ATENEO DEL DEPARTAMENTO DE EDUCACION UNIVERSIDAD NACIONAL DE LUJAN
INTRODUCCION GENERAL
Roberta Paula Spregelburd (co-directora) [email protected]
El proyecto HISTELEA -iniciado en 1997- se propone desarrollar una Historia Social de la Enseñanza de la Lectura y la Escritura en Argentina. Actualmente se encuentra en marcha un proyecto titulado Accesos y exclusiones a la cultura escrita en la Argentina de mediados del Siglo XX y comienzos del Siglo XXI.
El problema central del mismo se refiere a que la utopía de la extensión de la escolarización primaria para formar masivamente en la lectura y escritura, formulada como tal a fines del siglo XIX, no fue cumplida. Desde mediados del Siglo XX fue posible advertir un crecimiento de las teorías pedagógicas, sociológicas y políticas procurando explicar las posibles causas de este incumplimiento y generar las posibles estrategias políticas que permitieran subsanarlo. Sin embargo el problema persiste, a la vez que se agregan nuevos requerimientos de lectura y escritura a medida que estas prácticas se ven modificadas por importantes cambios culturales que atraviesan las sociedades actuales.
El papel que ocupa la escuela en este juego de acceso/exclusión a la cultura escrita es uno de los temas centrales de este proyecto.
Para eso nos proponemos abordar la historia de la lectura y la escritura desde la perspectiva de su construcción como disciplinas escolares, posicionándonos desde la historia social de la educación y nutriéndonos -a la vez que polemizando- con otras corrientes contemporáneas como la Historia Cultural. El concepto de “cultura escolar”
ocupa en estos debates un lugar central, tanto en referencia al nivel primario como al nivel inicial.
A su vez, el proyecto contempla el análisis de las prácticas no escolarizadas de alfabetización, incluyendo dos objetos que vienen siendo trabajados por diferentes miembros del equipo: las campañas estatales de alfabetización y los contactos de los pueblos indígenas con la cultura escrita.
Escenas de lectura en el contexto de expansión de la cultura escrita en la segunda mitad del siglo XX,
Roberta Paula Spregelburd.
Los libros de lectura contienen numerosos textos e imágenes en las que se representan
“escenas de lectura”. Allí se prescriben determinadas maneras de leer indicando sus finalidades, la organización deseable del tiempo y el espacio para la lectura, los soportes materiales y los comportamientos de los actores. En ese sentido, el libro de lectura representa un componente fundamental en el proceso de escolarización de la lectura a la vez que intenta prescribir prácticas sociales extraescolares.
En este capítulo nos preguntamos hasta qué punto las escenas de lectura que presentan los libros escolares de primer grado que circularon en las escuelas primarias argentinas entre 1955 y 1976 se corresponden con las prácticas sociales de lectura del momento, en un período atravesado por un importante proceso de expansión de la cultura escrita.
Plantearemos que la visión que muestra la escuela acerca de la lectura a través de sus libros no refleja el contexto al modo de un espejo pero las representaciones tampoco se construyen al margen de los cambios sociales y políticos que se operan por fuera del ámbito escolar. Así, la forma en que estos libros representan la lectura constituye una continuidad de las concepciones generadas durante la primera mitad del siglo. Sin embargo, algunos procesos contemporáneos-como el crecimiento de los sectores medios urbanos, la expansión de la industria editorial y el estado del debate pedagógico- no son totalmente ajenos a las escenas de lectura analizadas.
Cultura política y alfabetización de adultos: préstamos y tensiones para una conceptualización compleja.
Roberto Bottarini [email protected]
En el marco del Proyecto HISTELEA venimos ocupándonos de las campañas y políticas de alfabetización de adultos propuestas desde el Estado Nacional entre 1963 y 1976. Encontramos que la interpelación a los adultos analfabetos que realizan los diferentes gobiernos incluidos en el período puede ser interpretada desde las necesidades que surgen de la cultura política en la que se inscribe cada uno de ellos.
Este marco interpretativo nos permite someter a crítica clásicas concepciones sobre la alfabetización de adultos, que pretenden justificar estas iniciativas desde solamente razones de integración social o civilizatorias.
De esta forma, el concepto cultura política resulta del mayor interés para nuestro proyecto.
