Protección ante la
dependencia severa en la
vejez
Juan Bravo, miembro del grupo de estudio
ANTECEDENTES
GENERALES: EL
SEGMENTO CUARTA
EDAD GANA TERRENO
Contexto demográfico: mayor longevidad y efecto en
población de 80 años o más
28314 34359 44914 54376 65909 80489 95968112859 138346165091 202736 252664 318013 386512 456788 560383 679165 826477 1030307 1247572 1388136 0 200000 400000 600000 800000 1000000 1200000 1400000 1600000 1950 1955 1960 1965 1970 1975 1980 1985 1990 1995 2000 2005 2010 2015 2 0 2 0 ( p ) 2 0 2 5 ( p ) 2 0 3 0 ( p ) 2 0 3 5 ( p ) 2 0 4 0 ( p ) 2 0 4 5 ( p ) 2 0 5 0 ( p )
Población de 80 años (número de personas)
Contexto demográfico: mayor longevidad y efecto en
población de 80 años o más
El concepto de cuarta edad
• Este fenómeno demográfico de rápido crecimiento del
subgrupo de mayor edad dentro del segmento de adultos
mayores, ha llevado a que en la discusión se haya instalado el
concepto de cuarta edad.
• La cuarta edad comenzaría alrededor de los 80 años,
abarcando los últimos años de la vejez (Blanchard-Fields y
Kalinauskas, 2009).
• Esta distinción permite reconocer la heterogeneidad dentro
del segmento de adultos mayores en términos de mortalidad,
morbilidad y necesidades de cuidado, entre otros aspectos.
• Con todo, es importante destacar que estas fechas “de
inicio” son tentativas y móviles, puesto que los avances en
salud van cambiando en el tiempo.
Cuarta edad y salud: Evidencia empírica
• En Smith (2002) los resultados muestran que a partir de los 80 a 85
años existe un declive psicológico significativo, reducción de las
capacidades intelectuales y cognitivas, así como disminución en las
percepciones subjetivas de bienestar.
• Smith et al (2002) encontraron que la existencia de enfermedades
crónicas e impedimentos funcionales (problemas de visión, audición,
etc.) limitan seriamente el bienestar de este segmento etario.
• Singer et al (2003) muestran que el declive en las áreas de inteligencia,
velocidad, conocimiento, memoria y fluidez es mucho más rápido
durante la cuarta edad que en etapas anteriores.
• Estas marcadas diferencias en las capacidades durante la cuarta edad
es lo que lleva a las personas a tener una mayor probabilidad de ser
dependientes del cuidado de otros en esta etapa de la vida. Esto no
implica que esta realidad sea generalizada en esta etapa de la vida, sino
que hay mayores posibilidades que en otras etapas de tener condición
de dependencia.
DEPENDENCIA SEVERA
EN LA VEJEZ
Dependencia severa
• Senama (2009) definió como personas con dependencia severa a
aquellas que cumplen alguno de los siguientes 3 criterios:
a) Individuos Postrados. Se define como aquellos confinados a su
cama.
b) Sujetos que presenten Demencia de cualquier grado.
c) Presencia de alguna de las siguientes situaciones:
o Incapacidad para efectuar 1 actividad básica de la vida diaria
(ABVD) , excepto bañarse
o Incapacidad para efectuar 2 actividades instrumentales de la
vida diaria (AIVD)
Dependencia severa en la vejez
12,4 36,9 0 5 10 15 20 25 30 35 40 60 años o más 80 años o más% de la población del segmento etario respectivo
con dependencia severa (2009)
Factores a considerar para el diseño de propuestas
en este ámbito
• Prevención: evitar que las personas mayores con leves necesidades de
cuidados se vuelvan dependientes severas
• Adecuada conciliación de las necesidades de los distintos involucrados en el
proceso: adultos mayores de la cuarta edad con dependencia severa,
cuidadores y familia
• Rol primordial e insustituible de la familia no es el cuidado directo, sino la
entrega de afecto. Esto significa que dichas tareas no necesariamente deben
hacerla los familiares (cuidado informal), sino personas especializadas en la
actividad (cuidado formal):
• Beneficios asociados a un cuidado por un especialista
• Costos físicos, psicológicos, sociales y económicos asociados al cuidado
que puede sufrir un familiar, o la misma persona dependiente al no recibir
los cuidados apropiados.
