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Clima social familiar y rendimiento escolar en estudiantes del V ciclo de educación primaria de una Institución Educativa Pública de Ventanilla

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Academic year: 2020

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(1)ESCUELA DE POSTGRADO Maestría en Educación con Mención en Psicopedagogía de la Infancia. CLIMA SOCIAL FAMILIAR Y RENDIMIENTO ESCOLAR EN ESTUDIANTES DEL V CICLO DE EDUCACIÓN PRIMARIA DE UNA INSTITUCIÓN EDUCATIVA PÚBLICA DE VENTANILLA Tesis para optar el Grado de Maestro en Educación con Mención en Psicopedagogía de la Infancia. IVAN AVILIO CHAVEZ HUAROMO Asesor: Elisa Beatriz Yanac Reynoso Lima – Perú 2019.

(2) ii. Página del jurado. ………………………………………………. Presidente. ………………………………………………. Secretario. ………………………………………………. Vocal.

(3) iii. Dedicatoria A mis padres, que con esfuerzo y dedicación me inculcaron valores y por todo el apoyo que se me brindo durante el transcurso de formación profesional..

(4) iv. Agradecimiento Quiero empezar agradeciendo a la Universidad San Ignacio de Loyola por su acogida y el apoyo recibido, además por permitirme llegar a cumplir con uno de mis objetivos profesionales. También agradezco a mi asesora, por guiarme y compartir sus conocimientos..

(5) v. Índice de contenidos Pagina Página del jurado Dedicatoria Agradecimiento Índice de contenido Índice de tablas Índice de figuras Resumen Abstract Capítulo I: Introducción Problema de investigación Planteamiento Formulación del problema de investigación Justificación Fundamentación teórica Antecedentes Marco teórico Objetivos e hipótesis Objetivos Hipótesis Capítulo II: Marco metodológico Tipo y diseño de investigación Tipo de investigación Método de investigación Diseño de investigación. Nivel de investigación Variables y operacionalización Variable X: clima social familiar Variable Y: rendimiento escolar Matriz operacional de las variables Población y muestra Población Diseño de la muestra Técnicas e instrumentos de recolección de datos Tipo de información recolectada Técnicas de recolección de datos Instrumento de recolección de datos Técnicas de validez y confiabilidad del instrumento de recolección de datos Procedimientos Capitulo III: Resultados. ii iii iv v vii viii ix x 11 13 13 14 15 16 16 21 44 44 45 46 46 46 46 46 47 47 47 49 50 51 51 51 52 52 52 52 53 54 56.

(6) vi. Análisis estadístico Contrastación de hipótesis general. Contrastación de hipótesis específicas Capítulo IV: Discusión Conclusiones Recomendaciones Referencias Anexos Anexo 1: Matriz de consistencia Anexo 2: Instrumentos de recolección de datos Anexo 3: Matriz de datos.. 56 70 71 75 78 80 81 87 87 88 92.

(7) vii. Índice de tablas. Tabla 1 Tabla 2 Tabla 3 Tabla 4 Tabla 5 Tabla 6 Tabla 7 Tabla 8 Tabla 9 Tabla 10 Tabla 11 Tabla 12 Tabla 13 Tabla 14 Tabla 15 Tabla 16 Tabla 17. Pagina Escala de clasificación 44 Matriz operacional de la variable X (clima social familiar) 50 Matriz operacional de la variable Y (rendimiento escolar) 51 Prueba de confiablidad a través del criterio de Kr20 53 Niveles del clima social familiar según los estudiantes 56 Escala de calificación del rendimiento escolar de los estudiantes 57 Niveles de las relaciones dentro del clima social familiar según 59 los estudiantes Niveles del desarrollo dentro del clima social familiar según los 60 estudiantes Niveles de la estabilidad dentro del clima social familiar según 61 los estudiantes Distribución de frecuencias entre clima social familiar y 62 rendimiento escolar de los estudiantes Distribución de frecuencias entre las relaciones dentro del clima 64 social familiar y el rendimiento escolar de los estudiantes Distribución de frecuencias entre el desarrollo dentro del clima 66 social familiar y el rendimiento escolar de los estudiantes Distribución de frecuencias entre la estabilidad dentro del clima 68 social familiar y el rendimiento escolar de los estudiantes Correlación entre el clima social familiar y el rendimiento 70 escolar de los estudiantes Correlación entre las relaciones dentro del clima social familiar 71 y el rendimiento escolar de los estudiantes Correlación entre el desarrollo dentro del clima social familiar 72 y el rendimiento escolar de los estudiantes Correlación entre la estabilidad dentro del clima social familiar 73 y el rendimiento escolar de los estudiantes.

(8) viii. Índice de figuras. Figura 1 Figura 2 Figura 3 Figura 4 Figura 5 Figura 6 Figura 7. Figura 8. Figura 9. Comparación porcentual del clima social familiar según los estudiantes Comparación porcentual de las escalas de calificación del rendimiento escolar según los estudiantes Comparación porcentual de las relaciones dentro del clima social familiar según los estudiantes Comparación porcentual del desarrollo dentro del clima social familiar según los estudiantes Comparación porcentual de la estabilidad dentro del clima social familiar según los estudiantes Niveles entre el clima social familiar y la escala de calificación del rendimiento escolar según los estudiantes Niveles entre las relaciones dentro del clima social familiar y la escala de calificación del rendimiento escolar según los estudiantes Niveles entre el desarrollo dentro del clima social familiar y la escala de calificación del rendimiento escolar según los estudiantes Niveles entre la estabilidad dentro del clima social familiar y la escala de calificación del rendimiento escolar según los estudiantes. Pagina 56 58 59 60 61 63 65. 67. 69.

(9) ix. Resumen El propósito principal de la investigación consiste en precisar en qué medida el clima social familiar se relaciona en el rendimiento escolar en los estudiantes del quinto ciclo de educación primaria de una institución educativa de Ventanilla. El estudio fue desarrollado siguiendo un enfoque cuantitativo, no experimental transversal, correlacional, descriptivo. Fue estudiada una población de 98 alumnos y la muestra conformada por 79. Los instrumentos que se utilizaron en la recolección de información son la escala de clima social familiar (originalmente en inglés, elaborado por Moos y adaptado posteriormente por Ruiz Alva y Guerra Turín), conformada de 90 ítems, y las actas de evaluación de los alumnos durante el período escolar 2017. Los resultados obtenidos en esta investigación confirman que sí existe una correlación directa y positiva baja al obtenerse el valor de correlación = 0.241, lo que permite concluir que el clima social familiar se relaciona en todas sus dimensiones con el rendimiento escolar..

(10) x. Abstract The main purpose of the research is to specify to what extent the family social climate is related to school performance in the students of the fifth cycle of primary education of a educational institution of Ventanilla. The study was developed following a quantitative, nonexperimental transversal, correlational, descriptive approach. A population of 98 students was studied and the sample consists of 79. The instruments used in the collection of information are the family social climate scale (originally in English, prepared by Moos and later adapted by Ruiz Alva and Guerra Turín), composed of 90 items, and the evaluation records of the students during the 2017 school period. The results obtained in this investigation confirm that there is a direct and positive correlation when the correlation value = 0.241 is obtained, which indicates that a The third part of the students has a level of achievement in terms of their performance, as well as a third of them have an adequate family atmosphere..

