EL COFRE DE LAS EMOCIONES
UN TESORO PARA LOS HERMANOS DE LOS NIÑOS CON CÁNCER
MÓNICA PATRICA HOYOS ROBAYO YINA MARCELA ROMERO SUANCHA
UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS FACULTAD DE CIENCIAS Y EDUCACIÓN
ESPECIALIZACIÓN EN DESARROLLO HUMANO CON ÉNFASIS EN PROCESOS AFECTIVOS Y CREATIVIDAD
EL COFRE DE LAS EMOCIONES
UN TESORO PARA LOS HERMANOS DE LOS NIÑOS CON CÁNCER
MÓNICA PATRICA HOYOS ROBAYO YINA MARCELA ROMERO SUANCHA
Trabajo de grado para optar al Título de Especialista en Desarrollo Humano con énfasis en Procesos Afectivos y Creatividad
Asesora
MARIA ARACELLY QUIÑONES RODRÍGUEZ PhD. Creatividad Aplicada
UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS FACULTAD DE CIENCIAS Y EDUCACIÓN
ESPECIALIZACIÓN EN DESARROLLO HUMANO CON ÉNFASIS EN PROCESOS AFECTIVOS Y CREATIVIDAD
Ficha técnica RAE
Título:
El Cofre de las emociones
Un tesoro para los hermanos de los niños con cáncer
Autores:
HOYOS Robayo Mónica Patricia ROMERO Suancha Yina Marcela
Fecha:
Bogotá, 2016
Acceso al Documento:
Universidad Distrital Francisco José de Caldas Biblioteca de Postgrados
Especialización en Desarrollo Humano
Asesor del Proyecto de grado:
Palabras Clave:
Emociones, hermanos de niños con cáncer, creación, juego, socialización.
Descripción:
Este documento pretende dar cuenta del proceso de creación del cofre de las emociones, una herramienta con la que se busca promover la socialización de emociones y experiencias en un grupo de hermanos de niños con cáncer a través de una serie de actividades lúdico creativas en donde los chicos tendrán la oportunidad de interactuar y exponer sus emociones con el resto de participantes.
Fuentes:
Se referencian 12 fuentes bibliográficas donde algunas que mencionan la temática principal son:
Bottini, G., & Solzi de Rofman, S. (1996). El juego: necesidad, arte y derecho. Compilación de artículos sobre juego. Buenos Aires, Argentina: Bonum.
Chabot, D., & Chabot, M. (2009). Pedagogía emocional Sentir para aprender Integración de la inteligencia emocional en el aprendizaje. México D.F.: Alfaomega Grupo Editor S.A.
Flexer, F. N. (s.f.). Cuando tu hermano o hermana tiene cáncer. Buenos Aires. Freeman, J., Epston, D., & Lobovits, D. (2001). Terapia Narrativa para Niños. Aproximación a los conflictos familiares a través del juego. Barcelona: Paidos. Huizinga, J. (2007). Homo Ludens. Madrid: Alianza Editorial S.A.
Jara Fernández, J. (2014). El clown, un navegante de las emociones. Barcelona: Octaedro, S.L.
Meyer, D. J., & Vadasy, P. (2014). Sibshops. Workshops for Siblings of Children with Special Needs. Illinois: Paulh Brookes Publishing.
Papalia, D. E., & Wendkos Olds, S. (1985). Desarrollo Humano. México: Mc Graw Hill.
Quiñones Rodríguez, M. A. (2007). Resiliencia: resignificación creativa de la adversidad. Bogotá: Universidad Francisco José de Caldas.
Rodari, G. (1999). Gramática de la fantasía: Introducción al arte de contar historias. Bogotá: Panamericana Editorial.
Sibling Support Project. (13 de abril de 2016). Obtenido de https://www.siblingsupport.org/home/about-don-meyer
Contenido:
Metodología:
Para la creación del cofre de las emociones fue necesario revisar autores como Don Meyer junto a Patricia Vadasy, quienes se enfocan específicamente en el trabajo con hermanos de niños con necesidades especiales y fomentan las emociones positivas a través del juego y la creatividad; también se tuvo en cuenta a Jesús Jara, quien referenció el esquema de trabajo orientador de una sesión para el diseño de los talleres; por último, Gianni Rodari, para quien la creatividad es clave en el desarrollo de cualquier actividad que se ejecute con niños.
Teniendo en cuenta estas bases teóricas se diseñaron los talleres que darían cumplimiento al objetivo general. Una vez las actividades fueron validadas, se dio inicio a la creación del cofre de las emociones, herramienta que contiene todos los elementos necesarios para el óptimo desarrollo de las actividades.
Conclusiones:
EL COFRE DE LAS EMOCIONES
UN TESORO PARA LOS HERMANOS DE LOS NIÑOS CON CÁNCER
1. OBJETO
Este trabajo de grado es un proceso de creación que pretende promover la socialización de emociones y experiencias en un grupo de hermanos de niños con cáncer a través de una serie de actividades lúdico creativas en donde los chicos tendrán la oportunidad de interactuar y exponer sus emociones con el resto de participantes. Dichas actividades se presentan en una cartilla que está incluida en el cofre de las emociones; una herramienta, donde además se encontrarán los materiales necesarios para el óptimo desarrollo de cada una de las actividades, por ejemplo: lápices, marcadores, colores, papeles, entre otros. Esta herramienta será entregada, en primera instancia, a la Fundación Sanar1.
