William Soto Santiago
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Este mensaje predicado por nuestro amado hermano William Soto Santiago
es distribuido completamente Gratis
“Y el Espíritu y la esposa dicen ven, y el que oye, diga:
ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.” Apoc. 22:17
deseo de nuestro corazón. El darnos ese deseo, el transformarnos, depende de Ti.
Señor... ¡Oh, Dios! Te pedimos que ordenes que esas luces misteriosas, que son nuestros cuerpos Teofánicos, reciban la orden de parte Tuya de venir a estos cuerpos terrenales nuestros. Si pudiéramos hacerlo nosotros, Señor, Tú sabes que lo haríamos, pero no somos nosotros que buscaremos esas luces, serán ellas, serán esos Cuerpos Teofánicos que nos buscarán a nosotros para transformarnos. Señor, ¡que sea pronto!
¡Oh, Dios! no queremos estar más aquí en estos cuerpos terrenales.
Queremos estar en el otro Cuerpo, en el Cuerpo Glorificado.
Señor, Tú sabes que seguiremos trabajando en Tu Obra, pero ya sin límites, podremos hacer una mejor labor, podremos trabajar y hacer todo lo que debe ser hecho.
Señor, en Tus manos estamos y en el Nombre del Hijo de David:
William Marrion Branham, Te lo ruego todo, ¡oh, Dios Eterno! Amén, amén.
EL NUEVO TEMPLO Servicio De Carpa 25 de diciembre de 1977
Cayey, Puerto Rico
Muy buenos días amados hermanos. El Señor nos continúe bendiciendo a todos en esta hermosa mañana. Es para mí de grande bendición poder estar nuevamente entre ustedes. Realmente allá en Israel, y en todo esto había un propósito de parte de Dios, y lo estuve entendiendo, y creo que ha sido de gran provecho para mí, y será también de gran provecho para Uds., todo lo que Dios me ha permitido ver en estos días que estuve allá en Israel. No estuvimos tampoco con los brazos cruzados allá. Más bien publicamos los tres mensajes que están en la película preparada para televisión, y fue de grande bendición estar trabajando en las vacaciones. Lo hicimos a través del periódico y salió publicado en hebreo. Así es que de alguna manera le dimos la oportunidad a Dios para que El obrara en cualquier cosa que El quisiera obrar a través del periódico.
Y si nada más pasase en Israel en todo lo que falta de este año, y alguien se atreviese a decir que el hermano Branham dijo de que en el 1977 terminaba el tiempo de los gentiles y Dios se daría a conocer a Israel en el 1977. Si alguien se atreviese a decir que el hermano Branham dijo eso y no se cumplió, nosotros aquí somos testigos de que a través de esos mensajes que se publicaron en Israel, se dio a conocer Dios en Su Venida, en Su Segunda Venida, como el José de los hebreos. Y eso nada más cumple lo que dijo nuestro amado hermano Branham, el cual fue un profeta Vindicado. Y nosotros somos testigos del cumplimiento de las cosas que Dios dijo a través del cuarto Elías. Con lo que fue hecho allá en Israel en estos días, es suficiente para estar cumplido lo que el cuarto Elías dijo.
En esta mañana vamos a leer en el capítulo 22 de primera de Crónicas. Dice así la Palabra de Dios:
Y dijo David: Aquí estará la casa de Jehová Dios, y aquí el altar del holocausto para Israel.
Después...
Pueden sentarse. Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra que hemos leído. Y en esta mañana, nos abra Su Palabra a nosotros, para que nosotros podamos entender lo que todo esto significa para este tiempo presente.
Encontramos que David, el cual fue Rey de Israel Un Rey muy bueno. Ungido por Dios para ese lugar. Para ocupar el trono y para Dios reinar en Israel a través de David. David fue rey y era profeta también.
Porque siempre ese ha sido el plan de Dios. Que el Rey sea un Profeta. Por eso, ese siempre ha sido el plan de Dios.
Por eso fue que en aquella ocasión que Saúl fue ungido como rey, encontramos que no fue en la Perfecta Voluntad de Dios. El Rey era David.
Pero el pueblo se quiso adelantar y entonces David no estaba preparado y Dios tuvo que colocar a Saúl para ser Rey en Israel porque el pueblo pidió Rey. Y como Dios da conforme al deseo del corazón de la persona, conforme a las peticiones del corazón del pueblo, Dios les concedió un rey. Pero ese rey no era un profeta. Por eso fue una cosa rara cuando Saúl estaba en medio de los profetas profetizando. Y se decía: “¿Y Saúl en medio de los profetas?”
¿Profetizando también? Pero si Saúl no es profeta. Pero entonces en la permisiva voluntad de Dios sucedió todo esto y Saúl sin ser profeta, vino a ser rey, y sin ser profeta vino a estar en medio de los profetas y profetizó también.
Todo esto ocurrió por causa del deseo del pueblo. Todo esto desagradó a Dios, pero Dios se lo concedió al pueblo. Y le trajo muchos problemas al pueblo haberle hecho esta petición a Dios, ya que Dios estaba a través de Samuel dirigiendo al pueblo.
Pero al pueblo no lo agradó ser dirigido por un profeta, sino que quería ser dirigido por un político, por un hombre grande, por un hombre de buena apariencia, y no había otro semejante a Saúl. Un hombre muy alto, quizás de seis y medio pies, y tenía buena apariencia. Un hombre joven y fuerte. Cuando lo vio, le agradó. Es que la gente siempre ponen sus ojos en la apariencia física de las gentes y no en lo que Dios tiene dentro de la persona, que es lo más importante. Porque detrás de una apariencia muy bonita, y una apariencia intelectual muy grande, puede estar el diablo. Detrás de una apariencia sencilla de un hombre sencillo, lo cual la mente humana y el ojo humano no puede no puede ver, puede estar Dios. Porque Dios siempre está detrás de la simplicidad. Y eso es lo que la gente pasan por alto siempre.
Pero ahí siempre está Dios.
Nosotros en este tiempo tenemos que ver las cosas simples. Porque si podemos ver las cosas simples, podemos ver a Dios dentro de esas cosas simples. Entonces podemos ver las cosas grandes de Dios manifestadas en simplicidad.
Ahora, encontramos aquí en este pasaje bíblico que tenemos frente a nosotros, lo que David tenía en su corazón hacer. El deseó en su corazón
Te hemos visto obrando de esa manera, aún en este tiempo en que estamos. Ahora, Señor, Te damos gracias y Te pedimos perdón por nuestros errores, por nuestros pecados que hemos cometido a través de la trayectoria hasta llegar hasta aquí.
Señor... Perdónanos... reconocemos que hemos sido culpables, reconocemos que hemos sido rebeldes a Tu Plan, lo cual era para bendición nuestra. Reconocemos que Tu Plan es perfecto y nosotros no lo entendíamos.
Reconocemos, Señor, que hemos estado atrasando Tus Planes, pero Señor, en esta hora nos rendimos a Ti y Te decimos, ¡oh, Dios! “Hágase en nosotros conforme a Tu Voluntad, no como nosotros querramos, sino como Tú quieras.” Sea hecho así, ese es nuestro deseo.
¡Oh, Dios Eterno! en Tus manos estamos, no tenemos más palabras para hablar contigo, ¡oh, Dios! pero Tú entiendes nuestro sentir. Tú entiendes lo que hay en nuestro corazón, Tú entiendes el deseo de nuestro corazón, Señor, y sabemos, Señor, que fuimos nosotros los que Te fallamos en todos los tiempos pasados. Pero Tus Promesas nunca han fallado y nunca fallarán.
Señor, ayúdanos, necesitamos Tu ayuda. Señor, sabemos y reconocemos que si Tú no nos ayudas, pereceremos. Por lo tanto ayúdanos, Señor, en esta hora en donde necesitamos realmente ayuda. Señor, en Tus Manos nos encomendamos, guíanos en todo.
Señor... Tú sabes que deseamos la transformación de nuestros cuerpos, lo cual Tú nos has prometido. Tú sabes que deseamos ser trasladados de aquí, y lo deseamos porque Tú nos lo has prometido, y aún si Tú no lo hubieras prometido, también hubiéramos deseado ser trasladados de aquí. Pero nuestro deseo es un deseo basado en Tu Palabra. Por lo tanto, no es difícil pedir por una promesa que Tú nos has hecho.
