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Clases Astrales del Maestro Carlos Duran

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Academic year: 2021

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(1)Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús.

(2) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús.

(3) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. DEVA DON CARLOS DURAN.

(4) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús.

(5) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. CLASES ASTRALES DEL MAESTRO CARLOS DURAN. POR CARLOS DURAN. FRATERNIDAD ESOTERICA DE LA ROSA BLANCA “CARLOS DURAN” 1981.

(6) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. Derecho de Propiedad Reservado por FRATERNIDAD ESOTERICA DE LA ROSA BLANCA “CARLOS DURAN”. PRINTED IN PERU EDICION DE 5,000 EJEMPLARES. Impreso en el Perú.

(7) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. CONTENIDO PROLOGO LA MISION DE LA ROSA BLANCA TEMA I El hombre encarnado – Una Trinidad TEMA II La desencarnación Actitud del hombre encarnado ante TEMA III la pérdida del Cuerpo físico TEMA IV La encarnación La reencarnación como deuda TEMA V kármica. La materia como medio de evolución TEMA VI del hombre El cuerpo astral. Su formación y sus TEMA VII funciones TEMA VIII La vida en el mundo astral La entidad. Cómo se crea y cómo se TEMA IX desenvuelve La evolución y las manifestaciones TEMA X de la materia El hombre actual y el sendero de TEMA XI evolución TEMA XII Los cambios en el hombre actual TEMA XIII La Mente y su desarrollo TEMA XIV La Chispa Divina TEMA XV El Amor – Una fuerza transmutadota TEMA XVI El Amor – La llave de la liberación TEMA XVII La meditación PREGUNTAS Y RESPUESTAS. Pág. 9 11 17 25 29 33 39 45 49 57 61 69 85 91 101 109 119 123 133 137.

(8) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús.

(9) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. PROLOGO. Queridos Hermanos: Es un gran honor dedicar a mis hermanos de la Tierra, de todos los pueblos y razas, el prólogo de las “Clases Astrales del Maestro Carlos Durán”. Desde hace algún tiempo nuestro querido Maestro viene enseñando a la humanidad los puntos básicos del conocimiento astral, para encaminarlos dentro del sendero de la realidad. Son muchos los años de dicha que he tenido al acompañarlo en esta bella labor, y a medida que ha ido transcurriendo el tiempo en estos campos astrales, me fui compenetrando y asimilando sus enseñanzas, las que me serán muy beneficiosas en mis futuras encarnaciones. En mi última vida en la tierra, tuve la oportunidad de recibir algunos conocimientos que el Maestro había comenzado a impartir en la ciudad de Lima Perú, por los años de 1936, a través de sesiones mediumnímicas, y siendo uno de sus primeros discípulos puse mucho empeño en el estudio de la filosofía espiritual, que me sirvió en mi temprana desencarnación. Luego, con mi muy amado Maestro, ya en los planos astrales, he seguido aprendiendo poco a poco, muchas de las cosas 9.

(10) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. que ustedes los encarnados, (los que han quedado en la Tierra), tienen la suerte de recibir en este libro. Algunos de ustedes ya gozan de las maravillosas conferencias que imparte el Maestro a través de sus mediumnidades, y están recibiendo un gran caudal de conocimientos que los orientará a encauzar sus vidas y los preparará para estar todos unidos en esta dimensión de vida plena. Lima, 18 de Noviembre de 1981 Alberto Pautrat Watteau. 10.

(11) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. LA ROSA BLANCA. La Rosa Blanca, como Fraternidad Esotérica, fue creada por los seguidores y discípulos del Maestro Carlos Durán en este país, el Perú. Es el núcleo de fuerza, es el punto desde el cual el Maestro prepara a sus discípulos en los conocimientos que deben de adquirir para poder enseñar a la humanidad entera sobre su realidad inmanente, sobre la importancia del momento actual y lo referente a la caminera que debe de llevar para integrarse a la Nueva Era. Este centro motor, eje de la Luz, del Amor y del conocimiento del Maestro Carlos Durán, es el lugar en el cual convergen todas las entidades que nacieron con el propósito de ayudar al Maestro en este cambio.. LA MISION DE LA ROSA BLANCA Todos los que estáis aquí, conformando el cuerpo de esta Fraternidad, sois entidades encarnadas para servir, para desempeñar el papel de discípulos del Maestro Jesús en la época próxima del cambio. 11.

(12) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. Os habéis reunido; quizás casualmente diríais vosotros, pero no es así. Todos sois los llamados, los comprometidos, los que encarnasteis con ese propósito. Vuestra meta es común; vuestro trabajo debe de ser de un solo cuerpo, una sola palabra, una sola fuerza, un solo propósito: el de propiciar el cambio activamente en la mente del hombre encarnado. Así como fuisteis llamados, así estáis siendo preparados en las charlas que se os da en el Templo de la Fraternidad de la Rosa Blanca, en los cuales se os concede conocimientos que los absorbéis en vuestros tres cuerpos: material, astral y entidad. Estáis siendo preparados en los tres planos, activamente; pues el tiempo es corto y la misión es muy ardua. Debéis de esforzaros y seguir las indicaciones que os damos. Haced vuestras prácticas, vuestras meditaciones diariamente; para ir abriendo vuestros canales y, así, poder recibir cada vez en mejor forma y mayor amplitud las fuerzas que os estamos enviando para fortaleceros, y las enseñanzas para usar sabiamente esas fuerzas. Ante la magnitud de la tarea que os espera y de su grandeza, debéis de aproximaros a ella gradualmente; tomándola poco a poco, sin dudas ni vacilaciones, como la mies en el molino, como la uva esperando que la conviertan en vino. Ustedes estáis actualmente en ese proceso de transformación, y estáis siendo preparados activamente para que aceptéis la transformación en vuestra vida, en vuestra mente, para que os integréis a ella, para que ella madure en vuestra vida cual uva en vino. En el momento que esta transformación sea completa, que hayáis completado el gran cambio total de 12.

(13) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. vuestro pensar, sentir y actuar, y seáis libres de vuestras ataduras actuales, habréis completado vuestro aprendizaje y estaréis listos para forjar en vosotros mismos el gran cambio interior hacia un ser más completo, más racional, más evolucionado. En ese momento, con vuestro campo de conciencia ampliado y libre de ataduras, estaréis listos para la misión para la cual encarnasteis; porque ya podréis, con vuestra mente libre, integraros al cambio de la Nueva Era. Así integrados, con vuestra mente libre y preparada para esta labor, comprendiendo claramente el alcance de vuestra tarea y la misión que tenéis que desempeñar, saldréis adonde vuestra propia intuición os indique, como emisarios de esta Nueva Era. Saldréis a enseñar a la humanidad, a los que ya están listos y a los que ya os pueden entender, lo que nosotros les hemos enseñado, lo que vosotros habéis recibido; llevando en vosotros la Luz, la fuerza adquirida en este aprendizaje, el Amor, que es la fuerza creadora dentro de vuestros corazones y mentes. La misión que os espera es ardua, dura y difícil, pero al mismo tiempo es hermosa y sublime. Ardua es la labor de ayudar en una transformación tan grande, en un tratar de abrir las mentes a la Luz, a la mayor comprensión de la realidad cósmica. La hermosura estará en vosotros mismos, en la Luz que irradiaréis, en la satisfacción ante la labor que habéis cumplido; pues, a medida que más déis, más recibiréis. El conocimiento aflorará en ustedes; iréis abriendo vuestra mente a realidades incomprendidas hasta ahora en vuestra presente encarnación y, poco a poco, conforme vayáis 13.