• Factor fundamental a la hora de fijar los límites en el rol de la familia y la
posible intervención de agentes externos es el grado de dependencia de la
persona cuidada, puesto que esto determinará la residencia adecuada, el tipo
de cuidador y las ventajas de que la cuide una persona especializada.
Factores a considerar para el diseño de propuestas
en este ámbito
• Diversidad de los involucrados
• Cuidadores:
• Disposición a participar en el mercado laboral
• Mayor involucramiento de las mujeres en el cuidado de adultos mayores con dependencia severa: 85,6% de los cuidadores de adultos mayores con dependencia son mujeres
ALGUNAS
PROPUESTAS
Propuesta 2: Fomentar la creación de un seguro para
enfrentar la contingencia de dependencia severa
durante la cuarta edad
• Se propone dar los primeros pasos para establecer un
seguro que permita hacer frente a la contingencia de
dependencia severa durante la cuarta edad.
• Dada la necesidad de delinear una política que provea
soluciones a los adultos mayores con dependencia severa, se
vuelve fundamental partir por crear una cultura sobre la
necesidad de este tipo de seguros.
• Por esta razón, se propone como una primera etapa la
creación de un seguro voluntario e individual para afrontar
con algún tipo de cobertura un episodio de dependencia
severa futura.
Propuesta 2: Fomentar la creación de un seguro para
enfrentar la contingencia de dependencia severa
durante la cuarta edad
• Principios para el diseño del seguro:
• Destinado a la atención de dependencia severa de adultos mayores: los beneficios otorgados por el seguro tengan como objetivo la cobertura de gastos que surjan exclusivamente como consecuencia de la pérdida de capacidades físicas o intelectuales producto de sufrir dependencia severa durante la vejez. Tales reducciones traen aparejadas la necesidad de asistencia social y médica de forma permanente, ocasionando un aumento significativo en el nivel de gastos.
• Priorización en la aplicación: Se propone que en un comienzo el seguro financie las necesidades más urgentes y básicas, para que a medida que pase el tiempo y se observen los resultados de la existencia del seguro se vaya ampliando la cobertura. • Adhesión voluntaria y financiamiento a través de un copago de quienes deseen asegurarse: dado el actual escenario de estrechez fiscal, se propone que el financiamiento sea a través de un copago por parte de quienes prefieran asegurarse en el futuro.
• Administración privada: se propone que la administración se lleve a cabo a través de entidades privadas, por ejemplo compañías de seguro o mutuales, aprovechando que son instituciones ya existentes, privilegiando así la eficiencia. Asimismo, se considera apropiado desarrollar protocolos y permitir la intervención de comisiones médicas
Propuesta 3: Reformular los programas existentes de atención
domiciliaria a personas con dependencia severa como eje central
de una alianza público-privada para el cuidado de adultos
mayores con dependencia severa
• Crear un registro de personas con dependencia severa, cuya información es necesaria para la implementación de diversas medidas de política pública
• Coordinación con establecimientos de salud, para que sean un canal de información activo para los pacientes adultos mayores sobre los beneficios sociales a los que pueden postular. También para realizar pruebas que determinen la condición de dependencia severa en la vejez
• Evaluar necesidad de traslado del hogar de adultos mayores con dependencia severa sin ayuda dentro del hogar ni externa para efectuar actividades esenciales de la vida diaria • Capacitar a cuidadores formales e informales y certificar. Esto puede ser desarrollado en
los Centros de Día.
• Establecer una compensación para los cuidadores
• Controlar el adecuado cuidado al adulto mayor con dependencia severa. Esto sería un requisito para la entrega del subsidio señalado en la Propuesta 4. Los hogares que no cumplan con el requisito de cuidado adecuado no podrán seguir recibiendo la ayuda