Para este trabajo se hizo una búsqueda sobre los elementos necesarios para el diseño de una serie de talleres que permitan la socialización de niños en condiciones de carácter emocional similares, en las que a través del juego se puedan potenciar las emociones positivas para el crecimiento personal de los participantes.
Con el objetivo de proponer una serie de actividades en el cofre de las emociones, se hizo una revisión bibliográfica de diferentes autores para trabajar en la elaboración de talleres; uno de estos, Don Meyer2, se ha especializado en el trabajo con hermanos de niños con necesidades especiales. Así pues, se tomaron como referentes algunas de sus actividades que permiten potenciar la exploración
1
La Fundación Sanar es una entidad sin ánimo de lucro que lleva trabajando 30 años en beneficio de los niños, niñas y adolescentes con cáncer y sus familias. Actualmente cuenta con tres seccionales: Bucaramanga, Pereira y Bogotá. Esta investigación se desarrollará en conjunto al programa de apoyo social de la seccional en Bogotá.
2
emocional desde una perspectiva positiva, sin re-victimizar a los hermanos de los niños con cáncer, ni señalar negativamente el diagnóstico de dicha enfermedad.
Una vez entregado el cofre de las emociones se pretende que los talleres contenidos en este, sean aplicados, bien sea por las investigadoras o por parte del equipo de trabajo psicosocial de la Fundación Sanar, a la cual, como se mencionó antes, se entregará la primera muestra del cofre de las emociones.
Vale la pena resaltar que las actividades propuestas en la herramienta creada, no tienen un enfoque terapéutico, porque, en concordancia con lo planteado por Don Meyer, el valor agregado de este tipo de encuentros de hermanos de niños con alguna necesidad especial, es proporcionar a los participantes un espacio de socialización de emociones entre iguales (Meyer & Vadasy, 2014, p.1), en este caso, con otros hermanos de niños diagnosticados con cáncer.
2. JUSTIFICACIÓN
El diagnóstico de cáncer infantil en Colombia ha motivado la creación de nuevas fundaciones enfocadas en trabajar por esta población y, en algunos casos, por sus familias. Actualmente existen 31 fundaciones de esta categoría en el país, de las cuales, unas brindan servicios de albergue y, otras, programas de atención día. De estas fundaciones se tomó como referente a la Fundación Sanar, la cual no tiene, entre sus servicios ofrecidos, un programa de apoyo para los hermanos de los niños con cáncer, población que solamente se ve beneficiada de manera transversal con los procesos que ofrece esta organización sin ánimo de lucro.
A raíz de la experiencia y aprendizajes adquiridos en el transcurso de la especialización en Desarrollo humano con énfasis en procesos afectivos y creatividad se evidenció, y vivenció, la importancia de darle a cada uno de los integrantes del núcleo familiar un espacio para su trabajo personal y fortalecimiento de su trato en las relaciones intra e interpersonales, además de redescubrirse en la historia de un tercero que atraviesa una situación similar.
Para la creación del cofre de las emociones se abordaron tres pilares teóricos: Herramientas para la propuesta de talleres en aras de la socialización de emociones y experiencias, alfabetización emocional y la comunicación lúdica en el desarrollo humano. A partir de estos ejes fundamentales se propusieron una serie de actividades que permitieran la socialización de experiencias y emociones de los participantes, no solamente las que estén directamente relacionadas con sus hermanos con cáncer, sino de sus vidas en general, para esto se tomó como base la vivencia de las investigadoras en el transcurso de la especialización y el impacto de los módulos vivenciales, como creatividad y artes escénicas, danza y conciencia corporal, entre otros, para trabajar en el crecimiento personal y mejoramiento continuo en la forma de relacionarse.
Previo a la materialización del cofre de las emociones, las investigadoras se plantearon una pregunta: ¿qué tipo de actividades promueven la socialización de emociones y experiencias en un grupo de hermanos de niños con cáncer? A partir de este interrogante surgió uno nuevo: ¿cuáles elementos son necesarios para el diseño de una serie de talleres que les permitan a los hermanos de los niños con cáncer compartir un espacio con otros niños en condiciones similares?
otros hermanos de niños con necesidades especiales (Meyer & Vadasy, 2014, p.4), por esta razón las actividades están enfocadas en el desarrollo de procesos de exploración emocional a partir de actividades lúdico artísticas que les permita un trabajo individual y grupal encaminado a identificar y exponer adecuados procesos de búsqueda de emociones positivas.
De esta manera, se espera que a través de las actividades propuestas, en cada uno de los encuentros, sean evidentes las emociones de los hermanos de los niños con cáncer. Esto con el fin de fortalecer la expresión de pensamientos y sentimientos de una manera autónoma por medio de actividades entretenidas que no cumplen específicamente los parámetros de una terapia3 pero que buscan generar resultados positivos en los procesos emocionales de los niños que participen en las actividades.
Las actividades del cofre de las emociones están dirigidas a los hermanos de los niños con cáncer por varias razones, entre éstas sobresale; primero, como se mencionó anteriormente, esta población no cuenta con un espacio exclusivo donde puedan socializar sus emociones, como se les ofrece a los niños con el diagnóstico, a sus padres y cuidadores. Segundo, el estilo de vida de estos niños presenta cambios a partir del diagnóstico del cáncer que llegó a su núcleo familiar, lo cual podría dar inicio a diversas situaciones desalentadoras. “En la medida en que un problema es agobiante, parece obligado que aumenten la seriedad de nuestra atención y la severidad de las medidas que se toman para remediarlo. Aquellos problemas graves que son motivo de preocupación, consternación y desesperanza pueden paralizar a las familias y a las personas que las atienden” (Freeman, Epston, & Lobovits, 2001, p.23) entendiendo esto como la preocupación aprendida que pueden generar los niños frente a la situación de enfermedad de su hermano o hermana transmitida por los adultos en el contexto familiar y social.