Te pedimos Señor, el cumplimiento de Tu Promesa a nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros y transfórmanos, transfórmanos, Señor, en Tus manos estamos... transfórmanos, Señor, transforma nuestros cuerpos. Redime nuestros cuerpos, ¡oh, Dios! no hay otra cosa que podamos desear.
En estos cuerpos terrenales, a diario cometemos errores, pero en el Cuerpo Transformado sabemos que no habrá pecado, no habrá lugar a cometer errores. Y deseamos no faltarte a Ti, ¡oh, Dios! Por lo tanto, Señor, deseamos ser transformados y sacados de esta dimensión.
Deseamos, amamos y pedimos Tus Promesas, ¡oh, Dios! ¡Oh, Dios!
¡qué más podemos decir! ¡Qué más podemos desear! No hay otra cosa que podamos desear en esta hora.
Señor, Tú has dicho, que nos darás el deseo del corazón; ese es el
Te ruego que Tú vengas a ese Nuevo Templo y habites en El. Si faltase algo, pues Señor, déjanoslo ver para terminarlo de hacer en esta hora.
Señor, Dios Eterno, aquí está ese Nuevo Templo, esa Nueva Jerusalén, esa última parte que faltaba de ser terminada. Lo que faltaba en el Trono y entonces estamos en esa Edad del Trono que ha estado siendo construida, Señor.
Señor, Tú sabes cuándo habrá terminado la construcción de esa parte del Templo. Tú sabes cuándo habrá sido terminada la construcción del Trono.
Señor, yo Te ruego en este día, que seguidamente que Tú veas que ha sido terminado todo, Tú vengas y habites en Tu Trono. Te sientes sobre Tu Trono, el grupo de escogidos de esta Edad de la Piedra Angular. Señor, de modo que cada uno de nosotros seamos la Palabra Encarnada en toda la Plenitud.
Señor, en Tus Manos me encomiendo juntamente con este grupo de hermanos que están aquí presentes en este día y los que están en diferentes países, creyendo firmemente y siendo unificados en la Edad de la Piedra Angular.
Dios Eterno, he aquí estamos, ante Tu Presencia. Has conforme a Tu Plan con nosotros, Señor, y cumple lo que Tú has prometido. Si ha sido hecho la parte nuestra, esperamos ver la otra parte Tuya manifiesta en nuestros medios, Señor.
¡Oh, Dios Eterno! En Tus Manos en este día nos encomendamos.
Encomiendo y dedico a Ti este Nuevo Templo en este día, en el Nombre del Hijo de David: William Marrion Branham.
¡Oh, Dios Eterno! ¡Nuestras almas Te alaban y Te glorifican en esta mañana! ¡Gloria a Tu Nombre, Eterno Dios! ¡Santo Tu Nombre para siempre, Señor! ¡Bendito Tu Nombre para siempre, Dios Eterno! ¡Te alabamos y Te glorificamos en este día!
Si hemos llegado, Señor, a la perfección, permite entonces que los que están en la Sexta Dimensión pasen acá y se encuentren con nosotros.
Dios Eterno, que sea rota la barrera que nos separa de ellos.
¡Oh, Dios Eterno! en Tus Manos estamos... en Tus Manos estamos,
¡oh, Dios!
Ahora, ¡oh, Dios Eterno! gracias por Tus bendiciones en todos estos años que Tú has estado guiándonos, gracias por Tus modos que has usado para guiarnos hasta donde estamos. Ahora entendemos que Tus modos son perfectos y que son inmutables y que cuando Tú obras, obras de la misma manera que obrastes en otros tiempos y nadie puede cambiar esa manera.
construir un templo a Dios. Ya que David tenía una buena casa; pero el Arca de Dios estaba bajo una carpa donde Moisés la había colocado.
Pero David deseaba hacer un templo donde esa Arca fuese colocada;
y entonces Natán, un profeta de Dios, estuvo hablando con David. Natán le dijo a David: “Haz todo lo que tú tienes en tu corazón.” Y lo que David tenía en su corazón era construir una casa a Dios. Luego entonces Dios le habla a Natán, ya que David estaba muy entusiasmado e iba a construir la casa para Dios. Entonces Dios le habla a Natán el profeta y le dice: “Ve donde David y dile que él no puede edificarla, dile que el propósito está bueno, pero que él no puede hacerlo porque él ha derramado mucha sangre delante de mí en esta tierra. Ha estado en muchas guerras, ha peleado mucho. Por lo tanto él es un hombre de guerra, entonces él no califica para construir esa casa. Dile que yo le voy a dar un hijo, un hijo de Paz, no un hombre de guerra, y su nombre será Salomón.”
Recuerden que el nombre Salomón tiene que ver con paz, Salomón.
Por lo cual él es el hijo de Paz. Que estaría ¿dónde? En Salem. Que quiere decir Jerusalén. Salomón en Salem. ¿Ve usted? El nombre de Salomón tiene que ver con Salem que es Jerusalén, ciudad de Paz. Por lo tanto necesitaba un rey de Paz. Y entonces ese rey de Paz habría de nacer a través de David.
Ahora, ustedes recuerden que Salomón representaba al Rey de Paz, al Príncipe de Paz, que es el Mesías. Por lo tanto, Salomón tenía que cumplir el tipo, y siendo muy joven fue ungido como rey, porque David mandó a ungirlo como rey. Y David habló con Salomón y le explicó todito el plan que él tenía en su corazón y lo que Dios le había dicho. Y dios le había dicho que su hijo Salomón sería el hombre de Paz que edificaría el templo a Dios.
Por lo tanto, entonces David le explicó todo el plan a Salomón su hijo y le dijo lo que tenía que hacer. Y no solamente eso, sino que David, aunque él no iba a edificar el templo, él consiguió todo el material que iba a ser usado en el templo, oro, plata, bronce, hierro, madera, piedras y todo lo que se necesitaba en el templo, y luego le dijo a Salomón: “Y tú, añádele lo que haga falta a esto.”
Entonces encontramos un buen padre ahí, aún buen hombre de Dios, que deseó hacer una cosa para Dios, una cosa muy buena, pero que no le fue permitido hacerla, hacerle el templo a Dios. Pero le fue dicho que su hijo lo haría. Y él le dio la mano a su hijo de tal manera que le dijo: “A ti es a quien corresponde hacer esto, a ti ha tocado esta bendición, la cual yo deseé, pero no me fue permitido. Peor yo estoy a tu lado. Yo he conseguido los materiales del templo y ahí los tienes.” Y le dice a Salomón: “Levántate y manos a la obra y Jehová esté contigo.”
Un hombre que supo su posición. No se atrevió a ir más allá de lo que Dios le dijo que podía hacer, pero le fue permitido ayudar a Salomón de esa manera.
Por lo tanto, Salomón comenzó el trabajo con los materiales ya allí.
David, el rey anterior, le había preveído todo el material para el templo.
Había hecho provisión para que la gloria de Dios fuera manifiesta en Israel.
Ahora, usted encuentra que todas estas cosas representan cosas espirituales, las cuales tienen que cumplirse. encontramos que si hay un templo en la tierra como el que Salomón levantó, es porque hay un Templo Celestial que Dios posee y que ese templo es el Templo del Dios Eterno, el cual tiene que ser construido. Ahora encontramos que las cosas literales representan cosas espirituales. Y ahora mirando las cosas literales, queremos entonces ver las cosas espirituales que son señaladas ahí. Porque todo es conforme a como está mostrado en lo literal.
Así es que vamos a examinar por un momento estas cosas que están aquí y veremos entonces lo que todo esto significa para nosotros en este tiempo.
Nosotros no solamente nos conformamos con ver el pasado, y ver la Gloria de Dios que fue manifestada allá, ni tampoco nos conformamos con ver el futuro y ver las cosas grandes que Dios va a hacer en el futuro. Mas bien nosotros deseamos ver lo que Dios está haciendo en este tiempo; porque eso es lo que nos es de bendición. Eso es lo que nos ayuda en esta hora en que vivimos, lo que dios está haciendo en este tiempo. Y eso siempre es lo que las gentes pasan por alto y no reciben la bendición que Dios tiene para ellos en ese tiempo.
