanos, el saber que una de mis faenas del pasado genera presentes positivos y futuros alentadores, es el mayor reconocimiento que puedo tener.

En mi gestión nacieron las Logias: Euge- nio Espejo N° 9, Galo Flor Pinto N° 11, Rey Salomón N°19, Armonía N° 30, Dos de Agosto N° 31, Jacobo de Molay N° 33, Luz del Valle N° 34, Estrella del Chimborazo N° 35 y 12 de Octubre N° 36.

Una hermosa anécdota de fraternidad marcó huella; en la Tenida del Décimo Quin- to Aniversario cuando el Gran Maestro de la Gran Logia de Cuba, en una sentida y emo- tiva intervención me entregó la bandera de Cuba como demostración del cariño de todo su pueblo.( Fue la única intervención que mereció aplausos).

¿Recuerdas como se constituyó la Logia Jacobo de Molay N° 33?

Esta Logia fue formada por hermanos que salieron de la Respetable Logia Sucre, frente a una necesidad de otra visión del trabajo lo- gial, ahí se juntaron los hermanos Augusto Tandazo, Pedro Freile, Isaac Mera. Se la de- nominó con este nombre porque los templa- rios cuidaban sus principios con su vida, in- cluyendo la inmolación de Jacobo de Molay, hay signos que se necesitan para ser masón.

¿Cómo has visto la evolución de la Logia Jacobo de Molay?

Interesante. Al principio sus miembros se au- tomarginaban, desacralizaban la importancia de la Gran Logia Equinoccial del Ecuador, con la que mantenían distancias, al no trabajar íntegramente, etapa que se ha superado de tal manera que han participado en el Gran Cuadro en las dos últimas Grandes Maestrías.

En ella se fueron constituyendo los jóve- nes, en ese tiempo, Fernando Gándara, Fer- nando Aguirre, Boris Idrovo, Mario Melo, Manuel Pérez, Jorge Castelo, Juan Granja, repensando su rol y el rol de la masonería en su contexto. Existió un momento de crisis, que ha sido superado siendo un Taller con alta presencia profesional en el sector público, una Logia que se preocupa por la innovación, que es fraterna y que ha marcado políticas internas que buscan eliminar los nudos críticos, que generan crisis en las organizaciones humanas.

La Logia Jacobo de Molay ha demostrado ser participante activa de las actividades de la GLEDE, destacándose la unidad interna y familiar en las Olimpiadas Deportivas y en la actual Gran Maestría ha liderado las activi- dades culturales, que han sido transcendentes en la sociedad.

En los ojos de Jaime hay una necesidad de contar como va haciendo del plomo, oro. Me siento agradecido con la vida frente a la opor- tunidad de entrevistarlo, de estar en su casa.

Junto a nosotros su hijo, con él comparte la hermandad y el nombre, lo miro sin que adi- vine que lo hago solo para ver como dibuja en su rostro el orgullo y la autoestima en cada una de las palabras de su padre.

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os secretos para construir las cate- drales góticas debían ser muy bien guardados por sus arquitectos, por sus albañiles, por sus talladores, por sus fundidores, por sus carpinteros; por todos los maestros masones que dirigían las obras, por todos los compañeros masones, por todos los aprendices masones.

Nadie debía saber cómo se transforma la piedra en ramas que como árboles crecen hasta el cielo y forman selvas inmensas.

Pero tampoco se podía divulgar el secreto de la plomada ni del nivel, de cómo se traza- ba el ángulo recto o cómo se conformaba una retícula cuadricular. Había que mantener en secreto el círculo, su cuadratura y la circunfe- rencia; la esfera, el cubo, el tetraedro, el do- decaedro y el icosaedro… y si son secretos no pueden decirse ni escribirse, no pueden siquiera dibujarse.

No solo deben ser secretos; deben ser misterios; deben ser preguntas sin respues- tas o deben ser preguntas que se responden con otras preguntas.