3
Donald Meyer, autor de Sibshop, afirma que “los talleres para hermanos no son terapia, grupo u otra cosa, sin embargo sus efectos pueden ser terapéuticos para algunos”. P.1 Sibshops are not therapy, group or
Así pues, las actividades contenidas en el cofre de las emociones ofrecen un espacio amigable y divertido para los hermanos de los niños con cáncer, donde a partir del juego y la creatividad, los niños afrontarán sus preocupaciones interactuando con otros niños que atraviesan por situaciones de vida similares sin necesidad de inhibir sus sentimientos con preguntas que los incomode o victimice sino desde la igualdad de condiciones con sus pares.
3. BASES CONCEPTUALES
Este proyecto de grado, enfocado en la creación de un producto que se denominó
el cofre de las emociones, tiene como base desde la teoría el manejo de las emociones; considerándolas como un aspecto fundamental para la elaboración de la propuesta de actividades incluidas en el cofre de las emociones, las cuales buscan promover las emociones positivas de los hermanos de los niños con cáncer; quienes pueden pensar, sentir o reaccionar de diversas formas frente a la situación que vive su hermano y la manera en que se altera la dinámica de su núcleo familiar.
Por esta razón, se realizó una breve revisión teórica en la que se describen diferentes aspectos como posibles elementos emocionales a trabajar por medio de los talleres con el fin de generar una transformación positiva en el manejo emocional, sin necesidad de que estos sean espacios terapéuticos.
Tomando esta idea como referencia, se puede decir que las emociones movilizan la esencia del ser humano por lo que se sienten, se piensan y se despliegan con actitudes; por lo cual son visibles individual y socialmente ya que se exteriorizan de una u otra manera. Así pues, para la elaboración de la propuesta, se tuvo en cuenta una serie de emociones que pueden ser transformadas en emociones positivas a través de las actividades incluidas en el cofre creado para los hermanos de niños con cáncer.
La Fundación Natalí Dafne Flexer4 hizo una pequeña recopilación, en la cartilla
Cuando tu hermano o hermana tiene cáncer, de los pensamientos y emociones de los hermanos de niños con cáncer, en ellas se destacan la tristeza y el miedo. Por un lado, la tristeza es una dupla de emociones que afecta directamente el área psicológica de un ser humano, “la tristeza es positiva siempre que sea una reacción lógica y natural tras la pérdida de un ser querido o ante situaciones dolorosas, si es que la intensidad de la misma guarda proporción con el suceso que la ha causado” (Maganto & Maganto, 2010, p.179). Con este referente, es posible afirmar que la tristeza permite generar procesos de reflexión personal fortaleciendo en la mayoría de casos la sana toma de decisiones para proyectar lo trabajado de manera grupal en los encuentros de hermanos sin negar que cada uno puede sentir la tristeza en una intensidad diferente a la del otro pero que sin duda sigue siendo la misma emoción que a medida que se trabaje puede generar procesos de resiliencia5 en la persona.
En concordancia a lo anterior hay que resaltar que existen ciertos factores que pueden predisponer a los hermanos a sentir unas emociones más que otras por lo que hay dos factores a tener en cuenta; uno es el aspecto biológico y otro el
4 Fundación argentina de ayuda a niños con cáncer. http://www.fundacionflexer.org 5
cultural, dichos aspectos se desarrollan específicamente en el ámbito familiar por predisposición biológica o por el aprendizaje en los procesos de pautas de crianza, es aquí donde se aprende a inhibir o propagar las emociones siendo los extremos nocivos en el adecuado manejo de las mismas y es por esto que se tuvo en cuenta como proyecto de grado la creación de estrategias alternativas a la terapia para que los chicos con hermanos con necesidades especiales tuvieran un espacio planteado especialmente para ellos en donde las posibilidades de expresión fueran amplias, variadas, dinámicas e innovadoras.
Otra de las emociones que afrontan los hermanos de los niños con cáncer, es el miedo. Esta es una emoción innata en los seres humanos ya que es evidente desde el momento en que nacen; definiendo y preservando cualquier tipo de amenaza latente por lo que es claro que se produce a partir del aprendizaje de vida como método de defensa ante posibles amenazas personales o en el caso de los hermanos de niños con cáncer amenazas que se perciben en el ambiente social y familiar relacionadas con pautas de crianza y expresiones de afecto produciendo estados ansiosos en los chicos con sentimientos de temor o susto por el devenir; situación que puede tomarse en cuenta desde un punto de vista positivo ya que la ansiedad al futuro puede crear estrategias de adaptación así como el fortalecimiento de la personalidad.
Otras de las emociones negativas que pueden afrontar los hermanos de los niños con cáncer son la envidia y el enojo, los cuales, en algunas situaciones, son asociados con la agresividad.
El primero, es una emoción que comprende diferentes aspectos como lo son pensamientos, sentimientos y conductas por lo que puede llegar a ser un poco contradictoria y así mismo crear caos emocional en los niños relacionado con la condición de su hermano, creando la sensación de ser injustamente tratados con posibles sentimientos de incertidumbre y envidia, produciendo tristeza y deficiencia de autoestima, por lo que se puede hablar de efectos secundarios como la inferioridad, la inseguridad, la negación, la falta de compromiso, la irresponsabilidad, el aislamiento, entre otros.