Por lo tanto en esta mañana nosotros queremos ver lo que Dios tiene para este tiempo, lo que Dios está haciendo en este tiempo, para recibir la bendición que El tiene para este tiempo.
Ahora, quiero leerles en el libro de los sellos, página 10 en adelante.
Vea usted aquí David vio la misma cosa que vimos nosotros.
“David dijo: “No es justo que Uds. me hayan edificado una casa de cedro y el arca del pacto de mi Dios todavía está tras cortinas.” Estas cortinas eran pieles de animales que habían sido tejidas. El dijo: “No es correcto que yo tenga una casa fina y el arca del pacto de mi Dios permanezca en una tienda.” Entonces Dios puso sobre su corazón el edificar un tabernáculo; pero David aunque era un hombre de amor y consagración a Dios, sin embargo, él había derramado demasiada sangre. Ahora David dijo estas cosas en presencia del profeta de aquella edad, quien era Natán; y Natán sabiendo que Dios amaba a David, le dijo: “David, haz todo lo que
fuera de lugar en nuestras vidas y deseamos, Señor, que Tú nos ayudes, nos redargullas en el corazón para que eso que esté mal, salga de ahí. Porque sabemos que somos el Nuevo Templo que ha estado siendo construido, y esta es la parte final del Nuevo Templo. Por lo tanto, Señor; mira hacia nosotros, míranos con Tus ojos amorosos... Señor, y si falta algo... Señor... de ser terminado en nuestras vidas, yo Te ruego que nos ayudes para que sea terminado pronto.
Te ruego, Señor, que apresures Tu obra en nuestras vidas. Apresures Tu Palabra, Señor, en nuestros corazones, para ponerla por obra, para que haga aquello para lo cual Tú la has enviado.
Queremos Señor, ser agradables ante Tu visita. Señor, queremos que Tú mires hacia nosotros, y en el momento que Tú veas que estamos listos, Tú entres Señor a Tu Nuevo Templo en toda Tu Plenitud en cada uno de Tus escogidos. Y entonces, Señor, Tu Gloria sea manifiesta en nosotros, y sea vista por los habitantes de esta tierra, y todos sepan cuál es Tu Nuevo Templo y sean libertados aquellos que aún no has sido borrados del Libro de la Vida. Aunque sean vírgenes fatuas o aunque sean de los 144,000, también sean libertados al ver Tu Gloria manifiesta en Tu Nuevo Templo.
Señor, Dios Eterno, lo único que Te puedo presentar es lo que Tú has puesto en mis manos, este pueblo; este Nuevo Templo, que ha sido construido con el mensaje que trajo el cuarto Elías.
Ahora, Señor, Dios Eterno, yo no sé qué más hacer, no sé qué más decirle, no sé qué más podamos hacer.
Señor, Dios Eterno, mira este Nuevo Templo, como ha ido siendo construido. Ha ido siendo construido con el material que dejó el cuarto Elías, así como David le dejó el material a su Hijo Salomón. Ahora, Señor, con todo lo que ha sido dejado... con todo lo que mi amado hermano Branham ha dejado en sus mensajes predicados, yo he hecho todo lo que ha sido hecho, todo lo que les he predicado a este pueblo ha sido, Señor, lo que fue dejado por el hermano Branham para que fuera usado en esa hora. Señor... y no encuentro qué otra cosa usar. Algunas veces pienso que si se ha acabado ya el material.
Señor, si ya se ha acabado, pues entonces, la Obra ha sido terminados. Entonces no sé qué otra cosa hacer, no sé qué otra cosa predicar, Señor.
Señor, lo que ya ha sido hecho, y el pueblo ya ha oído Tu Palabra, yo lo encomiendo en Tus Manos. Señor, mira hacia ese pueblo, Señor, mira hacia esa Obra, hacia ese Nuevo Templo que ha estado siendo construido.
Si Tú ves que el trabajo ha llegado a la Perfección, entonces, Señor,
saber que ya estamos listos. Cuando Dios me lo diga, yo se lo haré saber a ustedes; y eso será de seguro en algún mensaje que comenzará y no sabremos cuando termine. Porque habrá regocijo en nuestras almas y hasta podría ocurrir hasta la transformación nuestra.
Bueno, una vez, en Semana Santa, no sé si fue en el 75, luego de predicar un mensaje titulado: “LA NOVIA HA RESUCITADO Y EL NOVIO HA RESUCITADO.” Eso fue en Semana Santa. Fueron dos mensajes el mismo día. Uno fue como a las 6 de la mañana y el otro fue como a las 10 de la mañana. Cuando terminamos ese segundo mensaje y comenzamos a adorar a Dios, yo creía que íbamos a ser transformados y raptados. Sentí la transformación y el rapto tan cerca que casi lo podía palpar. Yo realmente lo creí. Esto sucedió en Ponce, y la misma experiencia la tuvieron los hermanos.
Yo quisiera nuevamente tener esa experiencia; no la experiencia que vamos a ser transformados, sino la experiencia de estar siendo transformados. Un día de estos va a suceder. El hermano Branham dijo: “Un día de estos vamos a sentir ese cambio, vamos a notar como el pelo canoso va a ser cambiado, cómo las arrugas se va a ir y cómo vamos a ser rejuvenecidos.” Si El dijo que lo íbamos a sentir, yo estoy deseoso de sentir ese cambio. Y estoy deseoso de ver ese momento que llegue para nosotros.
Desearía que fuera un día de Culto en donde todos estuviéramos aquí adorando a Dios y escuchando Su Palabra. Me hubiera gustado que fuera hoy, como a ustedes también, pero todo depende de parte de dios. Cuando El vea que estamos listos y que El decida hacerlo en ese momento.
Bueno, vamos entonces a estar puestos de pie un momento, vamos a orar a Dios. Yo no sé qué más nos falte por delante, pero Dios sabe qué nos falta por delante, y en este día yo quiero orar por todos, presentarlos delante de Dios en este último culto del año, para que Dios nos ayude y vea en cada uno de nosotros cómo estamos delante de El y nos deje saber qué está mal para arreglarlo. Y nos deje saber si ya hemos arreglado todo, nos deje saber que ya todo está bien para todos los que han arreglado todo. Yo creo sinceramente que los que con sinceridad han arreglado todo, conforme a la Palabra, que todo está bien delante de Dios. Oremos a Dios.
Dios Eterno, he aquí ante Tu Presencia vengo juntamente con este Nuevo Templo, que Tú has dicho que levantarías en este tiempo final.
Señor... Mira Tu... mira cada uno de nosotros aquí y a través de los diferentes países los cuales están en el Mensaje de la Edad de la Piedra Angular. Míranos a cada uno, Señor, y déjanos saber cómo Tú nos ves, Señor. Deseamos saber cómo Tú nos ves, deseamos saber si aún que da algo
está en tu corazón, porque Dios está contigo.” ¡Qué cosa tan tremenda,
“Has todo lo que está en tu corazón, porque Dios está contigo!” Entonces en aquella misma noche mostrando la consagración de David al amor de Dios, y luego esa misma noche, sabiendo que estaba en error y no podía obtener permiso para hacerlo, Dios tuvo suficiente gracia para bajar y hablar con Natán. Yo siempre he amado estas palabras: “Ve dile a David mi siervo: ‘te he tomado de la majada.” Sí, en verdad él no era nada.
Yo quisiera aplicar eso por un momento...(Y eso es lo importante siempre, saber la aplicación de la historia bíblica, la aplicación para el día presente, porque de otra manera lo único que Ud. sabe es la historia del pasado, pero no sabe lo que representa eso para el presente, pero siempre es bueno saber la aplicación para el presente de las cosas que ya han pasado) ...Yo quisiera aplicar eso por un momento. “Te tomé de la nada y te di un nombre; tú tienes un nombre como los hombres grandes que están en la tierra.” Yo quisiera aplicar eso en una manera reservada, pero al mismo tiempo para establecer un punto. (Y eso es lo que nosotros queremos ver en esta mañana: lo que está siendo establecido aquí por el cuarto Elías) Yo estaba pensando que hace unos cuantos años yo me encontraba aquí en la ciudad y nadie quería tener nada que ver conmigo, nadie me amaba; yo amaba a las personas, pero nadie me amaba a mí por razón de la historia de mi familia. No digo eso en deshonra a mis preciosos padres. ¡Cómo arde en mi corazón el deseo que mi mamá pudiese haber vivido para entrar en este nuevo santuario hoy! Muchos de aquellos que dieron de su dinero para ayudar en la construcción... Quizás en esta mañana Dios les permita asomarse por el balcón.