(11) 11. Introducción El aprendizaje y el rendimiento escolar forman parte de los fenómenos sociales que poseen múltiples causas, por lo que, resulta imposible ejercer control manipulando una sola variable; es más, no son productos exclusivos de la escuela, sino también de la influencia de un conjunto de factores culturales, sociales y familiares que educan con alta preponderancia. Hoy en día, distintas investigaciones se encargan de identificar explicaciones que den cuenta del bajo rendimiento académico, estas abarcan los estudios descriptivos, exploratorios y correlacionales con algunos estudios de tipo explicativo. Sin embargo, cabe mencionar que no sucede lo mismo con los estudios sobre la familia, aun cuando cumple el rol de núcleo indispensable que guía la formación del individuo y de igual forma genera que se compenetren entre sí, expresen abierta y libremente su cólera y sentimientos, además de generar independencia en los integrantes de la familia, seguridad, autonomía, participación en las distintas actividades culturales, sociales y político-intelectuales, promoviendo el ejercicio de los valores religiosos y éticos, la buena organización y control entre los mismos. Cada vez resulta más común encontrar en nuestros estudiantes, problemáticas que estén relacionadas con el ámbito familiar, lo que ha motivado una creciente preocupación en los educadores y los profesionales que ejercen la función docente. Esta situación nos lleva a profundizar en el estudio referido a la relación entre el clima familiar y el rendimiento escolar, a fin de promover una mayor comunicación entre la familia y el colegio En el primer capítulo se presenta la realidad problemática de la institución educativa de Ventanilla, se plantea la justificación de la investigación, los antecedentes a nivel internacional y nacional, el marco teórico para cada una de las variables, así como también, se plantean la hipótesis general, las hipótesis específicas y objetivos del presente estudio..

(12) 12. El segundo capítulo presenta la metodología, indicando el tipo de investigación, diseño y la operacionalización de las variables, así mismo, se indica la población, muestra, técnica e instrumento de recolección de datos para la presente investigación. El tercer capítulo hace referencia a la muestra de los resultados obtenidos y su análisis respectivo. En el cuarto capítulo se hace referencia al debate de los resultados en contraste con los antecedentes y las bases teóricas de la investigación. El quinto capítulo contiene las conclusiones de los resultados obtenidos en la investigación. En el sexto capítulo se presenta las recomendaciones, donde se muestran las estrategias, las políticas y las pautas que la sociedad deberá ejecutar a fin de corregir la problemática investigada..

(13) 13. Capítulo I Problema de investigación Planteamiento. De acuerdo a Pichardo, Amezcua y Fernández de Haro (2002), la familia significa para el ser humano un esquema de colaboración y obligaciones; un entorno en el que surgen y se manifiestan sentimientos vinculados con la formación y la protección de los niños. Para Tricket (1989, citado en Castro y Morales, 2014), el clima social familiar resulta ser el producto de todos los aportes personales que brindan los integrantes de una familia; los que son de vital importancia para desarrollar específicas capacidades, tales como solucionar convenientemente conflictos y entablar relaciones independientes. La Unesco (2010) indicó que, en el Perú, durante el año 2010, el perfil escolar resultó inferior a los países latinoamericanos respecto al tercer grado de primaria. Así mismo, el sexto grado primario obtuvo resultados negativos respecto al curso de Ciencias Naturales. Los perfiles escolares en el Perú han dado un gran progreso y desarrollo, sin embargo, no alcanza el mismo nivel que los países latinoamericanos en los diversos ámbitos del currículo (matemáticas, lectura y ciencias naturales). Recientemente, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (2015) señaló que las cifras provenientes del Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (Terce) han demostrado mejoras representativas a nivel del alumnado en lectura y matemática. Respecto a tales cifras, en el primer caso, el Perú alcanzó 521.39 puntos, superando tanto a Argentina (512), como a Brasil y Colombia (519); mientras que en el caso de matemática alcanzó el puntaje de 533 puntos, incrementándose en 58 puntos en comparación a un estudio realizado el año 2006, llamada Serce.; así mismo, evaluando a los estudiantes del sexto grado de primaria, se logró 505 y 527 como puntajes tanto en lectura como en matemática, representando un incremento de 29 y 37 puntos,.

(14) 14. respectivamente, en relación al estudio del 2006; mientras que en ciencias naturales se consiguió un incremento de 36 puntos respecto al estudio del 2006. Van Voorhis, Maler, Epstein y Lloyd (2013) explican que los niños aprovechan más en la medida que sus padres y otros familiares se implican en su instrucción y su progreso. Lo anterior se basa en decenas de años de estudios que indican que la responsabilidad que toma la familia se encuentra vinculada en forma positiva a los resultados de los niños en preescolar y educación básica. Por otra parte, en el centro educativo estudiado, muchos de los estudiantes provienen de familias disfuncionales donde solo conviven con mamá o papá, otras veces viven con los abuelos o tíos, en la cual los padres no asumen su respectivo rol dentro del proceso educativo y la mayoría de ellos deja esta gran responsabilidad a cargo de otros familiares o a la misma escuela; a ello se suma que gran parte de los padres de familia deben cumplir con una jornada laboral de tiempo completo y fuera de su lugar de trabajo suelen estar atentos a actividades laborales desde sus hogares; esto generó preocupaciones en los docentes, por el conocer si ello está relacionado con el rendimiento escolar que los niños tienen en clases. De acuerdo con lo anterior, la presente investigación busca encontrar la relación existente entre el clima social familiar y el rendimiento escolar en los estudiantes del quinto ciclo de educación primaria de una institución educativa de Ventanilla.. Formulación del problema de investigación Pregunta general ¿De qué manera el clima social familiar se relaciona con el rendimiento escolar en estudiantes del quinto ciclo de educación primaria de una institución educativa de Ventanilla?.

(15) 15. Preguntas específicas ¿En qué medida la dimensión relaciones, como parte del clima social familiar, se relaciona con el rendimiento escolar en estudiantes del quinto ciclo de educación primaria de una institución educativa de Ventanilla? ¿En qué medida la dimensión desarrollo, como parte del clima social familiar, se relaciona con el rendimiento escolar en estudiantes del quinto ciclo de educación primaria de una institución educativa de Ventanilla? ¿En qué medida la dimensión estabilidad, como parte del clima social familiar, se relaciona con el rendimiento escolar en estudiantes del quinto ciclo de educación primaria de una institución educativa de Ventanilla?. Justificación. Justificación práctica La presente investigación encuentra su justificación práctica porque a partir de los resultados se podrá detectar qué aspectos del clima familiar son más relevantes y, de esta forma, poder establecer acciones concretas para poder afianzar el desempeño académico, mediante el fortalecimiento de valores en el seno familiar. Justificación teórica La importancia de esta investigación reside en que con ella será posible establecer cuáles son las características del clima social familiar que favorecen o desfavorecen el nivel de rendimiento escolar, permitiendo así definir un conocimiento que servirá de base para establecer políticas sociales que permitan tomar acciones promotoras y correctivas, respectivamente, favoreciendo el bienestar social de la población a niveles local y nacional..

(16) 16. Fundamentación teórica. Antecedentes. Los antecedentes vienen hacer la relación o el conjunto de toda conclusión obtenida por otros investigadores en tiempos pasados respecto al problema que se investiga o en trabajos de investigación muy similares o relacionados (Carrasco, 2009, p.123), los cuales se presentan a continuación: Internacionales. Medrano (2013) en su trabajo de maestría referido al: Impacto de la dimensión familiar en el rendimiento académico de los estudiantes del nivel superior en la ciudad de Chihuahua, México, tuvo la finalidad de conocer el impacto de la dimensión familia en el desempeño académico; para lo cual realizo un estudio de tipo no experimental cuantitativo y cualitativo ya que se realizó sin que existiera manipulación alguna de las variables del estudio. La población estuvo conformada por 329 alumnos inscritos en la carrera de Arquitectura, determinándose después una muestra de 91 estudiantes el cual fue calculado utilizando el sistema SATS, con un grado de confiabilidad del 95 % y un 8 % de error máximo aceptable, para el muestreo cualitativo estuvo conformado por 10 participantes. Las herramientas de recolección de datos fueron dos cuestionarios, básicamente diseñados para que el estudiante de nivel superior conteste una serie de preguntas que permitan determinar las características de su perfil familiar, así como sus hábitos de estudio al que pertenece. Los resultados encontrados demostraron que el perfil económico familiar, el equipamiento de la vivienda, el nivel de académico de los padres, así como también se toma en cuenta el apoyo de estos a los estudiantes del nivel superior, impactan a los estudiantes en su rendimiento académico. Según las conclusiones, la variable sobre las problemáticas familiares debe analizarse con mayor detalle, ya que tiene poco poder explicativo dentro de esta investigación, de acuerdo con los datos obtenidos..