Indiscutiblemente en este punto se debe hablar de los celos y su manejo de manera asertiva, teniendo en cuenta que “los celos se dan en una tríada, y son el resultado de la amenaza de perder (real o potencialmente) el amor de alguna persona que es nuestra pareja, los padres o un amigo. La relación de la que parten los celos es triangular y este sentimiento es posible que surja a partir de ese momento de la vida en el que el sujeto puede ya reconocer y diferenciar la existencia de relaciones triangulares” (Maganto & Maganto, 2010, p.137) situación que se puede evidenciar de manera común en los hermanos de niños con cáncer, quienes pueden verse amenazados por la continua falta de atención en casa hacia ellos; escenario que está relacionado con la alteración de la dinámica familiar a partir de las nuevas condiciones de vida por la enfermedad mostrando sentimientos de abandono y desplazamiento, afectando directamente el área emocional, el área cognitiva y el área comportamental por lo que una vez más se considera fundamental el fortalecimiento de espacios de comunicación asertiva dentro del núcleo familiar.
es una de las más difíciles de reconocer por el ser humano pero que indiscriminadamente puede generar una auto lesión en términos emocionales; sin embargo cabe resaltar el lado positivo que tiene y que es sinónimo de estar vivo, la energía y la audacia que se concibe a modo de expresión. Por lo que logra ser un mecanismo de defensa en los niños para asumir los cambios que genera la enfermedad de su hermano en él y en el resto de miembros de su familia.
La agresividad se exterioriza de diferentes maneras dentro del comportamiento de los niños: De manera física como romper, lanzar, golpear; de manera emocional por ejemplo insultos, silencios, miradas; de manera cognitiva con la idea continua de persecución y de manera social con la hostilidad o en la relaciones de poder y sumisión. Lo anteriormente descrito se puede traducir fácilmente en sentimientos de ira, rabia, furia, odio, desilusión, frustración, enfado, entre otros que son comunes como mecanismo de defensa en el comportamiento de los niños frente a las situaciones que no son de su agrado o frente a las cuales no hallan una mejor manera de expresar por lo que es indispensable tener en cuenta ciertos determinantes que influyen en la vida de los niños como lo son la familia, los compañeros y amigos, los medios de comunicación; en especial la televisión por lo que es indispensable como un posible método de afrontamiento el reconocimiento y la escucha por medio de comunicación asertiva.
Tabla nº 1 Adaptación de emociones primarias y secundarias según Chabot & Chabot (2009)
Emociones Primarias
Activadores Comportamientos Emociones Secundarias y Sociales
1. Miedo Amenaza Huida Angustiado, culpable, temeroso, asustado, molesto, inseguro, indeciso, inquieto, vulnerable, intimidado, horrorizado, celoso, desconfiado, perplejo, pillado, preocupado, ridículo, sobresaltado, aterrado, tímido,
atormentado.
2. Cólera Obstáculo Ataque Irritado, agitado, contrariado, acorralado, rabioso, exasperado, herido, frustrado, furioso, agresivo, hostil, impactante, irritable, celoso.
3. Tristeza Perdida Replegarse Abatido, agobiado, afectado, afligido, anonadado, ofendido, apenado, decepcionado, deprimido, desilusionado, desorientado, apenado, humillado, celoso, melancólico, afligido, nostálgico, taciturno, vulnerable.
4. Aversión Sustancia o situación adversa
Atragantarse Agrio, amargo, desagradable, disgustado, herido, contrariado, acorralado, desmoralizado, ofendido, penoso, humillado, intimidado,
celoso, repugnado, hastiado.
5. Desdén Repulsión Condescendencia Desmoralizado, distante, herido, desdeñoso, arrogante, despectivo, repugnado, sublevado.
6. Sorpresa Situación Inadvertida
Orientación Boquiabierto, aterrado, impaciente, impresionado, incomodo, agitado, estupefacto, turbado.
7. Felicidad Situación deseada Acercamiento Amoroso, cómodo, confiado, contento, encantado, agradado, entusiasmado, eufórico, excitado, alagado, alegre, feliz, optimista,
Posterior a la breve descripción de emociones que se acaba de realizar es importante resaltar que la expresión de pensamientos y sentimientos en los niños varía notablemente en su método pues existe un sinfín de posibilidades para que ellos den carta abierta sin contener o mal interpretar lo que desean expresar, por esto es prioritario armonizar los procesos de locución de los niños en concordancia con los procesos de entendimiento de los adultos enfocados siempre en la comprensión de las situaciones que, para los menores, pueden generar estrés; “cuando el niño se encuentra sin saber qué decir ni hacer ante el problema, es posible que tengamos que asumir un papel activo e incluso tomar la iniciativa en una indagación que pueda conducir a una historia alternativa. De esta manera, ofrecemos nuestra imaginación y nuestra energía, y formulamos ideas y preguntas que abren espacios en los que cabe imaginar posibilidades nuevas.” (Freeman, Epston, & Lobovits, 2001, p.44). Es aquí donde los talleres para hermanos de niños con cáncer pueden ayudar de manera positiva a dicha exploración emocional por medio de diferentes alternativas, basadas en el juego, la creatividad y las artes, los chicos tienen la posibilidad de generar canales de comunicación donde la expresión corporal juega un papel fundamental, así como los procesos de comunicación verbal que no son directamente invasivos.