Pero la verdad es que la familia Branham no tenía un nombre honrado por aquí por razón de que tomaban mucho. Nadie quería tener contacto conmigo, y me acuerdo de haberle dicho a mi esposa no hace mucho: “Estoy recordando los días cuando no podía conversar con nadie, nadie me tomaba en cuenta; pero ahora, tengo que esconderme para descansar un poquito.” Y ahora el Señor nos ha dado este gran lugar y ha hecho todas estas cosas tan magnificas. El, además de darme un nombre despreciado, también me ha dado un nombre semejante al de los hombres grandes; y me ha conquistado los enemigos dondequiera que sea. Nunca ha habido algo que pueda hacerme frente, por dondequiera que voy. Cuan agradecido estoy por eso; y ¿cómo podía yo imaginarme cuando todavía siendo un niño mal vestido y estando en la escuela Ingramville, aquí a dos cuadras, siendo la causa de todo desprecio y burla por estar vestido tan haraposo; y en aquellos días cuando el agua se congelaba en invierno, yo
venía a patinar sobre el hielo en este pantano, pero cómo podía yo saber que debajo de este pantano estaba una semilla de lirio que florecería como hoy la vemos? Y ¿cómo podía saber que no teniendo ni con quién conversar, que a pesar de eso, El me daría un nombre que sería honrado entre Su pueblo?
Ahora Dios no permitió a David construir el templo; él no lo pudo hacer; pero Dios le dijo que “de tu simiente levantaré uno quien construirá el Templo, el cual será un Templo Eterno, y sobre tu hijo, el Hijo de David, será un Reino Eterno, el cual El controlará.” Salomón, el hijo de David, según la carne, construyó una casa para el Señor, un templo. Pero cuando vino la verdadera Simiente de David, el Hijo de David, El dijo que vendría un tiempo cuando no habría una piedra sobre otra de aquel templo, pero El trató de mostrarles otro Templo. Juan el Revelador en el libro de Apocalipsis vio este Tabernáculo, en Apocalipsis capítulo 21. El vio el Nuevo Templo descendiendo del Cielo, dispuesto como una esposa ataviada para su marido. Entonces una Voz procedía del Templo:
Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será su Dios con ellos.
Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas son pasadas. (Apocalipsis 21:3_4).
Entonces el verdadero Hijo de David, el cual veremos con más detalles en los mensajes de esta semana, vendrá a Su Templo, el Templo de Dios, el Tabernáculo Verdadero, el cual El ha ido a construir ahora, como dijo en Juan capítulo 14: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay, y yo iré... (¿Qué quería decir con eso? Que ya estaba preordenado). Y yo iré a preparar un lugar para vosotros y entonces volveré para recibiros a mí mismo.” Y desde luego, nosotros sabemos que eso será en la gran edad que está por delante; entonces la Verdadera Simiente de David, Jesucristo, tomará el Trono y allí gobernará sobre la Iglesia como Su Novia en la casa con El y también sobre las doce tribus de Israel por toda la eternidad.
Entonces, estos lugares... Así como David no pudo construir el Verdadero Tabernáculo de Dios porque no estaba preparado para ello; él no podía hacer nada siendo un mortal que había derramado sangre. Así es también hoy con nosotros, no estamos preparados para construir el Verdadero Tabernáculo de Dios. Hay uno solo que lo puede hacer y aun está ocupado en su construcción ahora mismo. Pero este tabernáculo, juntamente con el templo que edificó Salomón y los demás, son lugares de adoración a Dios, pero lugares temporales hasta que llegue la hora cuando el Verdadero
Sabemos la hora en que estamos. Han estado cumpliéndose muchas cosas. Sabemos que un sin número de cosas han sido cumplidas. Han sido mencionadas en diferentes mensajes. Aun en el de este día también han sido mencionadas algunas. No sé si algún día podamos enumerarlas toditas una a una, pero las sabremos una a una, si nos podemos a meditar en la Palabra.
Así es que en esta mañana ha sido para nosotros un día realmente de Navidad, porque Navidad es tener a Cristo adentro. Eso es más grande que las tradiciones que están haciendo. Apártese de las tradiciones porque las gentes con las tradiciones han invalidado la Palabra de Dios. Así lo hicieron en aquel tiempo y así lo hacen en este tiempo. Lo primero es que Jesús no nació en este tiempo. ¿Y cómo la gente puede creer eso? ¿Cómo la gente satisfacerse en una tradición como esa? ¿Cómo la gente le gusta que los engañen? En vez de conseguir la verdad y quedarse con ella; pero así son las gentes porque están sujetas a la quinta dimensión; pero cuando han sido libertadas, entonces son realistas y se quedan con la Palabra. Pero los tradicionalistas son esclavos del comercio en estos días. Todo lo que se han ganado, los bonos que les dan, los gastan en las tradiciones y en las fiestas que no valen nada; con las cuales en vez de agradar a Dios, lo que hacen es desagradar a Dios y violar la Palabra de Dios.
Bueno, no se ahora como terminar, ya que es el último mensaje de este año. El domingo será el primero, si es que no ha pasado nada de parte de Dios, si es que no ha llovido algo más que fango y fuego. Yo desearía que pasara lo que está dicho que va ha pasar, con la bendición que hay para el pueblo de Dios. Por lo tanto, nuestro deseo es que pase todo lo que debe pasar, aunque unos van a ser bendecidos. Será de bendición para algunos y de maldición para otros. Así es cuando Dios promete algo. Es de bendición para el pueblo que está preparado, pero es de juicio y maldición para los que no están preparados. No podemos hacer nada con respecto a eso. Todo lo que podemos hacer, es pararnos del lado bueno para recibir la bendición, porque nosotros EL NUEVO TEMPLO DE DIOS, en donde Dios ha prometido morar. Y ese Templo ha estado siendo terminado en estos días. Está recibiendo los últimos toques. Por lo tanto, a mí me gustaría oir a Dios que me diga: “Ya el pueblo esta listo.” Por que si El me llega a decir así, eso significa mucho para mi. Eso significa que el tiempo para ser transformado, el momento para transformación, no puede detenerse más.
Los santos que están en la otra Dimensión no podrán detenerse más allá y tiene que ser llamados. Por lo tanto, me gustaría oir a Dios que me dijera así, me gustaría oír a Dios que me hablara de ustedes de esa manera, y que hablara también de mi de esa manera. Me gustaría lo mismo que ustedes,
ayudarles. Así que esperamos este año terminar con todo lo que haya que terminar. Y para el Año Nuevo, entonces empezar de nuevo y esperar. No caer en los mismos errores, no caer en las mismas falta, sino que Dios nos ayude a vivir como debemos vivir. Si estamos aquí, o si no estamos aquí, entonces ya no va ha haber problema.
Yo estaba preocupado con ustedes en mi ida hacia Palestina. Yo sabía que iba a salir y sabía como iba a salir, pero yo mismo no sabía cómo iba a regresar. Pero regresé como me fui. Con las mismas canas y con la misma forma de ser, aún en la predicación ustedes lo pueden notar, pero vengo con una experiencia nueva de parte de Dios. Yo no sabía qué pasaría por allá. A mí mismo me hubiera gustado venir más joven. Pero no fue así.
Yo no sabía. Yo les dije a ustedes, no sé qué pasará, yo voy de vacaciones; si Dios quiere hacer algo, voy preparado, llevo hasta el intérprete. Y el hermano Adalberto también. Así es que fuimos preparados en la parte ésta que podíamos ir preparados. Y aun hasta por el periódico hicimos algo. No sabemos qué Dios haya hecho con eso que fue publicado. Pero yo fui aun dispuesto a que Dios hiciera lo que quisiera hacer sin oponerse a nada. Así es que para mí, venir como vine, fue bueno; si venía más joven, era mejor. Así es que para mi no había problema. Y yo creo que ustedes también entienden estas cosas. Para nosotros las cosas son buenas o buenisímas. Nosotros a las cosas malas le conseguimos el lado bueno. Y decimos, todas las cosas obran a bien para nosotros.