(17) 17. Lastre, López y Alcázar (2017) con su estudio sobre: Relación entre apoyo familiar y el rendimiento académico en estudiantes colombianos de educación primaria para optar el grado de magíster en la Universidad de Sucre, Colombia; tuvo como finalidad, identificar la relación que se puede establecer entre las variables en la Institución Educativa Heriberto García Garrido; el estudio se caracterizó por ser de tipo correlacional, en la que se trabajó con 98 estudiantes del tercer grado de primaria y 92 familias los cuales llegaron a constituir la muestra, para ello se utilizó como técnica la encuesta, mientras que el cuestionario fue el instrumento utilizado. Dicho estudio evidenció un básico nivel de desempeño en cursos de español, matemáticas, ciencias naturales y sociales; además, concluyó que se puede ratificar la presencia de una significativa relación entre las variables mencionadas en su investigación; es decir, el acompañamiento, la retroalimentación y la presencia de los padres en todo el desarrollo escolar de sus hijos facilita que estos adquieran y desarrollen adecuados niveles de desempeño escolar. Santos (2012) con su estudio sobre la: Influencia del clima social escolar en el rendimiento, en el cual se planteó como objetivo el definir de qué manera el clima social escolar que se desarrolla en la cabecera municipal de Mixco influye de manera negativa en el rendimiento académico de los estudiantes de educación primaria, para lo cual trabajo con una muestra conformada por 135 niños; para recolectar datos se utilizó como técnica las encuestas, los resultados mostraron que el 48% de los niños encuestados presentan insuficiente rendimiento académico, pudiéndose concluir que es necesario un clima social familiar adecuado para que el rendimiento académico sea eficiente. Por su parte, Regalado (2015), en su estudio sobre la: Relación entre motivación de logro y rendimiento académico, se propuso principalmente definir si existía una relación entre el nivel de rendimiento académico de los estudiantes y la motivación de logro; para ello obtuvo una muestra conformada por 14 alumnos de séptimo, otros 14 alumnos de octavo y.

(18) 18. posteriormente 12 alumnos de noveno año, cuyas van desde los 12 hasta 16 años. En este caso, se implementó el uso de la Escala de Motivación de logro ML1, elaborada por Morales (2013) el cual se utilizó como instrumento para recolectar datos. El autor llego a concluir que no existe ninguna relación de tipo estadístico entre las variables trabajadas en la investigación. Isaguirre (2017), en su investigación sobre la: Relación entre motivación de logro y rendimiento académico, la cual fue de enfoque cuantitativo, de nivel correlacional; en dicho estudio se buscó principalmente precisar la relación existente entre el rendimiento académico de los alumnos de octavo de dicho instituto y la motivación de logro; así mismo, fue utilizada la escala de motivación de logro de Morales como instrumento para la recolección de los datos necesarios dirigidos a una muestra no probabilística constituida por 36 estudiantes de octavo grado del Instituto Tecnológico Santa Elizabeth que oscilan en las edades de 14 a 15 años. Como conclusión, se obtuvo que la correlación de Pearson indica que no existe ninguna correlación significativa al nivel 0.05 entre ambas variables; por lo tanto, no existe ninguna relación entre las variables mencionadas en el estudio. Nacionales Jiménez (2017) en su investigación sobre clima social familiar y rendimiento escolar del área personal social; se planteó como objetivo precisar la existencia de la relación entre el rendimiento escolar del área personal social y el clima familiar. La investigación fue de diseño descriptivo correlacional transversal, en la que se usó el método hipotético deductivo, se utilizó como muestra no probabilística y censal a 130 escolares de sexto grado de primaria y como instrumento la escala de clima familiar de Moos. Cada conclusión evidenció que el clima social familiar posee una relación directa y alta con el rendimiento escolar en dicha institución; por su parte, en cuanto a la dimensión relaciones mostró una relación directa y moderada con el rendimiento escolar..

(19) 19. Chávez (2017) con su trabajo referido al clima social familiar como factor determinante en el rendimiento académico; se planteó como objetivo general determinó la relación que existe entre las variables en el centro educativo María Negrón Ugarte; la investigación se caracterizó por valerse de una metodología de tipo básica, diseño no experimental, de carácter descriptivo correlacional; en la cual se utilizó como instrumento una encuesta conformada por 90 ítems, para medir el clima social familiar el cual fue aplicado a una muestra de 80 alumnas. Las conclusiones afirman una significativa relación entre las variables sometidas a estudio, gracias al coeficiente de Pearson de 0.336; así mismo, existe una significativa correlación entre el rendimiento académico y las dimensiones estabilidad familiar, desarrollo familiar, relaciones familiares. Guerrero (2014), en su estudio Clima social familiar, inteligencia emocional y rendimiento académico; se planteó como objetivo determinar las relaciones entre el rendimiento académico, el clima social familiar y la inteligencia emocional de los estudiantes de quinto grado de secundaria de dicho distrito; para ello un total de 600 estudiantes conformaron la muestra, teniendo como instrumento la escala del clima social familiar. Según los resultados, que el 67,3% de los alumnos presenta bajo rendimiento académico; además de llegar a concluir de la existencia de un vínculo significativo entre el rendimiento académico y el funcionamiento del clima social familiar. Pezúa (2012), con su investigación sobre Clima social familiar y su relación con la madurez social del niño(a) de 6 a 9 años, se propuso principalmente examinar la relación existente entre la madurez social del niño(a) de 6 a 9 años y el clima social familiar (expresividad, cohesión y conflicto). En este caso, la muestra fue de 146 estudiantes de primer a cuarto grado de primaria, de 6 a 10 años, y los datos fueron recolectados con la Escala del Clima Social Familiar (FES) elaborada por Moos E.J Trickeet adaptada luego por Ruiz y Guerra (1993), también se utilizó la Escala de Madurez Social de Vineland (1925) que.

(20) 20. se adaptó posteriormente por Morales (Dioses 2001). Los datos obtenidos demuestran la relación que existe de tipo directa entre la dimensión madurez social y relaciones del clima social familiar. Así como también se evidencia la presencia de una relación directa y significativa de los elementos de Expresividad y Cohesión con respecto a la madurez social y en el caso del elemento de conflicto guarda una relación significativa inversa en cuanto al nivel de madurez social. Debido a esto, se evidencia que la madurez social en los niños se ve afectada por el clima social familiar. Santos (2012), con su estudio referido al clima social familiar y las habilidades sociales de los alumnos de una institución educativa del Callao, de tipo descriptivo correlacional, se propuso principalmente determinar la relación entre las habilidades sociales en los alumnos de una institución educativa de dicho distrito y el clima social familiar; para ello se trabajó con una muestra conformada por 255 alumnos desde los 11 hasta 17 años elegidos a través una muestreo de tipo no probabilístico, para lo cual en el caso de la evaluación de la variable de clima familiar fue implementada la escala de clima social en la familia por Moos y Trickett (2001), por su parte para la medición de las habilidades sociales se utilizó el cuestionario de Goldtein, Sprafkin, Gershaw y Klein (1989); ambos instrumentos de medición fueron modificados posteriormente por Santos (2010) contando con un margen aceptable de validez y confiabilidad. En este caso, los resultados obtenidos revelaron que existe una relación significativa y positiva entre las variables, llegándose a concluir que los estudiantes muestran niveles de clima familiar adecuados, así como también niveles avanzados con respecto a las habilidades sociales, estos mismos se relacionan de manera directa con el clima familiar. Finalmente, Remón (2013), con su indagación referida al Clima social familiar y motivación académica; tal indagación se caracterizó por ser correlacional y de diseño transversal, la cual se propuso precisar la relación existente entre ambas variables en los.