Para la creación de estos espacios de socialización para un grupo de hermanos de niños con cáncer, se consideró el juego como un elemento primario en la socialización de emociones y experiencias de los participantes, permitiendo la desinhibición natural de los prejuicios que pueden aportar los adultos. Según Freeman, Epson y Lobovits (2001), el juego ofrece un lenguaje común para expresar los pensamientos, las emociones y la experiencia en toda su amplitud y profundidad.
primer momento, irrelevante. Pero en el interior de estos reinos más elípticos de la búsqueda de significados se pueden encontrar tesoros que son fundamentales para la motivación del niño y su capacidad para resolver problemas” (Freeman, Epston, & Lobovits, 2001, p.25). Por tal razón se plantearon actividades que fluctúan entre dinámicas de presentación las cuales se han denominado rompe hielo para generar empatía entre el grupo de niños, pasando por espacios que incentiven y permitan diferentes expresiones artísticas entre las que están el teatro, el dibujo, la escritura, entre otras.
Por otro lado, según Huizinga (2007, p.21), una de las características principales del juego es la libertad, la cual está relacionada con que “el juego no es la vida <<corriente>> o la vida <<propiamente dicha>>. Más bien consiste en escaparse de ella a una esfera temporera de actividad que posee su tendencia propia. Y el infante sabe que hace <<como si…>>”. De esta manera, diversas actividades que se encuentran al interior del cofre de las emociones, invitan a los participantes a actuar “como si” fueran alguien más, bien sea un superhéroe, un familiar o alguien representativo en su vida.
Vale la pena destacar que para Huizinga (2007 p.20) “todo juego es, antes que nada, una actividad libre” por lo que se entiende que el juego, además de ser un elemento innato en la formación de los niños, es una actividad que se caracteriza por ser espontánea y natural, elementos similares que se dan en la expresión emocional de los niños.
pensamientos y sentimientos logrando satisfactoriamente el objetivo principal del cofre de las emociones.
Dentro de los talleres se pretende generar un atmosfera de creación y es por esto que todas las actividades que se diseñaron se enfocan en generar espacios que fomenten procesos imaginativos produciendo en los niños la posibilidad de abrirse a experiencias nuevas en donde se sientan libres para moverse, hablar, expresar, pintar, moldear, escribir y dramatizar, siendo éstas actividades inmersas en la ejecución de los talleres y con las que se espera lograr un efecto positivo en la manera como los niños asuman una situación crítica o de conflicto para replicarla a lo largo de su vida, teniendo en cuenta que “una vez se ha jugado permanece en el recuerdo como creación… y puede ser repetido en cualquier momento, ya sea inmediatamente después de terminado, como un juego infantil” (Huizinga, 2007, p.23).
Indudablemente, el juego es una etapa permanente en los procesos de desarrollo de los niños, se caracteriza por ser espontáneo y natural de tal manera que está presente a pesar de las situaciones biopsicosociales que enfrenta el niño, por lo que se puede decir que es un puente para generar procesos de aprendizaje, es decir, que es uno de los elementos fundamentales para la exploración y el reconocimiento del mundo a través de la óptica infantil. En este sentido, se ha afirmado que “Los niños no necesitan permiso para jugar. Es su estado natural de ser. Independientemente de lo que nosotros pensemos, ellos jugaran de cualquier manera, en los intersticios del mundo de los adultos sin que estos mismos adultos se den cuenta. Lo increíble, es que aún los niños hambrientos juegan porque ellos necesitan hacerlo” (Bottini & Solzi de Rofman, 1996, p.27).
El juego representa un cúmulo de elementos que se hacen presentes dentro de todo el contexto de formación, así “el juego trasciende a todos los niveles de la vida de un niño. Compromete las emociones, la inteligencia, la cultura, el comportamiento” (Papalia & Wendkos Olds, 1985, p.274) y es por esto que juega un papel fundamental en el proceso de creación del cofre de las emociones, diseñado especialmente con un grupo de niños que enfrentan la misma situación en común y que los hace vulnerables en diferentes contexto de vida pero no por esto dejaran de ser niños, primando así si esencia inocente.
4. DESCRIPCIÓN DEL PROCESO DE CREACIÓN
Para la creación del cofre de las emociones fue necesario revisar algunas actividades propuestas por autores como Don Meyer junto a Patricia Vadasy, quienes se enfocan específicamente en el trabajo con hermanos de niños con necesidades especiales y fomentan las emociones positivas a través del juego y la creatividad; estos autores destacan cómo los talleres para hermanos pueden proporcionar a los asistentes una oportunidad de conocer a otra persona, que atraviesa una situación similar, en medio de un ambiente relajado y recreativo (2014, p.3) además ofrecen una serie de actividades para ser desarrolladas en diversos espacios con hermanos de niños con necesidades especiales.
interactuar de manera verbal y corporal. Luego, en la introducción a las actividades, se desarrollan una serie de dinamismos, en los que el juego y la creatividad se entrelazan para explorar las emociones y permitirle a los asistentes auto descubrirse en el otro. Y por último el cierre, siendo este un espacio para la retroalimentación por parte de los asistentes y la autoevaluación de quienes apliquen los talleres.