Así es que ya vemos estas cosas y estamos contentos en estos días.
Yo realmente deseaba pasar estos días aquí, si Dios no tenía nada para hacer allá, porque no me gusta estar con los brazos cruzados, pudiendo estar aquí con ustedes. Bueno, y aquí estamos, y ahora, si Dios nos transformara por acá, pues entonces nos iremos toditos hacia allá. Así es que no va ha haber problemas. Ustedes saben que después de la resurrección, hay como 30 días y no es para estar con los brazos cruzados, y esos son los días de la transformación; y entonces lo que no podamos hacer ahora mientras más tarde, más grande será. Mientras más tarde, más glorioso será. Así es que no nos preocupa eso. Sino podemos hacerla en estos cuerpos, lo haremos en el otro. Y si no podemos ir dos o tres nada más allá, para ser lo que se va ha hacer, nos vamos toditos en el otro cuerpo. Así que si con uno solo no funciona, pues nos los llevará a todos. Aunque uno solo sea el que predique;
pero será en la transformación entonces. Y entonces no habrá problemas de que si no tengo dinero para el pasaje o en cuanto a lo que vamos ha hacer allá. Ya sabremos que hacer y como ir para allá. Así es que entonces contentos por todas estas cosas.
Tabernáculo sea establecido sobre la tierra y la justicia reine de cielo a cielo y no haya más llanto. No habrá ningún culto funerario en aquel Tabernáculo, ni habrá más matrimonios, porque será un solo Matrimonio por toda la eternidad. ¡Qué tiempo será!
Pero propongamos en nuestros corazones hoy que en conmemoración y en espera de aquel Tabernáculo, nosotros nos caractericemos por Su Espíritu hasta tal grado que podamos adorar en este lugar como si estuviésemos en aquel lugar, pero esperando la venida de ese Tabernáculo.”
Ahora, ustedes pueden notar ahí que el tabernáculo que Salomón construyó representa un Nuevo Tabernáculo donde Dios estará. El cual el hijo de David fue a preparar y entonces cuando ya esté todo preparado, la Promesa es que El regresa como Hijo de David en medio de Su pueblo. Y entonces llega el tiempo. ¿Para qué? Después que esté todo edificado, llega el tiempo para la edificación de ese Tabernáculo. Por lo tanto, a través de las edades de la Iglesia, ha estado aconteciendo algo muy importante que nosotros no debemos pasar por alto porque nos fue dicho que si este tabernáculo terrestre se deshiciese, tenemos no eterno de parte de Dios, el cual El fue a construir. ¿De qué está hablando El? El está hablando de otro lugar de morada. Nosotros tenemos este lugar de morada, este templo pero este es un templo temporero.
Por eso es que aquí se viene a vivir en estos cuerpos por un corto tiempo. Pero tenemos promesa de parte de Dios de que El fue a construir uno Eterno, y El dijo: “Si me fuere y os preparare lugar volveré nuevamente para que donde yo estoy, ustedes también estén.” Esa es la Promesa de parte de Dios para nosotros. Este es el tiempo para El regresar.
El promete que El vendrá a Su Templo, como leímos aquí a través del profeta, el cuarto Elías, él dice: “Entonces el Verdadero Hijo de David, el cual veremos con más detalles en los mensajes de esta semana, vendrá a Su Templo, el Templo de Dios, el Tabernáculo Verdadero, el cual El ha ido a construir.”
Ahora, ustedes pueden ver a dónde El promete venir en Su Venida.
Sabemos que Ese Tabernáculo es la Nueva Jerusalén. Y esa Nueva Jerusalén es la Novia del Señor, la Verdadera Novia del Señor. Y El promete venir
¿dónde? a Su Novia. Porque esa Novia es el Tabernáculo de Dios. Es el templo de dios que El ha estado construyendo a través de las edades pasadas:
primera, segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta y séptima edad. Y cuando llega este tiempo, en donde todas estas partes ya han sido construidas...
Encontramos que el Cuarto Elías dice que él es como David. Que
teniendo un nombre que era un nombre despreciado por todas las genes, ha sido colocado por Dios en tal lugar, de tal manera que el pueblo de Dios honre ese Nombre. El no era nada, pero Dios lo hizo grande. El y el nombre que él llevaba. Porque en él fue colocado el Nombre de Dios. Y para los hijos de Dios, sabemos que él es grande delante de Dios. Por eso delante de nosotros también él es grande.
De todos modos los profetas del pasado, no ha habido ninguno mayor que él. Solamente al nivel de él, solamente estaba Jesús en Su Primera Venida, y luego el Cuarto Elías, y luego a ese mismo nivel solamente son tres manifestaciones a ese nivel. La Primera Venida del Señor y la Segunda Venida del Señor con Moisés y Elías. Fuera de eso no ha habido una cosa más grande en los tiempos pasados. Son las tres grandes manifestaciones de Dios.
Por lo tanto, podemos ver que el Cuarto Elías hizo como David: Que todo el material que se necesitaba para la construcción de la Edad de la Piedra Angular, y todas las personas que necesitaban ser colocadas en esa edad, fueron recogidas por el cuarto Elías. Todo ese material fue recogido por el mensaje del Cuarto Elías. Y fueron sacados de los diferentes lugares y colocados en un lugar donde pudiesen ser tomados para ser edificados en la Edad de la Piedra Angular.
Por eso el Cuarto Elías dijo que somos piedras. Pero él dice que se necesita un albañil, lo cual representa un Profeta, para cortar esas piedras y colocarlas en la posición que deben ser colocada. Porque David consiguió todo el material y lo colocó frente a Salomón. Y le dijo: “Ahí está el material, pon manos a la obra. No te detengas y construye la casa de Dios.”
Y ahora en este tiempo, encontramos que todo lo que se necesita para la construcción de la Edad de la Piedra Angular, para la edificación del grupo de este tiempo, todo el material que se necesitaba, ha estado aquí en la tierra.
El Cuarto Elías hizo como David: Que consiguió todo lo que se necesitaba y después le dijo a Salomón: “Y a esto añádele lo que necesites.”
Por lo tanto Salomón no tendría que añadir tanto a lo que ya David había traído. Pero David le dijo: “Si acaso te hace falta algo más, consíguelo.”
Ahora, encontramos que eso es lo que ha estado pasando. Eso es lo que el Cuarto Elías nos quiere mostrar ahí. El dice: “quiero aplicar esto de una manera reservada, pero para establecer un punto.” Por lo tanto, eso es lo que deseamos ver esta mañana. Qué fue lo que él aplicó de una manera reservada y cuál fue el punto que él estableció ahí. Porque aquí estamos hablando del Nuevo Templo. No estamos hablando del templo de Salomón. Pero aquel templo fue tipo y figura del Nuevo Templo, el cual es la Nueva Jerusalén, la
reconocemos. No hay personas grandes entre nosotros. Todos somos iguales, todos necesitamos de Dios, y esperamos recibir también de Dios todas las bendiciones que El nos tenga.
Así es que todos estos consejos que le he hablado en este mensaje, porque es un mensaje sencillo, EL NUEVO TEMPLO, y siendo nosotros ese NUEVO TEMPLO, pues yo les estoy hablando de nosotros mismos. Y aunque hablo de nosotros mismos, estoy hablando la Verdad, porque estoy diciendo lo que Dios dice en Su Palabra. No estoy hablando de mí mismo, ni estoy hablando de ustedes mismos, estoy diciendo lo que Dios dice de nosotros. Y nos gusta saber lo que Dios dice de nosotros. Y ustedes han notado que Dios dice muchas cosas buenas de nosotros en Su Palabra, pero también habla muy duro cuando nosotros actuamos mal. Así es que así es el Amor Divino, nos deja ver la realidad de nuestras vidas para que no nos hagamos de ilusiones, sino que seamos realistas y nos enfrentemos al reto de la hora en nuestras vidas. Sea sincero. Usted necesita ser sincero en esta hora.