Secreto El de los Masones

Guido Díaz Navarrete

La antropología y la historia son los ingredientes con los que alimenta su trabajo como investigador, diseñador y rehabilitador del espacio y de las arqui- tecturas patrimoniales de Quito. Estas actividades, también le condujeron a comprometerse con todos los testimo- nios del trabajo y la creatividad huma- na, aportando a la conceptualización, diseño e implementación de museos y exposiciones de arte y de vida cotidiana.

A más de docente universitario, ha reali- zado publicaciones de ensayo y literatura.

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¿Dónde están los secretos que guardan el mar, los desiertos, la selva? ¿Dónde están los secretos de la luz, del día, de la noche? ¿Dón- de están los secretos de la vida, de la muerte, de la naturaleza?... y, ¿dónde están los secretos de los números, de las líneas, de la geometría?

¿Con qué secretos los arquitectos constru- yeron esas catedrales?

¿Con qué secretos transformaron la piedra en columnas como árboles, transformaron la piedra en varillas que como ramas que se estiran, doblan, extienden; tejen y entretejen formando tramas, mallas vegetales de piedra maleable, que ondulándose viajan en todas las direcciones y forman bóvedas y cúpulas como nubes, como cielos?

¿Con qué secretos transformaron la piedra en racimos de flores y de frutas; en volutas de piedra que brotan y vuelan como pompas de jabón, como humo? ¿Con qué secretos cons- truyeron guaridas para demonios, para ge- nios, para espíritus que protejan esos mismos secretos, esos mismos misterios?

¿Con qué secretos construían trampas, la- berintos e infiernos y con qué secretos abrían las puertas del cielo?

Esos secretos están guardados en la piel de la piedra para quienes sepan tocarla, acari- ciarla, sentir sus latidos; para quienes puedan escuchar su murmullo, para quienes reconoz- can sus aromas, para quienes sean capaces de distinguir sus sabores; y, para todos quienes distingan en ella los reflejos y destellos de la historia y sus propios reflejos y destellos.

Esos mismos secretos son los que hoy guardan los masones que continúan constru- yendo seres históricos, intemporales, eternos, como catedrales góticas; de pieles ásperas y tersas, ácidas, amargas y dulces, olorosas a yerbaluisa y a canela, a fermentos profun- dos, calientes y húmedos, obscuras, brillan- tes, blancas, negras, cobrizas; que emiten melodías y ritmos que vibran reflejando los sonidos de sus selvas, de sus pampas, de sus montañas, de su mar…

Esos son los secretos de la arquitectura que hacen los masones de todos los sitios y de to- dos los tiempos.

Xilografía de Peter Flotner. La basílica de Saint-Denis, París

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a discusión de la participación de la mujer en la sociedad no es un tema nuevo. En cualquier ám- bito, educación, ciencia, tecno- logía, trabajo o familia, son innumerables y ancestrales las posiciones sobre el papel que se ha querido imponer a las mujeres. La inclusión de las mujeres en la masonería es otro de estos temas en debate.

La sola existencia de la controversia muestra que coexisten diversas concepciones, a pesar de que la presencia de las mujeres en la masonería ecuatoriana es tan antigua como la propia Or- den. Muy probablemente las primeras logias masónicas o para-masónicas en el Ecuador, según el punto de vista, tenían dentro de sus miembros a mujeres. Las reuniones decisivas previas al alzamiento criollo quiteño de 1809 se dieron dentro de estas asociaciones, con pre- sencia documentada de mujeres.

Evidentemente, la participación de las mujeres ecuatorianas en la masonería no comenzó y terminó hace dos siglos. Una larga historia se ha escrito. Dentro de aque- llas hermanas reconocidas, en los últimos Antonio Franco Crespo

Maestro masón de la Logia Jacobo de Molay en la GLEDE. Formación acadé- mica de grado en ingeniería y de pos- grado en ciencias sociales. Profesor de diversas universidades del Ecuador, tanto en posgrado como en pregrado.

Ha escrito varias publicaciones en el ám- bito de la gestión tecnológica; en la rela- ción mercado-medioambiente-sociedad y gestión de la educación. Autor del libro 100 masones, su palabra.