Otro de los autores base para la creación del cofre de las emociones fue Gianni Rodari, para quien la creatividad es clave en el desarrollo de cualquier actividad que se ejecute con niños, por esta razón, el eje dinamizador de varias actividades es la imaginación, la cual es alimentada con preguntas tales como “¿qué pasaría si…?”
talleres, el número de facilitadores según la cantidad de participantes, entre otras para desarrollar exitosamente los talleres. Otra de las recomendaciones fue cambiar los tiempos propuestos para el desarrollo de algunas actividades, ya que al abordarse temas relacionados con las emociones podría ser necesario un periodo más extenso. También se replantearon algunas actividades que se tornaban repetitivas entre el primer y segundo encuentro. Luego de hacer los ajustes pertinentes, se dio inicio al desarrollo de la cartilla, la cual fue diseñada como elemento base del proceso de creación, para luego ser replicada con mayor facilidad e incluir así una cartilla impresa dentro del cofre de las emociones a cada fundación.
Taller para hermanos n° 1
Actividad Objetivo Desarrollo Materiales necesarios Tiempo
A
zar Disponer previamente el espacio para los padres y los niños que participarán en las actividades.
Organiza el espacio con los elementos necesarios para ofrecer el taller a los asistentes.
No olvides instalar el cartel de bienvenida para los hermanos de los niños con cáncer antes de dar la apertura al taller.
Aviso de
los asistentes al taller y sus padres o acompañantes.
1. En el cofre de las emociones encontrarás algunos juegos de mesa, organízalos en el espacio donde será la recepción de padres, o acompañantes, y hermanos de niños de la Fundación. No olvides contarle a los padres o acompañantes, que el tiempo promedio que durarán las actividades será de dos horas y media.
2. A medida que los chicos participantes van llegando, dales la opción de elegir un molde de escarapela, la idea es que elijan el que más les llame la atención, escriban grande su nombre y le pongan color. Una vez hayan terminado, ayúdales a colgar su escarapela con las tiras de cinta dispuestas en el cofre, ten precaución para que evites algún
Dale la bienvenida a cada uno de los chicos, invítalos a recorrer el espacio mientras entran los demás participantes. Una vez hayan entrado todos cuéntales un poco sobre este espacio creado únicamente para ellos, enfatiza en que todo lo que pase en este espacio quedará entre los hermanos. Al final pregunta si
alguno tiene alguna duda.
Mu
Esta actividad se divide en tres momentos.
1. Todos los participantes del taller, incluyéndote, caminarán por el rato, pídeles que al escuchar un golpe de los palitos todos se detengan, y al escuchar dos golpes de los palitos hagan alguna pose o gesto, que tendrán que mantener durante un par de segundos.
Comparte estas indicaciones un par de veces y luego invítalos a avanzar más rápido.
G conocer aspectos de la vida de los participantes.
Para esta actividad, encontrarás en el cofre de las emociones una ruleta y un sobre con preguntas por colores. Una vez todos los chicos estén en círculo, preséntales la ruleta y cuéntales un poco del tipo de preguntas que podrán encontrar a lo largo del juego, todas con el objetivo de conocernos entre todos un poco más.
¿Cuál será la dinámica? Comenzará con el clásico tingo tango, para elegir quién responderá la primera pregunta. Entrega un dulce a uno de los participantes, cubre tus ojos y comienza a jugar tingo tango.
Quién tenga el dulce al momento de escuchar tango, tendrá que girar la ruleta y según el color donde se detenga el indicador, tendrá que sacar un papel del sobre con preguntas y responder una de estas, así los demás participantes podrán saber más de su vida, por ejemplo: ¿cuál es tu película favorita? Una vez haya respondido, puede comer el dulce. Quien haya respondido la pregunta, dirigirá el tingo tango esta vez, y tú entrarás en el juego de la ruleta.
La dinámica se mantiene, y quien tenga el dulce en la mano al escuchar tango, tendrá que girar la ruleta y responder una pregunta. Repite varias veces hasta que todos, hayan girado la ruleta.
Dulces
Para comenzar la actividad entrega a cada uno de los participantes un pliego de papel, pídeles que se dibujen a sí mismos resaltando sus demás participantes cuáles son las fortalezas y debilidades.
E participantes retomarán brevemente la actividad de caminar de diferentes maneras, así a la señal de parar, se ubicarán en la emoción más cercana y comenzarán a explorarla asumiendo posturas, gestos o reacciones relacionados con dicha emoción. En cada una de las paradas, sobre cada emoción, elige a un par de chicos y pídeles que describan esa emoción y qué tan frecuentemente la viven.
Una vez se hayan representado y hablado de todas las emociones, indica algunas situaciones cotidianas, por ejemplo: ir a un parque, ser castigado, pelear con un amigo, recibir un regalo, y así hasta proponer situaciones relacionadas con el día a día de convivir con un hermano diagnosticado de cáncer. Frente a cada una de estas actividades, los participantes tendrán que dirigirse a alguna emoción que relacionen con la situación que mencionaste.
Para esta actividad, no dejes de lado los colores de las emociones que utilizaron hace un momento. Entrega a los participantes papeles con el nombre de algún rol, o persona de la familia, por ejemplo, mamá, papá, abuelo, hermano, entre otros, y pídeles que comiencen a actuar como esa persona (si lo desea, puede usar el material de utilería dispuesto en el cofre de las emociones); una vez hayan tomado la utilería invítalos a actuar como el personaje que les correspondió frente a alguna situación ubicándose en los diferentes colores de las emociones. Podrán interactuar entre ellos con sus personajes. Al final, cada uno tomará la vocería y sus compañeros tendrán que adivinar a quién podría estar interpretando, una vez hayan adivinado, otro participante actuará como otra persona, según el rol que les corresponda. La actividad se mantendrá hasta que todos los participantes hayan representado a alguien. Si alguien se rehúsa a hacerlo, no te compliques, al final del taller puedes charlar a solas con él al respecto.