Sin sinceridad usted nada puede hacer. La sinceridad no es todo, pero sin sinceridad no hay nada. Así es que sea sincero en todas las cosas.
Los ministros que estamos aquí, estamos aquí para ayudarles a ustedes. Si usted puede ver algún amigo, nosotros somos esos amigos de ustedes. Y si nosotros como ministros podemos ver algunos amigos, ¿Sabe quienes son esos amigos que nosotros vemos? Ustedes. Por lo tanto, no estamos aquí como ayudadores para ayudarnos los unos a los otros. Para salir lo más pronto posible de esta dimensión terrenal, para ser transformados y disfrutar de todas las bendiciones eternas que Dios tiene para nosotros. Ese es el propósito. No hay otro propósito en nosotros. Y en ustedes tampoco creo que haya otro propósito cuando ustedes vienen aquí. Venimos aquí entonces con un propósito, y ese propósito es el propósito de Dios, porque somos el Nuevo Templo de Dios. ¿O no sabéis que somos Templo del Espíritu Santo? ¿Lo sabemos? Sí que lo sabemos. Así es que Dios ha estado edificando ese Templo, el Hijo de David lo ha estado edificando, y ya está terminado casi todo. Somos los últimos que faltamos. Bueno, algún veremos lo que Dios va ha hacer con ese Templo. Hará que todos vengan y adoren delante de los pies de ese Templo. Porque para eso es el Templo. Para que se venga a ese Templo a adorar. Entonces ellos vendrán a adorar delante del Nuevo Templo de Dios.
Bueno, Dios nos bendiga en este día, Dios nos guarde y nos ayude ; y que cualquier otro problemas o los problemas que falten de ser resueltos, sean resueltos en esa armonía de Amor Divino. Y usted teniendo confianza para que sea resuelto todo. Porque de otra manera nada podemos hacer para
Queremos estar en la Palabra, que es el lugar seguro. En toda la Palabra. Y sabiendo que Dios se ha agradado de nosotros y nuestros problemas han sido resueltos.
Yo espero que después de haber oído ustedes todas estas cosas y aún las cosas duras que les he dicho, ustedes entiendan estas cosas. Yo sé que algunos me dirán: hermano Soto, más duro merecemos nosotros. Pero con las cosas que les he dicho, no se las he dicho para ofenderlos, se las he dicho en Amor Divino, y ustedes saben que es la Verdad, y no se lo puedo ocultar.
Cómo voy yo a ocultar estas cosas y después irme a hablar con otra persona y decirle que ustedes son unos hipócritas o que actuaron hipócritamente en algunas ocasiones. Cuando trataron de arreglar algunas cosas en algunas ocasiones que no fueron sinceros. A nadie le gusta que hablen por detrás,
¿verdad? Y como a ustedes no les gusta, tengo que hablarles de frente.
Decirles la Verdad para ayudarles. Ustedes saben que es para ayudarles. Sino fuera para ayudarles, cogía y le sacaba el dinero a ustedes y me quedaba callado, y le daba falsas esperanzas. Pero no, tengo que decirles la Verdad, aunque ustedes no me ayuden ni con un centavo. Pero estaré delante de Dios como un ministro responsable. Y ustedes tendrán sobre sus hombros toda la responsabilidad de las cosas que han oído. Entonces podré decir que de vuestra sangre yo estoy limpio. Porque les he dicho las cosas que debería decirles. Y no se las he dicho regañándoles. Yo no vengo a regañar a nadie aquí. Porque yo tengo faltas como ustedes. Y así de la misma manera como yo me siento conmigo, yo me siento con ustedes. Como deseo que Dios me ayude a mi para caminar cada día mejor, deseo que Dios le ayude a ustedes también. Y por eso les traigo la Palabra.
Ahora, ustedes son testigos que en todas las veces que les he predicado, lo hecho con sinceridad. No lo he hecho en actitud de pelea, ni por tirarle a otro grupo, o a otros ministros de otros países, o de Puerto Rico, sino que lo he hecho con sinceridad, sabiendo que lo que les estoy diciendo es la Palabra de Dios para beneficio de todos ustedes. Tampoco he hecho acepción de persona, sino que la bendición de parte de Dios se las he traído para todos. Todo lo que Dios me ha dicho que le diga a ustedes, se lo he dicho y espero que todas las demás cosas que El me haga saber para decirle a ustedes, espero decírselas también sin miedo, sino en sinceridad. Y espero que ustedes sean entendidos para saber que no importa de la manera que yo hable, lo que Dios me de para hablar, lo estaré haciendo de todo corazón, con el mejor deseo para ustedes, para el beneficio de todos ustedes. Así es que seguiremos adelante en lo que Dios nos tenga. Todos deseamos y necesitamos de Dios. Yo soy el primero y ustedes también. Y así lo
cual es la Novia del Señor.
Por lo tanto, encontramos que todas aquellas cosas de aquel tiempo representan cosas espirituales en este tiempo. Y encontramos entonces que el Cuarto Elías supo la bendición que le tocó a él. Pero también supo la bendición que había más adelante para otra persona que habría de venir que sería como Salomón, un Rey de Paz; un Hijo de Paz, pero que saldría de él.
Siendo la cosa en lo espiritual, nada tiene que ver con la cosa material. Nada tiene que ver con los hijos literales, más bien tiene que ver con los hijos espirituales y de todos los hijos que David tuvo, Salomón fue el hijo de Paz, el cual fue predestinado para levantarle el Templo a Dios, lo cual David no pudo hacer... Pero David reunió todo el material que se iba a necesitar. Así pasó también con el cuarto Elías. El fue representado por David. Y todo lo que él hizo para este tiempo fue conseguir el material que se iba a usar en este tiempo para la edificación de la Nueva Jerusalén, o sea la Novia del Señor de este tiempo.
Por esa razón entonces podemos ver que todo el material que hemos estado usando, es el material que trajo el Cuarto Elías, es el material que David reunió. Tenemos oro, plata, bronce, hierro, de todo, para la construcción en esta hora. Y cada uno de nosotros somos piedras vivas y hemos estado siendo cortados, bien cortados; para ser acomodados en el lugar que tenemos que ser acomodados en el lugar que tenemos que ser acomodados.
Por eso es que las piedras que corresponden a la Edad de la Piedra Angular, o sea, las personas que les corresponde estar en la Edad de la Piedra Angular, han tenido que ser cortadas de cierta manera. Por esa razón, entonces hemos visto cómo Dios ha estado cortándonos, moldeándonos de tal manera, no de la manera que correspondió para las edades pasadas, sino para la Edad que nos corresponde a nosotros, la Edad de la Piedra Angular.
Ahora encontramos que hemos sido cortados por la Palabra.
Ahora, escuchen bien, el Cuarto Elías pregunta. ¿Cómo Dios corta a su pueblo? ¡Por profetas! A través de profetas el corta a su pueblo. Así que ya entonces podemos ver el plan de Dios. Ahora, vemos que David era profeta y también sabemos que Salomón era profeta. Y eran reyes también.
Eran profetas y eran reyes también. Por lo tanto podemos ver el tipo perfecto para la Obra que Dios tenía para este tiempo final. Por esa razón el Cuarto Elías decía: “¡Viene José! ¡Viene José!” Luego de haber dicho la historia de José. La cual historia nos muestra, al final de la historia, José sobre el trono y luego dándose a conocer a sus hermanos, a sus once hermanos.
Por lo tanto, el profeta vio todo eso, él dijo: “Señor, si Tú me das un
hijo, yo le pondré por nombre ‘José.’ Deseo tener un hijo para ponerle ese nombre.” Dios le dio ese hijo y le puso ese nombre en conmemoración y en honor a José. Porque José representa a Jesucristo. Un tipo perfecto. Por lo tanto, fue puesto ese nombre en honor a Jesucristo. Mostrando ahí la Venida del Señor; la Segunda Venida como el José de los hebreos y como el José de los escogidos gentiles. O sea, como el Esposo de la Novia gentil con dos hijos.