Las que presentamos aquí serán nuestras primeras indagaciones acerca de este concepto teórico, cuya primera formalización corresponde al libro The Civic Culture, un trabajo comparativo de Almond y Verba, publicado en 1963. Elaborado al interior del pensamiento sociológico de raíz funcionalista como un modo de buscar respuestas a la crisis política de la segunda posguerra en Europa, fue posteriormente sometido a crítica y abandonado por su fuerte impronta estructural-funcionalista y de la psicología conductista y, además, europeísta.
En la actualidad se encuentra revalorizado el concepto de cultura política a partir de su utilización por parte de diferentes ciencias sociales. La antropología, la historia social, la historia política, la historia cultural, las ciencias del lenguaje, las ciencias de la comunicación, la ciencia política, los estudios culturales, entre otras disciplinas, construyen un campo en el que los cientistas sociales desenvuelven diversos enfoques teóricos y metodológicos. Esta renovada conceptualización, tan rica y heterogénea, nos ofrece un fértil pero complejo campo teórico, al que pretendemos aproximarnos en esta presentación.
El Método Crear: el valor de la palabra.
Paula Medela
En los primeros trabajos de investigación nos propusimos indagar sobre la presencia de los fundamentos freireanos en la Campaña de Educación de Adultos para la Reconstrucción (CREAR) llevado cabo en los años 1973 y 1974. No podemos dejar de considerar la influencia de la Pedagogía de la Liberación que sustenta la campaña de alfabetización inspirados en las primeras obras de Freire: “Educación como práctica de la Libertad” y “Pedagogía del Oprimido.”
En este sentido resulta interesante destacar el lugar que ocupa la palabra generadora como práctica social de alfabetización para adultos. La selección de vocablos, que conforman el universo vocabular para iniciar el proceso de alfabetización, presenta la característica de integrar los principios políticos, educativos y sociales de la CREAR.
Forman parte del contexto social del adulto y su simple estructura facilita el proceso de apropiación de la lectura y escritura. También así el componente político a través de la connotación ideológica es otro punto a destacar.
Nos centraremos en analizar el valor de la palabra generadora como disparadora de la reflexión, la organización y la construcción de un movimiento político y social a través de participación activa del adulto.
“El Jardín de Infantes y el acceso escolarizado a la cultura letrada. La configuración histórica de una relación signada por tensiones.”
Rosana Ponce
El Jardín de Infantes, a lo largo de su historia, no tuvo como mandato educativo explicito ocuparse de la enseñanza de la lectura y la escritura. Sin embargo, puede percibirse que, en las luchas y disputas para alcanzar su legitimidad pedagógica - política, el Jardín de Infantes fue adoptando y articulando concepciones o formas diferentes de entender la alfabetización.
Este trabajo intentará vislumbrar ¿Cuál fue el rol que asumió históricamente el Jardín de lnfantes en el acceso escolarizado a la cultura letrada? ¿Cuáles fueron los debates que circularon en torno a la incorporación a la cultura letrada de los niños de Jardín de Infantes en distintos periodos y contextos históricos?
La obligatoriedad, o la extensión de la cobertura de las últimas secciones del Jardín de Infantes, traccionaron en doble sentido: por un lado, se evidenció la búsqueda de formas o modos de procesar la demanda del nivel siguiente (desde concepciones que conllevarían propuestas diferentes tales como el “aprestamiento” y la “articulación”
entre Jardín de Infantes y escuela primaria ) mientras que, al mismo tiempo, el Jardín de Infantes se vio impelido a operar propiciando las primeras prácticas escolarizadas para el acceso a la cultura letrada. Todas estas concepciones y prácticas pedagógico- didácticas, fueron abonadas por las teorías sobre el aprendizaje y la enseñanza que circularon en los discursos pedagógicos de las distintas épocas. Pero también fueron atravesadas por políticas educativas, que propiciaron encuadres que entretejieron tramas más o menos permeables a ciertos discursos pedagógicos y didácticos.
Por otra parte, será preciso considerar, en este abordaje, que los derroteros que llevaron a la inscripción del Jardín de Infantes dentro del sistema educativo argentino, muestran tensiones, articulaciones y debates que de alguna manera develan disputas alrededor de ciertas definiciones sobre las funciones propias del nivel inicial y las preparatorias para la escolaridad primaria.
Intentaremos presentar estos debates, para indagar la relación entre el jardín de infantes y el acceso escolarizado a la cultura letrada.