La mujer en la Masonería

ecuatoriana

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años destaca Guadalupe Larriva, militante socialista que llegó a ser la primera mujer en ocupar el cargo de Ministra de Defensa en el Ecuador.

En otras latitudes la pre- sencia de la mujer en la ma- sonería tampoco ha pasado desapercibida. Algunos ejemplos de hermanas destacadas son Olympe de Gouges, Eleanor Roo- sevelt, Virginia Woolf y Gabriela Mistral. El lista- do podría ser muy largo, pero parecería no ser necesa- rio presentarlo, a menos que todavía quedaran dudas de la

posibilidad cierta de ser mujer y a su vez, pertenecer a la masonería.

Podría ser que otra fuera la información que debería ser mostrada para comprender la existencia de posiciones contradictorias con respecto a la participación de las mu- jeres en la sociedad y en particular en las Logias masónicas.

En el Ecuador, el derecho a la educación superior para las mujeres se lo consiguió re- cién hace un siglo, cuando Matilde Hidalgo superó los obstáculos institucionales y cul- turales, y se graduó en medicina en 1919 (Estrada, 2016). El derecho al voto en el Ecuador se lo decidió pocos años más tarde en 1924 (Estrada, 2016).

Es cierto que en la actualidad las condi- ciones y oportunidades para las mujeres son

diferentes que hace 100 años o hace 200, aunque valdría preguntarse, qué tan diferen- tes son estas situaciones. En lo referente a la

educación, factor determinante en las oportunidades laborales futu- ras, el número de mujeres ma-

triculadas en instituciones de educación superior ha

superado al de los varo- nes. El 55% de estudian- tes universitarios son mu- jeres (Senescyt, 2015), pero concentradas en cier- tas carreras sociales y de la salud, ya que en el ámbito de las ingenierías, ciencias fí- sicas, matemáticas y agrícolas, el porcentaje de mujeres apenas alcanza el 28% (Ponce, 2016). La participación de las mujeres en el campo investigativo en las universidades muestra una gran brecha, ape- nas el 4% de las docentes hacen investigación (Senescyt, 2015).

En el ámbito laboral la diferencia entre hombres y mujeres es muy marcada. Las mu- jeres ganan en promedio un 25% menos que los hombres en puestos equivalentes (Serra- no, 2018). Apenas el 5% de los gerentes de las empresas grandes son mujeres en el Ecua- dor (Serrano, 2018).

Otras estadísticas demuestran que, en la sociedad actual, ser mujer todavía es razón para ser discriminada, o peor aún, para ser vulnerada. En el Ecuador, seis de cada diez mujeres han sufrido violencia de género,

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siendo una de cada diez víctima de violencia sexual (INEC, 2012). La violencia física fue ocasionada en el 87% de los casos por sus pa- rejas (INEC, 2012), es decir, por aquellos que les juraron amor eterno.

Múltiples interpretaciones son posibles ante esta información. Una de

ellas, es que las mujeres ya sea por razones genéticas, culturales o esotéricas son inferiores a los hombres. Francis Fukuyama, en su libro El fin del hombre, cuenta que en Estados Unidos se realizó hace unas décadas una evaluación

del rendimiento académico de los estudian- tes universitarios. La investigación arrojó que eran los estudiantes latinos los de más bajo rendimiento. Esto llevó a diversas interpreta- ciones, entre ellas, que los latinos no teníamos la misma capacidad que otros grupos huma- nos, que la genética nos limitaba (Fukuyama, 2002).

El estudio se repitió años más tarde, con re- sultados absolutamente diferentes. En ese nue- vo momento los latinos estaban dentro de los umbrales más altos de rendimiento. Con esto quedaron demolidas las hipótesis racistas basa- das en este estudio sobre los latinos. Los pro- blemas académicos no eran consecuencia de una condición genética sino de consecuencias culturales, sociales y de lenguaje (Fukuyama, 2002). Ser blanco, negro o latino no era un factor determinante en su desarrollo académi- co, aunque varios lo sigan considerando de esta manera, inclusive hasta ahora.