(14) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. enseñando, esas realidades se os harán claras, cual cortinas que lentamente se van descorriendo ante vuestros ojos y ampliando el paisaje que podéis contemplar. La Fraternidad Esotérica de la Rosa Blanca es un punto de Luz de los muchos que se han colocado en el planeta en esta era del cambio. Vosotros sois los que conformáis esa Luz, ese Amor, cual pétalos todos de esa rosa blanca, símbolo de vida, símbolo de plenitud espiritual. Tenéis, igual que el blanco de vuestra rosa, la fuerza de todas las frecuencias vibratorias que componen esa Luz, las cuales están a vuestra disposición, listas para que las asimiléis totalmente y las irradiéis a la vez. Al mismo tiempo que os fortalecéis debéis de ir estableciendo nuevos puntos de Luz, cual sembríos que den fruto, que sean los brazos de este cuerpo, de esta Luz. Recorreréis el mundo llevando este mi mensaje y preparando el camino para el Mesías, el Enviado, el Profeta de la Nueva Era; de la cual seréis los precursores, los que preparen la tierra para la nueva semilla de Sabiduría que recibirá la humanidad presente. Amados hijos míos, estáis en la libertad de elegir. No es una obligación; nada se os exige. A vosotros os corresponde, con plena libertad de elección, ver si estáis dispuestos para la tarea para la cual encarnasteis. Vosotros sí tenéis la fuerza necesaria para dedicar vuestra vida con Amor, con ese Amor Puro que siempre se os enseñó, a favor de vuestros hermanos menores de vuestro país y de la humanidad entera. El tiempo es breve; la lección hay que esforzarse en aprenderla; la 14.

(15) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. tarea es ardua; la recompensa material poca. La plenitud que recibiréis con la tarea cumplida os compensará con creces de todas las dificultades arriba mencionadas, y sentiréis esa íntima felicidad de haber cumplido, de haber cobrado vuestras piezas de caza, de haber llenado vuestras alforjas, de haber completado vuestra misión. Volveréis a vuestra casona con la cosecha que sembrasteis, felices y plenos, cual vencedores; vencedores de vosotros mismos, vencedores de las limitaciones de la materia, triunfadores en el peldaño de la evolución. Allí os estaré esperando, para, cual hermano vuestro, saludaros y daros la bienvenida, y deciros: ¡Bien hecho, tarea cumplida! Que la Paz sea con vosotros CARLOS DURAN. 15.

(16) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. 16.

(17) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. TEMA I. EL HOMBRE ENCARNADO – UNA TRINIDAD Ante ustedes está lo que llaman un hombre: un ser con un cuerpo físico bien desarrollado, con una preparación en la vida de término medio, con dinero suficiente para vivir cómodamente; y, ¿Qué tenéis ahí? Tenéis lo que llamarían un hombre afortunado, un ser que cuenta con una posición sólida o una adecuada posición material. El se encuentra efectuando una tarea como hombre encarnado, pero la lleva a cabo sin tener noción clara de para qué está en este mundo, cuál es su propósito y cuál es su misión en esta vida. En sus vivencias diarias él se conduce bastante bien, por ser una entidad poco desarrollada, pero no tiene un claro concepto de su karma (1), ni de sus deberes de redención a cumplir. Este hombre al desencarnar, estará en una posición bastante (1): Ver la pregunta No. 1 de la Sección: Preguntas y Respuestas de este libro. 17.

(18) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. Desventajosa, o poco afortunada, por no haber tenido en ningún momento de su vida terrena el conocimiento exacto de lo que es su realidad inmanente. Es importante que la criatura humana comprenda ya su realidad. Que desde muy niño se le enseñe y se le prepare en la disciplina y control de sus cuerpos, tanto físico como astral, y sobre la importancia que conlleva el tenerlos. Cada entidad, cuando reencarna, tiene la responsabilidad del desenvolvimiento de sus instrumentos de trabajo y de la forma como éstos deben de mejorar en cada encarnación. En el actual grado de evolución de la humanidad encarnada, el hombre tiene dos cuerpos ya totalmente formados y en vías de perfeccionamiento; éstos son el cuerpo físico, hecho de todos los elementos materiales del planeta, y el cuerpo astral, que es la suma de los elementos astrales de ese mismo planeta. La entidad, que es el tercer cuerpo de la trinidad, también en desarrollo, tiene la responsabilidad de dirigir y manejar esos dos cuerpos que junto con ella van avanzando en el sendero de la evolución. Aún cuando el hombre está en posesión de esos elementos constitutivos de su trinidad, como encarnado no se da cuenta cabal, por la ceguera de la humanidad actual, impuesta por los errores de la enseñanza de los diferentes credos, de su realidad, de su forma de desenvolvimiento, de las funciones de cada cuerpo y del cabal gobierno de ellos.. 18.

(19) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. Ustedes los que ya sabéis que sois una trinidad en este grado de evolución, debéis de enseñar a todos los encarnados que aún no caen en cuenta de la realidad que están viviendo, que aún andan en el error, en la ignorancia, en el temor. “El hombre encarnado es un ser compuesto de tres cuerpos principales. Estos cuerpos son: el cuerpo físico, el cuerpo astral o peri espíritu y la entidad o alma”. Los tres cuerpos cohabitan formando una unidad indisoluble durante el transcurso de la vida física. Cada cuerpo cumple una diferente función en el transcurso de la encarnación, pero al mismo tiempo cada uno se relaciona con los otros en cuanto a su unidad de propósito y de metas. Están íntimamente, dependientes uno del otro para su mutuo desarrollo. Ninguno puede avanzar sin la cooperación de los otros dos. La entidad es el cuerpo máximo, es la energía que mueve a los otros dos, es la inteligencia encarnada, la que trae consigo todo el conocimiento adquirido en las encarnaciones anteriores; es lo que llaman comúnmente “Espíritu”; pero el término adecuado es entidad o alma. Este cuerpo está formado por la Energía Cósmica y la energía del planeta en que se va a desenvolver. Surge cuando el planeta ya está en capacidad de recibir en su superficie seres humanos, seres que van a desarrollar inteligencia, seres pensantes. El cuerpo astral es el cuerpo de sensaciones y de sentimientos; es el eslabón entre la entidad y el cuerpo físico o material. En el Espiritismo se le llama Periespíritu, en la Religión Católica se le llama Cuerpo Evangélico, en 19.

(20) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. las prácticas del llamado Ocultismo, se le llama Cuerpo Fantasmal, los Rosacruces le llaman Cuerpo Almatico, en la India se le dice el Cuerpo de Linga Sharira, en conclusión, es el cuerpo invisible o Astral porque pertenece a esa dimensión, y es captado por los Sensitivos Videntes que perciben la forma que tenía en su última vida de encarnado. El cuerpo astral desarrolla y almacena toda la gama de emociones y de sentimientos que va adquiriendo la entidad por medio del cuerpo físico. En él se acumula toda la escala de afectos y desafectos de la entidad; y entre esa gama de éstos se desenvuelve la vida emotiva del encarnado. A mayor desarrollo del cuerpo astral serán más diversas sus manifestaciones, y mayor la sensibilidad del hombre. Aún cuando no esté debidamente desarrollado, el hombre puede acercar más su vibración a la escala ascendente si controla sus sentimientos negativos y los va polarizando a positivos. El cuerpo físico es el cuerpo de menor grado vibratorio de los tres. Es el cuerpo de los instintos; es el cuerpo animal; es la arcilla en manos del escultor que es la entidad, y el cincel o espátula es el cuerpo astral. Es el demostrativo, en este plano físico, del trabajo de la entidad, de la cual es su obra y su coraza; pues en él la entidad aprende lecciones de carácter tal que no las podría adquirir sin él. Cuando el planeta avanza en su desarrollo, y sus animales superiores están listos para el salto individualizante, surge del planeta una fuerza que uniéndose a la Energía Cósmica del Universo forma la Mente Universal de ese planeta que comienza a 20.