(21) 21. alumnos seleccionados, para lo cual se empleó la escala del clima social, constituida por 90 ítems, el cual fue aplicado a una muestra conformada por 378 estudiantes de 3ro y 4to de secundaria. Dicha indagación concluyó, gracias al coeficiente de correlación de 0.313, que existe relación entre la motivación académica y el desarrollo del clima social familiar.. Marco teórico En este punto del trabajo se define las variables y las diversas teorías que tratan de explicarlas, para luego resaltar aquella que sustenta la investigación. Variable 1: clima social familiar Perea (2006) indicó que la familia es una entidad natural que ha sobrevivido al trascurso del tiempo, posee derechos inalienables y es concebida como base fundamental para la socialización primaria del niño y se constituye también como un ente preventivo, forjadora de conductas con las que el individuo podrá afrontar situaciones posteriores. Simultáneamente, es una comunidad de cooperación, con vínculos de amor y base para el establecimiento de vínculos de confianza. Es la entidad primera para la transmisión de valores espirituales, éticos y sociales; convirtiéndose en una fuente de prevención, pues es determinante para el desarrollo sano y armónico de sus integrantes. Por su parte Kemper (2000, citado en Castro y Morales, 2014) señalo que por clima social familiar se entiende al grupo de factores institucionales y psicosociales de un específico conjunto de individuos, sobre un ambiente desarrollado con dinamismo y donde se pueda evidenciar cuestiones de interacción y comunicación que favorezcan el desarrollo personal; así también asevera que actualmente existe una tendencia creciente de estudios sobre análisis de la familia y habilidades sociales que permitan entender su relevancia en la descripción del comportamiento del ser humano debido a varias dificultades en la adaptación del individuo dentro de la sociedad, dificultades que generalmente nacen dentro de la familia,.

(22) 22. a lo que Ramírez (2017) manifiesta que investigaciones sobre el asunto afirman que la adaptación del individuo está fuertemente relacionada con la educación lograda en el seno familiar; también a las relaciones entabladas entre padres e hijos las mismas que permitirán construir e estructurar una gama de características psicológicas e institucionales correspondientes a un determinado medio de desarrollo al que se le denomina clima social. Dentro de esta perspectiva, García (2005) explica que la forma como se relacionan los padres con sus hijos puede, a futuro influenciar en el desempeño social de los menores; en otras palabras, la calidad de vínculos entre padres e hijos puede potencializar y promover la adaptación psicológica y social de los futuros adultos. De modo similar, la expresión de afecto, apoyo, atención y comunicación positiva y abierta de los progenitores e integrantes del núcleo familiar ayudan a los hijos con el aprendizaje de límites y control de sí mismos; de ahí que, las habilidades sociales que manifiesta cada niño difieren del clima familiar que el niño percibe dentro de su contexto familiar en el transcurso de su crecimiento. Así mismo, Ramírez (2017) estipula que las habilidades sociales y relaciones con los demás son muy importantes, ya que de ellas dependen los éxitos o los fracasos de los individuos en su grupo social; al mismo tiempo, la familia es el primer grupo social que le permitirá percibir de manera eficaz cada evento interpersonal y de esta manera relacionarse, expresar en forma adecuada sus sentimientos y emociones; alcanzando así, mejorar su calidad de vida. Del mismo modo, Pacheco, Zorrilla, Céspedes y De Ávila (2006) mencionan que los estudios reportan fuerte relación entre las dificultades en la infancia para desarrollar habilidades sociales y posteriores dificultades en la adultez, de ahí que un adecuado desarrollo de habilidades sociales se asocia con la calidad de vida de los individuos y la salud mental; así mismo, es sumamente importante en el desarrollo cognitivo y en el aprendizaje. Quintero (1997) define a la familia como la matriz de la identidad y del desarrollo psicosocial de cada uno de sus integrantes, y en este sentido debe acoplarse a la sociedad y.

(23) 23. así poder proteger la cultura y su continuidad. Además, Gispert (1983) afirma que la familia está conformada por un grupo de individuos que conviven en el mismo ambiente y que tienen una serie de funciones personales y sociales específicas la cuales deben cumplir. Isaza y Henao (2011) indican que la familia, como agente socializador, estimula a los hijos a través de sus acciones, el aprendizaje de hábitos, conductas y repertorios fundamentales que les permitirán desempeñarse adecuadamente en los diferentes contextos sociales; pero el clima familiar en el que están inmersos no siempre favorecerá el desarrollo de conductas sociales adecuadas; al respecto, diversas investigaciones sobre el clima social familiar enfatizan el hecho de que las familias con alta cohesión, expresividad y bajo conflicto contribuyen positivamente a una elevada adaptación social y emocional de los hijos. Por su parte Ramírez (2017) agrega que los infantes que manifiestan problemas para socializar son los que muestran mayor probabilidad de sufrir otros problemas como deficiencias cognitivas y emocionales, así como también dificultades para aprender. Estas dificultades suelen limitar el desenvolvimiento de habilidades para interactuar con su entorno, las mismas que han sido aprendidas a lo largo de su desarrollo; sin embargo, determinan un marco importante para las futuras relaciones con el mundo exterior, ya que serán de elemental importancia durante la adolescencia. Por ello, García (2005) indica que es durante dicha etapa donde se pondrá en juego su capacidad para un mejor desarrollo intra e interpersonal y, con ello, enfrentar las dificultades que se le presenten de forma más acertada. En tal contexto resulta importante la influencia del clima que se percibe en el hogar para la etapa formativa de habilidades sociales en la persona. Aquize y Núñez (2016) estipulan que la familia ejerce como función principal la transmisión de patrones de conducta a los hijos, los cuales responden a las exigencias del medio en el que están inmersos; se desprende de esto, una alta correlación entre la adaptación de conducta en el adolescente y el clima social familiar..

(24) 24. Dicho en otras palabras, todo organismo tiende a adaptarse a su medio, puesto que este es un mecanismo de supervivencia que presupone la integración de nuevos elementos al organismo (asimilación), organizarlos y acomodarlos a esquemas previamente establecidos, ya que al interactuar con su ambiente cambiante y adaptarse también lo modifica. Según Roth (2000), se realza la influencia de la psicología ambiental sobre el concepto de clima social familiar, al destacar el intercambio dinámico entre hombre y medioambiente y la capacidad de adaptación de este al medio en que se encuentra. Así mismo, Gutiérrez (2005) manifiesta que la adaptación, a su vez, desde la perspectiva piagetiana, incluye la estructura tanto biológica como psicológica adaptadas para el medio externo las cuales pueden ser cambiadas por procesos necesarios e inesperados producto de las interacciones del individuo con su entorno; lo que resultará en la construcción de mecanismos beneficiosos que reorganizarán al sistema individuo como un todo. Aquize y Núñez (2016) refieren que la adaptación de conducta, por su parte, implica la capacidad o incapacidad del ser humano para modificar su conducta en consonancia con las exigencias de un medio cada vez más dinámico y comprende estar dotados de habilidades, actitudes y condiciones físicas necesarias para alcanzar un nivel de equilibrio personal.. La Familia como unidad biopsicocial Romera (2003) señala que la familia continúa siendo una célula educativa primordial e irreemplazable, aun con todas las diversas implicaciones que sostiene y la evolución a la que se ha habituado en la actualidad. Sostiene la idea de que la condición de vida es proporcional a la oportuna acción educativa en la matriz familiar. Se concibe a la familia como un contexto complejo con diferentes relaciones y funciones tanto en su seno como fuera del mismo (Colom, 1994). Reiterativamente se mantiene una relación entre familia y escuela en el que se precisa que la familia es un espacio.