Las posiciones políticas racistas cobran de cuando en cuando protagonismo ganan- do adeptos en todo el mundo. Por otro lado, aquellos que consideran a las mujeres como seres inferiores, no predestinadas para ciertas funciones o débiles para otras tareas, parece

que tampoco han declinado.

No solo los directorios de las grandes empresas consideran que los hombres son mejores gerentes que las mujeres, en la iglesia cató- lica se piensa muy parecido. O en las universidades, o en los gobier- nos, o en los hogares. El catecismo católico que se ensañaba a los niños hace 50 años, mencionaba explícitamente que las ni- ñas debían recibir instrucción alejadas de los niños, para evitar provocar sentimientos poco decorosos en ellos.

Las mujeres o las brujas siempre han sido culpables de llevar al mal y a la lujuria a las almas vírgenes masculinas.

Regresando al debate de la mujer en la ma- sonería ecuatoriana, en la Gran Logia Equinoc- cial del Ecuador GLEDE varios criterios coexis- ten, aunque una sola realidad permanece, la exclusión de las mujeres de sus logias.

En una encuesta realizada a 61 hermanos de distintas logias de la GLEDE, el 57% de los masones mencionaron estar en contra de la incorporación de las mujeres a las logias de este Oriente. La oposición más pronunciada se presentó en los maestros examinados, al- canzando un 63% en contra de la presencia de las mujeres.

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Cuando se les consultó sobre las razones por las cuales no era pertinente la participa- ción de las mujeres en la GLEDE, el 69% coin- cidieron en dos argumentos fundamentales:

la prohibición por parte del rito y la perte- nencia de la Gran Logia a la Confederación Masónica Interamericana (CMI).

Ambos argumentos son válidos. Los anti- guos linderos reconocidos por gran parte de la masonería contemporánea se corresponden con los declarados en las Constituciones de Anderson de 1723, donde se define la prohi- bición de la participación de las mujeres en las Logias masónicas. Desde esa fecha hasta la actualidad, las posiciones ortodoxas consi- deran a estos principios fundacionales como axiomas supremos, que deben ser respetados y no cuestionados.

Por otra parte, el reglamento de Afiliación y Membrecía de la CMI en su artículo prime- ro establece que uno de los principios esen- ciales para ser reconocida una Gran Logia es que los masones bajo su jurisdicción deben ser hombres y tanto la Gran Logia como sus Logias

subordinadas, no pueden tener relaciones ma- sónicas con Logia que admiten mujeres en su Fraternidad (CMI, 2010). Es decir, se define una prohibición aún más fuerte, porque exige también no mantener ningún tipo de contac- to con Logias femeninas o mixtas. Sin duda alguna que hay que pagar un precio muy alto por ser reconocidos por la CMI.

Posteriormente, en el mismo artículo pri- mero del reglamento de Afiliación y Mem- brecía de la CMI se declara que deben ser prohibidas, dentro de las Logias, las discusiones sobre religión y política (CMI, 2010). Eviden- temente, la no aceptación de cualquiera de estas dos prohibiciones conlleva a un no re- conocimiento por parte de la CMI, y por lo tanto dejar de ser una logia regular, recono- cida en el mundo por otras logias regulares.

Posiblemente otra encuesta sea necesaria para indagar entre las Logias si se ha discu- tido de religión y política. O tal vez no sea preciso hacerlo porque la respuesta sería ob- via. No una vez, sino muchas veces hemos discutido de religión y política tanto dentro

Masonería femenina chilena rinde homenaje a Michelle Bachelet, ex presidenta de Chile

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de la Logia como en la Gran Logia, inclusive hemos realizado pronunciamientos públicos, claramente políticos.

Ambos principios son esenciales para la CMI, ¿por qué debemos cumplir uno de ma- nera tan estricta y ser tan leves con el otro? La ortodoxia no hace excepciones, o los cumpli- mos o no los cumplimos. Si la decisión de la GLEDE fue ser parte de la CMI y aceptar sus condiciones, pues entonces cumplámoslas, a menos que entremos a discutir desde dentro de esta organización, entendiendo que más de un cambio es necesario.