(21) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. individualizarse; y, por atracción, una parte infinitesimal de esta mente encarna en los animales superiores, que adquieren así su individualización. Conforme cada uno de estos seres va recibiendo esta energía pasa a ser un ser pensante, lo que se le llama un ser humano. Esta energía individualizante es la entidad. El hombre encarnado en su trinidad compone una fuerza compleja que abarca toda la gama de las frecuencias vibratorias. Tiene al mismo tiempo en su vivencia tres ritmos diferentes de vida, y los tres se desenvuelven juntos y al mismo tiempo. Pero mientras la materia sólo abarca lo que alcanza hasta su máxima frecuencia, el cuerpo astral abarca lo máximo del suyo y todas las de la materia; y la entidad comprende y aprovecha lo experimentado por los otros dos cuerpos, y de ellos saca sus conclusiones y su aprendizaje. Es una cadena de frecuencias en la que cada cuerpo recibe según la onda de recepción que tiene. Así, cada persona va recibiendo en cada uno de sus cuerpos una forma diferente de vivencia, adaptable a la recepción que cada uno de los cuerpos tenga. Por ejemplo, una persona que sea muy sensible en esta encarnación, pero poco intelectual, sentirá en su cuerpo físico toda la gama de sensaciones ante las cosas, y las registrará de acuerdo a sus emociones en su asimilación como entidad. En cambio, una persona que es más analítica que emotiva, en su encarnación presente, lo registrará como una resultante analizada, y no afectará tanto su sensibilidad. De esta forma, unas personas en una vida desarrollan más experiencias emotivas y otras el intelecto puro; eso de acuerdo a la programación propia hecha para su avance en el campo necesario. 21.

(22) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. Así, si una entidad ve que necesita experiencia en sensibilidad, preparará su reencarnación utilizando de su espíritu de la materia (2), todo el bagaje que tenga, dejando abierto el campo de desarrollo emotivo; y la que necesita un avance en conocimientos, en intelecto, programará un cuerpo menos sensible y con un mayor bagaje de capacidad de absorción de conocimientos, y será, lo que se dice vulgarmente, un ser inteligente o, aún más, un genio en una materia u otra. En esta forma la entidad va alternando estos dos tipos de avance, para ir desarrollando en sensibilidad y en conocimientos, y cada uno de los componentes de la trinidad recibe su parte proporcional de las experiencias para las cuales cada uno fue hecho. Al pasar el tiempo, de encarnación en encarnación, llega un momento en que la entidad ha avanzado al máximo de lo que alguna de esas etapas puede dar por sí sola, y ya puede, en una misma encarnación, traer a la vez sensibilidad e intelecto. Así estará en condiciones de comenzar el desarrollo en una etapa de superación más avanzada, con encarnaciones de aprendizaje menos rudo para su materia ya más evolucionada, y con perspectivas más amplias que abarquen más matices en una sola encarnación. A veces, la entidad ya muy evolucionada analiza su avance y decide hacer un alto en su camino, y dice “Mira hijo, ahora tú y yo (refiriéndose a su cuerpo astral), ante todo esto que hemos abarcado ya, vamos a comenzar un (2): Ver la pregunta 24 de la Sección: Preguntas y Respuestas de este libro. 22.

(23) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. Nuevo aprendizaje. Hasta hoy nos hemos dedicado a tener vidas con experiencias en campos de la ciencia; ahora, vamos a volver para aprender a desarrollar la belleza, el arte, en todas sus formas, como poesía, música, pintura, escultura, etc. Vamos a encarnar para practicar todo esto que ya lo hemos visto en el astral”. Entonces, esta entidad encarna y tiene una serie de vidas en las que ejerce diferentes oficios relacionados con aquello que quería aprender: el arte. Como ya es evolucionada, en pocas vidas, en menos, mucho menos que una entidad primitiva, conseguirá su propósito y ampliará en esa forma su gama de conocimientos y su perspectiva general. Acá estamos nosotros en la misión de enseñarles a ustedes la completa relación entre los tres cuerpos de que estáis formados, y la completa interpenetración entre ellos. Los tres son sagrados, son santos, son instrumentos de evolución; son fuerzas aunadas para su mayor desarrollo integral. Aunadas estas tres fuerzas en un solo propósito, en una sola misión, van desarrollando y logrando en el hombre la consecución de un fin: su superación; es decir, al final de la encarnación el hombre queda con la resultante de ser un producto mucho más perfecto que el que empezó. Así irán enseñando este mensaje que les dejo aquí, para que también vosotros, mis discípulos, cumpláis la misión para la que encarnasteis, que es misión de Paz, misión de Amor, misión de esparcir la Luz que recibís; y para así contribuir a esparcir en este planeta que habitáis las buenas nuevas de liberación, de la Nueva Era de Luz que se aproxima. 23.

(24) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. 24.

(25) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. TEMA II. LA DESENCARNACION La desencarnación es el momento en que el cuerpo astral abandona el cuerpo físico y pasa a otro plano a proseguir su existencia. Esta manifestación almática, a veces, no es tan sencilla. Muchas veces el cuerpo astral se aferra a su cuerpo físico y éste no llega a desprenderse del todo, quedando atrapado en medio de los dos planos. Cuando así sucede, la entidad no puede volver a encarnar y pierde un tiempo precioso en su evolución, lo que determina un atraso en su medio material de desarrollo. La materia también tiene un ciclo evolutivo, y si ese ciclo no se cumple la entidad sufre una regresión en su materia; es decir, la materia que utiliza la entidad pierde parte de su sensibilidad, y no será un instrumento tan útil como lo era anteriormente. Por eso, es muy importante el no aferrarse a la materia y dejar que ambos cuerpos desarrollen sin interferencias.. 25.

(26) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. El desarrollo de la entidad está condicionado, en cierta forma, al desarrollo de su materia y, por lo tanto, es muy importante el acondicionar la materia para su mejor evolución. De esta manera, la entidad tiene el completo control sobre sus instrumentos de trabajo como son el cuerpo físico, el cuerpo astral y la mente, con la cual dirige a los otros dos. La materia no debe ser dejada a su libre albedrío, y sí debe ser dirigida y controlada por la mente en su desenvolvimiento diario; su desarrollo debe estar condicionado a las pruebas que recibe su entidad en la presente encarnación. La desencarnación no determina la desaparición de la materia; más bien, marca su futura evolución. De esta manera, entonces, la entidad puede adelantar en su evolución y desarrollo para su futura encarnación en el medio adecuado a su avance. El cuerpo físico no se amerita las cosas de su encarnación; éstas son atribuciones de la entidad. Cuando la entidad siente que su hora de partir ha llegado, debe de encararse a su materia y decirle así: “Tú ya has cumplido tu misión; ahora, aquí te quedas, que yo voy a partir. Vas a permanecer esperando que yo regrese a recogerte en mi próxima encarnación y, luego, tú y yo progresaremos juntos. Ahora me retiro pero regresaré con nuevos conocimientos astrales para hacerte evolucionar”. En esta forma, la entidad parte y deja a su materia contenta y tranquila, esperando en este plano de su evolución. La desencarnación es el triunfo de la evolución en el plano físico; pues, representa un paso, un avance, en la 26.

(27) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. transmutación de la materia hacia un cuerpo mejor, más desarrollado, más perfecto. Así, el cuerpo físico va pasando por sus diferentes estados desde el mineral al vegetal, al animal, al humano y, luego, al ángel, serafín, arcángel, hasta integrarse al GRAN TODO, del PADRE, del CREADOR; pues, de EL venimos y hacia EL vamos.. 27.

(28) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. 28.

(29) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. TEMA III. ACTITUD DEL HOMBRE ENCARNADO ANTE LA PÉRDIDA DEL CUERPO FISICO El hombre encarnado, a través del tiempo de su encarnación, se va identificando con su materia, y conforme más años tiene en el cuerpo físico, más compenetrado se siente con él. El ego de la materia no quiere perder su dirección, y mientras más va desenvolviéndose a través de los años más se identifica con ésta; y, en la generalidad de los casos, más sufre al perderla. Por eso es tan común ver ancianos sufrientes, con materias completamente inservibles, aferrarse a la vida física con un ardor que no justifica su estado de salud; pues, esa materia ya sólo les sirve de sufrimiento y de carga. Al cuerpo físico hay que educarlo, hablarle mentalmente, explicarle su función y su presencia necesaria en el ciclo de la evolución. Pero también hay que enseñarle a retirarse a tiempo, antes de que se constituya en una carga para la entidad. 29.