(25) 25. de humanización, socialización de la persona (Martínez Rupérez, 1995, citados en Romera, 2003); ciertamente, la familia es un sistema educativo con fines de crianza, de protección y de educación, estas funciones pueden ser empleadas de un modo adecuado o inadecuado, es de esperarse que si realizan apropiadamente dichas funciones ello permitirá generar un clima y vivencias de calidad en la familia lo cual ayuda en su formación y desarrollo de los que son parte de ella. Por consiguiente, el sistema familiar, facilita las condiciones para la conservación biológica, como también permite el desarrollo de la autonomía personal de los hijos. Bronfenbrener (1979, citado en Perea, 2006) indica que, según la perspectiva ecológica-sistémica, son varios los factores que influyen sobre el accionar de la familia; dentro de este espacio serán construidas relaciones interpersonales que estarán sujetas a diversas influencias sociales, culturales e históricas. La familia, considerada bajo esta perspectiva como un microsistema primario, se constituye como el contexto más cercano y de mayor influencia sobre el sujeto; está compuesta principalmente por los progenitores y su prole, cuyas relaciones están regidas por estructuras jerárquicas, dando origen a una serie de relaciones que van desde las monoparentales hasta las familias extensas. El siguiente nivel, según esta teoría, es el mesosistema, en este se dan las interrelaciones de diferentes entornos sociales (microsistemas) en las que participan el individuo, uno de estos espacios es la escuela considerada como un lugar esencial de interacción externo para el sujeto, concebida como una extensión de la familia; este lugar es fundamental para el desenvolvimiento de la personalidad del infante, ya que la calidad de las relaciones establecidas determinará el desarrollo de vidas saludables; de ahí la importancia que tiene la función educativa, pues padres y profesores, desde sus respectivos micro espacios, deben confluir en la creación de valores comunes, no contradictorios y direccionados hacia la formación de un desarrollo psicológico equilibrado..

(26) 26. De esta manera, Pettit, Bates y Dodge (1997, citados en Perea, 2006) replican que sobre el microsistema familiar se incluyen también fuerzas que no dependen de la participación activa del sujeto; tales como la naturaleza del trabajo de los padres, las relaciones parentales, amicales, los servicios públicos o privados, los medios de comunicación, entre otros; los cuales enriquecen y apoyan al grupo familiar del mismo modo, diversos métodos para evaluar la calidad fundamentadas en variables ecológicas valoran el respaldo ecosistémico durante la etapa de la crianza, principalmente el proporcionado a las familias de tipo extensa. Adicionalmente, Perea (2006) agrega que otro de los aspectos a ser considerados son los cambios a nivel de las clases y relaciones establecidas entre los integrantes; algunas de ellas muy positivas, que se sustentan sobre una conciencia clara de la libertad personal, dignidad de la mujer y cooperación entre familias. Otras, no obstante, deforman el significado de libertad, y crean acepciones ambiguas al respecto del sentido de la autoridad, en la mayoría de las situaciones, las relaciones familiares están orientadas hacia las «relaciones puras», en las que se establecen vínculos de igualdad radical, siendo prioritaria la preservación de los sentimientos y la gratificación emocional, a desmedro de la cooperación entre sus miembros, ayuda recíproca y generosidad entre sus miembros, base del bienestar familiar. Dimensiones del clima social familiar Moos y Moos (1981, citados en Aquize y Núñez, 2016) señalan tres las dimensiones que caracterizan un clima social familiar: el desarrollo, las relaciones y la estabilidad. En cuanto a la dimensión de desarrollo, está referida al despliegue personal que ocurre y que puede ser incentivada o no, a través de las relaciones interpersonales. Esta comprende la autonomía, la actuación, lo intelectual-cultural, lo recreativo-social y lo moral-religioso)..

(27) 27. La dimensión relación, se refiere al nivel de comunicación, libre expresión y grado de interacción conflictiva entre los integrantes del grupo familiar, conformada por las subes calas conflicto, expresividad y cohesión. La dimensión estabilidad, comprende la estructura, organización familiar y su forma como el control es ejercida entre sus miembros, con las subes calas organización y control. De este modo, Isaza y Henao (2011, citados en Aquize y Núñez, 2016) refieren que estas dimensiones; su organización y su dinámica dentro del seno familiar caracterizarán los ambientes familiares, cabe destacar que un clima sin orientación conlleva hacia un autoconcepto negativo del hijo; mientras que un clima cohesivo en que se ejerce un control normativo claro y coherente, acompañado de manifestaciones de afectos y comprensión apuntalan hacia el desarrollo de conductas sociales estables y consistentes.. Repercusión del estilo educativo de los padres en el comportamiento de los hijos. González (2003) afirma que es cierto que las personas se instruyen de forma distinta, se opta por un determinado método, ambiente, grado de esquematización, etc., en definitiva, existen diversos métodos de aprender y distintos estilos; es a partir de la familia donde se instauran diversas creencias, actitudes, valores y normas sociales que moldearan el actuar del individuo por lo que sus actitudes se verán estrechamente relacionadas con el propio funcionamiento de dicha célula social. Dentro de este espacio toman suma importancia los vínculos afectivos establecidos entre sus integrantes, denominados de apego intrafamiliar, relaciones caracterizadas por mantenerse en determinados periodos de vida y que pueden ser transformables en consonancia con la propia condición biológica de la persona; es notable el especial interés el tipo de apego intrafamiliar presente durante la niñez y la adolescencia..

(28) 28. Así mismo, Perea (2006) señala que, durante los primeros meses de vida, por ejemplo, la relación de apego está regida por los ritmos biológicos y es solo hasta el tercer trimestre es cuando podrá entablar relaciones de preferencias por lo más próximo; cada tipo de apego o es resultado de la forma de crianza de los progenitores, que teóricamente debe estar direccionado hacia la aceptación incondicional del niño como tal, independientemente de sus logros. También el autor agregó que, a pesar de reconocer la importancia del papel de los padres con respecto a la formación educativa de sus hijos, no existen vías socialmente organizadas que aseguren la formación de los padres, a fin de que perciban el impacto de sus acciones sobre la vida de su hijo, de este modo prevalece la creencia generalizada de que la capacidad de educar es innata a la condición de padre, sin que se precise de una formación organizada y específica. A pesar de que resulta difícil diseñar un modelo óptimo de estilo educativo, pues el ámbito familiar es un espacio complejo de interacciones constantes que se reconfiguran a medida que surgen nuevos problemas, todos los modelos psicopedagógicos recalcan la importancia de los patrones educativos de la familia y su influencia sobre el comportamiento y desarrollo de los progenitores. En este sentido, se encuentran ampliamente registrados los patrones educativos perjudiciales para el niño, tales como la falta de coherencia en la disciplina ejercida, referente a las actitudes inconsecuentes de los padres a la hora de premiar o castigar a sus progenitores, ya sea por actitudes arbitrarias o por desacuerdo entre los conyugues; así también, la escasa participación en la educación de sus hijos y la falta de compromiso en la concretización de las tareas comunes y la impartición de una disciplina rígida, que revela incongruencias entre el castigo y la infracción cometida, además de ausencia de diálogo entre las partes..