Al final de la actividad ofrece un caluroso aplauso para todos por sus representaciones y haz una pequeña reflexión sobre la importancia de ponernos en los zapatos de los otros.
Corbatas plásticas Antifaces
Narices de clown Collares
E experiencias de los chicos durante el taller.
Para dar paso a la siguiente actividad, comparte con los chicos un pequeño resumen de las cosas que han experimentado hoy, y los momentos más divertidos del encuentro. Luego, en frente de los participantes, toma del cofre de las emociones, la cuerda, los ganchos y las siluetas de los pájaros de diferentes colores para esta actividad. Cuéntales que estos pajaritos serán testigos de las cosas que vayan descubriendo de sí mismos a lo largo de las actividades y quedarán en este espacio para quienes pasen por ahí puedan conocer lo mejor de pajaritos en la cuerda que ya habrás dispuesto para tal fin.
Pita
Antes de dar por terminado el taller, todos compartirán un masaje para salir de ahí relajados y renovados.
Invítalos a ubicarse en círculo, luego girarán a la derecha para quedar unos detrás de otros; de esta manera, cada quien masajeará la espalda del compañero que tiene en frente, comienza por la espalda, pero no olvides incluir la cabeza, los brazos, los hombros y el cuello.
¡Por último, ofrece un gran abrazo para todos los chicos e invítalos a
ad Entrega a cada uno de los participantes su recordatorio para asistir al próximo encuentro de hermanos y agradece su participación en las actividades que compartieron ese día.
Rompe hielo + Exploración de emociones + Cierre de actividad 2 h 30 min.
Taller para hermanos n°2
Actividad Objetivo Desarrollo Materiales necesarios Tiempo
A
Organiza el espacio con los elementos necesarios para ofrecer el taller a los asistentes.
No olvides instalar el cartel de bienvenida para los hermanos de los niños con cáncer antes de dar la apertura al taller.
Aviso de bienvenida escarapelas para la presentación de sí mismos. acompañantes los juegos dispuestos en el cofre de las emociones, así ellos podrán compartir un rato mientras los chicos disfrutan las actividades del día.
Por otro lado, pregunta a los hermanos por la escarapela de la jornada anterior, si la olvidaron, no hay problema, dales una nueva a elegir para escribir su nombre, esto es importante en caso que lleguen nuevos participantes. Recuerda que si alguno lo prefiere podrá simplemente escribir su nombre en un papel.
Dale la bienvenida a cada uno de los chicos, invítalos a recorrer el espacio mientras entran los demás participantes. Una vez hayan entrado todos cuéntales un poco sobre este espacio creado únicamente para ellos, haz énfasis en que todo lo que pase en este espacio quedará entre los hermanos. Al final pregunta
si alguno tiene alguna duda.
Una vez aclaradas las dudas que surjan, invítalos a todos a activarse con el movimiento, ¿cómo? ¡Es muy fácil!!
Coné
Todos los participantes recorrerán el espacio; cuando estén caminando cuéntales que al escuchar un golpe de los palitos harás un movimiento el cual todos tendrán que imitar, por ejemplo: dar unos pequeños saltos como conejo, o pasos largos como gigante. Luego invita a los chicos a proponer sus propios movimientos, éstos también serán imitados por los demás participantes. La actividad terminará cuando todos los chicos hayan propuesto un movimiento que los demás podrán imitar.
Dos palitos 15 min.
Propiciar el reconocimiento de los participantes del taller.
Ahora que todos se han activado con el movimiento, invítalos a reconocerse entre ellos creando una biografía con algunas pinceladas de la vida real. Podrán presentarse como alguien a quien admiren, pídeles que escriban por el dorso de su escarapela su nuevo nombre. Para comenzar puedes ser tú la primera persona en presentarse.
Escarapelas creadas por los participantes
Exploración de emociones
S
úp
er y
o
Crear nuevas posibilidades del ser a través de la imaginación.
Ya que están construyendo historias basados en su imaginación, ofréceles la plastilina que encuentras en el cofre de las emociones e invítalos a reinventarse a sí mismos creando un superhéroe.
Si alguno lo prefiere, puede usar pliegos de papel para crear su traje y presentarse a sí mismo como un superhéroe. Luego socializarán su creación. Frente a estas, todos podrán hacer preguntas sobre cómo con ese personaje pueden enfrentar ciertas situaciones. La actividad propuesta puede variar dependiendo la participación los de chicos a partir de la pregunta ¿Qué pasaría si? Por ejemplo: ¿Qué pasaría si tuvieras el poder de viajar en el tiempo, a qué momento viajarías? ¿Qué pasaría si tuvieras el poder de hablar con los animales, qué les dirías?
Pliegos de papel
Dando continuidad a la anterior actividad, entrégales a los participantes más papel o plastilina para que incluyan en su creación a su núcleo familiar desde una perspectiva mágica. Invítalos a pensar en súper poderes que podrían otorgarle a cada uno de los miembros de su familia. Todos los chicos presentarán a sus familias mágicas y súper poderosas.