(30) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. El cuerpo físico que no se retira a tiempo se llena de fluidos tóxicos que, luego, le tomará más tiempo a la entidad el drenarlos en el campo astral. Si es mucha la cantidad de estos fluidos, la entidad los trae en su próxima encarnación, debiendo descargarlos durante su vida física, siendo en esta encarnación una persona enfermiza y sufriente. Desde que la entidad se incorpora completamente a la materia a los 21 años, el cuerpo físico debe ser educado en función de su utilidad, indicándole que será abandonado cuando ya no esté apto para el servicio para el cual fue creado. Entonces, éste va dándose cuenta de sus funciones, de su obligación en cooperar en el desenvolvimiento de la entidad; no se adueña de sí mismo, sino, vive en el servicio, para evolucionar y contribuir a la evolución de su todo que es su entidad. Así, conforme el cuerpo físico madura, va asimilando la sabiduría de su entidad y va elevando su frecuencia vibratoria hacia una sutilización que lo ayudará en el proceso de la desencarnación cuando haya cumplido el tiempo para el que fue elaborado.. El hombre encarnado en este planeta es una trinidad; consta de cuerpo físico, cuerpo astral o periespíritu y entidad o alma. Conforme la entidad va evolucionando y desarrollando más cuerpos, también su materia constará de mayor cantidad de cuerpos ínter penetrados sutilmente. Si la entidad encarna en un planeta que es más evolucionado, el ser humano tiene por ejemplo cuatro cuerpos; éstos serían el cuerpo físico, cuerpo astral, cuerpo mental y entidad; y, por lo tanto, ese ser 30.

(31) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. humano no será de tres cuerpos, sino de cuatro, en correspondencia a su mayor desarrollo.. Al quedar el cuerpo físico sin entidad en la desencarnación, si este cuerpo físico está sutilizado, es más la cantidad energética que pasa a ser materia astral. Entonces, la entidad dispone de mayores elementos para constituir su nuevo cuerpo físico en su próxima encarnación y moldearlo en la forma más adecuada a sus necesidades de desarrollo en el mundo en que va a habitar. La entidad, en su proceso reencarnatorio, usará el cuerpo astral de la materia o espíritu de la materia para conformar un nuevo cuerpo físico, y desarrollará las características que le sean útiles en el programa de su encarnación. Así, cuando el cuerpo astral de la materia está bien desarrollado de su anterior encarnación, la entidad tiene mayor amplitud para escoger y formar el cuerpo físico adecuado, en su esencia, a sus necesidades. Es como una biblioteca bien surtida, de la cual el lector puede escoger los volúmenes que necesita para el estudio que va a realizar. Así la entidad escoge, del cuerpo astral de la materia, lo que le es útil para incorporarlo a su presente encarnación, quedando el resto en estado latente a la espera de que se le necesite.. El cuerpo físico desarrollado va volviéndose un instrumento más perfecto, más adecuado para el desarrollo de la entidad. Así la entidad o alma contribuye al desarrollo de la Creación y es en su evolución 31.

(32) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. ascendente cocreador con el TODO, porque de EL venimos y hacia EL vamos.. 32.

(33) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. TEMA IV. LA ENCARNACION El tema de la encarnación es muy complejo y puede enfocarse desde diversos ángulos. El ángulo que vamos a tomar es el más simple: el de una encarnación común y corriente. La entidad que está en el campo astral, y ha pasado el período de drenaje y purificación de su periespíritu, se encuentra a la espera de una nueva encarnación. Esta encarnación está condicionada por su grado de evolución y adelanto como entidad, tanto en el campo mental como moral. Cuando la entidad ya ha escogido, o le han escogido, un lugar donde encarnar, comienza su proceso de preparación. El cuerpo astral comienza a comprimirse, a empequeñecerse, a condensar sus moléculas, para poder adaptarse al feto con el cual tiene que conectarse a los tres meses de gestación. Luego, el cuerpo astral reducido envía a la materia, en la cual va a encarnar, unas ondas 33.

(34) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. de cierta frecuencia para acondicionarla a la recepción. A los tres meses de gestación, ya el feto está preparado para conectarse con la entidad que lo va usar como instrumento de trabajo en la presente encarnación. El cuerpo astral, acondicionado ya para unirse al feto, se hace presente a los seis meses de gestación, y se incorpora a la materia. Esta incorporación es gradual y progresiva. Primero, se introduce lentamente en el cerebro del feto y, de ahí, sigue por el resto del cuerpo. Al nacer el niño, recién termina de incorporarse el cuerpo astral a la materia con el grito que emite al nacer. Luego, el cuerpo astral no se incorpora a las actividades del infante, sino permanece latente y en el cerebro, hasta la edad de los siete años. A los siete años de nacido, el cuerpo astral comienza a incorporarse plenamente en las actividades de la materia que ocupa; y, por ende, el cuerpo de sensaciones y emociones se va desarrollando. Este desarrollo del cuerpo astral dura hasta los catorce años de vida terrestre, en que recién se compenetra completamente a la vida del individuo.. A los catorce años, la entidad comienza a ocuparse del cuerpo físico en forma directa y cercana. Antes, ha estado dirigiéndolo como a una marioneta; con los hilos o canales con que se conectó a él a los tres meses de gestación. Recién, a ésta edad, la materia está desarrollada como para permitir a la entidad ocuparse personalmente de ella. Es, entonces, cuando comienza el 34.

(35) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. desenvolvimiento espiritual del individuo. Su entidad va usando conocimientos adquiridos en la encarnación, para desenvolver la vida que tenía programada antes de encarnar en la Tierra, y para llevar a cabo ese programa que fue estructurado en el mundo astral junto con sus protectores y maestros para el progreso de su evolución como entidad. El programa se ajusta a las necesidades específicas de la entidad que está reencarnando, y a sus posibilidades de cumplimiento de acuerdo al plan reencarnatorio.. A los veintiún años la entidad ya está completamente identificada con su materia, y en capacidad de usarla a su libre albedrío.. Cuando a un individuo reencarna en un animal, lo hace como expiación de algún karma de drenaje violento e inmediato. En esos casos la entidad no se incorpora, sino maneja ese cuerpo de lejos, a fin de filtrar por él en forma rápida sus cargas tóxicas acumuladas; y poder, después, volver a aprender sus lecciones en un cuerpo humano. Pues, su carga es tan grande que no le es posible drenarla en un ser más evolucionado, sin enloquecer o destruirse rápidamente en el intento. Así la entidad se purifica como en un filtro y, luego, encarna llevando en su cuerpo astral rezagos de la encarnación animal anterior. Ese es el caso de la encarnación como una experiencia de limpieza kármica.. 35.

(36) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. Cuando se reencarna sin karma, siempre es por aprendizaje o evolución, ya sea en el campo intelectual, moral o espiritual. En una encarnación se avanza en conocimientos; en la otra en servicio, aplicando esos conocimientos en beneficio de los demás. Las pruebas, en estos tipos de encarnación, son para fortalecer a la entidad; si falla puede generar un alto en su desarrollo, o un karma futuro si sucumbe en tales pruebas. El proceso de encarnación siempre sigue el mismo desarrollo, el cual es semejante en todos los mundos en donde las entidades reencarnan para su evolución. Hay mundos en que la entidad usa más de tres cuerpos en su encarnación, pues ya tiene bien desarrollado el cuerpo mental y el cuerpo almático; pero su incorporación es siempre lenta, de cuerpo en cuerpo, y su desarrollo en la materia es más lento, con más etapas antes de que pueda incorporarse la entidad. En esos mundos los cuerpos físicos son más sutiles, más livianos, y los ocupan entidades mucho más evolucionadas. Conforme avanza la entidad también se transforma su materia; de ahí la importancia de desarrollar el cuerpo físico y de acondicionarlo lo mejor posible en cada encarnación.. Así, la entidad va desarrollando lentamente de encarnación en encarnación, hasta que llegue el momento en que supere la evolución en el plano físico con todos sus cuerpos sutiles altamente desarrollados, y pase a desenvolverse en otros planos, para avanzar en campos de mayor amplitud como son los mundos poblados por los Ángeles, Arcángeles y demás, quienes tuvieron el mismo proceso de desarrollo. Pues, la 36.