(29) 29. Por otro lado, Romera (2003) señala que las prácticas educativas que realizan los padres sirven de aporte al proceso educativo de sus hijos, en el cual cumplen con aspectos como de control firme pero no rígido en el que se plantean reglas en el cual se ira evidenciando en la persona en un proceso de cambio, en el cual se pondrán en práctica dichos valores así como plantearse límites claros en el rol tanto de padres como delos hijos ayudado por un proceso adecuado de comunicación entre ellos. En resumen, el ámbito familiar debe constituirse como un entorno de afecto mutuo en el que se considere a todos sus integrantes, como un ambiente de comunicación entre las partes, donde no se establezcan normas imperativas y pueda ejercerse una autoridad de forma equilibrada, a fin de que el individuo se vuelva más expresivo, abierto a comunicar sus problemas. Clima social familiar y rendimiento escolar Según Beneyto (2015), el estudio sobre el rendimiento escolar está ocupando un lugar destacado en las investigaciones sobre educación; a la educación le corresponde entonces convertir esa infinidad de nociones disponibles en conocimiento significativo, útil para resolver problemas de forma eficaz, así el logro o el fracaso en los estudios determinarán sobre el futuro profesional individual. Cabe resaltar que, aun cuando la relación éxito-fracaso se rija por una norma general que desconsidera el proceso evolutivo y las particularidades propias de cada persona. Valle, Gonzales y Frías (2006, citados en Beneyto, 2015) refieren que los factores que determinan el fracaso o éxito escolar son conocidos como factores que condicionan el rendimiento académico y se clasifican en dos niveles: condicionantes personales y contextuales. Con esto, no puede dejar de reconocerse la importancia que ocupa el papel desempeñado por la familia durante el proceso de desarrollo académico y personal del alumno; lo que es corroborado por diferentes autores, quienes destacan, por un lado, el rol.

(30) 30. emocional, motivador y de apoyo que ejercen los padres y que impactan sobre las variables psicopedagógicas, categóricos para su rendimiento. Por otro lado, Rosario, Mousau, Niñez y González (2006, citados en Beneyto, 2015) manifiestan que la trascendencia del propio contexto familiar en el que se considera aspectos como el clima en el que se desenvuelve, el nivel socio económico y educativo que se da en ellos y la comunidad educativa. En este sentido, es interesante conocer qué aspectos familiares concretos influyen sobre los resultados escolares de los alumnos y de qué forma se realiza. Así mismo, Bayot y De Julián (2005, citados en Beneyto, 2015) analizan cómo influyen los diferentes constructos familiares sobre el rendimiento académico y se enfocan, principalmente, desde la perspectiva del padre Por otro lado, las investigaciones que intentan explicar los motivos del fracaso escolar toman como punto principal, mayormente, los distintos determinantes educacionales: académicos, personales y familiares. Por su parte, Martínez, Álvarez y Fernández (2009) refieren que, en 1988, la ONU definió que la familia es el grupo constituido por los integrantes de un hogar institucional o privado; cuyos vínculos pueden ser de padre e hijo (que no hayan contraído matrimonio) o de marido y mujer, pudiendo ser también adoptivo. Sin embargo, este concepto perdió su característica uniformidad y actualmente existen múltiples acepciones, reflejo de una sociedad cambiante y diversa, atrás quedaron las familias en las que confluían diferentes generaciones en un solo espacio, fueron substituidas por nuevos grupos familiares que priorizan lo individual. Según lo referido por González-Anleo et al. (1997), se diseminaron las familias light, las que presentan nuevas relaciones interpersonales y de organización, en las que se anulan, principalmente, compromisos mutuos, funciones, obligaciones, sacrificios y deberes. Su característica más significativa es la necesidad de un mayor espacio para lo individual; condición que automáticamente entra en conflicto con la necesidad de tener descendencia, ya que esta precisaría de renuncias..

(31) 31. Como consecuencia, explica Beneyto (2015) la familia se convierte en gestora de la intimidad, en esta se refuerza la privacidad y se blinda el espacio doméstico, cerrado al exterior, prima el inmediatismo y el consumo pasa a ser la principal fuente de tensiones que afecta a sus integrantes, finalmente las indiferencias por las interrelaciones familiares anulan la posibilidad de transmisión de saberes y contacto entre diferentes generaciones.. Estilos parentales. Beneyto (2015) explica que es el ámbito familiar el espacio donde cada niño pasará gran parte de su vida y en la que serán construidas las primeras y más significativas interacciones personales; es donde serán forjadas las principales singularidades de la relación padre-hijo. En consecuencia, el autor estipula que resulta importante el desarrollo de un estilo educativo adecuado que dé soporte a dicha relación. Al respecto, diversos estudios sobre estilos de paternidad analizan cómo el comportamiento tanto de padres como de hijos es afectado por el contexto sociocultural. Beneyto (2015) identifica los siguientes modelos educativos. En primer lugar, se encuentra el modelo hiperprotector, en el que los padres se colocan en el lugar de sus hijos. Bajo esta perspectiva, las familias están completamente avocadas a resolver el problema de sus hijos y les transmiten la idea de que no son capaces de resolver sus propios problemas, lo que posteriormente serán asumidas como ciertas. En segundo lugar, se considera el modelo permisivo, en el que padres e hijos son amigos por falta de autoridad; los padres no establecen una jerarquía entre padres e hijos y ambos son colocados en la misma línea durante la toma de decisiones, así mismo existe un afán por parte de los progenitores, por mantener la paz familiar y terminan por ceder las demandas siempre crecientes de los hijos, aun cuando esto demande cambios de las reglas constantemente, esto terminará por tornar a los hijos en tiranos..

(32) 32. En tercer lugar, se refiere el modelo sacrificante, según esta concepción, los padres deben sacrificarse por el bienestar de los hijos; se genera un desprendimiento sin límites, pero cuando esto no es reconocido por los progenitores se incomodan. En cuarto lugar, se presenta el modelo intermitente, en el que padres e hijos mudan de parecer continuamente, no son constantes, posicionándose intermitentemente entre los modelos de hiperprotección, democrático-permisivas y el sacrificante. Son comunes las relaciones familiares bajo este modelo por la propia dinámica social, los progenitores muestran inseguridad y dudan constantemente de sus decisiones y posturas. En quinto lugar, se estipula el modelo delegante, en este modelo los padres delegan, total o parcialmente, el papel de guía a otra persona (suegra u otra madre), se resalta la ausencia de reglas y de un referente que sirva como modelo, pues los padres pasaron a ser figuras débiles a quienes no se puede recurrir en caso de necesidad. En sexto lugar, se menciona el modelo autoritario, a pesar de que, bajo esta perspectiva, están perfectamente definidos el papel de cada progenitor, quien ocupa mayor jerarquía y tiene mayor poder de decisión es el padre, originando un ambiente tenso para el resto de los integrantes; a la madre por otro lado se le ha delegado la responsabilidad del cuidado de la casa y mediará la interacción padre-hijos, en este caso hay reglas inmutables a seguir y no son discutidas. En séptimo lugar, se menciona el modelo democrático, que se sustenta en la instauración de normas claras y acordes a la edad, además del diálogo e impartición de afecto y amor; como resultado, los hijos desarrollan responsabilidad y autonomía junto a un alto nivel de autoestima y diferentes habilidades sociales. Variable 2: rendimiento académico Cano (2001) refiere que un aspecto del rendimiento académico viene a ser el rendimiento escolar, entendido como uno de los índices de medición de la calidad global de la educación..

(33) 33. Existe, por otra parte, formas simplistas de concepciones sobre rendimiento escolar, como la tradicional que relaciona alto rendimiento con «buenas» calificaciones y una gran cantidad de saberes adquiridos; lo contrario denotaría un rendimiento insatisfactorio, es decir malas calificaciones, repetición de cursos y poca acumulación de conocimientos serían sinónimo de un desempeño insatisfactorio del discente. Como alternativa a esta concepción se encuentra la propuesta multidimensional del rendimiento escolar, que presenta tres niveles para la evaluación de dicho índice: el rendimiento individual, el de los centros de instrucción y el sistémico; ya de manera más específica, Figueroa (2004) menciona que el rendimiento educativo puede concebirse como el grupo de transformaciones, mediante un proceso de enseñanza-aprendizaje, el cual impacta sobre el educando y se evidencia a través del enriquecimiento y el crecimiento de la personalidad que se encuentra formándose. De manera práctica, Morales, Morales y Quiñones (2016) explican que el rendimiento académico se ve reflejado a través de representaciones empíricas que abarcan una serie de procesos escolares desarrollados durante un cierto periodo, tales como calificaciones, reprobaciones, egresos, acreditaciones, entre otros. Gran parte de los estudios acerca del rendimiento académico se direccionan a descomponerlo en dimensiones cuantificables para cada uno de los agentes académicos (alumnos, docentes, centros educativos, entre otros); respecto del alumno, las dimensiones consideradas para medir el rendimiento son las calificaciones, aprobación, reprobación, egreso, titulación, deserción, entre otros. Por ejemplo, González-Pienda (2003) interpreta como rendimiento escolar a la comprobación de la adquisición de conductas, valores, actitudes y conocimientos propuestos por las instituciones acreditadas para ello.. Definición de rendimiento académico.