Ahora, queremos ver todas estas cosas, porque todas estas cosas literales representan las cosas espirituales que Dios ha estado haciendo en este siglo veinte. Así es que podemos ver estas cosas y podemos ver la hora en que estamos viviendo. Ahora, recordemos que ese Templo, ese Nuevo Templo, no es un templo literal, es un Templo espiritual que ha estado siendo construido. Y luego de terminar la construcción de ese Templo, luego de ser colocada la Piedra Angular de ese Templo, encontramos que en este tiempo final es el tiempo de la dedicación de ese Templo para que Dios venga a morar en toda Su Plenitud en ese Templo.
Encontramos que el lugar donde Dios fue a morar fue en el lugar Santísimo, lo cual representa el grupo escogido de este tiempo final. Ese es el lugar donde Dios vendrá a morar. En los demás grupos de las edades pasadas, Dios no estuvo en toda Su Plenitud morando en ellos. Porque el lugar de morada de Dios es el lugar Santísimo, como fue representado allá en el Templo de Salomón. Y eso es lo que está prometido para este tiempo. Por lo tanto, cuando todo haya sido terminado y el Templo esté listo, la última parte del Templo, o sea la más importante, encontramos que será dedicado a Dios y entonces Dios entrará en toda Su Plenitud en ese Templo espiritual y ese será el Templo que El usará en el Milenio y por toda la Eternidad.
Por eso es que nos dice la Escritura en Apocalipsis 21, que allá no había templo literal. ¿Ve? No había templo literal allí. ¿Por qué? Porque el Cordero era el Templo. Ahora, muchas personas han pensado que va a haber un Templo literal allá o que en el Milenio va a haber un Templo como el que Salomón levantó, y que será restaurado en este tiempo final; pero no se dan cuenta que ese Templo que será ungido, que es el Santo de los Santos, que es el Templo que estará en el Milenio, es la Nueva Jerusalén que son los escogidos de Dios.
Porque somos Templo del Espíritu Santo y ese es el Templo donde Dios morará por toda la Eternidad. Ustedes encuentran que antes de Adán caer, usted no encuentra un Templo como el que Salomón hizo; eso vino después.
Por lo tanto nosotros sabemos que somos ese Templo que Dios ha
los que la pervirtieron y la usaron para provecho de ellos y para engañar a los demás, no han calificado para ser ministros de la Edad de la Piedra Angular.
Quedan entonces fuera del ministerio. Del ministerio cayeron. No pueden ser levantados; porque le añadieron o le quitaron a la Palabra de Dios; no son dignos de ser ministros en la Edad de la Piedra Angular. Pueden hacer lo que quieran, pero delante de Dios no cuentan como ministros de la Piedra Angular.
Bueno, estamos hablando del Nuevo Templo. Fíjese, el Templo tenía ministros, pero cuando viene un Nuevo Templo, vienen nuevos ministros.
Así es que todo ha sido cambiado. Estamos en el tiempo del Ministerio según el Orden de Melquisedec y del Reinado según el Orden de Melquisedec. Así es que encontramos la hora en que estamos viviendo y deseamos que Dios nos ayude en esta hora. Cada uno de nosotros tenemos libre albedrío; somos libres para vivir de acuerdo a lo que hay aquí en el corazón suyo. De acuerdo a lo que hay ahí, usted va a vivir. Su vida exterior es una manifestación de la vida interior que usted tiene. Yo no podré ver lo que usted tiene por dentro, pero yo podré ver lo que hace lo que usted tiene por dentro. La vida que usted vive dice lo que usted tiene por dentro. Porque el árbol es conocido por el fruto que lleva. Así es que no podemos dejarnos engañar ni engañarnos a nosotros mismos. Tenemos que ser realistas. Yo siempre le he dicho que tenemos que ser realistas. Yo soy realista para enfrentarme siempre a la realidad del día presente y pedirle a Dios la ayuda para afrontar la realidad que debo vivir en el día que estoy viviendo. Y así también ustedes sean realistas.
EL NUEVO TEMPLO, ese es el tema de esta mañana. Esperamos que ya pronto esté listo. Tenemos que ser realistas. Si faltase alguno de entrar de lleno al mensaje, tenemos que ser realistas y saber que eso puede aguantar el Plan de Dios. Sabemos que el juicio de Dios no cayó sobre Sodoma y Gomorra hasta que Lot y su familia salió de Sodoma y Gomorra. Fue aguantado por algunas horas, pero de todos modos cayó después. Y los que aguantaron el juicio, por salir a última hora, lo perdieron todo, y salieron huyendo y temblando. Así es que esperamos que si alguno de los escogidos, no haya cuadrado con el mensaje correspondiente para este día, algún escogido de algún país, Dios los ajore y los haga salir y los haga cuadrar con la Palabra, aunque se pierdan todas las propiedades que tengan. ¿Para qué esperaron demasiado tarde? Si hubieran actuado a tiempo, hubieran utilizado algo en la Obra de Dios; pero por salir a última hora, lo perderán todo. Así fue con Lot y su familia. Es más, Lot hasta perdió a su mujer. Así es que el juicio está para caer y queremos estar preparados nosotros en lugar seguro.
tenemos que ser realistas, aunque nos desgarremos por dentro de amor.
Tenemos que ser realistas, aunque nuestro corazón sangre de amor por ellos.
No podremos dejar de amarlos; pero tenemos que ser realistas y saber que la realidad de ellos es ésa.
Y aun tenemos que ser realistas en las palabras que los apóstoles nos dijeron con relación a esa clase de personas y a esa clase de ministros que han destruido o han tratado de destruir al Pueblo de Dios. Y es ¿qué? los apóstoles decían que a esa clase de personas no se les podía decir bienvenidos. Y eso es duro para una persona que uno ama. Que uno no podía participar de la levadura de ellos. Eso era dura en aquellos días. Pero nosotros leyéndolo en la Biblia no nos parece que era tan duro, pero cuando tenemos que enfrentarnos a experimentar esos días, entonces sí sentimos que es duro. Personas que uno ame, que han llenado los requisitos para ser declarados por la Palabra de Dios, falsos ungidos, falsos profetas. Entonces el resto que le corresponde a esa clase de personas, también tiene que ser aplicado. Entonces esa parte es dura: Reconocer esas cosas y ponerlas por práctica. Al no practicarlas, entonces la responsabilidad es de la persona. Si tales personas, entonces abren las puertas para ese tipo de personas que han pervertido la Palabra de Dios, entonces lo que les pase, los culpables son ellos, por haber hecho contrario al consejo de Dios. Entonces no importa lo que les pase a las personas que no sigan el consejo de la Palabra, la responsabilidad cae sobre sus hombros, y las personas que actúen mal, seguirán acumulando condenación para ellos.
Así es que sabiendo todas estas cosas, tenemos que saber que estamos viviendo una realidad. No se haga de ilusiones, viva la realidad que nos ha tocado vivir. Y tome las precauciones Bíblicas que usted siempre tiene que tomar. ¿Por qué? Porque si usted conoce los personificadores, los falsificadores, los falsos ungidos, los falsos profetas que han pervertido la Palabra y le da oportunidad nuevamente, se la vuelven a pervertir, y entonces la cosa será peor. Por eso es que en este tiempo, en la Edad de la Piedra Angular, los personificadores, los falsos ungidos, no serán admitidos. Serán colocados en su lugar. ¿Ve usted? El trigo y la cizaña no estarán juntos. En los tiempos pasados sí pudieron estar juntos, porque Dios lo permitió; pero en este tiempo se conoce lo que es trigo y lo que es cizaña, se conocen los que son falsos ungidos y se conocen los que son buenos ungidos; ungidos por Dios para hacer el trabajo correspondiente para este tiempo. Entonces abrimos las puertas a los verdaderos ungidos de Dios, que están ungidos con la Palabra de Dios para esta hora, que no la han pervertido, y han calificado para ser ministros de esta Edad de la Palabra. Pero los que la personificaron,
estado edificando. El Hijo de David lo ha estado edificando. Y encontramos que El dijo que en la Casa de Su Padre muchas moradas habían, pero que El iría a preparar una. Esa el la Nueva Jerusalén. Eso somos nosotros. Entonces encontramos que nosotros tenemos otro Tabernáculo, otro cuerpo de otra dimensión. ese es el Angel del Señor que acampa en derredor de los que le temen a Dios y los defiende. Ese es el Teofánico nuestro que está en la Sexta Dimensión, pero que está al lado nuestro. Entonces ese Cuerpo es un Cuerpo Glorioso que no peca y que siempre nos está guiando y cuidándonos del mal.