(37) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. Creación nunca se detiene, más bien, a base del desarrollo de sus hijos, va ampliándose día a día.. 37.

(38) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. 38.

(39) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. TEMA V. LA REENCARNACION COMO DEUDA KARMICA Las entidades reencarnan por diferentes factores: para evolucionar y, también, por deudas contraídas en otras vidas. Estas deudas kármicas tienen que ser saldadas en una o varias reencarnaciones según la cuantía de su karma. La entidad, antes de volver a encarnar, va considerando junto con sus protectores la forma más adecuada para saldar sus cuentas y la cuantía de éstas que cree poder cancelar en una encarnación. Sobre eso no hay una regla fija. La entidad puede decidir pagar mucho o poco, según la cantidad que ella se sienta en capacidad para redimir. Un karma no siempre es de una vida anterior; un karma puede permanecer en espera de que la entidad haya acumulado la energía moral suficiente para pagarla. Cuando la entidad ya se siente con fuerza para saldarla, entonces, recién programa la forma más adecuada que la 39.

(40) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. redima de esa deuda de causa y efecto y, al mismo tiempo, le ayude y sirva de enseñanza en su evolución. Las pruebas kármicas determinan la duración de la vida material, las enfermedades, el estado económico; en cierta forma, el carácter que va a necesitar la entidad para sobrellevar estas cargas en su vida terrena. En su programa de actividades como entidad encarnada figura sus afectos, enconos, odios, que debe vencer y transmutar en la presente encarnación. Las entidades con deudas kármicas grandes, muchas veces, tienen una niñez feliz, estable y protegida, a fin de que ese amor que reciben les dé fuerzas para resistir las pruebas que les sobrevendrán en su mayoría de edad. Hay entidades que escogen pagar desde niños; por eso es muy frecuente ver personas que vienen sufriendo desde pequeños. Estas son las entidades que sí se sienten con fuerzas para pagar una gran cantidad de karma de una sola vez. Ahora, si las entidades no cumplen conforme a lo programado agravan su deuda, la aumentan, y tendrán que pagarla con ese agravante además. El proceso reencarnatorio por karma es ligeramente diferente que el normal. La entidad escoge la familia en que va a encarnar, dentro de aquellos con los que tiene compromisos kármicos, como una necesidad u obligación. Esto lleva a una encarnación difícil; en un grupo no armónico, en el que sólo les liga la casta. Una entidad tan kármica como la reencarnante va a tener una existencia desajustada, sin armonía en el medio en que se desenvuelve. 40.

(41) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. Los grupos kármicos se forman por entidades mutuamente interrelacionadas que deciden pagar juntas sus deudas, y forman así estos grupos kármicos de expiación. Esto sucede, generalmente, entre los grupos que comparten un mismo destino en una desgracia colectiva, en matanzas genéticas, guerras, etcétera. Cada uno de los que comparten estos sucesos, forman, en mayor o menor grado, parte de un grupo que hizo daño en otra encarnación. Así, kármicamente se unen para expiar sus faltas, recibiendo cada uno la parte proporcional a la cuantía de su deuda. Vemos, por ejemplo, que en un accidente múltiple unos mueren, otros quedan heridos desencarnando, después, en medio de atroces dolores, otros quedan lisiados y, por ahí, a uno no le pasa nada y dicen: ¡Milagrosamente se salvó! Pues, este último, sólo debía recibir un escarmiento, porque participó con el grupo pero no era muy culpable. Las cosas no son obra de la casualidad; todo tiene un porqué. Y cuando las desgracias o sufrimientos se acumulan sobre uno, hay que pensar en las enseñanzas que esos pesares nos traen y qué beneficio espiritual podemos sacar de ellos. Si recibimos las pruebas con humildad y resignación, procurando superarlas, podemos trasmutarlas en algo positivo en el proceso de nuestra limpieza kármica. Así, poco a poco, sublimamos las pruebas y nos transformamos de adentro hacia fuera; emanando y transmutando vamos limpiándonos más aceleradamente de nuestra carga oscura y negativa que nos cubre como un manto y no nos deja ver la luz. 41.

(42) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. La entidad que encarna con karma tiene en su cuerpo astral todas sus imperfecciones que lo cubren como una coraza y, en cierta forma, impiden su desenvolvimiento. Es como una casa linda que está completamente cercada y tapiada, lo cual impide ver la belleza de la casa. Ni los que viven en ella pueden ver la belleza que les rodea, pues no penetra la luz del sol. El karma es como las paredes que rodean esa casa, y, que impide a la entidad dar y recibir luz. Cuando se comienza a pagar karma, haciéndolo con amor y resignación, van cayendo uno a uno los muros de las tapias que cubren la casa. Esta nube o coraza que envuelve a la entidad se va adelgazando y, poco a poco, ésta irradia y recibe más luz. La entidad kármica al encarnar traslada a su cuerpo físico toda su carga, y esto determina, muchas veces, que el cuerpo al nacer traiga muchas imperfecciones o males congénitos, lo que se llama un ser defectuoso. El hogar donde nace este ser debe tener una ligazón kármica con el infante, por cuanto la prueba es tanto para la entidad del cuerpo afectado como para los familiares más allegados, quienes sufren al verlo así y se esfuerzan por ayudarlo. Cuando la entidad kármica acoge las pruebas y vence en las tareas redentoras que programó en el astral, entonces, desencarna y pasa a un centro de rehabilitación espiritual, a una especie de clínica astral en la que le reconstituyen y curan el cuerpo astral de todas las molestias y sufrimientos que le causó la expiación kármica. Como el cuerpo astral sufre el desajuste emocional que le determinó su karma, es por ello, que 42.

(43) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. después de expiar el karma, dicho cuerpo debe recibir su tratamiento de recuperación. Al purgar la entidad el karma, el cuerpo astral de la materia o espíritu de la materia descarga del cuerpo astral toda la carga recibida; y es así como éste queda engrandecido y limpio de esa nube o imperfección, listo para colaborar con la entidad en una nueva encarnación que siempre es más benigna que la anterior, puesto que ya su entidad ha desarrollado su luz al haber vencido, en la encarnación anterior, parte de sus limitaciones. En cambio, si la entidad no logra sobreponerse a las pruebas, las agrava y limita más sus posibilidades en la próxima encarnación, al traer más densa y pesada la materia, debido a que su cuerpo astral está cargado de deficiencias e imperfecciones. Casi todos los que encarnan en este planeta tienen karma, por cuanto éste es un planeta de expiación, un planeta kármico; y salvo muy contadas excepciones encarnan grandes guías, luminarias, para ayudar a esta humanidad doliente a liberarse de sus karmas. También encarnan en el planeta castas de otros planetas que vienen con su bagaje de karma expiatorio. Eso quiere decir que, salvo algunas veces en las que se reencarnan en una vida de premio o estímulo, todos van pagando karmas unos más y otros menos, en casi todas sus reencarnaciones. Estas pruebas kármicas son, también, peldaños de superación, porque una vez superadas por la entidad ésta queda con la lección provechosamente aprendida. Con lo cual la entidad enriquece su caudal de 43.

(44) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. conocimientos y amplía su campo de conciencia, para poder comprender en mejor forma lo que viene después en su escala evolutiva. Por eso el Maestro dice: ¡Hijos míos, aprended vuestras lecciones conforme os las den, recibiéndolas con resignación, fe y amor, con ese Amor Puro que todo transmuta. Así os encontraréis con la satisfacción de ver que os vais acercando, poco a poco, a la superación, al amor, a la Luz. Porque todos sois luz; sólo que por karma no reflejáis la luz, la tenéis oscurecida, tenue, pero conforme vayáis despejándola podréis ir acercándoos al PADRE, porque de EL venís y a EL debéis volver!. 44.