(34) 34. Existen varias acepciones sobre rendimiento académico, una de ellas lo define como la medida de las capacidades alcanzadas, resultado del procedimiento de enseñanza-aprendizaje. Referenciando a Olortegui (2002), el cual señaló que viene a ser nivel de conocimiento mostrado sobre una determinada materia en correspondencia con el nivel académico y la edad del estudiante; así, las notas serían un reflejo de las preferencias, el empeño y las capacidades alcanzadas por el estudiante. Otra concepción, de claro sesgo economicista, vincula el rendimiento con el éxito o fracaso en el estudio, los que se denotan en las calificaciones. Por otro lado, Rodríguez (1994, citado en Tamayo, 2016) lo define como un indicador importante que expresa el nivel de progreso de cada estudiante durante el proceso de enseñanzaaprendizaje. Figueroa (2004) menciona que el rendimiento académico puede concebirse como el grupo de transformaciones, mediante un proceso, el cual impacta sobre el educando y se evidencia a través del enriquecimiento y el crecimiento de la personalidad que se encuentra formándose. El rendimiento académico hoy en día es un factor muy importante en los alumnos, ya que a través de un procedimiento adecuado de aprendizaje y enseñanza es donde se va a ir aportando en el crecimiento de la personalidad de los alumnos o estudiantes, ya que los escolares dependen de las enseñanzas y los valores que le inculcan los docentes y la familia. Por otro lado, Pizarro (citado en Reyes, 2003) define el rendimiento académico de manera que representa una medida de capacidades que, evidencian de manera estimada las cogniciones logradas producto de un proceso de formación o instrucción. Definición de fracaso escolar Marchesi (2003) estipula que la denominación de «fracaso escolar» es cuestionable por tres razones principales; la primera, porque este término emite la idea de fracaso en todos los ámbitos de la vida del discente durante sus años en la escuela, algo que no corresponde.

(35) 35. definidamente con la realidad; la segunda, porque se crea una negativa imagen del estudiante que interferirá en su autoestima y su futuro; y en tercer lugar, el problema queda circunscrito al alumno y pasan a ser ignorados otras causantes como situación social, familiar, sistema educativo y la propia escuela. Bajo este enfoque se normalizan y se hacen frecuentes expresiones como las siguientes: «estudiantes que tienen bajo rendimiento académico» o «estudiantes que desisten del sistema educativo sin la instrucción adecuada».. Fracaso escolar: factores condicionantes Beltrán (1998) toma en cuenta que el fracaso escolares considerado desde dos puntos diferentes una es lo cualitativo y la otra lo cuantitativo; en cuanto a lo primero, se tiene como condicionantes del rendimiento académico el lograr que los estudiantes lleguen a los objetivos que se plantean según lo esperado por la sociedad; desde lo cualitativo es considerar los procesos psicológicos de los estudiantes que pueden llevarlo a un fracaso escolar y o ello puede repercutir en su personalidad Sumado a ello, Morales, Morales y Quiñones (2016) explican que el fracaso escolar es originado en los alumnos ya que no reciben una adecuada enseñanza por parte de las instituciones educativas o por el déficit de atención o comprensión de las familias; así mismo, esto perjudica en su rendimiento académico y no les permite desarrollar varias actividades. Martínez y Otero (2009) sostienen que los factores determinantes del fracaso escolar son: Los estudios indican que en el ámbito escolar existen aspectos que juegan en el estudiante un rol importante en la educación como la personalidad, al no existir un número específico de aspectos que permitan definir el perfil de los alumnos que fracasan en la escuela, tampoco existe un acuerdo entre los investigadores cuando se enumeran las variables de mayor relevancia, es decir, las que predicen de manera significativa el rendimiento. Algunas que son.

(36) 36. más citadas son el autoconcepto y la autoestima, el nivel de aspiraciones, la autoeficacia, las actitudes hacia el estudio, etc. Otro factor mencionado por el autor es la personalidad, la cual constituye una serie de elementos hereditarios y ambientales los cuales puede experimentar cambios significativos en función de los sucesos biográficos y la edad del estudiante; uno de los elementos que moldean la personalidad es la educación. También la afectividad es considerada como otro factor ya que ella representa un impacto eventual y positivo en la seguridad y la auto confianza del estudiante haciendo que pueda incrementarse de manera progresiva. En cuanto a la motivación ella es considerada un requisito indispensable para tener un buen rendimiento escolar, en ella se aprecia dos puntos de vista, el primero, indica que es necesario que exista un discurso educativo de parte de los docentes y la misma institución donde se motive al alumno, en segundo lugar, esto no es solamente responsabilidad de los docentes, estos aspectos producen la activación y la canalización del comportamiento del estudiante hacia el éxito escolar. Finalmente, el autor menciona los hábitos y técnicas de estudio, en cuanto a los hábitos hacen referencia a la repetición de algunas actividades mientras que las técnicas son los procedimientos o recursos que se utilizan para estudiar; ambos relacionados permiten un progreso escolar, por una parte, se aprende de manera eficaz y por otra se saca el máximo provecho del estudio. Para González-Pienda (2003), se entiende como condicionante del rendimiento académico al grupo de variables capaz de influir en el éxito o fracaso y pueden clasificarse en variables personales y contextuales. Las primeras, centradas en el individuo en la cual consideran aquellas variables que se relacionan con los aspectos cognitivos del discente (inteligencia, aptitudes de aprendizaje, concepciones previas) y las motivacionales (atribuciones causales, metas de aprendizaje, autoconcepto). Las segundas refieren al escenario.

(37) 37. que circunscribe y en el que se desenvuelve el discente, estas incluyen las socioambientales (contexto social, familiar y económico), las institucionales (centro educativo, clima organizacional, profesorado y clima escolar percibido por integrantes de la comunidad educativa) y las instruccionales (expectativas de docentes y discentes, prácticas escolares, métodos de enseñanza, currículo). Morales, Morales y Quiñones (2016) explican que, como construcción social, el rendimiento escolar denota su sentido economicista; por lo que se asocia generalmente a términos como: acreditar, medir, valorar, evaluar, entre otros. En este sentido, no puede ser considerada como neutra, pues produce efectos variados en los estudiantes y sobre la comunidad educativa. Cuando las evaluaciones acrediten la consecución de los aprendizajes objetivos planteados por el establecimiento educativo, se originan en el alumno estados de autosatisfacción que elevan su motivación y autoestima; lo contrario, conlleva al deterioro de la autoconfianza sobre sí y sobre los fines y objetivos de la educación, lo que llega a evidenciarse con el deterioro de la autoestima y la deserción escolar.. Variables condicionantes del rendimiento académico. A pesar de que cuando se habla de fracaso escolar se remite casi automáticamente a una normativa general que ignora, en la mayoría de las veces, las propias particularidades evolutivas del alumno, no se puede dejar de ignorar que un bajo rendimiento académico genera una serie de problemas que impactan negativamente sobre el desarrollo personal del educando y que inclusive trasciende sobre su vida social. El término fracaso dentro de la esfera educativa es utilizado cuando el estudiante no alcanza el rendimiento académico deseado durante un periodo transitorio o duradero, comprometiendo su desempeño y expectativas académicas posteriores..