Más adelante, pregúntales por el cáncer, si lo incluirían como parte de la familia o como un villano al que todos combatirían en equipo. Puedes preguntarles: “si el cáncer fuera un personaje, ¿cómo se lo imaginan?”, luego, entre toda la familia, con sus súper poderes, y principalmente el amor, cómo combaten unidos al cáncer y quién ganaría la batalla al
Una vez hayan terminado de conversar sobre la lucha contra el cáncer, preséntales la bomba del tiempo, una máquina mágica que destruye esos momentos que deseamos no haber vivido. Para esta actividad, invitarás a cada uno de los participantes a escribir esos momentos que quieren destruir, para esto encontrarás papeles, lápices y colores en el cofre de las emociones.
Una vez todos hayan escrito esos momentos, van a depositar los papeles en la bomba del tiempo, luego pedirás consejos sobre cómo activar la máquina, tras algunas propuestas notarán como a pesar de todo el recuerdo se mantiene, puede que hayan destruido los papeles, o quemado, lo que sea, pero el recuerdo no desaparece. Ante esta situación, conversarán acerca de lo difícil que es borrar un recuerdo, y lo importante que es aprender de esa situación que preferiríamos olvidar, convirtiendo esos momentos en experiencias para crecer.
E momentos más divertidos del encuentro. Luego, señalando las siluetas de aves que quedaron instaladas en la sesión anterior, recuérdales que estos pajaritos son testigos de las cosas que han descubierto de sí mismos a lo largo de las actividades y quedarán en este espacio para quienes pasen por ahí puedan conocer lo mejor de cada uno de los participantes.
En esta oportunidad, los chicos elegirán siluetas de zapatos, camisas o cometas, para dejar sus mensajes colgados en la cuerda. Esta vez no habrá preguntas concretas por resolver, solamente invítalos a escribir su aprendizaje y reflexión a lo largo de las actividades. A medida que
Después de terminar todos los mensajes de reflexión, todos los
asistentes recibirán sus menciones de participación. Para la entrega de estas, entre ellos mismos harán la entrega se darán entre todos sus mejores deseos o compartirán el agradecimiento entre hermanos por este espacio compartido.
Rompe hielo + Exploración de emociones + Cierre de actividad 2 h. 30 min.
5. PRODUCTO CREATIVO
Con este trabajo de creación se logró diseñar una herramienta lúdico-creativa que beneficiará a los hermanos de los niños con cáncer, permitiéndoles socializar sus emociones y experiencias de vida frente a otros niños en igual condición a través de una serie de talleres.
El cofre de las emociones contiene todos los elementos necesarios para el desarrollo de las actividades, las cuales fueron pensadas con el objetivo de promover la socialización de experiencias entre hermanos de niños con cáncer quienes gozarán de un espacio libre de señalamientos y óptimo para la exaltación de las emociones positivas.
Para darle color al cofre de las emociones, se eligieron los colores rojo, azul, amarillo y blanco, haciendo referencia a las emociones primarias que se trabajan a lo largo de las actividades, tales como alegría, tristeza, miedo, cólera, entre otras. En cuanto al cofre, se optó por la adquisición de una caja de madera, resistente para el futuro envío a fundaciones fuera de Bogotá, donde se incluirá a los hermanos de los niños con cáncer en las actividades psicosociales desarrolladas por la organización sin ánimo de lucro que requiera el material con el fin de vincularlos como agentes activos dentro del proceso de sus hermanos.
Además, se crearon diferentes elementos para el óptimo desarrollo de las actividades, por ejemplo: ruleta de cartón, cartel de bienvenida para los hermanos de los niños con cáncer, siluetas en cartulina de aves, camisetas, cometas, zapatos, entre otras, para diferentes momentos del encuentro, además del diseño y diagramación de la cartilla que presenta las actividades a realizar.
A continuación se presenta el registro fotográfico del cofre de las emociones y los elementos que contiene.
Algunos elementos dentro del cofre de las emociones
Siluetas para la actividad “emociones al aire 1 y 2”
Cartel de bienvenida para los hermanos
6. BIBLIOGRAFÍA
Bottini, G., & Solzi de Rofman, S. (1996). El juego: necesidad, arte y derecho. Compilación de artículos sobre juego. Buenos Aires, Argentina: Bonum.
Chabot, D., & Chabot, M. (2009). Pedagogía emocional Sentir para aprender Integración de la inteligencia emocional en el aprendizaje. México D.F.: Alfaomega Grupo Editor S.A.
Flexer, F. N. (s.f.). Cuando tu hermano o hermana tiene cáncer. Buenos Aires.
Freeman, J., Epston, D., & Lobovits, D. (2001). Terapia Narrativa para Niños. Aproximación a los conflictos familiares a través del juego. Barcelona: Paidos.
Huizinga, J. (2007). Homo Ludens. Madrid: Alianza Editorial S.A.
Jara Fernández, J. (2014). El clown, un navegante de las emociones. Barcelona: Octaedro, S.L.
Maganto Mateo, C., & Maganto Mateo, J. (2010). Cómo potenciar las emociones positivas y afrontar las negativas. Pirámide.
Meyer, D. J., & Vadasy, P. (2014). Sibshops. Workshops for Siblings of Children with Special Needs.
Illinois: Paulh Brookes Publishing.
Papalia, D. E., & Wendkos Olds, S. (1985). Desarrollo Humano. México: Mc Graw Hill.
Quiñones Rodríguez, M. A. (2007). Resiliencia: resignificación creativa de la adversidad. Bogotá: Universidad Francisco José de Caldas.
Rodari, G. (1999). Gramática de la fantasía: Introducción al arte de contar historias. Bogotá: Panamericana Editorial.