(45) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. TEMA VI. LA MATERIA COMO MEDIO DE EVOLUCION DEL HOMBRE En los planos de la vida física, la materia es el graduativo de la evolución de la entidad encarnada. La materia en sí, no representa sino la obra que muestra como un cuadro la belleza en su acabado o su deficiencia; es el trabajo que en ella desempeña la entidad. Es la relación que existe entre un artista y su obra, entre un domador y la fiera que está domada. Estos son interdependientes, no se puede separar uno del otro; puesto que la obra de arte en sí es la que califica al artista, y sin ésta el artista no sería tal. El vínculo que une a la obra artística con su creador es un vínculo de afecto, un vínculo emocional; que es el mismo que une a la materia con su entidad y viceversa. No se puede separar lo uno del otro sin ocasionar, en cierta forma, un efecto de dolor, de pérdida, de falta. Pero, así como el artista siempre va creando como una necesidad, así la entidad, al evolucionar, necesita estar creando en 45.

(46) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. sus elementos materiales nuevas formas más perfeccionadas, más perfectas, que lo vayan acompañando en su sentir y en su evolución como un todo indisoluble. La entidad va formando el cuerpo físico en cada encarnación, lo va moldeando de acuerdo a sus necesidades en ella. A medida que lo va usando éste envejece pierde belleza su obra y es, entonces, cuando, con el aprendizaje de este trabajo, debe la entidad desecharlo por obsoleto, imperfecto e inservible, para buscar, cual constructor y artista, una nueva obra, un nuevo molde, con los matices del anterior. En el momento que un mundo en desarrollo llega al punto en que puede desenvolverse en él vida en su estado superior, de ese mismo planeta en su esencia saldrá la materia de la cual las entidades sacarán sus elementos de trabajo la cera para moldear sus cuerpos, de acuerdo a sus necesidades y a su capacidad creadora. Al principio, semejante a un aprendiz, la obra de la entidad será tosca, burda y rudimentaria. Así, el hombre primitivo siempre tiene una configuración física muy diferente a la del hombre evolucionado. Conforme va aprendiendo y desarrollando su técnica, de obra en obra, de vida en vida, su resultante será más perfecto, más acabado, más hermoso. En cada una de sus encarnaciones mejorará en algo: en algunas, por karma, mostrará unas fallas, fallas de técnica, fallas de aprendizaje, pero cada una de estas fallas le enseñará en si cómo corregirlas, y en su corrección seguirá aprendiendo. 46.

(47) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. La entidad en su inicio, al comienzo de sus encarnaciones, moldea con su materia un cuerpo físico muy rudimentario, por cuanto todavía no ha elaborado los elementos astrales de la materia necesarios para un mayor desenvolvimiento en ella. A medida que va encarnando, con el aprendizaje de vida en vida, va formando el espíritu de la materia o cuerpo astral de la materia, que es el elemento constitutivo de ésta, su matriz, la esencia de la cual se forma el cuerpo físico en cada encarnación. La entidad con su materia forman un todo indisoluble en la senda de la evolución, y no puede evolucionar una sin la otra. Si la materia no se controla ni se domina perjudica a su entidad; por cuanto ésta tendrá que dedicarse a corregir su materia en lugar de avanzar: eso es lo que llamamos karma. Hasta que la entidad no vuelva a encauzar su materia, su avance estará limitado por las imperfecciones de ésta. A medida que la entidad evoluciona y perfecciona el primer cuerpo, que es el cuerpo físico o material, va también desarrollando otros cuerpos que le permitirá, al completar el ciclo de evolución con materia densa como la vuestra, seguir el mismo proceso de ir moldeando cuerpos más sutilizados, de plano en plano, hasta completar el ciclo. La creación no se detiene, siempre es cambiante, y cada entidad tiene la facultad de desenvolverse en el medio con el cual participa de su evolución. Esa participación genera una senda, un sendero de desarrollo para el ser; por cuanto, al formar parte de un todo, emana y recibe 47.

(48) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. los beneficios de ese todo del mismo modo que cada todo es igual a la suma de sus partes y las partes son indivisibles del todo. El ser humano en su actual grado de evolución, la mayoría, está en el grado de evolución medio de la materia, y recién tratando de perfeccionar el espíritu de la materia o cuerpo astral de la materia. Está en los albores del perfeccionamiento de su cuerpo astral o periespíritu; tiene rudimentos de cuerpo mental y, algunos, algo de cuerpo almático. Cuando haya comprendido cabalmente la interrelación que existe entre su avance como entidad y su control y manejo de la materia, habrá dado un paso gigante en su evolución, y estará mejor preparado para colaborar conscientemente en la Obra del Creador. De esta manera acelerará el ritmo de su aprendizaje, a fin de que el planeta, que por kármico ha quedado rezagado, se integre en forma más pareja al concierto de los astros en una nota limpia, pura y poética en la sinfonía del Universo. Así se formará el nuevo hombre, el hombre de la Nueva Era, que será más sabio, más armónico con el planeta, y que, en colaboración con éste, adquirirá su nuevo concepto de vivir sin conflictos externos e internos consigo mismo y con su medio, e irá en el sendero ascendente que lo conduzca al PADRE, porque de EL venimos y hacia EL vamos.. 48.

(49) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. TEMA VII. EL CUERPO ASTRAL SU FORMACION Y SUS FUNCIONES El cuerpo astral, cuerpo de Linga Sarira o periespíritu, como ustedes prefieren llamarlo, es el cuerpo de las emociones, cuerpo de sensibilidad, cuerpo de casuística o cuerpo de causa y efecto. Es cuerpo de causa y efecto por cuanto en él se desencadenan los resultantes de la actuación de la entidad en la materia; pues, él sobrelleva el peso de la sensibilidad, el sentir de sus actos buenos y malos. Este cuerpo genera, en su esencia, todos los sentimientos con los cuales la entidad manifiesta sus sensaciones emocionales que varían en una amplia escala vibratoria: desde muy lentas y densas, como el odio, rencor, aversión, envidia, calumnia, etcétera, hasta la más alta de Amor Puro. Por medio de este cuerpo la entidad manifiesta su voluntad hacia el cuerpo físico y, al mismo tiempo, influye en la sutilización del mismo, por 49.

(50) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. cuanto le envía todos los conocimientos que como entidad ha acumulado en sus muchas encarnaciones. El cuerpo astral es el que genera y recibe todas las sensaciones y emociones de la entidad durante las experiencias de ésta en su vida encarnada, y se las lleva consigo para almacén de la entidad en su próxima encarnación. En el cuerpo astral se guardan todos los recuerdos emocionales, los sentimientos de amor, odio, soberbia, lujuria, avaricia, etcétera, que son propios de este cuerpo; para este fin es creado, y esa es su función en el conjunto que forma con la entidad y el cuerpo físico en la encarnación. Su desarrollo y adelanto va en aumento junto con el de la entidad y el cuerpo físico; por cuanto, igual que cuando la entidad evoluciona hace evolucionar su cuerpo físico, estos no podrían desenvolverse sin el cuerpo astral, que es el nexo que comunica y trasmite a la entidad las sensaciones de la materia e igual instruye al cuerpo físico según las indicaciones de la entidad. Así, la evolución de la entidad depende no sólo de que ésta forje mejor su cuerpo físico, sino, al mismo tiempo, de que purifique su cuerpo astral; pues cuanto más sentimientos elevados genere más elevado será su ritmo vibratorio y, por ende, la trinidad será más compenetrada, más homogénea en su vibración y más elevadas sus realizaciones en la encarnación. La entidad se supera al superar sus limitaciones en el campo emocional. De esta manera comienza a experimentar sentimientos más puros con más fuerza, con más irradiación. Por ejemplo, la sensación de 50.