Muchos otros criterios pueden verterse sobre estas tesis relacionadas con la tradi- ción y el reconocimiento masónico. Pero quizás es conveniente analizar los otros ar- gumentos vertidos en la encuesta. Herma- nos masones mencionan que las mujeres no deben ser admitidas porque la filosofía de una mujer no es compatible para trabajar en la GLEDE y porque la mujer por motivos científicos no debe trabajar en la GLEDE.

Estos argumentos parecerían estar más cerca del mundo profano que considera a las mujeres como inferiores. Reflexionando más profundamente en estos postulados, se tendría que comprender por qué la filosofía y la cien- cia nos separan a los hombres de las mujeres, cuando deberían unirnos.

La iglesia católica pensaba o piensa que hombres y mujeres deben estar separados para que la lujuria de ellas no nos contamine, los capitalistas contratan para puestos directivos a hombres, pagan mejor a los hombres; los espo- sos y novios creen que a través de la violencia

deben imponerse a las mujeres; las universida- des consideran que son los varones quienes de- ben hacer investigación.

No puedo concebir que una orden iniciáti- ca, profundamente filosófica, luchadora contra las tiranías, coincida con estos criterios.

Quiero pensar que estos son comentarios que, así como otros, deben evolucionar una vez que la sabiduría, la razón, y como siempre el amor, pula la piedra bruta, lime las aspere- zas y la vuelva mejor. Que son reflejo de una sociedad que todavía no entiende que sus ma- dres, sus esposas y sus hijas también son muje- res, que no existen para nosotros, que son para ellas, y si las dejamos y las respetamos, para no- sotros, pero con nosotros.

La masonería y los masones han transfor- mado el mundo, lo han hecho mejor. Es tiem- po de que la masonería también cambie, que se haga mejor.

BiBliografía

CMI. (2010). Reglamento de Afiliación y Membresía.

Estrada, J. (2016). Una mujer total. Matilde hidalgo de procel. Lima: Editorial Gustavo Serrano.

Fukuyama, F. (2002). El fin del hombre: consecuencias de la revolución biotecnológica. Madrid: SA Edicio- nes.

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Serrano, D. (28 de enero de 2018). Sondeo: ¿Cuál es la brecha salarial entre hombres y mujeres? El Comercio.

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l arte Gótico se desarrolla en Eu- ropa Occidental desde la segunda mitad del siglo XII hasta fines del siglo XV, y fue sustituido por el Renacimiento.

Francia es la cuna de este estilo, y desde ahí se difunde por toda Europa. El surgimiento y desarrollo del Gótico coincide con cambios no- tables en Europa como son: el inicio de la deca- dencia del Sacro Imperio Romano-Germánico y del sistema feudal puro, a favor de las mo- narquías y a causa del auge del comercio tras las Cruzadas, lo que favorece el desarrollo de las ciudades y la aparición de una nueva clase social burguesa; la renovación del saber en las universidades y el surgimiento de una nueva espiritualidad más humanizada y próxima a la naturaleza, que se expresa en las nuevas órde- nes religiosas mendicantes como Franciscanos y Dominicos. La Orden del Císter, reformada por San Bernardo de Claraval, será la promo- tora del desarrollo del estilo Gótico, favorecido por los nuevos avances científico-técnicos.

La Arquitectura Gótica se caracteriza por emplear sillares de piedra bien labrados, sus

Catedrales Góticas

Luis Alberto Egas Echeverría

Padre, esposo, masón. Constructor simbólico y operativo, iniciado en la R L S Jacobo de Molay N° 33 , con el fiel propósito de pulir su ser interior y servir con una visión gene- rosa. Formación en ingeniería civil, especialista en estructuras, apor- ta al desarrollo del país evaluando proyectos de infraestructura para la inversión pública.

Referencias

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