(38) 38. González-Pineda (2003) asevera que al conjunto de factores que influyen sobre este fracaso o éxito del alumno se les denomina condicionantes del rendimiento académico y que, acotadas. como. variables,. pueden. clasificarse. como. personales. o. contextuales. socioambientales, institucionales e instruccionales. De manera más específica, las primeras hacen referencia a las características del estudiante como aprendiz (variables motivacionales, edad, género, cogniciones previas, estilos de aprendizaje, aptitudes, inteligencia); las socioambientales, por su parte, aluden al estatus social, familiar y económico alcanzado dentro de un medio cultural y lingüístico determinado; las institucionales se refieren a la escuela en sí (organización escolar, formación de profesores, clima escolar); y las instruccionales se remiten expectativas de docentes y discentes, prácticas escolares, métodos de enseñanza y currículo.. Variables personales condicionantes. González-Pineda (2003) explica que las variables de tipo personal frecuentemente se presentan como predictores del rendimiento académico y el aprendizaje, por lo que es posible clasificarlos en función a dos aspectos: cognitivo y motivacional. En cuanto a lo cognitivo, González-Pineda (2003) asevera que son las variables que por lo general son utilizadas como predictores del rendimiento educativo. A pesar del vínculo entre capacidad y rendimiento no siempre se presenta de forma homogénea; estudios al respecto evidencian una relación positiva entre aptitudes inherentes al discente y sus logros académicos, cuyo grado alcanzado varía dependiendo de la medida de la aptitud, el rendimiento o la edad. El valor más destacado de esta correlación positiva entre aptitudes mentales y rendimiento reside principalmente en su constancia antes de la misma medición. El autor señala además que existe una relación indudable entre inteligencia y la capacidad de aprendizaje. Partiendo del planteamiento biológico el nivel de inteligencia se mide como la facilidad y disposición de adaptación de la persona al medio. En cuanto a lo psicológico, la inteligencia.

(39) 39. se considera como una capacidad de aprender; desde el planteamiento operativo representan lo observable y que puede ser evaluadas mediante test; se necesita entonces de estrategias de aprendizaje que direccionaran al alumno al saber hacer y cómo hacer, al mismo tiempo estipula que para aprender no es preciso solo saber, sino que también es importante poder hacerlo y saber cómo hacerlo; lo que requiere de más variables cognitivas (destrezas, estrategias de aprendizaje, cogniciones, capacidades) y variables motivacionales (suficiente motivación, intención y disposición). En lo referente a lo motivacional-efectiva García y Pintrich (1994) manifiestan que el logro de un aprendizaje significativo y rendimiento escolar positivo está sujeto al saber hacerlo y poder hacerlo, que depende no solo de las variables cognitivas (destrezas, estrategias, conocimientos, capacidades), sino que también está subyugado a las variables motivacionales, con la finalidad de emplear las capacidades y las destrezas para lograr los objetivos o las metas trazadas. De este modo, resulta necesario que los alumnos dispongan tanto de habilidad como de voluntad, lo que claramente evidencia un nivel de interrelación entre lo cognitivo y lo efectivo-motivacional del aprendizaje escolar; todo ello refleja una estrecha interrelación entre las variables afectivo-motivacionales y el cognitivo dentro del proceso del aprendizaje escolar.. Variables contextuales condicionantes. González-Pineda (2003) estipula que entre las variables contextuales que impactan sobre el rendimiento escolar tales como clima familiar, las institucionales o las instruccionales, aquella con mayor influencia la representa la familia. Es en el seno familiar en el que el alumno inició su proceso de socialización y se torna base fundamental para la construcción de su personalidad que dependerá también, claro, de influencias externas y cambios posteriores. Al analizarse qué aspectos familiares concretos influyen sobre los resultados escolares de los alumnos, se identificó tres variables intervinientes, con distinta incidencia en función.

(40) 40. de la naturaleza de las mismas: configuración o estructura familiar (cantidad de integrantes que la conforman y jerarquía interna), la clase social u origen de procedencia (medios socioculturales, ambiente, ingresos económicos, estatus social, profesión, particularidades inscritas en la población de residencia), y el clima educativo familiar (clima afectivo familiar, actitudes de los padres y las expectativas depositadas sobre los hijos). Coleman (1987) menciona que la variable con mayor peso sobre el rendimiento del estudiante es el clima educativo familiar, pues aun cuando se dé por sobre entendido el impacto de la socialización al interior de la familia sobre las características cognitivas del alumno es importante destacar qué prácticas son determinantes para la formación del autoconcepto, actitudes específicas y atribuciones causales del alumno. Diversos estudios al respecto de dicha implicación se dividen en dos vertientes. En la primera se concentran las investigaciones que buscan responder cómo las diferentes conductas de los progenitores intervienen sobre la concentración, actitud, autoconcepto, motivación y esfuerzo de sus hijos; bajo esta perspectiva, estas diferentes conductas son vistas como condicionantes fundamentales para motivar al estudiante a la implementación de sus estrategias cognitivas, lo que incidiría en el logro del aprendizaje y rendimiento escolar posterior. Al respecto se distinguen varias variables familiares, Song y Hattie (1984) mencionan las características psicológicas y estructurales del ambiente familiar; Shumow, Vandell y Kang (1996) mencionan las variables psicológicas y demográficas; y, finalmente, Castejón y Pérez (1988) mencionan las características socioeconómicas y culturales y el clima educativo familiar. Se concluye de estas investigaciones, que tienen menor poder explicativo las variables relacionadas con la familia, nivel social, cultural, estructura y con las que explican las conductas de intervención en la educación de sus hijos. Referenciando al otro grupo de investigaciones se cuestiona la participación paterna en el desarrollo instructivo y cómo influyen los comportamientos autorregulativos,.

(41) 41. Sarramona y Rodríguez (2010, citados en Rubio, 2013) aseveran que la participación paterna debe garantizar una adecuada contextualización a las enseñanzas escolares actuales y suponer una influencia en la motivación de los hijos, sumado a ello, una periódica revisión y la aplicación en la praxis logran constituir aquellos básicos elementos para realizar una interna evaluación. Así mismo, González-Pienda (2003) estudia dicha implicancia analizando los aspectos considera los siguientes: la expectativa paterna acerca del rendimiento de los hijos y sobre el logro de conquistas importantes; también el grado de satisfacción sobre el nivel alcanzado en la consecución de las tareas escolares; así como el apoyo prestado en el desarrollo de las tareas dentro del hogar y, finalmente, las conductas de refuerzo efectuadas por los padres acerca de las conquistas alcanzadas por los hijos. De estos estudios se desprende que la implicación de los progenitores determina de manera significativa y de forma indirecta sobre el tipo de rendimiento académico logrado por sus hijos. Entre tanto, entre todas las variables, la más influyente es la expectativa de los padres acerca de las capacidades de sus hijos en alcanzar un buen desempeño académico, ya que esta impacta positiva y directamente sobre el autoconcepto académico; es decir, mayores expectativas de padres acerca de las capacidades de sus hijos, acentúa su respectivo autoconcepto positivamente y acrecienta su autoconfianza, así como la motivación académica. De esta misma forma, impactan de manera positiva en los procedimientos de atribución casual del fracaso o logro de los estudiantes, esto significa que cuando mayor es la expectativa de los padres con acerca de la capacidad de sus hijos, este tiende a incrementar su responsabilidad sobre logros académicos positivos y lo contrario. Finalmente, cabe resaltar que al contrario de lo que piensa, tanto recompensas y esfuerzos externos y aleatorios, que dispensan de los progenitores, inciden positivamente sobre el rendimiento escolar..

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Figura 1. Comparación porcentual del clima social familiar según los  estudiantes
Figura  2.  Comparación  porcentual  de  las  escalas  de  calificación  del  rendimiento escolar según los estudiantes
Figura 3. Comparación porcentual de las relaciones dentro  del clima social familiar según los estudiantes
Figura  4.  Comparación  porcentual  del  desarrollo  dentro del clima social familiar según los estudiantes
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