(51) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. felicidad. Hay infinidad de formas y límites de sentir felicidad; pero a mayor evolución del cuerpo astral, esa sensación se hace más amplia, cambia, se hace plena, mayor, ante el mismo suceso, la misma experiencia, el mismo motivo. Pero, igual como se puede sentir una cosa levemente por poca sensibilidad, una persona más sensible vibra con ello en una amplitud mucho mayor. Sus tres cuerpos, entidad, cuerpo astral y cuerpo físico reaccionan diferentes, asimilan más, comprenden más los alcances de la experiencia emocional. Es el cuerpo astral el que distribuye la experiencia emocional en los tres cuerpos, a cada uno según su función. La entidad aprende de esta experiencia o suceso, el cuerpo astral guarda la emoción en sí, y el cuerpo físico experimenta los cambios que este acontecimiento suscita durante la encarnación. El cuerpo astral es el cuerpo en el cual la entidad cultiva como en un sembrío todas las gamas sensibles en la escala emocional. Se forma en los inicios de la encarnación con las primeras reacciones del cuerpo físico, en los primeros intentos reencarnatorios de la entidad. Al comenzar la vida hominal en un planeta, una entidad recién generada encarna en un cuerpo muy rústico, casi un animal, menos evolucionado que los animales actuales. Su cuerpo físico es muy poco sensible y viene con su trinidad material animal de cuerpo astral de la materia o espíritu de la materia, cuerpo etérico o de energía y cuerpo físico de muy baja vibración. Este cuerpo no tiene casi sensibilidad; sus reacciones son instintivas, animalescas completamente; se rige por ciclos como el animal, y por instinto fuerza que prima, mayormente al principio. 51.

(52) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. A medida que transcurren las encarnaciones, que son constantes y sin mucho tiempo entre una y otra, la entidad va desarrollando, por las vicisitudes de esas vidas tan duras y rudimentarias, ciertas emociones de muy baja calidad al principio: como la emoción de la posesión, del mando, del dominio, etcétera, que dan origen a un cuerpo astral muy incipiente. La fuerza de esos rudimentarios sentimientos forma la energía que da vida a la creación del cuerpo astral. Estos sentimientos y emociones no son más que algunas de las proyecciones de la entidad ante las experiencias que recibe su cuerpo físico, que busca un elemento con que archivarlas para poder usarlas, y va formando el cuerpo astral, que, a medida que se suceden los miles de años y las encarnaciones, va ampliándose con el enorme caudal de emociones y sentimientos que recibe en cada encarnación. Al igual que el cuerpo físico, el cuerpo astral va evolucionando, va elevando su frecuencia vibratoria, va cambiando de forma y color, va embelleciéndose a medida que la entidad evoluciona. En este cuerpo se refleja los avances positivos y negativos de la entidad y un buen clarividente puede ver en él la verdadera calidad espiritual de la persona encarnada. Su influencia sobre la materia es mayor mientras mayor sea su desarrollo. Hay veces que la persona viene con un cuerpo físico deficiente, para purgar un karma, un karma antiguo, pero es una entidad evolucionada con un cuerpo astral muy amplio, con tonalidades de amor, espiritualidad, etcétera. Esta persona, aún siendo fea o 52.

(53) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. defectuosa, se verá hermosa y atractiva a los demás, por cuanto su cuerpo astral le dará cierto efluvio que le proporcionará esa belleza interna que es la fuente de la verdadera hermosura. Así mismo, hay personas que nacen muy perfectas en la materia, pero su aura es tan poco positiva que a medida que van pasando los años ese físico va reflejando la oscuridad del cuerpo astral. El cuerpo astral es el primer cuerpo que se forma de la experiencia de la entidad en el mundo físico, por las actuaciones de su materia durante las encarnaciones. Este cuerpo se va desenvolviendo lentamente y va desarrollando sus características junto con el avance de su entidad en el proceso reencarnatorio. No hay evolución de la entidad, en cualquier sentido que fuere que no conlleve el desarrollo de sus otros cuerpos en una u otra forma. Así, una entidad muy evolucionada tiene, por ende, un cuerpo astral muy sensible y amplio, con una materia adaptada a esa evolución. El cuerpo astral no permanece en el planeta cuando desencarna la entidad; sale con ella y pasa al plano en el cual se desenvuelve y en el que es materia sólida, por cuanto todo es de esa misma frecuencia vibratoria. El mundo astral es su mundo, en el cual vive como materia de la entidad, hasta que junto con ésta baje a desarrollarse en otra encarnación. El cuerpo astral siendo de una esencia vibratoria diferente a la materia no tiene el proceso de envejecimiento, aún cuando, junto con la entidad, acompaña a la materia a veces hasta la decrepitud. Al liberarse de la materia y pasar a su plano recupera toda 53.

(54) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. su energía, y su figura será la de su encarnación en el momento de mayor desenvolvimiento y plenitud. El único proceso del cuerpo astral es el de desarrollo, tanto en amplitud de irradiación como en sensibilidad. El cuerpo astral va evolucionando junto con la entidad, de encarnación en encarnación en el mundo físico y de plano en plano en el mundo astral. Para ayudar a la evolución del cuerpo astral durante la encarnación, la entidad tiene que proponerse desarrollar todos los sentimientos positivos, en sí mismo y en relación con los demás. Entonces va condicionándose para emitir con su cuerpo astral frecuencias de alta vibración, como los afectos, la ternura, fe, confianza, amistad, rectitud, verdad, etcétera; que van creciendo en su interior y desarrollándose para formar parte integral de ella, y así contribuir al desarrollo y expansión de su mundo anímico. Así, desarrollando el cuerpo astral, este avance lo hace suyo la entidad, el cual se refleja en su materia con un sutil pero perceptible cambio en su frecuencia vibratoria. Es importante en ustedes el desarrollo del cuerpo astral, mediante prácticas de buenos pensamientos de Amor Puro no condicionado, de sentimientos fraternales, de afectos, de todos los sentimientos positivos de alta frecuencia vibratoria; que con su frecuente empleo formen parte de ustedes y habrán dado un paso gigante en vuestra evolución como entidades. Al desencarnar con un cuerpo astral mucho más evolucionado, éste está apto, por su frecuencia vibratoria, a que os conduzca a un plano más alto en el que podréis desarrollar con más facilidad vuestras aptitudes y facultades. Al volver a 54.

(55) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. encarnar lo haréis en un cuerpo adaptado a vuestro adelanto astral, más sensible, más sutilizado, más apto para que la entidad desarrolle un aprendizaje de calidad espiritual acorde a la evolución que ya lleva para ir así limando las aristas que le quedan, como un diamante casi completamente tallado que refleja ya bastante luz a su alrededor. Así iréis elevándoos y superando vuestros karmas, y podréis ir cogiendo la línea perpendicular que os acerca a vuestra Chispa Divina, a vuestro contacto con el PADRE; para con paso de gigantes, cada vez mayores, ir cumpliendo vuestros ciclos de evolución en la materia, hasta que, completa ya la evolución de ésta, la dejéis y paséis a vivir en los mundos de armonía, en los mundos de vida astral, que son mundos mucho más evolucionados que los vuestros. Ahí usaréis el cuerpo astral en vuestras encarnaciones, y tendréis para vuestro desarrollo otros planos vibratorios de más amplitud, planos más sutiles. En esta forma iréis escalando la senda que os conduzca al PADRE, de paso en paso; hasta que os integréis a EL, habiendo contribuido en cada uno de ellos al engrandecimiento de la Creación.. 55.

(56) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. 56.

(57) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. TEMA VIII. LA VIDA EN EL MUNDO ASTRAL La entidad, al desencarnar, pasa por un período de reajuste vibratorio para integrarse a su vida real que es la del mundo astral, en todos sus planos. En el momento de desencarnar, la entidad se encuentra que no sabe dónde está, no siempre comprende que ha desencarnado y, más de las veces, si no ha recibido la instrucción adecuada, cree estar todavía encarnada; se aferra a su materia y a la vida en este mundo Tierra. La entidad pasa entonces por un período de confusión; camina y deambula por los lugares donde acostumbraba estar en su vida física, y es un suplicio para ella ver que no encuentra a nadie que la entienda o le conteste cuando habla. Se siente abandonada; ve como disponen de sus cosas, sintiéndose muy desconsolada. Estas entidades que así reaccionan son, la mayor parte de 57.