Entonces un día, si usted parte, usted entra a ese cuerpo, y usted ya no peca más, y entonces está allá con los que ya ha partido; pero si no muere, ese Cuerpo Teofánico se va a juntar con éste de tal manera que va a transformar a éste. Así que usted ya sabe lo que está por pasar. Ya que tenemos promesa para este tiempo final de que habrá un grupo que no verá muerte, sino que será transformado. Y esa promesa es para el grupo de este tiempo de la Piedra Angular. Ellos entran a Eternidad. Cuando entran a la Edad Eterna, pues se entra a Eternidad. Y entonces eso produce Eternidad en nuestras vidas, espirituales y luego se materializará y será Eternidad también en la natural. Y como con este cuerpo no podemos vivir eternamente, tendrá que venir una transformación para este cuerpo. Entonces ya sabemos todas esas cosas para este tiempo en que vivimos. ¿Y qué es lo que estamos esperando? ¿Cuántos están esperando morir? Yo creo que ninguno. estamos todos esperando ser transformados, porque la Promesa es para nosotros. En las edades pasadas ellos no podían estar esperando ser transformados; porque no era para ellos, pero sí para nosotros.
Quiero mostrarles algo que ustedes van a captar rápidamente. Fíjense ustedes, cuando usted camina del Oeste hacia el Este, usted está perdiendo tiempo, usted está perdiendo vida, usted está perdiendo. Pero cuando usted camina del Este hacia el Oeste, usted no está perdiendo nada; usted está ganando todo. ¿Por qué? Porque usted entra en Eternidad. Y al usted entrar en Eternidad, no importa los días que pasen o las horas que pasen o los años que pasen, usted no ha perdido ni un día, ni un día usted ha perdido.
¿Quiere que se lo muestre ahora en una forma más clara? el sol camina del este hacia el oeste, y si usted se fuera al este y pudiera montarse en un avión como estos supersónicos, que pudiera viajar más rápido que la velocidad en que viene viajando el sol del este hacia el oeste. Pongámosle que el sol se tarde de 9 a 12 horas en viajar del este al oeste, entonces póngale que usted pueda viajar en un avión supersónico a tal velocidad que usted se tarde 4 horas desde Israel hasta California. Usted sale de Israel a las 6 de la mañana, la hora que está saliendo el sol. ¿A qué hora cree usted que
llega a California, de ese mismo día en que salió? En este tiempo la diferencia que hay de horas desde Israel hasta California son unas 9 horas, y si se tarda 4 solamente en el vuelo, se ganó 5. ¿Sabe a qué hora llega usted a los Estados Unidos de América? Usted llega a la una de la mañana de ese mismo día en que salió. O sea, que todavía pueden sentarse allá en California y decir: “Voy a esperar a que llegue la hora en la cual yo salí desde Israel.
Tengo que esperar 5 horas porque llegué sin perder tiempo, sino ganándome 5 horas.” Entonces espera 5 horas, y cuando pasan esas 5 horas usted empieza a ver el mismo sol que comenzó a ver allá en Israel cuando salió de Israel. Entonces usted estaba viajando en Eternidad. Sin perder tiempo, sino ganando tiempo.
Ahora, aplique eso en el o espiritual y usted verá como hemos estado viajando por unos cuantos años y hemos estado viajando en tal manera que todos los años y hemos estado viajando en tal manera que todos los años que se perdieron en las edades, que todos los años que se perdieron desde Adán para acá, hemos estado caminando en Eternidad con la Luz del Este, viajando del Este hacia el Oeste, en términos espirituales, de tal manera que hemos estado regresando al principio. ¿Ve usted? Si usted puede ver la aplicación espiritual de todo eso, usted puede ver lo que ha estado pasando en lo espiritual delante de Dios.
Ahora, fíjese, si usted pudiera conseguir otro equipo más rápido que un avión supersónico, y estar en los Estados Unidos de América y entonces montarse en esa máquina, montarse acá en Estados Unidos de América o montarse allá en Israel y entonces comenzar a viajar tan rápido, más rápido que la luz, y comenzar a dar vueltas alrededor de la tierra y dar unas cuantas vueltas, usted se encontraría ¿en qué año? Quizás se encontraría en el año 1950 o quizás se encontraría en el 1800 porque está caminando de Este a Oeste, y no está perdiendo nada sino que está ganando. Está caminando hacia el principio. Está caminando hacia Eternidad. ¡Qué bueno sería para muchas personas poder caminar así en lo espiritual para poder arreglar sus cosas que en años pasados hicieron malas. ¿Verdad? Pero si no se puede caminar así, nada se puede arreglar. Bueno, esto nos enseña a nosotros muchísimo en este tiempo; porque conforme al Plan de Dios hemos entrado a la Edad de la Piedra Angular, y así es que se viaja en la Edad de la Piedra Angular, de Este a Oeste. Porque así es lo que estaba prometido. Como el relámpago o como la luz del sol que sale del Este hacia el Oeste.
Ahora, usted puede ver todo esto en lo espiritual. Y ver la hora gloriosa en que nosotros estamos viviendo. Estamos en el tiempo en que Dios ha hecho promesas para nosotros. Promesas que en otras edades fueron
se dejan ayudar, y como cada persona tiene libre albedrío, por el libre albedrío cada persona será juzgada.
Por lo tanto, sabemos en esta hora que muchas cosas han pasado en el Campo Espiritual, muchas cosas han sucedido. Yo las he venido viendo a través de la Palabra, a través de lo que Dios me ha estado mostrando, y aún he visto y he sabido cosas que una a veces no desearía saberlas nunca. El hermano Branham dice: “Usted dice que desearía tener un ministerio de esta clase” (de la clase del hermano Branham. Un ministerio de profeta, y profeta mayor). El decía: “Usted no sabe la responsabilidad que va con un ministerio de esta clase y que habrá que dar cuenta por cada Palabra que sea hablada.”
Y que uno a través de ese ministerio y de ese Don que hay en la persona, se ven y se saben cosas que uno nunca desearía haberlas conocido; pero las conoce y nada puede hacer uno.
Usted sabe que el hermano Branham en su tiempo de ministerio, él conoció muchos falsos profetas, conoció muchos falsos ungidos, aún del mensaje. Y él tuvo que guardar esas cosas en el corazón y sufrirlas en el corazón, porque amaba a esas personas; sabiendo lo que les esperaba a esas personas; y aún sabiendo de algunos que ya habían cruzado la línea y no tenían lugar para virar hacia atrás. Así para en estos días. Hay cosas que uno sabe, que uno no quisiera saberlas; porque al saberlas le traen tanto sufrimiento a uno que uno llora, sufre, ora a Dios y no hay remedio.
¿Quieren ustedes un caso? Samuel lloró, gimió y gimió delante de Dios por Saúl. ¿Y saben lo que Dios le dijo? No llores más por él. Yo lo he rechazado.
¿Ve usted? Ya era tarde para Saúl. Por lo tanto, Dios le llamó la atención a su profeta. Y con todo eso, el profeta seguía amando a Saúl. ¿Ve usted?
Lo duro es que el Amor Divino en cada uno de nosotros se manifiesta, y entonces uno conocer enemigos y toda clase de personas que ya no tienen esperanza, y uno amarlos y desear hacer algo por ellos y no poder hacer nada. Eso es lo duro. Porque le da sufrimiento a uno. Entonces ustedes pueden ver que el grupo de este tiempo va a conocer muchas cosas que le van a causar mucho sufrimiento; por causa del Amor Divino que hay en nuestros corazones. Y no podremos hacer nada. Es probable que conozcamos tantos falsos ungidos en este tiempo y que sepamos que ya han cruzado la línea; pero que los amemos tanto que solamente saber que ya cruzaron la línea, nos da un dolor tan fuerte en el corazón que desearíamos nunca haber conocido a esas personas. Nos gustaría mejor nunca haber sabido que existieron esas personas_ Porque al conocerlas, las amamos tanto de corazón adentro que no nos gustaría que fuera de esa manera para ellos; pero que no podemos hacer nada y que tenemos que resignarnos a la realidad. Entonces