(58) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. veces, las personas que en vida fueron muy apegadas a sus posesiones, a sus intereses puramente físicos, sin ningún esfuerzo por superarse en los campos espirituales. La materia, en ellas, ha dominado a la entidad con sus apetitos y deseos, y al desencarnar éstos la atan y le retardan su paso al mundo astral. Esos deseos y apetitos densifican la materia y, por este motivo, el cuerpo astral de la materia es menor y poco dúctil y maleable. Cuando la entidad se ha preparado como encarnado para su paso al otro plano o vida astral, tiene siempre un período de reajuste que varía según la evolución de ésta. A mayor evolución más rápidamente efectúa el cambio mental de situación; la limpieza astral, entonces, se realiza más rápidamente y la entidad tiene un tiempo menor de confusión o Devachani. Una vez que la entidad ha comprendido que ha desencarnado, tiene que pasar un tiempo Tierra repasando sus actos de la encarnación que acaba de terminar, lo que le llaman corrientemente recoger sus pasos. Esto dura en vuestro grado de evolución más o menos cuarenta y nueve días. Luego, si ha completado esta tarea y se ha desligado emocionalmente de las cosas personales que lo ataban a la vida física en esta encarnación, recibe el llamado de su protector y pasa al vehículo astral que lo conducirá a la morada en que le esperan los suyos, los de su casta, su familia espiritual. Al llegar al lugar de su residencia toma un tiempo de descanso o recuperación, similar a aquél que sale de viaje y al llegar reposa de las fatigas que el viaje le ha 58.

(59) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. ocasionado. Esto también tiene un tiempo que en ustedes es como de cuarenta y nueve días. Es como un reajuste, como un acomodarse a su realidad como entidad independiente de la materia. Al completar este período de reajuste, va a un lugar como un tribunal pero justo y comprensivo que junto con él repasan su vida anterior, comparando lo que él programó con lo realizado por el mismo en su vida de encarnado. El ve su Registro Akáshico junto con sus maestros, mentores o jueces, y juntos analizan el porqué de sus aciertos y errores. Luego, todos juntos, estudian la mejor forma como la entidad puede aprender sus lecciones y subsanar sus errores. Cuando la entidad todavía es incipiente, o poco evolucionada, es igual que un niño, no tiene el raciocinio como para escoger y decidir sobre su plan de trabajo futuro y son sus mentores los que acondicionan la enseñanza y la encarnación de acuerdo a sus necesidades. La entidad, a mayor evolución, tiene mayor participación en las decisiones en cuanto a su futuro aprendizaje, tanto en las escuelas astrales como en su encarnación futura. Al haberse ya planificado sus actividades, la entidad puede pasar un tiempo mayor o menor de aprendizaje y servicio en el astral, donde hay escuelas para todo tipo de estudio, y puede la entidad prepararse en las materias que desee y considere útil o necesario, y hasta agradable, para su futura encarnación. Hay grupos que se dedican no sólo a aprender, sino también a ayudar, y a desarrollar la capacidad de servicio que es tan necesaria para que la entidad haga crecer el Amor en su corazón. La vida se desarrolla allá tal cual en 59.

(60) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. el mundo tierra; salvo que allá las almas se reúnen por semejanza de frecuencia vibratoria, lo que genera un clima de armonía muy adecuado para que cada cual pueda desenvolverse en la mejor forma posible. Las entidades que han completado su programa en el astral, y su tiempo de encarnar se acerca, empiezan lentamente a desligarse de ese plano a fin de comenzar el proceso que las acondicione para su incursión en la materia. Van estudiando su programa reencarnatorio, para recordarlo como una intuición o deseo inconsciente que les permita cumplir con dicho programa a media que crezcan en la vida física. A mayor desarrollo de la entidad, ésta viene con la intuición más desarrollada y con los sentidos físicos más ligados al astral; y puede, durante su encarnación, con menos esfuerzo, encontrar su meta y sentirla con más claridad para poder cumplir con ella. Vosotros, en esta encarnación, tenéis otra vez la oportunidad de afinar vuestra materia, de sensibilizarla, para que ya más sutilizada os conduzca con más facilidad en el sendero correcto, conforme a vuestra propia programación. Esforzaos y luchad con vuestra inercia, contra vuestra molicie, para que ascendáis por la vertical que os llevará al PADRE, porque de EL venimos y a EL vamos.. 60.

(61) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. TEMA IX. LA ENTIDAD COMO SE CREA Y COMO SE DESENVUELVE La entidad es la parte de la trinidad humana en donde están concentradas todas las fuerzas canalizadas del Cosmos, para dar vida a un cuerpo ya evolucionado a la categoría humana y con un programa de coordinación consciente con la Obra del Creador. La Creación, en su proceso de transformaciones, va emitiendo energía a medida que se necesita y en el momento que el avance macrocósmico se manifiesta; el microcosmos, que es el hombre, recibe la esencia consciente que lo transforma en un ser con capacidad propia de avance espiritual. Este avance se le da como un raudo caudal de energía creadora, de la cual adquiere un campo de conciencia que le va guiando en la senda de la evolución espiritual. Cuando en el vasto Universo un planeta llega al punto de que su materia está apta para generar vida en su forma 61.

(62) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. superior, del mismo surge la fuerza que en conjunción con la Energía Cósmica atraerá la fuerza creadora de la evolución espiritual. Esta evolución espiritual va fijando en los seres que pueblan el planeta las características que les permitirá albergar en sí mismos la Conciencia Cósmica o Chispa Divina. De la amalgama de estas fuerzas, que se van plasmando en el planeta, van surgiendo seres que traen en forma muy rudimentaria el Ego o Conciencia Espiritual Humana. Conforme ésta comienza a usarse e individualizarse, con la experiencia en las encarnaciones, surge la entidad con sus características amalgamadas con las del lugar donde se desarrolla, por cuanto todo está interrelacionado en la evolución, en todos sus planos y formas. Al comenzar a desarrollarse la entidad en un cuerpo casi animal, ésta es una fuerza casi ciega, es un conjunto de impulsos primitivos que tienen muy poco alcance de comprensión y un muy limitado campo material de irradiación. La Chispa Divina o Conciencia Cósmica tiene muy esporádicos contactos con ella, semejante a ocasionales descargas de fuerza para hacerla reaccionar. La entidad, como individualidad creada y en plan de adquirir un campo de conciencia, es semejante a un niño recién nacido que aún no se da cuenta de lo que le rodea, y no tiene la capacidad de auto dirigirse. Va avanzando como en un laberinto, sin comprender cabalmente, en ese estado, sus propósitos y fines para los cuales fue creada. A medida que se suceden las reencarnaciones, va comenzando a tomar forma o campo de conciencia; y mediante los impulsos que recibe va cohesionándose y adquiriendo características que la hará individualizarse en el ámbito de la especie humana. 62.

(63) Fraternidad de la Rosa Blanca de Jesús. Cuando el hombre adquiere conciencia de su Yo Personal, de su individualización, entonces ya puede decirse que ha terminado de conformarse la entidad, el embrión se ha hecho criatura. Es entonces que la entidad, con su rudimentaria inteligencia, comenzará a analizar sus propósitos, sus fines, su razón de ser. Es en este momento de su desarrollo cuando la entidad comienza a emitir cierta energía de sensaciones en respuesta a condiciones que su encarnación le presenta. Al principio estas sensaciones forman parte y son indisolubles de la naturaleza de la entidad, y van determinando el desarrollo del hombre en ciertas rudimentarias formas de cultura; siendo las sensaciones el primer paso en el camino a la creación de ese cambio en el ser que es el sentimiento, que da pie al inicio de la elevación espiritual. Cuando estas sensaciones se suceden y van repitiéndose, la entidad comienza a aprender de éstas y, entonces, empieza a desarrollarse en ella la razón. El desarrollo de la razón es el principio del cambio en la entidad; pues, marca su esfuerzo, su adquisición de características propias; marca su comprensión del motivo de su ser, de cual es el desarrollo de la Creación, de la necesidad de hacer evolucionar y ampliar su materia para la cual fue creada. El instante en que la entidad se apertura a la razón es cuando hace su primera creación: la de su cuerpo astral; pues disocia su energía de sensaciones de su energía de más alta vibración que es la pensante, su inteligencia, su Yo, su Ego. Esta creación mental, como hemos dicho, la primera de la entidad, le permite contar con un instrumento más que le ayudará en su trabajo y al cual, 63.

Referencias

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